BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE
PUEBLA.
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES.
‘‘ENSAYO FINAL DEL CURSO’’
PROFESOR:
RAYMUNDO ALFARO PEREZ.
OTOÑO 2021
INDICE
Introducción:..................................................................................................................................3
La desigualdad:...............................................................................................................................4
Marginación:..................................................................................................................................5
Desigualdad:................................................................................................................................6
Inequidad:......................................................................................................................................6
Pobreza:.........................................................................................................................................8
Conclusión:.....................................................................................................................................9
Bibliografía:..................................................................................................................................10
Introducción:
El texto es una revisión crítica de los diferentes estudios que se han desarrollado
sobre pobreza, desigualdad y marginación. Dichos estudios se han caracterizado
por una escasa profundidad conceptual y por la ausencia de continuidad que
permita hacer comparaciones en el tiempo.
Este trabajo revisa los aportes al estudio de la pobreza, la marginación y la
desigualdad en el AMM, al tiempo que advierte sobre elementos esenciales para
una mejor comprensión de estos fenómenos en una región de gran importancia
económica para el país.
Para conocer la pobreza y a los pobres es necesario remontarnos a los estudios
que se realizaron entre 1960 y 1980, periodo en que se elaboró la mayor parte de
la literatura sobre el tema.
Aparte de los trabajos de tipo econométrico que destacan la extrema desigualdad
en la distribución del ingreso, la pobreza regiomontana se puede conocer
mediante estudios que observan aspectos como la migración rural-urbana, los
asentamientos irregulares y el movimiento urbano popular, entre otros.
Sólo a partir de años recientes se realizaron estudios desde la perspectiva de las
estrategias económicas de sobrevivencia de las unidades domésticas en pobreza
y pobreza extrema.
En primer lugar, se destacan aquellos trabajos que utilizaron el enfoque de la
desigualdad; en segundo, se aborda la migración rural urbana (tal vez uno de los
aspectos más desarrollados de la literatura sobre la región), los asentamientos
irregulares, las ciudades perdidas y el movimiento urbano popular; posteriormente
se discute la marginación urbana, para finalizar con las estrategias domésticas.
Una constante en los trabajos sobre pobreza, marginación y marginados en
Monterrey es la ausencia de marcos conceptuales. Pocos son los estudios que se
detienen a detallar o discutir los conceptos relativos al tema.
Es por esto por lo que, para cada uno de estos enfoques y temas, incluiré las
definiciones conceptuales pertinentes en las cuales se pueden enmarcar los textos
referidos.
La desigualdad:
De acuerdo con Sen (1992), 'desigualdad' no debe ser equiparada con 'pobreza',
toda vez que cada palabra se refiere a problemas distintos, aunque esto no quiere
decir que no estén relacionados.
El autor argumenta que la desigualdad, por sí misma, no se refiere estrictamente a
la pobreza en el sentido de que, "una transferencia de ingresos de una persona
del grupo superior de ingresos a una en el rango medio tiene que reducir la
desigualdad ceteris paribus; pero puede dejar la percepción de la pobreza
prácticamente intacta".
De la misma manera, continúa, "una disminución generalizada del ingreso que no
altere la medida de desigualdad escogida puede llevar a un brusco aumento del
hambre, de la desnutrición y del sufrimiento evidente".
Esto quiere decir que al estudiar la desigualdad no estamos estudiando la
pobreza, pero, en determinados casos, podemos estar haciendo alusión a ésta. El
estudio de la desigualdad es importante cuando se aborda la pobreza de una zona
o región debido a que aquélla brinda información sobre la estructura económica
que enmarca, entre otros factores, la condición de pobreza.
Al respecto, Escobar mencionan que "la pobreza es fruto de la distribución del
ingreso y de la satisfacción o no de necesidades básicas a lo largo de esta
distribución".
La estructura de desigualdad se vuelve aún más importante si tomamos en cuenta
los factores que impiden salir de la condición de pobreza o aquéllos que dificultan
el éxito de ciertas políticas de atención a la pobreza.
El proceso de acumulación generó el punto de apoyo del poder de uno de los
actores más influyentes en la fase de la distribución: la burguesía industrial. Fue
en el transcurso de ese proceso cuando surgió la base objetiva de su formación,
así como su consolidación como clase social.
La magnitud de la acumulación determinó, al mismo tiempo, el alcance de su
capacidad de presión frente al Estado -otro actor influyente-, a favor de una
política que apoyara una acumulación y distribución de acuerdo con sus intereses.
Como resultado, la estructura del poder en la región ha quedado dominada por
una pequeña y coherente clase de industriales.
Esta estructura política ha permanecido hasta ahora, y tal vez se ha reforzado.
Una genealogía del poder político en el estado así lo podría mostrar. Aunque no
es el caso de este texto profundizar en este tema, en la última sección insistiré
sobre la necesidad de tomarlo en cuenta.
