Índice
Portada 1
Dedicatoria 2
Introducción 3
Dentro de la unidad 5
Colectivo LGBTQ+ 8
Las redes sociales y nuestro inconsciente 9
Susana, una Trans-abducida por las redes 14
Leyes Trans en Argentina 18
Debemos acompañar a nuestros menores 20
Bibliografía 21
Dentro de la unidad
Vivimos en una sociedad donde se exige la completa aceptación sin escrúpulos,
libertinaje, quita de derechos y violencia, todo esto basado en un cierto estatus
social impuesto, más bien Redes-Sociales estatus.
Se considera una molestia al hombre por el simple hecho de que existen
agresores tocayos de género, mientras que a las mujeres se las idolatra y
empodera a diario, masacrando la paridad que se buscaba en un principio.
Mientras que se empuja a un lado al hombre, la mujer se torna en la cúspide de la
sociedad, y lo que esto se supone, representa un lugar de poder y soberanía.
Pero no hay nada de soberano en humillar al otro sexo, como si estuviésemos
viviendo en la edad media.
Los hombres ya no pueden expresar disconformidad ante el trato que comienzan a
recibir, y si lo hacen, reciben el repudio de las redes sociales, acoso, amenazas y
quien sabe si en algún momento se habilitase la condena a muerte social de
antes...
Si no nos gustaba el trato que recibíamos en la edad media, siendo calladas y
maltratadas, ¿por qué a los hombres se lo estamos deseando en masa?
Otro dato para tener en cuenta sobre lo que esta ocurriendo últimamente, si bien
en el pasado existía, la cantidad y números han aumentado.
“La tasa de suicidios entre los hombres cuadruplica la de las mujeres,
según datos de 2020 de los Centros para el Control y Prevención de las
Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Y entre los varones, la mayor
incidencia se da entre los blancos de mediana edad, aunque entre los
adolescentes el riesgo de suicidio también es elevado”.1
[5]
Los suicidios se están produciendo en grandes cantidades, por acoso escolar o tal
vez la falta de pertenecer a un círculo social.
Pero no nos vayamos por las ramas, retomando el tema anterior se puede
mencionar entonces; El odio hacia el género masculino no está justificado por
ningún medio, pero ¿la denigración sí?
Dejadme poner un ejemplo de la naturaleza para que podamos comprender que
es lo que intento defender aquí, sin malinterpretar el mensaje, puesto que no
defiendo ninguna de las agresiones que algunos hombres condenados han hecho
o pensado en realizar.
Imaginemos la siguiente situación;
Eres una cebra pastando junto a la comunidad de ñus amiga, que también
pasta a tu lado.
Las crías están correteando entre sí, hasta que una aparece de la nada, una
cría de ñu, que a plena vista es muy similar a una hiena adulta. Una cebra
distraída tranquilamente podría confundirla.
De la nada, el alfa de la manada de cebras reacciona al pensar que es un
depredador, persiguiendo y agrediendo a la pequeña cría de ñu, lo cual
genera un pánico colectivo, y agresión de parte de la manada de ñus que
sale en su defensa2.
Si bien, la cría de ñu estaba corriendo a modo de juego, generó miedo a las cebras,
llevándolas a asumir que el pequeño era peligroso.
Las cebras justifican la agresión en este caso por su constante acto de
supervivencia, defendiéndose de los ataques de cualquier depredador, inclusive si
se equivocaron en esta situación, no pararan hasta derrotar a quien represente
peligro.
Por supuesto, la naturaleza con animales salvajes es una cosa, luego estamos los
humanos que no reaccionamos muy diferentes a estos.
Luego de haberse cerciorado de que la amenaza era falsa, ¿deberían las cebras
atacar a todas las crías de ñu por recordarles a este hecho en particular? ¿Qué
provecho le sacarían si fuese así? Los ñus necesitan de las cebras para protegerse
entre sí, y las cebras a los ñus por supervivencia y sus largos cuernos.
