Escrito No : 001
Expediente : 00940-2018-0-1202-JR-PE-01
Especialista : Dr. Jhon K. MAYLLE BLAS
Sumilla : INTERPONGO RECURSO DE
APELACIÓN CONTRA
SENTENCIA
CONDENATORIA Y OTROS
SEÑOR JUEZ DEL JUZGADO PENAL LIQUIDADOR SUPRAPROVINCIAL - SEDE
MBJ AMBO.
Helene COZ CHUQUIYAURI, Identificado con
DNI No 22720829, con domicilio real en el
Domicilio real Pje. Ricardo Palma Lot 02
distrito - Provincia y departamento de
Huánuco (Ref: intersección de Tarma con
Independencia), en el proceso seguido por el
delito Contra la Vida el Cuerpo y la Salud en
la Modalidad de HOMICIDIO SIMPLE, en
presunto agravio contra la señora Hemer
Felipe LIVIA PINO, ante usted con el debido
respeto me presento y digo:
I. PETITORIO
Que por corresponder al derecho de defensa de mi persona, consagrado a
nivel constitucional, y dentro del plazo establecido en el Art. 416, numeral 1,
literal "a" del Código Procesal Penal debidamente concordado con el Art.
421 del mismo cuerpo normativo INTERPONGO RECURSO DE APELACIÓN
CONTRA LA SENTENCIA S/N CONTENIDA EN LA RESOLUCIÓN N° 07, DE
FECHA 22 DE ENERO DEL 2024, QUE IMPONE UNA PENA PRIVATIVA DE
LIBERTAD DE SEIS AÑOS POR EL DELITO DE HOMICIDIO
SIMPLE Y REPRACIÓN CIVIL DE S/ 3,000.00 en mérito a los siguientes
fundamentos:
II. ASPECTOS CENTRAL DE NUESTRO RECURSO DE APELACIÓN:
> ÁMBITO DE REVISIÓN y AGRAVIO SUFRIDO:
Atendiendo a los principios constitucionales, que se desarrollaran
en el presente recurso, por medio de la presente apelación
buscamos que la Sala de Apelaciones revoque la resolución
recurrida, teniendo como pretensiones que fijan ei ámbito de
revisión a las siguientes:
7. Se ordene la nulidad de la sentencia condenatoria y se disponga la
absolución de mi persona por no existir prueba suficiente que lo vincule
como responsable del delito pues existe duda razonable sobre la
participación en tos hechos materia de Incriminación (pretensión
principal).
2. La naturaleza del agravio es de índole constitucional al haberse
afectado derechos fundamentales que han repercutido de manera
directa en la privación de mi libertad de una manera indebida, por lo
que a través de la presente apelación buscamos que dicho agravio
sea reparado y se evite un menoscabo mayor.
El Tribunal Constitucional ha establecido que la potestad jurisdiccional o la
potestad de administrar justicia comprende, en lo esencial, lo siguiente: la
tutela de los derechos fundamentales, los derechos ordinarios y procesales e
intereses legítimos, el control
difuso de constitucionalidad1, de ahí que ante su violentamiento las partes
procesales pueden recurrir las sentencias que causen agravio sea por
inaplicación indebida de la norma o por una incorrecta o una indebida
valoración de la prueba indiciaría, hasta el punto de hacerla
prevaricadora, como lo es la presente sentencia materia del recurso de
apelación.
Se entiende, que la potestad jurisdiccional no actúa de manera correcta cuando se han inobservado
las garantías mínimas para las partes procesales, como lo es la indebida o equivocada motivación, la
explicación detallada de las conclusiones a las que se arriban, entre otros; cuando no se ha cumplido
con la motivación o fundamentación de resoluciones al momento de resolver un pedido y al no haber
observado las normas procesales aplicables al presente caso la decisión se convierte en equivocada y
arbitraria siendo necesaria su reforma conforme a las normas que regulan nuestro sistema jurídico.
