0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas9 páginas

Politica Del Compromiso Nahum

Este documento describe varias reformas educativas y políticas implementadas en Uruguay durante el período de 1916 a 1929, incluyendo la expansión gratuita de la educación secundaria y universitaria, la modernización de escuelas agrícolas y comerciales, el fomento de la educación industrial y técnica, la prohibición de ciertos espectáculos crueles, y el fortalecimiento del sistema democrático a través de leyes electorales.

Cargado por

Pablomachado1974
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas9 páginas

Politica Del Compromiso Nahum

Este documento describe varias reformas educativas y políticas implementadas en Uruguay durante el período de 1916 a 1929, incluyendo la expansión gratuita de la educación secundaria y universitaria, la modernización de escuelas agrícolas y comerciales, el fomento de la educación industrial y técnica, la prohibición de ciertos espectáculos crueles, y el fortalecimiento del sistema democrático a través de leyes electorales.

Cargado por

Pablomachado1974
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

O

de
del Utrrgualt KwmwKKx
§#a
ffimm§mm§m K I t *w
§ §r

ffi#&w&&ffiffi§ *m §m
ffimm#m ffix§mm*m§
1

1,
. rpoiio quc la En 1916 recibió aprobación el proyecto remitido por Batlle y Ordóñez a la Asamblea
- t.1Jrór Gene-
--:neral en 1914, por el que se suprimían los derechos de matrícula y examen para los
i :_ ctrlbarquc. :;nrdiantes secundarios y se facultaba al Ejecutivo para extender el beneficio a los estu-
: -Lrilstrucción * .ultes universitarios.
.: i habilitado Paralelamente se jerarquizaron y modernizaron las Escuelas de Agronomía, de Veteri-
:-rna y de Comercio, que no tardarían en formar parte de la Universidad de la Repirblica.
La enseñanza industrial recibió una atención especial. Se transformó la antigua Escuela
-: .\rtes y Oficios creada por Máúmo Santos, quitándole el carácter correccional que po-
::ra por sus métodos y disciplina, y se proyectaron escuelas industriales gratuitas que se
I período, sobre -.tablecerían en distintos puntos del país. Los establecimientos industriales del Estado
rstaban obligados a cooperar en la educación profesional de los obreros. La enseñanza
-, .osto de la :.uedaba bajo la dirección de un Consejo nombrado por el Poder Ejecutivo.
_ - r,rr ocado por El objetivo era lograr la preparación de obreros especializados para apuntalar a la cre-
-i:nte industria.
- .:leron mejo-
, . que. recién 3.2.6. Hut'nanización del deporte

- i.-ró alrede- En 1918 se sancionó el proyecto de ley de la segunda administración de Batlle por el
se prohibían torneos de box. corridas de toros, tiros a la paloma, riñas de gallos y
'- .: .s ocasiones --.Lre
:Lralquier otro espectáculo que fuera causa de mortificación para el hombre y los animales.
El aumento de En el mismo año se modificó, pennitiendo el boxeo siempre que fuera controlado por la
tlomisión Nacional de Educación Física.
:rr pOI llllá

iaje del Gobier- 1. La política de compromiso, 1919-1929


L que repercutía
mr en nuestras
i.1. Los progresos políticos: el triunfo de la democracia
motimiento de 4.1.1. Regularidad y pureza de las elecciones
ubezados por
La Constitución de 1918 imponía las elecciones con singular frecuencia. Cada 4 años
s reirindicacio, se votabapara elegir Presidente de la República; cada 3 se elegían diputados; cada2 se
ü de la gueffa renovaba un tercio del Consejo Nacional de Administración. Casi todos los años el pueblo
debiópronunciarseporcandidatosacargospúblicos:1919,1920,1922,1924,1925,1926,
i928, 1930.
Esta práctica tan frecuente hizo que el pueblo se acostumbrara al sufragro, valonzarala
importancia de las elecciones, acudiera en número cadavez mayor a las urnas demostrando
-r su difusión, su politización creciente, y se considerara la honestidad de tales actos electorales como el
sr grados. mayor timbre de honor a que podía aspirar el gobernante de turno.
r de Ingeniería Lentamente, los hábitos y las ideas del uruguayo medio se fueron consustanciando con
las prácticas de la democracia política. Todos los partidos aceptaron este régimen y lo

