UNIVERSIDAD ESTATAL DEL SUR DE
MANABÍ
FACULTAD:
CIENCIAS TÉCNICAS
CARRERA:
INGENIERÍA CIVIL
ESTUDIANTES:
CHIQUITO BERMEO DAMIAN VICENTE
TEMA:
¨NIVELES DE COMPRENSIÓN LECTORA: LITERAL, INFERENCIAL Y
VALORATIVO CRÍTICO¨
ASIGNATURA:
TÉCNICA DE EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA
DOCENTE:
LIC. CRUZ VICTORIA PONCE ZAVALA
NIVEL:
II “A-1”
PERÍODO ACADÉMICO
PI 2024
INTRODUCCIÓN
Para dar inicio a la presente investigación basada en los niveles de compresión lectora
se debe tomar en cuenta la trayectoria de los alumnos involucrados en los procesos educativos
que en un futuro estarán en medio de encuestas, foros e incluso entrevistas donde los niveles
serán importante; así que, los estudiantes, cuando ingresan a la educación superior, están
sumergidos a enfrentamientos con nuevas formas de pensar, indagar, adquirir conocimientos,
comprender, interpretar e interactuar con los textos. El contexto universitario y los discursos
disciplinares plantean formas más elaboradas y complejas. Por tal razón, los estudiantes deben
desarrollar niveles óptimos en los procesos de comprensión lectora que los lleven a responder
a tales exigencias. Lamentablemente, en la cultura universitaria casi nunca se llevan a cabo las
prácticas de enseñanza-aprendizaje teniendo en cuenta las competencias lectoras de cada uno
de los estudiantes, sino se asume que cada sujeto que llega a las instituciones trae consigo los
conocimientos y estrategias propias para abordar la complejidad de la educación superior.
Dicha circunstancia no es desconocida para todo aquel que se interese en el campo de
la educación, ya que este tipo de cultura tiene como resultado un bajo nivel académico,
frustración entre estudiante/docente, hechos que llevan irremediablemente a la deserción
universitaria. Ante dicho panorama, se suma la actitud negligente que asumen algunos
docentes e instituciones ante tal situación. No responden con programas ni con proyectos de
investigación que permitan mejorar la calidad académica de los estudiantes; sin embargo, se
atreven a plantear preguntas que se responden con la afirmación: los estudiantes no
comprenden los textos que leen, no les gusta leer, no indagan, plagian los textos, no cumplen
con las expectativas de los docentes y las instituciones no asumen una posición crítica, debido
a que no saben cómo decodificar e inferir, es decir, desconocen la forma correcta de abordar
los textos.
En este sentido, se amplía el concepto de comprensión lectora teniendo en cuenta que
leer es un proceso de interacción entre el lector y el texto, proceso mediante el cual el primero
intenta satisfacer los objetivos que guían su lectura el significado del texto se construye por
parte del lector. Esto no quiere decir que el texto en sí no tenga sentido o significado. Lo que
intento explicar es que el significado que un escrito tiene para el lector no es una traducción
que el autor quiso imprimirle, sino una construcción que implica al texto, a los conocimientos
previos del lector. Es decir, que la comprensión es producto de una interacción continua entre
el texto escrito y el sujeto lector, quien aporta intencionadamente sus conocimientos previos y
sus capacidades de razonamiento para elaborar una interpretación coherente del contenido.
DESARROLLO
El eje de la enseñanza de la lectura con el paso del tiempo se ha visto modificado, y los
maestros comenzaron a formular al estudiantado interrogantes más variados, en distintos
niveles, según la taxonomía de Barret para la comprensión lectora; sin embargo, no pasó
mucho tiempo sin que los profesores se dieran cuenta de que esta práctica de hacer preguntas
era, fundamentalmente, un medio de evaluar la comprensión y que no añadía ninguna
enseñanza. Esta forma de entender el problema se vio respaldada por el resultado de la
investigación sobre preguntas en la actividad de clase y cuando se utilizan los textos escolares
de la lectura (Durkin, 1966).
En la década de los setenta y ochenta, los investigadores adscritos al área de la
enseñanza, la psicología y la lingüística se plantearon otras posibilidades en su afán de
resolver las preocupaciones que, entre ellos, suscitaba el tema de la comprensión, y
comenzaron a teorizar acerca de cómo comprende el sujeto lector, intentando luego verificar
sus postulados a través de la investigación (Anderson, 1952; Smith, 1989; Spiro et ál., 1980).
