TEMA 3
EL MERCADO DE BIENES
Notación
A partir de ahora, para referirnos al PIB (y a la renta) utilizaremos la letra y
Usaremos letras minúsculas cuando la variable en cuestión esté medida en
términos reales y mayúsculas cuando esté en términos nominales. Ejemplos:
Y = PIB nominal, y = PIB real
I = inversión nominal, i = inversión real
C = consumo nominal, c = consumo real
Supuestos simplificadores
Vamos a estudiar solo economías cerradas (que no intercambian bienes y servicios con el
extranjero), por lo que el sector exterior desaparece del modelo (no hay exportaciones ni
importaciones). X = M = 0. Así:
PIB = C + I + G
PIB = PNB
El gobierno no cobra impuestos indirectos ni subvenciones. Así:
PIBpm = PIBcf = PNBpm = PNBcf
No hay depreciación (D = 0):
PIBpm = PIBcf = PNBpm = PNBcf = PINcf = PNNcf ≡ RN
No hay cotizaciones a la Seguridad Social y las empresas distribuyen todos sus beneficios,
así:
PIBpm = PIBcf = PNBpm = PNBcf = PINcf = PNNcf ≡ RN = RP
De momento, los precios son fijos (constantes), así que es como si tuviéramos todas las
variables en términos reales:
PIBpm = PIB cf = PNBpm = PNBcf = PINcf = PNNcf ≡ RN = RP = y
TODA LA PRODUCCIÓN SE TRANSFORMA EN RENTA PERSONAL
Si a la renta personal le restamos los impuestos directos y le sumamos las transferencias,
queda la renta personal disponible (para consumir o ahorrar)
RP – T + Tr = RPD = yd = c + s
1.- La demanda de bienes
Consumo, inversión y gasto público
En una economía cerrada, la demanda de bienes y servicios solo puede venir de tres fuentes o
sectores de gasto:
Hogares
Empresas
Sector público
Hablamos de gasto planeado, en el mismo sentido en que lo hacíamos cuando hablábamos de la
demanda en Microeconomía: lo que cada sector planea gastar en bienes y servicios (aunque puede
que sus planes se cumplan o no). Así:
Consumo (c): gasto planeado por las familias en bienes de consumo. Cuantitativamente, es la parte más
importante de la demanda
Inversión (i): gasto planeado por las empresas en formación de capital y en adquisición de viviendas por parte
de los hogares
Gasto público (g): gasto planeado por las administraciones públicas, tanto en bienes de consumo
(jeringuillas, tiza, material de oficina…) como de inversión (carreteras, hospitales...). Incluye los sueldos de los
empleados públicos.
Llamamos gasto planeado (z) al gasto total que planean realizar los tres sectores:
z≡c+i+g
El consumo
En la realidad, lo que los hogares querrían gastar en bienes de consumo
depende de múltiples factores: su renta, su riqueza, sus expectativas, etc. Pero
de todos estos, el más importante es su renta disponible (y d)
Es lógico que cuanto mayor sea esa renta disponible, mayor sea el gasto
planeado por los hogares. Lo expresamos matemáticamente:
Esa expresión se denomina función de consumo y es una ecuación de
comportamiento: indica qué valores toma el consumo planeado por parte de los
hogares para cada valor de la renta disponible. Puede tomar cualquier forma
concreta, siempre que tenga pendiente positiva. La forma más sencilla es una
función lineal (una recta):
c0, el término independiente de esa recta, se denomina consumo autónomo y
c1, su pendiente, se denomina Propensión Marginal a Consumir (o PMC)
La PMC. Ejemplo
La PMC indica cuánto aumenta el consumo cuando la renta disponible aumenta en una
unidad monetaria (1 €).
Recordemos que con la renta disponible (lo que queda después de pagar los impuestos
directos) los hogares solo pueden hacer dos cosas: consumir o ahorrar. Si me dan 1€ más
de renta, puedo gastar en consumo una parte (o el euro entero, o nada) y ahorraré el resto
(o nada, o todo). Pero en ningún caso podré gastar más de 1€ ni reduciré mi consumo. Por
lo tanto, la PMC tiene que estar entre 0 y 1
0 < PMC < 1
Ejemplo: supongamos un consumo autónomo de 100€ y una PMC de 0,8. La función de
consumo quedaría:
c = 100 + 0,8yd
Interpretacíón de c0 = 100. Es lo que los hogares gastarán en consumo aunque no tengan
renta disponible (yd = 0). Lo sacarán de sus ahorros o se endeudarán, pero hay que comer
(desahorran).