En conclusión todo órgano que posea naturaleza jurisdiccional debe respetar mínimamente, las
garantías que componen los derechos a la tutela jurisdiccional efectiva y al debido proceso, entre los
que destacan los derechos al libre acceso a la jurisdicción, de defensa, a la prueba, a la motivación de
las resoluciones judiciales, a la obtención de una resolución fundada en el Derecho, a la pluralidad de
instancias, entre otros derechos fundamentales.2
En sentido contrario sino existe un respeto mínimo a estas garantías constitucionales, es obvio que el
proceso adolecerá de algún
defecto insubsanable que evidenciará la necesidad de subsanar la
decisión; tal como lo amerita en el presente caso pues se ha
procedido a emitir una sentencia condenatoria a pesar de no
haberse valorado de manera correcta la prueba así como el hecho
de haberse basado en simples conjeturas y no haberse compulsado
la reconstrucción de los hechos tomando como cierto algunos
testimonios que adolecen de incredibilidad.
III. FUNDAMENTOS DE LA APELACIÓN: EQUIVOCACIONES
DEL AD QUO AL EMITIR UNA SENTENCIA
CONDENATORIA:
> la falta de motivación v fundamentacion en
la resolución impugnada: criterios para revocar la
sentencia impugnada:
Es evidente señores magistrados, que la resolución recurrida no
tiene una debida motivación, y por el contrario sólo ha utilizado
criterios no tan lógicos para condenar a mi persona y luego
proceder a la imposición de una pena grave pues a pesar de no
existir pruebas concretas que determinan responsabilidad penal el
Ad quo ha procedido a emitir un juicio de condena sin que se hayan
respetado las garantías mínimas que conforman el debido roceso y
la valoración y motivación de la prueba.
Tal como se puede apreciar no existe una "fundamentacion" al momento de emitir la sentencia
condenatoria. En este punto señalaremos en que han consistido los errores puntuales.
1) La sentencia condenatoria es nula por tener una aparente motivación pues ha valorado las
pruebas -testimoniales y documentales- de manera incongruente al no tener un razonamiento
lógico interno congruente, por lo que se
contradice con los criterios establecido en la sentencia recaída en el Exp. N° 3943-2006-PA/TC la misma que sostiene
"a) Inexistencia de motivación o motivación aparente. Está fuera de toda duda que se viola el derecho a una decisión
debidamente motivada cuando la motivación es inexistente o cuando la misma es solo aparente, en el sentido de que no
da cuenta de las razones mínimas que sustentan la decisión o de que no responde a las alegaciones de las partes del
proceso, o porque solo intenta dar un cumplimiento formal al mandato, amparándose en frases sin ningún sustento
táctico o jurídico"; mereciendo ello que se sancione con nulidad y luego vuestra Sala proceda a absolver a mi persona,
en virtud de lo establecido en la Casación N° 05-2007-Huaura y aplicada de manera correcta en El Exp. N° 120-2014
por la Tercera Sala Penal de Apelaciones de La Libertad.
2) La sentencia condenatoria tiene una insuficiente motivación por no pronunciarse sobre todos los aspectos
cuestionados o puntos controvertidos: E! Tribunal Constitucional, en el criterio fijado en la STC N° 1291-2000-AA/TC.
FJ 2 ha precisado que "la Constitución no garantiza una determinada extensión de la motivación, por lo que su
contenido esencial se respeta siempre que exista fundamentación jurídica congruente entre lo pedido y lo resuelto, y
que, por sí misma, exprese una suficiente justificación de la decisión adoptada, aun si ésta es breve o concisa o se
presenta el supuesto de motivación por remisión". En el presente caso, el Ad quo no ha tomado en consideración este
aspecto pues a pesar de haber propuesto dentro de los alegatos finales una serie de puntos controvertidos, todos eilos
relacionados con el tema probandum, no han sido desarrollados y menos contradichos
por el Ad quo, como lo es las evidentes contradicciones y
falta de credibilidad de los testigos de cargo; así como la
imposición de una reparación civil con una suma tan elevada
sin que la misma haya sido objeto de prueba y menos de
motivación.
