Risa - Wikipedia
Risa - Wikipedia
En cualquier caso, existen investigaciones recientes realizadas tanto en orangutanes como en chimpancés
que sugieren que estos son capaces de reírse, con lo cual la risa sería de origen evolutivo y genético.3 n.
1
Algunas teorías médicas atribuyen efectos beneficiosos para la salud y el bienestar a la risa, dado que libera
endorfinas. :c
Índice
Formas
Fisiología
Algunos estudios
Perspectiva médica
Estudios médicos sobre los efectos de la risa
El alcohol y la risa
Risoterapia
Controversia
Como signo patológico
En otros animales
Robert Provine: la risa como comunicación
Estudio de campo
Las cosquillas y la risa
La risa es contagiosa
El sexo
Como mecanismo de control de los demás
Como origen del lenguaje
Perspectiva filosófica
Perspectiva social
A través de la historia
Las primeras culturas
Antigua Grecia
Platón
Aristóteles
Grecia Antigua tras Aristóteles
Antigua Roma
Cristianismo
Del Medievo a la actualidad
El renacer de la risa y lo cómico
Historia oral
Notas
Referencias
Véase también
Enlaces externos
Formas
En función de la fuerza con que se produce, la risa puede variar tanto en su duración como en su tono y
características. Así, usamos distintas palabras para describir lo que consideramos diferentes tipos de risa:
chasquido, carcajada, risotada, risita, risa despectiva, desesperada, nerviosa, equívoca.7 Otros tipos:
caquino, cascabeleo, risa malvada, hipido.
De entre las señales emocionales, la sonrisa es la más contagiosa de
todas, y el hecho de sonreír alienta los sentimientos positivos. Al
igual que la risa propiamente dicha, la sonrisa es innata, y los niños
sordos y los ciegos sonríen. Suele aparecer a las seis semanas de
vida y constituye el primer lenguaje del ser humano. Inicialmente es
un comportamiento físico, y paulatinamente va evolucionando
hasta convertirse en una conducta emocional. La autoinducción del
gesto de sonreír puede mejorar nuestro estado de ánimo. Otra
propiedad es la de inducir una elevación de la actividad de las
células NK y mejorar así nuestro estado inmunológico.8
Fisiología
La risa, al igual que el llanto, es un acto involuntario para la
mayoría de las personas. Su mecanismo de funcionamiento reside
en la respiración, y se produce mediante interrupciones de la
exhalación del aliento. Es el mismo mecanismo que se utiliza para
el habla, solo que de forma involuntaria.3
Hay dos estructuras del sistema límbico implicadas en la producción de la risa: la amígdala y el hipocampo.
Algunos estudios
Perspectiva médica
Cada vez se ríe menos. Los niños de 7-10 años se ríen alrededor de 300 veces al día, mientras que los
adultos que todavía ríen lo hacen menos de 80 veces diarias. Existe gente que raramente se ríe, e incluso
algunas personas que no sienten la necesidad de reírse.8
Estudios realizados desde los años 1980 por el psiconeuroinmunólogo Lee S. Berk y colaboradores
demostraron a lo largo de los años varios efectos positivos de la risa:12 13
Algunos indicadores relacionados con el estrés disminuían durante los episodios de risa,
relacionados con la disminución de los niveles de epinefrina y cortisona.
La risa incrementaba la producción de anticuerpos y la activación de células protectoras
como los linfocitos o los linfocitos T citotóxicos, que producen la inmunidad celular,
importante para evitar la formación de tumores.
Las carcajadas o risas alegres y repetitivas mejoraban el estado de humor, reducían los
niveles de colesterol en sangre y regulaban la presión sanguínea.
Más recientemente (2010), Berk ha descubierto una relación entre la risa y el apetito, de tal
modo que la risa aumenta el apetito de modo análogo a como lo hace el ejercicio físico
moderado. Según estos estudios, simultáneamente se produce una reducción del nivel de
leptina y un aumento del de grelina en la sangre.
En 2000, un estudio de la Clínica Mayo de Rochester sobre 839 individuos determinó que los más
optimistas vivían más que los considerados pesimistas. Óscar Giménez, de la revista JANO - Medicina y
Humanidades, considera que no necesariamente tiene por qué existir una relación directa entre ambos
parámetros (los individuos pesimistas suelen tener hábitos de vida menos saludables).10
Otro estudio realizado por investigadores de la Universidad de Texas concluía que el riesgo de ictus en
personas mayores de 65 años era un 48 % inferior en varones optimistas y un 18 % en mujeres optimistas.
El estudio fue publicado en Psychosomatic Medicine.10
Científicos japoneses del Unitika Central Hospital15 sometieron a 26 individuos con dermatitis alérgica a
los ácaros del polvo a distintos alergenos, y posteriormente les pasaron la película Tiempos modernos, de
Charles Chaplin. Unos días después realizaron el mismo experimento pero con una película no cómica. Los
resultados mostraron que la reacción alérgica era menor en el caso de la película de Charlot.10
El alcohol y la risa
Bien es sabido en la cultura popular que las personas ebrias suelen reírse mucho. Así, en un experimento
científico para comprobarlo, psicólogos británicos de la Universidad de Hull dijeron a 48 voluntarios que se
tomasen una bebida alcohólica o un refresco, a partes iguales, para posteriormente ver una película
cómica.16 En los resultados se apreció que los que tomaron la bebida alcohólica rieron más que los
otros.10
Risoterapia
A pesar de todo, y aunque existen varias investigaciones, algunas en revistas muy prestigiosas, que avalan
los beneficios de la risa, también existe quien no comparte esta idea.10
Controversia
R. A. Martin, un psicólogo canadiense de la Universidad de Western Ontario, aseguraba en 2001 que había
examinado todos los estudios realizados sobre la risa respecto a sus beneficios sobre la salud física.17 Sus
conclusiones eran que los estudios que se habían realizado sobre el efecto de la risa en la inmunidad
ofrecían resultados inconsistentes así como problemas en la metodología. Señalaba, además, que, si bien
existían evidencias de los efectos analgésicos de lo que él denominaba «exposición a la comedia»,
resultados similares se habían obtenido a partir de la exposición a emociones negativas. Añadía que apenas
existía evidencia sobre los efectos moderadores del estrés procedentes del humor sobre la salud física, y que
tampoco se había demostrado que el buen humor aumentase la longevidad. Concluía diciendo que «se
necesitaban investigaciones más rigurosas antes de extraer conclusiones firmes sobre los posibles beneficios
para la salud del humor y la risa».10
Óscar Giménez, redactor jefe de la revista JANO - Medicina y Humanidades, quien aseguraba desconocer
el sentido del humor de Martin, consideraba que, «si la depresión y la tristeza se habían asociado con
diversas enfermedades, una actitud positiva y divertida ante la vida debería contrarrestar tales
enfermedades».10
Robert Provine, si bien se mantiene optimista respecto a las propiedades potencialmente terapéuticas de la
risa y reconoce la ausencia de riesgos, muestra cautela y pide mayores evidencias para beneficio de la
medicina.18
Si bien la risa se considera en general beneficiosa para la salud, existen paradójicamente también problemas
de salud que cursan con episodios de risa.
Existe una risa patológica (no controlable, con incontinencia y labilidad afectiva) que caracteriza ciertas
enfermedades del sistema nervioso central, como es el caso de tumores, esclerosis múltiple, ictus,
demencias (Alzheimer) y afección de las conexiones entre el cerebro, el bulbo raquídeo y el cerebelo.