Interpretación de c1 = 0,8: si la renta disponible aumenta en 1€, los hogares gastarán 80
céntimos y ahorrarán los 20 restantes. Si la renta disponible aumenta en 1000 €, los
hogares gastarán 800 y ahorrarán los 200 restantes .
La PMC. Ejemplo
Supongamos que yd = 1000
c = 100 + 0,8∙1000 = 900
Ahora aumenta la renta disponible, digamos en 500 € (Δy d = 500)
Podemos calcular el nuevo valor del consumo, directamente sustituyendo el
nuevo valor de yd en la función de consumo:
c = 100 + 0,8∙1500 = 1300
Y después calcular la variación del consumo
Δc = 1300 – 900 = 400
Pero si hemos entendido lo que es la PMC, podríamos haberlo hecho de una
forma más fácil:
Es decir, si de cada euro adicional de renta disponible, gastamos 0,8 €, de 500€
adicionales de renta disponible gastaremos 0,8∙500 = 400:
La función de consumo: de la renta disponible a la
renta
La renta disponible (yd) es lo que queda después de restar los impuestos directos
y sumar las transferencias (o restar los impuestos netos):
yd = y – t + tr = y – (t –tr)
De momento, y por simplificar el álgebra, supondremos que no hay
transferencias (tr = 0) y que los impuestos son fijos. Así:
yd = y – t 0 (1)
Esta es la renta de la que los hogares pueden disponer libremente, y solo
pueden hacer dos cosas con ella: gastarla o ahorrarla:
yd ≡ c + s
Tomamos la ecuación (1) y la sustituimos en la función de consumo:
c = c0 + c1yd = c0 + c1(y –t0) = (c0 – c1t0) + c1y
Tenemos ahora el consumo expresado como función de la renta nacional (no de
la renta disponible). Tiene la forma de una recta con término independiente (c 0 –
c1t0) y pendiente c1 (la PMC)
La función de consumo: representación e
interpretación
c c(y)
El término independiente de esta función es el
c(y1)
consumo autónomo, c0, menos lo que los hogares
c(y0) hubieran gastado de no haber tenido que pagar
impuestos (c1t0)
c1
c0-c1t0
La pendiente es la PMC: si la renta aumenta en un
€, el consumo aumentará en c1 €
y0 y1 y
Podemos dar distintos valores a la renta y, llevándolos a la función de consumo, obtenemos el
consumo planeado por los hogares para ese valor concreto de la renta. Ejemplo: si la renta
nacional fuese y0 €, a los hogares les gustaría gastar c(y 0) € en bienes de consumo.
Inversión y gasto público
La inversión (i) es el gasto planeado por las empresas en bienes de equipo
Como es gasto planeado, no incluye la variación de existencias (se supone que son
bienes que planeaban vender pero no pudieron)
En la realidad depende de múltiples factores (el tipo de interés es el más importante)
pero de momento supondremos que es constante o exógena (no depende de ninguna
otra variable del modelo).
El gasto público (g) es el gasto planeado por el sector público
Depende principalmente de decisiones políticas que no tienen que ver con otras
variables del modelo. Por lo tanto, lo consideramos también exógeno
Tanto la inversión como el gasto público son exógenos o autónomos en este
modelo, porque no dependen de la renta (será nuestra única variable, de
momento)
Por lo tanto escribimos
g = g0
i = i0
La función de gasto planeado
Recordemos que el gasto planeado (z) es la suma del consumo, inversión y
gasto público planeados: z = c + i + g
Ahora tenemos una ecuación de comportamiento para el consumo, así que
podemos introducirla en la expresión anterior:
z(y) = c(y) + i + g
Es decir, como el consumo depende de la renta nacional, el gasto planeado, z,
también depende de la renta. Según nuestro modelo de funciones lineales
podemos escribir:
z(y) = c0 – c1t0 + c1y + i0 + g0
Reordenamos:
z(y) = (c0 – c1t0 + g0 +i0) + c1y
La función de gasto planeado de la economía también es una recta, con término
independiente (c0 – c1t0 + g0 + i0) y con pendiente c1 (la PMC)
El gasto planeado: representación
z z(y)
z1 Como a la función de consumo le hemos
sumado dos constantes para obtener el
z0 c(y) gasto planeado, gráficamente es como si la
desplazamos hacia arriba de forma paralela.
