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Todavía Inédito 1

Zygmunt
Bauman

Escriben

María Inés Landa


Alfredo Tenoch Cid Jurado
Sofía E. Mantilla
Luis Alberto Quevedo
Omar Rincón
Belén Igarzábal
Miguel Huezo Mixco
Pablo Gianera
Lautaro Ortiz
Mauro Libertella
Gabo Ferro
Elsa Drucaroff
Zygmunt Bauman

Pantallas
equipo

dirección general colaboran directora editorial 2002-2013


Tomás Amílcar Rodrigo en este número Liliana Cattáneo
Sánchez de Bustamante María Inés Landa
dirección ejecutiva Alfredo Tenoch Cid Jurado propietario
Omar Bagnoli Sofía E. Mantilla Fundación osde
Luis Alberto Quevedo
dirección editorial Omar Rincón número 36
Florencia Badaracco Belén Igarzábal Segundo semestre 2016
Miguel Huezo Mixco Noviembre 2016
jefe de edición
Pablo Gianera
Guillermo Fernández
Lautaro Ortiz
secretaria de redacción Mauro Libertella Copyright © Buenos Aires
María Isabel Menéndez Gabo Ferro Todos los derechos reservados
equipo de edición Elsa Drucaroff
Hechos los depósitos
Yanina Costa Zygmunt Bauman
previstos en la ley 11.723
Pablo Schroder
Lucas Van Rey artistas invitados Registro Propiedad
Jorge Sarsale Intelectual 5287204
corrección
Martín Laksman Prohibida su reproducción
Andrés Monteagudo
Florencia Capella total o parcial. issn 1666-5864
Marquitos Farina
concepto visual Fundación osde
Sebastián Gordín
Estudio Lo Bianco av. Leandro N. Alem, 1067 piso 9
Eduardo Fuentes Guevara
dirección de arte c1001aaf, Buenos Aires
Marcelo Pérez del Carpio
y edición gráfica Argentina
Carlos Trillo
Juan Lo Bianco Domingo Mandrafina tel: (011) 5196 2210
diseño gráfico Christian Montenegro e-mail: todavia@[Link]
Theo Contestin
traducción
tipografías Juan Décima
Abril Display, Abril Text
y Adelle Sans (TypeTogether
de José Scaglione
y Veronika Burian)
Median y Think (Tipo de
Eduardo Rodríguez Tunni)

tratamiento de imágenes
Cristian Idiarte
impresión
Ferraro Gráfica
Osvaldo Cruz 2677 - caba

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente
las de la revista Todavía, que tiene como uno de sus pilares promover el pluralismo de ideas.

ta pa Sebastián Gordín, Procyón (detalle), 2001


c o n t r ata pa Marcelo Pérez del Carpio, Más allá de la hoja de coca (detalle), 2015
!
PA N
TA
LLAS !

A RT I S TA I N V I TA D O ! S E BA S T I Á N G O R D Í N
!
LA
METAMORFOSIS
DE LA
TELEVISIÓN
!

P O R L U I S A L B E RT O Q U E V E D O
S O C I Ó L O G O, D I R E C T O R D E F L AC S O A R G E N T I NA
P R O F E S O R T I T U L A R D E L A U BA

Música de cucharitas en Eldor (detalle), 1994


Luis Alberto Quevedo

!
¿Ha muerto la TV? ¿Qué quedó de aquel mueble
que nucleaba a la familia a la hora de la cena? Es inne-
gable que durante los últimos años, los hábitos de los
espectadores y las formas clásicas de la televisión se
vieron alterados al entrar en contacto con las platafor-
mas de internet y los nuevos dispositivos tecnológicos.
Esta nota es la primera de un dossier que analiza qué
está ocurriendo con aquel fenómeno de masas que os-
cila entre la desaparición y la renovación.

Cuando mi hija cumplió 10 años y nos mudamos de casa, ella pidió pocas
cosas para su nueva habitación, pero exigió que allí estuvieran su computadora, un
equipo de música y una conexión de cable para la televisión. Además tenía su ce-
lular y su IPod, pero estos aparatos estaban pegados a su cuerpo. Un año después,
en 2005, nacía YouTube, que ella conoció y usó casi de inmediato. Al poco tiempo,
dejó de lado el equipo de música y solo agregó un amplificador para su IPod. Este
año, cuando cumplió sus 21, sacó la televisión de su pieza y también la conexión al
cable y dio sus motivos: simplemente no la usa más; dejó de interesarle lo que allí
sucede. En esos once años se había vivido una verdadera metamorfosis en el campo
de las pantallas, los sistemas de producción, circulación y consumo de los produc-
tos audiovisuales y también cambiaron todos los modelos de negocios que existían
antes de la irrupción del mundo digital. Mi hija no lo sabía ni desarrolló una re-
flexión particular sobre estos procesos, pero los experimentó todos. Ella pertenece
por completo a lo que los especialistas han llamado los millennials o Generación Y:
Todavía

jóvenes que nacieron entre 1980 y 2000 y vivieron estas transformaciones en sus
prácticas culturales, en sus hábitos sociales y también en sus cuerpos.

28
PA N TA L L A S

Actualmente, la televisión no solo vive una competencia muy alta con los otros
dispositivos de comunicación que han aparecido en estos últimos veinte años,
sino que los televisores (tal como los conocimos en el siglo xx) ya no forman parte
del ecosistema de los jóvenes y ya ni siquiera se llaman así: hoy nadie se compra
uno simplemente porque ya casi no se fabrican. El enorme poder de seducción
que ejerció la pantalla de tv durante la segunda mitad del siglo xx entró en declive
desde hace tiempo. Pero esto no ocurre solo por efecto de la competencia fren-
te a los nuevos “aparatos” que han surgido sino porque, en los últimos años, han
aparecido nuevos lenguajes, nuevas estéticas, innovaciones en los géneros y en las
formas de consumo y circulación de los productos audiovisuales que cambiaron
definitivamente eso que llamábamos televisión. Las transformaciones en la fami-
lia y el poder que tienen hoy los jóvenes sobre las decisiones de compra y ubicación
del equipamiento hogareño forman también parte de esta historia. Hace ya mucho
tiempo que la televisión dejó de unir a la familia en el living del hogar y de ordenar
los consumos y los horarios de todos sus integrantes. La televisión generalista y de
broadcasting fue dejando paso a los consumos segmentados (narrowcasting) para
llegar, finalmente, a proponer una grilla de programación que actualiza cada uno
de los usuarios que se enfrenta a una multiplicidad de pantallas (singlecasting).
Todo este proceso fue potenciado por lo que muchos autores (comenzando por
Henry Jenkins, que hace diez años publicó La cultura de la convergencia de los me-
dios de comunicación) diagnosticaron como la aparición de una nueva cultura de la
convergencia de todos los medios de comunicación: los viejos, los nuevos y los por
venir... El fenómeno de la digitalización como lenguaje tecnológico transversal, su-
mado a las fusiones industriales y la creación de dispositivos que son capaces de re-
cibir y transmitir datos sin distinguir si se trata de cine, fotografía, textos, televisión,
radio o videos caseros, hizo que desaparecieran las fronteras entre los diferentes
medios tal como los conocimos en el siglo pasado y que hoy, los millennials, miran
casi como una curiosidad histórica.
En este corto recorrido tal vez fue YouTube quien pudo oficiar como un espejo de
época, no solo por concentrar todos estos cambios en su sitio sino porque pudo dar
una vuelta de tuerca a la idea de “consumidor”, tan típica y debatida durante el siglo
xx y que estuvo siempre ligada a la pasividad del espectador ante los productores de
contenidos. En efecto, cuando en 2006 el poderoso Google compró YouTube, se pro-
dujo una nueva fusión y también un cambio simbólico en la forma en que se presen-
taba este sitio: su lema pasó a ser Broadcast Yourself, algo así como “transmítete a ti
mismo”. Esto dio lugar a que millones de usuarios llenaran de contenidos caseros a
este nuevo repositorio de imágenes que era capaz de recibir, además, producciones
de alta calidad depositadas allí por la industria; por su parte, las grabaciones caseras,
hechas con teléfonos celulares de muy baja definición, cuentan historias mínimas
de la vida cotidiana de sujetos anónimos. Pero YouTube inventó algo más: inventó
consumidores que armaban sus propios menús de audiovisuales desarrollando un

