UNIVERSIDAD DA VINCI DE GUATEMALA
SEDE MALACATAN
Técnico en Enfermería
Primer Semestre
Nombre: Carné
Karla Angelina Rosales Martinez 202402937
Docente:
E.P. Zuly Juárez
Curso:
Cuidados de pacientes en medicina
Trabajo:
Patologías
28 de mayo, 2024
INTRODUCCIÓN
A continuación vemos la investigación de diferentes patologías que se presentan en el
Hospital Nacional de Malacatan, en este trabajo podemos ver cuáles son los síntomas, las
causas y cuál es la forma en la que se detectan, también vemos cual es el tratamiento y los
cuidados que enfermería le brinda al paciente para así poder brindarle un mejor servicio
de salud y que puedan llevar un tratamiento adecuado para que puedan salir pronto del
servicio de salud.
OBJETIVOS
General:
Investigar y sumergirme más a los temas patológicos que se ven en
enfermería.
Específicos:
Ayudar a las pacientes que sufran alguna de estas patologías
Aprender más sobre las causas, los síntomas de las patologías
Evitar otras enfermedades que puedan causar estas patologías
JUSTIFICACIÓN
el investigar las patologías me sirve para que pueda conocer cuáles son los síntomas, el
tratamiento y los cuidados que se le brindan a un paciente cuando se encuentra en esta
situación, también para poder compartir con mis compañeros lo que yo aprendí de esto y
que igual ellos puedan tener una mejor atención con los pacientes que sufren de estos
diagnósticos presentados en este trabajo, también al estar informada de estas
enfermedades lo puedo platicar con mi familia e informarles el porque es importante
cuidar nuestra salud, el porque es importante mantener una buena condición física y
tener chequeos médicos a cada cierto tiempo.
ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA
Es la pérdida lenta de la función de los riñones con el tiempo. El principal trabajo
de estos órganos es eliminar los desechos y el exceso de agua del cuerpo.
ETIOLOGÍA
La enfermedad renal crónica (ERC) empeora lentamente durante los meses o
años. Es probable que los síntomas no se noten durante algún tiempo. La pérdida
de la función puede ser tan lenta que no se presentara ningún síntoma hasta que
los riñones casi hayan dejado de trabajar.
La etapa final de la ERC se denomina enfermedad renal terminal (ERT). En esta
etapa, los riñones ya no tienen la capacidad de eliminar suficientes desechos y el
exceso del líquido del cuerpo. En ese momento la persona necesita diálisis o un
trasplante de riñón.
La diabetes y la presión arterial alta son las 2 causas más comunes y son
responsables de la mayoría de los casos.
Muchas otras enfermedades y afecciones pueden dañar los riñones, por ejemplo:
Trastornos autoinmunitarios (como lupus eritematoso sistémico y
esclerodermia).
Defectos de nacimiento (anomalías congénitas) de los riñones (como la
poliquistosis renal).
Ciertos productos químicos tóxicos.
Lesión al riñón.
Infección y cálculos renales.
Problemas con las arterias que irrigan los riñones.
Algunos medicamentos como los antibióticos y los medicamentos del dolor
(analgésicos) y para el cáncer.
Flujo retrógrado de orina hacia los riñones (nefropatía por reflujo).
La ERC lleva a una acumulación de líquido y productos de desecho en el cuerpo.
Esta enfermedad afecta a la mayoría de las funciones y de los sistemas
corporales, incluso:
Presión arterial alta.
Hemogramas bajos
Vitamina D y salud de los huesos.
SINTOMAS
Los primeros síntomas de la ERC también son los mismos que los de muchas
otras enfermedades. Estos síntomas pueden ser el único signo de un problema en
las etapas iniciales.
Los síntomas pueden incluir:
Falta de apetito
Sensación de malestar general y fatiga
Dolores de cabeza
Picazón (prurito) y resequedad de la piel
Nauseas
Pérdida de peso sin proponérselo
Los síntomas que se pueden presentar cuando la enfermedad renal ha empeorado
incluyen:
Piel anormalmente oscura o clara
Dolor de huesos
Somnolencia o problemas para concentrarse o pensar
Entumecimiento en las manos y pies
Fasciculaciones musculares o calambres
Mal aliento
Susceptibilidad a hematomas o sangre en las heces
Sed excesiva
Hipo frecuente
Problemas con la actividad sexual
Detención de los períodos menstruales (amenorrea)
Dificultad para respirar
Problemas de sueño
Hinchazón en las manos y en los pies
Vómitos
PRUEBAS Y EXÁMENES
La mayoría de las personas presentará presión alta durante todas las etapas de la
ERC. Al hacer un examen, el medico también podría oír ruidos cardiacos o
pulmonares anormales en el pecho. En un examen del sistema nervioso, se
pueden mostrar signos de daño al sistema nervioso.
Un análisis de orina puede revelar proteínas u otros cambios. Estos cambios
pueden surgir de meses a años antes de que aparezcan los síntomas.
Los exámenes para verificar qué tan bien están funcionando los riñones incluyen:
Depuración de creatinina
Niveles de creatinina
Nitrógeno uréico en la sangre
La ERC cambia los resultados de muchos otros exámenes. Se pueden realizar los
siguientes exámenes de sangre incluso cada 2 a 3 meses cuando la enfermedad
empeore:
Albúmina
Calcio
Colesterol
Conteo sanguíneo completo (CSC)
Electrolitos
Magnesio
Fosforo
Potasio
Sodio
Otros exámenes que pueden llevarse a cabo para buscar la causa o el tipo de
enfermedad renal incluyen:
Tomografía computarizada del abdomen
Resonancia magnética del abdomen
Ultrasonido del abdomen
Biopsia del riñón
Gammagrafía del riñón
Ultrasonido del riñón
Proteína de orina
Esta enfermedad también puede cambiar los resultados de los siguientes
exámenes:
Eritropoyetina
Hormona paratiroidea
Examen de la densidad ósea
Nivel de la vitamina D
¿Qué exámenes usan los médicos para diagnosticar y monitorear la
enfermedad de los riñones?
Para determinar si la persona tiene la enfermedad de los riñones el médico
ordena:
Un examen que evalúe que tan bien los riñones están filtrando la sangre,
llamada GFR (prueba de sangre). GFR es la sigla en inglés de tasa de
filtración glomerular.
Un examen de orina para detectar albúmina. La albúmina es una proteína
que puede pasar a la orina cuando los riñones están dañados.
Examen de sangre de GFR
El médico ordenara una prueba de sangre para evaluar la función de los riñones.
Los resultados de la prueba significaran lo siguiente:
Una GFR de 60 o más está dentro del rango normal en la mayoría de las
personas mayores.
Una GFR de menos de 60 puede indicar que tiene una la enfermedad de
los riñones.
Una GFR de 15 o menos se denomina la falla de los riñones. La mayoría de
las personas que obtengan un resultado por debajo de este nivel necesitan
someterse a diálisis o un trasplante de riñón.
No se puede elevar el GFR, pero se puede tratar de evitar que siga disminuyendo.
CREATININA
La creatinina es un producto de desecho del metabolismo muscular del cuerpo.
Los riñones eliminan la creatinina de la sangre. Los proveedores usan la cantidad
de creatinina en su sangre para estimar su GFR. A medida que progresa la
enfermedad de los riñones, se eleva el nivel de creatinina.
EXAMEN DE ORINA PARA DETECTAR LA ALBÚMINA
Si existe el riesgo de presentar la enfermedad de los riñones, el médico puede
evaluar la orina en busca de albúmina.
Ña albúmina es una proteína que se encuentra en la sangre. Un riñón sano no
deja pasar albúmina de la sangre a la orina. Un riñón dañado deja pasar un poco
de albúmina a la orina. Entre menos albúmina tenga la orina, mejor. La presencia
de albúmina en la orina se le denomina albuminuria.
TRATAMIENTO
El control de la presión arterial retrasa un mayor daño al riñón.
Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o los
bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) se emplean con
mayor frecuencia.
El objetivo es mantener la presión arterial en o por debajo de 130/80 mm
Hg.
Hacer cambios al estilo de vida como los siguientes puede ayudar a proteger los
riñones y prevenir enfermedades cardíacas y un accidente cerebrovascular:
No fumar
Consumir comidas con un contenido bajo de grasa y colesterol
Hacer ejercicio regularmente
Tomar medicamentos para bajar el colesterol, si es necesario.
Mantener controlados los niveles de azúcar en la sangre
Evitar ingerir demasiada sal o potasio.
Otros tratamientos pueden incluir:
Medicamentos llamados fijadores de fosfato para ayudar a evitar los niveles
altos de fósforo.
Hierro extra en la alimentación, comprimidos de hierro a través de una vena
(hierro intravenoso) inyecciones especiales de un medicamento llamado
eritropoyetina y transfusiones de sangre para tratar la anemia.
Calcio y vitamina D extra (siempre consultar antes de tomarlos).
El médico puede solicitar seguir una dieta para la ERC especial.
Limitar los líquidos
Comer menos proteína
Restringir el fosforo y otros electrolitos
Obtener suficientes calorías para prevenir la pérdida de peso
Todas las personas con ERC deben mantener al día las siguientes vacunas:
Vacuna contra la hepatitis A
Vacuna contra la hepatitis B
Vacuna antigripal
Vacuna neumocócica (también llamada ´´vacuna contra la neumonía´´)
Covid-19
EXPECTATIVAS (PRONÓSTICO)
A muchas personas no se les diagnostica la ERC sino hasta que han perdido gran
parte de su función renal.
No hay una cura para esta enfermedad. Ya sea que la enfermedad empeore a una
ERT, y a qué tan rápido lo hará, dependen de:
La causa del daño renal
Qué tan bien se cuide la persona afectada
La insuficiencia renal es la última etapa de la ERC. Esto es cuando los riñones ya
no pueden atender las necesidades corporales.
El médico hablará sobre la diálisis con el paciente antes de que la necesite. La
diálisis elimina residuos de la sangre cuando los riñones ya no pueden cumplir con
su función.
En la mayoría de los casos, el paciente deberá hacerse diálisis cuando le quede
solo del 10 al 15% de la función renal.
Incluso las personas que están esperando un trasplante de riñón pueden necesitar
diálisis mientras esperan.
Posibles Complicaciones
Las complicaciones pueden incluir:
Anemia
Sangrado del estómago o los intestinos
Dolor óseo, articular o muscular
Cambios de los niveles de azúcar de la sangre
Daño a los nervios de las piernas y los brazos (neuropatía periférica)
Demencia
Acumulación de líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural)
Complicaciones cardiovasculares
Niveles altos de fósforo en sangre
Niveles altos de potasio en sangre
Hiperparatiroidismo
Aumento del riesgo de infecciones
Daño o insuficiencia hepática
Desnutrición
Aborto espontáneo y esterilidad
Convulsiones
Hinchazón (edema)
Debilitamiento de los huesos y aumento del riesgo de fracturas
MEDIDAS PREVENTIVAS
Se pueden proteger los riñones evitando o controlando los problemas de salud
que producen daño de los riñones, tales como la diabetes y la presión arterial alta.
Elegir alimentos saludables
Escoger los alimentos que son saludables para el corazón y todo el cuerpo: frutas
frescas, vegetales frescos o congelados, granos enteros y derivados lácteos
semidescremados o descremados. Coma comidas saludables y disminuir la sal y
azúcar añadidos. Ingerir menos de 2300 miligramos de sodio diarios. Tratar de
que menos del 10 por ciento de las calorías diarias provengan de azúcares
añadidos.
