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Propuesta - Libro Eramis Rolando Agosto 2018

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1

PRESENTACIÓN

Con frecuencia se justifica la investigación en ciencias sociales


aduciendo que aportará conocimientos que pueden utilizarse para
intentar mejorar las condiciones sociales y lograr un mundo mejor.
Quizás en ninguna otra área se mencione tanto esta justificación como
en el caso de la investigación de los determinantes y las
consecuencias del cambio demográfico. Sin embargo, es sorprendente
que exista tan poca discusión acerca de cómo los resultados, pasados
o futuros, de la investigación en población pueden contribuir al
proceso de toma de decisiones y a que se mejoren las políticas
gubernamentales y otras áreas de la vida política y social. 1

Las ciencias sociales tienen en los estudios de población un

importante e imprescindible espacio de reflexión sobre una diversidad

de problemáticas donde converge el quehacer de disciplinas como la

sociología, la economía, la demografía, la etnografía, la geografía,

entre otras.

ELABORACIÓN CONJUNTA DE ESTA PRESENTACIÓN

Zacatecas, México, Primavera del 2019

1
Carmen A. Miró: América Latina, población y desarrollo / Carmen A. Miró; compiladores Brígida García y
Dídimo Castillo. – Bogotá: Siglo del Hombre Editores y Clacso, 2009. Pág. 79

2
PRIMERA PARTE

LOS ESTUDIOS DE POBLACIÓN

La noción de población

En el contexto de las diversas disciplinas que abordan los problemas de población,


se han dejado sentir múltiples aproximaciones al concepto de población. Así por ejemplo,
ubicado en el contexto de la Demografía, el reconocido demógrafo italiano Massimo Livi-
Bacci2 la define como “un conjunto de individuos, constituido de forma estable, ligado por
vínculos de reproducción e identificado por características territoriales, políticas, jurídicas,
étnicas o religiosas”. La definición excluye a aquellas colectividades ocasionales y
transitorias como pueden ser un conjunto de individuos en un estadio, una fábrica o un
ejército, que no conforman una población, porque no están constituidos de forma estable,
ya que para ello se requiere la existencia de una continuidad en el tiempo que sólo puede
asegurarse mediante la reproducción. Insiste en que “una colectividad que no se
reproduce no es, en general, objeto de atención del demógrafo”. Finalmente, concluye
Livi-Bacci, “una población se define también por las características que trazan su perfil y
sus límites. Estas características pueden ser de distinta naturaleza y la más común es la
geográfica, es decir, la pertenencia a un determinado territorio”.

No constituyendo nuestro interés realizar una recopilación y generalización de las


múltiples definiciones aportadas al respecto, para los fines de nuestras reflexiones hemos
venido utilizando aquella conceptualización que considera a la población como la
asociación de personas que se reproducen y desenvuelven las actividades de su vida en
el marco de determinadas comunidades sociales. Los individuos que la integran,
2
Massimo Livi-Bacci: Introducción a la demografía. Editorial Ariel, Tercera Edición, España, diciembre del
2007. Pág. 9
3
participan de las relaciones sociales, tales como, relaciones de trabajo, relaciones de
intercambio, relaciones de parejas, constitución de familias, interacciones sociales
comunitarias, etcétera. La población siempre existe en marcos espacio - temporales
concretos; salvo las congregaciones nómadas, todo grupo humano está vinculado a un
determinado territorio.

Por otra parte, el conjunto de personas que integra la población no es estático, sino
que se encuentra en permanente desarrollo, expresado no solamente en la dinámica de
sus indicadores cuantitativos, sino también, en el cambio de sus características
cualitativas en cada etapa histórica del desarrollo de la sociedad.

Avanzando en la conceptualización de la población requerida para los fines de este


trabajo, procede indicar que el conjunto de personas que integra a las poblaciones
humanas es demográficamente identificable. Quiere esto decir que las nociones de
volumen, tamaño, dinámica, estructura por edades y sexo, distribución espacial, y otras,
conforman la dimensión demográfica del concepto. Aquí ocupan un lugar central los
fenómenos de la reproducción y distribución de la población y especialmente de su
crecimiento.

Se admite que la reproducción en sentido amplio, incluye los cambios que se


operan en la población por su movimiento natural (natalidad y mortalidad), su movimiento
mecánico (migración), así como, por la llamada movilidad social, es decir, el
desplazamiento de los individuos de un grupo social a otro (grupos de clases, de
profesionales, étnicos, de instrucción, etc.).

Estos eventos operan, o más bien, son efecto de la peculiar forma de accionar de
un subsistema especial de la sociedad que algunos denominan sistema demográfico y
cuyos componentes fundamentales (variables demográficas), sus relaciones y
determinantes, están suficientemente estudiados por la Demografía. Hay que decir
inmediatamente que, el desarrollo de la población como un complejísimo sistema,
4
significa no sólo el aumento del volumen de la misma, sino que este último, está
acompañado constantemente, por cambios en su estructura por edades y sexos, en sus
capacidades de sobrevivencia, en su estado civil, en sus niveles de instrucción, y otros
atributos.

La dinámica de la población está condicionada, en primer lugar, por la situación e


historia, tanto del sistema demográfico y el entorno social, económico, político y cultural,
como de sus interacciones multidireccionales; en segundo lugar, los cambios en la
evolución de una variable demográfica conllevan, igualmente, a modificaciones en los
otros componentes demográficos, incidiendo también en las restantes dimensiones
señaladas; un devenir, éste, que se verá reiterado en el tiempo.

Al decir de Boulanger (1978), las variables de estructura (ej. composición por edad)
y las variables de movimiento (nacimientos y defunciones, en una población cerrada)
mantienen relaciones de dependencia mutua, de tal forma que, la estructura influencia el
movimiento, que a cambio, introduce modificaciones en la composición por edad. Esta
relación es la base de los modelos de crecimiento demográfico, ya sea determinista o
estocástico, discreto o continuo.3

En otras palabras, los elementos que forman el campo de la fenómenos


demográficos interactúan condicionándose los unos a los otros. Cualquier alteración en
algunos provoca directa o indirectamente, modificaciones en los demás. Las
modificaciones pueden tener efectos a largo plazo o de inmediato sobre el
comportamiento del componente pionero.

3
Ver: Boulanger, P. M.: L’approche systemique et les sciences de la population: Une introduction. En:
Approche systemique en sciences de la population. Chair Quetelet'78, Departement de Demographie.
Université Catholique de Louvain, Ordina Editions.

5
De tal suerte, reiterando lo antes señalado, las variables demográficas, al
interrelacionarse, conforman un sistema inserto en los modelos de desarrollo
económico, social, cultural y político de cualquier país o región, con dinámica y efectos
propios,.

Lo sistémico en Demografía está generalmente acompañado de relaciones no


lineales y con múltiples condicionamientos, que varían en dependencia de diferentes
ecosistemas. Es precisamente en una teoría de interrelaciones entre la población y su
entorno donde el enfoque de sistemas consigue plena legitimidad.

A la población le son inherentes rasgos biológicos y demográficos (individuales), como


la edad, el sexo o el color de la piel, pero también, de carácter social (colectivo), como
el status socioeconómico, la posición de clase, el nivel educativo, la adscripción étnica,
religiosa o cultural. Las estructuras de tipo demográfico, generalmente, se manifiestan
como patrones que posibilitan distinguir a una población de otra, de acuerdo,
justamente, al atributo que se esté considerando. Por ejemplo, la composición por edad
y sexo suele representarse en un histograma de frecuencias relativas (pirámide de
población), en la que quedan reflejados las proporciones de hombres y mujeres, según
las distintas edades (Figura 1).

Figura 1:

6
A este respecto Livi- Bacci (¿?) apuntaba:
“Las poblaciones no se diferencian solamente por su ritmo de crecimiento, sino
también por su estructura, es decir, por su composición por edad, sexo, estado
civil, etc. Por estructura por edad se entiende el peso relativo de los niños, los
jóvenes, los adultos o los ancianos; por composición por sexo, nunca en perfecto
equilibrio, se entiende el predominio numérico de un sexo sobre el otro; por
composición por estado civil, se entiende la proporción de solteros, casados,
viudos, etc”.4

A las dimensiones que hemos denominado de carácter societal (o colectivo), Canales


(2003) las define como categorías de diferenciación demográfica, socialmente
construidas (género, etnia, generaciones, y otras), que devienen categorías de
identidad cultural, diferenciación social y desigualdad económica y política hacia donde
debe ser trasladada la preocupación y no solamente hacia la dinámica del crecimiento.5
4
Massimo Livi-Bacci: Introducción a la demografía. Editorial Ariel, Tercera Edición, España, diciembre del
2007. Pág. 11
5
Ver al respecto, Alejandro I. Canales: Demografía de la desigualdad. En: Canales y Lerner
(coordinadores), Desafíos teórico-metodológicos en los estudios de población en el inicio del milenio.
Universidad de Guadalajara/El Colegio de México/SOMEDE. Primera Edición. México 2003. Del mismo
autor, “Retos teóricos de la Demografía en la sociedad contemporánea”. Papeles de POBLACIÓN No. 40.
7
Por otra parte, resulta de la mayor relevancia conceptualizar a la población como la

base de la actividad económica. Ello se fundamenta en la aceptación de la estrecha


relación que existe entre la reproducción de la población y sus condiciones de trabajo y de
vida, es decir, reconocer también las interdependencias entre los fenómenos coligados a
la reproducción de la población y los procesos socioeconómicos. El nexo de la economía
y la demografía es un aspecto trascendente en el examen de las relaciones entre
población y desarrollo.

Es lógico que, siendo la reproducción de las fuerzas productivas una condición


indispensable del desarrollo de la sociedad, se necesite reponer y reproducir a la fuerza
de trabajo, en el más amplio sentido de esta condición, en tanto, es esta última la parte

esencial de la primera. Esa reproducción de la fuerza de trabajo tiene como sustento a la


reproducción de la propia población y el restablecimiento de las capacidades y energías
consumidas por en el proceso de producción, a los fines de que, el individuo, pueda

realizar, en cada jornada, el mismo trabajo en cantidad y calidad. Esta una discusión que
Marx desarrolla en el Primer Tomo de El Capital, cuando planteaba que, la fuerza de
trabajo sólo existe como facultad del individuo vivo, y en ese sentido, su producción,
presupone la existencia de éste.

“Una vez dada dicha existencia, la producción de la fuerza de trabajo consiste en


su propia reproducción o conservación”.6

“El propietario de la fuerza de trabajo es mortal. Por tanto, debiendo ser continua su
presencia en el mercado —tal como lo presupone la continua transformación de

CIEAP/UAEM. http://www.redalyc.org/html/112/11204006/
6
Karl Marx: El Capital. Libro Primero. El proceso de producción del capital. Vol. I. Siglo XXI, España,
2010. Pág. 207
8
dinero en capital—, el vendedor de la fuerza de trabajo habrá de perpetuarse, «del
modo en que se perpetúa todo individuo vivo, por medio de la procreación»".7

Como podemos observar, no faltan argumentos para afirmar que, al tiempo que
una considerable parte de la población es la fuerza productiva fundamental de la
sociedad, toda la población, incluida esa parte, representa su potencial de consumo
principal. La población, en su conjunto, es el gran demandante y consumidor de todos los
productos, bienes y servicios de la sociedad. En consecuencia, sin el funcionamiento de
determinada parte de la población en forma de fuerza productiva, sería imposible la
satisfacción de las necesidades de aquella, y por consiguiente, su existencia misma.
Desde la visión de la reproducción de la fuerza de trabajo, tal y como lo explicaba
Marx, tanto el trabajador como su familia requieren consumir bienes y servicios necesarios
para tal fin. Y por supuesto, en esa masa de consumidores se incluye el propio capitalista,
dueños de todos los recursos y medios para producir, e incluso, apropiador de su

plusvalía. A propósito de esto último Marx refiere que el capitalista también tiene que
existir, y para ello, también tiene que vivir y consumir, para actuar como capitalista, tiene
que actuar como consumidor, aunque para ello, en realidad, sólo necesitaría consumir
como un obrero, y de ahí que en esta forma del proceso de circulación no se presuponga
nada más.8

Definitivamente, el funcionamiento de toda la población como fuerza de consumo,


también constituye una condición sine qua non del proceso de reproducción social. Y es
que reproducir las fuerzas productivas, y en especial a la fuerza de trabajo, como su parte
fundamental, resulta una condición imprescindible para el progreso continuo de la
sociedad, lo que, su vez, entraña la reproducción de la propia población, en términos
sociodemográficos (formar parejas, constituir familias, procrear, etc.).

7
Karl Marx, Ob. Cit. Pág. 208
8
Karl Marx: El Capital. Crítica de la Economía Política. Libro segundo. El proceso de circulación del
capital. Siglo xxi editores. México, Octubre del 2008. Pág. 66
9
Como dimensión principalísima de la noción de población, ha sido tradición
incorporar la idea de que ésta se asuma como el objeto y sujeto del desarrollo. Y fue así
desde tiempos remotos. Las preocupaciones sobre la dinámica de la población y la
prosperidad de las naciones son muy antiguas. Se inscribieron desde los “libros santos”,
no pocas veces, para “advertir” los eventuales obstáculos que el crecimiento demográfico
interponía a los recursos “limitados”.

En su libro ¨Historia de las doctrinas de la población¨, Gonnard, R. (1945)


sistematizó diversas posturas sobre la dinámica de la población y la prosperidad de las
sociedades. De su análisis, es posible inferir que, hasta Marx, la población históricamente
fue asumida como adscripción funcional al progreso, o la desventura. El crecimiento
demográfico era en la soflama económica y política, unas veces instrumental a la riqueza
de las naciones; otras, un eventual obstáculo, o desafío, ante los “recursos limitados”.
Antes de Marx, la cuestión de población no estuvo situada en el modo en que los
individuos producen y establecen sus relaciones sociales. Previo y posterior a él,
generalmente, ha sido constreñida en una lógica funcionalista, como un factor
instrumental del progreso.

La “Explosión Demográfica” que, desde mediados del siglo XX, alarmó a todo el
mundo, colocó al crecimiento demográfico sin precedentes, entre los problemas globales.
Grupos de expertos han sido, una y otra vez, convocados en todas partes para conformar
nuevos modelos explicativos y propositivos. Distintos paradigmas han sido erigidos para
reconocer a la población como sujeto y depositaria de un desarrollo incluyente, social y
cualitativo. Esta pretensión abarcadora, ha complejizado, incluso, la demarcación del
objeto de estudio de la Demografía.

Desde la Primera Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo (Ginebra


1927), hasta Belgrado 1965, no cesó la intensión de volcarse fundamentalmente hacia el
control demográfico. No encontrando alternativas de compromisos y soluciones, los
Gobiernos se alistaron para convenir, entre Bucarest 1974 y El Cairo + 20 (y más allá), un
10
concepto de desarrollo centrado en los seres humanos y una relación viable entre la
dinámica demográfica y el desarrollo sostenible, al menos, en el discurso político. Sobre
este análisis retornaremos más adelante.

Ya en la Conferencia Mundial de Población celebrada en Bucarest en 1974 se


insistió en el hecho de que:

El principal objetivo del desarrollo social, económico y cultural, del cual las metas y
políticas de la población son parte integral, es mejorar los niveles de vida y la calidad
de vida de las personas [párrafo 14a].
La población y el desarrollo se encuentran interrelacionados: las variables de la
población influyen sobre las variables del desarrollo y están influenciadas por ellas
[párrafo 14c].9

Al menos, es una intención manifiesta de que, un verdadero desarrollo social y


económico, debe contribuir a satisfacer las necesidades materiales y espirituales de todas

las personas y sustentar sus condiciones de vida. En este marco, el conocimiento sobre
las relaciones entre el comportamiento de las variables demográficas y el cambio
socioeconómico en las situaciones históricas concretas de los países, irrumpe como
elemento clave para integrar las llamadas políticas de población y políticas demográficas
al proceso de planificación del desarrollo económico y social.

A propósito de estas aseveraciones, Rafael M. Salas, en su momento, destacaba:

“La gente es tanto la base como el objeto de la planeación del desarrollo. Aunque
las variables demográficas constituyen el insumo principal de un análisis
económico amplio, generalmente han sido tratadas como exógenas al sistema
9
Citado por Carmen Miró en, Miró, Carmen A, (2009): América Latina, población y desarrollo / Carmen A.
Miró; compiladores Brígida García y Dídimo Castillo. – Bogotá: Siglo del Hombre Editores y Clacso, 2009.
Pág. 50

11
económico. Lo que ha surgido de este decenio es el reconocimiento de que,
dentro del proceso de planeación, las variables demográficas necesitan ser
tratadas como endógenas. Tal integración supone que los cambios económicos y
sociales tienen impactos demográficos y que, a su vez, los cambios demográficos
tienen efectos económicos y sociales que deben tomarse en cuenta en la

formulación y evaluación de políticas. El Plan de Acción Mundial sobre Población


postula la integración de las variables demográficas en la planeación
económica”.10
Finalmente, la población en un momento histórico concreto, con su dinámica y sus
múltiples atributos cuantitativos y cualitativos, es un reflejo cabal del nivel de desarrollo
alcanzado por una sociedad.

1. El otro polo de la relación: el desarrollo.

¿Hay algo de lo que se pueda decir: He aquí, esto es nuevo?


Ya existía en los siglos que nos han precedido.
Eclesiastés, Antiguo Testamento.

Uno de los términos más notorios y recurrentes en el discurso académico e

institucional y en la retórica política, es el de desarrollo. En buena medida, el concepto


alude una aspiración positiva, a un ideal de progreso, o a un proceso conducente a él,
y en tal sentido, parecería que, al hablar de desarrollo, nos estuviéramos refiriendo a
dos aspectos de un determinado sistema real. Por un lado, irrumpe como proceso; por

el otro, como advenimiento, propósito o punto de llegada. Lo primero concierne al

proceso mediante el cual un sistema dinámico pasa de un estado

inicial (que sirve como referencia) a otro, considerado superior (desde

determinado criterio) al, o como un estado final hacia el cual se


10
Rafael M. Salas: Algunas reflexiones antes de la Conferencia de 1984 Comercio Exterior, julio de 1984,
Pág. 611.

12
encamina (o se busca hacer transitar) un sistema y que se plantea

como un objetivo del mismo. En muy buena medida el desarrollo

recuerda el efecto de sistema que se deriva de múltiples factores y

que no se reduce a alguno de ellos. 11 De todas maneras sería cuando

más pretencioso arriesgar una definición que sirva para todos los usos

y propósitos, particularmente cuando se trata del desarrollo social y

económico que ha provocado una amplia gama de teorizaciones,

posicionamientos, debates y desencuentros en torno a la intensión

como a la extensión del concepto.

Cierto es que el desarrollo, históricamente concebido, se

emparenta con la idea del progreso que Nisbet ha caracterizado de la

siguiente manera:

La esencia de la idea de progreso imperante en el mundo

occidental puede enunciarse de manera sencilla: la humanidad ha

avanzado en el pasado, avanza actualmente y puede esperarse

que continúe avanzando en el futuro. Pero cuando preguntamos

qué significa "avanzar" las cosas se tornan necesariamente más

complejas. Sus significados abarcan todo el espectro que va

desde lo espiritualmente sublime hasta lo absolutamente físico o

11
Los atributos básicos del enfoque de sistemas son en primer lugar los intentos de dar una visión
integradora del sistema definido, y en segundo lugar la incorporación de las relaciones no sólo entre cada
una de las partes del sistema, sino también entre cada parte y el todo. Cuando un elemento en un
sistema cambia, se producen consecuentemente cambios en todos los demás elementos endógenos, que
van a dar lugar a una realimentación de regreso produciendo otros ajustes el elemento que cambió
inicialmente. Así se modifica el sistema como un todo responde cuando varía alguno de sus
componentes. (Gerry Rodgers, Mike Hopkins and Rene Wery: Population, employment and inequality.
BACHUE – Philippines. An application of economic-demographic modelling to development planning.
International Labour Organisation, 1978. P. 5)

13
material. En su forma más común, la idea de progreso se ha

referido, desde los griegos, al avance del conocimiento y, más

especialmente, al tipo de conocimiento práctico contenido en las

artes y las ciencias. Pero la idea de progreso se ha aplicado

también al logro de lo que los primitivos cristianos llamaban el

paraíso terrenal: un estado de tal exaltación espiritual que la

liberación del hombre de todas las compulsiones físicas que lo

atormentan se torna completa. A nuestro entender, la perspectiva

del progreso es usada, especialmente en el mundo moderno, para

sustentar la esperanza en un futuro caracterizado por la libertad,

la igualdad y la justicia individuales. Pero observamos también que

la idea de progreso ha servido para afirmar la conveniencia y la

necesidad del absolutismo político, la superioridad racial y el

estado totalitario. En suma, casi no hay límite para las metas y

propósitos que los hombres se han fijado a lo largo de la historia

para asegurar el progreso de la humanidad.12

De alguna manera lo concerniente a la visión del desarrollo que

se insinúa en los estudios de sus relaciones con la población, dice

tener un vínculo orgánico con la idea de ese fenómeno surgida a

finales de la década de los 40, en el contexto de la postguerra. En su

discurso de investidura presidencial en 1949 Harry S. Truman adelantó

la necesidad de avanzar en los programas de recuperación económica


12
Nisbet, Robert (1986): La idea de progreso. Revista Libertas: 5 (Octubre 1986) Instituto Universitario
ESEADE www.eseade.edu.ar

14
mundial, apoyar a las Naciones Unidas y otros organismos, y

posibilidad de destinar los beneficios de las sociedades

industrializadas a la mejora y el crecimiento de las regiones

“subdesarrolladas”.

Lo mencionado devino en acicate para la emergencia de

diferentes propuestas teóricas en relación a lo que debería ser el

desarrollo de las sociedades, vale mencionar, a la teoría de la

modernización, la teoría de la dependencia, la teoría de los sistemas

mundiales y la globalización como teoría del desarrollo. A su tiempo

los organismos especializados de Naciones Unidas, dieron luz verde a

la noción de desarrollo, muchas veces sin definirla, como elemento

esencial para caracterizar los objetivos esenciales por los que el

Organismo debería luchar en sus mandatos por el progreso de los

países (sobre todo los menos favorecidos) y los derechos humanos en

general. Por aquí se ubicaría la perspectiva del desarrollo que compete

a los estudios que se enfocan a sus relaciones con la población. “ Hic

Rhodus, hic salta”.

Así las cosas, en el discurso sobre población y desarrollo no

sorprende la popularidad de conceptos como desarrollo social,

desarrollo económico, desarrollo humano, desarrollo sostenible, entre

otros. Si a todo ello se adiciona un destacado inventario de teorías

sobre el desarrollo, entonces el panorama se hace más complejo.

15
El desarrollo social ―como uno de los polos de la relación― es un

proceso en el que las relaciones de producción y los factores

culturales se encuentran en estrecha interacción, y cuya base es el

desarrollo de las fuerzas productivas, que se realiza a su vez en unidad

con las relaciones de producción. Por su parte, ligado indisolublemente

a las demás esferas de la vida, el desarrollo económico está llamado a

garantizar la base material necesaria para el progreso de la sociedad.

Se reconoce así que en la promoción del tema del desarrollo en

sus relaciones con la población, ha correspondido un papel primordial

a los organismos especializados de las Naciones Unidas, y muy

especialmente, para el caso de América Latina, a aquellos que en la

región se vinculan a la CEPAL. Los especialistas de América latina han

realizado una contribución invaluable al respecto. 13 Más adelante se

abordará de manera especial el aporte de las conferencias mundiales

de población al respecto.

El desarrollo económico, en particular, es conceptualizado como

un proceso dinámico de crecimiento balanceado y autosostenido de la

economía, que asegure las trasformaciones de la estructura

económica y social capaces de garantizar la satisfacción creciente y

estable de las necesidades materiales y espirituales de la colectividad

humana en cuestión. El desarrollo implica el crecimiento económico

-generalmente expresado en el incremento del PIB - pero esto no


13
Ver: Raúl Benítez-Zenteno, Los estudios de población en América latina y México, en Francisco Paoli,
Las ciencias sociales y las humanidades, México: UNAM-Miguel Ángel Porrúa, 1992. También Raúl
Benítez Zenteno, “Visión latinoamericana de la transición demográfica: dinámica de la población y
práctica política, en IV Conferencia latinoamericana de población, México: INEGI-IISUNAM, marzo 1993, vol.
1, p. 29-53.
16
implica que todo crecimiento económico conduzca al desarrollo. Para

que esto suceda, el crecimiento habrá de darse en ramas o sectores

claves capaces de asegurar los niveles de actividad autosostenida a

largo plazo.

Debe reconocerse que el desarrollo tiene que expresarse no

solamente en el marco del incremento cuantitativo de los niveles de

actividad económica, sino que debe reflejarse también en la forma de

distribución de la producción y en las formas de superación de las

desigualdades económicas y sociales que la pobreza supone, en una

concepción en la que la población es a la vez sujeto y objeto del

mismo. El crecimiento económico ni siquiera asegura que la pobreza

disminuya. Dice razón Lustig cuando asevera que:

“El crecimiento económico no garantiza un beneficio para todo el

mundo. Si no varía la distribución del ingreso, el ritmo de

reducción de la pobreza podría ser bastante lento, aun en

condiciones de crecimiento sostenido. Por ejemplo, a tasas de 3%

de crecimiento anual por habitante, se tardaría casi 50 años o más

de un siglo según el país en eliminar totalmente la pobreza,

medida por la proporción de personas que viven con menos de dos

dólares de los Estados Unidos al día. El lapso sería mayor si se

utilizaran los umbrales de pobreza específicos de cada país, si la

tasa de crecimiento económico fuera inferior o si empeorara la

distribución del ingreso. A las tasas de crecimiento y umbrales de

17
la pobreza por países vigentes pasarían cuatrocientos años o más

en algunos casos antes de poder erradicar la pobreza extrema”. 14

El énfasis que se pone en los aspectos sociales del desarrollo y la

proposición de que deben combinarse con indicadores acerca del nivel

de disponibilidad y acceso a los satisfactores materiales, responde a

la idea de que el desarrollo afecta y refleja todos los aspectos de la

sociedad en su conjunto y del ser humano en particular.

El crecimiento económico, más que una meta última del quehacer

humano, es un medio para elevar el bienestar y facilitar el logro de

objetivos de desarrollo personal y social. Ello no sólo supone que

aumente el conjunto de los bienes y servicios disponibles, sino

también que toda la población tenga acceso efectivo a esos bienes y

se institucionalicen sus derechos de obtenerlos. El aumento de la

producción nacional en los términos por ejemplo del PIB es una

condición necesaria para alcanzar todos los objetivos esenciales del

hombre, si bien, como lo ha destacado el PNUD, “lo más importante es

estudiar cómo se traduce este crecimiento o deja de traducirse en

desarrollo humano en diversas sociedades".15

Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de desarrollo? en la

etapa actual del enfoque de sus relaciones con la población. Habría

que considerar al menos tres factores esenciales que han contribuido

14
Nora Lustig, Pobreza y desigualdad: un desafío que perdura, Preparado para las sesiones plenarias del
Inter-American Dialogue of the Sol Linowitz Forum, (Wye Conference Center, Maryland, Estados Unidos,
1 a 3 de mayo de 1998)..

15
PNUD, Desarrollo humano: informe 1990, Bogotá: Tercer Mundo, 1990, p. 13.

18
a la noción al parecer más evidente que es la de desarrollo humano

sustentable. Y tales aportaciones contribuyentes serían las de

Amartya Sen, la salida a la luz pública del Primer Informe del PNUD

sobre el desarrollo humano, y las propuestas en torno al desarrollo

sustentable derivadas de todo un conjunto de preocupaciones

mundiales, análisis y cónclaves que se reforzaron sobre todo en la

década de los noventas.

2.1 Las aportaciones de Sen.

No se puede desconocer que las aportaciones de Sen al análisis

de problemáticas directamente relacionadas con los temas de las

relaciones entre población y desarrollo han sido significativas,

particularmente en lo concerniente a una nueva visión del desarrollo

fincada en su teoría de las capacidades y un cuestionamiento al PIB

como medida del mismo; igualmente de la mayor relevancia han sido

sus posicionamientos en relación al bienestar social, la pobreza y la

desigualdad social. Esa importancia la destaca Urquijo al comentar

que:

“Sen analiza problemas sociales que afectan el bienestar humano,

como la desigualdad, la pobreza, la calidad de vida, la ausencia de

desarrollo humano y la injusticia social; lo que permite realizar una

nueva mirada de estos problemas y evaluar los alcances y límites

de una sociedad verdaderamente libre. Al tomar el concepto de

19
capacidades para evaluar la desigualdad en el interior de una

sociedad, por ejemplo, se logra desarrollar demandas sociales,

económicas y políticas para una sociedad que asume como

ideales la libertad y la igualdad para sus miembros”.16

Amartya Sen, uno de los académicos que más ha contribuido al

análisis y promoción de la noción de desarrollo humano y su relación

con el bienestar ha sugerido en su conocida obra “Desarrollo y

Libertad”, que en lugar de ver la riqueza y el desarrollo por sí mismos,

se le debe considerar como medios muy poderosos para conseguir la

felicidad o lo más cercano a ésta, como podría ser vivir mucho y en

condiciones óptimas de bienestar y felicidad. 17 Para Sen el desarrollo

no constituye un fin en sí mismo sino un medio para llegar a una meta

de una carrera (la felicidad personal), en la que influyen de forma muy

compleja muchos otros factores.

Sen establece un fuerte relacionamiento entre el desarrollo y su

visión de las libertades. Eso se constata en su afirmación de que “El

desarrollo puede concebirse, como un proceso de expansión de las

libertades reales de que disfrutan los individuos”. 18 Este enfoque

contrasta con las visiones más estrictas del desarrollo, tales como

“su identificación con el crecimiento del producto nacional bruto,

con el aumento de las rentas personales, con la industrialización,


16
Urquijo Angarita, Martin J, (2014): La teoría de capacidades en Amartya Sen. EDETANIA 46, Colombia
[Diciembre 2014], Pág. 64
17
Ver en particular la Introducción y el Capítulo I de Amartya Sen: Desarrollo y Libertad. Planeta,
Barcelona, España 1999.
18
Amartya Sen: Desarrollo y Libertad. Planeta, Barcelona, España 1999. Pág. 19

20
con los avances tecnológicos o con la modernización social. El

crecimiento del PNB o de las rentas personales puede ser, desde

luego, un medio muy importante para expandir las libertades de

que disfrutan los miembros de la sociedad. Pero las libertades

también dependen de otros determinantes, como las instituciones

sociales y económicas (por ejemplo, los servicios de educación y

de atención médica), así como de los derechos políticos y

humanos (entre ellos, la libertad para participar en debates y

escrutinios públicos)”.19

Por otra parte, Sen arremete contra el PNB per cápita como

medida del progreso, cuestión que la expresa en los términos de que

“El crecimiento del PNB per cápita, cuyo foco de atención es muy

limitado, es la medida más ampliamente utilizada; centrado en las

mercancías y no en las personas, brinda un indicador de progreso

notablemente desorientador”.20

En su aportación a la propuesta de un índice de progreso social,

Sen destaca la conveniencia de no olvidar que si bien el ingreso puede

ser usado como unidad de expresión del déficit social, la idea de éste,

o del progreso social no puede concebirse adecuadamente solo en

términos de bajos ingresos. Sen ejemplifica esto con el hecho de que

si la baja de la esperanza de vida es una carencia social, ella deberá

estar incluída en la medida del déficit social.21


19
Id.
20
Amartya Sen: Progreso y déficit social: algunas cuestiones metodológicas. En: Meghnad Desai,
Amartya Sen y Julio Bolvinik, “Índice de progreso social. Una propuesta”. UNAM, 1998. Pág. 26
21
Amartya Sen: Progreso y déficit social: algunas cuestiones metodológicas. En: Meghnad Desai,
Amartya Sen y Julio Bolvinik, “Índice de progreso social. Una propuesta”. UNAM, 1998. Pág. 33
21
“Lo que Sen nos enseña –comenta Ferullo- es que la

racionalidad económica no tiene por qué verse reducida a su

dimensión instrumental. La gente atribuye a sus actos no solo el

valor de servir de instrumento para lograr otra cosa (un fin), sino

también, y muchas veces sobre todo, un valor intrínseco”. 22

Entre tanto, Bedoya ha destacado el hecho de que,

“a partir de 1990, el concepto de desarrollo humano se aplicó a un

estudio sistemático de temas mundiales. El trabajo de Amartya

Sen y de otros académicos fundó las bases conceptuales de un

enfoque alternativo del desarrollo humano. Este enfoque define el

desarrollo humano como el proceso de ampliación de las opciones

de las personas y mejora de las capacidades humanas, es decir, la

diversidad de cosas que las personas pueden hacer o ser en la

vida, y las libertades para que las personas puedan vivir una vida

larga y saludable, tener acceso a la educación, a una vida digna, y

a participar en la vida de su comunidad y en las decisiones que los

afecten”.23

En su obra “El nivel de vida”, Sen se refiere a la diversidad de

formas de ver la calidad de la vida, entendiendo que a primera vista

algunas de ellas parecen razonables al primer golpe de vista. “Puedes

ser pudiente sin estar bien. –afirma- Puedes estar bien sin poder llevar

la vida que querías. Puedes llevar la vida que querías sin ser feliz.
22
Ferullo, Hugo (2006): El concepto de pobreza en Amartya Sen. Revista Valores en la Sociedad
Industrial. Año XXIV, No. 66, agosto 2006. Pág. 11
23
Bedoya Abella, Caludia Liliana (2010): Amartya Sen y el desarrollo humano. Revista Nacional de
Investigación - Memorias Volumen 8, Número 13 / enero-junio 2010. Pág. 280
22
Puedes ser feliz sin tener demasiada libertad. Puedes tener mucha

libertad, pero no conseguir demasiado, y podríamos seguir” .24

El enfoque de las capacidades es fundamental en toda la

construcción de Sen para abordar importantes problemas de la agenda

de las relaciones entre población y desarrollo. Partiendo de una

definición de lo que llama “funcionamientos”, en los términos de que

estos representan partes del estado de una persona, en particular, las

cosas que logra hacer o ser al vivir, Sen se enfoca a considerar que “la

capacidad de una persona refleja combinaciones alternativas de los

funcionamientos que ésta pueda lograr, entre los cuales puede elegir

una colección”.25

El enfoque se basa en una visión de la vida en tanto combinación

de varios "quehaceres y seres", en los que la calidad de vida debe

evaluarse en términos de la capacidad para lograr funcionamientos

valiosos.