c0-c1t0+i0+g0 La pendiente de la función z(y) también es la
i0+g0
PMC (c1), y su término independiente es un
poco mayor que el de la función de consumo
c0-c1t0 (la diferencia es exactamente la suma de la
inversión más el gasto público)
y0 y1 y
El término independiente de la función de gasto planeado es lo que valdría este gasto en caso de
que y = 0. Incluye todas las componentes autónomas del gasto: el consumo autónomo, la
inversión y el gasto público.
Si damos valores a la renta y los llevamos a la función z(y) obtenemos el gasto total planeado,
entre los tres sectores, para ese valor concreto de la renta.
2.- La determinación de la producción de
equilibrio
Diremos que la economía está en equilibrio cuando la producción de bienes y
servicios coincide con el gasto total planeado: esto es, ni sobran ni faltan bienes.
Acabamos de calcular y representar el gasto planeado (z). La producción de
bienes y servicios es el PIB y, en nuestro modelo, también la renta (y)
Por lo tanto, en equilibrio:
z(y) = y
Matemáticamente:
(c0 – c1t0 + g0 +i0) +c1y = y
(c0 – c1t0 + g0 +i0) = y - c1y (c0 – c1t0 + g0 +i0) = (1 - c1)y
El equilibrio: representación gráfica
z
z=y En el mísmo gráfico donde tenemos
y1
representada la función de gasto planeado,
z(y) dibujamos una recta que sale del origen y
z1
A tiene pendiente 1 (forma ángulo de 45º con
z*=y* la horizontal). Todos los puntos de esa recta
z2 tienen la misma abscisa que ordenada, por
y2
lo tanto, cumplen z = y.
c0-c1t0+i0+g0
Solo hay un punto de la función de gasto
planeado donde z = y: el punto A. La renta
y2 y* y1 y correspondiente a ese punto será la renta
de equilibrio, y*.
Para valores de la renta mayores que y*, el gasto planeado es menor que la renta, por lo que
“sobran” bienes: hay un exceso de oferta en el mercado de bienes.
Para valores de la renta menores que y*, el gasto planeado será mayor que la renta, por lo que
“faltan” bienes para satisfacer la demanda: hay un exceso de demanda en el mercado de bienes.
Cambios en el equilibrio: proceso de ajuste
Podemos preguntarnos ahora qué pasa con la renta de equilibrio cuando cambia
alguno de los parámetros que hemos supuesto constantes.
En concreto, nos interesa saber qué ocurre con la renta de equilibrio cuando
cambian la inversión planeada, el gasto público planeado o los impuestos.
Intuitivamente: si aumentan i o g, es como si se estuviesen demandando más
bienes y servicios por parte de estos sectores.
Recordemos que en este modelo sencillo los precios son fijos y, por lo tanto, la oferta
de bienes es horizontal (las empresas pueden producir cualquier cantidad a ese nivel
de precios constante)
Si de pronto las empresas o el sector público empiezan a comprar más bienes y
servicios, las empresas que fabrican estos observarán que sus existencias disminuyen
de forma no planeada: es una señal para que produzcan más, así que aumentarán la
producción y la renta (y)
Si aumenta la renta, y, aumenta la renta disponible, y d, por lo que también aumenta el
consumo planeado. Nuevo aumento de la demanda, nueva disminución de existencias,
nuevo aumento de producción y renta….
↑g → ↑y →↑yd →↑c →↑y
Ajuste gráfico ante un aumento del gasto público
Δg = g0´- g0 > 0
Al aumentar el gasto público, la función de gasto
planeado (z) se desplaza hacia arriba exactamente
en Δg
Inmediatamente vemos dónde va a estar la nueva
renta de equilibrio, y1
z=y
¿Cuánto ha aumentado la renta de equilibrio?
z1(y) Gráficamente, es la distancia marcada como Δy, que
z
es bastante mayor que Δg: un aumento cualquiera
Δg del gasto público provoca un aumento de la renta
z0(y) aún mayor. ¿Por qué?