Hacer actividad física siempre
Tener un peso saludable
Dormir lo suficiente
Dejar de fumar
Limitar la ingesta de alcohol
Hacer actividades para reducir el estrés
Controlar la diabetes, presión arterial alta y enfermedad cardiaca
CUIDADOS DE ENFERMERÍA
Revisión constante de la glucosa y presión arterial para mantener los
niveles normales
Revisión de la sonda Foley para que no sobrepase
Medición constante de los signos vitales
Ayudar al aseo personal
Verificar la alimentación adecuada
SEPSIS
La sepsis es la respuesta abrumadora y extrema del cuerpo a una infección. La
sepsis es una emergencia médica que puede ser mortal. Sin un tratamiento
rápido, puede provocar daños en los tejidos, falla orgánica e incluso la muerte.
ETIOLOGÍA
La sepsis ocurre cuando una infección desencadena una reacción en cadena en
todo el cuerpo. Las infecciones bacterianas son la causa más común, pero otros
tipos de infecciones también pueden provocarla.
Las infecciones a menudo ocurren en los pulmones, el estómago, los riñones o la
vejiga. Es posible que la sepsis comience con un pequeño corte que se infecta o
con una infección que se desarrolla después de una operación. A veces, la sepsis
puede ocurrir en personas que ni siquiera sabían que tenían una infección.
¿Quién tiene más probabilidad de tener una sepsis?
Cualquier persona que tiene una infección puede contraer sepsis. Pero ciertas
personas tienen más probabilidad de tenerla:
Adultos mayores de 65 años
Personas con afecciones crónicas, como diabetes, enfermedad pulmonar,
cáncer y enfermedad renal
Personas con sistemas inmunitarios debilitados
Mujeres embarazadas
Niños menores de un año
SINTOMAS DE LA SEPSIS
La sepsis puede causar uno o más de estos síntomas:
Respiración y frecuencia cardiaca rápida
Dificultad para respirar
Confusión o desorientación
Dolor o molestia extrema
Fiebre, escalofríos o sensación de mucho frio
Piel húmeda o sudorosa
¿QUE OTROS PROBLEMAS PUEDE CAUSAR LA SEPSIS?
Los casos graves de sepsis pueden provocar shock séptico, en el cual la presión
arterial cae a un nivel peligroso y pueden fallar varios órganos.
MEDIOS DE DIAGNOSTICO
Para saber si tiene sepsis, el profesional de la salud:
Analizara la historia clínica, lo que incluye preguntas sobre sus síntomas
Hará un examen físico, incluyendo medir sus signos vitales (temperatura,
presión arterial, frecuencia cardíaca y respiración)
Es probable que solicite pruebas de laboratorio para detectar signos de
infección o daños a órganos
Puede solicitar pruebas de imagen como radiografía o una tomografía
computarizada para encontrar la ubicación de la infección
Muchos de los signos y síntomas de la sepsis también pueden ser causados por
otras afecciones médicas. Esto puede hacer que sea difícil de diagnosticar en sus
primeras etapas.
TRATAMIENTO PARA LA SEPSIS
Es muy importante recibir tratamiento de inmediato. En general, el tratamiento
incluye:
Antibióticos
Mantener el flujo sanguíneo a los órganos, lo que puede significar
asistencia con oxígeno y líquidos por vía intravenosa
Tratar la causa de la afección
Si es necesario, medicamentos para subir la presión arterial
En casos graves, es posible que necesite diálisis renal o un tubo de respiración.
Algunas personas necesitan cirugía para eliminar el tejido dañado por la infección.
MEDIDAD PREVENTIVAS
Para prevenir la sepsis, debe de tratar de evitar una infección:
Cuide bien cualquier afección de salud crónica que tenga
Obtenga las vacunas que se recomiendan
Practique una buena higiene, como lavarse las manos
Mantenga las heridas limpias y cubiertas hasta que sanen
CUIDADOS DE ENFERMERIA
Los cuidados de enfermería en pacientes con sepsis incluyen una serie de
actividades, entre las que se encuentran:
Vigilancia y control riguroso de signos vitales
Vigilancia a los cambios de parámetros cardiovasculares y hemodinámicos
Estado de ventilación y oxigenación
Vigilancia de la función renal
Parámetros de la coagulación, de los índices metabólicos y del estado
mental
Desequilibrio hidroelectrolítico
Los electrolitos están presentes en la sangre, la orina y otros líquidos corporales.
Un equilibrio adecuado de electrolitos ayuda a tu cuerpo a mantener los líquidos
en las concentraciones adecuadas. Los electrolitos son minerales que
normalmente están presentes en el cuerpo. Cada uno lleva una pequeña carga
eléctrica. Los electrolitos están presentes en la sangre, la orina y otros líquidos
corporales. Un equilibrio adecuado de electrolitos ayuda a tu cuerpo a mantener
los líquidos en las concentraciones adecuadas. El sodio, el potasio, el cloruro y el
calcio son electrolitos. Los obtienes de los alimentos que consumes y los líquidos
que bebes, y los pierdes al transpirar. Estos son algunos de los síntomas de un
desequilibrio hidroelectrolítico: fatiga mareos náuseas debilidad La quimioterapia
puede hacer que las concentraciones de electrolitos desciendan o aumenten
demasiado. Los cambios en la cantidad de agua en el cuerpo por efectos
secundarios como los vómitos o la diarrea también pueden causar un desequilibrio
hidroelectrolítico. Kadcyla (nombre genérico: T-DM1 o ado-trastuzumab
empancina), un medicamento de terapia dirigida, también puede causar
desequilibrio hidroelectrolítico.
Todas las partes de su cuerpo necesitan agua para funcionar. Cuando usted está
saludable, su cuerpo es capaz de equilibrar la cantidad de agua que entra o sale
del cuerpo.
Un desequilibrio de líquidos puede suceder cuando usted pierde más agua o
líquido del que consume. También puede suceder cuando usted consume más
agua o líquido del que su cuerpo es capaz de eliminar.
Causas
Su cuerpo está constantemente perdiendo líquidos a través de la respiración, la
transpiración y la orina. Si usted no toma agua o líquidos suficientes, puede
deshidratarse.
Su cuerpo también puede tener dificultades para eliminar líquidos. En
consecuencia, se acumula exceso de líquido en el cuerpo. Esto se denomina
sobrecarga (sobrecarga de volumen). Esto puede provocar edema (exceso de
líquido en la piel y los tejidos).
Muchas enfermedades pueden causar desequilibrio de líquidos:
Después de una cirugía, el cuerpo con frecuencia retiene grandes
cantidades de líquido durante varios días, causando hinchazón del cuerpo.
En personas con insuficiencia cardíaca, el líquido se acumula en los
pulmones, el hígado, los vasos sanguíneos y los tejidos corporales debido a
que el corazón realiza un trabajo de bombeo deficiente hacia los riñones.
Hiponatremia severa.
La hiponatremia consiste en una concentración demasiado baja de sodio en la
sangre.
Las causas son muy diversas, desde ingerir un exceso de líquido hasta la
insuficiencia renal, la insuficiencia cardíaca, la cirrosis y los diuréticos.
Los síntomas son resultado de la disfunción cerebral.
Los síntomas iniciales son sopor y confusión; cuando la hiponatremia
empeora, se producen sacudidas musculares y convulsiones, y, de forma
gradual, se deja de responder a los estímulos.
El diagnóstico se basa en los valores de la concentración de sodio tras el
análisis de sangre.
Restringir la ingesta de líquido y dejar de tomar diuréticos son una buena
medida terapéutica, pero la hiponatremia grave constituye una urgencia que
requiere la administración de medicamentos, soluciones intravenosas o
ambas cosas.
Se produce hiponatremia cuando la concentración de sodio en el organismo es
insuficiente en relación con la cantidad de líquido que contiene. El organismo
puede tener una cantidad excesiva de líquido, una cantidad escasa o un valor
normal. No obstante, en todos los casos, el sodio está diluido. Por ejemplo, si se
tienen diarrea o vómitos intensos, se pierde sodio. Si la cantidad de líquido perdida
se repone solo con agua, el sodio se diluye.
Algunos trastornos, como los trastornos renales (por ejemplo, glomerulonefritis) y
otros trastornos (por ejemplo cirrosis e insuficiencia cardíaca), pueden hacer que
el organismo retenga sodio y líquidos. A menudo, se retiene más líquido que sodio
y, por lo tanto, el sodio se diluye.
Determinados trastornos pueden hacer que la persona beba demasiada agua
(polidipsia), lo que puede contribuir al desarrollo de hiponatremia.
Los diuréticos tiazídicos (a veces llamados píldoras de agua) son una causa
frecuente de hiponatremia. Estos fármacos aumentan la excreción de sodio, lo que
aumenta la excreción de agua. Los diuréticos tiazídicos son generalmente bien
tolerados, pero pueden causar hiponatremia en personas propensas a presentar
concentraciones bajas de sodio, especialmente los ancianos.
DEMENCIA SENIL
Definición
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la demencia como "un
síndrome -generalmente de naturaleza crónica o progresiva- caracterizado por el
deterioro de la función cognitiva (es decir, la capacidad para procesar el
pensamiento) más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del
envejecimiento normal. Afecta a la memoria, el pensamiento, la orientación, la
comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio.
Empezaremos por analizar el significado de las dos palabras que forman este
concepto. “Demencia” es un síndrome, es decir, un conjunto de signos y síntomas
que se presentan juntos y suelen ser característicos de alguna condición de salud.
Este síndrome se caracteriza por alteraciones cognitivas y conductuales y conlleva
pérdida de autonomía de quien lo padece.
“Senil” es un término asociado al envejecimiento, a la senectud avanzada. Este
término se empleó como etiqueta diagnóstica en una época en la que no se
disponía de tanto conocimiento como ahora sobre las demencias y las causas que
las producen.
A medida que evolucionó el conocimiento, se empleó durante un tiempo la
distinción entre “senil”, si la demencia aparecía a partir de los 65 años de edad, y
“presenil” si aparecía antes.
El término demencia senil se considera actualmente erróneo, puesto que esta
enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad.
El término de demencia senil a menudo se emplea haciendo alusión a un deterioro
cognitivo progresivo esperable por la edad. Esto, en sí mismo, ya debe ser
matizado para no llevar a concepciones erróneas respecto a lo esperable del
envejecimiento, que, aunque conlleve algunas pérdidas, nunca, por sí mismo, es
causa de demencia.
Etiología
La demencia es causada por daños a las células del cerebro. Este daño interfiere
con la capacidad de las células cerebrales de comunicarse entre ellas. Cuando las
células del cerebro no pueden comunicarse normalmente, el pensamiento, el
comportamiento y los sentimientos se ven afectados.
La demencia por lo regular ocurre a una edad avanzada. La mayoría de los tipos
es poco frecuente en personas menores de 60 años. El riesgo de padecer esta
enfermedad aumenta a medida que una persona envejece.
La mayoría de los tipos de demencia es irreversible y degenerativa. Irreversible
significa que los cambios en el cerebro que están causando la demencia no
pueden detenerse ni revertirse. El mal de Alzheimer es el tipo más común de
demencia.
Otro tipo común es la demencia vascular. Es causada por un flujo sanguíneo
deficiente hacia el cerebro, como con un accidente cerebrovascular.
La demencia de los cuerpos de Lewy es otra causa común de demencia en los
ancianos. Las personas con esta afección tienen estructuras proteínicas
anormales en ciertas zonas del cerebro. Cualquier afección que tenga como
resultado una lesión al cerebro puede causar demencia.
