RevBolMat Vol2 No1 Santamaria Lozano
RevBolMat Vol2 No1 Santamaria Lozano
Resumen
En 1892 el matemático ruso Aleksandr Mikhailovich Lyapunov publica su tesis
doctoral “Problema general de la estabilidad del movimiento”, ver [6], donde
funda la teorı́a de exponentes caracterı́sticos que hoy dı́a llevan su nombre.
En este artı́culo se desarrolla en términos modernos y de forma autocontenida
uno de los resultados de la disertación de Lyapunov. Tal resultado establece
condiciones suficientes para que la estabilidad asintótica de la singularidad 0
de la ecuación ẋ = A(t)x implique la estabilidad asintótica de 0 de la ecuación
no-lineal ẋ = A(t)x + f (t, x), donde f satisface algunas condiciones que esen-
cialmente significan que A(t)x es la parte lineal de A(t)x + f (t, x). Es decir, se
muestran condiciones en las que la estabilidad de la solución 0 de ẋ = A(t)x
es robusta, porque se mantiene para las perturbaciones A(t)x + f (t, x). Los
propósitos fundamentales son mostrar las propiedades de los exponentes de
Lyapunov y del rol de la regularidad de los mismos en las soluciones de sus
sistemas no-lineales asociados. Se sigue muy de cerca la presentación de [1].
1. Introducción
En 1892 Lyapunov publica su disertación doctoral “Problema general de la estabilidad del
movimiento”, su traducción al inglés aparece en 1992 en conmemoración del centenario, ver
[7]. En ella se introducen dos métodos de estudio de la estabilidad. Estos se llaman el primer
y segundo método de Lyapunov, este último también llamado método directo de Lyapunov.
Antes de este trabajo, al investigar sistemas no lineales, se tomaba el primer término lineal
de la serie de Taylor del lado derecho del sistema y se descartaban los términos restantes
argumentando que eran pequeños en comparación con el término lineal. Se decı́a que la solución
constante del sistema no lineal original era estable si la misma, como solución del sistema
lineal encontrado, era estable, y se decı́a que era inestable en caso contrario. Este método se
denominaba investigación de estabilidad sobre la base de la primera aproximación. Lyapunov
demostró en su disertación que este método, aceptado durante cientos de años, podı́an producir
resultados falsos en ciertos casos. Él introdujo y extendió el concepto de número caracterı́stico
15
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 16
a los sistemas lineales de ecuaciones diferenciales con coeficientes que dependen del tiempo.
Además, demostró que en ciertos casos regulares, la solución cero del sistema no lineal original
es estable si todos los números caracterı́sticos del sistema lineal asociado son positivos. Los
opuestos de los números caracterı́sticos se denominan actualmente exponentes de Lyapunov.
Estos juegan un papel importante en la teorı́a matemática de los sistemas dinámicos.
1.1. Organización de este artı́culo. En la Sección 2 se recuerda el concepto de estabili-
dad asintótica. En la sección 3 se recuerdan algunas propiedades de los sistemas de ecuaciones
lineales con énfasis en los que tienen coeficientes constantes y los que tienen coeficientes que
dependen del tiempo pero son periódicos. Los exponentes de Lyapunov de ecuaciones linea-
les con coeficientes que dependen del tiempo y algunas de sus propiedades se estudian en la
Sección 4. La estabilidad robusta se introduce en la Definición 20 y el resultado principal que
se demuestra es el Teorema 25. Su demostración se desarrolla en las Secciones 6 asumiendo el
Teorema 29 que es la principal consecuencia de la f –regularidad de los exponentes. La Sección 7
se dedica a la demostración del Teorema 29. El Apéndice B contiene las figuras.
Notación. En este trabajo ⟨ , ⟩ denota el producto interno Euclidiano y ∥ ∥ la norma inducida
por este. El espacio de matrices con entradas reales de tamaño n × n se denota por Mn (R). El
subconjunto de Mn (R) de matrices invertibles se denota por GLn (R). En Mn (R) consideramos
la norma ∥A∥ = sup{∥Ax∥ : x ∈ Rn con ∥x∥ = 1}.
Agradecimientos. Los autores agradecen a los revisores anónimos por haber revisado cuida-
dosamente el texto y proporcionado varios comentarios que ayudaron a mejorar su presentación.
Este trabajo fue financiado por los proyectos “Sistemas dinámicos y aplicaciones” y “Dinámicas
de Control” del Instituto de Investigación Matemática de la UMSA.
2. Estabilidad asintótica
Sea F : R × Rn → Rn una aplicación tal que la ecuación diferencial ordinaria
(1) ẋ = F (t, x)
posee una única solución para cualquier condición inicial. Esto quiere decir que para cualquier
(t0 , x0 ) ∈ R × Rn existe un intervalo abierto I ⊂ R que contiene a t0 y una única función
φ : I → Rn satisfaciendo φ(t0 ) = x0 y
dφ
(t) = F (t, φ(t)).
dt
La ecuación (1) se dice completa cuando sus soluciones están definidas en todo R. En este caso
denotaremos a la solución que pasa por (0, x0 ) por t 7→ φ(t; x0 ).
