Trabajo realizado por Argote Nila H.
Estudiante
actual de Ing. Civil en la Universidad de
Guanajuato para la materia de Propiedades
Básicas de los Suelos.
Capítulo VI: Plasticidad.
Capítulo VI:
PLASTICIDAD.
VI.1 INTRODUCCIÓN
Generalidades y definiciones
Existen suelos que, al ser remoldados, cambiando su contenido de agua si es
necesario, adoptan una consistencia característica, que desde épocas antiguas
se ha denominado Plástica. Estos suelos han sido llamados arcillas.
La plasticidad es, en este sentido, una propiedad tan evidente que ha servido
antaño para clasificar suelos en forma puramente descriptiva.
La plasticidad se convirtió en una propiedad ingenieril de interés científico
estricto, dejando de ser una cualidad puramente descriptiva.
Por otra parte, en épocas recientes, otras ramas de la ingeniería han
desarrollado otra interpretación del concepto plasticidad, fundándose en las
características esfuerzo-deformación de los materiales. Cuando un material
se sujeta a esfuerzos de tensión uniaxial, las características esfuerzo-
deformación de los materiales. Cuando un material se sujeta a esfuerzos de
tensión uniaxial. La forma de una curva esfuerzo-deformación depende,
naturalmente, de las características del material con que se trabaje, pero la
investigación ha permitido establecer algunos hechos comunes a muchos
materiales.
La distinción entre el comportamiento plástico y el elástico se ha de establecer
claramente, puesto que las conclusiones y criterios del ingeniero ante ambas
posibilidades son muy diferentes. Naturalmente no es éste el lugar apropiado
para establecer detalladamente la distinción, que comprende dos aspectos
básicos: la influencia de la historia previa de esfuerzos y deformaciones del
material y la razón de variación actual de esos esfuerzos.
Resulta muy útil, en nuestros días, seguir manejando en Mecánica de Suelos
un concepto simple de plasticidad, basado en ideas con un sentido físico
inmediato, incorporando las conclusiones aplicables de la Teoría de la
Plasticidad en forma gradual, en etapas más avanzadas del estudio y siempre
con un criterio que permita adoptar puntos de vista teóricos claramente
confirmados por la experimentación y el laboratorio.
Al tratar de definir en términos simples la plasticidad de un suelo, no resulta
suficiente decir que un suelo plástico puede deformarse y remodelarse sin
agrietamiento, pues una arena fina y húmeda tiene esas características
cuando la deformación se produce lentamente y, sin embargo, no es plástica
en un sentido más amplio de la palabra.
Los experimentos realizados por Atterberg, Terzaghi y Goldschmidt han
revelado que la plasticidad de los suelos se debe a la carga eléctrica de las
partículas laminares, que generan campos, que actúan como condensadores e
influyen en las moléculas bipolares del agua.
VI.2 DESARROLLO
Estados de consistencia. Límites de plasticidad.
Atterberg hizo ver que, en primer lugar, la plasticidad no era una propiedad
permanente de las arcillas, sino circunstancial y dependiente de su contenido
de agua. Una arcilla muy seca puede tener la consistencia de un ladrillo, con
plasticidad nula, y esa misma, con gran contenido de agua, puede presentar
las propiedades de un lodo semilíquido o, inclusive, las de una suspensión
líquida. Entre ambos extremos, existe un intervalo del contenido de agua en
que la arcilla se comporta plásticamente. En segundo lugar, Atterberg hizo ver
que la plasticidad de un suelo exige, para ser expresada en forma conveniente,
la utilización de dos parámetros en lugar de uno solo, como hasta su época se
había creído; además, señaló esos parámetros y un mocio tentativo, hoy
perfeccionado, de valuarías.
Según su contenido de agua en orden decreciente, un suelo susceptible de ser
plástico puede estar en cualquiera de los siguientes estados de consistencia,
definidos por Atterberg.
1. Estado líquido, con las propiedades y apariencia de una suspensión.
2. Estado semilíquido, con las propiedades de un fluido viscoso.
3. Estado plástico, en que el suelo se comporta plásticamente.
4. Estado semisólido, en el que el suelo tiene la apariencia de un sólido, pero
aún disminuye de volumen al estar sujeto a secado.
