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UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS


CARRERA DE DERECHO
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES Y SEMINARIOS

TESIS DE GRADO
“INCORPORACIÓN DE MECANISMOS TÉCNICOS
Y JURÍDICOS PARA GARANTIZAR EL PRINCIPIO
DE IGUALDAD ANTE LA LEY”

(Tesis para optar el grado de licenciatura en derecho)

Postulante: Daneska Paola Figueroa Loayza

Tutor: Juan Ramos Mamani

La Paz – Bolivia
2011

1
DEDICATORIA
A mis padres Marcos y Marianela que
siempre estuvieron con migo
apoyándome con todo amor y
dedicación cuando más los necesite.
Especialmente a la mujer más noble y
generosa que me inspiro para guiar mi
camino, todo mi Amor y gratitud a mi
querida Mamita Candelaria.

2
Agradecimiento
A la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la
Universidad Mayor de San Andrés, a todo el plantel
Docente quienes Coadyuvaron en mi formación
profesional.
Mis sinceros agradecimientos al Doctor Juan Ramos,
quien en forma paciente, permanente y voluntariosa
guio la presente tesis.
Mis amigos que apoyaron incondicionalmente
durante el Transcurso de mi Carrera Universitaria.

3
ABSTRACT
Es preciso tomar en cuenta que dentro del incumplimiento al principio de
igualdad ante la ley, no se ha realizado una correcta y efectiva aplicación de
este principio, ya que existen muchas deficiencias en los diferentes aspectos de
la aplicación e interpretación de la ley, tal es el caso de las diferencias
existentes en la sociedad ya sean políticas, económicas, raciales, sociales o
culturales. Además de la mala aplicación de la ley, o el incumplimiento de
funciones que existe en cuanto al trato igualitario de las personas por diferentes
factores, esto genera en cierta medida una inobservancia a los derechos
fundamentales establecidos en la Constitución Política del Estado y demás
disposiciones vigentes en el País.
Si bien no se han llevado adelante muchas alternativas para buscar solucionar
este problema y se pueda mitigar la discriminación existente en el trato de la
justicia a algunos sectores de la población regulando algunos aspectos dentro
del avance de la institución encargada del control de la administración de
justicia, aun existe muchas debilidades y falencias en la aplicación de las
disposiciones legales y es que con todas estas modificaciones y
complementaciones en la nueva Constitución Política del Estado donde se
aplica interesantes mecanismos para poder mitigar la discriminación en algunos
sectores de la población, pero hasta la fecha no se ha visto un cambio
realmente efectivo.
Para muchos, la igualdad podría tratarse de un ideal en toda la extensión de la
palabra y así inalcanzable; podría sugerirse también que estudios serios y
comprometidos sobre la igualdad y sobre sus implicaciones, permitirán
distinguir y comprender con claridad los alcances actuales de la igualdad
jurídica, así como también podrían prever las nuevas perspectivas de la
igualdad, en un derecho que se crea y recrea en una constante evolución.

4
INCORPORACIÓN DE MECANISMOS TÉCNICOS
Y JURÍDICOS PARA GARANTIZAR EL
PRINCIPIO DE IGUALDAD ANTE LA LEY.

1. IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA.

En la actualidad en nuestro país el tema de la discriminación y la desigualdad en el trato


de la justicia es un tema latente y muy comentado, existen permanentes reclamos de la
sociedad por esta situación, desde la agudización de los conflictos sociales en nuestro
país hasta los reclamos de la mala aplicación de la ley que de diferentes maneras
perjudica a la sociedad en su integridad.

Si bien no se han llevado adelante muchas alternativas para buscar solucionar este
problema y se pueda mitigar la discriminación existente en el trato de la justicia a
algunos sectores de la población regulando algunos aspectos dentro del avance de la
institución encargada del control de la administración de justicia, aun existe muchas
debilidades y falencias en la aplicación de las disposiciones legales y es que con todas
estas modificaciones y complementaciones en la nueva Constitución Política del Estado
donde se aplica interesantes mecanismos para poder mitigar la discriminación en
algunos sectores de la población, pero hasta la fecha no se ha visto un cambio realmente
efectivo.

Los mecanismos que se pusieron en práctica para poder garantizar la vigencia del
precepto constitucional que establece la igualdad ante la ley aun no ha logrado reducir
de manera significativa la desigualdad existente en algunos sectores de la población
considerando como uno de los aspectos para esta causa la diversidad cultural, la
desigualdad económica, con relación a la mala aplicación de la ley y por otro el maltrato
existente hacia algunas personas ya sean por factores raciales, sociales, económicos que
1
hace que se produzca esta discriminación, dentro de este ámbito es imprescindible
puntualizar el impacto que tiene la desigualdad ante la ley en nuestro país teniendo en
cuenta que cuando se produce la discriminación el Estado pierde credibilidad generando
susceptibilidad en toda la población, entonces es necesario establecer el impacto que
tiene la desigualdad en nuestro país y de esta manera proponer mecanismos técnicos y
jurídicos en función de reducir la desigualdad jurídica generando un bienestar para la
población.

2. PROBLEMATIZACIÓN.

- ¿En que medida afecta el incumplimiento del principio de igualdad ya que


esta comprendido como un derecho fundamental de la persona?
- ¿De que manera influye la transgresión de un derecho subjetivo de los
ciudadanos a obtener un trato igual?
- ¿Poseerá la legislación vigente una efectiva alternativa o solución para
combatir la desigualdad jurídica?
- ¿Del principio de igualdad surgirá un derecho subjetivo a favor del ciudadano
y una obligación para los poderes públicos?
- ¿Será el ejercicio del principio de igualdad ante la ley un límite al ejercicio
del poder legislativo?
- ¿Toda desigualdad de tratamiento legal violara el principio de igualdad?
- ¿Qué factores influirán en la violación al principio de igualdad ante la ley?

3. DELIMITACIÓN DEL TEMA DE LA TESIS.

3.1. DELIMITACIÓN TEMÁTICA.

Para estudio de la presente investigación, el objeto y el área de estudio están enmarcados


dentro del Derecho Constitucional en afinidad con la Declaración de los Derechos
2
Humanos, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano además de
circunscribirse en el área socio-jurídica y cultural del país por el impacto que genera la
desigualdad.

3.2. DELIMITACIÓN TEMPORAL.

Esta delimitación será considerada desde el año 2002 ya que a partir de esta gestión
empiezan a surgir con más fuerza los movimientos sociales los cuales traen consigo la
diversidad cultural, económica, política, social del país y abarcara hasta abril de 2009,
porque es en estas últimas gestiones donde se está dando mas transgresión al principio
de igualdad ante la ley.

3.3. DELIMITACIÓN ESPACIAL.

La investigación se desarrollará en el Poder Judicial de Bolivia dentro de la


administración Jurisdiccional de La Paz por que es desde ahí que el Estado a través del
Poder Judicial emplea mecanismos para la administración de justicia. Asimismo para el
análisis del impacto socio-jurídico y cultural de la desigualdad jurídica se tomará en
cuenta con mayor énfasis algunos sectores de la sociedad como ser el Defensor Del
Pueblo, Mujeres Creando y otros movimientos sociales del Departamento de La Paz ya
que existen oficinas y cedes sociales para el seguimiento de la administración de justicia.

4. FUNDAMENTACIÓN E IMPORTANCIA DEL TEMA DE


LA TESIS.

Uno de los temas más importantes para el desarrollo de la sociedad es la administración


de justicia y en consecuencia la seguridad jurídica que otorgan los administradores de
justicia al país, a raíz de esto el Estado y el Poder Judicial de Bolivia tratan de regular la

3
justa administración de justicia de manera eficaz y transparente como se encuentra
establecido en la actual Constitución Política del Estado.

Sin embargo es preciso tomar en cuenta que si bien se ha tratado de combatir el tema del
incumplimiento al principio de igualdad ante la ley, no se ha realizado una correcta y
efectiva aplicación de este principio, ya que existen muchas deficiencias en los
diferentes aspectos de la aplicación e interpretación de la ley, tal es el caso de las
diferencias existentes en la sociedad ya sean políticas, económicas, raciales, sociales o
culturales. Además de la mala aplicación de la ley, o el incumplimiento de funciones que
existe en cuanto al trato igualitario de las personas por diferentes factores, esto genera en
cierta medida una inobservancia a los derechos fundamentales establecidos en la
Constitución Política Del Estado.

Otro aspecto muy importante es la aplicación de mecanismos técnicos y jurídicos


relacionados con la realidad del país emergente de tratados internacionales: como ser: La
Declaración De Los Derechos Humanos, La Declaración del Hombre y del Ciudadano
(1789), normas que muchas veces no son muy utilizadas en nuestro ordenamiento
jurídico interno.

Asimismo es necesario tomar en cuenta que la desigualdad jurídica afecta a los sectores
más vulnerables de la sociedad y al mismo tiempo perjudica a la consolidación de un
Estado que pretende la justicia social.

Con estas puntualizaciones es necesario plantear una solución positiva y mecanismos


técnicos y jurídicos adecuados para que disminuya la discriminación, la desigualdad
jurídica pensando en una mejor calidad de vida y por ende en un mejor futuro para el
país para que de esta manera se pueda superar positivamente las desigualdades en la
administración de justicia para que no se produzcan mas enfrentamientos entre
bolivianos, dentro del marco de una armonía legislativa y una mejor administración de
justicia.
4
5. OBJETIVOS DEL TEMA DE LA TESIS.

5.1. OBJETIVO GENERAL.

Establecer el impacto que tiene la desigualdad jurídica en la sociedad y en la


credibilidad de la población respecto a la administración de justicia y proponer
mecanismos técnicos y jurídicos adecuados para disminuir la desigualdad ante la
ley.

5.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS.

- Investigar las causas que conllevan a la desigualdad ante la ley, para así
analizar las consecuencias que trae la desigualdad jurídica en la sociedad.

- Determinar la deficiencia que tiene la legislación actual en relación al


incumplimiento del principio de igualdad ante la ley, para así establecer
mecanismos técnicos y jurídicos para garantizar el cumplimiento de los
principios, valores, derechos y deberes que tenemos todas las personas.

- Sistematizar las proposiciones en un proyecto para crear un Juzgado anti


corrupción.

6. HIPÓTESIS DE TRABAJO.

“Una adecuada implementación de mecanismos técnicos y jurídicos, reducirá el


incumplimiento al principio de igualdad ante la ley, además de fortalecer la
credibilidad de la sociedad en la justicia y reducir el impacto negativo que
genera en la misma”

5
6.1. VARIABLES.
6.1.1. INDEPENDIENTE.
“Implementación de mecanismos técnicos y jurídicos adecuados para
el cumplimiento del Principio de Igualdad y el fortalecimiento de la
credibilidad de la sociedad en la justicia”.

6.1.2. DEPENDIENTE.-
“Reducirá la desigualdad ante la ley y aumentara la credibilidad en
justicia”.

6.2. UNIDADES DE ANÁLISIS.


- Mecanismos
- Técnicos
- Jurídicos
- Incumplimiento
- Principio
- Igualdad ante la ley
- Impacto negativo
- Sociedad
- Fortalecer
- Credibilidad
- Justicia

6.3. NEXO LÓGICO.


- Adecuada
- Reducirá
- Incumplimiento
- Fortalecerá

6
7. MÉTODOS A UTILIZAR EN LA TESIS.
7.1. MÉTODOS.
7.1.1. GENERALES.-

Los métodos generales empleados en la presente investigación son los siguientes:

Método Deductivo.- Partiendo de conocimientos, conceptos generales y


doctrinales para llegar a la realidad Boliviana y su respectiva regulación en la
ley. Este método es empleado estudiando en primer lugar de manera general el
incumplimiento al principio de igualdad que se encuentra previsto a nivel
mundial como un derecho fundamental de todos los seres humanos y así
enmarcarnos dentro nuestra realidad y determinar el impacto que produce en el
país.

Método Dialéctico.- Este método nos sirvió para ser un estudio de toda la
normativa vigente relacionada con el principio de igualdad ante la ley para
establecer como se aplica esta normativa en nuestra sociedad y las razones que
llevan al incumplimiento de este principio que esta constitucionalmente
establecido, así de esta manera analizando estos parámetros (tesis y antítesis)
pudimos tener una información clara y precisa con relación a la realidad del país.

Método Comparativo.- Con el fin de comparar los datos que se suscitaron en las
diferentes gestiones delimitadas en la presente investigación y analizar el
incremento o disminución del incumplimiento al principio de igualdad ante la
ley.

7
Método Estadístico.- Es aplicado para realizar un análisis de los datos y cifras
obtenidas y tener la certeza de las estadísticas como cifras y datos confiables y no
así de cifras negras que pudieran alterar las conclusiones y resultados del tema.

7.1.2. ESPECÍFICOS.-

Dentro de los métodos específicos del derecho se emplearon:

Método Exegético.-
Para hacer un análisis exhaustivo de toda la normativa vigente en nuestro país
que contenga el principio de igualdad ante la ley y poder tener un conocimiento
de cómo es utilizada esta normativa en la realidad social de nuestro país y para
evitar las deficiencias de toda la normativa referida a este principio para que
pueda existir un manejo adecuado para que se pueda disminuir el incumplimiento
de este principio.

Método de la Interpretación.-
Para interpretar el sentido de toda la normativa referida al principio de igualdad,
para comprender su verdadero y correcto fin de estos mecanismos
implementados para establecer bases teóricas y doctrinales con relación a la base
para la normativa referida al principio de igualdad ante la ley.

8. TÉCNICAS A UTILIZARSE EN LA TESIS

Ya que la información es una de las etapas más importantes del proceso de


investigación, dentro de este contexto las técnicas utilizadas para la presente tesis son:
Dentro de las técnicas cualitativas se realizo la recolección de información y son las
siguientes:

8
OBSERVACIÓN.- Como técnica base en el desarrollo del trabajo tomando en cuenta
que se utilizo la OBSERVACION DOCUMENTAL por la elaboración de fichas
bibliográficas y la recolección bibliográfica materializada en los diferentes tipos de
documentos, libros, actas, informes, etc.

Ya que se manejo determinadas variables ya diseñadas con relación al incumplimiento


del principio de igualdad ante la ley.

Dentro de las técnicas cuantitativas se utilizo la:

ENTREVISTA.- Porque a través de este medio se consiguió los datos de la sociedad, de


las autoridades encargadas de administrar justicia y demás funcionarios del Poder
Judicial de Bolivia y todas las personas relacionadas con el tema para establecer el
impacto que tiene el incumplimiento del principio de igualdad ante la ley en la sociedad
del país.

9
INTRODUCCIÓN

La igualdad jurídica se convirtió en algo especialmente, desde el momento en que dicho


principio se constituyó constitucional o jurisprudencialmente como una de las columnas del
Estado, y el mismo se puede hacer valer ante los tribunales.

En consecuencia, se analiza, con profundidad, jurisprudencia y doctrina sobre diversos


aspectos de igualdad jurídica en Bolivia, elementos que le sirven para fundamentar su
criterio y que auxilian al lector a actualizarse con dicho material que, a su vez, puede ser de
utilidad a la doctrina y a la jurisprudencia boliviana. Ahora bien, el principio de igualdad se
fortalece y rejuvenece con el mandato de no-discriminación, mismo que las Constituciones
han ido incorporando. Se realiza un buen estudio del mismo, basada en los diversos y
múltiples instrumentos nacionales e internacionales que lo precisan.

La palabra igualdad se utiliza frecuentemente cuando se habla del derecho y de los valores
superiores del orden jurídico. También es de uso frecuente en discursos políticos
principalmente con fines electorales y se le concibe básicamente como una meta.

Puede hablarse también de igualdad y referirse exclusivamente a cuestiones de género, de


igual manera, puede utilizarse la misma palabra para hacer una aguda crítica sobre su
inexistencia y referirse al estado de miseria o de desigualdad de unas personas con respecto
a otras.

Para muchos, la igualdad podría tratarse de un ideal en toda la extensión de la palabra y así
inalcanzable; podría sugerirse también, que es un mero valor cuyo contenido se extingue en
una sola buena intención.

La igualdad se presenta así como algo de lo que todos pueden hablar e interpretar de
diversas maneras; sin embargo, la igualdad jurídica tiene manifestaciones explícitas y genera
obligaciones muy concretas. De manera que habrán de identificarse los campos de su
aplicación y los sujetos vinculados a su promoción, para entonces contar con elementos
10
suficientes que expliquen la manera en que puede ponerse en marcha, al tiempo que pueda
también hacerse exigible.

La investigación en este sentido es imprescindible, en la medida en que las estrategias de la


igualdad, parecen ser especialmente polémicas y su puesta en marcha, sin un sustento
teórico vasto, difícilmente podría asegurar su legitimidad y apoyo por parte de la sociedad.

Por otro lado, estudios serios y comprometidos sobre la igualdad y sobre sus implicaciones,
permitirían distinguir y comprender con claridad los alcances actuales de la igualdad
jurídica, así como también, podrían prever las nuevas perspectivas de la igualdad, en un
derecho que se crea y recrea en una constante evolución.

El objetivo general de este trabajo es proporcionar algunas herramientas que contribuyan a


clarificar y desmitificar los mecanismos jurídicos de la igualdad en el derecho; para ello, se
ha recurrido a divisiones teóricas tales como: igualdad ante la ley, igualdad en la ley,
igualdad en la aplicación de la ley, el mandato específico de no discriminación y finalmente,
la igualdad sustancial. Estas divisiones son teóricas, pero el orden de aparición sugerido
obedece a la propia evolución lógica e histórica del principio. Cada una de las
manifestaciones de la igualdad define alcances diferentes y establece obligaciones
específicas para los poderes públicos e incluso para los particulares. Sin embargo, todas las
manifestaciones del principio guardan muy estrecha relación con las dimensiones que le
anteceden y que le sucederán; de manera tal, que puede afirmarse que el principio de
igualdad es ambicioso y se ha ido ensanchando con el paso del tiempo, a través de las
demandas sociales y de los fines perseguidos por el Estado y el derecho.

La estructura que se ha elegido para este estudio permite distinguir, en un primer capítulo,
entre nociones de contenido histórico, haciendo hincapié en la evolución de la igualdad de
las personas como así también realizando el estudio de la revolución francesa.

En el segundo capítulo se referirá a nociones tales como identidad, semejanza y equidad, a


fin de establecer las precisiones conceptuales necesarias para poder comprender la noción de

11
igualdad y con esta misma finalidad, se estudia la fórmula clásica de la igualdad y su
relación con la justicia: “tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales”.

En el capítulo tres, se reflejará todo lo concerniente al Marco legal en cuanto a la igualdad


de las personas, analizando la constitución política del estado como también la legislación
internacional y derecho comparado.

En el Cuarto capítulo abordaremos la parte práctica, es decir la comprobación de la


hipótesis, realizando un estudio de campo, utilizando encuestas las que nos permitirá realizar
una comprobación a nuestra hipótesis planteada.

Finalmente en el quinto capítulo se elaborarán las correspondientes conclusiones y


recomendaciones acordes a los resultados del trabajo realizado.

12
CAPÍTULO I
ANTECEDENTES HISTÓRICOS

1.1. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PRINCIPIO DE


IGUALDAD.

Esta línea temporal contiene las fechas de algunos de los principales avances que ha
realizado el hombre en el área de los Derechos Humanos y la dignidad humana. Esta
historia que se ha caracterizado por ser inestable, porque muchos derechos que fueron
otorgados tras el resultado de largas y duras luchas durante siglos, son luego ignorados y
pisoteados durante períodos de intolerancia, por considerarse unos mejores que otros o
por simplemente pensar que no todos somos iguales considerándose unos mejores que
otros.

La promesa de construir un mundo mejor yace en la lucha de las diferentes sociedades,


así como, en las acciones que se toman para establecer y respetar los derechos humanos.
Todavía se considera a la Antigua Grecia y Roma (ambas sociedades con antecedentes
esclavistas) como la única base de todos los principios democráticos que son valorados
en el mundo occidental. A pesar de esto, otras sociedades, antes y después de ellos, se
han realizado significativas contribuciones al desarrollo de los derechos humanos y de
los ideales democráticos. Quizás la expresión más temprana del intento de establecer los
derechos humanos puede ser encontrada en el Código de Hammurabi (Hammurabi) en
Babilonia en el 1700 A.C. Este antiguo código de leyes contiene cláusulas que intentan
proteger al individuo contra el uso arbitrario de poder, es decir, el débil contra el fuerte.

Es importante analizar el avance que se ha ido dando respecto a la evolución de la


igualdad, es importante remarcar que algunas de las declaraciones enunciadas aquí no
siempre incluyen a todos los seres humanos. Grupos minoritarios tales como mujeres,
negros, judíos y homosexuales han siempre sido excluidos de los derechos humanos
13
otorgados por otros. Por ejemplo, la Declaración de la Independencia de los Estados
Unidos de 1776 no extiende los derechos humanos a los esclavos. La acta del
parlamento que anulo la esclavitud en Gran Bretaña y el resto de Reino Unido no sucede
hasta el año 1833. En los Estados Unidos, la Proclamación de la Emancipación que
permite la liberación de los esclavos del sur no sucede hasta el año 1928. En Alemania
esto ocurre en 1918 y en Austria en 1919. Es importante considerar que los más
importantes pasos a favor de los derechos humanos ocurrieron en las afueras del
hemisferio occidental. Por ejemplo, mucho antes de que la mujer pudiese votar en
Europa y los Estados Unidos, las mujeres que pertenecían a la tribu de los Iroqouis en
Norteamérica poseían derechos para votar.1

A continuación examinamos los más importantes logros realizados por individuos,


culturas, religiones y naciones en los últimos 2.500 años, para que se pueda analizar que
todos somos iguales y tenemos los mismos derechos.

Siglo V A.C.: La tragedia Antígona de Sófocles elevó la conciencia individual sobre la


ley e introdujo una nueva dimensión a la concepción de la ley, aproximándose a los
derechos de los individuos.

Siglo IV A.C.: Platón desarrollo el concepto de Justicia y su pupilo, Aristóteles, la idea


de igualdad.

Siglo III A.C.: Meng-Tsu reflexionó sobre una sola pregunta: Es el individuo menos
importante que el rey? Un siglo mas tarde, Sien-Tsu sostendrá que lo hace a una
sociedad posible son los derechos de los individuos.

En el Siglo III: Seneca afirmó la santidad de la vida humana.

1
Quintano Repolles, A, óp., Citas pág. 221.

14
En el Siglo V: La cristiandad proclamo que todas las personas son iguales bajo la mirada del creador, y
en el nombre de la libertad de conciencia, San Agustín elevó a la justicia sobre la ley. Los Q’Uran
proclamaron que ser humano es un mérito de respeto incondicional.

La Carta Magna que en 1215, fue la verdadera precursora de todas las modernas
declaraciones sobre los derechos humanos, al garantizar los derechos y las libertades del
individuo, la protección de los derechos del inocente, otorgando la libertad del
movimiento y justicia natural.

En 1689 se da: La Carta de Derechos (Bill of Rights) en Inglaterra constituyó la base de


la Constitución Inglesa y representó la victoria sobre el absolutismo de los Estuardos y
la consolidación de los derechos del parlamento y de los ciudadanos. También alcanzó
parte del poder compartido entre el monarca y los señores propietarios de las tierras en
Inglaterra. Filósofos franceses tales como Jean Jacques Rousseau sostuvieron que existía
un acuerdo preestablecido entre el gobierno y sus dirigentes. En este contrato se
explicaban los derechos y obligaciones de cada uno.

La Declaración de la Independencia de los Estados Unidos producida en 1776,


proclamó que “todos los hombres son creados iguales”. En ella se declara que existen
una serie de derechos inalienables, tales como la vida y libertad que deberán ser
respetados. Los gobiernos han sido instituidos para garantizar estos derechos y para
asegurar el bienestar del pueblo. Siempre gobernando con su total consentimiento. En
el siglo XVIII, los filósofos del Iluminismo reincidieron en estas ideas, con el objeto de
encontrar sociedades que se basaran en principios democráticos, que garantizasen la
igualdad, ante la ley, de sus ciudadanos.

En Versalles, Francia, la constitución nacional fue establecida. Ésta fue la Declaración


de los Derechos del Hombre y del Ciudadano este acontecimiento se dio en 1769.

15
Definieron derechos naturales que fueron considerados inalienables y sacrosantos, lo
mas preciados de estas libertades son, por ejemplo:

Articulo 1) los seres humanos nacieron libres, iguales y tienen derechos.


Artículo 2) La obligación de toda asociación política es preservar los derechos naturales
de las personas, los derechos de libertad y propiedad, seguridad y el derecho a resistir
ante la opresión. El énfasis se encontraba básicamente en los derechos civiles y políticos.

Las Diez Enmiendas de los Estados Unidos, realizada en 1971, (Bill of Rights)
incorporaron las ideas de libertad de expresión, prensa y derecho a un juicio justo. Las
Enmiendas fueron originarias a la nueva Constitución de los Estados Unidos y fueron
incorporadas a la misma. Thomas Paine escribió Los Derechos del Hombre, basado en
los principios democráticos e ideas de la Revolución Francesa. Edmund Burke sostuvo
que la ignorancia, el abandono y el desprecio por los derechos humanos son las únicas
causas de la miseria humana.