85
apoyaron hasta la crisis institucional de 1933. Una tradición de democracia y de tolerancia Las comisiones rc;
política fue creciendo y mezclándose con la idiosincrasia popular, hasta convertirse en el ,,illtas Electorales. deb
mayor motivo de orgullo nacional. Al compararse con otros pueblos americanos. los uru- :ma o el sublema con
guayos identificaban su personalidad nacional con la singularidad de su sistema politico. Las garantías Para ,
El esfuerzo conjunto del Partido Nacional en el llano y del Colorado en el Gobierno :aci podría reducir a P
hizo que el voto suplantara alatanza y la urna al campo de batalla. En la década del 20 la :nleriores a la clanstlr:
democratización politica del país se convirtió en un hecho. lez compctente'
Durante las horas el
4.1.2. Perfeccionantiento de la legislación electoral -'os ni esPectáculos Pitbl
clausura.
Las fuerzas de los dos partidos tradicionales eran casi equivalentes. En algunas eleccio- 'u
Ninguna autoridad ¡
nes los separaron sólo algunos cientos de sufragios. Por ello la pureza del Registro Cívico y l; las mesas receptoras
la organización eficiente de los organismos electorales fue preocupación de ambas colecti- Las flierzas armada
vidades. crcepto las indisPensab
Por ley de enero de 1924. baio la Presidencia de José Serrato, se creó la Corte Electoral. una rbrrnados, Pero sin anru
Oñcina Nacional Electoral y Juntas Electorales con sede en las capitales departamentales. Se establecían dir.er
La Corte Electoral tendría la dirección de todos los actos electorales. Estaría integrada ¿utoridad ejercido Por li
por siete miembros elegidos por el Parlamento mediante el sistema de doble voto simultá- alio" así como la modthi
neo y representación proporcional. Entendería y fallaría en todos los reclamos y apelacio- este delito era colneuc
nes relacionados con actos electorales. y sus integrantes no podrían depender de ningún 'i
I a 2 años de Prisión.
poder del Estado. Nuevas leYes comPle
La Oficina Nacional Electoral tendría a $l cargo la orgarrización. clasihcación y custo- ba la elección de la Con
dia del Registro Civico Nacional: en cada departamental se instalaría una oficina similar. sistcma del doble \ oto s:
Los miembros de estos organismos serían nombrados por la Corte Electoral. la Asamblea General.
Las Juntas Electorales departamentales tendrían a su cargo la organización y el control
de los actos electorales dentro del departarnento. Sus integrantes serían elegidos por el 1.2. La política dc :
pueblo y tampoco podian depender de ningún poder del Estado.
Los partidos políticos podrían fiscalizar y controlar todos los procedirnientos de las Se conoce con este nL1

autoridades y oñcinas electorales. y designar delegados ante la Corte Electoral, Juntas Elec- sucesivos cornPromisos et
torales y Oficinas Electorales. colorados Polque la equrr
En 1925 se aprobó otra ley que reglamentaba el registro de los partidos politicos y otros e intPusieran su Pr'
ampliaba las garantías del sufragio. que ceder, y, abandonard
Se consideraba partidos permanentes a los que registraran su denominación partidaria que significaba una lnunl
y los nombres de sus dirigentes durante el período de inscripción ante la Corte Electoral o Hubo comPrornisos I
Juntas Electorales departamentales. Y partidos accidentales a las agrupaciones que se ano- dir,idido en varias fracc
tasen después del período de inscripción pero treinta días antes de la elección. sccl.or lnayoritario - el b''
Lema era la denominación de un partido político y sublema la denominación de una res tninoritarios -riveris
fracción de ese partido. Algo similar ocurrio
Diez días antes del comicio los partidos debían registrar ante las Juntas Electorales las Presidencia de la RePub
listas de candidatos con el lema y el sublema respectivo. ncs algo rnás tarde.

