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Historia y Ciencia de la Navegación Marítima

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Navegación marítima

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Para otros usos de este término, véase Navegación (desambiguación).

Tabla de geografía, hidrografía y navegación, de la Cyclopaedia de 1728.


La navegación marítima es el arte y la ciencia de conducir una embarcación desde
una situación de salida (zarpado) hasta otra de llegada, eficientemente y con
responsabilidad. Es arte por la destreza que debe tener el navegante para sortear
los peligros de la navegación, y es ciencia porque se basa en conocimientos
físicos, matemáticos, oceanográficos, cartográficos, astronómicos, etc. La
navegación puede ser superficial o submarina.

Etimología
Navegación (de la palabra latina navigatio) es el viaje que se hace con la nave (de
la palabra latina navis, y esta de la raíz protoindoeuropea *nau- ‘barco’, que
también es fuente del sánscrito nauh). Náutica (del latín nautĭca, y este del
griego ναυτική [τέχνη] nautikḗ [téjne] ‘[arte de] navegar’, de ναύτης nautes
‘marinero’) es lo relativo a la navegación y la ciencia y arte de navegar. Naval
(del adjetivo latino navalis) es lo relativo a las naves y la navegación, o
particularmente a la Armada.1

En la Antigua Roma, los navicularii realizaban el comercio a larga distancia por


mar.

Historia

Embarcación representada en una cerámica egipcia de época predinástica (Naqada II,


mediados del iv milenio a. C.)

Barca solar de Keops, dinastía IV, ca. 2500 a. C.

Construcción de barcos representada en relieves de la mastaba de Ti en Saqqara,


dinastía V, mediados del iii milenio a. C.

Barco egipcio representado en la tumba de Menna, Valle de los Nobles, dinastía


XVIII, mediados del ii milenio a. C.

Modelo de un barco egipcio y su tripulación.


Barcos fenicios del tipo denominado hippos -hippoi- (nombre que le dieron los
griegos, por su mascarón con forma de cabeza de caballo)2 transportando madera,
representados en un relieve asirio del palacio de Sargón en Khorsabad.

El rey Luli de Sidón huye de su ciudad, atacada por Sargón II, en un barco de
guerra fenicio del tipo denominado dieris (birreme, con dos filas de remeros).
Relieve asirio del palacio de Senaquerib, ca. 700-692 a. C.

Uno de los barcos fenicios de Mazarrón, siglo VII a. C.

Vaso de Dionisos, del pintor Exekias, siglo VI a. C.

Escena de la Odisea (los compañeros de Ulises consiguen librar a su barco de la


trampa de las sirenas, mientras su líder escucha su canto amarrado al mástil), en
un vaso del llamado pintor de las Sirenas, siglo V a. C.

Nave romana representada en un fresco del siglo II o III en la ciudad portuaria de


Ostia. Las inscripciones reflejan el nombre del barco (Isis Giminiana), el del
capitán o magister (Farnaces, empuñando el timón) y el del propietario (Arascanius,
que controla las tareas de carga).3

Sarcófago romano del siglo III. Es la más antigua representación de una vela de
abanico.4

Barcos bizantinos en Classe (el puerto de Rávena), representados en un mosaico de


San Apolinar el Nuevo, siglo VI.

Barco de Oseberg, siglo IX.

Barco normando representado en el tapiz de Bayeux, siglo XI.

Barcos vikingos representados en un manuscrito del siglo XII.

Combate naval con fuego griego representado en un manuscrito bizantino del siglo
XII (Skylitzes Matritensis).

Escena de pesca con lámpara en el mismo manuscrito.

Réplica de un barco hispano-musulmán de los siglos X-XIV.