Las naciones que desafiaron a Napoleón se encontraron en Viena, en 1815 se


manifestaron fuertes declaraciones en contra de la esclavitud; poniendo especial énfasis
en la protección de los derechos humanos, tal como, la libertad de religión.2

La Declaración Universal de los Derechos Humanos que se firma en 1948, después del
Holocausto de los judíos, el genocidio de los gitanos y otros actos de barbaries
realizados por los nazis en la Segunda Guerra Mundial, la conciencia de la humanidad se
transformó tan profundamente que la Asamblea General de las Naciones Unidas decide
adoptar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como, el derecho a la
auto-determinación de pueblos. Estas declaraciones tienen como base principios
morales donde prevalece ante todo la fe social y política de unir a todos los ciudadanos
del mundo en una gran familia. También, se encuentra latente la esperanza de crear un

2
Valencia Vega Alipio, Fundamentos del Derecho Político, pág. 200.
16
orden universal, donde los derechos y obligaciones de los hombres estén claramente
establecidos. 3

Breve resumen de las provisiones contenidas en la Declaración de los Derechos


Humanos:

Principios Generales de libertad e igualdad Artículo 1-2


Derechos individuales y libertad Artículo 3-11
Libertades fundamentales, intelectuales y Artículo 12-17
Espirituales derechos políticos
Derechos económicos, sociales y culturales Artículo 18-27

Estos hechos acontecieron al pasar el tiempo, siglo tras siglo el hombre fue logrando que
se le reconozcan sus derechos y fue luchando contra la desigualdad, consiguiendo se
dicten normas para la aplicación a todos los hombres sin distinción de raza, clase social,
religión, ideología, etc.

Para que se pueda lograr identificar cual es el factor que ocasiona que se produzca la
desigualdad entre los hombres, desde tiempos antiguos en la evolución del hombre.

1.2. LA REVOLUCIÓN FRANCESA.

Los hombres, desde tiempos muy remotos, se diferenciaron en libres y esclavos, en


nobles y plebeyos.

Las desigualdades sociales y las condiciones particulares de cada ser humano en la


sociedad, dieron lugar a una conceptualización y aplicación de la ley distinta para cada

3
Declaración de los Derechos Humanos, Folleto de ONU, pág. 2

17
individuo. Las diferencias sociales y económicas, culturales, raciales, determinaron las
clases de sanciones. En el Derecho Romano, la calificación jurídica demandaba diferente
clase de pena, según la condición social de las personas. Posteriormente, esta
desigualdad de las personas ante la ley, fue tomada por la ley Visigótica.

Era frecuente el castigo más severo para la gente humilde y de bajos recursos, y la
sanción mas leve, para los poderosos y grandes señores. La máxima expresión de
desigualdad, estuvo representada, por los fueros especiales, los tribunales de excepción y
las comisiones extraordinarias.

El cristianismo, como movimiento social, implanto su convicción de la igualdad esencial


de todos los hombres y la fraternidad que debía unirlos, por ser hijos de un mismo Dios.
En un mundo dividido entre libres y esclavos, fundado precisamente en la desigualdad,
estas ideas se convirtieron en una fuerza transformadora. A la caída del Imperio
Romano, el mundo entro en una nueva era, con el Principio Cristiano Fundamental: La
Abolición de la Esclavitud.

Europa estuvo trascendida de las ideas cristianas de Igualdad y Fraternidad, de tal modo
que la autoridad careció de signo absolutista que caracterizo al Emperador Romano,
CESAR y Dios al mismo tiempo. Regia en lo espiritual el papa y en lo temporal, El
Emperador, dos autoridades supranacionales universalmente reconocidas. El Sacro
Imperio Romano Germánico de Carlo Magno encarnó históricamente estas
concepciones.4

A la muerte de Carlo Magno, se extendió la fragmentación del feudalismo y renació la


tradición absolutista heredada del Imperio Romano.

4
Revista Hechos, La gran revolución, Chile, 1969, Pág. 74
18
El siglo XVIII represento la era en que el absolutismo de derecho divino, aquella
doctrina según la cual el poder del Rey emanaba directamente de Dios, vivía sus ultimas
décadas en una Europa que ya habría sus puertas a las ideas libertarias que fueron
implantadas en la Revolución Francesa.

A partir de la revolución de 1789, se establecieron nuevas formas de organización


política, social y económica. Surgieron nuevos usos y costumbres que se expandieron a
Europa y al resto del mundo5.

La Revolución Francesa que fue el episodio más relevante, sangriento y glorioso de la


época contemporánea, determinó un cambio importante en la estructura política, social y
jurídica de las sociedades del mundo. Las ideas libertarias influyeron en forma decisiva
en los movimientos sociopolíticos que surgieron en los años siguientes a la revolución,
especialmente en América hispana. La declaración de los derechos del hombre y del
ciudadano, no fijó solamente los derechos y libertades para el hombre Francés, sino,
para todos los hombres, de todos los tiempos y en todas las regiones del mundo.

El gran movimiento de 1789, en Francia, puso fin a la discriminación política y social


que existía hasta entonces. Las ideas de los enciclopedistas Voltaire, Rousseau,
Montesquieu, D´ Alembert, sembraron las semillas de la revolución combatiendo la
autoridad de la monarquía absoluta y la iglesia.

La Revolución Francesa que fue el episodio más relevante, sangriento y glorioso de la


época contemporánea, determinó un cambio importante en la estructura política, social y
jurídica de las sociedades del mundo. Las ideas libertarias influyeron en forma decisiva
en los movimientos sociopolíticos que surgieron en los años siguientes ala revolución,
especialmente en América hispana. La declaración de los derechos del hombre y del

5
Revista Hechos, La gran revolución, Chile, 1969, Pág. 79

19
ciudadano, no fijo solamente los derechos y libertades para el hombre Francés, sino,
para todos los hombres, de todos los tiempos y en todas las regiones del mundo.

El gran movimiento de 1789, en Francia, puso fin a la discriminación política y social


que existía hasta entonces. Las ideas de los enciclopedistas Voltaire, Rousseau,
Montesquieu, D´ Alembert, sembraron las semillas de la revolución combatiendo la
autoridad de la monarquía absoluta y la iglesia. Los filósofos especularon acerca de los
derechos naturales del hombre. ¿Cuáles eran? ¿Quién los infringía, quien los
garantizaba; de que factores dependía que fuesen atropellados o respetados? ¿Era justo
que el rey tuviese poder absoluto? Estas ideas fueron materializadas por los líderes de la
revolución como Marat, Danton, Desmou´ lins, Robespierre y otros, para combatir por la
libertad, igualdad y fraternidad.

Una vez producida la revolución, la Asamblea Constituyente comenzó su labor


reformista aboliendo algunos de los abusos más notables del antiguo régimen, como la
servidumbre, el trabajo forzado, la exención de impuestos, los privilegios sociales y
feudales, el odiado gravamen de la sal y los diezmos eclesiásticos. El 26 de agosto de
1789, fue votada la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, una
especie de programa de 17 puntos, en el que figuraban los principios fundamentales de
la nueva sociedad liberal preconizada por la revolución. En ella se establecieron los
cuatro conceptos básicos de libertad, igualdad, propiedad y soberanía nacionales que
condensados en la celebre divisa de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, se extendieron a
Europa, proclamando que los hombres nacen y permanecen libres por naturaleza, que
todos deben tener los mismos derechos, que la propiedad es un derecho
“INVIOLABLE” Y “SAGRADO”. Así mismo, que la facultad de gobernar no reside por
derecho divino en el rey, si no, en el conjunto de los ciudadanos, los cuales delegan su
poder en un gobierno responsable ante ellos que, si falta a su saber, puede ser destituido
por lo mismo que lo eligieron.6

6
Ossorio y Gallardo; Los Derechos del Hombre, del Ciudadano y del Estado

20
El principio de igualdad de las personas ante la ley, supone la desaparición de la
desigualdad jurídica, que forma parte de las garantías constitucionales de las personas y
que comprende dos aspectos:

Que todas las personas están sometidas a las leyes del Estado Boliviano y en caso de
incumplimiento se aplica las mismas sanciones y penas a todos por igual, sin
distinciones.

Todas las personas son objeto de idéntica protección constitucional y respeto de los
derechos fundamentales.

La importancia política y jurídica de la igualdad jurídica de las personas ante la ley, ha


determinado su inclusión en las constituciones de las naciones. Esta igualdad puede ser
meramente exterior y posterior a la ley, en su aplicación y ejecución, o si queda
implicado en la formula constitucional, el requisito de igualdad misma.

LEIBHOLZ, al respecto opina, “que si la igualdad que las constituciones proclaman


hubiera que solo referirse a la ejecución de las leyes, resultaría innecesario el precepto,
ya que es evidente que estas han de aplicarse y ejecutarse por igual sin consideración a
la categoría de las personas”.

Por el contrario, LORENS afirma, que “Si la igualdad en el sentido de proporción,


idoneidad, congruencia o justicia a de regir en la integración política, es imprescindible
que inspire el contenido de las normas, pues, no puede ejecutarse con igualdad una ley
injusta. Seria absurdo exigir la igualdad en la ejecución, si no la hubo en la declaración
de la norma y esa exigencia abría de quedar frustrada necesariamente. Un sistema de
normas en el que cada una de ellas no se ajuste a la igualdad, ha de adolecer

21
inexorablemente de contradicciones en las que se acusa en cada caso, la desigualdad. El
único criterio que excluye las contradicciones y la desigualdad, es el de justicia.”7

Las legislaciones del mundo, al igual que la boliviana, establecen la igualdad de los
hombres ante la ley.

Los fueros que en otro tiempo existieron, han desaparecido por ser incompatibles con la
igualdad de todos los ciudadanos anta la ley.

El aspecto que preocupa, sin embargo, son los privilegios y diferenciaciones que existe
en los administradores de justicia al hacer cumplir las normas.

La expresión igualdad jurídica significa principalmente dos cosas: significa en primer


lugar, que las normas jurídicas no deben establecer desigualdades injustas,
impertinentes.

Por que todos somos iguales, pero a pesar de eso necesitamos que se regule para poder
cumplir y así poder respetarnos todos, y considerarnos de manera igual.

En materia de derechos fundamentales, estos deben ser atribuidos de un modo igual a


todos los sujetos de la especie humana, como prolongación de este mismo criterio, la
igualdad ante la ley requiere también, que no se establezca ninguna diferenciación
injusta e impertinente en el ulterior desenvolvimiento y en las ulteriores concreciones a
quedan lugar esos derechos básicos del hombre .

El alcance de la igualdad ante la ley en este sentido se especifica en la norma prohibitiva


de toda discriminación injusta.

7
Jiménez De Asua, Luis, “Tratado de derecho penal” Edit. Losada, P.1308 En otro sentido de la expresión
“Igualdad ante la ley” también tiene que ser incluido en el proceso y es así que la igualdad comprende
varias ideas:

22
En otro sentido la expresión “Igualdad ante la ley” también tiene que ser incluido en el
proceso y es así que la igualdad comprende varias ideas.

Una de las ideas incluidas en la libertad procesal consiste en el hecho de que todos
deben ser tratados y juzgados indistintamente, según lo determinado por las normas
jurídicas vigentes.

La igualdad o no discriminación es una de las normas declaradas con mayor frecuencia


en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. La proliferación de variaciones
de las normas de igualdad, comenzando con la Declaración Universal de Derechos
Humanos, siguió el Holocausto y el asesinato de seis millones de judíos, incluyendo un
millón de niños. En los últimos 45 años, organismos internacionales se han abocado, en
forma continua, al desarrollo y la promulgación del derecho de igualdad. Esto ha
ocurrido en diversos contextos: en relación con derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales; en empleo, remuneraciones y educación; y en tortura, raza, sexo e
infancia.

1.2.1. ROUSSEAU. DISCURSO SOBRE LA DESIGUALDAD ENTRE LOS


HOMBRES.
“Concibo en la especie humana dos clases de desigualdades: una, que llamo natural o
física, porque se halla establecida por la naturaleza, y que consiste en la diferencia de
edades, de fuerzas del cuerpo, y las cualidades del espíritu o del alma; otra, que puede
llamar desigualdad moral o política, porque depende de una especie de convención, y
que se halla establecida (al menos autorizada) por el consenso de los hombres. Esta
consiste en los diferentes privilegios de que gozan los unos en perjuicios de los otros,
como al ser más rico, más poderoso, e incluso el de hacerse obedecer".8

8
J. J. Rousseau. Discurso sobre la desigualdad entre los hombres
23
Rousseau en este texto intenta convencernos de que:

a. La desigualdad entre los hombres es origen natural.

b. Existen dos tipos de desigualdad, una natural y la otra física, y que ambas están
determinadas por la naturaleza.

c. Existen dos tipos de desigualdades, una natural o física, y la otra, que puede
llamarse desigualdad moral o política. Esta consiste en los diferentes privilegios
de que gozan los unos en perjuicio de los otros, como el ser más ricos, más
poderosos, e incluso el hacerse obedecer.

d. No existe desigualdad real entre los hombres.

24
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO Y DOCTRINAL

El término “igualdad” (griego, isotes; latín, aequitas, aequalitas; francés, égalité; aleman,
Gleichheit; inglés, equality) se refiere a una relación cualitativa. La igualdad significa
correspondencia entre un grupo de diferentes objetos, personas, procesos o circunstancias
que tienen las mismas cualidades en por lo menos algún aspecto, pero no en todos, es decir,
debe considerarse alguna característica en específico. Por tanto, debe distinguirse entre
igualdad e “identidad”. Esta última significa que un y el mismo objeto corresponde a sí
mismo en todas las características: nombre y descripción, por ejemplo. Asimismo, debe
distinguirse entre identidad y “similitud”, dado que este último concepto se refiere a una
mera aproximación en algún sentido. Por tanto, decir que “los hombres son iguales” no
significa que sean idénticos.

A diferencia de la igualdad numérica, un juicio sobre la igualdad presume una diferencia


entre las cosas que se comparan. En estos términos, hablar de una igualdad completa o
absoluta, sería contradictorio.

Dos objetos no idénticos nunca son completamente iguales, difieren por lo menos en su
ubicación espacio-temporal. Si las cosas no difieren por lo menos en algo, no deben llamarse
“iguales” sino “idénticas”.

“Igualdad” e “igual” son predicados incompletos que plantean necesariamente la pregunta:


¿igualdad con respecto a qué? La igualdad consiste esencialmente en una relación tripartita
entre dos o más objetos o personas y una o varias cualidades. Es decir, dos objetos a y b son
iguales porque comparten cierto aspecto.9

9
Cfr. Gosepath, Stefan, “Equality”, The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter, 2001 Edition),
Edward N. Zalta (ed.).
25
Mediante la igualdad se describe, se instaura o se prescribe una relación comparativa entre
dos o más sujetos u objetos que poseen al menos una característica relevante en común. En
consecuencia, el juicio de igualdad excluye tanto la identidad como la mera semejanza.
Excluye la identidad, porque parte de la diversidad, esto es, parte de dos sujetos distintos,
pero respecto de los cuales se hace abstracción de las diferencias para subrayar su igualdad
en atención a una característica común; la identidad se produce cuando dos o más objetos
tienen en común todos sus elementos o características.

Se distingue también de la semejanza porque, si bien ésta implica asimismo que exista algún
rasgo común, no obliga a hacer abstracción de los elementos propios o diferenciadores.
Por ello, dado que nunca dos personas o situaciones vitales son iguales en todos los
aspectos, los juicios de igualdad no parten nunca de la identidad, sino que son siempre
juicios sobre una igualdad fáctica parcial. Las personas son siempre iguales en ciertos
aspectos y desiguales en otros; de ello resulta que los juicios fácticos sobre igualdad-
desigualdad parcial no nos dicen todavía nada acerca de si el tratamiento jurídico debe ser
igual o desigual: que los sujetos “A” y “B” desarrollen la misma profesión supone que son
parcialmente iguales, pero no que merezcan el mismo tratamiento a todos los efectos; que
“C” y “D” tengan profesiones distintas supone que son parcialmente desiguales, pero no
impide que merezcan el mismo tratamiento en ciertos aspectos. La igualdad que se predica
de un conjunto de entes diversos ha de referirse, no a su existencia misma, sino a uno o
varios rasgos en ellos discernibles. Los rasgos de los términos de la comparación que se
tomarán en consideración para afirmar o negar la igualdad entre ellos es cosa que no viene
impuesta por la naturaleza de las realidades mismas que se comparan porque toda igualdad
es siempre, por eso, relativa, pues sólo en relación con determinado tertium comparationis
puede ser afirmada o negada, y la fijación de ese tertium es una decisión libre, aunque no
arbitraria, de quien juzga.

La igualdad es entonces, un concepto normativo y no descriptivo de ninguna realidad natural


o social. Esto significa que los juicios de igualdad son siempre juicios valorativos, referidos
conjuntamente a las igualdades o desigualdades fácticas y a las consecuencias normativas
que se unen a las mismas. Afirmar que dos sujetos merecen el mismo trato supone valorar

26
una característica común como relevante a efectos de cierta regulación y hacer abstracción
tanto de los rasgos diferenciadores como de los demás ámbitos de regulación. Ambas
consideraciones son imprescindibles: postular que una cierta característica de hecho que
diferencia o iguala a dos sujetos sea relevante o esencial, no proporciona ningún avance, si
no añadimos para qué o en función de qué regulación jurídica debe serlo. Según
determinados efectos, todos los supuestos de hecho o situaciones personales son
absolutamente iguales o absolutamente desiguales entre sí, sólo la consecuencia jurídica
puede ser diferencial. Del mismo modo, decir que dos sujetos son destinatarios del mismo o
de diferente tratamiento jurídico, constituye una mera constatación de la que no cabe derivar
ulteriores conclusiones, si no decimos en razón de qué circunstancias existe uniformidad o
diferencia.10

2.1. IGUALDAD EN EL CONTENIDO DE LA LEY.

Una dimensión más en la evolución del principio de igualdad aparece porque se dilucida la
insuficiencia de la igualdad en la aplicación del derecho. Ahora, se impone al legislador que
respete también el principio de igualdad en el contenido de la norma y supone la posibilidad
de que introduzca diferencias de trato cuando con ellas se alcance una igualdad en los
hechos.

La imposición de llevar la igualdad al contenido de la ley, dirigida al legislador, se realiza de


la única manera en que se puede realizar: recogiendo el principio de igualdad en las
Constituciones y estableciendo un control de constitucionalidad.

Es, en términos generales, una ampliación de la igualdad ante la ley y en la aplicación de la


ley, a través de la exigencia de razonabilidad en el contenido de la ley.

10
Prieto Sanchís, Luis, “Los derechos sociales y el principio de igualdad sustancial”, en Carbonell,
Miguel, Cruz Parcero, Juan Antonio y Vázquez, Rodolfo (comps.), Derechos sociales y derechos de las
minorías, 2a. ed., México, Porrúa-UNAM, 2001, pp. 31-33. Debe verse también, Alexy, Robert, Teoría de
los derechos fundamentales, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1997, pp. 384-388.
27
En el derecho comparado, existe alguna vaguedad en la atribución de tal ampliación del
contenido de la igualdad. A pesar de la pasión francesa por la igualdad, lo cierto es que el
primer país que configura la igualdad como límite a la potestad legislativa es Estados
Unidos, con la aprobación de la enmienda XIV el 28 de junio de 1868.11

En efecto, la primera disposición de una Constitución directamente aplicable y de obligado


cumplimiento por el legislador que contempló el principio de igualdad, fue la enmienda XIV
de la Constitución de los Estados Unidos.

Para entender la evolución histórica que desemboca en la aprobación de la decimocuarta


enmienda hay que retrotraerse treinta años antes del caso Barrow. En él, se dilucidó si los
estados estaban sujetos a la Declaración de Derechos de la Constitución Americana,
llegando el Tribunal Supremo a la conclusión de que esto no era así.

La Declaración de Derechos, apuntaba la Corte Suprema, únicamente limitaba al legislador


federal, siendo las propias Constituciones de los estados las que debían acotar las leyes
estatales.

Esta interpretación dio lugar a que los estados esclavistas del sur pudieran seguir negando la
condición de ciudadanos a su población africana.

Después de la Guerra Civil (1861-1865), el norte triunfador, para asegurar el abolicionismo,


impulsa en 1866 una ley antidiscriminatoria (Civil Rights Act), y en 1868 una reforma
constitucional que obliga a los estados a tratar a todas las personas nacidas en Estados
Unidos por igual: la decimocuarta enmienda.

11
Enmienda XIV (primer párrafo).
1. Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y sometidas a su jurisdicción son
ciudadanos de los Estados Unidos y de los estados en que residen. Ningún estado podrá dictar ni dar
efecto a cualquier ley que limite los privilegios o inmunidades de los ciudadanos de los Estados Unidos;
tampoco podrá estado alguno privar a cualquier persona de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido
proceso legal; ni negar a cualquier persona que se encuentre dentro de sus límites jurisdiccionales la
protección de las leyes, igual para todos.
28
En la parte más trascendente de la enmienda se proclamaba, por tanto, la igualdad formal en
la ley y pese a que su verdadero sentido fue alterado, en lo que se refiere a la discriminación
racial debido a la conocida sentencia del Tribunal Supremo que resolvió el caso Plessy vs
Ferguson (1896) la cual, mediante la creación de la doctrina del separate but equal
(separados pero iguales), justificó la segregación racial, debe considerarse a la cláusula de
igual protección que contiene la decimocuarta enmienda de la Constitución
Norteamericana, como la primera posibilidad normativa creada en el derecho constitucional
comparado para lograr la igualdad en la ley.

No obstante, la igualdad en la ley establecida en la decimocuarta enmienda únicamente


vinculaba a la ley estatal, no a la ley federal.

Al no existir ninguna cláusula de igual protección en la originaria Bill of Rights, la


Constitución, que obligaba a los estados a no discriminar a través de la enmienda XIV,
dejaba sin sanción la discriminación proveniente de una ley del gobierno federal. Esta
laguna fue cubierta por la Corte Suprema en 1954 en el caso Bolling vs Sharpe, 347 US 497
(1954), al interpretar que la quinta enmienda, al establecer que el gobierno federal debe
proveer a todos los ciudadanos de un debido procedimiento legal que garantice su libertad,
incluye implícitamente el concepto de igualdad en esta cláusula del debido proceso. Con ello
fue posible extender definitivamente el mandato constitucional de igualdad a todas las
normas jurídicas del país.12

Por lo que se refiere a Europa, el “cambio de significado” del principio de igualdad se


produce cuando se generaliza el sentimiento, o la creencia, de que la igualdad no es un punto
de partida, sino una finalidad o, dicho de otro modo, que la sociedad no es un hecho natural
y que, por tanto, las diferencias que de ella resultan, hacen que el principio de igualdad, lejos
de preservarse con su simple aceptación, exige precisamente su corrección.

La doctrina del cambio de significado tiene su origen en el derecho suizo, pero adquiere su
máxima expresión en la doctrina alemana, en específico con Leibholz, quien retoma las

12
Giménez Gluck, David, Una manifestación polémica del principio de igualdad, cit., nota 34, pp. 26-33.
29
raíces aristotélicas del principio: la igualdad no sería una mera igualación de la capacidad
jurídica de todos los ciudadanos, sino un imperativo superior, derivado de la idea de justicia,
que obliga a tratar “igual a lo igual y desigual a lo desigual” y que, desde luego, se impone
constitucionalmente al legislador.

La igualdad en la ley se convierte finalmente en jurídicamente relevante en el


constitucionalismo europeo al mismo tiempo que el control de constitucionalidad.

Los preceptos constitucionales dedicados a establecer la igualdad de los ciudadanos no


pasaban de ser hasta el periodo de entreguerras, meras finalidades programáticas que no
vinculaban jurídicamente al legislador. En este periodo que va entre las dos grandes guerras,
algunas Constituciones europeas crearon órganos de control de constitucionalidad, como el
Tribunal de Garantías Constitucionales de la Constitución española de 1931 o el Tribunal
Constitucional de la Constitución austriaca de 1920, inspirado por Kelsen.

Sin embargo, son Constituciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial -la Ley
Fundamental de Bonn de 1949 y la Constitución italiana de 1947-, las que introducen en el
constitucionalismo europeo de forma definitiva el control de constitucionalidad de las leyes,
con lo que lo establecido sobre la igualdad adquiere una dimensión normativa de la que
hasta entonces carecía. En la actualidad, las leyes han de procurar, en su contenido y en
su forma, un trato igualitario a todos los ciudadanos y si no lo hacen, son declaradas nulas
por el Tribunal Constitucional.

Otro aspecto destacable de la recepción de la igualdad en las Constituciones europeas de


posguerra estriba en la extensión de su ámbito de influencia: la igualdad no es en las
Constituciones europeas una referencia accidental producto de las circunstancias políticas
coyunturales posteriores a una guerra civil como en Estados Unidos, sino un pilar
fundamental sobre el que se asienta el Estado.13

13
Ibidem, p. 33.

30
Según se ha podido constatar, el principio de igualdad no sólo juega en relación con los
derechos fundamentales, sino ante todo, respecto del ordenamiento jurídico en su entera
estructura objetiva, expresando un canon general de coherencia.

