Job vivió en la tierra de Uz.
Algunos eruditos han sugerido que este territorio estaba en Basán, al sur de
Damasco; otros dicen que estaba al oriente de Edom y al norte de Arabia. De hecho, las costumbres,
vocabulario y referencias a la geografía e historia natural se relacionan con el norte de Arabia.
Cualquiera que haya sido la ubicación de Uz, es claro que estaba cerca de un desierto (Job 1:19), que era
fértil para la agricultura y la crianza de ganado (1:3, 14; 42:12) y se ubicaba fuera de Palestina. También
se cree que vivió en los tiempos del patriarca Abraham 2000 años a.c aproximadamente.
Dios lo describe como un hombre perfecto (“sin falla moral”, o “moralmente perfecto”), recto
(“derecho”, en el sentido de que no se apartaba de los estándares divinos). Temeroso de Dios, (temía y
se sometía a la majestad divina); apartado del mal, (rechazaba lo que era contrario al carácter divino).
Todas estas virtudes, hacen de Job un siervo íntegro, recompensado con un entorno de paz, seguridad,
armonía, abundancia espiritual y prosperidad.1Una familia numerosa (10 hijos) Lo que se consideraba
como bendición Divina (cf. Rt.4:15; 1 S. 2:5). Job supo enseñar e instruir a sus hijos y ofrecía holocausto
previendo que estos hubiesen pecado contra Dios, ya sea por ignorancia o conscientemente. Sus siete
mil ovejas le proporcionaban vestido y [Link] mil camellos, le daban transporte y leche. Los mil
bueyes, que formaban quinientas yuntas, le daban comida y leche, así como la capacidad de arar la
tierra. Las quinientas asnas también le proporcionaban transportación. Tan grandes posesiones de
ganado exigían que tuviera grandes extensiones de tierras y muchísimos criados.
Por ser aquel varón más grande que todos los orientales, era el más rico de un grupo de prósperos
hombres del norte de Arabia. “Los orientales” se identifican con Cedar, que se encontraba en el norte de
la península arábiga (Jer. 49:28). Job también poseía una sabiduría fuera de lo común, ya que los
orientales se destacaban por su gran saber, el cual expresaban en proverbios, cánticos e historias. Otros
datos biográficos acerca de Job afirman que era altamente respetado (Job 29:7–11)Un juez justo y
honrado (29:7, 12–17) Un consejero muy sabio (29:21–24)Un empleador honesto (31:13–15, 38–39)
Hospitalario y generoso (31:16–21, 32)Debido a sus cualidades tan admirables se considera que su
tragedia fue excesivamente severa. Nadie merecía menos el sufrimiento que él y hay pocos que han
sufrido más que él.
La integridad cuestionada (1:6–2:10)Job tuvo que pasar por dos pruebas, una relacionada con sus
posesiones e hijos (vv. 6–22) y la otra relacionada con su salud (2:1–10). En cada una de ellas hay dos
escenas, una que se lleva a cabo en el cielo y la otra en la tierra. Cada escena en el cielo incluye una
acusación hecha por Satanás contra Job, y cada una de las de la tierra incluye un ataque de Satanás
contra Job y la reacción de este.
Su primera prueba (1:6–22)Primera acusación de Satanás (1:6–12)En estos versículos se observa que
satanás siempre ha tenido entrada al cielo (Ap. 12:10) como el acusador, a pesar de que no pudo
contradecir la evaluación de Dios acerca de la justicia de Job, aun así, cuestionó el por qué era justo y
recto, sugiriendo que el amor de su siervo no era genuino. Esa acusación también fue un ataque contra
la integridad Divina, porque insidiosamente, el enemigo sugirió que la única forma en que el Señor
puede hacer que la gente le adore es dándole riquezas.1Primer ataque de Satanás(1:13–19).