3) Nos lleva a concluir, entonces, que en "ejercicio de la
potestad jurisdiccional se atribuye a los órganos del Poder
Judicial en la medida que actúan con sumisión a la ley a que
las resoluciones se ajusten a las exigencias del ordenamiento
jurídico, sólo así se estará actuando dentro de los parámetros
constitucionales"3
4) Así se ha señalado que la motivación de las resoluciones
judiciales no sólo constituyen una garantía procesal sino
también un deber de los jueces 4 Por lo cual es evidente que
la falta de motivación de una resolución decisoria, como en
el presente caso lo es, es atentatoria contra el debido
proceso y contra la tutela jurisdiccional efectiva a que tienen
derecho todos los justiciables.
5) El término motivación denota la justificación de la decisión
adoptada en la resolución5 cuestión que no ha ocurrido en el
presente caso pues el Ad quo solo ha tomado como
referencia para emitir su resolución aspectos que no resisten
mayor análisis lógico y declaraciones contradictorias pero no
ha explicado en conjunto la valoración de la prueba pues
solo ha recogido las declaraciones obtenidas en el
interrogatorio de fiscalía
6) En este sentido debemos de decir que los juzgadores no sólo tienen el deber de
resolver los conflictos de interés que han sido sometidos a su decisión, sino
también el deber de motivar sus resoluciones. Un juez para decidir, piensa,
reflexiona, busca razones y saca conclusiones dentro del cúmulo de hechos y de
elementos probatorios que aparecen en el proceso y de las normas jurídicas
aplicables al caso establecido por el ordenamiento jurídico6
7) Situación que no se ha dado en la resolución recurrida y que se deberá subsanar
al momento de REVOCAR la resolución recurrida debiendo de decretar la
absolución de mi persona en virtud de la insuficiencia probatoria que existe y en
claro respeto al principio de presunción de inocencia e ¡n dubio pro reo.
8) En esta línea y siguiendo lo establecido por el Tribunal Constitucional:
"según el Art. 139, inciso 5, de la Constitución, toda resolución que emita
una instancia jurisdiccional (mandato que no se restringe al poder judicial
sino a toda entidad que resuelva conflictos, incluso ei Tribunal Constitucional)
debe estar debidamente motivada. Ello significa que debe quedar
plenamente establecida a través de sus considerandos, la ratio decidendi
por lo que se llega a tal o cual conclusión. Pero una resolución en que no se
precisan los hechos, el derecho y la conducta responsable, ni tampoco se
encuentra razón o explicación alguna del por qué se ha resuelto de tal o
cual manera no respeta las garantías de la tutela procesal efectiva."7
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persona (familiar del agraviado) con sujeción a los intereses del
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agraviado, la misma que no genera convicción, pero a pesar de ello lo
ha tomado como única prueba de cargo para emitir una sentencia en
B. La indebida valoración de la prueba pues no ha realizado un
correcto juicio lógico interno: El Ad quo solo ha tomado
como cierto las respuestas realizadas por los testigos, pero no
ha valorado mi declaración de mis coimputados, con las
cuales se evidencia la desacreditación de su testimonio y por
la tanto su exclusión como prueba de cargo. A esto hay que
sumarle que dentro del considerando decisivo de la
resolución (sentencia) no se ha tomado en cuenta la
inspección judicial para determinar la posición del testigo y si
este podía tener visibilidad para apreciar con claridad las
características de los autores de los disparos y su vinculación
con mi persona.
C. Ante la vulneración o infracción de orden constitucional, que
se ha precisado, es necesario referir que los derechos
fundamentales son aquellos que se encuentran incluidos en
la Constitución Política como norma constitutiva y
organizativa del Estado, por lo que dichas garantías deben
ser tuteladas pues en ocasiones sirven para reforzar el
contenido de las garantías específicas. Su valor se
acrecienta cuando se amparan en ellas garantías concretas
que, por la circunstancia que fuera, no quedaron de modo
expreso en la constitución. Estas son: i) El Debido Proceso; ¡i)
El Derecho a la Tutela Jurisdiccional Efectiva; iii) El Derecho a
la Presunción de Inocencia, y; iv) El Derecho a la Presunción
de Inocencia.
