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Sentencia STS 611/2022 sobre subrogación laboral

Sentencia del TS 611/2022

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JURISPRUDENCIA

Roj: STS 611/2022 - ECLI:ES:TS:2022:611


Id Cendoj: 28079149912022100017
Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Social
Sede: Madrid
Sección: 991
Fecha: 02/02/2022
Nº de Recurso: 3772/2020
Nº de Resolución: 95/2022
Procedimiento: Recurso de casación para la unificación de doctrina
Ponente: JUAN MOLINS GARCIA-ATANCE
Tipo de Resolución: Sentencia

Resoluciones del caso: STSJ NA 440/2020,


STS 611/2022

UNIFICACIÓN DOCTRINA núm.: 3772/2020


Ponente: Excmo. Sr. D. Juan Molins García-Atance
Letrada de la Administración de Justicia: Ilma. Sra. Dña. Sagrario Plaza Golvano
TRIBUNAL SUPREMO
Sala de lo Social
PLENO
Sentencia núm. 95/2022
Excmas. Sras. y Excmos. Sres.
Dª. María Luisa Segoviano Astaburuaga
Dª. Rosa María Virolés Piñol
D. Antonio V. Sempere Navarro
D. Ángel Blasco Pellicer
D. Sebastián Moralo Gallego
Dª. María Luz García Paredes
Dª. Concepción Rosario Ureste García
D. Juan Molins García-Atance
D. Ricardo Bodas Martín
D. Ignacio Garcia-Perrote Escartín
En Madrid, a 2 de febrero de 2022.
Esta Sala ha visto el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por el Letrado D. Juan
Antonio Cantero Mantas, en nombre y representación de la trabajadora Dª Carina , contra la sentencia dictada
por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, en fecha 15 de octubre de 2020, en recurso
de suplicación nº 198/2020, interpuesto contra la sentencia de fecha 24 de julio de 2020, dictada por el Juzgado
de la Social número Tres de Pamplona, en autos nº 122/2020, seguidos a instancia de Dª Carina contra el
Ayuntamiento de Pamplona.

1
JURISPRUDENCIA

Ha comparecido en concepto de recurrido el Ayuntamiento de Pamplona, representado y asistido por la Letrada