Las siguientes afecciones también pueden llevar a la demencia:
Enfermedad de Huntington
Lesión cerebral
Demencia frontotemporal
Esclerosis múltiple
Infecciones como el VIH/sida, la sífilis y la enfermedad de Lyme
Mal de Parkinson
Enfermedad de Pick
Parálisis supranuclear progresiva
Consumo excesivo de alcohol
Algunas causas de demencia, como las debidas a procesos químicos anormales
en el cuerpo, se pueden detener o revertir si se detectan a tiempo, incluyendo:
Lesión cerebral
Tumores del cerebro
Abuso de alcohol por mucho tiempo (crónico)
Cambio de los niveles de azúcar, calcio y sodio en la sangre
Niveles bajos de vitamina B12
Hidrocefalia normotensiva
Uso de ciertos medicamentos, incluyendo la cimetidina y algunos
medicamentos para disminuir el colesterol
Algunas infecciones del cerebro
Signos y síntomas
Los síntomas de demencia abarcan dificultad con muchas áreas de la función
mental, incluyendo:
El comportamiento emocional o la personalidad
El lenguaje
La memoria
La percepción
Pensamiento y juicio (habilidades cognitivas)
La demencia aparece primero generalmente como olvido.
El deterioro cognitivo leve (DCL) es una afección en la que una persona tiene más
problemas de memoria y pensamiento que otras personas de su edad. Las
personas con DCL tienen ligeros problemas con el pensamiento y la memoria que
no interfieren con las actividades cotidianas. Con frecuencia no se dan cuenta del
olvido. No todas las personas con DCL presentan demencia.
Los síntomas del DCL incluyen:
Dificultad para realizar más de una tarea a la vez
Dificultad para resolver problemas y tomar decisiones
Olvidar nombres, familiares, eventos o conversaciones recientes
Tardar más tiempo en llevar a cabo actividades mentales más difíciles
Los síntomas tempranos de demencia pueden incluir:
Dificultad para realizar tareas que exigen pensar un poco, pero que solían ser
fáciles, tales como llevar el saldo de la chequera, participar en juegos (como
bridge) y aprender nueva información o rutinas
Perderse en rutas familiares
Problemas del lenguaje, como tener dificultad para encontrar el nombre de
objetos familiares
Perder interés en cosas que previamente disfrutaba; estado anímico
indiferente
Colocar los artículos en el lugar que no les corresponde
Cambios de personalidad y pérdida de habilidades sociales, lo cual puede
llevar a comportamientos inapropiados
Cambios de humor que acaban en comportamientos agresivos
Desempeño deficiente en las tareas laborales
A medida que la demencia empeora, los síntomas son más obvios e interfieren
con la capacidad para cuidarse. Los síntomas pueden incluir:
Cambio en los patrones de sueño, despertarse con frecuencia por la noche
Dificultad para realizar tareas básicas, como preparar las comidas, escoger
la ropa apropiada o conducir
Olvidar detalles acerca de hechos de actualidad
Olvidar acontecimientos de la historia de su propia vida o perder la noción
de quién es
Tener alucinaciones, discusiones, comportamiento violento y dar golpes
Tener delirios, depresión y agitación
Mayor dificultad para leer o escribir
Falta de juicio y pérdida de la capacidad para reconocer el peligro
Uso de palabras erróneas, no pronunciar las palabras correctamente,
hablar con frases confusas
Retraerse del contacto social
Las personas con demencia grave ya no pueden:
Llevar a cabo actividades básicas de la vida diaria, como comer, vestirse y
bañarse
Reconocer a los miembros de la familia
Entender el lenguaje
Otros síntomas que pueden ocurrir con la demencia:
Problemas para controlar las deposiciones o la micción
Problemas para tragar
Medios de diagnostico
Para diagnosticar la causa de la demencia, el profesional de atención médica debe
reconocer el patrón de pérdida de habilidades y funciones. El médico también
determina qué es lo que la persona todavía es capaz de hacer. Desde hace poco,
se cuenta con biomarcadores para hacer un diagnóstico más preciso de la
enfermedad de Alzheimer.
Un profesional de atención médica revisa tus antecedentes médicos y tus
síntomas, y te hace un examen físico. También es posible que le pregunten a
alguien cercano sobre tus síntomas.
No hay una única prueba para diagnosticar la demencia. Es probable que los
médicos hagan una serie de pruebas que puedan ayudar a precisar el problema.
Pruebas cognitivas y neuropsicológicas:
En estas pruebas, se evalúa tu capacidad de pensamiento. Una serie de
pruebas miden las habilidades del pensamiento, como la memoria, la
orientación, el razonamiento y la capacidad de juicio, las habilidades del
lenguaje y la atención.
Evaluación neurológica:
Se evalúan la memoria, las habilidades del lenguaje, la percepción visual, la
atención, la capacidad para resolver problemas, el movimiento, los
sentidos, el equilibrio, los reflejos y otras áreas.
Exploraciones del cerebro:
Tomografía computarizada o resonancia magnética. Estas
exploraciones pueden verificar si hay evidencia de accidente
cerebrovascular, sangrado, tumor o acumulación de líquido, denominada
hidrocefalia.
Tomografía por emisión de positrones. En estas exploraciones, se
pueden observar patrones de la actividad cerebral. Permiten determinar si
hay depósitos de proteína amiloide o tau en el cerebro, lo que es una marca
característica de la enfermedad de Alzheimer.
Análisis de laboratorio:
Mediante simples análisis de sangre, se pueden detectar problemas físicos
que pueden afectar la función cerebral, como falta de vitamina B-12 en el
cuerpo o una glándula tiroides hipoactiva. En ocasiones, se analiza el
líquido cefalorraquídeo para revisar la presencia de infección, inflamación o
marcadores de algunas enfermedades degenerativas.
Evaluación psiquiátrica:
Un profesional de salud mental puede determinar si la depresión u otra
afección de salud mental contribuye a los síntomas.
tratamiento
La mayoría de las demencias son irreversibles, pero hay diversos tratamientos que
permiten controlar sus síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Tratamiento farmacológico:
Para mejorar temporalmente los síntomas de la demencia y retrasar su avance se
utilizan, entre otros, los siguientes fármacos:
Inhibidores de la colinesterasa: A esta familia pertenecen donepezilo,
reivastigmina y galantamina, que actúan elevando los niveles en el cerebro de una
sustancia (acetilcolina) relacionada con la función de la memoria. Aunque se usan
principalmente para el Alzheimer, también se recetan para otras demencias, como
la vascular, la que se produce por la enfermedad de Parkinson o la demencia con
cuerpos de Lewy.
Memantina: Este medicamento actúa regulando la actividad del glutamato, que es
un mensajero químico involucrado en funciones tan relevantes como el
aprendizaje o la memoria.
Otros medicamentos. También es frecuente recurrir a medicamentos específicos
para síntomas concretos que suelen presentarse en pacientes con demencia,
como los estados de confusión, las alteraciones del comportamiento, los
trastornos del sueño, la ansiedad, la depresión, las alucinaciones o la agresividad.
Para ello, se emplean antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos, etc.
Tratamiento no farmacológico
Los pacientes con demencia pueden beneficiarse de tratamientos no
farmacológicos y medidas de estilo de vida encaminados a mejorar los problemas
de comportamiento, la ansiedad y otros síntomas. Entre ellos destacan los
siguientes:
Terapia ocupacional para prevenir caídas, mejorar el comportamiento, etc.
Modificar el entorno. Reducir el desorden y los ruidos redunda en el
bienestar de las personas con demencia.
Fomentar el ejercicio físico.
Fomentar la participación del paciente en actividades diversas.
Medidas preventivas
No hay una manera segura de prevenir la demencia, pero hay medidas que
podrían ser útiles. Aunque se necesita más investigación, podría ser beneficioso
hacer lo siguiente:
1 mantener la mente activa: Las actividades mentalmente estimulantes podrían
retrasar la aparición de la demencia y disminuir sus efectos. Pasa tiempo leyendo,
resolviendo crucigramas o jugando juegos de palabras.
2 hacer actividad física y tener vida social: La actividad física y la interacción
social pueden retrasar la aparición de la demencia y reducir sus síntomas. Procura
hacer 150 minutos de ejercicio por semana.
3 dejar de fumar: Algunos estudios han demostrado que fumar en la edad
madura o en la vejez podría aumentar el riesgo de padecer demencia y afecciones
de los vasos sanguíneos. Dejar de fumar podría reducir los riesgos y mejorar la
salud.
4 consumir la cantidad suficiente de vitaminas: Algunas investigaciones
indican que las personas con bajos niveles de vitamina D en la sangre son más
propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.
Puedes aumentar los niveles de vitamina D con ciertos alimentos, suplementos y
la exposición al sol.
Se necesitan más estudios antes de recomendar un aumento en la ingesta de
vitamina D para prevenir la demencia, pero es conveniente que te asegures de
obtener la cantidad adecuada de vitamina D. También puede ayudar tomar
diariamente vitaminas del complejo B y vitamina C.
5 controlar los factores de riesgo cardiovascular: Trata la presión arterial alta,
el colesterol alto y la diabetes. Baja de peso si tienes sobrepeso.
La presión arterial alta podría llevar a un mayor riesgo de padecer algunos tipos de
demencia. Se necesita más investigación para determinar si el tratamiento de la
hipertensión arterial puede reducir el riesgo de demencia.
6 tratar las enfermedades: Consulta al médico para recibir tratamiento en caso
de depresión o ansiedad.
7 tener una alimentación saludable: Una dieta como la mediterránea podría
promover la salud y reducir el riesgo de desarrollar demencia. Una dieta
mediterránea es rica en frutas, verduras, granos enteros y ácidos grasos omega-3,
que se encuentran comúnmente en ciertos pescados y en los frutos secos.
Además, este tipo de dieta mejora la salud cardiovascular, lo que también puede
ayudar a reducir el riesgo de demencia.
8 dormir bien: Mantén buenos hábitos de higiene del sueño. Consulta al
profesional de atención médica si tienes ronquidos fuertes o períodos en los que
dejas de respirar o jadeas durante el sueño.
9 tratar los problemas de audición: Las personas con pérdida auditiva tienen
más probabilidades de desarrollar problemas de razonamiento, que se conocen
como deterioro cognitivo. El tratamiento temprano de la pérdida auditiva, tal como
el uso de audífonos, podría ayudar a reducir el riesgo.
Cuidados de enfermería
Cuidados de enfermería para personas con deterioro cognitivo avanzado o
demencia
Desde el punto de vista de los cuidados de enfermería hay que fijarse
principalmente en dos aspectos:
Mantener las actividades básicas de la vida diaria (o ABVD).
Proporcionar los cuidados que permitan mantener, dentro de lo posible, el
estado de salud de la persona mayor con demencia.
Las personas mayores con deterioro cognitivo avanzado o demencia suelen tener
problemas para llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria (o ABVD),
que son las que engloban las capacidades de autocuidado más elementales:
alimentación, higiene, eliminación de excrementos y orina, vestido y conservación
de la movilidad funcional.
Cuando vemos que una persona a la que amamos sufre o le cuesta mucho hacer
alguna de estas actividades tendemos a intentar "ayudarla" haciéndolo nosotros
mismos. En el caso de las personas con deterioro cognitivo o demencia, sin
embargo, y para que conserven su autonomía el máximo tiempo posible, conviene
dejar que las hagan ellas solas, siempre que no les suponga un sobreesfuerzo o
sobreestimulación.