D. Más concretamente, !a afirmación antes realizada tiene
como significado el deber de protección de los derechos
fundamentales durante todo el proceso penal, lo que no
significa la omisión de tutelar otros bienes o valores jurídicos
constitucionales valiosos. Desde esa línea argumentativa en
el presente caso se han violentado una serie de principios
constitucionales que generan la nulidad de la resolución
recurrida debiendo de ordenarse la absolución de mi
persona al no existir pruebas indiciarías de cargo
contundentes y suficientes, que, en grado de certeza, nos
permitan concluir en mi responsabilidad penal.
E. Tal como lo ha establecido el Tribunal Constitucional en
diversas sentencias la tutela jurisdiccional efectiva se
proyecta, entre otros aspectos como un deber del órgano
jurisdiccional pero que en la actualidad se proyecta y
extiende su vigencia y eficacia más allá de estos.8
F. Para que vuestro despacho en su calidad Presidente de la
Sala pueda amparar nuestro recurso de apelación, debido
a la trasgresión flagrante al debido proceso9y sobre todo a
las garantías antes precisadas es necesario esbozar algunos
conceptos sobre que debe entenderse por debido proceso.
G. El profesor alemán ROXIN anota que los derechos
fundamentales procesales reconocidos por un Estado es el
criterio para medir el carácter autoritario o liberal de una
sociedad10. Mientras más respeto a los derechos
fundamentales exista se puede decir que el Estado de
Derecho cumple con su función: preservar la dignidad de las
personas y hacer cumplir el respeto de los derechos
constitucionales11.
H. La revaloración de los derechos fundameniales en el sistema
procesal penal actual es eminente. No podemos negar que
el CPP recoge dentro de sus apostolados la protección de
los derechos del imputado, protegiendo de ese modo,
además la dignidad de la persona, fin supremo del Estado
peruano.
I. Desde ese contexto, del proceso penal constitucionalizado,
surgen otras garantías que cubren a las partes durante todo
el desarrollo del proceso. Dentro de estas garantías vital
importancia cobra la tutela jurisdiccional efectiva y el debido
proceso, como continente de otros derechos específicos,
que nacen a efectos de evitar la arbitrariedad del poder
estatal.
J. Tal como lo ha establecido el Tribunal Constitucional en
diversas sentencias la tutela jurisdiccional efectiva se
proyecta, entre otros aspectos como un deber del órgano
jurisdiccional pero que en la actualidad, proyecta y extiende
su vigencia y eficacia más allá de estos, es decir, se ha
convertido en un deber exigible para cualquier órgano o
institución que tenga que resolver algún confito de intereses
incluso comprendiendo a las disposiciones
emitidas por el Ministerio Público12.
K. Así, pues el derecho a probar, que tiene el
imputado se convierte en el norte de! proceso.
Si bien el Imputado entra al proceso penal con
un escudo, llamado presunción de inocencia,
es un derecho de poder demostrar su no
vinculación con el delito, a través de los
medios permitidos por ley situación que no se
ha permitido en el presente caso al haberse
omitido la valoración de medios probatorios
determinantes que apoyaban mi Inocencia.
L Por otro lado el debido proceso13 se convierte en
otra garantía de suma importancia para el
desarrollo valido del proceso penal.
Dentro de ésta garantía, se ubican el derecho
a la defensa y a probar, que en caso de
inobservancia o limitación indebida genera la
nulidad de las actuaciones14. En ese sentido, se
garantiza, entre otras cosas, que una persona
con ta calidad de sujeto procesal como titular
de derechos e
intereses legítimos se vea facultado de ejercer los medios legales suficientes
para su defensa15.