Ello es así porque ni en la naturaleza ni en la sociedad existe lo “igual”, sino precisamente lo


“diverso”. Es falso que la igualdad sea una ley de la naturaleza; la naturaleza no tiene nada
de hecho igual. Por tanto, la igualdad no es una realidad objetiva o empírica anterior al
derecho que éste sólo tenga que percibir, sino que toda constatación jurídica de la igualdad
implica siempre un juicio de valor, un proceso de abstracción que depende de la elección de
las propiedades o rasgos considerados como relevantes entre los que se compara.

El concepto de igualdad es incompleto y remite siempre a un punto de vista desde el que se


realizan las comparaciones; por este motivo, su función es la de configurar un campo de
argumentación con ciertas exigencias.

El esquema “igual/desigual” no ofrece respuesta inmediata a los problemas sino que tan sólo
abre un margen para el argumentar racional. La fórmula “hay que tratar igual a lo igual y
desigual a lo desigual” no puede entenderse ni como una obligación de que todos los
individuos sean tratados exactamente de la misma manera ni tampoco, en el sentido de que
toda “diferencia” constituya un rasgo relevante para un tratamiento desigual.14

La igualdad en la ley se analiza así, como una conminación dirigida a aquellos que hacen el
derecho a no cometer desigualdades, lo cual puede tener dos implicaciones diferentes.

Una primera es que la ley debe tratar todas las situaciones de igual manera. Una igualdad de
este tipo se satisface a través de la generalidad de la ley que es una garantía de imparcialidad
y por tanto, también de igualdad. Esta igualdad corresponde al Estado liberal y neutro del
siglo XIX, en donde toda diferenciación o intervención específica supone una modificación
a la igualdad abstracta establecida entre los ciudadanos.

14
Rey Martínez, Fernando, El derecho fundamental a no ser discriminado por razón de sexo, Madrid,
McGraw Hill, 1995, p. 41.
31
La segunda interpretación se refiere a que la ley no debe establecer en sí misma
discriminaciones injustificadas. Las diferencias de tratamiento no están autorizadas a menos
que sean razonables.

Esta facultad dada al legislador de crear distinciones constituye un cierto progreso hacia una
igualdad ya no sólo ante la ley o en su aplicación. Se trata de una forma más exigente del
principio, con muchas aristas y varios riesgos, porque la igualdad puede devenir así un
principio de voluntad política, un principio ambiguo que puede revertir múltiples facetas,
dado que la selección de las propiedades a tomar en cuenta para determinar el alcance de la
igualdad podría ser subjetiva y coyuntural.15

La igualdad en el contenido de la norma no resuelve, por ejemplo, el decisivo problema de


cuál ha de ser el criterio que el juez ha de utilizar para valorar la obra del legislador y, por
tanto, la exigencia de razonabilidad que en todo caso se reclama, reafirma la necesidad de
una política que trascienda a los intereses particulares y de una política que se construya
sobre la virtud cívica y el espíritu público más que sobre los beneficios y límites del poder y
de los propios particulares.

El problema de una posible politización de la justicia, sin embargo, se ha intentado mitigar


de distintas formas; por ejemplo, a través de límites objetivos y del análisis teleológico de
las normas.

2.2. IGUALDAD COMO NORMA.

La igualdad, además de un juicio valorativo como se expuso anteriormente, es también una


norma, dada la constatación fáctica de que las personas son diferentes entre sí y de que, en

15
Belloubet-Frier, Nicole, “Le principe d’égalité”, op. cit., nota 32, p. 153.

32
particular no son neutras sino que además, sexuadas como varones o como mujeres,
solamente por poner una de las diferencias más generales.16

Por otro lado, la igualdad es asimismo un principio porque marca el criterio que rige la
conducta a seguir en determinadas situaciones y permea al ordenamiento jurídico en su
conjunto cuando unifica a los sujetos en la titularidad de aquellos derechos que en cuanto
reconocidos y garantizados a todos y en igual medida son llamados “universales” o
“fundamentales”. La igualdad jurídica es, entonces, un principio normativo sobre la forma
universal de los derechos que se ha convenido sean fundamentales: del derecho a la vida a
los derechos de libertad y de los derechos políticos a los sociales.

En suma, la igualdad jurídica no será otra cosa que la idéntica titularidad y garantía de los
mismos derechos fundamentales independientemente del hecho, e incluso precisamente por
el hecho, de que los titulares son entre sí diferentes. En efecto, independientemente de la
igualdad jurídica en la titularidad de los derechos fundamentales, todas las personas son de
hecho diferentes unas de otras por diferencias de sexo, raza, lengua, religión, opiniones
políticas y condiciones personales y sociales, entre otras. Las personas son desiguales
también jurídicamente por referencia a la titularidad en mayor o menor medida de derechos
no fundamentales, tales como los derechos patrimoniales y de crédito, que son derechos que
pertenecen a cada uno en diversa medida y con exclusión de los demás.

Cabe ahora hacer una distinción entre diferencias y desigualdades, de la siguiente manera:

1. Las diferencias sean naturales o culturales no son otra cosa que los rasgos específicos que
diferencian y al mismo tiempo individualizan a las personas y que, en cuanto tales, son
tutelados por los derechos fundamentales. Por su parte, las desigualdades sean económicas o
sociales son las disparidades entre sujetos producidas por la diversidad de sus derechos
patrimoniales, así como de sus posiciones de poder y sujeción.

16
Ferrajoli, Luigi, Derechos y garantías. La ley del más débil, 2a. ed., Madrid, Trotta, 2001, pp. 73-83.
33
2. Las diferencias concurren en su conjunto a formar las diversas y concretas identidades de
cada una de las personas. Mientras que las desigualdades forman las diversas esferas
jurídicas.

3. Las diferencias son tuteladas y valorizadas, frente a discriminaciones o privilegios, por el


principio de igualdad formal en los derechos fundamentales de libertad. En tanto que las
desigualdades, si no son completamente removidas, al menos se intentan reducir o
compensar por aquellos niveles mínimos de igualdad material que están asegurados por la
satisfacción de los derechos fundamentales sociales.

En síntesis, puede afirmarse que en ambos casos la igualdad está conectada con los derechos
fundamentales: con los derechos de libertad en cuantos derechos al igual respeto de todas las
“diferencias”, y a los derechos sociales en cuanto a derechos a la reducción de las
“desigualdades”.

2.3. DOCTRINA DE LA IGUALDAD.

2.3.1. Doctrina de la clasificación sospechosa.

La afirmación de la igualdad humana está estrechamente asociada con la enérgica oposición


a que las diferencias de credo, raza, nacimiento, etc., sean significativas o relevantes a la
hora de decidir cómo deben ser tratadas las personas. Sin embargo, suponer que toda
clasificación sobre estas características debiera ser nula es, además de radical, parcial en el
sentido de que no todas las clasificaciones son inconstitucionales, sino que requieren de un
examen o análisis más estricto de los motivos que las impulsan.

Así, existirá una presunción de inconstitucionalidad contra las leyes que empleen rasgos
definitorios tales como: el color, la raza, el sexo, el credo religioso, etc., y en consecuencia,
deben ser revisados (en Estados Unidos por los Tribunales) con un juicio más estricto.17

17
Podrían introducirse nuevos mecanismos de control de la constitucionalidad, por ejemplo la llamada
“cuestión de inconstitucionalidad”. Por medio de este proceso los jueces ordinarios pueden plantear ante el
34
La Corte Suprema de los Estados Unidos utiliza tres estándares de revisión al enjuiciar la
constitucionalidad de una clasificación normativa:

1. Rational Relationship Test, evaluación de la relación razonable.


2. Strict Scrutiny Test, escrutinio estricto.
3. Intermediate Test, evaluación intermedia.

El primero ha sido empleado por la Corte para el examen de las relaciones socioeconómicas.
Este estándar tan sólo exige la razonabilidad de la relación entre los medios (la regulación) y
los fines perseguidos por la norma, asumiendo que toda legislación debe tener un objetivo
público legítimo; como es fácilmente deducible, los tribunales han mostrado una gran
deferencia hacia las clasificaciones legislativas en ese ámbito. Esta deferencia tanto hacia el
fin de la norma como hacia la selección legislativa de los medios, convierte la existencia de
razonabilidad en un equivalente de una fuerte presunción de constitucionalidad.

En el escrutinio estricto, las clasificaciones legislativas que afectan a derechos


fundamentales o sugieren prejuicios contra ciertas razas u otras minorías18 son examinadas
por la Corte Suprema de acuerdo con un análisis más cerrado. Bajo esta evaluación (test), la
Corte Suprema no aceptará cualquier objetivo gubernamental permisible como suficiente
para apoyar una clasificación, sino que requerirá que el autor de la norma demuestre que
persigue un fin primordial, con un valor tan grande como para justificar una limitación de
valores constitucionales fundamentales. Incluso si logra demostrarlo, la Corte Suprema no
admitirá la clasificación a menos que llegue a la conclusión de que tal clasificación es

tribunal constitucional alguna duda que tengan sobre la conformidad a la Constitución de algún
ordenamiento que deban aplicar. Ver Carbonell, Miguel, “Democracia, gobernabilidad y cambio
constitucional”, en González Parás, José y Labra Manjarrés, Armando, La gobernabilidad democrática en
México, México, INAPSecretaría de Gobernación, 2000, p. 121. Ver en general, Carpizo, Jorge, “La
necesidad y la legitimidad de la revisión judicial en América Latina. Desarrollo reciente”, en Carpizo,
Jorge, Estudios constitucionales, 7a. ed., México, Porrúa- UNAM, 1999, pp. 533-565.
18
Sobre el concepto de minoría y grupos vulnerables, Pérez Portilla, Karla, “Aproximaciones al concepto
de minoría”, en Gutiérrez Rivas, Rodrigo y Valadés Ríos, Diego (coords.), Memoria del IV Congreso
Nacional de Derecho Constitucional, Derechos Humanos, UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas,
México, 2001, t. III, pp. 245-264.
35
necesaria para promover aquel interés primordial. Es decir, tiene que existir una relación
cerrada entre la diferencia normativa y la promoción del interés primordial. Actualmente las
leyes que clasifican a las personas sobre la base de su pertenencia a una minoría racial o por
su origen nacional, son juzgadas sospechosas y sujetas a este estricto escrutinio de revisión.

Todo esto es muestra de que la igualdad en la aplicación de la ley y en el contenido de la ley


son parte de una misma cosa. Dentro de la igualdad en el contenido de la ley, la igualdad es
exigencia de razonabilidad de la diferencia, pero también implica la aplicación de un
estándar de revisión más riguroso para las clasificaciones sospechosas (las adoptadas
teniendo en cuenta la raza, ante todo, pero también el género y otros factores). La revisión
de la finalidad de las normas y de la adecuación de la distinción establecida por la misma
norma a su propia finalidad, constituyen los presupuestos sobre los cuales se estará en
posibilidad de hablar de una igualdad en el contenido de la norma. Asimismo, son
exigencias de este “nuevo” alcance de la igualdad, la diferenciación y su fundamentación
bajo el mandato implícito o explícito de no discriminación.

2.4. IGUALDAD EN LA APLICACIÓN DE LA LEY.

El principio de igualdad, como se ha visto, es acumulativo. Progresivamente va teniendo


implicaciones mayores en orden a tener acceso a un estado de igualdad mucho más
completo. Este devenir ha ido involucrando a cada vez más poderes y cada vez en mayor
medida. Si bien la igualdad ante la ley tuvo un contenido más político que jurídico al
limitarse a levantar acta de igualdad en los derechos, su significado no tardaría en vincular a
los órganos jurisdiccionales. Así, hay igualdad ante la ley porque la ley es general; pero el
principio de igualdad exigirá también la aplicación igual de la ley.

El principio de igualdad en la aplicación de la ley también tiene una integración progresiva.


En principio, la igualdad en la aplicación de la ley se dirigió a la exclusión de la
arbitrariedad del Poder Ejecutivo hasta coincidir, como lo hizo en su momento la igualdad
ante la ley, con el control de la legalidad. Sin embargo, aun siendo cierto que el principio de
legalidad es un presupuesto para la efectividad del principio de igualdad en cualquiera de

36
sus manifestaciones, los alcances de la igualdad no se extinguen en el mero compromiso de
sumisión a las reglas del juego. Distintas y cada vez más agudas exigencias van delimitando
y circunscribiendo la acción del poder hacia una justicia más paritaria.

De esta forma, esa igualdad ante la ley va a producir efectos significativos en el plano de la
puesta en ejecución de la propia ley, es decir, en el momento de la “aplicación de la ley”. La
igualdad ante la ley progresivamente será entendida como igualdad en la aplicación de la
ley: ya no se trata solamente de que la ley sea general e impersonal, sino de que su
aplicación por los poderes públicos encargados de esa tarea se haga “sin excepciones y sin
consideraciones personales”. El principio de igualdad se interpreta así como “aplicación de
la ley conforme a la ley” como una aplicación regular, correcta, de las disposiciones legales,
sin otras distinciones de supuestos o casos, que los determinados por la norma legal. Se
rompería así la igualdad19, no sólo si la ley por no ser norma general no contuviese una
posible igualdad, sino también si al aplicarse esa norma general, no se hiciera con
abstracción de las personas concretas afectadas.

Existen en términos generales, dos campos muy extensos para la aplicación de la ley. Un
primer plano es la aplicación de la ley por parte de la autoridad administrativa y otro más es
el que compete a la autoridad jurisdiccional.

La autoridad administrativa puede ver claramente sus limitaciones en el principio de


legalidad, siempre que únicamente puede hacer aquello que la ley le confiere hacer y en un
margen también establecido por la propia ley. Como es sabido, el margen de apreciación en
el momento de aplicación de la norma jurídica es mayor o menor, según la propia forma de
delimitar y configurar los supuestos, incluso en los casos de facultades regladas.

19
45 Como se ha visto, “igualdad” es un concepto con una tremenda fuerza emotiva. El juez Robert Jackson explicó en
1949 la importancia de la igualdad en la protección de las personas contra la actuación arbitraria del gobierno de la
siguiente manera:
“No hay garantía más efectiva contra la arbitrariedad e irrazonabilidad del gobierno que la obligación de que todos los
principios del derecho que las autoridades puedan aplicar a una minoría, tengan que aplicarse de manera general. Y al
contrario, nada abre la puerta de manera más efectiva a la actuación arbitraria que permitir a las autoridades escoger a
unos cuantos para aplicar la legislación y así escapar de la retribución política que les correspondería si un número
mayor de personas se viera afectado”, ver Chemerinsky, Erwin, “Equality”, op. cit., nota 17, pp. 262-265.

37
El acto reglado es el que realiza la autoridad con total apego a lo que marca la ley. Mientras
que el acto discrecional es el que realiza la autoridad con cierta libertad, dentro del marco de
la ley.

Ambos se llevan a cabo con apego a la ley, sólo que en el primero la autoridad tiene que
sujetarse a los pasos que estrictamente ésta le señala; en cambio, en el segundo, la misma ley
le da a la autoridad una dosis de libertad para que actúe en uno u otro sentido, marcándole a
su vez, ya sean mínimos o máximos. Es la autoridad la que decide y no el texto de la ley
como sucede en el primer caso. Cuando el margen de apreciación es escaso, la aplicación
desigual de la ley se confunde con una inaplicación de la propia ley y, en consecuencia, no
resulta necesario utilizar la vía de la violación de la igualdad, sino que jugará el principio de
legalidad.

Es en los casos en los que existe un margen de apreciación o incluso una discrecionalidad,
en donde junto a las técnicas tradicionales del derecho administrativo, la igualdad en la
aplicación de la ley puede ofrecer un apoyo importante para forzar a una actuación justa y
no arbitraria en esa fase de aplicación de la ley.20

Se trata en estos casos de una prohibición general de arbitrariedad en donde el principio de


igualdad es un instrumento que declarará su utilidad de una manera más precisa a través de
la igualdad en el contenido de la norma, como se verá más adelante. Cabe reiterar, sin
embargo, que aunque las manifestaciones del principio de igualdad sean varias y distintas,
todas tienen un objetivo común y es por esto que aunque su aparición o reconocimiento sean
progresivos, se van tendiendo nexos entre unas y otras tejiendo un entramado cada vez más
complejo. Así, este supuesto de aplicación de la ley en el ámbito administrativo supone,
además de la igualdad ante la ley, una igualdad en el contenido de la ley que ponga límites a
la discrecionalidad en su aplicación por el aparato administrativo. Sin embargo, hay que
advertir una clara diferencia entre la Administración y el Poder Judicial: mientras al Poder
Judicial le corresponde de forma indiscutible la aplicación de la ley, la Administración sólo

20
Rodríguez-Piñero, Miguel y Fernández López, María Fernanda, Igualdad y discriminación, cit., nota 31,
pp. 19-22.
38
realiza actos no definitivos de aplicación de la misma, sometidos siempre a posterior control
jurisdiccional.47

Se aprecia, por tanto, una manifestación mucho más clara del principio de igualdad como
“igualdad en la aplicación de la ley” en la actuación judicial, a través de la vinculación del
Poder Judicial al principio de igualdad por medio de la creación de un sistema de
precedentes obligatorios, los cuales obligan a los jueces inferiores a decidir casos que sean
sustancialmente iguales o parecidos a otros resueltos con anterioridad, tomando en cuenta
las razones consideradas en los primeros en el tiempo.21

Así, se vulnerará el principio de igualdad en la aplicación de la ley, cuando un mismo


precepto se aplique en casos iguales con notoria desigualdad por motivaciones arbitrarias.
La institución que realiza el principio de igualdad en la aplicación de la ley es la
jurisprudencia, de manera que es preciso destacar algunos puntos sobre su
funcionamiento en nuestro país.

2.5. VINCULACIÓN DEL PODER JUDICIAL AL PRINCIPIO DE IGUALDAD


EN LA APLICACIÓN DE LA LEY.

La institución que realiza el principio de igualdad en la aplicación de la ley y a través de


la que se busca la uniformidad es la jurisprudencia, encomendada a órganos
jurisdiccionales de superior rango. La igualdad en la aplicación de la ley se conecta así
con el respeto del precedente por el propio órgano y con la sujeción a la doctrina
jurisprudencial de los tribunales superiores. Dos datos deben destacarse en esta
configuración de la igualdad: por un lado, la igualdad de situaciones (sustancialmente
iguales) y la idea de arbitrariedad, y no razonabilidad (o motivación) de la diferencia de
solución dada, de actuación de forma desigual en supuestos sustancialmente iguales. Sin
embargo, la propia dinámica jurídica exige también una razonable evolución en la
interpretación y aplicación de la legalidad concretada en un cambio de criterio que legitima

21
Carbonell, Miguel, La Constitución en serio. Multiculturalismo, igualdad y derechos sociales, México,
Porrúa-UNAM, 2001, p. 128.
39
las diferencias de tratamiento. En consecuencia, el enjuiciamiento desde la perspectiva de la
igualdad requiere una triple comprobación.

1. Que los supuestos de hecho son iguales.


2. Que han sido objeto de un tratamiento diferente.
3. En qué medida ello obedece a un cambio de criterio en el órgano judicial, es decir, es una
solución genérica, conscientemente diferenciada de la que anteriormente se venía
manteniendo y no una respuesta individualizada al concreto supuesto planteado. Sólo en este
último caso de solución “particular” habría quiebra de la igualdad, puesto que, en el primero,
el cambio “general” de solución por ser general justifica por sí mismo el tratamiento
diferente, sin que opere la obligación del trato igual respecto al pasado. En síntesis, la
diferencia de trato no debe ser un caso aislado, sino que debe responder a un cambio general
e impersonal de criterio.

La consecuencia de este razonamiento es el circunscribir el alcance del principio de igualdad


en la aplicación de la ley, que impone la “prohibición de diferencias de tratamiento
arbitrarias por no estar justificadas”. Es constitucional un cambio de criterio siempre que
pueda reconocerse como tal. Es decir, no es el cambio de criterio, sino la injustificación del
mismo, lo que vedaría el principio de igualdad y correspondería a la Suprema Corte la
determinación de la existencia o inexistencia de justificación.

Para poder realizar esa comprobación y para una eficaz actuación del principio, es natural
que dicho cambio de criterio aparezca suficientemente motivado de manera general
mediante una expresa referencia al criterio anterior y la aportación de las razones que han
justificado el apartamiento de los precedentes y la estructuración de una nueva respuesta al
problema planteado, pues ello constituye la garantía tanto de la elusión de la arbitrariedad
como de la promoción de la seguridad jurídica que reclama que los ciudadanos posean una
razonable convicción acerca de la correcta interpretación y aplicación de la legalidad y
puedan ajustar a ella su comportamiento sin verse obligados a deducirla de una siempre
difícil y a veces infructuosa reinterpretación de una línea jurisprudencial mudable.

40
En suma, y cuando se refiere a aplicación judicial, lo que la igualdad impone es una
equiparación, una paridad de trato en situaciones iguales, incluyendo en esa paridad de trato,
la posibilidad de cambios de doctrina siempre que no se puedan considerar como privilegios
o excepciones aisladas y que por ello habría que clasificar como arbitrarios, no fundados ni
razonables.22

2.6. INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN UNIFORME DE LA LEY.

Hay dos aspectos implicados en la igualdad en la aplicación de la ley. Por un lado, los
órganos jurisdiccionales están limitados por la prohibición de interpretar
discriminatoriamente las normas y por otro, están limitados por lo que podría llamarse la
obligatoriedad de la jurisprudencia. Ambas limitaciones tienen un alcance diferente.

Así, se tendría que en la aplicación de la ley puede existir violación del principio de
igualdad, cuando un mismo precepto se aplique en casos iguales con notoria desigualdad por
motivaciones arbitrarias (esto es, no fundadas en razones jurídicamente atendibles) o con
apoyo en alguna de las causas de discriminación explícita o genéricamente incluida en la
Constitución.

La violación del principio de igualdad en la aplicación de la ley se conecta con la


arbitrariedad de tales criterios, es decir, se hace depender de que éstos produzcan una
desigualdad arbitraria por injustificada, bien sea porque se trate de una desigualdad
expresamente prohibida, bien porque se apoye en una diferencia de trato basada en
circunstancias personales o de otra índole a las que el legislador haya dado relevancia
jurídica, de modo que la responsabilidad es compartida. Por un lado, por defecto en la propia
ley y por otro, a la hora de su aplicación.

La otra de las implicaciones tiene que ver directamente con el momento de la aplicación de
la ley, en donde un mismo órgano no puede modificar arbitrariamente el sentido de sus

22
Rodríguez-Piñero, Miguel y Fernández López, María Fernanda, Igualdad y discriminación, cit., nota 31,
pp. 19-22.
41
decisiones en casos sustancialmente iguales y cuando el órgano en cuestión considere que
debe apartarse de sus precedentes, tiene que ofrecer para ello una fundamentación suficiente
y razonable. Aquí, la desigualdad que se pretende evitar no es la que se produce por
motivaciones arbitrarias (en la interpretación), sino por una modificación arbitraria del
sentido de la decisión, por lo cual el control versa no ya sobre los criterios de interpretación
de la norma, sino sobre el cambio de los mismos.

En suma, lo que se pretende evitar no es solamente la aplicación de criterios interpretativos


irrazonables por arbitrarios, sino la actuación judicial irrazonable por arbitraria. Así pues, el
objeto de control de la técnica del precedente es la actividad de interpretación y aplicación
del derecho que llevan a cabo los órganos jurisdiccionales ante casos sustancialmente
iguales, esto es, el modo mismo de obtener el fallo. Pero no sólo es esto, sino que también es
el principio de igualdad un instrumento de fiscalización de los criterios de interpretación en
sí mismos considerados, puesto que el análisis debe proyectarse también sobre las
motivaciones y criterios de interpretación, que es justamente donde las causas de
discriminación cobran todo su sentido actuando como límites absolutos de la libertad de
interpretación del órgano judicial.

La obligatoriedad de la jurisprudencia, al establecer un control sobre el cambio injustificado


de las decisiones de los órganos jurisdiccionales, introduce una garantía de racionalidad en
la actuación de los mismos. Se traduce en una exigencia de justicia argumentativa o
procedimental, que se articula jurídicamente mediante la prohibición de que los órganos
jurisdiccionales se aparten injustificada o irrazonablemente de los criterios anteriores en
casos sustancialmente iguales. En este sentido, como una nueva exigencia de control y de
racionalidad en la argumentación, la solución que el juez tome apartándose del precedente,
debe ser también aquella que considere mejor como regla general.