Los posicionamientos de Sen habrían de tener un impacto

relevante en el surgimiento de la concepción del desarrollo humano.

2.2 El Primer Informe sobre el Desarrollo Humano.

En 1990 el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo

(PNUD) lanzó urbi et orbi su primer informe sobre el desarrollo humano.

El Informe fue presentado por primera vez con el objetivo único de


24
Amartya Sen: El nivel de vida. Editorial Complutense, Madrid 2001. Pág. 2
25
Amartya Sen: Capacidad y bienestar. En: Martha C. Nussbaum y Amartya Sen [Compiladores]. Fondo
de Cultura Económica. México, 1996. Pág. 55-56
23
situar nuevamente a las personas en el centro del proceso de

desarrollo, en términos de debates económicos, formulación de

políticas y promoción.

En un interesante análisis Bedoya ha destacado el

importante rol jugado por el pensamiento de Amartya Sen en la

formulación de la concepción del desarrollo humano:

“El Informe sobre Desarrollo Humano fue creado en 1990 con el

aporte de importantes académicos, especialmente, del

economista hindú Amartya Sen. Su contribución se centra en tres

conceptos fundamentales: libertades, capacidades y agencia; a

partir de estos conceptos se configura una perspectiva del

desarrollo fundada en la idea del aumento de la riqueza de la vida

humana en lugar de la riqueza de la economía en la que las

personas viven. Esta configuración permite determinar una nueva

perspectiva del desarrollo humano”.26

Y más adelante insiste en que “Si bien el trabajo de Amartya Sen

es un esfuerzo académico de varios años, se hace visible cuando

responde a la solicitud de participar en el Informe de Desarrollo

Humano del Programa de las Naciones para el Desarrollo, en 1990”. 27

El Informe parte de una premisa fundamental que se formula en

los términos de que “la verdadera riqueza de una nación está en su

gente”,28 y define al desarrollo humano como


26
Claudia Liliana Bedoya Abella: Amartya Sen y el desarrollo humano. Revista Nacional de Investigación
- Memorias Volumen 8, Número 13 / enero-junio 2010. Pág. 278
27
Bedoya, Ob. Cit. Pág. 279
28
PNUD: Desarrollo Humano. Informe 1990. Primera edición en español: mayo de 1990. Publicado para
el PNUD por Tercer Mundo Editores Bogotá - Colombia 1990. Pág. 31
24
“un proceso mediante el cual se amplían las oportunidades de los

individuos, las más importantes de las cuales son una vida

prolongada y saludable, acceso a la educación y el disfrute de un

nivel de vida decente. Otras oportunidades incluyen la libertad

política, la garantía de los derechos humanos y el respeto a sí

mismo lo que Adam Smith llamó la capacidad de interactuar con

otros sin sentirse «avergonzado de aparecer en público»” 29

El punto central que aborda el Informe es cómo el crecimiento

económico se traduce, o no logra traducirse, en desarrollo humano. El

enfoque central está puesto en las personas y en cómo el desarrollo

amplía su espectro de elecciones.

El Desarrollo Humano es visto como un paradigma

de desarrollo que trasciende el simple aumento o disminución de los

ingresos de un país y se enfoca a crear un entorno en el que las

personas puedan desarrollar su máximo potencial y llevar adelante una

vida productiva y creativa de acuerdo con sus necesidades e

intereses. Con demasiada frecuencia el ingreso es planteado como

sustituto de todas las demás oportunidades del ser humano, ya

supuestamente, el acceso al mismo permite el ejercicio de cualquier

otra opción, pero el concepto de desarrollo humano que se plantea

considera que el ingreso constituye un medio y no un fin en sí mismo.

El Informe de referencia aclara el significado del desarrollo humano en

el sentido de que:

29
PNUD, Ob. Cit. Pág. 33
25
“El término desarrollo humano significa aquí tanto el proceso de

ampliar las oportunidades de los individuos como el nivel de

bienestar que han alcanzado, ayuda a distinguir claramente entre

dos aspectos del desarrollo humano. Uno es la formación de

capacidades humanas tales como un mejor estado de salud o

mayores conocimientos. El otro es la forma como los individuos

emplean las capacidades adquiridas, ya sea para el trabajo o el

descanso”.30

Al analizar el significado y la medición del desarrollo humano se

propone un nuevo índice compuesto.

El Índice de Desarrollo humano (IDH) está pensado como un

indicador enfocado a de determinar el nivel de desarrollo que tienen

los países del mundo. El IDH toma en cuenta tres variables:

1) Esperanza de vida al nacer. Analiza el promedio de edad de las

personas fallecidas en un año.

2) Educación. Recoge el nivel de alfabetización adulta y el nivel

de estudios alcanzado (primaria, secundaria, estudios superiores)

3) PIB per Cápita (a paridad de poder adquisitivo). Considera el

producto interno bruto per cápita y evalúa el acceso a los recursos

económicos necesarios para que las personas puedan tener un nivel de

vida decente.

El índice IDH aporta valores entre 0 y 1, siendo 0 la calificación

más baja y 1 la más alta. El PNUD, en su versión de desarrollo humano,

clasifica a los países en tres grandes grupos:


30
PNUD, Pb. Cit. Pág. 34
26
 Países con Alto desarrollo Humano (“High Human

Development”). Tienen un IDH mayor de 0,80.

 Países con Medio desarrollo Humano (“Medium Human

Development”). Tienen un IDH entre 0,50 y 0,80.

 Países con Bajo desarrollo Humano (“Low Human

Development”). Tienen un IDH menor de 0,50.

Además los Informes se enfocan cada año a algún tema en

particular, -como por ejemplo, la vulnerabilidad social- relacionado con

el desarrollo humano. Estos temas son examinados ampliamente,

analizando no solamente su situación actual, sino que se intenta

proponer acciones para corregir los problemas.

Estos y otros elementos han sido ampliamente tratados en la

literatura especializada al respecto, lo que aquí nos interesa destacar

es que esta propuesta que llega hasta nuestros días aportó

definitivamente a la concepción de desarrollo que está en uno de los

polos de la relación. La noción misma de desarrollo acumula una larga

y multifacética historia, y la que evidentemente se ha instalado en los

estudios de las relaciones entre población y desarrollo es

precisamente la de desarrollo humano sustentable, lo que presupone

inmiscuirnos inmediatamente en la concepción de la sustentabilidad.

2.3 La Conferencia de Rio y la formalización del concepto de

desarrollo sustentable.

27
Entre el 3 y el 14 de junio de 1992, se produjo en Río de Janeiro la

Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el

Desarrollo. Allí se ratificó (Principio 1) que los seres humanos

constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el

desarrollo sostenible, tienen derecho a una vida saludable y productiva

en armonía con la naturaleza, lo cual era consistente con la noción de

desarrollo humano promovida por el Informe del PNUD. “Los seres

humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas

con el desarrollo sustentable. Tienen derecho a una vida saludable y

productiva en armonía con la naturaleza”. 31 En el Principio 3.º de la

Declaración de Río (1992), se adopta la definición de desarrollo

sostenible en los términos de que hay que satisfacer las necesidades

de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de

las del futuro para atender sus propias necesidades. “El derecho al

desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a

las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones

presentes y futuras”.32

El término desarrollo sostenible, perdurable o sustentable se

aplica al desarrollo socio-económico y fue formalizado por primera vez

en el documento conocido como Informe Brundtland, 33 fruto de los

31
Naciones Unidas (1992): DECLARACION DE RIO SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO
CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO.
Recuperado de INTERNET el 23 de diciembre del 2016.
http://www.cedaf.org.do/eventos/forestal/Legislacion/Inst_internac/DECLARACION_RIO.pdf
32
Naciones Unidas (1992), Ob. Cit.
33
Naciones Unidas (1987): Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. 4 de
agosto del 1987.
28
trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de

Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en

1983. El ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse

conceptualmente en tres partes: ambiental, económico y social. Se

considera el aspecto social por la relación entre el bienestar social

con el medio ambiente y la bonanza económica. “Lo que se necesita

ahora es una nueva era de crecimiento económico, un crecimiento que

sea poderoso a la par que sostenible social y medioambientalmente”. 34

La sustentabilidad ambiental, se refiere a la necesidad de que el

impacto del proceso de desarrollo no destruya de manera irreversible

la capacidad de carga del ecosistema. La capacidad de carga es el

nivel de población que puede soportar un medio ambiente sin sufrir un

impacto negativo significativo.

La sustentabilidad social: el fortalecimiento de un estilo de

desarrollo que no perpetúe ni profundice la pobreza ni, la exclusión

social, sino que tenga como uno de sus objetivos centrales la

erradicación de aquélla y la justicia social, y la participación social en

la toma de decisiones, es decir, que las comunidades y la ciudadanía

se apropien y sean parte fundamental del proceso de desarrollo.

La sustentabilidad económica, entendida como un crecimiento

económico interrelacionado con los dos elementos anteriores. En

síntesis, el logro del desarrollo humano sustentable será resultado de

un nuevo tipo de crecimiento económico que promueva la equidad

social y que establezca una relación no destructiva con la naturaleza.


34
Idem. Pág. 13
29
2. De los polos a la relación.

Diez mil años atrás, la revolución neolítica, mediante la

aplicación de técnicas agrícolas y ganaderas, permitió la primera gran

expansión de la especie humana; se calcula que a partir de entonces

la población comenzó a crecer a un ritmo que la duplicaba cada mil

setecientos años. Los indicios más confiables nos permiten suponer

que, para los tiempos del Imperio Romano, poblaban el planeta ciento

cincuenta millones de habitantes, concentrados en lo fundamental en

torno al Mediterráneo (unos 50 millones) y China (otros 50 millones)

Los 50 millones restantes habrían estado dispersos por del resto de la

geografía mundial. La crisis del Imperio Romano se presentó

acompañada por las primeras grandes epidemias que provocaron

despoblación.

En el año 1348 se extiende por Europa la Peste Negra que, de

acuerdo con estimaciones practicadas, pudo haber reducido la

población europea en un tercio. A pesar de ello, hacia el año 1600, la

Tierra había alcanzado casi los quinientos millones de habitantes. A

partir de ese momento se produce la explosión demográfica y la

población empieza a crecer en un ritmo que la duplica cada doscientos

años. En 1800, dos años después de la publicación del Primer Ensayo

sobre el Principio de la Población de Tomás R. Malthus, se alcanzan los

novecientos millones de habitantes. El ritmo se sigue acelerando; en

30
1900 se alcanzan los mil seiscientos millones; en 1960 había tres mil

millones. A mediados de 1999 el mundo saludaba el advenimiento del

ciudadano 6000 millones.35

De acuerdo a los datos aportados por los organismos

especializados de las Naciones Unidas, 36 en su labor sistemática de

evaluación y revisión de las proyecciones de población, en julio del año

2015 la población mundial alcanzó la cifra de 7.3 billones de personas,

lo cual significa que entre el 2003 y el 2015 se incorporó a la población

mundial un billón de personas. Aún en el caso de que los niveles de

fecundidad continuaran disminuyendo, la población mundial alcanzaría

la cifra de 8.5 billones en 2030, 9.7 en 2050 y 11.2 en el 2100, esto,

acorde a la variante media de las proyecciones del organismo

internacional.

En busca de proseguir esta exploración, hay que evidenciar que

el aumento de la población mundial es extraordinario, no obstante que

las proyecciones indican un descenso significativo de la tasa de

crecimiento de la misma. “El crecimiento continuo de la población

hasta el año 2050 es inevitable aun en el caso en que se dé una

decrecimiento acelerado de la fecundidad”.37

35
Juan Francisco Valerio Quintero y Eramis Bueno Sánchez: Población y desarrollo en la historia
demográfica del mundo. Revista Zacatecana sobre Población y Sociedad. No. 17, Zacatecas, 2002.
Recuperado de INTERNET: http;//sociales.reduaz.mx/revista/No17/pd historia demog.htm
36
United Nations: World Population Prospects: The 2015 Revision, Key Findings and Advance Tables.
United Nations Department of Economic and Social Affairs/Population Division. New York, 2015.
37
United Nations, Ob. Cit. Pág. 8
31
El descenso de la tasa de fecundidad, particularmente en los así

denominados países menos desarrollados ejerce un gran impacto en el

ritmo de crecimiento de la población en los últimos cincuenta años.

Se prevé que las tasas de natalidad en esos países continúen

disminuyendo, al tiempo que en los más desarrollados se mantengan

en general constantes. Se estima que las tasas de mortalidad se

mantienen prácticamente constantes. En cuanto a las migraciones

internacionales, el volumen sigue siendo alto. Cuestión que es

valorada como que:

“Tanto la migración interna como la internacional pueden ser

fuerzas positivas para el desarrollo económico y social, en tanto

que ofrecen un mecanismo para reequilibrar los mercados de


32
trabajo en las zonas de origen y de destino y acelerar la difusión

de nuevas ideas y tecnologías. La migración también puede dar

lugar a importantes flujos de remesas a las zonas de origen”. 38

Todo este desenvolvimiento demográfico, si bien se reserva su

propia inercia, ha sido impactado y ha influido, a su vez, sobre diversos

factores sociales, económicos, políticos, culturales, etc., que, en su

momento, fueron considerados como “determinantes” y como

“consecuencias” de los factores demográficos y que, a la postre,

condujeron a la conformación del campo de estudio que hoy en día se

denomina “Población y Desarrollo”, denominación, esta última, a la que

se han agregado los nuevos apellidos de humano y sustentable.

3.1 Determinantes y consecuencias de los factores demográficos:

Su examen inicial desde la teoría económica clásica.

La doctrina del mercantilismo, que dominó el pensamiento

económico en la mayor parte de los países de Europa durante los

siglos xvii–xviii, consideraba ventajoso el hecho de que un país

contara con una población grande y creciente, aunque no faltaron

quienes preferían que la población fuese pequeña pero que, en cambio,

estuviese bien alimentada. Para Adam Smith, el fundador de la

Economía Política Clásica, la población, en términos de su

crecimiento, aparece como beneficiosa para el desarrollo; en cambio,


38
United Nations, Ob. Cit. Pág. 6
33
Malthus asume una posición contraria, pues considera que la

población constituye un obstáculo. En el caso de la teoría económica

marxista la dinámica demográfica es examinada como el reflejo y una

de tantas manifestaciones del modo peculiar de funcionamiento del

sistema capitalista, es decir, se mantiene la hipótesis de que la

acumulación de capital determina las leyes específicas que gobiernan

la reproducción de la población de la sociedad moderna, antes que ver

en ellas la expresión de las “leyes naturales”, eternas y abstractas que

regulan el crecimiento de la población.

El examen de los planteamientos que a favor o en contra del

crecimiento poblacional se realizaron dentro de la teoría económica

clásica constituye un importante punto de partida para avanzar hacia

lo que, a la postre, se habrían de denominar “determinantes y

consecuencias de los factores demográficos”. Entre los determinantes

se examinan aquellos factores que explican el comportamiento de las

variables demográficas: fecundidad, mortalidad y migraciones,

mientras que, con relación a las consecuencias, se examinan los

impactos que sobre las variables económicas ejercen factores

demográficos como el crecimiento de la población, su estructura por

edades y dinámica, así como el comportamiento diferencial de los

diferentes grupos etarios, etc. Los aspectos más relevantes de las

consecuencias se referían a cuestiones tales como:

34
 el impacto que ejercen el crecimiento y el tamaño de

la población, tanto sobre la ocupación como en términos de la

distribución del ingreso;

 el efecto del crecimiento y el tamaño de la población

sobre los cambios tecnológicos y la productividad;

 la influencia del crecimiento y el tamaño de la

población sobre el desarrollo industrial y el tamaño del mercado;

 el efecto del crecimiento y el tamaño de la población

sobre el ahorro y la inversión, tanto pública como privada.

Generalmente se cree que el análisis de la relación existente

entre el tamaño, el ritmo de crecimiento y la estructura de la población

da comienzo con la polémica entre David Ricardo y Roberto Malthus a

propósito de la influencia del precio de las subsistencias sobre los

salarios, i.e., sobre el costo de la mano de obra sobre la acumulación

de capital. No obstante, en la línea de pensamiento que habrá de

cultivar el pastor protestante encontramos como predecesores al

mismo obispo George Berkeley y a Lauderdale; en la que corresponde

al pensamiento clásico propiamente dicho el primero en plantear el

problema con nitidez fue Smith al abordar el problema del salario en la

Riqueza de las Naciones.39 Ahí,40 sostiene que “... la demanda de mano

de obra asalariada aumenta necesariamente con el incremento del

ingreso y del capital de las naciones y no puede aumentar sino en ese

caso”.
39
Adam Smith; Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones; Fondo de
Cultura Económica, Méx., 1979; Cap. VIII.
40
Ibíd., p. 68
35
Convencido de que el incremento de la riqueza, es decir, de la

acumulación de capital, ejerce una influencia favorable sobre la

demanda de trabajo e, indirectamente, sobre la reproducción de los

trabajadores mismos, Smith no tiene el mismo optimismo respecto de

que la pobreza pudiera ejercer el efecto contrario sobre el crecimiento

de la población pues, dice, “La pobreza, aunque, sin duda, desanima

los matrimonios, no los impide totalmente, y aun parece, en cierto

modo, dar pábulo a la procreación”. 41 De manera reaccionaria, en la

medida en que se adscribe al punto de vista y al interés de una fuerza

social opuesta al desarrollo de la producción moderna, los

terratenientes acaparadores de la renta, Malthus ve una amenaza en

esta “irrestricta copulación de esos millones pululantes”. De ahí deriva

que la población se reproduce a una tasa geométrica mientras que la

producción de alimentos lo hace de manera aritmética. Su principal

interlocutor habrá de ser David Ricardo y el campo de la discusión se

ubicará, precisamente, en el resorte que opera como impulsor del

crecimiento de la población: la acumulación de capital. Como bien

señala Cartelier42 “El debate entre Malthus y Ricardo es el de dos

lógicas que se oponen y no puede reducirse a una controversia sobre

los mercados”. Ésta es, más bien, una polémica entre Say y el propio

Malthus y se refiere a la “tesis”, propia de la economía vulgar, como

diría Marx, según la cual “toda oferta crea su propia demanda”. El

ataque de Malthus se dirige contra la tesis ricardiana según la cual

41
Ibíd., p.77
42
Jean Cartelier: Excedente y reproducción., Fondo de Cultura Económica, México, Jan 1, 1981.Pág. 323
36
resulta imposible una sobreproducción general de mercancías. La

discusión puntual de la controversia Ricardo-Malthus pasa por el árido

terreno de la determinación de la tasa de ganancia pero puede

comprenderse muy bien si se explica a partir de su dimensión política.

Para Ricardo, el verdadero problema del crecimiento a largo plazo lo

constituye el comportamiento de la tasa de ganancia; ésta, explica, se

mueve al contrario del salario: las ganancias suben cuando el salario

baja y viceversa. Como el salario natural es “aquél que permite que

los trabajadores se reproduzcan naturalmente uno con otro”, 43 su nivel

debe ser, siempre, Smith lo ha dicho, el nivel de subsistencia, porque

quien recibe un salario mayor reduce su propensión a trabajar. Así, los

salarios solamente pueden aumentar si aumenta el costo de las

subsistencias, es decir, el precio de los alimentos; este aumento, a su

vez, solamente puede ser efecto de la renta del suelo. El interés de

los terratenientes, dirá Ricardo, se opone al progreso de la

acumulación, pues mientras más aumenta el capital más aumenta la

demanda de trabajo; a su vez, el aumento en la demanda de

trabajadores provocará aumentos permanentes de la renta. Con ello, el

terrateniente, sin arriesgar un céntimo, se beneficia de la marcha

general de la acumulación de capital; al mismo tiempo, reduce los

ingresos del capital productivo, mermando las ganancias y, con ello,

reduce la inversión productiva. El punto de vista de Malthus es el

opuesto: los hábitos de consumo de los capitalistas, dice, impiden la

venta total de la producción, por lo que hace falta una demanda


43
Smith, Op.cit., Cap. VII
37
“suplementaria”; para ello están los terratenientes, dispuestos a

efectuar todo el consumo improductivo que el sistema necesite para

que la producción siga su marcha: solamente requieren de cobrar una

renta para cumplir su función.

En medio de este debate, están los “millones de pululantes” cuya

reproducción excesiva es una amenaza para Malthus, peligro que se

frena merced a las guerras o las epidemias y que requiere ser

combatido con medidas apegadas a la moral: reconviniendo a los

jóvenes e irresponsables que contraen matrimonio “sin medir las

consecuencias”. La importancia de las ideas de Malthus reside en el

hecho de que, contrariamente a los economistas clásicos, no acepta

que exista una suerte de mecanismo automático que haga que los

desequilibrios retornen espontáneamente a su forma natural. El peligro

avizorado reclama de una política especialmente orientada a sus fines,

aunque, necesario es decirlo, no fue él quien propuso ningún método

de control a la natalidad. Será Marx quien, en su formulación de las

leyes de la acumulación habrá de vincular de manera coherente, el

vínculo entre la acumulación de capital y la población, que gracias a

los requerimientos que impone el desarrollo tecnológico, convierte de

manera permanente en “supernumeraria” a una masa creciente de

trabajadores los que, a su vez, en competencia con otros, serán un

permanente factor de presión en contra de la elevación de los salarios;

esta será la necesidad primordial que habrá de presidir el tamaño de la

población. Esto le llevará a decir que “La producción capitalista...es,

38
mucho más que cualquier otro modo de producción, una dilapidadora

de seres humanos, de trabajo vivo, una derrochadora no sólo de carne

y sangre, sino también de nervios y cerebro.”44

Ya en el siglo XX, en 1953 las Naciones Unidas sacaron a la luz

pública una primera edición de los Factores determinantes y

consecuencias de las tendencias demográficas, 45 texto al que

consideraron como un “inventario analítico de los actuales

conocimientos e hipótesis acerca de los factores que afectan a las

tendencias de la población y de la influencia de estas tendencias sobre

las condiciones económicas y sociales”. No obstante, considerado de

manera aislada, el planteamiento del tema de los determinantes y

consecuencias de los factores demográficos aparece como un eslabón

inicial del planteamiento y estudio de las interrelaciones y mutua

dependencia entre las variables socioeconómicas y las demográficas,

o dicho de otra manera, entre población y desarrollo social y

económico. Sin embargo, siendo el punto de partida un tratamiento

separado de los polos de la relación no se dio, en esa propuesta, un

tratamiento sistémico en el cual se examinaran dichas relaciones

como un conjunto integrado de factores que se condicionan

mutuamente y que, por tanto, mantienen entre sí complejas relaciones,

mediaciones, etc., que de manera directa o indirecta insinúan los

44
K. Marx., El Capital., T. III, Vol., 6, Siglo XXI Editores, Décimo séptima reimpresión, México 2009. Pág.,
107
45
Naciones Unidas, Factores determinantes y consecuencias de las tendencias demográficas, volumen I,
Departamento de asuntos económicos y sociales, Nueva York: 1978. (ST/SOA/SER.A/50.)
39
efectos de unos elementos sobre otros. 46 Es decir que, de manera

general, los estudios de población están referidos a los vínculos entre

procesos socioeconómicos y poblacionales.

3.2 Una obligada referencia a la transición demográfica.

Un elemento importante en este examen de las relaciones entre

la población y el desarrollo correspondió a la así denominada teoría de

la transición demográfica, que para muchos, constituye uno de los

intentos más destacados en la dirección de elaborar una concepción

teórica sobre las relaciones entre población y desarrollo y a la que los

estudiosos de América Latina no han querido tirar al olvido, como lo

evidenció la realización del V Congreso de la Asociación

Latinoamericana de Población bajo el título de Las transiciones en

América Latina y el Caribe. Cambios demográficos y desafíos sociales

presentes y futuros.47

Mientras tanto, vale señalar, en favor de la vigencia del problema,

que el Comité Especial de la Comisión Económica para América Latina

y el Caribe sobre Población y Desarrollo, desarrolló en el 2013, la

46
Al parecer uno de los pocos intentos de tratar estas relaciones de manera sistémica corresponde a la
OIT a través de su modelo BACHUE. Ver: Rodgers, Gerry, Mike Hopkins and Rene Wery (1978):
Population, employment and inequality. BACHUE – Philippines. An application of economic-demographic
modelling to development planning. International Labour Organisation, 1978.
47
ALAP: Las transiciones en América Latina y el Caribe. Cambios demográficos y desafíos sociales
presentes y futuros. Asociación Latinoamericana de Población. V Congreso. Montevideo, Uruguay, 23 -
26 octubre de 2012. http://www.alapop.org/2009/index.php?
option=com_content&view=article&id=887&Itemid=518

40
primera reunión de la Conferencia Regional sobre Población y

Desarrollo de América Latina y el Caribe, cuyo tema central fue el

Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y

Desarrollo después de 2014, bajo el titulo general “Integración plena

de la población y su dinámica en el desarrollo sostenible con igualdad

y enfoque de derechos: clave para la agenda después de 2014.” 48

Ya a finales del siglo XIX había quedado establecido, primero,

que los niveles de natalidad y mortalidad de la población están

condicionados por factores sociales más que por leyes biológicas y,

segundo, que a lo largo del proceso de desarrollo histórico se producen

profundos cambios cualitativos de los tipos de reproducción de la

población.

Se valora que la definición de regímenes o dinámicas

poblacionales es el primer aporte importante de lo que se ha dado en

llamar teoría de la transición demográfica, cuyo esquema empírico es

el paso de un régimen tradicional de mortalidad y fecundidad elevadas,

a un régimen moderno, de mortalidad y fecundidad reducidas. La

transición demográfica se define como el proceso de una ruptura en la

continuidad del curso del movimiento de la población hasta un

momento determinado.

La hipótesis básica es que las poblaciones tienden a pasar por

ciertas etapas de crecimiento demográfico determinadas por la


48
Ver: CEPAL: Primera Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo. Montevideo,
12 -15 de agosto del 2013. http://www.eclac.org/cgi-bin/getprod.asp?xml=/celade/noticias/paginas/
5/49545/P49545.xml&xsl=/celade/tpl/p18f.xsl&base=/celade/tpl/top-bottom.xsl

41
evolución de la natalidad y la mortalidad. "Como proceso histórico, las

modificaciones se habrían producido en etapas en las cuales, la

mortalidad primero, la fecundidad, después, transitaron gradualmente

de elevados a bajos niveles, que tendieron a reproducir un

crecimiento"49 bajo, nulo o, incluso, negativo.

El elemento común de las concepciones de la transición

demográfica lo constituye una periodización del desarrollo

demográfico en tres o cuatro grandes etapas históricas.

En general se admite que el paso de un estado de equilibrio de

niveles elevados de fecundidad y mortalidad a otro estado de equilibrio

de niveles más bajos de mortalidad y fecundidad, comprende cuatro

etapas:

Primera etapa. Tasas de mortalidad y fecundidad elevadas. La

esperanza de vida al nacer es de menos de 45 años y la tasa de

fecundidad total de más de 6.

Segunda etapa. Las tasas de mortalidad y fecundidad comienzan

a disminuir, la primera antes que la última, La esperanza de vida al

nacer está entre 45 y 55 años, y la tasa de fecundidad total, entre 4,5 y

6.

Tercera etapa. Disminución acelerada de las tasas de mortalidad

y fecundidad. La esperanza de vida al nacer está entre 55 y 65 años, y

la tasa de fecundidad total entre 3 y 4,5.

49
J. Chackiel y J. Martínez: Transición demográfica en América Latina y el Caribe desde 1950. IV
Conferencia Latinoamericana de Población. La Transición Demográfica en América Latina y el Caribe.
Ciudad México, 23 al 26 de marzo de 1993.

42
Cuarta etapa. Tasas de mortalidad y fecundidad bajas. La

esperanza de vida al nacer es de más de 65 años, y la tasa de

fecundidad total, por debajo de 3.50

La transición actual se ha caracterizado por una fuerte

declinación de la fecundidad, en la que han incidido tanto los

descubrimientos biológicos que han aportado conocimientos sobre el

proceso de reproducción y el desarrollo de medios para regularlo,

como el propio desarrollo social y económico que ha caracterizado el

presente siglo.

La transición demográfica fue esbozada como un intento teórico

de interpretación general del proceso de cambio de la población en los

países occidentales.

Como quiera que en sus orígenes la transición demográfica se

refiere a la evolución de la población de los países que atravesaron por

un proceso de industrialización (Europa, Estados Unidos, Canadá,

Japón, etc.) se suscita la cuestión de si la transición demográfica se

refiere a un resumen histórico de la experiencia de aquellos países, o -

lo que es muy importante para nosotros de esta teoría- ha devenido en

una verdadera teoría de población que sobreviene en modelo teórico

explicativo de la situación de todos los países que atraviesan el

proceso urbano-industrial.

50
Ver: Naciones Unidas. La población del mundo para fines de siglo. Estudios Demográficos, No. 111,
Naciones Unidas, Nueva York 1989. Pág. 74.

43
En todo caso, la transición demográfica no es una teoría olvidada

como planteamos al inicio de esta parte del trabajo, y se le reconoce,

como reitera Nuñez Molina, en los términos de que:

La teoría de la transición es, hasta la fecha, una de las

teorías demográficas más completas. Por una parte, se basa en

evidencia empírica sobre el comportamiento de variables

demográficas mensurables y, aunque los países no transiten

homogéneamente por los estadios establecidos, no cabe duda de

que finalmente se observa el comportamiento pronosticado. Por

otra parte, otras teorías demográficas la complementan y

enriquecen al aportar explicaciones sobre los comportamientos

observados.51

De esa falta de homogeneidad en el paso por la transición

demográfica dan cuenta los países de América Latina que en su

totalidad han experimentado este proceso, pero con inicios desfasados

en el tiempo y con ritmos dispares.52

Entre tanto, en los años 80s Dirk van de Kaa y Ron Lesthaeghe

adelantaron la idea de una Segunda Transición Demográfica en los

países industrializados. “La idea de que los países de Europa

occidental y, mutatis mutandis, los otros países industrializados del

51
Gerardo Nuñez Molina: Modelo de transición logística aplicado a la población de México. Notas de
Población N° 101 • julio-diciembre de 2015, Pág. 16
52
Un amplio análisis al respecto puede encontrarse en, CELADE: La nueva era demográfica en América
Latina y el Caribe. La hora de la igualdad según el reloj poblacional. CELADE-División de Población.
Primera Reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de
América Latina y el Caribe, Santiago, 12 a 14 de noviembre de 2014
44
mundo, se enfrentan a una nueva etapa en su historia demográfica, fue

sugerida por primera vez por Lesthaeghe y yo en el año 1986”. 53 Kaa

destaca la caída espectacular de las tasas de fertilidad total en Europa

inmediatamente después de 1965 y como este comportamiento golpeó

inesperadamente a la región inesperadamente.

Esta segunda transición estaría caracterizada por nuevas pautas

familiares que se hacían acompañar por un cambio de valores: en

términos de Inglehart, el auge de valores postmaterialistas y

postmodernos, en términos de Inglehart (politólogo de la Universidad

de Míchigan), según el cual las experiencias formativas configuran los

valores de cada cohorte de edad, y el cambio social tiene lugar de

forma gradual mediante el reemplazo generacional.54

A diferencia de lo que sería la primera transición, esta segunda

incorpora un tercer elemento de gran relevancia en la dinámica

demográfica de nuestros tiempos: la migración. La segunda transición

estaría dada por niveles muy bajos tanto de la fecundidad como de la

mortalidad, previendo niveles de fecundidad inferiores a los de

mortalidad en correspondencia con el envejecimiento poblacional, y un

crecimiento natural negativo. El fenómeno de la migración

53
Dirk J. van de Kaa: The Idea of a Second Demographic Transition in Industrialized Countries. Paper
presented at the Sixth Welfare Policy Seminar of the National Institute of Population and Social Security,
Tokyo, Japan, 29 January 2002. Pág. 3
54
La teoría del cambio de valores materialistas/postmaterialistas desarrollada por Ronald Inglehart ,
aparece en varios de sus trabajos publicados en los años 1971, 1977, 1990 y 1997. Ver: The Silent
Revolution in Europe: Intergenerational Change in Post-Industrial Societies, The Silent Revolution:
Changing Values and Political Styles among Western Publics, Post-Materialism in an Environment of
Insecurity, Culture Shift. In Advanced Industrial Society y Modernization and Postmodernization. Cultural,
Economic, and Political Change.