29
Luis Alberto Quevedo

gusto especial por la mezcla: productos de distinto origen, distinta calidad, distintas
narrativas y muy diferentes propósitos, todos ellos en un mismo lugar y para ser con-
sumidos por los mismos cibernavegantes. Inventó (o potenció) un gusto especial por
la mezcla, por lo bizarro, por lo heterogéneo y lo diverso. Al mismo tiempo, provocó
a cada individuo con su lema transmitirse a sí mismo y lo estimuló para que fuera no
solo un consumidor de imágenes sino también un productor de historias.
Pero todo esto duró relativamente poco, aunque el imaginario sobre este sitio si-
gue muy presente. Como explica la especialista José Van Dijck en su libro La cultura
de la conectividad, en diciembre de 2011 YouTube cambió totalmente su página de
inicio y adoptó de manera definitiva el aspecto visual de la televisión. Es decir, este
sitio emblemático de las redes sociales vivió una metamorfosis que lo llevó a crear
un entorno visual del siglo xx porque se asemejaba a una pantalla de televisión con
múltiples entradas y dividiendo sus contenidos por géneros, como lo hizo la seg-
mentación televisiva de los años ochenta del siglo pasado. En lugar de presentarse
como una colección de videos, alejado de cualquier clasificación que lo asemejara al
mundo audiovisual que imaginó la televisión, YouTube comenzó a organizarse en
canales (temáticos, personalizados, comerciales o institucionales): una especie de
inesperado retorno al pasado, un recurso que atrasaba medio siglo pero que buscaba
lo mismo que buscó siempre la tv: audiencias masivas. Y finalmente, pero no menos
importante, YouTube abandonó también su emblemático Broadcast Yourself y de-
cidió tratar al usuario también como un espectador. Al final de cuentas, el negocio
depende de las audiencias.
Entonces ¿ha muerto la televisión? No es sencilla la respuesta. Si observamos el
crecimiento de la atención que reciben los sitios web, la migración de audiencias a
las plataformas, el declive del encendido de tv, las prácticas digitales de los más jó-
venes, es claro que una parte importante de la sociedad se está alejando de ella, al
menos de la oferta de contenido lineal tal como fue concebida en la segunda mitad
del siglo xx. Esa televisión donde el espectador era un sujeto pasivo al que se lo en-
contraba en ciertos horarios sentado frente a la pantalla hogareña: esa televisión
está herida de muerte. En todo el mundo –y también en América Latina– la audien-
cia de la televisión en directo ha declinado: en Estados Unidos, según la consultora
Nielsen, entre los años 2002 y 2011 cayó un 50%. Los espectadores entre 18 y 24
años vieron ocho horas menos de televisión a la semana en el segundo cuatrimes-
tre de 2015 de lo que lo hicieron en 2011. El estado de salud de la tv tradicional se
ha deteriorado gravemente, pero aún sigue vigente la pregunta por el destino de
esta migración (porque nadie puede negar que los consumidores del siglo xxi están
más dispuestos que nunca a exponerse a las pantallas) y también por lo que la tv
clásica ha sido capaz de retener. Las plataformas representan hoy la mayor com-
petencia en materia de distribución de contenidos y la industria casi no distin-
Todavía

gue entre producciones para las pantallas tradicionales y para estos nuevos sitios
donde se agrupan los consumidores. En los dos últimos Rio Content Market (www.

30
Luis Alberto Quevedo

[Link]), que es el encuentro más importante de productores lati-


noamericanos para el mercado de la televisión, YouTube fue el gran protagonista:
todas las charlas y debates se dieron en torno a esta plataforma.
Pero vayamos por partes. Estamos seguros de que los televidentes han roto ma-
yoritariamente la idea de “cita televisiva”, es decir, la situación de estar esperando
con ansiedad un día y una hora para ver un determinado contenido audiovisual.
El streaming que nos proponen las plataformas ¿ha matado definitivamente a la
tele? En algunos casos sí. Por ejemplo: los espectadores de hoy saben que nadie “se
pierde” ningún contenido televisivo ya que todo se recupera en la web; además es-
tán al tanto de que hay muchos contenidos (sobre todo series y películas) que están
disponibles en las plataformas a toda hora. Otra vez, entonces: ¿han sido YouTube
y Netflix los mensajeros del final de la tv o estamos ante una época de cambios, de
metamorfosis, donde todos estos medios conviven? La televisión clásica ha sido
capaz de retener algunas audiencias masivas que están dispuestas a encender un
televisor antes que mirar la pantalla de una computadora: los grandes eventos de-
portivos, las noticias del día, las telenovelas favoritas (pese a que en América La-
tina han declinado mucho respecto de aquella época de oro que conocieron en los
años ochenta y noventa) y algunos acontecimientos especiales como la cobertura
de una elección presidencial, el inicio de los juegos olímpicos o la visita del Papa
a un país que moviliza a millones de fieles. Y estas distintas experiencias viven un
proceso de retroalimentación: la programación clásica de la tv sirve de ordenador
para posteriores visualizaciones en el mundo de las plataformas; pero lo que parece
irreversible es que este consumo no lineal va a seguir creciendo a buen ritmo en los
próximos años. Sin embargo, este mismo consumidor, que se vuelve masivo en algu-
nos momentos, en otros se siente programador, no tanto productor de contenidos:
tal vez este ciudadano ambiguo, complejo en sus gustos, que a veces se tira en su
sillón y le dice a la tele “por favor, dime lo que tengo que ver” y otras es hiperactivo
a la hora de elegir horarios y contenidos, ha sido el que más ha cambiado y al que
más tenemos que prestar atención (sobre todo si se trata de niños y jóvenes). Han
mutado definitivamente las formas de apropiación de los aparatos digitales y de los
contenidos, se combinan los usos y las prácticas de los dispositivos, se complejizan
sus hábitos y muchas veces los consumidores no saben lo que quieren y vuelven a la
pantalla tradicional de la televisión. Todos estos fenómenos han provocado una tre-
menda transformación en el modelo de negocios del mundo audiovisual. En pocos
años, en forma simultánea y sin el tiempo de decantación que tenían los cambios
culturales y tecnológicos de otros siglos. Todo esto ha pasado a través de los cuerpos
de los millennials sin que ellos se sintieran protagonistas, pero sus ojos y sus manos,
sus gustos y sus deseos, sus prácticas innovadoras y cambiantes son en buena medi-
da los responsables de esta metamorfosis.
Todavía

Como en las novelas policiales, tal vez lo más importante sea seguir el camino
del dinero. El modelo de negocios de cada uno de estos sitios o plataformas, o de

34
PA N TA L L A S

!
Este ciudadano ambiguo, complejo en sus gustos,
que a veces se tira en su sillón y le dice a la tele “por
favor, dime lo que tengo que ver” y otras es hiperactivo
a la hora de elegir horarios y contenidos, ha sido el que
más ha cambiado y al que más tenemos que prestar
atención.

la televisión clásica, sigue siendo un problema. Las audiencias se han vuelto com-
plejas, difíciles de aprehender, y los productores saben que si bien la web tiene
la capacidad de captar a millones de usuarios de uno en uno, a veces el negocio
necesita tomarlos simplemente como audiencias masivas y durante un minuto
sentarlos a todos frente a una publicidad clásica, casi sin segmentación, y vender-
les otra vez un frasco de mayonesa. No es lo mismo promocionar automóviles de
alta gama para sofisticados consumidores que pasta dental en todo un continente.
Pero dónde están los cosumidores y qué disposición tienen para prestar atención
a mis propuestas, eso no lo sabe nadie: el navegante activo de la web es ansioso y
se fastidia con los tiempos que le hace perder la publicidad, que interrumpe su
acelerada navegación, que desea saltar de pantalla en pantalla. Mientras que aquel
sujeto tirado en un sillón sin tiempo y sin exigencias que solo deposita su mirada
en una pantalla de tv clásica parece más propenso a escuchar todo lo que tenga
para ofrecerle el mercado sin pelearse con los anunciantes.
Una vez más, el problema no son los aparatos ni las tecnologías: son los sujetos, sus
prácticas culturales, sus deseos cambiantes, sus modos de vida que se despliegan en
medio de ese gran escenario que es la ciudad. Entre las tensiones y los vértigos, apa-
rece siempre la promesa del apacible refugio hogareño, ya no como espacio familiar
de consumo sino como espacio de personalización. Y frente a esto, un sistema de
producción audiovisual cada vez más global que sigue viendo a los ciudadanos como
simples agregados de consumidores. En el siglo xxi, los encuentros y desencuentros
entre estos dos mundos parecen tan inevitables como permanentes. !