Dª Paloma Sánchez Ruiz.
Ha sido ponente el Excmo. Sr. D. Juan Molins García-Atance.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Con fecha 24 de julio de 2020, el Juzgado de lo Social número Tres de Pamplona, dictó sentencia
en la que consta la siguiente parte dispositiva: "Que ESTIMANDO la demanda de reconocimiento de derecho
deducida por Carina contra AYUNTAMIENTO PAMPLONA, debo declarar y declaro que la demandante, en
virtud de sucesión empresarial, ostenta la cualidad de trabajadora fija del AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA y,
en consecuencia, debo condenar y condeno a dicho Ayuntamiento a estar y pasar por dicha declaración con
todos los efectos legales que sean inherentes a la misma."
SEGUNDO.- Que en la citada sentencia y como hechos probados se declaran los siguientes:
"PRIMERO.- La demandante Carina , ha venido prestando servicios en el Servicio de Asistencia domiciliaria
en el AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA, de titularidad municipal, por cuenta de la empresa SERVISAR SS.
SOCIALES, SL., con quien mantenía un vínculo laboral indefinido a tiempo completo, con la categoría
profesional de trabajadora familiar especialista y antigüedad reconocida por subrogación del 28 de agosto de
1999.
SEGUNDO.- La empresa SERVISAR SS. SOCIALES, SL era adjudicataria de la gestión de una parte del Servicio
de Asistencia domiciliaria en el AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA, y otra parte del servicio era prestada por la
empresa pública ASIMEC, SA., de capital municipal (hecho conforme).
TERCERO.- El AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA ha comunicado a la demandante que pasa subrogado como
personal laboral de dicho Ayuntamiento, en las condiciones y términos que consta en la notificación que obra
unida a los autos y que se da aquí por reproducida.
De forma expresa se indica por el AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA a la actora que "a efectos administrativos
quedará encuadrado/a en la plantilla orgánica del AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA como personal laboral
indefinido no fijo hasta que se provea la plaza de forma reglamentaria o se proceda a su amortización".
El 1 de marzo de 2017 el AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA se unió la gestión directa del Servicio de Asistencia
domiciliaria, subrogándose en los derechos y obligaciones de la empresa ASIMEC, SA., y de SERVISAR SS.
SOCIALES, SL. respecto de la plantilla integrada en ambas empresas
(hecho conforme)."
TERCERO.- Contra la anterior sentencia, por la representación letrada del Ayuntamiento de Pamplona, se
formuló recurso de suplicación y la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, dictó
sentencia en fecha 15 de octubre de 2020, en la que consta el siguiente fallo: "Que ESTIMANDO el recurso de
Suplicación formulado por la representación Letrada del AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA, frente a la sentencia
de 24 de julio de 2020, dictada por el Juzgado de lo Social n° Tres de los de Navarra, en el Procedimiento n
° 122/20, seguido a instancia de Dª. Carina , contra el Ayuntamiento recurrente, sobre Reconocimiento de
la condición de trabajadora fija, debemos revocar y revocamos la citada sentencia y, en su lugar, desestimar
la demanda origen de estas actuaciones, con absolución de la parte demandada de las pretensiones en su
contra ejercitadas. Sin costas."
CUARTO.- Contra la sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, por la
representación letrada de Dª Carina , se interpuso recurso de casación para la unificación de doctrina, que se
formalizó mediante escrito fundado en la contradicción de la sentencia recurrida con la dictada por la Sala de
lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Baleares de 17 de octubre de 2013 (recurso 225/2013).
QUINTO.- Se admitió a trámite el recurso y habiendo sido impugnado por la parte recurrida, se pasaron las
actuaciones al Ministerio Fiscal para informe, el cual fue emitido en el sentido de considerar que el recurso debe
ser desestimado por falta de contradicción o subsidiariamente ser declarado improcedente, señalándose para
votación y fallo del presente recurso el día 12 de enero de 2022, en cuya fecha tuvo lugar. En la deliberación del
día 12 de enero de 2022, la Sala ha acordado por unanimidad suspender la decisión sobre el asunto y solicitar
a la Presidencia de la Sala su traslado al pleno de la misma. Posteriormente, en el mismo día la Excma. Sra.
Presidenta de esta Sala cuarta ha acordado que el asunto sea deliberado y votado en el Pleno extraordinario
que tendrá lugar el próximo día 26 de enero del corriente.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