45
(inmigración) que se habría incrementado a partir de los años 90s

compensaría el desequilibrio poblacional resultante.

Del mayor interés es el relacionamiento que se ha hecho de

ambas transiciones, al menos en el caso de América Latina, con el

fenómeno de la vulnerabilidad sociodemográfica. Dentro de los

cambios demográficos fundamentales sobresalen la transición

demográfica, la transición urbana y la segunda transición demográfica

que apunta como rasgos fundamentales, la postergación de las

iniciaciones nupcial y reproductiva y la transformación de la

institución matrimonial en otra menos formal y más frágil. Se asume

que cada uno de estos procesos contribuyen a configurar los perfiles

de riesgo sociodemográfico relevantes para comunidades, hogares y

personas. Y en ese tenor, devienen en hilo conductor para indagar

sobre la vulnerabilidad sociodemográfica en América Latina y el

Caribe.55

3.3 El referente de los modelos mundiales.

Finalizando la década de los sesentas fue planteado lo que se dio

en llamar la problemática mundial, referida al estado más probable que

deberían alcanzar la humanidad en su conjunto o algunas de sus

regiones dentro del contexto mundial, a horizontes que para ese

momento se consideraban de gran cercanía, como podrían ser el año


55
CEPAL: Vulnerabilidad sociodemográfica. Viejos y nuevos riesgos para comunidades, hogares y
personas. Síntesis y conclusiones. CEPAL, Vigesimonoveno período de sesiones Brasilia, Brasil, 6 al 10
de mayo de 2002. Pags. 7-8
46
2000 o el 2010. Esta cuestión llamaba la atención de diferentes

equipos de especialistas, que se enfocaban desde diferentes visiones,

concepciones, ideología, etc, y que arribaban en sus reflexiones que

iban desde el terror hasta la utopía.

El problema que se planteaba investigar bajo la denominación de

problemática mundial, se visualizaba en los términos de examinar en

un contexto mundial la interrelación e interdependencia de algunos

factores considerados como críticos, entre los que se señalaban el

crecimiento de la población a escala mundial, la producción de

alimentos, la industrialización, el agotamiento de los recursos

naturales, la contaminación, la desigualdad en el desarrollo

económico, entre otros.56

La “problemática” se caracterizaba por algunos rasgos que

merecen destacarse:57

1) Las dimensiones del problema y su alcance o efecto

mundial, i. e. que afecta a todos los países del mundo.

2) La variedad de elementos que incluye, tanto técnicos como

sociales, económicos y políticos, los cuales le daban una gran

complejidad.

3) Las interrelaciones que hay entre ellos, las cuales provocan

que afectar o modificar algunos de los aspectos que entren en la

56
Un planteamiento más amplio y detallado de esta problemática puede encontrarse en, Bueno, E,
(1985): La población en los modelos mundiales. Editorial Ciencias Sociales del Instituto Cubano del Libro,
La Habana, 1985.
57
Bueno E., Ob. Cit. Pág. 26-27
47
problemática, se reflejen de una forma u otra en el conjunto de los

problemas restantes y en las diferentes regiones y países del mundo.

4) La interdependencia entre las posibles soluciones.

5) El carácter de totalidad de la problemática.

Como planteaban los redactores del segundo informe al Club de

Roma, la totalidad de factores constituye un solo síndrome de crisis

global del desarrollo mundial.

Los estudios alrededor de la problemática tenían entre sus

fundamentos teórico-metodológicos alguna variante de análisis de

sistemas, como la dinámica de sistemas,58 la teoría de los sistemas

jerárquicos multinivel,59 los sistemas imput-output60 entre otros.

Se destacaba la importancia creciente que habían adquirido los

temas vinculados al crecimiento de la población y en particular el

reconocimiento de la significación de los cambios demográficos que se

proyectaban para los decenios venideros.

En las investigaciones de la problemática se utilizaban algunas

representaciones más o menos simplificadas del mundo en la forma de

los llamados “modelos mundiales”, que conformaban de una u otra

forma el eje central del instrumental metodológico que servía de base

58
Forrester, Jay W.,: The world Dynamics, Wright Allen Press Inc. Cambridge, Massachussetts, 1971
59
Mesarivic, M. D.,et. al.: Theory of Hierarchical Systems. Academic Press, New York, 1970
60
Leontief, Wasily et. al.: El futuro de la economía mundial (estudio de las Naciones Unidas). Edit. Siglo
XXI, México, 1977.
48
a las referidas investigaciones, y que en buena medida, encontraron en

el lenguaje de las matemáticas su forma de expresión.

Uno de los propósitos de estos modelos que se corrían en una

computadora, con las naturales diferencias entre ellos, era tratar de

hacer más clara, de lo logrado hasta ese momento, la naturaleza e

implicaciones de los diferentes problemas interrelacionados y, si era

posible, descubrir la capacidad de la sociedad para formular y adoptar

políticas de desarrollo socioeconómico en cada uno de los aspectos

considerados, en particular y en conjunto, de acuerdo con las

predicciones de los modelos.

Cobraron especial interés aquellos modelos dinámicos de

simulación que como los diseñados por Jay Forrester, Mihajlo

Mesarovic y otros se planteaban investigar las relaciones entre el

crecimiento de la población, el desarrollo económico, los recursos

naturales, el medio ambiente y otros factores. En esos modelos, que

recibieron la denominación de modelos globales, se daba una atención

relevante al análisis de las consecuencias del crecimiento

demográfico a que conllevan las características demográficas

previsibles de la población.

Entre los modelos más relevantes que tratan explícitamente el

problema poblacional se encontraban: el Modelo “Mundo 2" o la

Dinámica Mundial, el Modelo “Mundo 3" o Los Límites del crecimiento,

el Modelo “La Humanidad en la Encrucijada”, el Modelo Mundial

Latinoamericano de la Fundación Bariloche; y el Modelo SISMO

49
(Sistema de Modelación), proyecto realizado en la ExURSS por un

equipo de investigadores del Instituto de Investigaciones de sistemas

para toda la URSS.61

En estos modelos se destacaban algunos aspectos

fundamentales de carácter metodológico como los siguientes:

a) La comprensión del carácter inevitable de examinar los

fenómenos demográficos en el contexto del desarrollo

socioeconómico.

b) La utilización explícita del enfoque de sistemas y la

modelación de sistemas como instrumentos metodológicos

básicos.

c) El aprovechamiento de los logros que habían alcanzado la

informática y la simulación como medios para la

experimentación sobre la base de modelos en el campo de los

fenómenos socioeconómicos.

Reunido en 1968 en la Accademia Dei Lincei de Roma un grupo

de aproximadamente treinta personas, que incluia a científicos,

educadores, economistas, humanistas, industriales y funcionarios

nacionales e internacionales provenientes de 10 países, fundaron una

61
Dado que el enfoque y análisis de la población y sus factores, así como las conjeturas sobre el futuro
de la humanidad, -dentro de la problemática de lo que denominamos “la población en los modelos
mundiales”- se plantean como un problema sistémico, los tales modelos pueden ser clasificados como
modelos sistémicos. Una investigación centrada en esos modelos que habían sido mayormente
divulgados, y que ponían énfasis especial en aspectos metodológicos tales como el enfoque de sistemas
y el método de modelación, que constituyen instrumentos relevantes en estas investigaciones y una de
sus facetas más importantes, dio lugar a un ensayo sobre “La población en los modelos mundiales”.
publicado en 1985 por la Editorial Ciencias Sociales del Instituto Cubano del Libro.

50
asociación informal conocida por el Club de Roma. El Club de Rome

encargó al Instituto Tecnológico de Massachussets (Por sus siglas en

inglés MIT), la elaboración de un estudio científico sobre lo que dio en

llamarse la problemática mundial. El estudio fue elaborado por un

equipo de académicos entre los que figuraban Donella H Meadows

(biofísica, científica ecológica), Dennis L. Meadows, JorgenRanders y

William W. Behrems. El producto informativo de la investigación generó

un Informe, de gran popularidad que fue lanzado urbi et orbi bajo el

título de “Límites al crecimiento”62, mismo que destacaba cinco

factores fundamentales que determinaban o limitaban el crecimiento

en el planeta tierra, a saber, la población, los recursos naturales, la

producción agrícola, la producción industrial y la contaminación.

Veinte años después los investigadores se referían a este

esfuerzo en términos de que el mismo “Describía las perspectivas de

crecimiento de la población humana y la economía global durante el

siglo siguiente. En él se suscitaron cuestiones tales como: ¿Qué

pasaría si el crecimiento de la población mundial siguiera sin control?

¿Cuáles serían las consecuencias medioambientales si el desarrollo

económico continuara su paso actual? ¿Qué se puede hacer para

asegurar una economía humana que provea lo suficiente para todos y

que además tenga cabida dentro de los límites físicos de nuestro

planeta?”.63

62
Donella H Meadows et. al., : Los límites del crecimiento. Nueva York, Universe Books, 1972
63
Donella H, Meadows, Dennis L. Meadows, JØrgen Randers: Más allá de los límites del crecimiento. El
Pais, Aguilar. Segunda Edición, febrero 1993. Pág. 19
51
Cuarenta y cinco años más tarde seguimos llevando a cuestas

estas interrogantes que marcan en buena medida lo que queremos

entender por vínculos entre población y desarrollo.

3.4 Manifestaciones particulares de las relaciones entre

población y desarrollo: La integración de la población en los planes y

programas del desarrollo y las consecuencias demográficas de

proyectos de desarrollo.

Antes o simultáneamente con el ocurrir de las tres grandes

conferencias mundiales de población (Bucarest 1971, México 1984 y El

Cairo 1994) se dieron dos planteamientos que merecen determinada

atención en este transitar hacia lo que hoy denominamos ejes o nudos

articuladores de las relaciones entre población y desarrollo. Tales son:

 La integración de la población en términos de sus variables

sociodemográficas en la programación y planificación del desarrollo;

 El estudio de las consecuencias demográficas de proyectos

de desarrollo.

Con el énfasis que se venía poniendo en las relaciones entre

población y desarrollo, se incrementó durante cierto lapso la presencia

en los debates y análisis, el de una de sus manifestaciones: la

incorporación de las variables demográficas en los planes y programas

de desarrollo social y económico.64 La importancia de integrar las


64
Ver: Eramis Bueno, Concerns of Planners in Cuba with Regard to Integrating Demographic
Consequences into Development Planning at the Project Level. (artículo). Contribution to the
"WORKSHOP ON ASSESSING THE DEMOGRAPHIC CONSEQUENCES OF MAJOR DEVELOPMENT
52
variables demográficas en dichos planes y programas de desarrollo

experimentó reconocimiento progresivo en los años posteriores a la

celebración de la Conferencia Mundial de Población en 1974 en

Bucarest. “Los planes y programas nacionales de desarrollo deben ser

formulados sobre la base de un enfoque integral que tome en cuenta

las interrelaciones entre la población, los recursos, el medio ambiente

y el desarrollo”.65 Para economías con alto grado de dirección

centralizada e intervención estatal, se hace evidente que la

planificación del desarrollo social y económico constituye una de las

formas más importantes de dicha dirección, especialmente en lo

concerniente a la armonización de la planificación del crecimiento

económico con la necesaria actuación de la población como base de la

actividad económica, y a través de ella la satisfacción de las

necesidades de la población. De esa suerte, en este tipo de

planificación se incluyen como aspectos fundamentales las

respectivas planificaciones de empleo y del nivel de vida.

Bien se adivinaba que un presupuesto indispensable para la

incorporación de la población en la planificación del desarrollo es la

adopción y operacionalización de un verdadero concepto de desarrollo

que no se limite al simple crecimiento económico.

Sin embargo, en general se daba por supuesto que el rápido

crecimiento económico se traducía automáticamente en un nivel de

PROJECTS. New York, December 1-4, 1986.

65
Ver: United Nations, Report of the International Conference on Population, Mexico City, August 1984.

53
vida ascendente para la mayoría de la población, de aquí que las

variables demográficas, con excepción del tamaño de la población y su

tasa de crecimiento, no tenían interés especial en un ejercicio de

planificación.

Por otra parte, hay que decir que no todos los países, y

especialmente muchos de los así llamados en vías de desarrollo,

contaban con estadísticas sistemáticas y confiables de sus

poblaciones respectivas, lo que es una condición importante de la

planificación del desarrollo.

Así, pues, cuando el desarrollo pasa a tomar en cuenta variables

y políticas sociales, incluyendo la generación de empleos, la

satisfacción de las necesidades básicas y las políticas redistributivas,

es decir se pasa a una concepción de desarrollo integral, entonces

arribamos abiertamente a la inclusión del factor población en la

planificación del desarrollo y se toman en consideración las

características demográficas y socio-culturales de la población que

constituyen atributos que deben ser evaluados a fin de orientar

políticas más eficaces.66

Por tanto, la nueva estructura de la planificación reclamaba la

incorporación, con carácter endógeno, de las variables demográficas

en la planificación general del desarrollo, lo cual significa que la

planificación dirigida a satisfacer el empleo, los ingresos y el consumo

debe asimilar el concepto de la población como base de la actividad


66
Ver: E. García, y K. Schmidt, en CELADE, Población y planificación, Seminario sobre métodos y
modelos para computadores, CELADE, Santiago de Chile, 1988.

54
económica, como sujeto y objeto del desarrollo, y por tanto utilizar una

serie de variables demográficas, como la población, la fuerza de

trabajo y los hogares.

Y en esta lógica, la integración de la fuerza de trabajo en la

planificación requiere que la población sea parte de ese ejercicio.

Una reflexión adicional sobre este problema debe reconocer que

la planificación en materia de ingresos y consumo del hogar también

requiere que se incorpore la población o los hogares, o ambos. Esto es

necesario para advertir las consecuencias del desarrollo planeado con

respecto a los niveles de ingresos per cápita o de los hogares o

ambos y a la distribución del ingreso del hogar entre los grupos de

población.

En cuanto al impacto o efecto demográfico de proyectos de

desarrollo, se trataba de una de las dimensiones que destacaba en la

búsqueda de instancias de concreción de las relaciones entre

población y desarrollo, es el énfasis en cuantificar el efecto

demográfico de procesos y proyectos de desarrollo. 67

Se acepta que en el estudio de la naturaleza de los vínculos entre

población y desarrollo se ha dado mayor énfasis a aquella de las

instancias de concreción que hemos identificado como integración del

factor población en la planificación del desarrollo.

67
Había quedado constancia de esto en Eramis Bueno, Efectos Demográficos de Proyectos de Desarrollo:
aproximación al problema. En: Canales J., (Edit.) "Efectos Demográficos de Grandes Proyectos de
Desarrollo" (CELADE-CEPAL) Serie No. 1005. San José, Costa Rica, junio de 1990.

55
En particular, dado el gran número de proyectos de desarrollo

dirigidos hacia las áreas rurales, en los estudios de impactos

generalmente se selecciona este tipo de proyecto. Resulta interesante

observar, que en vista de que una parte significativa de la población

mundial es rural, pobre y de base agrícola, tiene gran sentido estudiar

los proyectos de desarrollo orientados hacia la población rural.

3.4.1 Los proyectos de desarrollo

Los proyectos de desarrollo (generalmente proyectos de

inversión) constituyen acciones sistemáticas, deliberadas y

conscientes que expresan la voluntad de modificar la realidad en pro

del desarrollo; pueden formular de manera concreta los objetivos

básicos de un plan nacional de desarrollo. Tales objetivos pueden ser,

entre otros, los de generación de empleo, satisfacción de necesidades

vitales de la población, de crecimiento económico sostenido y

desarrollo regional equilibrado.

En consecuencia, los proyectos de desarrollo exigen contemplar

las diversas alternativas, previniendo las consecuencias que pueden

producir. Se sabe, por ejemplo, que un proyecto de desarrollo influye

sobre un conjunto social de diferentes formas: puede impulsar o

desalentar las migraciones, multiplicar el empleo, mejorar el ingreso,

coadyuvar al deterioro del medio ambiente, etc.

56
Del impacto poblacional interesaría conocer: cómo los diferentes

componentes del proyecto y su posible evolución pueden tener

incidencia sobre ciertas tendencias demográficas, centrando el

análisis fundamentalmente en aspectos como tamaño, crecimiento,

estructura y movilidad espacial de la población; en qué medida da

respuesta al problema de calidad de vida de la población beneficiaria y

su posible dinámica y, por último, pudiera tratarse de visualizar

aquellos aspectos de población que pueden ser limitantes o

potenciadores del proyecto.68

Debe hacerse la observación de que hay autores que denominan

proyectos de intervención a lo que aquí llamamos proyectos de

desarrollo, considerados como el eslabón final del proceso de

planificación.

3.4.2 Impactos de proyectos de desarrollo

En general el impacto social de un proyecto es referido a los

resultados o efectos observables en los destinatarios, en cuanto a su

contribución para satisfacer necesidades, básicas o no, propiciar el

mejoramiento de las condiciones de vida, promover cambios de

actitudes, condicionantes, aptitudes, comportamientos, mentalidades,

etc.,

68
Ver: Lisette Henriquez A., Manual de identificación y evaluación de proyectos con objetivos de empleo,
población e ingresos, primera parte. Proyecto SECPLAN-OIT-PNUD, HON/87/009, programas de empleo,
Tegucigalpa, Honduras, nov. 1988.

57
Se denomina impacto poblacional de un proyecto de desarrollo al

efecto que éste puede provocar en la modificación de aspectos tales

como la dinámica de la población teniendo como punto de partida la

situación sin proyecto.

En esta línea se distinguen dos tipos de impactos de proyectos

de desarrollo:

 el efecto de un proyecto de desarrollo sobre las tendencias

demográficas de la población, tales como tamaño, crecimiento,

estructura y movilidad espacial, y

 el efecto sobre la “calidad de la vida” de la población en su

conjunto o algunos de sus sectores, tales como las mujeres, los

ancianos, los campesinos, etc.; superación de situaciones de extrema

pobreza y pobreza de la población beneficiada actual y su posible

dinámica.

Es decir, que los proyectos pueden tener efectos no solamente

sobre variables demográficas específicas sino también, y muy

especialmente, sobre determinadas categorías de la población. Tal

vez, inclusive reconociendo el hecho biológico de ser la mujer la

responsable última de los nacimientos y, en consecuencia, de la

reproducción biológica de la sociedad tenga más sentido ligar los

proyectos de desarrollo con la situación de la mujer, que directamente

con la variable fecundidad.

Estamos conscientes de que los planificadores y tomadores de

decisión están urgidos de tomar en consideración las relaciones del

58
desarrollo social y económico y la población sobre los proyectos

específicos con los cuales tienen relación. Esto es particularmente

importante cuando la planificación tiene como fin último satisfacer las

necesidades de la población.

Resulta interesante advertir que la naturaleza del proyecto de

desarrollo puede tener diferentes consecuencias sobre el

comportamiento demográfico y con peso diferente, en función del

contexto global (nacional) del desarrollo y en qué medida afecta los

satisfactores de la población, de suerte que pudiera hablarse de

proyectos de desarrollo “fuertemente influyentes”, “normalmente

influyentes”, “débilmente influyentes”, etc.

3.5 Las conferencias mundiales de población y desarrollo

De los cónclaves mundiales sobre población que han tenido lugar

a lo largo del tiempo, tres destacan por la incorporación explícita, -

bien sea en sus debates, o en los planes de acción que se han derivado

de las mismas- a la problemática de las relaciones entre población y

desarrollo.

Se tiene así que en 1974 se celebró en Bucarest (Rumanía), una

importante Conferencia Mundial de Población, organizada por las

Naciones Unidas, con un carácter intergubernamental y donde

participaron representantes de 135 países. En sus debates se puso

énfasis las relaciones entre los factores de población y el desarrollo.

59
De ella se derivó el ampliamente divulgado Plan de Acción Mundial

sobre Población que incorpora entre sus principios, la afirmación de

que la meta esencial es el desarrollo social, económico y cultural de

los países, subraya el hecho de que los fenómenos demográficos y el

desarrollo son fenómenos interdependientes, y que además, los

objetivos y políticas demográficas han de ser parte integrante

(elementos constitutivos) de las políticas de desarrollo social y

económico.

En este marco es pertinente rescatar el hecho de que el plan de

acción mundial sobre población (PAMP) derivado de la Conferencia

planteó la esperanza de que se derrumbasen las barreras ideológicas y

se hablara del problema demográfico como parte del problema global del

futuro de la humanidad. En ella, por primera vez, se consideraron

cuestiones básicas en materia de población dentro del contexto de las

necesidades comunes de aumentos en los índices deficitarios del nivel

de bienestar de la población, tales como alimentos, educación, empleo,

vivienda y servicios de salud.

Diez años después, tuvo lugar una segunda Conferencia

Internacional de Población celebrada esta vez en la ciudad de México,

y de igual relevancia que la anterior. En ella se confirmó que el

principal objetivo del desarrollo social, económico y humano, del cual

forman parte integrante los objetivos y políticas de población, es

mejorar el nivel y la calidad de vida de las personas. Igualmente

confirmó -tal vez con cierto eufemismo- la vigencia del principio de que

60
la base para una solución efectiva de los problemas de población es,

por sobre todas las cosas, la trasformación socioeconómica y, por

consiguiente, las políticas de población deben ser consideradas

siempre como elemento integrante de las políticas de desarrollo

socioeconómico y nunca como sustitutos de él.69

Como parte de las actividades de esta Conferencia, se realiza una

revisión y ratificación de los aspectos y los acuerdos de la Conferencia

anterior. En la misma se perfeccionó y amplió el Plan de Acción

Mundial sobre Población (PAMP) aprobado en Bucarest, incorporando

de alguna manera, las aportaciones del producto informativo generado

de investigaciones y protocolos estadísticos aportados por los

diferentes los gobiernos. Dentro de la Declaración de la Conferencia

encontraron espacio cuestiones fundamentales relativas las

condiciones de salud y bienestar, el empleo, la educación, entre otros,

y en general, a los derechos humanos individuales y familiares. Se dio

atención también a la cuestión de la cooperación internacional.

La concepción emergente del desarrollo humano y sustentable

fue privilegiada por los análisis y resolutivos de la Conferencia

Internacional de Población y Desarrollo celebrada en el Cairo en 1994,

tercera y última de una serie de encuentros mundiales que

comenzaron a celebrarse en 1974, seguida por una en México en 1984.

69
United Nations, Report of the International Conference on Population, México City, 6-14 August 1984,
p. 7.

61
La Conferencia reivindicó la necesidad de relacionar esta visión

del desarrollo con importantes temas de la agenda social y económica,

hoy asumidos como ejes o nudos articuladores de las relaciones entre

población y desarrollo. “El desarrollo sostenible como medio de

garantizar el bienestar humano, compartido de forma equitativa por

todos hoy y en el futuro, requiere que las relaciones entre población,

recursos, medio ambiente y desarrollo se reconozcan cabalmente, se

gestionen de forma adecuada y se equilibren de manera armoniosa y

dinámica”.70

Efectivamente, con la celebración de la aludida Conferencia, se

ratificó, dio continuidad y profundizó el tratamiento de las relaciones

entre la situación y dinámica demográficas actuales así como las

perspectivas de la población, específicamente en el mundo

subdesarrollado, con el desarrollo, como contexto orgánico que

permita tratar la heterogeneidad de los problemas sociodemográficos

de población tanto de índole cuantitativo como cualitativo. “Los seres

humanos –reconoce el Principio 2 de la Declaración- son el elemento

central del desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida sana y

productiva en armonía con la naturaleza. La población es el recurso

más importante y más valioso de toda nación. Los países deberían

cerciorarse de que se dé a todos la oportunidad de aprovechar al

máximo su potencial. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida

70
Naciones Unidas: Informe de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. El Cairo, 5
a 13 de septiembre de 1994. Naciones Unidas · Nueva York, 1995. Pág. 11

62
adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido, vivienda,

agua y saneamiento adecuados”.71

Una característica distintiva del abordaje de la temática en esta

tercera conferencia estuvo dada por el hecho de haberse instalado

nuevos aspectos en el debate sobre la relación población desarrollo.

Se trata en particular, de la naturaleza del mencionado desarrollo

humano sustentable y del candente problema de hasta qué punto un

necesario crecimiento económico sostenido puede satisfacer las

necesidades de un creciente número de pobladores del planeta sin

erosionar la base de recursos naturales de la que depende el

desarrollo.

Los planteamientos de ésta y anteriores conferencias

presuponen, aunque fuere a nivel teórico, una estrategia de desarrollo

comprensiva de todas las esferas de la vida económica y social que dé

como resultado una distribución más equitativa de los beneficios del

desarrollo y todo ello bajo la consideración de que los verdaderos

obstáculos que se oponen a éste residen, no solamente en la tasa de

crecimiento de la población, sino también en los efectos combinados

de factores como los desequilibrios en la distribución de recursos, así

como en las desigualdades entre países capitalistas desarrollados y

países subdesarrollados y la mala distribución de los ingresos.

Se trata del nuevo paradigma de desarrollo que se pretende

genere un proceso:
71
Naciones Unidas: Informe de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. El Cairo, 5
a 13 de septiembre de 1994. Naciones Unidas · Nueva York, 1995. Pág. 10

63
-centrado en la gente, es decir, capaz de cubrir verdaderamente

las necesidades humanas básicas, entre ellas la garantía del ejercicio

del papel primordial de la gente en la formulación y ejecución de los

programas de desarrollo.

-sustentable, lo que significa que sea socialmente justo y

equitativo así como sostenible desde un punto de vista ecológico.

-autosuficiente, lo que significa que haga uso al máximo posible

de las capacidades propias de los países.

Como lo dejaron reflejar en su análisis Bajraj et al., todos los

asuntos del vínculo entre la población y el desarrollo fueron enfocados

hacia las implicaciones y desafíos que tienen los mismos para las

políticas pública. “Los objetivos y políticas de población –se insiste-

son parte integrante del desarrollo social, económico y cultural, cuyo

principal objetivo es mejorar la calidad de la vida de todas las

personas”.72 Se reivindica, por ejemplo, que los factores demográficos,

ambientales y de erradicación de la pobreza se integren en las

políticas, planes y programas de desarrollo sostenible. 73

3. Los estudios de población y desarrollo.

En correspondencia con las nociones de población y desarrollo

que se han planteado más arriba, y el examen de los vínculos entre

estos dos aspectos, aquí se asumirá que la relación de conocimiento

72
Naciones Unidas, Ob. Cit. Pág. 11
73
Naciones Unidas, Ob. Cit. Pág. 18
64
que el investigador establece con la realidad sociodemográfica y los

vínculos mencionados, ha de reconocer la existencia de perspectivas o

enfoques alternativos que permitan enriquecer las formas de

construcción del conocimiento de dicha realidad. Con ello se busca

contribuir a incorporar formas de pensamiento al respecto de los

vínculos entre población y desarrollo con un carácter transdisciplinario

y pluriversal que favorezcan la cognición, interpretación y teorización

en ese ámbito.

En particular, para orientar una lógica que integre de alguna

manera la heterogeneidad de situaciones problemáticas y políticas

asociadas a su solución, hemos venido desarrollando la propuesta de

establecer tres perspectivas de abordaje de los estudios de población

-separables solamente en un ejercicio de abstracción- que

denominamos perspectiva demográfica, perspectiva económica y una

tercera que ahora convenimos en plantear como un enfoque desde lo

que Bajraj et. al. denominaron “ejes o nudos articuladores entre las

relaciones entre población y desarrollo”. Se reconoce así que los

estudios de población son tributarios de la demografía, la economía, la

sociología, y otras áreas del conocimiento.

4.1 Perspectiva o enfoque demográfico.

65
La perspectiva demográfica proporciona al estudio de la

población una precisión muy atendible respecto a la peculiar manera

en que se dan las relaciones entre población y desarrollo.

Como se ha indicado, esta aproximación a los estudios de

población y desarrollo centra su interés, en buena medida, en los

procesos de reproducción y distribución de la población.

Se denomina reproducción de la población al proceso de

sustitución o renovación de un grupo de personas por otro, que se

produce como efecto de los procesos de natalidad y mortalidad en su

interrelación con otros fenómenos y procesos sociales. (Reproducción

en sentido estrecho).

Se admite también el concepto de reproducción en sentido

amplio, la cual incluye los cambios que se operan en la población por

el movimiento mecánico (migración) al igual que por la llamada

movilidad social, es decir, el desplazamiento de los individuos de un

grupo social a otro (grupos de clases, de profesionales, étnicos, de

instrucción, etc.).

Los procesos de la reproducción natural de la población como

unidad de contrarios tales como natalidad-mortalidad, nupciali-

dad-divorcialidad, movimiento social y espacial de la población,

conforman el factor demográfico en su dinámica. Estos procesos

tienen como efecto una determinada calidad y cantidad de población

66
que se expresa a través de su tamaño, ritmo de crecimiento, número y

composición de las familias, estructura por sexo y edades, estructura

educacional y profesional de los ocupados en las esferas de trabajo

manual e intelectual.

Entre las características cualitativas se incluye también la salud.

El número de migrantes, la dirección y estructura de las migraciones,

la distribución de la población en asentamientos de diferentes tipos,

constituyen también un componente importantísimo del factor

demográfico.

Este reconocimiento de una perspectiva demográfica de los

estudios de población no solo apunta a las investigaciones que

tradicionalmente se han realizado en torno al sistema demográfico en

su conjunto, como en relación a cada uno de sus componentes, en

particular los que dicen relación con la fecundidad, la mortalidad y las

migraciones. Se trata también de la inclusión de los importantes

relacionamientos que se producen entre el comportamiento

demográfico y aspectos como la pobreza, el empleo, el género, y que

contribuyen a que nos refiramos en algún sentido, a la demografía de

la población.

Se aborda, por ejemplo, la demografía de la pobreza, buscando el

entendimiento de las complejas relaciones que se dan entre ese

fenómeno y la dinámica de la población. Se han podido identificar

“hechos que favorecen la adopción de decisiones ya sea para actuar

sobre la pobreza a través de cambios en la dinámica demográfica ⎯es

67
decir suponiendo una relación de causal que va desde la demografía

hacia la pobreza⎯ o para incidir en la dinámica demográfica mediante

un cambio en las condiciones de pobreza ⎯es decir, suponiendo una

relación de causal que va desde la pobreza hacia la dinámica

demográfica. El más relevante de estos hechos ha sido la denominada

«dinámica demográfica de la pobreza»”.74

Otro aspecto sobre el que merece llamarse la atención se refiere

al vínculo que se da entre el crecimiento económico y la dinámica

demográfica, cuestión de particular importancia si se observan las

tendencias que se dan en los así denominados países en desarrollo. Se

trata de destacar aquí el fenómeno conocido como “bono demográfico”

y que apunta al hecho de que aquellos países que han modificado su

estructura de edades en la dirección de contar con una proporción

significativa de su población en edad laboral, pueden ver favorecido el

crecimiento de su ingreso, gracias, entre otros aspectos, a reducción

del gasto en personas dependientes. Naturalmente, el efecto positivo

de este “bono demográfico” dependerá, en buena medida, de la

adopción de políticas públicas efectivas en otras áreas, como puede

ser la del empleo.

En otros términos, el "bono demográfico” se refiere al período en

que se produce un cambio favorable en la relación de dependencia

entre la población en edad productiva (jóvenes y adultos) y aquella en

74
Jorge Rodriguez Vignoli: Pobreza y Población: Enfoques, Conceptos y Vínculos con las Políticas
Públicas con especial referencia a la experiencia y la situación de América Latina. CEPAL/UNFPA,
Reunión de Expertos sobre Población y Pobreza en América Latina y el Caribe 14 y 15 de Noviembre
2006, Santiago, Chile. Pág. 5
68
edad dependiente (niños y personas mayores), con un mayor peso

relativo de la primera en relación a la segunda, relación que además

contribuye a impulsar el crecimiento económico por la vía de

incrementar el ingreso y acelerar la acumulación del capital.

El concepto de “ventana de oportunidades” o “bono demográfico”

–destaca un documento de CEPAL- procuró captar precisamente la

situación de transición del primer efecto de la caída de la fecundidad,

en la que se registran las condiciones más favorables de la estructura

etaria de la población, debido a la baja tasa de dependencia: la

proporción de niños y adolescentes se reduce sin que crezca

significativamente la dependencia de las edades mayores. Se pone

énfasis igualmente en que “En América Latina se ha insistido

reiteradamente sobre la conveniencia de que los gobiernos aprovechen

la “ventana de oportunidades” mediante efectivas políticas de

desarrollo antes de que desaparezcan las ventajas comparativas de la

etapa de baja dependencia”.75

4.2 Perspectiva económica. La población, base de la actividad

económica.

75
Carlos Filgueira y Andrés Peri: América Latina: los rostros de la pobreza y sus causas determinantes.
Proyecto Regional de Población Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) – División
de Población / Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Santiago de Chile, junio de 2004.
Pág. 33
69
Esta perspectiva parte del reconocimiento de la estrecha

relación que existe entre la reproducción de la población y sus

condiciones de vida y trabajo, lo cual conduce al mismo tiempo al

reconocimiento de las múltiples dependencias entre los procesos de

reproducción de la población y otros procesos socioeconómicos.

