DERECHOS
HUMANOS
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión. Este derecho
comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas, ya sea
oralmente, por escrito, o a través de las nuevas tecnologías de la información; además, no
puede estar sujeto a censura previa sino a responsabilidades ulteriores expresamente
fijadas por la ley.
No se puede restringir el derecho de expresión por medios indirectos, como el abuso de
controles oficiales o particulares del papel para periódicos; de frecuencias radioeléctricas;
de enseres y aparatos usados en la difusión de información; mediante la utilización del
derecho penal o por cualquier medio encaminado a impedir la comunicación y la
circulación de ideas y opiniones.
LIBERTAD DE CONCIENCIA
Toda persona tiene derecho a creer y
pensar libremente según sus ideas y
convicciones.
LIBERTAD DE IMPRENTA
Es la libertad de las personas para difundir,
escribir y publicar opiniones, información e
ideas o cualquier contenido, suceso o materia,
siempre y cuando no se afecte la estabilidad
social, la dignidad o vida de terceros.
DERECHO A LA LIBERTAD DE
TRÁNSITO Y RESIDENCIA
Es un derecho de las personas para entrar y salir del
país, viajar de un lugar a otro dentro del territorio o
mudar su residencia, sin que se requiera algún permiso
o documento legal para hacerlo, con las limitaciones
establecidas en la ley.
LIBERTAD DE REUNIÓN,
ASOCIACIÓN Y MANIFESTACIÓN
Las personas tienen el derecho:
A agruparse pacíficamente con cualquier objeto lícito, pero solamente las ciudadanas y
los ciudadanos de la República podrán hacerlo para tomar parte en los asuntos políticos
del país.
Para congregarse libremente, siendo de forma pacífica y con fines lícitos. Es exclusivo de
las ciudadanas y los ciudadanos reunirse para tomar parte en los asuntos políticos del
país.
A formar parte de una asamblea o reunión que tenga como propósito expresar o exponer
cualquier idea, petición o protesta a la autoridad. Los manifestantes deberán actuar de
forma pacífica y con respeto a la dignidad de la persona y a las leyes.
LIBERTAD RELIGIOSA Y DE CULTO
Toda persona tiene libertad para adoptar, profesar, divulgar o
seguir, inclusive de cambiar, la creencia religiosa o filosófica
que más le agrade o desee, y de practicar libremente las
ceremonias religiosas, devociones, ritos, enseñanzas o demás
actos del culto de su religión, ya sea en forma individual o
colectiva, tanto en público como en privado, siempre que no
afecte la dignidad de la persona o constituya o induzca a
cometer algún delito o falta administrativa prevista en la ley.
DERECHO DE ACCESO A LA
JUSTICIA
Toda persona tiene derecho de acudir ante los tribunales para que se
le administre justicia de manera pronta, completa, imparcial y gratuita.
El Estados procurarán que este derecho se realice en condiciones de
igualdad y de no discriminación, garantizando en todo momento las
formalidades esenciales del procedimiento.
Toda persona tiene derecho a acudir ante los jueces o tribunales
competentes, para que le amparen contra actos que violen sus derechos
humanos.
DERECHO DE IRRETROACTIVIDAD
DE LA LEY
Cuando surjan controversias que resulten del reconocimiento de derechos
y obligaciones de las personas, se aplicará la ley que se encuentre vigente,
y sólo se aplicará la ley anterior cuando beneficie sus intereses o
derechos.
Nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento
de cometerse no fueren considerados como delitos. Tampoco se puede
imponer pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión
del delito.
DERECHO DE AUDIENCIA Y
DEBIDO PROCESO LEGAL
Es el derecho que tiene toda persona para ejercer su defensa y ser oída por la autoridad
competente, con las debidas formalidades y dentro de un plazo razonable, previo al
reconocimiento o restricción de sus derechos y obligaciones.
El debido proceso debe contemplar las formalidades que garanticen una defensa
adecuada, es decir:
El aviso de inicio del procedimiento:
La oportunidad de ofrecer las pruebas y alegar en su defensa;
Una resolución que resuelva las cuestiones debatidas, y
La posibilidad de impugnar la resolución mediante los recursos procedentes.
