Hace mucho, mucho tiempo, no había nada más que oscuridad y vacío (sí, como una gigante bolsa
de papas
vacías). Pero entonces, ¡BOOM! Dios dijo: «¡Aparece luz!» y la luz apareció. Fue como encender un interruptor
mágico en el cielo. Y Dios vio que la luz era buena, ¡y así comenzó la gran aventura de la creación!
Así, Dios creó todo lo que hay en el mundo durante 6 días. Veamos qué hizo Dios cada día de la creación.
Primer Día: Dios creó la noche y el día
¡Hola, luz! En el primer día, Dios separó la luz de la oscuridad. Imagínense estar en una habitación oscura y, de
repente, encender la lámpara. La luz ilumina todo a su alrededor, ¿verdad? Así es como Dios creó el día y la
noche. ¡Qué maravilla!
En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas
estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la
luz: y fué la luz. 4 Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas. 5 Y llamó Dios á la luz
Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día.
Génesis 1
Segundo Día: Dios creó el cielo y el mar
En el segundo día, Dios creó el mar y el cielo. Imaginen un techo gigante y azul que se extiende sobre sus
cabezas. Eso es el cielo. Y para hacerlo aún más interesante, Dios creó las nubes y el aire que respiramos. Y
luego creó el mar.
Tercer Día: Dios creó la tierra, con sus árboles y plantas
¡Tierra firme! En el tercer día, Dios hizo que apareciera la tierra. Imaginen un enorme jardín lleno de
colinas, montañas y hermosas flores de todos los colores. Dios creó la tierra seca y separó las aguas para
formar los océanos y los mares. También hizo crecer árboles frutales con deliciosas manzanas, naranjas y
bananas.
Cuarto Día: Dios creó el sol, la luna y las estrellas
¡Luz en el cielo! En el cuarto día, Dios creó el sol, la luna y las estrellas. Imaginen un cielo lleno de luces
brillantes, como si alguien hubiera esparcido diamantes en el firmamento. El sol brilla durante el día, la luna
nos acompaña por la noche y las estrellas nos hacen soñar con aventuras en el espacio.
Quinto Día: Dios creó las aves y los peces
¡Criaturas del agua y del aire! En el quinto día, Dios creó las criaturas acuáticas y las aves. Imaginen un
océano lleno de peces de todos los colores y tamaños, nadando y jugando entre las olas. En el cielo, pájaros
de hermosos colores vuelan y cantan melodías alegres. ¡Es un mundo lleno de vida!
Sexto Día: Dios creó los animales y las personas
¡Animales y personas! En el sexto día, Dios creó los animales terrestres. Imaginen un safari lleno de leones
majestuosos, elefantes gigantes y monos saltando. Y, lo más emocionante de todo, ¡nos creó a nosotros, los
seres humanos! Dios creó a Adán y Eva en su propia imagen y era lo más hermoso que Dios había creado. Dios
observó todo lo que había hecho y vio que todo era perfecto.
Séptimo Día: Dios descansó
¡Día de descanso! En el séptimo día, Dios descansó y nos dio un día especial para descansar también.
Imaginen un domingo lleno de juegos divertidos, picnics en el parque y risas con amigos y familiares. Es un
día para agradecer a Dios por todas las maravillas que ha creado.
Y así concluye nuestra increíble historia de la creación de Dios. A través de su poder, imaginación y amor,
Dios nos dio un mundo hermoso y lleno de vida para explorar y cuidar. Cada día es una oportunidad para
apreciar y aprender sobre las maravillas que nos rodean.