No cabe duda de que la “regla del precedente”, como lo expone la profesora Marina Gascón,
constituye una plasmación del principio de igualdad en la aplicación de la ley. En síntesis,
obliga a ofrecer un mismo tratamiento normativo a todos los supuestos que reúnan
condiciones fácticas semejantes:

42
Si el sujeto A merece B porque se halla en la situación X, cualquier otro supuesto en que concurra
X, merecería B. Si no se actúa así parece que se está violando la igualdad. Lo cierto es, sin
embargo, que la igualdad está también en juego en la primera de las proposiciones; es decir, el
problema que plantea la igualdad es si realmente el sujeto que se encuentra en la situación X se
debe hacer merecedor de B, porque la segunda proposición plantea en realidad, un problema de
uniformidad en la aplicación de la ley: decidido que ahí donde se presente X se aplica el
tratamiento B, no hacerlo así significa ante todo una errónea aplicación de la ley, sin perjuicio de
que pueda suponer también en ocasiones un tratamiento discriminatorio. Esto no significa

reducir la igualdad a una igualdad en la ley o frente al legislador, descuidando su


incidencia en el momento de la aplicación. También, como se ha visto, el aplicador
del derecho puede violar la igualdad, pero no simplemente porque rehúse otorgar B
cuando concurre X, sino precisamente cuando lo haga en virtud de algún criterio
discriminatorio, es decir, prohibido. Esto es, precedente e igualdad no son términos
sinónimos. Un juez puede considerar lícito que los trabajadores extranjeros reciban
la mitad de salario que los nacionales y hacerlo así reiteradamente; con ello habrá
respetado la jurisprudencia, pero violado la igualdad.

La jurisprudencia tiene que ver con la uniformidad, que nos obliga a aplicar las reglas
uniformemente a los casos que cumplen su condición de aplicación, pero, como se ha visto,
no bastaría. Toda decisión concreta que se pretenda igualitaria tiene que poder apelar a
normas universales o principios de igualdad para dotarse de una inicial justificación formal,
pero esa justificación es simplemente una justificación de la decisión y no de su contenido
igualitario, que sólo encuentra su fundamento en el paralelo contenido igualitario de los
principios a que apela.

Esto no quiere decir que la generalidad de las normas o la uniformidad en su aplicación sean
inútiles. Que las normas sean generales y su aplicación uniforme se inscribe, por supuesto,
en la lucha contra la arbitrariedad del poder, pero constituye sencillamente una exigencia de
la certeza y seguridad jurídicas. Desde luego, estos últimos valores son requisitos del

43
modelo de Estado de Derecho.23 Sin embargo, su satisfacción, siendo importante, no
garantiza el valor de igualdad; es más, la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra
manera, no sólo es compatible, sino, frecuentemente, institucionalizada por normas
generales, normas que pueden ser aplicadas con exquisita uniformidad. Por tanto, parece que
se hace muy poco favor a la igualdad al identificarla parcialmente, con sólo alguna de sus
modalidades. Con la sola observancia de la jurisprudencia, ésta podría respetarse aplicando
normas discriminatorias o haciendo reiteradamente una aplicación discriminatoria de las
normas; o bien, podría abandonarse acogiendo un nuevo criterio de interpretación que no
resulte en sí mismo discriminatorio. De ahí que el apartamiento del precedente cuando
existan motivos razonables para ello y la interpretación sin discriminación de las leyes, sean
requisitos de la igualdad en la aplicación de la ley.

Reiterando la tesis de Marina Gascón, una asimilación total entre igualdad y aplicación
uniforme de la ley. Con frecuencia aparecen entremezclados dos postulados o exigencias
distintas: una primera obliga a que la ley sea aplicada efectivamente de modo igual a todos
aquellos que se encuentran en la misma situación, sin que el aplicador pueda establecer
diferencia alguna en razón de las personas o de circunstancias que no sean precisamente las
presentes en la norma; una segunda obliga a que un mismo órgano jurisdiccional no pueda
modificar arbitrariamente el sentido de sus decisiones en casos sustancialmente iguales, de
tal manera que cuando un órgano entienda que debe apartarse de la jurisprudencia, tiene que
ofrecer para ello una fundamentación suficiente y razonable. Como se ve, a través de la

23
Sobre el Estado de derecho pueden decirse muchas cosas y desde muchos puntos de vista, baste para este apartado
la distinción hecha por Luigi Ferrajoli: Con la expresión “Estado de derecho” se entienden habitualmente, en el uso
corriente, dos cosas diferentes. En sentido lato, débil o formal, “Estado de derecho” designa cualquier ordenamiento
en el que los poderes públicos son conferidos por la ley y ejercidos en las formas y con los procedimientos legalmente
establecidos. En este sentido, son Estados de derecho todos los ordenamientos jurídicos modernos, incluso los más
antiliberales, en los que los poderes públicos tienen una fuente y una forma legal. En un segundo sentido, fuerte o
sustancial, “Estado de derecho” designa, en cambio, sólo aquellos ordenamientos en los que los poderes públicos
están, además, sujetos a la ley y, por tanto, limitados o vinculados por ella, no sólo en lo relativo a las formas, sino
también los contenidos. En este significado más restringido, son Estados de derecho aquellos ordenamientos en los
que todos los poderes, incluido el legislativo, están vinculados al respeto de principios sustanciales, establecidos por
las normas constitucionales, como la división de poderes y los derechos fundamentales. Ferrajoli, Luigi, “Pasado y
futuro del Estado de derecho”, en Carbonell, Miguel, Orozco, Wistano y Vázquez, Rodolfo (comps.), Estado de
derecho. Concepto, fundamentos y democratización en América Latina, México, UNAMITAM- Siglo XXI editores,
2002, p. 187.

44
igualdad en la aplicación de la ley se recoge tanto la exigencia de que el intérprete no
introduzca elementos discriminatorios, como la de que sea fiel a la jurisprudencia.

Bajo esta luz, puede dilucidarse una bifurcación del principio de igualdad: una igualdad en
la aplicación de la ley en sentido amplio, esto es, en el trato dado por los órganos
jurisdiccionales cuando interpretan y aplican el derecho y que comprendería a su vez la
exigencia de una interpretación no discriminatoria de la ley y la necesidad de una igualdad
en la ley, es decir, en el trato dado por la ley, en su contenido, que evite y limite la
discrecionalidad del juez.24

2.7. LA APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE IGUALDAD ANTE LA


LEY EN BOLIVIA.

En la presente investigación la teoría con la que se trabajara es el jus naturalismo ya que


la igualdad es un principio natural y general del derecho que tenemos todas las personas
desde que nacemos, por que todos merecemos un trato igual no importando nuestra
condición social, cultura, religión, etc.

Ya que los principios son juicios de valor anteriores a la formulación de la ley al


sostener que “cuando…el derecho natural se funde con el derecho positivo, los
principios generales viven y actúan en las mismas normas particulares, y puede entonces
parecer superfluo recurrir a dichos principios… incluso en ese caso, subsiste inalterable
la misma jerarquía, en la cual lógicamente, a los principios le corresponde la prioridad y
supremacía, con relación a lo que no son más que sus consecuencias, y estas
consecuencias sólo pueden ser plenamente inteligibles merced a aquellos principios”25

24
Gascón Abellán, Marina, La técnica del precedente y la argumentación racional, Madrid, Tecnos, 1993,
pp. 56-77.
25
DEL VECCHIO, Giorgio, Los Principios Generales del Derecho, citado por Gardella, en Enciclopedia
Omeba, ob. Cit. Pág. 183 y ss.

45
Los derechos humanos son los derechos que todas las personas tenemos desde que
nacemos y que nadie nos puede quitar.

El principio de igualdad ante la ley nos permite vivir con igualdad, a vivir tranquilos y
sin miedo, a vivir en paz, a exigir que el Estado y las leyes respeten nuestras costumbres
y nos protejan.

Uno de nuestros derechos humanos mas importante es que la ley es la misma para todos,
por que significa que las autoridades también tienen que cumplirla al igual que todos los
ciudadanos y ciudadanas.

El Código Penal Boliviano menciona que todo funcionario público o autoridad que dicte
órdenes contrarias a la constitución y a las leyes tendrá que responder ante la justicia y
podrá ir a la cárcel.

Además Bolivia se ha comprometido con otros países a cumplir convenios sobre los
derechos humanos.

Hemos nacido libres la mala interpretación, aplicación, favoritismos, racismos de


cualquier clase que lleven a la mala aplicación de la ley no pueden quitar la libertad ni
mucho menos restringir de un derecho fundamental que además es inherente a la persona
como es de igualdad ante la ley, ni mucho menos de un juicio justo, de un procedimiento
transparente y equitativo en el que se pueda definir nuestra situación jurídica.

Hay que luchar para que las autoridades cumplan la ley, que en la aplicación de la
misma no se haga por favoritismos, por preferencias de cualquier tipo por que así
estamos defendiendo nuestros derechos humano fundamental.

46
Lo que se pretende lograr con esta investigación es que los derechos humanos
fundamentales sean respetados en un territorio que cada ves es mas grande, donde las
injusticias se hacen cada ves mas intensas, y para que la gente no se sienta cada ves más
desprotegida, pensando que la justicia y la igualdad no existe, que solo existe para los
que tienen plata o los que tienen influencias.

2.8. La evolución del Principio de Igualdad Ante la ley en Bolivia.

El gobierno de Bolivia de acuerdo a la Constitución Política Del Estado en su artículo 11


adopta la forma de gobierno Democrática, Participativa, Representativa y comunitaria
con equivalencia de condiciones entre hombres y mujeres, es por esto que la igualdad se
debe dar en un estado de derecho donde se reconozcan los derechos y garantías de forma
igual a todos los bolivianos y bolivianas sin distinción de clases, religión, ideología.

El gobierno al ser de carácter representativo, define y determina que las funciones que
cumplen los poderes del Estado emanan de la delegación del ejercicio de la soberanía,
que confiere el pueblo, conforme establece el ordenamiento jurídico.

Las facultades de quienes ejercen el poder publico están definidas y claramente


delimitadas por la constitución y las leyes secundarias que la reglamentan, es por esta
razón que todos debemos ser tratados con igualdad en todo momento, sin preferencias ni
favoritismos de ninguna clase, para que así la sociedad no se sienta marginada de
algunos actos, actividades en la que todos deberíamos estar inmersos en igualdad de
condiciones.26

26
Defensor del Pueblo “República de Bolivia”; La Ley es la Misma Para Todos Defendamos Nuestros
Derechos. La paz- Bolivia 2002 pág. 2 al 10.

47
Es por esta razón que estudiaremos la evolución histórica de la igualdad desde cuando
surgió, quienes lucharon y consiguieron que se regule la igualdad para que todos seamos
considerados como un todo, claro que cada quien se distinguirá de cada cual por sus
acciones, pero todos debemos ser tratados igual sin distinciones ni preferencias algunas,
para que así se garantice el principio de igualdad ante la ley, en su aplicación, adaptación
a la realidad para que no se quede solo en un simple principio sino se lo cumpla y se
garantice su efectiva protección.

2.9. DISCRIMINACIÓN RACIAL DE LOS APELLIDOS


AUTÓCTONOS EN BOLIVIA.

La mayor parte de las diferencias biológicas que más resaltan en la comparación, color de
la piel y de los ojos, forma del cráneo, textura del cabello, etc. toman su origen en factores
hereditarios lo que, si una población se entrecruza durante varias generaciones, tienden a
producir una cierta uniformidad de caracteres en los individuos. Al lado de las diferencias
somáticas y fisiológicas, los grupos presentan otras de tipo psíquico.

En ésta investigación estudiaremos a la predicción de la discriminación racial en los


procesos judiciales desde la denuncia hasta la condena. Contando con un número de 100
expedientes como universo para comparar posteriormente, en conjunto de los delitos que se
cometieron en determinados tiempos que fueron penados por ley.

Hay opiniones populares, corrientes políticas, intereses económicos y hasta escuelas


sociológicas que han dado por establecida la superioridad de la propia raza, sobre las
ajenas. Esta pretendida superioridad es argüida, incluso por ciertos grupos-sociales
menores, por castas y clases económicas que, generalmente por razones baladíes, sienten y
programan la inferioridad de otros grupos.

Toda discriminación para la misma naturaleza crea en los afectados una especie de
resentimiento y siendo el objetivo del derecho preponderar a ser justo en todos sus alcances
48
debe emplear lo favorable con la simple aplicación del artículo 6º de la constitución política
del estado que proclama la igualdad de las personas ante la Ley.

Toda discriminación implica necesariamente una restricción de derechos y privilegios a los


determinados grupos sociales con consecuencia para la sociedad.

Igualdad significa conformidad o identidad entre partes o dos más cosas por comunidad o
coincidencia de naturaleza o accidente correspondencia Armonía y proporción entre los
elementos integrantes de un todo trato uniforme en situaciones similares, audiencias de
privilegios favor y referencia.

El principio de la igualdad jurídica universalmente, no debe ser una quimera sino una
realidad cada día más objetivo y real para que la administración de justicia sea más justa y
de una vez por todas se deje a un lado aquella expresión que dice: La justicia es como una
telaraña donde solamente los mosquitos y los moscardones se la llevan donde ellos quieren.

El Art. 2 de la "Declaración Universal de los Derechos del Hombre", al referirse a la


discriminación establece:

Art. 2.- 1.- "Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta
Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición".

2.- Además no se hará distinción alguna fundada en la condición política jurídica o


internacional del país o territorio de cuya jurisdicción depende una persona, tanto si se trata
de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no
autónoma o sometido a cualquier otra limitación de soberanía".

La discriminación social, es una conducta que implica tan solo aversiones, por cualquiera
de los pretextos siguientes:
49
a.- Pretexto de hechos no imputables al individuo y que son irrelevantes desde el punto
de vista social-jurídico tales como las diferencias raciales, el color o el sexo.

b.- Pretexto de pertenecer a categorías colectivas genéricas, tales como el idioma, la


religión, la opinión política o de cualquier otra índole la posición nacional.

Discriminación en materia jurídica consiste en:

"Actos u omisiones que desconozcan o violen derechos subjetivos; que sub clasifican en
dos tipos:

1.- La administración cometida por las autoridades (internacionales, nacionales y locales) a


través de cualquiera de sus órganos (Legislativos, administrativos o judiciales) o por los
agentes de estos.

2.- "La realizada por personas privadas; por ejemplo, en materia de trabajo, en materia de
arrendamiento, de viviendas, etc."

La discriminación cometida por las normas jurídicas, por las autoridades o por sus agentes,
pueden producirse en tres formas:

1.- La restricción de los derechos para determinadas categorías colectivas ya sean por la
raza, sexo, creencia, etc.

2.- La concesión de privilegios a los miembros de cierto grupo, lo cual tiene por efecto la
negación de los derechos de los marginados.

50
3.- La imposición de obligaciones antipáticas a los miembros de determinados grupos, por
ejemplo tenemos, la prestación de trabajos forzados, pago de impuestos especiales, la
obligación de llevar distintivos, etc.

Las discriminaciones jurídicas que deben ser proscriptas son, según ya se indicó antes, las
que toman como base los pretextos de la raza, el color, el sexo, el idioma, etc.

Los principios que abarcan la no discriminación son desde luego, sin ninguna duda, todos
los derechos y libertades fundamentales de los derechos del hombre. Pero no sólo es eso,
sino también abarca la mayor parte de los derechos concretos, que puedan engendrarse
legítimamente, al crear, modificar o extinguir relaciones jurídicas, porque gran número de
esos derechos concretos, se fundan en última instancia sobre derechos básicos del hombre.

La esencia del art. 2º de la Declaración Universal de los derechos del Hombre, consiste en
prohibir toda discriminación injusta en reconocimiento y aplicación de los derechos y
libertades del hombre, que pertenecen a todos los seres humanos sin distinción, de ninguna
especie.

Es decir, la igualdad en cuanto a los derechos fundamentales del hombre debe aplicarse a
todos los seres humanos, nos referimos a todos los derechos proclamados en la Declaración
Universal.

Los pretextos que se tomaron en cuenta como base para discriminación perjudicial,
radicalmente injusta, constituyen diferencias humanas inesenciales, que no deben tener
ninguna relevancia jurídica.

De todo lo expuesto se deduce que la discriminación es un trato de inferioridad que afecta a


las personas en sus derechos esenciales, ya que desde el punto de vista jurídico la conducta
discriminatoria queda expresada en el desconocimiento y la violación de los derechos

51
subjetivos, mediante determinados actos u omisiones resultantes de una conducta llena de
prejuicios.

Toda discriminación por su misma naturaleza, crea en los afectados una especie de
resentimiento y siendo el objetivo del Derecho propender a ser justo en todos sus alcances,
debe ampliar lo favorable con la simple aplicación del art. 6º de la Constitución Política del
Estado que proclama la igualdad de las personas ante la Ley.

Toda discriminación, implica necesariamente una restricción de derechos y privilegios a


determinados grupos sociales, con consecuencias negativas para la sociedad.

2.9.1. Excepción.

En términos generales la excepción significa:

"Exclusión de regla o generalidad, caso o cosa aparte especial privilegio".

Cuando existen leyes de excepción en favor de algunos grupos sociales, lejos de


favorecerle, los perjudica por el conflicto que se crea entre hombre y mujer ya que la
concesión de privilegios a los miembros de ciertos grupos, tiene como efecto, no solamente
la negación de los derechos de los demás, sino que crea en el medio ambiente un clima de
resentimiento y frustración con consecuencias graves y difíciles de ejercitar.

El principio de la igualdad esencial entre todos los hombres en cuanto a la dignidad ética de
la persona individual y en cuanto a los derechos fundamentales, no excluye la justicia de
múltiples diferencias en cuanto a derechos concretos, basadas en los fundamentos
siguientes:

52
a.- Diferencias físicas y psíquicas en cuanto a capacidades y aptitudes, en relación con
funciones en las cuales la posesión de determinadas dotes físicas o mentales tienen
especial importancia.

b.- La diversidad de conductas imputables al individuo (legalidad, delincuencia,


laboriosidad, haraganería, delincuencia, descuido).

c.- Diversidad en cuanto a la capacidad cultural o profesional para el desempeño de


determinadas funciones sociales.

d.- Diversidad de funciones sociales (como padre, hijo, marido, mujer, funcionario
particular, jefe).

De lo expuesto se deduce, que no puede afirmarse la existencia de la igualdad humana,


aspecto plenamente comprobado no sólo en el campo anatómico y morfológico, sino
también psicológico. Por otra parte es evidente que el individuo posee características
propias y diferenciadas tales como el sexo, edad, constitución física, cualidades
intelectuales, psíquicas, etc.

Sin embargo, de un modo general, siempre se puede hablar de la existencia de igualdades y


desigualdades entre los hombres, aspectos aparentemente contradictorios, pero reales.

Si analizamos la igualdad, desde el punto de vista de la dignidad humana, lo haremos


expresado que, si bien es evidente las diferencias existentes entre los seres humanos, en
cuanto a sus características somáticas como también psíquicas, creo necesario manifestar
categóricamente, que desde el punto de vista de la dignidad humana, todos los seres
humanos son iguales entre si, es decir que toda persona cualesquiera sean sus
particularidades, sus virtudes o sus defectos, posee el rango ético de la persona, es decir del
ser que tiene fines propios que cumplir mediante su libre albedrío y voluntad, un destino
que forjar y un objetivo por alcanzar.
53
La igualdad ha quedado cristalizada como principio fundamental en el constitucionalismo
americano, lo que nos permite afirmar que esta igualdad, que eliminó la esclavitud, la
servidumbre, las prerrogativas hereditarias, y los privilegios de gremios, es la base sobre la
cual se sustenta la libertad, aunque algunos autores sostienen que primero está la libertad
luego la igualdad.

La igualdad ante la ley es proclamada por la Declaración Universal de los Derechos del
Hombre aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de
1948 y dice:

Art. 7.- "Todos son iguales ante la Ley y tienen, sin distinción derechos a igual protección
de la ley. Todos tienen derechos a igual protección contra toda discriminación que infrinja
esta declaración y contra toda provocación a tal discriminación".

La expresión igualdad ante la Ley significa principalmente dos cosas:

"En primer lugar, que las normas jurídicas no deben establecer desigualdades injustas,
impertinentes éstos deben ser atribuidos de un modo igual a todos los sujetos de la especie
humana, sean nacionales, extranjeros, varones, mujeres, ricos y pobres, etc.

Como prolongación de este criterio, la igualdad ante la Ley requiere también, que no se
establezca ninguna diferenciación injusta e impertinente en el ulterior desenvolvimiento y
en las ulteriores concreciones a que dan lugar esos derechos básicos del hombre por ej.: en
los derechos familiares; en las posibilidades adquisitivas de propiedad, etc.".

"El otro sentido de la igualdad ante la Ley, es el de la igualdad procesal y comprende varias
ideas, una de ellas está contenida en la libertad procesal, que consiste en el hecho de que
todos deben ser tratados y juzgados indistintamente, según lo determinado por las leyes
vigentes".
54
El Art. 10 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, al formular las
garantías procesales como derecho del ser humano, dice:

"Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, o ser oído públicamente y
con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus
derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia
penal".

La igualdad ante la Ley, cobra especial importancia en las relaciones con los tribunales. Se
pinta tradicionalmente la administración de justicia como una matrona con los ojos
vendados, para que no se deba influir por las condiciones particulares de las partes, para
que no atienda al poder de cualquier clase que los litigantes tengan, ni a su riqueza ni a su
posición social, ni a su prestigio, etc. Sin embargo en la realidad la igualdad ante la Ley
está totalmente desvirtuada puesto que existen leyes de excepción en favor de algunos
grupos sociales, lejos de favorecerlos los perjudica, por la escasa o ninguna valoración de la
misma: el inc. 4º del Art. 196 del Código de Procedimiento Penal, es una clara realidad de
la existencia de privilegios que se dan a determinados grupos sociales, como ser a las
mujeres que lejos de favorecer, da lugar a la discriminación.

El principio de la igualdad jurídica Universalmente reconocida, no debe ser una quimera,


sino una realidad cada día más objetiva y real, para que la administración de justicia sea
más justa y de una vez por todas se deje a un lado aquella expresión que dice: la justicia es
como una telaraña donde caen solamente los mosquitos y los moscardones se la llevan
donde ellos quieran.

Todas las constituciones dicen que los hombres son iguales ante la Ley, más, es lo cierto
que la desigualdad se ha intronizado en la tierra y que la desigualdad de la oportunidad es la
única que pueden conseguir que el desnivel social y de clase vaya desapareciendo.

55
2.9.2. ELEMENTOS PARA LA DEFINICIÓN DE “DISCRIMINACIÓN”.

El exponente más claro del desajuste que produce la respuesta jurídica del “derecho liberal”
a la situación de injusticia sufrida por determinados grupos sociales, lo tenemos en la
teorización doctrinal o dogmática de la discriminación. Es usual distinguir en la doctrina
jurídica un sentido amplio de discriminación, como equivalente a toda infracción al
principio general de igualdad y un significado estricto, relativo a la violación de la igualdad
cuando concurre alguno de los criterios de diferenciación prohibidos.27

En este mismo orden se considera, por tanto, que la diferenciación de trato en el ejercicio de
un derecho fundamental puede ser al mismo tiempo desconocimiento de ese derecho
fundamental y también lesión del principio de igualdad.

Por otro lado, la prohibición de discriminación adopta una operatividad propia en el sentido
de que responde a un mandato de paridad y de exclusión de diferencias de trato basadas en
criterios especialmente “odiosos”. Para ello resulta relevante la utilización del término
discriminación que se toma de una serie de instrumentos internacionales que reconocen,
como derecho universal de la persona humana, junto al derecho a la igualdad ante la ley, el
derecho a no ser discriminado. Es el caso de la Declaración Universal de Derechos
Humanos, la Convención de las Naciones Unidas sobre La eliminación de toda forma de
discriminación contra la mujer, y de los Pactos de las Naciones Unidas sobre Derechos
Civiles y Políticos y sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.28

El exponente más claro del desajuste que produce la respuesta jurídica del “derecho liberal”
a la situación de injusticia sufrida por determinados grupos sociales, lo tenemos en la
teorización doctrinal o dogmática de la discriminación. Es usual distinguir en la doctrina

27
Barrère Unzueta, Ma. de los Ángeles, “Problemas del derecho antidiscriminatorio: subordinación versus
discriminación y acción positiva versus igualdad de oportunidades”, Revista Vasca de Administración Pública,
España, núm.

28
Rodríguez-Piñero y Bravo-Ferrer, “Nuevas dimensiones de la igualdad: no discriminación y acción
positiva”, Persona y derecho. Revista de fundamentación de las instituciones jurídicas y de derechos
humanos, Navarra, núm. 44, 2001, pp. 220-225.

56
jurídica un sentido amplio de discriminación, como equivalente a toda infracción al
principio general de igualdad y un significado estricto, relativo a la violación de la igualdad
cuando concurre alguno de los criterios de diferenciación prohibidos.

2.10.- MARCO CONCEPTUAL.

2.10.1. Discriminación directa e indirecta.


Definición de la LEY ORGÁNICA 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de
mujeres y hombres. Artículo 6:

1. Se considera discriminación directa por razón de sexo la situación en que se


encuentra una persona que sea, haya sido o pudiera ser tratada, en atención a su sexo, de
manera menos favorable que otra en situación comparable.

2. Se considera discriminación indirecta por razón de sexo la situación en que una


disposición, criterio o práctica aparentemente neutros pone a personas de un sexo en
desventaja particular con respecto a personas del otro, salvo que dicha disposición,
criterio o práctica puedan justificarse objetivamente en atención a una finalidad legítima
y que los medios para alcanzar dicha finalidad sean necesarios y adecuados.