Ahora bien, el concepto de comprensión que sustenta este estudio supone que el acto de
comprender un texto escrito exige del individuo lector una participación dinámica y activa, en
la que se considere el texto como un problema cuya resolución no debe enfrentarse
pasivamente.
De acuerdo con Bormuth, Manning y Pearson (1970) la comprensión lectora se
entiende como el “conjunto de habilidades cognitivas que permiten al sujeto adquirir y exhibir
una información obtenida a partir de la lectura del lenguaje impreso”. En este sentido, Solé
amplía el concepto de comprensión lectora teniendo en cuenta que leer es un proceso de
interacción entre el lector y el texto, proceso mediante el cual el primero intenta satisfacer los
objetivos que guían su lectura el significado del texto se construye por parte del lector. Esto no
quiere decir que el texto en sí no tenga sentido o significado.
Con todo lo explicado a entender en los antiguos artículo se entiende que la
comprensión es producto de una interacción continua entre el texto escrito y el sujeto lector,
quien aporta intencionadamente sus conocimientos previos y sus capacidades de razonamiento
para elaborar una interpretación coherente del contenido. Desde esta óptica, es interesante el
papel del lector, quien debe ser capaz de organizar e interpretar la información necesaria para
establecer relaciones entre dos o más proposiciones textuales. La perspectiva adoptada en esta
investigación se contrapone al denominado enfoque tradicional, basado en la teoría del
proceso de transferencia de información (Cairney, 1990).
Teniendo claro lo que es el concepto global de los conceptos referentes a niveles de
compresión lectora, es prudente contar con conocimientos ligados con los diferentes tipos de
escalas, importantes para saber en qué nivel se encuentra cada labor o el cual utilizar para los
puntos específicos tanto en nuestra vida diaria, educativa o incluso profesional, donde se
aprovechan todos los beneficios de cada una de estas categorías, Strang (1965), Jenkinson
(1976) y Smith (1989) describen tres niveles de comprensión.
NIVEL DE COMPRENSIÓN LECTORA LITERAL
En este nivel, el lector reconoce las frases y las palabras clave del texto. Capta lo que
el texto dice sin una intervención muy activa de la estructura cognoscitiva e intelectual del
lector. Corresponde a una reconstrucción del texto que no ha de considerarse mecánica,
comprende el reconocimiento de la estructura base del texto.
Lectura literal en un nivel primario. Se centra en las ideas e información que están
explícitamente expuestas en el texto por reconocimiento o evocación de hechos. El
reconocimiento consiste en la localización de los elementos del texto, que pueden ser:
1. De ideas principales: la idea más importante de un párrafo o del relato.
2. De secuencias: identifica el orden de las acciones.
3. Por comparación: identifica caracteres, tiempos y lugares explícitos.
4. De causa o efecto: identifica razones explícitas de ciertos sucesos o acciones.
Esto incluye detalles específicos, hechos, ideas principales y secundarias, y la
secuencia de eventos tal como se presentan sin necesidad de interpretar o inferir información
adicional. Es el nivel más básico de comprensión lectora y es fundamental para construir una
base sólida para niveles más avanzados de comprensión. La comprensión lectora literal es
crucial en el proceso educativo porque sienta las bases para el aprendizaje posterior. Los
estudiantes que dominan este nivel de comprensión pueden seguir instrucciones, entender
conceptos básicos y recordar información importante para exámenes y tareas.
La identificación de las ideas principales y secundarias es fundamental para la
comprensión literal. Las ideas principales son los conceptos centrales que el autor quiere
transmitir, mientras que las ideas secundarias son detalles y ejemplos que apoyan y
desarrollan la idea principal. Los lectores deben ser capaces de distinguir entre ambas para
entender el contenido. El reconocimiento de detalles es otra habilidad en la comprensión
literal. Esto implica recordar nombres, fechas, cifras y otros datos precisos se ven presentados
en el texto.
Los detalles específicos a menudo se utilizan para responder preguntas directas sobre
el contenido del material leído. Comprender la secuencia de eventos en un texto es crucial
para la comprensión literal, especialmente en narrativas y textos históricos. Los lectores deben
ser capaces de seguir la progresión lógica de los eventos tal como se presentan.