M. A esto hay que sumarle un hecho concreto que determina el violentamiento del
debido proceso penal. Explicamos. Las pruebas que el Ad quo ha tomado como
referencia para emitir una sentencia condenatoria en contra de mi persona son
las declaraciones de los testigos y ha omitido valorar la Inspección judicial. Pero
estas pruebas no sólo han sido valoradas indebidamente al atribuirle un valor
de prueba plena y exclusiva de cargo, sino que además se ha considerado solo
un extremo de dichas pruebas, pero no se ha tomado en cuenta las
incongruencias existentes en cada una de ellas como más adelante se verá.
N. Dicho de otro modo, en el presente caso se ha utilizado como ciertas pruebas
que a todas luces son cuestionables por ¡as razones que se expondrán en la
audiencia de apelación; no sin antes referir que la sentencia recurrida en su
fundamentación deficiente ha tomado como ciertos hechos que son
contradictorios y ni pueden servir como prueba de cargo, pues violentan el
derecho a la prueba y a la motivación de la misma. En efecto como lo ha
sostenido el Tribunal Constitucional en el Exp. N° 02201-2012-PA/TC, es
necesario que el Juez que por el principio de inmediación valora la pruebas y
determine los puntos controvertidos, situación que no ha pasado en el presente
caso16.
La indebida valoración de la pruebo: incoherencia lógica en la valoración.
1. El derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales es una garantía del
justiciable frente a la arbitrariedad judicial y garantiza que las resoluciones no se encuentren
justificadas en el mero capricho de los magistrados, sino en datos objetivos que proporciona
el ordenamiento jurídico o los que se derivan del caso, siendo extensible la debida
motivación también para el razonamiento correcto de los medios de prueba.
2. El TC ha referido que Falta de motivación interna del razonamiento se da "[defectos
internos de la motivación] se presenta en una doble dimensión; por un lado, cuando existe
invalidez de una inferencia a partir de las premisas que establece previamente el Juez en
su decisión; y, por otro lado, cuando existe incoherencia narrativa, que a la postre se
presenta como un discurso absolutamente confuso incapaz de transmitir, de modo
coherente, las razones en las que se apoya la decisión.
Se trata, en ambos casos, de identificar el ámbito constitucional de la debida motivación
mediante el control de los argumentos utilizados en la decisión asumida por el Juez o
Tribunal; sea desde la perspectiva de su corrección lógica o desde su coherencia narrativa",
dejando sentado ello en la STC 00728-2008-PHC/TC [Caso Llamoja Hilares).
3. Puede apreciarse, entonces, que el juez se sentencia tiene la obligación de respetar además
de una coherencia lógica en la argumentación también debe de tener un coherencia
narrativa, situación que no se ha presentado al momento de emitir la
sentencia, pues tal como demostraremos ahora el ad quo ha llegado a varias
conclusiones pero que no guardan relación con la lógica ni la experiencia y
por el contrario son absolutamente incongruentes, a saber:
4. La sentencia arbitraria emitida en contra mi persona tiene diversas falencias
y todas relacionadas con las conclusiones arribadas producto de la
valoración equívoca de la prueba indiciaría. En efecto, al momento del
"análisis" de manera individual y conjunta de la prueba, se ha desarrollado
los fundamentos de condena; sin embargo y luego de una revisión minuciosa
de los mismos no se ha hecho más que repetir ias respuestas de los testigos
que dieron al interrogatorio dejando de lado las contradicciones que se
evidencian en el contrainterrogatorio efectuado por la defensa.