Galera o dromon en un fresco bizantino del siglo XIII. El diseño de las banderas es
semejante a la cuatribarrada de la Corona de Aragón, y el del buque se puede
comparar con la tradicional barca de mitjana.5

La primera representación conocida de una brújula, usada a bordo de un barco, en


una ilustración datable en 1403.
La navegación costera fue practicada desde la más remota antigüedad.6 La narración
bíblica del diluvio, donde aparece el Arca de Noé, está basada tanto en los mitos
como en la práctica de la navegación de las civilizaciones mesopotámicas, que desde
los sumerios navegaron por sus dos ríos (Tigris y Éufrates) y por el golfo Pérsico.
Los antiguos egipcios tampoco se limitaron a la navegación fluvial del Nilo, y
utilizaron las rutas marítimas del Mediterráneo existentes desde el Neolítico (por
las que se habrían difundido durante milenios fenómenos culturales como el
megalitismo o la metalurgia). Los cretenses llegaron a establecer una verdadera
"talasocracia" (gobierno de los mares, que se atribuye al rey Minos) hasta la época
micénica (II milenio a. C.), en la que habría que situar los hechos mitificados en
los poemas homéricos (más de mil "cóncavas naves" llegando a las playas de Troya,
mala fortuna del navegante Ulises y pericia de los "argonautas" —entre los que está
el constructor del barco que lleva su nombre, Argos—).
Fresco de la Casa Occidental de Akrotiri, denominado "flotilla" o "procesión de
barcos".

Los hititas, dirigidos por el rey Suppiluliuma II se enfrentaron a los chipriotas


en la primera batalla naval registrada históricamente (ca. 1210 a. C.); en la misma
época todas las civilizaciones del Mediterráneo Oriental sufrieron las incursiones
de los llamados "pueblos del mar". Los fenicios, a quienes los griegos consideraban
sus maestros en la navegación, y que también son citados en la Biblia (barcos de
Tiro suministraban al rey Salomón mercancías provenientes de lugares lejanos,
incluido Tarshish —Tartessos—, a ese mismo destino llevaba un barco fenicio a
Jonás, hasta que la tripulación le arrojó al mar al responsabilizarle de la
tormenta que amenazaba con hundirles),7 habrían sido la primera civilización
mediterránea que navegó por alta mar al remo8 y a la vela, guiándose por el Sol
durante el día, y por la Estrella Polar durante la noche. Consta que, atravesando
el estrecho de Gibraltar (las "rocas de Melkart", "columnas de Hércules" en los
mitos griegos) navegaron por el océano Atlántico llegando por el sur hasta algún
punto de la costa occidental de África y por el norte hasta las islas británicas (o
quizá más allá, al lugar que los textos denominan Thule), pero es dudoso que
circunnavegaran África o atravesaran el Atlántico llegando a América, lo que más
probablemente sí consiguieron los vikingos en el siglo X.

Restos de una nave galo-romana del siglo I denominada arqueológicamente Arles Rhône
3.[9]
Restos de una nave galo-romana del siglo I denominada arqueológicamente Arles Rhône
3.9

Nave romana representada en una moneda.


Nave romana representada en una moneda.

Relieve de un sarcófago del siglo II representando a un "gauloi", barco de


comercio.
Relieve de un sarcófago del siglo II representando a un "gauloi", barco de
comercio.

Maqueta que representa en enfrentamiento naval entre un barco romano y barcos


omaníes en el Índico, siglo II a. C.
Maqueta que representa en enfrentamiento naval entre un barco romano y barcos
omaníes en el Índico, siglo II a. C.
En los océanos Índico y Pacífico se desarrollaron navegaciones oceánicas que
permitieron poblar todos los archipiélagos (navegación polinesia); mientras que la
posibilidad de que se llegara a Ámérica del Sur es todavía objeto de debate (el
poblamiento de América a través del estrecho de Bering no habría necesitado de
navegación, o en todo caso, habría bastado con la navegación costera), así como
otros posibles contactos transoceánicos precolombinos. En el primer tercio del
siglo XV, las expediciones chinas lideradas por Zheng He llegaron hasta las costas
africanas del Índico; se ha llegado a proponer la posibilidad de que hubieran
llegado al Atlántico Sur e incluso hasta América y Europa, pero tal propuesta no ha
pasado de ser una especulación no admitida académicamente.10

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