35
!
UN NUEVO
PAISAJE
COOL & POP
!

POR OMAR RINCÓN


PROFESOR ASOCIADO
U N I V E R S I DA D D E L O S A N D E S , C O L O M B I A

Estación central de Rotterdam (detalle), 1996


Omar Rincón

!
La expansión de series y videojuegos ha modifica-
do profundamente la industria del entretenimiento.
Frente a las pautas morales y las narrativas lineales de
la televisión “jurásica”, en la actualidad, existe un hori-
zonte amplio de alternativas sobre cómo experimentar
la vida a través de los nuevos paraísos audiovisuales.

Nuestros “tiempos” son más cool & pop porque sus habitantes han decidi-
do que su actitud es la de ser buscadores de tendencias y saqueadores de morales
ilustradas, por eso han hecho de la interactividad en redes digitales su modo de
estar vivos y se han convertido en hackers de levedades y críticos en el consumo.
Alessandro Baricco llamó a estos cool & pop “bárbaros” o nativos de una civiliza-
ción que emerge, busca experiencias y le encanta estar en conexión. Extremistas
contra la sociedad letrada, no saben escribir pero sí linkear; no les gusta el esfuer-
zo sino el goce; no tienen paciencia para la linealidad narrativa sino para el remix
de relatos. Son unos saqueadores que, por navegar más que leer, irritan a las auto-
ridades cognitivas y a las solemnidades del escritor Vargas Llosa, quien afirmó que
“escriben como monos”, del semiólogo Eco, que les dijo “legión de idiotas”, o del
filósofo Morin, que no les otorgó capacidad para “enunciar”. Sujetos que molestan
a las derechas por su derroche de cuerpos e ironías y a las izquierdas por su exceso
de imperialismo, pero que hacen que derechas, izquierdas, ilustrados y moralistas
se junten en el odio al pecado del entretenimiento. Y ellos y ellas dan su vida por el
entretenimiento que es el universo de sentido made in USA y constituye lo que
el investigador Frédéric Martel llamó “cultura mainstream”. En este paisaje cool &
pop somos cada vez menos nacionales y populares. Lo nacional ya no es la patria, la
nación se pierde en busca de lo local, lo cercano, lo próximo, lo instantáneo de
la red, el videojuego, la serie, la música, el tatuaje. El cuerpo deviene en el territo-
rio de la identidad y la política. Lo popular se reconvierte en bastardía de estilos,
Todavía

goces y éticas: sabor propio que lo hace a uno pertenecer a algo y que hace que las
herencias de todas partes tengan gusto propio. En este nuevo universo cultural,

38
PA N TA L L A S

la televisión sigue dominando el gusto y el placer de los espectadores, ahora más


cool & pop; la televisión estalla y se convierte en una experiencia expandida en la
que cada pantalla busca encontrar su público. De producción y búsqueda de los
públicos va esta invectiva.

Había una vez…

Una vez fue el cine, y el cine triunfaba, y el mundo se rindió ante él. Y así el cine in-
ventó lo audiovisual y lo creó a la medida de su autonomía: celebridades, academias,
historias, festivales, industria, lenguaje, leyes. Y lo audiovisual se hizo arte, tal vez
comunicación. Y luego existió la televisión, que se dedicó a entretener, a informar
(poco), a politizar (mucho); y adoró a la masa, al pueblo, a lo popular; y dominó el
mundo a su imagen y semejanza; y se hizo máquina que todo lo que toca lo transfor-
ma, lo destruye y lo reinventa; y se convirtió en el gran ruido, el espectáculo infinito,
el placer popular. Apareció el video y dijo que todo podía ser distinto: nuevos modos
de contar, de grabar, duraciones, estructuras, dramaturgias, protagonismos.
Pero la televisión es tan poderosa que hizo que el cine y el video se convirtieran a su
fe. Se decía que el cine era un arte maravilloso, independiente, autónomo y único; pero
la televisión lo fue dominando hasta que lo transformó en algo de ella misma. Primero,
hizo que las películas parecieran hechas para entretener televidentes. Luego vinieron
los canales de cable con cine para pantallita. Más tarde, pasó a ser tendencia de arte
hacer series y, ahora, ya no se distingue si lo que vemos es tv o cine o serie o qué. Al
cine le quedó su glamour, sus festivales religiosos, sus políticas públicas burguesas, las
gafitas del 3d, el Dinamics y, sobre todo, las palomitas de maíz. Asimismo, el video es la
manera de contar de la televisión; todos los programas ahora son videoclips. El video
arte, el video seguridad, el video familiar, el video gore devinieron, también, formas te-
levisivas. Lo audiovisual se hizo televisivo. Hay mucho desperdicio, hay mucha calidad.
El último embate contra la televisión llegó con internet y las redes que impusieron
el monopolio de la pantalla. Aprendimos que no hay un único modo de expresarse y
que podemos ser activistas del yo en otras imágenes, ritmos, texturas y emociones.
La televisión resiste e incorpora en su estética a las web series, los clips, los videos, los
youtubers y las ciudadanías que desde sus redes buscan la celebridad. Y se juntaron
televisión e internet para crear plataformas como Netflix, Amazon, Hulu, e imaginar
el nuevo paraíso audiovisual, en el que dominan las series de antes y de hoy, y en el que
lo que cambió fue la forma de programar, puesto que esto ya no depende del canal sino
que cada televidente es su programador. Mutó el ritual de producir, distribuir y ver.
La mutación continúa y, para hacerse muy cool & pop, habita el celular y los vi-
deojuegos. El celular juntó todo y nos enseñó que ya no se escribe sino que el touch
es nuestro modo de navegar los sentidos. Los videojuegos estallan la narración, la
experiencia a través de las pantallas nos hacen olvidar a Aristóteles y su modelo dra-
matúrgico y nos permite ingresar en otros mundos del relato audiovisual.

39
Omar Rincón

¿ Q u é n o s c u e nt a l a T V ?

Llegaron los bárbaros y su temporalidad de lo actual, su interpelación social entre-


tenida, sus juegos de representación efímeros, sus vivencias de paso, sus estéticas de
repetición, su producción masiva de los gustos. Habitamos, ahora, una nueva expe-
riencia audiovisual en múltiples narrativas, posibilidad infinita de formatos y con-
vergencias, nuevos lenguajes, estéticas, temporalidades y subjetividades. Las tempo-
ralidades son diversas y simultáneas, los formatos se parecen más a la vida diaria y
se inspiran en los sentimientos que percibimos en conexión, las estéticas buscan las
identidades y sensibilidades que nos habitan. Y en este vértigo comunicativo, conec-
tivo y experiencial, la televisión expandida, cool & pop busca encontrar sus formas de
producción y sus fans, sus públicos.
Las noticias ya no son televisivas, están en las redes e internet. Por eso, si los di-
versos modos de la tele pretenden reconvertir a la información pública en garante
de la democracia, esta tendrá que seducir a los infieles y blasfemos sobre las con-
veniencias de “estar en la realidad” a través de sujetos que tengan su “cabeza bien
puesta”, como las de los humoristas Jon Steward, que es el de más credibilidad y
legitimidad en Estados Unidos, o Chumel Torres en México, o Capusotto en Argenti-
na, o Actualidad Panamericana en Colombia. Y todo porque son sujetos que tienen
autenticidad para registrar la actualidad mediante el entrelazamiento del humor,
la política y la ironía social. Los humoristas con criterio generan más credibilidad
que los periodistas solemnes de la televisión actual. El problema es que tener cabeza
propia no gusta a los poderosos de los canales y de la política, por esta razón la te-
levisión abierta insiste con poner súbditos y hacer periodismo mascota del poder.
La televisión abierta, como dijo Luis Alberto Quevedo en su artículo, seguirá
seduciendo en esos momentos en que se busca relajación total y el cerebro entra
en hibernación, por eso su reino será la transmisión en directo de los deportes y
los espectáculos; el sensacionalismo de sangre, semen y escándalo; las telenovelas
que buscan la sentimentalidad moralista del odio como Avenida Brasil o el héroe
de abajo como Escobar, el patrón del mal; los concursos y realities podrán ser bue-
nas opciones en tanto que gradúan al anónimo en la carrera de ser famoso.
La televisión por cable está llamada a desaparecer por su mala calidad, insensibi-
lidad con las audiencias y arrogancia Miami-USA. Todos los operadores ofrecen los
mismos canales, que son muchos y no sirven para nada. Es ridículo tener tanto para
ofrecer tan poco. Su oferta es del mundo made in USA y de arribismo de las elites
locales, por eso el cable evita programar obras de América Latina y el otro mundo;
la ironía es que lo mejor está pasando en la frontera, en el margen, en la periferia.
Para colmo, ahora todo viene “doblado” a un español neutro que aburre y expulsa.
El ritual de esperar una semana o una hora específica para ver algo es del mundo
Todavía

jurásico. El televidente del siglo xxi quiere ver lo que quiere al instante. Se acabó el
imperio de las cableras. Ya se puede vivir sin cable, pero no sin internet.