5. El ad quo, a pesar de existir una acusación deficiente, por la forma
contradictoria como se expusieron los hechos, ha considerado a mi persona
como coautor del delito de homicidio simple. Estas contradicciones están
basadas en los datos incriminatorios brindados por los testigos, los mismos
que no han sido coherentes al momento de relatar el supuesto suceso táctico
que habría desencadenado el resultado letal. A esto hay que sumarle, que el
Ad quo ha valorado como verosímil la declaración de los testigos parientes
del agraviado, pero no ha tomado en cuenta la inspección judicial para saber
si su versión tiene correlato con la posición en la que se encontraba máxime
si entre la hora de la comisión del delito (12.30 pm) y la hora de disparo fue
(03:00 pm) existe una diferencia considerable,
6. Lo referido en líneas anteriores a su vez se condice con la falta de razonamiento y falta de
prueba -en todo caso en el limbo de la duda razonable- en el extremo de explicar con
coherencia y claridad quien es el autor del disparo y de la necropsia solo se infiere que
existe un orificio de bala
7. Todas estas situaciones evidencian una falta de motivación de la prueba y los diversos
errores que se han consignado en la sentencia, la misma que adolece de nulidad pues el Ad
quo, no ha cumplido con el principio de valoración debida y de motivación suficiente.
8. El legislador recoge la figura de la prueba indiciaria en el numeral 3, del art. 158 del Código
Procesal Penal, al referirse sobre los requisitos que debe contener:
3. La prueba por indicios requiere:
a) Que el indicio esté probado;
b) Que la inferencia esté basada en las reglas de la lógica, la ciencia o la experiencia;
c) Que cuando se trate de indicios contingentes, éstos sean plurales, concordantes y
convergentes, así como que no se presenten contraindlcios consistentes.
De conformidad con el Acuerdo Plenario 1-2006/ESV-22, se desarrolló la siguiente
jurisprudencia vinculante sobre los requisitos materiales y la valoración probatoria que tiene
lugar cuando se presenta prueba indiciaria. Por tanto, respecto a la prueba por Indicios se
señala que:
a) Este -hecho base- ha de estar plenamente probado -por los diversos medios de prueba
que autoriza la ley-, pues de lo contrario sería una mera sospecha sin sustento real
alguno.
Deben ser plurales, o excepcionalmente únicos, pero de una singular
fuerza acreditativa
b) También concomitantes ai hecho que se trata de probar, los
indicios deben ser periféricos respecto al dato táctico a
probar.
c) Y deben estar interreiacionados, cuando sean varios, de
modo que se refuercen entre sí y que no excluyan el hecho
consecuencia -no sólo se trata de suministrar indicios, sino
que estén imbricados entre sí.
Recurso de Nulidad 1864-2017 - Sullana, Dichos presupuestos materiales
fueron también abordados en el siendo requisitos materiales: (í) que los
indicios estén plenamente acreditados; (ií) que los indicios tengan una
naturaleza inequívocamente incriminatoria; (lli) que ios indicios sean
plurales o siendo único que posea una singular potencia acreditativa; (iv)
que ios indicios sean concomitantes al hecho que se trate de probar; y, (v)
que los indicios estén interreiacionados. En presenta caso dicha sentencia
en base prueba indiciaría no cumpliría el tamiz mínimo a efectos de enervar
la presunción de inocencia de mi persona. > La falta de valoración de la
prueba: violentamiento al derecho de defensa
1. Dentro de ésta garantía, se ubican el derecho a la defensa y a
probar, que en caso de inobservancia o limitación indebida
genera la nulidad de las actuaciones17. Dicho de otro modo, se
garantiza, entre otras cosas, que una persona con la calidad de
sujeto procesal como titular de derechos
e intereses legítimos se vea facultado de ejercer los medios
legales suficientes para su defensa18.
2. El Código Procesal Penal no ha sido ajeno a esta corriente
garantista por lo que en su Art. 71 ha consagrado la facultad
de ofrecer pruebas que respalden (no se habla de
demostración porque existe una presunción] su inocencia.
3. En lo que respecta al derecho a probar, el jurista Eduardo
Couture señalaba que la Ley que haga imposible la prueba,
es tan inconstitucional como la ley que haga imposible la
defensa. Esta frase hoy cobra gran vigencia, pues el derecho
a probar es, esencial para el respeto del debido proceso.