Discriminación indirecta.
Definición de Guía Stop-discrimination de la Comisión Europea contra la
discriminación:
Ésta se da cuando una disposición, criterio o práctica aparentemente neutros puede
ocasionar una desventaja a personas por motivos de origen racial o étnico, religión o
convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, a no ser que dicha disposición,
criterio o práctica pueda justificarse objetivamente con una finalidad legítima.

57
Como ejemplo de discriminación indirecta, puede mencionarse la exigencia de que todas
las personas que solicitan un puesto de trabajo deban superar una prueba en una lengua
concreta, aunque esta no sea necesaria para el ejercicio del trabajo. La prueba puede ser
discriminatoria para las personas cuya lengua materna no sea la de la prueba.

2.10.2. Violencia de género.


Definición de Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer:
Reconociendo que la violencia contra la mujer constituye una manifestación de
relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han
conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del
hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es
uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una
situación de subordinación respecto del hombre. (Resolución de la Asamblea General de
la ONU 48/104 de 20 de diciembre de 1993).

Definición en la LEY ORGÁNICA 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de


Protección Integral contra la Violencia de Género. Exposición de motivos:

La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se


manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad.
Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo,
por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad,
respeto y capacidad de decisión.

2.10.3. Igualdad formal.

Se positivizó por primera vez en el Artículo 6 de la Declaración de los Derechos del


Hombre y del Ciudadano. 26 de agosto de 1789: “La ley es la expresión de la voluntad
general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboración,
58
personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos, ya sea
que proteja o que sancione. Como todos los ciudadanos son iguales ante ella, todos son
igualmente admisibles en toda dignidad, cargo o empleo públicos, según sus capacidades
y sin otra distinción que la de sus virtudes y sus talentos”. Esta idea de igualdad expresa
que la voluntad general ha de ser la misma para todos, tanto cuando proteja como
cuando sancione. Se trata de una igualdad formal que no suponen ningún límite
negativo ni positivo al contenido de las leyes que, en tanto expresión de la voluntad
general, han de ser elaboradas por los ciudadanos, bien personalmente o bien a través de
sus representantes. Esta idea de igualdad entre ciudadanos se plasmó en el
constitucionalismo francés a partir de la Constitución de 1791. La Constitución francesa
de 1793 expresaba: “Todos los hombres son iguales por naturaleza y ante la ley”.

La igualdad constitucional francesa se trató de un igualdad puramente formal: se


configuraba en una identidad de posición de los destinatarios de la ley, como una
equiparación se situaciones frente a los efectos y alcance de la ley. La igualdad ante la
ley tenía más que ver con los efectos de la ley que con la igualdad de los ciudadanos,
pues de lo que en realidad se trataba era de garantizar el alcance de la ley (GARCÍA
MORILLO, Joaquín. “La cláusula general de igualdad” En LÓPEZ GUERRA, Luis y
otros. Derecho Constitucional, V. I, Valencia, Tirant Lo Blanch, 2007, pp. 179-180)
Este concepto de igualdad está presente en todos los textos constitucionales peruanos. Y,
ha permitido ocultar la discriminación racial. Martín Vida señala que: junto a la
proclamación de la igualdad formales se reconocieron como jurídicamente válidas
ciertas desigualdades, limitándose por ejemplo, los derechos de ciudadanía de los
judíos, privándose de tales derechos a los esclavos de las colonias (la esclavitud en las
colonias no se abolió hasta febrero de 1794, aunque se introdujo diez años después para
abolirse definitivamente sólo en 1848), o ignorando los derechos políticos de las
mujeres. 29

29
Evolución histórica del principio de igualdad y paradojas de exclusión. Granada, Editorial Universidad
de Granada, 2004, pp. 95-96
59
2.10.4. Acoso sexual.
A efectos esta Ley, y sin perjuicio de lo que establece el Código Penal, el acoso sexual
es cualquier comportamiento verbal o físico de naturaleza sexual, realizado con el
propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular
cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.

2.10.5. Acoso por razón de sexo


Es cualquier comportamiento que se realice en función del sexo de una persona con el
propósito o produzca el afecto de atentar contra su dignidad y de crear un entorno
intimidatorio, degradante u ofensivo, en particular cunado se crea un entorno
intimidatorio, degradante u ofensivo.

2.10.6. DEFINICIONES DE LA LEY CONTRA EL RACISMO TODA FORMA


DE DISCRIMINACIÓN, LEY No 045, DEL 08 DE OCTUBRE DE 2010.

Artículo 5.- Discriminación. Se define como “discriminación” a toda forma de


distinción, exclusión, restricción o preferencia fundada en razón de sexo, color,
edad, orientación sexual e identidad de géneros, origen, cultura, nacionalidad,
ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica,
estado civil, condición económica, social o de salud, profesión, ocupación u
oficio, grado de instrucción, capacidades diferentes y/o discapacidad física,
intelectual o sensorial, estado de embarazo, procedencia, apariencia física,
vestimenta, apellido u otras que tengan por objetivo o resultado anular o
menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de
derechos humanos y libertades fundamentales reconocidos por la Constitución
Política del Estado y el derecho internacional. No se considerara discriminación
a las medidas de acción afirmativa.
Discriminación Racial. Se entiende por discriminación racial a toda distinción,
exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza o por el color,
ascendencia u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado
anular o menoscabar, directa o indirectamente el reconocimiento, goce o
60
ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos o libertades
fundamentales reconocidos en la Constitución Política del Estado y las normas
internacionales de Derechos Humanos, en las esferas política, económica,
social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública y/o privada.
Racismo.- S e considera “racismo” a toda teoría tendente a la valoración de
unas diferencias biológicas y/o culturales, reales o imaginarias en provecho de
un grupo y en perjuicio del otro, con el fin de justificar una agresión y un sistema
de dominación que presume la superioridad de un grupo sobre otro.
Raza. La “raza” es una noción construida socialmente, desarrollada a lo largo
de la historia como un conjunto de perjuicios que distorsiona ideas sobre
diferencias humanas y comportamiento de grupo. Utilizada para asignar a
algunos grupos un estatus inferior y a otros un estatus superior que les dio
acceso al privilegio, al poder y a la riqueza.
Equidad de Género. Es el reconocimiento y valoración de las diferencias
físicas y biológicas de mujeres y hombres con el fin de alcanzar justicia social y
igualdad de oportunidades que garantice el beneficio pleno de sus derechos sin
perjuicio de su sexo en los ámbitos de la vida social, económica, política,
cultural y familiar.
Equidad Generacional. Es el reconocimiento y valoración de las diferencias
generacionales de mujeres y hombres, con el fin de alcanzar justicia social que
garantice el beneficio pleno de sus derechos sin perjuicio de su edad en los
ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y familiar.
Homofobia. Se refiere a la aversión, odio, perjuicio o discriminación contra
hombres o mujeres homosexuales, también se incluye a las demás personas
que integran a la diversidad sexual.
Transfobia. Se entiende como la discriminación hacia la transexualidad y las
personas transexuales o transgenero, basada en su identidad de género.
Xenofobia. Se entiende como el odio y rechazo al extranjero o extranjera, con
manifestaciones que van desde el rechazo más o menos manifiesto, el
desprecio y las amenazas, hasta las agresiones y diversas formas de violencia.
61
Misoginia. Se entiende por misoginia cualquier conducta o comportamiento de
odio manifiesto hacia las mujeres o género femenino, independientemente de la
edad, origen y/o grado de instrucción que logre o pretenda vulnerar directa o
indirectamente los Derechos Humanos y los principios de la presente ley.

62
CAPÍTULO III
ASPECTOS LEGALES

3.1. LEGISLACIÓN NACIONAL.

3.1.1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO DE LA REPÚBLICA DE


BOLIVIA.

Si bien es cierto que los derechos civiles y políticos estaban plenamente regulados en la
Nueva Constitución, en tratados internacionales y en leyes menores, la nueva CPE bien
podemos decir que establece que ahora Bolivia es un Estado social de derecho, lo que
implica la participación del Estado en algunas áreas, a través de la promoción y garantía
de prestaciones sociales que mejoren las condiciones de vida de las mayorías menos
favorecidas de la sociedad, por tanto, la visión del Estado abstencionista, propuesto en
algunas etapas de la democracia liberal, ha sido plenamente superada.

Es en países como el nuestro donde la inequidad en el reparto de la riqueza requiere de


la adopción de medidas provenientes del Estado para ir acortando las asimetrías, a través
de la promoción de igualdad de oportunidades, que le permitan a la persona ir más allá
de la mera igualdad ante la ley, a una igualdad real, en donde el hombre y la mujer
puedan desarrollarse integralmente, contando con prestaciones de calidad en educación,
salud, vivienda y trabajo. Por eso, se convirtió en una necesidad histórica el
constitucionalizar de manera específica los derechos que protegen al individuo.

Es cierto que son muchos los elementos que hacen del nuevo texto constitucional una
Constitución de vanguardia, fundamentalmente nos estamos refiriendo a todo lo que
versa sobre los derechos de la persona y lo que se desprende de ellos. Pero así también,
notamos la presencia de otras disposiciones que despiertan preocupación, como la
suspensión del ejercicio de los derechos políticos por delitos de traición a la patria, por
63
colusión o complicidad con el enemigo en tiempos de guerra o defraudación de recursos
públicos.

Es preocupante la no delimitación de la retroactividad constitucional respecto a los


supuestos delitos cometidos por servidores públicos. También la configuración del delito
de traición a la Patria, referido a la violación del régimen constitucional de los recursos
naturales y aquello que atente contra la unidad nacional.

Este nuevo texto constitucional sólo puede constituirse en una garantía de unidad
nacional, ampliando, vía consenso, las competencias a los gobiernos departamentales,
respetando la voluntad democráticamente expresada en diferentes instancias electorales
por los departamentos autonómicos.

La C.P.E. Implica la igualdad de trato dado por la Ley o igualdad en la Ley. Igualdad en
la aplicación de la ley. Prohíbe que se puedan configurar supuestos en la Ley que
dispense un trato distinto a personas que se encuentra en la misma situación. Por este
principio obliga a la Ley sea aplicada de modo igual a todos aquellos que se encuentra en la
misma situación. Desde el punto de vista jurisdiccional implica que existe un derecho
subjetivo a obtener un trato igual en supuestos de hechos iguales.- Se considera que hay
lesión a este principio cuando hay identidad en los rasgos sustanciales del caso.

El contenido normativo acerca de la igualdad ha sido reconocido por la jurisprudencia


del Tribunal Constitucional, al señalar: “el Sistema Constitucional Boliviano está
sustentado en los valores supremos de la igualdad, la libertad, la justicia y la dignidad
humana, así como sobre los principios fundamentales de la soberanía popular, la
separación de funciones de los órganos de poder, la supremacía constitucional, así
como la jerarquía normativa, entre otros, lo que significa que tanto el orden político,
como el jurídico del Estado se estructuran sobre la base de dichos valores y principios.
En consecuencia, en un Estado Democrático de Derecho como es el que ha adoptado

64
Bolivia, los gobernantes y gobernados deben sujetar y subordinar sus actos, decisiones
y resoluciones a las normas previstas por la Constitución y las leyes”.

Esta garantía de la aplicación igual de la ley ha sido catalogada por el Tribunal


Constitucional, junto al principio de sometimiento de la actuación de los funcionarios
públicos al ordenamiento jurídico, como pilar básico del principio Estado de Derecho;
en los siguientes términos:

Se debe precisar que entre los pilares básicos del Estado de derecho, se encuentran: a) El
sometimiento de la actuación estatal al orden jurídico y b) El control judicial de la
actuación estatal. De ello se desprende que la discrecionalidad administrativa no implica
ausencia de control, menos arbitrariedad, sino una discrecionalidad jurídicamente
vinculada a los principios de objetividad, razonabilidad; consiguientemente, conlleva el
reconocimiento del principio de interdicción de la arbitrariedad, conforme a esto, los
administrados tiene derecho a acceder al órgano judicial correspondiente en procura de
tutela, cuando consideren que el acto administrativo ha lesionado sus derechos y
garantías.”

3.2. LEY CONTRA EL RACISMO, No. 045.


Articulo 2. (Principios Generales). La presente Ley se rige bajo los principios de:
a) Interculturalidad. Entendida como la interacción entre las culturas, que se
constituye en instrumento para la cohesión y convivencia armónica y equilibrada
entre todos los pueblos y naciones para la construcción de relaciones de igualdad
y equidad de manera respetuosa.
b) Igualdad. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derecho.
El Estado promoverá las condiciones necesarias para lograr la igualdad real y efectiva
adoptando medidas y políticas de acción afirmativa y/o diferencia que valoren la
diversidad, con el objetivo de lograr equidad y justicia social, garantizando condiciones
equitativas especificas para el goce y ejercicio de los derechos, libertades y garantías

65
reconocidas en la Constitución Política del Estado, leyes nacionales y normativa
internacional de Derechos Humanos.

c) Equidad. Entendida como el reconocimiento a la diferencia y el valor social


equitativo de las personas para alcanzar la justicia social y el ejercicio pleno de
los derechos civiles, políticos, sociales y culturales.
d) Protección. Todos los seres humanos tienen derecho a igual protección contra el
racismo y toda forma de discriminación, de manera efectiva y oportuna en sede
administrativa y/o jurisdiccional, que implique una reparación o satisfacción
justa y adecuada por cualquier daño sufrido como consecuencia del acto racista
y/o discriminatorio.

Articulo 5. (Definiciones). Para efectos de aplicación e interpretación de la presente


Ley, se adoptan las siguientes definiciones:
a) Discriminación. Se define como “discriminación” a toda forma de distinción,
exclusión, restricción o preferencia fundada en razón de sexo, color edad,
orientación sexual e identidad de géneros, origen, cultura, nacionalidad,
ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica,
estado civil, condición económica, social o de salud, profesión ocupación u
oficio, grado de instrucción, capacidades diferentes y/o discapacidad física,
intelectual o sensorial, estado de embarazo, procedencia, apariencia física,
vestimenta, apellido u otras que tengan por objetivo o resultado anular o
menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de
derechos humanos y libertades fundamentales reconocidos por la Constitución
Política del Estado y el derecho internacional. No se considerara discriminación
a las medidas de acción afirmativa.
b) Racismo. Se considera “racismo” a toda teoría tendente a la valoración de unas
diferencias biológicas y/o culturales, reales o imaginarias en provecho de un
grupo y en perjuicio del otro, con el fin de justificar una agresión y un sistema de
dominación que presume la superioridad de un grupo sobre otro.

66
CAPITULO II: DE LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN,
DESTINADAS A ERRADICAR EL RACISMO Y TODA FORMA DE
DISCRIMINACIÓN.
Articulo 6. (Prevención y educación) Es deber del Estado Plurinacional de Bolivia
definir y adoptar una política pública de prevención y lucha contra el racismo y toda
forma de discriminación, con perspectiva de género y generacional, de aplicación en
todos los niveles territoriales nacionales, departamentales y municipales, que
contengan las siguientes acciones:
II. En el ámbito de la Administración Pública.
a) Capacitar a las servidoras y servidores de la administración pública sobre las
medidas de prevención, sanción y eliminación del racismo y toda forma de
discriminación.
b) Promover políticas institucionales de prevención y lucha contra el racismo y la
discriminación en los sistemas de educación, salud y otros de prestación de
servicios públicos, que incluyan.

Articulo 8. (Integrantes del Comité Contra el Racismo y Toda Forma de


Discriminación). I. Para efectos de esta Ley, el Comité contra el Racismo y toda
forma de Discriminación estará conformado por:
a) Instituciones públicas: 1. Órgano Ejecutivo: Ministerio de Culturas, Ministerio
de la Presidencia, Ministerio de Justicia, Ministerio de Gobierno, Ministerio de
Educación, Ministerio de Economía y Finanzas Publicas, Ministerio de
Planificación del Desarrollo y Ministerio de Defensa; 2. Órgano Judicial; 3.
Órgano Electoral; 4. Órgano Legislativo: Comisión de Derechos Humanos de la
Cámara de Diputados; 5. Gobiernos Autónomos Departamentales; 6. Gobiernos
Autónomos Municipales; 7. Autonomías Indígena Originaria Campesinas.

CAPITULO IV: INSTANCIAS COMPETENTES DE PROTECCIÓN A LAS


VÍCTIMAS DE RACISMO Y TODA FORMA DE DISCRIMINACIÓN.

67
Articulo 12. (Instancias Competentes). Las personas que hubiesen sufrido actos de
racismo o discriminación podrán optar por la vía constitucional, administrativa o
disciplinaria y/o penal según corresponda.
Articulo 17. (Obligación de denunciar) La persona que en ejercicio de la función
pública conociere hechos de racismo y toda forma de discriminación, está en la
obligación de denunciar ante las autoridades correspondientes; en caso de no hacerlo
será pasible a la sanción dispuesta en el Artículo 178 del Código Penal.

3.3. EN MATERIA DE DERECHO INTERNACIONAL

La igualdad o no discriminación es una de las normas declaradas con mayor frecuencia


en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. La proliferación de variaciones
de las normas de igualdad, comenzando con la Declaración Universal de Derechos
Humanos2, siguió el Holocausto y el asesinato de seis millones de judíos, incluyendo un
millón de niños. En los últimos 45 años, organismos internacionales se han abocado, en
forma continua, al desarrollo y la promulgación del derecho de igualdad. Esto ha
ocurrido en diversos contextos: en relación con derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales; en empleo, remuneraciones y educación; y en tortura, raza, sexo e
infancia.

- Actualmente, también se está considerando en diversos contextos


adicionales, incluyendo la religión, los enfermos mentales, las poblaciones
indígenas y el derecho de salida y retorno.

Aunque la igualdad o no discriminación es un tema dominante y recurrente en el


Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la norma no está contemplada en la
totalidad de las diversas fuentes del derecho internacional de manera única y unificada.
No obstante, el tema del derecho internacional y la norma de igualdad o no
discriminación se pueden abordar en términos de los problemas que plantea su
definición, para los cuales el material jurídico.
68
Por otra parte, el artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el
articulo 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el artículo 14 de la
Convención Europea de Derechos Humanos y el artículo 2 de la Convención sobre los
Derechos del Niño constituyen normas de igualdad subordinadas: prohíben la
discriminación únicamente en el contexto de los derechos y libertades contemplados en
otros artículos de los respectivos instrumentos. La jurisprudencia de la Corte Europea de
Derechos Humanos sugiere que una cláusula subordinada de no discriminación debe
interpretarse de la siguiente manera: debe leerse en conjunto con cada uno de los
derechos y libertades reconocidas en la Convención como si formase parte integral de
todos y cada uno de los artículos que establecen derechos y libertades. Por lo tanto, a
pesar de que la cláusula subordinada no tiene existencia independiente, complementa las
demás disposiciones normativas.
Una medida que se ha aprobado por el Comité de Derechos Humanos en virtud del
artículo 40 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en la reunión del 21
de noviembre de 1989. Aparecerá en el Informe Anual A45/40 de próxima publicación.
El Comité está autorizado para formular Comentarios Generales por el artículo 40 del
Pacto y así lo ha hecho desde 1981.

3.3.1 EL AVANCE DEL PRINCIPIO DE IGUALDAD EN LA LEGISLACIÓN


INTERNACIONAL.

Aunque la igualdad o no discriminación es un tema dominante y recurrente en el


Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la norma no está contemplada en la
totalidad de las diversas fuentes del derecho internacional de manera única y unificada.
No obstante, el tema del derecho internacional y la norma de igualdad o no
discriminación se pueden abordar en términos de los problemas que plantea su
definición, para los cuales el material jurídico.

69
La igualdad o no discriminación es una de las normas declaradas con mayor frecuencia
en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. La proliferación de variaciones
de las normas de igualdad, comenzando con la Declaración Universal de Derechos
Humanos, siguió el Holocausto y el asesinato de seis millones de judíos, incluyendo un
millón de niños. En los últimos 45 años, organismos internacionales se han abocado, en
forma continua, al desarrollo y la promulgación del derecho de igualdad. Esto ha
ocurrido en diversos contextos: en relación con derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales; en empleo, remuneraciones y educación; y en tortura, raza, sexo e
infancia.30

3.3.2 EVOLUCIÓN DEL PRINCIPIO DE IGUALDAD EN EL DERECHO


COMPARADO.

El derecho comparado puede ofrecer un panorama amplio a la vez que muy nutrido de
los alcances que el principio de igualdad iría consiguiendo paulatinamente. En este
apartado se rendirá cuenta de las distintas implicaciones de la igualdad llevada al
derecho en distintos ordenamientos, aunque sin reparar exhaustivamente en la
explicación de las diversas manifestaciones de la igualdad. El análisis de cada una de las
perspectivas y alcances del principio de igualdad se llevará a cabo en los siguientes
capítulos; baste para este punto, conocer el devenir del principio en distintas latitudes;
las nuevas y cada vez más sofisticadas estrategias que se irán sumando en distintas
épocas y que se harán presentes en los distintos ordenamientos jurídicos.

Un panorama general del principio de igualdad en algunos sistemas jurídicos, permite


ofrecer un preámbulo sobre la problemática constitucional de la igualdad, la cual
evidencia la necesidad de abordar el principio de igualdad de manera puntual, a través de
la explicación de cada una de sus diferentes manifestaciones; para corroborar lo anterior,
considérese el recorrido que a continuación se ofrece.

30
Bayefski Anne f. El Principio de Igualdad O no Discriminación en el Derecho Internacional, Doc. ONU
A/810 en 71 (10 de diciembre de 1948).
70
El principio de igualdad, una vez incluido en los ordenamientos jurídicos, comienza a
demandar la igualdad en derechos. Así fue después de la Revolución Francesa: “los
hombres nacen libres e iguales en derechos”. Esto supone un primer alcance de la
igualdad, que se hace explícito a través de los enunciados constitucionales que asignan
los derechos a “todos”, eliminando con ello privilegios basados en el nacimiento.

Sin embargo, el alcance del principio de igualdad no terminaría aquí. Tal y como se ha
visto en el devenir histórico del principio de igualdad en el ordenamiento constitucional
mexicano, la igualdad se manifiesta también a través de prohibiciones tales como las de
leyes privativas y tribunales especiales, cuyas implicaciones se harán cada vez más
explícitas.

En Estados Unidos, la doctrina de la igualdad está consignada en la Declaración de


Independencia y fue incorporada a la Constitución a través de la enmienda catorce tras la
Guerra de Secesión.

Esta inclusión estuvo decididamente influenciada por las fuerzas abolicionistas. La


cláusula de la igual protección fue diseñada para imponer a los estados el deber de
suministrar la protección de todos los derechos a todas las personas, especialmente para
proteger los derechos a la vida, la libertad y la propiedad y garantizarlos a todas las
personas de la misma manera. Supone no sólo una nueva concepción de la igualdad, en
relación con los tratamientos, sino que supone, además, dar una base jurídica para un
tratamiento judicial de las medidas legislativas que pudieran contradecir ese principio de
igualdad. A diferencia de la Privileges and Inmunities Clause, del artículo 4.2 de la
Constitución norteamericana, que impone un mandato de equiparación de los ciudadanos
de cada estado con los de los otros estados, la equal protection clause supone una
generalización más amplia del principio de igualdad, aplicando la prohibición de
preferencias injustificadas a todas las posibles clasificaciones diferenciadoras. En un
primer momento pareció implicar tan sólo una demanda dirigida hacia la administración
71
en el sentido de que todas las personas deben ser iguales ante la ley y de que la justicia
debe ser la misma sin considerar la riqueza o el color de la piel. Sin embargo, muy
pronto esta cláusula sugeriría enfáticamente que era mucho más que un simple
reforzamiento de las leyes e implicaría además que la ley en sí misma tenía que ser
“igual”. En 1886, en el caso Yick Wo v. Hopkins, el juez Mattews sostuvo que “La igual
protección de las leyes es una garantía de la protección a través de leyes iguales”. Esta
frase ha sido citada con frecuencia y nunca ha sido cuestionada por la Corte. Es una
aseveración que deja sin duda el hecho de que la igualdad en la ley así como la igualdad
en su administración están previstas en dicha cláusula, misma que en consecuencia ha
operado en tres líneas principalmente. Primera, como un límite a las clasificaciones
legislativas; segunda, como mecanismo de defensa contra la legislación discriminatoria
y, en tercer lugar, comparte con la cláusula del debido proceso (due process clause), la
tarea de imponer límites al ejercicio del poder público.

