ALIMENTACIÓN
Los caballos son HERBÍVOROS, por tanto su dentición y su aparato
digestivo han evolucionado durante millones de años para aprovechar
muy bien los forrajes y obtener de ellos los nutrientes que requieren
para cumplir las funciones de MANTENIMIENTO, CRECIMIENTO,
DESARROLLO, REPRODUCCIÓN (incluida la Lactancia), GANANCIA DE
PESO Y TRABAJO.
EL APARATO DIGESTIVO DEL CABALLO
Los caballos son “monogastricos”, lo cual significa que solo poseen un
estómago igual que las personas; pero su aparato tiene algunas
particularidades:
➢ Boca: los labios seleccionan el alimento con un tacto similar a los
dedos de nuestra mano, los dientes incisivos lo cortan del suelo (si se
trata de pasto en el potrero), la lengua lleva el alimento hacia los
premolares y molares para la masticación, las glándulas salivares
(dos partidas, dos submaxilares y dos sublinguales) producen saliva
para humedecer el alimento haciéndolo más fácil de tragar; un ponye
puede producir 12 litros de saliva diariamente. La saliva tiene poca
cantidad de la enzima amilasa, por lo cual en la boca hay una acción
leve en la fracción de los carbohidratos.
➢ Esófago: después de que el alimento ha sido perfectamente bien
masticado, el caballo lo traga y es conducido sin ningún cambio por
el esófago hasta el estómago.
➢ Estomago: es una bolsa en cuya capacidad es de aproximadamente
el 8% del total que tiene el aparato digestivo. Allí llega el alimento
después de ser conducido por el esófago pero permanece poco
tiempo en comparación con otras instancias del tracto
gastrointestinal. Sin embargo, al pasar los alimentos por el
estómago, se produce una fermentación láctica de los carbohidratos,
realizada por bacterias; así, la cantidad de ácido láctico con relación a
otros monogastricos como el cerdo y el conejo es muy alta. La otra
función importante del estómago es regular la velocidad de paso de
los alimentos hacia el intestino delgado.
➢ Intestino Delgado: su capacidad es del 30% del total que tiene el
aparato digestivo y mide aproximadamente 20 mts. de longitud. Allí
hay gran secreción de enzimas: carbohidrasas, proteasas y también
de sales biliares; la función de tales enzimas es fraccionar los
carbohidratos solubles, las proteínas y las grasas respectivamente,
en estructuras más pequeñas y fáciles de absorber por las paredes
intestinales.
En el intestino delgado se da la mayor absorción de nutrientes asi:
carbohidratos solubles (65-75%), proteínas (60-70%), grasas
(100%), fibra (15-25%) vitaminas (100%); la absorción de los
minerales depende de cada uno específicamente (calcio y magnesio
90-99%, fosforo 20-50%)
➢ Intestino Grueso: aunque tiene una capacidad del 40-50% del total
que tiene el aparato digestivo, solo mide unos 7-10 mts. de longitud,
por lo cual tiene una gran carga de trabajo. La absorción de
nutrientes en el intestino grueso es: proteínas (30-40%),
carbohidratos (25-35%), fibra (78-85%), minerales depende de cada
uno (calcio y magnesio 1-10%, fosforo 50-80%) y agua (100%). El
intestino grueso está conformado al principio por el ciego y
posteriormente por el colon.
El ciego es como una gran bolsa que hace parte del intestino grueso,
y allí habitan millones de microorganismos (bacterias y protozoos)
similares a los que posee el resumen de los animales rumiantes, cuya
muy importante función es realizar la fermentación de la fibra y
también de los carbohidratos solubles que sobrepasaron el intestino
delgado sin ser digeridos y absorbidos. Con la fermentación se
producen ácidos grasos volátiles (acético, propiónico y butírico) que
se absorben allí mismo y son utilizados como fuente de energía. En
el ciego también se da la mayor absorción del agua del tracto
gastrointestinal, seguido por el colon.
FASES DE LA DIGESTIÓN
➢ Cefálica: es cuando el cerebro de animal prepara el aparato
digestivo para recibir el alimento, después de verlo, olerlo, escucharlo
(por ejemplo el sonido del concentrado al caer sobre un balde) o por
ser la hora acostumbrada de alimentarse diariamente (reloj
biológico).
➢ Oral: es la entrada del alimento en la boca, enseguida de la
masticación, la salivación y la deglución (acción de tragar).
➢ Fermentativa del Estómago: las bacterias hacen una fermentación
láctica de los carbohidratos que pasan por el estómago.
➢ Enzimática: se inicia en el intestino delgado por la acción de
diferentes enzimas que descomponen los nutrientes en fracciones
más simples, capaces de ser absorbidos por las paredes intestinales.
➢ Fermentativa del ciego: es la fermentación de la fibra que realizan
las bacterias y los protozoos en el ciego y que producen ácidos
grasos volátiles. Tales bacterias también hacen un aporte de
aminoácidos que se absorben en el colon.
➢ Absorción final: en el ciego y el colon se hace una absorción del
resto de nutrientes y de agua.
➢ Excreción: la parte de alimentos no absorbido se acumula en el
recto para ser excretado como estiércol en forma de bolas a través
del ano, cuya textura depende del contenido de fibra y agua.