Esta perspectiva se fundamenta en el hecho de que siendo la

reproducción de las fuerzas productivas condición imprescindible del

desarrollo de la sociedad, se hace necesaria la reproducción de la

fuerza de trabajo como parte fundamental de aquella.

Lo que acaba de acreditar este modo de ver las cosas, es la

concepción de que la población es la base de la actividad económica,

lo cual obedece a que, de una parte un segmento importante de la

misma constituye la fuerza de trabajo, o sea, participa en el conjunto

de recursos con que cuenta la sociedad para producir los bienes y

servicios. Entre tanto, toda la población en su conjunto es

consumidora de esos bienes y servicios. Desde otro ángulo, dado que

el poseedor de la fuerza de trabajo es un ser mortal, para que su

presencia en el mercado de trabajo sea continua es necesario que este

vendedor se perpetúe, como se perpetúa todo ser viviente, por la

procreación; en otras palabras, la reproducción de la fuerza de trabajo

presupone la reproducción de la propia población y, en consecuencia,

la suma de los medios de vida necesarios para la producción de la

fuerza de trabajo incluye los medios de vida de los sustitutos.

70
Si concordamos en que una parte de las fuerzas son retiradas del

mercado de trabajo por desgaste o incapacidad, toca ahora reconocer

que se necesita incluir en aquel monto de medios para la reproducción

los de este grupo de ex poseedores de fuerza de trabajo utilizable en

los procesos productivos.

En esta reproducción deben tomarse en cuenta, además, dos

aspectos específicos. La necesidad de que el poseedor de la fuerza de

trabajo vuelva a “repetir mañana el mismo proceso, en idénticas

condiciones de fuerza y salud”, implica que la reproducción habrá de

incluir aquellos servicios que garantizan la salud del obrero.

Por otra parte, como lo indica Marx, para modificar la naturaleza

humana corriente y desarrollar la habilidad y la destreza del hombre

para una labor concreta, desarrollando y especializando su fuerza de

trabajo, se hace necesaria determinada cultura o instrucción, que a su

vez exige una suma mayor o menor de equivalentes en mercancías. Por

tanto, los gastos de aprendizaje entran en la suma de valores

invertidos en la reproducción. Con referencia al cambio tecnológico

moderno se hace evidente la necesidad de contar con una fuerza de

trabajo capaz de comprenderlo, incorporarlo a sus habilidades físicas e

intelectuales y de aplicarlo consecuentemente.

Hay una doble relación entre recursos humanos y educación. El

vínculo empleo, educación pobreza es ampliamente reconocido, la

educación desempeña, en las condiciones de la sociedad actual un rol

decisivo para prosperar materialmente y ganar movilidad social.

71
De este razonamiento se desprende que la educación deviene en

condición imprescindible para que la población pueda acceder –vía del

proceso de su reproducción- a los beneficios del desarrollo, y a su vez,

al garantizar en calidad los recursos humanos que se requieren para la

producción de bienes y servicios, las economías se situarían en

condiciones de garantizar un desarrollo sostenido mediante una

competitividad basada en el uso más intensivo del conocimiento.

A decir verdad, esta lógica de análisis nos lleva a examinar el

concepto de valor de la fuerza de trabajo, el cual está determinado por

el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción y

reproducción de esta particular mercancía, o en otros términos, es

igual al valor de los bienes y servicios necesarios para asegurar dicha

producción y reproducción que incluye:

a) reconstitución de la fuerza de trabajo activa: parte del valor

consagrado al sustento cotidiano del trabajador durante el periodo en

que aplica su fuerza de trabajo;

b) mantenimiento en inactividad del trabajador: parte del valor

consagrada a la sobrevivencia del trabajador durante sus periodos

inactivos (desempleo, enfermedad, vejez, etc.).

c) reemplazo generacional: parte del valor consagrado a la

producción de un sustituto del trabajador mediante la constitución y

mantenimiento de su progenitura.

La regla hermenéutica de que este valor de la fuerza de trabajo

se concreta, en lo fundamental, mediante su aplicación a un proceso

72
productivo a cambio de un salario, conduce a que el poseedor de la

fuerza de trabajo debería recibir una cantidad de valor suficiente para

sufragar los bienes y servicios que aseguren los tres componentes de

la producción y reproducción de aquélla. En otras palabras, debería

recibir del empleador una masa salarial que represente el costo de

reproducción de la fuerza de trabajo. Dentro de esa masa salarial se

distinguirían dos elementos:

a) el salario directo, o sea la parte del salario total que cubre

principalmente el componente reconstitución de la fuerza de trabajo

activa.

b) el salario indirecto, o sea la parte del salario total destinado a

sufragar el costo del mantenimiento en inactividad y el reemplazo

generacional de los trabajadores.

De todos modos, los así llamados “sectores populares” adoptan

diferentes estrategias de existencia, conceptualizadas como el

conjunto de actividades desarrolladas por los mismos para obtener su

reproducción ampliada en la medida en que supone la combinación de

varios elementos que trascienden las formas capitalistas de

reproducción de la fuerza de trabajo.

De esa suerte, la perspectiva económica de los estudios de

población que aquí identificamos con su asunción como base de la

actividad económica, facilitará abordar el conjunto de problemáticas

asociadas a la participación de la población en los mercados laborales.

73
En esta perspectiva entonces, el análisis de la utilización de la

población como fuerza de trabajo, su participación en los mercados

laborales, posee un papel determinante. La cuestión de una

participación insuficiente de la fuerza de trabajo en dichos

mercados, constituye una de las manifestaciones más importantes

del bajo nivel de vida y una de las principales causas que la

provocan. Cierto es como afirma Guiomar Bay, que “el acceso al

empleo es uno de los principales mecanismos que tiene la persona

para integrarse a la sociedad, no sólo porque produce un sentido de

pertenencia al grupo o entorno social en que se desenvuelve, sino,

también, por ser la principal fuente de ingreso de los hogares en la

mayoría de las familias, con el cual adquieren los principales bienes

y servicios que posibilitan a sus miembros mantener determinado

nivel de vida, acorde a sus expectativas y motivaciones culturales”. 76

En ese tenor, la mirada hacia la población desde la perspectiva

económica, favorece un marco propicio para el análisis de la

convergencia del desarrollo, la crisis social y económica, la situación

sociodemográfica, la utilización de la fuerza de trabajo y los niveles

de vida y pobreza.

Al enfocarnos al hecho de que un altísimo porcentaje de la

fuerza de trabajo no está utilizada en empleos formales bien

remunerados o está subempleada y que el salario recibido en el caso


76
Guiomar Bay: Fuerza de trabajo: características demográficas y condiciones de trabajo en países del
Cono Sur Latinoamericano. Trabalho apresentado no I Congresso da Associação Latino Americana de
População, ALAP, realizado em Caxambú- MG – Brasil, de 18- 20 de Setembro de 2004. Pág. 9
74
de su empleo estable no alcanza a satisfacer las necesidades de la

reproducción del trabajador y su familia, surge la interrogante de

como subsiste la población?:77

a) Una parte importante de esa población vive en condiciones

de miseria y pobreza cuestión que es evidenciada por las

estadísticas mundiales.

b) Unos individuos buscan disminuir al máximo los egresos,

disminuyendo con ello la cantidad y calidad de las necesidades y la

cantidad y calidad de los satisfactores.

c) Otros individuos buscan aumentar los ingresos, no solamente

en el sentido estricto del dinero, sino en el sentido amplio de

satisfactores incluyendo bienes y servicios. Algunos desarrollan

estrategias de inserción en agregados sociales de distinto grado de

amplitud que van desde la familia hasta la sociedad en su conjunto.

Por ejemplo, en el nivel de la familia los ingresos bajos generan

la búsqueda, elaboración o elección de mecanismos que

complementen los medios necesarios para la subsistencia. La unidad

doméstica puede adoptar estrategias que no trasciendan los límites

del control familiar tales como regular el número de hijos, el


77
Torrado S., Sobre los conceptos de "estrategias familiares de vida" y "proceso de reproducción de la
fuerza de trabajo". Notas teórico-metodológicas. Revista "Demografía y Economía", XV:2. México 1981.

75
allegamiento de parientes, la independencia y colaboración

económica de los hijos, la división del trabajo interno, y para el caso

de la fuerza de trabajo agrícola, el conocido éxodo rural-urbano.

76
SEGUNDA PARTE

LOS EJES O NUDOS ARTICULADORES DE LAS RELACIONES ENTRE

POBLACIÓN Y DESARROLLO.

1. Introducción.

A la atención particular que se concede a los tradicionales

problemas sociodemográficos relativos fundamentalmente a los

factores demográficos que intervienen en el crecimiento de la

población, fecundidad, mortalidad y migraciones, y cuestiones

fundamentales como la población como base de la actividad

económica, se han incorporado esos que Bajraj et. al. llamaron ejes o

nudos articuladores de las relaciones entre población y desarrollo, en

la visión de ellos limitados a “la población como origen de los recursos

humanos que intervienen en el desarrollo; la relación entre las

variables demográficas y la equidad social; las influencias recíprocas

de las variables de población y la sustentabilidad ambiental del

crecimiento económico y, finalmente, las relaciones entre población y

gobernabilidad”78 y en estrecha relación con los referidos ejes, “las

áreas temáticas de empleo, pobreza, distribución espacial de la

población y migración internacional”79 y que nosotros ampliamos, sin

pretender agotarlos, a temas como el desarrollo humano sustentable,


78
Bajraj, Reynaldo J., Miguel Villa y Jorge Rodríguez (2000): Población y desarrollo en América Latina y
el Caribe: un desafío para las políticas públicas. CEPAL/CELADE, Santiago de Chile, agosto de 2000.
Pág. 5
79
Idem.
77
el bienestar social, pobreza y vulnerabilidad, desigualdad social y de

género, entre otros.

Ciertamente, después de llevar adelante un análisis crítico de lo

que los investigadores de referencia denominan el enfoque tradicional

sobre los vínculos entre la población y el desarrollo, destacando sus

aciertos, así como aquellos aspectos que cuestionaron el mismo, tanto

por razones conceptuales como prácticas, ellos se enfocan a destacar

lo que a su juicio son los cuatro rasgos que caracterizan la discusión

actual sobre población y desarrollo en la región:

a) la diversificación de la lógica del debate más allá del

encasillamiento tradicional en el crecimiento económico, mediante la

incorporación de otros fundamentos del desarrollo económico y social

que están ligados a las tendencias demográficas, como los recursos

humanos, la equidad social, la sustentabilidad ambiental y la

gobernabilidad;

b) la incorporación transversal de los vínculos de la población

con asuntos cruciales de la agenda social, como el empleo productivo,

la pobreza, el género y la descentralización;

c) la ampliación de los ángulos de análisis, para considerar tanto

el conjunto de variables demográficas (y no sólo el crecimiento) como

la realidad macrosocial y la dinámica de las comunidades, los hogares

y la trayectoria de vida de las personas y,

d) la búsqueda de nuevas maneras de incorporación de las

variables de población en la gestión pública, motivación realzada por

78
la crisis de las modalidades centralizadas y burocráticas de

planificación.80

De modo más general, la propia descripción de los rasgos, que

para ese momento, caracterizaban el debate sobre población y

desarrollo, junto a toda una serie de acontecimientos que han tenido

lugar unos años antes de terminar el pasado siglo, y en lo que va del

presente, parecen recomendar la necesidad de ampliar la visión de los

nudos o ejes articuladores de las relaciones entre población y

desarrollo, a un número mayor de instancias donde se manifiestan

dichos vínculos.

Pese a todo, como un aspecto insoslayable en esa visión, y

aunque al menos en el caso del bienestar social y la pobreza no

constituyen nuevas dimensiones de la problemática, es seguramente

recomendable tomarlos como uno de los puntos de partida a lo que

sucede con esos dos nudos, además del renovado interés que se viene

poniendo en el fenómeno de la vulnerabilidad social. Ellos no son

ajenos además a la serie de acontecimientos referida, entre los que

merecen mencionarse temas que han sido planteados más arriba,

como son el lanzamiento del Primer Informe sobre el Desarrollo

Humano en 1990, la Conferencia de Rio y la formalización del concepto

de desarrollo sustentable y la Conferencia Mundial de Población y

Desarrollo del Cairo.

Cierto es entonces que deben señalarse otros hechos que han

enriquecido la visión de los ejes o nudos articuladores tales como:


80
Bajraj, Reynaldo J., Miguel Villa y Jorge Rodríguez, Ob. Cit. Págs. 8-9
79
 El enfoque de derechos hacia los problemas de

población y desarrollo.

 El paso de la concepción de mujer en el desarrollo al

de género en el desarrollo.

 Los objetivos del desarrollo del milenio.

 La irrupción de la noción de trabajo decente.

 El llamado a la hora de la igualdad.

2. El tema recurrente del bienestar y la pobreza. Incorporación de la

vulnerabilidad social.

Los temas del bienestar, la pobreza y el más reciente de la

vulnerabilidad social, ocupan un lugar central en cualquier visión de

las relaciones entre población y desarrollo. Tres aspectos parecen

enriquecer la concepción de los ejes o nudos articuladores de dichas

relaciones, 1) lo que se ha analizado anteriormente sobre la aportación

de Amartya Sen al enfoque del bienestar y la pobreza, en estrecha

relación con la noción misma del desarrollo humano desde que fue

promovido por el PNUD; 2) el avance hacia el enfoque multidimensional

de la pobreza, y 3) los diferentes posicionamientos sobre la

vulnerabilidad social.

En lo que a pobreza se refiere, precisa destacar que Sen no

rechaza el impacto que ejerce el ingreso sobre la pobreza, en lo que

insiste es en la necesidad de tomar en cuenta otros aspectos relativos

a la cuestión de las capacidades. “La perspectiva de la pobreza basada

80
en las capacidades no entraña el rechazo de la razonable idea de que

la falta de la renta es una de las principales causas de la pobreza, ya

que la falta de renta puede ser una importante razón por la que una

persona pueda estar privada de capacidades”. 81 “De hecho –subraya- la

falta de renta predispone claramente a llevar una vida pobre”. 82

Sen plantea tres puntos que a su entender favorecen el enfoque

de la pobreza desde las capacidades. Ellos son:

1) La pobreza puede identificarse de forma razonable con

la privación de capacidades; el enfoque centra la atención en las

privaciones que son intrínsecamente importantes (a diferencia de

la renta baja, que sólo es instrumentalmente importante).

2) Hay otros factores que influyen en la privación de

capacidades –y, por lo tanto, en la pobreza real— además de la

falta de renta (la renta no es el único instrumento que genera

capacidades).

3) La relación instrumental entre la falta de renta y la

falta de capacidades varía de unas comunidades a otras e incluso

de unas familias a otras y de unos individuos a otros (la influencia

de la renta en las capacidades es contingente y condicional). 83

Por ende, todas estas características hacen que, el enfoque de

las capacidades de Sen sea uno de los elementos contribuyentes al

surgimiento y desarrollo del enfoque multidimensional de la pobreza.

Haciendo referencia los trabajos de Sen, un análisis de la CEPAL


81
Amartya Sen: Desarrollo y Libertad. Planeta, Barcelona, España 1999. Pág. 114
82
Idem.
83
Sen, Ob. Cit. Págs. 114-115
81
reconoce que “en el enfoque de capacidades se critican las

perspectivas de medición de pobreza basadas solamente en los

recursos, dado que la disponibilidad de recursos no brinda información

sobre las cosas que las personas pueden hacer, o hacen

efectivamente, con esos medios. De este modo, las capacidades

indicarían las posibilidades o los grados de libertad que las personas

tienen para alcanzar determinados funcionamientos, como estar bien

nutrido, obtener empleo y educación, o vivir sin sentimientos de

humillación ni vergüenza. En esta lógica, la pobreza es la incapacidad

de lograr ciertos funcionamientos básicos”.84

Como lo señala el propio Sen, el enfoque de la pobreza desde la

perspectiva de las capacidades es inevitablemente multidimensional,

en tanto existen distintas capacidades y funcionamientos que tenemos

razón en valorar.85

2.1. Avance hacia el enfoque multidimensional de la pobreza.

Más allá de un contexto concreto de análisis, sería cuando menos

pretencioso intentar una definición de pobreza tan universal que se

convirtiera en un instrumento ad hoc para abordar la diversidad y

complejidad de problemas que la misma involucra. La definición de lo

que es la pobreza, sus rostros, naturaleza, causas, consecuencias, etc.

no son una cuestión trivial. En tanto objeto de estudio, es de aquellos

que aparecen como una construcción que sirve de entorno de


84
CEPAL: La medición multidimensional de la pobreza. Duodécima reunión del Comité Ejecutivo de la
Conferencia Estadística de las Américas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Pucón (Chile), 24 a 26 abril de 2013. Pág. 4
85
Amartya Sen: Social exclusión: concept, application, and scrutiny. Social Development Papers No. 1.
Office of Environment and Social Development Asian Development Bank June 2000. Pg. 4
82
referencia a múltiples elementos y relaciones entre ellos de diferente

naturaleza, que deben ser cuidadosamente seleccionados en función

del alcance de una investigación o discurso determinados. Lo anterior

debido al siguiente razonamiento: Para determinados fines la

aplicación de algún enfoque presentará limitaciones, para otros,

enfoques más abarcadores pudieran no resistir la cuantificación y

medición, al menos con los instrumentos desarrollados hasta el

presente; se trata de la naturaleza misma de los fenómenos sociales.

Por otra parte y en otro orden de cosas, casi todo el mundo tiene una

percepción más o menos clara de lo que es la pobreza. Los unos

porque la padecen, otros porque le temen, la tienen como objeto de

estudio, tal vez otros, porque ven en la sensibilidad social del

fenómeno un elemento de oportunidad a tomar en cuenta en cualquier

propuesta política. Desde cada una de estas percepciones se ha

abonado a su definición, explicación de sus causas y determinación de

sus consecuencias. Hay en particular una abundante literatura que da

cobertura a todo tipo de propuestas de enfoque y medición.

“La conceptualización teórica de la pobreza –refiere Batthyany-

es y será motivo de arduas discusiones. Esto se debe

fundamentalmente a que el concepto está construido desde una

perspectiva puramente analítica, dirigida a reflejar las carencias en la

satisfacción de un determinado conjunto de necesidades consideradas

básicas para el desarrollo de la vida en sociedad”. 86


86
Karina Batthyany: Pobreza y desigualdades sociales. Una visión desde el género Pap.
poblac vol.14 no.57 Toluca jul./sep. 2008. Pág. 194

83
Para muchos expertos, la pobreza constituye un síndrome

situacional en el que se asocian el infraconsumo, la desnutrición, las

precarias condiciones habitacionales, bajos niveles educativos, una

inserción laboral inestable, actitudes de desaliento y apatía, y poca

participación en los dispositivos de integración social disponibles.

La pobreza tiene un correlato con la situación de aquellos

hogares que no logran reunir, en forma relativamente estable, los

recursos necesarios para satisfacer las necesidades básicas de sus

miembros, los que por esa razón se ven expuestos a un déficit en su

desarrollo físico y psicológico, y a insuficiencias en el aprendizaje de

habilidades socioculturales, que pueden incidir en una reducción

progresiva de sus capacidades de obtención de recursos, activándose

de este modo los mecanismos reproductores de la pobreza.

Tradicionalmente la medición de pobreza se ha realizado con

base en dos métodos:

El método directo de pobreza estructural o de Necesidades

Básicas Insatisfechas (NBI) y

El método indirecto de Línea de Pobreza (LP).

Ambos responden a enfoques conceptuales diferentes, al punto

que no constituyen, en realidad, formas alternativas de medir la misma

cosa, sino que representan dos concepciones distintas de la pobreza.

Los dos revisten gran interés y contribuyen al diagnóstico de la

pobreza; ambos métodos suponen una definición de la pobreza objetiva

y absoluta.

84
Un hogar se identifica como pobre por necesidades básicas

insatisfechas cuando presenta carencias en alguno de las siguientes

condiciones: niveles críticos de hábitat de los hogares, como

hacinamiento crítico, viviendas inadecuadas, de insuficiencia en el

acceso a la educación básica y una potencial incapacidad de los

hogares, con una alta proporción de miembros inactivos y por

consiguiente una alta dependencia económica, de obtener ingresos

suficientes para una subsistencia adecuada, debido a la desventaja

ocupacional que significa la falta de educación del jefe del hogar.

El método de LP identifica a un hogar o individuo como pobre o no

pobre, a partir de considerar si sus ingresos cubren o no el costo de

una canasta básica de consumo, la cual está constituida a su vez, por

una canasta básica alimentaria (CBA) y otra de bienes y servicios no

alimentarios (CNA).

Este método se vincula a la concepción relativa a que la

reproducción de la población requiere que las personas satisfagan un

conjunto de necesidades que pueden ser, entre otras, básicas,

complementarias, materiales y espirituales.

La satisfacción de las necesidades va de un extremo en que las

personas y sus hogares satisfacen todas sus necesidades, a otro en

que las personas no llegan a cubrir sus necesidades más elementales.

Un arreglo metodológico desarrollado a partir de la toma en

cuenta simultánea de los dos enfoques de medición aludidos ha dado

85
lugar al método integrado de medición de la pobreza (mip) que define

en primera instancia tres grupos de pobres:

a) los que son pobres por ambos métodos;

b) los que lo son sólo por el de necesidades básicas

insatisfechas; y

c) los que lo son solamente por la “línea de pobreza”.

Los primeros suelen llamarse pobres crónicos mientras que los

segundos y terceros se denominan pobres inerciales y pobres

recientes respectivamente.

En buena medida la pobreza es un reflejo del comportamiento del

mercado de trabajo.

Cuando los niveles de ingreso son muy bajos y resultan

insuficientes para adquirir la canasta básica alimenticia, el grupo

familiar se encontrará en situación de indigencia o de pobreza

extrema.

Por otra parte, no está demás distinguir entre pobreza absoluta y

relativa.

La pobreza absoluta parte de que los seres humanos requerimos

un mínimo para sobrevivir y se refiere a los hogares o a las personas

que no pueden satisfacer las necesidades alimentarias mínimas para

subsistir, cualquiera sea el contexto en el que vivan.

La pobreza relativa se basa en la posición de personas o familias

en comparación o relación con otras de una misma comunidad.

86
Entre tanto, a partir de la primera década de este siglo se ha

venido desarrollando lo que se ha dado en llamar el enfoque

multidimensional de la pobreza, que quedó plasmado en el Reporte

sobre el desarrollo mundial del 2001, lanzado por el Banco Mundial. En

el Reporte se mide la pobreza en función de tres aspectos:

oportunidad, potenciación y seguridad. El Banco Mundial incluye

también la dimensión de las capacidades87.

Estas cuatro dimensiones se describen brevemente como sigue.

La oportunidad refleja el ingreso individual, el consumo y el nivel de

desigualdad de una sociedad; la potenciación refleja la participación

individual en la adopción de decisiones y queda fortalecida por la

descentralización, la transparencia y la obligación de rendir cuentas

en todos los aspectos de la gobernabilidad, incluido el ordenamiento

de los recursos naturales; la seguridad refleja el grado de protección

individual contra sacudidas económicas y violencia personal. Las

capacidades reflejan el nivel de alfabetización y de salud del individuo.

En general el enfoque multidimensional de la pobreza con

diferentes matices se ha venido desarrollando tanto por organismos

87
UNFPA (2001): Estado de la Población Mundial 2001. New York. Pág. 30

87
internacionales,88 como por estudios a nivel de países 89. De esa

manera, el Informe 2010 sobre el Desarrollo Humano90 presenta el

Índice de Pobreza Multidimensional, que complementa a los índices

basados en medidas monetarias y considera las privaciones que

experimentan las personas pobres, así como el marco en que éstas

ocurren. El índice identifica una serie de privaciones en las mismas

tres dimensiones del IDH y muestra el número de personas que son

pobres (que sufren privaciones) y el número de privaciones con las que

usualmente vive una familia pobre.

Si estamos de acuerdo con las argumentaciones anteriores,

bastará añadir que la extendida tesis de la multidimensionalidad de la

pobreza es relacionada por muchos especialistas con las aportaciones

de Amartia Sen91.

De manera que el concepto de pobreza tiene dimensiones

económicas, culturales, espirituales, etc., e implicaciones de diferente


88
En julio de 2010, la Iniciativa de Oxford sobre la Pobreza y el Desarrollo Humano (OPHI) de la
Universidad de Oxford presentó junto con la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) una nueva forma de medir la pobreza, que plantea
una visión “multidimensional” de las personas que viven en la pobreza y que, según sus creadores,
podría ayudar a asignar recursos de desarrollo de forma más efectiva. El IPM sustituye al Índice de
Pobreza Humana, que ha venido formando parte de los Informes sobre Desarrollo Humano anuales
desde 1997. Los resultados aportados por el Índice de Pobreza Multidimensional se dieron a conocer en
el foro político de Londres y en línea en el sitio web de la OPHI.

89
Ver por ejemplo: Arim, Rodrigo y Andrea Vigorito (2007): Un análisis de la pobreza multidimensional en
Uruguay 1991-2005. Instituto de Economía. Serie Documentos de Trabajo DT 10/06, marzo 2007.
Uruguay.

90
PNUD (2010): Informe sobre el desarrollo humano 2010. La verdadera riqueza de las naciones:
Caminos al desarrollo humano. Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Pág. 105

91
Ver por ejemplo: Boltvinik, J., 2003: Conceptos y medición de la pobreza. La necesidad de ampliar la
mirada. Papeles de Población, octubre/diciembre 038. Universidad Autónoma de Estado de México. Pp.
9-25

88
naturaleza, en donde, lo económico que suele ser determinante,

interactúa con otros factores. En ese tenor, pudiera decirse que la

pobreza no sólo se refiere a la carencia de recursos monetarios para

acceder a bienes y servicios en un mercado, sino también a un

conjunto de factores como la dificultad para ganarse la vida, la

dependencia, la falta de poder y de voz, la ignorancia, el desempleo, la

enfermedad, la tristeza, la humildad, la desnutrición, la mendicidad, la

angustia, la falta de oportunidades, la pereza y el conformismo. Y

mirando hacia los múltiples esfuerzos por definirla, la pobreza se

vincula a todas estas carencias sociales e individuales (educación,

salud, trabajo) que tienen relación con la vulnerabilidad y

susceptibilidad de los pobres ante los riesgos.

2.2 El tema de la vulnerabilidad.

Por otra parte, al tiempo que se avanza en el desarrollo e

implementación del enfoque multidimensional, ha ido ganando espacio

tanto desde el punto de vista conceptual como metodológico, la

identificación de situaciones de vulnerabilidad social que acompañan o

complementan el tratamiento de la problemática de la pobreza. La

identificación de situaciones de vulnerabilidad responde a una nueva

mirada sobre los problemas sociales. Esta mirada no se concentra en

la situación consumada de pobreza, sino que pretende poner en

evidencia circunstancias más complejas que si bien se acercan al

estado de pobreza, no necesariamente se detectan con los métodos

89
de medición desarrollados en la mayor parte de los trabajos publicados

en la literatura especializada.

Vulnerabilidad no es exactamente lo mismo que pobreza si bien

la incluye. La pobreza hace referencia a una situación de carencia

efectiva y actual, a vulnerabilidad es un concepto más dinámico y más

abarcativo que trasciende esta condición proyectando a futuro la

posibilidad de padecerla a partir de ciertas debilidades que se

constatan en el presente.92

Entre tanto, la noción de “grupo vulnerable” se generalizó y, al

perder especificidad, se convirtió en sinónimo de “poblaciones

objetivo” para las políticas públicas transectoriales

Pobreza y vulnerabilidad. Grandes grupos de personas que no se

hallan en situación de pobreza, de acuerdo a los criterios

metodológicos establecidos, encuentran que su situación social y

económica es extremadamente frágil, e inestable. Pueden caer en la

pobreza aunque no necesariamente cristalizarse allí. Esta situación

puede asociarse a lo que se conoce como vulnerabilidad social.

De acuerdo con Gustavo Busso, el debate sobre la vulnerabilidad

social captura complejamente tres dimensiones:

1) El avance de la globalización y el nuevo modelo de desarrollo,

que han inducido cambios sociales estructurales y que entrañan

oportunidades y riesgos, ganadores y perdedores, reforzamiento y

92
N.B. Perona y G.I. Rocchi, Vulnerabilidad y Exclusión Social. Una propuesta metodológica para el
estudio de las condiciones de vida de los hogares, Kairos, 8 , (2001).

90
obsolescencia de capacidades, más control sobre varias dimensiones

del entorno y mayor volatilidad y complejidad de otras.

2) la sensación de inseguridad y desprotección ante los

riesgos .reflejada en encuestas de opinión y confirmada por numerosos

indicadores. y la evidencia de un debilitamiento de la capacidad de

respuesta (estatal, comunitaria, de hogares y personas) se capta con

la noción de vulnerabilidad social, que deviene “signo” de la época.

3) se incorpora la dimensión relativa a los contenidos específicos

relacionados con carencia u obsolescencia de activos. En este caso, la

noción de vulnerabilidad se usa para analizar y relevar las

desigualdades de origen y de trayectoria que influyen sobre el

desempeño social (y por ende sobre la pobreza), lo que dirige las

políticas sociales hacia la habilitación por sobre la asistencia. Con los

aportes y distinciones de estas corrientes, se analiza la dinámica

demográfica nicaragüense y sus riesgos actuales y futuros

Parece ser que las visiones actuales sobre la vulnerabilidad dicen

relación con exámenes del tema que se promovieron desde finales de

los años ochentas del pasado siglo, y de ahí hasta nuestros días. Ya en

1989 Chambers se refería a la vulnerabilidad en los términos de “la

exposición a contingencias y tensión, y la dificultad para afrontarlas.

La vulnerabilidad tiene por tanto dos partes: una parte externa, de los

riesgos,93 convulsiones y presión a la cual está sujeto un individuo o


93
“Generalmente los enfoques provenientes de las ciencias naturales e ingenieriles intentan en su noción
de riesgo buscar las relaciones sistémicas entre, por un lado, la amenaza (por ejemplo de un peligro
natural) y la propensión (o vulnerabilidad) y por otro lado la capacidad de superación (o resiliencia),
enfocándose en el grado de probabilidad y las consecuencias potenciales de un evento”. (Martin Coy:
LOS ESTUDIOS DEL RIESGO Y DE LA VULNERABILIDAD DESDE LA GEOGRAFÍA HUMANA. SU
91
familia; y una parte interna, que es la indefensión, esto es, una falta de

medios para afrontar la situación sin pérdidas perjudiciales.”94 Pero

antes ya Bohle et al. habían enlazado el tema con uno de las aspectos

que parecen esenciales en el enfoque de la vulnerabilidad: el riesgo.

“el riesgo de exposición a las crisis o convulsiones; el riesgo de una

falta de capacidad para afrontarlas; y el riesgo de sufrir consecuencias

graves a causa de ellas, así como de una recuperación lenta o

limitada”.95

“En esencia, -destaca un documento de Naciones Unidas - la

vulnerabilidad puede definirse como un estado de elevada exposición

a determinados riesgos e incertidumbres, combinado con una

capacidad disminuida para protegerse o defenderse de ellos y hacer

frente a sus consecuencias negativas. La vulnerabilidad existe en

todos los niveles y dimensiones de la sociedad y es parte integrante

de la condición humana, por lo que afecta tanto a cada persona como

a la sociedad en su totalidad”.96

RELEVANCIA PARA AMÉRICA LATINA. Población & Sociedad, ISSN 0328-3445, Nº 17, 2010, pp. 9-28)

94
R. Chambers: Vulnerability, Coping and Policy, en IDS Bulletin, vol. 20, nº 2, 1989 (monográfico:
Vulnerability: How the Poor Cope), Institute of Development Studies, University of Sussex, Brighton
(Inglaterra), abril, pp. 1-7. Ver también: R. Chambers: Poverty and Livelihoods: Who’s Reality Counts? DP
347, Institute of Development Studies. 1995

95
H. G. Bohle, T. E. Downing y M. J. Watts: Climate Change and Social Vulnerability. Toward a Sociology
and Geography of Food Insecurity, en Global Environmental Change, nº 4, 1994, vol. 1, Butterworth-
Heinemann Ltd, Oxford, pp. 38.

96
Naciones Unidas: Informe sobre la situación social en el mundo, 2003. Vulnerabilidad social: Fuentes y
desafíos. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales. Naciones Unidas, Nueva York, 2003. Pp. 8

92
El examen de una relativamente extensa literatura sobre el tema

permite constatar que la construcción de modelos teórico-

metodológicos basados en la noción de vulnerabilidad estaría

deviniendo en una importante contribución a la interpretación de los

fenómenos de pobreza y desigualdad que persisten como una

maldición en América Latina.

La aproximación al tema de la vulnerabilidad desde los estudios

de población y desarrollo, parecería tener, en múltiples casos un

vínculo con el análisis de la pobreza97 y, como referente de partida el

planteamiento hecho desde el Banco Mundial por Caroline O. Moser. 98

Vale mencionar, que a partir de los trabajos de Carolina E. Moser se

produjo un enfoque diferente de la vulnerabilidad, planteada hasta

entonces en relación a los así llamados grupos vulnerables, para

acercar el tema hacia la cuestión de los activos y las desventajas

sociales. Simultáneamente, o siguiendo esta ruta, se han realizado

valiosísimos aportes, como los producidos por especialistas de la

CEPAL99, y que ponen el énfasis en las vulnerabilidades social,

demográfica y ambiental, tanto en lo concerniente a un examen

teórico-metodológico de la problemática, como aquellos que se dirigen

a determinadas regiones y países o bien a grupos específicos como la

juventud, y las personas de la tercera edad.