PRINCIPIO DE LEGALIDAD
La autoridad debe cumplir las atribuciones que se determinan en la
Constitución, los tratados internacionales o la ley, prohibiéndose que en el
ejercicio de sus funciones sea arbitraria o abusiva contra las personas.
Las personas no pueden ser molestadas en sus bienes, posesiones, familia,
integridad o derechos, sin que exista un mandamiento escrito emitido por
autoridad competente y debidamente fundado y motivado.
SEGURIDAD JURÍDICA EN MATERIA
DE DETENCIÓN
Nadie podrá ser detenido sin una orden de aprehensión emitida por juez competente
previa denuncia o querella presentada ante el Ministerio Público, respecto de un hecho
que la ley señale como delito y que se encuentre sancionado con pena de prisión y obren
datos de que se ha cometido el ilícito y exista la probabilidad de que la persona acusada
lo realizó o participó en su comisión.
Sólo en casos urgentes, el Ministerio Público podrá, bajo su responsabilidad, ordenar la
detención, fundando y expresando su proceder.
Cualquier persona podrá detener a otra en el momento que esté cometiendo un ilícito o
inmediatamente después de haberlo cometido, poniendo sin demora al detenido a
disposición del Ministerio Público.
DERECHOS DE LA VÍCTIMA U
OFENDIDO
Las víctimas tendrán, entre otros, los siguientes derechos:
Respeto en todo momento a su dignidad como personas.
Recibir asesoría jurídica.
Ser informadas de los derechos que en su favor establece la Constitución y los Tratados Internacionales
de los que los Estados sean parte.
Ser informadas del desarrollo del procedimiento penal.
Coadyuvar con el Ministerio Público.
Que se les reciban todos los datos o elementos de prueba con los que cuente, tanto en la investigación
como en el proceso, a que se desahoguen las diligencias correspondientes, y a intervenir en el juicio e
interponer los recursos en los términos que prevea la ley.
Recibir, desde la comisión del delito, atención médica y psicológica de urgencia.
Que se les repare el daño. En los casos en que sea procedente, el Ministerio Público
estará obligado a solicitar la reparación del daño, sin menoscabo de que la víctima u
ofendido lo pueda solicitar directamente, y el juzgador no podrá absolver al sentenciado
de dicha reparación si ha emitido una sentencia condenatoria.
Al resguardo de su identidad y otros datos personales en los siguientes casos: cuando
sean menores de edad; cuando se trate de delitos de violación, trata de personas,
secuestro o delincuencia organizada y cuando a juicio del juzgador sea necesario para su
protección.
A que el Ministerio Público garantice su protección, la de los ofendidos, la de los testigos
y, en general, la de todos los sujetos que intervengan en el proceso.
Solicitar las medidas cautelares y providencias necesarias para la
protección y restitución de sus derechos.
Impugnar ante autoridad judicial las omisiones del Ministerio Público en
la investigación de los delitos, así como las resoluciones de reserva, no
ejercicio, desistimiento de la acción penal o suspensión del procedimiento
cuando no esté satisfecha la reparación del daño.
DERECHO A LA INVIOLABILIDAD
DEL DOMICILIO
Toda persona tiene derecho a que el Estado garantice
la protección de su domicilio, y no podrá ser objeto de
molestias arbitrarias ni afectarse este derecho si no
existe, por parte de la autoridad, una orden de cateo o
visita domiciliaria emitida conforme a derecho.
DERECHO A LA INVIOLABILIDAD
DE COMUNICACIONES PRIVADAS
Está prohibido que la autoridad o los particulares inspeccionen,
fiscalicen, registren, abran o violen la correspondencia o
paquetes de otros, que se envíen por el servicio postal, así
como otro tipo de comunicaciones entre particulares.
Sólo la autoridad judicial, previa petición del Ministerio
Público, puede autorizar la intervención de comunicaciones
privadas.
DERECHO A LA PROPIEDAD
PRIVADA
Es la prerrogativa que tiene toda persona de usar, gozar,
disfrutar y de disponer sus bienes de acuerdo con la ley. Dicho
derecho será protegido por el Estado, por lo que nadie podrá
ser privado, ni molestado en sus bienes sino en virtud de un
juicio que cumpla con las formalidades esenciales del
procedimiento.
Sólo en caso de interés público, y observando la debida
indemnización, el Estado puede restringir el derecho a usar,
disfrutar y disponer de ella.