Enfermedades mentales como la esquizofrenia, manía y drogadicción también pueden presentarse con risa
patológica (crisis de risa incontrolada) y ser tratadas con antidepresivos de última generación, como la
paroxetina.8
También se da en el caso de personas con trastornos del espectro autista (ya sea autismo o síndrome de
Asperger), los cuales pueden tener ataques de risa sin motivo aparente.
En otros animales
Contrariamente a la creencia popular, y a lo que se creía en general
hasta bien recientemente, la risa no está restringida a los humanos.
Según un estudio publicado en la revista Science por Jaak
Panksepp, existe la risa animal, y no solo en los primates. También
estudió perros y ratas y encontró que en sus juegos emitían sonidos
muy similares a las risas de los bebés.19 En parte se puede deber a
que el sistema límbico, que maneja la risa, es una de las partes
menos evolucionadas del cerebro humano que compartimos en
buena medida con otros animales.
Los chimpancés y otros grandes simios, como los orangutanes y los Macho adulto joven de chimpancé.
gorilas, pueden reírse, aunque el sonido que emiten es diferente del
que producen los seres humanos. La risa de un chimpancé suena
como un jadeo, y, al animarse, se vuelve un sonido más gutural.n. 2 n.
3 Una diferencia fundamental entre
la risa del chimpancé y la humana es que, en el chimpancé, el acto de balbuceo se encuentra
evolutivamente aún bajo el control del proceso de la respiración. El chimpancé inspira y espira durante la
risa, de tal forma que solo es capaz de producir una sílaba por ciclo de inhalación-exhalación. Los humanos
únicamente espiran, y además son capaces de producir múltiples sílabas por ciclo respiratorio.18 Los
monos, al no tener control del aliento, no son capaces de hablar, al tiempo que su risa es diferente.3
Similarmente, los cuadrúpedos requieren 1 zancada por ciclo respiratorio, mientras que los humanos
pueden realizar múltiples pasos por respiración. Provine postula que este hito en el control de la respiración
fue crítico en la evolución, convirtiéndose en un instrumento para el desarrollo del lenguaje oral al liberar
nuestro complejo aparato neuromuscular del habla de las tareas más mundanas de respirar y caminar.18
En primates como el Chimpancé común, la sonrisa expresa preocupación. Expresiones similares a las de los
seres humanos tales como enseñar los dientes y encías y hacer muecas.[cita requerida]
Estudio de campo
Provine buscó adoptar una «táctica naturalista y descriptiva» para revelar los disparadores subconscientes y
las raíces instintivas de la risa. Inicialmente observó a sujetos en su laboratorio, pero encontró que la risa era
demasiado frágil, ilusoria y variable bajo escrutinio directo. Por ello, decidió observar la aparición de risa
natural y espontánea en la vida diaria. Empezó a escuchar y grabar a escondidas la risa conversacional
(aquella que sigue típicamente al discurso de la conversación un segundo después), documentando 1200
episodios, y estudió más tarde los patrones de quiénes reían y cuándo, para analizar sus cualidades. Su
conclusión fue que para que se produzca risa es necesaria más de una persona, siendo el elemento mínimo
una díada, un hablante y un oyente (excepto en el caso de un espectador que ríe a carcajadas viendo la
televisión, por ejemplo). Sorprendentemente, Provine encontró que los hablantes ríen más que sus oyentes.
La risa tendía a seguir un ritmo conversacional natural, salpicando el discurso tras declaraciones completas,
y especialmente tras cambios de volumen o entonación. Lo más interesante fue que menos de la cuarta
parte de los comentarios previos eran realmente humorísticos. Provine sugiere que la risa sincroniza los
cerebros del hablante y el oyente, de tal modo que sirve como una señal para las zonas receptivas del
lenguaje, tal vez conmutando la activación entre estructuras cerebrales competitivas de la cognición y la
emoción.18
Las observaciones de estudiantes de interpretación riendo en el momento justo le llevaron a concluir que la
risa está bajo un relativamente débil control consciente, y que la risa de aspecto más natural está provocada
por mecanismos subconscientes, lo cual explica por qué la actuación de método puede llevar a la
reproducción de emociones con mayor efectividad.18
Probablemente, las cosquillas son la forma más antigua y segura de estimular la risa. Las cosquillas y la risa
son unas de las primeras formas de comunicación entre la madre y el bebé. La risa aparece entre los tres y
medio a cuatro meses de vida, es decir, mucho antes que el habla. Por este motivo, la madre utiliza las
cosquillas para estimular la risa del bebé y establecer así una
comunicación. La risa a su vez estimula a la madre a continuar
haciendo cosquillas, hasta que llega un momento en que el
bebé empieza a quejarse, momento en el que la madre se
detiene.3
El sexo
Tanto los hombres como las mujeres se ríen en la misma medida. No obstante, la situación que produce más
risa es cuando un hombre habla con una mujer, o viceversa, y en esta situación la mujer es la que lidera la
risa y el hombre el líder de producción de la risa. Al igual que ocurre con el habla, la risa de las mujeres
presenta en general un tono más agudo que la de los hombres. Una de las características de los hombres
más atractivas para las mujeres es el sentido del humor, aunque no precisamente la capacidad de reírse. Es
decir, la mujer busca a un hombre que la haga reír y que no se ría demasiado.3
La relación entre la risa y los sucesos del mundo está modulada por la cultura y la sociedad.20
Actualmente, relacionamos la risa con la idea de «ser feliz y sentirse bien». Sin embargo, Platón y
Aristóteles, entre otros autores que escribieron sobre la risa, tenían una visión más oscura sobre ella. Ellos,
por ejemplo, encontraban divertidas las ejecuciones públicas, algo que actualmente es políticamente
incorrecto, del mismo modo que también se reían, además de con las personas de su grupo, de personas de
otros grupos, como por ejemplo, otras etnias o razas. En la actualidad, nuestro propio lenguaje matiza tal
diferencia: no es lo mismo reírse con alguien, que reírse de alguien. Para Robert Provine, la risa
ridiculizadora es un mecanismo instintivo ancestral diferente de la risa de grupo que servía para modular la
conducta de los individuos que no pertenecían al grupo propio, con la finalidad de que éstos se adaptasen y
se integrasen en el mismo.3 La antropóloga Verena Alberti utiliza los términos «risa de acogida» y «risa de
exclusión».20
Según el científico, esa es la razón por la que la gente ríe en circunstancias embarazosas o desagradables.