Los criterios conocidos sobre existencia y unicidad de soluciones de la ecuación (1) dependen
de la regularidad de la aplicación F , por ejemplo, ambas propiedades se satisfacen si F es de
clase C 1 , i.e. diferenciable y su derivada es continua. La completitud es un problema de otra
naturaleza, por ejemplo, la ecuación ẋ = ex sen t tiene un lado derecho de clase c∞ pero no es
completa.
Definición 1. Supongamos que F satisface F (t, 0) = 0 para todo t ∈ R y que la ecuación (1)
es completa. Esto implica en particular que φ(t; 0) = 0 para todo t ∈ R, es decir 0 ∈ Rn es una
singularidad de la ecuación (1). Diremos que 0 es una singularidad asintóticamente estable de
(1) si existe δ > 0 tal que
lı́m φ(t; x0 ) = 0 para todo x0 ∈ B(0, δ).
t→+∞
Ver la Figura 2 en el Apéndice B.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 17
Además, por la forma en que se multiplican las matrices se tiene que exp diag(B1 , . . . , Bk ) =
diag(eB1 , . . . , eBk ).
2Por definición, A es hiperbólica si su espectro no interesecta al eje imaginario.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 18
Notemos que los autovalores de la matriz que define esta ecuación son c, a + ib, a − ib. Entonces,
ct
e 0 0
φ(t; x0 ) = 0 ea cos bt −ea sen bt x0
0 ea sen bt ea cos bt
Por tanto, 0 es asintóticamente estable si, y solamente si, la parte real de sus autovalores es
estrictamente negativa. Es más, si 0 es una singularidad asintóticamente estable de (4) entonces
existen L > 0 y λ > 0 tales que para todo x0 se tiene
∥φ(x0 ; t)∥ ≤ Le−λt ∥x0 ∥, para todo t ≥ 0,
es decir que 0 es exponencialmente estable con tasa de caimiento λ.
Analizando la exponencial de los posibles bloques de Jordan que existen se prueba que
el comportamiento del ejemplo anterior de hecho es general. La demostración del siguiente
resultado puede ser encontrada en [9, Cap. III Sec. 7] (ver Teorema 10).
Teorema 3. Todos los autovalores de A ∈ Mn (R) tienen parte real negativa si, y solamente
si, 0 es una singularidad asintóticamente estable de la ecuación ẋ = Ax. Es más, cuando los
autovalores tienen parte real negativa entonces la singularidad 0 es asintóticamente exponen-
cialmente estable.
Φ(t) = P (t)eBt ,
donde B es una matriz real constante y P (t) es una función 2τ −periódica. Entonces, la
transformación
x = P (t)y
reduce (5) a la ecuación
ẏ = By.
La exponencial eBτ es denominada matriz de monodromı́a de (5) y los autovalores de B son
llamados exponentes caracterı́sticos de la ecuación (5). Ver la Figura 1 en el Apéndice B. El
siguiente teorema describe la estabilidad de los sistemas lineales periódicos.
Teorema 5. Todos los exponentes caracterı́sticos de (5) tienen parte real negativa si, y so-
lamente si, 0 es una singularidad asintótica exponencialmente estable. Es más, cuando los
exponentes caracterı́sticos de (5) sean negativos 0 es asintóticamente exponencialmente esta-
ble.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 19
De donde,
Z t
1 1 1 1
log ∥φ(t; v)∥ ≤ log ∥v∥ + ∥A(s)∥ ds ≤ log α + M,
t t t 0 t
para todo t > 0. Por tanto
1
χ+ (v) = lı́m sup log ∥φ(t; v)∥ ≤ M.
t→∞ t
3Sea α > 0 y sean β, u funciones continuas definidas en el intervalo [a, +∞). Si
Z t
u(t) ≤ α + β(s)u(s) ds, t ≥ a,
a
entonces Z t
u(t) ≤ α exp β(s)ds , t ≥ a.
a
Demostraciones de esta implicación se pueden encontrar en [2, Pág. 146] y [9, Pág. 37].
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 20
|φ(t; x0 + ε) − φ(t; x0 )|
etλ ≈
ε
y en el lı́mite
1 |φ(t; x0 + ε) − φ(t; x0 )| 1 dφ(t; ·)
χ+ (x0 ) = lı́m log = lı́m log |x=x0
t→∞,ε→0 t ε t→∞ t dx
ϕ(t; x0 ) ϕ(t; x0 + ε)
Durante el resto de la sección fijaremos una ecuación diferencial lineal ordinaria homogénea
(2) y los exponentes de Lyapunov a los que nos referiremos están asociados a esta ecuación fija.
Proposición 9. Para cualesquiera v, w ∈ Rn y cualquier c ∈ R \ {0} valen
(10) χ+ (cv) = χ+ (v),
(11) χ+ (v + w) ≤ máx{χ+ (v), χ+ (w)}.
Demostración. La linealidad en la ecuación (2) implica que la función φ(t; · ) : Rn → Rn es
lineal para cualquier t fijo.
1
χ+ (cv) = lı́m sup log ∥φ(t; cv)∥
t→∞ t
1
= lı́m sup log |c|∥φ(t; v)∥
t→∞ t
1 1
= lı́m sup log |c| + lı́m sup log ∥φ(t; v)∥)
t→∞ t t→∞ t
+
= χ (v)
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 21
es un subespacio vectorial de Rn .
