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Educación en la Edad Moderna: Transformaciones

Edad moderna

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GRUPO TECNOLÓGICO UNIVERSITARIO

CANCÚN

INTERVENCIÓN PEDAGÓGICA

DOC. HERNANDEZ DE LA CRUZ JESUS

INTEGRANTES:
BAUTISTA BUENFIL LOURDES JADHIRA
CORTES ROMERO ALEXANDRA
CRUZ UITZIL JHOANNY NATHALIE
MARTINEZ CID DANIELA SHARID
INTRODUCCIÒN
El siguiente trabajo abarcara los aspectos de la edad moderna, lo cual la Edad
Moderna dentro de la educación, que abarco aproximadamente desde finales del
siglo XV hasta principios del siglo XIX, es un período marcado por profundas
transformaciones en el pensamiento, la cultura y, por supuesto, la educación. Este
lapso de tiempo se caracteriza por tres grandes movimientos que influenciaron
significativamente el desarrollo educativo: el Humanismo y el Renacimiento, la
educación jesuita y la Ilustración.

El Humanismo y el Renacimiento, marcaron el comienzo de la Edad Moderna de la


educación. Este período promovió una revalorización de la cultura clásica
grecorromana y puso un énfasis renovado en las artes, las ciencias y la literatura.
Los humanistas, como Erasmo de Rotterdam y Juan Luis Vives, abogaban por una
educación integral que cultivara no solo la mente, sino también el carácter moral y
la capacidad crítica de los individuos. Las universidades y las escuelas empezaron
a incluir en sus currículos textos clásicos y disciplinas humanísticas, promoviendo
una visión del mundo más secular y menos centrada en la teología.

El método pedagógico jesuita, conocido como Ratio Studiorum, enfatizaba la


retórica, la lógica, la filosofía y las ciencias naturales, al tiempo que inculcaba
principios éticos y religiosos sólidos. Su enfoque integrador y su adaptación a los
contextos locales permitieron a los jesuitas convertirse en una de las fuerzas
educativas más influyentes de la Edad Moderna.

El siglo XVIII trajo consigo la Ilustración, un movimiento que promovía la razón, la


ciencia y el progreso como motores del desarrollo humano. Filósofos y pensadores
como John Locke, Jean-Jacques Rousseau y Voltaire cuestionaron las estructuras
educativas tradicionales y abogaron por métodos pedagógicos más inclusivos y
basados en la experiencia. Rousseau, en particular, con su obra "Emilio, o De la
educación", defendió una educación natural que respetara las etapas del desarrollo
infantil y fomentara la autonomía y la curiosidad.
EDAD MODERNA

Durante la Edad Moderna se dieron transformaciones políticas, económicas y


sociales que diferenciaron a las sociedades europeas de sus antecesoras
medievales. En este periodo, se consolidó el poder de las monarquías centralizadas
que, durante los siglos siguientes, se convirtieron en las principales naciones de
Europa. Su enriquecimiento permitió la exploración de otros territorios y la
reactivación de rutas comerciales que conectaron al continente con el resto del
mundo. Al igual existieron algunos eventos históricos como, las primeras grandes
exploraciones, el renacimiento, la reforma religiosa, el absolutismo, la ilustración y
revolución francesa.

La sociedad de la Edad Moderna estaba constituida por clases privilegiadas


(nobleza y clero), clases medias, y las clases inferiores. Estas últimas se integraban
por la población urbana y rural de la Península, y la población rural en las Indias y
te en claro que el el clero. tienen una gran influencia y desempeñan un papel
primordial en el desarrollo de la cultura medieval.

El concepto de infancia en la modernidad es bien diferente. El niño es concebido


como inocente, sin maldad ni sexualidad. Por ello es pensado como frágil e
indefenso y debe ser protegido del desvío de los adultos. A la inversa del medieval,
concita al máximo el interés de una familia y una sociedad que lo cuida y lo educa
para que "se forme bien".

La infancia moderna generó así niños excelentes como receptáculo de las


proyecciones adultas en búsqueda de un ideal de perfección no ya divino, como en
la Edad Media, sino humano. El niño debía ser en un futuro lo que los adultos no
habían sido. La transmisión generacional va así, en la modernidad, de adultos
"iluminados" a niños "a formarse" para el futuro. La diferenciación niño/adulto fue
tajante. El adulto sólo juega a "cosas de niños" para "ayudar" a los pequeños a
formarse.
La tarea de la escuela moderna tendrá como fin básico estructurar nuevas
subjetividades, desde las formas personales de comportamiento en sociedad hasta
la identidad política y social del ciudadano.

