0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas1 página

Muñoz F8

Cargado por

yasanto0290
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
18 vistas1 página

Muñoz F8

Cargado por

yasanto0290
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Carolina Vanegas Carrasco

“Estatuomanía” en América Latina. Aproximaciones a la escultura conmemorativa de fines de siglo XIX y comienzos del siglo XX*
Muñoz Yasmin.

 Específicamente para América Latina, este periodo coincidió con la consolidación de narrativas nacionales que
corrió paralelo al de la modernización de las ciudades, por lo que es importante comprender a la escultura
pública como una práctica con profundos alcances simbólicos en las esferas política y urbana
 Para las élites de América Latina la incorporación de monumentos no sólo apoyó sus intenciones de legitimación
política, sino que se constituyó –no sin contradicción– en una práctica introductora de aspectos centrales en el
pensamiento decimonónico como lo eran las nociones de “modernidad”, “progreso” y “civilización”.
 “el producto de una interpretación sobre la relación entre la forma urbana y la cultura política de un momento
determinado de la historia” (Gorelik, 2004 [1998], pp. 16-19).
 Fue fundamental el papel que jugó la escultura conmemorativa tanto en su dimensión decorativa como en la
simbólica, en tanto las dos fueron fundamentales y complementarias en la consolidación de las identidades
nacionales. Desde esta perspectiva se concibe que el Estado utilizara el discurso del ornato “para apropiarse del
espacio urbano, para ordenarlo y controlarlo
 La adquisición de otros elementos de ornato fue favorecida también por los avances técnicos que permitieron la
reproducción de fuentes, faroles y demás mobiliario que fue parte fundamental de esta nueva ciudad “a la
europea”.
 La escultura el principal cambio que se produjo en el siglo XIX fue de técnica y materiales. L
 Hubo esfuerzos sostenidos de buscar y usar piedras locales para la creación de obras, pero fueron proyectos
aislados y no se conoce ningún caso en que se hiciera de manera sistemática, se estableció una jerarquización
del material en donde se asignaban a éste los detalles y se dejaban en mármol de Carrara los más
representativos (Beltrami, 2007, pp. 281-286). Con respecto a la fundición de bronce de gran tamaño, la
situación era muy distinta ya que era un procedimiento que se usaba especialmente en la producción de
armamento, campanas y en algunos lugares de decoración arquitectónica. Solo hemos identificado obras de
bronce producidas localmente en el siglo XVIII en Brasil y en México;
 En un primer momento pudo haberse tenido en cuenta el hecho de la falta de artistas y materiales para realizar
las obras localmente, más adelante el ideal europeo perduro y se privilegiaron los proyectos de artistas europeos
frente a los de artistas locales que se habían formado para realizar dichas obras. En esta decisión estaba implícito
un cierto consenso sobre la superioridad artística y técnica europea, sin contar con el “aura de civilización” que
podía significar el instalar obras enteramente realizadas en Europa.
 “demanda de figuras arquetípicas para las necesidades fundacionales de una imaginería que se piensa en su
capacidad no representativa sino de reproductibilidad icónica” (Gorelik, 2004 [1998], p. 217). Un caso ilustrativo
es el rechazo a la escultura de Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) encargado al célebre escultor francés
Auguste Rodin (1840-1917).
 Durante la segunda mitad del siglo XIX se hicieron las primeras estatuas conmemorativas a los héroes de las
gestas de independencia de las nuevas naciones. Las “historias patrias” y los monumentos pertenecen a un
mismo género en el que hay una selección de atributos propios para la pedagogía que implican al mismo tiempo
una gran cantidad de olvidos y con ello contribuyen a la unificación de la memoria nacional más allá de su propia
conflictividad.
 La apropiación de la práctica monumental por parte de juntas cívicas, parroquiales, barriales o gremiales
garantizó la reproducción del culto a la patria (Gorelik 2004 [1998], p. 211) y poco después se produjo una
diversificación de los sujetos representados, al extenderse el homenaje escultórico a los intelectuales, científicos
y otros “grandes hombres”. Esta práctica a un mismo tiempo consolidaba los discursos de lo nacional que sus
comitentes extendían en sus proclamas, fortaleciendo las ideas sobre la excepcionalidad de algunos hombres
que llevaba un proceso de discriminación por cuestiones de género, clase y “raza”, ampliando la brecha de la
desigualdad que hasta hoy sigue vigente en América Latina y en el mundo.
 La permanencia de estas piezas en el espacio público nos confronta con un necesario estudio de la recepción de
las obras a lo largo del tiempo y sus cambiantes significados, las implicaciones de sus traslados por la ciudad y
sus sentidos en la urbe actual.

También podría gustarte