“NERVIO TROCLEAR”
(IV par craneal)
El nervio troclear (del latín trochlea, polea, también llamado nervio patético o IV
par craneal) es un nervio craneal pequeño que tiene una función motora, ya que
inerva al músculo oblicuo superior del ojo.
El núcleo del nervio troclear se encuentra en el mesencéfalo caudal bajo el
acueducto cerebral. Está inmediatamente por debajo del núcleo del nervio motor
ocular común (III), en el mesencéfalo rostral.
El núcleo troclear es el único en el que sus axones transcurren dorsalmente y
cruzan la línea media antes de emerger del tronco cerebral. Así, una lesión del
núcleo troclear afecta el ojo contralateral. Las lesiones de los demás núcleos
craneales afectan al lado ipsilateral, exceptuando los nervios ópticos (II), que
provienen de la retina y parte de cuyas fibras decusan en el quiasma óptico.
El nervio troclear controla el movimiento del ojo hacia abajo, hacia la nariz, y
puede distinguirse del nervio abducens (CN VI), que controla el movimiento
horizontal del ojo, y del nervio oculomotor (CN III), que mueve el ojo en todas las
demás direcciones.
La troclea es una estructura anatómica que se encuentra en varios huesos del
cuerpo humano, y su función es servir como una superficie articular para la
interacción con otros huesos su forma recuerda a una polea, de donde proviene su
nombre que en latín significa precisamente “polea”. Las articulaciones trocleares
(en bisagras) se mueve en un solo eje. Estas articulaciones permiten la flexión y la
extensión. Las articulaciones trocleares (en bisagras) importantes incluyen las
articulaciones del codo y los dedos de la mano.
NERVIO ABDUCENS
(VI par craneal)
El nervio abducens, también denominado motor ocular externo, nervio abducente
o 6to par craneal, es un nervio motor compuesto por fibras eferentes somáticas
generales (ESG). Junto con los nervios oculomotor (III par craneal) y troclear (IV
par craneal), conforma un grupo de nervios que inervan los músculos
extraoculares del globo ocular.
El nervio abducens o nervio abductor se origina de su propio núcleo motor llamado
núcleo del abducens. El núcleo del abducens está constituido por neuronas
motoras primarias que se encuentran parcialmente circunscritas por la rodilla del
nervio facial (VII par craneal). Además, las fibras de la formación reticular pontina
paramediana (FRPP) y el fascículo longitudinal medial, también rodean al núcleo
del VI par craneal.
El nervio abducens es responsable por la inervación motora del músculo recto
lateral. Es por esto
que su función
principal es abducir o
mover el ojo hacia
el campo temporal
en el plano horizontal.
Sin embargo,
también facilita un
fenómeno conocido
como
movimiento ocular
conjugado. Este
proceso asegura que ambos ojos se muevan en la misma dirección en el plano
horizontal (es decir izquierda o derecha). El recto lateral del ojo izquierdo llevará el
ojo hacia la izquierda, mientras que el mismo músculo en el ojo derecho lo llevará
hacia la derecha.
Es por esto que, ante la ausencia de la mirada conjugada, los ojos pueden divergir
y la capacidad de enfocarse en una imagen sería un desafío. Por lo tanto, el VI par
craneal no solo inerva el músculo recto lateral ipsilateral, sino que también influye
en el músculo recto medial contralateral. Esto es posible gracias a las
interneuronas encontradas en el núcleo del abducens. Estas forman sinapsis entre
las neuronas motoras del núcleo del abducens con las fibras del fascículo
longitudinal medial. Este fascículo luego hace sinapsis con el núcleo oculomotor
(III par craneal), que inerva al músculo recto medial.
NERVIO ACCESORIOS
(XI par craneal)
El nervio accesorio, nervio espinal accesorio o nervio accesorio espinal es el
undécimo par craneal. Es un nervio motor que está formado por la unión de la raíz
espinal y otra neurocraneal.
El nervio accesorio (XI par craneal) o nervio espinal es un nervio motor cuya
función principal es permitir la fonación y los movimientos de la cabeza y hombros.
Su origen real está ubicado en dos núcleos ubicados en el bulbo raquídeo y la
médula espinal, respectivamente. Estos
emiten dos raíces separadas, llamadas
raíces craneal y espinal.
El nervio accesorio transcurre a través del
cuello y emite tres ramos en su recorrido
que inervan a los músculos de la laringe,
faringe, paladar blando, así como a dos
músculos del cuello: el trapecio y el
esternocleidomastoideo.
el nervio accesorio (XI par craneal) tiene función motora, es decir una función
eferente somática general (ESG). Inerva a los constrictores faríngeos, laringe y
músculos del paladar blando (excepto al tensor del velo del paladar) por medio de
su raíz craneal. Por otro lado, por medio de su raíz espinal, inerva a los músculos
esternocleidomastoideo y al trapecio.
Algunos investigadores creen que el nervio accesorio posee también función
eferente visceral especial (EVE). Esto porque la raíz craneal del nervio se origina
del núcleo ambiguo, que contiene neuronas eferentes viscerales especiales. Estas
neuronas se creen son fibras sensitivas del plexo cervical que inervan a la piel de
la región del hombro.
NERVIO HIPOGLOSO
(XII par craneal)
El nervio hipogloso es puramente motor, inerva a los músculos extrínsecos de la
lengua y al músculo geniohioideo. Se origina de su núcleo motor que se encuentra
en el bulbo raquídeo ventral.
