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Manual Cuadros Plátiscos

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CUADRO PLÁTISCO: “HEDERMAN “

Toda la familia se encuentra llorando alrededor de un ataúd la muerte de su


hijo. Los acompañan su novia y sus amigos.

ENTONCES ENTRA HEDERMAN:

H – Hola familia ya llegué.


¿Qué hacen todos aquí, no me oyen o qué?
Papá, dame dinero. Voy a ir con mis amigos a dar la vuelta
Papá dame dinero!
Mamá, tu si dame dinero, ¡mamá! ¡Mamá!
Hermana, tu si agarras la onda, préstame dinero, oye te estoy hablando.

DICE ALA NOVIA:

H – Además tú que estás haciendo aquí, deberías estar en la escuela.

DICE A LOS AMIGOS:

H – Y ustedes ¿qué hacen aquí?


H – ¿qué pasa aquí?, ¿qué están todos viendo?, ¿por qué están todos
llorando?

ENTONCES HEDERMAN ABRE EL ATAÚD

H – ¡No puede ser, yo no puedo estar ahí!

DIALOGO DE HEDERMAN CON DIOS

D - ¡Hederman!
H - ¿quién es? ¿Quién me habla?
D – soy yo Hederman tu Dios
H – ¡Mi Dios! ¿Cuál Dios?
D – Si Hederman tu Dios y tu estas muerto.
H - ¡Muerto! No puede ser, estoy vivo, me puedo tocar.
D – Hederman ¿acaso no recuerdas el accidente?
H – Accidente ¿cuál accidente?, recuerdo que estaba en una fiesta,
tomamos si, recuerdo que se acabó la cerveza y salimos en la camioneta a
comprar y después... ¡Ah! Ya recuerdo, vi luces a mi alrededor, pero yo salí y fui
por ayuda y enseguida vine a casa.
D – No Hederman, estas muerto, tu vida ha terminado.
H – No Señor, no puede ser yo estoy muy joven todavía, no puedo morir a esta
edad.
D – Aun así lo poco que viviste no lo aprovechaste.
H - ¿por qué?, si hice lo que quería, me divertí en fiestas, pero aun así quiero
vivir más.
D – Llamas vivir tu juventud como lo hiciste con tu familia, sin tener respeto por
tus padres, sin ayudar en nada, y con tus amigos, pero no con tus falsos
amigos que te empujaron hasta donde estas ahora, sino los que te
invitaban a trabajar y estudiar, divertirte sanamente y tú los rechazaste, te
burlabas de todas las personas que realmente te querían y deseaban que
vivieras realmente tu juventud.
D - ¿Crees, que eso es vivir realmente? ¿Eso es lo querías para ti?
H – No Señor, no es lo quería, pero sé que puedo cambiar si me das otra
oportunidad.
D – No Hederman todo ha terminado para ti.
H – No Señor, si me das otra oportunidad sé que puedo cambiar, ¡por favor
Señor!
D – Ahora la muerte va por ti.
H – No Señor dame un año, solo un año.
D – No Hederman.
H – Señor, un mes, Señor una semana, Señor solo un hora, por favor Señor.
D – Esta bien Hederman, tienes una hora.

SE LE DA LA OPORTUNIDAD, TRASCURRE UNA HORA DE UN DIA NORMAL

H – Mamá, ¿puedo ayudarte?


M – No Hederman.
H – Mamá, te ayudo a barrer
M – No, ya casi termino.
H – Mamá, ¿lavo el baño, arreglo la sala, lavo los trastes...?
M – Ya te dije que no, Siempre te pido que me ayudes y nunca me haces caso.
Ve con tu papá.

H – Papá, ¿te ayudo?


P – ¿Ayudarme?, ¿te sientes bien?
H – Si, papá te ayudo ¿lavo el carro?
P - ¡No, ya no!, te lo he pedido toda la semana, es más ya lo lavo tu hermana
con sus amigas.

H – Solo me quedan 40 min. Mi hermana, si, ella me va a ayudar


H – ¿Hermana te ayudo?
HE – Tu ayudarme, si nunca quieres.
H – Anda te ayudo con la tarea.
HE – No, ya la termine, ¿te sientes bien?
H – Anda, te ayudo en algo.
HE – No en nada y ya mejor vete
VA CON LOS AMIGOS

H - ¡Qué onda!
A – Vaya hasta que te apareces
H – Que onda con el trabajo, ¿en que les ayudo?
A – En nada, hasta que te acuerdas bienes.
H – Yo engargolo el trabajo
A – Mira, para que ya no estés molestando, “te anotamos en el trabajo”, aparte
ya lo entregamos.

H – Me quedan solo 20 min. Ya sé, mi novia si me va ayudar


H - ¡Hola mi amor!
N – Vaya, hasta que te apareces, quiero hablar contigo algo ya que nunca
tienes tiempo para mí, sabes quiero que terminemos.
H – Pero amor dame otra oportunidad.
N – No, ya te he aguantado demasiado, aparte solo vienes a verme cuando te
acuerdas que tienes novia, o cuando no tienes nada que hacer con tus
amigotes.
H – Pero amor
H – Que hago ya se me acabo el tiempo.

ULTIMA ESCENA DE HEDERMAN

D – Hederman
H – Señor tu viste que lo intente, pero no me creyeron, tu viste Señor, pero si
me das otra hora, tan solo una hora más, lo intentare y sé que voy a
cambiar.
D – Ves que es importante lo que hiciste en toda tu vida.
H – Señor dame otra hora, y lo voy a intentar y sé que voy a cambiar.
D – En tu vida ti hiciste que no te creyeran: tú creaste la imagen para que no
confiaran en ti, tuviste muchas oportunidades, pero ahora no puedes
hacer nada.
H – Pero eres Dios, me puedes ayudar.
D – Si, pero yo te di la libertad de construir tu vida y creaste tu destino, ahora la
muerte va por ti.
H – No Señor Nooooo!...
CUANDRO PLÁSTICO: “EL PAYASITO “

Objetivo: Hacer comprender hasta donde llega el amor del padre por nosotros.

Apoyo bíblico: ( Jn 3 , 16 – 17 )y ( Flp 2 , 6 – 11 )

Desarrollo del cuadro:

El payasito usa in modesto traje de payasito humilde, el rostro maquillado de


blanco, la nariz y la boca pintados de rojo. El payasito lleva un palo al hombro a
cuyo extremo pende un pequeño morral; lleva en su mano derecha estrechando
ligeramente a su pecho un muñequito de peluche. Durante el desarrollo del cuadro
el payasito no emite una sola palabra, todo lo expresará en gestos, ademanes y
dulces significativos. La expresión de su rostro, y su movimiento juntamente con la
música de fondo hará que los espectadores interpreten y entiendan el mensaje. La
actuación debe ser natural evitando la sobreactuación.

Se inicia con un fondo musical. A los pocos momentos entra el payasito


caminando y saludando a todos con una amplia sonrisa.

El payasito se sienta en el suelo a la vista de todos. Se nota que su muñequito


de peluche es algo muy apreciado por él. En todo momento hay un dialogo
silencioso y alegre.

El payasito coloca frente a sí el muñequito de peluche indicándole que trae algo


en su morral. Lo abre y le muestra algo de comer. Le ofrece pero el muñequito le
hace ver a los presentes y con mucho gusto se levanta y se acerca a uno de los
presentes para ofrecerle amable un dulce. Regresa a donde está su muñequito
mostrándole su alegría de compartir.

Y así, cuando el payasito está a punto de llevarse algo a la boca, el muñequito


siempre le está pidiendo que regale algo a alguno de los presentes a lo cual el
payasito siempre responde compartiendo amablemente de lo que trae en su
morral.

Poco a poco, se le va acabando todo, hasta que el payasito le muestra a su


muñequito que su morral ha quedado vació. En su dialogo silencioso el payasito
siempre se muestra feliz de compartir todo lo que traía...

De pronto, en medio de su dialogo silencioso, el muñequito le pide algo que


hace que el payasito se entristezca, se resiste por momentos finalmente, lo abraza
con ternura y con fuerza estrechándolo contra su pecho, lo besa se levanta y lo
entrega a uno de los presentes. Al quedar sin nada, lo único que hace es tocarse
el rostro y untar con su maquillaje el rostro de algunos. Luego, con una amplia
sonrisa ocultando su dolor se retira......................
Nota: Quizá se haya dado el caso de que algunos se hayan levantado para
devolver al payasito lo que recibieron al ver como se quedaba sin nada. Entonces
El payasito amablemente con su sonrisa le hará entender que hay más felicidad
en dar que en recibir sin esperar nada a cambio.

REFLEXIÓN DIRIGIDA

Luego que el payasito se ha retirado, se dejan unos momentos de meditación


dejando que se escuche la música. Entonces el moderador inicia la reflexión sobre
el significado y el mensaje del cuadro.

¿Entienden lo que esto significa?

Hemos presenciado algo que a simple vista puede parecer como algo tierno y
sentimental, en realidad todo esto no es tan simple como esto parece. Esto tiene
un mensaje y un significado más serio y más profundo...........

Este payasito nos ha hablado en silencio. Su palabra fue directamente a


nuestros corazones. Es posible de lo que al principio no se entendiera de lo que se
trataba, pero luego, fuimos comprendiendo que esto no se trataba de una función
de circo. El payasito se recreaba y se complacía en su diálogo lleno de afecto con
su muñequito de peluche y gozaba al compartirnos lo que traía en su morralito.

Todos vimos cómo se quitaba el bocado de la boca para dárnoslo hasta


quedarse sin nada. Su sonrisa amable y su sonrisa, porque sabía que había más
alegría en dar que en recibir.

Lo único que le costó fue el desprenderse del muñequito de peluche a quien le


unía una dulce intimidad, pero igualmente lo regalo con una sonrisa... Al retirarse
dejó en nosotros rostros algo de maquillaje que pintaba su rostro.

 Ahora bien, ¿Quién es este payasito?


 ¿Qué mensaje esconde su actuación?

Ese payasito es Dios que en su gran amor por nosotros ha hecho: circo,
maroma y teatro para encontrarnos...

En su gran amor Dios decidió entrar en el circo de nuestra vida para llamar
nuestra atención y darnos sus dones, entre los cuales, el más precioso fue su
muñequito de peluche... Su hijo Jesús.

Nosotros esperábamos una función divertida, que nos hiciera reír y olvidar los
problemas de la vida diaria.
El silencio de Dios es un dialogo eterno compuesto de palabras inenarrables,
inexpresables del cual solo pudimos participar de sus dones... Al final solo le
quedaba lo que tanto amaba: su hijo. Y nos lo entrego dejando en nuestros rostros
algo de su propio rostro: “su imagen y semejanza”

¿Qué hemos hecho con los dones que nos ha dado el Señor?
¿Cómo hemos aprovechado los talentos que hemos recibido de Dios? ¿En que
los hemos usado?

Cada dulce, cada gracia ha sido un regalo que Dios nos ha dado para
señalarnos el camino...

Su muñequito, era su hijo amado en quien él se complacía y por él Dios nos


devolvió la imagen y semejanza que habíamos perdido por el pecado.

Dios se desprendió de sí mismo para revelarse como el amor eterno para que
quien tenga ojos para ver y iodos para oír puedan contemplar y escuchar lo que
Dios ha preparado para los que reciban con el corazón bien dispuesto: “por qué
tanto amo Dios al mundo que le dio a su único hijo a fin de que todo el que crea en
él y se convierta, no perezca si no que tenga vida nueva”, Dios no ha enviado a su
hijo para juzgar al mundo, si no para que el mundo se salve por él.

Jesucristo, siendo de condición divina no se aferró a su condición divina, si no


que se anonado tomando nuestra naturaleza humana, y se humillo así mismo
obedeciendo hasta la muerte y una muerte de Cruz.

Por eso, Dios lo exalto y le otorgo un nombre que esta sobre todo nombre. De
modo que al nombre de Jesús toda rodilla se dobla en los cielos, en la tierra y
hasta en los infiernos y toda lengua proclame que Jesús es el Señor para Gloria
de Dios padre. ( Jn 3 , 16 – 17; Flp 2 , 6 - 11 ).
CUADRO PLÁSTICO “LAS CADENAS “

Este cuadro plástico se inspira en el texto del evangelio de (Mt.15,11.14.17-20)


Y se apoya en la representación de las estructuras del pecado y sus
consecuencias: la cultura, la violencia, la cultura de muerte del que hablan tanto el
documento de Puebla (nn 1171 – 1172) como el documento de Santo Domingo
(nn 232 – 236). Es que, luego de su presentación es conveniente abrir un foro a fin
de que compartan los espectadores y se pueda orientar el mensaje del cuadro en
el desarrollo del encuentro.

Objetivo:

Al término de la presentación, los participantes estarán en condiciones de


asumir el mensaje que es esencialmente un llamado a la libertad, a la conversión.
Se trata, por tanto, de suscitar el deseo de acabar con todo aquello que sabemos
nos está esclavizando.

Los personajes:

El hombre: Delgado, semidesnudo, son el pelo desordenado y sucio. El rostro


y el cuerpo deberán estar manchado de negro. Los pantalones rasgados y los pies
descalzos. El joven lleva varias cadenas atadas al cuello, en las manos, en la
cintura y pies. Las cadenas deberán ser lo suficientemente largas para que el
joven las arrastre. Este personaje representa nuestra estructura de pecado.

El mundo: Símbolo, es una persona vestida de negro, con el rostro cubierto


con un pasamontañas negro, usando un sombrero, botas también negros. En sus
ropas colgarán también algunos objetos que representa todo lo que degrada y
esclaviza al ser humano. En el bolsillo de su saco llevará una pistola.

Desarrollo del cuadro:


Al inicio del cuadro, se escucha por breves momentos música estridente. De
improviso, se cambia a una música suave que servirá de fondo mientras se hace
la introducción.

En la actualidad, podemos constatar en la sociedad de materialismo cada vez


más acentuado. Podemos ver un tipo de hombre que vive prácticamente como si
dios no existiera... Porque Dios ya no tiene importancia en su vida

Se vive un materialismo teórico y un materialismo práctico, que nos han


heredado algunos filósofos y pensadores que han influido en nuestra sociedad
moderna, logrando un cambio de mentalidad y de interpretación de valores...
Se lleva incluso, al negar en el hombre lo que es más humanos y noble para él:
su conciencia. Se ha reducido al ser humano a una mera función biológica y
mecánica de impulsos y deseos, de acciones y de reacciones.

Ciertamente, no podemos negra la aportación que la ciencia y la técnica


moderna han dado a la humanidad; pero tampoco debemos desconocer que éstas
han tenido sobre la conciencia del hombre, en su concepto de la vida, en su
conducta y en su concepto de Dios y los valores morales.