Cuidados para mantener la salud de las personas con demencia:
La gente mayor que sufre deterioro cognitivo avanzado o algún tipo de demencia
presenta unos riesgos de salud asociados que otras personas no tienen. Conviene
conocerlos y evitarlos en la medida de lo posible.
Riesgos relacionados con la alimentación y la hidratación:
Desnutrición o mala nutrición. Puede ser que se olviden de comer o que se
alimenten mal, comiendo solo las cosas que les apetecen o las que tienen
más a mano, y agravando otras patologías que puedan sufrir como:
diabetes tipo 2, hipercolesterolemia, hipertensión, etc. Puede ser útil
esconder los alimentos que les perjudican y facilitar el acceso a los que les
benefician.
Deshidratación:
De la misma manera que ocurre con la comida, las personas mayores con
deterioro cognitivo avanzado o demencia pueden olvidarse de beber, entre
otras cosas porque no reconocen la sensación de sed. Algunos síntomas
de deshidratación pueden ser mareos, confusión o piel reseca. Hay que
asegurarse de que beben líquidos durante todo el día, adaptando la textura
si hay problemas de deglución.
Problemas de deglución o disfagia:
A medida que la demencia o el deterioro cognitivo avanza la mayoría de las
funciones corporales se ven alteradas y, entre ellas, el mecanismo de la
deglución. Esto conlleva riesgo de atragantamiento y muerte. Cuando hay
problemas de disfagia se deben tener en cuenta una serie de medidas
higiénicas, posturales y dietéticas.
anexos
NEUMONIA ADQUIRIDA EN LA COMUNIDAD
Es una afección respiratoria en la cual hay una infección del pulmón.
Este tipo de neumonía se encuentra en personas que no hayan estado
recientemente en el hospital u otro centro de atención médica, como un hogar de
ancianos o un centro de rehabilitación. La neumonía que afecta a las personas
que están o que fueron dadas de alta recientemente de un centro de atención
médica, tales como hospitales, se denomina neumonía intrahospitalaria (o
neumonía asociada a la atención médica).
Etiología
La neumonía es una enfermedad común que afecta a millones de personas en los
Estados Unidos todos los años. Pueden causarla microbios llamados bacterias,
virus y hongos. En los adultos, las bacterias son la causa más común de
neumonía.
Las formas como se puede contraer la neumonía incluyen:
Las bacterias y virus que viven en la nariz, los senos paranasales o la boca
pueden propagarse a los pulmones.
Usted puede inhalar algunos de estos microbios directamente hacia los
pulmones.
Usted inhala alimento, líquidos, vómitos o secreciones desde la boca hacia
los pulmones (neumonía por aspiración).
La neumonía puede ser causada por muchos tipos de microbios.
El tipo más común de bacteria es el Streptococcus
pneumoniae (neumococo).
La neumonía atípica, con frecuencia llamada errante, es causada por otras
bacterias.
Un hongo, denominado Pneumocystis jiroveci, puede causar neumonía en
personas cuyos sistemas inmunitarios no funcionan correctamente,
especialmente personas con una infección avanzada por VIH.
Los virus, como el de la gripe también, y recientemente el de la SARS-
CoV2 (que causa la COVID-19) son también causas comunes de
neumonía.
Los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de contraer neumonía
incluyen:
Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, bronquiectasia, fibrosis quística)
Fumar cigarrillos
Demencia, accidente cerebrovascular, lesión cerebral, parálisis cerebral u
otros trastornos cerebrales
Problemas del sistema inmunitario (durante un tratamiento para el cáncer o
debido a VIH/sida, trasplante de órganos, u otras enfermedades)
Otras enfermedades graves, tales como enfermedad
cardíaca, cirrosis hepática o diabetes
Cirugía o traumatismo reciente
Cirugía para tratar cáncer de la boca, la garganta o el cuello
Signos y síntomas
Los síntomas más comunes de neumonía son:
Tos (con algunas neumonías usted puede expectorar una mucosidad
amarillenta o verdosa o incluso moco con sangre)
Fiebre que puede ser baja o alta
Escalofríos con temblores
Dificultad para respirar (puede únicamente ocurrir cuando sube escaleras o
se esfuerza)
Otros síntomas incluyen:
Confusión, especialmente en las personas de mayor edad
Sudoración excesiva y piel pegajosa
Dolor de cabeza
Falta de apetito, baja energía y fatiga
Malestar (no sentirse bien)
Dolor torácico agudo o punzante que empeora cuando usted respira
profundamente o tose
Síndrome de la uña blanca o leuconiquia
Medios de diagnóstico
Su proveedor de atención médica buscará crepitaciones o ruidos respiratorios
anormales al auscultar el tórax con el estetoscopio. Dar golpecitos con los dedos
sobre la pared torácica (percusión), le ayuda a su proveedor a escuchar y sentir
ruidos anormales en el pecho.
Su proveedor probablemente ordenará una radiografía del tórax si tiene
sospechas de neumonía.
Se pueden ordenar otros exámenes, como:
Gasometría arterial para ver si está llegando suficiente oxígeno a la sangre
desde los pulmones.
Hemocultivo y cultivo de esputo para buscar microbios que pueden estar
causando la neumonía.
Conteo sanguíneo completo para verificar el conteo de glóbulos blancos.
Tomografía computarizada del tórax.
Broncoscopia. Una sonda flexible con una cámara iluminada en su extremo
que se baja por los pulmones, en casos selectos.
Toracocentesis. Extraer líquido del espacio entre el revestimiento externo
de los pulmones y la pared torácica.
Hisopado nasofaríngeo para detectar virus como el de la influenza y el del
SARS-CoV-2
Tratamiento
Su proveedor debe decidir primero si usted necesita o no estar en el hospital. Si a
usted le brindan tratamiento en el hospital, recibirá:
Líquidos y antibióticos (o antivirales) por vía intravenosa
Oxigenoterapia
Tratamientos respiratorios (posiblemente)
Si le diagnostican una neumonía bacteriana, es muy importante que los
antibióticos se empiecen poco después de ingresar al hospital. Si usted tiene una
neumonía viral, no recibirá antibióticos. Esto es porque los antibióticos no
destruyen los virus. Usted recibirá otros medicamentos, tales como antivirales, si
tiene gripe u otro tipo de neumonía viral.
Es más probable que necesite ser hospitalizado si:
Tiene otro problema de salud serio
Tiene síntomas graves
Es incapaz de cuidar de sí mismo en casa, o es incapaz de comer o beber
Tiene 65 años o más
Ha estado tomando antibióticos en casa y no está mejorando
Muchas personas pueden tratarse en casa. De ser así, su proveedor puede pedirle
que tome antibióticos.
Al tomar antibióticos:
No pase por alto ninguna dosis. Tome el medicamento hasta que se acabe,
aun cuando usted empiece a sentirse mejor.
No tome antitusígenos ni medicamentos para el resfriado a menos que el
proveedor lo autorice. La tos ayuda al cuerpo a librarse de la flema de los
pulmones.
Respirar aire caliente y húmedo ayuda a aflojar el moco pegajoso que puede
hacerlo sentir como si se estuviera ahogando. Estas medidas pueden ayudar:
Póngase un pedazo de tela caliente y húmeda sobre nariz y boca sin hacer
presión.
Llene un humidificador con agua caliente e inhale el vapor caliente.
Tome un par de respiraciones profundas 2 o 3 veces cada hora. Las
respiraciones profundas le ayudarán a abrir los pulmones.
Dese golpecitos suavemente en el pecho unas cuantas veces al día,
mientras está acostado con la cabeza más baja que el pecho. Esto le ayuda
a sacar la flema de los pulmones para que usted la pueda expectorar.
Tome bastantes líquidos, siempre y cuando su proveedor lo autorice.
Beba agua, jugo o té claro
Beba al menos de 6 a 10 tazas (1.5 a 2.5 litros) por día
No tome alcohol
Descanse mucho cuando se vaya a su casa. Si tiene problemas para dormir por la
noche, haga siestas durante el día.
Prevención
Usted puede ayudar a prevenir la neumonía siguiendo las medidas que se
presentan a continuación.
Lávese las manos con frecuencia, especialmente:
Antes de preparar y consumir alimentos
Después de sonarse la nariz
Después de ir al baño
Después de cambiar el pañal de un bebé
Después de entrar en contacto con personas enfermas
Evite estar en contacto con personas que están enfermas.
No fume. El tabaco daña la capacidad del pulmón para combatir la infección.
Las vacunas pueden ayudar a prevenir algunos tipos de neumonía. Verifique que
le apliquen las siguientes vacunas:
La vacuna antigripal puede ayudar a prevenir la neumonía causada por el
virus de la gripe.
La vacuna antineumocócica reduce las probabilidades de contraer
neumonía a causa del Streptococcus pneumoniae.
La vacuna contra la COVID-19 puede ayudarle a prevenir la neumonía
grave por el virus SARS-CoV-2.
Las vacunas son incluso más importantes para los ancianos y las personas con
enfermedad cardíaca, diabetes, asma, enfisema, VIH, cáncer, personas con
trasplantes de órganos u otras afecciones crónicas.
Cuidados de enfermería
Los cuidados que se debe brindar están encaminados a la administración de
medicación, de líquidos, el control de las constantes vitales, dieta adecuada,
terapia respiratoria y apoyo suplementario de oxígeno.
Se consideran los diferentes elementos para una adecuada evaluación y manejo
del paciente que cursa con la NAC, el uso de algunos biomarcadores; situaciones
especiales para apreciar como la neumonía severa, y varias estrategias para una
adecuada prevención.
Las principales medidas de prevención de la neumonía comunitaria incluyen el
tratamiento del tabaquismo y los programas de inmunización antiinfluenza y
antineumocócica en las poblaciones de riesgo elevado 9. Al igual que, Villasclaras
manifiesta que la prevención de las NAC permite actuar directamente contra los
patógenos que la causan, mediante la vacunación antineumocócica, efectiva en la
prevención de la neumonía neumocócica bacteriémica, y el control
medioambiental para la legionella; y de manera indirecta, modificando los factores
de riesgo que facilitan las neumonías con el abandono del tabaco que disminuirá
el riesgo de sufrir una NAC a la mitad en los 5 años siguientes a dejar el hábito, y
la vacunación antigripal, efectiva para prevenir o atenuar la enfermedad viral .
La suplencia de oxígeno para lograr una saturación mayor del 90%, la hidratación
y balance electrolítico, la profilaxis para eventos tromboembólicos, terapia
respiratoria, manejo de enfermedades concomitantes, monitorización
hemodinámica y respiratoria no invasiva para pacientes que se encuentren en la
UCI, más reanimación protocolizada (hipoperfusión tisular inducida por sepsis), se
constituyen en elementos importantes para el manejo de la patología. Así mismo,
Villacras recomienda que todos los pacientes con NAC deben tomar líquidos
abundantes, hacer reposo en cama mientras tengan fiebre, recibir tratamiento
adecuado (antibióticos, antipiréticos), en caso de dolor pleurítico (analgésicos), tos
o disnea (nebulizaciones, ambiente húmedo, oxigenoterapia). Los pacientes
ingresados pueden requerir oxigenoterapia para mantener una SpO2 ≥ 90% o
PaO2 > 60 mmHg, reposición de líquidos intravenosos, drogas vasoactivas,
ventilación mecánica no invasiva o ventilación mecánica invasiva.
Desnutrición Aguda Moderada:
La desnutrición aguda moderada se mide a través del peso, donde el persona
sufre este padecimiento si no corresponde con relación a su altura, por lo que
necesitará tratamiento inmediato para evitar complicaciones en su salud.