Corolario 12. Sean v, w ∈ Rn . Si χ+ (v) ̸= χ+ (w) entonces
χ+ (v + w) = máx{χ+ (v), χ+ (w)}.
Demostración. Supongamos que χ+ (v) < χ+ (w). Entonces de (11) inferimos que
χ+ (w) ≤ χ+ (w + v − v)
≤ máx χ+ (v + w), χ+ (−v) ,
por nuestro supuesto inicial y la última desigualdad, es claro que no se puede dar
máx χ+ (v + w), χ+ (−v) = χ+ (v).
Entonces, como el mayor exponente de Lyapunov χ+ k es estrictamente negativo existe ϵ > 0 tal
que χ+
k + ϵ < 0. Se sigue de la desigualdad (14) que ϕ(t; v) → 0 cuando t → +∞ a una tasa
exponencial. □
Observación 17. La condición suficiente que acabamos de demostrar no es necesaria. Por ejem-
1
plo, para ẋ = − 1+|t| x se tiene χ+ (v) = 0 para todo v ̸= 0 y 0 es asintóticamente estable. De
hecho, la existencia de exponentes cero en diferentes contextos de la teorı́a ergódica implica
problemas de esta naturaleza, es decir, existen varias opciones para el comportamiento a largo
plazo.
4.2. Filtraciones. Un familia de subespacios V = {Vj : j = 0, . . . , k} es una filtración de Rn
si satisface (13). Esta nomenclatura justifica el nombre del Teorema 14.
Definición 18. Sea V = {Vj : 0 = 1, . . . , k} una filtración de Rn . Se dice que una base4 v de
Rn es normal para V si cada Vj tiene una base contenida en v para todo j = 1, . . . , k. Una
base v = (v1 , . . . , vn ) es una base normal ordenada para V si (v1 , . . . , vdim Vj ) es una base de Vj
para todo j = 1, . . . , k.
En la siguiente sección necesitaremos el siguiente resultado general sobre filtraciones.
Proposición 19. Sean
V = {Vj : j = 0, . . . , k} y W = {Wj : j = 0, . . . , s}
dos filtraciones de Rn . Entonces, existe una base v que es normal para V y W.
Demostración. Aplicaremos inducción en la dimensión de Rn . Es claro que esta afirmación en
verdadera si n = 1. Sea n ≥ 2 y supongamos que la afirmación es verdadera para cualesquiera
dos filtraciones de Rm con 1 ≤ m < n. Dadas las filtraciones V y W de Rn , supondremos que
k > 1 y s > 1, de no ser ası́ la afirmación es inmediata. Consideraremos las dos posibilidades:
Caso 1. Vk−1 + Ws−1 ⫋ Rn : Sea l = dim(Vk−1 + Ws−1 ). Usando la hipótesis de inducción
encontramos una base normal v = (v1 , . . . , vl ) para las filtraciones
{V1 , . . . , Vk−1 , Vs−1 + Vk−1 } y {W1 , . . . , Ws−1 , Vk−1 + Ws−1 }
de Vk−1 + Ws−1 . Cualquier base de Rn que contenga a v1 , . . . , vl es normal para V y W.
Caso 2. Vk−1 + Ws−1 = Rn : Supongamos que Vk−1 ∩ Ws−1 ̸= ∅, porque si Vk−1 ⊕ Vs−1 = Rn ,
entonces la unión de dos bases normales para las filtraciones {V1 , . . . , Vk−1 } y {W1 , . . . , Wk−1 }
es base normal de V y W. Sea l = dim(Vk−1 ∩ Ws−1 ). Definamos las secuencias finitas de
conjuntos no decrecientes
V ′ = {Vi ∩ Ws−1 : 1 ≤ i ≤ k − 1} y W ′ = {Wi ∩ Vk−1 : 1 ≤ i ≤ s − 1} .
Ciertamente, ambas inducen dos filtraciones de Vk−1 ∩Vs−1 . Por la hipótesis de inducción existe
una base (v1 , . . . , vl ) normal a ambas. A partir de esta base completamos una base normal
(v1 , . . . , vl , vl+1 , . . . vdim Vk−1 ) para {V1 , . . . , Vk−1 }
y similarmente completamos a una base normal
(v1 , . . . , vl , wl+1 , . . . wdim Ws−1 ) para {W1 , . . . , Ws−1 } .
Entonces,
v = (v1 , . . . , vl , vl+1 , . . . , vdim Vk−1 , wl+1 , . . . , wdim Ws−1 )
es una base normal para V y W. □
4Una base de un espacio vectorial es un conjunto (finito o infinito) linealmente independiente de
vectores que generan todo el espacio.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 24
Por otra parte, si 0 < ϵ < π/4 entonces para todo τ ∈ [t′k , tk ] se tiene
h π πi
log τ ∈ 2kπ − − ϵ, 2kπ − ,
2 2
entonces π
− cos ϵ = sen − − ϵ ≥ sen log τ,
2
de donde
70τ cos ϵ ≤ −70τ sen log τ.