∗
c0-c1t0+i0+g’0 ∆𝑦
>1
∆𝑔
Δy
c0-c1t0+i0+g0 Se conoce como efecto multiplicador, y tiene que ver
con el bucle “infinito” que vimos intuitivamente en la
y0 y1 diapositiva anterior
y
Ajuste gráfico ante un aumento del gasto público
Supongamos que la función de gasto planeado de la Ahora el gobierno decide aumentar el gasto público
economía es: en 100 € (Δg = 100). Eso hace que la función de
z = 200 + 0,8y gasto planeado cambie (se desplace) y quede:
La renta de equilibrio inicial será y* = 1000 z = 300 + 0,8y.
Ya podemos calcular directamente la nueva renta de
equilibrio, que será y’ = 1500, pero ¿cómo hemos
llegado ahí?
z=y
Notemos que, con la nueva función de gasto planeado,
z1(y) para una renta como la inicial, de 1000 €, el gasto
z
planeado son 1100 (z = 300 + 0,8*1000).
Δg = 100
1180 Como hay exceso de demanda, las empresas
z0(y) aumentan la producción (y la renta) lo justo para
1100 cubrir ese exceso, hasta 1100 €
300
Pero para una renta de 1100€, el gasto planeado es
Δg = 100 de 1180, por lo que la producción (y la renta) debe
Δy = 500 amentar otros 80 € (hasta 1180). Aún así, sigue
200 habiendo exceso de demanda, por lo que la renta
seguirá aumentando, acercándose progresivamente a
1000 11001180 1500 su nuevo valor de equilibrio.
y
Ejemplo numérico
Δg = 100; c1 = 0,8
Δg Δz Δy Δy d Δc
100 100 100 100 80
80 80 80 64
64 64 64 51,2
51,2 51,2 51,2 40,96
… … … …
∗ 2 3 1
∆𝑦 =∑∆𝑦=100+80+64+51,2+…=100+100∙0,8+100∙0,8 +100∙0,8 +…=¿ ∗
∆ 𝑦 =∆ 𝑔
1 −𝑐 1
2 3
¿ 100 (1+0 , 8 +0 , 8 + 0 , 8 + …)=¿ ∆ 𝑦 ∗ 𝜕 𝑦∗ 1
1 1 ≅ = =𝑘𝑔
¿ 100 =∆ 𝑔 ∆𝑔 𝜕 𝑔 1 −𝑐 1
1− 0 , 8 1− 𝑐 1
El multiplicador como derivada
Retomamos la expresión matemática de la renta de equilibrio:
Podemos interpretarla como una fución de varias variables, que serían las
componentes autónomas del gasto: c0, g0, i0 y t0.
A continuación, nos preguntamos cómo cambia la renta de equilibrio cuando
cambia cada una de estas variables: calculamos derivadas parciales.
El multiplicador de los impuestos
El único multiplicador diferente es el de los impuestos. ¿Por qué? Las diferencias
son dos:
Tiene signo negativo, cuando el resto son positivos. Esto implica que un aumento de
los impuestos hará disminuir la renta de equilibrio. ¿Por qué?
↑t →↓yd →↓c → ↓z →↓y….
En segundo lugar, en el numerador aparece la PMC y no un 1 ¿por qué?
Porque cualquier aumento de, por ejemplo, la inversión, se convierte en un aumento
igual del gasto planeado. Pero una disminución de los impuestos se convierte en un
aumento igual de la renta disponible y solo una proporción c1 de ese aumento se
transforma en aumento del consumo y, por lo tanto, del gasto planeado.
Consecuencia: el multiplicador de los impuestos tiene signo negativo y, en valor
absoluto, es más pequeño que el resto de multiplicadores. Por lo tanto, cualquier
variación en los impuestos tendrá un impacto menor sobre la renta de equilibrio que
una variación igual (y de signo contrario) en cualquiera de los otros componentes del
gasto autónomo.