Una persona sufre desnutrición aguda cuando su peso baja tanto, que corre el
riesgo de morir. Por lo general hay dos causas inmediatas de la enfermedad: la
primera, que la persona no tenga suficientes alimentos, y la segunda, que
contraiga una enfermedad o desarrolle una infección.
La desnutrición es la carencia de calorías y de algunos nutrientes en el
organismo que trae como consecuencia el mal funcionamiento del organismo,
donde puede provocar enfermedades graves hasta la muerte. Los síntomas de
este padecimiento suelen ser bastante obvios: pérdida de peso, sobresalen los
huesos, piel reseca, cabello seco, uñas quebradizas, entre otros.
La desnutrición aguda aumenta considerablemente el riesgo de muerte en las
personas. Es un gran obstáculo para que las personas logren un buen desarrollo
humano y para que los países alcancen un desarrollo económico sostenible.
Impide el crecimiento físico, mental e intelectual de las personas, afectando la
adquisición de habilidades y rendimiento académico.
Puede causar enfermedades muy graves como problemas cardiovasculares y
metabólicos, enfermedades de gran gravedad que pueden provocar la muerte.
Síntomas: pérdida de peso, sobresalen los huesos, piel reseca, cabello seco,
uñas quebradizas, entre otros.
Causas: Entre las principales causas de la desnutrición se encuentran: el
consumo insuficiente en cantidad y calidad de alimentos, por ejemplo la ausencia
o las malas prácticas en alimentación complementaria.
Precaución:
1. Acceso a atención sanitaria.
2. Formación de una alimentación
3. Acceso a agua y saneamiento.
Dengue.
El dengue es una enfermedad que se transmite por medio de la picadura de un
mosquito infectado. Si usted vive en un área con riesgo de dengue o va a viajar a
una zona que tenga ese riesgo, proteja a su bebé de las picaduras de mosquitos.
Causas.
El dengue es una infección vírica transmitida a los humanos por la picadura de
mosquitos infectados. Los principales vectores de la enfermedad son los
mosquitos Aedes aegypti y, en menor medida, Ae. albopictus. El virus que causa
esta enfermedad es el virus del dengue (DENV).
Síntomas.
Los síntomas del dengue pueden ser difíciles de reconocer y son similares a los
de otras infecciones comunes en la infancia. Vea a un proveedor de atención
médica de inmediato si su bebé presenta fiebre y cualquiera de los siguientes
síntomas:
Fiebre o una temperatura baja (menos de 36 oC o 96.8 oF), junto con cualquiera de
los siguientes síntomas:
Somnolencia, falta de energía o irritabilidad
Sarpullido
Sangrado inusual (encías, nariz, moretones)
Vómitos (al menos 3 veces en 24 horas)
Transmisión.
Durante la primera semana de la infección, el virus del dengue se encuentra en la
sangre de la persona infectada. Si un mosquito pica a una persona infectada, el
mosquito se infecta. Después, el mosquito infectado puede transmitir el virus a
otras personas al picarlas.
Prevención.
Cambiar frecuentemente el agua de los bebederos de animales y de los floreros.
Tapar los recipientes con agua, eliminar la basura acumulada en patios y áreas al
aire libre, eliminar llantas o almacenamiento en sitios cerrados. Utilizar repelentes
en las áreas del cuerpo que están descubiertas.
Tratamiento.
Haga que descanse tanto como sea posible. Controle
la fiebre. Dele acetaminofeno (también conocido como paracetamol) para controlar
la fiebre y aliviar el dolor. ...
Prevenga la deshidratación.
ANEMIA
La anemia es una afección que se desarrolla cuando la sangre produce una
cantidad inferior a la normal de glóbulos rojos sanos. Si tiene anemia, su cuerpo
no obtiene suficiente cantidad de sangre rica en oxígeno. La falta de oxígeno
puede hacer que se sienta cansado o débil. También puede tener dificultad para
respirar, mareos, dolores de cabeza o latidos cardíacos irregulares. De acuerdo
con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades Enlacé externo,
alrededor de 3 millones de personas en Estados Unidos tienen anemia.
Existen muchos tipos de anemia, incluidos los siguientes:
Anemia por deficiencia de hierro
Anemia por deficiencia de vitamina B12
anemia hemolítica
La anemia leve es una afección frecuente y tratable que puede desarrollarse en
cualquier persona. Puede ocurrir repentinamente o con el paso del tiempo, y
puede ser causado por su dieta, los medicamentos que toman u otra afección
médica. La anemia también puede ser crónica, lo que significa que dura mucho
tiempo y es posible que nunca desaparezca por completo. Algunos tipos de
anemia se heredan. El tipo más común de anemia es la anemia por deficiencia de
hierro.
Algunas personas corren mayor riesgo de sufrir anemia, incluidas las mujeres
durante sus períodos menstruales y el embarazo. Las personas que no obtienen
suficiente hierro o ciertas vitaminas y las personas que toman ciertos
medicamentos o tratamientos también corren un mayor riesgo.
La anemia también puede ser un signo de una afección más grave, como
sangrado en el estómago, inflamación por una infección, enfermedad renal, cáncer
o enfermedades autoinmunes. El médico usará su historial médico, el examen
físico y los resultados de las pruebas para diagnosticar la anemia.
Los tratamientos para la anemia dependen del tipo que padezca y su gravedad.
Para algunos tipos de anemia leve a moderada, puede necesitar suplementos de
hierro, vitaminas o medicamentos que ayuden a aumentar la producción de
glóbulos rojos. Para prevenir la anemia en el futuro, el médico también puede
sugerirle cambios alimenticios saludables.
GENERAL
La anemia es un problema que se produce cuando no tienes suficientes glóbulos
rojos sanos o hemoglobina para transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo. La
hemoglobina es una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y transporta
el oxígeno desde los pulmones a los demás órganos del cuerpo. Tener anemia
puede provocar cansancio, debilidad y falta de aire.
Hay muchas formas de anemia. Cada una tiene su propia causa. La anemia puede
ser de corta o larga duración. Puede variar de leve a grave. La anemia puede ser
una señal de advertencia de una enfermedad grave.
Los tratamientos para la anemia implican tomar suplementos o someterse a
procedimientos médicos. Llevar una alimentación sana puede evitar algunos tipos
de anemia.
SÍNTOMAS
Los síntomas de la anemia dependen de la causa y de su gravedad. La anemia
puede ser tan leve que no muestre síntomas al principio. No obstante, los
síntomas acaban apareciendo y empeoran a medida que lo hace la anemia.
Si la causa de la anemia es otra enfermedad, esta puede enmascarar los síntomas
de la anemia. Un examen de otra afección puede encontrar la anemia.
Determinados tipos de anemia tienen síntomas que apuntan a la causa.
Los posibles síntomas de la anemia son:
Cansancio.
Debilidad.
Falta de aire.
Piel pálida o amarillenta, que será más obvia en una piel blanca que en una
piel negra u oscura.
Latidos irregulares.
Mareos o aturdimiento.
Dolor en el pecho.
Manos y pies fríos.
Dolores de cabeza.
Cuando debes consultar con un médico
Consulta al proveedor de atención médica si estás cansado o te falta el aire y no
sabes por qué.
Un nivel bajo de la proteína de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno,
llamada hemoglobina, es el principal signo de anemia. Algunas personas se
enteran de que tienen un nivel bajo de hemoglobina al donar sangre. Si te dicen
que no puedes donar sangre porque tienes un nivel de hemoglobina bajo, pide una
cita con el médico.
La anemia se produce cuando la sangre no tiene suficientes glóbulos rojos o
hemoglobina.
Esto puede suceder si:
El cuerpo no produce suficientes glóbulos rojos o hemoglobina.
Los sangrados provocan una pérdida de glóbulos rojos y hemoglobina más rápida
de lo que pueden reemplazarse.
El cuerpo destruye los glóbulos rojos y la hemoglobina que contiene.
Qué hacen los glóbulos rojos
El cuerpo fabrica tres tipos de células sanguíneas. Los glóbulos blancos combaten
las infecciones, las plaquetas ayudan a que la sangre se coagule y los glóbulos
rojos transportan el oxígeno por el cuerpo.
Los glóbulos rojos contienen una proteína rica en hierro que le da a la sangre el
color rojo y que se llama hemoglobina. La hemoglobina permite que los glóbulos
rojos transporten oxígeno desde los pulmones a todo el cuerpo. También permite
que los glóbulos rojos transporten dióxido de carbono desde otras partes del
cuerpo a los pulmones para espirarlo.
La materia esponjosa que tienen dentro muchos de los huesos grandes,
denominada médula ósea, produce glóbulos rojos y hemoglobina. Para fabricarlos,
el cuerpo necesita hierro, vitamina B 12, folato y otros nutrientes de los alimentos.
MEDIDAS DE PREVENCIÓN
Muchos tipos de anemia no se pueden prevenir. No obstante, llevar una
alimentación sana puede prevenir las anemias por deficiencia de hierro y por
deficiencia de vitaminas. Una alimentación sana incluye lo siguiente:
Hierro. Los alimentos ricos en hierro incluyen ternera y otras carnes, frijoles,
lentejas, cereales enriquecidos con hierro, verduras de hoja verde oscuro y frutas
deshidratadas.
Folato. Este nutriente y su forma natural de ácido fólico se pueden encontrar en
frutas y jugos de frutas, verduras de hojas verdes oscuras, guisantes o arvejas
verdes, frijoles rojos, cacahuetes y productos de grano enriquecidos tales como
pan, cereales, pasta y arroz.
Vitamina B 12. Los alimentos ricos en vitamina B 12 incluyen la carne, los
productos lácteos y los productos enriquecidos a base de cereales y soja.
Vitamina C. Los alimentos ricos en vitamina C incluyen frutas y jugos cítricos,
pimientos, brócoli, tomates, melones y fresas. Estos también ayudan al cuerpo a
asimilar el hierro.
Si te preocupa obtener suficientes vitaminas y minerales de los alimentos,
pregúntale al proveedor de atención médica si te recomienda tomar un
multivitamínico.
CUIDADO DE ENFERMERÍA
¿Cómo puede cuidarse en el hogar?
Si su médico le recomendó pastillas de hierro, hable con su médico acerca de la
frecuencia con que debe tomarlas. Tomar pastillas de hierro un día sí y un día no
puede ayudar al organismo a absorber mejor el hierro que tomarlas todos los días.
Y usted podría tener menos efectos secundarios con un cronograma de días
alternos.
Trate de tomar las pastillas con el estómago vacío. Usted puede hacer esto
alrededor de 1 hora antes o 2 horas después de las comidas. Pero es posible que
necesite tomar el hierro con alimentos para evitar malestar estomacal.
No tome antiácidos ni beba leche ni nada con cafeína dentro de las 2 horas de
cuando tome su hierro. Pueden impedir que el organismo absorba bien el hierro.
La vitamina C puede ayudar al organismo a absorber el hierro. Algunas personas
toman pastillas de hierro con un vaso de jugo de naranja o algún otro alimento con
alto contenido de vitamina C.
Las pastillas de hierro pueden causar problemas estomacales. Estos incluyen
ardor de estómago, náuseas, diarrea, estreñimiento y cólicos. Puede ser de ayuda
beber abundantes líquidos e incluir frutas, verduras y fibra en su alimentación.
Es normal que las pastillas de hierro causen una coloración verdosa o negruzca
en las heces. Pero una hemorragia interna también puede causar heces oscuras.