Se nos presenta una nueva cultura: una cultura sin valores morales y
espirituales, sin responsabilidad de nuestros actos, una cultura de violencia y de
muerte.

Nuestra sociedad está enferma por una estructura general de pecado. El


hombre está convencido de la existencia de Dios pero en la práctica, vive como si
Dios no existiera: lo niega con su conducta.

Encontramos en muchos sectores de la sociedad (fabricas, oficinas, escuelas,


universidades, por las calles, en los medios de comunicación, en la política etc...),
un ateísmo teórico de que aquellos que niegan o rechazan a Dios por negarla
insuficientemente demostrada. Es gente que para poder creer se le debe dar una
demostración “acomodada” a sus ideas y conveniencias.

El hombre, con sus actitudes... rechaza a Dios, se pone en lugar de él, o bien
crea un “Dios” a su manera, a sus necesidades y gustos: un Dios cómodo que no
nos grite ni toque nuestra conciencia, un Dios que no nos reclame todo la malo
que hacemos: injusticias, abusos y violencias... El hombre está fabricando sin
saberlo, sus propias cadenas con las que se esclaviza un mundo oscuro que poco
a poco lo embrutece y lo enloquece: una verdad estructura de pecado.

El hombre e las cadenas nos anuncia y denuncia la situación del hombre sin
Dios: en su dramática búsqueda de liberación... El hombre moderno ha dado
muerte a Dios en mente, en corazón y en su vida familiar.

Pero a la vez que ha querido prescindir sin Dios, lo ha buscado en una manera
equivocada en el poder, en el dinero, en la fama, en el alcohol, en la droga, en el
sexo, en la violencia... Todo esto se ha sustituido en ídolos sustitutos de Dios los
cuales se nos presentan como algo verdadero y dadores de felicidad. Es decir,
como algo que nos hace sentir libres. Pero la realidad es que despertamos
encadenados a diversas esclavitudes de las que no podemos liberarnos.
No podemos estar en la vida viviendo como meros espectadores, es importante
ser pensadores, identificando las raíces de nuestras propias cadenas.

El pretendido “superhombre” que las diversas culturas sin Dios promulgan, es


en realidad un hombre de carne y hueso, que vive agobiado y atormentado por
sus propias cadenas de esclavitud.

Termina la introducción, continúa un fondo de música suave y leve que va


disminuyendo cuando aparece un hombre arrastrándose. El hombre avanza
lentamente como si fuera un animal herido, Sólo se escucha que arrastra las
cadenas.

El hombre: Yo soy el hombre. Estas son mis cadenas...........


Estoy solo... muy solo............
Soy un esclavo................

Todo hombre está atado siempre a algo...


Por más que lo niegue, tiene cadenas...

Mis cadenas son pesadas, no me dejan mover...


Me ahogan, atan mi espíritu, no me dejan ser libres...
Yo pensaba que era libre
Cuando hacia todo lo que quería.

Sin embargo me doy cuenta


De que estoy esclavizado a tantas cosas...

Lentamente levanta las cadenas con sus manos

Me atan a mi mundo...
A este mundo que yo he construido
Con mi egoísmo al que he llamado libertad.
Es un mundo lleno de envidia, de odios y rencores...
Es un mundo de vicios, de violencia…
Yo mismo he forjado estas cadenas…

Con voz firme pero enfadado

Llevo estas cadenas en mi cuerpo y en mi alma:


Me están volviendo loco...
¡Las odio! ¡Las odio! ¡No las quiero!
¡No las quiero! ¡Las odio!

De rodillas o sentado en el suelo, levanta las cadenas con sus dos manos
lo más alto que puede y, luego, las empieza a estrellar en el piso como si
estuviera loco, como si quisiera romperlas mientras habla en tono de
desesperación y angustia.

¿Quién me ayuda a liberarme,


de estas malditas cadenas de esclavitud?

¿Con quién puedo contar? (mirando a los presentes)


¡OH Dios! ¿Dónde estás? (Mirando a las alturas)
¡Ayúdame Dios mío! (Gritando fuerte)
¡Estas cadenas...! (Azotando con furia)
¡Yo las he fabricado!
¡Me están volviendo loco! (Grita)
¡Me están volviendo loco! (Grita)

Son las cadenas de mis vicios

¡Ya no las quiero! (Grita desesperado)


¡Me dan asco!
¡Ya estoy harto! (Trata de romperlas)
¡Quiero romperlas! (Las azota con fuerza )

Grita al cielo con las cadenas en alto


¡No puedo!
¡No puedo!

Como loco, las azota frenéticamente

¡No puedo...!
¡Cuánto más quiero liberarme de ellas
Más esclavo soy!
¡Dios mío, sálvame! (Gritando al cielo)
¡Libérame! ¡Rompe estas cadenas!

Sin mirar a los presentes, les grita

¡Y ustedes que me están mirando y escuchando!


¡No me compadezcan!... ¡véanse a ustedes mismos:
¡Descubran sus propias cadenas!
¡Están iguales que yo!
¡Reconozcan sus propios vicios y pecados!
¡No se queden hay sentados, libérense!
¡Quítense sus máscaras y sus propias cadenas!

Se hace un momento de silencio y luego continúa

¡Dios mío, mira como estoy! (Gritando)


¡Dios mío ayúdame!
¡Reconozco Señor:
He pecado de orgullo y soberbia!
¡Estoy peor que el hijo pródigo!
¡He caído en lo más bajo:
Me he revolcado en el fango, en todo lo sucio!
¡Dios mío, he pecado contra ti!
¡Te negué señor, me he burlado de ti!
¡Pero ahora lo reconozco, Señor:
He pecado contra ti!
¡Necesito tu perdón!
¡Perdón, perdóname Señor............!

De pronto, escucha una voz irónica que proviene de tras de la sala

Mundo: ¡Yo te haré libre!


¡Ya no vas a sufrir más!
¡Ya no invoques Dios porque no existe!
¡Lo único que existe, es el mundo, la materia, el poder!
¡Por eso no te responde!
¡Tú ya estas condenado, y sólo yo te puedo liberar!

El hombre: ¿Quién eres tú?

Mundo: ¡Yo te haré libre..!


¡Yo soy el mundo, lo único que cuenta!
¡No hay Dios!
¡Sólo el hombre puede liberar al hombre!
¿Acaso no cofias en la sabiduría, fuerza y virtud del hombre?

El hombre: ¡Libérame ya! (Le grita desesperado)

El mundo: ¡Claro yo te liberaré! (Burlonamente)


¿Quién querías que te liberara?
¡Mira a todos estos! (Señala a los presentes)

¡También tienen sus propias cadenas, sus propias esclavitudes!


¡Pero no lo saben, no lo reconocen!
¡Algunos de ellos creen que todo esto es puro teatro
Y que esto no tiene nada que ver con ellos!

El hombre: (grita histérico)


¡Libérame!
¡Ayúdame!

El mundo: Yo te liberaré, yo soy fuerte...

El hombre: (en tono suplicante)


¡Libérame, ya no aguanto!

El mundo: (frío e indiferente al dolor)


¡Yo te liberaré, yo soy sabio!

El hombre: (desesperado)
¡Ya no hables tanto y libérame!
¡Libérame ya de estas malditas cadenas!

El mundo: (se acerca y le ofrece alcohol, droga...)


¡Toma, ya no te desesperes, yo te liberaré!
¡Ya no sufrirás más...Tómalo!

El hombre: (Toma lo que le ofrece y lo arroja lejos)


¡No! ¡Esto no! (Grita fuerte)
¡Esto no me va a liberar solo me embrutece más!
¡Todo esto es lo que me ha esclavizado!
¡Tú eres un embustero!
¡Tú me has engañado toda mi vida!
¡Ayúdenme! ¡Vete no te quiero ver más!
¡Dios mío, ayúdame!

El mundo: (se acerca)


¡Ven tengo algo que sí te va a liberar...!
Comienza de nuevo la música estridente que ahoga los gritos del hombre
hasta que se escucha un disparo y todo queda en absoluto silencio y a
obscuras.

El hombre: (es arrastrado a un rincón oculto)

¡No! ¡Eso no!


¡No! ¡No quiero morir! Grita cada vez más fuerte
¡Dios mío ayúdame! Y la música ahoga sus gritos
¡Esa no es la salida!
¡Quiero vivir!
¡Quiero ser feliz¡
¡Dios mío, ayúdame¡
¡Noooooo! (Se escucha un disparo)

(Todo queda en silencio y a oscuras. Así a oscuras, el narrador continuo


mientras en silencio se coloca una cruz en el centro al frente de la sala. Luego,
poco a poco se va iluminado la imagen del crucifijo a medida que va concluyendo
el narrador).

Narrador:

Muchos hombres y mujeres somos víctimas del empobrecimiento de nuestra


vida; la marginación social, la falta de empleo y desempleo, una educación y
formación que no responde a las exigencias de nuestras necesidades básicas.

El imperio de muchas estructuras que nos esclavizan: el alcoholismo, el


narcotráfico, la drogadicción, la desintegración familiar, la lucha de clases sociales,
guerrillas por donde quiera, delincuencia, prostitución, violaciones sexuales.

Muchos vivos adormecidos y manipulados por la propaganda de los medios de


comunicación social y alienados por imposiciones culturales, y por el pragmatismo
que ha generado muchos problemas en nuestra maduración afectiva y
sentimental.

Hemos presenciado esta representación del drama que nos manifiesta “al
hombre de las cadenas” donde cada uno de nosotros estamos llamados a asumir
nuestras realidades para meditar y actuar, son el deseo de acabar con “aquello”
que todos sabemos que nos está esclavizando: una sociedad aparentemente
creyente pero sin Dios en la vida cotidiana, en la vida práctica. (DSD 112).

Jesucristo ha recorrido las etapas de la vida de toda persona humana:


concepción, gestación, nacimiento, infancia, adolescencia, juventud, y vida adulta,
él se revela como el camino, la verdad y la vida. ( cfr. Jn14,5 ).
Pues bien, hoy como ayer, Jesús sigue llamando a hombres y mujeres para dar
sentido a sus vidas ( DSD 111).
Hoy Jesucristo nos está llamando a través de la iglesia para ser protagonistas de
nuestra propia victoria sobre tantas estructuras socio-políticas y culturales que no
responde a nuestra profunda aspiración de libertad. Estamos llamados a integrar
la fe y la vida en nuestra relación con el mundo que nos está poniendo a prueba al
intentar reducirnos a simples factores de oferta y demanda mostrándose
indiferente y a veces ignorante de nuestra dignidad y derechos humanos. Donde lo
espiritual es atacado y directa o indirectamente por una cultura de manipulación,
de violencia y de exterminio. Es decir de muerte.

El hombre y la mujer, estamos hechos para la vida y no para la muerte, y


nuestra verdadera liberación no está en terminar con nuestra vida sino vivir
nuestra existencia que nos fue dada como un don y como una responsabilidad.

Preguntamos entonces:

¿Qué estamos haciendo con esta vida que nos fue dada como un don? ¿Quién es
ese mundo que nos promete la libertad con la muerte?
¿Cuáles son esas cadenas de nuestras vidas que nos humillan y que nos
convierte en espectáculo de la gente?
¿Qué significado tiene los gritos desgarradores del hombre encadenado que pide
ayuda y nadie le ha dado una mano?
El pedía ayuda y nadie nos paramos para defenderlo
¿A caso nadie lo ha podido ayudar porque también estamos encadenados a
nuestras propias esclavitudes?

Hoy Jesucristo sale a nuestro encuentro y nos dice:

“ANIMO, NO TEMAN, YO HE VENCIDO AL MUNDO. TODO EL QUE CREA


EN MI AUNQUE HAYA MUERTO VIVIRÁ. POR QUE YO NO HE VENIDO A
ESTE MUNDO PARA CONDENAR NI A JUSGAR A NADIE. YO HE VENIDO
PARA QUE TODOS TENGAN VIDA Y UNA VIDA PLENA. POR TANTO YO LES
DIGO A TODOS USTEDES QUE EN ESTOS MOMENTOS ME ESTAN
ESCUCHANDO: ARREPIÉNTANSE CREAN EN MÍ. NO QUEDARÁN
DEFRAUDADOS. YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. TODO EL
QUE ME SIGA NO ANDARA EN LAS TINIEBLAS SINO QUE CAMINARA EN LA
LUZ.

CREANME, MI PADRE LOS AMA TANTO QUE ME HA ENVIADO PARA


QUE TODO EL QUE CREA EN MI NO MUERA. YO ESTARE CON TODOS
USTEDES HASTA EL FIN DEL MUNDO”.
CUADRO PLÁSTICO “EL HIJO PRÓDIGO “

Este cuadro plástico se inspira en el texto del Evangelio ( Lc. 15 , 11 – 32 ) y se


apoya en las palabras de San Agustín: “Dios que te creo sin ti, no te puede salvar
sin ti”.

En esta parábola son tres los personajes principales: el padre que representa el
amor del padre, el hijo mayor que representa al fariseo y el hijo mayor que
representa el hombre en su condición de pecador hasta sus últimas
consecuencias.

El hijo pródigo somos prácticamente la humanidad que fascinados o


deslumbrados por el atractivo de una falsa idea de libertadnos alejamos de la casa
del padre que nos ama con un amor eterno pero que respeta nuestra voluntad y
libertad.

Objetivos:

1.- Mostrar como el amor del padre sirve de modelo en la relación familiar.

2.- Mostrar el egoísmo del hombre que, en su ofuscación no entiende ni valora


el amor del padre. El pecado y sus consecuencias nos hacen ver cuando tomamos
conciencia de ello: el rompimiento de nuestra relación con el Señor.

3.- Suscitar un despertar de las consecuencias a fin de hacer sentir la


necesidad de cambiar de cambiar y de buscar la reconciliación con Dios, con
nosotros mismos y con todos aquellos a quienes hemos afectado con nuestra
manera de ser y de comportarnos.

Los personajes del cuadro:

1°- El padre.
2°- El hijo.
3°- El hermano.
4°- Los amigos.
5°- El porquero.
6°- El cantinero
Desarrollo del cuadro:

En el cuadro plástico se inicia desde fuera de la sala de charlas, cuando se


esta terminando la ambientación previa. Padre e hijo discuten acaloradamente.

El hijo: (agresivo y necio)

¡Ya te dije que no quiero estar más contigo!


¡Ya estoy harto de tus cuidados!
¡Ya me tienes enfadado!

¡Ya estoy grande! ¡Ya no soy un niño!


¡Quiero ser libre!
¡Quiero hacer lo que se me dé la gana!
¡Quiero ir a donde yo quiera sin tener que dar cuentas a nadie!

El padre: (tratando de calmar a su hijo)

¡Pero hijo, esta es tu casa, yo nunca he forzado tu libertad!


¿Qué te pasa, porque actúas así?
¡Solo he buscado tu bien porque no quiero perderte!