Ejemplos numéricos
En general, el multiplicador será mayor cuanto mayor sea la PMC
c1 Kg = ki = kc0 kt ¿Por qué? Porque cuanta mayor
proporción de la renta adicional se
0,5 2 -1
dedique al consumo, mayor será el
0,8 5 -4 aumento del gasto planeado z, y por lo
tanto, mayor será también el aumento
0,9 10 -9 final de la renta de equilibrio
1
𝑘 𝑔 =𝑘𝑖= 𝑘 𝑐 = 0
1− 𝑐1
𝑐1
𝑘 𝑡 =−
1− 𝑐1
Primera aproximación a la política fiscal
Acabamos de ver cómo una variación en el gasto público y/o en los impuestos
afecta a la renta de equilibrio.
Recordamos ahora que gasto público e impuestos son variables que controla el
gobierno, y como pueden afectar al resultado de la economía, son los
instrumentos de la política fiscal
Política fiscal: manejo del presupuesto público para modificar el resultado de la
economía:
Expansiva: medidas que persiguen aumentar la renta de equilibrio
Aumento del gasto público (Δg > 0)
Reducción de los impuestos (Δt < 0)
Cualquier combinación de las dos anteriores
Restrictiva: medidas que persiguen reducir (o moderar el crecimiento de) la renta de
equilibrio:
Reducción del gasto público (Δg < 0)
Aumento de los impuestos (Δt > 0)
Cualquier combinación de las dos anteriores
3.- Ahorro e inversión
Recordemos una identidad contable básica y una definición:
y ≡ c + s + t (la renta o se dedica a consumir, o a ahorrar o a pagar impuestos)
z ≡ c + i + g (esta es la definición de gasto planeado)
Para que la economía esté en equilibrio, la renta debe ser igual al gasto
planeado: y = z (esto es la condición de equilibrio)
Sustituyendo:
c+s+t=c+i+g
s + t = i + g (salidas = entradas). Tiene dos posibles interpretaciones:
El ahorro privado, en equilibrio, financia a la inversión y al déficit público
s = i + (g –t)
El ahorro privado más el ahorro público financian a la inversión (Blanchard)
s + (t – g) = i
Si g > t → (g – t) > 0 (déficit público)
Si g < t → (t – g) > 0 (ahorro público)
Pero siempre (g – t) = - (t – g): el déficit público es el opuesto del ahorro público, y
viceversa
La función de ahorro
El ahorro es la parte de la renta disponible que no se dedica a gasto en
consumo:
s = yd – c
Recordamos la función de consumo:
Sustituyendo en la definición de ahorro:
s = yd – c0 – c1yd
La renta disponible es yd = y – t0. Sustituimos también
s = (y – t0) – c0 – c1(y – t0)
Operamos para agrupar todos los términos que contienen y:
s = -c0 – (1 – c1)t0 + (1 – c1)y
La función de ahorro toma la forma de una recta:
Pendiente: (1 – c1) = 1 – PMC = PMS (la proporción de 1 € adicional de renta que
dedicaremos al ahorro). Nota: PMC + PMS = 1
Término independiente: -c0 – (1 – c1)t0 (el consumo autónomo, con signo negativo,
menos lo que no hemos podido ahorrar porque lo hemos dedicado a pagar impuestos)
Representación gráfica
Dando un valor a la renta,
s podemos calcular cuánto valdrá el
ahorro nacional
s = -c0 – (1 – c1)t0 + (1 – c1)y
s0 (1 – c1)
A partir de ahí, por cada € que
y0 y aumente la renta, dedican (1 -
-c0 – (1 – c1)t0 c1) € a ahorrar (el resto lo
consumen) por lo que el ahorro
crece a medida que aumenta la
renta, con pendiente (1 – c 1)
La función de ahorro tiene un término independiente negativo: cuando el nivel de renta es y = 0,
los hogares “desahorran” para poder seguir consumiendo.