De modo que es importante decirle a su médico acerca de cualquier cambio en el
color.
Llame a su médico si cree que tiene problemas con sus pastillas de hierro. Aun
después de empezar a sentirse mejor, el organismo tardará varios meses en
aumentar su reserva de hierro.
Si se salta una pastilla, no tome una dosis doble.
Mantenga las pastillas de hierro fuera del alcance de los niños pequeños.
Demasiado hierro puede ser muy peligroso.
Coma alimentos con mucho hierro. Entre ellos se encuentran la carne roja, las
aves de corral y los huevos. También incluyen los frijoles, las uvas pasas, el pan
integral, los cereales fortificados y las verduras de hoja verde.
Sea prudente con los medicamentos. No tome analgésicos antiinflamatorios no
esteroideos a menos que el médico se lo indique. Estos incluyen aspirina,
naproxeno (Aleve) e ibuprofeno (Advil, Motrin).
El hierro en líquido puede mancharle los dientes. Pero puede mezclarlo con agua
o jugo y beberlo con una pajita (popote). De ese modo no le tocará los dientes.
HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Definición
La hipertensión arterial es una patología crónica en la que los vasos sanguíneos
tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. La tensión
arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias)
al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene
que realizar el corazón para bombear.
Una de las características de esta enfermedad es que no presenta unos síntomas
claros y estos pueden tardar mucho tiempo en manifestarse. Sin embargo,
constituye el factor de riesgo cardiovascular más prevalente.
Etiología
Si bien las causas de HTA son múltiples, según el factor desencadenante que
origina el cuadro de HTA, ésta se podrá dividir en:
• Hipertensión primaria o esencial, de causa desconocida y abarca el 90% de
todos los casos.
• Hipertensión secundaria: abarca el 10% de todos los casos.
-Causas renales: Pielonefritis crónica. Glo-merulonefritis aguda o crónica.
Nefropatía diabética. Enfermedad renal poliquística.
-Causas endocrinas: Anticonceptivos [Link]. Hiper e hipotiroidismo.
-Causas neurológicas: Psicógenas.
Síntomas
La mayoría de las personas con presión arterial alta no tienen síntomas, incluso si
las lecturas de presión arterial alcanzan niveles peligrosamente altos. Se puede
tener presión arterial alta durante años sin presentar ningún síntoma.
Algunas personas con hipertensión arterial pueden presentar lo siguiente:
Dolores de cabeza
Falta de aire
Sangrados nasales
Sin embargo, estos síntomas no son específicos. No suelen aparecer hasta que la
presión arterial alta haya alcanzado un estado grave o que pone en riesgo la vida.
Medios de diagnostico
Entre estas pruebas de laboratorio están: análisis de orina, conteo de células
sanguíneas, química sanguínea (potasio, sodio, creatinina, glucosa en ayunas,
colesterol total y colesterol de proteína de alta densidad) y un ECG
(electrocardiograma).
Tratamientos
Para tratar la hipertensión hay dos bloques fundamentales de acciones:
Mejora de los hábitos de vida
El paciente tiene que llevar una dieta saludable, disminuir el consumo de calorías,
de azúcares y grasas y aumentar la práctica de ejercicio físico. Estas dos prácticas
tienen como resultado un mejor control del peso y si el peso está bien controlado
es una manera sencilla de controlar la hipertensión. También se recomienda dejar
de fumar y evitar el consumo de alcohol.
Tratamientos farmacológicos
En caso de que los cambios de los hábitos de vida no funcionen, hoy en día
existen tratamientos farmacológicos que son muy útiles para controlar la presión
arterial. Inicialmente estos tratamientos comienzan con un solo fármaco. No
obstante, en algunos casos esta medida no es suficiente y necesitan combinar con
dos o tres medicinas para controlar la presión arterial.
Medidas preventivas
Tener hábitos de vida saludable y, sobre todo, evitar el sobrepeso y
la obesidad, son los principales factores para prevenir la aparición de la
hipertensión.
Los especialistas señalan que llevar una dieta sana y practicar ejercicio puede
ayudar a que la población general esté exenta de sufrir esta patología. Dejar de
fumar también previene esta patología, ya que el tabaco eleva la presión arterial.
En los casos en los que en la familia haya antecedentes de hipertensión y por
tanto haya una predisposición a ser hipertenso a lo largo del tiempo, este factor
genético supone una llamada de atención adicional a que el paciente cuide esos
hábitos de vida y vigile sus cifras de tensión arterial.
Cuidados de enfermería en la hipertensión
La labor de Enfermería está encaminada preferentemente hacia:
• Reposo absoluto.
• Tomar la T.A. frecuentemente.
• Monitorización cardiaca del paciente.
• Proporcionar tranquilidad al paciente.
• Determinar la frecuencia y el ritmo del pulso.
• Administración de oxígeno.
• Efectuar un ECG.
• Control de constantes.
• Venoclisis y extracción de analíticas.
• Vigilar los posibles efectos secundarios del tratamiento farmacológico como
hipotensión, naúseas, vómitos y cefaleas
• Realización Rx de tórax.
• Observar el monitor cardíaco en busca de posibles alteraciones del ritmo o
signos de isquemia miocárdica.
• Observar el nivel de conciencia. Tienen riesgo de padecer hemorragia cerebral.
• Observar si presente signos de hemorragia cerebral.
Hiponatremia severa
La hiponatremia severa es una condición médica seria caracterizada por niveles
anormalmente bajos de sodio en la sangre.
Clasificación de la Hiponatremia: La Hiponatremia puede clasificarse de acuerdo a
varias características. Puede clasificarse por el nivel de natremia o sodio. Por la
velocidad y tiempo de instauración, por la Os molaridad y por la Volemia del
paciente.
La clasificación clásica es la que utiliza los niveles de natremia para establecer la
gravedad de la Hiponatremia. Entonces de acuerdo al nivel de Sodio Plasmático,
la Hiponatremia puede ser:
Leve: cuando el valor de sodio se encuentre entre 135 y 130 mEq/L.
Moderada: si el valor de sodio esta entre 129 y 125 mEq/L
Severa: cuando el valor de sodio está por debajo de 125 mEq/L.
Es importante también poder clasificar la Hiponatremia de acuerdo a la velocidad y
tiempo de instauración. Entonces esta puede ser:
Hiponatremia aguda; cuando tiene menos de 48 horas.
Hiponatremia crónica; cuando tiene más de 48 horas.
El tratamiento debe ajustarse en casos de Hiponatremia Crónica. Puesto que el
riesgo de iatrogenia es mayor.
¿Cuáles son sus síntomas
Los síntomas de la hiponatremia severa pueden variar dependiendo de la rapidez
con la que se desarrolla y de la gravedad de la condición, pero pueden incluir:
Confusión o desorientación.
Náuseas y vómitos.
Dolor de cabeza intenso.
Fatiga extrema.
Calambres musculares.
Convulsiones.
Coma.
Es importante destacar que
la hiponatremia severa puede ser potencialmente mortal si no se trata
adecuadamente. Si experimentas alguno de estos síntomas, especialmente si son
graves o repentinos, es crucial buscar atención médica de inmediato.
¿Cómo prevenir la hiponatremia severa
Prevenir la hiponatremia severa implica tomar medidas para mantener un
equilibrio adecuado de líquidos y electrolitos en el cuerpo. Aquí hay algunas
pautas para prevenir la hiponatremia severa:
1. Beber líquidos con moderación: Beber cantidades excesivas de agua
puede diluir el sodio en la sangre, especialmente durante actividades
intensas o prolongadas. Es importante beber líquidos suficientes para
mantenerse hidratado, pero no excederse.
2. Reemplazar los electrolitos perdidos: Durante el ejercicio intenso o en
climas calurosos, es importante reemplazar los electrolitos perdidos a
través del sudor, no solo agua. Las bebidas deportivas que contienen
electrolitos pueden ser útiles en estos casos.
3. Monitorear la ingesta de sodio: Para algunas personas, especialmente
aquellas que tienen afecciones médicas que pueden afectar el equilibrio de
líquidos y electrolitos, como insuficiencia cardíaca o enfermedad renal,
puede ser necesario limitar o controlar la ingesta de sodio.
4. Controlar medicamentos: Algunos medicamentos, como los diuréticos,
pueden aumentar el riesgo de hiponatremia. Si estás tomando
medicamentos que pueden afectar los niveles de sodio en tu cuerpo,
asegúrate de seguir las recomendaciones de tu médico y monitorear tus
síntomas.
5. Educación y conciencia: Es importante
estar informado sobre los riesgos de la
hiponatremia, especialmente si participas
en actividades físicas intensas o tienes
condiciones médicas que pueden aumentar
el riesgo. Reconocer los síntomas
tempranos y tomar medidas preventivas
puede ayudar a evitar complicaciones
graves.
¿Cuáles son sus causas
La hiponatremia severa puede ser causada por una variedad de factores que
afectan el equilibrio de líquidos y electrolitos en el cuerpo. Algunas de las causas
más comunes incluyen:
1. Consumo excesivo de agua: Beber grandes cantidades de agua en un
corto período de tiempo puede diluir el sodio en la sangre, lo que lleva a la
hiponatremia.
2. Sudor excesivo: Durante el ejercicio intenso o en climas calurosos, se
puede perder sodio a través del sudor sin reemplazar adecuadamente los
electrolitos perdidos.
3. Insuficiencia renal: Los riñones desempeñan un papel importante en el
equilibrio de líquidos y electrolitos en el cuerpo. La insuficiencia renal puede
afectar su capacidad para regular los niveles de sodio en la sangre.
4. Síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH):
Esta es una afección en la que el cuerpo retiene agua en exceso debido a
una producción inapropiada de hormona antidiurética, lo que diluye el sodio
en la sangre.
5. Uso de ciertos medicamentos: Algunos medicamentos, como los
diuréticos, los antidepresivos y los medicamentos antipsicóticos, pueden
aumentar el riesgo de hiponatremia al afectar la regulación de líquidos y
electrolitos en el cuerpo.
6. Síndrome de desgaste por ejercicio: Es una afección que puede ocurrir
en atletas de resistencia que consumen grandes cantidades de agua sin
reemplazar los electrolitos perdidos durante el ejercicio prolongado.
7. Enfermedades hepáticas: Las enfermedades hepáticas pueden interferir
con la síntesis de albúmina, una proteína que ayuda a mantener la presión
osmótica en los vasos sanguíneos. Esto puede contribuir a la retención de
líquidos y a la dilución del sodio en la sangre.
8. Consumo de éxtasis (MDMA): El éxtasis es una droga recreativa que
puede causar una liberación excesiva de hormona antidiurética, lo que lleva
a la retención de agua y la hiponatremia.
Es importante abordar cualquier causa subyacente de hiponatremia severa bajo la
supervisión de un médico para evitar complicaciones graves.
Etiología de la hiponatremia severa:
1. Exceso de agua: La causa más común de hiponatremia es el consumo
excesivo de agua sin una correspondiente excreción de agua a través de
los riñones. Esto puede ocurrir en personas que beben grandes cantidades
de agua, especialmente en un corto período de tiempo, como en casos de
polidipsia primaria (excesiva sed) o debido a la compulsión por beber agua.
2. Síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH):
En el SIADH, la glándula pituitaria libera demasiada hormona antidiurética
(ADH), lo que provoca que los riñones retengan agua en exceso y diluyan
los niveles de sodio en la sangre. Esto puede ser causado por diversas
condiciones, como tumores cerebrales, enfermedades pulmonares, lesiones
en la cabeza, entre otros.