El hijo: (gritando)

¡Ya cállate! ¡Ya no te soporto!


¡Tú siempre con tus sermones!
¡Ojalá te mueras...!
¡Quiero irme de aquí muy lejos!

El padre: (preocupado)
¡Hijo, trata de razonar!
¡No seas egoísta!

El hijo: (agresivo)
¡Mira, si es que me quieres tanto, dame ahora, en este momento
El dinero que me vas a dejar cuando te mueras!
¡Quiero disfrutar ahora que estoy joven: con mis amigos, con mujeres
Andar con quien yo quiera!
¡Quiero vivir como a mí me dé la gana!
¿Entiendes eso?
¡No me importa si te guste o no!
¡La vida es para gozarla!

¡¿Entiendes eso? ¿Entiendes eso?


¡Ya no quiero estar contigo!
¡Dame lo me has de dar,
Porque para mi mejor que te murieras!

¡Si no me das nada quédate con tu dinero...!


¡Como quiera yo me voy!
¡Y ni tú ni nadie me va a detener!

El padre: (dolido y angustiado)

Bueno hijo, si eso lo que tú quieres, te doy lo que pensaba dejarte


Cuando yo me muera...
Pero eso lleva tiempo, tengo que ver al notario.
Una herencia no se da así nomás...

El hijo: (despreciándolo)

¡No!, esa es otra de tus patrañas...


¡Dame lo que tengas en este momento!
¡Yo no te pedí nacer!
¡Dame lo que tengas!

¡Ya estás viejo!


¡Ya no sirves para nada!
¡Mejor muérete!
¡Lo que pasa es que me tienes envidia porque yo estoy
Joven y tú ya estas viejo...!

El padre (mirando la confusión de su hijo)

¡No me ofendas así, hijo!


¡Yo soy tu padre!

El hijo: (enfurecido como loco)

¡Maldigo el momento en que fuiste mi padre!


¡Reniego de ti!
¡Me avergüenzo de ser tu hijo!
¡Tu para mí no eres más que un perro!

El padre: (preocupado por lo que dice)

¡Bueno hijo, ¿qué es lo que pasa contigo?


¿Por qué me tienes tanto odio?

El hijo: (fuera se sí)

¡No me pasa nada!


¿Me vas a dejar algo sí o no?
El padre: (resignado a dejarlo partir)

Aquí tienes, ¡es todo lo que tengo!

El hijo: (se lo arrebata de las manos)

¡Viejo tacaño!
¿Sabes? ¡Tú ya no eres mi padre!
¡Haz de cuenta que estoy muerto,
Porque para mí Tu ya estás muerto!

(Se retira apresuradamente)

¡Viejo estúpido!
¡Viejo imbécil!

Amigos:

¿Qué pasó? ¿A dónde vas?


Oye ¿Qué te peleaste con tu Papá?

El hijo: (en tono triunfal)

¡Acabo de mandar a la fregada a ese viejo...!


¡Ahora soy libre!
¡Voy a hacer lo que se me venga en gana!

Amigos: (sorprendidos)

¡Voy! ¡Qué aventado eres galán!


¡Que! ¿Te soltó lana?
¡Vamos a hacer un buen reventón! ¿No?
El hijo: (llamando la atención)

¡Seguro!
¡Tengo dinero para rato!
¡Vamos a buscar a las mejores mujeres!
¡Quiero gozarla como nunca!

Amigos: (halagándolo)

¡Ese es mi amigo!
¡Eres mi buen cuate!
¡Tú sí que eres amigo!
¡Vamos a gozarla!

Moderador:

Y partió a un lugar lejano, y halla malgasto todo el dinero de su padre llevando


una vida deshonesta y libertina. A donde quiera que iba lo seguían muchos
amigos...

Padre: (hablando a solas)

¡Hace mucho tiempo que se fue!


¡Que muchacho...!
¿Qué fue lo que le hizo cambiar tanto?
¿Dónde andará?
¿Qué estará haciendo?

Padre : ( dirigiéndose a los participantes )

¡Busco a mi hijo!
¡Hace mucho tiempo que no sé se él!
¡Es tan sólo un muchacho...!
¡Yo sé bien que es un buen muchacho!
¿Quién ha visto a mi hijo?
¿Alguno ha visto a mi hijo?

Es un muchacho impulsivo y ambicioso,


Ciertamente es algo egoísta y orgulloso,
Se le ha endurecido el corazón...
Pero aun así, yo sé que es buen muchacho,
Yo puse buenos valores en su corazón.

¿Quién me lo cambió? ¿Por qué caminos andará?


¿Con quién estará?
¡Hijo, vuelve. Te estoy esperando!
¿Alguien ha visto a mi hijo?

El padre ante el cantinero

Padre: (con voz preocupada)

Señor, ¿Ha visto a mi hijo?

Cantinero: (extrañado)

Mire señor, en este lugar vienen muchos jóvenes así como su hijo,
Para divertirse y disfrutar la vida.
Aquí hay diversión: Mujeres, droga, vino...

Padre: (triste)

Disculpe, ¿qué lugar es este?

Cantinero: (cínico)
Esto es una cantina, amigo.
Es un bar, un prostíbulo, un burdel.
Padre: (preocupado)

¡No! ¡Mi hijo no es de los que vienen a estos lugares!


¡Tiene que estar en otro lado!

(El padre se retira y a los pocos momentos aparece un grupo de jóvenes


cantando y gritando, llevan arrastrando a uno de ellos ahogado en licor. Lo
tiran en el suelo, le roban y hasta la ropa le quitan, lo dejan solo ahí tirado y
se van riendo...)

Amigos: (ebrios y drogados)

¡Que padre vida nos hemos dado con este cuate!


¡Míralo que borracho está!
¡Se le cruzo la droga con el alcohol!
¡Qué poco aguante tiene este!
Yo tengo ganas de seguirle ¿quién me sigue?
¿Y este? ¿Qué hacemos con este?
¡Mira nosotros no somos su niñera!
¡Déjalo ahí! ¡Ya se le pasará!
¡Espera! Vamos a ver cuánto dinero trae...
¡Vamos a repartirlo entre nosotros! ¡Vámonos!
¡Yo me llevo esta camisa! ¡Está padre!
¡Yo me llevo los zapatos!
¡Me gustó el pantalón!
¡Vámonos!

Hijo: (con frío y dolor de cabeza)

¡Que frío tengo! ¡Me duele mucho la cabeza!


¡Se me fue la mano con la droga y la bebida!
¿Y mis amigos?
¡Que ingratos! ¡Me dejaron sin nada!
¡Tengo hambre! ¿Qué voy a hacer? ¡No tengo nada!

El hijo y el porquero

Hijo: (vestido con andrajos tomados de un basurero)


¡Señor! ¡Señor! ¿Me puede dar algo para comer?
¡Tengo hambre! ¡Mis amigos me asaltaron!
Porquero: (indiferente)

¡No me molestes! ¡Ponte a trabajar muchacho holgazán!


¡Tan joven y mendigando!

Hijo: (humillado)

¡Señor! ¡Tengo hambre y frío! ¡Ayúdeme!


¡Si quiere puedo trabajar para usted…!
¡Tengo hambre y frío!

Porquero: (en tono despreciativo)

¿Y por qué habría de darte comida o trabajo?


¡Eres un mal viviente!

¡Gente como tu abundan en la calle!


¡Son plaga!

Hijo: (avergonzado y humillado)

¡Señor tengo hambre!


¡Yo podría trabajar para usted!

Porquero: (un tanto conmovido)


¿De dónde eres muchacho?

Hijo: (responde amargamente)

¡Dejé a mi familia!
¡Abandoné a mi padre!

Porquero: (molesto y desconfiado)

¡Ah! ¡Eres de los que se van de su casa creyendo que


Van a conquistar el mundo!
¡No muchacho!

¡La vida no es tan fácil como parece!


¡Hijos como tú no se tocan el corazón para abandonar
A su familias sin importar el dolor que provocan a sus
Padres!

Hijo: (inclina el rostro humillado)

Porquero: (en tono terminante)

¡Si te interesa comer algo y pasar la noche aquí!:


Vete a cuidar mis puercos
¡Si no vete y no me molestes!
¿Lo tomas o lo dejas?

Hijo: (en actitud dócil)

¡Sí señor, lo tomo?


¡Gracias señor!
(Momentos después aparece el joven cubierto de lodo y estiércol. El joven
debe mostrar sentimiento de miedo y de vergüenza: el germen del
arrepentimiento y conversión)

Es importante dejar claro que se este hijo no hubiera caí tan bajo quizá no
hubiera sentido la gravedad de su conducta y por tanto, la necesidad de
reconocer su error y de volver a casa pidiendo perdón.

Hijo: (sintiendo el peso de su soledad)

¡Caray! ¡Qué difícil se me está poniendo todo esto!


¡Todo iba tan bien!
¡Me confié demasiado y lo perdí todo!
¿Por qué me tenía que pasar esto a mí?

¡Yo creí que tenía verdaderos amigos!


¡Y aquí estoy: solo, sucio y muerto de hambre!
¿Dónde están mis amigos con los que compartí toda mi riqueza?
¡Solo me seguían por mi dinero!

¡A ninguno le ha importado la situación en la que estoy!


¡Todos me han abandonado!
¡Lo único que les interesa era mi dinero, no mi amistad!
¡Hasta donde vine a parar...!
¡Cuántos trabajadores de mi padre están mejor que yo!
¡Y yo aquí cuidando puercos, solo, con hambre y frío!

¡Falle! ¡Me equivoque!


¡Mi padre tanto que me quería y yo como lo desprecié...!
¡Le desee la muerte!

Hijo: (sentado en el suelo, abrumando...)

¡Nunca supe valorar el amor de mi padre!


¿Cómo pude hacerle esto a mi padre?
¡No merecía sufrir tanto por mí!
¿Qué voy a hacer? soy un mal viviente

¡Soy un vago... borracho y drogadicto!


¡Estoy peor que estos puercos...!
¡Dios mío, te falle, les he fallado a todos!
¡Sé que no merezco perdón…!

¡He caído tan bajo!


¡Me he revolcado en el lodo peor que estos puercos!
¿Qué cara pondría mi padre si me viera así?
¡Que tonto fui al dejar mi casa...!

¡Lo tenía todo y todo lo he perdido por egoísta!


¡No quise entender razones...!
¡Cuánto daño le he hecho a mi familia...!
¿Y si regreso a la casa? ¿Seguro me rechazara...?

¿Podría perdonarme...?
¿Con que cara me voy a presentar después de lo que le hice?
¡He sido un ingrato! ¡Un mal agradecido!

Hijo: (triste y arrepentido)

¡Dios mío, perdóname...!


¡Este maldito orgullo no me dejado reconocer que me he equivoque!
¿Qué va a decir la gente si me ve regresar así?
¿Qué van a decir mis amigos del barrio?
¿Cómo me irá a recibir mi padre y mi hermano?
(El padre que no se cansaba de buscar a su hijo, al ver venir al joven ya
no aguantó más, se echó a correr a su encuentro. Mientras que el hijo al ver
acercarse a su padre cae de rodillas, llorando y humillado se postra ante su
padre abrazando sus pies)

Hijo: (gritando con todas sus fuerza)

¡Padre! ¡He pecado contra Dios y contra ti, perdóname!


¡He sido un ingrato! ¡No supe valorarte!
¡Perdóname, padre! ¡Ya no merezco ser hijo tuyo!
¡Trátame como al último de tus sirvientes!

¡Déjame quedarme junto a ti!


¡Padre, tengo hambre y frío!
¡Tú no merecías sufrir tanto por mí!
¡He sido un mal agradecido, un orgulloso y soberbio!

¡Perdóname por todo lo que te ofendí!


¡Me estoy muriendo de hambre!
Padre: (llorando de alegría trata de levantarlo)

¡Hijo mío, qué bueno que regresaste!


¡Te extrañaba tanto hijo mío!

¡Yo sabía que un día regresarías!


¡Te estaba esperando!

Hijo: (grita llorando)

¡Papá te falle!
¡Ya no merezco ser hijo tuyo!

¡Perdóname!
¡Necesito saber que me perdonas!
Padre: (lo levanta y lo abraza)

¡Sí hijo, te perdono!


¡Ya no llores levántate!

El hijo: (llorando abraza fuertemente a su padre)

¡Soy la vergüenza de la familia!


¡Te deshonre con la mala vida que he llevado!
¡Me he revolcado en el lodo!

Padre: (abraza fuertemente a su hijo)

¡Ya Hijo! ¡No te tortures tanto!


¡Tú sabes cuánto te amo!

El hijo: (tomando en sus manos el rostro de su padre)

¡Papá, tu no merecías sufrir tanto por mí!

(Dirigiéndose a los presentes)

¡No merecías sufrir tanto por nosotros!

Padre: (abrazando a su hijo grita)

¡Sirvientes, vengan pronto!


(Se acercan los sirvientes)
¡Pronto! ¡Preparen el baño!
¡Ayúdenlo a que se lave!

¡Denle los mejores vestidos!


¡Preparen todo, porque vamos a hacer una gran fiesta!
“Por qué este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida,
Estaba perdido y lo he recuperado...”

(Y la fiesta comienza)

Hijo mayor: (a un sirviente)

¿Qué está pasando?


¿Por qué hay fiesta en la casa?

Sirviente:

Es que tu hermano ha regresado y tu padre ha organizado esta fiesta


Por haberlo recobrado sano y salvo...

Hijo mayor (hablando solo: enojado)

¡Ay papá! ¡No entiendes!


¡Este tipo es un abusivo!
¡Después del daño que te hizo tiene el cinismo de regresar
Como si nada haya pasado...!

El padre: (alegre y feliz)

¡Sirviente! Ve a ver si ya llego mí otro hijo y llámalo, dile que venga.

Sirviente:

¡Ya llego señor!


Pero no quiere entrar: ¡está enojado!
Padre: ( alegre y extrañado )

¡Ven hijo, tu hermano ha regresado!


¿No es maravilloso?

Hijo mayor: ( enojado y agresivo )

¡Padre! ¿Acaso estás loco?


¿Cómo es posible que hagas una fiesta por ese?

Padre: ( un poco triste )

¡Hijo, es que tu hermano ha regresado!


¿No es motivo suficiente?

Hijo mayor: ( reprochándole )

¡Hace tantos años que te sirvo sin haberte desobedecido ni una sola
de tus ordenes, y a mí nunca me has dado ni siquiera “un cabrito” para
comérmelo con mis amigos.

¡Pero llega “ese hijo tuyo” que mal gasto tu dinero con mal vivientes y
prostitutas y tú le haces una gran fiesta como si hubiera hecho una
gracia.

Padre: ( responde con amor )

Pero hijo, tu estas siempre conmigo y todo lo mío es tuyo, pero


“tu hermano” ha regresado pobre y arrepentido:
¡Por eso hay que esta r alegres!
¡Ven, vamos a la fiesta!

