PROBLEMAS ÉTICOS CONTEMPORÁNEOS II: LA MUERTE Y LA EUTANASIA
Consideraciones iniciales
Debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:
A. Los conflictos éticos en la atención médica al final de la vida tienen que ver con la vida,
la muerte, el sufrimiento, la fragilidad y la vulnerabilidad de los enfermos.
B. Para analizar cada caso en específico, se hace preciso estudiar la narrativa del mismo y
a los personajes que toman parte en él, es decir, el enfermo, su familia, los cuidadores,
el personal de salud y en general los allegados del paciente.
C. El juicio de los pacientes con una enfermedad avanzada puede estar afectado por las
emociones propias de la situación en que este se encuentra.
Principios básicos
El enfermo debe ser asistido hasta que se produzca la muerte. No es lícito abandonar a
un paciente.
El enfermo tiene derecho al tratamiento y al alivio de su dolor, lo cual constituye una
obligación de primer orden para el personal de salud.
Debe tomarse en cuenta siempre la experiencia del enfermo y la forma en que este
percibe su situación.
El alivio del dolor no debe tomarse como una cuestión facultativa, sino como un
imperativo ético para el médico.
Los medios de tratamiento deben ser siempre proporcionales y razonables.
Un tratamiento debe ser rechazado en cuanto sea fútil, innecesario, desproporcionado en
relación a riesgos y beneficios y cuando la calidad de vida a ofrecer al paciente es
precaria.
Términos para tener en cuenta
Eutanasia: Del griego “eu”, bueno, y “tanatos”, muerte (εὐθανασία). La eutanasia
consiste en una acción por parte del personal de salud conducente de forma
deliberada y consciente a finiquitar la vida del paciente. Esta puede ser de dos
modos:
o Activa. Por acción.
o Por omisión (suspensión de tratamientos y cuidado).
Distanasia. Es la acción que emplea de forma desproporcionada todos los medios
asequibles para prolongar la vida del paciente. También conocida como
“encarnizamiento terapéutico”. Suele implicar lo siguiente:
o Alargamiento fútil de la vida.
o Situación de dolor para el enfermo.
o Negar la naturaleza humana y su condición de finitud.
Ortotanasia. Del griego ortos, correcto y racional, y tánatos, muerte. Se refiere a la
actuación adecuada y proporcionada frente a la muerte del enfermo por parte del
personal sanitario.
Suicidio asistido. Cuando el paciente se provoca la muerte con el auxilio de un
tercero que no es necesariamente el personal de salud. Por ejemplo, el caso de
Ramón San Pedro.
Suicidio asistido médicamente. Cuando el agente coadyuvante es médico, aunque el
acto efectivo de quitarse la vida lo lleva exclusivamente a cabo el paciente.
Homicidio consentido.
Homicidio medicalizado: Cuando el médico procura la muerte del paciente sin su
consentimiento, pedido ni conocimiento.
La eutanasia en el ordenamiento jurídico peruano
Constitución Política del Perú
Artículo 1: La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin
supremo de la sociedad y del Estado.
Artículo 2: Toda persona tiene derecho: 1. A la vida, a su identidad, a su integridad
moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de
derecho en todo cuanto le favorece.
Código Penal
Artículo 112.- Homicidio piadoso: El que, por piedad, mata a un enfermo incurable
que le solicita de manera expresa y consciente para poner fin a sus intolerables dolores,
será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de tres años.
Artículo 113.- Instigación o ayuda al suicidio: El que instiga a otro al suicidio o lo
ayuda a cometerlo, será reprimido, si el suicidio se ha consumado o intentado, con pena
privativa de libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años. La pena será no menor
de dos ni mayor de cinco años, si el agente actuó por un móvil egoísta.
Desde el punto de vista de su eticidad
Dilemas éticos a considerar:
A. ¿Es el sujeto dueño de su vida como para poder darle fin? ¿Tiene la libertad primacía
sobre el derecho a la vida, o, por el contrario, será el suicidio en general y la eutanasia
en particular una suerte de contradicción ontológica en virtud de la cual la libertad
destruye la condición de posibilidad de sí misma, por lo cual se suprimiría la misma
libertad, con lo cual tal acto quedaría fuera del campo de acción de la libertad, con lo
cual la eticidad del dicho acto sería nula?
B. ¿Cuál es el límite que posee la soberanía de la persona humana sobre sí misma? ¿Se
puede legítimamente disponer del propio cuerpo sin ningún tipo de control?
C. ¿Cuál es el límite entre la aplicación de la eutanasia y el simple dejar morir?
D. ¿Qué es lo que realmente se busca proteger con la eutanasia? ¿El derecho a vivir sin
dolor, el derecho a arbitrariamente autosuprimirse o el derecho a la disposición del
propio cuerpo?
E. ¿Cuál es el límite de la acción médica? ¿Está el médico moral y éticamente obligado a
colaborar con el paciente que solicita la eutanasia o el que se le asista en la ejecución de
su muerte por acto propio? ¿Está el Estado obligado a procurar la eutanasia o más bien
debe prohibirla?
Sobre el caso Terri Schiavo: opinión profesional del bioeticista peruano Varsi Rospigliosi
¿Considera que el sistema de justicia estadounidense violó los derechos de Terri Schiavo?
Vamos por partes: existe un derecho a la vida, a la libertad, a la salud, a la intimidad. Pero,
¿existe un derecho a morir? Sin duda que no. Sería inconcebible aceptarlo. No tenemos un
derecho “sobre” la vida; por el contrario, tenemos la obligación de salvaguardarnos, de
autoconservarnos. El derecho a una muerte digna o el derecho a morir con dignidad es un
eufemismo que se utiliza para legitimar que otro nos dé muerte. No somos dueños de nuestra
existencia, dependemos de una sociedad organizada en la que existen límites en el actuar.
Podemos decidir nuestro futuro, pero no nuestra existencia. Cierto, mi vida es mía (de quién
más), pero en sentido restringido, es decir, mi vida no es tuya; así mi cuerpo no es tan mío, no
es de nadie, no me pertenece. Se trata de un bien social.