40
PA N TA L L A S

Piscina de la calle Pontoise, 1996

L a s n u e va s f o r m a s d e l p l a c e r t e l e v i s iv o

Netflix, Amazon, Hulu, Odeon tienen de todo y disponible cuando se quiera y


como quiera. Y se han especializado en las series y los documentales sin tener la
conserva moralista de la televisión abierta: el televidente pone la moral, el produc-
tor el atrevimiento estético. Y para poder atender a diversos nichos estéticos y mo-
rales, buscan la experimentación narrativa (Sense 8, Black mirror), la aventura ética
(Breaking Bad, The wire), el cinismo de época (The Americans, Mad men), la perver-
sión política (House of cards, Homeland), lo incorrecto (Orange is the new black, Dex-
ter), la epopeya sin historia (Game of Thrones), el manga y los superhéroes. Las series
contradicen nuestro moralismo desde lo narrativo y estético para hacernos ganar
un placer culposo que conspira contra este mundo de felicidades silicona. No tienen
control de moral o sexo o lenguaje como lo hacen la tele clásica y el cine. Ver series

41
Omar Rincón

!
Las series son nuestro mejor relato de época, ahí
están todas las claves de opinión pública de nuestro
tiempo. En las series se expresa esa crisis de subjetivi-
dad que habita nuestro mundo y, a su vez, nos permiten
imaginar un nuevo espacio público contracultural.

nos hace sentir que somos muy críticos ante el sistema, pero es una crítica cool &
pop, una crítica que es posible desde y en el consumo. Las series expresan la crisis de
representación política que vivimos y reconocen el éxito de la representación digital
como nueva forma de la política.
Por eso, las series son nuestro mejor relato de época, ahí están todas las claves de
opinión pública de nuestro tiempo. En las series se expresa esa crisis de subjetividad
que habita nuestro mundo y, a su vez, nos permiten imaginar un nuevo espacio público
contracultural. Dicho de otra manera, las series son para los pop-cultos algo así como
las telenovelas son para populares-folk. Solo que los pop-cultos somos más que hijos de
la ilustración y la identidad, herederos de las simbologías pop y las fusiones cool.
Internet libera al ciudadano y lo convierte en sujeto expresivo. Triunfa la extimidad,
el poner la intimidad en público, compartir e interactuar entre todos, hacerse uno con
los desconocidos, crear comunidad. En las redes y aplicaciones, ser exitoso es ser te-
nido en cuenta y hablar desde ese yo íntimo, que es todo el mundo que nos queda. Es
por esto que se dan consejos, se guía la manada, se rompe con la solemnidad y se crea
una opinión pública “adecuada” para los nativos digitales basada en el amor, en las
tecnologías, el bullying, el videojuego, el estar en onda, en criticar/celebrar todo lo pop
dentro de una actitud muy cool. Pura coolture, en la que se juega la vida por un buen
chiste, un apunte ácido, una actitud irónica. Se elabora un look descuidado a propósi-
to, celebración de la irreverencia producida, algo que parezca no profesional pero con
onda. Una estética de oralidades visuales más que escriturales.

E l r e i n o Yo u T u b e

YouTube es el canal de tv más grande del mundo. Tiene estilo propio porque evita
Todavía

parecer cine mientras intenta ser televisión. Se expanden algunas morales, a la vez
que se crean nuevas reglas. El relato sigue el ritmo del fragmento, el corte, el brinco.

44
PA N TA L L A S

Su estética es la niebla, el ruido, lo sucio. Hay una temporalidad nueva, las historias
duran lo que tengan que durar. Su significación del mundo es pop porque se hace a
partir de referentes de películas, de series, videojuegos, cantantes de moda, ironías
adolescentes, redes sociales, la fast food, los miedos adultos y las intimidades públi-
cas. Y es que este es el capital cultural de los tiempos que corren: saber banalidades,
tener pocas densidades y mucho de secuencias. Desde estos referentes los nuevos
actores sociales construyen su opinión de la vida, el amor, la política y la sociedad.
Se busca hacer reír desde el cinismo que juega a la irreverencia adolescente y las
banalidades sin sentido. Un humor que se burla de los políticos por considerarlos
corruptos e ineptos, de los padres por incompetentes, de los profes por jurásicos.
Un humor bastardo como táctica para existir y un atrevimiento verbal grotesco que
se emociona con las malas palabras. No hay nada de tonto o carente de sentido en los
youtubers. Todo lo contrario: es lo más serio y significativo de la comunicación del
siglo xxi. Hay sinceridad y autenticidad, solo que ya no comunica cuestiones mora-
les o escriturales sino propuestas estéticas y bastardas. Burlarse de los youtubers es
arribismo adulto; adorarlos es arribismo juvenil.

Y e l m e j o r au d i o v i s u a l e s u n v i d e o g a m e

Narrativas de juego, mundos paralelos, secuencias de luchas, ambigüedades mo-


rales, retos obsesionados. Nuevos modos de encarar la realidad. Paisajes novedosos
para ganarle densidad a este mundo. En los videojuegos se construyen las comuni-
dades más colectivas de nuestro tiempo, y es el mejor negocio del mundo. Allí se vive
distinto y se tienen otros evangelios, otras realidades para sobrevivir esta realidad y
pluralidad de aventuras del sentido. Los gamers producen los más sofisticados uni-
versos de nuestro tiempo. Y vienen con todo: video gamers, transmedia, cross-mun-
dos, realidades expandidas. Son lo más cool, pop y contracultural que existe. El reino
será de los jugadores de video y de sus fans; sentidos de realidades paralelas adoba-
das de referencias manga, dc y Marvel: otro mundo que ya está aquí.

Happyyyooouuu

La televisión será expandida, transmedia y conectiva, o no será nada. Solo así podrá
seguir siendo la reina del entretenimiento, ese espacio de la vida donde es muy cool
perder el tiempo sin culpa, y es muy pop gozar de los placeres de la nada. Su virtud si-
gue siendo la misma de siempre: relajar, conversar y entrar en modo nada. Lo que cam-
bia es que el ritual se extiende por todas las tecnologías y pantallas, y cada ciudadano
programa sus placeres y disfrutes en sus propios tiempos y experiencias narrativas.
La tendencia es la de experimentar en formatos, estéticas, temporalidades y placeres
novedosos. La obligación está en que para comprendernos como sociedad debemos ir
a vernos en esos espejos llamados series, youtubers y gamers. !

45
!
DE LA
TELENOVELA
AL AUTOPLAY
DE FACEBOOK
!

P O R B E L É N I GA R Z Á BA L
F L AC S O A R G E N T I NA

Procyón (detalle), 2001


Belén Igarzábal

!
En el proceso actual de convergencia entre nuevos
y viejos medios quedan al descubierto los siempre exis-
tentes lazos de identidad y el flujo de emociones de los
espectadores. ¿Qué permanece y qué cambia en esta
reconfiguración de pantallas?