3. Insuficiencia renal: La insuficiencia renal puede afectar la capacidad de
los riñones para excretar agua en exceso, lo que puede llevar a una
retención de agua y hiponatremia.
4. Uso de ciertos medicamentos: Algunos medicamentos, como los
diuréticos, pueden aumentar la excreción de agua y causar hiponatremia.
Otros medicamentos,
como los antidepresivos y los antipsicóticos, pueden aumentar la secreción
de ADH y provocar hiponatremia.
5. Sudoración excesiva y pérdida de sodio: En condiciones de sudoración
excesiva, como en deportistas o personas que trabajan en ambientes
calurosos, puede ocurrir una pérdida significativa de sodio a través del
sudor, lo que puede llevar a la hiponatremia si no se reemplaza
adecuadamente.
Fisiopatología de la hiponatremia severa:
1. Dilución del sodio sérico: La hiponatremia ocurre cuando hay una dilución
del sodio sérico debido a un exceso relativo de agua en relación con el
sodio en el cuerpo.
2. Cambios en el equilibrio de agua y sodio: El sodio es un electrolito clave
en la regulación del equilibrio de líquidos en el cuerpo. Cuando los niveles
de sodio en sangre disminuyen, el agua tiende a moverse desde el espacio
extracelular al espacio intracelular, diluyendo aún más los niveles de sodio
en sangre.
3. Edema cerebral: En casos graves de hiponatremia, especialmente cuando
los niveles de sodio caen rápidamente, puede ocurrir edema cerebral
debido al cambio rápido de osmolalidad entre el líquido cerebroespinal y el
tejido cerebral. Este edema cerebral puede provocar síntomas neurológicos
graves e incluso poner en peligro la vida.
En resumen, la hiponatremia severa resulta de una disminución significativa en los
niveles de sodio en sangre debido a un exceso relativo de agua en relación con el
sodio en el cuerpo, y puede tener diversas causas subyacentes que afectan el
equilibrio normal de líquidos y electrolitos en el organismo. El tratamiento de la
hiponatremia severa depende de identificar y abordar la causa subyacente, así
como de corregir gradualmente los niveles de sodio en sangre para prevenir
complicaciones graves.
¿Es necesario un tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico de la hiponatremia generalmente no es la primera opción
y se reserva para casos muy específicos en los que la hiponatremia está
relacionada con ciertas condiciones médicas que pueden requerir intervención
quirúrgica. Aquí hay algunas situaciones en las que el tratamiento quirúrgico
puede ser considerado:
1. Tumores cerebrales: Algunos tumores cerebrales pueden secretar
hormonas que afectan la regulación del agua y los electrolitos en el cuerpo,
lo que puede causar hiponatremia. En estos casos, la extirpación quirúrgica
del tumor puede ser necesaria para corregir la hiponatremia.
2. Lesiones cerebrales traumáticas: En casos de lesiones graves en el
cerebro que afectan la regulación de líquidos y electrolitos, como el
síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH),
puede ser necesaria la intervención quirúrgica para tratar la causa
subyacente.
3. Corrección de anormalidades anatómicas: En algunas personas, la
hiponatremia puede ser causada por anormalidades anatómicas en los
riñones o en el sistema de regulación de hormonas. En estos casos, la
cirugía puede ser necesaria para corregir la anomalía y restaurar el
equilibrio de líquidos y electrolitos.
Es importante destacar que el tratamiento quirúrgico de la hiponatremia se realiza
generalmente en combinación con otras formas de tratamiento, como la
administración de fluidos intravenosos y la corrección de la causa subyacente de
la hiponatremia. El enfoque específico del tratamiento dependerá de la causa
subyacente de la hiponatremia y de la evaluación individual del paciente por parte
de un equipo médico. Si tienes inquietudes sobre el tratamiento de la
hiponatremia, es importante hablar con tu médico para recibir orientación
personalizada.
Hiperglicemia acidosis metabólica
La hiperglucemia y la acidosis metabólica son dos condiciones médicas diferentes,
pero a veces pueden estar relacionadas, especialmente en personas con diabetes
no controlada. Aquí hay una breve explicación de cada una:
1. Hiperglucemia: La hiperglucemia es un término que se refiere a niveles
elevados de glucosa (azúcar) en la sangre. En personas con diabetes, la
hiperglucemia puede ocurrir cuando el cuerpo no produce suficiente insulina
o no utiliza la insulina de manera efectiva para transportar la glucosa desde
el torrente sanguíneo hasta las células para su uso como energía. La
hiperglucemia puede causar una serie de síntomas, incluyendo sed
excesiva, micción frecuente, visión borrosa, fatiga y, en casos graves y
prolongados, complicaciones como cetoacidosis diabética.
2. Acidosis metabólica: La acidosis metabólica es una condición médica
caracterizada por un aumento en la acidez de la sangre debido a una
acumulación de ácidos en el cuerpo o a una pérdida de bicarbonato, una
sustancia alcalina que ayuda a mantener el equilibrio ácido-base en el
cuerpo. La acidosis metabólica puede ser causada por una variedad de
factores, como trastornos renales, diabetes no controlada, ingestión de
alcohol en exceso, entre otros. Los síntomas pueden incluir dificultad para
respirar, confusión, fatiga, náuseas y vómitos.
Cuando una persona con diabetes experimenta hiperglucemia severa y
prolongada, especialmente si no se trata adecuadamente, puede desarrollar una
complicación conocida como cetoacidosis diabética, que implica tanto
hiperglucemia como acidosis metabólica. La cetoacidosis diabética es una
emergencia médica que requiere tratamiento inmediato en un entorno hospitalario.
Es importante mantener un buen control de la diabetes, seguir el plan de
tratamiento recomendado por el médico, monitorear regularmente los niveles de
glucosa en sangre y buscar atención médica si se presentan síntomas de
hiperglucemia o acidosis metabólica.
Características principales de la hiperglucemia y la acidosis metabólica
La hiperglucemia y la acidosis metabólica pueden estar interrelacionadas en
ciertas condiciones médicas, especialmente en casos de diabetes no controlada,
lo que puede llevar a una complicación grave conocida como cetoacidosis
diabética (CAD). Aquí tienes algunas características de la hiperglucemia con
acidosis metabólica, como se observa comúnmente en la CAD:
1. Hiperglucemia: Se caracteriza por niveles elevados de glucosa en sangre,
generalmente por encima de 250 mg/dL (13.9 mmol/L). La falta de insulina
o una respuesta inadecuada a la insulina conduce a la acumulación de
glucosa en el torrente sanguíneo, ya que las células no pueden utilizarla de
manera eficiente para obtener energía.
2. Acidosis metabólica: La acidosis metabólica se produce debido a una
acumulación de ácidos en el cuerpo o a una pérdida de bicarbonato, una
sustancia alcalina que ayuda a mantener el equilibrio ácido-base en el
organismo. En la CAD, la acumulación de cuerpos cetónicos, como el ácido
acetoacético y el ácido beta-hidroxibutírico, conduce a la acidosis
metabólica.
3. Cetonemia y acetonuria: La CAD se caracteriza por la presencia de
cuerpos cetónicos en la sangre (acetonemia) y en la orina (cetonuria). La
presencia de cuerpos cetónicos es una señal de que el cuerpo está
utilizando grasas como fuente de energía en lugar de glucosa debido a la
falta de insulina.
4. Síntomas gastrointestinales: Los pacientes con CAD pueden
experimentar síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos y dolor
abdominal.
5. Síntomas generales: Otros síntomas comunes de la CAD incluyen poliuria
(micción excesiva), polidipsia (sed excesiva), fatiga, debilidad, confusión,
respiración rápida y profunda (llamada respiración de Kussmaul) y, en
casos graves, alteraciones del estado mental e incluso coma.
La CAD es una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato en un
entorno hospitalario. El tratamiento generalmente implica la administración de
líquidos intravenosos para corregir la deshidratación, insulina para normalizar los
niveles de glucosa en sangre y corregir la acidosis, y monitoreo estrecho de los
electrolitos y la función renal. Si se sospecha de CAD, es importante buscar
atención médica de emergencia lo antes posible.
Factores de riesgo de la hiperglicemia y del acido metabolico
Los factores de riesgo de la hiperglucemia y la acidosis metabólica pueden variar
dependiendo de la condición subyacente que las cause. Aquí hay algunos factores
de riesgo comunes asociados con ambas condiciones:
Factores de riesgo de la hiperglucemia:
1. Diabetes: El principal factor de riesgo para la hiperglucemia es tener
diabetes. Tanto la diabetes tipo 1 como la tipo 2 pueden causar
hiperglucemia si no se controlan adecuadamente.
2. Mal control de la glucosa en sangre: No seguir un plan de tratamiento
adecuado, como no tomar medicamentos recetados, no seguir una dieta
saludable o no hacer suficiente ejercicio, puede aumentar el riesgo de
hiperglucemia.
3. Enfermedades y condiciones médicas: Algunas enfermedades y
condiciones médicas, como el síndrome de Cushing, la enfermedad de la
tiroides y las infecciones, pueden causar hiperglucemia.
4. Medicamentos: Algunos medicamentos, como los corticosteroides, los
diuréticos tiazídicos y algunos medicamentos utilizados para tratar el VIH,
pueden aumentar el riesgo de hiperglucemia como efecto secundario.
Factores de riesgo de la acidosis metabólica:
1. Diabetes: La diabetes, especialmente cuando no está controlada, es una
de las causas más comunes de acidosis metabólica, especialmente la
cetoacidosis diabética.
2. Consumo excesivo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede
causar acidosis metabólica al afectar la capacidad del cuerpo para
metabolizar los ácidos.
3. Insuficiencia renal: La insuficiencia renal aguda o crónica puede provocar
acidosis metabólica al afectar la capacidad de los riñones para eliminar los
ácidos del cuerpo.
4. Ingesta de ciertos medicamentos: Algunos medicamentos, como los
salicilatos (como la aspirina) en dosis altas, pueden causar acidosis
metabólica.
5. Trastornos metabólicos hereditarios: Algunos trastornos metabólicos
hereditarios, como la acidemia isocalórica o la acidosis láctica congénita,
pueden aumentar el riesgo de acidosis metabólica.
Es importante tener en cuenta que estos son solo algunos de los factores de
riesgo más comunes asociados con la hiperglucemia y la acidosis metabólica. La
prevención y el tratamiento adecuados de las condiciones médicas subyacentes
son fundamentales para reducir el riesgo de estas complicaciones. Si tienes
preocupaciones sobre tu riesgo de desarrollar hiperglucemia o acidosis
metabólica, es importante hablar con tu médico para obtener orientación
específica basada en tu historial médico y tus circunstancias individuales.
Etiología y fisiología de la hiperglucemia y el ácido metabólico
a hiperglucemia y la acidosis metabólica son dos condiciones médicas diferentes,
pero a menudo están relacionadas, especialmente en personas con diabetes no
controlada. Aquí hay una breve explicación de la etiología y la fisiología de cada
una:
Etiología y fisiología de la hiperglucemia:
1. Etiología: La hiperglucemia ocurre cuando los niveles de glucosa en
sangre están elevados, generalmente debido a una falta de insulina o una
respuesta inadecuada a la insulina por parte del cuerpo. Esto puede ocurrir
en personas con diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 o incluso en personas sin
diabetes.