[6]
No podrían arriesgarse a condenar a todo un colectivo por un simple hecho
puntual. No todas las crías de ñu van a asustarlas, ni todas las crías de ñu van a
corretearlas en juego, aprendieron de el ultimo hecho similar y evitaran hacerlo.
Entonces, ¿Por qué nosotros sí? No somos ñus, es verdad, ni mucho menos
cebras, pensamos de manera racional, tenemos conocimiento infundido e incluso
adquirido ya sea por las altas exposiciones a noticias, hechos, redes, etc.
Deberíamos condenar al individuo responsable de los hechos en lugar de a todo
su colectivo, según lo que la lógica nos sugiere, por una cuestión de
supervivencia.
[7]
Colectivo LGTBQ+
Como hablamos en el capitulo anterior de los colectivos, género y posiciones
sociales, tenemos que hablar de este colectivo que ha nacido a lo largo de los
años. Antes conocido en 1980 como LGB (Lesbian, Gay, Bisexual), ahora llamado
LGTBQIA+ (Lesbian, Gay, Transexual, Bisexual, Queer, Questioning, Intersex,
Asexual and more).
Para aquellos que no conocen de que trata este colectivo, les explicaré su origen y
la razón por la que se creó a continuación:
Antes de la revolución sexual de los años 1960, la cultura occidental no tenía
ninguna palabra sin connotación peyorativa para definir a las personas que no se
ajustaran a los rígidos cánones de género y comportamiento sexual. Otras
culturas, a veces convivientes con la cultura occidental, habían desarrollado sin
embargo conceptos no despectivos, como sucede con los conceptos «dos
espíritus» o «muxe», de las culturas indígenas americanas. Lo más parecido era
«tercer sexo», que provenía de la sexología de los años 1860 y de algunos textos
hinduistas, pero nunca alcanzó un uso generalizado.
A partir de la segunda mitad del siglo xix aparecen en Occidente términos médicos
como «homosexual» y «bisexual» y en la primera mitad del siglo xx aparece la
palabra «lesbiana». Los prejuicios y persecuciones de la época hicieron que las
personas y centros homosexuales recurrieran en esos países, a la palabra
"amistad" o "amor" para referirse a las relaciones homosexuales, aunque la
palabra "lesbiana" fue una de las primeras en ser utilizada sin connotaciones
negativas, en la Alemania de la década de 1920, en el libro Berlins lesbische
Frauen («Las mujeres lésbicas de Berlín») de Ruth Margarete Roellig, publicado en
1928, con el que popularizó a Berlín como centro de la cultura lésbica europea.
El término conjunto LGBT o GLBT no genera un consenso entre todos. Por
ejemplo, algunos argumentan que los problemas y objetivos de las
[8]
personas transgénero, transexuales y travestis no son las mismas que las
de los homosexuales, las lesbianas y las personas bisexuales. Este
argumento se centra en la idea de que las personas transgénero y la
transexualidad tienen que ver con la identidad de género o con el hecho de
sentirse hombre o mujer, no con la orientación sexual. En cambio, los
temas de los LGB son percibidos como un asunto de orientación sexual o
de atracción, no de identidad. Estas distinciones se han hecho dentro del
contexto de la acción política, donde las metas de los LGB pueden ser
percibidas como distintas a las metas de las personas transgénero e
intersexuales (por ejemplo, legislación sobre matrimonio homosexual entre
otros).
De forma similar, algunos intersexuales quieren ser incluidos en los grupos LGBT y
prefieren el término "LGBTI" mientras otros insisten en que no son parte de la
comunidad LGBT y desearían que no se les incluyera como parte del término.
La situación contraria se da en la corriente del «separatismo gay y lésbico» (que no
debe ser confundido con el separatismo lésbico), que sostiene que las lesbianas y
los varones gais forman (o deberían formar) una comunidad distintiva y separada
de los otros grupos que normalmente se incluyen en la esfera LGBTQ. Aunque no
tengan un número u organización suficientes para ser denominados un
movimiento, los separatistas son un elemento activo, vocal y significativo en
muchas partes de la comunidad LGBT. En ciertos casos, los separatistas niegan la
existencia o el derecho a la igualdad de las orientaciones no monosexuales y de la
transexualidad. Esto se puede extender hacia una bifobia y una transfobia
públicas.