Hijo mayor: ( agresivo )


¡No padre, tu o entiendes razones, ese hombre deseaba tu muerte!
¡Nos abandonó hundiéndose a en la miseria...!
¡Si es así, yo también voy a hacer lo mismo: me porto mal y tú me
premias con una fiesta!

( Se dirige a los presentes )

¿No es así? Yo también me voy, regreso, le lloro un poco y él


(Lo señala) me recibe con una fiesta...

¿Ustedes que opinan?

Padre: ( afirma en tono seguro )

Mira hijo, la única razón de la que yo entiendo es que “tu hermano” ha


regresado: estaba muerto y ha vuelto a la vida, andaba perdido y lo
hemos recuperado!

Moderador:

Y este padre se lleva a su hijo mayor con la fuerza de su palabra...


Jesucristo nos ofrece en esta parábola una verdadera lección de cómo es el
amor de Dios. En esta parábola Cristo nos describe la alegría de su corazón al
recibir el arrepentimiento de un pecador...

Nosotros: ¿Cómo tratamos a quienes nos vienen a pedir nuestro perdón?

Cristo te está esperando en este encuentro con los brazos abiertos para
abrazarte y ver tu arrepentimiento y hacer por ti una gran fiesta... Por qué lo ha
dicho: “hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente que por
noventa y nueve que no necesitan arrepentirse”.

Jesucristo nos demuestra en esta parábola su comprensión y su perdón...

El mismo te ha traído a este encuentro para hacerte entender que no importa


cuales sean tus pecados, tus errores o tus equivocaciones: lo importante es que te
levantes de donde te has caído: que te decidas a reconocer tus pecados, que
regreses a donde esta Dios y con arrepentimiento le pidas perdón.

A Cristo le basta que le pidas perdón sinceramente para conmoverlo. Y pedir


perdón significa reconocer que sin Cristo no podemos hacer no podemos hacer
nada en la vida... Este es el Cristo que hoy está frente a ti y te espera.

Ten ánimo, se valiente y decídete: Cristo te está esperando. ¡Quita esa actitud
de indiferencia y ponte ante la presencia del señor y dile:

“¡Me levantaré e iré con mi padre y le diré:


Padre he pecado contra el cielo y contra ti!”

Levántate de donde estas, acércate a tu padre que te está esperando en el


sagrario y dile en voz alta en que lo has ofendido: ¿En qué has pecado?

CONTINUACIÓN DE LA EXPERIENCIA DEL HIJO PRODIGO

Un día después de la fiesta

Los amigos: ( extrañados de ver al joven

¡Hola! ¡Que gusto volver a verte!


¿Dónde has estado?
¡Hace mucho que no te veíamos!
¡Nos dijeron que te habías ido de tu casa....

El hijo: ( un poco apenado )

¿Saben muchachos? ¡La regué!


Quiero compartir con ustedes mi testimonio:
Dios nos ama mucho y no quiere que nadie nos perdamos.
Yo me deje engañar por unos que yo creía que eran mis amigos.
Me metí en su mundo y me quede atrapado...
Cuando menos me di cuenta yo ya actuaba y pensaba como todos
Ellos... le entre ala bebida, a la droga......
Llegue a sentirme el mejor de todos los del barrio.

Pero lo que más me duele haber hecho fue que no solamente


Me fui de la casa, si no que ofendí a mi padre.
¡Lo desprecie tanto que llegue a desearle la muerte!
¡Le quite el poco dinero que traía y me fui lejos!

¡No quería saber nada de mi familia:


Solo quería vivir como me diera la gana!
Sin embargo, la verdad es que no me sentía feliz...
A pesar de tanta fiesta, borracheras, mujeres, droga.....

Yo sentía algo aquí en mi corazón, pues nada me satisfacía


Plenamente.....

Cuando se me acabo el dinero, mis amigos me abandonaron


En la calle: tirado como perro...
Me robaron todo... tuve que trabajar.

Cuando estaba con los puercos, me di cuenta


Hasta donde me había llevado mi necedad ....
Regrese a mi casa y le pedí perdón a mi padre
Y él me perdonó.......

Realmente no merecía sufrir tanto por mí....

Un amigo: ( burlándose )

¿Apoco no aguantaste? ¡Pareces una nenita!


Yo la verdad pienso irme de la casa: pero ¡no volveré!
Yo no me voy a acobardar solo porque no siempre salen
Las cosas como uno las planea..

Cuando yo me vaya, nunca voy a regresar....


¡Yo si soy hombre!

Otro amigo: ( más comprensivo )

¡La verdad! ¿Sabes? ¡Te felicito!


¡Creo que se necesitan muchos pantalones para
Hacer lo que hiciste!

¡La regaste, reconociste tu error y regresaste pidiendo


Perdón a tu papá!

¡Yo sinceramente te felicito!


¡Esto me enseña a mí a valorar a mis padres!
¡A pensar bien las cosas antes de hacerlas!

El hijo: ( alegre, trata de motivarlos )

¡Nunca olvidare la forma en que mi padre me recibió!


Yo pensaba que me iba a rechazar, que me iba a pegar
Le dio tanto gusto de que volviera, que hizo una fiesta
Familiar por mi....

Les confieso muchachos que llegue a pensar que yo ya no


Era digno de ser su hijo: pero él me perdonó...
¡Ahora sé que el amor de mi padre es muy grande!
Otro amigo: ( drogadicto )
¡Eres un romántico-sentimental!
¡Agarra la onda!
Los jefes ya están viejos y no nos entienden

Yo le pongo a la droga, a la tomada hasta en mi propia


Casa y mis jefes de ni cuenta se dan...

Mi propio padre lleva la botella y me emborracha....


Y mi madre es una mujer amargada: siempre se está quejando....

A mí ¡Que me importa cómo te fue!


Te fue mal porque “Tú no sabes nada de la vida”

El hijo: ( los sigue tratando de aconsejar )

¡Muchachos! No vale la pena dejar todo lo que tenemos.


Yo lo viví y no resultó.....
La vagancia es muy engañosa, yo pensaba igual que ustedes.....
Y caí hasta tocar fondo.....

No vayan hacer algo que luego se arrepientan toda la vida:


Yo tuve la suerte de contar con el amor de mi padre pero
¿Qué hay de sus propias actitudes?

( Los amigos se van dejándolo hablar solo )


¡Dios mío, ayúdalos! ¡Yo sé que tú no te complaces en la muerte
Del pecador sino en que cambie y se arrepienta!
¡Ayúdalos, están tan ciegos como yo lo estaba!
CUADRO PLÁSTICO
“LA EXPERIENCIA DE FRANCISCO”

Este cuadro se apoya en la experiencia de San Francisco, sobre todo, los


principales acontecimientos que marcaron su vida y lo configuran como autentico
todo para la Iglesia y un llamado para vivir el encuentro con Cristo que nos llama a
reconstruir su Iglesia ( la humanidad que amenaza ruinas ).

Objetivo: representar el proceso de conversión de un hombre que escucha el


llamado siempre interpelante de Dios a la santidad.

Los personajes del cuadro:

1.- Francisco
2.- El padre
3.- El obispo
4.- El limosnero
5.- El leproso
6.- Los amigos
7.- El moderador.

Enfoque del cuadro

¿Quién es Francisco?

No solo ha sido un hombre de su tiempo, si no que se ha convertido


prácticamente en un hombre que rebasado el espacio y el tiempo. Francisco es,
prácticamente cualquier persona, hombre o mujer que pasa por un proceso en el
cual realiza en su vida la consumación del fin el cual ha venido a esta vida.

Su experiencia es fresca, cercana a nosotros, ¿Quién de nosotros no ha


disfrutado de tiempos libres, de amigos y de diversiones?, ¿Quién no ha tenido
momentos de intimidad con Dios? ¿Quién no se ha sentido confrontado entre las
riquezas y la pobreza de los hombres de nuestro tiempo? También hemos tenido
la experiencia entre el contraste entre la visión de la vida de nuestros padre y la
nuestra, sobre todo en cuanto a búsqueda de realizaciones.

En nuestra vida hemos tenido que despojarnos de esquemas o maquillajes que


no han respondido a nuestras más profundas aspiraciones.
También, hemos pasado por noches oscuras en las cuales parece que todo pierde
su sentido y hasta Dios se oculta en nuestro camino.

La experiencia de Francisco, nos convoca a ver-juzgar-y-actuar a partir de


nuestras realidades y optar por el camino de la respuesta fundamental que de
forma concreta al llamado que Dios nos hace para realizar la misión para cual
hemos recibido la existencia.

La presentación de este cuadro se inspira además a partir de su encuentro con


el leproso hasta el momento en que culmina su vida desnudo, entregando su vida
en las manos de la hermana muerte.

En la experiencia de Francisco es un itinerario de búsqueda y de encuentro que


tuvo como inicio la experiencia de la guerra y de la cárcel, la enfermedad y la
visión en Espoleto, su encuentro con los pobres y los leprosos hasta su encuentro
con el Cristo de San Damián. Pasó por un largo proceso de “búsqueda,
descubrimiento y conversión” a una nueva vida de Cristo hasta llegar en los
momentos culminantes en la montaña Alvernia: es una experiencia de retiro, de
cumbre, de silencio, y de oración.

En la experiencia de Francisco, hay por lo menos cuatro momentos, aunque no


son los únicos, que nos dan la oportunidad de representar sumariamente el
itinerario de búsqueda, descubrimiento, encuentro, renovación y conversión.

1°- Francisco y su tiempo libre.

1.- Los amigos y las diversiones.


2.- Sus aspiraciones: caballero, noble.
3.- Sus sueños y realidades.

2°- Francisco y el leproso.


1.- El rey de la juventud.
2.- Su experiencia en Espoleto.
3.- Su experiencia entre los mendigos.
4.- Su encuentro con el leproso.
5.- Francisco ante el Cristo de San Damián.

3°- Una revolución llamada conversión.

1.- Entre la riqueza y la pobreza: el mendigo.


2.- Confrontación familiar: su padre.
3.- Rompimiento de estructuras: desnudamiento.
4.- Cuando el Señor le dio hermanos: la fraternidad.

4°- La noche de los sentidos.

1.- Francisco de la montaña del Alvernia.


2.- Su inventario convertido en plegaria.
3.- Una plegaria convertida en lucha.
4.- En lo profundo de la noche aparece el serafín.
5.- Una nueva aurora, una nueva vida: los estigmas
“Ya nos soy yo quien vive si no que es Cristo quien vive
En mí y llevo en mi cuerpo las señales de Jesús.

“Yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: Estoy crucificado en
Cristo..... Dios me libre de Gloriarme si no en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo,
por la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.(Gal. 2,19-20; 6,
14-18 ).

La experiencia de Francisco quiere ser “un alto en el camino” para reflexionar


sobre el sentido y dirección que le estamos dando a nuestra vida.
Esta experiencia se inserta en la espiritualidad de la cruz: de ahí surge la
contemplación del misterio de amor supremo del padre por la humanidad al darnos
a su propio hijo Jesús, quien dio su vida para consumar su obra de redención.

Es una experiencia de “dolor y de amor”. De dolor al reconocer nuestras


realidades (pecados); y de amor al reconocer el amor del padre que no regateó la
integridad de su hijo si que lo entregó como rescate por nuestra liberación.

Una noche, en lo profundo de la noche, después de un largo coloquio entre


Francisco y el Señor en el que le hombre se desborda ante el Señor manifestando
sus luchas y fracaso, sus miserias y pequeñez, ante lo grandioso del Dios altísimo
y poderoso. Después de haber recobrado la serenidad y la calma, con espíritu
sosegado pero absorto de admiración musitaba:

“Señor, ¿Quién eres Tú...... y quien soy yo......?

Y sabiendo que Dios era todo para el, espontáneamente con la confianza de un
niño ante su padre, dirigió al señor una doble petición:

“Señor mío que yo sienta en lo posible para un hombre, los dolores de tu


pasión en mi carne y que pueda experimentar en lo posible para un hombre en
esta vida: el amor tan grande y profundo que movió a dar tu vida por todos lo
hombres”.

Entonces, desde el cielo descendió una especie de meteoro incandescente de


cuyo fondo surgió la visión de un “serafín crucificado”. Los aires se expandían de
dulzura. Jesús era fuego, energía, dolor y gozo que se abatían sobre el alma y
cuerpo se Francisco.

A simple vista, la aparición semejaba un serafín cubierto con seis alas de oro
inflamadas. Pero al aproximarse la visión, Francisco pudo observar que debajo de
las alas se podía ver la figura de Jesús crucificado. El delirio se apoderó de
Francisco: era miedo, júbilo, admiración, pena infinita, gozo enloquecedor y dolor
sobre humano. Era como si en ese momento, todas las espadas del mundo,
juntamente con todos los panales de miel de la tierra cayeran sobre Francisco.
Fueron momentos en los cuales estuvo al borde de la muerte.

Le parecía estar en medio de una furiosa tempestad. De pronto sintió la misma


impresión como si hubiera caído un rayo luminoso sobre su cuerpo. Francisco
lanzó un grito desgarrador, preso de dolor sin límites. Luego dudaba si era dolor o
placer. A los pocos instantes sintió como si otro rayo de luz incandescente se
hubiera abatido abrasadoramente sobre todo su cuerpo. Y así se le descargaron
como 5 rayos.... Francisco llego a pensar que estaba viviendo sus últimos
momentos de su vida, y que ya estaba reducido a cenizas. Se había llegado a la
consumación: Francisco estaba unido a Cristo y Cristo estaba unido a Francisco.

Era como estar en la montaña del Sinaí, Francisco no sabía si estaba muerto o
vivo, su alma estaba invadida e inflamada por infinitos sentimientos de dolor y
amor, de amargura y de dulzura...... Por su mente y corazón desfiló como un
relámpago la historia de su vida y todo lo que el amor de Dios había hecho por él.
No sabía cuánto tiempo estaba pasando ni donde estaba.

En un instante desapareo la visión, Francisco tuvo la impresión de que la


tempestad estaba en calma y de que todo volvía a la normalidad...... Sobrevino
una gran quietud y un gran silencio, en el alma de Francisco se experimentaba
una gran paz, un descanso sosegado...

La luz de la aurora lo despertó, y fue a la luz de nuevo día que pudo comprobar
que sus manos y sus pies estaban traspasados, de su costado manaba un hilillo
de sangre. Miró a las montañas, a los valles y cerca de él al hermano León, su
único compañero en aquellos momentos, lo miró y lo amo....