El nervio hipogloso (XII par) es un nervio exclusivamente motor que transporta
fibras eferentes somáticas generales (ESG). Inerva a todos los músculos
intrínsecos y a casi todos los músculos extrínsecos de la lengua, al igual que a un
músculo suprahioideo, el músculo geniohioideo. Este nervio se origina de su
núcleo motor, simplemente llamado núcleo del nervio o núcleo hipoglosos. Este es
el origen real del nervio hipogloso.
El núcleo hipogloso es un núcleo delgado y largo que reposa sobre la porción
ventral del bulbo raquídeo, cercano a la línea media. Su porción rostral pertenece
a un área denominada trígono del nervio hipogloso. Las neuronas de este núcleo
son multipolares y envían fibras eferentes que se extienden anterior y
lateralmente. Ellas pasan entre el lemnisco medial y el complejo de los núcleos
olivares, y en la forma de una docena de fibras en vez de en un solo grupo, dejan
el tronco encefálico a través del surco anterolateral del bulbo raquídeo (entre las
pirámides y la oliva), que es el origen aparente del nervio hipogloso.
El nervio hipogloso es un nervio motor que controla los músculos de la lengua que
posibilitan el habla y la deglución.
NERVIO OCULOMOTOR
El nervio oculomotor, nervio motor
ocular común (M.O.C.) o III par
craneal es un nervio craneal. Tiene
una función motora y parasimpática,
es uno de los nervios que controla el
movimiento ocular y es responsable
del tamaño de la pupila, siendo esta
su función parasimpática. El nervio
se encarga de dar inervación a los
músculos extrínsecos del ojo. Inerva
al elevador del párpado superior,
músculo recto medial o interno, recto
superior, recto inferior y oblicuo inferior. Se origina del mesencéfalo1 y su función
es básicamente el movimiento del globo ocular junto con el nervio troclear y nervio
abducens.
Todos los pares craneales con funciones motoras se originan en el tronco
encefálico (ya sea en el bulbo raquídeo, en el puente o en el mesencéfalo) o en la
médula espinal (el nervio accesorio o IX par craneal), y por ende tienen sus
núcleos ubicados allí. El nervio oculomotor no es la excepción. Los cuerpos
celulares del nervio oculomotor se encuentran dentro de dos núcleos cercanos
posteromedialmente en el mesencéfalo, el componente más superior del tronco
encefálico. Los cuerpos celulares y sus fibras nerviosas motoras somáticas
(axones) que inervan a los músculos esqueléticos relacionados con el ojo, surgen
del núcleo del nervio oculomotor. Los cuerpos celulares y sus fibras nerviosas
motoras viscerales que inervan a los músculos dentro del ojo como tal, surgen del
núcleo oculomotor accesorio, comúnmente llamado núcleo de Edinger-Westphal.
Tanto los axones motores somáticos como los viscerales salen de la superficie
anterior del tronco encefálico como el nervio oculomotor, surgiendo entre el
mesencéfalo y el puente y pasando por el medio de las arterias cerebral posterior
y la cerebelar superior. El nervio recorre anteriormente en el espacio
subaracnoideo, medial a un nervio mucho más grande conocido como el nervio
trigémino (V par craneal) y su ganglio. El nervio oculomotor continúa anteriormente
hasta perforar la duramadre, que recubre el seno cavernoso, pasando a través del
aspecto superolateral de la pared del seno cavernoso, lateral a la arteria carótida
interna a medida que entra en la cavidad craneal.
Envía fibras motoras hacia los músculos elevadores del párpado, hacia los rectos
superiores e inferiores y hacia los músculos oblicuos inferiores del ojo. Las
funciones del motor son: levanta el párpado superior, mueve el ojo hacia arriba,
abajo, y medialmente, constriñe el ojo y acomoda el lente ocular.
NERVIOS MOTORES
Los nervios motores son nervios responsables
de todo el movimiento voluntario esquelético y
somático, tal como cuando se mueve un brazo
o una pierna.
Cada nervio motor debido a que tienen la
capacidad de activar las fibras de un músculo
del cuerpo y así crear movimiento, están
compuestos de múltiples axones y a diferencia de los sensitivos, estos en su
interior liberan más acetilcolina con el objetivo de crear conexiones y la
transmisión de impulsos de una manera más rápida. Al igual que todas las demás
fibras nerviosas, estos también están compuestos de tres capas denominadas
epineuro, endoneuro y perineuro; y de una capa que las recubre llamada células
de Schwann.
Los nervios motores son los que salen de la médula espinal y que posteriormente
se dirigen hacia los músculos esqueléticos y liso, por lo que además son llamados
nervios eferentes. Lo que indica que solo envían información que proviene de los
centros superiores para luego ser dirigido hacia su lugar de destino.
Entre los nervios con función motora podemos destacar los pares craneales
oculomotor, troclear, abducens, accesorio e hipogloso, pero también muchos de
los que se dirigen hacia las extremidades superiores e inferiores, cabeza y cuello.
La función principal de estas estructuras es recibir las señales nerviosas que
provienen de los haces descendentes pertenecientes a la médula espinal, por lo
que tienen la tarea de llegar a la unión neuromuscular y en esa región activar los
componentes internos de los músculos para que así se produzca un movimiento.
Son los encargados de conferirnos la capacidad motora, es decir son los que nos
permiten que podamos movernos de manera voluntaria pero también activan el
movimiento inconsciente de nuestros órganos abdominales, torácicos y pélvicos.