86
e tolerancia Las comisiones receptoras de votos se compondrían de tres tihrlares elegidos por la
:rtirse en el luntas Electorales, debiendo cada miembro de la junta sufragar por tres titulares, bajo el
os. los uru- .¡ura o el sublema con que fue electo.
ra político. Las garantías para el sufragio establecían las siguientes disposiciones. Ninguna autori-
:l Gobierno Jad podría reducir a prisión a ciudadanos habilitados para votar dentro de las 24 horas
la del 20 la rnteriores a la clausura de la votación, excepto por flagrante delito o mediante orden del
tuez competente.
Durante las horas en que se llevase a cabo la elección no podían realizarse actos políti-
--os ni espectáculos públicos, ni expenderse bebidas alcohólicas en las 24 horas anteriores a
rrr clausura.
ras eleccio-
Ninguna autoridad pública podía intervenir ba-¡o rungún pretexlo en el funcionamiento
ro Civico y
Jc las lnesas receptoras.
bas colecti-
Las fuerzas arrnadas deberían permanecer acuarteladas durante el acto eleccionario,
e\cepto las indispensables para mantener el orden. Los guardia civiles podrían votar uni-
ectoral, una
iormados, pero sin arrnas.
rcntales.
Se establecían diversas penas para las violaciones de estas disposiciones. El abuso de
l integrada autoridad eiercido por lafuerza pública se castigaba con pena de prisión de 6 meses a un
to silnultá,
alio, así como la modificación, sustracción o falsrficación de documentos electorales, salvo
r apelacio-
si este delito era cometido por un funcionario público en cuyo caso Ia pena se duplicaba: de
de ningún
I a 2 años de prisión.
Nuevas leyes complementarias se aprobaron en 1928 y 1930; por la última se modifica-
ón y custo-
ba la elección de la Corte Electoral: seis miembros serian designados por el pue,blo por el
na similar.
sistema del doble voto simultáneo, y representación proporcional, y tres serían elegidos por
'el control la Asamblea General.

dos por el
1.2. La politica de contprontiso

rtos de las Se conoce con este nombre la actir{dad política del período porque ella se caracterizó por
uitas Elec- sucesivos compromisos entre las colectividades partidanas. Hubo compromiso entre blancos.v
colorados porque la equivalencia de sus fuerzas electorales impidió que unos primaran sobre
roiíticos y otros e impusieran su progranu político en toda su amplitud. Para gobernar, ambos tuvieron
que ceder, y. abandonando sus primeras posiciones. llegar a encontrarse en un término medio
partidaria que signiñcaba urta mutua concesión: en definitiva, rura úansacción.
:lectoral o Hubo compromisos también dentro del gobernante Partido ColoradolQue, habiéndose
ue se ano- dividido en varias fracciones. no podía ganar las elecciones sobre los nacionalistas si el
sector mayoritario -el batllismo- no ofrecía posiciones relevantes de gobierno a los secto-
-¡rt de una res minoritarios -riverismo, vierismo- para que votaran dentro del lema común.
Algo similar ocurrió con el Partido Nacional, a pesar de que su aspiración de ganar la
torales las Presidencia de la República y su clara posibilidad de lograrlo, hicieron aparecer las fraccio-
nes algo más tarde.