97
Ver por ejemplo: United Nations: Rethinking Poverty. Report on the World Situation 2010. Department
of Economic and Social Affairs. New York, 2009
98
Caroline O. N. Moser: The Asset Vulnerability Framework: Reassessing Urban Poverty Reduction
Strategies. World Development. Vol. 26, No. 1, pp. 1-19, 1998. Elsevier Science Ltd.
99
Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
93
No es algo nuevo decir que el complejo y multifacético problema

de la pobreza guarda estrecha relación con el tema emergente de la

vulnerabilidad social, bien para distinguirlo de ésta, o para abordar su

complementariedad, cuestión que se concreta en al menos dos

aspectos. Los grupos pobres sufren intensamente una mayor

vulnerabilidad social a la que están expuestos la mayoría de los

hogares de América Latina, y, en relación con esto, se asume que el

enfoque de la pobreza, es insuficiente para comprender las complejas

situaciones que aparecen en el contexto del patrón de desarrollo

consolidado en las últimas décadas en los países de la región.

El asset/vulnerability framework planteado por Caroline Moser100,

se centra en las relaciones entre la pobreza y las características de

los hogares y su entorno. Según esta concepción los pobres hacen

frente a su situación precaria por la vía de recurrir a sus activos

tangibles (trabajo, capital humano101, vivienda) o intangibles

(relaciones domésticas y capital social) 102 y, segundo, resalta el papel

de los activos de los pobres y no el de sus pasivos, lo que sugiere que

las políticas apropiadas para salir de la pobreza y enfrentar las crisis

100
Moser, Caroline O. N. (1998): Reassessing urban poverty reduction strategies: The asset vulnerability
framework. WORLD DEVELOPMENT. Vol 26 (January 1998), No 1, pp 1-19. The World Bank,
Washington D. C. http://www.tessproject.com/products/seminars&training/seminar%20series/
Assets_Materials/Reassessing_Urban_Poverty_Reduction_Strategies.pdf
101
La mayor parte del capital humano se forma con la educación o la capacitación, que incrementan la
productividad económica de una persona, es decir, le permiten obtener ingresos más altos. Los
gobiernos, los trabajadores y los empleadores invierten en capital humano dedicando dinero y tiempo a la
educación y la capacitación (acumulación de conocimientos y aptitudes). Como toda otra inversión, la
inversión en capital humano exige sacrificios. La gente está de acuerdo en realizarlos si considera que, a
cambio, va a obtener mayores ingresos en el futuro. (Banco Mundial, 2000a)
102
Ob. Cit. Pág. 21
94
socioeconómicas deben promover el uso de los primeros. Cabe

destacar que más que proponer una definición de activos, Moser define

categorías para los activos de las personas (mujeres, hombres y

niños), hogares y comunidades pobres de las zonas urbanas en función

de un quíntuple "marco de vulnerabilidad de los activos".

Conviene rescatar aquí el planteamiento de John Toye relativo a

que si se mira a los pobres como agentes y no como víctimas, se

requeriría conocer mucho más sobre cómo actúan, y qué hacen en las

diversas situaciones de vulnerabilidad y pobreza 103.

El énfasis que se pone en reconocer la relevancia de los activos

surge del cuestionamiento que se hace a muchas intervenciones

dirigidas a combatir la pobreza y que actúan esencialmente sobre los

ingresos, despreocupándose de los mecanismos, factores,

características y oportunidades que tienen, adquieren o reciben los

actores para consolidar su inserción socioeconómica.

Attanasio y Székely por su parte, apuntan que los activos

relevantes para los pobres son aquellos que "permiten generar

ingresos" y que éstos son una función de la combinación de cuatro

elementos decisivos, a saber:

i) El acervo de activos generadores de ingresos que posee una

persona,

ii) La tasa a la que se utilizan dichos activos para producir

ingresos,
103
Boltvinik, J., y Araceli Damian (2005): La pobreza en México y el mundo. Realidades y desafíos. Siglo
XXI, Segunda Edición. México. Pág. 85

95
iii) El valor de mercado de los activos generadores de ingresos,

iv) Las transferencias y legados independientes de los activos

generadores de ingresos poseídos104.

De la manera como es entendida y desarrollada conceptualmente

la vulnerabilidad en los trabajos de Moser, Attanasio y Székely se

desprende que la mayor debilidad objetiva de los pobres para enfrentar

su supervivencia cotidiana y los efectos de las crisis económicas,

podría ser contrarrestada con una administración de los activos

disponibles, independientemente de lo escaso del ingreso. Con solo

considerar esto resulta ya evidente que se apuesta a un cambio radical

en los presupuestos que asumen las políticas dirigidas a superar la

pobreza, desplazando el énfasis en la carencia de ingresos a la

necesidad de contribuir a una apropiada dotación y movilización de

todos los recursos (activos) y capacidades.

Luego de los trabajos iniciales de Caroline Moser a los que se ha

hecho referencia, los desarrollos analíticos más sistemáticos sobre el

enfoque de la vulnerabilidad social en el caso latinoamericano pueden

encontrarse, en los trabajos realizados y coordinados por Rubén

Kaztman sobre Argentina y Uruguay y más ampliamente en la labor

realizada en el contexto de la CEPAL.

Por su parte Kaztman ha puesto de manifiesto que los recursos

que controlan los hogares no se pueden valorar con independencia de

la estructura de oportunidades a la que tienen acceso, esto es los

104
Attanasio Orazio y Miguel Székely (1999): La pobreza en América Latina. Análisis basado en los
activos. El Trimestre Económico, Fondo de Cultura Económica. Núm. 263, jul-sept 1999. Pág. 321
96
recursos se convierten en activos en la medida que permiten el

aprovechamiento de las oportunidades que ofrece el medio a través

del mercado, el Estado o la sociedad. Por otra parte afirma que las

estructuras de oportunidades no son una constante sino una variable,

lo que quiere decir que los países no son iguales en materia de

oportunidades como tampoco lo son los diferentes momentos

históricos ni su trayectoria.

De lo anterior se desprende que:

i. El nivel de vulnerabilidad de un hogar -que se refiere a su

capacidad para controlar las fuerzas que lo afectan- depende de la

posesión o control de activos, esto es, de los recursos requeridos para

el aprovechamiento de las oportunidades que brinda el medio en que

se desenvuelve.

ii. Los cambios en la vulnerabilidad de los hogares pueden

producirse por cambios en los recursos que posee o controla, por

cambios en los requerimientos de acceso a la estructura de

oportunidades de su medio o por cambios en ambas dimensiones. Un

caso particular, pero muy frecuente, es un cambio asincrónico donde

los requerimientos de acceso a las nuevas estructuras de

oportunidades se modifican a mayor velocidad que la que utilizan los

hogares para generar los recursos para su aprovechamiento 105.

105
Kaztman, Rubén (1999) (Coordinador): Activos y estructuras de oportunidades. Estudios sobre las
raíces de la vulnerabilidad en Uruguay. Documento preparado por la Oficina de CEPAL en Montevideo,
con el apoyo financiero del PNUD, en el marco del Proyecto URU/97/017 “Apoyo a la implementación del
Programa de Acción de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social”. 1ra. Edición, junio de 1999, Pág. 20

97
Las estructuras de oportunidades son definidas por Kaztman

como probabilidades de acceso a bienes, a servicios o al desempeño

de actividades. Estas oportunidades inciden sobre el bienestar de los

hogares, ya sea porque permiten o facilitan a los miembros del hogar

el uso de sus propios recursos o porque les proveen recursos

nuevos106.

Es interesante notar que mientras Moser distingue entre trabajo,

capital humano (salud y educación), activos productivos (vivienda),

relaciones del hogar y capital propiamente tal, Kaztman se refiere a

capital financiero, capital físico, capital humano (incluyendo trabajo), y

capital social107.

Lo que es importante en estos planteamientos que hacemos aquí

es que tanto para Moser como para Kaztman, la salud y educación

constituyen los servicios definitorios del capital humano, generando

además de sus beneficios individuales, importantes externalidades

positivas para los hogares.108

Poniendo el mayor énfasis en América Latina, del examen de los

trabajos producidos se desprende que la mayor atención al tema de la

vulnerabilidad está asociada a los impactos negativos que se están

derivando de las manifestaciones de la globalización neoliberal en la

región.
106
Kaztman, Rubén, Ob. Cit. Pág. 21
107
Kaztmann Ob. Cit. 329-330.
108
Ver: Rubén Kaztman, Rubén, Notas sobre la medición de la vulnerabilidad social. Borrador para
discusión. 5to. Taller Regional, La medición de la pobreza, métodos y aplicaciones. Aguascalientes,
México, Junio. 2000 BID-BIRF-CEPAL. http://www.eclac.cl/deype/mecovi/docs/TALLER5/24.pdf

98
En la visión de Roberto Pizarro, la noción de vulnerabilidad alude

a la inseguridad e indefensión que experimentan comunidades,

familias y personas en sus condiciones de vida como consecuencia del

impacto que ejerce algún tipo de evento socioeconómico de carácter

traumático. Tómese, por ejemplo, el caso de Argentina, donde una

parte significativa de su población fue afectada y se mantiene en

estado de indefensión e inseguridad como consecuencia de las

medidas derivadas del modelo neoliberal adoptado. Se consideran

igualmente en condiciones de vulnerabilidad las comunidades, familias

y personas incapacitadas para manejar recursos y desarrollar

estrategias109 que permitan enfrentar los efectos de esos eventos

traumáticos.

El significado de lo que estamos planteando es que el enfoque de

la vulnerabilidad se nos presenta como una nueva forma de enfocar los

problemas del desarrollo social de la región. Aquí podemos mencionar

brevemente que el enfoque tiene sus raíces, de un parte, en la noción de

grupos vulnerables propia del campo de los estudios de población y

desarrollo y del enfoque de los riesgos ante desastres naturales, al igual,

como lo subraya Arriaga, en la creciente percepción que el modelo de

desarrollo latinoamericano ha visto reducidas las certezas de bienestar

109
Pizarro Roberto, Vulnerabilidad social y sus desafíos: una mirada desde América Latina; CEPAL,
Santiago de Chile, febrero del 2001. La puesta en práctica de estrategias por parte de individuos y
familias se hace necesaria para garantizar la supervivencia tanto de la unidad económica como del grupo
familiar. Cada una de las unidades domésticas pone en práctica mecanismos de reproducción
particulares, según los recursos materiales de que dispone y el tipo e intensidad de las presiones
externas. Estas estrategias pueden asumir, al mismo tiempo, formas y matices diferentes, según el
tamaño y la dinámica demográfica de los grupos familiares en que se basa la unidad reproductiva

99
y capacidad de proyectarse a futuro de las personas y hogares de

menores recursos.110

Poca duda cabe en que los recursos de que disponen las familias

y las personas, para garantizar su reproducción, sobre todo en las

áreas urbanas, han sufrido el impacto de lo que la CEPAL denomina el

nuevo patrón de desarrollo asumido en la región. Según especialistas

de este organismo internacional, el nuevo patrón de desarrollo, si bien

ha abierto oportunidades y potencia los recursos existentes en ciertos

sectores de la sociedad también ha cerrado oportunidades y ha

debilitado los de una gran mayoría de la población. “La utilización del

concepto de vulnerabilidad parece ser relevante, entonces, para

entender el impacto sicosocial que ha producido en los habitantes de

América Latina el nuevo patrón de desarrollo”.111

Se argumenta que el enfoque de la pobreza, que había tenido

prioridad para analizar estos problemas, es insuficiente para

comprender las complejas situaciones que aparecían en el contexto

del aludido patrón de desarrollo consolidado en las últimas décadas en

los países de la región; en cambio, la vulnerabilidad social aparece

como una noción que permite caracterizar dichas situaciones. Al decir

de Robert Chambers el enfoque de vulnerabilidad al dar cuenta de la

“indefensión, inseguridad, exposición a riesgos, shocks y estrés”,


110
Camilo Arriaga Luco: Servicios sociales y vulnerabilidad en América Latina: Conceptos, medición e
indagación empírica. CEPAL, Seminario Internacional “Las expresiones de la vulnerabilidad social en
América Latina y el Caribe. Santiago de Chile, 20 y 21 de junio del 2001. Pág. 3
111
Roberto Pizarro: La vulnerabilidad social y sus desafíos. Una mirada desde América Latina. CEPAL,
División de Estadística y Proyecciones Económicas. Santiago de Chile, febrero de 2001. Pág. 13.

100
provocados por eventos socioeconómicos extremos, entrega una

visión más integral sobre las condiciones de vida de los pobres y, al

mismo tiempo, considera la disponibilidad de recursos y las

estrategias de las propias familias para enfrentar los impactos que las

afectan.112

En el Informe al que se ha hecho referencia más arriba sobre la

“Situación Social en el Mundo”, el Departamento de Asuntos

Económicos y Sociales de las Naciones Unidas ha destacado la

referencia sistemática que se ha hecho al concepto de vulnerabilidad

desde mediados del decenio de los años 90, calificando a este

fenómeno como una “una idea intuitivamente atractiva que parece

encajar bien en el debate sobre numerosas cuestiones sociales”. 113 El

mismo documento destaca la interacción que se da entre

vulnerabilidad y pobreza en los términos de que se “crea un círculo

vicioso en el que un elemento exacerba el otro. Los pobres son el

grupo más vulnerable a las crisis económicas, las pérdidas materiales

y la reducción de las prestaciones sociales. Es fácil que esas

circunstancias impidan a los pobres salir de su entorno de pobreza,

tanto a largo plazo como a corto plazo, al diezmar sus activos humanos

y físicos en un proceso a veces irreversible. Cuando surge una

situación de mayor vulnerabilidad ésta afecta en particular a los

pobres, porque están más expuestos a muchos riesgos (de

112
Robert Chambers, Vulnerability: How do poor cope? IDS Bulletin, Sussex, abril, 1989.

113
Naciones Unidas: Informe sobre la situación social en el mundo, 2003. Vulnerabilidad social: Fuentes
y desafíos. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales. Naciones Unidas, Nueva York, 2003. Pp. 8
101
enfermedad, muerte, pérdida del empleo o hambre), y tienen menos

capacidad para afrontarlos. La pobreza y la desigualdad también

pueden fomentar de forma indirecta la vulnerabilidad intensificando las

tensiones sociales y menoscabando la cohesión social necesaria para

adelantarse y responder a los peligros que van poniéndose de

manifiesto”.114

Poco más habría que agregar en este breve examen, más que

destacar que la vulnerabilidad se ha convertido en un rasgo social

dominante, a raíz tanto de la mercantilización de las relaciones

sociales como del abandono por parte del Estado de sus funciones de

brindar protección y seguridad a la población. La vulnerabilidad surge

como una configuración negativa entre aspectos micro y

macrosociales, que inciden en los niveles de riesgo de individuos,

hogares y comunidades. Se considera que el modelo anterior de

desarrollo por sustitución de importaciones posiblemente generaba

menores oportunidades, pero también menores niveles de

vulnerabilidad; en las sociedades centradas en el mercado si bien

aumentaban las oportunidades, a la vez se elevaban los niveles de

vulnerabilidad, ya que el aprovechamiento de dichas oportunidades

exige competencia, lucha y conquista, como se puede advertir en

varios países de la región. Como destaca el documento de Naciones

Unidas al que se ha hecho referencia, “aunque la inseguridad en

relación con los ingresos, incluso el hecho de no poder acceder a un

empleo remunerado, se considera una de las principales causas de la


114
Naciones Unidas, Ob. Cit. pp. 8-9
102
vulnerabilidad, la falta de ingresos o de medios económicos no es el

único elemento que disminuye la capacidad de reacción. Algunos

problemas sociales como la mala salud, un acceso limitado a los

servicios de atención de la salud y un acceso limitado, o la falta de

acceso, a la educación son factores importantes que determinan la

capacidad para obtener ingresos y lograr el desarrollo personal.

Además, la presencia y la persistencia de sesgos socioculturales y de

actitudes y prácticas discriminatorias pueden también señalarse como

elementos sustanciales que indudablemente agravan la

vulnerabilidad”.115

2.2.1 La vulnerabilidad social

La revisión de una parte significativa de la literatura sobre la

problemática de la vulnerabilidad hace pensar que en muchos

exámenes se hacen coincidir las nociones de vulnerabilidad con la de

vulnerabilidad social, y está última con la de vulnerabilidad

socioeconómica. Al mis tiempo se aprecia una tendencia a referirse a

la vulnerabilidad social y/o socioeconómica, en relación al problema de

la pobreza. Así por ejemplo la vulnerabilidad social es definida como

“la exposición a un riesgo originado por eventos socioeconómicos

traumáticos y la capacidad para enfrentarlo” .116 Definida en esos

términos, “la noción de vulnerabilidad incluye aspectos como

115
Naciones Unidas, ob. Cit. pp. 1-2
116
Gabriela Ponce Sernicharo: Vulnerabilidad social y riesgo de caer en pobreza en México. Documento
de Trabajo, núm. 138, junio de 2012. Publicación del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de
la Cámara de Diputados, LX Legislatura, pp. 2

103
indefensión e inseguridad, así como también la disponibilidad de

recursos y las estrategias para enfrentar los eventos adversos”. 117

En otro enfoque se tiene que “la vulnerabilidad socioeconómica

se define como pérdida de bienestar causada por el riesgo que

proviene de la variabilidad del ingreso”, 118 en tanto que “el concepto

de “vulnerabilidad” captura los efectos de la volatilidad del ingreso y

riesgo que enfrentan los individuos. En episodios de crisis el bienestar

del hogar es seriamente afectado para los pobres, incrementando la

sensación de inseguridad. El problema ya no es tan solo tener poco,

sino el miedo de perderlo todo”.119

Desde la perspectiva de las relaciones entre población y

desarrollo también suele hacer referencia indistintamente a

vulnerabilidad y vulnerabilidad social. Unos de los trabajos pioneros al

respecto nos plantea que la vulnerabilidad “es un proceso

multidimensional que confluye en el riesgo o probabilidad del individuo,

hogar o comunidad, de ser herido, lesionado o dañado ante cambios o

permanencia de situaciones externas y/o externas. La vulnerabilidad

social de sujetos y colectivos de población se expresa de varias

formas, ya sea como fragilidad e indefensión ante cambios originados

en el entorno, como desamparo institucional desde el Estado que no

contribuye a fortalecer ni cuida sistemáticamente de sus ciudadanos;

117
Ib. Pp2
118
Paulina Henoch I.: Vulnerabilidad Social. Más Allá de la Pobreza. Serie Informe Social. Nº 128
AGOSTO 2010, pp. 11
119
Paulina Henoch, Ob. Cit. pp. 11

104
como debilidad interna para afrontar concretamente los cambios

necesarios del individuo u hogar para aprovechar el conjunto de

oportunidades que se le presenta; como inseguridad permanente que

paraliza, incapacita y desmotiva la posibilidad de pensar estrategias y

actuar a futuro para lograr mejores niveles de bienestar”. 120


Según el

especialista, el enfoque de la vulnerabilidad social que se ha venido

desarrollando incluye tres componentes centrales, a saber, los activos,

las estrategias para su uso y el conjunto de oportunidades que ofrece

el mercado, el Estado y la Sociedad Civil a los individuos, hogares y

comunidades.121

Entre tanto, se insiste en relacionar y a la vez distinguir entre

vulnerabilidad y pobreza. Definiendo la vulnerabilidad como “una

condición social de riesgo, de dificultad, que inhabilita e invalida, de

manera inmediata o en el futuro, a los grupos afectados, en la

satisfacción de su bienestar -en tanto subsistencia y calidad de vida-

en contextos sociohistóricos y culturalmente determinados” 122 Perona

et. Al. abundan en el hecho de que la “vulnerabilidad no es

exactamente lo mismo que pobreza si bien la incluye”. Mientras que la

pobreza dice relación con “una situación de carencia efectiva y

actual”, la vulnerabilidad se nos presenta como un concepto de mayor

alcance y “más dinámico” que trasciende la condición de pobreza


120
Gustavo Busso: Vulnerabilidad social. Nociones e implicancia de políticas para Latinoamérica a inicios
del siglo XXI. CEPAL/CELADE, Santiago de Chile, junio 2001. Pp. 8
121
Gustavo Busso, Ob cit. pp.13
122
Nélida Perona; Carlos Crucella, Graciela Rocchi y, Silva Robin: Vulnerabilidad y Exclusión social. Una
propuesta metodológica para el estudio de las condiciones de vida de los hogares. Recuperado de:
http://www.ubiobio.cl/cps/ponencia/doc/p15.4.htm

105
“proyectando a futuro la posibilidad de padecerla a partir de ciertas

debilidades que se constatan en el presente”. 123 Los autores insisten

en que la “vulnerabilidad refleja dos condiciones:

 la de los "vulnerados" que se asimila a la condición de

pobreza es decir que ya padecen una carencia efectiva que

implica la imposibilidad actual de sostenimiento y desarrollo y

una debilidad a futuro a partir de esta incapacidad;

 la de los "vulnerables" para quienes el deterioro de sus

condiciones de vida no está ya materializado sino que aparece

como una situación de alta probabilidad en un futuro cercano a

partir de las condiciones de fragilidad que los afecte”. 124

Finalmente y en aras de evitar la diversidad de interpretaciones

del término, los autores refieren que la vulnerabilidad social es “ una

condición social de riesgo, de dificultad, que inhabilita e invalida, de

manera inmediata o en el futuro, a los grupos afectados, en la

satisfacción de su bienestar -en tanto subsistencia y calidad de vida-

en contextos sociohistóricos y culturalmente determinados”.125

Diferentes tipos de vulnerabilidades.

Al tiempo que se han ido sentando las diferentes visiones de la

vulnerabilidad en general y la vulnerabilidad social en específico han

ido surgiendo propuestas de vulnerabilidades centradas en

123
Perona et. Al. Ob. Cit.
124
Ib.
125
Ib.
106
determinados fenómenos o aspectos de la agenda social, económica y

ambiental.

Asi por ejemplo, Wilches-Chaux quien define la vulnerabilidad

social como que “se produce un grado deficiente de organización y

cohesión interna de la sociedad bajo riesgo, que limita su capacidad

de prevenir, mitigar o responder a situaciones de desastres (tipo de

acceso al saneamiento ambiental, nutrición infantil, servicios básicos,

que permitan la recuperación de los daños ocurridos)” 126 propone

tomar en cuenta once tipos de vulnerabilidades incluida esta, a saber:

 Vulnerabilidad natural: los seres humanos necesitan

ciertas condiciones ambientales y sociales para poder

desarrollarse. La vulnerabilidad natural de los ecosistemas de

los distintos países se incrementó diferencialmente,

provocando la resistencia de la población a condiciones

ambientales severas y a veces haciéndola más vulnerable

frente a ellas.

 Vulnerabilidad física: se refiere a la localización de la

población en zona de riesgo físico, condición provocada por la

pobreza y la falta de oportunidades para una ubicación de

menor riesgo (condiciones ambientales y de los ecosistemas,

localización de asentamientos humanos en zonas de riesgo)

126
Gustavo Wilches-Chaux: Desastres, ecologismo y formación profesional: herramientas para la crisis.
Servicio Nacional de Aprendizaje, Popayán, 1989. Ver también Gustavo Wilches-Chaux: La
vulnerabilidad global. LA RED, Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina.
Página Principal/Publicaciones/Libros, 1993.
107
 Vulnerabilidad económica: Se observa una relación

indirecta entre los ingresos en los niveles nacional, regional,

local o poblacional y el impacto de los fenómenos físicos

extremos. Es decir, la pobreza aumenta el riesgo de desastre

(vulnerabilidad de los sectores más deprimidos, desempleo,

insuficiencia de ingresos, explotación, inestabilidad laboral,

dificultad de acceso a los servicios de educación, salud, ocio)

 Vulnerabilidad política: concentración de la toma de

decisiones, centralismo en la organización gubernamental y la

debilidad en la autonomía de los ámbitos regionales, locales y

comunitarios, lo que impide afrontar los problemas.

(autonomía en el poder de decisión y de solucionar problemas)

 Vulnerabilidad técnica: se refiere a las inadecuadas

técnicas de construcción de edificios e infraestructura básica

utilizadas en áreas de riesgo (incapacidad de control y manejo

de las tecnologías frente a los riegos)

 Vulnerabilidad ideológica: alude a la forma y

concepción del mundo y el medio ambiente donde se habita y

con el cual se relaciona y la posibilidad de enfrentar los

problemas. La pasividad, fatalismo, presencia de mitos,

aumentan la vulnerabilidad de la población

 Vulnerabilidad educativa: falta de programas

educativos que proporcionen información sobre el medio

ambiente, sobre el entorno, los desequilibrios y las formas

108
adecuadas de comportamiento individual o colectivo en caso

de amenaza o de situación de desastre (conocimiento de las

realidades locales y regionales para hacer frente a los

problemas)

 Vulnerabilidad cultural: refiere a la forma en que los

individuos y la sociedad conforman el conjunto nacional y el

papel que juegan los medios de comunicación en la

consolidación de estereotipos o en la transmisión de

información relacionada con el medio ambiente y los

potenciales o reales desastres (influencia de la personalidad

de los habitantes que se identifican con un modelo de

sociedad, influencias de los medios masivos de comunicación

frente a los riesgos)

 Vulnerabilidad ecológica: relacionada a la convivencia

con el medio ambiente, sin la dominación por destrucción

(vulnerabilidad de los ecosistemas frente a los efectos

directos o indirectos de la acción humana, y por otra, altos

riesgos para las comunidades que los explotan o habitan.

 Vulnerabilidad institucional: obsolescencia y la rigidez

de las instituciones, en las cuales la burocracia, la prevalencia

de la decisión política, el dominio de criterios personalistas,

impiden respuestas adecuadas y ágiles a la realidad existente

y demoran el tratamiento de los riesgos o sus efectos. 127

127
Wilches, Ob. Cit.
109
Estos serían ángulos de lo que el autor denomina la

“vulnerabilidad global”.128 En el contexto de los estudios de población y

desarrollo se plantearían con mayor o menor grado de desarrollo otros

tipos de vulnerabilidades.

Con un antecedente en una investigación sobre la vulnerabilidad

demográfica y desventajas sociales en el caso de Chile, Rodríguez

Vignoli plantea su trabajo fundamental donde aborda la problemática

de la vulnerabilidad demográfica que a juicio del especialista

corresponde a un conjunto de características demográficas de las

unidades domésticas que, en una sociedad moderna, limitan la

acumulación de recursos y, es un eslabón de la compleja cadena de

limitaciones y precariedades que aqueja a los grupos postergados de

la región latinoamericana.129 Rodríguez Vignoli desarrolla un esfuerzo

encaminado como él mismo lo indica, a “poner de relieve un conjunto

de características sociodemográficas que, de acuerdo a nuestra

concepción, están ligadas a la capacidad de movilizar activos y, por lo

mismo, se vinculan con las desventajas sociales. Si bien esos rasgos

configuran una situación “presente”, en realidad constituyen las

expresiones actuales de decisiones y conductas (influidas por el

contexto y la biografía de las personas) previas. Este conjunto de

rasgos sociodemográficos vinculados con la desventaja social es lo

que en este trabajo se denominará vulnerabilidad demográfica”. 130 En


128
Wilches, Ob. Cit.
129
Jorge Rodríguez Vignoli: Vulnerabilidad demográfica: una faceta de las desventajas sociales.
CELADE, Santiago de Chile, septiembre de 2000. Pp. 7
130
Jorge Rodríguez Vignoli, Ob. Cit. pp. 15
110
otro documento de la misma CEPAL se destaca que la vulnerabilidad

demográfica “se refiere a los riesgos, debilidades o desventajas que

enfrentan comunidades, hogares y personas a raíz de la intervención

de factores (tendencias, características, conductas) de origen

demográfico”.131

Otro tipo de vulnerabilidad social de cardinal importancia desde

la perspectiva de las relaciones entre población y desarrollo, lo

constituye la vulnerabilidad laboral.

Alentada por el interés de renovar la visión de las interrelaciones

de la población con el desarrollo y abordar los procesos que llevan a la

vulnerabilidad de individuos, hogares, grupos y comunidades, se

produce en el año 2001, una reunión de expertos difundida bajo la

rúbrica de SEMINARIO INTERNACIONAL SOBRE LAS DIFERENTES

EXPRESIONES DE LA VULNERABILIDAD SOCIAL EN AMÉRICA LATINA

Y EL CARIBE, y promovida por la DIVISIÓN DE POBLACIÓN DE LA

COMISIÓN ECONÓMICA PARA MÉRICA LATINA Y EL CARIBE (CEPAL) -

CENTRO LATINOAMERICANO Y CARIBEÑO DE DEMOGRAFÍA (CELADE).

Este evento se propuso entre sus objetivos, examinar la evidencia

sobre la vulnerabilidad en distintas dimensiones sociales relevantes.

En ese contexto se adelantó la noción de vulnerabilidad en el mundo

del trabajo, a partir del reconocimiento de que “una de las principales

fuentes de la vulnerabilidad social en América Latina y el Caribe se

encontraba en el ámbito laboral” en tanto que “la protección y la


131
CEPAL: Informe de la Reunión de Expertos: Seminario Internacional sobre las diferentes expresiones
de la vulnerabilidad social en América Latina y El Caribe. Santiago de Chile, 20 y 21 de junio de 2001.
Pp. 17
111
seguridad social, fuertemente asociadas al empleo, se habían

resentido a raíz del aumento de la precariedad, informalidad e

inseguridad del trabajo en el contexto del nuevo patrón de

desarrollo”.132 En la ponencia presentada al respecto se destacaba

que “la disminución de la capacidad de generación de puestos de

trabajo en el sector público y las grandes empresas había redundado

en un aumento de la importancia laboral de las pequeñas empresas, en

las que predominaban condiciones de baja productividad y formas de

empleo ocasional, con su correlato de precariedad, incertidumbre y

heterogeneidad”.133

En el mismo contexto del Seminario se destacó, de nueva cuenta,

la relevancia de la vulnerabilidad ambiental sobre lo cual se indicó que

“una evidencia en favor del uso de enfoques de vulnerabilidad para

abordar los asuntos medioambientales era que se estaba produciendo

un cambio en la visión que servía de base a las políticas. En lugar de la

preocupación tradicional por los desastres naturales, la atención se

dirigía actualmente al examen de los sistemas humanos y naturales

que sufrían cambios. Desde este ángulo, se sostuvo, las relaciones

entre vulnerabilidad y medio ambiente exigían el reconocimiento de

dos subsistemas básicos: el ecológico y el socioeconómico”.

2.2.2 Poblaciones o grupos vulnerables.

132
CEPAL: Informe de la Reunión de Expertos: Seminario Internacional sobre las diferentes expresiones
de la vulnerabilidad social en América Latina y El Caribe. Santiago de Chile, 20 y 21 de junio de 2001.
Pp. 7
133
Ob. Cit. pp. 8
112
Ya en un documento de la CEPAL se buscaba distinguir la noción

de “vulnerabilidad social” de la de “grupos vulnerables” que se

identifican en función de algunas características tales como: “la

existencia de algún factor contextual que los hace más propensos a

enfrentar circunstancias adversas para su inserción social y desarrollo

personal (grupos ‘en riesgo social’), el ejercicio de conductas que

entrañan mayor exposición a eventos dañinos, o la presencia de un

atributo básico compartido (edad, sexo o condición étnica) que se

supone les origina riesgos o problemas comunes”. 134 Mientras tanto,

especifica el mismo documento, “la noción de vulnerabilidad social, si

bien puede desembocar en una clasificación de grupos, precede a tal

ejercicio de identificación, puesto que exige especificar riesgos y

determinar tanto la capacidad de respuesta de las unidades de

referencia como su habilidad para adaptarse activamente”. 135

De todas formas se han estado produciendo análisis sobre

diferentes grupos y/o poblaciones vulnerables como la juventud o la

tercera edad, por ejemplo. Utilizando una concepción amplia y flexible

de la vulnerabilidad como “un conjunto de características no

idiosincráticas que generan debilidad, desventaja o problemas para el

desempeño y la movilidad social de los actores (sean estos personas,

hogares o comunidades) y que actúan como frenos u obstáculos para

134
CEPAL: Vulnerabilidad sociodemográfica: Viejos y nuevos riesgos para comunidades, hogares y
personas. Capítulos I y V del documento “Vulnerabilidad sociodemográfica: viejos y nuevos riesgos para
comunidades, hogares y personas” (LC/R.2086), elaborado por la División de Población de la CEPAL -
Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) y presentado como documento de
referencia al vigesimonoveno período de sesiones de la Comisión (Brasilia, Brasil, 6 al 10 de mayo de
2002). Pp. 5
135
Ib. Pp. 5-6
113
la adaptación de los actores a los cambiantes escenarios sociales”, 136

rodríguez Vignoli se refiere a los grupos vulnerables como “segmentos

de la población como los niños, los ancianos, las mujeres, los

indígenas, las jefas de hogar que, por diversas razones, se

consideran en condiciones de indefensión particularmente agudas y

que, por lo tanto, requieren de un trato especial de las políticas

públicas, lo que origina programas sectoriales y multisectoriales de

apoyo y promoción”.137

Si se asume –comenta Paula Aranibar- “que cabe hablar de

vulnerabilidad cuando una persona, hogar o comunidad experimentan

(a) desventajas sociales, (b) adversidades específicas para controlar

las fuerzas que modelan su propio destino, o para contrarrestar sus

efectos sobre el bienestar y, (c) incapacidad para aprovechar las

oportunidades disponibles en distintos ámbitos socioeconómicos para

mejorar su situación de bienestar o impedir su deterioro, el sentido

común señala que las personas mayores experimentan vulnerabilidad

al estar más expuestas que otros grupos de edad a enfermedades

(declive fisiológico), a la pobreza (reducción de los ingresos, jubilación

o discriminación laboral) y a la marginación social (disminución del

flujo de relaciones sociales)”.138

136
Jorge Rodríguez Vignoli: Vulnerabilidad y grupos vulnerables: un marco de referencia conceptual
mirando a los jóvenes. Proyecto Regional de Población CELADE-FNUAP. Centro Latinoamericano y
Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población. Santiago de Chile, agosto de 2001. Pp. 18
137
Ob. Cit. pp. 18
138
Paula Aranibar: Acercamiento conceptual a la situación del adulto mayor en América Latina. Proyecto
Regional de Población CELADE-FNUAP (Fondo de Población de las Naciones Unidas). Centro
Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) - División de Población de la CEPAL Área de
Población y Desarrollo del CELADE. Santiago de Chile, diciembre de 2001. Pp. 38
114
De forma que la noción vulnerabilidad aquí se orienta a contribuir

al análisis de grupos o sectores de la población que en razón de su

condición de edad, sexo, estado civil, origen étnico, entre otros

aspectos, se enfrentan riesgos que obstaculiza su incorporación a las

condiciones de bienestar que se desprenden del desarrollo.