En el marco europeo, en Alemania, el tema de la igualdad y sus alcances se planteó a la


jurisprudencia constitucional en la República de Weimar y aunque no faltaron voces
favorables a ello, la doctrina dominante y la propia jurisprudencia sostuvieron una
postura negativa incluso a través del argumento semántico, de que la Constitución
hablaba de Gleichheit von dem Gesetz (de igualdad ante la ley) y no de Gleichheit durch
das Gesetz (igualdad en la ley). El mismo debate se produce en Austria, donde, sin
embargo, alguna decisión de los primeros años treinta admite la aplicación del principio
de igualdad al contenido de la ley. Este criterio se va a generalizar en la doctrina y en la
jurisprudencia austriaca tras la restauración del sistema democrático, como también
ocurrirá en la República Federal Alemana, de cuyo Tribunal Constitucional formará
parte Leibholz, un conocido defensor del concepto de igualdad en el contenido de la ley.
En esta concepción la igualdad se refiere también al contenido de la ley. No se trata sólo
de que se asegure el respeto de la igualdad “según su derecho”, sino “en su derecho”, en
la medida en que el legislador se encuentra vinculado al contenido material del principio
de igualdad, y en la medida, además, en que el individuo tiene reconocido un derecho a
que en la regulación jurídica que se le aplique, el legislador haya observado ese principio
72
de igualdad. En consecuencia, la libertad de conformación del legislador encuentra
límites en el respeto del principio de igualdad. Este principio no significa ya sólo una
referencia a la forma externa del mandato legal, sino al contenido jurídico-material del
mandato legal. Se produce una reinterpretación del principio de igualdad, cuyo punto de
partida es su conexión con la justicia, lo que permitirá reinterpretar el principio de
igualdad como un mandato al legislador que va más allá de la mera realización de la
legalidad.

Pese a las dificultades que plantea la vinculabilidad de la igualdad a la tarea legislativa,


lo cierto es que en el sistema alemán, queda consagrada sin reticencias e influye de
modo decisivo en otros sistemas constitucionales, e incluso en la doctrina del Tribunal
Europeo de Derechos Humanos. Esta influencia es particularmente significativa en el
caso italiano. El artículo 3.1 de la Constitución italiana ha venido siendo
progresivamente interpretado como incluyendo un principio de igualdad en el contenido
de la ley, que vincula también al poder legislativo. Aún más, dicho precepto se ha
convertido “en la práctica constitucional” en el parámetro prevalentemente utilizado por
la Corte Costituzionale para valorar la constitucionalidad de las leyes. En efecto, se ha
estimado que la igualdad no se respetaría si se sometiesen a ella sólo los que tienen que
aplicar las leyes, y no los que tienen que establecerlas y de este modo el principio de
igualdad no sólo define la fuerza y eficacia de la ley, sino que también afecta al propio
contenido de la ley y vincula y sujeta al poder legislativo. Curiosamente, para llegar a
esta conclusión, la doctrina y la jurisprudencia constitucional italiana partió de la
prohibición específica de discriminaciones que se contiene en el propio artículo 3.1,
entendida como elenco de calificaciones subjetivas vedadas como elementos de
distinción o diferenciación (sexo, raza, lengua, religión, etc.). Como la propia
Constitución contiene mandatos específicos que proscriben tener en cuenta estas
distinciones, vino a concluirse que la prohibición específica de operar distinciones con
base en estos datos personales, no podía interpretarse rígidamente como una parificación
absoluta de trato: el principio de igualdad prohíbe distinciones fundadas en el sexo, la

73
lengua, la religión, las opiniones políticas o las condiciones personales y sociales, salvo
que aquellas sean “razonablemente justificadas”. Cuando la distinción sea arbitraria
o irrazonable, el principio debe considerarse violado. No es por tanto el simple hecho de
la distinción, sino su irracionabilidad o injustificación, lo que lesiona la igualdad.

Esta interpretación hace perder incisividad a la prohibición de no discriminación, al


admitir distinciones por las circunstancias que la Constitución veda expresamente,
siempre que se estimen razonables. Pero a la vez permite extender la prohibición de
distinciones, más allá del elenco constitucional, a toda distinción que se estime como
irrazonable. Es decir, el principio de igualdad en el contenido de la ley es interpretado
como prohibición genérica de distinciones irrazonables operadas por el legislador, y la
lista de circunstancias que contiene el artículo 3, como una mera presunción de
irracionabilidad (que admite prueba en contrario) de ciertas Prohibiciones.31

En el sistema constitucional francés el reconocimiento del principio de igualdad como


límite general a la actividad legislativa, sometida además a control judicial del Conseil
Constitutionnel es bastante más reciente que en otras experiencias europeas, y ello tanto
por la propia tradición francesa de considerar la ley como expresión de la voluntad
general, como por la falta de consagración general expresa en el texto constitucional. En
éste se contiene la prohibición de discriminaciones específicas y durante mucho tiempo
se entendió que, a contrario sensu, todas las demás distinciones se encontraban
autorizadas para el legislador. Es en los años sesenta cuando el Conseil Constitutionnel
busca la base más sólida para la aplicación del principio en un bloque de
constitucionalidad que incluye el Preámbulo de la Constitución de 1946 y la Declaración
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 y, en segundo lugar, llega a
sostener que no se trata sólo de afirmaciones de la igualdad de los ciudadanos ante la ley
(al nivel de su aplicación), sino también en el seno mismo de la ley (al nivel de su

31
Rodríguez-Piñero, Miguel y Fernández López, María Fernanda, Igualdad y discriminación, Madrid,
Tecnos, 1986, pp. 28-35.
74
formulación), lo que implica que en su actividad normativa, el Parlamento no puede
introducir en la ley cualquier criterio de distinción.

En sus primeras formulaciones, el Conseil había tratado algunas manifestaciones


específicas del principio, particularmente del principio de igualdad ante la justicia,
construyendo en torno a ésta un concepto de igualdad admisible, que permite diferencias
de trato justificadas por una diferencia de situación, basadas en un criterio de distinción
objetivo y no vedado, y que suponga una diferenciación compatible con la finalidad
perseguida por la ley. Este criterio va a aplicarse a otras manifestaciones específicas del
principio de igualdad; y luego, de forma más extensa, como principio general a respetar
por el legislador, al que se le veda el establecer regímenes jurídicos que supongan un
tratamiento diferenciado de los ciudadanos cuando la distinción no esté justificada por
una diferencia objetiva de situación, o no sea conforme a la finalidad de la ley. Esta
evolución jurisprudencial supone una transformación del principio, que convierte la
igualdad infra legislativa en una norma constitucional, vinculante para el legislador,
cuya observancia es condición de la validez interna de la propia ley y que además afecta,
no a dominios materiales concretos, sino a todas las materias: concierne a la actividad
legislativa independientemente de su dominio, incluidos los casos en los que la ley pone
en actuación un principio constitucional. Sin embargo, en el caso francés este
reconocimiento del principio es bastante más polémico que en otras experiencias
europeas y además tiene un alcance bastante más limitado: por ello se ha podido decir
que es un principio relativo y de contenido residual, que aunque muy abierto y con una
vocación general, que incluye un dominio teóricamente muy vasto de todos los actos
legislativos “sea cual sea su objeto”, su eficacia real es muy limitada por la utilización
de ciertas técnicas restrictivas por el juez constitucional, en el momento de controlar el
respeto de la igualdad por un determinado texto legal.32

32
Para un estudio completo del caso francés en la actualidad, ver Belloubet- Frier, Nicole, “Le principe
d’égalité”, L’Actualité juridique-Droit administratif, Francia, núm. especial, julio-agosto, 1998, pp. 152 y
ss.

75
El estudio del principio de igualdad en el contexto español es poco más reciente. Las
tareas en este sentido comenzaron a ser abundantes a raíz de la Constitución española de
1978, la cual, introduce el término “discriminación” en una cláusula de igualdad formal
en donde hace explícita la prohibición de discriminar por diversos criterios
particularmente odiosos: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda
prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o
cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Este artículo encuentra un
apoyo sustancial en el artículo 9.2 del texto constitucional español, en donde puede
encontrarse evidencia de una cláusula de igualdad material al asignar a los poderes
públicos la obligación de promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del
individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas, así como la
obligación de remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud, llevando así
al principio de igualdad al terreno de los hechos.

3.4 LA DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS.

La igualdad o no discriminación33 es una de las normas declaradas con mayor frecuencia


en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. La proliferación de variaciones
de las normas de igualdad, comenzando con la Declaración Universal de Derechos
Humanos34, siguió el Holocausto y el asesinato de seis millones de judíos, incluyendo un
millón de niños. En los últimos 45 años, organismos internacionales se han abocado, en
forma continua, al desarrollo y la promulgación del derecho de igualdad. Esto ha
ocurrido en diversos contextos: en relación con derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales; en empleo, remuneraciones y educación; y en tortura, raza, sexo e
infancia.

33
La igualdad y la no discriminación representan la declaración positiva y negativa de un mismo
principio. (Respecto de opiniones similares, véase: J.F.S. Fawcett, The Application of the European
Convention on Human Rights (1969), pág. 239.
34
Res. A.G. 217 A(III), Doc. ONU A/810 en 71 (10 de diciembre de 1948).
76
Actualmente, también se está considerando en diversos contextos adicionales,
incluyendo la religión, los enfermos mentales, las poblaciones indígenas y el derecho de
salida y retorno.

Aunque la igualdad o no discriminación es un tema dominante y recurrente en el


Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la norma no está contemplada en la
totalidad de las diversas fuentes del derecho internacional de manera única y unificada.
No obstante, el tema del derecho internacional y la norma de igualdad o no
discriminación se pueden abordar en términos de los problemas que plantea su
definición, para los cuales el material jurídico Internacional ofrece soluciones útiles. Si
bien estos elementos definitorios legítimamente no se pueden exhibir juntos como el
significado único de todas las disposiciones de igualdad en el derecho internacional y ni
siquiera como un significado derivado de una única fuente internacional, los elementos
en sí constituyen temas consistentes en la jurisprudencia internacional existente.

Sólo cuatro tratados sobre derechos humanos contienen definiciones de “discriminación”


Estas definiciones tienden a usar “igualdad”, o al menos “igualdad de trato”, como
término intercambiable con “no discriminación”. Los dos Convenios de la OIT definen
la discriminación en términos de igualdad y viceversa. La Convención sobre la
Eliminación de la Discriminación Racial y la Convención sobre la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer definen la discriminación en términos de tener una
misma base con respecto al goce de derechos y libertades.

Además, el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre Igualdad de


Remuneración (No. 100) 165 UNTS 303 (1953) define igualdad de remuneraciones en el
artículo 1(b) como: “La expresión ‘igualdad de remuneración entre la mano de obra
masculina y la mano de obra femenina por un trabajo de igual valor’ designa las tasas de
remuneración fijadas sin discriminación en cuanto al sexo”.

77
Este uso de los términos discriminación e igualdad de trato en el derecho internacional
está avalado por la interpretación por parte de la Corte Europea de Derechos Humanos
del artículo 14 de la Convención Europea de Derechos Humanos para la Protección de
los Derechos Humanos y de las Libertadas Fundamentales (1955) 213 UNTS 222. El
artículo 14 establece que los derechos y libertades contemplados en la Convención han
de ser asegurados “sin distinción alguna”, sin embargo, se ha definido como que la
“igualdad de trato se viola si la distinción carece de justificación objetiva y razonable”.
35

En cuanto a una definición de igualdad, el derecho internacional se ha centrado


especialmente en cuatro áreas de importancia: (1) los métodos estructurales para prohibir
la discriminación o proteger la igualdad; (2) el asunto de si la intención discriminatoria
es un elemento necesario de la discriminación; (3) la fijación de un límite entre
distinciones justificadas e injustificadas; y (4) la coherencia entre las medidas especiales
de protección y la no discriminación. Analizaré cada una de estas áreas por turno.

3.5. PACTO DE SAN JOSÉ DE COSTA RICA.

Éste pacto se suscribió en San José, Costa Rica, el 22 de noviembre de 1969 en la


Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos. Es sin duda alguna
un tratado formal, ya que consistió en un acuerdo de voluntades entre 26 países del
continente americano, todos como Estados soberanos y sujetos de Derecho Internacional
Público que tenían un fin en común, el cual era generar una serie de efectos jurídicos en
beneficio de los derechos humanos inherentes que tenemos todas las personas, y en este
caso los habitantes de América.

35
Caso “Relating to Certain Aspects of the Laws on the Use of Languages in Education in Belgium”
(Fondo), 23 de julio de 1968, Volumen 6, Serie A, Corte Europea de Derechos Humanos, párrafo 10.

78
También es importante señalar, que la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, cumplió con todo el complejo procedimiento necesario para constituirse como
un tratado formal: iniciando desde la negociación, luego las firmas, y por último el
posterior depósito de las ratificaciones en la Secretaría General de la Organización de
Estados Americanos (OEA). Todo esto gracias a la aprobación legislativa interna que le
dio cada Estado, ya que la materia de Derechos Humanos entra en el ámbito del ius
cogens, es decir, las normas imperativas internacionales.

Sin embargo, el Pacto de Costa Rica, hace mucha referencia sobre la igualdad ante la
ley, a continuación numeraremos algunos artículos, los cuales dan una idea clara sobre
los derechos a la igualdad ante la ley a nivel internacional:

E su artículo 24 refiere lo más importante para la presente investigación la Igualdad ante


la Ley y dice:

Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen derecho, sin
discriminación, a igual protección de la ley.

La Obligación de Respetar los Derechos:

1. Los Estados Partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos y


libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda
persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de
raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole,
origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición social. 36

2. Para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano.

36
Pacto de Costa Rica. Artículo 1.

79
Deber de Adoptar Disposiciones de Derecho Interno.

Si el ejercicio de los derechos y libertades mencionados en el artículo 1 no estuviere ya


garantizado por disposiciones legislativas o de otro carácter, los Estados Partes se
comprometen a adoptar, con arreglo a sus procedimientos constitucionales y a las
disposiciones de esta Convención, las medidas legislativas o de otro carácter que fueren
necesarias para hacer efectivos tales derechos y libertades.

En su art. 5 se refiere al Derecho a la Integridad Personal.

1. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y


moral.

2. Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o


degradantes. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a
la dignidad inherente al ser humano.

3. La pena no puede trascender de la persona del delincuente.

4. Los procesados deben estar separados de los condenados, salvo en circunstancias


excepcionales, y serán sometidos a un tratamiento adecuado a su condición de
personas no condenadas.

5. Cuando los menores puedan ser procesados, deben ser separados de los adultos y
llevados ante tribunales especializados, con la mayor celeridad posible, para su
tratamiento.

6. Las penas privativas de la libertad tendrán como finalidad esencial la reforma y


la readaptación social de los condenados.

80
CAPÍTULO IV
MARCO PRÁCTICO
DEMOSTRACION DE LA HIPÓTESIS

DATOS OBTENIDOS DE LA INVESTIGACIÓN.

4. CASOS DE DISCRIMINACIÓN EN BOLIVIA.

El actual territorio de la República de Bolivia, de 1,1 millones de kilómetros


cuadrados, es ocupado por unos 4 millones de indígenas, poco más de la mitad
de la población del país.

En ese espacio del centro del cono sudamericano viven más de 35 pueblos
indígenas, la mayoría en las llanuras del este. Las dos comunidades más
grandes y las más conocidas en el mundo son las etnias aymara y quechua,
que viven en la zona del altiplano y en los valles que encierra la cordillera de
Los Andes.

Cuando llegaron los españoles a esa región, a principios del siglo 16, el
territorio de la cultura incaica abarcaba desde la actual Colombia hasta el norte
de Argentina. Todo fue ocupado para los fines de la misión evangelizadora del
catolicismo y de los intereses de los que recibieron el encargo de las
expediciones europeas.

El crecimiento de las ciudades en los tres siglos de la colonización despojó


paulatinamente a los nativos de sus tierras y los desterró cada vez más lejos.
La propiedad pasó de manos de los virreyes coloniales a sus sucesores
demócratas actuales, en grandes extensiones.

81
En los cerros y valles de la zona andina, donde se concentró la población
boliviana por la explotación minera, la tierra que posee una familia se ha
convertido en pequeñas parcelas de una hectárea, donde los hijos de los
antiguos pobladores cultivan con mucho esfuerzo para sobrevivir.

En las llanuras, los pueblos acostumbrados a vivir de la recolección de frutas, la


caza y la pesca han visto disminuidas sus zonas de costumbre por la actividad
de las fincas ganaderas, que requieren de grandes extensiones para
aprovechar el pasto natural, y de las empresas madereras, que buscan los
árboles del bosque.

En la zona del Chaco, que comparten Bolivia, Argentina y Paraguay, las familias
indígenas guaraníes no han terminado de vivir en el sistema de esclavitud al
que fueron sometidas por los hacendados herederos de la colonia. Esto sucede
a pesar de la Reforma Agraria y de los otros cambios (voto universal y
nacionalización de las minas) que introdujo la Revolución Nacionalista de 1952.

4.1. CASOS DE DISCRIMINACIÓN DE INDÍGENAS BOLIVIANOS.

Cinco años después de la "histórica marcha" de un millar de indígenas,


realizada en 1990 desde la zona amazónica a la sede del gobierno del país, la
nueva Constitución boliviana reconoció a una nación "libre, independiente,
soberana, multiétnica y pluricultural".

Pese a los avances logrados por los movimientos indígenas de la segunda


mitad del siglo XX, la propiedad de la tierra está ligada estrechamente a la
discriminación racial.

82
El diputado quechua Félix Vásquez sostiene que "la discriminación que existe
en Bolivia es de tinte racista desde la época del coloniaje y es una herencia que
se refleja en toda la estructura cultural desarrollada en el país".

Vásquez, un agricultor de 37 años que milita en un partido de izquierda, dice


que los blancos "tienen el poder desde hace siglos y, para ellos, la palabra indio
es despectiva porque se creen superiores a los demás, a pesar de que son la
minoría de la población".

"Nos imponen todo. Quieren que nos pongamos zapatos en lugar de la abarca
(alpargata) para entrar a las oficinas y también nos exigen corbata para pedir
audiencia al alcalde o al ministro", se quejó el legislador nativo al justificar la
desconfianza de la población humilde.

En el extremo oriental de Bolivia, en la provincia del Beni, se celebra estos días


una asamblea para reclamar por el retraso en los trámites para el
reconocimiento estatal a los territorios nativos que pretenden recuperar.

Allí, el dirigente Aldemir Saldaña de la etnia moxeña sostiene que es marcado


"el menosprecio" de las autoridades que los lugareños llaman "carayanas"
(blancos).

"La discriminación se nota más en la tenencia de la tierra, que cada vez es


menos para nosotros, pero igual en los servicios de educación, de salud y en el
aspecto político", señala Aldemir, un hombre de 35 años que sirve a su pueblo
tras capacitarse en agronomía.

El dirigente relata que la organización de los nativos para la defensa de sus


derechos ha sido respondida por muchas acciones violentas de los

83
terratenientes que, cuando entablan negociación, no dudan en afirmar que "el
blanco es blanco, el indio, indio nomás".
Agrega que el racismo se expresa también en la administración de justicia,
supuestamente gratuita pero que se vuelve contra los que no pueden contratar
un abogado o comprar el papel que el sistema exige para dirigirse al juez.

Los indígenas bolivianos están organizados según sus costumbres. Predominan


los ayllus (consejos familiares) de la cultura incaica en la zona andina con el
rótulo de campesinos, mientras los cabildos introducidos por los
evangelizadores constituyen la unidad comunitaria en las tierras bajas del este.
Sin embargo, ambos utilizan el método de la consulta pública para definir sus
actividades.

Mientras los aymaras y quechuas han dado vida a la Confederación Sindical


Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), los cabildos y
centrales indígenas de la zona amazónica y chaqueña han creado la
Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB).

Ambas buscan la reivindicación de sus derechos, con énfasis a recuperar


tierras para cultivos y sobrevivencia, y han comenzado a buscar el método ideal
para alcanzar el poder político.

84
CAPITULO V
PROPUESTA DE REFORMA A LAS LEYES QUE
RIGEN EL PRINCIPIO DE IGUALDAD

5.1. LEYES CONTRA LA DISCRIMINACIÓN, LA XENOFOBIA Y EL


RACISMO EN BOLIVIA.

La Constitución de Bolivia reconoce el Estado multiétnico y pluricultural, e


impone al Estado "el deber primordial de respetar y proteger la dignidad
humana". Además, Bolivia ratificó convenios internacionales que en conjunto
eliminan toda forma de discriminación, xenofobia y racismo.

Sin embargo, las alarmantes expresiones de discriminación, xenofobia y


racismo en el país, imponen al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo promulgar
leyes que sancionen la discriminación por motivos tales como raza, religión,
nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica,
condición social o caracteres físicos; y la creación de un organismo que tenga
como objetivo central elaborar políticas nacionales y medidas concretas para
combatir la discriminación, la xenofobia y el racismo, impulsando y llevando a
cabo acciones a tal fin.

Constitución boliviana reconoce en su Art. 6 el principio de igualdad, según el


cual "todo ser humano tiene personalidad y capacidad jurídica, con arreglo a las
leyes. Goza de los derechos, libertades y garantías reconocidos por esta
Constitución, sin distinción de raza, sexo, idioma, religión, opinión política o de
otra índole, origen, condición económica o social, u otra cualquiera".

La Ley No. 2410 de reforma constitucional del 8 de agosto de 2002 refiere que
"la mujer y el hombre son iguales ante la Ley y gozan de los mismos derechos
85
políticos, sociales, económicos y culturales" y "el Estado sancionará toda forma
de discriminación y adoptará medidas de acción positiva para promover la
efectiva igualdad entre todas las personas".

El Art. 7 de la Constitución enumera los derechos fundamentales de las


personas sin hacer distinción de raza, sexo, idioma, religión, opinión política o
de otra índole, origen, condición económica o social, u otra cualquiera; y según
el Art. 35 de la Constitución "las declaraciones, derechos y garantías que
proclama esta Constitución no serán entendidos como negación de otros
derechos y garantías no enunciados que nacen de la soberanía del pueblo y de
la forma republicana de gobierno".

En efecto, a la hora de garantizar los derechos fundamentales muchas


Constituciones, como las de Argentina, Honduras, Paraguay y Bolivia, entre
otras, establecen un "numerus apertus" de derechos, afirmando que el
enunciado de los derechos y garantías contenidos en la Constitución no debe
entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona
humana, no figuren expresamente en ella.

La reforma constitucional de 1994 estableció el carácter multiétnico y


pluricultural del Estado boliviano, así como el reconocimiento de los pueblos
indígenas al prescribir en su Art. 171 que "se respetan y protegen en el marco
de la ley, los derechos sociales, económicos y culturales de los pueblos
indígenas que habitan en el territorio nacional, especialmente los relativos a sus
tierras comunitarias de origen, garantizando el uso y aprovechamiento
sostenible de los recursos naturales, a su identidad, valores, lenguas,
costumbres e instituciones. El Estado reconoce la personalidad jurídica de las
comunidades indígenas y campesinas y de las asociaciones y sindicatos
campesinos. Las autoridades naturales de las comunidades indígenas y
campesinas podrán ejercer funciones de administración y aplicación de normas
86
propias como solución alternativa de conflictos, en conformidad a sus
costumbres y procedimientos, siempre que no sean contrarias a esta
Constitución y las leyes. La ley compatibilizará estas funciones con las
atribuciones de los Poderes del Estado".37

Así, el otorgamiento de mayores competencias y autonomías para los pueblos


indígenas y originarios, podría tener como base el Art. 1, Art. 6 par. IV, Art. 35,
Art. 171 de la Constitución vigente, así como el Convenio 169 de la OIT,
ratificado por Ley No. 1257 de 11 de julio de 1991; normas que reconocen en su
conjunto, el pluralismo jurídico, la diversidad cultural, los derechos sociales,
económicos y culturales de los pueblos indígenas y originarios, y las acciones
positivas en su favor.

Por otra parte, la lucha contra la discriminación negativa precisa - antes que una
reforma constitucional - la promulgación de leyes que sancionen con penas, la
discriminación por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología,
opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o
caracteres físicos; y la creación de un organismo que tenga como objetivo
central elaborar políticas nacionales y medidas concretas para combatir la
discriminación, la xenofobia y el racismo, impulsando y llevando a cabo
acciones a tal fin. Esta propuesta normativa, que tiene como antecedente la
legislación argentina, puede ser revisada en mi breve ensayo jurídico intitulado
"Leyes contra la discriminación, la xenofobia y el racismo en Bolivia"38

Asimismo, la desigualdad socio - económica y cultural, requiere antes que nada


de leyes y políticas sociales - como una educación laica e intercultural,

37
. Pese a la iniciativa de diversos Anteproyectos de Ley de Compatibilización de la Jurisdicción Indígena
con la Jurisdicción Ordinaria desde la década de 1990, hasta la fecha el Poder Legislativo no aprueba la
indicada norma jurídica.
38
OCHOA URIOSTE, Mauricio, Leyes contra la discriminación, la xenofobia y el racismo en Bolivia
87
gratuidad de la administración de justicia y los servicios de salud, etc. - que
tengan como propósito inmediato materializar los principios de igualdad y de
pluralismo jurídico y cultural, cuya base suficientemente sólida se encuentra en
la Constitución vigente.

En efecto, no obstante la nueva Constitución puede incorporar positivamente


nuevos principios constitucionales, deberes, derechos, garantías
constitucionales, el régimen de autonomías y descentralización, reformar la
estructura de los poderes del Estado, el régimen social, económico, de
educación, de salud, y de los recursos naturales estratégicos no renovables; el
órgano legislativo tendrá la misión principalísima de aprobar las normas que
interpreten estos preceptos constitucionales, mediante leyes orgánicas,
ordinarias o impositivas. Por lo tanto, la nueva Constitución, en el mejor de los
casos, matizará y socializará la igualdad y la no discriminación, principios éstos
que son parte esencial de la actual norma constitucional.