87
4.2.1. Causas sociales del compromiso .o que la bírsqueda de cor
:rtcgrante del batllisrno.
4. 2. 1. I. Parfidos policlasistas :-'onórnica. deseaba un e
.,uión con el proletanado
Los partidos tradicionales eran esencialmente policlasistas, es decir, albergaban en su seno
hlema 1', dividida tambie
a integrantes de todos los sectores de la sociedad. Aun el sector más popular, el batllista, no
admitía su identificación exclusir,a con la clase media y el proletariado. que mayoritariamente
4.2.1.4. Debilidad del
lo apoyaban. Buscó y obtuvo apoyos en el comercio y la industria nacionales (José Serato, por
ejemplo, que integraba esos sectores y fue ministro de Batlle en sus dos presidencias). El proletariado urbanü
Riveristas y Vieristas (partidarios de Feliciano Viera, que se escindieron del batllismo, irdustria nacional. Era uri
como veremos) representaban a las clases consen'adoras coloradas, aunque el r.ierismo, -uc significativo, pero no
sobre todo, tenía su máxima influencia electoral entre el funcionariado público, elemento El proletariado rural.
típico de la clase rncdia. :rr erista. generalmente gr,
La unión de las tres fracciones conformaba al Partido Colorado. que era entonces un
--olltar seguramente con sl
conglomerado de fuerzas sociales antagónicas unidas por el a.fán de impedir una victoria
blanca, y por tradiciones comunes que hundían sus raíces en la historia del país.
4. 2. 2. Causas políticat
A su vez. el Partido Nacional. según Lorenzo Carnelli "era una vasta y policroma
aglomeración de tendencias dtferentes, contenidas en los vagos límites del Programa de 4. 2. 2. 1. Equivalencia t
1872, que permite ser a la vez católico y liberal, individualista y socialisla; conservador y
wanzado". Lo integraban los grandes propietarios territoriales tanto como sus peones; El carácter policlasisrr,
fuertes comerciantes e industriales tanto como sus empleados. Había en él tendencias popu- En las elecciones dc l
listas (Luis Alberto de Herrera) y aristocratizantes o conservadoras, como se autodefinían 116.000. la diferencia a¡o*:
(Aureliano Rodríguez Larefa, Juan Andrés Ramírez). o también radicales urbanas (Loren- En las elecciones de 1
zo Carnelli, Carlos Qu¡ano). erna colorado. los blancos
or¡ la elccción al Conse.lo
1.2.1.2. Lazos de dependencia personal r la Presidencia de ese cue
En las elecciones presl(
Los partidos políticos eran un fiel reflejo de la historia de la sociedad uruguaya, donde :r Juan Campistegu,v (riven
los grupos sociales más bajos nlrnca se habían expresado directamente sino a través del .u candidato Luis Alberto r
caudillo. Los lazos de dependencia personal que unían al peón con su patrón-caudillo se- :aba a [.526 sufragios. o ,,
guían predominando en la carnpaña, permitiendo captar a las clases conservadoras el voto
Los resultados electo¡a
de los estratos populares. nartidarios era casi total. E
El Partido Colorado, a la vez por contagio del arnbiente y por la búsqueda del triunfo, nacionalistas se llevabar el
creó sus propios lazos de dependencia personal basados en la relación voto-empleo público, Ello condujo a una den
ya que su largo predomimo político le dio también el predominio en la administración londe los partidos usaron 1
pública. Además, el crecimiento del intervencionismo estatal flie un argumento para utili- En los órganos de gobi:
zar esfa solución. necesariamente a una polrtr
;rón cle los distintos pro\ e.
4.2.1.3. Papel de la clase media El acuerdo con los na;i,
Sociológicamente, la clase media es una clase de compromiso por su ubicación en la :n 9 miembros), y en las C
sociedad. Sus miembros aspiran a ingresar en la clase alta y temen descender a la baia, por reformista.

88
¡', que la búsqueda de cornpromisos en las tensiones sociales es su salida natural. Principal

:ritegrante del batllismo, le trasrutió a éste tal rasgo. Ni por su carácter, ni por su base
:;onómica, deseaba un enfrentamiento dehnitorio con la clase alta y desconfiaba de su
iuúón con el proletariado. Si numéricamente era la más amplia, estaba desgarrada por este
)n su seno
lilema y. dividida también por la divisa, no se volcó masivamente hacia ningún partido.
rtllista, no
ariamente
4. 2. 1. 4. Debilidad del proletariado
lrrato, por
s). El proletariado urbano era poco numeroso porque estaba surgiendo de una todaúa débil
batllismo, iridtrstria nacional. Eraincapaz de decidir, por ello, ninguna elección. Su aporte al batllismo
vierismo, ñre significativo, pero no le bastaba a ésfe para consolidar su victoria.
elernento El proletariado rural, también numéricamente débil, dependía del caudillo blanco o
nverista, generalmente gran propietario y con prestigio personal en su región, quien podía
torlces un aontar seguramente con su voto.
La r-ictoria
4.2.2. Causas políticas del compromiso
colicroma
,grama de 4.2.2.1. Equivalencia de fuerzas electorales
;ervador y
El carácter policlasista de nuestros partidos condujo a una casi idéntica fuerza electoral.
is peones;
cias popu-
En las elecciones de 1922 los colorados recogieron 123.000 sufragios y los blancos
todefinían 1 16.000: la diferencia apenas alcanzó a 7.000 votos.
as (Loren- En las elecciones de 1925, como los vieristas, con 7.000 sufragios, votaron fuera del
lema colorado, los blancos" que obtuvieron 119.000 votos contra 115.000 colorados. gana-
ron la elección al Consejo Nacional de Admirustración, llevando a Luis Alberto de Herrera
a la Presidencia de ese cuerpo.
En las elecciones presidenciales de 1926. eI Partido Colorado presentó como candidato
rr.a" donde a Juan Campisteguy (riverista de transacción), que obtuvo 141.581 votos y los blancos, con
trar'és del su candidato Luis Alberto de Herrera, recogieron 140.055 votos. La diferencia apenas lle-
rudillo se- gaba a 1.526 sufragios, o 0.54%" sobre el total.
-as el voto Los resultados electorales antes reseñados prueban que la igualdad de los sufragios
partidarios era casi total. El Partido Colorado recogía el 51 ó 52Yodel total, mientras los
el triunfo, nacionalistas se llevaban el 48 ó 49%o.
o público, Ello condujo a una denodada lucha política por cada voto, que podía ser decisivo, en
nistración donde los partidos usaron todos los recursos imaginables para atraer al electorado.
para utili- Eu los órganos de gobierno, Ia casi paridad de representantes de uno y otro partido llevó
necesariamente a una politica de compromiso para lograr los votos necesarios a la aproba-
ción de los distintos proyectos de ley.
El acuerdo con los nacionalistas en el Conseio Nacional de Administración (que eran 4
:rón en la en 9 miembros), y en las Cámaras, se impuso, y obligó a ceder al batllismo en su impulso
ba1a, por reformista.