5. Estado sólido, en que el volumen del suelo no varía con el secado.
El procedimiento descrito resultó suficiente para Atterberg, que manejaba un
laboratorio cuyo personal estaba entrenado por él mismo. Sin embargo, es de
notar que muchos detalles de la prueba quedan sin especificar y la experiencia
demuestra que esos detalles son de trascendencia en los resultados de esta.
La frontera convencional entre los estados plástico y semisólido fue llamada
por Atterberg límite plástico y definida también en términos de una
manipulación de laboratorio.
Además encontró que la diferencia entre los valores de los límites de
plasticidad, llamada Índice plástico, se relacionaba fácilmente con la cantidad
de arena añadida, siendo de más fácil determinación, por lo que sugirió su
uso, en lugar de la arena, como segundo parámetro para definir la plasticidad.
1,=LL- LP
Además de los límites de plasticidad (líquido y plástico) ya señalados,
Atterberg definió otros límites de consistencia, que se mencionan a
continuación:
1. El límite de adhesión, definido como el contenido de agua con el que la
arcilla pierde sus propiedades de adherencia con una hoja
metálica, por ejemplo, una espátula. Es de importancia en agricultura.
2. El límite de cohesión, definido como el contenido de agua con el que los
grumos de arcilla ya no se adhieren entre sí.
3. El límite de contracción, frontera entre los estados de consistencia
semisólido y sólido, definido con el contenido de agua con el que
el suelo ya no disminuye su volumen al seguirse secando.
Determinación actual del límite líquido.
Cuando la plasticidad se convirtió en una propiedad índice fundamental, a
partir de la utilización que Terzaghi y Casagrande hicieron de ella, la
determinación de los límites de plasticidad se transformó en prueba de rutina
en todos los laboratorios.
La ecuación de la curva de flujo es:
w=- F.logN+C
- w= Contenido de agua, como porcentaje del peso seco.
- Fe= índice de fluidez, pendiente de la curva de fluidez, igual a la variación
del contenido de agua correspondiente a un ciclo de la escala logarítmica.
- N= Número de golpes, Si N es menor de 10, aproxímese a medio golpe;
por ejemplo, si en el 69 golpe se cerró la ranura 0.63 cm (1⁄4") y en el 7° se
cerró 1.9 cm (3⁄4"), repórtense 6.5 golpes.
C = Constante que representa la ordenada en la abscisa de 1 golpe; se
calcula prolongando el trazo de la curva de fluidez.
Determinación actual del límite plástico.
La formación de los rollitos se hace usualmente sobre una hoja de papel
totalmente seca, para acelerar la pérdida de humedad del material; también
es frecuente efectuar el rolado sobre una placa de vidrio.
Se han hecho varios intentos para sustituir el rolado manual por la acción
mecánica de algún aparato, pero sin resultados satisfactorios, debido, en
primer lugar, a que la experiencia ha demostrado que en esta prueba la
influencia del operador no es importante y, en segundo, a que, hasta la fecha,
no ha podido desarrollarse ningún aparato en que la presión ejercida es ajuste
a la tenacidad de los diferentes suelos; en el rolado manual, el operador,
guiado por el tacto, hace el ajuste automáticamente.
Consideraciones sobre los límites de plasticidad. índice de tenacidad.
Atterberg demostró que la plasticidad de una arcilla puede describirse en
términos de dos parámetros: el límite líquido y el índice plástico, éste
numéricamente igual a la diferencia del límite líquido y el plástico.
Algunos suelos finos y arenosos pueden, en apariencia, ser similares a las
arcillas, pero al tratar de determinar su límite plástico se nota la imposibilidad
de formar los rollitos, revelándose así la falta de plasticidad del material.
Cuando dos suelos plásticos tienen los mismos límites de plasticidad o el
mismo índice plástico, pero diferentes curvas de flujo, el suelo cuya curva sea
más tendida, es decir, el de menor índice de fluidez, tendrá mayor resistencia
en el límite plástico.
Entre los diversos métodos posibles para representar y comparar las
propiedades de plasticidad de los suelos, es preferible uno debido a A.
Casagrande, en el que se dibujan como abscisas los limites líquidos y como
ordenadas los índices plásticos.
Cada línea gruesa representa los datos obtenidos por A. Casagrande en una
serie de muestras de la misma localidad y de la misma formación geológica;
los puntos aislados se determinaron con un solo material.
El secado, según se desprende de los experimentos anteriores produce
cambios irreversibles en las características de la fracción coloidal orgánica de
un suelo.