Muchas personas han intentado encontrar un término genérico para reemplazar
las numerosas abreviaciones existentes. Para ello se han intentado usar palabras
como «queer» y «arcoíris», pero no se han adoptado de manera generalizada.
«Queer» tiene muchas connotaciones negativas para las personas mayores, que
recuerdan el uso de la palabra como un insulto y una provocación, aparte de que
el uso negativo del término se sigue dando. Por otra parte, muchos jóvenes
entienden que la palabra «queer» tiene más carga política que «LGBT». Por su
parte, «arcoíris» tiene connotaciones que hacen recordar a los hippies, los
movimientos New Age y organizaciones como la Coalición Rainbow/PUSH de
Jesse Jackson en los Estados Unidos.
El término no ha sido adoptado por todos, al entender algunos que es
demasiado políticamente correcto o que es un intento de categorizar
grupos distintos de personas en una palabra que suponga una zona gris.
Otra preocupación es que el término LGBT pueda implicar que las
[9]
preocupaciones y prioridades de los principales grupos representados
reciban igual consideración.
La representación de una «comunidad LGBT» o una «comunidad LGB» que lo
englobe todo tampoco es apreciada por ciertas personas gais, lesbianas y
transgénero, ni por los ontólogos. Algunos no suscriben o aprueban la campaña
política y socialmente solidaria de derechos humanos, y la visibilidad que
normalmente va con ella, incluyendo las marchas y eventos del orgullo gay. Creen
que agruparse por orientaciones no heterosexuales perpetua el mito de que ser
gay/lesbiana/bi hace a una persona deficientemente distinta de otras personas.
Estas personas frecuentemente son menos visibles comparadas a los activistas
LGBT más conocidos.
Como es complicado distinguir a esta facción de la mayoría heterosexual, es muy
común que la gente suponga que todas las personas agrupadas en el colectivo
LGBT apoyan la liberación LGBT y la visibilidad del colectivo en la sociedad.
[10]
Las redes sociales y nuestro inconsciente
Muchas de las grandes marcas y las empresas punteras promueven campañas de
publicidad que exaltan la homosexualidad y lo trans y lo presentan como
paradigma de la felicidad y la modernidad.
Cuando se celebra el mes del orgullo, las aplicaciones se actualizan y ponen la
bandera del Orgullo en su logo, no como demostración de que ellos apoyan este
movimiento de identidad, sino como medio de aumentar sus compras, mostrar su
“postura de acompañamiento” y generar un; - ¡Wow! Instagram es gay también!
¡Se ve tan bien! -.
Hablando de Instagram, todos nos hemos ido por un agujero de gusano infinito
viendo reels, perdiendo horas y horas. Eso también fue planeado, al igual que su
logo designado para ser “inclusivo”
El estudio realizado por Waspermedia una agencia digital y creativa que se
esfuerza por encontrar empresas que necesiten asistencia creativa y creación de
identidad en Dublín, nos contesta esa pregunta que todos nos hacemos; ¿Por qué
es TAN adictivo?
Why are reels so addictive?
We know there’s a gambling addiction, right? But we don’t often talk about
how our devices and these platforms and apps have these same addictive
qualities baked into them.
After grabbing the attention, the reels focus on the reward system of the
users. Necessities and rewards drive the activities of human beings. Our
brain feels accomplished when an action or conduct gives us delight. And
information is also one such product that brings us rewards.
Dr. Julie Albright writes in her book, “When they’re scrolling … sometimes
they see a video or something that’s delightful and it catches their attention,
and they get a little Dopamine rush.”4
[11]
El autor describe como los Reel se relacionan con los juegos de apuestas, siendo
igual de adictivas y diseñadas para engancharte en un ciclo de consumo sin fin.