Se había llegado a la consumación: Francisco estaba crucificado. Ahora


Francisco podía exclamar:

“Yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: estoy crucificado con
Cristo y ya no vivo yo si no que es Cristo quien vive en mí; ahora la vida que
vivo, la vivo en el hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.... Dios me libre
de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el
mundo está crucificado y yo para el mundo. Pues llevo sobre mi cuerpo las
señales de Jesús” ( Gal. 2,19-20; 6,14-17b ).

“Todo lo considero una pérdida ante lo sublime a llegar a conocer y


experimentar a Cristo Jesús, mi Señor, por quien he perdido todo y todo lo
considero basura con tal de alcanzar a Cristo y estar con él no por la justicia
que hay en mí, sino por la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de
Dios, apoyada en la fe, y conocerlo a él, el poder de su resurrección de entre
los muertos. Esto no quiere decir que ya lo haya logrado si no que continuo mi
lucha para alcanzar a Cristo, siendo él quien ya me ha alcanzado”. ( Flp. 3,8-
12).
¿Cómo puede Francisco continuar hoy, para los hombres y mujeres de nuestro
tiempo, un modelo de vida y dar sentido a la existencia?

Nos queda el camino de acercamiento, el camino del encuentro cuyo mensaje


nos conduce a la certeza clara y transparente de que no estamos solos y que
estamos hechos para una vida plena, para responder a la vocación a la que todos
hemos sido llamados: conocer el amor del padre y aceptar a Jesús su enviado
para nuestra salvación.

DESARROLLO DEL CUADRO:

1. Francisco y su tiempo libre.

El cuadro se inicia en un ambiente de jóvenes amigos que, en medio de música


de fiesta, se divierten contando sus aventuras. Entre ellos sobresale por su
entusiasmo un joven llamado Francisco. En un momento dado, los jóvenes
comienzan a hablar sobre sus aspiraciones en la vida. Cada uno comparte con
entusiasmo sus ilusiones e ideales: todos desfilan en sus compartir es
animados por Francisco que actúa como líder entre ellos. Al final solo queda
Francisco del cual solo esperan que les comparta también sus aspiraciones.
Todos le piden que hable.

TODOS: (con mucho entusiasmo e interés)


¡Sólo tú faltas Francisco! ¡Dinos qué es lo que vas a hacer en tu
vida...

FRANCISCO: ¡Bueno, yo quisiera llegar a ser una persona importante... un


hombre de éxito al que todos respeten!
¡Un hombre, como mi papá!

TODOS: (se ríen).

FRANCISCO: ¡Ya en serio, muchachos Yo quiero ser alguien grande en esta


vida!

¡Quiero llegar a ser un gran caballero y tener una dama, la


más preciosa a quien entregarle mi amor!

AMIGO 1: ¡Pero todo esto sólo son sueños ... !


AMIGO 2: ¡Es cierto! vivimos en un mundo donde todo ya está organizado: la
gente rica siempre será rica; los pobres siempre serán pobres ... Los
sueños son ...

FRANCISCO: ¡Amigo, los grandes ideales son los que


han dado sentido a las cosas!
¡Los hombres con grandes ideales son los que han marcado a la
historia!

¡Yo quiero ser un triunfador, no un perdedor que se conforma con


vivir por vivir: Yo quiero ser algo grande, no quiero ser un mediocre!

AMIGO 3: ¡Mira, Francisco, ándate con cuidado!


¿Qué no ves que los políticos siempre tendrán el poder?

AMIGO 4: ¡Todo ya está estructurado: ¿cómo crees que un muchacho como tú

llegue a transformar el mundo: ¡Despierta!

¡Creo que soñar nos hace daño, mejor sigamos con nuestra fiesta!
(burlándose) ¡Ya no sueñes, Francisco!

TODOS: (se ríen y afirman)

¡Sí, mejor quédate con tu padre! ¡Además, tu padre quiere que tú


seas como él!

FRANCISCO: ¡De veras muchachos, Yo voy a ser admirado por mucha


gente! ¡Ya lo verán!

TODOS: ¡sí, cómo no! (riéndose todos se van).

2. Francisco y el leproso.

MODERADOR:Las fiestas continúan. Francisco se consolida como el líder de los


jóvenes. En parte, por-que siempre él es el que pagaba las fiestas y los
banquetes; pero sobre todo, por su ánimo, su presencia, sus ideas y sus palabras.
Los jóvenes de su tiempo lo nombraron el rey de la juventud.

Un día Francisco se fue a probar fortuna. Le fue mal, y después de un tiempo en


que había estado preso regresó a casa después de que su padre pagó su rescate.
Estaba cansado y enfermo. A su regreso Francisco, ya no era el mismo, ya no
pensaba solo en él sino lo que luego le llamaba la atención era la situaci6n en la
que vivían los
pobres y marginados. Después de su enfermedad su visión de las cosas era
diferente, pas6 por momentos de depresión. Al sanar recuperó sus anhelos de
llegar a ser un caballero, entonces se decidió ir a Espoleto. Una noche, cuando
Francisco estaba acostado escuchó una voz:

VOZ: ¿FRANCISCO, QUE VALE MAS SERVIR AL ESCLAVO O AL


AMO?

FRANCISCO: ¡Por supuesto que al amo!

VOZ: ENTONCES ¿POR QUE QUIERES SERVIR AL ESCLAVO?


EN ESTE MUNDO, TODOS LOS HOMBRES, AUN LOS MÁS
FAMOSOS Y PODEROSOS: SON SIMPLES SERVIDORES... SOLO HAY UN
SOLO AMO Y SEÑOR...

FRANCISCO: Señor, ¿qué quieres que Yo haga?

VOZ: VUELVE A TU PUEBLO.


YA TE LO DIRE MAS TARDE...

MODERADOR: Francisco regresa y sus amigos al principio se burlaban de él,


incluso su padre se avergonzó y lo acusaba de ser un cobarde. Francisco volvió a
las fiestas pero ya nada le satisface. Francisco se queda atrás de sus amigos ab-
sorto en sus pensamientos:

AMIGO 1: ¡Oye Francisco! ¿Qué tienes?


¿Por qué ya no disfrutas con nosotros?
¡Eres nuestro rey!
¿Acaso estás enamorado y piensas en casarte?

AMIGO 2: ¿Qué tienes Francisco: es cierto que te


vas a casar?

-Francisco! ¡Despierta! (lo sacude)


AMIGO 3: ¡Francisco, joven soñador!
¿Estás enamorado?

FRANCISCO: (por fin reacciona)


¡Sí! ¡Estoy Pensando en casarme! ¡Eso es! ¡Me voy a casar
con la mejor dama que existe!

MODERADOR: Después de esto, todos se van alegres y contentos.


Enseguida aparece Francisco caminando solo...
FRANCISCO: ¡Señor! ¿Qué quieres que Yo haga?
¡Me has cambiado la ruta!
¡Ya no es lo mismo!
Indícame el camino que debo seguir
Ya nada me satisface... Las fiestas, las diversiones... todo me
parece indiferente.
(Levanta el rostro y mira al cielo)
¡Oh Alto y Glorioso Dios:
ilumina las tinieblas de mi corazón,
dame una fe recta, esperanza cierta
y caridad perfecta; sentido y conocimiento,
Señor, para cumplir tu santo y veraz mandamiento!

¡Ilumina las tinieblas que hay dentro de mí,


dame el sentido de lo divino y el conocimiento de Ti,
(TC 8; IICel 6) para que pueda cumplir tu voluntad!

Aparecen algunos pobres. Francisco va y convence a uno de ellos de cambiar


los vestidos por un rato. Por unos momentos se experimenta pobre entre los
pobres. Luego se los devuelve y regresa a casa. En su casa su padre nota el
cambio en su hijo.

PADRE: ¿Qué tienes hijo?


¿Por qué ya no vas a las fiestas?
Todos tus amigos te han venido a buscar.
Algunos dicen que tienes algo metido en la cabeza.

FRANCISCO: (no dice nada)

PADRE: ¡Bueno, por lo pronto tienes que trabajar!


¡Ve a llevar esta mercancía a este cliente!

(Francisco obedece dócilmente. Cuando viene de regreso de


pronto se encuentra con un leproso)

FRANCISCO: ¡Vete de aquí! (malhumorado)


¿Qué no sabes que la gente como tú no debe
andar entre nosotros?
¡Vete, eres asqueroso!

LEPROSO: (se retira huyendo)

FRANCISCO: Pero ¿qué he hecho? (recapacita)

¡Quiero servir al Señor con el corazón


pero con mi boca acabo u-e despreciar a éste pobre!
¡Espera, hermano! (corre y lo alcanza)
¡Perdóname, no pensé lo que te estaba diciendo!

LEPROSO: ¡No importa, ya estoy acostumbrado!


¡Quién rechaza a uno de nosotros, rechaza a todos!

FRANCISCO: ¡Ya no te rechazaré jamás!


¿Puedo ... ser tu amigo?

LEPROSO: (sorprendido e incrédulo)


¿Quién eres tú que mi amistad procuras?
¿Acaso esto es un nuevo capricho tuyo?

FRANCISCO: ¡No, no por favor!


¡quiero ser tu amigo!
¡te ofrezco mi amistad sincera!

LEPROSO: (con actitud de reclamo)


¡Yo soy el hombre! ¡Mi vida y mi cuerpo están infectados, con
toda clase de lepra!

FRANCISCO: (en tono compadecido e ingenuo)


¿Quién te contagió?

LEPROSO: (adopta una actitud menos dura pero firme)


¿Qué quién me ha contagiado?
La lepra está en todas partes:
es todo lo que sale del corazón
y mancha a todo hombre.

En este mundo los menos leprosos somos los que la llevamos


en el cuerpo. Otros, sin darse cuenta la llevan en su corazón...

Esa lepra en el alma: es lo que hace a los hombres injustos,


les mutila los buenos sentimientos.

Yo era un joven como, tú, disfrutaba de la vida. Un día quise


ser libre y en mi falsa libertad, me dejé arrastrar a toda clase
de ambiciones, y me corrompí en toda clase de vicios: me
convertí en un político manipulador, fui un violador de los
derechos de los demás, con mis pies pisoteé a los pobres y
necesitados, y aprendí a odiar, a ser rencoroso y soberbio, y
en mi orgullo renegué contra Dios.
Y aquí me tienes ¡mira mis manos, estoy podrido! ¿No
percibes el mal olor que sale de mi cuerpo?

FRANCISCO: ¡No importa, quiero ser tu amigo!

LEPROSO: ¡Amigo! ¿Qué significa ser amigo?


¡Es fácil tener amigos cuando lo tienes todo!

FRANCISCO: ¿Cómo se llama tu lepra?

LEPROSO: ¡Mi lepra tiene mil nombres!


¡Están clavados como mil puñales!
¡Tengo la lepra de la corrupción social!
¡Tengo la lepra del alcoholismo!
¡Mi lepra en la droga, estoy embrutecido!
¡Mira mi carne, tengo la lepra de la lujuria,
estoy sucio y soy asqueroso!
¡Yo soy la lepra de la prostitución:
me he revolcado en mil burdeles!
¡Ahora estoy estrenando una nueva lepra:
tengo SIDA, por eso todos huyen de mí!
(gritando)
¡Mí corazón está lleno de odio, de rencor
y desconfianza!
¡Esta es la lepra que abarca prácticamente
todos los males que amenazan con
llevar a la ruina a toda la humanidad!

FRANCISCO: (lleno de angustia y desesperación)


Y yo ¿qué puedo hacer?

LEPROSO: (llorando)
¿Aún no entiendes?
¿No escuchas el gemido del pobre?
Necesitas estar ciego y sordo para no ver ni oír
que todo se derrumba
¡Yo soy esa voz que necesitas escuchar!
¿Aún no lo comprendes?
(suavemente)
¡Ya lo entenderás más tarde... ! (se va)
(Preocupado Francisco lo sigue)

FRANCISCO: ¡Espera, no me has contestado si puedo ser tu amigo!

LEPROSO: ¿Aún quieres ser mi amigo?


¿Qué no sabes que estoy manchando tu reputación?
¿Estas loco? (gritando)

FRANCISCO: ¡A Cristo también lo llamaron loco!

LEPROSO: ¿No tienes miedo de que te contamine con mi lepra?

FRANCISCO: ¡No me importa! ¡Quiero ser tu amigo!

LEPROSO: ¿Quién eres tú? ¿Cómo te llamas? (extrañado)

FRANCISCO: ¡Yo soy Francisco, el hijo de Pedro Bernardone!

LEPROSO: ¡Ah! ¡Eres Francisco el soñador! (burlándose)

¡Eres el rey de la juventud!


¿Cómo te atreves a acercarte a mí? (enojado)
¿Quieres que todos te admiren por condescender
con un maldito leproso?
¿Te crees inmune a cualquier tipo de lepra que
llevo en mi corazón?

FRANCISCO: ¡No, sólo soy un simple hombre! (con sencillez)


¡Yo no pretendo nada! ¡Sólo quiero ser tu amigo!
¿No puedes creer que te ofrezco mi mano amiga?

LEPROSO: ¡Está bien!


Si quieres ser mi amigo: ¡quiero que me des tu ropa!
¡Quiero que me beses los pies y mis manos asquerosas!

(Francisco obedece dócilmente)

FRANCISCO: ¡Aquí esta, es tuya!

LEPROSO: ¡Ahora ponte mi ropa!

(Francisco se pone la ropa andrajosa del leproso)

FRANCISCO: ¡Gracias, amigo! (lo abraza) (se va a su casa)

(Al llegar a casa su padre lo recibe sorprendido)

PADRE: Pero ¿qué estás loco?


¿De dónde sacaste esos andrajos?
Francisco ¿qué voy a hacer contigo? (enojado, grita)
¡Quítate esa ropa!
¡Te prohíbo que me avergüences de esta forma!
¡Mira Francisco, si sigues en este plan te voy
a desheredar!
¡Puedo renegar que seas mi hijo!

(El padre se lo lleva a jalones, gritándole y golpeándolo)

(Francisco aparece de nuevo cuidando la tienda de su padre. Enseguida llegan


unos amigos, tratan de animarlo, lo invitan a una fiesta. Francisco intenta evadir
la invitación)

AMIGO 4: ¿Qué te ha pasado Francisco?


¡Ya no eres el mismo de antes!

AMIGO 5: Mira, cuando termines de ayudarle a tu padre te vas a


la fiesta: ¡aquí tienes la dirección!

FRANCISCO: ¡Está bien, por ahí llego!

(Llega el padre y entonces Francisco queda libre. Se va en busca de sus amigos,


pasa cerca de una pequeña capilla que está casi en ruinas y entra)

FRANCISCO: ¡Dios mío se está cayendo! (sorprendido)


¡Pobre Iglesia se está cayendo! (se sienta)
¿Quién podría reconstruirla?
¡Yo qué podría hacer, si soy tan sólo un muchacho!

(Francisco mira fijamente al crucifijo y continúa su diálogo con una actitud natural y
sencilla como estar hablando con una persona)

FRANCISCO: ¡Mira nomás, Señor!