Afirma que la risa es un instrumento para cambiar el comportamiento de los demás. En una situación
embarazosa, como una disputa, la risa representa un gesto de apaciguamiento, una forma de disminuir la ira
y la tensión. Si la otra persona logra contagiarse, se disipa el riesgo de confrontación.3
Las observaciones de Provine le sugirieron que el rango social determina los patrones de risa,
especialmente en el lugar de trabajo; los jefes provocan fácilmente carcajadas de sus subordinados y hacen
bromas a costa de ellos, lo que sugiere que el fenómeno es generalmente una respuesta de sumisión al
dominio.18
Según Robert Provine, los lingüistas y estudiosos del lenguaje no prestan a la risa la debida atención,
mientras que sí lo hacen respecto al papel que juega en la producción del sonido la fisiología de la laringe y
de diversas partes de las vías vocales. En sus propias palabras:
La risa forma parte del vocabulario universal humano, y si queremos comprender cómo el
cerebro produce el sonido deberíamos analizar comportamientos que todo el mundo tiene de la
misma manera; o sea, que estudiar la risa —si queremos comprender el comportamiento
humano— será como usar el E. coli, o la mosca de la fruta, para comprender el mecanismo de
la genética. En lugar de afrontar la inmensa complejidad de la naturaleza, intentamos
concentrarnos en una pequeña molécula, que es una parte, a la que se puede acceder mejor.3
Robert Provine
Perspectiva filosófica
Antes de aproximadamente el siglo XIX, la risa se interpretaba
como un elemento frívolo y de poca profundidad.20 Con la
excepción de un puñado de pensadores clásicos que dedicaron algo
de su tiempo al estudio serio de esta materia, prácticamente ninguno
fijó su atención sobre tal cometido.21
Otro ejemplo —quizás más preocupante—, es la ausencia de una entrada para la expresión «sentido del
humor». Y el problema se repite en la lengua inglesa con el Oxford English Dictionary, como muestra
Berger en su libro Risa redentora.23
Actualmente, la risa tiene la capacidad de mostrarnos las distintas facetas de la realidad, y, por lo tanto,
hacernos comprender el mundo de forma más completa.20
En nada se manifiesta más claramente una personalidad que en aquello de lo que se ríe.20
Goethe
En palabras de Berger, «lo cómico es la visión del mundo más seria que existe».24 Berger, de inclinación
religiosa y quizás influido por el pensamiento de Kierkegaard, a quien cita numerosas veces en su libro,
sostiene que lo cómico es una promesa humana de redención, y que la fe religiosa es la intuición de que se
cumplirá dicha promesa.25
Perspectiva social
Varios estudios apuntan hacia el carácter transgresor socialmente aceptado de la risa, que, dentro de ciertos
límites, quebranta las normas sociales y culturales para convertirse a su vez en otra norma. Asimismo, el
carácter desordenado de la risa actúa como agente liberador —casi redentor, afirma la antropóloga Verena
Alberti— frente a las presiones sociales. En cambio, Erving Goffman y Gregory Bateson postulan, más que
la mera transgresión de las normas, la existencia en la sociedad de un nivel metacomunicativo en el que
«todo vale», dentro del cual, «la vida es un juego».20
Peter Berger expresa lo mismo con otras palabras, al decir que «lo cómico está por encima del bien y del
mal». Retomando el pensamiento de Alfred Schütz, Berger describe la realidad como compuesta por
distintas parcelas finitas de significado excluyentes entre sí, tal es el caso del humor, el erotismo, el arte, los
sueños o el juego; cuando pasamos de una parcela a otra, lo hacemos bruscamente, mediante una especie
de salto; y la lógica que impera en cada una de ellas es incompatible con la del resto. De entre esas parcelas,
la de la vida cotidiana es la que se ha impuesto en nosotros como la principal. Esa es la razón —argumenta
—, por la que, cuando regresamos a ella, sentimos la necesidad de aclarar a los demás, o a nosotros
mismos, que «todo fue una broma», o que «ahora vamos a hablar en serio».26 En definitiva, al hacerlo
estamos intentando recuperar el control de aquella parcela que hemos decidido vivir como la «auténtica»:
Muchos autores atribuyen a la risa un valor preventivo frente al fracaso del pensamiento serio. Kate Moore
analiza la risa unilateral que se produce constantemente en las conversaciones, y concluye que su naturaleza
corresponde a mensajes en situaciones en las que la comunicación no es efectiva.20
Autores como Viveka Andelswärd (1989), Robert Provine (1993) y Phillip Glenn (2003) apoyan el
carácter social de la risa.7 Según Provine y Fischer (1989), la risa propiamente dicha depende mucho más
del ambiente social que la sonrisa y el habla.7
A través de la historia
La risa —y el humor—, como tema de estudio, presenta el problema de que puede abordarse desde muchas
perspectivas y muchos campos (medicina, ciencias biológicas, psicología, ciencias humanas). Por este
motivo, se han planteado numerosas teorías, algunas contradictorias entre sí. Ralph Piddington (1963)28
consideraba que faltaban criterios y teorías comunes, probablemente debido a la complejidad del fenómeno.
Actualmente existen puntos en común, pero a lo largo de la historia han existido muchas discrepancias y
concepciones diferentes29 de algo tan, paradójicamente, íntima y genuinamente humano.
Como demuestra la ciencia, la risa y el humor son tan antiguos como los seres humanos, y encontramos
diversos testimonios de la tradición oral que así lo atestiguan:
Según la tradición de los Ainos, un grupo étnico del norte de Japón, «en los orígenes de la humanidad las
mujeres no menstruaban, sino los hombres». Los bantúes de África meridional, ante la inminencia de algún
peligro grave, efectúan un ritual en el que las mujeres jóvenes se visten de hombres y realizan las tareas de
los pastores para la diversión —y la distensión— de todos. Según se cuenta que observó Knud Rasmussen,
los niños esquimales Netsilik Inuit celebraban juegos en los que imitaban a los hechiceros de la comunidad,
empleando las mismas fórmulas para alejar los malos espíritus, lo cual desataba la risa incontrolada de los
adultos.
En todos los casos, la blasfemia no produce horror entre el público, sino la risa, bajo el sobreentendimiento
de que los dioses o los espíritus saben comprender una broma.30
Antigua Grecia
Aristófanes fue uno de los grandes exponentes de la comedia griega, con 48 obras de las que se conservan
11. En sus escritos, de espíritu mordaz, realizaba críticas sociales y costumbristas de gran inventiva.29
Platón, y Sócrates a través de él, concibieron la risa como un placer mixto, es decir, que supuestamente no
debemos reírnos de la ignorancia, pero lo hacemos.29
Platón
Platón, bajo la concepción actual, no tenía sentido del humor. Para él, la
risa solo demuestra la maldad y el disparate. Lo que hace a una persona
risueña, según el pensador, es la ignorancia sobre sí misma: la persona
risueña se cree más sana, de mejor aspecto, más virtuosa o más sabia de lo
que realmente es. John Morreall, en cuya obra Taking laughter seriously,
cita numerosas veces a Platón, señala que, actualmente, ese tipo de
pensamientos nos produce risa, pero que en realidad nuestra risa implica
cierta malicia hacia dichos pensamientos, y la malicia es perniciosa.
Platón describe la malicia como un «dolor en el alma», y considera que, al
reírnos, nuestra atención se concentra en el vicio. No deberíamos cultivar
la risa —continúa argumentando—, a no ser que aquellos de los que nos
reímos nos la contagie. Con la risa fuerte, —prosigue—, perdemos el
control de nosotros mismos, y por lo tanto nos volvemos imperfectos, Platón (1637). Pintura de José
menos humanos. En este punto, coincidía con Platón Aristóteles, quien de Ribera.
consideraba la risa una forma de escarnio.5 20
Platón cita a Sócrates dialogando en el Filebo. En el diálogo compara la risa («humor inflamado», en
palabras de Platón) con la experiencia de aliviar la comezón rascándose: en ambos casos existe una
sensación mixta de dolor combinado con placer; en un caso la sensación es del cuerpo, y en el otro, del
alma. Lo ridículo aparece como consecuencia de la negación del precepto «γνώθι σαυτόν τό» (conócete a ti
mismo), es decir, de la carencia de autoconocimiento. Esta arrogancia puede estar relacionada con la
riqueza, la belleza, o el desarrollo físico, pero, con mayor frecuencia, lo está con la virtud de la sabiduría.