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JURISPRUDENCIA

PRIMERO.- 1.- El debate litigioso consiste en determinar si la reversión de una contrata de una Administración
pública supone que el trabajador fijo de la antigua empresa contratista adquiere la condición de trabajador
fijo o la de indefinido no fijo de dicha Administración.
La sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra de fecha 15 de octubre de 2020, recurso
198/2020, revocó la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social, negando que la actora tuviera la condición
de trabajadora fija de la Administración pública.
2.- La trabajadora interpuso recurso de casación para la unificación de doctrina en el que denunció la infracción
del art. 44 del Estatuto de los Trabajadores (en adelante ET), del art. 3.1 de la Directiva 2001/23/CE de 12 de
marzo, de la sentencia dl TJUE de 13 de junio de 2019, del art. [Link].1) de la Ley Orgánica del Poder Judicial
y del art. 103.3 de la Constitución, alegando que la demandante tiene la condición de trabajadora fija del
Ayuntamiento de Pamplona.
El Ayuntamiento de Pamplona presentó escrito de impugnación del recurso alegando la falta del requisito de
contradicción entre la sentencia recurrida y la referencial y, respecto del fondo del asunto, argumentando que
la doctrina correcta estaba recogida en la sentencia de contraste.
El Ministerio Fiscal informó en el sentido de que no concurre el presupuesto procesal de contradicción y, si se
entra en el examen del fondo del asunto, en contra de la procedencia del recurso.
SEGUNDO.- 1.- En primer lugar, debemos examinar el requisito de contradicción exigido por el art. 219.1
de la LRJS. En la sentencia recurrida, la actora prestó servicios en el Servicio de Asistencia Domiciliaria
del Ayuntamiento de Pamplona por cuenta de la empresa contratista: Servisar SS Sociales SL, con quien
había suscrito un contrato de trabajo. Esa empresa era la adjudicataria de la gestión de parte del Servicio
de Asistencia Domiciliaria de la corporación local. La otra parte del servicio era prestada por una empresa
pública. El ayuntamiento comunicó a la demandante que pasaría a ser subrogada como personal laboral de
dicho ayuntamiento, encuadrada en la plantilla orgánica como personal laboral indefinido no fijo hasta que se
provea la plaza de forma reglamentaria o se procediera a su amortización. El ayuntamiento asumió la gestión
directa del Servicio de Asistencia Domiciliaria, subrogándose en los derechos y obligaciones de las empresas
contratistas respecto de la plantilla integrada en ambas empresas.
La sentencia recurrida revocó la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social, que había reconocido a la
demandante la condición de trabajadora fija del Ayuntamiento de Pamplona. El tribunal argumenta que la
reversión del servicio conlleva la aplicación del art. 44 del ET pero no permite el acceso a la condición de
trabajador fijo del trabajador subrogado porque no accedió a tal condición previa la superación de algún
proceso selectivo en el que primaran los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad.
2.- La sentencia de contraste es la dictada por el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares en
fecha 17 de octubre de 2013, recurso 225/2013. Las trabajadoras prestaban servicios como limpiadoras en
el hipódromo de Palma Mallorca. Se les reconoció la condición de personal fijo de la empresa adjudicataria
del servicio, que era una sociedad anónima. Posteriormente se subrogó en sus contratos de trabajo la nueva
empresa adjudicataria del servicio: el Institut de L'Esport Hípic de Mallorca, quien suscribió con ellas contratos
temporales por obra o servicio determinado. Las trabajadoras recibieron comunicación escrita del Instituto
demandado indicándoles que, como eran trabajadoras indefinidas, se había acordado amortizar sus plazas.
La sentencia referencial confirmó la dictada por el Juzgado de lo Social, que había declarado la improcedencia
de los despidos, argumentando que las trabajadoras no son indefinidas no fijas sino fijas porque en el ámbito
privado no existe diferencia entre uno y otro término. En la empresa privada las trabajadoras adquirieron dicha
condición de fijeza, siendo luego asumidas por el repetido Instituto, por subrogación, con los mismos derechos
que tenían y para seguir realizando las mismas funciones. Por ello, considera que no son indefinidas no fijas,
sino fijas, no pudiendo el empleador extinguir válidamente los contratos por amortización de las plazas.
3.- Concurre el presupuesto procesal de contradicción exigido por el art. 219.1 de la LRJS. Tanto en la sentencia
recurrida como en la de contraste se trata de trabajadoras que prestaban servicios para mercantiles privadas en
virtud de relaciones laborales de duración indefinida. En ambos casos, se produjo una sucesión de empresas a
favor de nuevas empleadoras pertenecientes al sector público. Las dos sentencias examinan idéntica cuestión:
si las trabajadoras que tenían la condición de fijas en la empresa privada, cuando pasan a la nueva empleadora,
perteneciente al sector público, lo hacen en su condición de fijas o de indefinidas no fijas. Las respuestas son
contradictorias: la sentencia recurrida les reconoce la condición de indefinidas no fijas y la referencial de la
de fijas. En mérito a hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales, ambas sentencias dictan
resoluciones contradictorias que deben ser unificadas.
TERCERO.- 1.- La Directiva 2001/23/CE regula en su capítulo II el "Mantenimiento de los derechos de los
trabajadores". En su art. 3.1 establece:

3
JURISPRUDENCIA

"Los derechos y obligaciones que resulten para el cedente de un contrato de trabajo o de una relación laboral
existente en la fecha del traspaso, serán transferidos al cesionario como consecuencia de tal traspaso."
2.- La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 13 de junio 2019, C-317/18, Correia Moreira,
argumentó:
"53 [...] la circunstancia de que el cesionario de la actividad sea una persona jurídica de Derecho público no
puede excluir la existencia de una transmisión comprendida en el ámbito de aplicación de la Directiva 2001/23,
con independencia de que dicha persona jurídica sea una empresa pública encargada de un servicio público
o un ayuntamiento. En este sentido, el Tribunal de Justicia ha reconocido que el hecho de que el cesionario
sea un municipio no impide, como tal, que dicha Directiva sea aplicable a la transmisión de las actividades de
una empresa a un municipio (véase, en este sentido, la sentencia de 20 de julio de 2017, Piscarreta Ricardo,
C-416/16, EU:C:2017:574, apartados 30 a 32 y jurisprudencia citada).
[...] 57 A este respecto, con arreglo al artículo 3, apartado 1, párrafo primero, de la Directiva 2001/23, los
derechos y obligaciones que resulten para el cedente de un contrato de trabajo o de una relación laboral
existente en la fecha de la transmisión serán transferidos al cesionario como consecuencia de tal transmisión.
58 Ahora bien, como se ha recordado en el apartado 49 de la presente sentencia, el objeto de la Directiva
2001/23 es impedir que los trabajadores afectados se encuentren en una situación menos favorable por el
mero hecho de la transmisión.
59 En el presente caso, de la resolución de remisión se desprende que la normativa nacional aplicable exige
que, como consecuencia de la transmisión, una persona como la demandante en el litigio principal, por una
parte, se someta a un procedimiento público de selección [...]
60 Pues bien, procede considerar que tales exigencias que, por un lado, modifican las condiciones de trabajo,
acordadas con el cedente, de una persona como la demandante en el litigio principal y, por otro, pueden
colocar a la trabajadora en una situación menos favorable que aquella en la que se encontraba antes de dicha
transmisión son contrarias tanto al artículo 3, apartado 1, párrafo primero, de la Directiva 2001/23 como al
objetivo de esta Directiva
[...] 62 A este respecto, debe señalarse que no puede interpretarse dicha disposición en el sentido de que, en
un ámbito en el que los Estados miembros han transferido sus competencias a la Unión, como en materia de
mantenimiento de los derechos de los trabajadores en caso de transmisión de empresas, permite privar a un
trabajador de la protección que le confiere el Derecho de la Unión vigente en dicho ámbito.
63 Habida cuenta de las consideraciones anteriores, procede responder a la segunda cuestión prejudicial que
la Directiva 2001/23, en relación con el artículo 4 TUE, apartado 2, debe interpretarse en el sentido de que se
opone a una normativa nacional que exige que, en caso de transmisión a efectos de dicha Directiva, al ser el
cesionario un ayuntamiento, los trabajadores afectados, por un lado, se sometan a un procedimiento público
de selección y, por otro, queden obligados por un nuevo vínculo con el cesionario."
3.- La sentencia del Pleno de la Sala Social del TS de fecha 26 de enero de 2020, recurso 3781/2020, examinó
un supuesto semejante. En primer lugar, examina la figura del personal indefinido no fijo (en adelante PINF):
"la figura del PINF ha tendido a alejarse de la interinidad por vacante y a aproximarse hacia la del personal
fijo, sin perjuicio de que la plaza que ocupe (al margen del reflejo que ello posea en la RPT) deba ser objeto
de amortización (previo cumplimiento de los trámites del despido objetivo o colectivo) o de convocatoria
(abocando, en su caso, a la extinción indemnizada del contrato). Es necesario examinar tanto el motivo por el
que se activaría la condición de PINF cuanto las tareas desempeñadas antes de resolver cada caso."
A continuación, este tribunal aborda el alcance de la "subrogación contractual" respecto de la modalidad de
contrato previo:
"cuando existe, como es el caso, transmisión de una unidad productiva autónoma el ordenamiento jurídico
prescribe la subrogación del nuevo empleador en las relaciones laborales preexistentes. No es admisible una
parcelación subjetiva o la minoración de los efectos, como sucede cuando la modalidad contractual se altera
en tal dirección.
Las posibles dudas existentes han sido despejadas por la STJUE 13 junio 2019, no porque se trate de un
supuesto igual al presente sino, porque advierte que va contra el Derecho de la UE la minoración de derechos
derivada de la condición pública del empleador cesionario.
La invocación que la STSJ recurrida realiza al respeto a las estructuras constitucionales de cada país aparece
expresamente rebatida por el Tribunal de Luxemburgo. Quiere ello decir que de las previsiones del artículo