¡Tu Iglesia amenaza ruina!
¡Señor, el otro día me encontré a un hombre extraño:
era un leproso!
¡Dijo tantas cosas... pero nos hicimos amigos!
Señor, ¿por qué hay tanta maldad y dolor?
¿Qué quieres que yo haga?
"Ilumina las tinieblas de mi corazón,
dame una fe recta, una esperanza verdadera,
y caridad auténtica; sentido y conocimiento, Señor,
para cumplir tu voluntad"
¿Reconstruir tu Iglesia?
¡Pero si soy tan sólo un muchacho!
¡Se va a ocupar mucho dinero!
¿Por qué Yo, Señor?
¿Por qué me pides esto a mí, Señor?
¡Soy tan sólo un muchacho!
¿Qué va a decir mi papá?
¡Me ha amenazado con renegar de mí!
¡El sólo piensa en su imagen, en su dinero!

¡Está bien, Señor: haré lo que pueda!

3. Una revolución llamada conversión.

(Francisco regresa a su casa alegre y entusiasta)

FRANCISCO: ¡Papá, fíjate que me encontré una iglesia ...


(El padre no lo deja terminar lo que iba a decirle)

PADRE: ¡Qué bueno que has llegado! i Te estaba esperando!


Tengo que salir un rato para atender un negocio.
Ya es tiempo de que dejes tus sueños de aventura. Necesito que te
pongas a trabajar: ¡juntos debemos hacer prosperar este negocio!
¡Todo esto es el patrimonio de la familia!

FRANCISCO: iSí, papá cuenta conmigo!


¡Fíjate que el Señor...!

PADRE: ¡No tengo tiempo para tus tonterías! (se va de prisa)

FRANCISCO: ¡Qué lástima!


Mi padre siempre está metido en su mundo...
Parece que yo no tengo lugar en sus pensamientos
¡Cómo me gustaría poder platicar con él y que él me
escuchara!
¡El Señor me está pidiendo que le ayude a reconstruir su Iglesia!
Pero, ¿de dónde voy a sacar lo necesario?
En Espoleto me preguntó que a quien valía más servir si al esclavo o
al amo...

Ahí tienen a mi padre, es un verdadero esclavo de sus ambiciones,


que nunca tiene tiempo para platicar, sólo se fija en mis defectos,
pero nunca me escucha...

MENDIGO: ¡Señor, deme una limosna por el amor de Dios!

FRANCISCO: ¡Ahora no, vuelve después!


¡Tengo hambre y frío!
¡Hace tres días que no tengo que comer!

FRANCISCO: ¡Ahora no vete!


¿Qué no ves que estoy ocupado?

MENDIGO: ¡Señor, deme una limosna por el amor de Dios!

FRANCISCO: ¡Por el amor de Dios!


¡Qué ciego estoy!
¡Pienso en lo que me ha pedido el Señor
y quiero servirlo y te estoy despreciando! ¡Perdóname,
hermano!

(Se despoja de su abrigo y corre a traer comida)

FRANCISCO: ¡Toma, cúbrete! .

¡Aquí tienes ponte a comer!


¿Sabes? ¡El Señor me está pidiendo que
Reconstruya su Iglesia! ¡Pero, no sé cómo!

MENDIGO: ¡Ya estás comenzando, hermano!


¡Ya estás comenzando!

(En esos momentos llega el padre. El mendigo trata de huir)

PADRE: ¿Qué está pasando aquí? (Muy molesto)


¿Qué está haciendo este malviviente en mi casa?

FRANCISCO: ¡Papá, es un pobre que tiene hambre y frío!

(Con mucha rabia, el padre despoja al pobre y lo corre a golpes)

PADRE: ¿Con qué derecho metes a mí casa a esta raza de gente?

FRANCISCO: ¡Papá, le he dado de mí ropa y de mi comida!

PADRE: ¡Tú no tienes nada! (gritando enfurecido)


¡Todo esto es mío! ¡Ya estoy cansado de tus locuras! ¡Ahora me
estas despojando de lo que es mío!
¡Eres un charlatán! ¡Eres un vividor!
¡Eres mi vergüenza!

FRANCISCO: ¡Papá cálmate, no es para tanto!

PADRE: ¡Maldito el día en que naciste!


¡Ojalá te hubieras muerto en la guerra!
¡Tú no tienes ningún derecho a regalar nada!
¡Tanto que he gastado en tus enfermedades...!

FRANCISCO: ¡PAPA POR FAVOR NO ME HIERAS DE ESA FORMA!


¡CRISTO NOS PIDE QUE COMPARTAMOS
NUESTRO PAN CON EL HAMBRIENTO...
QUE VISTAMOS AL DESNUDO!
¿DE QUE TE SIRVE TENER RIQUEZAS:
SI SIEMPRE ESTAS A LA DEFENSIVA
Y NO VIVES TRANQUILO?

PADRE: ¡cállate imbécil!


A Dios déjalo en paz, él está en su templo.
Todo eso es pura doctrina...
Pero aquí está la realidad: si no trabajas te mueres.

FRANCISCO: ¡PERO A ESE POBRE NO HAY QUIEN


LE DE TRABAJO! (grita)

PADRE: ¡Ya basta!


¡Ya te lo había advertido! (lo arrastra)
¡Te voy a desheredar!
¡Reniego de que seas mi hijo!

FRANCISCO: ¡POR FAVOR! ¡ME HACES DAÑO! (Grita)

(Llegan ante el obispo. El padre arroja al joven ante el obispo)

PADRE: ¡Señor Obispo, aquí le traigo a este bastardo!


¡Delante de usted quiero desheredarlo públicamente! ¡Reniego de
que haya sido mi hijo!

OBISPO: ¿Pues qué es lo que ha hecho tu hijo? (sorprendido)

PADRE: ¡Este infeliz, es un aprovechado, un vividor!


Desde que nació ha sido una carga para mí
Yo que siempre me he esforzado en trabajar
cumplir con mis obligaciones.
En cambio, éste siempre ha derrochado mi dinero
con sus amigos, en fiestas y tonterías...

OBISPO: iHijo mío! (mirando al joven)


¿Qué has hecho para que tu padre
esté tan enfadado contigo?

(Mientras se lleva a cabo este incidente, en silencio se hacen presentes algunos


pobres)
PADRE: ¡No le crea nada! (gritando)
¡Es un embustero, es un farsante!

OBISPO: ¡YA CALMATE, DEJALO QUE ME RESPONDA! (de pie)

FRANCISCO: ¡Sí, Señor, es cierto todo lo que ha dicho mi padre!


¡Sí, Señor, es cierto todo lo que ha dicho mi padre!
¡Yo no tengo nada!
¡He sido una carga para él,
me he atrevido a dar a los pobres
lo que no es mío!
¡Yo pensé que podía compartir:
mi pan con el hambriento,
mi ropa con el desnudo...

PADRE: ¿Pues quién te crees? ¿Un santo?


¡Todo lo que traes puesto es mío!
¡A mí me ha costado esa ropa!
¿Y tus fiestas?
¡Malagradecido!
Y ahora te pusiste a dar a los pobres
lo que no te pertenece
¡Eres mi vergüenza!
¡Todo mundo sabe las locuras que te he soportado!
¡Por eso, desde este momento:
te desheredo, te desconozco
ya no eres mi hijo!
¡Para mí tú ya estás muerto!

OBISPO: Francisco, hijo mío: ¿estás escuchando todo lo que dice este
hombre?
¿Tan malo has sido para merecer que tu propio padre te desconozca
y reniegue de ti?
¿Qué has hecho?

FRANCISCO: Señor, Yo creía que ser su hijo


era una alegría para él.
No pensé ser un estorbo.
Yo creía que siendo su hijo
podía disponer de nuestro patrimonio-familiar
para desarrollarme y crecer.
Y un día cuando fuera mayor
restituirle todo.
Yo pensaba que
podría platicar y ser escuchado...
siempre ha estado ocupado,
nunca ha tenido tiempo para m
por eso he buscado amigos,
por eso he andado en fiestas
para llenar el vacío que hay en mí...
Siempre quise llamar su atención...
Pero hoy el Señor me ha revelado una misión:
debo reconstruir su iglesia
que amenaza ruina ...

PADRE: ¡Ya cállate y acabemos con todo esto!

OBISPO: (se pone de pie y con su mano derecha detiene al padre ara que ya
no lastime más a su hijo)
Señor, ¿en verdad está usted decidido a desconocer ,
a este joven como su hijo?

PADRE: ¡Ese no es mi hijo, es un loco!


¡Es un maldito malviviente como todos los que andan con él

OBISPO: ¡Francisco! (se sorprende)

(Francisco, viendo que su padre mantiene su actitud de rechazo y que sus


palabras no son escuchadas, haciendo la señal de la cruz en la frente y en su
pecho se empieza a desnudar Para entregar su ropa a su padre)

FRANCISCO: ¡Aquí tienes tu ropa que tanto reclamas!


¡Si como dices que ya no soy tu hijo, toma tu apellido!
¡En adelante tú ya no serás mi padre...!
¡Me has vencido, tu siempre tienes la razón!
¡Ya no soy tu hijo!
¡Hoy, por tu propia boca he muerto para tí1
¡Desnudo nací y ahora desnudo me entrego
a la obra que Cristo me está pidiendo!
¡Perdona todas mis locuras,
ya no estaré más contigo!
¡Ahora puedo decir con toda libertad:
Padre Nuestro que estás en los cielos...!
¡Todo está concluido, ya puedes descansar en paz!

FRANCISCO: (Se dirige al obispo y luego señala al crucifijo)


Señor Obispo, ahora me entrego a una locura mayor:
ya no tengo nada, estoy desnudo.
No tengo familia, ni padre, ni madre,
"todo lo puedo apoyado en aquél que me conforta"
No más amigos, ni fiestas,
hay algo más importante que comenzar
(Francisco cae de rodillas mirando al cielo levanta sus manos)

¡PADRE, ME PONGO EN TUS MANOS,


HAZ DE MI LO QUE QUIERAS, SEA LO QUE SEA, TE DOY LAS GRACIAS,
ESTOY DISPUESTO A TODO,
LO ACEPTO TODO,
CON TAL DE QUE TU VOLUNTAD
SE CUMPLA EN MI
Y EN TODAS TUS CREATURAS.

NO DESEO NADA MAS.


PADRE, TE CONFIO MI ALMA,
TE LA ENTREGO CON TODO EL AMOR
DE QUE SOY CAPAZ,
TE ENTREGO MI CUERPO DESNUDO:
TU SERAS MI SEÑOR.

PORQUE TE AMO Y NECESITO DARME,


PONERME EN TUS MANOS SIN MEDIDA,
CON INFINITA CONFIANZA,
PORQUE TU, SEÑOR, ERES MI PADRE!

(el padre se retira y el obispo cubre a Francisco con su manto mientras que los
pobres también se arrodillan y lentamente se unen a la oración de Francisco)

FRANCISCO: ¡PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS (7)

OBISPO: ¡PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS (9)

POBRES: ¡PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS (9)

(Cuando Francisco termina el séptimo Padre Nuestro, se levanta y se acerca a


uno de los pobres y luego se retira)

FRANCISCO: ¡Toma, tú lo necesitas más que yo!

(Cuando todos terminan los nueve Padre Nuestros se retiran. Queda el lugar en
silencio)

A continuación se inicia el cuarto momento del cuadro. Francisco entra


vestido con hábito al llegar ante el crucifijo se arrodilla haciendo la señal de la cruz
en la frente y en el pecho.

4. La noche de los sentidos: montaña Alvernia.

1224: subida al Sinaí franciscano.


Francisco sube a la montaña del Alvernia en busca de re tiro, soledad y silencio.
Va cansado con el corazón cargado de inquietudes y de angustias.

Ha visto como la obra que el - Señor le ha encomendado ha crecido y se ha


desarrollado pero tomando ciertos caminos que él considera no corresponden al
ideal originario. Viene en busca de un descanso en el Señor, para desahogar
delante de él sus dudas y sus inquietudes. No viene a esconderse sino a buscar
el diálogo con Dios, que lo robustezca y le clarifique el sentido de lo que está
viviendo. Francisco sabe que sólo en el silencio se puede es cuchar a Dios.

Ahora bien, siempre que Dios quiere hablar con el hombre, lo atrae a la
cumbre de la montaña (cfr. Ex 19,3.20; 24,1). Y aun cuando el hombre ya esté en
la cumbre, Dios exige la soledad absoluta para entrar en intimidad absoluta.

Así, al igual que cuando Moisés entraba en diálogo con el Señor, Aarón y los
ancianos tenían que quedarse lejos (cfr. Ex 24, 2), también Francisco marcó
cuidadosamente un cerco a fin de que el hermano León no se acercara cuando él
entraba en diálogo con Dios.

Y ahí pasa cuarenta días en diálogo con el Señor. Durante ese tiempo
Francisco permanece retiro, soledad y silencio delante de Dios ...¿Qué pasó
durante esa cuaresma que vivió Francisco en la cumbre del Alvernia? Es un
misterio del cual sólo podemos pensar que tuvo que haber sucedido algo entre
Díos y Francisco por las señales que quedaron impresas en su cuerpo: los
estigmas. Después de esa experiencia, Francisco supo que no tenía por que
preocuparse por la suerte de su obra puesto que ella le pertenecía a Dios. Ese
día Francisco descendió de la montaña transforma do en un hombre de Dios
(cfr. IRe 17,2-7).

Siguiendo el ejemplo de los profetas, Francisco se abandona más y más a


la voluntad de Dios. Este abandono lo hará interiorizarse progresivamente en los
más secretas y profundas intimidades de Dios. Francisco vivi6 una experiencia de
soledad y abandono. Y fue durante ese tiempo que Dios despleg6 ante sus ojos
toda su gloria y esplendor (cfr. IRe 19,8-19). Cuando aparece ante los hermanos
Francisco es un hombre envuelto en llamas. Siempre atento a la voz de Dios, lo
único que le preocupa son los intereses y la gloria de Dios. Por eso la potencia de
Dios resplandecerá en sus gestos y en sus palabras. La soledad lo templ6 para las
empresas más atrevidas. Es una vida alternada: se oculta en Dios y resplandece
ante los hombres.

Este es el silencio que forja a los santos. Y a esto se refieren los siguientes
pensamientos: "El cristiano del mañana será un místico, uno que ha
experimentado algo, o ya no será nada" (K.Rahner) ; "Hoy el mundo necesita más
que nunca de una vuelta a la contemplación... El verdadero profeta será aquel que
venga de la montaña, cargado de mística y con ese brillo especial que sólo tienen
los hombres acostumbrados a hablar con Dios cara a cara" (Hortelano).

4.- ORACION DEL CUARTO PASO.