Divide a los arrogantes en fuertes y débiles; el arrogante fuerte y poderoso es odioso; el débil, simplemente
ridículo. La falta de autoconocimiento es una desgracia y la risa es un placer; por lo tanto, reír ante la
soberbia es generar deleite y al mismo tiempo maldad ante una desgracia. La comedia, según se afirma en
el propio Filebo, es un tema de estudio importante; con ella aparecen relacionados afectos como la envidia,
la satisfacción maliciosa ante una deformidad o minusvalía y la sensación de superioridad. Sócrates —
según Platón— define la envidia como una forma de dolor que se convierte en placer cuando nuestro
propio sentimiento de seguridad nos permite reírnos; si la persona objeto de envidia es poderosa, no nos
parecerá risible, sino detestable.29
Platón se oponía asimismo a la risa convencional, como la producida en las comedias. Y afirmaba que era
pernicioso incluso mostrar a la gente riéndose en la literatura.5 Ni siquiera Aristófanes escapó a las críticas
de Platón.29
«Los hombres de valor no deberían representarse como poseídos por la risa, y aún menos
deberíamos permitir tal representación de los dioses».5
Platón
En La República, Platón señala que la risa debe estar limitada por la razón. No deben reírse, por tanto, ni
los guardianes ni las personas de mérito. La risa es un exceso que debe evitarse, manteniendo un estado de
templanza y equilibrio sin reacciones desmedidas.29
Aunque más tarde, en las Leyes, es algo menos riguroso. «Es útil conocer el aspecto de la fealdad, dice el
extranjero ateniense —quien parece representar el punto de vista de Platón—, y por lo tanto la
representación de la fealdad en la comedia puede tener cierta función educativa».5 En esta obra el filósofo
plantea la necesidad de limitar la risa por obligación moral. El virtuoso no debe reírse, y ningún poeta
cómico o actor satírico debe ridiculizar a un ciudadano. Distingue entre bromas bien y mal
intencionadas.29
Por otro lado, durante las ithyphallias griegas —fiestas agrícolas relacionadas con la fertilidad y los ritos
fálicos—, los jóvenes atenienses se emborrachaban e insultaban a los ciudadanos respetables.30
Aristóteles
«[...] veremos claramente cuán digno de risa es el varón magnánimo si no es hombre dotado
de virtud, y cuán lejos está de ser digno que le hagan honra, pues es malo».32
Aristóteles
A los hombres que no pueden contener las emociones, los llama afeminados. Hablando de las personas
virtuosas, escribe, también:
«Pero los que más incontinentes son de desenfrenada incontinencia, son los repentinos y los
melancólicos. Porque aquellos por su presteza y estotros por la fortaleza del afecto, no
escuchan razón, por ser muy prontos en seguir sus imaginaciones».32
Aristóteles
Considera que la diversión y las bromas producen excesivo placer en las
personas, y que esto es una forma de ofensa que los legisladores quizás
debieran prohibir. La ironía para él es a la vez despreciable y útil —el humor
y la risa tenían en la oratoria un gran valor coercitivo.29
En Pompeya se han descubierto multitud de grafitis (grabados en las paredes), conservados debido a las
erupciones del Vesubio. En algunos pueden verse referencias cómicas populares.29
Demócrito, tradicionalmente, se recuerda como «el filósofo que ríe», por contraposición a Heráclito, que es
recordado como «el filósofo que llora».34
Antigua Roma
Quintiliano, en el siglo I, propuso una diferenciación de la risa en risa real y risa simulada. Según este
autor, la risa simulada presentaba la característica de que la simulación se hacía explícita con el objeto de
que el interlocutor advirtiese que no se trataba de una risa real. Actualmente aún vemos ese tipo de risa
como respuesta a frases cotidianas, como «encantado de conocerle».20
Cristianismo
Génesis 17:15-17
Abraham y Sara ya eran muy ancianos, y Sara había dejado de tener sus
periodos de menstruación. Por eso Sara no pudo contener la risa, y
pensó: «¿Cómo voy a tener ese gusto, ahora que mi esposo y yo somos
tan viejos?». Pero el Señor dijo a Abraham: —¿Por qué se ríe Sara? ¿No
cree que puede tener un hijo a pesar de su edad? ¿Hay acaso algo tan
difícil que el Señor no pueda hacerlo? El año próximo volveré a
visitarte, y para entonces Sara tendrá un hijo. Al escuchar esto, Sara
tuvo miedo y quiso negar. Por eso dijo: —Yo no me estaba riendo. Pero
el Señor le contestó: —Yo sé que te reíste.35
Génesis 18:11-15
El origen de tal severidad probablemente se remonta al Antiguo Testamento. En él encontramos pasajes que
relacionan la risa con la necedad:30
Vale más oír reprensiones de sabios que alabanzas de necios. Las risas del necio se parecen al
crujir de las zarzas en el fuego, y también son vana ilusión.37
Eclesiastés 7:5-6
S. S. Averintsev trata de descubrir si realmente Jesucristo nunca se rio. En palabras del filósofo, «se libera
aquel que todavía no está libre». La risa —argumenta—, desde un punto de vista filosófico, es una
liberación. Por lo tanto, Jesucristo —que según la Biblia poseía la plenitud total de la libertad antes de su
vida terrenal— debía ser solemne en su forma de comportarse. La investigadora literaria Graciela Cándano
Fierro se pregunta «si Adán se habría reído alguna vez», y concluye que «el rostro de Adán debió de estar
poseído por un gesto de arrobamiento, de alegría extática, característica —en nuestro mundo de sufrimiento
— de los santos o los mártires, tal como el rostro de Juana de Arco en la hoguera o San Sebastián
asaeteado: un gesto entre el dolor y la risa, expresado principalmente por la boca y los ojos». El pecado
original convirtió a Adán en un ser mortal, y, entre otras cosas, riente.
Cuando la risa está por estallar hay que prevenir, como sea, que se
exprese. O sea que, entre todas las formas malignas de expresión, la
risa es la peor.29 Trovadores. Pintura anónima
Regula Magistri alemana del siglo XIV.
Gautier de Châtillon, uno de los poetas más importantes del siglo XII,
escribe:30
In conventu laicorum
reor esse non decorum
proferre ridicula,
ne sermone retundamus
aut exemplo pervertamus
mentes sine macula.30
Gautier de Châtillon
En estos versos, el poeta cuenta que, según los clérigos coetáneos, en las
reuniones populares, la gente —campesinos pobres e ignorantes, en su
mayoría— revelaba sus impulsos y pasiones, creando un clima de risas,
de alboroto y desorden, y que esto trastornaba la mente de los inocentes.