Job es atacado de la siguiente manera: Todo el ganado del patriarca fue robado Sus sirvientes
asesinados Todos sus hijos murieron. En pocos minutos, Job pasó de tener grandes riquezas y
prosperidad a quedar sumido en la aflicción y la pobreza. ¿Cambiaría también su lealtad y dejaría de ser
fiel a Dios?(1:20–22) En respuesta al fiero ataque de Satanás Job Rasgó su manto, para expresar su
tormento interno y asombro, rasuró su cabeza, para mostrar la pérdida de su gloria personal, se postró
en tierra no en señal de desesperación sino de sumisión a Dios y lo adoró reconociendo los derechos
que tiene el Dios soberano, Job lo adoró diciendo: Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová
bendito. Aceptó la adversidad con una actitud de adoración y las penas con alabanza. No permitió que le
dominara la amargura; ni atribuyó a Dios despropósito alguno (Job 2:10).La reacción de Job ante la
prueba le demostró a Satanás que estaba totalmente equivocado al afirmar que él maldeciría al
Todopoderoso y que es posible: Seguir siendo fiel sin recibir dinero a cambio. Ser piadosos sin obtener
ganancias personales.. La adoración durante el tiempo de grandes pérdidas e intensa angustia.
La integridad de este hombre de Dios continúa siendo probada a través de: La segunda prueba (2:1–
10)Segunda acusación de Satanás (2:1–6) La primera prueba afectó las riquezas, hijos y siervos; la
segunda afectó su salud con una sarna [Link] que se había sentado a la puerta de la ciudad como
juez (29:7), ahora se encontraba fuera de ella, mezclándose con mendigos, rascando sus llagas que le
producían comezón intensa con los pedazos de un traste de barro roto (un tiesto). La esposa de Job
también había sufrido mucho: eran sus hijos quienes habían fallecido y su esposo sufría una terrible
enfermedad. Satanás buscó una aliada en la esposa de Job porque sabía que muchas veces los seres
queridos son influyentes en las decisiones que se toman. Con sus palabras quiso decir: “¡Maldice a Dios
y déjalo matarte!” pues creía que moriría inmediatamente si blasfemaba contra Dios, y así podría
librarse de tanta tribulación y dolor. Ciertamente vivimos en un mundo caído donde tenemos que
entender que quienes nos aman pueden darnos un consejo equivocado.2
Otro de los momentos de tormento y falta de apoyo lo obtuvo con sus amigos, la biblia menciona sus
nombres: Elifaz, que era de la región de Teman, Bildad de un lugar llamado Súah y Zofar, de un lugar
llamado Naama(job2:11) aqui fue atacado, acusado, declarado culpable e incluso mentiroso porque
decían que tenía pecados ocultos, satanás sabía que los amigos pueden ser una herramienta perfecta en
sus planes para lograr sus fines, pero como en las otras ocasiones Job jamás maldijo a Dios.
La perspectiva de Job cambió radicalmente cuando escuchó la impactante respuesta del Dios Viviente,
aunque fue un hombre íntegro flaqueó en varias ocasiones y le hizo muchas preguntas, se puede
apreciar en el libro como después de oírle es quebrantado, se arrepiente y exclama: De oídas te había
oído más ahora mis ojos te ven.(Job42:3-6) todo cristiano que se arrepiente y reconoce su falta Dios lo
recibe.
Dios reveló que Job tenía la razón y que sus amigos estaban equivocados. Fue restaurado y
recompensado al recibir una doble porción de las riquezas que había gozado anteriormente; sus
familiares y amigos volvieron y le consolaron), sus animales fueron restaurados (12)Dios le concedió otra
familia para reponer a los que había perdido (13–15).
La historia de Job nos muestra que, a través de la fe, Dios puede restaurar y renovar nuestras vidas. Nos
anima a confiar en la fidelidad de Dios para restaurar lo que se ha perdido. Después de la aflicción, Dios
bendijo abundantemente a Job. Esto nos enseña que las pruebas pueden ser seguidas por bendiciones y
que la fidelidad a Dios en medio de las dificultades produce frutos a largo plazo.
Bibliografía:
Libro de texto UTS
Libros poéticos Pablo [Link]
Recursos en internet
Diccionario bíblico y concordancia bíblica Reina-Valera del 1960