(de rodillas)

Señor,
aquí me tienes:
vengo ante ti,
en busca de paz en busca de consuelo...

Me siento solo y cansado:


¿Por qué, Señor ya no te siento como antes?
Me siento s olo y confundido...
¿Dónde estás, Señor?

Hay veces que he pensado que todo fue mentira,


como un sueño...
Yo te sentía, Señor.
Yo creía que ya no volvería a lo mismo de antes.
Yo pensaba que ya había acabado con todo esto...
Me siento solo, Señor,
¿dónde estás? ¿dónde estás?
He caído en muchos pecados...
Yo te había prometido que iba a cambiar ...
¡He caído tan bajo... y me siento tan sucio y débil!
¿Por que ya no puedo ser como antes?

Pero me enfadé de seguirte


y consentí los deseos de volver a mi vida pasada...
Y cuando caí por primera vez
perdí el sentido de todo: ya nada me importó
no hacía caso de nada
mis buenos amigos me buscaban
y yo no les hacia caso
no entendía razones...

Yo que quería rehabilitar a otros


de pronto ya nada me importaba:
sólo quería dejarme arrastrar y perderme
nada me importaba...

Y me dejé llevar por aquellos ...


pero en el fondo de mí ya nada es igual ...
siento en lo más profundo de mi corazón
un dolor que no puedo contener
quiero llorar, quiero gritar, quiero decirte
algo que ya no puedo callar: te fallé, Señor...

Mi familia (padres), mis hermanos, mis amigos


no me apoyan: me siento solo y vencido...
¿Quién podrá darme la mano?
¿Quién podrá darme consuelo?

(con las manos en la cabeza)

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué, Señor?


¡Háblame, Señor! ¡Quiero sentir tu presencia!
háblame, Señor! ¡Dame una nueva oportunidad!
¡Quiero saber que aun me amas ...

¡Necesito sentir tu amor en mi pobre corazón!


¡Dime que no ha sido inútil todo lo bueno que he hecho!
¡Háblame, Señor! háblame, no te quedes callado!
¡Escucha mi súplica!

¡Háblame! ¡Háblame! ¡Háblame!

(baja el rostro hasta tocar con la frente el piso y enseguida como tocado por un
rayo cae completamente por tierra tapándose el rostro con sus manos)

¿Por qué, Señor?


¿Por qué, Señor?

¡Todo parece ser un mal sueño, una pesadilla!

(vuelto hacia el suelo y golpeando suavemente el suelo con los puños y


levantando el rostro hacia el crucifijo)

¿Por qué, Señor?


¿Por qué lo permitiste?

¡Mira mis manos, están sucias!


¡Mira este corazón, tan lleno de tristeza y amargura!
¡Este corazón está lleno de miedo y cobardía!

(retorciéndose en el suelo como un gusano: desesperado)

(gritando)

¿Por qué? ¿Por qué, Señor? ¿Por qué?


¿Dónde estabas cuando caí?
¿Por qué respetas tanto mi libertad?
¿Por qué no me detuviste?

¿Dónde estabas cuando estaba cometiendo aquel pecado?


¿Dónde estabas cuando manchaba mi cuerpo?
¿Dónde estabas cuando me drogaba?
¿Dónde, Señor? ¿Dónde estabas cuando me embriagaba?
¿Dónde, Señor? ¿Dónde estabas?

¿Por qué me dejaste caer tan bajo, Señor?


¿Por qué no me diste una señal?

... Me estaba haciendo tonto...


Yo creía que ya la había hecho...
Pero caí, caí, Señor ...

(hablando suavemente)

¡Ayúdame, Señor!
¡He pecado! ¡He vuelto a mis vicios!
¡Me he dejado arrastrar por aquellos falsos amigos!

(levantando la voz hasta gritar desgarradoramente)

He pecado... he pecado y esto es lo que me duele mucho... ¡Ayúdame, Señor!


He pecado contra ti ya no aguanto más...

(Gritando desgarradoramente)

Perdóname, Dios mío...


Perdóname, Señor.

Yo fui quien me alejé de ti, Señor...


yo me alejé de ti ... te di la espalda ...

Y hoy, vengo ante ti


lleno de lodo
cubierto por mis pecados

libérame, Señor
Rompe mis cadenas

Perdóname, Señor
Perdóname ...
Dame una nueva oportunidad
Quiero vivir
no quiero perderme
quiero vivir

Ayúdame, Señor
perdóname, Dios mío

Quiero decirte:
que si aun te sirvo de algo
puedes contar conmigo

Porque te amo, Señor


Te amo...

(de rodillas con el rostro tocando el piso)

Te amo, Señor ...


Ayúdame, Señor ...
Perdóname, Señor ...

En estos momentos se inicia el cántico de las criaturas de la obra: "Venga


toda la gente". Mientras tanto Francisco es levantado por el hermano León.
Francisco bendice a los presentes y se retira. El canto sube de volumen hasta el
final.
CUADRO PLASTICO “LAS BESTIAS “

Este cuadro plástico se inspira en el texto del evangelio de (Mt. 12,43-45) y se


apoya en la personificación de los siete pecados capitales: soberbia, avaricia,
lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Cada bestia representa uno de estos pecados.
Hay una octava bestia que representa el propio egoísmo de la persona.

Objetivo: representar externamente el drama interior de los ataques de


nuestras vidas.
Poner a prueba la sensibilidad de los presentes ante la situación de los demás.
Provocar la intervención de los participantes a fin de suscitar un foro abierto de
dialogo para orientar la conciencia moral.

Los personajes:
Cada bestia debe estar sin camisa, con el dorso impregnado de aceite o
vaselina, con una media negra cubriendo el rostro, los pantalones rotos rasgados
y los pies descalzos.

La victima debe estar vestido normalmente, de preferencia con camisa blanca,


pantalones de color y tenis.

En cada embestida las bestias deberán de llevar en sus manos algún tipo de
pintura vegetal de color: negro, rojo, amarillo, azul, morado, blanco, verde y café
de modo que la ropa y el cuerpo de la víctima quede pintado con la mezcla de
todas las pinturas.

Desarrollo del cuadro:

Al inicio del cuadro se puede tener una buena ambientación con cantos donde
todos participen, incluso el joven que va a representar a la víctima.

Al término de la ambientación el joven queda en el centro de la sala de charlas,


sentado en el suelo escribiendo en un cuaderno, cuando de improvisto se le
acerca una de las bestias para tentarlo con mucha insistencia. El joven deberá
defenderse con mucha energía pero sin ponerse de pie nunca.

Cuando han pasado las siete bestias, se acerca la octava bestia atacándolo
con mucha fuerza e instantes después se le unen todas las demás bestias para
atacar al joven al mismo tiempo. La escena resulta impactante por los gritos tanto
de las bestias como los del joven que pide auxilio. De momento, las bestias lo
dejan tirado en el suelo con la ropa desgarrada.

El joven con el rostro pintado se arrastrará en el suelo levantado su rostro al


cielo y también sus manos pidiendo a Dios su ayuda. En su plegaria debe decir
cuáles son las tentaciones que lo están asaltando y manera de cómo se siente.
De pronto, lo atacan de nuevo las bestias juntas gritando mucho más fuerte,
arrancándole la ropa en pedazos y levantándole lo más alto que se pueda. El
joven debe gritar con todas sus fuerzas moviendo sus brazos y sus piernas.

De nuevo, el joven se queda en el suelo desnudo y todo manchado por la


pintura que le han dejado las bestias.

El joven pide ayuda al Señor arrastrándose y dirigiéndose a un crucifijo.


Cuando esta ante el crucifijo le grita con todas sus fuerzas, golpeando el piso con
sus puños. Luego llorando se arrastra a la puerta de salida. Cuando ya está fuera
de la representación, gritará diciendo: ( en tono de reproche )

¡Nadie me ha ayudado Señor, me dejaron solo


Todos veían como me atacaban esas bestias y
Nadie se levantó para darme la mano!

¡Yo esperaba que alguien se levantara y me defendiera!


¡Cómo es posible que nadie haya tenido el valor
De levantarse y venir en mí auxilio!

¡Me dejaron solo!

Después de unos momentos de silencio, el moderador dirige la siguiente


reflexión:

Imagínate que a uno de tus hermanos o a uno de tus mejores amigos le están
haciendo todo lo que acabas de ver.

Ponte a pensar que se lo están haciendo a una de tus hermanas o una persona
de la que más quieres....

En estos momentos ¿A cuántas personas les estará pasando lo mismo en la


vida real? En la calle, en algunas familias.... y tu ¿Qué has hecho?

Tú te has quedado ahí como simple espectador sin moverte y sin levantarte!
¿Creen ustedes que esto es puro teatro y que nada tiene que ver con ustedes?

¿Cómo es posible que ninguno haya hecho nada por él?

El muchacho pedía ayuda pero lo dejaste solo....


Y nadie fue capaz de levantarse para defenderlo.....

 Ahora bien, si en esta primera representación de las bestias los


participantes han reaccionado y se han levantado para defender y
proteger al joven víctima, se procede al foro abierto tal como está
indicado a continuación de la segunda representación de las bestias.
Medios para luchar contra los pecados capitales

Contra los siete pecados capitales deben practicarse siete virtudes contrarias :

Contra la soberbia, humildad.


Contra la avaricia, generosidad.
Contra la lujuria, castidad.
Contra la ira, paciencia.
Contra la gula, templanza.
Contra la envidia, caridad.
Contra la pereza, diligencia.

Pecados derivados de la soberbia:

La soberbia es el amor desordenado de sí mismo, induce a la persona a


estimarse más de lo que en realidad es. Algunos pecados derivados de la
soberbia son:

 La presunción: consiste en emprender cosas superiores a nuestras


fuerzas.
 La vanagloria: es el deseo desordenado de la propia alabanza.
 La ambición: consiste en el amor desordenado de la honra, de
poseer dignidades y de mandar sobre los demás.
 La vanidad: se manifiesta en el amor desordenado de la buena
estima de los demás.
 La hipocresía: consiste en disimular los propios efectos y de fingir
cualidades que nos son.
 La desobediencia: consiste en rehuir a la ley de Dios, a la ley de la
iglesia y a los preceptos lícitos de los superiores de los padres.
 La jactancia: es hablar desordenadamente de las propias
excelencias.
 La ostentación: consiste en hacer alarde de riquezas, bienes,
fortaleza, poder, hermosura o inteligencia propias.
 La altanería: consiste en hablar del prójimo con desprecio.

Cómo luchar contra la soberbia:

Contra la soberbia se debe luchar practicando la virtud de la humildad. Esta


virtud modera la desordenada inclinación de la propia excelencia, dando el preciso
conocimiento de nuestra pequeñez delante de Dios.
Pecados derivados de la avaricia:

La avaricia es el deseo desordenado de poseer bienes o riquezas. Los pecados


derivados de la avaricia son:

 La dureza de corazón: consiste en ir exclusivamente detrás del


dinero, sin importar con frecuencia las necesidades del prójimo.
 La injusticia violenta: es la manera brutal que se utiliza para
adquirir dinero, joyas, autos, objetos, etc....
 El fraude: engaño que se hace al prójimo por medio de la venta de
cosas inservibles o el aumento innecesario de los precios en el
comercio.
 El perjurio: juramento falso y sin necesidad parta conseguir bienes.
 La traición: consiste en quebrantar la lealtad, que debe existir entre
los contratos y negocios.
 La tacañería: se refiere a no gastar en las cosas necesarias o
realizar algunos gastos indispensables, con excesiva resistencia.

Como luchar contra la avaricia:

Contra la avaricia de debe luchar practicando la virtud de la generosidad. Esta


virtud nos inclina a socorrer a cualquier persona, de modo especial a los pobres,
tratando de ayudar en sus necesidades espirituales y materiales.

La lujuria y sus pecados derivados:

 La fornicación: cuando el acto sexual se realiza entre personas no


casadas y con consentimiento mutuo.
 El adulterio: es el acto carnal entre dos personas no unidas en
matrimonio entre sí de las cuales una, al menos cuando solamente
una de las dos personas casadas; y doble cuando las dos no los son.
 El incesto: acto sexual realizado entre consanguíneos ( hermana y
hermano, padre e hija etc...)
 La prostitución: acto sexual realizado por dinero o por otros
intereses.
 La homosexualidad: acto sexual realizado entre personas del
mismo sexo. Se llama lesbianismo o safismo cuando se realiza mujer
con mujer.
 La bestialidad: acto sexual realizado con animales.
 La masturbación: acto sexual realizado con el propio cuerpo;
también se le llama vicio solitario.
 El onanismo: interrupción del acto sexual para derramar el semen
fuera del lugar debido.
 El estupro: es el acto sexual utilizándola violencia.
 El rapto: acto sexual realizado a una mujer a la que se secuestró.
 La sodomía: acto sexual realizado de modo contrario a la
naturaleza.

Como luchar contra la lujuria:

Contra la lujuria se debe luchar practicando la virtud de la castidad. Esta virtud,


llama también santa pureza, regula la búsqueda del deleite sexual según el
dictamen de la recta razón ayudada por la fe. El sexo se ordena al matrimonio y
este a la procreación de modo primario y esencial.

La ira y sus pecados derivados

 El odio: Consiste en desear el mal al prójimo, ya sea porque es


enemigo o bien porque resulta molesta su presencia.
 La maldición: es cualquier palabra que expresa un mal deseo al
prójimo.
 La venganza: esto, es, devolver mal a otro por algún daño recibido.
 El furor: cociste en manifestar mucha cólera al prójimo.
 La contumelia: es pronunciar palabras injuriosas contra el prójimo
para dañar su honor.
 La blasfemia: decir palabras injuriosas ante Dios, la virgen, los
ángeles, los santos o la iglesia católica.
 El rencor: resentimiento tenaz que se conserva de una ofensa, con
resistencia para perdonar.
 La impaciencia: consiste en enojarse por no resistir los males propios
o ajenos.

Como luchar contra la ira:

Contra la ira de debe luchar practicando la virtud de la paciencia. Esta virtud,


ayuda sin tristeza de ánimo los males presentes, propios o ajenos.

La gula y sus pecados derivados:

La gula es apetito desordenado de comer y beber. Los pecados derivados son:

 En la comida: comer fuera de hora sin necesidad; con voracidad y


glotonería; en cantidades excesivas; o bien, ingerir alimentos muy
refinados y cuidadosamente condimentados para buscar mayor
deleite.
 En la bebida: tomar con exceso bebidas alcohólicas por puro placer
o con el fin de cometer otros pecados; tales como fornicar, robar
etc.....

Como luchar contra la gula:


Contra la gula se debe luchar practicando la virtud de la templanza. Esta virtud
enriquece la voluntad y la inclina a refrenar los diferentes apetitos sensitivos hacia
los bienes deleitables contrarios a la razón.

