A partir del 1 de agosto de 2024, entra en vigor en Chile la Ley Karin que modifica el Código del
Trabajo, estableciendo que las relaciones laborales deberán siempre fundarse en un trato libre de
violencia, incorporando además la perspectiva de género, entendiendo por tal la adopción de
medidas destinadas a promover la igualdad y erradicar la discriminación basada en este motivo¸
promoviendo un ambiente de trabajo más seguro y respetuoso.
El legislador define como contrarias al respecto de las personas y su dignidad, 3 conductas que
son:
1. El acoso sexual, entendido como el que una persona realice, en forma indebida, por
cualquier medio, requerimientos de carácter sexual, no consentidos por quien los recibe y
que amenacen o perjudiquen su situación laboral o sus oportunidades en el empleo.
Al efecto, señala la DT que esto incorpora tanto los casos en que la persona sufre un perjuicio o
daño laboral directo, como también cuando se crea un ambiente hostil y ofensivo de trabajo.
2. El acoso laboral, entendiéndose por tal toda conducta que constituya agresión u
hostigamiento ejercida por el empleador o por uno o más trabajadores, en contra de otro
u otros trabajadores, por cualquier medio, ya sea que se manifieste una sola vez o de
manera reiterada, y que tenga como resultado para el o los afectados su menoscabo,
maltrato o humillación, o bien que amenace o perjudique su situación laboral o sus
oportunidades en el empleo.
Así, de acuerdo con la norma, se entiende que para que exista acoso laboral debe existir una
agresión física o que afecte la moral de la persona trabajadora; que puede ser realizada por
cualquier medio; y que ocasione menoscabo, maltrato o humillación. Además, resulta fundamental
destacar que la reforma introducida por la Ley Karin elimina el requisito de la reiteración, bastando
una sola conducta para que se configure un acoso.
3. La violencia en el trabajo ejercida por terceros ajenos a la relación laboral,
entendiéndose por tal aquellas conductas que afecten a las trabajadoras y a los
trabajadores, con ocasión de la prestación de servicios, por parte de clientes, proveedores
o usuarios, entre otros. Se trata entonces de un acto lesivo ejecutado por personas
externas a la empresa, pudiendo ser un acto de violencia tanto física como psicológica, al
no estar limitado por el legislador.
Derechos y obligaciones incorporados por la Ley Karin, en materia de acoso laboral, sexual y
violencia en el trabajo.
Es obligación del empleador en esta materia la prevención, la fiscalización y la sanción del acoso
laboral, sexual y la violencia en el trabajo. Por lo tanto, el empleador deberá tener un rol activo a
través de la prevención y por otra parte un rol reactivo mediante la obligación de investigar y
adoptar medidas correctivas y/o sancionatorias.
Principales Disposiciones de la Ley Karin
1. Definición y Tipificación del acoso laboral y sexual
La Ley Karin define el acoso laboral como cualquier conducta abusiva, hostil o intimidatoria
que afecte la dignidad del trabajador, creando un ambiente hostil o degradante. El acoso
sexual se define como cualquier comportamiento verbal, no verbal o físico de naturaleza
sexual que afecte la dignidad de una persona en el trabajo.
2. Responsabilidades del empleador
Las empresas tienen la obligación de implementar políticas claras y efectivas para prevenir
el acoso laboral y sexual. Esto incluye la creación de canales de denuncia accesibles y
confidenciales, así como la formación y sensibilización de todos los empleados sobre el
tema.
3. Procedimientos de denuncia e Investigación
La ley establece un procedimiento claro para la denuncia e investigación de casos de
acoso. Los empleadores deben asegurarse de que todas las denuncias se manejen de
manera confidencial y profesional, y de que se tomen medidas inmediatas para investigar y
resolver los casos reportados.
4. Sanciones y Consecuencias
La Ley Karin establece sanciones severas para los empleadores que no cumplan con sus
obligaciones de prevención y manejo del acoso laboral y sexual. Estas sanciones pueden
incluir multas, así como responsabilidades civiles y penales.
Para cumplir con las nuevas regulaciones establecidas por la Ley Karin, las empresas deben tomar
una serie de medidas proactivas:
- Implementación de políticas y procedimientos: Desarrollar y comunicar políticas claras
sobre el acoso laboral y sexual, asegurando que todos los empleados las conozcan y
comprendan.
- Capacitación y sensibilización: Realizar programas de formación regular para empleados y
directivos sobre la prevención del acoso y la violencia en el lugar de trabajo.
- Establecimiento de canales de denuncia: Crear mecanismos confidenciales y accesibles
para que los empleados puedan reportar casos de acoso y violencia.
- Investigación y acción rápida: Asegurarse de que todas las denuncias se investiguen de
manera justa y rápida, tomando medidas correctivas cuando sea necesario.
- Monitoreo y evaluación continua: Realizar auditorías y evaluaciones periódicas para
asegurar que las políticas y procedimientos estén siendo efectivos y que se cumplan las
normativas de la Ley Karin.
Conclusión
La implementación de la Ley Karin propicia la creación de entornos laborales más seguros y
respetuosos. Esta nueva regulación, garantizan un ambiente de trabajo libre de acoso y violencia.
Al tomar medidas proactivas y cumplir con las disposiciones de la ley, las empresas no solo
cumplirán con sus obligaciones legales, sino que también fomentarán una cultura laboral positiva y
productiva.