SESIÓN DE APRENDIZAJE Nº 01
Área de Educación Religiosa 2do de secundaria
I. DATOS INFORMATIVOS
1.1. INSTITUCIÓN EDUCATIVA : N° 5095 JULIO RAMÓN RIBEYRO.
1.2. DRE : CALLAO.
1.3. ÁREA : Educación Religiosa Católica.
1.4. CICLO : VI.
1.5. GRADO : Segundo de Secundaria.
1.6. SECCIONES : A, B, C, D.
1.7. N° HORAS SEMANALES : 02.
1.8. TURNO : .Tarde.
1.9. DIRECTOR : Lic. Neyda Zapata Obando.
1.10. SUBDIRECTOR : Lic. Constantino Ninapaytan Flores.
1.11. DOCENTE RESPONSABLE : Mg. José Luis Guerra La Torre.
II. TÍTULO DE LA SESIÓN
La Sagrada Escritura
III. APRENDIZAJES ESPERADOS
COMPETENCIA CAPACIDADES DESEMPEÑOS
Construye su identidad
como persona humana,
amada por Dios, digna, Comprende que Jesucristo es la
Conoce a Dios y asume su
libre y trascendente,
identidad religiosa como plenitud de la revelación y el
comprendiendo la
persona digna, libre y cumplimiento de las promesas de
doctrina de su propia
religión, abierto al trascendente. salvación, a la luz del Evangelio.
diálogo con las que le
son cercanas.
IV. SECUENCIA DIDÁCTICA
Inicio: (30 minutos)
Bienvenida y presentación del docente hacia sus estudiantes.
El docente presenta la situación significativa y el propósito de la unidad, luego
presenta el producto en el área de Educación Religiosa.
El docente indica los materiales a utilizarse durante el año escolar en la pizarra:
01 Cuaderno Cuadriculado tamaño carta.
01 Biblia.
Colores y/o plumones, goma, tijera, etc.
Se absuelven preguntas o dudas.
Dinámica del balón (rompehielo).
Desarrollo: (40 minutos)
El docente introduce y motiva sobre el tema de la Biblia. Tiene en cuenta la siguiente
información del CEC:
105 Dios es el autor de la Sagrada Escritura. «Las verdades reveladas por Dios, que se contienen
y manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por inspiración del Espíritu Santo».
3. Los evangelios escritos. «Los autores sagrados escribieron los cuatro evangelios escogiendo
algunas cosas de las muchas que ya se transmitían de palabra o por escrito, sintetizando
otras, o explicándolas atendiendo a la situación de las Iglesias, conservando por fin la
forma de proclamación, de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera acerca
de Jesús»
124 «La palabra de Dios, que es fuerza de Dios para la salvación del que cree, se encuentra y
despliega su fuerza de modo privilegiado en el Nuevo Testamento» (DV 17). Estos escritos
nos ofrecen la verdad definitiva de la Revelación divina. Su objeto central es Jesucristo, el
Hijo de Dios encarnado, sus obras, sus enseñanzas, su pasión y su glorificación, así como
los comienzos de su Iglesia bajo la acción del Espíritu Santo (cf. DV 20).
125 Los Evangelios son el corazón de todas las Escrituras «por ser el testimonio principal de
la vida y doctrina de la Palabra hecha carne, nuestro Salvador» (DV 18).
134 «Toda la Escritura divina es un libro y este libro es Cristo, porque toda la Escritura
divina habla de Cristo, y toda la Escritura divina se cumple en Cristo» (Hugo de San
Víctor, De arca Noe 2,8: PL 176, 642C; cf. Ibíd., 2,9: PL 176, 642-643).
135 «Las sagradas Escritura contienen la Palabra de Dios y, porque están inspiradas, son
realmente Palabra de Dios» (DV 24).
136 Dios es el autor de la sagrada Escritura porque inspira a sus autores humanos: actúa en
ellos y por ellos. Da así la seguridad de que sus escritos enseñan sin error la verdad
salvífica (cf. DV 11).
137 La interpretación de las Escrituras inspiradas debe estar sobre todo atenta a lo que
Dios quiere revelar por medio de los autores sagrados para nuestra salvación. «Lo que
viene del Espíritu sólo es plenamente percibido por la acción del Espíritu» (Cf Orígenes,
Homiliae in Exodum, 4,5).
138 La Iglesia recibe y venera como inspirados los cuarenta y seis libros del Antiguo
Testamento y los veintisiete del Nuevo.
139 Los cuatro Evangelios ocupan un lugar central, pues su centro es Cristo Jesús.
140 La unidad de los dos Testamentos se deriva de la unidad del plan de Dios y de su
Revelación. El Antiguo Testamento prepara el Nuevo mientras que éste da
cumplimiento al Antiguo; los dos se esclarecen mutuamente; los dos son verdadera
Palabra de Dios.
141 «La Iglesia siempre ha venerado la sagrada Escritura, como lo ha hecho con el Cuerpo
de Cristo» (DV 21): aquélla y éste alimentan y rigen toda la vida cristiana. «Para mis
pies antorcha es tu palabra, luz para mi sendero» (Sal 119,105; cf. Is 50,4).
A continuación, socializa con los estudiantes los aprendizajes esperados en la sesión de
clase:
- Comprende que Jesucristo es la plenitud de la revelación y el cumplimiento de las
promesas de salvación, a la luz del Evangelio.
Los estudiantes grafican la Sagrada Biblia en su cuaderno.
Mediante la oración comunitaria damos gracias por el primer día de clases en nuestra
escuela, y le pedimos fortaleza para cumplir con puntualidad y responsabilidad nuestras
tareas en este año que inicia.
ORACIÓN PARA SER BUEN ESTUDIANTE
Señor, recuérdame con frecuencia la obligación que tengo de estudiar,
Hazme puntual y responsable,
Que santifique mi trabajo de estudiante,
Que prepare bien mi misión en la vida.
Que sepa agradecer el privilegio de poder estudiar,
Que me capacite a conciencia,
Que haga rendir mi juventud,
Que haga buen uso de mi inteligencia,
Dame humildad, Señor, para ver mi negligencia con que cumplo a veces mis tareas.
Dame valentía y constancia para aprovechar todos los instantes en el estudio.
Enséñame a estudiar con método, a leer con reflexión,
A consultar a los que saben más, para que el día de mañana pueda ser útil a mis
hermanos y servir a la humanidad. Amén.
Cierre: (25 minutos)
El docente explica a los estudiantes que, a lo largo de las sesiones de clase, tendrán nuevas
oportunidades para reflexionar sobre la necesidad de ser puntuales y responsables en sus
deberes como estudiantes.
El docente solicita a los estudiantes que respondan en su cuaderno a la pregunta: ¿Qué
debo hacer para vivir el Evangelio respecto al valor del tiempo?
V. TAREA A TRABAJAR EN CASA
- Conseguir los materiales escolares necesarios para la siguiente clase.
VI. MATERIALES O RECURSOS A UTILIZAR
Fichas de actividades.
Tiza y pizarra.
Biblia.
Catecismo.