El equilibrio entradas = salidas
Retomamos la condición de equilibrio con este nuevo enfoque
s = i + (g – t)
Sustituimos el ahorro por su valor en función de la renta, y la inversión, gasto
público e impuestos por sus valores exógenos:
-c0 – (1 – c1)t0 + (1 – c1)y = i0 + (g0 – t0)
Operamos para aislar la renta a la izda del igual:
(1 – c1)y = c0 + (1 – c1)t0 + i0 + (g0 – t0)
Tenemos t0 sumando una vez y restando después (se marcha) y queda:
(1 – c1)y = c0 – c1t0 + i0 + g0
Despejando la renta:
Que es exactamente la misma condición de equilibrio que ya conocíamos
Representación gráfica
s = i0 + (g0 – t0)
s = -c0 – (1 – c1)t0 + (1 – c1)y
i0 + (g0 – t0)
También es fácil ver que si aumentan la
y *
y’ y inversión y/o el déficit público, la recta
-c0 – (1 – c1)t0
horizontal se desplazará hacia arriba y la
renta de equilibrio aumentará
Ya vemos que la renta de equilibrio estará en el
punto donde se cortan ambas rectas
Como tanto la inversión como el gasto público y los impuestos son constantes en este modelo, la
suma de inversión más déficit público también será constante y su representación gráfica será una
línea horizontal.
La paradoja de la frugalidad
(1 – c1)’ > (1 – c1)
s
s = -c0 – (1 – c1)t0 + (1 – c1)’y
s = -c0 – (1 – c1)t0 + (1 – c1)y
i0 + (g0 – t0)
y’ y* y
-c0 – (1 – c1)t0
-c0 – (1 – c1)’t0
Si los hogares deciden ahorrar una proporción mayor de sus rentas adicionales (un aumento de la
PMS), la función de ahorro se hará más vertical (y su término independiente aún más negativo).
Paradójicamente, lo que es “bueno” de forma individual no lo es de forma agregada. Un aumento
de la PMS reduce la renta de equilibrio (provoca recesión económica) y, además, los hogares
terminan ahorrando exactamente lo mismo.
Apéndice: impuestos proporcionales
Hasta ahora hemos supuesto que los impuestos eran fijos: una cantidad
constante. Esto es poco realista.
Los impuestos directos suelen ser proporcionales (a mayor renta, mayor tipo
impositivo). Para simplificar vamos a suponer que hay un tipo impositivo único, t 1,
de tal forma que los impuestos son proporcionales a la renta:
t = t1y
Esto modifica la expresión de la renta disponible:
yd = y – t = y – t1y = (1 – t1)y
Así que también modificará la función de consumo:
c = c0 + c1yd = c0 + c1 (1 – t1)y
Y la de gasto planeado:
z = c + i + g = c0 + g0 + i0 + c1 (1 – t1)y
También quedará modificada la expresión de la renta de equilibrio
Equilibrio y multiplicadores con impuestos
proporcionales
Igualamos renta y gasto planeado:
y = c0 + g0 + i0 + c1 (1 – t1)y
Agrupamos a la izda. todos los términos que contienen a la renta
y - c1 (1 – t1)y = c0 + g0 + i0
Sacamos factor común a la izquierda:
[1 – c1 (1 – t1)]y = c0 + g0 + i0
Por último, despejamos y:
Vemos que los impuestos han desaparecido de entre los componentes
autónomos del gasto (lógico, porque ya no son constantes). En cambio, el tipo
impositivo aparece en el multiplicador: forma parte de la pendiente de la función
de consumo y de la de gasto planeado, igual que la PMC
Estabilizadores automáticos
Comparemos el valor de los multiplicadores del gasto autónomo con impuestos fijos y con impuestos
proporcionales:
Impuestos fijos Impuestos proporcionales
1 1
𝑘𝑔 =𝑘𝑖= 𝑘𝑐 = 𝑘𝑔 =𝑘𝑖= 𝑘𝑐 =
0
1− 𝑐1 0
1− 𝑐1 (1 − 𝑡 1)
0 < t1 < 1
0 < (1 – t1) < 1 1 1
>
c1 > c1(1 – t1) 1 − 𝑐1 1− 𝑐1 (1 − 𝑡 1)
1 - c1 < 1 - c1(1 – t1)
El multiplicador con impuestos proporcionales es siempre menor que si los impuestos fueran fijos. Esto significa
que el impacto de cualquier perturbación (tanto positiva como negativa) sobre la economía será siempre menor si
existen impuestos proporcionales. Las fluctuaciones de la renta serán más “suaves”. Por eso decimos que son
estabilizadores automáticos
Estabilizadores automáticos: elementos que suavizan las fluctuaciones sin que el gobierno tenga que tomar
medidas de política económica. Funcionan solo por el hecho de estar ahí.
Otros estabilizadores automáticos: prestaciones por desempleo, salario social…