La televisión siempre fue un lugar de ocio. Para informarse, entretenerse o


como compañía de fondo, la televisión fue y es un medio no demandante. No exige
concentración, ni lectura, ni escritura. Algo que sí demandan los celulares, con sus
pantallas más pequeñas y sus múltiples textos. Sin embargo, hoy en día, los teléfo-
nos móviles, poblados de aplicaciones y de redes sociales, están reemplazando a la
televisión en términos de tiempos y consumos culturales.
Para los jóvenes que crecieron con las redes sociales, el celular constituye el lugar
de ocio por excelencia. Según un estudio de meso (Centro de Estudios sobre Medios
y Sociedad en Argentina) este dispositivo es la tecnología preferida por los jóvenes,
seguida por la laptop y finalmente la televisión. Atraviesa todos los sectores socio-
culturales y permite el contacto constante con amigos que se vuelven omnipresen-
tes en la totalidad de las redes sociales. El zapping de hoy es la alternancia constante
y frenética por aplicaciones y redes.
¿Esto implica el fin de las audiencias como las definíamos en el pasado? Los estudios
culturales y de medios masivos llegaron a conocer bien a las audiencias de los medios
masivos en la modernidad. Pero ahora ellas están cambiando: ya no consumen en gru-
po y son los dueños de su propia programación. Los consumos mediáticos familiares
se individualizaron y fragmentaron, y para conocerlos hay que reconstruirlos a partir
de infinidad de plataformas y posibilidades de descarga de contenidos audiovisuales.
La pregunta sobre el presente y el futuro de los públicos es en realidad una pregunta
más amplia sobre los medios masivos de comunicación. Un recorrido a través de los
cambios en las audiencias televisivas, de su conformación y de sus hábitos, implica
inexorablemente establecer un paralelo con la historia de los medios. La crisis actual
del ecosistema mediático tiene que ver con una reconfiguración de los medios tradi-
Todavía

cionales como los conocíamos hasta ahora: el cine, la radio, la televisión y también la
prensa gráfica; asimismo, se vieron modificadas las prácticas culturales que se daban

48
PA N TA L L A S

(y se dan) en vínculo con cada uno de ellos. Como dice el investigador Mario Carlón,
la “gran ola letal”, es decir, la digitalización y la masificación de internet –que implicó
un aumento de manera exponencial de las posibilidades de producción, consumo y
almacenamiento de contenidos escritos, auditivos y audiovisuales– alteró la manera
en que los públicos consumen y hacen circular los productos mediáticos.
Tal como Luis Alberto Quevedo señaló en el primer artículo de este dossier, el rasgo
principal que caracterizaba al consumo durante la primera etapa de la televisión era su
estilo “familiar” que intentaba captar la atención de cada integrante. Ese tipo de audien-
cia se puede denominar “masiva” porque es un colectivo pensado como homogéneo.
Con el desarrollo de la televisión paga comenzó la multiplicación de canales se-
gún los posibles intereses de los consumidores. Así se segmentó la programación y
el público. Cada miembro de la familia podía tener un canal de acuerdo a sus gustos
particulares. El abaratamiento de la tecnología y el aumento de televisores por ho-
gar colaboraron con la proliferación de las audiencias. El televisor del living perdió
su exclusividad y se diseminó por otros espacios de la casa, como el dormitorio o la
cocina. De este modo, la “audiencia masiva” como existía en el comienzo empezó a
fragmentarse. En los años ochenta y noventa, el total de la audiencia de televisión
por cable no superaba al canal de aire más visto. Pero, a partir de 2004 (Fuente: Me-
diaMap, 2009), el cable en su conjunto tendió a expandirse, especialmente entre el
público infantil. En 2008, llegó a concentrar el 40% de la audiencia de 4 a 12 años,
con lo cual se consolidó como líder en el segmento infantil, por encima de Telefé, el
canal de aire que, hasta ese momento, tenía el mayor rating.
La selectividad de las audiencias se inicia con la posibilidad técnica de grabar pro-
gramas de televisión en vhs; esto liberó al público de quedar sometido, necesariamen-
te, al tiempo real de los programadores de televisión. El inglés David Morley considera
que existe un quiebre interno en el hogar que puede verse reflejado en el fin de la ins-
titución de la comida familiar, grupal, reemplazada por una alimentación por turnos.
En su estudio sobre las telenovelas, Jesús Martín-Barbero plantea que los medios
masivos –primero la radio y luego la televisión– configuraban las rutinas del hogar.
Los tiempos de los programas ordenaban los horarios de las comidas, de las siestas
y de los momentos de reunión alrededor de esos grandes aparatos. Hoy en día, estas
rutinas se están modificando. Si bien todavía sobrevive un fragmento de lo que fue-
ron las audiencias masivas, solo representan un tercio de lo que solían ser. Un pro-
grama de mucho éxito hoy en la Argentina alcanza los 15 puntos de rating, mientras
que antes podía rondar los 40 o 50 puntos. La gente que antes miraba la televisión
“de aire” (broadcasting) no dejó de consumir productos audiovisuales, pero ahora
mira otras pantallas: primero viró a la programación por cable, y ahora recurre a
Netflix, a YouTube, a las redes. Y así los tiempos de la familia se vieron afectados y se
transformaron en consumos individuales.
El semiólogo Eliseo Verón planteó una nueva etapa de la programación: la del “hom-
bre común”. La grilla se pobló de “hombres comunes” que opinan, actúan y hasta

49
Belén Igarzábal

viven en casas televisadas. Verón considera que la televisión comenzó a centrarse en


el destinatario tanto a nivel discursivo (el “síntoma”, según este autor, serían los reality
shows) como gracias a las nuevas tecnologías, que colocaron al espectador en un lugar
central. En esa línea, un ejemplo de estas mutaciones es “la personalidad del año” de la
revista Time. Si en 1938 fue Hitler y, en 2004, Bush, “el podio en el 2006 lo ocupás vos,
yo, nosotros, es decir, ‘la gente común’” (según la antropóloga Paula Sibilia).
Este proceso dentro de la televisión avanza junto con la masificación de internet y
de los aparatos (computadoras, tablets o celulares) que permiten la personalización en
la elección de contenidos, el feedback y la co-construcción de los mensajes. Las nuevas
tecnologías, la televisión digital y la web 2.0 rompieron con el esquema lineal de comu-
nicación. Se puede producir y compartir videos, fotos, música, de manera exponen-
cial. Incluso, circular es producir: recomendar, compartir es también participar en la
construcción de contenidos dentro de la nueva red de medios. Algunos investigadores
consideran que, dentro de este nuevo esquema, la principal novedad es el cambio de
estructura de medios del siglo pasado, que implicaba la circulación de uno a muchos.
El circuito tiene ahora la forma de una red difícil de seguir, que puede articular medios
masivos con canales interpersonales y tecnologías de la comunicación. Nadie puede
definir ni saber dónde empieza ni dónde termina el circuito, y una grabación casera
puede dar la vuelta al mundo y transformarse en la última noticia y en el video más
visto. Cabe la aclaración: la democratización de la información y las posibilidades de
circulación necesitan de un dispositivo, de conectividad… y de alfabetización digital.
Colabora con este proceso el abaratamiento de las tecnologías. Los celulares en la
Argentina tienen una penetración del 130%. Existen más líneas de celular que habi-
tantes. Por otra parte, el avance de la tecnología modificó la esencia de estos aparatos,
que incorporaron funciones que antes no tenían. Ahora son a la vez cámara de fotos,
filmadora, reproductor de música, tienen acceso a internet y, a partir de la tv digital,
ofrecen la posibilidad de mirar televisión. La convergencia digital implica transmi-
sión de voz, datos e imágenes. Pero cuando dos medios se unen, como por ejemplo te-
lefonía móvil e internet, no implica solamente conectividad portátil sino nuevas cosas
para hacer que antes eran impensadas. La convergencia de diferentes medios modifi-
ca las audiencias y contribuye a una construcción de las relaciones sociales diferente.

¿Qué sucede con los jóvenes?

Las nuevas generaciones ya no navegan en internet, viven en internet. Mientras


los adultos utilizamos las redes como álbumes de fotos, ellos muestran lo que hacen
instantáneamente. Existir es mostrarse. La mirada del otro es constante y ubicua a
partir de las redes sociales; y el hecho de “vivir en internet” es definitorio para com-
prender los cambios en el consumo de medios.
Todavía

Los jóvenes simbolizan una nueva forma de consumo mediático que se extien-
de a otros rangos etáreos. Pero en ellos las diferencias se notan más: tienen otra

52
Belén Igarzábal

concepción del vínculo con la información e incluso con la privacidad y con la pro-
pia imagen. Adultos que nacieron sin internet todavía recuerdan el límite entre el
afuera y el adentro del hogar, por ejemplo. Los jóvenes, en cambio, viven en este in-
finito mundo de información, aplicaciones, videos y fotos, entre distintas pantallas
y, especialmente, con la satisfacción casi ilimitada de todos sus gustos mediáticos.
Según el estudio de meso, los jóvenes no acceden a las redes sociales para leer
noticias, sino que la actualidad les llega en encuentros “casi fortuitos” con posteos
de medios digitales en las redes o a partir de sus contactos virtuales. Esto plantea,
como asegura la investigación, una nueva forma de vínculo con la información que
genera pérdida de contexto y jerarquía del contenido periodístico: “El diario, el pro-
grama de radio y la televisión desaparecen como una unidad que presenta una visión
ordenada y representativa de la actualidad. Lo que queda son retazos de historias y
opiniones, inmersas en un mosaico gigantesco de información de todo tipo y toda
procedencia”.
Con relación al vínculo entre la audiencia y la información, se podría pensar que
todavía la legitimación está en la televisión. ¿Será así? Para la generación que creció
con este soporte, sí. Pero para los que nacieron con las redes, ¿donde está la “ver-
dad”? Hoy más que nunca volvemos a tener como referentes a las personas cerca-
nas. Si antes la “verdad” estaba en la figura televisiva, hoy está en la certificación
o recomendación de un amigo. “Amigo” en sentido de Zuckerberg, esto es: tal vez
alguien que no conocemos personalmente pero que seguimos en las redes sociales y
lo tomamos como referente.