89
4.2.2.2. Las minorías decisivas y la política de pactos :rsanizado políticamet
:¡rrrtidaria. es decir. po
La escasa diferencia de sufragios entre los dos partidos tradicionales obligó no sólo a
Con relación a sus
una política de compromiso entre éstos a nivel nacional, sino también a una política de
..'nja a sus fines. El s
pactos y transacciones dentro del Partido Colorado.
?rrnido dominaba a los
Cualquier escisión dentro del Partido Colorado, que ocupaba el Gobierno, era preámbu- .1Lrc éstos no perteneciet
lo de su derrota frente al rival tradicional, tan cercano en votos. :rrlnetidos al Partido. l
Pero las discrepancias ideológicas y personalistas internas eran tan fuertes que se pro- -rudar el mantenirnient
dujeron varias escisiones. ,lcance" v que su línea
Riverismo Viera reconoció inn
'c político (era miembrr
Ya conocemos la que se produjo a partir de 1913, protagonizada por el riverismo. Dife-
rencias insalvables sobre la integración del Poder Ejecutivo, que no ocultaban tampoco la
lcl batllisrno con sus i
ropulannente conocido
discrepancia con la línea económica y social del batllisrno, provocaron la ruptura. Era un
grupo colorado tradicionalista. de tinte conservador, con predicamento en la campaña.
Dirigido por Pedro Manini Rios. se expresaba en la prensa a través de "La Mañana", fun-
dada en 1917. Lograron el 1l% del total de los votos del Partido Colorado en1922, el 1306
en 1925 y el lToA en 1930, con sus 14, 16 y 28 mil votos para cada una de esas elecciones.

Vierismo
Igualmente grave, porque unos cientos de votos podían decidir una elección, fue para el
Partido Colorado la escisión de Feliciano Viera y sus partidarios en mayo de 1919. El
ru "Hasta aqu
podemos decir
Batlle. Es posit
intento de Viera de lograr por intermedio de su famoso "alto" el apoyo de las clases conser- del programa c,
vadoras no podía menos que indisponerlo con el batllismo, que había hecho de las reformas wancismo «a c
económicas y sociales su bandera. A mi juicio, su t
La ruptura se consumó cuando en marzo de 1919 Batlle y Ordóñez propuso la forma- sin hostigar a n
ción de la "'Agrupación de Gobierno" del Partido Colorado. Era una comisión integrada nacional'.
por todos los miembros del Partido que hrvieran cargos gubernamentales, desde el Presi-
dente de la República hasta los diputados, más los miembros del Cornité E-iecutivo Nacio-
nal del Partido. En ella se discutirÍan todas las iniciativas políticas, planes de gobierno,
etc., y se formularía las recomendaciones para que los miembros las llevaran a cabo desde Viera en 1919. corno
los puestos oficiales que ocupaban. Esas resoluciones no podían ser desatendidas sin expre- -'as que reflcjaron proñr
sar las razones que se tuviera para ello, y si dos tercios de la Comisión no las consideraban scctores conservadores c,
aceptables podían acusar al gobernante en cuestión ante la Comisión Nacional del Pafido, El vierismo fue u¡ra
la que podria resolver la censura del encausado'. "Lq censura implicará solamente el des- Recogió el8%o,7%o1 I
crédito partidario de quien sea objeto de ella". 1930. con sus 10, 7 r 8
El mecanismo disciplinario así montado era poderoso. e implicaba un mandato impera- ,-olorado en 1925 le co:
tivo del Pafido al gobernante. Era el producto tanto de las ideas de Batlle sobre la organi- significó el primer tnu
zaciónpolitica de la sociedad, como de sus necesidades inmediatas de Jefe del Partrdo. Con
relación a lo primero, Batlle creía que en una dernocracia el pueblo no debía limitarse a Sosismo
elegir a sus representantes, sino que también debía dirigirlos. Si el Partido era-ql- pueblo En 1926 se separo
Colorado por la Tradici

