VIH/SIDA
¿Qué es el VIH?
El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV, por su siglas en inglés) es un virus que afecta al sistema de
defensas del organismo, llamado sistema inmunológico. Una vez debilitado por el VIH, el sistema de defensas
permite la aparición de enfermedades. Esta etapa avanzada de la infección por VIH es la que se denomina
Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA). Esto quiere decir que el sida es un conjunto de síntomas
(síndrome) que aparece por una insuficiencia del sistema inmune (inmunodeficiencia) causada por un virus que se
transmite de persona a persona (adquirida). Por eso, no toda persona con VIH tiene sida, pero sí toda persona
que presenta un cuadro de sida, tiene VIH. Una persona con VIH no necesariamente desarrolla síntomas o
enfermedades. Sin embargo, puede transmitirlo.
Llamamos enfermedades oportunistas a las infecciones o tumores que se desarrollan en el contexto de un
sistema inmunológico deteriorado y son las que marcan un cuadro de sida. Las personas que llegan a la etapa de
sida, pueden acceder a tratamientos que permitan revertir ese estado, superando la enfermedad que haya aparecido
y recuperando un nivel adecuado de defensas
¿Cómo se detecta el VIH?
El VIH no tiene síntomas. Por lo tanto, la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de un
test. En Argentina, se calcula que el 17% de las personas que viven con VIH no saben que lo tienen.
El test de VIH es un análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos al VIH. Existen dos tipos de test:
el llamado ELISA que es una extracción de sangre y se realiza en un laboratorio, y el test rápido, para el que se
depositan unas gotas de sangre de la yema de un dedo sobre una tira reactiva y cuyo resultado se obtiene veinte
minutos después. En ambos casos, si el resultado es positivo, debe ser confirmado con una prueba de
laboratorio denominada Western Blot.
El análisis de VIH es voluntario, confidencial y no requiere orden médica. En todos los hospitales públicos y
centros de salud es gratuito.
Período ventana
Una vez producida la infección por VIH, los anticuerpos tardan entre 3 y 4 semanas en ser detectados. Es decir
que durante este tiempo, llamado “período ventana”, los análisis pueden resultar negativos aunque la persona
tenga el virus. Es por eso que cuando hubo una situación de riesgo, si el análisis se hizo durante el mes siguiente
y el resultado fue negativo, se recomienda repetirlo.
Un resultado positivo significa:
• Que se encuentran anticuerpos del VIH en la sangre. Es decir, que la persona tiene VIH. No significa
que tenga sida.
• Que esa persona puede transmitir el VIH a otra persona.
• Que debe usar preservativo en las relaciones sexuales para no transmitir el VIH.
• Que, en caso de que una persona quede embarazada, debe tomar los recaudos necesarios para evitar la
transmisión al bebé.
¿Cómo se transmite el VIH y cómo se previene?
Cómo se transmite el VIH?
El VIH se encuentra en la sangre, el líquido preseminal, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna. El
VIH se transmite a través del contacto de estos fluidos con las mucosas o el torrente sanguíneo de otra persona.
Las vías de transmisión comprobadas son pocas y bien definidas:
– Vía sexual: por relaciones sexuales vaginales, anales u orales, entre personas del mismo o diferente sexo sin
protección. El paso del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas
que se producen durante la penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus
ingresan al cuerpo de la pareja. El 90% de las transmisiones de VIH se producen por vía sexual. Aunque en
menor medida, el sexo oral también es una práctica de riesgo, por lo que debe practicarse con un campo de
látex.
– Vía sanguínea: por contacto con sangre al compartir jeringas o cualquier otro elemento cortante o punzante.
Aunque en Argentina ya no se conocen casos, puede transmitirse a través de la transfusión de sangre no
controlada.
– Vía perinatal o vertical: de la persona gestante al hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Es la
principal vía de transmisión del VIH en niños. De no recibir el tratamiento y atención médica adecuada, una
persona con VIH tiene un 30% de posibilidades de dar a luz a un bebé con VIH. Con tratamiento y atención
médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.
¿Cómo no se transmite?
Tan importante como saber de qué manera se transmite el virus, es saber qué conductas o prácticas no lo hacen.
Tener relaciones sexuales utilizando preservativo, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla
o los mismos servicios higiénicos o la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor,
el aire y el agua, al igual que los alimentos no son vehículos de transmisión.
Tampoco lo son el practicar deportes, besar, abrazar, dar la mano, jugar, trabajar o estudiar, compartir duchas o
piscinas e intercambiar ropa con personas con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente
controlada, no corre riesgos. La Ley Nacional de sida exige el control de toda sangre a transfundir. Todo
procedimiento que incluya riesgo de corte o punción (pinchazo) debe ser efectuado con material descartable o
esterilizado.
¿Cómo se trata el VIH?
Si bien no existe cura para el VIH, existe un tratamiento llamado Tratamiento Antirretroviral Altamente Activo
que consiste en una combinación de diferentes medicamentos que cumplen distintas funciones. Se conoce
también como “cóctel” debido a la gran cantidad de pastillas diferentes que se requerían al inicio de la epidemia.
Con el tiempo y gracias a la investigación, estos tratamientos se fueron simplificando y actualmente contamos
con esquemas con muchos menos comprimidos, muy efectivos y seguros. Inclusive, una pastilla por día puede
combinar varios fármacos con mejor eficacia que los primeros cócteles.
El tratamiento evita la replicación del VIH. No cura la infección, pero evita que el virus se multiplique y que
destruya las defensas del cuerpo. El tratamiento es crónico y debe seguirse según indicaciones médicas. Si el
tratamiento se mantiene de forma correcta en el tiempo, las personas con VIH tienen una calidad y expectativa
de vida similar a quienes no tienen el virus.
¿Qué significa Indetectable = Intransmisible?
Si una persona con VIH tiene carga viral indetectable por más de 6 meses y es adherente a su tratamiento, los
estudios han mostrado que no se verificaron casos de transmisión sexual del VIH. Es importante destacar que
en el caso de lactancia materna sí se han identificado casos de transmisión aún cuando la madre estuvo
indetectable, por lo que este concepto no aplica en estos casos.
Este nuevo descubrimiento, ha ayudado a disminuir el estigma de las personas que viven con VIH. Además,
pueden decidir, en conjunto con su pareja, abordando miedos, deseos y preferencias, si utilizan o no
preservativo y en el caso de las personas gestantes, pueden decidir buscar un hijo.
¿Cómo se cura?
Al momento no existe una cura para el VIH. Sin embargo, los tratamientos existentes permiten disminuir la
cantidad de virus en sangre al punto de mantenerlo en forma indetectable. Es decir, que los análisis no logran
detectarlo. Sin embargo, esto no significa que el VIH no esté en el cuerpo. En menor cantidad, el virus sí se
encuentra en los fluidos del cuerpo. También, si las personas suspenden el tratamiento, a los pocos días
presentan un aumento de la cantidad de virus.
Fuente: [Link]