Esto implica que
Z tk Z tk
(20) e−70τ sen log τ −45τ dτ ≥ e70τ cos ϵ−45τ dτ.
t′k t′k
5.1. Regularidad. El Ejemplo 21 muestra que el hecho de tener los exponentes negativos
solamente garantiza la estabilidad de la ecuación lineal homogénea pero no es suficiente para
garantizar la estabilidad robusta. Sin embargo, A.M. Lyapunov introdujo la condición adicional
que garantizará la estabilidad robusta de la ecuación lineal (15). Antes necesitamos introducir
la siguiente notación.
Definición 22. Denotamos por ∥v1 ∧v2 ∧· · ·∧vm ∥ al volumen m-dimensional del paralelepı́pedo
generado por los vectores v1 , . . . , vm ∈ Rn .
Observe que la notación es consistente con la norma de vectores.
Definición 23. Diremos que el exponente de Lyapunov χ+ asociado a una ecuación ẋ = A(t)x
es f –regular5 si para cualesquiera vectores v1 , . . . , vm linealmente independientes se tiene
1
(23) lı́m log ∥φ(t; v1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; vm )∥ = χ+ (v1 ) + · · · + χ+ (vm ).
t→∞ t
Observación 24. En particular, cuando χ+ es f –regular los lı́mites superiores que la definen en
realidad son lı́mites. En efecto, el caso m = 1 en (23) implica que para todo v ∈ Rn \ {0} se
verifica
1
χ+ (v) = lı́m log ∥φ(t; v)∥.
t→∞ t
T
con Rn usando el producto interno Euclidiano. En efecto, (V (s)−1 ) es una matriz fundamental
de la ecuación diferencial
(25) ẇ = −A(t)T w.
Que por razones “obvias”, la llamamos ecuación adjunta a (16). Notemos que (25) es una
ecuación diferencial ordinaria lineal homogénea. Denotamos a la solución de (25) que pasa por
w en el tiempo 0 por ψ(t; w), desde ahora φ(t; v) denota exclusivamente a la solución de (15)
tal que φ(0; v) = v. También, la ecuación (25) tiene un exponente de Lyapunov que denotamos
por χe+ definido por
1
e+ (w) = lı́m sup log ∥ψ(t; w)∥.
χ
t→∞ t
{0} = W0 ⫋ W1 ⫋ W2 ⫋ · · · ⫋ Ws = Rn
Demostración. Es inmediato de
d
dt ⟨φ(t; v), ψ(t; w)⟩ = ⟨A(t)φ(t; v), ψ(t; w)⟩ + ⟨φ(t; v), −A(t)T ψ(t; w)⟩
= ⟨A(t)φ(t; v), ψ(t; w)⟩ − ⟨A(t)φ(t; v), ψ(t; w)⟩ = 0,
χ+ (vi ) + χ
e+ (wi ) ≥ 0,
para todo i = 1, . . . , n.
Demostración. Por hipótesis ⟨vi , wj ⟩ = δij , donde δij denota la delta de Kronecker. En parti-
cular, ⟨vi , wi ⟩ = 1 para cualquier i fijo. Por el Lema 26 y la desigualdad de Cauchy-Schwarz se
tiene
∥φ(t; vi )∥ ∥ψ(t; wi )∥ ≥ 1
para todo t ∈ R, de donde resulta la proposición usando la definición de χ+ y χ
e+ . □
Proposición 28. Existe una base v normal para la filtración V = {V1 , . . . , Vk } asociada a χ+ ,
e+ .
tal que su base dual es normal para la filtración W = {W1 , . . . , Ws } asociada a χ
Para la segunda parte, usamos el Teorema 29 para encontrar bases duales v = {v1 , . . . , vn }
y w = {w1 , . . . , wn } de Rn tales que
(26) χ+ (vi ) + χ
e+ (wi ) = 0, i = 1, . . . , n.
Nuevamente, supondremos que v es ordenada. Sea σ la permutación de {1, . . . , n} tal que los
e+ (wi ) satisfacen b1 ≥ . . . ≥ bn . Como w1 , . . . , wn son linealmente indepen-
números bσ(i) = χ
dientes entonces
(27) µi ≤ bi , i = 1, . . . , n.
En efecto, si existe i tal que bi < µi , entonces el espacio Span wσ−1 (i) , . . . , wσ−1 (n) tiene
dimensión n − i + 1 con exponentes estrictamente menores a µi , lo que contradice la definición
del espectro. De manera similar,
(28) χ′i ≤ χ+ (vi ), i = 1, . . . , n.
Usando sucesivamente las desigualdades (27), la segunda desigualdad del Lema 31, las des-
igualdades (28) y las igualdades (26) tenemos
máx χ′i + µi ≤ máx χ′i + bi
1≤i≤n 1≤i≤n
vi ∈
/ Vj−1 implica que wi ∈ Vj−1 ⊥ porque V
j−1 tiene una base contenida en v y wi es
ortogonal a todo vj con j ̸= i.
/ Vj⊥ porque wi no es ortogonal con vi .
vi ∈ Vj implica que wi ∈
En la nomenclatura de la demostración del Corolario 32 tenemos que wi ∈ Wk−j+1 \ Wk−j , en
e+ (wi ) = −χ+
particular, χ +
k−(k−j+1)+1 = −χj . □
6.2. Estimativas exponenciales de la matriz de Cauchy. Sea V (t) una matriz funda-
mental de la ecuación diferencial lineal (15), entonces para cualquier v ∈ Rn la función
t 7→ V (t)V (s)−1 v,
es la solución de la ecuación (15) que pasa por v en el tiempo s.