Una habilidad clave en la comprensión literal es la capacidad de recordar y repetir
información. Esto incluye la memorización de datos, hechos y detalles que se pueden
reproducir exactamente como se presentan en el texto. Así que para reconocer la estructura del
texto ayuda a los lectores a organizar la información de manera lógica. Esto incluye identificar
títulos, subtítulos, párrafos y otros elementos estructurales que guían al lector a través del
contenido.
ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA COMPRENSIÓN LITERAL:
Técnicas de Lectura Activa
Las técnicas de lectura activa, como el subrayado y la toma de notas, ayudan a los lectores
a enfocarse en la información importante y a retener detalles clave. Estas técnicas también
facilitan la revisión y el estudio posterior.
Uso de Organizadores Gráficos
Los organizadores gráficos, como mapas conceptuales y esquemas, son herramientas
visuales que ayudan a los lectores a organizar y recordar información. Estos organizadores
muestran la relación o las semejanzas y diferencias que existes entre ideas principales y
secundarias, así como la secuencia de eventos.
Preguntas y Respuestas sobre el Texto
Realizar preguntas sobre el texto y buscar respuestas dentro del mismo es una estrategia
efectiva para mejorar la comprensión literal. Este método ayuda a los lectores a enfocarse en
detalles específicos, los cuales próximamente serán agrupados para asi lograr una conclusión
y ahora si lograr verificar su entendimiento.
Ejemplos de Actividades para la Comprensión Literal:
Lectura y Resumen de Textos Breves
Leer y resumir textos breves es una actividad que ayuda a los estudiantes a identificar
ideas principales y detalles importantes. Los resúmenes deben ser concisos y reflejar la
información presentada en el texto.
Actividades de Verdadero o Falso Basadas en el Texto
Las actividades de verdadero o falso obligan a los lectores a revisar detalles específicos
del texto para determinar la veracidad de las afirmaciones. Este tipo de ejercicio es útil para
evaluar la retención de información precisa.
Ejercicios de Completar Oraciones con Información del Texto
Completar oraciones con información extraída directamente del texto ayuda a los lectores
a enfocarse en detalles específicos y a mejorar su capacidad para recordar y reproducir
información.
Métodos y Herramientas para Evaluar la Comprensión Literal:
Existen diversos métodos y herramientas para evaluar la comprensión literal, como
pruebas de opción múltiple, preguntas abiertas y ejercicios de resumen. Estas evaluaciones
deben centrarse en la capacidad de recordar y repetir información explícita del texto.
Las preguntas de opción múltiple deben enfocarse en detalles específicos y hechos
presentados en el texto. Las preguntas abiertas, por otro lado, permiten una evaluación más
profunda de la capacidad del lector para recordar y explicar información en sus propias
palabras. El análisis de respuestas y la retroalimentación son esenciales para mejorar la
comprensión literal. Los educadores deben proporcionar comentarios detallados sobre las
respuestas correctas e incorrectas para ayudar a los estudiantes a identificar y corregir errores.
NIVEL DE COMPRESIÓN LECTORA INFERENCIAL
Este nivel se caracteriza por escudriñar y dar cuenta de la red de relaciones y
asociaciones de significados que permiten al lector leer entre líneas, presuponer y deducir lo
implícito; es decir, busca relaciones que van más allá de lo leído, explica el texto más
ampliamente, agrega informaciones y experiencias anteriores, relaciona lo leído, los
conocimientos previos, formulando hipótesis y nuevas ideas. La meta del nivel inferencial es
la elaboración de conclusiones.
Este nivel de comprensión es muy poco practicado por el lector, ya que requiere de un
considerable grado de abstracción. Favorece la relación con otros campos del saber y la
integración de nuevos conocimientos en un todo. El concepto de inferencia abarca, tanto las
deducciones estrictamente lógicas, como las conjeturas o suposiciones que pueden realizarse a
partir de ciertos datos que permiten presuponer otros.
En un texto no está todo explícito, hay una enorme cantidad de implícitos (dependiendo
del tipo de texto y del autor) que el lector puede reponer mediante la actividad inferencial.
Este nivel puede incluir las siguientes operaciones:
1) Inferir detalles adicionales que, según las conjeturas del lector, pudieron haberse
incluido en el texto para hacerlo más informativo, interesante y convincente.