Luego de capturar tu atención, los reels se centran en un sistema de recompensas
para los usuarios sin otorgar productos como tal. Nos muestra algo que estimule
nuestro cerebro saciando necesidades, por ejemplo, de diversión, junto con
recompensas de conducta. Similar a cuando nuestro cerebro logra algo nuevo o
cuando recibimos una golosina. En definitiva, somos el perro de Pavlov.5
Además, añade en el estudio; “Dr. Julie Albright escribió en su libro- Cuando
scrolleas, ves un video o algo que te interesa y atrae tu atención, dándote un
subidón de dopamina”
Por si no lo sabias, la dopamina es un neurotransmisor que desempeña el papel
de un centro de recompensa en el cuerpo. Nuestro cerebro libera dopamina
cuando experimentamos actividades divertidas, tal como salir con amigos y reír a
carcajadas, por eso nuestro cerebro la asocia con el placer.
De esta manera, la dopamina crea un ciclo de respuesta que impulsa a las
personas a repetir las acciones que anteriormente resultaron en alegría. Este ciclo
se observa en numerosas adicciones, incluyendo la cocaína y, en la actualidad, en
los reel de Instagram, o TikTok.
Una vez explicado esto, podemos continuar al tema que nos concierne.
La doctora Lisa Littman, investigadora importante en este tema debido al revuelo
generado por la trans-infancia, registra lo que podríamos denominar la disforia
exprés.
Y tú te preguntaras, ¿qué es eso? Tranquilx, aquí te lo explico; La disforia, en este
caso de género, es la sensación de incomodidad o angustia que pueden sentir las
personas cuya identidad de género difiere del sexo asignado al nacer o de las
características físicas relacionadas con el sexo. Ahora imagina eso, pero exprés,
es decir la aparición de este trastorno de género de manera súbita, sin procesos
previos, ni deficiencias fisiológicas.
Pero este tipo de disforia, que en los últimos años se ha disparado en los países
occidentales aparece ligada a la influencia de las redes y el entorno social de los
menores:
“La mayoría (86,7 %) de los padres informó que, junto con el inicio
repentino o rápido de la disforia de género, su hijo tuvo un aumento en el
uso de las redes sociales/internet. En la última década ha habido un
aumento en la visibilidad, las redes sociales y el contenido en línea
[12]
generado por los usuarios sobre temas transgénero y transición. Es
plausible que el contenido en línea pueda alentar a las personas
vulnerables a creer que los síntomas inespecíficos y los sentimientos vagos
deben interpretarse como disforia de género derivada de una condición
transgénero. Recientemente destacados comentaristas académicos y
clínicos internacionales han planteado la cuestión del papel de las redes
sociales y el contenido en línea en el desarrollo de la disforia de género. Se
ha planteado la preocupación de que los adolescentes puedan llegar a
creer que la transición es la única solución a sus situaciones individuales,
que la exposición a contenido de Internet que es absolutamente positivo
sobre la transición puede intensificar estas creencias, y que esos
adolescentes pueden presionar a los médicos para que reciban tratamiento
médico inmediato. Hay muchos ejemplos en sitios populares como Reddit
y Tumblr donde los consejos en línea promueven la idea de que los
síntomas inespecíficos deben considerarse disforia de género, transmiten
la urgencia de la transición e instruyen a las personas sobre cómo engañar
a los padres, médicos y terapeutas para obtener hormonas rápidamente.” 6
En la última red social de moda entre los menores, TikTok, más del 40 por ciento
de los usuarios tiene entre 16 y 24 años. Esta aplicación se abre una media de
siete veces al día durante 43 minutos diarios por usuario y es la preferida entre los
adolescentes. En esta red, los vídeos que tratan sobre el cambio de sexo y las
terapias hormonales superan los 26.000 millones de visionados. Sectores LGTB
señalan la relación directa que existe entre la difusión de la ideología trans en las
redes sociales y la proliferación de casos de menores que dicen pertenecer a un
género distinto al de su nacimiento.
Es el caso de LGB Alliance, una ONG británica dedicada a la defensa de las
personas homosexuales y trans: “No es casual que el crecimiento de TikTok
coincida exactamente con el crecimiento exponencial de los niños que presentan
disforia de género."