Marginación:
El concepto de marginación da cuenta del fenómeno estructural "que surge de la
dificultad de propagar el progreso técnico en el conjunto de los sectores
productivos, y socialmente se expresa como persistente desigualdad en la
participación de los ciudadanos y grupos sociales en el proceso de desarrollo y en
el disfrute de sus beneficios.
Para medir la marginación, dice Cortés, se toman en cuenta indicadores tales
como la educación, la vivienda y los ingresos monetarios, en el nivel municipal, y
para el nivel estatal se agrega la dispersión de población.
Desde este punto de vista, la marginación es entendida como carencias en el
acceso a bienes y servicios básicos, y es un fenómeno que se refiere a
localidades y no a las personas que viven en ellas.
Esto quiere decir que, en una localidad con alta marginación, algunos de sus
habitantes pueden ser alfabetos o vivir en viviendas con agua entubada o ganar
suficientes ingresos como para no ser considerados pobres. Por el contrario, la
marginalidad se refiere a la condición de los individuos.
El Centro de Investigación y Acción Social Desarrollo Social para América Latina
(DESAL) estableció las siguientes dimensiones, todas referidas a personas,
individuos y no a localidades, municipios o estados:
a) La dimensión ecológica: que se refiere a los lugares en donde viven los
marginales: círculos de miseria, viviendas deterioradas dentro de la ciudad,
vecindarios de origen estatal o privado
b) La dimensión sociopsicológica, en donde marginalidad significa no tener
capacidad para actuar, estar faltos de participación de los recursos y beneficios
sociales, en las decisiones sociales
c) La dimensión sociocultural indica que los marginales tienen bajos niveles de
vida, salud, vivienda, educación y cultura
d) La dimensión económica manifiesta los niveles de subsistencia y empleos
inestables de los marginales
e) La dimensión política, en que los marginales no participan, no tienen
organizaciones que los representen, ni participan de la solución a problemas
sociales.
Fue en la década de 1960 cuando se presentó el mayor número de invasiones de
tierra de forma masiva. Para ese entonces se había dado lugar a formas de
organización para invadir terrenos, las cuales incluían no sólo a líderes de
izquierda y estudiantes universitarios, sino a miembros de los sectores populares
priistas (CNOP, CTM, CROC), pequeñas burguesías internas a los grupos de
posesionarios, y hasta propietarios de terrenos que acordaban auto invasiones
para vender a buen precio sus terrenos al gobierno.
Desigualdad:
El enfoque de capacidad de Sen abordó asimismo el concepto de desigualdad. En
el marco de Sen, igualar los resultados no debe ser el objetivo, porque no todas
las personas convierten los resultados en bienestar de la misma manera.
La relación entre los resultados y el bienestar de las personas depende de
circunstancias ajenas al control de los individuos, como la edad, el género, los
antecedentes familiares y la discapacidad.
También depende de las condiciones sociales, como los sistemas de atención de
la salud, los sistemas educativos, la prevalencia de la delincuencia y las relaciones
comunitarias, entre otros factores.
Por tanto, el objetivo debe ser igualar las oportunidades que las personas tienen
para ejercer sus libertades, y no los resultados que obtienen.
En este marco, la desigualdad de oportunidades se considera una limitación para
las opciones y libertades de los individuos, lo cual repercute de forma negativa en
su desarrollo y bienestar.
Inequidad:
En un intento por complementar la investigación y profundizar más en la medición
del impacto de la inequidad inicial sobre la calidad de vi da de la población, en
este estudio se propone un modelo adicional que asocia la inequidad con la
provisión de servicios públicos básicos, tales como el abastecimiento de agua
potable, luz eléctrica y telefonía fija.
En síntesis, usando un modelo de predicción para cada caso, el objetivo es
evaluar el grado de asociación entre la distribución inicial del ingreso y de la
propiedad de la tierra y el nivel de provisión de cada servicio público hacia 1999.
El porcentaje de población con acceso a agua potable; el consumo per cápita de
energía eléctrica; y el número de líneas telefónicas por cada mil personas, son
variables obtenidas del World Bank Indicators 2002, disponible para 208 países.
Si bien cada una de estas variables tiene sus limitaciones, poder usarlas en el
intento de comprobar su asociación con la distribución inicial del ingreso y de la
propie dad de la tierra, constituye un primer paso importante.
En todo todos los casos, el nivel promedio de inversión, medio como porcentaje
del PBI en el periodo 19 60-1999, y el grado de urbanización, medido como el
porcentaje de la población asentada en zonas urbanas en el periodo 1960 -1999,
han sido tomados como variables de control.
Inequidad, como porcentaje del PBI severas desigualdad en la distribución de la
riqueza asociadas a la baja efectividad de la política social podrían ser el resultado
de las limitaciones que la inequidad y exclusión social imponen al acceso de las
poblaciones más pobres a los servicios sociales, aun cuando éstos sean provistos.
