La gotita Plim Plim
Había una vez, una gotita de lluvia llamada Plim Plim que vivía en el cielo con otras gotitas. Hasta
que un día el tiempo cambio, un viento frio sopló fuerte y las gotitas empezaron a caer en forma de
lluvia.
La gotita Plim Plim no quería ir a la tierra.
Ella quería vivir siempre en el cielo, pero
el viento sopló con más fuerza a la nube y
la gotita se fue.
Plim Plim fue cayendo despacio. Dentro de un jardín, encima de una rosa roja y se fue escurriendo
entre los pétalos.
Entonces, Plim Plim saltaba tanto, que una rosa
empezó a reír. —¿Por qué ríes así? — preguntó
la gotita sorprendida. Y la rosa roja respondió: —
Que bueno que tú llegarás. Estábamos muertos
de sed, y nos gusta mucho cuando cae esta
lluvia. Tú y tus amigas son muy importantes en la
vida de todas las plantas de la tierra. Gotita Plim
Plim estaba muy alegre por ayudar a las flores
del jardín a que no se mueran de sed.
Plim Plim llena de felicidad se escurrió aún más y cayó
en la raíz y preguntó ¿Quién eres tú?
—Yo soy la raíz que sustenta la planta. Doy los
minerales de los que se alimenta. —Que interesante,
estoy aprendiendo muchas cosas — dijo Plim Plim.
Al día siguiente, el sol apareció tan fuerte, que
atrajo a todas las gotitas, que iban subiendo
en forma de humo, llamado evaporización.
Al final, formaron otra nube de lluvia para
volver empezar otra vez. La gotita Plim Plim,
entonces se enteró que había pasado por el
ciclo del agua.