Definición 35. La matriz de Cauchy (o familia de evolución) de la ecuación diferencial (15)
se define por
U (t, s) = V (t)V (s)−1 , 0 ≤ s ≤ t .
Observación 36. Notemos la buena definición de la familia de Cauchy, si Vb (t), fuese otra matriz
fundamental de la ecuación (15), entonces existe una matriz no singular C tal que V (t) = Vb (t)C
para todo t, luego
V (t)V (s)−1 = Vb (t)C(Vb (s)C)−1 = Vb (t)Vb (s)−1 .
En términos de la definición recientemente introducida, tenemos que la ecuación diferencial
perturbada (16) es equivalente a la ecuación integral:
Z t
u(t) = V (t)u0 + U (t, s)f (s, u(s)) ds,
0
(32) ∥J(u
b 1 ) − J(u b 1 − u2 ∥1+γ .
b 2 )∥R ≤ D∥u
R
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 32
De donde,
γ
(35) ∥J(u1 ) − J(u2 )∥R ≤ D(2ϵ)
b ∥u1 − u2 ∥R .
n o
Sea ϵ > 0 tal que máx Dϵ + Dϵ b γ , D(2ϵ)
b γ < 1. La desigualdad (34) implica que J(B ) ⊂ B
ϵ ϵ
y la desigualdad (35) muestra que es una contracción.
Entonces, hemos probado que para todo v ∈ B(0, ϵ2 ) la única solución de la ecuación dife-
rencial no lineal (16) que pasa por v en el tiempo 0 está en E, es decir, es asintótica exponen-
cialmente estable. □
k=1
n
+ (v )+ϵ)(t−s)+(χ+ (v )+e
χ+ (wk )+2ϵ)s
X
= Dϵ e(χ k k
k=1
tal que para todo t ≥ 0 la matriz U (t) es ortogonal y la matriz B(t) es triangular superior.
Además, si B(t) = (bij (t)) tenemos
1. sup {|bij (t)| : t ≥ 0, i ̸= j} < ∞;
2. para k = 1, . . . , n,
d ∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αk−1 ) ∧ φ(t; αk )∥
bkk (t) = log
dt ∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αk−1 )∥
donde φ(t; αi ) es la solución de la ecuación (15) que pasa por αi ∈ Rn cuando t = 0.
Demostración. Comenzaremos analizando el cambio de variable x(t) = U (t)z(t) donde t 7→
U (t) es una función diferenciable que escogeremos después. Entonces, de la ecuación (15)
A(t)U (t)z(t) = A(t)x(t) = ẋ(t) = U̇ (t)z(t) + U (t)ż(t),
de donde
U (t)ż(t) = A(t)U (t)z(t) − U̇ (t)z(t).
Es decir que la ecuación diferencial (15) es equivalente a la ecuación (39) con
(40) B(t) = U (t)−1 A(t)U (t) − U (t)−1 U̇ (t).
Ahora, para definir la función t 7→ U (t), para cada t ≥ 0 aplicamos el proceso de Gram-
Schmidt a la base φ(t; α1 ), . . . , φ(t; αn ) de Rn obteniendo una base ortonormal u1 (t), . . . , un (t).
Recordemos este procedimiento:
φ(t; α1 )
u1 (t) =
∥φ(t; α1 )∥
φ(t; α2 ) − ⟨φ(t; α2 ), u1 (t)⟩u1 (t)
u2 (t) =
(41) ∥φ(t; α2 ) − ⟨φ(t; α2 ), u1 (t)⟩u1 (t)∥
..
.
φ(t; αn ) − n−1
P
i=1 ⟨φ(t; αi ), ui (t)⟩ui (t)
un (t) = Pn−1
∥φ(t; αn ) − i=1 ⟨φ(t; αi ), ui (t)⟩ui (t)∥
Sea U (t) la matriz tal que sus columnas son u1 (t), . . . , un (t). Entonces, claramente t 7→ U (t)
es diferenciable y para todo t ≥ 0 la matriz U (t) es ortogonal. El proceso exhibido en la
ecuaciones (41) muestra cómo obtener u1 (t), . . . , un (t) de la base φ(t; α1 ), . . . , φ(t; αn ) por
una transformación lineal invertible de tal forma que uk (t) depende linealmente solamente de
φ(t; α1 ), . . . , φ(t; αk ) para k = 1, . . . , n. Es decir, que si denotamos por V (t) a la matriz cuyas
columnas son φ(t; α1 ), . . . , φ(t; αn ), tenemos que U (t) es igual a V (t) multiplicada por una
matriz triangular superior, luego para cada t ≥ 0 la matriz
(42) Z(t) = U (t)−1 V (t)
es triangular superior, t 7→ Z(t) es diferenciable y las columnas de Z(t) forman una base del
espacio de soluciones de la ecuación diferencial (39).
Que B(t) es triangular se sigue inmediatamente de
Ż(t)Z(t)−1 = [−U (t)−1 U̇ (t)U (t)−1 V (t) + U (t)−1 V̇ (t)]Z(t)−1
= [−U (t)−1 U̇ (t)U (t)−1 V (t) + U (t)−1 A(t)V (t)]V (t)−1 U (t)
= −U (t)−1 U̇ (t) + U (t)−1 A(t)U (t)
= B(t).
