¿Edificas o derribas tu hogar? Prov.
14
¿Cuidar o dañar? ¿Unir o desunir? ¿Violentar o amar? Es un reto, y es posible superarlo bajo la
poderosa GRACIA de Dios.
Introducción:
Recordemos que Proverbios es un libro poético, y debe ser interpretado como tal. No es
un libro lleno de mandamientos o promesas, sino de principios que suelen enseñarse
usando lenguaje figurativo. Se utilizan objetos físicos para enseñar realidades
espirituales.
A Jesús también le gustaba usar objetos físicos para enseñar verdades espirituales. Una
de las parábolas que Jesús contó tiene muchos paralelos con Proverbios 14:1. Lucas
6:46): La ventaja que tenemos aquí es que Jesús mismo nos explica su enseñanza!
¿Cómo es, entonces, una mujer sabia que edifica una casa que perdura?
1. El fundamento es la clave
Jesús se enfoca en el fundamento: «Cavó, y ahondó, y puso el fundamento sobre la
roca; y (…) estaba fundada sobre la roca». Esto implica trabajo y esfuerzo en algo lento
y difícil. El necio no se molestó con el fundamento porque era mucho compromiso, y no
quiso invertir tanto tiempo en algo que quedaría completamente escondido de la vista.
Nadie va a ver cuánto costó poner el fundamento. Pero Jesús dice que el sabio es el que
ve la importancia de cavar y ahondar, esforzándose en algo que nadie más va a ver. La
mujer sabia que edifica su hogar tendrá que invertir mucho tiempo y esfuerzo en algo
que nadie más ve. La sabiduría no se desarrolla en público. No es algo que sucede en
Facebook o Instagram.
Los primeros nueve capítulos de Proverbios constituyen una exhortación de un padre a
su hijo para convencerle de la importancia de la sabiduría. Comparto con ustedes
algunas de esas recomendaciones:
La sabiduría, parece ser, es más importante que otros valores – Proverbios 3:13 a 15,
“Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque
su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más
preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede
comparar a ella”;Proverbios 4:7, “Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas
tus posesiones adquiere inteligencia”;
Pero esto nos deja con una pregunta: ¿sobre qué está fundada la vida de una mujer
sabia? Esta es la pregunta que Jesús contesta para nosotras en Su parábola. La vida de
una mujer sabia está construida sobre la Palabra. La mujer sabia fundamenta su vida
sobre el oír y el obedecer la Palabra de Dios.
Jesús empieza la parábola diciendo: «¿Por qué ustedes me llaman: “Señor, Señor”, y no
hacen lo que Yo digo?» (Lc. 6:46). En otras palabras, ¿por qué asistes a la iglesia, dices
«amén» y aparentas ser una buena cristiana, pero no me obedeces? Puedes tener tu
«casa» bien arreglada, pero tener un fundamento débil. De hecho, mi casa puede verse
más bonita que la de fulanita, y, aun así, estar a punto de caer. ¿Cómo es eso posible?
Porque no basta con oír la Palabra. No es suficiente decir: «Señor, Señor». Es una cosa
decir que eres cristiana… Y QUE CREES EN LA DOCTRINA CRISTIANA… Y ES
OTRA COSA… ¡SEGUIR A JESÚS Y VIVIR SUS ENSEÑANZAS! En otras
palabras, hay una gran diferencia ENTRE LLAMAR A JESUS “SEÑOR”, A
SOMETERTE A ÉL… ¡COMO SEÑOR! ¿Por qué llamamos a Jesús “Señor” si no lo
seguimos “COMO SEÑOR” todo el tiempo?
Se requiere cavar y ahondar, permitir que la Palabra oída, leída, meditada y memorizada
penetre las capas de pecado, llegando a tocar la «tierra negra» de la obediencia.
Sin embargo, ¿cómo puedo saber cuál es el verdadero fundamento de mi «casa»?
2. Las dificultades revelan el fundamento
Si vemos una fila de casas bonitas y arregladas, ¿qué tendría que suceder para revelar la
condición del fundamento? Un terremoto o una inundación, ¿no? Es exactamente lo que
dice Jesús: «Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra
aquella casa» (Mt. 7:25, RV60). Puede ser tu pecado o el de tu esposo, un trabajo
perdido, un accidente con tu auto, la pérdida de un bebé. Las dificultades revelan el
verdadero fundamento de tu vida. En esta parábola no existe persona sobre la que no
vengan las aguas. Las pruebas vendrán. Ahí se verá si has construido sobre el
fundamento sólido de la obediencia a la Palabra o si estás derribando tu casa con tus
propias manos.
¿Proverbios 14:1 y la parábola de Jesús nos dan alguna receta secreta para ser una mujer
sabia? Realmente no. Nos enseñan el mismo mensaje que el resto de la Biblia. Para ser
una esposa, madre, hija, abuela o hermana sabia, necesito ser una verdadera discípula de
Jesús. Si quieres tener una casa firme y ser una verdadera discípula de Jesús, oye Su
Palabra y obedécela. Cava y ahonda, invierte esfuerzo en caminar en obediencia a la
Palabra.
Destruimos a nuestra familia cuando…
⊙ No pensamos bien las palabras antes de decirlas, ya sea a nuestros esposos, hijos o
familiares. Palabras llenas de rabia, odio, amargura o ira.
⊙ Descuidamos nuestro hogar, abandonando emocionalmente a nuestros esposos e
hijos. Más peleas que conversaciones. Más agresiones que abrazos. Más desorden que
orden.
⊙ Siempre estamos amargadas y reflejamos esto a nuestros esposos, hijos o familiares.
⊙ Nos cargamos de actividades religiosas y no vivimos bíblicamente dentro de nuestra
casa. Luz en la calle, pero mal testimonio dentro de nuestro hogar.
⊙ Escogemos el consejo de «amigos» y no tomamos en cuenta el consejo de Dios.
⊙ Alimentamos deseos de maldad y venganza contra nuestros esposos.
⊙ Cuando hablamos mal de nuestros cónyuges. Hablar mal de ellos, es hablar mal de
nosotras mismas; somos una sola carne.
¿Cómo construir y cuidar de nuestra familia?
. La mujer sabia busca tener una relación con Dios y busca tener un encuentro a diario
con El porque lo ha puesto como prioridad en todo tiempo.
Poniendo guarda en nuestra boca para no dañar o destruir con las
palabras. Salmos 141:3-5. Pon guarda a mi boca, oh Jehová;
Guarda la puerta de mis labios.
Pensando primero en el bienestar de nuestra familia, antes que en el nuestro. Filipenses
2:4. no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los o
Comunicándoles las verdades de la biblia a nuestros hijos. Deuteronomio 6:7-9.
debemos siempre trabajar para que nuestra familia también tenga sus nombres escritos
en el libro de la vida.
Siendo ejemplo en nuestro hogar del evangelio, y de una relación sincera con
Jesús. 1 Corintios 11:1. Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
Siendo hacendosas en nuestro hogar, sin ver los quehaceres como una esclavitud
sino como parte del propósito y diseño de Dios para nosotras. Tito 2:5.
Mujer, levantar a nuestra familia no es una obligación, es una NECESIDAD que deber
arder en nuestros corazones. Nuestras vidas y la de nuestra familia serán de bendición
en muchas áreas, el día que escojamos la sabiduría, sensatez y la justicia como nos
motiva el Salmo 119:11.