Esto indica que en aquella época lo risible y lo ridículo aún estaban mal
vistos. La risa, desde el punto de vista de la Iglesia, es presentada como
algo impúdico e indecoroso, un pensamiento sobre cómo debían ser las
relaciones humanas a todos los niveles que, en palabras de Cándano
Fierro, por severa rayaba en lo ridículo. Esto, junto con la represión
sexual, generó lo que, en virtud de los textos que nos han llegado, se
conoce como «seriedad medieval». Hugo de San Víctor, director del
centro de estudios del monasterio homónimo entre 1133 y 1141, concedía
al menos que lo divertido y lo serio juntos «de vez en cuando» deleitaban
más. Juan de Salisbury coincidía con este pensamiento, y en su obra
El bufón que ríe. Pintura
Policraticus afirmaba que para el rey, «sólo esporádicamente», se admitía
anónima del siglo XV.
una modesta hilaridad, debiendo reservar la mayor parte del tiempo al
cumplimiento de la ley de Dios y los sacerdotes. El oficio de bufón se
consideraba depravado, y no estaba bien visto el hacerle regalos, ya que
de ese modo se les favorecía.30
Sin embargo, también existían fiestas en las que el vulgo daba rienda
suelta a todo lo reprimido por la jerarquía del clero y la nobleza. En ellas
se producía una orgía de ferias, procesiones, cortejos, exhibiciones de
extravagancias, bailes, burlas y parodias de los actos oficiales serios. Esto,
y la cultura cómica popular, ejemplificada en obras como El conde
Lucanor, permitían a la gente vivir la metarrealidad del humor, que
actualmente conocemos de una forma mucho menos intensa.30
Erasmo de Róterdam. Pintura
Graciela Cándano opina que, con toda probabilidad, la risa no se limitaba del siglo XVI.
a las fiestas del pueblo y los actos bufonescos de la corte. La risa aparece
en el ser humano como agente liberador ante las tensiones, y en cualquier
circunstancia existe siempre la posibilidad de que la risa se desate, incluso —o, quizás mejor, precisamente
— en los actos más solemnes y hasta trágicos. Como ejemplo, la autora destaca la existencia de pasajes en
la Biblia que bien pudieron provocar la risa entre los hombres del Medievo, como el siguiente:30
Pero un joven le seguía, cubierto solo con una sábana. A este lo atraparon, pero él, soltando la
sábana, escapó desnudo.38
Mc 14:51-52
La concepción judeocristiana del humor —o, mejor dicho, del mal humor— continuó a lo largo de todo el
Medievo, e, incluso ya en el siglo XVI, encontramos a personajes como Francisco de Villalobos que
escribía:30
...á mi parecer mas cierta propriedad del hombre es el llorar que el reir, porque lloran en
nasciendo, y algunas veces dentro del vientre, y la risa comunmente no viene hastas los
quarenta dias del parto. En las causas naturales de esta risa no me entremeto agora [...]39
Francisco de Villalobos
Sin embargo, en 1509, Erasmo de Róterdam concibió Elogio de la locura. En esta obra aparece la Locura
(entendida como estulticia) pronunciando un largo sermón en el que se presenta como una divinidad, «el
germen y la fuente de la vida», y argumenta detalladamente que todo lo bueno de la vida depende de ella y
que gracias a ella la vida es tolerable. Además critica a los filósofos:26
La suya es una deliciosa forma de locura, que les lanza a crear infinitos mundos y a medir el
sol, la luna y las estrellas y el universo como con el dedo y con la guita. [...] como si tuviesen
acceso a los secretos de la naturaleza, arquitecto del mundo, o como si acabaran de bajar del
consejo de los dioses. La naturaleza, en tanto, se ríe a carcajadas de ellos y de sus conjeturas.
Lo cierto es que no saben nada con certeza, y buena prueba de ello es la interminable
contienda entre ellos sobre cualquier tema. No saben nada, aunque proclamen que lo saben
todo.26
Erasmo de Rotterdam, Elogio de la locura
En palabras de Peter Berger, «constituye la concepción cómica del mundo en el sentido más completo de la
palabra. Es la visión del mundo al revés, burdamente distorsionado, y precisamente por esto capaz de
revelar mejor que la visión convencional, directa, algunas verdades ocultas». A pesar de que esta obra
posteriormente se consideró como su mayor logro, no tuvo repercusión en su época. Erasmo se defendió
ante los críticos de la época afirmando que «tan solo era una broma inocente».40
Laurent Joubert, un médico de Montpellier, escribió en 1579 una obra llamada Traité du ris suivi d'un
dialogue sur la cacographie française. En ella proponía una clasificación de la risa en especies y epítetos.
Entre las especies, distinguía entre la risa provocada por lo cómico y la risa no relacionada con lo risible. A
su vez, la risa de origen no cómico podía ser, entre otras, de locura o delirio, convulsiva o equivocada,
derivada de las cosquillas, o bien relacionada con causas tan inusitadas como una lesión en el diafragma o
la picadura de cierta araña. Por otro lado, los epítetos eran «las diferencias accidentales observadas en una
misma risa», y, según el autor, eran casi tantos como los tipos de voz, por lo que no merecía la pena
explorar sus diferencias. No obstante, citaba algunos, como la «risa trémula», la «recatada», la «perruna»,
la «risita», la «parecida al sonido de las gallinas», la «parecida a un silbido», la «parecida a un ladrido»,
etc.20
Thomas Hobbes (1588-1679) —y más tarde Immanuel Kant—, en la misma línea que Platón y Aristóteles,
consideraba a la risa como exuberantemente placentera a la vez que poderosamente maliciosa, motivo por
el que temía sus potenciales propósitos más oscuros y subversivos.18
En la primera mitad del siglo XVII, Descartes describe la risa en Les Passions de l'âme («Pasiones del
alma»), a la que califica de «fallo fisiológico» motivado por una aceleración del flujo sanguíneo y
desencadenado por el sobresalto que se produce al encontrar un hecho sorprendente y posiblemente
peligroso, hecho que él denomina «sorpresa admirada».41
En los siglos XVII y XVIII, el interés por lo cómico se acentuó en toda Europa. Molière publicó sus
comedias en Francia. Tartufo (1664) fue duramente atacada y el escritor tuvo que defenderse argumentando
que «la utilidad de la comedia reside en que corrige los vicios de los hombres». No obstante, y quizás como
consecuencia de la aparición de la comedia como género teatral, empezó a extenderse una defensa
apasionada de la misma como reacción a la tradición pagana y cristiana; a lo largo de los siglos XVII y
XVIII se observa un aumento de la relevancia de la perspectiva epistemológica de lo cómico, por encima
de la cuestión moral de su propia utilidad. Según Berger, el espíritu de la modernidad consiste en la
desagregación, el desenmascaramiento, la mirada más allá de las normas sociales; esto inevitablemente daba
lugar a incoherencias, y la afinidad con la perspectiva cómica parece plausible en este contexto.43
Moses Mendelsohn (Escritos filosóficos, 1761) postulaba que lo que
provoca la risa es el contraste entre la perfección y la imperfección, no sin
resaltar que la percepción de tal contraste es subjetiva.44
Toda vez que —la risa— es esencialmente humana, también es contradictoria, o sea, que es a
la vez una muestra de infinita grandeza y de infinita miseria: de infinita miseria en
comparación con el ser absoluto que existe como idea en la mente del hombre; de infinita
grandeza en comparación con los animales. La risa procede del sobresalto permanente que
generan estas dos infinitudes.48
Baudelaire
Søren Kierkegaard abordó el estudio de la ironía como precursora del
conocimiento interior de carácter religioso. Para él, lo ironía es la fase
existencial que precede a la fe, una especie de «fe de incógnito». Sitúa el
origen de lo cómico en la incongruencia.49
Es decir, en virtud de este pensamiento, nos reímos cuando vemos a una «Escribí este libro durante las
persona darse un golpe sin pensar en que es una persona. Su tesis afirma interminables horas que
que la incongruencia cómica se produce entre el cuerpo y la mente, o empleé esperando a que mi
entre la vida y la materia; la sexualidad es un claro ejemplo del primer mujer acabara de vestirse
caso, ya que lo meramente físico se entromete en las pretensiones de los para salir. Si hubiera andado
roles sociales. Berger, personalmente, critica este planteamiento ya que, siempre desnuda, nunca
según él, no cubre todos los posibles tipos de lo cómico. Don Quijote es habría tenido la oportunidad
de escribirlo». —Prólogo de
para Bergson un referente de la comicidad.52
Memorias de un amante
Para Carl Ritter, lo cómico depende del mundo vital concreto en el que se sarnoso.42 Groucho Marx.
