Júpiter, el planeta
gigante gaseoso del
sistema solar
Júpiter es el gran planeta de los que conforman sistema solar. Un coloso que resulta en sí
mismo una especie de sistema solar en miniatura. Te contamos todo lo que debes conocer
sobre el planeta Júpiter, las lunas que giran a su alrededor, las brutales tormentas que se
desatan en su atmósfera...
Júpiter, con más del doble de la masa que el resto de planetas
juntos, es el planeta más grande del sistema solar por lo que como no podía
ser de otra manera recibe su nombre del dios entre los dioses del
Olimpo, Zeus; Júpiter en la mitología romana. Además, puede
decirse que Júpiter, con 79 lunas identificadas hasta el momento
orbitando a su alrededor, muchas de ellas nombradas en honor a
las amantes del dios, es un pequeño sistema solar en miniatura.
Características principales del planeta
Júpiter
El planeta Júpiter es el coloso por excelencia del sistema solar.
De hecho, en Júpiter todo alcanza magnitudes exorbitantes. Para
hacernos una idea, con un diámetro ecuatorial de cerca de
140.000 kilómetros, en torno a la línea del ecuador de Júpiter
cabrían hasta 11 planetas Tierra puestos en fila.
Junto a Saturno, se trata de uno de los dos planetas gigantes
gaseosos del sistema solar, pero no todo lo grandioso en Júpiter
tiene que ver con su tamaño. La velocidad a la que gira este
coloso del sistema solar también es endiablada, pues no solo hay
que tener en cuenta que el día en Júpiter dura apenas unas
escasas 10 horas mientras que en la Tierra un día dura 24
horas, sino también que su radio es 10 veces mayor que el de
nuestro planeta.
La gravedad en Júpiter es también descomunal, concretamente
dos veces y media mayor que en nuestro planeta, es decir, un ser
humano que en la Tierra pesara 80 kilogramos, en Júpiter
pesaría 200. No se trata de una simple curiosidad, pues ahora
sabemos que la enorme gravedad que impera en Júpiter
funciona como un escudo antiasteroides para los planetas
interiores del sistema solar.
Júpiter es un planeta tan colosal que, de hecho, más que un
planeta, es un pequeño sistema planetario en si mismo. Y si
bien los científicos defienden que por sus características sería
altamente improbable encontrar vida en el gigante de sistema
solar, no descartan que la vida pudiera desarrollarse en alguna
de sus 79 lunas, entre las cuales destacan Europa, Ganímedes,
Ío y Calisto, bautizadas en honor a las amantes del dios Zeus.
Estructura interna, geología y
composición del planeta Júpiter
Como es apreciable, Júpiter es un mundo supermasivo, pero
compuesto por elementos ligeros, principalmente Helio e
Hidrógeno, la misma composición que el Sol, pero ¿se trata de
un planeta formado exclusivamente por gas? La respuesta es
que todavía se desconoce la naturaleza del interior del planeta,
pero los científicos barajan la posibilidad de que Júpiter alberge
un núcleo sólido en su interior, aunque de ser así, es probable
que "solo" tenga el tamaño de la Tierra.
En lo profundo de la atmósfera, la presión y la temperatura
aumentan enormemente, comprimiendo el hidrógeno gaseoso en
su forma líquida, lo que otorga a Júpiter el océano más grande
del sistema solar, conformado por hidrógeno en lugar de por
agua. Los científicos también creen que a mayor profundidad la
presión se vuelve tan grande que los electrones son expulsados
de los átomos de hidrógeno, haciendo que el líquido actúe como
un conductor eléctrico, tal y como se comporta un metal, lo que le
otorga un campo magnético mastodóntico e irregular. De hecho,
el campo magnético de Júpiter ha dejado atónitos a los
científicos, ya que es unas diez veces más fuerte que el campo
magnético más poderoso de la Tierra.
La atmósfera de Júpiter
Sin duda, uno de los aspectos más fascinantes de Júpiter es su
atmósfera, principalmente compuesta de hidrógeno en más de
uno 80% además de grandes proporciones de helio, metano,
amoniaco y etano. Los fenómenos que suceden en la atmósfera
de Júpiter son insólitos y muchos de ellos inexplicables. De
hecho, Júpiter es conocido por sus distintivos cinturones y zonas:
bandas de nubes blancas y rojizas que envuelven el planeta y le
dan un aspecto realmente impresionante. Se cree que las bandas
más oscuras se corresponden con columnas de gases que
contienen azufre y fósforo que se elevan desde el interior más
cálido del gigante gaseoso.
También es muy probable que Júpiter no tenga una, sino tres
capas de nubes repartidas en la parte más baja de su atmósfera,
la cual, en su totalidad, puede elevarse hasta los 1.000
kilómetros. Así, los astrónomos creen la capa más interna de la
atmósfera joviana podría estar formada por hielo y vapor de
agua, la capa intermedia probablemente esté conformada por
cristales de hidrosulfuro de amonio y la capa superior por hielo de
amoníaco.
Esta también es la causa de los fuertes vientos que se producen
en la atmósfera de Júpiter, los cuales en el ecuador del planeta
pueden alcanzar hasta los 540 kilómetros por hora, dando lugar a
las tormentas más impresionantes del sistema solar, como es el
caso de la Gran Mancha Roja, una tormenta que según los
científicos lleva activa más de 300 años y en la cual cabrían 2
planetas como la Tierra.
En la atmósfera de Júpiter también son observables las auroras
boreales, con la salvedad, eso si, de que las auroras en Júpiter son
muchos más grandes que las de nuestro planeta y mucho más
energéticas. Además, por extraño que parezca son continuas.