2) Inferir ideas principales, no incluidas explícitamente.
3) Inferir secuencias sobre acciones que pudieron haber ocurrido si el texto hubiera
terminado de otra manera
4) Inferir relaciones de causa y efecto, realizando hipótesis sobre las motivaciones o
caracteres y sus relaciones en el tiempo y el lugar. Se pueden hacer conjeturas sobre
las causas que indujeron al autor a incluir ciertas ideas, palabras, caracterizaciones,
acciones
5) Predecir acontecimientos sobre la base de una lectura inconclusa, deliberadamente o
no.
6) Interpretar un lenguaje figurativo, para inferir la significación literal de un texto y así
tener un pensamiento amplio del contexto en cuestión.
Comprender un texto en el nivel inferencial significa interpretar todo aquello que el autor
quiere comunicar, pero que en algunas ocasiones no lo dice o escribe explícitamente. Sin
embargo, a partir de lo que sí dice el autor, un lector puede entender eso que el autor “quiso
comunicar”. Esto quiere decir, que el autor da pistas sobre otras ideas que no aparecen
explícitas en el texto, a través de lo que expresa en su discurso: El autor comunica estas ideas
en forma indirecta. El lector, como actor de la comprensión inferencial, debe tomar los
elementos que aparecen explícitos en el texto, establecer relaciones entre ellos para,
finalmente, inferir o extraer esas ideas que el autor no plasmó explícitamente, pero que sí
quiso comunicar
Como cualquier rama de los niveles de comprensión cuentan con su importancia en cada
aspecto o parte de la vida de varias personas de acuerdo con la ocupación o finalidad a la que
va dirigido dicho nivel:
En primer punto tenemos la educación, donde se pueden diferenciar los siguientes
puntos; comenzando por la comprensión inferencial es fundamental para el desarrollo del
pensamiento crítico. Los estudiantes aprenden a evaluar y analizar información, cuestionar las
afirmaciones y argumentar con lógica y coherencia. Este tipo de pensamiento es crucial para
disciplinas como la literatura, la historia y las ciencias sociales, donde la interpretación y el
análisis de textos complejos son esenciales.
Además, mejora del Rendimiento Académico; ya que los estudiantes que desarrollan
habilidades de comprensión inferencial tienden a tener un mejor rendimiento académico. Esto
se debe a su capacidad para entender y analizar textos en profundidad, lo que les permite
sobresalir en exámenes y tareas que requieren interpretación crítica y pensamiento avanzado.
Todo esto te da los puntos claves para lograr una buena preparación con la finalidad de
desenvolverse de la mejor manera en la educación superior, debido a que los textos son más
complejos y requieren una comprensión profunda. La habilidad para hacer inferencias prepara
a los estudiantes para enfrentar estos desafíos, facilitando su éxito en estudios universitarios y
de posgrado.
Otro punto donde la importancia de los niveles de compresión es de gran importancia y
sus beneficios se encuentran a simple vista es en el desarrollo personal. Donde la comprensión
inferencial enriquece la experiencia de leer literatura y apreciar el arte. Permite a los lectores
entender las múltiples capas de significado en una obra, reconocer temas y motivos, y apreciar
la profundidad de las intenciones del autor o artista. Además, otro vistazo son que las
habilidades inferenciales mejoran la comunicación interpersonal. Permiten a las personas
interpretar el tono, el lenguaje corporal y las intenciones no expresadas directamente en una
conversación. Esto mejora la empatía y la comprensión mutua en las interacciones diarias de
cada manejo u ocupación donde está dirigido el significado
Como punto final se encuentra la relación de la comprensión lectora sumergida en la
vida profesional; puesto que, en este ámbito, la capacidad para hacer inferencias es crucial
para la toma de decisiones informadas. Permite a los individuos interpretar datos, prever
consecuencias y evaluar riesgos, habilidades esenciales en la gestión, la negociación y la
planificación estratégica. Muchos informes y documentos profesionales contienen
información implícita que requiere interpretación. La habilidad para hacer inferencias permite
a los profesionales entender mejor estos documentos, facilitando la toma de decisiones y la
implementación de estrategias efectivas.