A pesar de que Bolivia ha ratificado la Convención Internacional sobre la


Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, en fecha 07 de Junio
de 1996, la misma que fue elevada a rango de Ley en fecha 14 de Mayo de
1999 mediante la Ley No. 1978, la discriminación continua y la misma flagela a
los sectores mas empobrecidos de la Sociedad Boliviana, ya que ellos son los
que tienen que soportar las consecuencias de la discriminación, y lo que
provoca no solo conflictos internos en el País sino también ahonda en la
pobreza de estos sectores.

La discriminación como figura delictiva no existe en el Código Penal Boliviano, a


pesar de que la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las
Formas de Discriminación Racial, señala en su Artículo 4) que los Estados
Partes tomaran las siguientes medidas contra la discriminación: inciso a)
Declararán como acto punible conforme a la ley toda difusión de ideas basadas
88
en la superioridad o en el odio racial, toda incitación a la discriminación racial,
así como todo acto de violencia o toda incitación a cometer tales actos contra
cualquier raza o grupo de personas de otro color u origen étnico, y toda
asistencia a las actividades racistas, incluida su financiación; b) Declararán
ilegales y prohibirán las organizaciones, así como las actividades organizadas
de propaganda y toda otra actividad de propaganda, que promuevan la
discriminación racial e inciten a ella, y reconocerán que la participación en tales
organizaciones o en tales actividades constituye un delito penado por la ley; c)
No permitirán que las autoridades ni las instituciones públicas nacionales o
locales promuevan la discriminación racial o inciten a ella. Como se puede
observar Bolivia tiene la obligación de proteger uno de los bienes más
importantes enunciados en su Constitución Política del Estado el cual es la
Dignidad e Igualdad de todas las personas.

En las observaciones finales realizada por Comité para la Eliminación de la


Discriminación Racial en fecha 10 de Diciembre de 2003 signada con el No.
CERD/C/63/CO/2 se pueden señalar entre las Observaciones mas importantes
la enunciada en el numeral 4. "El Comité observa que, pese a los considerables
progresos realizados por el Estado Parte y sus destacados esfuerzos, Bolivia
sigue siendo uno de los países más pobres y menos adelantados de América
Latina. Según los indicadores de la pobreza de 2002, el 64,3% de la población
vive por debajo del umbral de la pobreza (el 53,3% de la población urbana y el
82,1% de la población rural). El Comité está particularmente preocupado por
esos datos y subraya que la discrepancia entre las zonas urbana y rural afecta
especialmente a las poblaciones indígenas y a su subsistencia diaria." Así
mismo en la Observación 12 señala "El Comité lamenta la escasa información
proporcionada en relación con el artículo 4 de la Convención y observa con
preocupación la falta de disposiciones legislativas que castiguen la difusión de
ideas basadas en la superioridad o el odio racial, así como los actos de
violencia o incitación a la violencia y las organizaciones que fomentan la
89
discriminación racial, como se exige en el artículo 4 de la Convención" y por
último la Observación No. 17 "El Comité señala la falta de información sobre las
medidas legislativas, judiciales, administrativas o de otro tipo que dan efecto a
la disposición del artículo 6 de la Convención. El Comité recuerda que la mera
falta de denuncias y acciones judiciales de parte de las víctimas de la
discriminación racial puede ser principalmente un índice de la falta de
legislación específica al respecto o del desconocimiento de los recursos
judiciales a disposición o de una insuficiente voluntad de las autoridades para
proceder al enjuiciamiento39. Estas observaciones son muy importantes ya que
se puede establecer elementos que son desencadenantes de la Discriminación,
como ser 1) La Pobreza entre diferentes sectores de Bolivia y 2) la Falta de
Normativa que sancione los actos discriminatorios, lo que provoca la impunidad
de los actores que discriminan; pero esta situación puede ser evitada, si
existiera una norma penal que regulara este tipo de hechos.

Existen países vecinos al nuestro que han hecho un alto en el camino y han
dicho BASTA... a la discriminación, tomando medidas drásticas para aquellos
que pretenda de alguna manera discriminar a otro ser humano que es igual ante
la ley como el mismo, y por lo tanto goza de la misma protección jurídica, pues
nadie tiene derecho a discriminar a otro por las razones que sean, partiendo
siempre de que todos somos iguales ante la Ley y porque no decirlo iguales
ante Dios, situación por la que esta conducta constituye ya un delito en otras
legislaciones como la Argentina, Peruana y otras a nivel latinoamericano.

Así mismo se puede establecer que en todas las normas internacionales de


derechos humanos ocupan un lugar relevante las garantías de no
discriminación, porque las ideas de inferioridad, desigualdad y distinción

39
Informe de Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de fecha 10 de Diciembre de 2003
signada con el No. CERD/C/63/CO/2.

90
injustificada entre personas son un anatema contra la noción de una humanidad
común, que constituye la base moral de esas normas y por tal motivo las
mismas tienen que ser protegidas no solo constitucionalmente sino por su
importancia penalmente.

El principio de igualdad es un valor supremo y un derecho fundamental que, en


cierto modo, sirve de presupuesto esencial a todos los demás derechos
fundamentales y libertades públicas, en este sentido es necesario realizar una
adecuada definición de este principio reconocido tradicionalmente en los
Estados de Derecho como el nuestro, bajo la Categoría de Derechos
Fundamentales de la Persona.

El principio de igualdad aparece en forma inmutable e incuestionable como el


principio legal más importante del cual derivan muchos derechos, así mismo
hay que considerar que la igualdad no se refiere a que todas las personas
somos iguales, sino a que hay que dar el mismo trato a todos y a cada uno de
los seres humanos, respetando sus diferencias.

Lo contrario del valor igualdad es la discriminación, es decir, diferenciar o


excluir arbitrariamente. El valor igualdad dice que toda persona, sin distinción
de raza, o clase social, tiene los mismos derechos y obligaciones en el lugar
donde se desarrolla. Todos los seres humanos somos sujetos de derecho. Es
decir que todos tenemos derecho a la dignidad, a ser tratados con respecto y
que se respete nuestra condición de ser humano, sin miramientos de ninguna
naturaleza.

En base a lo enunciado cabe señalar la definición del Principio de Igualdad


realizado por el tratadista Burgoa Orihuela citado por Patricia Kurckzin
Villalobos en su libro Acoso Sexual y Discriminación indicando que "todos los
hombres son iguales pero a la vez diferentes. Descienden del mismo tronco,
91
pero se distinguen por el sexo, rasgos étnicos, por la formación cultural, por las
creencias, aún así son personas iguales. La igualdad es un derecho humano
entendido como la capacidad de todo persona para disfrutar de sus derechos,
así como contraer obligaciones con las limitaciones y excepciones que la ley
señale concretamente y que se justifiquen con plenitud". Esta definición
Contiene acotaciones que conducen a distinguir entre igualdad absoluta, plena
y relativa. Para el autor citado la igualdad es, de acuerdo con la garantía
consagrada en la constitución.: "La Posibilidad y capacidad que tiene una
persona individual considerada de ser titular de derechos y contraer
obligaciones que correspondan a otros sujetos numéricamente indeterminados
que se encuentran en una misma situación jurídica. Las personas, o grupos
étnicos más vulnerables por su condición manifiesta de desigualdad física (niño,
mujer, anciano) o económico-social entre otras, deben disfrutar de algunos
derechos distintos que no se atribuye a las personas que viven en la ciudad, sin
que por ello se vulnere el principio de igualdad.

Ahora bien la realización de la igualdad plena hace necesario suprimir cualquier


privilegio y considerar ciertas diferencias para compensar estas mismas y evitar
la desigualdad, es por tal situación necesario nivelar dentro del mismo campo
en que se produzca, con instrumentos jurídicos, es la nivelación de las
desigualdades a través de otras desigualdades sin crear privilegios, así
tenemos lo señalado por el Tribunal Constitucional Boliviano en la SSCC No. S
348/05-R de 12 de abril; 282/05-R de 04 de abril y 686/03-R de 06 de mayo
"…La noción de igualdad se desprende directamente de la unidad de naturaleza
del género humano y es inseparable de la dignidad esencial de la persona,
como reconoce la Opinión Consultiva 4/84 del 19 de enero de 1984 de la Corte
Interamericana de Justicia. De esa manera, en función del reconocimiento de
igualdad ante la ley, se prohíbe todo tratamiento discriminatorio de origen legal,
es decir que si bien, ante la necesidad de lograr la efectividad de los valores
consagrados en la Constitución puede el legislador inicialmente, ver la
92
necesidad o conveniencia de establecer diferencias y dar un tratamiento diverso
a las personas en forma legítima, sin apartarse de la justicia y de la razón, no le
está permitido crear diferencias que carezcan de una justificación objetiva,
razonable y proporcional, y que persigan fines arbitrarios, caprichosos o
despóticos, o que de alguna manera desconozcan la esencial unidad y dignidad
de la naturaleza humana, dando como resultado la violación de los derechos y
libertades consagrados en la Constitución, a que en general sean contrarias a
cualquier precepto o principio reconocido por la Carta Fundamental. En
definitiva, lo que prohíbe el principio de igualdad jurídica es la discriminación, es
decir que la desigualdad de tratamiento legal sea injustificada por no ser
razonable ni proporcional…"40

Por la arriba enunciado, también el Tribunal Constitucional a la través de la SSC


No. s. 58/03 de 25 de junio (RDI) y 62/03 de 03 de julio (RDI) señala "…Que,
según la doctrina el derecho a la igualdad es la potestad que tiene toda persona
a recibir un trato no discriminado por parte de la sociedad civil y del Estado,
según el merecimiento común –la racionalidad y la divinidad- y los méritos
particulares; es decir, a recibir el mismo trato que otras personas que se
encuentren en idéntica situación o condición. En esa misma línea de
razonamiento, este Tribunal, es su SC 491/2001 de 22 de mayo, ha definido
que el derecho a la igualdad"… se traduce en el derecho de las personas a no
sufrir discriminación jurídica alguna, esto es, a no se tratado de manera
diferente con relación a aquellos que se encuentran en la misma situación, sin
que exista una justificación clara, objetiva y razonable que justifique esa
desigualdad de trato…"41

Algunos autores, señalan que ni la igualdad formal, ni la material o real son de


por sí suficientes para lograr un trato justo a las personas. "Muchas veces el

40
YAÑ'EZ, Cortes Arturo, Ratio Decidendi, Edit. Gaviota del Sur S.R.L., Sucre - Bolivia, Pág. 204.
41
Idem. Pág. 205.
93
trato justo requiere que se trate a cada cual según sus particulares
circunstancias. Es en este sentido que se emplea el término equidad. No se
trata de "igualar" a nadie, sino de proveer el trato que las condiciones
particulares de cada quien requieran para satisfacer sus necesidades singulares
o atender sus reclamos especiales”42

El paradigma de la igualdad -es decir, la noción de que la justicia se realiza


tratando a todos por igual- está siendo superado por una nueva propuesta que
plantea la necesidad de valorar las diferencias. "De lo que se trata es de
aceptar que hay diferencias entre las personas y los grupos y que esas
diferencias pueden ser positivas y deben ser respetadas. La justicia, en este
sentido, requiere que se aprecien positivamente las diferencias".43

5.1.1. CONTEXTO INTERNACIONAL DE LA DISCRIMINACIÓN


RACIAL.

La Ley de Necesidad de Reformas a la Constitución Política del Estado Ley


2410 del 01 de Agosto del 2002, señalaba en su artículo 6 numeral IV que el
estado sancionará toda forma de discriminación y adoptará medidas de acción
positiva para promover la efectiva igualdad entre todas las personas conforme a
la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Tratados, y en su
Parágrafo V. Los derechos fundamentales y garantías de la personas, se
interpretaran y aplicarán conforme a la Declaración Universal de Derechos
Humanos y los tratados Convencionales y Convenios Internacionales ratificados

42
CAMACHO Granados Rosalía y otros, Caminando Hacia la Igualdad Real, Primera Edición, Edit. ILANUD,
San José de Costa Rica, Octubre de 1997, Pág. 28
43
Ibíd. Pág. 28

94
por Bolivia en esta materia, lamentablemente dichas reformas no fueron
insertadas en la Constitución Política del Estado.

Por lo antecedentes enunciado cabe establecer en que posición de la Pirámide


Kelseniana se encuentran los Tratados Internacionales suscrito por Bolivia. Al
respecto la Constitución Política del Estado señala en su Artículo 35 que las
declaraciones, derechos y garantías que proclama esta Constitución no serán
entendido como negación de otros derechos y garantías no enunciados que
nacen de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno, en tal
sentido entendemos que los tratados estarían por debajo de la soberanía del
Pueblo, y por ende al encontrarse la Constitución Política del Estado por encima
de cualquier norma jurídica como se observa en su artículo 28 al señalar que la
Constitución Política del Estado es la Ley Suprema del ordenamiento jurídico
nacional y que los tribunales, jueces y autoridades la aplicarán con preferencia
a las leyes, y estas con preferencia a cualquier otra resoluciones, se puede
llegar a la conclusión de que los Tratados Internacionales estarían por debajo
de la Constitución Política del Estado.

En Agosto de 2001 se llevó a cabo la Tercera Conferencia Mundial en Durban


(Sudáfrica) donde se estableció el Programa de Acción que se orientan a la
adopción de medidas que respondan a las especificidades de los diferentes
grupos o poblaciones que se ven afectadas por la discriminación e intolerancia,
como lo son las comunidades indígenas y afro descendientes, los migrantes, los
refugiados y los desplazados internos, las mujeres y los niños, así como otros
grupos vulnerables a este tipo de agresión. En la Declaración y el Programa de
Acción de Durban, los Estados ponen de manifiesto y aceptan la existencia de
fuertes obstáculos, como la falta de voluntad política, la inexistencia de
legislación eficiente, de estrategias, programas y medidas concretas, para
vencer el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de
intolerancia en los diferentes países del mundo. De igual forma, los Estados
95
advierten el deber de los medios de comunicación de representar la diversidad
de la sociedad multicultural, sin promover y utilizar imágenes falsas y
estereotipos que difundan sentimientos racistas y xenófobos. En este sentido,
los medios de comunicación deben desempeñar su función de información
como un camino para promover la igualdad y combatir el racismo, la
discriminación y la intolerancia.

Así mismo en esta Conferencia entre otras cosas se Insta a los Estados a que
lleven a cabo sin demora y a fondo investigaciones exhaustivas e imparciales
sobre todos los actos de racismo y discriminación racial, y que persigan de
oficio los delitos de carácter racista o xenófobo, cuando proceda, o promuevan
o faciliten los procedimientos pertinentes instruidos respecto de los delitos de
carácter racista o xenófobo, a que garanticen que se dé alta prioridad, de forma
coherente y enérgica, a las investigaciones penales y civiles y al enjuiciamiento
por los delitos de carácter racista o xenófobo y a que garanticen el derecho a la
igualdad de trato ante los tribunales y todos los demás órganos de
administración de justicia.

También se insta a los Estados a que protejan la identidad nacional o étnica,


cultural, religiosa y lingüística de las minorías en sus respectivos territorios y
que adopten las medidas legislativas y de otra índole apropiadas para fomentar
condiciones que permitan promover dicha identidad, a fin de protegerlas de
cualquier tipo de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de
intolerancia. En este contexto, deben tenerse plenamente en cuenta las formas
de discriminación múltiples; Además los Estados tienen que garantizar igual
protección y promoción de la identidad de las comunidades históricamente
desfavorecidas en las circunstancias particulares en que proceda; Así también y
de conformidad con el derecho internacional relativo a los derechos humanos
pertinente, se apliquen sanciones legales contra la incitación al odio racial
mediante las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones,
96
inclusive Internet, y les insta asimismo a que apliquen todos los instrumentos de
derechos humanos pertinentes en los que sean Partes, en particular la
Convención Internacional para la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación Racial, a fin de luchar contra el racismo en Internet.

Dentro de los Tratados Internacionales que Bolivia ha suscrito, es necesario


exponer algunos que consideramos son importantes para el estudio de la
Discriminación, los cuales son:
• Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación Racial. Suscrita por Bolivia el 07 de Junio de 1966.
Aprobada mediante Decreto Supremo No. 09345. D.G.R. No. 412 de 13 de
Agosto de 1970. Elevada a Rango de Ley, mediante Ley No. 1978 de 14 de
mayo de 1999.
• Convenio sobre Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra
la Mujer. Asamblea General de las Naciones Unidas de diciembre de 1979.
Elevado a rango de Ley, mediante Ley No. 1100 de 15 de septiembre de
1989.
• Protocolo facultativo sobre Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer. Aprobado en la Asamblea General de las
Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1999. Elevado a rango de Ley,
mediante Ley No. 2103 del 20 de Junio del 2000.
• Convención Interamericana para la Eliminación de todas las formas de
Discriminación contra las Personas Discapacitadas. Suscrito por Bolivia el
07 de Junio de 1999, en ocasión del vigésimo noveno periodo ordinario de
Sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados
Americanos. Elevada a rango de Ley, mediante Ley No. 2344 del 26 de abril
del 2002.

5.1.2. PENALIZACIÓN DE LA DISCRIMINACIÓN RACIAL.

97
Dentro del contexto internacional existen diferentes legislaciones de avanzada
que tipifican la discriminación como figura delictiva, así pues tenemos el código
Penal Cubano tipifica la discriminación en su Artículo 295 CAPÍTULO VIII
relativo a los DELITO CONTRA EL DERECHO DE IGUALDAD señalando "1.
El que discrimine a otra persona o promueva o incite a la discriminación sea con
manifestaciones y ánimo ofensivo a su sexo, raza, color u origen nacional o con
acciones para obstaculizarle o impedirle por motivos de sexo, raza, color u
origen nacional el ejercicio o disfrute de los derechos de igualdad establecidos
en la Constitución, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a
dos años o multa de doscientas a quinientas cuotas o ambas..." "...2. En igual
sanción incurre el que difunda ideas basadas en la superioridad u odio Racial o
cometa actos de violencia o incite a cometerlos contra cualquier raza o grupo de
personas de otro color u origen étnico44.

Por otro lado Código Penal español que entro en vigencia en 1996, en su
exposición de motivos s señala "en quinto lugar, se ha procurado avanzar en el
camino de la igualdad real y efectiva, tratando de cumplir la tarea que, en ese
sentido, impone la Constitución a los poderes públicos. Cierto que no es el
Código Penal el instrumento más importante para llevar a cabo esa tarea; sin
embargo, puede contribuir a ella, eliminando regulaciones que son un obstáculo
para su realización o introduciendo medidas de tutela frente a situaciones
discriminatorias"45.

La Ley Antidiscriminatoria de Argentina de agosto de 1984, posee la


particularidad de sancionar, tanto civil como penalmente, los actos de dicha
naturaleza que se motiven en causas religiosas, de raza, nacionalidad,
ideológicas, de sexo, opinión política o gremial, o por la posición económica,

44
Código Penal de Cuba.
45
Código Penal de España.

98
condición social o características físicas. Las conductas que merecen sanción
son aquellas que, básicamente, van guiadas por un odio motivado en
diferencias raciales, políticas, religiosas o nacionales, en forma positiva o
negativa, es decir, ya sea sosteniendo la superioridad de un sector, o bien,
atacando directamente a otro. Dicha normativa en su artículo 2 dispone
"Elevase en un tercio el mínimo y en un medio el máximo de la escala penal de
todo delito reprimido por el Código Penal o Leyes complementarias cuando sea
cometido por persecución u odia a una raza, religión o nacionalidad, o con el
objeto de destruir en todo o en parte a un grupo nacional, étnico, racial o
religioso. En ningún caso se podrá exceder del máximo legal de la especie de
pena de que se trate.46

Como se puede observar en las distintas legislaciones enunciadas la existencia


de la figura delictiva de discriminación punible, introducidas en la legislación
penal más moderna de diversos países, tienen en común, pues, según se ha
visto, que en todas ellas aparecer lesionado la dignidad e igualdad de la
persona, pero a la vez, según sea su forma, esos delitos podrán significar un
atentado contra otros bienes jurídicos colectivos, sea esta la paz pública o el
orden público. En ocasiones, todavía, la lesión al derecho a la no discriminación
se añade un peligro o daño para la seguridad e integridad de las personas.
Todo ello tiene que ver con la intensidad que alcanza la conducta inspirada en
una motivación o finalidad discriminatorias.

5.1.3. CRÍTICA AL CÓDIGO PENAL.

En el Código Penal Boliviano, no existe la figura de Discriminación Punible, a


pesar de que Bolivia ha suscrito varios convenios y tratados internacionales

46
Ley No. 23.592 denominada Ley Antidiscriminatoria de Argentina.

99
donde se señalan que los Estados, colectiva o individualmente, están obligados
a promover los derechos humanos y las libertades fundamentales sean
garantizadas, sin distinción de raza, sexo, lengua o religión. En el presente caso
hay que señalar lo referido en la Convención Internacional sobre la Eliminación
de Todas las Formas de la Discriminación Racial, aprobado por la Asamblea
General de las Naciones Unidas, el 21 de diciembre de 1965, y que entro en
vigencia el 04 de enero de 1969, con arreglo a esta Convención, los Estados se
obligaron, en particular a través de su artículo 4, a castigar penalmente diversas
conductas de instigación a la discriminación racial y a los que tomaren parte en
las organizaciones y en la propaganda racista. Ahora Bien Bolivia por lo arriba
enunciado y al haberse elevado a rango de Ley dicha Convención mediante Ley
No. 1978 de fecha 14 de Mayo de 1999 es necesario que Bolivia cree un tipo
penal que proteja la el Bien Jurídico de la dignidad e igualdad de todos los
ciudadanos.

Por último cabe señalar que el 06 de Agosto del 2006, se inauguro en Bolivia la
Asamblea Constituyente, donde el Presidente Evo Morales Ayma en su
discurso inaugural expreso "Hoy a 181 años de la vida republicana de nuestro
país, ha llegado este momento histórico para refundar a nuestra querida amada
Patria Bolivia, para refundar nuestra patria, esta patria y sus pueblos han sufrido
una profunda discriminación, maltrato, saqueo a nuestros recursos naturales.
Ahora estamos acá, todos juntos para cambiar esa Bolivia maltratada, esos
pueblos humillados, a esos pueblos discriminados, despreciados, a los
hermanos constituyentes, a las hermanas constituyentes decirles que
evidentemente tienen una enorme responsabilidad para cambiar nuestra
Bolivia. No solo una responsabilidad para traernos una nueva Constitución, sino
cómo mediante ustedes, como soldados de una verdadera independencia del
país, ustedes como constituyentes, como soldados de la lucha por la libertad,
de la dignidad, de la igualdad, ustedes como soldados para recuperar los
recursos naturales de esta noble tierra.." "..Ya no vamos a seguir reclamando,
100
por qué el año 1825- 26 han sido excluidos los movimientos indígenas
originarios que lucharon por la independencia del país"47. Como se puede
apreciar, en dicho discurso, inclusive el actual presidente de los bolivianos,
reconoce este anatema social.

5.2. REDACCIÓN DE ARTÍCULOS.

La siguiente norma establece medidas activas y medidas contra la


discriminación encaminadas a erradicar las desigualdades, y desarrollará y
ampliará las directrices básicas contempladas en la Ley de Igualdad de ámbito
nacional.

Disposiciones Principales.
OBJETO

Artículo 1.- Esta Ley tiene por objeto garantizar y promover el ejercicio de los
derechos de mujeres y hombres basado en la igualdad, justicia, no
discriminación y corresponsabilidad consagradas en la Constitución Política del
Estado y en los tratados y convenios internacionales suscritos por Bolivia.

De la igualdad ante la Ley


Artículo 2.- El Estado garantizará a mujeres y hombres sin discriminación de
ninguna índole la protección, el goce y ejercicio de sus Derechos Humanos; a
través de políticas públicas, planes y programas con perspectiva de género,
sobre la base de un sistema integral de seguridad social conforme a salud,
educación, alimentación, empleo y estabilidad laboral, cultura, deporte y
recreación.

47
Palabras del Presidente de La Republica, Evo Morales Ayma, En La Instalación De La Asamblea
Constituyente en Sucre, 06 de agosto de 2006.

101
Definiciones
Artículo 3. – A los efectos de la aplicación de esta Ley se establecen las
siguientes definiciones:

a.- Género: Es una categoría de análisis de la realidad social que define un


conjunto de prácticas, ideas y discursos relativos a lo femenino y lo masculino,
que se expresan en relaciones desiguales de poder en un contexto histórico.
b.- Igualdad: Es el reconocimiento a todas las ciudadanas y ciudadanos del
goce y ejercicio de los mismos derechos.
c.- Equidad: Supone dar a cada cual lo que le pertenece, reconociendo las
condiciones o características específicas de cada persona o grupo humano
según sexo, género, clase, religión, edad, reconociendo la diversidad.
d.- Discriminación: Es toda distinción, exclusión o restricción que tenga por
objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce, o ejercicio
con principios de igualdad de los derechos humanos de las mujeres en
cualquier esfera de la vida social.

Enfoque de género en los Poderes Públicos.