El perrito y la emoción

Los estudios sobre los usos de los medios y la psicología de los espectadores plan-
teaban que entre las primeras causas del consumo de televisión se encuentran el en-
tretenimiento, la compañía y la activación emocional. En una telenovela, por ejemplo,
el consumo se basa en la generación de sentimientos que se da a partir de la identifi-
cación con los personajes. Lo más relevante es el formato, cómo se cuenta la trama, ya
sea un concurso de baile o un culebrón. Hay una historia con personas o personajes
que resuena en el espectador.
Para que la identificación ocurra tiene que darse una cercanía entre el especta-
dor y los personajes. Ese vínculo puede deberse a una proximidad cultural –es decir,
similaridad de costumbres y de vida cotidiana, donde el reality show es el extremo
de la identificación, porque hay un otro “como yo” televisado–, o a una resonancia
personal que activa la memoria autobiográfica o sentimientos universales. Por esto
mismo, tanto una telenovela costumbrista como una tira extranjera, como fue el úl-
timo año la producción turca Las mil y una noches, generan identificaciones.
Todavía

A mayor identificación, mayor inmersión en el relato y mayor percepción de pla-


cer. Pero ese disfrute no se vincula solamente con aspectos positivos del contenido

54
PA N TA L L A S

!
Pero cuando dos medios se unen, como por ejem-
plo telefonía móvil e internet, no implica solamente
conectividad portátil sino nuevas cosas para hacer que
antes eran impensadas. La convergencia de diferen-
tes medios modifica las audiencias y contribuye a una
construcción de las relaciones sociales diferente.

audiovisual. Las tramas diseñadas para estimular estados emocionales negativos


son consideradas de manera positiva por las audiencias. Este fenómeno se deno-
mina “la paradoja del drama”. Cuanto más malestar, mayor es la evaluación del
disfrute. Los dramas, donde el espectador no puede parar de llorar, en general son
asumidos de manera positiva. El conflicto, la tensión dramática, también generan
inmersión en el relato y aumento del regodeo en el consumo. Y nuevamente, no
solo de las ficciones. Está comprobado que, en los programas de concursos, los
momentos de mayor rating no se alcanzan cuando bailan o cantan sino cuando el
jurado los evalúa (y si es de manera cruenta, mejor).
Es posible analizar el consumo mediático en las redes sociales a través de los vi-
deos que más circulan. Los videos autoplay que actualmente pueblan los muros de
Facebook responden al algoritmo de lo que más se postea y se consume. En general,
tienen que ver con cuestiones de la vida cotidiana, como lo hemos señalado, que pro-
ducen empatía e identificación.
No importa si es una novela, un reality o la foto en Facebook de un perro galgo re-
cuperado. Lo que importa es lo que provoca. El público es su propio programador y en
esa libertad está eligiendo cosas distintas a las que ofrecen los medios tradicionales.
Los contenidos que circulan en las redes –así como los programas de televisión o las
películas de cine– tienen que ver con lo cercano, o con lo lejano que nos interpela, pero
principalmente con lo que nos causa emoción. Este sentimiento es el motor principal
que guía el consumo de medios. Quizás se podría decir que motiva cualquier tipo de
consumo. El especialista en neurociencias Mariano Sigman plantea que reconocemos
como racionales decisiones que en realidad tienen su origen en las emociones (que
por supuesto están en el cerebro). Somos especialistas en racionalizar nuestras dispo-
siciones emocionales y los consumos culturales no son la excepción. !

55
!
S E BA S T I Á N G O R D Í N NAC I Ó E N B U E N O S A I R E S , E N 1 9 6 9 .

E G R E S Ó D E L A E S C U E L A NAC I O NA L D E B E L L A S A RT E S M A N U E L B E L G R A N O.
E N 1 9 9 6 F U E B E C A D O P O R L A F U N DAC I Ó N A N TO R C H A S PA R A A S I S T I R A L TA L L E R
D E B A R R AC A S D I C TA D O P O R L U I S F E R NA N D O B E N E D I T Y PA B L O S UÁ R E Z .
A L A Ñ O S I G U I E N T E R E C I B I Ó U N S U B S I D I O A L A C R E AC I Ó N O T O R G A D O P O R
L A M I S M A I N S T I T UC I Ó N. E N 1 9 9 8 O BT U VO L A B E C A D E L FO N D O NAC I O NA L
D E L A S A RT E S ( S U B S I D I O A L A C R E AC I Ó N A RT Í S T I C A ) .

C O N T I N U Ó S U F O R M AC I Ó N R E A L I Z A N D O T R E S R E S I D E N C I A S E N F R A N C I A :
M O N F L AQU I N ( 1 9 9 6 , B E C A D E L A A S S O C I AT I O N P O L L E N ) ; AT E L I E R S D E A RT I S TA S
D E M A R S E L L A ( 2 0 0 1 ) Y F R AC D E S PAYS D E L A L O I R E ( 2 0 0 2 ) .

O BT U VO E L P R I M E R P R E M I O A RT E B A- P E T R O B R A S P R I M E R A E D I C I Ó N 2 0 0 4 ,
OTO R GA D O P O R P E T R O B R Á S Y L A F U N DAC I Ó N A RT E BA ; P R I M E R P R E M I O
A D Q U I S I C I Ó N D E L A B I E NA L NAC I O NA L D E A RT E D E B A H Í A B L A N C A ( M US E O
D E A RT E C O N T E M P O R Á N E O D E BA H Í A B L A N C A , 2 0 0 1 ) Y E L P R E M I O B R AQU E ,
B E C A D E E ST U D I O S D E U N A Ñ O E N PA R Í S OTO R GA DA P O R E L G O B I E R N O F R A N C É S .
DU R A N T E E S TA E S TA D Í A , F U E A LU M N O D E L A E S C U E L A NAC I O NA L D E A RT E S
D E C O R AT I VA S D E PA R Í S ( 1 9 9 4 ) .

I N V I TA D O P O R L A S GA L E R Í A S R U T H B E N Z AC A R ( B U E N O S A I R E S ) , D I S T R I T O 4
( M A D R I D ) , O S C A R C R U Z Y BA R Ó C R U Z ( SA N PA B L O ) , PA RT I C I PA D E S D E 1 9 9 9
D E L A S F E R I A S A R C O, A RT E B A , A RT B A S E L M I A M I B E AC H Y P U L S E M I A M I ,
A RT R I O, S P A RT E Y P U L S E N E W YO R K .

E X P O N E D E M A N E R A I N D I V I DUA L D E S D E 1 9 8 9 . S US O B R A S I N T E G R A N L A S
C O L E C C I O N E S D E L M US E O NAC I O NA L D E B E L L A S A RT E S D E A R G E N T I NA , M US E O
D E A RT E M O D E R N O D E BU E N O S A I R E S , M US E O D E A RT E C O N T E M P O R Á N E O
D E R O SA R I O, M US E O D E A RT E C O N T E M P O R Á N E O D E B A H Í A B L A N C A , M A L B A ,
M US E O D E A RT E C O N T E M P O R Á N E O D E C A S T I L L A Y L E Ó N, C E N T R O D E A RT E
R E I NA S O F Í A , M US E O D E A RT E D E R Í O D E JA N E I R O, M US E O B L A N TO N Y M US E O
D E B E L L A S A RT E S D E H O US T O N .