90
batllista a la Presidencia de la República por el período 192'7-1931, y se apoyaba en un El acuerdo consr
fuerte grupo de convencionales colorados que no deseaban entregar esa alta posición a Juan r la Presidencia de I
Campisteguy (riverista). Por otra parte, también Sosa acusaba a Batlle de apartarse de la lograr el voto del r
tradición del Partido Colorado, asemeiándose en esto a Viera. Presidencia a Mani
El sosismo recogió el 9%o de los sufragios colorados en las elecciones de 1930. :ontrapuso la cifra c
Vistas las escasas diferencias entre el caudal electoral del Partido Colorado y el del --olno se lo llamó er
Partido Nacional, todo voto colorado era decisivo para no perder el gobierno. De allí el Se comprende a
doble voto simultáneo y los acuerdos electorales dentro de sus filas. ;lorque las dos tendr
lcs exclusivamente
1.2.2.3. Los acuerdos electorales :r que fuera elegido
Los pactos o acuerdos estaban favorecidos por la legislación electoral que perrnitía el pacto provocó fuene
doble voto simultáreo. Este consistía en el sufragio por el lema (Partido Colorado) y al :lirninó el problema
mismo tiernpo por un sublema (Batllismo, Partido Colorado Radical, Partido Colorado \acional: y dentro d
General Fructuoso Rivera). Era el mecanismo que permitía la unión de los sectores colora- irltaron al Dr. Maru
dos para luchar contra el adversario tradicional, aunque ideológicamente fueran triunfador el candidi
inconciliables como vimos antes.
Para que las minorías \.otaran dentro del lema y dieran el triunfo relatir,o al sector
batllista -que era mayoritario-. éste debía ceder posiciones electorales a las minorías, sobre 5. Las refonnas dr
todo a la riverista. que era la más importante.
Dentro del Partido, el batllismo reunía entre el 70 -v 80% de los sufragios. pero debía
.' l. -4specto generLit'
contemplar a las minorías conservadoras que aportaban el otro 20 ó 30o/o necesario para El difícil equilibr
triunfar sobre los nacionalistas. :o mundial que se p
Así se daba la situación paradojal de los pactos donde las minorías ocupaban posiciones a la burguesia
-'¿ruta
destacadísimas que nunca habrían podido lograr sólo con sus votos. en realidad esos candi- Fuera de la lev qr
datos llegaban a sus cargos en andas de la fuerza electoral batllista. :arxo obligatorio (19
El prirnero de los pactos se realizó et 7922: el batllismo aceptó para candidato a la :aralizó, ampliándos
Presidencia de la Repirblica a un colorado neutral, José Serrato, y se abstuvo de proclamar
En lo económico.
candidato propio al cargo.
lcra del batllismo ¡ c
En 1926. para votar dentro del lema el riverismo exigió la candidatura de Juan
Ni el estanco del t
Campisteguy. Su aceptación por Batlle determinó la separación del batllista Julio María
.us utilidades se obtu
Sosa y un fuerte grupo de convencionales que no querían -con los votos mayoritarios de su
sector- llevar a la Presidencia nuevamente a un hombre de una fracción contraria. Varias -as crisis económicas
razones pudieron determinar en Batlle la aceptación de esa candidatura. La primera y
fundamental residía en la necesidad de reunir todos los votos colorados para vencer al i.2. La obra en lo so
nacionalismo: la segunda era que a Batlle le interesaban más los cargos en el Consejo 5.2.1. Indemnizac
Nacional de Administración que la Presidencia de la República, como buen colegialista; y
la tercera consistía en su temor de que las luchas internas entre los aspirantes a ese cargo Por su monotonia
desintegraran su sector y pusieran en peligro sujefatura partidaria. rnconsciente, por lo
En 1930 el pacto entre los colorados tuvo ribetes de escándalo. Los nacionalistas lo accidentes. La famili¿
atacaron duramente porque entendían que desnaturalizaba el pronunciamiento de la sobe- :on la sierra, provoca
ranía en las elecciones. res de trabajo, alguno