4. En puridad el derecho a probar, como derecho fundamental,
no sólo posibilita que toda persona pueda utilizarlo dentro de
un proceso judicial, sino que, además, se convierte en un
aspecto imperante de nuestro ordenamiento, por lo que este
(entiéndase el derecho a probar] se puede considerar como
aquél de carácter subjetivo, que le corresponde a todo sujeto
de derecho (sea persona natural o jurídica] pudiendo
utilizarlo en el proceso que participa, de tal manera que le
permita acreditar su pretensión.
5. El derecho a probar tiene un contenido, que está integrado
por los derechos siguientes: i) el derecho ofrecer los medios
probatorios destinados a acreditar la existencia o
inexistencia de los hechos que son objeto concreto de
prueba; ¡i) el derecho a que se admitan los medios
probatorios así ofrecidos; iii] el derecho a que se actúen
adecuadamente los medios probatorios admitidos y los que
han sido incorporados de oficio por el juzgador; iv) el derecho a que se
asegure la producción o conservación de la prueba a través de la actuación
anticipada y adecuada de los medios probatorios, y; v) el derecho a que se
valoren en forma adecuada y motivada los medios de prueba que han sido
actuados y que ingresado al proceso19.
6. En el presente caso ha existido un violentamiento al derecho a probar en
todas sus manifestaciones antes acotadas pues no se ha realizado una
valoración conjunta de todas las pruebas ofrecidas y admitidas por lo que se
ha violentado el Art. 393 del CPP que obliga a una valoración individual y
luego conjunta de la prueba.
7. La deliberación deberá ser hecha, de manera obligatoria y necesaria, sobre
lo ocurrido el desarrollo del juicio, exigiendo ser exhaustiva y profunda,
orientada en dos sentidos: por una parte a la construcción de la norma
aplicable al caso; por la otra, al análisis de la información reunida en relación
a las distintas hipótesis en juego. E! primer nivel es el del análisis jurídico, el
segundo, el de la valoración de la prueba20.
8. En el presente caso la sentencia es nula por disposición expresa del Art.
150 del CPP y del Art. 393 del mismo cuerpo normativo al no haberse
valorado de manera individual y conjunta todas las pruebas pues a pesar
de que existe una diligencia de inspección judicial que fue llevada a cabo
por el mismo Ad quo, dentro de ios fundamentos de la justificación y
decisión de la condena no ha sido objeto de mención siquiera y menos
de valoración. Para mayor
abundamiento y pese a que era necesario determinar con exactitud y
precisión tanto el origen como la entidad o magnitud de la lesión se hubiera
necesitado una valoración de todos y cada uno délos elementos de prueba,
especialmente la inspección judicial donde aparentemente no se habría
llegado al lugar in situ del hecho (homicidio) ello advierte el abogado Rudy
Jesús ALVARADO ESTACIO para determinar la credibilidad de la versión
brindada por los testigos, pero de manera irracional y con una falta de criterio
que linda con la insuficiente motivación, el Ad quo no ha considerado siquiera
tomarlos en cuenta para desvirtuarlos, no haciendo mención en la sentencia en
ningún extremo de la misma.
La falta de percepción o la omisión de valorar la prueba admitida y considerada
como dirimente o esencial para el esclarecimiento de los hechos puede generar
errores en la logicidad que repercuten en la garantía del debido proceso; lo que
constituye además un atentado contra el principio de igualdad de las partes,
especialmente al vulnerar derecho subjetivo de probar. En consecuencia la
debida valoración de la prueba no viene a ser la revisión de las cuestiones de
hecho, al contrario porque de no efectuarse la misma de manera conjunta,
implica incurrir en un error de razonamiento lógico, tal como ha sucedido en el
presente caso.
> sobre los errores advertidos en la sentencia v los puntos no tomados
en cuenta por el ad auo;
1. El Ad quo, violentado uno de los aspectos esenciales que
ayudan a determinar la suficiencia o no de la motivación es
la fijación de los untos controvertidos y la correcta
motivación de la sentencia.