produce. Esto explica que, por ejemplo, no entendamos el humor de la
Antigua Grecia, que el humor británico sea diferente del chino, o que el
humor entre físicos no sea inteligible para un campesino. No obstante, este planteamiento no contradice el
postulado universal de incongruencia: siempre es posible encontrar la esencia de lo cómico más allá de
lenguas o formas de pensar. Al final de su ensayo, Ritter asimila el humor a una forma de juego, que se
vuelve serio, peligroso, de hecho, al convertirse en una forma de filosofía que muestra los límites de la
razón frente a la inmensidad de la realidad.53
Sigmund Freud sugiere que la risa posiblemente posea un efecto catártico liberador de la energía nerviosa
reprimida. Más adelante pasaría de centrarse en la risa en sí misma a dirigir su atención a los epifenómenos
asociados del humor, la personalidad, la socialidad y la cognición. No obstante, ninguno de los teorizadores
de la risa anteriores a finales del siglo XX disponía de una base empírica que soportase sus suposiciones.18
Peter Berger, tras hacer un repaso a los principales pensadores que han
tratado el tema de la risa y lo cómico desde la Antigua Grecia hasta su actualidad, sentencia en el libro Risa
redentora (1997) que la incongruencia desvela una verdad central sobre la condición humana: que «el
hombre se encuentra en un estado de discrepancia cómica con respecto al orden del universo».
Llegados a este punto, ¿Por qué Sara logró enfadar a Dios con su risa? Más de treinta siglos después de
Abraham y de veintidós siglos después de Aristóteles, Umberto Eco escribió su novela El nombre de la
rosa (1980). Hacia el final de la obra, una conversación entre Guillermo de Baskerville y Jorge de Burgos,
el monje, arroja una visión muy particular sobre la influencia que, dentro de la propia ficción de la novela,
las ideas de Aristóteles sobre la risa contenidas en su —hipotético— segundo libro de la Poética podrían
acarrear sobre el temor a Dios del cristianismo:29
—Hay muchos otros libros que hablan de la comedia, y también muchos otros que contienen
el elogio de la risa. ¿Por qué éste te infundía tanto miedo? —Porque era del Filósofo. Cada
libro escrito por ese hombre ha destruido una parte del saber que la cristiandad había
acumulado a lo largo de los siglos. Antes mirábamos el cielo, otorgando sólo una mirada de
disgusto al barro de la materia; ahora miramos la tierra, y sólo creemos en el cielo por el
testimonio de la tierra. Cada palabra del Filósofo, por la que ya juran hasta los santos y los
pontífices, ha trastocado la imagen del mundo. Pero aún no había llegado a trastocar la
imagen de Dios. Si este libro llegara... si hubiese llegado a ser objeto de pública
interpretación, habríamos dado ese último paso. —Pero, ¿por qué temes tanto a este discurso
sobre la risa? No eliminas la risa eliminando este libro. —No, sin duda. La risa es la
debilidad, la corrupción, la insipidez de nuestra carne. Es la distracción del campesino, la
licencia del borracho. Incluso la Iglesia, en su sabiduría, ha permitido el momento de la fiesta,
del carnaval, de la feria, esa polución diurna que permite descargar los humores y evita que se
ceda a otros deseos y a otras ambiciones... Pero de esta manera la risa sigue siendo algo
inferior, amparo de los simples, misterio vaciado de sacralidad para la plebe. Ya lo decía el
apóstol: en vez de arder, casaos. En vez de rebelaros contra el orden querido por Dios, reíd y
divertíos con vuestras inmundas parodias del orden... al final de la comida, después de haber
vaciado las jarras y botellas. Elegid al rey de los tontos, perdeos en la liturgia del asno y del
cerdo, jugad a representar vuestras saturnales cabeza abajo... pero aquí, aquí —y Jorge
golpeaba la mesa con el dedo, cerca del libro que Guillermo había estado hojeando—, aquí se
invierte la función de la risa, se la eleva a arte, se le abren las puertas del mundo de los
doctos, se la convierte en objeto de filosofía, y pérfida teología. La risa libera al aldeano del
miedo al diablo, porque en la fiesta de los tontos también el diablo parece pobre y tonto, y,
por tanto, controlable. Cuando ríe... el aldeano se siente amo porque ha invertido las
relaciones de dominación... la risa sería el nuevo arte capaz de aniquilar el miedo... Y este
libro, que presenta como milagrosa medicina a la comedia, a la sátira y al mimo, afirmando
que pueden producir la purificación de las pasiones a través de la representación del defecto,
del vicio, de la debilidad, induciría a los falsos sabios a tratar de redimir (diabólica inversión)
lo alto a través de la aceptación de lo bajo.
Umberto Eco, El nombre de la rosa
La historia —y finalmente la ciencia— nos ha demostrado que la risa, ya sea de origen maléfico o benigno,
es inherente al ser humano, al tiempo que una necesidad. Valga este ejemplo contemporáneo de la
inevitabilidad de la risa, en el que Erik Hartmann y otros actores flamencos representan una situación que,
si fuese real, resultaría, para quienes no reparen en el verdadero funcionamiento del mecanismo de la risa,
algo cruelmente tragicómico.n. 7
Historia oral
A pesar de que la socióloga Gail Jefferson (1985) demostraba que la risa es un recurso interactivo, una
actividad insustituible por la mera mención de su ocurrencia, la risa siempre ha aparecido en todos los
relatos de historiadores orales como un elemento no léxico y accesorio, señala Kate Moore, profesora de la
Universidad de Helsinki.
Puede ser ilustrativo su estudio, realizado sobre entrevistas de historia oral hechas a inmigrantes llegados a
Estados Unidos entre 1915 y 1940. En los casos estudiados, los entrevistados reían para expresar dificultad
en:7
Phillip Glenn, profesor de estudios de la comunicación en el Emerson College (2003), apunta que «la risa
resulta especialmente útil además en situaciones de bochorno, incomodidad o ansiedad».7
a) Risa unilateral: el entrevistado se ríe solo, casi siempre cuando le toca hablar.
b) Risa compartida: el entrevistado ríe invitando a reír al entrevistador.
c) Risa del entrevistador, como respuesta a algo que dice el entrevistado. Por cuestiones
de profesionalidad, suele ser cuidadoso en cuanto a de qué se ríe y se reprime cuando lo
cree conveniente.