La compañía china que maneja esta aplicación afirma “sentirse honrada de que la
comunidad LGBTQ haya adoptado TikTok como una plataforma para la
autoexpresión, educación, construcción de comunidad y alegría”. Siempre que “la
comunidad LGBTQ” viva fuera de las fronteras chinas. No olvidemos lo ortodoxos
que son en el país asiático.
En pocas palabras nos han dicho: Todo bien, mientras no se nos acerquen a
nosotros.
En resumidas cuentas, si no eres feliz, estas depresivo, no te quieres en lo
absoluto, entonces eres trans y necesitas trans-sicionar pero YA.
[13]
Susana, una trans-abducida por las redes
Ella no era un chico en cuerpo de chica, como le había dicho cuando sólo tenía 15
años. Las hormonas y las operaciones habían sido una tremenda equivocación.
Susana había tardado seis años en darse cuenta de que quizás sus problemas
mentales, que incluían depresión y trastorno esquizoide, la habían incapacitado
para tomar la decisión correcta. En realidad, cuenta la chica, de hoy 24 años,
«todo fue por ver vídeos de YouTube, de gente que había cambiado de sexo y
decía que su salud mental había mejorado».7
La historia comenzó un día cuando Susana le dijo a su madre; Me siento un chico.
«No me lo esperaba para nada, pero le dije que iríamos a la psiquiatra que
la trataba ya por depresión y ansiedad. Yo pensaba que la psiquiatra me iba
a decir que tenía alguna enfermedad mental, pero la sorpresa fue que me
dijo desde el primer momento: 'Tiene usted que aceptarlo. Si ella se siente
chico, es que es chico'.»
«Yo nunca había pensado que Susana fuera un chico. De hecho, mi hijo
pequeño siempre se ha puesto vestidos y diademas, y siempre se ha
pintado las uñas, yo creo que, por imitación de su hermana, nunca pensé
que fuera transexual... Pero, bueno, le pregunté a la psiquiatra si quizás ése
era el motivo de que ella hubiera tenido tantos problemas. Me dijo: 'Seguro,
sería eso'»
Con este diagnóstico, fue derivada al Hospital Marítimo de Oza, donde el
psicólogo ya especializado en Género dictaminó que necesitaba
hormonarse.
[14]
Susana, hoy, relata aquel choque con la realidad:
«No sólo eso. También fui a la primera psiquiatra, la que me remitió al
psicólogo, dando por bueno que yo era trans. Ahora, años después, ella
sólo dice: 'Ay, pero si tú estabas muy segura, estabas muy segura'. Yo tenía
15 años. ¿Cómo me dejaron hacer eso? ¿Cómo podía estar segura de lo que
quería?».
Interviene su madre: «Y ahora, ¿qué hacemos? ¿Cómo se arregla esto?».
Cabe aclarar que su hija ya no tiene aparato reproductor, ni femenino ni
masculino. Y no olvidemos que llevaba años tomando hormonas masculinas, y
ahora deberá tomarlas femeninas para regresar, en la medida de lo posible, a su
ser original. Nunca podrá volver a ser Susana completamente, por mucho que lo
intente.
El Servicio Gallego de Salud, recibe preguntas de este caso a diario, a lo que se ha
limitado a comentar sobre el particular que «se cumplieron todos los protocolos»
y que «un comité clínico evalúa cada caso».
Para aquel que no lo sabe, las leyes trans y LGTB, como las españolas, permiten
maltratar a los menores con “terapias” de cambio de sexo a edades muy
tempranas, que consisten en:
• Tratamientos mutiladores graves.
• Bloqueadores de pubertad.
• Hormonas cruzadas para toda la vida.
• Mutilación de pechos, o implantes de pechos.
• Retirada de ovarios o testículos.
• Extirpación de úteros.
• Mutilación de los órganos genitales.
Estos “tratamientos” amenazan el futuro de los niños de por vida:
• Producen cambios físicos irreversibles.
• Acarrean consecuencias médicas y efectos secundarios de los
fármacos.
• Comportan complicaciones quirúrgicas.