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JURISPRUDENCIA

103.3 CE (acceso a la función pública respetando los principios de igualdad, mérito y capacidad) no puede
derivar un argumento que impida aplicar las consecuencias dimanantes de la Directiva."
Seguidamente, esta sala explica por qué considera que la categoría de PINF no se aplica a estos casos:
"En primer término, la categoría de PINF surge para explicitar las consecuencias derivadas de previas
conductas infractoras [...] el origen de esta construcción se halla en la necesidad de conciliar las consecuencias
de los incumplimientos en materia de temporalidad (acceso a la fijeza) con las exigencias constitucionales
sobre acceso a la función pública. La desnaturalización del tipo de contrato existente (temporal) y su acceso a
otra categoría (indefinido) aparece como una consecuencia favorable para la persona afectada. La "no fijeza"
matiza esa consecuencia, pero juega en favor de una mejora de la posición jurídica mantenida por quien
trabaja.
Sin embargo, en nuestro caso no existe infracción de normas que pudiera remediarse mediante la aplicación
de la cualidad de PINF. La Sra. Fermina prestaba sus servicios al amparo de un contrato a tiempo completo
y de duración indefinida, por lo que alteración acogida por la sentencia recurrida menoscaba su posición. La
"no fijeza" viene a empeorar su posición desde la óptica del tipo de relación laboral que titulariza.
La condición de PINF surge por una irregularidad de cuya responsabilidad no puede eximirse el sujeto
empleador, lo que no es el caso de la reversión del servicio.
C) En segundo lugar, la categoría de PINF viene a resolver un conflicto entre dos bloques normativos de carácter
interno: el de las reglas sobre acceso al empleo público y el de las consecuencias de los incumplimientos en
materia de contratación temporal.
Por el contrario, lo que aquí se plantea es el modo en que debe jugar un conjunto de reglas incorporadas a una
Directiva de la Unión Europea y las reseñadas sobre acceso al empleo público.
La "interpretación conforme" de nuestro ordenamiento, para concordarlo con las exigencias derivadas de la
primacía del Derecho eurocomunitario ( art. [Link] LOPJ) está ahora en juego.
D) Consecuencia principal de que un contrato pertenezca a la condición de PINF es que la plaza desempeñada
por la persona contratada debe ser convocada a concurso público.
Para la persona originariamente vinculada mediante un contrato temporal se trata de situación favorable
pues sigue prestando sus servicios y se le da la opción de aspirar a hacerlo con fijeza. Sin embargo para la
trabajadora recurrente eso mismo supone un claro detrimento pues debilita su vinculación y debe afrontar un
riesgo (no superar las pruebas) que antes era inexistente."
El TS añade unas consideraciones:
"1. Acceso originario o derivado al empleo público.
Como queda explicado [...] no estamos ante un tema de acceso al empleo público sino de asunción de
relaciones laborales ya constituidas. En este sentido, la STC 25/2005 (Ikastolas) en la que las partes hicieron
invocación del art. 103 de la CE y los principios de acceso al empleo público posee unas reflexiones que,
indirectamente, concuerdan con el resultado a que accedemos:
En el marco de esa situación de tránsito, el legislador autonómico no podía dejar de atender a las exigencias
derivadas de las previsiones normativas generales en materia de sucesión de empresas, toda vez que la
publificación de las ikastolas implica un cambio de titularidad de un centro de trabajo con el que no quedan
extinguidas las relaciones laborales preexistentes, subrogándose necesariamente la Administración pública
en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior titular privado ( art. 44.1 del Estatuto
de los trabajadores).
Como quiera que, por lo que hace al personal no docente que desempeñaba funciones de mantenimiento,
conservación y vigilancia, la competencia pública implicada es la propia de las corporaciones locales -por
así resultar de lo dispuesto en la legislación educativa, básica y de desarrollo, de la que aquí no se ha hecho
cuestión-, no podía la Comunidad Autónoma asumir esa concreta responsabilidad, sino sólo residenciarla en su
titular propio, imponiendo así a los Ayuntamientos la obligación de integrar en sus plantillas un personal al que
la legislación laboral aplicable exige convertir, en virtud de la subrogación, en personal público, no funcionario,
como en el caso debatido en el proceso a quo.
[...] Por lo demás, el sacrificio de la autonomía se ciñe a los términos estrictamente necesarios para dar
satisfacción a esos intereses concurrentes, pues una vez asegurada la integración de los trabajadores en las
plantillas municipales (con lo que se facilita el cumplimiento de aquel designio autonómico y se garantiza, al
tiempo, el derecho de los trabajadores a la continuidad en su trabajo), las corporaciones ven asegurada su