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 35
Para demostrar la afirmación 1. del lema comenzamos explotando que U (t) es ortogonal, i.e.
U (t)−1 = U (t)T
T
B(t) + B(t)T = [U (t)−1 A(t)U (t) − U (t)−1 U̇ (t)] + [U (t)−1 A(t)U (t) − U (t)−1 U̇ (t)]
T
= U (t)T A(t)U (t) − U (t)T U̇ (t) + U (t)T A(t)T U (t) − U̇ (t) U (t)
d
= U (t)T [A(t) + A(t)T ]U (t) − [U (t)T U (t)]
dt
T T d
= U (t) [A(t) + A(t) ]U (t) − id
dt
T T
= U (t) [A(t) + A(t) ]U (t).
Como B(t) es triangular superior se tiene que si i ̸= j para todo t ≥ 0
|Bij (t)| ≤ ∥U (t)T ∥(∥A(t)∥ + ∥A(t)T ∥)∥U (t)∥ ≤ 2 sup {∥A(t)∥ : t ≥ 0} < ∞.
La igualdad B(t) = Ż(t)Z(t)−1 y que Z(t) = (zij (t)) es triangular implican
żkk (t) d
(43) bkk (t) = = log zkk (t).
zkk (t) dt
Denotemos por zi (t), i = 1, . . . , n, a las columnas de Z(t). La igualdad (42) significa que
z1 (t), . . . , zn (t) se obtiene de φ1 (t; α1 ), . . . , φn (t; α1 ) por una transformación ortogonal, por
tanto para todo t ≥ 0 y todo k = 1, . . . , n se tiene
(44) ∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αk )∥ = ∥z1 (t) ∧ · · · ∧ zk (t)∥.
Por la forma triangular de Z(t) tenemos que para k = 1, . . . , n
(45) ∥z1 (t) ∧ · · · ∧ zk (t)∥ = zkk ∥z1 (t) ∧ · · · ∧ zk−1 (t)∥
Combinando la igualdades (44) y (45) concluimos que para k = 1, . . . , n
∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αk )∥ ∥z1 (t) ∧ · · · ∧ zk (t)∥
= = zkk (t).
∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αk−1 )∥ ∥z1 (t) ∧ · · · ∧ zk−1 (t)∥
Esto último combinado con (43) implican la afirmación 2. del lema. □
Un sistema de ecuaciones algebraicas lineales tal que su matriz asociada es triangular posee
soluciones explı́citas. El siguiente Lema es el procedimiento análogo para ecuaciones diferen-
ciales lineales triangulares.
Lema 39. Sea t 7→ B(t) continua tal que B(t) = (bij (t)) es triangular superior para todo t ≥ 0.
Sean Dij ∈ R ∪ {+∞} constantes, 1 ≤ i < j ≤ n. Definimos la función matricial t 7→ Z(t),
con Z(t) = (zij (t)) de la siguiente manera:
zij (t) = 0, cuando j < i;
Z t
zij (t) = exp bii (τ ) dτ , cuando j = i;
(46) 0
Z t Xj Z t
zij (t) = bik (s)zkj (s) exp bii (τ ) dτ ds, cuando j > i.
Dij k=i+1 s
Entonces, las columnas de Z(t) forman un base del espacio de soluciones de la ecuación
diferencial lineal ż = B(t)z.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 36
Observación 40. En caso que Dij = +∞ tenemos que la integral correspondiente que aparece
en (46) es impropia convergente.
Demostración del Lema 39. Derivando para cada i = 1, . . . , n, se verifica żii (t) = bii (t)zii (t).
Por otra parte si j > i tenemos derivando
Xj j
Z t X Z t
żij (t) = bik (t)zkj (t) + bik (s)zkj (s) exp bii (τ ) dτ bii (t) ds
k=i+1 Dij k=i+1 s
Xj
= bik (t)zkj (t) + bii (t)zij (t)
k=i+1
Xj
= bik (t)zkj (t).
k=i
Esto muestra que Ż(t) = B(t)Z(t), por tanto las columnas de Z(t) son soluciones de la
ecuación ż = B(t)z. Como Z(t) es triangular tenemos para todo t ≥ 0
n Z t
!
X
det Z(t) = exp bii (τ ) dτ ̸= 0.
i=1 0
para j = 1, . . . , n. Donde χ+ e+
B, χ B denotan respectivamente los exponentes asociados a la ecua-
ción ż = B(t)z y la ecuación adjunta u̇ = −B(t)T u.
Demostración. Sea Z(t) la matriz del Lema 39 tal que sus columnas zj (t), j = 1, . . . , n, son
soluciones de la ecuación diferencial ż = B(t)z. Primeramente, demostraremos que existen
constantes Dij que aparecen en estas soluciones de tal forma que
1
(49) lı́m sup log ∥zj (t)∥ = Bj
t→∞ t
para j = 1, . . . , n. Fijamos j ∈ {1, . . . , n}, notemos que
Z t
1 1
(50) lı́m log |zjj (t)| = lı́m log exp bjj (τ ) dτ = Bj .
t→∞ t t→∞ t 0
Como zij ≡ 0 para i > j, para probar la igualdad (49) es suficiente encontrar constantes Dij
de tal forma que
1
(51) lı́m sup log |zij (t)| ≤ Bj
t→∞ t
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 37
donde las constantes Dji son las constantes que elegimos anteriormente en esta demostración.