El tempo que dura un alimento en tránsito a través del aparato digestivo
desde la boca hasta que los desechos son excretados del organismo
depende del contenido de fibra y de agua. Los alimentos muy fibrosos
pueden tardar hasta 65-75 horas en tránsito.
NUTRIENTES
Los nutrientes que requiere un caballo y que deben encontrarse en el
alimento en cantidad suficiente son:
➢ Carbohidratos solubles: se puede definir como carbohidratos no
estructurales de las plantas y son una de las fuentes de energía del
caballo. Se encuentran en los pastos, los cereales y los alimentos
dulces (melaza, panela, azúcar). El páncreas y el intestino delgado
segregan varias carbohidrasas que fraccionan los carbohidratos
solubles, como el almidón, en glucosa y otros azucares de 5 ó 6
carbonos, fáciles de absorber por las paredes del intestino delgado.
Sin embargo, algunos carbohidratos solubles alcanzan a pasar al
ciego sin ser fraccionados donde son fermentados por las bacterias.
➢ Fibra: está constituida por los carbohidratos estructurales de las
plantas, que posibilitan una adecuada velocidad de pasaje de los
alimentos a través del aparato digestivo, razón por la cual debe
ofrecerse un nivel adecuado de fibra al caballo en los alimentos,
mínimo 20% y máximo 35%. La fibra cuyo nombre alterno es
celulosa, no puede ser digerida en el intestino delgado, pues no hay
ninguna enzima para ello, por lo cual pasa al área del ciego, en
donde los microorganismos la fraccionan en glucosa; luego esta
glucosa es convertida en ácidos grasos volátiles allí mismo, y
posteriormente absorbidos, Con la maduración de las plantas, la
celulosa se va transformando en lignina, haciéndose menos
aprovechable por los microorganismos del ciego.
➢ Grasas: son otra manera en que el caballo obtiene la energía. Las
grasas son fraccionadas (o emulsionadas) por la acción de las sales
biliares que llegan directamente al intestino, hasta dejarlas
convertidas en ácidos grasos que pueden ser absorbidos por las
paredes intestinales. La secreción de sales biliares al intestino es
constante y no es almacenada previamente, pues el caballo no tiene
vesícula biliar. Así, el caballo tolera alta cantidad de grasa en su
alimentación, que es bien utilizada como fuente de energía. Los
pastos y los cereales son la fuente más común de grasa para el
caballo,
➢ Proteínas: permiten construir los tejidos del animal. La calidad de la
proteína de los alimentos depende de los aminoácidos que contenga;
la lisina, por ejemplo, es uno de los más limitantes en el crecimiento
de los potros. Cuando el caballo ingiere una proteína es fraccionada
en el intestino delgado por las enzimas proteolíticas (tripsina,
quimotripsina y carboxipeptidasa), hasta llegar a su mínima
expresión que son los aminoácidos, los cuales pueden ser absorbidos
por las paredes intestinales, luego entrar al torrente sanguíneo para
más adelante formar los tejidos del caballo (piel, pelo, cascos,
músculos, tendones, órganos internos, cartílagos). En caso de ser
necesario el caballo también puede utilizar las proteínas como fuente
de energía.
Las únicas proteínas que se absorben intactas en el intestino del
caballo, son las inmunoglobulinas contenidas en el calostro e la yegua
después del parto y que atraviesan fácilmente las paredes
intestinales del potro durante las primeras 36 horas de vida.
➢ Agua: aunque no es propiamente un nutriente, el agua es tan
importante o más que el alimento, puesto que es el medio en que se
diluyen todos los solutos en el metabolismo del caballo y es el 68 –
72% del peso corporal del animal. El suministro de agua debe ser
constante o por lo menos periódico durante el día porque permite la
recuperación de los líquidos que el caballo pierde en la orina, las
heces, el sudor y la respiración.
El consumo diario de agua de un caballo adulto es del orden de los 10
– 15 galones, pero el ejercicio y el clima caluroso aumentan este
consumo.
➢ Minerales y Vitaminas: posibilitan numerosos procesos bioquímicos
en el organismo que permiten que todo funcione correctamente. Los
minerales que se requieren en mayor cantidad (macrominerales) son
calcio, fósforo, magnesio y potasio, algunos de los cuales constituyen
estructuras del organismo, como el esqueleto y los dientes. Otros
(microminerales) son yodo, hierro, zinc, selenio, manganeso, azufre,
cobre, flúor y cloruro de sodio (sal).
Los caballos adultos y sanos pueden sintetizar las vitaminas por ellos
mismos, ya sea por los microorganismos contenidos en su intestino o
cuando consumen precursores de vitaminas (por ejemplo el forraje
verde contiene caroteno del cual el caballo puede sintetizar la
vitamina A); también por la exposición a los rayos solares se sintetiza
la vitamina D. Sin embargo, los potros en crecimiento, los caballos en
entrenamiento y los caballos de cualquier edad sometidos a estrés
requieren de la adición de vitaminas en la dieta. Las vitaminas se
clasifican en liposolubles e hidrosolubles y muchas de ellas se
nombran por medio de letras. Las liposolubles son: B1 (tiamina), B2
(niacina), B12 (biotina), C (ácido ascórbico), ácido fólico y ácido
pantoténico.