La autora concluye que la risa no humorística podría servir en las transcripciones de historia oral para
enfatizar la seriedad que representan determinadas declaraciones para el hablante. No sin dejar de
aprovechar para utilizar el humor dentro de su —serio— estudio:
Notas
1. Pero, ¿de qué se ríen los simios? Los humanos nos reímos cuando algo es gracioso, o
cuando sentimos mucho agrado por alguien o algo. Los investigadores encontraron que en
los orangutanes ocurre algo muy similar. «Los animales producen estas expresiones
cuando están en una situación positiva, por ejemplo cuando están jugando, lo cual revela
que el contexto social también es muy importante para ellos», dice la psicóloga Marina
Davila-Ross, de la Universidad de Portsmouth.6 «Y vimos que esta conducta de mimetismo
ocurre más a menudo entre orangutanes jóvenes y adolescentes que entre los infantes»,
agrega. «Pero lo que está claro —dice la autora— es que los componentes de las
emociones positivas y empatía que conducen a movimientos faciales involuntarios en el ser
humano, se desarrollaron antes de que surgiera la especie humana». Más información en
«Los monos “inventaron” la risa.» ([Link]
0/[Link])
2. Óigase la risa de un chimpancé. ([Link]
dian-sample-primate-laughter1)
3. Vídeo de un gorila con cosquillas. ([Link]
e=fvw)
4. En este sentido, psicólogos de la Universidad de Middlesex realizaron un experimento
sobre 20 varones y 20 mujeres que escucharon una comedia radiofónica con y sin «risas
enlatadas». Sus rostros fueron filmados en vídeo y se anotaron sus reacciones. Las
conclusiones fueron que las carcajadas de fondo influían notablemente, de tal modo que,
con ellas, la grabación se percibía como mucho más divertida que sin ellas (The Journal of
Social Psychology 1996; 136: 221-231).
5. Hay estudios adicionales que avalan la veracidad de esta teoría. Psicólogos de la
Universidad de Nevada realizaron un estudio sobre 162 voluntarios que fueron filmados
para registrar sus expresiones faciales mientras veían una película cómica. Se estudiaron
en 3 condiciones: solos, acompañados por una persona desconocida del mismo sexo, y
acompañados de un amigo, también del mismo sexo. Los resultados mostraron que, a pesar
de que su valoración de la comicidad de la película y de su diversión fuera la misma, la
frecuencia y duración de la risa fue significativamente mayores cuando los individuos
estaban acompañados. En opinión de los autores, es una demostración de que la risa y la
sociabilidad están emparentadas (Journal of General Psychology 2001; 128: 227-240).
6. Peter Berger, en su libro Risa redentora (1997), declara no estar de acuerdo con el
pensamiento de Bergson acerca del carácter social de la risa. En sus propias palabras:
«esto es discutible, sin duda también existe la diversión solitaria». Obviamente, aún no se
habían publicado trabajos como el de Robert Provine. Incluso en la risa en soledad, siempre
existe un elemento humano —o, al menos, de un ser vivo animado— directa o
indirectamente relacionado con el suceso desencadenante. Por ejemplo, un plátano no nos
produce risa, pero sí nos la producirá cuando una persona lo pise y se resbale; una persona
viendo un paisaje por la televisión no se reirá, pero sí lo hará si lo que aparece es otra
persona contando un chiste; una persona con la mente en blanco difícilmente se reirá de
cualquier cosa: únicamente cuando su mente empiece a funcionar, y por lo tanto, a
relacionar sus percepciones con el entramado sociocultural en el que está inmersa,
aparecerá la risa.
7. Sketch de In De Gloria (Erik Hartmann y otros). ([Link]
Pf8gM)
Referencias
25.155.132/scholar?q=cache:DGSt328SQa
1. Robert Provine. Laughling, Tickling and the EJ:[Link]/)
Evolution of the Speech Itself. Extracto.
Diciembre de 2004. ([Link] 11. (Nature Neuroscience 2001; 4:237-238).
m/content/13/6/[Link]) Óscar Giménez. «El humor terapéutico
bajo el escrutinio de la ciencia». ([Link]
2. Definición de «sonreír» en el Diccionario 25.155.132/scholar?q=cache:DGSt328SQa
de la lengua española. ([Link] EJ:[Link]/)
nreír)
12. «Study finds body's response to repetitive
3. Transcripción de una entrevista a Robert laughter is similar to the effect of repetitive
Provine por Eduard Punset en RTVE. (htt exercise.» ([Link]). ([Link]
p://[Link]/tve/b/redes2007/semanal/pr [Link]/pub_releases/2010-04/foas-sfb04
g361/[Link]) [Link])
4. Understanding Laughter: The Workings of 13. «La risa provoca el mismo efecto que el
Wit and Humor. Chicago: Nelson-Hall, c. ejercicio físico moderado.» Tendencias
1978. ISBN 0-88229-186-6. sociales. ([Link]
5. Morreall, John. Taking laughter seriously (h sa-provoca-el-mismo-efecto-que-el-ejercici
ttp://[Link]/books?id=AZDijPlKlZ o-fisico-moderado_a4393.html)
YC&printsec=frontcover&source=gbs_ge_s 14. «El optimismo y la risa prolongan la vida»
ummary_r&cad=0#v=onepage). 1983. ([Link]
ISBN 0-87395-642-7, ISBN 0-87395-643-5. gacion/2010/04/08/optimismo-risa-prolonga
6. «Ficha personal de Marina Davila-Ross.» n-vida/[Link]). [Link]. 8 de
([Link] abril de 2010. Consultado el 30 de
439/[Link] diciembre de 2010.
emic/psychology/staff/title,73074,[Link]). 15. JAMA 2001; 285-738.
Archivado desde el original ([Link]
16. Lowe, G. 1997. «Effects of alcohol on
[Link]/departments/academic/psychology/s
taff/title,73074,[Link]) el 24 de noviembre responsive laughter and amusement».
de 2010. Consultado el 28 de enero de Psychology Reports 80: 1149-1150.
2011. 17. Psychological Bulltetin 2001; 127: 504-519.
7. Kate Moore. Aspectos de la risa en la 18. Erik K. St. Louis, MD. Crítica de Laughter: A
historia oral. ([Link] scientific investigation. Medscape Today. (h
id=H8hbKUiQMd8C&pg=PA27&lpg=PA27) ttp://[Link]/viewarticle/43754
8. Jaime Sanz Ortiz. «El humor como valor 4)
terapéutico.» ([Link] 19. Jaak Panksepp. Beyond a Joke: From
r?q=cache:8muD96NF1B4J:[Link] Animal Laughter to Human Joy? Publicado
[Link]/) en ([Link]
9. Varios autores. «Aspectos neurológicos y n/[Link])Science. 2005-4-1.
neurofisiológicos de la risa.» ([Link] 20. Verena Alberti. La risa como objeto de
[Link]/cgi-bin/[Link]/iah/online/?Isi análisis. Historia. Antropología y fuentes
sScript=iah/[Link]&src=google&base=LILA orales. ([Link]
CS&lang=p&nextAction=lnk&exprSearch= 8hbKUiQMd8C&pg=PA24&lpg=PA24)
295023&indexSearch=ID) Arch. 21. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
neurociencias;5(1):43-9, ene.-mar. 2000. dimensión cómica de la experiencia
Sinopsis. humana. P. 48 ([Link]
10. Óscar Giménez. «El humor terapéutico s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
bajo el escrutinio de la ciencia». ([Link]
pg=PA48#v=onepage&q&f=false). 1997, es/100/170/[Link]) el 9 de
1998. ISBN 84-7245-433-9. mayo de 2006. Consultado el 26 de enero
22. Entrada «risa» en el DLE. ([Link] de 2011.
s/?w=risa) 33. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
23. Peter L. Berger. Risa Redentora - La dimensión cómica de la experiencia
dimensión cómica de la experiencia humana. P. 51 ([Link]
humana. P. 25 ([Link] s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& pg=PA51#v=onepage&q&f=false). 1997,
pg=PA25#v=onepage&q&f=false). 1997, 1998. ISBN 84-7245-433-9.
