0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas3 páginas

Significado y Importancia del Bautismo

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas3 páginas

Significado y Importancia del Bautismo

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Texto: Romanos 6:3-4 “ ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús,

hemos sido bautizados en su muerte? porque somos sepultados juntamente con él para muerte
por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así
también nosotros andemos en vida nueva.”
Tema: El bautismo en agua
Introducción: LOS SACRAMENTOS.
Por sacramento entendemos un mandato directo del Señor Jesucristo con el cual incorpora a cada
cristiano al cuerpo de Cristo y a la esperanza de la resurrección. El sacramento tiene relación directa
con el Reino de Cristo, repercusión en la Vida Eterna.
La Iglesia Cristiana Interdenominacional reconoce solamente dos sacramentos bíblicos, el Bautismo
en agua y la Santa Cena. Hoy hablaremos acerca del bautismo en agua
Significado del bautismo en agua.
Después de recibir la salvación de parte de nuestro Señor Jesucristo, el nuevo cristiano experimenta
un fervor especial al que llamamos primer amor y se genera un deseo de servir a Dios. Es cuando
manifestamos deseo de bautizarnos. Sostenemos que el bautismo no salva, pero es un ordenamiento
del Señor Jesús de dar testimonio de que la salvación se ha operado en nuestro corazón
El Bautismo en agua es una confesión pública de fe del nuevo creyente en el Señor Jesucristo y de la
obra de Salvación operada en su alma por el Espíritu Santo (Romanos 6:1-5) “¿Qué, pues, diremos?
¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que
hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos
sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos
sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó
de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si
fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en
la de su resurrección”.
Generalmente, el nuevo creyente empieza a dar testimonio y fruto de arrepentimiento, pero no
comprende ni lo que está sucediendo en su vida, ni lo que debe hacer. Es por eso por lo que los nuevos
creyentes deben de ser discipulados y sus maestros o pastores alertados para cuando manifieste este
cambio, y así, poder orientarlo hacia el bautismo, cuyo primer paso será introducirlo en un grupo
catecuménico para tomar la Doctrina.
Desarrollo: Base bíblica. El Bautismo, como Sacramento, fue instituido por el Divino Maestro como
una parte de la Gran Comisión en Mateo 28:18-19 y Marcos 16:16. El Bautismo en sí no produce la
salvación, sino que representa el testimonio del nuevo creyente que ha tenido la experiencia de recibir
a Cristo en su corazón, y la certeza de haber recibido el perdón de sus pecados. Es una expresión
“externa” de algo que ha ocurrido en su “interior”, es decir, en su corazón. Por esa razón, se presenta
a bajar a las aguas del bautismo dando testimonio de que ahora pertenece al Reino de Dios y solicita
entrada en la Iglesia de Cristo por el bautismo ordenado por el Señor: “El que creyere y fuere bautizado,
será salvo; más el que no creyere (no será bautizado y) será condenado.” La Iglesia lo recibe
cerciorándose de que ha sido doctrinado y que ha dado fruto de arrepentimiento en un cambio total de
vida.
En relación con el bautismo en agua, son cuando menos 4 puntos importantes que puntualiza la Gran
Comisión:
1. La autoridad para que la Iglesia bautice En Mateo 28:18b, el Señor declara que, así como Él
ha recibido toda potestad (autoridad) en el cielo y en la tierra, así (por tanto) se la concede a la
Iglesia para hacer discípulos suyos por media del bautismo.
2. Señal de Autoridad: El Nombre de Jesús. En Marcos 16:17-18 el Señor Jesús delinea las
señales que hará la Iglesia que posee tal autoridad, invocando Su Nombre con poder. Porque
en el poder de la Sangre y del Nombre de Jesús es que la Iglesia puede romper las ataduras
de Satanás que esclavizan al hombre pecador a la muerte eterna, y esta función le corresponde
a la Iglesia.
3. Lo ineludible del mandato para entrar en el Reino de Dios (Juan 3:5). Lo que antes le había
anunciado a Nicodemo, lo corrobora el Señor como orden en su Iglesia: “El que creyere y fuere
bautizado, será salvo...” Romanos 10:9 explica en qué se debe creer: “Que, si confesare con
tu boca que JESUS es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los
muertos, serás salvo”. El verso que sigue dice que se debe creer en el corazón, luego
testificarlo públicamente. Sin creer, solo como un rito, el bautismo no sirve. El eunuco etíope,
mirando el agua, pidió ser bautizado, a lo que Felipe le invitó a declarar en lo que había creído, a
lo que él respondió: “Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”.
