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CURSO EDUCACIÓN INCLUSIVA

EN LA PRIMERA INFANCIA
MÓDULO 3:

“El centro educativo y las familias”


En este módulo se presenta la relevancia del trabajo con la familia como
primer y fundamental núcleo de cuidado y educación. Los centros y
programas educativos, desde una perspectiva inclusiva, están atentos a recibir
a las familias y a los niños y niñas, atendiendo a sus singularidades y realizando
diferentes ajustes y acuerdos que faciliten su participación y favorezcan las
condiciones familiares para la crianza.

Las familias presentan diversidad de situaciones y condiciones de vida que


inciden en la construcción del ambiente de crianza; el apoyo y las acciones que
puedan promoverse y desplegarse desde las intervenciones de los programas
y centros educativos pueden ser fundamentales y determinantes para la
promoción de la calidad en los cuidados familiares y las experiencias
intersubjetivas de cada niño y niña con sus referentes de cuidado.

SUMARIO:

● El centro de primera infancia.

● El vínculo centro-familia.

● Apoyos e intervenciones desde una perspectiva inclusiva.

Al finalizar el módulo es necesario realizar el control de lectura para poder


continuar con el desarrollo del curso.

Por INAU: Lic. Psicomotricidad Raquel Ojeda

Por UCC: TS. Florencia Castelli, Psm. Mariana Silva

Colaboradoras: Lic. Psicomotricidad Geovana González, Lic. Trabajo Socia.


Florencia Guinle, Lic. Psicología Mariela Pereira, Lic. Psicomotricidad Andrea Pozzi

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El centro educativo y las familias:
Desde la perspectiva de la educación inclusiva no solo se trabaja con los niños
y niñas en la tarea educativa, sino también con sus familias.

Desde una perspectiva ecológica (Bronfenbrenner, 1979) se entiende que los


centros educativos y las familias son los contextos educativos fundamentales
en que los niños y niñas aprenden y se desarrollan. Por esta razón es
fundamental la comunicación y el intercambio entre ambos, para brindar
coherencia y seguridad, así como para potenciarse mutuamente en la tarea de
cuidar y educar.

Los centros de primera infancia y programas educativos tienen como


principio metodológico de primer orden el trabajo con las familias,
como parte de la comunidad educativa. Reconocen su valor fundamental
como primer grupo educativo de niños y niñas desde su nacimiento. Para la
educación inclusiva cuando un niño o niña ingresa a un centro o programa
educativo también ingresa su familia, teniendo en cuenta la diversidad de
arreglos familiares, sus circunstancias y su complejidad. Desde allí, se gestan y
tejen vínculos de confianza familias/centro educativo, lo que es esencial para el
dinamismo y la fluidez de la educación como derecho universal para todos los
niños y niñas uruguayos.

El ingreso al centro educativo implica una revolución en la dinámica familiar,


un paso dado en el proceso de autonomía de los niños y niñas, así como en la
construcción de un vínculo de corresponsabilidad entre la familia y el centro
educativo en el cuidado y la educación.

Por esta razón es fundamental que el centro educativo priorice la


construcción de este vínculo educativo, no solo con las madres, como
ocurre con mayor frecuencia, sino con ambos padres o con los referentes de
cuidado, creando un vínculo en el que la familia pueda confiar y que permita al
equipo educativo recoger apreciaciones y expectativas, así como dar a conocer
su propuesta, su estructura edilicia y presentando a todas las personas del
centro que trabajarán con los niños, niñas y sus familias.

Es importante que los centros o programas educativos trabajen con los


referentes familiares acerca de lo que significa el abordaje desde una
perspectiva de educación inclusiva, así como también transmitirlo a niños y
niñas. De esta manera se podrán construir acuerdos específicos con cada
familia según sus necesidades y situaciones particulares.