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JURISPRUDENCIA

competencia para decidir la forma de gestión de los servicios públicos asumidos y salvada en todo caso su
capacidad para adaptar posteriormente sus plantillas laborales y redistribuir sus efectivos en función de las
propias necesidades generales y de planificación, sin injerencia alguna del poder de disposición de terceros,
más allá de lo que resulte en cada caso de la legislación básica y sectorial correspondiente"
Es decir, el máximo intérprete de nuestra norma fundamental, bien que en el marco de un debate acerca
del alcance de las competencias de la Comunidad Autónoma, no solo admite que la subrogación comporta
integración del personal afectado en el organigrama de la Administración cesionaria, sino que lo considera
una consecuencia inesquivable, sin someterla a restricción especial.
2. Ley y de Contratos del sector Público.
El art. 130.3 de Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, por la que se transponen al
ordenamiento jurídico español las Directivas del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/
UE, de 26 de febrero de 2014. dispone que "En caso de que una Administración Pública decida prestar
directamente un servicio que hasta la fecha venía siendo prestado por un operador económico, vendrá obligada
a la subrogación del personal que lo prestaba si así lo establece una norma legal, un convenio colectivo o un
acuerdo de negociación colectiva de eficacia general".
Por razones cronológicas la norma es inaplicable, pero su contenido refuerza la coherencia del resultado a
que llegamos. Si la norma más específica que nuestro ordenamiento posee carece de restricción acerca del
modo en que opera la subrogación, al margen de que no pudiera oponerse lo contrario frente a la necesidad
de realizar una interpretación acorde con la Directiva, bien puede deducirse que la ausencia de diferencia es
porque el legislador no la considera existente.
3. Legislación impropiamente presupuestaria.
La DA 26ª de la Ley 3/2017, de 27 junio, de Presupuestos Generales del Estado para 2017, ya aludida
(Fundamento Tercero, in initio), contempla el caso de "trabajadores de los contratistas de concesiones
de obras o de servicios públicos o de cualquier otro contrato cuando los contratos se extingan por su
cumplimiento, por resolución, incluido el rescate", prescribe que no pueden considerarse empleados públicos
del artículo 8 EBEP. Este precepto contempla, en su apartado 2.c) la figura del "Personal laboral, ya sea fijo,
por tiempo indefinido o temporal".
La norma añadía, sin embargo, que a esos colectivos "le serán de aplicación las previsiones sobre sucesión
de empresas contenidas en la normativa laboral". Pero este inciso fue suprimido por la DF 42ª.Uno de la Ley
6/2018, de 3 de julio, de Presupuestos Generales del Estado para 2018.
Con independencia de la eficacia que esta supresión pudiera tener y de sus consecuencias, lo cierto es que la
subrogación que genera el problema examinado tuvo efectos en marzo de 2017, antes, por tanto, de que se
promulgaran las dos Leyes de Presupuestos en liza. En todo caso, digamos que no alteraría el resultado de
nuestra reflexión, habida cuenta de la necesidad de acomodar la interpretación de los preceptos internos a las
expuestas exigencias y a que la STC de 122/2018, de 31 de octubre de 2018 declaró la inconstitucionalidad
y nulidad de las previsiones de la DA 26ª en la parte referida al personal de que venimos hablando, además
de la expuesta al inicio del Fundamento Tercero."
En conclusión, "cuando una Administración Pública se subroga, por transmisión de empresa, en un contrato de
trabajo que tenía carácter fijo debe mantenerse esa condición. Es inadecuado aplicar en este caso la categoría
de personal indefinido no fijo, so pena de desconocer las exigencias derivadas de la Directiva 2001/23/CE."
Por último, este tribunal añade unas precisiones complementarias:
"La solución que hemos dado pacifica el conflicto actualmente existente. Sin embargo, conviene advertir
que no estamos cerrando la posibilidad de que la dinámica de la relación laboral reabra el debate sobre el
alcance de la fijeza respetada. Porque la misma posee todo su sentido en tanto el desarrollo de las funciones
permanezca adscrito o relacionado con la unidad productiva que se transmitió, pero pierde su fundamento y
finalidad cuando ya no suceda así. La fijeza no está adquirida incondicionadamente en todo el ámbito de la
empleadora, sino funcionalmente limitada al objeto de la transmisión, y sin perjuicio de que puedan acaecer
vicisitudes que no nos corresponde ahora aventurar.
C) La impugnación al recurso invoca el tenor de la Ley Foral 2/2018. Conforme a su artículo 67.4 "En caso
de que una Administración Pública decida prestar directamente un servicio que hasta ahora venía siendo
prestado por un operador económico, estará obligada a la subrogación del personal que lo prestaba, que se
mantendrá en el puesto de trabajo hasta que las plazas sean objeto de cobertura mediante la normativa de
función pública que resulte de aplicación".