V I V E Y T R A B A JA E N B U E N O S A I R E S .
!
conferencias 2016 . auditorio fundación osde

ZYGMUNT
BAUMAN

En abril de este año la Fundación OSDE invitó al Profesor Zygmunt


Bauman a dar una conferencia en su auditorio. Hubiese sido la primera
charla pública de Bauman en Buenos Aires, pero lamentablemente el
viaje del profesor no se pudo concretar por motivos de salud. A raíz del
desencuentro, el profesor Bauman cedió gentilmente a Todavía el texto
que ofrecemos a continuación. Es inédito y trata sobre lo que hubiese
sido el tema de su conferencia: las raíces del odio en nuestro tiempo.
Zygmunt Bauman

Existe la emigración y la inmigración (partir tado, planificado o aceptado… No ocurre


de un lugar, para luego arribar a otro). lo mismo con la cuestión de la migración”.
Y también existe la migración (partir de La inmigración puede ser políticamente
un lugar, pero, ¿para ir adónde?). Cada controlada, pero, como sucede con cual-
uno de estos procesos está regido por quier fenómeno natural, la migración no.
diferentes leyes y sentidos, que surgieron
en base a la divergencia de sus orígenes. ”En tanto exista la inmigración, la gente
Todos son similares en cuanto a los efec- aún puede mantener la esperanza de que
tos que generan, y esto se constata en se confine a los recién llegados a un ghet-
el estado psicosocial que los implicados to, de manera tal que no se mezclen con
presentan al llegar a su lugar de destino. la población local. Cuando irrumpe la mi-
Tanto las diferencias como las similitudes gración, sin embargo, no hay más ghetto, y
se ven magnificadas por la constante, y la cuestión del matrimonio interracial
seguramente imparable, globalización de se vuelve incontrolable”.
la economía y la información. El primero
de estos factores convirtió a todos los Eco hizo la pregunta crucial: “¿Es posible dis-
territorios soberanos, ya sean genuinos tinguir la inmigración de la migración
o putativos, en “embarcaciones de la co- cuando todo el planeta entero está con-
municación”, entre los cuales es sabido virtiéndose en un territorio atravesado
que sus contenidos líquidos fluyen de un por movimientos de personas que se
lado a otro hasta alcanzar entre todos interconectan?”. Para responder esta
un nivel equilibrado. El segundo expandió cuestión sugirió: “Lo que Europa intenta
y estimuló la difusión de comportamien- resolver como un problema inmigratorio
tos idénticos, y también las áreas de refe- es en realidad uno migratorio. El Tercer
rencias de la “carencia relativa” –y la vara Mundo está golpeando nuestras puertas,
con la cual medirla– a una escala realmen- y va a entrar aun cuando no estemos de
te planetaria. acuerdo… Europa se convertirá en un con-
tinente multiétnico, o uno de ‘color’… Así
El fenómeno de la inmigración, como ya lo se- es como será, nos guste o no”. Y déjenme
ñaló el singular visionario Umberto Eco en agregar: aunque a todos “ellos” les guste
Cinque scritti morali (1997) mucho antes y/o todos “nosotros” lo resintamos.
de que se desatara la fiebre migratoria ac-
tual, “puede ser controlado políticamente, Estas dos ideas corresponden por supuesto a
como puede también ser restringido, alen- la categoría de “tipo ideal”, concebida por
Todavía

114
conferencias

Max Weber: es decir, que son conceptos el fenómeno de la “asimilación”. Su pre-


libres de interferencias afectadas por sencia endémica dentro de la idea de la
el tiempo y el espacio. Empíricamente, “inmigración” y su notoria ausencia den-
salvo en los casos más extremos, desa- tro del problema de “migración” ocasiona
fían cualquier intento de representar los un vacío que, en principio, fue completa-
detalles de la cuestión que aún no tiene do por conceptos tales como “crisol de
respuesta –más todavía si lo aplicamos razas” o “hibridización”, y más reciente-
a procesos de largo plazo que no tienen mente, por el de “multiculturalismo”: es
final, o que son considerados como partes decir, una diferenciación cultural y una
de un sistema indeterminado. ¿En qué diversidad que ha llegado para instalar-
momento un caso de emigración/inmigra- se y permanecer en el tiempo. No es un
ción se convierte en uno de migración? eslabón en el camino hacia la homoge-
¿Cuándo es que se pasa de un proceso neización cultural y, por eso mismo, nada
políticamente manejable, constituido por más que una irritación temporal. Para
un lento fluir de inmigrantes “golpeando eludir la confusión que surge en base al
nuestras puertas”, a un aluvión cuasi auto estado actual de la situación, sumado a
sustentable y auto impulsante de migran- las políticas que se planificaron o que se
tes que desbordan nuestras puertas de intentaron implementar para enfrentarla
acceso, junto con sus refuerzos políticos (una suerte de cuadro desconcertante
rápidamente erguidos? ¿En qué momento que el concepto de “multiculturalismo”
un cambio cuantitativo se convierte en lamentablemente ha generado), es acon-
uno cualitativo? Todas las respuestas sejable reemplazar el término por el de
a estas preguntas están destinadas a “diasporización”. Esto sugiere dos rasgos
ser disputadas por mucho tiempo, más cruciales del panorama actual que em-
allá del momento que, en retrospectiva, pieza a conformarse debido a la migra-
pueda ser identificado como el punto de ción. En primer lugar, que está determi-
inflexión dentro de esta problemática. nado en mayor medida por los procesos
y las influencias que se generan en la
Los conceptos de tipo ideal logran retener base más que por alguna regulación dic-
su identidad solo si el factor tiempo es taminada en los estratos superiores; en
eliminado como variable a considerar, segundo lugar, que la interacción entre
o (para tomar un término de Husserl) si las distintas diásporas se establece so-
es sometido a εποχή (epoché) o suspen- bre todo por la división del trabajo y no
dido. Lo que distingue a uno del otro es por el entrecruzamiento de las culturas.

115
Zygmunt Bauman

Al momento en que Eco publicó su estudio asimilación cultural a la que los actuales
(hace aproximadamente veinte años), elementos foráneos serán sometidos:
los “blancos” en la ciudad de Nueva York la inevitable derrota –ya sea voluntaria
representaban el 58% de la población, o impuesta– y la aniquilación de sus
y estaban camino a ser la primera minoría; idiosincrasias culturales. Si bien no se
un 42% de los “blancos” eran judíos, mien- la aprueba, ya se reconoce que esa hete-
tras que el resto se dividía entre wasp, rogeneidad cultural está convirtiéndose
polacos, italianos, latinos, irlandeses, etc. rápidamente en un rasgo inseparable
Se puede trazar un mapa similar de las e inamovible –de hecho, endémico– del
diversas categorías étnicas, religiosas modo urbano actual de cohabitación.
o lingüísticas, y sus representaciones
porcentuales, para la mayoría de las gran- Nos guste o no, como seres urbanos, nos encon-
des ciudades del mundo, cuya densidad tramos en una situación donde se requiere
demográfica también está en aumento. que desarrollemos y nos apropiemos de
Y tengamos en cuenta que, por primera las destrezas necesarias para convivir
vez en la historia, la mayoría de las per- a diario con lo diferente, probablemente
sonas reside en ciudades, y, a su vez, mu- para siempre. Después de pasarnos un
chas de ellas viven en un par de docenas par de siglos soñando con la asimilación
de ciudades grandes, donde se tienden (unilateral) o la convergencia (bilateral)
a establecer y a modificar diariamente los cultural, y sus prácticas correspondientes,
patrones de vida para resto del planeta. empezamos a enfrentarnos –con renuen-
cia en muchos casos, y a veces con una
Este trascendental desvío del modus operandi profunda resistencia– a la posibilidad de la
y las consecuencias de la “gente en mo- mezcla, de la interacción y la fricción entre
vimiento” son –según la distinción que identidades irreductiblemente diversas,
hace Eco– el resultado de la migración, producto de diásporas culturales tanto
no de la inmigración; esto es, un proceso cercanas como entrecruzadas. No es sen-
que, más que un emprendimiento enca- cillo tomar conciencia de tal destino, y la
rado bajo supervisión política-militar, ha primera respuesta es de escepticismo o
sido autogenerado. No es posible supo- de rechazo resuelto, enfático y beligerante.
ner, percibir o tratar a la heterogeneidad
del ambiente urbano como una molestia “La intolerancia –sugiere Eco– surge antes
temporal, una irritación que más tempra- que cualquier doctrina. En este sentido,
no que tarde desaparecerá debido a la tiene raíces biológicas; entre los animales
Todavía