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A modo de ejemplo, los centros educativos pueden encontrarse con familias
migrantes, con alguna que tenga algún familiar enfermo que requiera cuidados
o que el niño o niña tiene alguna patología orgánica o está en situación de
discapacidad, si ha vivido algún episodio traumático, si es temperamental o se
muestra inhibido/a y pasivo/a, entre otros aspectos.

Los acuerdos específicos con las familias son de especial relevancia,


dado que se reconoce y se da relevancia al contexto de crianza, a la
singularidad de cada niño y niña y a sus necesidades específicas para
flexibilizar y abrir un espacio de diálogo que favorezca el
acompañamiento empático y adecuado de los referentes familiares.

Estos acuerdos, en relación a adaptaciones específicas, a prácticas de crianza,


a valores culturales y educativos, son fundamentales para un cuidado y una
educación coherentes, que minimicen y eviten las contradicciones entre
ambos entornos, ya que los niños y niñas necesitan “constantes” que les
permitan comprender e interpretar el mundo social.

En otras situaciones especiales es necesario hacer un seguimiento del proceso


educativo del niño/a en conjunto con la familia y el equipo tratante. En estos
casos, puede ser necesario plantearse objetivos a corto plazo y realizar
evaluaciones de proceso, para confirmar o redefinir las metas a alcanzar en
cada etapa.

En cada territorio, los centros y programas educativos se constituyen en


referentes institucionales para las familias y desde una perspectiva inclusiva
pueden brindar información acerca de diversos temas, por ejemplo, sobre
desarrollo infantil, cultura, temas educativos, de esparcimiento, de salud,
alimentación y también de servicios que den respuesta a diversas situaciones
de las infancias y las familias, promoviendo los aprendizajes en torno a la
búsqueda de información necesaria y la autonomía para la toma de
decisiones.

Un centro o programa inclusivo está dispuesto al intercambio con las familias,


a recibir propuestas y considerarlas, a ser evaluado por las familias y a permitir
integrar su impronta o a modificarse para fortalecerlas. Permite y promueve la
participación de las familias en forma planificada y con objetivos claros y
evaluables.

Un centro o programa inclusivo desarrolla la capacidad de escucha a las


familias, atiende sus inquietudes, acompaña en las circunstancias críticas,
apoya y promueve su bienestar.

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Hay algunas situaciones atravesadas por diversas complejidades que plantean
desafíos especiales para los equipos y también para las familias, porque
implican que estas se tengan que reconceptualizar y reorganizar (González,
2008) para seguir adelante haciendo frente a las realidades que deben
afrontar. Estas situaciones son:

1) Cuando se detectan señales de alarma del desarrollo infantil y hay


que comunicar a las familias que aún no lo han percibido:

Estas situaciones representan un gran desafío, dado que es necesario que la


familia acepte la duda del equipo y a partir de entrevistas u otras estrategias
de sensibilización acerquen la mirada del desarrollo singular de su niño,
analizar conjuntamente su trayectoria, iniciar y dar continuidad a las consultas
correspondientes en el sector salud, si es necesario.

Los sentimientos de las familias pueden variar entre intranquilidad, angustia,


irritación, desilusión, agresión, frustración o culpa (González, 2008).

Es importante fortalecer la confianza en el equipo para intercambiar respecto


a las apreciaciones y acompañar en el proceso de consulta con el sector salud
u otras instituciones a las que asista el niño o la niña.

2) Cuando las familias reciben un diagnóstico de su niño o niña o están


en proceso de realizarlo:

En estos casos es importante establecer contacto con el equipo tratante para


recibir orientaciones específicas y saber que la familia transita tiempos de
incertidumbre y angustia, puede tener sentimientos encontrados en relación
al niño o niña, al personal del centro educativo o de salud.

En cada cultura y en cada familia se construye y transmite la idea de un “niño


ideal”, los padres esperan siempre que su hijo o hija se asemeje a este ideal de
niño que tiene características físicas, sociales, intelectuales y emocionales
construidas por cada integrante de la familia. El hecho de que el niño o la niña
“real” se acerque o se distancie de ese ideal puede influir en el vínculo que los
padres construyan con él o ella. La presencia de una patología orgánica, una
malformación o un diagnóstico de alteración o desvío del desarrollo puede
impactar y afectar en la emocionalidad de padres y madres y perturbar los
vínculos con sus hijos.