Un interesante documento analítico y propositivo elaborado por

el Ministerio de Educación Nacional de Colombia registra un conjunto

de factores que dan origen a la desigualdad indicando que pueden ser

de orden histórico, económico, cultural, político y biológico (agentes

cognitivos, físicos, sensoriales, de la comunicación, emocionales y

psicosociales).

En ese tenor, la vulnerabilidad se refiere específicamente a

poblaciones que presentan las siguientes condiciones: 139

“Institucionales: (a) Poca o nula presencia del o en el Estado o

acceso a los servicios que éste debe prestar; (b) carencia de un

desarrollo institucional a nivel local y regional que atienda las

necesidades básicas de las poblaciones; (d) dificultades de

comunicación y relaciones de dependencia y desequilibrio con la

economía de mercado; (e) Asentamientos en zonas de difícil acceso y

de alto riesgo, rurales dispersas o urbano marginales.

Ambientales y del entorno: (a) Ausencia de manejo sostenible del

medio ambiente, deterioro de ecosistemas por fenómenos de

extracción indiscriminada de recursos naturales; (b) presencia de

139
MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL DE COLOMBIA (2005): Lineamientos de política para la
atención educativa a poblaciones vulnerables. Bogotá, Colombia. Julio de 2005. Pp. 10-11
115
cultivos ilícitos que degrada los ecosistemas intensificando todo tipo

de problemas económicos, sociales y culturales; (c) Presencia de

condiciones de extrema pobreza; (d) expansión de situaciones de

violencia armada y desplazamiento forzoso; (e) para zonas de frontera,

factores como la falta de documentación y el contrabando.

Salud: (a) problemas graves de seguridad alimentaria; (b)

problemas de desnutrición y anemia; (c) altos índices de mortalidad,

que afectan especialmente a niños y niñas, mujeres y ancianos.

Culturales: (a) Situación de discriminación o riesgo de extinción

no sólo en términos biológicos sino sociales y culturales, como

poblaciones y como individuos; (b) en el caso de las poblaciones

étnicas, la vulnerabilidad está relacionada con las afectaciones a la

integridad y a la capacidad de pervivir y transformar condiciones de

vida y lograr legitimidad en su interacción con el resto de la sociedad,

sin perder su cohesión, autonomía e identidad.

Educativas: (a) Bajos índices de escolaridad y de eficiencia

interna; (b) Dificultades frente a los procesos de aprendizaje.” 140

El mismo documento destaca que “la condición de vulnerabilidad

de estas poblaciones conforma un universo de problemáticas

particulares a las que se les deben buscar mecanismos para su

superación, partiendo por brindarles un servicio educativo pertinente

con políticas específicas que permitan su acceso y permanencia en el

140
Ob cit. Pp. 10-11
116
sistema y que conlleven a vincularlas a un crecimiento económico

sostenible que mejore su calidad de vida”.141

3 La CIPD y el enfoque de derechos.

La CIPD consagra la aplicación del enfoque de derechos humanos

a los fenómenos de población y desarrollo, al plantearse la integración

de los derechos humanos reconocidos internacionalmente a todos los

aspectos de los programas de población, y en especial al enfatizar la

necesidad de hacer coincidir los programas y políticas de población

tanto con las estrategias de desarrollo como con el respeto y garantía

de los derechos humanos. “La Conferencia Internacional sobre la

Población y el Desarrollo no crea ningún derecho humano internacional

nuevo, pero afirma que las normas de derechos humanos

universalmente reconocidas se aplican a todos los aspectos de los

programas de población”.142

En particular se destaca la cuestión del derecho al desarrollo, en

los términos de que el mismo “es un derecho universal e inalienable,

que es parte integrante de los derechos humanos fundamentales, y la

persona humana es el sujeto central del desarrollo. Aunque el

desarrollo facilita el disfrute de todos los derechos humanos, no se

puede invocar la falta de desarrollo para justificar la violación de los

derechos humanos internacionalmente reconocidos. El derecho al

desarrollo debe ejercerse de manera que se satisfagan

141
Ib.
142
Naciones Unidas, Ob. Cit. Pág. 8
117
equitativamente las necesidades ambientales, de desarrollo y

demográficas de las generaciones presentes y futuras”. 143

Para algunos analistas, la aludida Conferencia Internacional

sobre Población y aportaba «un cambio de paradigma en la relación

entre población y desarrollo:

Del control demográfico se pasó a un enfoque de derechos.

En ese sentido, se proyectaron nuevas relaciones entre

dinámicas demográficas, sustentabilidad ambiental y derechos, en

especial de los derechos sexuales y los derechos reproductivos de las

mujeres y jóvenes”.144

Se puso mayor énfasis en la cuestión de los derechos humanos,

buscando, en particular, orientar los procesos de formulación de

políticas públicas vinculadas a los fenómenos de población y

desarrollo, desde un enfoque de derechos humanos. “La problemática

de los derechos humanos ha trascendido ampliamente el ámbito del

debate teórico para convertirse en materia de política y sobre todo de

un amplio interés de la comunidad internacional. Los derechos

humanos guardan una fuerte asociación con las necesidades humanas

en tanto que la reproducción de la población y su supervivencia,

presuponen la satisfacción de todo un conjunto de necesidades tanto

cualitativas como cuantitativas. De esa manera el reconocimiento,

ejercicio y protección de estos derechos busca garantizar todo un

143
Naciones Unidas, Ob. Cit. Pág. 10
144
Lilián Celiberti y Cecilia Olea: Desafíos feministas para la agenda regional y nacional: entre Cairo+20 y
la agenda post 2015. Secretariado de la Articulación Regional de Organizaciones de la Sociedad Civil de
América Latina y el Caribe hacia Cairo+20. Pág. 5
118
conjunto de satisfactores que se asumen como imprescindibles para el

desarrollo y alcance de una vida digna.145

Efectivamente, los años 90 se distinguen como una década de

definición de una agenda global de derechos, asumida como

compromisos de los estados y con planes de acción que surgieron de

las grandes Conferencias de ONU, entre las que se sitúa la Conferencia

Mundial de Población y Desarrollo celebrada en el Cairo en 1994.

4. El paso de la concepción de mujer en el desarrollo al de género

en el desarrollo.

En la visión de los vínculos entre población y desarrollo a través

de sus ejes o nudos articuladores, la problemática de género juega un

papel central. La CIPD puso mucho énfasis en que “promover la

equidad y la igualdad de los sexos y los derechos de la mujer, así como

eliminar la violencia de todo tipo contra la mujer y asegurarse de que

sea ella quien controle su propia fecundidad son la piedra angular de

los programas de población y desarrollo. Los derechos humanos de la

mujer y de las niñas y muchachas son parte inalienable, integral e

indivisible de los derechos humanos universales. La plena

participación de la mujer, en condiciones de igualdad, en la vida civil,

cultural, económica, política y social a nivel nacional, regional e

internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación

145
Gloria VALLE RODRÍGUEZ: El derecho al desarrollo desde la perspectiva de género. Revista
Electrónica Zacatecana sobre Población y Sociedad Año 6 / Tercera Era / Número 29 / julio-diciembre
2006
119
por motivos de sexo son objetivos prioritarios de la comunidad

internacional”.146

Los posicionamientos destacados desde la perspectiva feminista,

como el propio enfoque de derechos, contribuyeron a que paso a paso

se produjese una transición del llamado enfoque de mujer en el

desarrollo al de género en el desarrollo.147

Numerosos gobiernos de diferentes estados han ratificado la

resolución aprobada en la IV Conferencia Mundial de la ONU sobre la

mujer celebrada en Beijing en 1995, comprometiéndose a impulsar la

plataforma para la acción en sus respectivos países. Desde el punto de

vista teórico como metodológico se desplazó la concepción de

políticas orientadas a la inclusión de la mujer en el desarrollo (MD) a la

concepción de Género en el Desarrollo (GD) “El foco se deslizó de la

inclusión de las mujeres al desarrollo, a la institucionalización o el

«mainstreaming». Este último va más allá de la promoción de

proyectos y programas para la mujer: apunta a la consideración de

cuestiones de género a través de todos los sectores, Ministerios y

Departamentos. Implica, por lo tanto, la transformación de las

estructuras institucionales del gobierno y el Estado; y requiere una

146
Naciones Unidas: Informe de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo. El Cairo,
5 a 13 de septiembre de 1994. Naciones Unidas · Nueva York, 1995. Pág. 10-11
147
Eramis Bueno Sánchez y Gloria Mercedes Valle Rodríguez: Género y desarrollo. Un desafío para las
políticas públicas. Revista Electrónica Zacatecana sobre Población y Sociedad Año 7 / Tercera Era /
Número 30 / enero-agosto 2007

120
atención mucho mayor a los vínculos entre las Oficinas de la Mujer o el

Género, y otras áreas de gobierno”.148

Entre la Conferencia de Nairobi y la de Beijing es cuando se inicia

la nueva estrategia conocida como GED, enfoque de género en el

desarrollo, que desde diferentes enfoques es la que se aplica en la

actualidad y que puso en tela de juicio las concepciones comprendidas

en el marco del enfoque de Mujer en Desarrollo (MED).

El Organismo de las Naciones Unidas para la Mujer destaca el rol

que ha jugado la Cuarta Conferencia sobre la Mujer, la cual “marcó un

importante punto de inflexión para la agenda mundial de igualdad de

género” y al poner de relieve los “objetivos estratégicos y medidas

para el progreso de las mujeres”, develó problemáticas que pueden

ubicarse claramente en la concepción vigente de las relaciones entre

población y desarrollo, en los términos de:149

 La mujer y la pobreza

 Educación y capacitación de la mujer

 La mujer y la salud

 La violencia contra la mujer

 La mujer y los conflictos armados

 La mujer y la economía

148
Gloria Bonder (2001): El tiempo de la evaluación. Avances y asignaturas pendientes. Documento
preparado para el Seminario “Movimiento de mujeres, ciudadanía y políticas en América Latina”, dictado
en el marco del Departamento de Women Studies, Madison University, Wisconsin, USA. Pág. 2
149
ONU/MUJERES: Conferencias mundiales sobre la mujer. Recuperado de INTERNET el 28 de
diciembre del 2016. http://www.unwomen.org/es/how-we-work/intergovernmental-support/world-
conferences-on-women
121
 La mujer en el ejercicio del poder y la adopción de

decisiones

 Mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer

 Los derechos humanos de la mujer

 La mujer y los medios de difusión

 La mujer y el medio ambiente

 La niña

Entre tanto, aceptando el tratamiento de las relaciones entre

población y desarrollo a partir de los ejes o nudos articuladores de las

mismas, procede que una de las cuestiones destacadas en el examen,

planteada como necesidad, es el aproximarse a dichos ejes, desde una

perspectiva de género. Quiere decir que se hace presente que

fenómenos como el empleo, la pobreza y las migraciones, por solo

referirnos a tres de las más populares, tienen características y

comportamientos diferenciales según se trate de un género u otro. De

hecho se ha estado planteando y debatiendo sobre los así

denominados procesos de feminización del empleo, de la pobreza e

inclusive de las migraciones.150

4. Los objetivos del desarrollo del milenio (ODM).

Los así denominados Objetivos de desarrollo del milenio

formulados en el 2000 reflejarían claramente los diferentes aspectos

de lo que estamos entendiendo por ejes o nudos articuladores de las

relaciones entre la población y el desarrollo humano sostenible.

150
Gloria Valle Rodríguez: Feminización de la pobreza y la migración en el contexto de la globalización.
Revista Electrónica Zacatecana sobre Población y Sociedad. Año6/Tercera era/Núm. 28/abril-junio 2006
122
En la línea de aunar esfuerzos enfocados a la solución de los

grandes problemas mundiales, sería convocada en Nueva York, del 6 al

8 de septiembre de 2000, la Asamblea del Milenio, con el objeto de

formular y afirmar un proyecto común, destinado a inspirar a las

Naciones Unidas en la nueva era. En su seno, la llamada Cumbre del

Milenio aprobaría –con el apoyo de los Jefes de Estado y de Gobierno

asistentes– la Resolución 55/2,151 conocida como Declaración del

Milenio, con la intención explícita de contribuir al logro de un mundo

más pacífico, más próspero y más justo, teniendo en cuenta valores,

considerados esenciales para las relaciones internacionales en el siglo

XXI, como la libertad, la igualdad, la solidaridad, la tolerancia, el

respeto a la Naturaleza y la responsabilidad común.

El Proyecto del Milenio responde a un encargo realizado por el

Secretario General de la ONU, con el propósito de preparar un plan de

acción concreto para erradicar la pobreza extrema, el hambre y las

enfermedades que afectan a millones de personas.

La Campaña del Milenio iniciaría sus actuaciones en octubre del

año 2002 bajo el lema “Sin excusas hasta el 2015”. Con ella se

pretendió movilizar a la sociedad civil y a sus organizaciones para

exigir a los líderes mundiales que cumplan el compromiso de erradicar

la pobreza extrema en el mundo antes de que expiren los plazos

establecidos. La Declaración del Milenio, aprobada el 8 de septiembre

de 2000 por los 189 Estados Miembros asistentes a la Cumbre del


151
Naciones Unidas. Resolución aprobada por la Asamblea General. 55/2 Declaración del Milenio.
Quincuagésimo quinto período de sesiones. Tema 60 b) del programa. Distribución general 13 de
septiembre de 2000.
123
Milenio, convocada por las Naciones Unidas en su sede de Nueva York,

concretaría una parte estimable de sus propuestas en la redacción de

los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que deberán ser

alcanzados –con un total de 18 Metas y cerca de 50 indicadores– en el

horizonte temporal del año 2015.

De forma específica, los objetivos comprendieron lo siguiente:

Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre,

Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la

mujer

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil

Objetivo 5: Mejorar la salud materna

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

Estos objetivos se concretarían en metas que se plantearon para

un horizonte temporal que finaliza en el año 2015:

Meta 1: Reducir a la mitad el número de pobres

Meta 2: Velar para que todos los niños puedan terminar un ciclo

completo de enseñanza primaria

Meta 3: Eliminar las desigualdades entre géneros en la enseñanza

primaria y secundaria (preferiblemente antes de 2005) y en todos los

niveles para 2015

Meta 4: Reducir la tasa de mortalidad infantil en dos terceras partes

124
Meta 5: Reducir en tres cuartas partes la tasa de mortalidad materna

Meta 6: Detener y comenzar a reducir su propagación

Meta 7: Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las

políticas y programas nacionales e invertir la pérdida de recursos del

medio ambiente; reducir a la mitad el porcentaje de personas que

carecen de acceso al agua potable para 2015; mejorar

considerablemente la vida de, por lo menos, 100 millones de

habitantes de tugurios para el año 2020

Meta 8: Responsabilizar a los países ricos de asegurar el acceso

equitativo a sus mercados y tecnología y de crear un medio financiero

favorable.

En el 2008 se modificaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio

y se incluyó la Meta 1.B: “Lograr el empleo pleno y productivo y el

trabajo decente para todos, incluidos las mujeres y los jóvenes” como

parte del Objetivo 1.

Los ODM apuntaron evidentemente a los candentes problemas

que vinculan a la población con el desarrollo centrado en la gente. Sus

avances y retrocesos se fueron evaluando a lo largo de los quince años

transcurridos desde el inicio del siglo y justamente, en el 2015 se lanzó

una nueva agenda de desafíos al respecto, planteados hacia el 2030, a

través de lo que se ha dado a conocer como Objetivos del Desarrollo

Sostenible.

6. La Agenda 2030 y los objetivos del desarrollo sostenible.

125
Llegado el año 2015, a la comunidad internacional no le quedó de

otra que ir por una nueva agenda para el desarrollo. Sería porque la

distancia entre las intenciones planteadas en el 2000 y los resultados,

no pudo salvarse, o al menos solo se redujo parcialmente. Los

analistas de la CEPAL, en el esfuerzo sostenido por aportar una

interpretación regional a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados en

septiembre de 2015 por las Naciones Unidas, expresan el consenso en

torno a la necesidad de un nuevo estilo de desarrollo que ponga

énfasis en el combate a la desigualdad y a la destrucción del medio

ambiente.152 Las estrategias de desarrollo sostenible estarían

asociadas a lo que se ha dado en llamar el keynesianismo ambiental

global, noción vinculada a la escuela de pensamiento que defiende la

idea de que el gasto público en objetivos “verdes” puede contribuir a

rescatar simultáneamente a la economía de la recesión y al planeta de

la destrucción. Considerándola una oportunidad para los países de la

Región, la CEPAL describe la propuesta 2030 como que:

“La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye 17

Objetivos y 169 metas, presenta una visión ambiciosa del

desarrollo sostenible e integra sus dimensiones económica, social

y ambiental. Esta nueva Agenda es la expresión de los deseos,

aspiraciones y prioridades de la comunidad internacional para los

próximos 15 años. La Agenda 2030 es una agenda transformadora,


152
Ver: CEPAL (2016): Horizontes 2030: la igualdad en el centro del desarrollo sostenible.
(LC/G.2660(SES.36/3)), Santiago, 2016. Pág. 15

126
que pone a la igualdad y dignidad de las personas en el centro y

llama a cambiar nuestro estilo de desarrollo, respetando el medio

ambiente”.153

Siguen estando en la Agenda los problemas cruciales que

conciernen a los vínculos entre la población y desarrollo. Bienestar,

pobreza, hambre, género, educación, empleo pleno y productivo,

desigualdad, entre otros, tienen un lugar explícito dentro de los

objetivos y metas. De manera que en busca de proseguir la exploración

relativa a los vínculos mencionados, no puede quedar a un lado esta

nueva Agenda.

153
CEPAL (2017): Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible Una oportunidad para
América Latina y el Caribe. CEPAL, Naciones Unidas, febrero de 2017. Pág. 7

127
El número uno de los Objetivos del Milenio se formulaba en los

términos de “Erradicar la pobreza extrema y el hambre”, que a través

de la Meta No. 1 quedaba concretado en los términos de “Reducir a la

mitad el número de pobres”. Ahora los deseos recogidos en la Agenda

2030, se expresan en los términos de poner fin a la pobreza en todas

sus formas en todo el mundo (Objetivo 1), al tiempo que se arriesga la

idea de poner fin al hambre. Entre tanto, las propias Naciones Unidas

convocaban en el mes de febrero del presente 2017, a la comunidad de

donantes internacionales a reunir 4.400 millones de dólares para fines


128
de marzo con la intención de evitar una catástrofe humanitaria en

Sudán del Sur, Somalia, Yemen y el noreste de Nigeria.

“En una conferencia conjunta con los responsables de Naciones

Unidas para Asuntos Humanitarios, del Programa para el

Desarrollo (PNUD) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA), el

Secretario General de la ONU advirtió que 20 millones de personas

pasan hambre en esos países”… “Las operaciones humanitarias en

estos cuatro países requieren más de 5.600 millones de dólares

este año. Necesitamos por lo menos 4.400 millones para fines de

marzo con la intención de evitar una catástrofe. Pese a algunas

promesas generosas, sólo hemos recibido hasta el momento 90

millones de dólares, es decir, dos centavos por cada dólar

requerido. Estamos a principios de año pero estos números son

preocupantes”154

Este caso, habla a las claras del enorme desafío que significan

los objetivos planteados en las condiciones de un mundo altamente

vulnerable, social, económica y ambientalmente. Rara vez se hace

referencia, entre tanto, a las reglas del juego de un sistema social

caracterizado por la desigualdad y una insoportable concentración de

las riquezas en una porción relativamente pequeña de la población.

Entre tanto, hay que tomar ciertos datos con precaución. Cuando

se otorgan los aplausos al supuesto de que “El mundo cumplió la meta


154
Naciones Unidas (2017): ONU pide reunir 4.400 millones de dólares en marzo para evitar una
catástrofe humanitaria. Centro de Noticias de la ONU. Recuperado de INTERNET el 13 de marzo del
2017. 2017http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=36824
129
del primer objetivo de desarrollo del milenio (ODM) de disminuir a la

mitad para 2015 la tasa de pobreza registrada en 1990”, hay que tener

en consideración cuestiones como las siguientes: Una fuente del

Banco Mundial indicaba que “896 millones de personas subsistían con

menos de US$1,90 al día en 2012, en comparación con 1990 millones

en 1981”,quiere decir que en ese período 1094 personas habrían

sobrepasado el umbral de los US$1,90. Pero a la vez, la misma fuente

confirma que “China por sí sola experimentó la mayor caída en los

niveles de pobreza extrema en los últimos 30 años”. Entre 1981 y 2011,

753 millones de personas lograron superar el umbral de US$1,90 al día.

Esto quiere decir, que el 69% aproximadamente, de esa reducción se

habría logrado en un solo país.155 Quedaría por ver el comportamiento

de este indicador en el resto de los países del mundo, amén de que la

pobreza está calculada con fundamento en el indicador de ingreso

solamente.

Para el momento en que se aportaban los anteriores elementos,

analistas indicaban que la riqueza mundial se concentra cada vez más

en manos de una pequeña élite rica. Los datos de Credit Suisse revelan

que, desde 2010, el 1% de los individuos más ricos del mundo ha

155
Maura K. Leary: Pobreza: Panorama general. Banco Mundial, Última actualización: Oct 07, 2015.
Recuperado de INTERNET el 15 de marzo del 2017.
http://www.bancomundial.org/es/topic/poverty/overview

130
incrementado su participación en el conjunto de la riqueza a nivel

mundial.156

El gráfico 1 muestra que 2010 marca un punto de inflexión en

cuanto a la participación de este grupo de personas en el conjunto de

la riqueza mundial.

En 2014, el 1% más rico poseía el 48% de la riqueza mundial, mientras

que el 99% restante debía repartirse el 52%.1 Prácticamente la

totalidad de ese 52% está en manos del 20% más rico de la población

mundial, de modo que el 80% restante sólo posee un 5,5% de la riqueza

mundial. Si se mantiene esta tendencia de incremento de la

participación de las personas más ricas en la riqueza mundial, en sólo

dos años el 1% más rico de la población acaparará más riqueza que el

99% restante, como muestra el gráfico 2; y el porcentaje de riqueza en

manos del 1% más rico superará el 50% en 2016. (La desigualdad

según la visión de oxfam

156
OXFAM: Riqueza: Tenerlo todo y querer más. Informe Temático de OXFAM. Enero de 2015.
Recuperado de internet el 25 de febrero del 2015. www.oxfam.org/sites/w...
131
Oxford Committee for Famine Relief

[Comité Oxford para la lucha contra el Hambre]).

¿Cómo en ese contexto de desigualdad poder alcanzar, por

ejemplo, la Meta 4 del Objetivo No. 1 de la Agenda?:

“De aquí a 2030, garantizar que todos los hombres y mujeres, en

particular los pobres y los vulnerables, tengan los mismos

derechos a los recursos económicos y acceso a los servicios

básicos, la propiedad y el control de la tierra y otros bienes, la

herencia, los recursos naturales, las nuevas tecnologías

132
apropiadas y los servicios financieros, incluida la

microfinanciación”.157

7. La población como origen de los recursos humanos. La irrupción

de la noción de trabajo decente. Flexibilidad laboral e

informalidad.

Como lo indicaron Bajraj et al en su análisis, la población como

origen de los recursos humanos que intervienen en el desarrollo ha

ocupado un lugar de primer orden al momento de plantear las

relaciones entre población y desarrollo. La reproducción y utilización

productiva de la fuerza de trabajo constituyen aspectos centrales de la

reproducción social, involucran para su análisis toda una serie de

categorías como son las poblaciones económicamente activa (PEA) e

inactiva, las características sociodemográficas de la ocupación,

desocupación, subocupación, empleo, desempleo, subempleo; la forma

de inserción en los mercados de trabajo, formal e informal, el

relacionamiento de la fuerza de trabajo con los diferentes sectores de

la economía, primario, secundario y terciario. Todas estas instancias

relativas al planteamiento de las cuestiones de la

producción/reproducción de la fuerza de trabajo y su utilización

157
CEPAL (2017): Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible Una oportunidad para
América Latina y el Caribe. CEPAL, Naciones Unidas, febrero de 2017. Pág. 15

133
productiva han ocupado sistemáticamente los análisis de los temas de

población y desarrollo.

Efectivamente, al centrarse el debate actual sobre las relaciones

entre población y desarrollo, en el tema de los nudos o ejes

articuladores de éstas; el tema de la población económicamente

activa y el empleo se constituyen en uno de los aspectos

fundamentales a considerar. En esta dirección la generación de

empleo que absorba productivamente la fuerza de trabajo, como lo

destacan Bajraj et. Al. Salta a un primer plano. “Más allá de diferencias

teóricas y de discrepancias estratégicas, hay consenso en que son

necesarias algunas precondiciones para que una sociedad avance

hacia un desarrollo sostenido. Algunas de ellas son: el uso efectivo del

progreso técnico; la promoción del capital humano; el fomento de la

competitividad; la generación de empleo que absorba productivamente

la fuerza de trabajo disponible”.158

Hay elementos que han venido a enriquecer estas instancias de

análisis en lo que hoy llamamos ejes o nudos articuladores de las

relaciones entre población y desarrollo, como es el caso del

planteamiento del trabajo decente, y en estrecha relación con la

cuestión de género, el tema de la feminización de los mercados de

trabajo o de la participación de la población en la actividad económica

158
Bajraj et. Al. op. cit. p. 21.
134
así como también el llamado trabajo de cuidado. Por ello destacamos

aquí la cuestión del trabajo decente.

7.1 El trabajo decente.

En 1999 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) resurgió

de sus propias cenizas trayendo una nueva noción: el trabajo

decente.159

La labor de la OIT se unificó detrás de cuatro objetivos

estratégicos:

 derechos en el trabajo,

 empleo,

 protección social,

 perseguido todo por medio del diálogo social.

Estos dieron el contenido sustantivo al Programa de Trabajo

Decente a partir de 2008.

De manera que en medio de la flexibilidad laboral, la precariedad,

el desempleo y el subempleo, la OIT llamó a inmiscuirse en la carrera

por el trabajo decente, concepto que trata de expresar el sentido de lo

que debería ser, en un mundo globalizado, un buen trabajo o un empleo

digno, que permita el desarrollo de las propias capacidades del

individuo.160 Es un hecho que el acceso al empleo productivo y trabajo

159
Luciana Ghiotto y Rodrigo F. Pascual: Trabajo decente versus trabajo digno. Acerca de una nueva
concepción del trabajo. Voces en el Fenix. Suplemento especial de Página 12. DOMINGO 18 DE
AGOSTO DE 2013. Recuperado de INTERNET el 28 de febrero del 2015.
www.pagina12.com.ar/especiales/archivo/voces_en_el.../010-fenix.pdf

160
Elizabeth Gálvez Santillán, Esthela Gutiérrez Garza y Esteban Picazo Palencia: El trabajo decente:
nuevo paradigma para el fortalecimiento de los derechos sociales. Revista Mexicana de Sociología 73,
núm. 1 (enero-marzo, 2011): 73-104
135
decente es indispensable para la satisfacción de necesidades

materiales e inmateriales de los trabajadores. El empleo constituye

una herramienta esencial para la redistribución de la riqueza y la

inclusión social, para la lucha contra la pobreza y la desigualdad – OIT.

En ese sentido, los principales determinantes de la generación de

empleo de calidad son el contexto económico-productivo y la

institucionalidad laboral.

De acuerdo con la Organización Mundial del Trabajo (OIT) “El

trabajo decente resume las aspiraciones de la gente durante su vida

laboral. Significa contar con oportunidades de un trabajo que sea

productivo y que produzca un ingreso digno, seguridad en el lugar de

trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas de

desarrollo personal e integración a la sociedad, libertad para que la

gente exprese sus opiniones, organización y participación en las

decisiones que afectan sus vidas, e igualdad de oportunidad y trato

para todas las mujeres y hombres”.161

La Declaración Universal de Derechos Humanos pone las bases

del derecho al trabajo decente en su artículo 23, 162 en el que se señala

que:

 “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre

elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias

de trabajo y a la protección contra el desempleo.”

161
http://www.ilo.org/global/topics/decent-work/lang--es/index.htm
162
Ver por ejemplo, Arthur O’Reilly: El derecho al trabajo decente de las personas con discapacidades.
Organización Internacional del Trabajo 2007. Pág. 5
136
 “Toda persona que trabaja tiene derecho a una

remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como

a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que

será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros

medios de protección social”

 El derecho a un trabajo decente está reconocido en los

artículos 6 y 7 del Pacto Internacional de Derechos Económicos,

Sociales y Culturales, mientras que el Pacto Internacional de

Derechos Civiles y Políticos prohíbe el trabajo forzoso.

7.2 Flexibilidad laboral e informalidad, dos rasgos destacados de los


mercados laborales

Ahora bien, en medio del llamado de la Organización Internacional del

Trabajo (OIT) a inmiscuirse en la carrera por el trabajo decente, la

flexibilidad laboral, la precariedad, el desempleo y el subempleo se

mantienen como rasgos sobresalientes de la situación del empleo.

Efectivamente, una revisión cuidadosa de la literatura al

respecto, hace pensar que dos de las características que

principalmente se destacan en relación a los mercados laborales en

América Latina, son precisamente las llamadas flexibilidad laboral y la

informalidad laboral, para la cual se tienen otras denominaciones

como sector informal, economía informal, etc.

137
La flexibilidad laboral se difunde durante los últimos veinte años

como un modelo de relaciones laborales individualizado, con

repercusiones negativas sobre las condiciones laborales y la

estabilidad del empleo, la reducción de los salarios y la intensificación

del trabajo, no sólo entre los trabajadores de los países pobres, sino

también sobre la población de los países industrializados.

A finales la década de los setenta y principios de los ochenta, el

cambio tecnológico, el aumento del desempleo, la crisis petrolera y el

cambio en la demanda de bienes de la población inciden de forma

negativa en la economía y, en particular, en el mercado de trabajo, ya

que la demanda diversificada atenta contra el modelo de producción

en serie, evidenciando su incapacidad para adaptarse a las nuevas

necesidades del mercado. Así, surge la flexibilidad como un tema de

interés. Los enfoques de la época fueron diversos, unos afirmaban que

era resultado del cambio del marco institucional de los mercados de

trabajo, otros que se derivó del contexto mundial, unos más concluían

que la flexibilidad era producto del cambio en el modo de producción;

cabe señalar que en estos enfoques la flexibilización se concibe como

una alternativa para superar la crisis; sin embargo, existe la corriente

escéptica de la flexibilidad que plantea este fenómeno como una

excusa para reducir los beneficios que el trabajador consiguió en la

época de pleno empleo.163.

163
Chavez, P:.Flexibilidad en el mercado laboral: orígenes y conceptos. [versión electrónica]. Aportes,
2001, VI (017). 57-74

138
A partir de la década de los ochenta la explicación neoliberal de

la crisis conlleva una profunda desregulación y liberalización como

forma de favorecer la expansión económica.

Este cuerpo de iniciativas se sustenta en el principio de que es la

demanda la que fija la producción obligando a las empresas a

reorganizarse para afrontar la incertidumbre del mercado minimizando

los riesgos y sus costes de producción.

Según Lagos164, el concepto de "flexibilidad del mercado de

trabajo" surgió en el decenio de 1980 en los países industrializados y

en algunos países en desarrollo. Tras el deficiente desempeño

económico de comienzos de los años ochenta la idea de que la

modalidad de funcionamiento de los mercados de trabajo constituía un

obstáculo importante al crecimiento económico, encontró apoyo entre

las autoridades encargadas de formular las políticas, los empleadores

y parte de los círculos académicos. Los problemas del mercado de

trabajo se atribuían a su "rigidez", que se reflejaba en el precio de la

mano de obra, las condiciones de empleo, y la cantidad y calidad de

los recursos humanos, que se deberían a limitaciones institucionales,

políticas sociales, legislación y acuerdos colectivos, negociaciones

centralizadas, acción sindical y directrices gubernamentales. Por

tanto, había que eliminar una serie de normas y reglamentaciones que

164
Lagos, R. ,¿Qué se entiende por flexibilidad del mercado de trabajo? Revista de la CEPAL, 54.
Santiago de Chile, 1994.