• Producen infertilidad.
• Bloquean la pubertad, que es un proceso de desarrollo normal.
[15]
Diversos estudios señalan que estas “terapias” se asocian a:
• Altas tasas de suicidio post-cirugía.
• Muertes prematuras.
• Complicaciones cardiovasculares.
• Desajustes óseos y del esqueleto.8
Eso fue lo que le pasó a Susana, que incluso a llegó a cambiarse el nombre en el
Registro Civil, y pasó a llamarse Sebastián haciendo uso de la llamada
autodeterminación de género. Hasta ahora, cuando ha querido volver a ser
Susana, la ley no se lo ha permitido, al pedirle informes médicos justificativos.
«Se pasaba el día llorando, diciendo que necesitaba testosterona y
operarse, que sólo eso podía ayudarla... Y me siento muy culpable, porque
entonces yo le repetía a los médicos lo que ella me pedía que les repitiera.
Y luego, cuando dio marcha atrás, todo el mundo me dice que cómo no me
di cuenta del error... Ay, dios».
La endocrina pública, del Hospital Teresa Herrera, comenzó a hormonar a Susana
con 16 años. Es decir, siendo aún menor. «A los 18 le hicieron una mastectomía, le
quitaron los pechos», cuenta la madre. «Como la sanidad pública no lo hacía en
ese momento, la endocrina nos dio dos nombres de cirujanos del hospital que
operaban en la privada, y así lo hicimos. Costó 6.000 euros».
Año y algo después, en vista de que Susana seguía teniendo menstruación pese a
llevar más de tres hormonándose, «la endocrina me recomendó que me hiciera
una histerectomía», dice Susana. Así le retiraron el útero y los ovarios en el
Hospital Universitario de A Coruña. Esta segunda intervención fue el gran punto de
inflexión en su ánimo:
«Empezó a sentirse fatal, sólo quería que la ingresaran».
Susana no tenía aún 20 años. «Como no teníamos ayuda, fuimos a un psicólogo
privado», recuerda la familia.
«Al poco tiempo Susana me dijo que ya no quería ser chico, que era una
chica».
[16]
Lamentablemente, Susana no se informó a tiempo, y siguió los tratamientos que
un psicólogo sin conocimientos le dictaminó.
Cuando ya era demasiado tarde, Susana contó:
«Luego encontré el foro /Detrans en Reddit para gente que se arrepiente de
transicionar, y me identificaba con lo que ponían. Sentí ira contra ese
psicólogo que me hizo los informes sabiendo que esto no me iba a ayudar.
Me quería morir».
[17]
Leyes Trans en Argentina
Lamentablemente, no hemos aprendido de las noticias de casos como el de
Susana.
Con una búsqueda rápida en internet, podemos acceder a la información
requerida para tramitar la transición, ¿Qué tan seguro es para nuestros jóvenes
esta información al alcance de un clic? ¿Cómo podemos protegerlos?
En la página oficial de Fundación Huésped9, desde una perspectiva de derechos
humanos centrada en VIH/sida, otras enfermedades transmisibles y en salud
sexual y reproductiva, nos proporcionan la siguiente información:
“¿Cuáles son los pasos que marca la ley para cambiar de género?
Manifestar el deseo de definirse y/o expresarse en el género
deseado. No es necesaria ninguna opinión médica, psicológica o
psiquiátrica ni tampoco someterse a ningún tipo de evaluación.
Si bien aquí no se exige la necesidad de someterse ni a tratamientos de
hormonización ni a tratamientos quirúrgicos y además requiere la firma del
consentimiento informado para acceder a ellos. Luego se expresa que no se
necesita ningún tipo de opinión médica, psicológica o psiquiátrica ni tampoco
someterse a ningún tipo de evaluación, entonces, ¿cómo podrían cerciorarse de
que el paciente da su “consentimiento informado” para acceder a ellos?
Las personas mayores de 18 años deben primero realizar una
declaración jurada en el registro civil que exprese su deseo de ser
reconocidas y tratadas con la identidad y el género deseados.
