Juan Ramón Jiménez
Modernismo generación del 98
Juan Ramón Jiménez es uno de los poetas más reconocidos y celebrados de la
literatura española, era un poeta sensible y solitario que dedicó su vida a cultivar la
belleza de la palabra. Asolado por constantes depresiones fue uno de los autores
más emblemáticos y recibió el Premio Nobel en 1956
Juan Ramón Jiménez nació el 23 de diciembre de 1881 en la localidad onubense de
Moguer, Huelva, su familia se dedicaba con éxito al negocio agrícola,
especialmente al cultivo de la uva y a la exportación de vino.
En 1896 se trasladó a Sevilla para ser pintor creyendo que esa era su vocación,allí
frecuentaba la biblioteca del Ateneo sevillano y escribió sus primeros trabajos en
prosa y verso. Empezó a colaborar en periódicos y revistas de Sevilla y Huelva y
comenzó la carrera de Derecho impuesta por su padre en la Universidad de Sevilla,
aunque la abandonó en 1899 y obtuvo el título de bachiller en artes.
En 1900 se trasladó a Madrid y publicó sus dos primeros libros de textos, Ninfeas y
Almas de violeta. Ese mismo año su padre falleció y su familia se arruinó tras perder
todo su patrimonio embargado al fallar el Tribunal Supremo a favor del Banco de
Bilbao.
En 1901 fue ingresado con depresión en un sanatorio en Burdeos y posteriormente
regresó a Madrid al sanatorio del Rosario .
En 1902 intervino en la fundación de la revista literaria Helios y también abandonó el
Sanatorio del Rosario y se trasladó al domicilio del doctor Luis Simarro. En 1903
publicó Arias tristes y al año siguiente Jardines lejanos.
En 1905 regresó a su pueblo natal a causa de los problemas económicos por los
que atravesaba su familia, este periodo fue su etapa con mayor producción literaria.
En 1903 conoció a la culta norteamericana Luisa Grimm, casada con el rico español
Antonio Muriedas, mantuvieron una copiosa correspondencia entre 1907 y 1915.
Lara Grimm, gran amante de la poesía le dio a conocer a Jiménez muchos textos
líricos escritos en inglés, especialmente autores del romanticismo, que entonces
eran poco conocidos en España.
En 1913 conoció a Zenobia Camprubí y se enamoró profundamente, un año
después fue nombrado director de las Ediciones de la Residencia de Estudiantes,
hizo varios viajes a Francia y después a Estados Unidos, donde en 1916 se casó
con Zenobia. Este hecho y el redescubrimiento del mar fue decisivo en su obra
Diario de un poeta recién casado, obra que marca la frontera entre su etapa
sensitiva y la intelectual. Desde este momento creó una poesía pura con una lírica
muy intelectual. En esta época fue nombrado director literario de nuevas ediciones
de la Editorial Calleja y se creó la colección Obras de Juan Ramón Jiménez.
En 1918 encabezó movimientos de renovación poética, logrando una gran influencia
en la generación del 27. De 1921 a 1927 publicó en revistas parte de su obra en
prosa y de 1925 a 1935 publicó sus cuadernos, donde se encuentran la mayoría de
sus escritos.
A partir de 1931, la esposa del poeta empezó a sufrir los primeros síntomas de un
cáncer que acabaría con su vida.
En 1936, año que marcó en su obra el paso de la etapa intelectual a la etapa
suficiente o verdadera, estalló la guerra civil y apoyó decididamente a la República,
acogiendo a varios niños huérfanos en una de sus casas. Sin embargo se sentía
inseguro en Madrid pues el diario socialista Claridad emprendió una campaña contra
los intelectuales. Manuel Azaña ayudó al matrimonio a salir de la capital por vía
diplomática y se instalaron en Washington.
En 1938 su sobrino pereció en el frente de Teruel, lo que dejó a Juan Ramón
absolutamente destrozado.
En 1939 se establecieron en Miami, Florida donde fue hospitalizado unos meses por
depresión, de la cual salió con los proyectos de dos ambiciosos poemas, Espacio y
Tiempo y en 1942 se trasladaron a Washington donde fueron contratados para dar
clases como profesores en la Universidad Maryland. En 1946 el poeta permaneció
hospitalizado otros ocho meses a causa de un nuevo episodio depresivo. Un año
después compraron una casa en Riverdale cerca de una clínica y en 1950 la pareja
viajó a Puerto Rico para dar clases en la Universidad de Puerto Rico.
En 1956 la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura, tres días
después su esposa murió en San Juan, él jamás se recuperó de esta pérdida y
permaneció en Puerto Rico mientras que Jaime Benítez aceptó el premio en su
nombre. Juan Ramón Jiménez falleció dos años más tarde, en la misma clínica en la
que falleció su esposa.
Sus restos fueron trasladados a España y el 5 de junio de 1958 se instaló la capilla
ardiente en Moguer, donde llegaron desde Puerto Rico, siendo enterrados un día
después en el cementerio de su ciudad natal.