Se basa en el método científico, ya que se busca que los alumnos aprendan no solo
a pensar, sino también a actuar, predecir y resolver, tener pensamiento crítico, para
lo cual es importante el trabajo en equipo para intercambiar ideas y fomentar la
cooperación.

Para la modernidad, el propósito de la educación no es simplemente enseñar a leer


y a escribir, sino derivar una nación homogénea y una cohesión social, mediante la
propagación de una cultura común a una diversidad de religiones, grupos sociales,
idiomas y técnicas.

En la Edad Moderna, la educación estaba centrada en la enseñanza de las


humanidades, como la gramática, la retórica y la filosofía. Estas materias se
consideraban esenciales para la formación de ciudadanos cultos y educados.
También se enseñaban materias prácticas, como la aritmética, la geometría y la
astronomía.

La sociedad de la Edad Moderna estaba constituida por clases privilegiadas


(nobleza y clero), clases medias, y las clases inferiores. Estas últimas se integraban
por la población urbana y rural de la Península, y la población rural en las Indias.

El docente es esencial en la educación, ya que guía el aprendizaje, organiza las


clases, evalúa el progreso de cada uno de los estudiantes, los apoya en sus
problemas, esta para modelo a seguir, y se comunica eficazmente con estudiantes.
Su papel va más allá de enseñar materias temas, hace que ellos desarrollen
habilidades y conocimientos, también motiva y orienta a los estudiantes en su
desarrollo personal y académico.

Las instituciones educativas son lugares donde se imparte educación formal en


diferentes niveles, ya sea preescolar, primaria, secundaria y educación superior. Su
función principal es proporcionar conocimientos y habilidades a los estudiantes,
preparándolos para la vida y muchas veces para el trabajo, estas instituciones
también promueven valores, fomentan el desarrollo personal y social, y apoyan la
investigación y el desarrollo cultural. Están organizadas de manera estructurada y
cuentan con docentes, administradores y personal de apoyo que colaboran para
crear un ambiente propicio para el aprendizaje y el crecimiento integral de los
estudiantes
CONCLUSIÒN

La Edad Moderna de la educación se caracteriza por una evolución constante y


significativa, influenciada por tres grandes movimientos: el Humanismo y el
Renacimiento, la educación jesuita y la Ilustración. Cada uno de estos períodos
contribuyó de manera única a la transformación del pensamiento educativo y al
desarrollo de nuevas prácticas pedagógicas.

Humanismo y Renacimiento: Al inicio de la Edad Moderna, el Humanismo y el


Renacimiento revitalizaron la educación al reintroducir los valores y conocimientos
de la antigüedad clásica. Este movimiento promovió una formación integral que
abarcaba tanto las disciplinas humanísticas como científicas, fomentando el
desarrollo de un pensamiento crítico y secular. Los humanistas pusieron énfasis en
la formación del individuo no solo en términos académicos, sino también morales y
éticos.

Educación Jesuita: En el siglo XVI, la Compañía de Jesús se destacó por su


enfoque educativo riguroso y sistemático. La educación jesuita se centró en un
currículo amplio que incluía tanto ciencias como humanidades, combinado con una
fuerte formación ética y espiritual. Su metodología y adaptabilidad contribuyeron a
su expansión global, convirtiéndola en una de las influencias educativas más
importantes de la época.

Ilustración: El siglo XVIII, con la llegada de la Ilustración, marcó una etapa de


cuestionamiento y reforma. Los filósofos ilustrados promovieron una educación
basada en la razón, la ciencia y la experiencia. Abogaron por métodos pedagógicos
que respetaran el desarrollo natural del niño y fomentaran la autonomía. Además,
la Ilustración impulsó la idea de la educación pública y accesible para todos,
sentando las bases para las futuras reformas educativas del siglo XIX y más allá.

En resumen, la Edad Moderna fue un período de profunda transformación


educativa, donde cada movimiento dejó una huella duradera. Desde la revitalización
de la cultura clásica y el pensamiento crítico del Humanismo y el Renacimiento,
pasando por la disciplina y el rigor de la educación jesuita, hasta llegar a la razón y
la inclusión promovidas por la Ilustración, estos cambios sentaron las bases para la
educación moderna. La evolución educativa de esta época no solo transformó las
instituciones académicas, sino que también influyó en la manera en que la sociedad
entendía el aprendizaje, el conocimiento y el desarrollo humano.

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