En el presente caso la resolución recurrida violenta el
principio de presunción de inocencia y eí in dubio pro reo,
contraviniendo lo establecido en la STC 1768-2009-PA/TC, en
la medida que no se sustenta en verdaderos hechos de
prueba que no generan convicción y certeza de la
responsabilidad penal de mi persona.
2. Así pues iuego de la actividad probatoria y en una cuestión
no analizada en la sentencia, la inocencia de mi persona no
ha podido ser destruida pues existen contradicciones
evidentes que no acreditan ni la coautoría ni mi vinculación
con el supuesto acto delictivo. La sentencia emitida por el Ad
quo no tiene valoración adecuada de ia prueba pues no ha
verificado los requisitos sustanciales de las testimoniales
como lo es: i) la competencia de ios testigos, y; ii) la
credibilidad de los mismos; conforme lo sostiene la doctrina
procesalista, en materia de motivación táctica nos hemos
movido históricamente en una especie de zona de
penumbra, opaca y ajena a todo tipo de control racional,
dejada en manos del arbitrio judicial21.
3. Así las cosas, ahora se demostrará, como se hizo a lo largo
del juicio oral y que no ha sido tomado en cuenta en la
sentencia recurrida, que los testigos no han sido capaces de
coincidir de manera plena en los hechos anteriores,
concomitantes y posteriores al momento en que se habría
producido el hecho delictivo por lo que la resolución
recurrida solo ha reproducido la declaración de los testigos
en el interrogatorio pero no ha mencionado siquiera las
contradicciones que se obtuvo luego del interrogatorio,
como a continuación se demostrará: i. El primer error
que comete el Ad quo es no valorar que tanto las
declaraciones del testigo Clay Huagner CHAVEZ
MORENO a la pregunta ¿indique usted, que personas
portaban armas de fuego el día 01 de febrero del
2001...? Y esta respondió de las 33 personas que
fuimos los que potaban armas de fuego solo eran
Zenón PAUCAR TORRES, Mayólo TEODORO AYALA
y Osear AYALA HILARIO el resto no contaba con
armas en la que mi incluyo por lo que no es imposible
que pueda haber disparado. ii. de la sentencia,
página 08, se ha hecho referencia como prueba
indiciqria los referido como testigos Emerson Obidio
MATEO MANZANERO que también mi persona tenia
arma ante la pregunta que lo hace mayólo este último
responde que s, no consideraron la testimonia!
(Bequer Villareal Teodoro) señalando "... escuche que
conversaban Wagner CHAVEZ MORENO, Mayólo
TEODORO AYALA, Osear AYALA HILARIO, Andrés
Rivera Y Cesar Medina, Quienes hablaban diciendo
tienes arma y se pasaron la voz diciendo que si
tenemos..." no hace referencia de mi persona que
portaba arma, pero al momento de la valoración
individual y conjunta no se ha mencionado siquiera.
Dicha omisión genera una doble afectación. Por un
lado, al derecho a valorar la prueba actuada en juicio
iii. testimonial de Silverio HUERTA ESTRADA, quien
señala haber presenciado que los acusados en la que
menciona Helene COZ CHUQUIYAURI
habríamos
para
enerva
presumiblemente golpeado con mis coacusados al victima
r mi
Hemer Felipe LIVIA PINO "... Hasta que ultimo le dieron
presun
con disparo de arma de fuego con tiro de gracia tras
ción
haber maltratado cruelmente lo cual na observado de una
de
distancia de 50 metros aproximadamente" pero no refiere
inocen
quien disparo toda vez que supuestamente fue testigo
cia.
presencial a una distancia visible 50 metros, mi persona
lo habría amenazado evidentemente es poco creíble e
inverosímil, sin embargo, el ad quo establece su validez
POR LO EXPUESTO:
Ruego a usted honorable Juez,
solicitamos se declare fundado el presente recurso impugnaíorio en
aplicación estricta de la legislación vigente y proceda a revocar la
sentencia condenatoria procediendo a absolver a mi persona
Huánuco, 01 de febrero del 2024.
HELENE COZ CHUQU1YAURI