1998. ISBN 84-7245-433-9. 34. Fernando Savater. Diccionario filosófico (ht
24. Peter L. Berger. Risa Redentora - La tp://[Link]/books?hl=es&lr=&id=
dimensión cómica de la experiencia HRfYTHGdel0C&oi=fnd&pg=PA7&dq=de
humana. P. 30 ([Link] m%C3%B3crito+el+fil%C3%B3sofo+que+
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& r%C3%ADe&ots=EEo9tgRo5g&sig=HZXB
pg=PA30#v=onepage&q&f=false). 1997, odGbgI70A6Z4BzRzyGQlQXg#v=onepag
1998. ISBN 84-7245-433-9. e). 1995, 2007. ISBN 978-84-344-5337-1.
25. Peter L. Berger. Risa Redentora - La 35. Génesis 18 en [Link]. ([Link]
dimensión cómica de la experiencia [Link]/[Link]?biblia=biblia&m=Gn+18%2
humana ([Link] C1-15&id22=1&pos=0&set=13&l=es)
es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&pg=P 36. Eclesiástico 21:20 en [Link] ([Link]
A01#v=onepage&q&f=false). 1997, 1998. [Link]/[Link]?biblia=biblia&m=Ecl
ISBN 84-7245-433-9. o+21%2C11-28&id22=1&pos=0&set=13&l
26. Peter L. Berger. Risa Redentora - La =es)
dimensión cómica de la experiencia 37. Eclesiastés 7:5-6 en [Link]. ([Link]
humana. P. 16 ([Link] [Link]/[Link]?biblia=biblia&m=Ec
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& +7%2C1-22&id22=1&pos=0&set=13&l=es)
pg=PA16#v=onepage&q&f=false). 1997, 38. Marcos 14 en [Link]. ([Link]
1998. ISBN 84-7245-433-9. net/[Link]?biblia=biblia&m=Mc+14&id2
27. Peter L. Berger. Risa Redentora - La 2=1&pos=0&set=13&l=es)
dimensión cómica de la experiencia 39. Cajón de Sastre. Literato. ([Link]
humana. P. 39 ([Link] [Link]/books?id=ziHuGqxBJm4C&pg=PA9
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& 8&lpg=PA98#v=onepage&q&f=false)
pg=PA39#v=onepage&q&f=false). 1997,
40. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
1998. ISBN 84-7245-433-9. dimensión cómica de la experiencia
28. Ralph Piddington. The psychology of humana. P. 54 ([Link]
laughter: A study in social adaptation. s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
29. Licenciado Javier Martín Camacho. «La pg=PA54#v=onepage&q&f=false). 1997,
risa y el humor en la antigüedad». ([Link] 1998. ISBN 84-7245-433-9.
[Link]/scholar?q=cache:VJ6EOjoq 41. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
nCIJ:[Link]/) 2003. dimensión cómica de la experiencia
30. Graciela Cándano Fierro. La seriedad y la humana. P. 55 ([Link]
risa: la comicidad en la literatura ejemplar s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
de la Baja Edad Media. ([Link] pg=PA55#v=onepage&q&f=false). 1997,
[Link]/books?id=2ZIXMq9g3sgC&printsec=fr 1998. ISBN 84-7245-433-9.
ontcover&source=gbs_ge_summary_r&cad 42. Groucho Marx. Memorias de un amante
=0#v=onepage&q&f=false) 2000. ISBN sarnoso. ([Link]
968-36-8190-5. cache:LcUG52YGQE0J:[Link]
31. Gnomologium Monacense Latinum, I, 19. m/)
32. «Aristóteles. Ética a Nicómaco.» ([Link] 43. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
[Link]/web/20060509084523/[Link] dimensión cómica de la experiencia
[Link]/colecciones/100/170/etic humana. P. 56,61 ([Link]
[Link]). Archivado desde el ooks?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=f
original ([Link]
nd&pg=PA56#v=onepage&q&f=false). 50. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
1997, 1998. ISBN 84-7245-433-9. dimensión cómica de la experiencia
44. Peter L. Berger. Risa Redentora - La humana. P. 67 ([Link]
dimensión cómica de la experiencia s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
humana. P. 58 ([Link] pg=PA67#v=onepage&q&f=false). 1997,
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& 1998. ISBN 84-7245-433-9.
pg=PA58#v=onepage&q&f=false). 1997, 51. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
1998. ISBN 84-7245-433-9. dimensión cómica de la experiencia
45. Quint, Hariet. «Una perspectiva pragmática humana. P. 68 ([Link]
del humor en el apodo burlesco» ([Link] s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
[Link]/info/especulo/numero35/apodob pg=PA68#v=onepage&q&f=false). 1997,
[Link]). Departamento de Estudios 1998. ISBN 84-7245-433-9.
Literarios de la Universidad de 52. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
Guadalajara. Consultado el 26 de dimensión cómica de la experiencia
noviembre de 2012. humana. P. 69 ([Link]
46. Peter L. Berger. Risa Redentora - La s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
dimensión cómica de la experiencia pg=PA69#v=onepage&q&f=false). 1997,
humana. P. 60 ([Link] 1998. ISBN 84-7245-433-9.
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& 53. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
pg=PA60#v=onepage&q&f=false). 1997, dimensión cómica de la experiencia
1998. ISBN 84-7245-433-9. humana. P. 72 ([Link]
47. Peter L. Berger. Risa Redentora - La s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
dimensión cómica de la experiencia pg=PA72#v=onepage&q&f=false). 1997,
humana. P. 61 ([Link] 1998. ISBN 84-7245-433-9.
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& 54. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
pg=PA61#v=onepage&q&f=false). 1997, dimensión cómica de la experiencia
1998. ISBN 84-7245-433-9. humana. P. 74 ([Link]
48. Peter L. Berger. Risa Redentora - La s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
dimensión cómica de la experiencia pg=PA74#v=onepage&q&f=false). 1997,
humana. P. 77 ([Link] 1998. ISBN 84-7245-433-9.
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd& 55. Peter L. Berger. Risa Redentora - La
pg=PA77#v=onepage&q&f=false). 1997, dimensión cómica de la experiencia
1998. ISBN 84-7245-433-9. humana. P. 75 ([Link]
49. Peter L. Berger. Risa Redentora - La s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
dimensión cómica de la experiencia pg=PA75#v=onepage&q&f=false). 1997,
humana. P. 65 ([Link] 1998. ISBN 84-7245-433-9.
s?hl=es&lr=&id=YLqY61vm7B0C&oi=fnd&
pg=PA65#v=onepage&q&f=false). 1997,
1998. ISBN 84-7245-433-9.
Véase también
Sonrisa
Broma
Catarsis
Chiste
Comedia
Cosquillas
Humor
Sátira
Diversión
Felicidad
Risoterapia
Enlaces externos
Wikcionario tiene definiciones y otra información sobre risa.
Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Risa.
Obtenido de «[Link]
Esta página se editó por última vez el 10 mar 2022 a las 13:56.
El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse
cláusulas adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.