2. Fisiología: La insulina es una hormona producida por el páncreas que
ayuda a transportar la glucosa desde el torrente sanguíneo hasta las
células para su uso como energía. En personas con diabetes, la falta de
insulina o la resistencia a la insulina impiden que la glucosa entre en las
células, lo que lleva a una acumulación de glucosa en el torrente sanguíneo
y, por lo tanto, a la hiperglucemia.
Etiología y fisiología de la acidosis metabólica:
1. Etiología: La acidosis metabólica ocurre cuando hay una acumulación de
ácidos en el cuerpo o una pérdida de bicarbonato, una sustancia alcalina
que ayuda a mantener el equilibrio ácido-base en el organismo. Esto puede
ser causado por una variedad de factores, incluyendo trastornos renales,
diabetes no controlada, ingestión excesiva de alcohol, entre otros.
2. Fisiología: El cuerpo humano mantiene un equilibrio delicado entre ácidos
y bases para mantener un pH sanguíneo dentro de un rango normal. La
acidosis metabólica puede ocurrir cuando hay una acumulación de ácidos
en el cuerpo, como los ácidos láctico y cetoacético en la cetoacidosis
diabética. Esto puede ser el resultado de la descomposición de grasas y
proteínas para obtener energía en ausencia de suficiente glucosa, como
ocurre en la diabetes no controlada.
En resumen, la hiperglucemia y la acidosis metabólica pueden estar relacionadas,
especialmente en casos de diabetes no controlada, donde la falta de insulina o la
resistencia a la insulina conducen a una acumulación de glucosa en sangre y una
descomposición anormal de grasas y proteínas, lo que conduce a la acumulación
de ácidos y a la acidosis metabólica. Los síntomas de la hiperglucemia y la
acidosis metabólica pueden variar en función de la gravedad de la condición y de
la rapidez con la que se desarrolla. Aquí hayuna descripción de los síntomas
comunes asociados con cada una:
Síntomas de la hiperglucemia:
1. Poliuria: Aumento en la frecuencia y
volumen de la micción debido a la
eliminación de glucosa en la orina.
2. Polidipsia: Sed excesiva debido a la
deshidratación causada por la pérdida de
líquidos a través de la micción frecuente.
3. Polifagia: Aumento del apetito como
resultado de la incapacidad del cuerpo
para utilizar eficazmente la glucosa como
fuente de energía.
4. Visión borrosa: Cambios en la visión debido a los cambios en los niveles
de glucosa en los ojos.
5. Fatiga: Sensación de cansancio o debilidad generalizada.
6. Pérdida de peso no intencional: Pérdida de peso inexplicada debido a la
eliminación de glucosa y calorías a través de la micción excesiva.
7. Infecciones recurrentes: Mayor susceptibilidad a infecciones,
especialmente infecciones fúngicas como la candidiasis vaginal en mujeres.
Síntomas de la acidosis metabólica (especialmente asociados con la cetoacidosis
diabética):
1. Respiración de Kussmaul: Respiración rápida y profunda como respuesta
al intento del cuerpo de eliminar el exceso de ácido a través de la
respiración.
2. Náuseas y vómitos: Malestar estomacal, náuseas y vómitos debido a la
acumulación de ácidos en el cuerpo.
3. Dolor abdominal: Malestar o dolor abdominal debido a la acidosis y la
irritación de los tejidos.
4. Confusión o desorientación: Cambios en el estado mental debido a la
acidosis y los desequilibrios electrolíticos.
5. Deshidratación: Secreción excesiva de líquidos a través de la micción
frecuente y vómitos.
6. Olor a acetona en el aliento: Aliento con olor a frutas o acetona debido a
la acumulación de cuerpos cetónicos en el cuerpo.
El diagnóstico de la hiperglucemia y la acidosis metabólica se realiza
generalmente a través de una combinación de historia clínica, síntomas del
paciente y pruebas de laboratorio. Aquí hay un resumen de los métodos comunes
utilizados para diagnosticar estas condiciones:
Diagnóstico de la hiperglucemia:
1. Historia clínica y síntomas: El médico
recopilará información sobre los
síntomas del paciente, su historial
médico y cualquier factor de riesgo para la
diabetes.
2. Pruebas de glucosa en sangre: Se
realizan pruebas de glucosa en sangre para medir los niveles de glucosa en
la sangre en ayunas o después de comer. Un nivel de glucosa en sangre
por encima de ciertos umbrales establecidos indica hiperglucemia.
3. Pruebas de hemoglobina A1c (HbA1c): Esta prueba mide el nivel
promedio de glucosa en sangre durante los últimos 2-3 meses. Un nivel de
HbA1c elevado puede indicar hiperglucemia crónica.
Diagnóstico de la acidosis metabólica (especialmente asociada con la cetoacidosis
diabética):
1. Historia clínica y síntomas: Se recopila información sobre los síntomas
del paciente, como respiración de Kussmaul, náuseas, vómitos, confusión y
otros síntomas asociados con la acidosis metabólica.
2. Pruebas de laboratorio:
o Análisis de gases en sangre arterial: Esta prueba evalúa los
niveles de pH, bicarbonato y gases en la sangre arterial para
detectar la acidosis metabólica.
o Medición de glucosa y cuerpos cetónicos en sangre y orina: Se
realizan pruebas para medir los niveles de glucosa en sangre y
detectar la presencia de cuerpos cetónicos en la sangre y la orina.
Evaluación de la causa subyacente:
Además del diagnóstico de hiperglucemia y acidosis metabólica, es importante
identificar la causa subyacente. Esto puede incluir pruebas adicionales para
detectar diabetes, infecciones, trastornos metabólicos, insuficiencia renal u otras
afecciones médicas que puedan contribuir a estas condiciones.
El diagnóstico preciso de la hiperglucemia y la acidosis metabólica es crucial para
proporcionar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones graves. Si
experimentas síntomas de hiperglucemia o acidosis metabólica, es importante
buscar atención médica de inmediato para recibir un diagnóstico y tratamiento
adecuados.
El tratamiento de la hipoglucemia y la acidosis metabólica varía dependiendo de la
causa subyacente y la gravedad de la condición. Aquí hay un resumen de los
enfoques comunes para el tratamiento de cada una:
Tratamiento de la hipoglucemia:
1. Ingesta de carbohidratos
rápidos: Consumir rápidamente
carbohidratos de acción rápida,
como jugo de frutas, refrescos
regulares, tabletas de glucosa o
dulces, puede elevar rápidamente
los niveles de glucosa en sangre.
2. Ingesta de carbohidratos complejos: Después de consumir carbohidratos
rápidos, se recomienda consumir carbohidratos complejos, como pan
integral o galletas saladas, para mantener los niveles de glucosa en sangre
estables.
3. Monitoreo frecuente: Es importante realizar un seguimiento regular de los
niveles de glucosa en sangre para asegurarse de que se estén
normalizando y para prevenir futuras hipoglucemias.
4. Revisión de la dosis de insulina o medicamentos: Si la hipoglucemia es
recurrente, puede ser necesario ajustar la dosis de insulina o medicamentos
hipoglucemiantes bajo la supervisión de un médico.
Tratamiento de la acidosis metabólica (especialmente asociada con la
cetoacidosis diabética):
1. Fluidoterapia intravenosa: La administración de líquidos intravenosos es
fundamental para corregir la deshidratación y restablecer el equilibrio de
líquidos en el cuerpo.
2. Insulina intravenosa: La administración de insulina intravenosa ayuda a
reducir los niveles de glucosa en sangre y detener la formación de cuerpos
cetónicos.
3. Reposición de electrolitos: La administración de electrolitos, como potasio
y bicarbonato, puede ser necesaria para corregir desequilibrios electrolíticos
asociados con la acidosis metabólica.
4. Tratamiento de la causa subyacente: Es importante identificar y tratar la
causa subyacente de la acidosis metabólica, que puede incluir infecciones,
trastornos metabólicos, insuficiencia renal u otras afecciones médicas.
5. Monitoreo continuo: Durante el tratamiento, se debe realizar un monitoreo
continuo de los niveles de glucosa en sangre, electrolitos y función renal
para evaluar la respuesta al tratamiento y prevenir complicaciones.
Es importante destacar que el tratamiento de la hipoglucemia y la acidosis
metabólica debe ser realizado por un profesional de la salud y puede requerir
atención médica de emergencia en casos graves. Si experimentas síntomas de
hipoglucemia o acidosis metabólica, es importante buscar atención médica de
inmediato para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Los cuidados de enfermería para la hipoglucemia y la acidosis metabólica se
centran en la evaluación rápida y el tratamiento oportuno para estabilizar al
paciente y prevenir complicaciones graves. Aquí hay algunas intervenciones
comunes de enfermería para cada condición:
Cuidados de enfermería para la hipoglucemia:
1. Evaluación rápida: Realizar una evaluación rápida del paciente para
identificar signos y síntomas de hipoglucemia, como sudoración, temblores,
confusión, taquicardia y debilidad.
2. Medición de glucosa en sangre: Realizar una medición inmediata de los
niveles de glucosa en sangre para confirmar la hipoglucemia.
3. Administración de carbohidratos rápidos: Administrar rápidamente
carbohidratos de acción rápida, como jugo de frutas, refrescos regulares,
tabletas de glucosa o dulces, para elevar los niveles de glucosa en sangre.
4. Seguimiento y monitorización: Realizar un seguimiento cercano de los
niveles de glucosa en sangre para asegurar que se estabilicen y prevenir
recurrencias.
5. Educación al paciente: Proporcionar educación al paciente y a sus
familiares sobre la importancia de reconocer los signos y síntomas de la
hipoglucemia, así como sobre las medidas para prevenirla y tratarla
adecuadamente.
Cuidados de enfermería para la acidosis metabólica:
1. Evaluación y monitorización continua: Realizar una evaluación continua
de los signos vitales y los síntomas de acidosis metabólica, como
respiración de Kussmaul, náuseas, vómitos, confusión y deshidratación.
2. Fluido terapia intravenosa: Administrar líquidos intravenosos para corregir
la deshidratación y restablecer el equilibrio de líquidos en el cuerpo.
3. Monitorización de electrolitos: Realizar un seguimiento regular de los
niveles de electrolitos, como potasio y bicarbonato, y administrar
suplementos según sea necesario para corregir desequilibrios.
4. Administración de insulina intravenosa: Administrar insulina intravenosa
según las órdenes médicas para reducir los niveles de glucosa en sangre y
detener la formación de cuerpos cetónicos.
5. Tratamiento de la causa subyacente: Identificar y tratar la causa
subyacente de la acidosis metabólica, que puede incluir infecciones,
trastornos metabólicos, insuficiencia renal u otras afecciones médicas.
6. Monitorización continua y educación al paciente: Realizar un
seguimiento continuo de la respuesta al tratamiento y proporcionar
educación al paciente y a su familia sobre la importancia del cumplimiento
del tratamiento y la prevención de futuras complicaciones.
Es importante que los enfermeros estén capacitados para reconocer los signos y
síntomas de la hipoglucemia y la acidosis metabólica, y para proporcionar un
cuidado rápido y efectivo para estabilizar al paciente y prevenir complicaciones
graves. El manejo de estas condiciones debe realizarse en colaboración con otros
miembros del equipo de atención médica y de acuerdo con las órdenes médicas
específicas para cada paciente.
CONCLUSIÓN
Cada una de estas patologías se pueden prevenir y por eso es importante estar
informados sobre los problemas de salud que tenemos, para asi poder evitar que a raíz de
esta enfermedad vengan enfermedades más graves, enfermedades que ya requieran de
más cuido y más tratamiento.