4. La Formula Bautismal También como parte de la Gran Comisión, el Maestro Divino nos dice
cómo bautizar dando honra al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo por igual; es decir,” ... en el
nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo...” Cabe aclarar que, a pesar de los que se
rehúsan a bautizar por esta fórmula -- que es mandato de Jesús --, la Iglesia desde su inició la
obedeció, y, en forma especial, luchó y defendió la doctrina de la Divina Trinidad que los
antitrinitarios hoy rechazan. Prueba de ello, son los escritos extrabíblicos que aún existen, como
la Didajé y los escritos de los Padres de la Iglesia por casi cuatro siglos. El relato del eunuco
etíope nos sirve como prueba de que, desde el principio, la Iglesia seguía los lineamientos
dados por el Señor. Si no se menciona en el texto la fórmula, se infiere que Lucas lo tomó como
un hecho indefectible, más bien que una omisión.
¿Qué es, para cada uno de nosotros el bautismo en agua?
¿Un bello recuerdo o la realidad de una vida plena en Cristo?
• IMPORTANCIA hemos sido bautizados
o Todo creyente auténtico debe ser bautizado. Es una ordenanza para los que hemos
creído en Cristo como único y suficiente Salvador. El bautismo reafirma el rechazo al
pecado y la entrega a Cristo. Es un testimonio público del perdón experimentado, y la
resolución de abandonar la vida pecaminosa. Gálatas 3:27 “porque todos los que
habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. “
• MODO en Cristo Jesús
o En Su Nombre se dijo; lo que es bajo Su autoridad y ordenanza.
o Hacerlo en el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.
o Fórmula bautismal y Trinitaria en la cual el creyente debe de ser bautizado. Mateo 28:19
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre
del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”
• SIGNIFICADO hemos sido bautizados en su muerte
o Somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo.
o Simboliza la muerte a la vieja vida de pecado, y la resurrección a una nueva vida en
Cristo.
o La muerte al pecado es separación del poder dominador del pecado en nuestra vida.
o El pecado nos asedia, nunca debemos permitir que nos venza. Romanos 6:14 “Porque
el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la
gracia.” Hebreos 12:1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos
asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.
• TRASCENDENCIA así también nosotros andemos en vida nueva
o El bautismo se debe administrar sólo a los que han empezado la vida cristiana.
o Ser bautizados nos ayuda a seguir creciendo en nuestra devoción y servicio a Dios.
o El bautismo en agua, no debe ser un bello recuerdo del pasado.
o El bautismo en agua es una realidad de una vida plena al seguir los pasos de
Cristo.
NO creemos en la regeneración bautismal
El agua no quita pecados, es la sangre de Cristo que nos limpia del pecado. El agua es elemento
simbólico que nos ayuda a celebrar y a reconocer lo que Cristo ya hizo cuando nos salvó.
Practicamos el bautismo por inmersión, aspersión y rociamiento
Muchos discuten sobre la forma del bautismo, es importante recordar que se trata de una ceremonia
aplicable a los ya salvos; y no para que lo sean.
“Si no te bautizas no eres salvo”
Otros tantos discuten sobre si es indispensable para la salvación el bautismo en agua, Nosotros no
creemos en la regeneración bautismal. La regeneración (el nacer de nuevo) es efectuada por el
Espíritu Santo en nuestro ser. El bautismo es una profesión pública de fe, de lo que Cristo ya hizo al
salvarnos.
“El bautismo es una mera formalidad”
Por otro lado, hay quien dice que no es necesario el bautismo y que no es necesario hacerlo, Marcos
16:16 expresa un fuerte llamado a bajar a las aguas del bautismo al ser salvos, y menciona la
importancia del cumplimiento de este sacramento. El bautismo no salva, pero es un fruto de obediencia
de la salvación. Toda persona salva tendrá el anhelo de ser bautizado.
“No me quiero bautizar porque no le quiero fallar al Señor”
El bautismo hace pública nuestra salvación y fe. No quererse bautizar muestra apego al pecado, falta
de convicción o de salvación. El anhelo de seguir a Cristo empieza al ser salvo y dura por siempre. La
persona salva quiere bautizarse en obediencia a Cristo. Si no lo hace, vive en desobediencia, actitud
totalmente opuesta al gozo de la salvación que ha recibido.
Aplicación: Los que ya somos bautizados continuemos firmes y adelante, puestos los ojos en Jesús,
sin voltear atrás, dejamos atrás el mundo y ahora vivimos para Cristo.
Conclusión: Los que ya somos bautizados continuemos firmes y adelante, puestos los ojos en Jesús,
sin voltear atrás, dejamos atrás el mundo y ahora vivimos para Cristo.

Texto áureo: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe
para preservación del alma”. Hebreos 10:39

También podría gustarte