Denotemos por w1 (t), . . . , wn (t) a las columnas de W (t). Por argumentos similares a los que usa-
mos anteriormente, si definimos gj = wj (0) para j = 1, . . . , n, tenemos la base g = {g1 , . . . , gn }
de Rn tal que
e+
χ B + (gj ) = −Bj , j = 1, . . . , n.
Notemos que χ+ B (hi ) + χe+B (gi ) = 0 para todo i. Por lo tanto, para concluir la demostración del
lema es suficiente demostrar que las bases h y g son duales.
Como Z(t) es una matriz triangular superior y W (t) es una matriz triangular inferior, en-
tonces claramente ⟨hi , gj ⟩ = ⟨zi (0), wj (0)⟩ = 0 cuando i < j. Además, tenemos
Z 0 Z 0
⟨hi , gi ⟩ = exp bii (τ )dτ exp − bii (τ )dτ = 1,
0 0
para i = 1, . . . , n.
Fijemos i > j, entonces para todo t ≥ 0 tenemos
i
X
(59) ⟨zi (t), wj (t)⟩ = zki (t)wkj (t).
k=j
1 1
lı́m sup log |⟨zi (t), wj (t)⟩| ≤ máx lı́m sup log |zki (t)wkj (t)|
t→∞ t j≤k≤i t→∞ t
1 1
= máx lı́m sup log |zki | + lı́m sup log |wkj |
j≤k≤i t→∞ t t→∞ t
≤ máx (Bi − Bj )
j≤k≤i
= Bi − Bj .
1
Si Bi − Bj < 0, entonces lı́m sup log |⟨zi (t), wj (t)⟩| < 0. Por lo tanto necesariamente
t→∞ t
lı́m |⟨zi (t), wj (t)⟩| = 0.
t→∞
Entonces, por el Lema 26 concluimos
⟨hi , gj ⟩ = ⟨zi (0), wj (0)⟩ = lı́m ⟨zi (t), wj (t)⟩ = 0.
t→∞
Si Bi − Bj ≥ 0 entonces Dji = 0. Además, para todo k tenemos Bi − Bk ≥ 0 o Bk − Bj ≥ 0,
luego Dki = 0 o Djk = 0. De (59) tomando t = 0 tenemos
i−1
X
(60) ⟨hi , gj ⟩ = zji (0)wjj (0) + zii (0)wij (0) + zki (0)wkj (0).
k=j+1
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 39
Como i > j y Dij = 0 tenemos zij (0) = wij (0) = 0. Es más, para cada k tal que j +1 ≤ k ≤ i−1
tenemos Dki = 0 o Djk = 0, ası́, concluimos que zki (0) = 0 o wkj (0) = 0. Luego, todos los
términos del lado derecho de (60) son cero, entonces también ⟨hi , gj ⟩ = 0. Esto demuestra el
lema. □
Demostración del Teorema 29. Sea {α1 , . . . , αn } una base de Rn . Entonces, realizamos el cam-
bio de variable usando la aplicación t 7→ U (t) del Lema 38. Notemos que por las conclusiones
del Lema 38 tenemos
t t
∥φ(τ ; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(τ ; αj−1 ) ∧ φ(τ ; αj )∥
Z Z
1 1 d
bjj (τ ) dτ = log
t 0 t 0 dτ ∥φ(τ ; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(τ ; αj−1 )∥
∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αj−1 ) ∧ φ(t; αj )∥
1 ∥φ(t; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(t; αj−1 )∥
= log .
t ∥φ(0; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(0; αj−1 ) ∧ φ(0; αj )∥
∥φ(0; α1 ) ∧ · · · ∧ φ(0; αj−1 )∥
Entonces, por la f –regularidad del exponente χ+ asociado a (15) tenemos
1 t
Z
lı́m bjj (τ ) dτ = (χ+ (α1 ) + · · · + χ+ (αj )) − (χ+ (α1 ) + · · · + χ+ (αj−1 )) = χ+ (αj ),
t→∞ t 0
para todo j ∈ {1, . . . , n}. Es más, todas las hipótesis del Lema 41 se satisfacen. Sean h =
{h1 , . . . , hn } y g = {g1 , . . . , gn } las bases duales obtenidas por el Lema 41, entonces definimos
vi = U (0)hj wj = U (0)gj , j = 1, . . . n.