139
tensaban este mercado, impidiéndole absorber la oferta de mano de

obra y adaptarse a las exigencias del cambio tecnológico y la

competencia externa.

Si bien, al principio hubo rechazo a estas nuevas medidas de

ajuste por parte de las organizaciones laborales; en la misma década

se renueva la cultura laboral al considerar necesarios programas que

promovieran la productividad, un mejor ambiente social dentro de las

empresas y una nueva organización del trabajo. Todo ello coincide con

la visión del Banco Mundial, el BID y la OECD sobre la necesidad de

modificar —flexibilizar— la legislación laboral para generar más

empleos ya que el sector formal de la economía no es eficiente en este

sentido.165

De este modo, la flexibilidad laboral se ha venido promoviendo

durante las últimas tres décadas como un modelo de relaciones

laborales individualizado, que para muchos analistas posee

implicaciones negativas sobre las condiciones laborales y la

estabilidad con las que se inserta la población en los mercados

laborales, como son la reducción de los salarios y la intensificación del

trabajo.

La eficacia de la empresa mejora mediante el uso flexible de

todos sus recursos y la obtención de beneficio prevalece como

165
Chavez, P, Flexibilidad en el mercado laboral: orígenes y conceptos. (versión electrónica). Aportes,
2001, VI (017). pp.57-74

140
principal objetivo, por lo que toda decisión debe estar centrada en

éste.

La flexibilidad refiere, básicamente, a la relación de las empresas

con la fuerza de trabajo en tanto que los beneficios se reparten entre

ambos.

Se pueden distinguir al menos cuatro tipos diferentes de flexibilidad

laboral: numérica, productiva, salarial y de tiempo de trabajo, y

funcional.166

La flexibilidad numérica, también llamada externa o cuantitativa,

modifica el estatus de empleo y refiere al nivel de empleo, siendo su

objetivo adaptar el volumen de trabajadores a las cada vez mayores

fluctuaciones de la demanda del mercado.

La flexibilidad productiva es la que modifica la organización de

los sistemas productivos con la finalidad de externalizar partes del

proceso de producción: más que reorganizar la propia mano de obra,

una empresa puede dedicarse a contratar a otra, los efectivos de

personal o los servicios que necesita.

La flexibilidad salarial, que refiere a facilitar la sensibilidad de los

salarios a la situación económica de cada empresa o mercado de

166
Para un análisis más completo de los tipos de flexibilidad laboral véase por ejemplo, Freddy Arancibia
Fernández: Flexibilidad laboral: Elementos teórico-conceptuales para su análisis. Departamento de
Ciencias Sociales Universidad Arturo Prat. Iquique REVISTA CIENCIAS SOCIALES Nº 26 Primer
Semestre 2011 pp. 39-55

141
trabajo. Implica la diferenciación de las escalas salariales, la

reducción de las remuneraciones y mayor peso del salario variable en

función del rendimiento individual o colectivo.

La flexibilidad del tiempo de trabajo , que refiere a la redefinición

de las jornadas laborales y a la reordenación del tiempo de trabajo

facilitando, por ejemplo, la anualidad de los calendarios laborales.

La flexibilidad funcional, alude a la adscripción de tareas por

puestos de trabajo modificando su rigidez y permitiendo que una

persona pueda realizar múltiples tareas acentuando su formación

polivalente.

Diversos autores afirman que la flexibilidad incide en una

precarización de los mercados de trabajo, ya que prevale el enfoque

neoclásico cuya concepción de la flexibilidad es sinónimo de

desregulación.167

Son diversas las experiencias de la implementación de

mecanismos de flexibilidad, los efectos dependen en gran medida de

las estructuras sociales, económicas y culturales de cada región. Sin

embargo, se constata que este modelo en economías en desarrollo

induce el descenso de los niveles de bienestar de la población como

consecuencia de la precarización del empleo; condición elemental de

167
Ver por ejemplo: Ibarra Cisneros, M. A. & L. A. González Torres, “La flexibilidad laboral como estrategia
de competitividad y sus efectos sobre la economía, la empresa y el mercado de trabajo” [versión
electrónica]. Contaduría y Administración, núm. 231 pp. 33-52. Mayo-agosto, 2010.

142
la flexibilidad. Heller ha comentado en uno de sus análisis a propósito

del tema, el argumento de que “los nuevos puestos de trabajo —de

baja calidad— que podrían surgir al desregular el mercado de trabajo

no justifican el empeoramiento generalizado de la calidad laboral. En

esta línea, la OIT plantea que la tarea no consiste en generar cualquier

tipo de empleo, sino “trabajo decente”.168

7.2.1 El tema de la informalidad

De este modo, la informalidad laboral aparece como otro rasgo que no

puede dejar de tomarse en consideración al examinar —aunque sea

brevemente—, las características de los mercados laborales en la

actualidad.

Siendo acusada de ser uno de los principales factores que limitan

el crecimiento económico y desarrollo social del país; la informalidad

laboral refleja los conocidos altibajos de las épocas de crisis, si bien

los datos disponibles tanto para América Latina como para México

reflejan que aun en los períodos de no-crisis se reporta un alto

porcentaje de la PEA en la informalidad. Parecería que la informalidad

es el efecto sistémico de la interrelación de múltiples factores que

pueden variar de un país a otro, donde resalta el hecho de que en ella

se involucra la acción racional de una parte significativa de la

168
Jürgen Weller, “La flexibilidad del mercado de trabajo en América Latina y el Caribe. Aspectos del
debate, alguna evidencia y política”, CEPAL, Santiago de Chile, 2007. p. 23
143
población frente a un sistema con características mercantilistas y

excluyentes.

No es cuestión trivial encontrar respuesta a interrogantes tales

como: ¿A qué se debe el gran porcentaje de trabajadores informales

que caracteriza las economías de América Latina en general, y de

México en específico?, ¿cuáles han sido las circunstancias que han

contribuido a un mayor crecimiento de la informalidad sobre la

formalidad?, ¿por qué las personas y sus familias optan por dedicarse

a actividades económicas al margen de la ley?

Si bien, resultaría imposible en un trabajo de este alcance,

abordar y agotar estas preguntas, los comentarios que se incorporan a

continuación pretenden ser una contribución a su esclarecimiento.

7.2.2 ¿Qué es la informalidad?

El fenómeno de la economía informal es a la vez engañosamente

sencillo y extraordinariamente complejo; trivial en sus

manifestaciones cotidianas y capaz de subvertir el orden económico y

político de las naciones.169

El mercado de trabajo informal es el entorno económico en el

cual concurren la oferta, formada por el número de horas que quiere

trabajar la población en actividades remuneradas y la demanda,

169
Portes, A., & W. Haller, La economía informal. CEPAL, Santiago de Chile, 2004, p. 7.

144
constituida por las oportunidades de ocupación en actividades

económicas relacionadas con una demanda real o potencial de

determinados bienes y servicios. Entre tanto diversos organismos

reconocen que “en muchas economías en desarrollo, la creación de

empleo se ha producido principalmente en el sector informal de la

economía, del que proceden los ingresos de alrededor del 60 por ciento

de los trabajadores. Pero la economía informal se caracteriza por una

menor seguridad en el empleo, ingresos más bajos, falta de acceso a

una serie de prestaciones sociales y escasas oportunidades de

participar en los programas de educación y formación: en resumen, por

la ausencia de elementos esenciales del trabajo decente”. 170

La informalidad es una modalidad de inserción en el mercado

laboral donde abundan el emprendimiento, la iniciativa, el ingenio, el

sacrificio y el esfuerzo; al tiempo que es sinónimo de ocupaciones con

bajos ingresos, sin protección social ni derechos, sin estabilidad y con

escasas perspectivas de futuro. Al mismo tiempo el vínculo con el

mercado de trabajo informal significa una relación laboral que no está

sujeta a la legislación nacional, no cumple con el pago de impuestos,

no tiene cobertura de seguridad social y, en general, carece de

prestaciones relacionadas con el empleo.

170
OIT/OMS, La globalización y el empleo informal en los países en desarrollo. Estudio conjunto de la
Oficina Internacional del Trabajo y la Secretaría de la Organización Mundial del Comercio. Ginebra, OIT,
2009.

145
Pero lo más importante que debemos destacar es que la mayoría

de las personas que se incorporan al mercado de trabajo informal no lo

hacen por elección, sino por la necesidad de adoptar alguna estrategia

de vida y sobrevivencia, de hacer algo que les permita llevar un

ingreso aunque sea mínimo a sus casas.

Según Víctor Tokman, quien ha dedicado bastante esfuerzo al

estudio de la informalidad en la Región, “en las diferentes definiciones

de empleo informal se reconoce, en general, que los informales

constituyen a los excluidos de puestos de trabajo mejor remunerados y

protegidos en el sector formal. Ello responde tanto a la insuficiencia en

el ritmo de creación de empleos como a la segmentación existente en

el mercado de trabajo, a la inadecuación de la legislación que inhibe la

entrada de nuevas unidades productivas y a la estrategia de

descentralización de las empresas para disminuir los costos tributarios

y de regulación”.171

En el mejor de los casos, habría que recordar que vivimos bajo la

égida de un sistema que genera, por su propia naturaleza,

concentración de la riqueza en pocas manos a cambio de que una

parte significativa de la población sobreviva en condiciones de pobreza

y vulnerabilidad social. Esto es, cualesquiera que sean las

explicaciones, tendríamos que aceptar que la informalidad se

171
Tokman, V, E., “Informalidad en América Latina: balance y perspectivas de políticas”, Realidad, Datos
y Espacio Revista Internacional de Estadística y Geografía. 2011.

146
presenta, evidentemente, como una respuesta frente a un sistema

discriminador; contrario a los valores que sustentan una sociedad

abierta; es, sin preámbulos, la acción racional de los individuos frente

a un sistema con características mercantilistas y excluyentes.

7.2.3 La génesis y aspectos destacados de la informalidad

A cuarenta y dos años de que la Organización Internacional del Trabajo

lanzara urbi et orbi el —a veces olvidado— Informe de Kenya 172

(International Labor Office, 1972) que inició el debate sobre el sector

informal, este se mantiene como una pesadilla sobre la mayor parte de

los países de la Región; México no es la excepción.

“Desde los inicios de la década de los 70 hasta la fecha, se ha

venido insistiendo reiteradamente en la emergencia y crecimiento de

un ‘contingente de personas que al no ser incorporadas a los sectores

modernos debían recurrir a desarrollar actividades de baja

productividad y mal remuneradas’. Se acepta que el informe de Kenya

fue el primero en introducir el término de sector informal para referir a

una masa de subempleados pobres que habían logrado sobrevivir en

condiciones desfavorables, en base a generar bienes y servicios aún

en condiciones de persecución”.173

172
International Labor Office, Employment, Incomes and Equality: A Strategy for Increasing Productive
Employment in Kenya. Geneva, ILO, 1972.
173
Bueno, E., I. Frah & B. Napoli, El mundo de la informalidad. Una nueva incursión. La Paz, Serie
Estudios Población y Empleo, UMSA. 1994

147
El producto informativo generado de investigaciones y estudios tanto

de naturaleza teórica como empírica, durante este período da cuenta

de los esfuerzos que se han desarrollado para dar una explicación

consistente a las causas, la naturaleza, las consecuencias y la

magnitud de este fenómeno, tanto a nivel de países como de regiones.

Durante este período, una vasta literatura, tanto teórica como

empírica, ha procurado dar cuenta de los aspectos aludidos, al tiempo

que las estadísticas disponibles a partir de mediciones y estimaciones

indican que el sector informal se ha expandido, en vez de reducirse. De

esta manera, el problema continúa en el centro de interés y

preocupaciones de investigadores y formuladores de políticas.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “es el

conjunto de actividades humanas, remuneradas o no, que producen

bienes o servicios en una economía, o que satisfacen las necesidades

de una comunidad o proveen los medios de sustento necesarios para

los individuos. En tanto que el empleo es definido como trabajo

efectuado a cambio de pago (salario, sueldo, comisiones, propinas,

pagos a destajo o pagos en especie) sin importar la relación de

dependencia (si es empleo dependiente-asalariado, o independiente-

autoempleo)”.174

Economía Informal, sector informal, empleo informal o

simplemente informalidad son algunos de los términos utilizados para

174
Levaggi, V, ¿Qué es el trabajo decente?, Ginebra, OIT, 2004.

148
nombrar a este fenómeno que según Hernando de Soto “es como un

elefante que podemos no estar en condiciones de definir con precisión,

pero que reconocemos cuando lo vemos”. 175 El sector informal es así

un fenómeno heterogéneo y complejo, que en términos de causas se

asocia a problemas tales como el desempleo, el éxodo de una parte

nada despreciable de la población hacia las ciudades donde se han

creado cinturones de pobreza caracterizados por el hacinamiento y la

marginación; la incapacidad del sistema socioeconómico

predominante para generar los empleos necesarios para absorber una

mano de obra existente y, en muchos casos, creciente. En otro orden

de ideas, el fenómeno está fuertemente relacionado con la pobreza

derivada de aquella población que no cuenta con ingresos económicos

para garantizar su reproducción.

En un trabajo reciente Pérez Torres,176 ha resumido algunos de los

rasgos que suelen encontrarse en la literatura disponible sobre el

sector informal:

i. Facilidad de entrada;

ii. Poco capital;

iii. Escasas calificaciones;

iv. Rudimentaria división del trabajo;


175
Frase incluida en su obra: The other path: the invisible revolution in the Third World. Lima, Instituto
Libertad y Democracia/Harper & Row, 1989.

176
Pérez Torres, I, La fuerza laboral femenina en el sector informal. Estudio de caso: Zona Conurbada de
Guadalupe, Zacatecas 2000-2010. (Tesis inédita de maestría. Unidad Académica de Ciencias Sociales,
Universidad Autónoma de Zacatecas). México, 2013.

149
v. Organización no capitalista de la producción.

vi. Disponibilidad de poco o de ningún capital,

vii. Utilización técnicas rudimentarias y mano de obra

escasamente calificada, por lo que su productividad es reducida.

viii. El sector Informal suele describirse también como un

conjunto de unidades dedicadas a la producción de bienes o

servicios, con la finalidad primordial de generar empleo e ingreso

para las personas implicadas, esto es como una estrategia de

vida y sobrevivencia.

ix. Las unidades se caracterizan por funcionar con un bajo nivel

de organización, con poca o ninguna división entre el trabajo y el

capital en cuanto a factores de producción y a pequeña escala.

x. Quienes laboran en las unidades informales suelen obtener

ingresos bajos e irregulares.

xi. El empleo en estas unidades es sumamente inestable.

xii. Una característica de mucha relevancia del trabajo informal es

que no está regulado; como consecuencia los que lo ejercen no

obtienen ningún tipo de seguridad social para el trabajador.

xiii. Los que trabajan en la economía informal no están en posibilidad

de formar un fondo de retiro; de igual manera, no están en

posibilidades de exigir legalmente el pago de horas extras, aguinaldo,

vacaciones, prima vacacional y demás prestaciones que un trabajador

formal tiene derecho y puede exigir.

150
xiv. Este tipo de trabajadores no tiene ninguna protección en caso de

algún accidente o enfermedad, el empleado queda desprotegido a su

propia suerte.

xv. A largo plazo la informalidad en el comercio trae para el

trabajador un abandono cuando sus condiciones laborales han

mermado, como son el caso de los obreros de avanzada edad o

incapacitados, a diferencia de los empleados de la economía formal

los cuales cuentan con el Sistema del Ahorro para el Retiro (SAR), que

al final de su vida productiva les da la posibilidad de seguir recibiendo

un ingreso, que puede ser hasta el momento de su muerte o bien en el

caso de los incapacitados proporcionarles medios económicos y

médicos para poder subsistir.

xvi. Los ocupados en la economía informal poseen un acceso casi

nulo a créditos, lo cual les impide desarrollarse o crecer, no tienen

posibilidad de crédito para siquiera sobrevivir en un mercado de alta

competencia que incluye a los dos, tanto a la economía legal como

ilegal.

xvii. Las relaciones laborales, cuando existen, se basan

generalmente en el empleo ocasional, en el parentesco o en las

relaciones personales y sociales; no en acuerdos contractuales

que supongan garantías formales.

En resumen, la informalidad está asociada a empleos de baja

productividad y bajos salarios que, con frecuencia constituyen parte

de las estrategias de vida y sobrevivencia que desarrolla la población


151
cuando no logra insertarse adecuadamente en el mercado de trabajo

para satisfacer las necesidades de su reproducción en las condiciones

sociohistórico concretas de una determinada geografía. Los informales

suelen acumular poco capital, con lo que se estanca el rendimiento de

las actividades de ese sector. Al tiempo que del examen de diferentes

situaciones en la Región se desprende que con el crecimiento de la

informalidad, aumentan la pobreza y la desigualdad asociadas; es la

distancia que nos separa de un desarrollo económico promisorio.

7.3¿El fin del trabajo?

“Creemos que si los hombres tienen el talento suficiente para


inventar nuevas máquinas que retiren a los hombres de trabajar,
tendrán el talento para poner a los hombres a trabajar de nuevo”.
John F. Kennedy177

Mientras se dan las características anotadas anteriormente, de la

utilización productiva de la fuerza de trabajo, se ha abierto un marcado

debate en torno a lo que se ha dado en llamar el fin del trabajo. En ello

ha tenido alguna responsabilidad la obra del economista

estadounidense Jeremy Rifkin. Según él, con la llegada de la era de la

información “nuevas y más sofisticadas tecnologías informáticas

basadas en la información y en el empleo de los ordenadores llevarán a

la civilización a situaciones cada vez más próximas a la desaparición

177
Tomado de INTERNET, https://www.brainyquote.com/es/citas/john-f-kennedy_401752
152
del trabajo”.178 Cierto es que mientras en una etapa del desarrollo

tecnológico el hombre entregó a las máquinas una buena parte de su

capacidad física, con la llegada de la inteligencia artificial el ser

humano estaría entregando a las máquinas una parte de aquellas

capacidades que lo han puesto en la cima de los seres vivos. Rifkin lo

expresa de la siguiente manera:

Mientras que las primeras tecnologías reemplazaban la capacidad

física del trabajo humano sustituyendo cuerpos y brazos por

máquinas, las nuevas tecnologías basadas en los ordenadores

prometen la sustitución de la propia mente humana, poniendo

máquinas pensantes allí donde existían seres humanos, en

cualquiera de los muchos ámbitos existentes en la actividad

económica. Las implicaciones son profundas y de largo y

preocupante alcance.179

Sin lugar a dudas, el siglo XX constituyó uno de los exponentes

más visibles de los logros alcanzados en la evolución de la especie

humana y de sus efectos civilizatorios, mientras tanto el advenimiento

del tercer milenio significó la celebración esperanzada de un cambio

de rumbo en nuestros modos de ser y estar en el mundo, afirmado en el

deseo de abandonar un siglo que también estuvo plagado de terribles

178
Rifkin, Jeremy (1997): El fin del trabajo. Nuevas tecnologías contra puestos de trabajo: el nacimiento
de una nueva era. 5ta edición. Paidós, Barcelona. Pág. 17
179
Rifkin, Ob. Cit. Pág. 25
153
acontecimientos –y paradójicamente deslumbrante– para la

Humanidad.180

La aplicación de los descubrimientos científicos del siglo ha dado

paso a las denominadas “nuevas tecnologías”, muy interdependientes

entre sí y que se constituyen en un sistema en el que los progresos en

cada uno de los campos favorecen el de los demás. Tales son, por

ejemplo, la informática, las telecomunicaciones, la biotecnología y los

nuevos materiales.

De la misma manera que en el decursar del siglo XIX el impacto de

la mecanización sobre la producción de bienes de todo tipo sentó las

bases de la sociedad industrial, las nuevas tecnologías de la

información y las telecomunicaciones están modificando

profundamente la economía en todas sus etapas y dando lugar a

nuevas formas de relaciones sociales, que a la larga habrán de

conducir a un nuevo tipo de sistema social en el que el conocimiento y

la información jugarán un rol protagónico.

¿Hasta qué punto tienen razón los promotores de esta idea?.

Realmente, en medio de los vaivenes de los mercados de trabajo, el

comportamiento del desempleo, la persistencia del así denominado

trabajo vulnerable, habría que recopilar y analizar mucha información

para validar o rechazar la posible hipótesis, en buena medida plausible,

180
Eramis Bueno: La herencia del siglo XX: información y globalización. En: Estela Morales
Campos (coord.): Infodiversidad y cibercultura. Globalización e información en América Latina.
Editores: Buenos Aires: Alfagrama, 2006
154
si no del fin del trabajo, por lo menos de un achicamiento de su oferta

a nivel mundial.

Cierto es que los grandes avances tecnológicos en la medicina, han

contribuido a que la población mundial haya crecido explosivamente,

pasando de un mil millones de habitantes en 1900 a más de siete mil

millones de habitantes en la actualidad.

Parece igualmente cierto que gracias a los grandes avances

tecnológicos, en mecanización, automatización y robótica, los

procesos industriales necesitan cada vez menos del trabajo humano.

La combinación de ambas situaciones está generando a la

humanidad un grave problema de empleo, para una población cada vez

más numerosa.

Según el Banco Mundial,181 para el 2030 el mundo debe generar más

de 600 millones de nuevos puestos de trabajo, caso contrario, el

desempleo se convertiría en el gran flagelo del siglo XXI.

Mientras tanto, ¿qué dicen las tendencias del empleo en el

mundo?

El último Informe disponible de la Organización Internacional del

Trabajo sobre las tendencias del empleo mundial, deja saber que:

El debilitamiento de la economía ha provocado un aumento del

desempleo mundial, principalmente de los países emergentes y en

181
Jim Yong Kim: La estrategia del Grupo del Banco Mundial: Una senda para poner fin a la pobreza.
Presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim. La Universidad George Washington. Washington
DC, Estados Unidos. Octubre 01, 2013. Alocución inicial. Recuperado de INTERNET el 27 de febrero del
2015. http://www.bancomundial.org/es/news/speech/2013/10/01/world-bank-group-president-jim-yong-
kim-speech-at-george-washington-university

155
desarrollo. En el 2015, el desempleo alcanzó 197,1 millones de

personas – cerca de un millón más que en el año anterior, y 27 millones

más que en los años anteriores a la crisis.182

La mala calidad del trabajo continúa reportándose como un

problema acuciante en todo el mundo. La incidencia del llamado

empleo vulnerable [proporción de trabajadores por cuenta propia y

trabajadores familiares no remunerados, ambas categorías

típicamente sujetas a altos niveles de precariedad, con respecto al

empleo total], está disminuyendo a un ritmo menor que lo que lo hacía

antes del inicio de la crisis mundial. El empleo vulnerable alcanza a

1,5 mil millones de personas, o más del 46 por ciento del empleo

total.183 (Ver Gráfico)

182
ILO (2016): World Employment and Social Outlook: Trends 2016 International Labour Office –
Geneva: ILO, 2016. Pag. 3
183
Id. Pág. 3
156
Las estimaciones que se hacían para el 2016, indicaban que las

economías emergentes sufrirían un incremento del desempleo de

2,4 millones. Esto refleja en gran parte el empeoramiento de las

perspectivas del mercado laboral en las economías emergentes de

Asia, América Latina y de los productores de materias primas, en

particular en la región árabe y en África.184

Las previsiones indican que en los próximos años la proporción

de empleo vulnerable se mantenga alrededor del 46 por ciento a nivel

mundial. El problema será especialmente grave en las economías

emergentes, donde se espera que el número de trabajadores

vulnerables crezca en 25 millones en los próximos tres años.185

184
Id. Päg. 3
185
Id. Pág. 4
157
Lo cálculos del Organismo indican también que en las economías

emergentes, el tamaño de la clase media (con niveles de consumo

diario que oscilan entre 5$ y 13$ en términos de la paridad de poder

adquisitivo) aumentó del 36 por ciento del total de la población en el

2011 a casi el 40 por ciento en el 2015. En los próximos años, se prevé

que esta tendencia hacia el incremento de la clase media se ralentice

o incluso se acabe.186

En sus conclusiones el Organismo considera que el progreso en

cuanto a la calidad del empleo en el extremo inferior del espectro de

ingresos también ha comenzado a estancarse. En el año 2015,

aproximadamente 327 millones de trabajadores vivían en situación de

extrema pobreza (personas que viven con menos de 1,90$ al día, en

términos de paridad del poder adquisitivo) y 967 millones en situación

de pobreza moderada o casi moderada (entre 1,90$ y 5$ al día en

términos de paridad del poder adquisitivo). Esto supone una reducción

significativa de la pobreza extrema en comparación con el año 2000,

pero las mejoras han sido más limitadas desde el 2013 (especialmente

en los países menos desarrollados). En cambio, el número de

trabajadores en situación de pobreza moderada o casi moderada se ha

incrementado desde el año 2000.187

Finalmente, se considera que cuando el empleo decente escasea,

se da el caso de que más trabajadores pueden dejar de buscar empleo.

186
Id. Pág. 4
187
Id. Pág. 4
158
Así se tiene que en el 2015, el número de personas en edad de trabajar

que no participaban en el mercado de trabajo, se incrementó en unos

26 millones, alcanzando más de dos mil millones. Se prevé que las

tasas de participación se estabilicen al 62,8 por ciento de la población

mundial en edad de trabajar (de 15 o más años de edad) para luego

experimentar una ligera tendencia a la baja situándose en el 62,6 por

ciento hasta 2020 y caer aún más en los años siguientes. 188

8. Desigualdad, equidad, igualdad.

El tema de la desigualdad no puede estar ausente de una

aproximación que trate de incluir todos aquellos aspectos relevantes

que involucran las relaciones entre población y desarrollo.

Desigualdad, equidad, igualdad, son términos presentes en casi todos

los análisis de cuestiones relativas a la pobreza, al género, las

migraciones, el empleo, por solo mencionar algunos.

En particular, la desigualdad en el acceso a la riqueza en el siglo

XXI sigue estando en el centro de preocupación de analistas, algunos

políticos y académicos. El caso de aquellos que se enfocan a los

estudios de población no sería una excepción. Tomando a la equidad

dentro de su propuesta de los ejes o nudos articuladores de las

relaciones entre población y desarrollo, Bajraj et. al., enfocan la

cuestión de la desigualdad en los términos de que las desigualdades

188
Id. Pág. 4
159
que marcan a los individuos desde su nacimiento, definen distintas

posibilidades de explotar sus potencialidades y tienden a perpetuarse

en el tiempo, pueden considerarse una fuente de ineficiencia para el

sistema económico, pues se desperdician las capacidades del

segmento golpeado negativamente por la desigualdad. 189 Insisten

además en que “las desigualdades sociales (especialmente agudas en

América Latina y el Caribe) se reflejan en los comportamientos

demográficos y se levantan como obstáculos para el mejoramiento de

la situación de los grupos socioeconómicos rezagados”. 190

Es un hecho que el sistema social predominante propende, por su

propia naturaleza, a la acumulación de las riquezas en manos de unos

cuantos, y la acumulación de pobreza en millones de seres

humanos. La injusticia y la desigualdad son los signos distintivos del

modelo de sociedad predominante. En su Introducción a “El capital en

el siglo XXI” Piketty afirma que:

“El crecimiento moderno y la difusión de los conocimientos han

permitido evitar el apocalipsis marxista, más no modificaron las

estructuras profundas del capital y de las desigualdades, o por lo

menos no tanto como se imaginó en las décadas optimistas

posteriores a la segunda Guerra Mundial”.191


189
Ver: Bajraj, Reynaldo J., Miguel Villa y Jorge Rodríguez (2000): Población y desarrollo en América
Latina y el Caribe: un desafío para las políticas públicas. CEPAL/CELADE, Santiago de Chile, agosto de
2000. Pág. 14
190
Id. Pág. 15
191
Thomas Piketty: El capital en el siglo XXI. Fondo de Cultura Económica, Segunda Edición, México
2015. Pág. 15
160
Allí mismo destaca que “el capitalismo produce mecánicamente

las desigualdades insostenibles, arbitrarias que cuestionan de modo

radical los valores meritocráticos en los que se fundamentan nuestras

sociedades democráticas”.192

En otro momento de su obra Piketty plantea que “En este inicio

del siglo XXI algunas desigualdades patrimoniales que se creían

caducas están aparentemente a punto de volver a sus cimas

históricas, e incluso a rebasarlas, en el marco de una nueva economía

mundial, portadora de inmensas esperanzas (el fin de la pobreza) y de

enormes desequilibrios (individuos que son tan ricos como algunos

países)”. Y se interroga: “¿Podemos imaginar para el siglo XXI algo que

trascienda al capitalismo y que sea al mismo tiempo más pacífico y

duradero, o bien debemos simplemente esperar a las próximas crisis o

las próximas guerras, esta vez verdaderamente mundiales?”. 193

En el Informe UNA ECONOMÍA PARA EL 99%, OXFAM califica de

demoledores los nuevos datos en cuanto a la desigualdad en el mundo.

“Tan sólo 8 personas (8 hombres en realidad) poseen ya la misma

riqueza que 3.600 millones de personas, la mitad más pobre de la

humanidad. La súper concentración de riqueza sigue imparable. El

crecimiento económico tan sólo está beneficiando a los que más

tienen. El resto, la gran mayoría de ciudadanos de todo el mundo y

especialmente los sectores más pobres, se están quedando al margen

192
Idem.
193
Piketty, Ob. Cit. Pág. 519
161
de la reactivación de la economía. El modelo económico y los

principios que rigen su funcionamiento nos han llevado a esta

situación que se ha vuelto extrema, insostenible e injusta”. 194

OXFAM reconoce que el mundo sigue inmerso en una crisis

mundial de desigualdad, donde se destacan, entre otros hechos los

siguientes:

 Desde 2015, el 1% más rico de la población mundial posee

más riqueza que el resto del planeta.

 En la actualidad ocho personas (ocho hombres en realidad)

poseen la misma riqueza que 3.600 millones de personas (la mitad de

la humanidad).

 Los ingresos del 10% más pobre de la población mundial

han aumentado menos de 3 dólares al año entre 1988 y 2011, mientras

que los del 1% más rico se han incrementado 182 veces más.

De continuar estas y otras tendencias, el incremento de la

desigualdad económica deviene en factor que amenaza con fracturar

nuestras sociedades, incrementando la delincuencia y la inseguridad,

socavando la lucha contra la pobreza y haciendo que cada vez más

personas vivan con más miedo y menos esperanza.195

194
OXFAM (2017): UNA ECONOMÍA PARA EL 99%. Es hora de construir una economía más humana y
justa al servicio de las personas. INFORME DE OXFAM. ENERO DE 2017. Pág. 1
195
OXFAM, Ob. Cit. Pág. 2
162
Refiriéndose a las causas del fenómeno de la desigualdad el

Informe reitera el rol que ha jugado el modelo de economía

globalizada, el cual ha beneficiado principalmente a las personas más

ricas. Según las investigaciones del Organismo, en los últimos 25 años,

el 1% más rico de la población ha percibido más ingresos que el 50%

más pobre de la población en su conjunto.196 Se destaca además, el

papel que juega la evasión y elusión fiscal en esta concentración de la

riqueza. “Las grandes empresas –comenta- han optado por un modelo

de maximización de sus beneficios a costa de tributar lo menos

posible, utilizando paraísos fiscales 197, sacando provecho de tipos

impositivos cada vez más bajos o logrando que los países compitan

agresivamente entre sí para ofrecerles privilegios fiscales”. 198

Se reconoce el amplio relacionamiento entre la desigualdad y la

exclusión social. “La desigualdad –comenta Therborn- siempre supone

la exclusión de algunas personas de algo. Aún cuando no mate o

atrofie literalmente la vida, la desigualdad significa exclusión: excluye

a las personas de las posibilidades de desarrollo humano”. 199

196
Idem. Pág. 3
197
Los paraísos fiscales son territorios cuyos sistemas tributarios favorecen, de manera especial, a sus
no residentes, tanto personas físicas como entidades jurídicas. Se caracterizan porque poseen escasos o
nulos convenios con otros países, en materia tributaria; ofrecen a empresas y ciudadanos protección del
secreto bancario y comercial; no poseen normas de control de movimientos de capitales (origen o
destino)lo que permite el blanqueo de dinero y reciclaje de capitales; tienen un sistema que permite la
convivencia de un régimen tributario para los nacionales y otro para los extranjeros; poseen una
infraestructura jurídica, contable y fiscal que permite la libertad de movimiento de personas y bienes.
198
OXFAM, Ob. Cit. Pág. Pág. 4
199
Therborn, Göran (2015): La desigualdad mata. Alianza Editorial, Madrid, 2015. Pág. 30

163
Para el profesor de la Universidad de Cambridge, las sociedades

poseen dos grandes puertas hacia la exclusión. “La primera de ellas se

cierra en las narices de los pobres, una condición que adopta

diferentes formas pero que tiene un significado social universal. Ser

pobre significa que no tienes suficientes recursos para participar

(plenamente) en la vida cotidiana que desarrolla la mayoría de los

ciudadanos”.200 Habría que aclarar que en muchos casos, si no en la

mayoría no se trata de la mayoría si no der segmentos minoritarios de

la sociedad.