La envidia y sus pecados capitales:

La envidia es la tendencia a entristecer del bien ajeno, en cuanto rebaja


nuestra gloria y excelencia. Los pecados derivados de la envidia son:

 La tristeza: es, afligirse al ver el bien ajeno.


 El odio: deceso de un mal al prójimo.
 La detracción: consiste en denigrar la fama de los demás, hablando
mal de ellos.
 La calumnia: cuando se le atribuyen al prójimo defectos que no
tienen o faltas que no cometió.

Como luchar contra la envidia:

Contra la envidia se debe luchar practicando la virtud de la caridad. La caridad


nos lleva a amar a Dios por encima de todas las cosas y al prójimo por amar a
Dios.

La pereza y sus pecados capitales:

La pereza es la tendencia a la ociosidad o al descuido de los propios deberes.


Es también, un debilitamiento de la voluntad que rechaza cualquier esfuerzo y
trabajo que son necesarios para cumplir las propias obligaciones: los pecados
derivados de la pereza son:

 La vagancia: esto es, huir del trabajo.


 La indolencia: consiste en realizar los propios deberes con lentitud.
 La negligencia: actuar sin atención ni cuidado en los deberes
propios o ajenos.
 La pusilanimidad: tener pequeñez de ánimo para realizar los
deberes y cumplir son los preceptos. Se opone directamente a la
virtud de la magnanimidad.
 El tedio: Se refiere a la desgana o repugnancia para cualquier cosa
que cueste esfuerzo.
 La inconstancia: cambio de quehacer o de trabajo sin motivo
suficiente.
 La ascendía: disgusto por todas las cosas que se relacionan con
Dios. Suele dominarse también tibieza.
 La divagación de la mente: que se refiere a pensar cosas ilícitas.
Como luchar contra la pereza:

Contra la pereza se debe luchar practicando la virtud de la diligencia. Esta


virtud mueve a las personas a obrar con esmero y con espíritu de servicio en los
intereses propios o ajenos.
CUADRO PLASTICO: LOS NIÑOS - FRUTO DEL AMOR

Objetivo:
Se trata de hacer un llamado a la conciencia sobre el valor de la vida como un don precioso
de Dios: es un anuncio del derecho a la vida, es una denuncia del egoísmo y de las
estructuras de pecado.
Presentar la anticoncepción y el aborto como un egoísmo irresponsable.
Se busca tocar la conciencia moral sobre el valor de ser dadores de vida y de nuestros hijos
como un don de Dios.

Enfoque del cuadro:

"Dios tiene en su mano el alma de todo ser viviente y el soplo de vida......" (Job 12,10).

Toda vida humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte, es sagrada, pues la
persona humana ha sido amada por sí misma a imagen y semejanza del Dios vivo y santo.

Causar la muerte a un ser humano es gravemente contrario a la dignidad de la persona y a la


santidad del Creador. Desde su concepción, el niño tiene el derecho a la vida. El aborto
directo, es decir, buscando como un fin o como un medio, es una práctica infame.
Gravemente contraria a la ley moral.
La Iglesia sanciona con pena canónica de excomunión este delito contra la vida humana.

El niño debe ser tratado como una persona desde su concepción; el hijo en gestación debe
ser defendido en su integridad, atendido y cuidado médicamente como cualquier otro ser
humano.

Al final del cuadro plástico se abre un diálogo en sentimientos, motivando


a un diálogo profundo.
CUADRO PLASTICO: CRISTO DE BARRO

Objetivo:
Presentar una breve reflexión previa sobre la persona de Jesús, su vocación y
consumación de su obra.
Del mismo modo, presentar a la Iglesia como cuerpo de Cristo y lugar
de encuentro y celebración de nuestra fe.
Así, la realización del cuadro busca no sólo hacer reflexionar, sino
sacudir actitudes indiferentes que nos han llevado a vivir en estado de
divorcio entre fe y vida.
Hacer contemplar la forma de cómo con nuestra conducta no sólo
manchamos nuestra alma, sino que afectamos al mismo Señor
Jesucristo en su Iglesia.

Enfoque:
Jesucristo y la Iglesia, nuestra comunidad.

"¡Padre, en esto consiste la vida eterna:


En que te conozcan a ti, el único Dios verdadero
y a tu enviado Jesucristo!"

Dios nuestro Salvador, quiere que todos los hombres se salven y lleguen al pleno
conocimiento de la verdad.

Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres, por el
que nosotros debamos salvarnos, sino el nombre de Jesús. (Jn 17,3;
Itim 2,3-4; Hch 4,12).

Actualmente, nos encontramos ante un fenómeno de "aparente pérdida del


sentido de Dios", como consecuencia de la aceleración científica, tecnológica,
política de una nueva cultura económica, que se basa en el materialismo, la oferta
y la demanda, la utilidad y consumismo de todas las cosas.

Dios no es "un seno materno que nos libra de los riesgos y dificultades de la vida",
sino que, una vez creados en el Paraíso, nos corta el cordón umbilical y nos deja
solitarios en franca lucha por nuestra libertad y nuestra independencia.

Dios pasa por nuestra vida y nos dice: " Ahora sean adultos, empujen
el universo hacía adelante y sean señores de la tierra" (Gen 1,26).
El verdadero Dios, no es, pues, alienador, sino libertador que hace
grandes, maduros y libres a los hombres.

El cristianismo que hoy se necesita debe ser un místico, uno que haya
experimentado algo profundo, o ya no será nada.

Por tanto, Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre; por esta


razón, Él es el único mediador entre Dios y los hombres.

Ahora bien, la venida de Jesús al mundo es un acontecimiento que Dios quiso


prepararlo durante siglos. Todo el Antiguo Testamento, anuncia y espera la
llegada de Jesús. Juan el Bautista es el último profeta que llama la atención de la
gente y lo presenta como "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn
1,29).
“LAS BESTIAS II”

Esta segunda representación del cuadro de las bestias se inspira en el


resultado de la primera representación en la que los participantes no han podido
reaccionar ante el impacto del cuadro pero que hacia el final la reflexión dirigida
los predispone a responder.

Objetivo: Provocar la reacción de los jóvenes como respuesta al desafío que


se les ha puesto al final de la anterior. Se trata de que los espectadores rompan
con sus actitud de observador y se involucren a favor de la causa del débil, pero
esto dará pie para realizar un foro abierto y ayudar a una toma de conciencia de
que las bestias y los ataques es una experiencia interior.

Desarrollo del cuadro:

En esta ocasión, el cuadro se comienza mediante una ambientación de modo


que uno de los silencios se pueda escuchar de fuera de la sala de está llevando a
cabo la realización del cuadro.

Es conveniente que al término de una canción, uno de los dirigentes simule que
va a decir algo pida silencio y atención dando oportunidad para que los
participantes escuchen claramente lo que está sucediendo afuera e identifiquen el
desarrollo del cuadro.

Los participantes ciertamente van a reaccionar y saldrán en defensa y


protección de la joven víctima enfrentándose a las bestias.

Las bestias por su parte al ser enfrentados por los participantes reaccionarán
en su contra atacando verbalmente a cada participante con la misma intención con
la que atacaban al joven víctima en tono de reproche e ironía.

Las bestias se esforzarán en debilitar el ánimo de los participantes al hacerles


ver que también ellos han sido bestias de los demás.

Después de algunos momentos, el asistente espiritual o alguno de los


dirigentes detienen la lucha e invita a todos a que se sienten en el suelo.

En primer lugar, se pide que los participantes se sitúen en la derecha y las


bestias ala izquierda de modo que queden frente a frente. A la joven víctima se le
invita a sentarse a la derecha del moderador.

Enseguida, el moderador explica lo que es una bestia. Esto es, nuestras


diversas pasiones desordenadas que nos hacen la guerra y que muchas veces
son consecuencia de problemas familiares o sociales. Entonces, le va
preguntando a cada bestia: ¿Qué o quién te ha convertido en bestia?

Así, al pasar por todas, le pregunta finalmente a la víctima:


¿Qué o quién te ha convertido en víctima?

Luego que todos han escuchado las respuestas, el moderador se dirige a los
participantes: ¿Qué o quién creen ustedes que ha convertido a estos jóvenes en
bestias?

Al contestarse esto, el moderador pregunta de nuevo.

Si nosotros mismos hemos creado estas bestias, ¿por qué hemos salido a
defender a este joven si nosotros mismos hemos creado a estas bestias?

¿Hay un ganador? ¿Hay un perdedor?

El moderador continúa diciendo:

Estas bestias todos las llevamos dentro de nosotros mismos. Cada uno de
nosotros debe saber cuál es la bestia que más lo ha atacado y cual es a la que
más le teme.

¿Cuál es tu bestia?
¿Cuáles son tus bestias que has descubierto hoy?
¿A cuál más le temes?

Mientras tanto las bestias se retiran discretamente de las sala de charlas.


LA ESTATUA.
Nuestros ídolos. Cuadros
plásticos.

Este cuadro plástico se inspira en los siguientes textos bíblicos: Ex 32,7-8;


Mt 12,33-37; 15,10-20; Rom 7,14-25; Gál 5,19-21; Efe 4, 17-24. Se apoya en el
mensaje sobre la dignidad humana y la promoción social del documento de Santo
Domingo 157-168.228-229.

Objetivo:

Presentar la estatua como el resultado de nuestra idolatría que ha


pretendido sustituir a Dios en la vida de los jóvenes. Suscitar una reflexión
profunda sobre todo lo que degrada a la persona y su dignidad.

Los personajes:

I. El moderador.
II. Un joven que representa la estatua.
Es un joven delgado. Su cuerpo debe estar manchado
estratégicamente por varios colores, su cuerpo debe estar enrollado
por cinta de cassette, en diversas partes deben esta pegados
diversas etiquetas de licor; además todo tipo de cosas que
representa lo que más degrada y esclaviza al joven:

 Pornografía: jirones o títulos.


 Cinta de cassette en todo el cuerpo.
 Jeringas y diversos tipos de drogas.
 Etiquetas de marcas de bebidas.
 Condones...
 Diversos artículos de violencia.

Desarrollo del cuadro:

Se inicia el cuadro con música estridente ( no contaminada por mensaje


subliminal) pero demasiado fuerte. No se invita a nadie a que baile pero se les
deja que lo hagan mientras uno de los dirigentes intenta en vano exponer un tema.
Como nadie le hace caso el exponente se esfuerza en hacerse escuchar. Sin que
nadie se dé cuenta se coloca la estatua frente a todos en posición triunfalista.
De pronto se quita la música. Todo queda en silencio. Entonces el
moderador presenta la estatua. El que graba el video debe hacer tomas detenidas
de cada detalle de todo el cuerpo de la estatua desde el principio hasta el final del
cuadro. Del mismo modo se deberá grabar en general la expresión y respuesta de
todos los participantes.

MODERADOR: ¡Aquí tienen esta estatua que representa a cada uno de


nosotros! ¡Este es nuestro monumento adornado con todo lo
que nos hace felices!

¿Pueden ustedes identificar y explicar lo que representa cada


cosa que está sobre la estatua?

( Se recogen algunas respuestas )

¿Todo esto qué es lo que significa?

MODERADOR: ¡Esta estatua eres tú!


¡Esta cuajada de todos tus ídolos, vicios!

Grita Muchos de nosotros confesamos y decimos que Jesús es Dios


y que lo amamos mucho... pero eso es mentira.

¡La verdad es que lo hemos suplantado por todo eso que


adorna a esa estatua!
¡Esta estatua es el monumento a nuestro egoísmo, a nuestros
vicios y pecados... !
¡Ahí estas plagado de la música pesada que tanto te apasiona!
¡Ahí tienes todo lo que representa el abuso de nuestras
facultades sexuales, morales y espirituales!
¡Bebida, droga, pornografía... todo lo que te seduce!

Contempla la estatua de tu dios con el cual has sustituido a


Jesús...
Jesús te ha dado su vida, su palabra, el amor del Padre.
¡Ahí tienes a tu dios que te ha dado libertinaje, el placer de la
bebida, del sexo y de la droga!

Jesús te ha dado el perdón de todos tus pecados y la promesa


de una vida nueva...
Ahí tienes el monumento a tu egoísmo, a tu orgullo y soberbia,
a tu vanidad, a todo lo que te ha dado la gana hacer...

Contemplen a su dios y alábenlo... ( irónicamente)


(se inicia levemente la música del principio)

Grita: Pónganse a bailar ¿Eso es todo lo que les gusta no?


Ahí tiene a su ídolo:
El vino, el sexo, la droga...
¡Vamos, honren a su dios: bailen!

( Se sube el volumen de la música, mucho más fuerte que al principio casi


ensordecedor. Luego va disminuyendo poco a poco hasta quedar un profundo
silencio )

MODERADOR: ¡Contemplen su estatua: mírense en ella...!


¡Miren cómo tienen su propio cuerpo!

Cada cual identifique los objetos con los cuales ha cambiado a


Jesús...
¿Quién de ustedes ha hecho de la bebida un sustituto de
Dios?
¿Quién ha hecho de la pornografía y del sexo un sustituto de
Dios?
¿Quiénes han tenido la droga como su Dios?

Cada cual retire de la estatua aquello con lo cual ha sustituido


a Dios y destrúyalo...
(Ya que hayan despojado a la estatua de todo)

¿Van a dejar la estatua con esas manchas? ¡Límpienla!


¡Lávenla y límpienla con su propia ropa!

¡Devuélvete tu dignidad!

MODERADOR: Nuestro cuerpo es un templo de Dios:


Nuestra mente y corazón...

(Uno de los auxiliares la estatua


a fin de que luego de limpiarla la vistan. El que graba debe
tomar todos los detalles de la estatua y de la forma en que va
quedando)

Somos seres humanos que hemos sido creados por dios con
una dignidad que debemos defender...

No debemos dejar que nadie nos convierta en títeres...

Todo nuestro ser:


Nuestro cuerpo y nuestra alma
Le pertenecen a Dios.

Y no hemos sido rescatados por Cristo para volver a caer en


toda clase de esclavitudes.
Ya es tiempo de que despertemos:

Somos preciosos ante los ojos de Dios.

 Se concluye tomando en cuenta el desarrollo y la


respuesta que haya tenido el grupo.
 Hay que dejar bien clara la denuncia de todo lo que
amenaza y hace daño a todos los jóvenes y recoger las
opiniones sobre las diversas formas en que los jóvenes
son arrastrados a la perdición y las formas que todos
los jóvenes pueden desarrollar para protegerse unos a
otros. Anunciar lo que Cristo ofrece y enseña a los
jóvenes para que vivan de acuerdo a su dignidad de
cristianos. Hacer un llamado a los jóvenes y defender a
los demás.

 El cuadro se puede concluir con una oración


comunitaria en la cual se concretan los
compromisos a que nos conduce la enseñanza
de este cuadro.

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