Artículo 4. – Los Poderes Públicos y la administración pública en el ámbito
nacional, estatal, y municipal, tienen la obligación de transversalizar el enfoque
de género en todas sus políticas públicas, planes y programas, a fin de lograr la
equidad e igualdad en todos los ámbitos de la vida para garantizar el pleno
desarrollo de derechos humanos de mujeres y hombres. Igualmente, están
obligados a presentar en sus informes anuales los resultados en la aplicación
de las políticas públicas de género.

Derechos Sexuales y Reproductivos.


Definición.

102
Artículo 5.- Se entiende por derecho a la salud sexual y reproductiva un
proceso que conduce al bienestar físico, emocional, social y cultural, en todos
los aspectos relacionados con la sexualidad y reproducción humana de mujeres
y hombres. Entraña la capacidad de disfrutar una vida sexual satisfactoria,
responsable, sin riesgos y la libertad de decidir o no procrear, que incluyen: • El
derecho a no morir por causas previsibles y prevenibles relacionados con la
salud sexual y reproductiva.
• El derecho a la igualdad y no discriminación en la vida sexual y reproductiva.
• El derecho de toda persona a vivir una sexualidad placentera, responsable y
libremente decidida y la capacidad de ejercer la orientación sexual e identidad y
expresiones de género sin discriminación y en condiciones de igualdad.
• El derecho a la autonomía e integridad corporal. Incluye el derecho de la mujer
a tomar decisiones responsables y libres relativas a su sexualidad y
reproducción sin sufrir discriminación, coacción y violencia. (Art. 23 tratados int.)
• El derecho a educación de la sexualidad de calidad con enfoque de género
adecuado al ciclo de vida.
• El derecho de recibir servicios de atención integral para la salud sexual y
reproductiva a lo largo del ciclo de vida, con los principios de gratuidad,
oportunidad, confidencialidad.
• El derecho a decidir libre, responsablemente y sin coacción o violencia tener o
no hijos e hijas, el número y el intervalo de los nacimientos.
El derecho a la accesibilidad y gratuidad a los métodos anticonceptivos
seguros, modernos y eficaces de prevención del embarazo respetando los
principios de aceptabilidad, autonomía y mediante consentimiento previo
informado.
• El derecho a recibir orientación, información, atención integral y tratamiento
técnico profesional integral, transdisciplinario y humanizado durante todo evento
obstétrico y durante la lactancia.

Principios
103
Artículo 6.- Todas las personas en condiciones de igualdad real y efectiva
dispondrán de los mecanismos necesarios para hacer exigibles los derechos
reconocidos en esta Ley que se regirán bajos los siguientes principios:

a. Accesibilidad oportuna y eficaz, equidad, gratuidad, debida diligencia,


dotación de insumos y medicamentos e infraestructura.
b. Consentimiento previo, libre, amplio e informado y libertad de decisión.
c. El cumplimiento de los principios éticos y científicos, la confidencialidad y la
privacidad en el ejercicio profesional de los prestadores y prestadoras de
servicios de salud así como informar, prevenir, atender y tratar generando
buenas prácticas con calidad y calidez en su ejercicio profesional público o
privado.

Políticas de igualdad para la adolescencia.


Articulo 7.- El Estado está obligado a garantizar las políticas públicas, planes,
programas y proyectos con enfoque de genero para hacer efectivo y exigible el
pleno ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las y los
adolescentes con el objeto de que puedan asumir su sexualidad de manera
responsable para la prevención del embarazo en adolescentes y las infecciones
de transmisión sexual incluyendo el VIH-SIDA.

Derecho a la información sobre salud sexual y reproductiva.


Articulo 8.- El Estado esta obligado a garantizar la información, orientación y
servicios de planificación familiar de calidad en todo el sistema público nacional
de salud adecuados a las necesidades de mujeres, hombres y adolescentes así
como proveer de manera gratuita y universal métodos anticonceptivos
altamente efectivos incluida la anticoncepción de emergencia.

Derecho a una Vida Libre de Violencia.


Campañas educativas.
104
Artículo 9. – Con el propósito de garantizar el derecho de las niñas, niños,
adolescentes, mujeres y hombres a vivir una vida sin violencia, el Estado asume
la responsabilidad de desarrollar programas, proyectos y campañas de
educación a través de los diversos medios de comunicación social, para
fomentar una cultura de paz e igualdad.

Apoyo institucional.
Artículo 10. – El Estado apoyará y fortalecerá las actividades de las entidades
pertinentes encargadas de prestar apoyo y asistencia a mujeres y hombres
víctimas de cualquier forma de violencia.

Evitar mensajes discriminatorios.


Artículo 11. – El Ministerio de Comunicación, el Ministerio de Educación,
velarán porque los medios de comunicación no contengan mensajes
discriminatorios por razones de sexo, raza, credo, género, orientación sexual,
identidad de género, condición social que menoscaben la dignidad y el derecho
a la igualdad de las personas.

Derechos Laborales.
Igualdad en condiciones y oportunidades laborales.
Artículo 12.- El Estado velará por las condiciones y oportunidades iguales con
equidad para mujeres y hombres, en la ejecución del derecho al trabajo,
aplicando los mismos criterios de selección, según sus capacidades, al
ascenso, estabilidad laboral, formación profesional y a igual remuneración por
igual trabajo.

Acceso a las ofertas laborales.


Artículo 13. – Se prohíben las ofertas de empleo emanadas de instituciones
públicas o privadas fundadas en discriminaciones por razones de sexo, edad,

105
grupo étnico, apariencia física, orientación sexual e identidad de género que
obstaculice su acceso al empleo.

Acceso a cargos de dirección.


Artículo 14. – Las instituciones del Estado y cualquier otro ente dedicado a la
investigación y a la producción están obligados a fomentar y auspiciar la
participación paritaria de mujeres y hombres en cargos de dirección empresarial
y docente, en el campo de las ciencias y la tecnología, garantizando la igualdad
de condiciones y oportunidades, ingresos, evaluación y ascensos.

Derechos a la Seguridad Social.


Artículo 15. – El Estado garantizará el derecho efectivo y la accesibilidad a la
seguridad social, transversalizandola con enfoque de género. Todas las
personas tienen derecho a la seguridad social en condiciones de equidad e
igualdad, de conformidad con los términos previstos en la ley que la regula.

Personas adultas mayores.


Artículo 16. – El Estado esta obligado a velar por el bienestar, la seguridad
social y potencial vocacional de las personas adultas mayores promoviendo sus
aptitudes en actividades productivas, creativas, asociativas y educativas,
garantizando la protección de sus Derechos Humanos, sin discriminación, en
los términos y condiciones, establecidas en la Constitución Política del Estado y
en las leyes especiales que rigen la materia.

Programa integral de asistencia.


Artículo 17.- El Estado establecerá un programa integral de asistencia a las
amas de casas, personas con discapacidad, pobreza extrema, adultas y adultos
mayores que incluya pensiones, prestaciones por enfermedad, subsidios para
vivienda o residencias especiales acordes a la dignidad humana.

106
Defensoría Nacional de los Derechos de las Mujeres.
Artículo 18.- El Directorio Ejecutivo designará a la Defensora Nacional de los
Derechos de las Mujeres, quien ejercerá la dirección y administración de la
Defensoría Nacional de los Derechos de las Mujeres.

Defensoras delegadas.
Artículo 19.- La Defensora Nacional de los Derechos de las Mujeres, nombrará
defensoras delegadas, quienes actuarán en representación y asistencia
gratuita, en los términos expuestos en la Ley especial que regula la materia
ante los juzgados, instituciones y demás órganos del Poder Público o ante los
particulares en los casos de discriminación y violencia de género, cuando las
mujeres carezcan de asistencia jurídica, en actuación coordinada con los
órganos de seguridad ciudadana, jueces y juezas.

Funciones.
Artículo 20.- La Defensoría Nacional de los Derechos de la Mujer coordinará
las defensorías estadales y municipales y tendrá las siguientes funciones: a)
Velar por el respeto y ejercicio efectivo del derecho a la justicia de las mujeres
víctimas de violencia de género y ejercer la defensa de sus derechos desde los
actos iníciales de la investigación.
b) Velar por el cumplimiento de las leyes, reglamentos, resoluciones,
ordenanzas, declaraciones, convenciones y disposiciones que guarden relación
con la igualdad de género.
c) Estudiar y proponer proyectos de reformas a la normativa destinada a
asegurar la defensa de los derechos de las mujeres, dentro del marco de su
jurisdicción y competencia.
d) Garantizar a través de las instancias correspondientes los derechos jurídicos,
sociales, políticos y culturales de las mujeres en condiciones de vulnerabilidad.
e) Denunciar e intervenir en el procedimiento para asegurar la reivindicación de
los derechos infringidos.
107
En caso que así fuere, procederá a: 1. Proporcionar asistencia judicial y extra
judicial en los casos contemplados en las leyes que regulan la materia.
2. Ejercer la representación de la mujer que carezca de recursos, ante las
instancias judiciales y extrajudiciales.
3. Orientar a la denunciante en el supuesto de que la Defensoría no pueda
asumir su caso, para que ejerza sus derechos ante las instancias, organismos o
entes competentes.
4. Proporcionar especial atención a las mujeres trabajadoras para proteger el
pleno ejercicio y disfrute de sus derechos.
5. Coordinar con los organismos competentes a los fines de evitar el tráfico y
trata de personas, así como prevenir y eliminar la explotación y las diversas
expresiones de esclavitud a las que son sometidas bajo circunstancias pseudo
laborales.
6. Llevar registros estadísticos de los casos atendidos por la Defensoría.

Sindicatos y gremios.
Artículo 21. – Los sindicatos, los gremios de profesionales y técnicos, velarán
por la integración efectiva de las mujeres y hombres en todos los niveles de la
estructura organizativa en igualdad de condiciones, bajo el principio de equidad
de género, para lo cual adecuaran sus estatutos.

Organismos públicos y mixtos.


Artículo 22. – En los directorios, juntas directivas o administradoras, consejos
de administración de los institutos autónomos y órganos de desarrollo
económico o social del sector público y de las empresas en que el Estado u otra
persona de derecho público, sea titular de mas de 50% del capital, se
promoverá y garantizará la participación paritaria de mujeres y hombres.

Organismos y empresas privados.

108
Artículo 23.- Se exhorta a las empresas y organismos privados a promover el
ascenso a los cargos de Dirección, tanto a mujeres y hombres en igualdad de
condiciones y de conformidad con sus conocimientos, capacidades y destrezas,
respetando el principio de paridad y alternabilidad.

109
CAPÍTULO VI
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

6.1. CONCLUSIONES.

Se puede establecer que en Bolivia la Discriminación Racial constituye una


realidad que sin duda flagela siempre a los mas vulnerables, los antecedentes
históricos demuestran que la discriminación crea un odio entre los ciudadanos
que aumenta cada día, reflejándose estos en la Pobreza que sufren los
Bolivianos y en los levantamientos armados que ocurrieron en Octubre donde
murieron más de 69 personas y donde Movimientos Indígenas, Movimientos
Campesinos y otros sectores de la sociedad fueron los principales actores,
atacando al actual Modelo Neoliberal que quería imponerse en Bolivia y
continuar flagelando a los más pobres y vulnerables de nuestra Sociedad.

Por otra parte, luego de analizar los Convenios y Tratados Internacionales


sobre la Discriminación en los cuales Bolivia se ha suscrito, se puede observar
que algunos de estos Convenios y Tratados han sido elevado a rango de Ley,
es decir de cumplimiento obligatorio para los Gobernantes y Gobernados
(Principio de Igualdad), pero lamentablemente los mismos no se cumplen por
los gobernantes, un claro ejemplo es el Artículo 4 de la Convención
Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial
Suscrita por Bolivia el 07 de Junio de 1966. Aprobada mediante Decreto
Supremo No. 09345. D.G.R. No. 412 de 13 de Agosto de 1970 y Elevada a
Rango de Ley, mediante Ley No. 1978 de 14 de mayo de 1999, que establece
que los Estados Partes tomaran las siguientes medidas contra la discriminación:
inciso a) Declararán como acto punible conforme a la ley toda difusión de ideas

110
basadas en la superioridad o en el odio racial, lo cual hasta la fecha Bolivia no
ha hecho.
Podemos ver al Derecho Penal como expresión del Poder Punitivo del Estado
describe un catálogo de conductas e impone sanciones, tomando en cuenta los
Bienes Jurídicos que son afectados en la Sociedad, y que al catalogarlo como
delitos brinda una total Protección; bajo este marco, el Bien Jurídico que se
protege en el Delito de Discriminación es precisamente la Igualdad y Dignidad
del ser humano.

Por lo arriba enunciado, y por resultados encontrados en las encuestas


realizadas, es necesario realizar una Modificación a las Leyes sobre Igualdad
de Personas sobre la Discriminación Racial, ya que esto permitirá que este tipo
de hechos no queden impunes y no ahonden en las diferencias de los
Bolivianos por que puede ocurrir que ahora los llamados discriminados se
pueden convertir en discriminadores, y traigan como consecuencia efectos
devastadores como en Rwanda, donde se inició con las discriminaciones sutiles
en los Medios de Comunicación radiales y terminó en un genocidio en masa.

Por todo lo analizado en la presente investigación, llegamos a la conclusión de


que es necesario la Modificación de la Ley de Igualdad y determinar a la
Discriminación Racial en la legislación, ya que si bien la Constitución expresa
textualmente el derecho a la Igualdad de todos sin discriminación de ninguna
naturaleza, nuestro país no cuenta con normas que vengan a garantizar su
efectividad y hacen que en la práctica diaria sea un simple postulado y nada
más, pues no hay mecanismos específicos para la "Lucha contra la
Discriminación"; es importante por otro lado no olvidarnos lo mucho que costo
en su oportunidad a nuestros hermanos Franceses, donde se derramó ríos de
sangre el fatídico día de la toma de la Bastilla como lo cuenta la historia, para
lograr el respeto de tan grande derecho como lo es el de la IGUALDAD, y si
antes se lucho tanto y aún no se vislumbra la erradicación de desigualdad hoy
111
expresada en la Discriminación, actualmente no debemos escatimar los
esfuerzos necesarios para erradicar el anatema de la Discriminación, así se ha
comprometido el Estado con las otras Naciones del Mundo y con sus
ciudadanos, creemos que será positivo lo enunciado más aún si el actual
presidente de los Bolivianos ha sufrido como señala en sus discursos la
Discriminación en carne propia y conoce los efectos que la misma trae consigo.

6.2. RECOMENDACIONES.

Habiéndose realizado un análisis crítico de los diferentes autores que defienden


el principio de igualdad y analizado la Legislación Boliviana y los Tratados
Internacionales, se cree conveniente realizar las siguientes recomendaciones:

• La Inclusión de la Discriminación Racial como una figura Delictiva en el


Código Penal Boliviano.
• Promoción, Difusión y Capacitación sobre temas relacionados a la no
Discriminación, con implementación de las Políticas Nacionales,
Departamentales y Municipales.
• Creación por parte del Estado, de Ítems para fiscales especializados en
tema relativos a la no discriminación.
• Capacitación a los Operadores de Justicia y los Servidores Públicos
sobre el tema de la No Discriminación en Bolivia y especialmente a la
sociedad civil.
• La difusión de valores morales, por medios de comunicación tendiente a
crear una conciencia ciudadana "de que discriminar es malo" y si se
logra penalizar, no solo será malo, sería un DELITO penado con cárcel,
por no respectar en principio el derecho de los demás, pues aquí
corresponde parafrasear esa frase que dice "El Derecho de uno, termina
cuando comienza el Derecho de otro".

112
• La mejor de aplicación de la norma positiva a los casos concretos, para
que así no exista una parcialización con una de las partes en litigio.
• Búsqueda de mecanismos que permitan una sanción mas dura en caso
de que se compruebe una clase de discriminación cualquiera sea su tipo
racial, política, religiosa, etc.
• Mayor comprensión en la atención a personas que son analfabetas, o
que no tienen ningún conocimiento acerca de la aplicación de la justicia.
• La creación de un JUZGADO que sea independiente, que tenga
funcionarios que no sean conocidos por las partes ni por ninguna
Autoridad Judicial ya que en el Consejo de la Judicatura cuentan con
Abogados Investigadores y estos al igual que en el Litigio pueden
parcializarse con alguna de las partes, para que tengan la capacidad de
poder averiguar sin intervención directa o indirecta de alguna de las
partes de los casos de mala aplicación de la ley, discriminación o si
existe preferencia por alguna de las partes en litigio y así ellos podrán
emitir sin presión alguna el resultado de la investigación que además sea
en un proceso breve por que si no al igual que en el Consejo de la
Judicatura se volvería otro proceso mas, y para que también la parte
denunciante no tenga ninguna clase de perjuicio si es que el resultado no
es el que pretende por que el denunciado no sabría de la denuncia hasta
que salga el resultado de la investigación en su contra.

113
BIBLIOGRAFÍA

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derechos económicos, sociales y culturales. Estándares internacionales y
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Ley Contra el racismo y toda forma de discriminación, No 045, de 8 de octubre


de 2010.

Convención Interamericana para la Eliminación de todas las formas de


Discriminación contra las Personas Discapacitadas.

Convención Internacional Sobre la Eliminación de Todas las Formas de


Discriminación Racial.

Convenio sobre Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la


Mujer.

Protocolo facultativo sobre Eliminación de todas las Formas de Discriminación


contra la Mujer. Aprobado en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el
10 de diciembre de 1999

Declaración de los Derechos Humanos, Folleto ONU.

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Revista Hechos; La Gran Revolución, Chile, 1969.

Pacto de San José de Costa Rica.

117
118
RESULTADO DE ENCUESTAS SOBRE IGUALDAD.
Se hace un análisis, basado en las encuestas, tomadas a diferentes personas,
que contestaron la encuesta en la ciudad de La Paz.

A. Datos del encuestado.


A.1. Rango de Edad.
Respuesta.- el promedio de edad de los entrevistados alcanza a
las personas entre 18 y 30 años al 43%, un 39% a las personas de
31 a 50 años y finamente podemos ver que las personas mayores
de 51 años respondieron las encuestas en un 18%

EDAD CANTIDAD PORCENTAJE


18 – 30 12 43%
31 – 50 11 39%
51 ADELANTE 5 18%
TOTAL 28 100%

RANGO DE EDAD

18%

43%

39%

18 - 30
31 - 50
51 - adelante

119
A.2. SEXO.
Respuesta.- La guía de encuesta y observación nos permite indicar que,
el 54% de los entrevistados fueron mujeres, y el 46% hombres; lo que nos
permite sostener que el sexo femenino es el más discriminado.

SEXO CANTIDAD PORCENTAJE


Masculino 13 46%
Femenino 15 54%
TOTAL 28 100%

SEXO

46%

54%

MASCULINO
FEMENINO

A.3. APELLIDO DE PROCEDENCIA.

Podemos decir que de las personas encuestadas un 65% corresponden a un


apellido autóctono, y un 21% corresponde a un apellido extranjero, asimismo
podemos decir que de las personas encuestadas vemos que un 14% no saben
o no responden la pregunta, lo que podemos ver con este punto es que han
sido encuestados más personas con apellido autóctono.
120
APELLIDO CANTIDAD PORCENTAJE
Autóctono 18 65%
Extranjero 6 21%
NO Sabe/No 4 14%
Responde
TOTAL 28 100%

APELLIDO DE PROCEDENCIA

14%

21%
65%

APELLIDO AUTOCTONO
APELLIDO EXTRANJERO
NO SABE/NO RESPONDE

121
A.4. GRADO DE INSTRUCCIÓN.
Respuesta.- Podemos ver que esta respuesta que un 28% de los encuestados
es profesional, siendo así que un 14% es analfabeto, y en el mismo porcentaje
son universitarios., igualmente podemos que el nivel intermedio cuenta con 11%
al igual que el nivel básico.

GRADO DE CANTIDAD PORCENTAJE


INSTRUCCIÓN
Analfabeto 4 14%
Básico 3 11%
Intermedio 3 11%
Medio 2 7%
Tec. Superior 3 3%
Normalista 1 4%
Universitario 4 14%
Profesional 8 28%
TOTAL 28 100%

GRADO DE INSTRUCCION

14%
28%
11%

ANALFABETO
11% BASICO
14% INTERMEDIO

4% 7% MEDIO
11%
TECNICO SUPERIOR
NORMALISTA
UNIVERSITARIO
PROFESIONAL

122
A.5. BARRIO DE RESIDENCIA (CALIDAD DE VIVIENDA).

Respuesta.- Según el gráfico podemos ver que un 47% de la población


encuestada, vive en vivienda propia, un 39% vive en casa alquilada, asimismo
un 14% vive en anticrético pero un 0% se presta la vivienda para vivir.

CALIDAD DE VIVIENDA CANTIDAD PORCE


NTAJE
Propia 13 47%
Alquilada 11 39%
Anticrético 4 14%
Prestada 0 0%
TOTAL 28 100%

CALIDAD DE VIVIENDA

14% 0%

47%

39%

PROPIA
ALQUILADA
ANTICRETICO
PRESTADA

123
A.6. NIVEL SOCIO ECONÓMICO.

Respuesta.- Podemos ver que un 72% de los encuestados pertenecen al nivel


socioeconómico medio y un 21% corresponde el abajo, lo cual quiere decir que
el sector medio se refiere más a la discriminación o desigualdad y apenas un
7% corresponde al nivel alto.

NIVEL SOCIO- CANTIDAD PORCENTAJE


ECONÓMICO
Alto 2 7%
Medio 20 72%
Bajo 6 21%
TOTAL 28 100%

NIVEL SOCIO-ECONOMICO

7%
21%

ALTO
72%
MEDIO

BAJO

124
A.7. UD CREE QUE EXISTE DESIGUALDAD ENTRE LAS PERSONAS.
Respuesta.- Podemos ver según el siguiente cuadro que 18 personas creen
que no existe igualdad entre personas con un 64% y un 36% cree que si existe.

IGUALDAD DE CANTIDAD PORCENTAJE


PERSONAS
Si 10 36%
No 18 64%
TOTAL 28 100%

UD. CREE QUE EXISTE IGUALDAD ENTRE LAS PERSONAS?

36%

64%

SI NO

125
A.8. EN QUE ÁMBITOS CREES QUE SE PRESENTAN DESIGUALDAD.
Respuesta.- Según los resultados podemos ver que un porcentaje mayor
respondieron que existe más desigualdad en los juzgados, igualmente con
un24% se refirieron a que en el trabajo existe más desigualdad, siguiendo que
en Reuniones Sociales perciben más discriminación pero en un 8% se refieren
en el colegio.

ÁMBITO CANTIDAD PORCENTAJE


Trabajo 10 24%
Colegio 3 8%
Calle 6 15%
Reuniones Sociales 8 20%
Juzgado 10 25%
Todas 3 8%
TOTAL 40 100%

EN QUE AMBITOS SE PRESENTAN


DESIGUALDAD
8%
24%
25%

8%

20% 15% Trabajo


Colegio
Calle
Reuniones Sociales
Juzgado
Todas

126
A.9. HAS DISCRIMINADO POR SU RAZA A ALGUNA PERSONA.

Respuesta.- Podemos ver que de los encuestados un 100% no ha discriminado


por su raza a otra persona.

RESPUESTA CANTIDAD PORCENTAJE


SI 0 0%
NO 28 100%
TOTAL 28 100%

HAS DISCRIMINADO POR SU RAZA A ALGUNA


PERSONA

0%

SI
100%
NO

127
A. 11. TE HAN DISCRIMINADO POR TU RAZA

Respuesta.- Vemos que un 57% afirma que ha sido discriminado por su raza,
sin embargo un 43% dice que no fue discriminado en ningún momento por su
raza.
RESPUESTA CANTIDAD PORCENTAJE
SI 16 57%
NO 12 43%
TOTAL 28 100%

TE HAN DISCRIMINADO POR TU RAZA?

43%

57%

SI NO

128
A.12. SI LA RESPUESTA ES SI. EN QUE SITUACIÓN.

Respuesta.- Según los resultados, podemos ver que en un 25% los


encuestados son discriminados en el momento de ir a buscar trabajo, un 38%
afirma que es por no tener dinero, un 31% indica que es por el hecho de no
saber leer ni escribir y un 6% afirma que es por la edad que lo discriminan.

RESPUESTA CANTIDAD PORCENTAJE


Cuando fui a buscar trabajo 4 25%
Por no tener dinero 6 38%
Por la edad 1 6%
Por no saber leer ni escribir 5 31%
TOTAL 16 100%

129
A.13. QUIENES CREES QUE SUFREN LA MAYOR DISCRIMINACIÓN EN
NUESTRO PAÍS.
Respuesta.- Se puede apreciar que en un porcentaje más alto con un 41% los
campesinos migrantes son los más discriminados, un 16% tanto personas
discapacitadas como obreros son discriminados, y un 27% respondieron que
otras son las personas que son discriminadas.

RESPUESTA CANTIDAD PORCENTAJE


Campesinos Migrantes 14 41%
Personas discapacitadas 6 16%
Obreros 6 16%
Otros 10 27%
TOTAL 37 100%

QUIENES CREES QUE SUFREN MAYOR


DISCRIMINACION EN NUESTRO PAIS?

27%
41%

16%
16%
Campesinos Migrantes
Personas discapacitadas
Obreros
Otros

130
131
132

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