La segunda puerta de exclusión –según Therborn, separa la elite

del resto de la gente. “En los regímenes cvapitalistas ese grupo es el

0,1; el 1 o, a lo sumo el 5 por ciento más rico”.201

Particularizando al caso de América Latina es válido el

reconocimiento de que “la mayor parte de las sociedades

latinoamericanas y caribeñas sufre una profunda desigualdad

socioeconómica que refleja altos grados de concentración de la

propiedad y de las capacidades y una marcada heterogeneidad

productiva y social. Esta heterogeneidad se manifiesta desde los

albores del desarrollo económico de la región, y sigue siendo uno de

sus rasgos más característicos”.202 Cierto es que “la desigualdad

200
Therborn, Ob. Cit. Pág. 30
201
Idem.
202
Bárcena, Alicia (2016): El imperativo de la igualdad: Por un desarrollo sostenible en América Latina y
el Caribe // Alicia Bárcena y Antonio Prado.- 1ª ed.- Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores Argentina,
2016. Pág. 29

164
recorre cinco siglos de discriminación racial, étnica y de género, con

ciudadanos de primera y segunda categoría. Recorre una

modernización hecha sobre la base de la peor distribución del ingreso

del mundo. Recorre décadas recientes en que se ha exacerbado la

heterogeneidad de las oportunidades productivas de la sociedad, se ha

deteriorado el mundo del trabajo y se ha segmentado el acceso a la

protección social, multiplicándose las brechas por doquier. Recorre las

asimetrías frente a la globalización”.203

CEPAL ha destacado el carácter histórico de la desigualdad en la

Región, un análisis del Organismo reconoce que “La aguda desigualdad

que secularmente ha recorrido a América Latina y el Caribe hunde sus

raíces en la historia. Se remonta a la radical negación de derechos en

función de categorías raciales y estamentales que confinó a gran parte

de la población del continente a la esclavitud, el sometimiento y la

expropiación de recursos. En la vida republicana los privilegios

siguieron reproduciéndose de otras diversas maneras, que

mantuvieron asimetrías en cuanto a derechos y condiciones de vida.

Finalmente, el patrón de desarrollo y modernización perpetuó las

brechas socioeconómicas basadas en el origen racial y étnico, el

género y la clase social. La estructura productiva y las oportunidades

203
CEPAL (2010): La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir. Mayo de 2010 • Original:
Español • © Naciones Unidas • Impreso en Santiago. Pág. 13

165
educativas consagraron patrones de reproducción de la desigualdad y,

en gran medida, lo siguen haciendo”.204

Desde el año 2010 la CEPAL ha venido insistiendo en que ha

llegado la hora de la igualdad en la Región, asumiendo el tristemente

célebre privilegio de que la misma sea profundamente desigual, donde

no obstante los avances y retrocesos, persisten altos niveles de

pobreza, y donde el conjunto de problemas asociados a la desigualdad

impone importantes desafíos a las políticas públicas que apunten a

una disminución contundente y sostenida de la desigualdad y la

pobreza, y que reclaman, según el organismo, de una suerte de

combinación de varios elementos, entre los que destacan un proceso

de cambio estructural en la economía, entendiendo por ello el tránsito

hacia economías de mayor productividad, y el diseño y puesta en

práctica de políticas sociales y fiscales de carácter redistributivo,

asumiendo que solo aquellas las sociedades que privilegian una fuerte

inversión social, logran alcanzar patrones satisfactorios de

crecimiento económico sostenido.

“La mayor parte de las sociedades latinoamericanas y caribeñas

–subraya un documento fundamental del Organismo- sufren una

profunda desigualdad social que, a la vez, refleja altos grados de

concentración de la propiedad y una marcada heterogeneidad

204
CEPAL (2010): La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir. Mayo de 2010 • Original:
Español • © Naciones Unidas • Impreso en Santiago. Pág. 165

166
productiva (es decir, la existencia simultánea de sectores de

productividad laboral media y alta y un conjunto de segmentos en que

la productividad del trabajo es muy baja. Las brechas sociales no

pueden explicarse sin entender la desigualdad en la calidad y

productividad de los puestos de trabajo en y entre los distintos

sectores de la actividad económica, la que se proyecta en

rendimientos muy desiguales entre los trabajadores, el capital y el

trabajo”.205

En la perspectiva de la “trilogía de la igualdad” 206 está la

hipótesis de que no hay una situación conflictiva entre la igualdad

social y el dinamismo económico transformador de la estructura

productiva planteándose la necesidad de encontrar una relación

sistémica entre estos aspectos. Un planteamiento fundamental es que

la igualdad, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental

deben tener un relacionamiento tal donde cada elemento contribuya y

refuerze a los otros. “Por eso proponemos crecer –indican las

reflexiones- con menos heterogeneidad estructural y más desarrollo

productivo, e igualar mediante la potenciación de las capacidades

humanas y la movilización de energías del Estado. Queremos revertir

las tremendas disparidades territoriales mediante la construcción de

sociedades más integradas en torno a dinámicas productivas, con

sinergias sociales y territoriales positivas, así como reforzar la

205
CEPAL, Ob. Cit. Pág. 91
206
Se refiere a tres documentos analíticos de la CEPAL: La hora de la igualdad (2010), Cambio
estructural para la igualdad (2012) y Pactos para la igualdad (2014).
167
protección de las personas mediante el mejoramiento de los mercados

laborales, las capacidades de las finanzas y la gestión pública. Del

mismo modo que la idea de igualdad supone ocuparse de la

vulnerabilidad social, creemos que una macroeconomía que proteja a

las personas frente a la volatilidad externa juega un papel

fundamental”.207

En el más reciente documento de la “trilogía” se abordan los dos

grandes retos que enfrenta el desarrollo en América Latina y el Caribe:

“lograr mayores grados de igualdad y procurar sostenibilidad en la

actual inflexión del desarrollo y de cara a las nuevas generaciones”. 208

A lo largo de un análisis pormenorizado de los múltiples problemas que

enfrenta la Región, en Pactos para la igualdad se ponen en evidencia

las diferentes restricciones a la sostenibilidad que en materia social,

económica, ambiental, así como de gobernanza de los recursos

naturales se presentan en la Región. Igualmente se abordan los

desafíos que dichas restricciones plantean a las políticas públicas.

“La región enfrenta hoy –se reconoce- una encrucijada que

combina restricciones externas y problemas endógenos que limitan el

desarrollo futuro. Entre las restricciones externas destaca la pérdida

de dinamismo del comercio internacional, el estancamiento de la

207
CEPAL (2010): La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir. Mayo de 2010 • Original:
Español • © Naciones Unidas • Impreso en Santiago. Pág. 12

208
CEPAL (2014): Pactos para la igualdad. Hacia un futuro sostenible. Trigésimo quinto período de
sesiones de la CEPAL. Lima, 5 a 9 de mayo. Pág. 5

168
demanda, la mayor incertidumbre respecto de las señales financieras y

el acceso a financiamiento, y la escasa articulación regional frente al

reordenamiento a nivel mundial de las cadenas globales de producción

de valor. Entre los problemas internos persisten una estructura

productiva desarticulada y rezagada, mercados de trabajo con alto

nivel de informalidad, bajos niveles de inversión con poca

incorporación de progreso técnico, brechas de bienestar y de

capacidades, débil gobernanza de los recursos naturales, patrones de

consumo con déficit de servicios públicos y altas presiones

ambientales y energéticas, y un déficit institucional en materia de

regulación, captación y orientación de recursos”.209

Según los análisis se requiere de toda una serie de “pactos”

enfocados a alcanzar una dinámica que combine mejores instituciones

con estructuras más propicias para el desarrollo sostenible y la

igualdad social. Entre ellos se mencionan, “un pacto por la inversión y

el cambio estructural; un pacto fiscal por un mejor equilibrio entre

bienes privados y servicios públicos en la arquitectura del bienestar;

un pacto de gobernanza de los recursos naturales y preservación del

medio ambiente, con énfasis en la solidaridad con las generaciones

futuras y una matriz productiva más diversificada y “verde”, y un pacto

social y laboral, para potenciar la capacidad redistributiva del Estado

en distintos ámbitos de la desigualdad y para que la institucionalidad

laboral acompañe el cambio estructural a fin de reducir brechas de

209
CEPAL, Ob. Cit. Pág. 65
169
género, de productividad, de empleo de calidad y de apropiación entre

capital y trabajo”. 210

210
CEPAL, Ob. Cit. Pág. 12
170
TERCERA PARTE

EL DESAFÍO PARA LAS POLÍTICAS PÚBLICAS. LAS POLÍTICAS DE

POBLACIÓN.211

1. Introducción.

La presente reflexión parte del reconocimiento de que uno de los

temas de mayor interés en el contexto de las relaciones entre

población y desarrollo, y en particular cuando dichas relaciones se

examinan desde la perspectiva anotada de los ejes o nudos

articuladores de dichas relaciones, es el concerniente al vínculo de

estos últimos con las políticas públicas. Al desarrollar su propuesta,

Bajraj et,. al., la enfocaban como un marco conceptual básico para

abordar diversos temas de población y desarrollo “que sobresalen por

su importancia y que constituyen áreas de fuerte y permanente interés

para las políticas públicas”.212 Lo que se estaría trasmitiendo, es que

los estudios de población y desarrollo trascienden la mera descripción,

análisis y consecuencias de los problemas involucrados, para ir a

enfrentar como lo sugieren los autores, los desafíos para las políticas

públicas.

211
Lo planteado aquí siguen en lo fundamental el trabajo Eramis Bueno: Políticas públicas y políticas de
población: alcances e importancia. En Rubén Ibarra Reyes, Zacatecas y su contexto actual. Taberna
Libraria Editores. Primera Edición, México, 2010.
212
Bajraj, Reynaldo J., Miguel Villa y Jorge Rodríguez (2000): Población y desarrollo en América Latina y
el Caribe: un desafío para las políticas públicas. CEPAL/CELADE, Santiago de Chile, agosto de 2000.
Pág. 5

171
Cierto es, que se tiene un llamado cada vez más fuerte a vincular

los problemas de población y desarrollo con las políticas públicas y

sociales, reconociendo a la población no solamente en objeto de

estudio e interpretación teórica, sino a la vez, como objeto de

transformación.

Por lo pronto no sería aventurado plantear que las acciones

cognitivas y políticas en este sentido tienen que ver con el hecho de

que tanto en el contexto de las Naciones Unidas, como en los

gobiernos y las delegaciones de la sociedad civil se promulga la

adopción de importantes compromisos y propuestas de políticas

orientadas a modificar las situaciones problemáticas que se dan, por

ejemplo, en torno a la pobreza, la desigualdad en general y de género

en específico, el empleo, por solo mencionar algunos.

Las políticas públicas constituyen un tema recurrente en el

ámbito político, y un importante desafío para estados y gobiernos en

cuanto a su planteamiento, análisis, evaluación e implementación. En

particular, el tema de políticas públicas orientadas a la población, o

simplemente, políticas de población han merecido un tratamiento

especial desde épocas ya lejanas. Una de las peculiaridades de este

tipo de políticas públicas es que deben conjuntar metas demográficas

con aquellas de carácter social, es decir, se orientan a prever las

consecuencias que tendrán el comportamiento reproductivo de la

población y sus movimientos espaciales, para las familias y la

sociedad en su conjunto, y tanto en términos de determinantes como

172
consecuencias. De la mayor relevancia resulta el hecho de que

cualquier política de población debe promover la equidad entre

hombres y mujeres, al tiempo que han de contribuir a la reducción de

la pobreza y la promoción del desarrollo.

Aqui se incluyen algunas reflexiones sobre las políticas públicas

de población, su naturaleza y los presupuestos teórico metodológicos

que en tanto políticas públicas se requieren tomar en cuenta para su

formulación, implementación y verificación.

2. Las políticas públicas

Las políticas públicas son un producto del sistema político 213. Una

política pública de excelencia, comenta Lahera

“corresponde a aquellos cursos de acción y flujos de

información relacionados con un objetivo político definido en

forma democrática; los que son desarrollados por el sector

público y, frecuentemente, con la participación de la comunidad y

el sector privado. Una política pública de calidad incluirá

orientaciones o contenidos, instrumentos o mecanismos,

213
David Easton es uno de los teóricos que ha promovido la noción de “sistema político”. Según la
concepción Eastoniana Hay un sistema (el SISTEMA POLITICO) que opera en un ENTORNO (el
ambiente intra y extrasocietal); hay insumos (las DEMANDAS y los APOYOS) y exumos (las
DECISIONES y ACCIONES de las autoridades); hay una REALIMENTACION (o "feedback") que
mantiene informado al sistema de los resultados de su accionar, y hay un LAZO (o "loop") que conecta a
las autoridades del sistema político con los miembros del sistema social. Citado por Arnoletto, E.J.:
(2007) Curso de Teoría Política, Edición electrónica gratuita. Texto completo en
www.eumed.net/libros/2007b/300/. Pág. 91

173
definiciones o modificaciones institucionales, y la previsión de

sus resultados”214.

Hay una gran diversidad de enfoques y definiciones sobre el

concepto de políticas públicas. Es lo que ha señalado Torgerson 215 con

relación a que el análisis de políticas públicas aparece como una selva

de diversas y conflictivas formas de investigación, con terminología

inconsistente y estilos intelectuales divergentes e, incluso, con ciertos

paradigmas imposibles de comprobar. En diversas ocasiones se ha

intentado revisar el campo y determinar que cosas podría darle alguna

coherencia a este aparente caos. Sin embargo, estos intentos se

vuelven tan detallados y absurdos que terminan por entregarnos un

mapa igual de enredado y confuso que la selva misma.

La política pública suele entenderse como un curso de acción,

una definición de principios y/o flujos de información en relación con

un objetivo público definido en forma democrática. La política se

expresa en orientaciones, instrumentos, programas, normas

institucionales, entrega de productos y servicios.

A su vez, toda política pública es expresión de un proceso que

involucra sujetos y tiempos diferenciales, en el momento en que una

problemática es interpretada y abordada por una política pública,

refleja un nivel de entendimiento, vinculación y acuerdo, logrado entre


214
Eugenio Lahera P.: Política y políticas públicas. CEPAL, División de Desarrollo Social. Serie Políticas
Sociales. Santiago de Chile, agosto de 2004. Pág. 8
215
Torgerson, Douglas (2003): Entre el conocimiento y la política: tres caras del análisis de políticas. En:
Aguilar Villanueva, Luis: El estudio de las Políticas Públicas. Edit. Porrúa. México. Pág. 197

174
la sociedad y el gobierno sobre qué problemas merecen atención a

través de las diferentes fases evolutivas de la política pública.

3. El antecedente de la política pública

Toda política pública se origina en el diagnóstico de algún

problema de población que requiere ser encarado con cierta urgencia.

En otras palabras, la política pública tiene como antecedente la

percepción de un problema, es decir, aquellos que se suscitan cuando

las sociedades no logran encontrar un equilibrio satisfactorio entre,

por ejemplo, los procesos de desarrollo y crecimiento económico con

la distribución equitativa del beneficio de los mismos.

Es posible que la falta de una percepción clara, y un consenso

sobre él o los problemas que enfrenta la población de cada país en

particular provoque aquella falta de correspondencia entre el esfuerzo

que ponen los cientistas sociales en el estudio de las políticas

públicas y el interés hacia las mismas que se pone a nivel del poder

político, no obstante las declaraciones formales en foros y documentos

nacionales e internacionales.

4. El proceso de conformación de las políticas públicas

De particular interés resulta el proceso de conformación e

implementación de una política pública.

En primer término, una política pública requiere de un complejo

proceso de formulación y planificación que incluye la definición de

175
objetivos y a partir de ellos conformar los programas y medidas

concretas a incluir en los planes.

La formulación efectiva de las políticas depende de un profundo

análisis de cada una de las situaciones problemáticas sobre población

y desarrollo socioeconómico de cada país en específico, basado en

datos precisos, investigaciones sistemáticas y análisis competentes.

La conformación de una política y su planificación e

implementación ulterior debe estar precedida de una investigación de

carácter multidisciplinario, que permita poner de manifiesto el

problema o situación problemática que invita o recomienda la

concepción, diseño e implementación de una determinada política

pública.

Un punto importante de este proceso es el conocimiento de la o

las percepciones y valoraciones que tiene el dispositivo político y

estatal en cuestión, sobre su población y los problemas específicos

que esta enfrenta.

Los conocimientos y resultados obtenidos se distribuyen

(diseminación), según las condiciones de cada país en particular, entre

los organismos encargados de la formulación y planificación de la

política (introductores de resultados), tales como secretarías

sectoriales, gobiernos estatales, municipales, locales, instituciones de

planificación, entre otros..

A la implementación de una política pública sigue un proceso

sistemático de evaluación que permita, mediante los estudios y

176
decisiones correspondientes, corregir rumbos, realizar ajustes y

adaptar las políticas a las situaciones cambiantes. Todo ello

presupone la recolección, análisis y diseminación de todo tipo de dato

sobre la población objeto en cuestión, que facilite un análisis integral

de la política y de las pautas para las nuevas situaciones

problemáticas que deban tomarse en cuenta, iniciando un nuevo ciclo.

En particular, un adecuado entendimiento de la naturaleza de las

relaciones que existen entre la dinámica de población y las políticas

públicas, facilitaría obtener una mejor incorporación de las variables

sociodemográficas en las políticas y estrategias de desarrollo humano

sostenible, tanto en su dimensión social, como en la económica, y la

ambiental, a la vez que ampliar la capacidad de formular políticas y

programas que incorporen las variables de población en las grandes

metas de desarrollo a los diferentes niveles, nacional, estatal, etc.

5. Estructura de una propuesta de política pública

La estructura de una propuesta de política pública como

resultado científico generado por una investigación incluye:

• Marco de referencia

• Justificación

• Objetivos

• Metas

• Medidas de políticas y programas

177
• Introducción en la práctica y arreglos institucionales.

Marco de referencia

El marco de referencia apunta a la reflexión teórica y a

dimensiones políticas. Incluye concepciones y definiciones de

elementos básicos y de los objetivos imagen que se quieren lograr en

los procesos de cambio social.

Para el caso de las políticas que van al encuentro de la igualdad

de oportunidades para mujeres y hombres, el marco de referencia

conceptual viene dado por las teorías de género, las concepciones que

le sirven de base y todo el constructo teórico que de ello se desprende.

Justificacion

De manera general una política debe comenzar con una

argumentación del por qué se le propone. La argumentación adopta la

forma de un análisis de la situación problemática que sugiere la

política Esto está dirigido a responder interrogantes como las

siguientes: ¿Qué problema enfrentamos y cuál es su naturaleza?, y si

ello es cierto, ¿qué hace necesaria, imprescindible e importante una

política pública?

Las políticas públicas en cuestión comienzan con un diagnóstico

de la situación socioeconómica actual y su comparación con la

deseada, y una discusión de los problemas asociados a la misma. Casi

todas las políticas se basan en la percepción de que la situación

178
existente está en pugna con las expectativas y metas del desarrollo

socioeconómico.

Objetivos

Las políticas incluyen a continuación una declaración de los

objetivos que se desean alcanzar, los cuales pueden ser tanto de

carácter general, como de carácter específico, por ejemplo, cuando se

refieren a problemas sociodemográficos a resolver en relación a

programas y proyectos de desarrollo socioeconómico particulares.

En muchas experiencias los objetivos de carácter global suelen

expresarse en forma de un llamado a encontrar un mejor equilibrio

entre el crecimiento económico y la distribución de los beneficios del

mismo entre la población. En otras se trata de mejorar el bienestar

social y la calidad de vida.

Los objetivos específicos pueden referirse a aspectos tales como

el acceso a servicios de salud, educación, seguridad social, creación

de oportunidades de empleo, la incorporación de la mujer en la vida

social y económica y el desarrollo en general, el desarrollo regional

equilibrado, etc.

Metas

Las políticas pueden estar dirigidas al logro de metas

socioeconómicas específicas como pueden ser las relativas al empleo.

Muchos intentos de políticas no solamente complementan el

179
establecimiento de metas cualitativas con metas cuantitativas, sino

que a veces se reducen, en la práctica, a estas últimas.

Medidas de Políticas y Programas

Una política pública está constituida por un conjunto de medidas

concretas que conforman la verdadera “sustancia” de una política

pública Pierre Muller216. La diversidad y heterogeneidad de problemas y

políticas públicas hacen muy variadas las medidas que se plantean

adoptar. Algunos ejemplos pueden ser:

- Desarrollo de programas de educación y comunicación en

población (incluyen campañas de información pública y programas

referentes a población, salud, familia, educación sexual, etc.) que

pueden estar dirigidos a la población en general o a grupos

específicos, como pueden ser los escolares, ancianos, etc.

- Adopción de medidas concretas que mejoren las condiciones de

vida y trabajo y la situación en general de la mujer (oportunidades de

educación y empleo, igualdad de derechos civiles, económicos y

políticos, creación de instituciones que faciliten los diferentes roles

que tradicionalmente asume la mujer, por ejemplo).

216
Pierre Muller: Las políticas públicas. Edit Universidad Externado de Colombia. Primera Edición, Bogotá
2002. Pág. 56
180
Introducción y arreglos institucionales

Se trata de las decisiones a adoptar para llevar a la práctica la

política pública propuesta y la asignación de responsabilidades

específicas de coordinación y supervisión a organismos vinculados.

6. Las políticas públicas de población

Desde el punto de vista del desarrollo social y económico, ante el

desempeño sociodemográfico de la población se pueden tener al

menos tres posturas diferentes:

Una, frente al comportamiento demográfico de la población,

incluidos especialmente su crecimiento y distribución en el territorio

se puede asumir una actitud de "laissez-faire" como lo calificara Doña

Carmen Miró217, esto es, dejar que los eventos sociodemográficos, sus

determinantes y consecuencias transcurran de manera espontánea,

sin intromisión alguna por parte de los decidores de políticas. La

experiencia históricamente acumulada indica sin embargo, que la falta

de previsión frente a ciertos fenómenos demográficos es la que ahora

nos ha enfrentado al crecimiento que se ha dado en llamar "explosivo"

de la población; que la concentración "espontánea" de la población en

las grandes urbes es hoy objeto de preocupación por las dificultades y

peligros de todo orden que ella acarrea; que la emigración de mano de

217
Los presentes comentarios siguen la huella que ha dejado Doña Carmen Miró, distinguida demógrafa
latinoamericana, al respecto de las políticas de población.
181
obra calificada desde nuestros países implica un despilfarro de

recursos, generalmente escaso.

En segundo lugar, se puede considerar a la población como una

variable independiente o extrínseca al proceso de crecimiento

económico, lo cual ha sido un error tradicional en enfoques adoptados

en la región. Es como si el corazón del sistema social pudiese latir al

margen de su contexto anatómico, fisiológico y psicológico, me refiero

a sus determinantes económicos, políticos, culturales, etc., y es como

pensar que éstos últimos puedan existir y funcionar

independientemente de su órgano principal.

Pero, en tercer lugar, se puede asumir la posición científicamente

fundamentada y socialmente trascendente, de que la población es el

sujeto y objeto del desarrollo social y económico, que en tanto sujeto

del mismo es la base económica fundamental, y que en tanto objeto

del mismo debe ser el principal beneficiario de los resultados de aquel.

El concepto de política de población ha tenido muchas

interpretaciones y no se aprecia de manera idéntica por todos los

gobiernos, ni por todos los especialistas en el campo de los estudios

de población. Entre el lema de que “el desarrollo es el mejor

anticonceptivo” y “las políticas que facilitan la utilización de

anticonceptivos” hay suficiente carga ideológica. Lo que los diferentes

países y actores ponen en práctica en nombre de tales políticas puede

resultar bastante disímil.

182
No pretendemos aquí someter a análisis las diferentes

formulaciones al respecto. ¿Qué aspecto nos da derecho a adentrarnos

en el problema sin necesidad de entrar en un debate en torno a lo que

debemos entender o no por política de población? Simplemente, que lo

que pueda inteligirse y practicarse por tal política lleva la intención de

intervenir de manera consciente, con sujeción a determinados fines y

connotación directa o indirectamente demográfica, en uno de los

procesos sociales de mayor relevancia cual es el fenómeno

reproducción- distribución de la población

Preferiremos entonces, indicar algunas cuestiones que desde

nuestro punto de vista no deberían dejar de tomarse en cuenta si en

verdad se requiere de la adopción de una tal política.

Partiremos, en primer lugar, por plantear que una verdadera

política de población ha asumirse como un conjunto de objetivos

dirigidos a consolidar los derechos de la población a la salud, incluida

la salud reproductiva, al fortalecimiento de la familia, al trabajo, la

educación, la participación de la mujer en la actividad económica, y

estableciendo aquellas intervenciones en el desempeño demográfico

de la población que hagan coherentes aquellos objetivos con este

desempeño.

El enfoque del tema sobre política de población dentro de la

183
perspectiva de las relaciones entre población y desarrollo, conlleva a

ubicar la política de población dentro de la estrategia de desarrollo que

se adopte. En ese sentido, podemos apreciar la política de población,

precisamente, como la forma de concretar los objetivos de la estrategia

de desarrollo, dirigidos a elevar la calidad de la población, satisfacer sus

necesidades de todo tipo, e inclusive aquellos dirigidos a hacer

coherentes las condiciones del desarrollo económico y social de un país

determinado con su situación demográfica actual y perspectiva,

particularmente con las condiciones y tendencias de su reproducción y

distribución.

De esa manera, conviene valorar la política de población como

enmarcada en los planes de desarrollo global de cada país, y para el

caso de los países en vías de desarrollo, en planes que estén llamados

a romper las situaciones de explotación y dependencia en que viven

sus mayorías poblacionales.

La política de población, como parte de una estrategia general de

desarrollo, ha de incluir, entre otras medidas, aquellas que permitan:

 desarrollar una amplia política de salud que abarque a toda

la población por igual, y garantice a todas las parejas la libre,

responsable e informada determinación del número de hijos que desea

184
tener y su esparcimiento, proporcionando para ello los servicios

necesarios que contribuyan a la estabilidad y solidaridad familiar;

 garantizar el empleo a toda la población apta para el

trabajo;

 incorporar a la mujer a la producción social;

 asegurar la equidad de género;

 lograr una urbanización racional y planificada;

 asegurar el desarrollo regional que evite las voluminosas

corrientes migratorias hacia los grandes centros urbanos;

 garantizar la superación educacional y cultural de la

población a fin de desarrollar sus capacidades de manera que pueda

hacer frente al desarrollo tecnológico;

 eliminar la desnutrición como causa de muerte y mejorar la

calidad de la vida de toda la población.

Conceptualizada así la política de población, entre los aspectos

básicos estaría precisamente el atender a los sectores más

185
vulnerables como son la mujer, la niñez, los ancianos y la población

rural.

En otro orden de cosas.

Una política sólo puede concebirse como una decisión del sector

público y la misma supone una clara definición del sujeto al que va

dirigida; el reconocimiento del curso que se desea sigan los

acontecimientos (o la conducta) con el propósito de lograr el objetivo

deseado; una línea de acción deliberada, escogida por las autoridades

responsables; una declaración de la intención (es decir qué se

pretende alcanzar, cómo y por qué) y una instrumentación de la

intención. Así concebida una política, habrá que convenir que como el

tamaño, composición, distribución y en general el ritmo de la

reproducción de la población no constituyen fines en sí mismos, no

podrá darse una política de población "autónoma" ni mucho menos de

aplicación general. Sólo podrá darse adecuadamente en el contexto de

la estrategia global de desarrollo social y económico, coordinada con

sus metas, y referida a la situación concreta del país, esto es, a lo que

determinemos como el problema de población específico que da lugar

a la necesidad de adopción de una política.

Se quiere indicar con esto que toda política de población se

origina en el diagnóstico de algún problema de población que requiere

ser encarado con cierta urgencia.

186
El problema de población asociado a una estrategia de desarrollo

involucra –como lo ha planteado Carmen Miró - interrogantes tales

como218:

 ¿qué implicaciones tienen los cambios demográficos

actuales y perspectivos sobre la estrategia?

 ¿se derivarían de ellos algunos beneficios económicos para

el país?

 ¿qué grupos de la población han recibido el mayor impacto

de los diferentes programas socioeconómicos y cuales han quedado

marginados?

 ¿qué proyecciones demográficas pueden hacerse dentro del

futuro previsible que puedan tomarse como elementos de juicio para

armonizar desarrollo y desempeño demográfico?

 ¿son coherentes los cambios demográficos previsibles con

las metas de los diferentes programas de desarrollo?

 ¿es posible encaminar esfuerzos que permitan eliminar, o al

menos reducir, las diferencias que se den en el nivel de la mortalidad

entre regiones de un país?

 ¿deben ponerse en práctica esfuerzos tendentes a reducir la

mortalidad materna?

 ¿qué medios pueden utilizarse para disminuir la brecha

entre el nivel de la mortalidad infantil en distintos grupos sociales?

 ¿deben algunos grupos de edad de la población recibir

atención prioritaria en las acciones de salud?


218
Ver: Miró, Carmen: ¿qué es una política de población?. http://www.prolap.unam.mx/miro1.html
187
 ¿conviene y es factible fijar metas respecto de los niveles

futuros que deben alcanzar la tasa de mortalidad general y de

mortalidad infantil?

 ¿deberían adoptarse medidas encaminadas a lograr

determinados efectos en el comportamiento de la fecundidad en

grupos sociales específicos?

 ¿son los patrones históricos de distribución de la población

sobre el territorio los más adecuados a una estrategia global de

desarrollo social y económico? y de no serlo,

 ¿qué objetivos, estrategias y acciones tales como

localización y desarrollo de fuentes de trabajo, de centros educativos y

de capacitación técnica, de beneficios sociales, etc. pudieran

diseñarse al respecto de buscar una adecuada distribución de la

población?,

 ¿cómo orientar los flujos migratorios de manera que

devengan en elementos activos de una estrategia de acción

planificada y no resulten una simple consecuencia inevitable de

procesos socioeconómicos más o menos incontrolados?,

 ¿cómo y a través de que medidas se pueden reorientar los

flujos migratorios en una estrategia de desarrollo que permita si no

disminuir, por lo menos detener la concentración urbana?

Cualquier intento por responder a preguntas tales como ¿por

qué? y ¿para qué? adoptar una política de población habría de partir

del supuesto de que el fin último de todo programa de gobierno es

188
asegurar una distribución equitativa de los beneficios del desarrollo a

todos los habitantes, y en este sentido la necesidad de una política de

población esta dada por el hecho de que no es posible dejar al azar de

una supuesta adaptación automática del comportamiento demográfico,

el logro de las metas específicas de la política estatal.

Para formular una política de población deben darse

determinadas condiciones y adoptarse distintos tipos de decisiones:

La adopción de una política se facilitará en la medida en que

exista un plan de desarrollo económico y social, de forma tal que un

primer paso sería lograr coherencia entre las metas económicas y

sociales y las demográficas.

Debería ser obvia la necesidad de incorporar demógrafos en los

organismos responsables por la planificación, los cuales, trabajando

en colaboración con profesionales de otras disciplinas, encaminarían,

como condición previa, los estudios que conduzcan a una cabal

apreciación de la situación demográfica de partida, a determinar las

causas del comportamiento y tendencias del desempeño demográfico

del país, examinar las correlaciones estadísticas entre diferentes

factores involucrados, elaborar proyecciones del comportamiento

previsible de las variables demográficas, en ausencia de medidas

destinadas explícitamente a modificarlas y, alternativamente, como

resultado de los efectos supuestos del plan de desarrollo.

Se hace evidente la necesidad de realizar proyecciones de las

demandas previsibles que la situación demográfica del país y su

189
posible evolución futura impondrían sobre el sistema productivo. Tales

estudios devendrían en una base sólida para conformar un diagnóstico

adecuado que complementado con estudios e investigaciones más

detalladas sobre las migraciones internas, tanto urbanas como rurales;

sobre la mano de obra, incluyendo el desempleo y subempleo, para

mencionar apenas las más evidentes, aportarían elementos esenciales

para encaminar la política.

Deberá también ser objeto de examen el comportamiento

demográfico diferencial de distintos grupos sociales, pues sólo a partir

de una cabal comprensión de los mecanismos a través de los cuales se

produce, podría intentarse introducir medidas que lo modifiquen.

En tanto que el plan de desarrollo necesariamente deberá

considerar las diferencias regionales y rural-urbana, de igual manera la

política deberá adecuarse a las particulares características de las

distintas zonas del país. Lo anterior estaría indicando que los estudios

a que se ha hecho referencia anteriormente, deberán realizarse no sólo

para el país en su conjunto, sino también para cada una de las

regiones contempladas dentro del plan.

Sólo en la medida en que se vaya disponiendo de los elementos

de juicio en que apoyar las decisiones se podrá avanzar en la

estructuración de una política de población que guarde efectiva

coherencia con las metas y estrategias económicas.

Parece innecesario subrayar que dicha política -como cualquier

otra de las adoptadas por un estado- debe, en efecto, estar sustentada

190
en el orden jurídico de la sociedad, con lo que quiero dar a entender no

otra cosa, que no será posible alguna política de la trascendencia

social que tiene ésta, sin la correspondiente LEY NACIONAL DE

POBLACION.

191
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