En la prueba del Lema 41, las bases h y g se obtuvieron de soluciones z1 (t), . . . , zn (t) y
w1 (t), . . . , wn (t) de las ecuaciones ż = B(t)z y u̇ = −B(t)T u respectivamente. Además,
1
χ+ +
B (hj ) = χB (zj (0)) log ∥zj (t)∥ =
= lı́m sup Bj ,
t→∞ t
1
e+
χ e+
B (hj ) = χB (wj (0)) = lı́m sup log ∥wj (t)∥ = −Bj ,
t→∞ t
La igualdad (61) es consecuencia de que U (t) es ortogonal para todo t. En efecto, como ∥U (t)∥ =
1 para todo tiempo tenemos
1 1 1
lı́m sup log ∥U (t)zi (t)∥ ≤ lı́m sup log ∥U (t)∥ ∥zi (t)∥ = lı́m sup log ∥zi (t)∥.
t→∞ t t→∞ t t→∞ t
8. Conclusiones
La regularidad y negatividad de los exponentes de Lyapunov del sistema lineal son las
condiciones que garantizaron la estabilidad de la solución nula del sistema perturbado. Un
sistema tal que ẋ = A(t)x tenga sus exponentes de Lyapunov regulares se llama sistema lineal
regular. Demostrar la regularidad de exponentes de Lyapunov de una ecuación lineal particular
no es una tarea sencilla, excepto en el caso de coeficientes constantes o periódicos. Se puede
consultar [5] para encontrar un resumen de ı́ndices que permiten determinar regularidad. No
hemos encontrado una prueba de que la no regularidad implique existencia de perturbaciones
no lineales inestables. Por otra parte, la regularidad de los exponentes son el núcleo de los
sistemas dinámicos no uniformemente hiperbólicos y sus consecuencias ergódicas cuando estos
son no nulos, ver [1]. Una referencia sobre la versatilidad de los exponentes de Lyapunov en
distintas áreas de los sistemas dinámicos es [11].
Referencias
[1] L. Barreira and Y. Pesin, Lyapunov exponents and smooth ergodic theory, vol. 23 of Univ.
Lecture Series, Amer. Math. Soc., 2002.
[2] C. Chicone, Ordinary Differential Equations with Applications, Springer, 2006.
[3] R. A. Horn and C. R. Johnson, Matrix Analysis, Cambridge University Press, 1990.
[4] E. Lima, Espaços métricos, Colea̧õ Projeto Euclides, CNPq, 1983.
[5] G. A. Leonov and N.V. Kuznetsov, Time-varying linearization and the Perron effects, Internat.
J. Bifur. Chaos Appl. Sci. Engrg. 17 , no. 4, 1079—1107, 2007.
[6] A. M. Lyapunov. Obščaya zadača ob ustoı̆čivosti dviženiya, Doctoral dissertation. Kharkov Mathe-
matical Society, 1—250, 1892.
[7] A. M. Lyapunov. The General Problem of the Stability of Motion. Taylor & Francis Ltd., 1992.
Translated from Edouard Davaux’s French translation (1907) of the 1892 Russian original and edited
by A.T. Fuller, with an introduction and preface by Fuller, a biography of Lyapunov by V.I. Smirnov,
and a bibliography of Lyapunov’s works compiled by J.F. Barrett, Lyapunov centenary issue, Reprint
of Internat. J. Control 55 (1992), no. 3 [MR1154209 (93e:01035)], with a foreword by Ian Stewart.
[8] O. Perron. Die Ordnungszahlen linearer Differentialgleichungssysteme, Math. Zs. 31, 748—766,
1930.
[9] J. Sotomayor, Lições de equações diferenciais ordinárias, Colea̧õ Projeto Euclides, CNPq, 1979.
[10] S.H.. Weintraub, Jordan Canonical Form: Theory and Practice, Morgan & Claypool Publishers,
2009.
[11] A. Wilkinson, What are Lyapunov exponents, and why are they interesting?, Bulletin of the
American Mathematical Society, 54(1):79—105, 2016.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 41
λ 1 0 ··· 0
. .. .. ..
0 . . . . .
. . .. ..
. ..
(63) . . . 0 , donde λ ∈ R,
. .. ..
.. . . 1
0 ··· ··· 0 λ
a −b
(64) , donde a, b ∈ R,
b a
a −b 1 0 0 0 0 0
b ···
a 0 1 0 0 0 0
0 0 .. .. .. ..
0 . . . .
0
.. .. .. .. 0 0
(65) . . . . , donde a, b ∈ R,
0 0
.. .. .. 1 0
. . .
0 1
0 0 0 0 a −b
··· ···
0 0 0 0 b a
La demostración del siguiente Teorema se encuentra en [3, Cap.3].
Teorema 42. Si A ∈ Mn (R) entonces existe una matriz P ∈ GLn (R), i.e. P es invertible
con entradas reales, tal que A = P −1 JP , donde J ∈ Mn (R) está en la forma de Jordan Real.
Además, la matriz J es única salvo el orden de los bloques de Jordan.
Estabilidad y la génesis de los exponentes de Lyapunov 42
Es simple ver quien es exp(tD). Por otra parte, el comportamiento de las potencias de N es
bastante regular. Combinando estos elementos concluimos
1 t 2!1 t2 · · · (n−1)!
1
tn−1
.. ..
0 1
t . .
exp(t(D + N )) = etλ ... . . . .. .
. 1 2
1 2! t
.. .. ..
. . . t
0 ··· ··· 0 1
De igual manera se puede encontrar explı́citamente la exponencial de una matriz dada en la
forma (65) como se hizo en el caso anterior. En este caso descomponemos la matriz como la
suma de una matriz diagonal por bloques de tamaño 2 × 2 y una matriz nilpotente.
Apéndice B. Figuras
φ(0) φ1 (t)
t→∞
δ
ε
t
φ2 (t)
190
10
133
10
76
10
19
10
-38
10
-95
10
-152
10
-209
10