Como si de un caramelo se tratase, “hoy elijo el rosa, mañana el azul”.
[18]
Comenzar el proceso administrativo de “rectificación registral”
(luego de la declaración jurada) para cambiar el nombre de pila, el
sexo y la foto en los documentos y adecuarlos a la identidad de
género autopercibida.
¿Qué pasa con niños, niñas y adolescentes menores de 18 años?
Con solo expresar su deseo de ser nombrados con el nombre
elegido, niñas, niños y adolescentes deben ser llamados por ese
nombre tanto en los ámbitos públicos como privados. Cuando un
menor de 18 años desee rectificar sus datos registrales, son sus
representantes legales quienes tienen que solicitar el trámite, con su
expresa conformidad y teniendo en cuenta los principios de
capacidad progresiva y el interés superior del niño.
Además, de acuerdo con la Ley 26.06110, deben contar con la
asistencia de un “abogado del niño”. Si alguno de los representantes
legales de un niño, niña o adolescente menor de 18 años niega su
consentimiento, se puede solicitar a los jueces correspondientes
que resuelvan la situación.”
¿Por qué tomamos a los menores como capaces de decidir por si mismos a una
edad menor a la mayoría de edad? Si no condenamos a los jóvenes que deliten a
los 14 a una pena en la cárcel, ¿Por qué deberíamos tomarlos como adultos en
otros ámbitos?
Si le diésemos el poder a los pequeños adultos el poder de decidir su vida,
comida, y vestimenta, se alimentarían de pura comida chatarra, no trabajarían,
todo sería un desastre económico, harían guerras por el simple hecho de que “no
me gusta cómo te ves”, veríamos la calle llena de Spiderman, animes, y nos
sumiríamos en las ciudades repletas de basura.
[19]
Debemos acompañar a nuestros menores
En definitiva, hemos descubierto que nuestros tutores tenían razón cuando nos
quitaban el celular de pequeños, el por qué nos retaban, y nos mandaban a dormir
temprano por no limpiar el cuarto.
Nos estaban cuidando.
Tenemos que ser los nuevos adultos, para los nuevos jóvenes. Aprendimos que
odiando al sexo opuesto no vamos a conseguir algo diferente a lo que damos,
aprendimos que las redes no son como nos las pintan, divertidas, progresistas y
saludables.
Lo mas importante, aprendimos, lo que ocurre cuando la E.S.I no es enseñada
apropiadamente. Enseñando E.S.I, podemos salvar del sufrimiento a nuestros
futuros alumnos, e incluso, quien sabe, salvarle la vida a un joven desorientado,
con su “Desorientación Sexual”.
[20]
Bibliografía
1
: The Washington Post, La nación 2023,
https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-silenciosa-crisis-de-salud-de-los-
hombres-se-agrava-dia-a-dia-nid19042023/
: Usuario anónimo, Reddit 2024,
2
https://www.reddit.com/r/interestingasfuck/comments/1ar3ram/wildebeest_calf_survivin
g_relentless_zebra_attacks/
: Wikipedia, Wikipedia, https://es.wikipedia.org/wiki/LGBT#
3
: Waspermedia, Waspermedia 2021, https://waspermedia.ie/psychology-in-instagram-
4
reels/
: Saul Mcleod, Simply Psychology 2024, Olivia Guy-Evans 2024,
5
https://www.simplypsychology.org/pavlov.html
: Lisa Littman, Journal Pone 2018,
6
https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0202330
: Quico Alsedo, El mundo 2021,
7
https://www.elmundo.es/papel/historias/2023/02/22/63f64bbcfc6c83e24a8b4586.html
: P.J.Ginés, Religion en libertad 2020,
8
https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/513180582/SEGM-transexual-ciencia-
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9
: FUNDACIÓN HUÉSPED, Derecho a la identidad,
https://huesped.org.ar/informacion/poblacion-trans/derechos/derecho-a-la-identidad/
10
: FUNDACIÓN HUÉSPED, Otras leyes importantes,
https://huesped.org.ar/informacion/poblacion-trans/derechos/otras-leyes-importantes/
[21]