NIVEL DE COMPRENSIÓN LECTORA VALORATIVO CRÍTICO
Comprender un texto en el nivel crítico-valorativo significa valorar, proyectar y juzgar
tanto el contenido de lo que un autor plantea en su escrito, como las inferencias o relaciones
que se pueden establecer a partir de lo que aparece en el texto producido por un autor. Estos
juicios, valoraciones y proyecciones deben tener una sustentación, argumentación o razón de
ser, que el lector debe soportar en los elementos que aparecen en el texto.
Para comprender un texto en este nivel, el lector debe recurrir a su sentido común, a su
capacidad para establecer relaciones lógicas, a sus conocimientos sobre el texto o sobre el
tema del que trata el texto, a su experiencia de vida o como lector, a su escala de valores
(personal y de la cultura a la cual pertenece), a sus criterios personales sobre el asunto del que
trata el texto, a otras lecturas que ha realizado anteriormente. El lector utiliza todos estos
elementos para tomar una posición frente a lo que el autor dice o expresa en el texto y para
hacer proyecciones sobre lo que podría implicar o podría suceder, según lo que el autor
plantea en el texto.
A este nivel se le considera el ideal, ya que en él el lector es capaz de emitir juicios sobre
el texto leído, aceptarlo o rechazarlo, pero con argumentos. La lectura crítica tiene un carácter
evaluativo, en el que interviene la formación del lector, su criterio y conocimientos de lo
leído. Dichos juicios toman en cuenta cualidades de exactitud, aceptabilidad, probabilidad.
Los juicios pueden ser:
1. De realidad o fantasía: según la experiencia del lector con las cosas que lo rodean o
con los relatos o lecturas.
2. De adecuación y validez: compara lo que está escrito con otras fuentes de
información. 3. De apropiación: requiere de evaluación relativa en las diferentes partes
para asimilarlo.
4. De rechazo o aceptación: depende del código moral y del sistema de valores del lector.
La comprensión lectora valorativo-crítica es esencial porque permite a los lectores no solo
entender el contenido de un texto, sino también evaluarlo y formarse una opinión propia. Aquí
se detallan las razones de su importancia:
Los lectores pueden desglosar los argumentos y las ideas presentadas, identificando
fortalezas y debilidades. Esto permite a los individuos juzgar la validez de los argumentos y la
relevancia de la información.
Facilita la toma de decisiones basadas en un análisis crítico de la información disponible,
evitando manipulaciones Todo aquello ayuda a distinguir entre información veraz y engañosa,
crucial en la era de las noticias falsas, mejorando el desempeño en estudios, donde se requiere
una evaluación crítica de textos académicos y científicos.
Es vital para roles que demandan análisis de información, resolución de problemas y toma
de decisiones estratégicas. Con el fin de fomentar una participación más informada y activa en
debates y procesos democráticos. Esto contribuye a una mayor conciencia social y
comprensión de los problemas políticos y culturales.
El interés por estas ramas se desprende del compromiso que deben tener los docentes con
la formación profesional y la responsabilidad social de los estudiantes. en el que la interacción
debe llevar a un crecimiento mutuo de diálogo, honestidad, confrontación de ideas, en
búsqueda de la verdad y el compromiso. De esta manera, la formación de lectores debe tener
en cuenta el desarrollo de la competencia textual como parte integrante de la competencia
discursiva, en el sentido en que la competencia textual no se refiere sólo a la capacidad de
producir textos, sino también a la capacidad de comprender textos ajenos.
Por esta razón, es necesario enseñar las estrategias que, habitualmente, pone en juego un
lector experto. Esas estrategias se desprenden de la interacción que se produce entre los
procesos cognitivos del lector y las claves lingüísticas y gráficas del texto. De este modo, los
aportes de la lingüística del texto proporcionan una ayuda para distinguir esas “pistas” que el
texto proporciona. De igual manera, en la formación de lectores, el estudiante debe, en primer
lugar, decodificar los distintos géneros discursivos que representan las bases conceptuales.