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Es importante que el centro inclusivo tenga presente estos procesos
emocionales, que adopte una actitud receptiva y comprensiva, y que apoye
emocionalmente a los referentes en cada encuentro que tengan, colaborando
en lo posible para que se concreten las instancias de estudios y consultas
médicas, así como sugiriendo la búsqueda de apoyo emocional a los padres si
se considera conveniente.

Es fundamental que en los primeros pasos se construyan objetivos de trabajo


en conjunto con la familia, el sector salud y el centro educativo, que tengan en
cuenta el bienestar del niño en el centro y sus avances en el proceso de
participación y juego en la propuesta educativa. La retroalimentación con la
familia y el niño permitirán realizar los ajustes necesarios en el desarrollo de
las estrategias y los acuerdos particulares con los referentes del niño o niña.

3) Cuando la familia sospecha de que algo en el desarrollo de su niño/a


no anda bien y lo comunica al equipo:

En estos casos es muy importante la escucha a los referentes familiares y


agudizar la observación a efectos de identificar, confirmar o no la sospecha de
sus referentes. Si se identifican signos de alarma o retrasos en el desarrollo es
necesaria la consulta con el sector salud. Si no se identifican dificultades en el
desarrollo es importante analizar el origen de las dudas para una comprensión
global de la situación.

En caso de que se confirmen las dificultades es necesario tener presente que


las familias pasan por distintas etapas, según describe Milicic (1986, en
González, 2008): primero, la percepción de que algo anda mal, luego el
reconocimiento de que hay un problema, la búsqueda de causas, la búsqueda
de soluciones y la aceptación.

Siempre que los niños/as necesitan tratamientos con especialistas es


necesario tener claro que los centros educativos no sustituyen los abordajes
técnicos, aunque en su equipo cuentan con psicólogo y psicomotricista. Los
tratamientos son responsabilidad del sector salud.

También es importante ayudar a las familias a no dejar fija la mirada en la


dificultad, sino promover una percepción global del niño o niña, que incluya
también sus fortalezas y el funcionamiento saludable que hay en él o ella.

4) Cuando la familia es migrante:

Hay que tener en cuenta que las familias migrantes transitan por un
desarraigo ambiental, cultural y familiar. Además, pueden estar y sentirse
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solas, desorientadas en su territorio, desconocen los servicios existentes o sus
derechos en un nuevo país. En este sentido, un centro inclusivo puede ofrecer
información a la familia, orientarla acerca de algunos pasos necesarios para
tramitar documentación, acceder a servicios de salud y educación, promover la
socialización con otras familias a partir de encuentros y actividades realizadas
en el centro o promoviendo su participación en otras propuestas educativas
para adultos, así como en eventos sociales o culturales.

Pueden aparecer ruidos interculturales, por ejemplo, a nivel de la


alimentación, y el niño o la niña no acepta los alimentos o el centro educativo
entiende que no es apropiado lo que la familia le ofrece para comer o sus
diversas formas de acompañar o hacer la inducción al sueño, la frecuencia de
los baños, las diferencias en el lenguaje o la música, entre otros aspectos.

Es muy importante conocer más a la familia, buscar comprender sus prácticas


de crianza, ser flexible, aceptar la diversidad y construir acuerdos.

5) Cuando los referentes familiares tienen bajo nivel cognitivo,


patologías motoras, sensoriales o de salud y salud mental:

En estos casos es importante promover la atención médica de los referentes


de los niños y colaborar en la búsqueda e identificación de otros referentes de
cuidado de la familia extensa o recursos comunitarios que puedan apoyar a
las familias en el cuidado de sus niños y niñas, con el fin de disminuir o
eliminar barreras para dicha función.