6
JURISPRUDENCIA

Se trata, por descontado, de previsión que no podía aplicarse en la sentencia referencial tanto por razones
cronológicas cuanto territoriales. En todo caso, digamos que a efectos de la contradicción ese dato no es
relevante pues la identidad de los fundamentos ( art. 219.1 LRJS) no va referida a las normas aplicadas por las
sentencias sino a la base de las pretensiones. Además, como lo que está en liza es el modo en que interacciona
el Derecho de la UE con el interno, a estos efectos, tanto da que concurra una norma estatal u otra autonómica
(sin necesidad de adentrarnos ahora en cuestiones competenciales).
Por tanto, del mismo modo que ese dato normativo no ha impedido que estimemos concurrente la
contradicción entre sentencias, tampoco podría alterar el resultado de los razonamientos precedentes."
CUARTO.- La aplicación de la citada doctrina jurisprudencial al supuesto enjuiciado, por unos elementales
principios de seguridad jurídica e igualdad y ante la inexistencia de razones para llegar a una conclusión
contraria, obliga a estimar el recurso de casación para la unificación de doctrina, oído el Ministerio Fiscal.
En consecuencia, procede estimar el recurso de casación unificadora, casar y anular la sentencia recurrida
y resolver el recurso de suplicación en el sentido de desestimar el recurso de dicha clase interpuesto por el
Ayuntamiento de Pamplona, confirmando la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social.
No procede efectuar pronunciamiento en costas en fase casacional ( art. 235.1 de la LRJS), pero sí respecto
de la suplicación, condenando al ayuntamiento al abono de 800 euros.

FALLO
Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta Sala ha decidido
:
1.- Estimar el recurso de casación para la unificación de doctrina interpuesto por la representación de Dª Carina
.
2.- Casar y anular la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra de fecha 15 de octubre
de 2020, recurso 198/2020.
3.- Resolver el debate suscitado en suplicación, en el sentido de desestimar el recurso de dicha clase
interpuesto por el Ayuntamiento de Pamplona. Declarar, en los términos expuestos por el fundamento tercero
de esta sentencia, la firmeza de la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social número Tres de Pamplona de
fecha 24 de julio de 2020, procedimiento 122/2020.
4.- No procede la condena al pago de costas del recurso de casación para la unificación de doctrina. Se condena
al Ayuntamiento de Pamplona al abono de las costas de su recurso de suplicación en la cuantía de 800 euros.
Notifíquese esta resolución a las partes e insértese en la colección legislativa.
Así se acuerda y firma.

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