En segundo lugar, debe ser capaz de relacionar lo leído con su contexto social, político,
cultural, académico, económico, etcétera. Y, finalmente, emitir juicios y asumir una posición
crítica y valorativa sobre lo leído. En este sentido, un buen lector debe estar en la capacidad de
comprender los significados implícitos y realizar las inferencias necesarias para comprender a
cabalidad los distintos tipos de textos. Por otra parte, el buen lector no depende de la memoria,
sino que está sujeto a la necesidad de realizar análisis y comparaciones que le permitan
descubrir significados en los distintos textos con temas desconocidos y que, a su vez, guarden
relación con el cúmulo de experiencias y de conocimientos ya adquiridos. En este sentido, es
preciso que los estudiantes y los docentes se ocupen de cómo se lee en cada una de las
disciplinas, ya que una disciplina es un espacio discursivo.
La lectura funciona como herramienta insustituible para acceder a las nociones de un
campo de estudio, para elaborarlo, asimilarlo y adueñarse de él. Ningún docente de ningún
espacio académico debería enseñar sus contenidos desentendiéndose de cómo se lee en su
disciplina. Así es como esta investigación puede abrir un espacio para la reflexión y discusión
sobre la responsabilidad que la comunidad lasallista tiene en la formación de estudiantes
competentes en su profesión.
ANÁLISIS
De todo lo argumentado anteriormente se puede dar una conclusión personal sobre el tema
en cuestión; queda claro que los niveles de comprensión lectora son importantes para el
desarrollo ya sea personal, académico o profesional, pero en todo instante el tener
conocimiento de cada concepto y dominarlo, impulsara nuestras ventajas en relación con los
beneficios que aportan los niveles literarios, inferenciales o valorativos críticos.
Es así que las necesidades actuales demandan de la educación una proyección determinada
por una formación más estratégica que abogue por un mayor desarrollo de las habilidades para
la apropiación y producción de conocimientos. Por tal razón, esta investigación intenta
proponer uno de los tantos caminos posibles para el desarrollo de habilidades de comprensión
lectora de manera especial, en los estudiantes universitarios. Esta propuesta plantea el manejo
de herramientas cognitivas que le permitan al estudiante.
Lo cual permite entender una serie de informaciones que acompañan al texto y que son
necesarias para que la lectura sea más eficaz. Una de las características de los textos, en la
educación superior, es el léxico especializado que usan, y esto significa que se debe reconocer
la riqueza del vocabulario como una habilidad para desarrollar en el dominio de la lectura. Por
esta razón, el uso del diccionario es una fuente a la que el lector puede recurrir para conocer el
significado de las palabras que no entienda. En esta actividad, también, es necesario que los
estudiantes conozcan los diferentes tipos de diccionarios, donde la búsqueda será más
efectiva. Estos modos constituyen secuencias dentro de los textos; por esta razón, es posible
que, en un mismo texto, se puedan encontrar secuencias narrativas, descriptivas, explicativas
y argumentativas. En consecuencia, se debe explicar a los estudiantes cómo están organizadas
estas secuencias al interior de un texto, y hacer mucho énfasis en las secuencias explicativas.
La progresión a través de estos niveles de comprensión lectora es crucial para el desarrollo
integral del individuo. Cada nivel añade una capa de profundidad y riqueza a la experiencia de
lectura. En mi experiencia, promover la comprensión valorativa crítica es especialmente
importante en la educación, ya que prepara a los estudiantes para enfrentar y analizar la vasta
cantidad de información a la que están expuestos diariamente. Además, desarrollar estas
habilidades fomenta una ciudadanía más informada y crítica, capaz de participar de manera
efectiva en debates y procesos democráticos. La educación debe enfocarse no solo en la
comprensión literal e inferencial, sino también en el pensamiento crítico y valorativo para
preparar a individuos capaces de contribuir positivamente a la sociedad.
BIBLIOGRAFÍA:
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Spiro, R. J., Bruce, B. C. y Brewer, W. F. (1980), Theorical issues in reading
Comprehension, New Yersey, Hillsdale
Bormuth, J. R., Manning, J. y Pearson D. (1970), Children’s comprehension of
between and Within-sentence syntactic structures. Journal of Educational Psychology.
Cairney, T. (1990). Teaching Reading comprehension, Filadelfia, Open University
Press.
Strang, R. (1965), Procesos del aprendizaje infantil, Buenos Aires, Paidós
Jenkinson, M. D. (1976), “Modos de enseñar”, en Staiger, R. C. (comp.), La enseñanza
de la lectura, Buenos Aires, Huemul.
Smith, C. B. (1989), La enseñanza de la lecto-escritura: un enfoque interactivo,
Madrid, Aprendizaje Visor.