92
po]'aba en un El acuerdo consistía en lo siguiente. El batllismo proclamó a Gabriel Terra su candidato
xición a Juan : Presidencia de la República, y el riverismo proclamó a su Jefe, Pedro Manini Ríos. Para
1a

partarse de la .ograr el voto del riverismo dentro del lema Partido Colorado. el batllismo le ofrecía la
Presidencia a Manini si éste lograba reunir el l9%o de los votos colorados. El riverismo
1930. Jontrapuso la cifra del 11,SYoy así quedó convenido. Fue el famoso "handicap" (o ventaja).
nado y el del --olno se lo llamó en la época, que se le daba a Manini Ríos.
no. De alli el Se comprende ahora los duros ataques del nacionalismo. Tildaron al pacto de inmoral
'Jorque las dos tendencias coloradas, que eran antagónicas, se ponian de acuerdo por razo-
ncs exclusivamente electorales; y los electores, votando por un hombre, podrían contribuir
r que fuera elegido otro completamente distinto. La controversia creada en torno a este
pacto provocó fuertes tensiones en los días previos a la elección. Su resultado, finalmente,
re permitía el
Iolorado) y al :liminó el problema. Los colorados obtuvieron 165.7'79 votos contra 150.067 del Partido
ido Colorado \acional; y dentro del coloradismo. los riveristas aportaron 28.878 sufragios, por lo que le
rtores colora- t'altaron al Dr. Manini algunas decenas de votos para completar el I7 ,5Yo. Fue proclamado
aente fueran ,riunfador el candidato del batllismo. Dr. Gabriel Terra.

filo al sector
únorías, sobre 5. Las reformas del período 1919-1929

5.1. Aspecto general de la época


os- pero debía
rcesario para El difícil equilibrio electoral obligó al batllismo a contemporizar.El desajuste económi-
;o mundial que se produjo luego de la guerra impuso a su vez otro freno, volviendo más
nn posiciones :auta a la burguesía industrial y más conservadores aun a los terratenientes.
ad esos candi- Fuera de la ley que concedía indemnizaciones por los accidentes de trabajo y del des-
;anso obligatorio (1920) y del salario mínimo al peón rwal (1923),la legislación social se
andidato a la parahzó, ampliándose sólo el campo de la previsión social (Cajas de Jubilaciones).
de proclamar
En lo económico, la gran creación del período fue el Frigorífico Nacional (1928), ban-
dera del batllismo y de muchos estancieros. y hacia el final del período, en 1931, la Ancap.
fura de Juan
Ni el estanco del tabaco, ni la participación de los obreros de las empresas del Estado en
a Julio María
sus utilidades se obtuvieron. En el medio rural, el latifundio permaneció y se consolidó con
oritarios de su
las crisis económicas del periodo.
¡trana. Varias
Ia primera y
Era vencer al 5.2. La obra en lo social
:n el Consejo 5.2.1. Indemnización por accidentes de trabajo, 1920
colegialista; y
es a ese cargo Por su monotonía, el trabajo industrial moderno tendía a ser realizado de manera casi
iuconsciente, por lo que el descuido al cabo de un tiempo era la norma y sobrevenían
¡cionalistas lo accidentes. La familiaridad con que trabajaba el obrero albañil en las alturas o el carpintero
uo de la sobe- con la sierra, provocaba el accidente. En 1920 hubo en Montevideo rnás de 5.500 acciden-
tes de trabaio. algunos de los cuales fueron mortales.

93

También podría gustarte