A. Warlam clasificó las arcillas en cuatro grupos, según la variación de su
límite líquido por efecto del secado:
1. LL no se afecta prácticamente por secado.
2. LL aumenta por secado al aire y en horno.
3. LL disminuye por secado al aire y en horno.
4. LL aumenta por secado al aire y disminuye por secado al horno.
Los grupos 1 y 4 son muy poco frecuentes, mientras los 2 y 3 se presentan
normalmente.
Uno de los materiales investigados por Warlam exhibió la propiedad muy
peculiar de que el límite líquido no varió por secado al aire o en horno, pero
el límite plástico disminuyó fuertemente.
Los valores de los límites también se ven influidos por el tiempo que se deje
transcurrir entre la preparación de la pasta de suelo y la ejecución de la
prueba.
Siempre deberá señalarse el procedimiento para la ejecución de las pruebas
de limite líquido, especialmente en lo que se refiere a si la muestra se manejó
a partir de su humedad natural o si fue secada al aire o en horno. Sería muy
deseable realizar las pruebas de los límites remoldando y mezclando el suelo
inalterado hasta lograr, añadiendo agua si es preciso, una pasta uniforme, que
deberá dejarse en reposo por lo menos 24 horas, bien protegida contra la
evaporación; después, tras nuevo remoldeo, reducir cuidadosamente su
contenido de agua, por secado al aire, hasta la consistencia apropiada para las
pruebas.
Selección de muestras para la determinación de los límites de plasticidad.
Es importante que las muestras seleccionadas para determinación de los
límites sean lo más homogéneas que pueda lograrse.
Desgraciadamente, una gran cantidad de la información disponible sobre las
pruebas de límites en los laboratorios de Mecánica de Suelos en todo el mundo
es insegura, debido al hecho de que no se toman las debidas precauciones para
evitar las mezclas heterogéneas en las muestras que es manipulan.
En la correlación de los resultados de pruebas de consolidación con los
límites, frecuentemente se comparan arcillas adyacentes en el suelo, pero de
propiedades diferentes, a pesar de su apariencia exterior idéntica. Sobre tal
base, naturalmente, nunca será posible llegar a una correlación empírica
general entre la compresibilidad de una arcilla y sus límites, si es que tal
correlación existe.
Determinación del límite de contracción.
Como se mencionó anteriormente, el método original de Atterberg para la
determinación del límite de contracción de un suelo consistía en la realización
de mediciones frecuentes de la longitud y peso de un mismo prisma, hasta que
ya no se observara ninguna disminución de la longitud.
Teniendo en cuenta que la gran mayoría de los suelos no presentan,
prácticamente, disminución de volumen durante el proceso de secado abajo
del límite de contracción, Terzaghi sugirió un método más simple de
determinación, que esencialmente, consiste en medir el peso y el volumen de
una muestra de suelo totalmente seca; en tal momento, puede decirse que el
límite de contracción seria la humedad de la muestra seca si tuviese sus vacíos
llenos de agua.
El volumen de la muestra, ya seca, se determina con el método del mercurio
arriba descrito. Se conocen así las siguientes cantidades:
V; = Volumen de la muestra húmeda, igual al volumen de la cápsula.
W1 = Peso de la muestra húmeda. 7 = Volumen de la muestra seca.
W, = Peso de la muestra seca.
Cuando se cuente con alguna muestra de forma regular de suelo seco,
procedente de otras pruebas, puede obtenerse su volumen con suficiente
exactitud por métodos geométricos.
VI.3 CONCLUSIONES.
En muchos materiales tras un rango de tensiones en el que el valor de la
deformación que se produce es la misma y se recupera cuando desaparece
dicha tensión, es decir, tras una fase de comportamiento elástico ya sea lineal
o no lineal, aparece un comportamiento distinto caracterizado por un
incremento repentino y continuo de las deformaciones sin que se requiera
aumento de tensión. A este comportamiento se le denomina plástico y las
deformaciones que se producen en esta fase no se recuperan al descargar el
material, serán permanentes. Cuando se produce une nueva carga, la fase
elástica puede existir en el mismo rango de tensiones o haber aumentado, o
sea, puede existir un comportamiento elástico hasta un valor mayor de la
tensión que en el ciclo de carga inicial. A este comportamiento se le denomina
endurecimiento por deformación.
BIBLIOGRAFÍA.
✓Juárez Badillo Mecánica de suelos Compañía editorial Limusa S.A. de C.V. México
1990, cuarta edición