La asignación desigual de activos, ingresos y privilegios entre diferentes
segmentos de la población es la que establece sus posibilidades individuales de
alcanzar una determinada calidad de vida, pero, a la vez, su capacidad de acceso
a los servicios sociales, ya que estos requieren condiciones mínimas para su
acceso y elegibilidad.
Ejemplos son los programas públicos de seguridad social y vivienda, que
demandan del potencial beneficiario no sólo que compruebe una fuente de ingreso
sin o sobre todo un mínimo de formalidad con respecto a estas fuentes.
Los grupos sociales sin posibilidades de acceso a estos programas son,
paradójicamente, los que más los necesitan.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 14 países de
América Latina (2000), en promedio 44% del número total de empleos en las
áreas urbanas, es informal. En contraste, se registra menos del 10% en las
economías industrializadas del Sudeste Asiático.
La vulnerabilidad de la población de América Latina es mayor si se agregan cifras
sobre el empleo informal en las zonas rurales, datos no disponibles en el presente
estudio.
Pobreza:
En los últimos años se han llevado a cabo todo tipo de estudios internacionales
dedicados a analizar la pobreza crónica y sus efectos. Al margen de variables
estadísticas, no cabe duda de que su mayor problema es la desesperanza que
provoca en las personas afectadas, quienes se ven obligadas a subsistir con ella.
Este componente tiene una capacidad de transmisión intergeneracional,
incrementando en intensidad de acuerdo con las dificultades e impedimentos que
se presentan en el ámbito de la salud y educación.
Los niños que crecen en este contexto, donde hay una carencia de recursos
materiales y emocionales, encuentran serias dificultades para prosperar en el
futuro. Sus familias enfrentan todo tipo de limitaciones y obstáculos, quedando
privadas de sus derechos básicos e interfiriendo con su desarrollo físico e
intelectual.
Las causas de la pobreza a nivel individual están relacionadas a las aptitudes y
oportunidades que tiene determinado individuo para garantizar sus necesidades
fundamentales.
Pensando en esto, los gobiernos deben promover que se implementen trabajos
dignos con remuneraciones adecuadas, así las personas afectadas por la pobreza
podrán cubrir aspectos como la alimentación, el alojamiento, la educación y la
salud.
Por otro lado, cuando se habla de la pobreza como problema generalizado dentro
de un país, existen variables mucho más complejas. Las nuevas tecnologías y su
implementación en la sociedad son una parte esencial en este aspecto, pues
favorecen la producción de artículos de consumo y uso cotidiano de una manera
más rápida y eficiente.
Aquí también se encuentran los avances científicos en el ámbito de la medicina,
que permiten ofrecer una mejor calidad de vida a los grupos menos favorecidos,
ya sea mediante el desarrollo de vitaminas o alternativas nutricionales.
Es importante que en América Latina y el Caribe se dediquen esfuerzos y recursos
a combatir la desigualdad, más allá de interpretar cifras sobre los niveles de
pobreza y concentrarse en el debate público al respecto.
El crecimiento económico debe estar acompañado de políticas enfocadas a una
justicia social, donde todas las personas puedas acceder a las necesidades
básicas y tengan la oportunidad de salir adelante.
Conclusión:
Los esfuerzos en el estudio de la pobreza deben intentar no sólo medir su
extensión y cambio (por medio de métodos como el de la 'línea de la pobreza',
sino, además, evaluar la acción estatal para así poder proponer reformas
puntuales.
Una de las alternativas es evaluar y diagnosticar, pero también se debe dar
seguimiento a los beneficiarios de los programas de gobierno para encontrar la
relación que dichos programas tienen con la forma de vida de los pobres y el papel
que realmente juegan en las estrategias domésticas o comunitarias.
Las ayudas gubernamentales son sólo una parte de los mecanismos
aprovechados por los pobres para sobrevivir. Es por esto por lo que, a la vez, se
deben analizar otros recursos, entre los cuales destaca el trabajo.
Se hace necesario conocer cuáles son las condiciones del mercado de trabajo en
la zona, y de qué manera éste es un factor para que los pobres permanezcan en
la pobreza.
Si, como he apuntado párrafos arriba, las estrategias domésticas son importantes
para evaluar la pobreza urbana; y si las condiciones de trabajo están cambiando
debido a los procesos de reestructuración, entonces el estudio de la familia, el
hogar y los ciclos de vida y doméstico deben ser tomados en cuenta, sobre todo
en su relación con el trabajo formal y no formal.
La informalidad, por cierto, permanece ausente en la literatura sobre pobreza.
Esto es de llamar la atención, sobre todo si se toma en cuenta que estudiosos
como Escobar
Bibliografía:
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Conconi, A., & Viollaz, M. (s. f.). Pobreza, desigualdad y desarrollo: discusión desde el
enfoque de la capacidad. OpenMind. Recuperado 30 de noviembre de 2021, de
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Pobreza. Desarrollo Sostenible. Recuperado 30 de noviembre de 2021, de
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