116
conferencias

se manifiesta como la territorialidad, y desautorizar sus aseveraciones explíci-


y está basada en reacciones emocionales tas y presunciones latentes una por una.
que muchas veces son superficiales. Los instintos más elementales, por otra
No toleramos a aquellos que son distintos parte, son inmunes a los argumentos. Los
a nosotros; porque su piel es de un color demagogos fundamentalistas, integristas,
diferente; porque hablan un idioma que no racistas y étnicamente chauvinistas, pue-
entendemos; porque comen ranas, perros, den, y deben, ser acusados de alimentar
monos, cerdos o ajo; porque se tatúan…”. y capitalizar esa preexistente “intoleran-
cia elemental” para ganar capital político,
Eco enfatiza por qué aparece una férrea opo- ensanchando así sus reverberaciones
sición a las creencias compartidas: “las y exacerbando su morbidez –pero no son
doctrinas de la diferencia no producen la causa del fenómeno de la intolerancia.
una intolerancia descontrolada: por
el contrario, explotan una reserva pre- ¿Dónde buscar entonces el origen y la fuente
existente y difusa de intolerancia”. Tal de este fenómeno? En última instancia,
declaración remite al pensamiento del en el temor a lo desconocido –en donde
formidable antropólogo noruego Fredrik los “extraños” y “extranjeros” (que, por
Barth, quien insistía en que las fronteras definición, no son lo suficientemente
no son trazadas debido a diferencias conocidos, menos aún entendidos y, por
notorias, sino que es al revés: las diferen- ende, casi impredecibles en cuanto a su
cias son señaladas o inventadas porque conducta y su reacción) son los emble-
ya se han trazado las fronteras. De acuer- mas más prominentes–; ellos son los más
do con ambos pensadores, las doctrinas tangibles por estar cerca y por ser los más
se crean para, en retrospectiva, poder visibles. Su estatus remite a aquellos terri-
explicar y justificar “racionalmente” las torios que en los mapas antiguos eran se-
emociones mal predispuestas, belicosas, ñalados mediante la advertencia hic sunt
resentidas, antagonistas y desaprobato- leones, escrita en los bordes –inhabitado
rias que ya existían y, en la mayoría de los e inhabitable– del οϊκουμένη (ecúmene),
casos, estaban firmemente establecidas. con el agregado de que, a esta altura, las
bestias misteriosas, siniestras e intimi-
Eco incluso llega a afirmar que la intolerancia datorias, para el migrante disfrazadas de
que nace en ausencia de alguna doctrina leones, han abandonado sus guaridas
es la “más peligrosa”. Después de todo, lejanas y se han instalado secretamente
uno puede polemizar con una doctrina, en la casa de al lado. Ahora bien, si antes

117
Zygmunt Bauman

bastaba con mantenerse alejado –una atrapados en interminables guerras triba-


estrategia simple para resolver cualquier les y sectarias, donde el asesinato en masa
tipo de problema–, en la actualidad esta y el delito como-sea y a-cualquier-hora-
opción ya no es factible. Las “bestias” del-día es la regla. Esta situación describe
están ante nuestras puertas. uno de los daños colaterales producidos
por la mal ejecutada, calamitosa y nefasta
En resumidas cuentas: en el mundo en el que expedición militar a Afganistán e Iraq, la
vivimos, uno puede intentar controlar cual terminó por reemplazar los regímenes
(inclusive con algún grado de éxito) la dictatoriales por un teatro de desgobierno
cuestión de la inmigración, pero la migra- y violencia frenética abierto a toda hora.
ción seguirá operando de acuerdo con su Un escenario de confrontación asistido
propia lógica, más allá de lo que hagamos e instigado por el tráfico global de armas
nosotros. Si tenemos en cuenta cómo es- que, a su vez, se vio liberado de cualquier
tán las cosas hoy (en un estado en el que regulación y fue estimulado por la codicia
parece que seguirá estando por un largo y el hambre de dividendos de la industria
tiempo), podemos afirmar que es impro- armamentista con el apoyo tácito (aunque
bable que la migración masiva se detenga; muchas veces orgullosamente exhibido
aunque no faltará instigación ni acabarán en público durante las ferias internacio-
los intentos ingenuos por detenerla. Tal nales de armas) de gobiernos ávidos por
como Robert Winder comentó en el pró- incrementar su PBI. La masa de refugiados
logo de su libro Bloody Foreigners (2013): que debieron abandonar sus hogares y
“Podemos colocar nuestra silla en la playa sus preciadas posesiones debido a la vio-
cuantas veces querramos y llorar por la ola lencia arbitraria, buscando escapar de los
que se aproxima, pero la marea no nos es- campos de la muerte, se sumaron al flujo
cuchará, ni el mar retrocederá”. De hecho, constante de los llamados “migrantes eco-
lo que ha sucedido en los últimos años es nómicos”, quienes se mueven empujados
que ha habido un enorme salto en el nú- por ese anhelo tan humano de trasladarse
mero de refugiados y buscadores de asilo, desde la tierra árida hacia donde el pasto
quienes se sumaron al gran volumen de sea más verde: desde las tierras empo-
migrantes que constantemente llama a las brecidas, sin posibilidades de ningún tipo,
puertas de Europa. Ese salto fue causado hasta las tierras de ensueño, repletas de
por la cantidad de estados “fallidos” que, a oportunidades. Respecto a ese flujo de
los efectos de esta definición, pueden ser personas que buscan un lugar donde po-
considerados territorios sin estado ni ley, der acceder a un estándar de vida decente
Todavía

118
conferencias

(un proceso que se ha mantenido cons- y 2000, “empezando en 20 millones hasta


tante desde el comienzo de la historia de llegar a los 60 millones”, lo que ocurrió
la humanidad, y que ahora se ha acelerado fue “una migración de los países pobres
como consecuencia de la industria moder- a los ricos. Este incremento inclusive se
na “de vidas desperdiciadas” y de “parias”, aceleró de década en década. (…) Es una
como los he denominado en trabajos ante- presunción razonable suponer que esta
riores), Paul Collier (Exodus: Immigration aceleración continuó luego del año 2000”.
and Multiculturalism in the 21st Century , Si se las dejara liberadas a su propia lógica
2014) ha dicho lo siguiente: e inercia, podríamos decir que las pobla-
ciones de los países ricos y de los países
“El primer dato a considerar es que la pobres se comportarían de una manera
diferencia en ingresos entre los países similar al líquido que es introducido en
pobres y los ricos es grotescamente am- un vaso comunicante. El número de inmi-
plia, y el proceso de crecimiento global se grantes seguramente iría incrementán-
asegurará de que se mantenga amplia por dose por encima del punto de equilibrio,
décadas. El segundo dato es que la migra- hasta que los niveles de bienestar se
ción no va a achicar esa brecha de forma emparejaran tanto en los sectores “desa-
significativa, porque los mecanismos de rrollados” como en los sectores “en desa-
retroalimentación son demasiado débiles. rrollo” del planeta globalizado. Es probable
El tercer dato es que a medida que la mi- que se requieran varias décadas antes de
gración continua, las diásporas continua- lograr este resultado, aun previendo los
rán acumulándose a lo largo de décadas. giros inesperados del destino histórico.
Por ende, la diferencia entre ingresos per-
sistirá, mientras que la facilitación de la “El problema” llegó para quedarse por un largo
migración se incrementará. Esto implica tiempo. Situaciones de esta índole no ad-
que la migración desde los países pobres miten atajos ni soluciones instantáneas:
a los ricos se va acelerar. Al menos por el requieren planificación e ideas a largo pla-
futuro inmediato, la migración interna- zo, un arte prácticamente olvidado y rara-
cional no se equilibrará: estamos presen- mente puesto en práctica en nuestra vida
ciando el comienzo de un desequilibrio de apresurada que transcurre bajo la tiranía
proporciones épicas”. del momento. Necesitamos recobrar y
recuperar este arte. Para lograrlo, también
Provisto de las estadísticas disponibles hasta necesitaremos cabezas frías, nervios fuer-
el año 2000, Collier calculó que entre 1960 tes y coraje. Y mucha paciencia. ○

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FUNDACIÓN OSDE | Número 36
ISSN 1666-5864 | Precio de reposición $ 80.–
Latina
y Cultura
en América
Pensamiento

Segundo semestre 2016

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