6) Situaciones de detección de violencia:

En estos casos es muy importante que el centro educativo se maneje con los
criterios y protocolos del Sistema Integral de Protección a la Infancia y
Adolescencia contra la Violencia (SIPIAV), elaborados para los centros que
atienden a niños y niñas de primera infancia.

Estos son:

● Guía para la atención de niñas y niños de 0 a 3 años en situación de


violencia
● Modelo de atención integral.
● Proceso de Reparación de Daño.

Estos documentos se pueden consultar en la página web del INAU.

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En el caso de que la violencia se ejerza hacia personas mayores de 18 años se
aconseja utilizar el Protocolo de Actuación de la Red de Servicios de Atención a
la Violencia basada en Género.

Para los niños y niñas que concurren a centros de la ANEP, remitirse al Mapa
de ruta ante situaciones de violencia a niños, niñas y adolescentes en
educación inicial y primaria.

A partir de la diversidad de situaciones familiares que viven los niños y niñas se


considera de relevancia la acción de los centros educativos como
interlocutores fundamentales en esta encrucijada niño/a, familia y centro o
programa educativo, dado que el centro educativo es la única institución que
ve a diario a la familia y tiene oportunidades privilegiadas de intervención para
favorecer el bienestar de los niños y niñas. Cabe preguntarse desde qué
perspectiva es necesario acompañar cuando se producen cambios en la
estructura o dinámica familiar, concibiendo las crisis y los conflictos como
oportunidades para resignificar la experiencia de vida y fortalecerse como
familias y como personas, considerando a las familias desde sus fortalezas y
como agentes activos en la resolución de problemas.

Es importante destacar el rol preponderante que tienen los centros y


programas educativos de primera infancia en el trabajo para con las familias y
los niños y niñas.

En este sentido, González (2008) refiere a que la potencialidad y fortaleza de


ambos contextos, educativo y familiar, se pueden incrementar, en tanto haya
compatibilidad entre sí, confianza recíproca y consenso respecto de las metas
que se quieren alcanzar.

Este trabajo conjunto también implica tender puentes, construir una


alianza basada en acuerdos, que favorezcan la corresponsabilidad, el
involucramiento y el sostén de las trayectorias educativas de niños y
niñas.

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Bibliografía obligatoria:

● CCEPI, Sistema de Cuidados (2020). Educación inclusiva en la


primera infancia. Disponible en: https://www.gub.uy/ministerio-
educacion-cultura/sites/ministerio-educacion-
cultura/files/documentos/publicaciones/Educaci%C3%B3n%20Inclusiva
%20Primera%20Infancia.pdf

● Bronfenbrenner, U. (1987). La ecología del desarrollo humano. España:


Paidós.
● González, M. (2008). Apuntes en pedagogía familiar. Universidad
Católica del Uruguay, Prensa Médica latinoamericana, Montevideo.
● MIDES (s/f): Guía para la crianza, acompañando a las familias en el
desafío de criar. Disponible en: https://www.gub.uy/ministerio-
desarrollo-social/sites/ministerio-desarrollo-
social/files/documentos/publicaciones/Guia_Crianza_digital_final.pdf
● MSP-UNICEF (s/f): Guía nacional para la vigilancia del desarrollo del niño
y de la niña menores de 5 años. Disponible en:
https://www.unicef.org/uruguay/media/2061/file/Gu%C3%ADa%20de%2
0vigilancia%20del%20desarrollo.pdf
● SIPIAV (s/f). Guía para la atención de niñas y niños de 0 a 3 años en
situación de violencia. Disponible en: https://www.gub.uy/sistema-
cuidados/comunicacion/publicaciones/guia-para-atencion-ninas-ninos-
0-3-anos-situacion-violencia
● UNESCO (1994). Declaración de Salamanca de principios, política y
práctica para las necesidades educativas especiales y marco de acción
sobre necesidades educativas especiales. Disponible en:
https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000198931?posInSet=1&que
ryId=N-e2a5abac-65ce-4ab7-847e-9da0ebbaa859

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