Él Volverá
En el siglo III Hipólito de Roma e Ireneo predijeron que Jesús volvería en el año
500. No vino.
El papa Silvestre segundo predijo que el regreso de Cristo se daría en el año
1000. No vino.
Joaquín de Fiore, predijo que Jesús regresaría en el año 1260. No vino
John Wesley previó que el Jesús regresaría en 1836. No vino.
Herber Amstrong predijo que para el año 1975 regresaría el Señor. No vino.
Más recientemente Mark Bilts, afirmó que el regreso de Jesús sería en el 2012. No
vino.
Armando Alducín predijo que la venida de Jesús sería en el 2028. Sin embargo,
poco después de su afirmación se retractó diciendo que se había equivocado.
Entonces, tranquilos.
… Y así se pueden citar más de 90 intentos de predecir la fecha exacta del
regreso de Jesús. Y eso solo por hablar de fechas. Pues ante los intentos de
describir cómo será este acontecimiento, no puede dejar uno de sorprenderse por
el nivel imaginativo de quienes producen películas y escriben libros acerca de
esto.
Y yo creo que estos intentos predictivos y descriptivos de la segunda venida de
Jesús responden a un anhelo de que regrese pronto y obviamente surgen de la
esperanza que tienen las personas en que Jesús realmente volverá. Aún cuando
en el fondo sabemos que nadie sabe cuándo ocurrirá esto, pues el mismo Jesús lo
dejó claro: del día y la hora nadie sabe.
Lo que sí se puede afirmar con total certeza es que ¡Volverá! Y esta esperanza ha
sostenido y movido a la iglesia durante sus mismos inicios. El mismo Pablo
esperaba que Jesús regresara muy pronto y todos a través de la historia han
tenido la expectativa de un pronto regreso del Señor.
Entonces, más allá de entrar en la lista y proponer nuevas fechas o juntarnos a un
ejercicio especulativo del cómo será, creo que lo que intentaron hacer los autores
de la Biblia es poner énfasis en el para qué va a volver Jesús y qué significa eso
para nuestra manera de vivir hoy.
¿A qué viene Jesús?
Si uno le preguntara a muchos creyentes ¿Cuál es el sentido del cristianismo?
Probablemente la respuesta sería: …bueno, eso es sencillo, solo tienes que
aceptar a Cristo en tu corazón y te irás para el cielo. Sin embargo, la Biblia no
tiene este énfasis. El énfasis bíblico no es tanto que nosotros nos vamos al cielo,
sino que Jesús viene de nuevo a la tierra.
A veces vivimos con la esperanza última de irnos a un cielo como almas
incorpóreas y vivir así eternamente. Pero la esperanza en la iglesia primitiva no
era esta. Era la esperanza de que Cristo volviera y nos resucitara para vivir con él
eternamente.
Déjenme entonces proponer tres propósitos de la venida de Jesús y cómo esto
afecta nuestra vida en este momento.
A qué viene Jesús
1. Jesús viene a reinar.
Su venida será gloriosa como único soberano, como Rey de reyes y Señor
de Señores 1 Tim 6.15). (El Señor, soberano y rey de Reyes en este
contexto era el Cesar, el emperador ¿Qué significa esto y cómo trae
esperanza para ellos y nosotros hoy? Bajo quién está el control).
Además, una cosa que resulta bastante llamativa es que este soberano
comparte su poder y no vive con la ansiedad ni el temor de otorgar poder a
otros. Jesús nos hará reinar con él.
Ap 5.10 dice: “De ellos hiciste un reino; los hiciste sacerdotes al servicio de
nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra.»
Lo mismo confirma Ap 20:6 cuando asevera que los fieles resucitados
“serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años”.
Según 22:5 los fieles “reinarán por los siglos de los siglos”.
Si de esta manera viviremos con Jesús, y la expectativa del NT es anticipar
esa forma de vivir, es decir, vivir como si estuviéramos en el futuro ¿Qué
podría enseñarnos ese ejemplo de Jesús? Pienso que a veces les damos
duro a los gobernantes diciendo este tipo es un déspota, es un
megalómano, es un hombre sediento de poder… y probablemente lo son…
pero ¿cómo estás tú con el tema del poder? ¿Cómo ejerces el poder en tu
casa con la esposa? ¿Cómo ejerces el poder con tus hijos? ¿Cómo te
sientes cuando alguien intenta coger las riendas de lo que para ti solo tú lo
puedes hacer?
En la venida de Jesús, tu esposa también va a reinar, tus hijos también van
a reinar, a todos como creyentes se nos otorgará poder para reinar junto
con Jesús.
En la primera venida, Jesús vino como humilde, doliente y aparentemente débil,
como Siervo Sufriente. Vino a reinar la primera vez, pero desde una cruz. Ahora
vendrá como Rey de Reyes y Señor de señores (Ap 19:11-16) para reinar en
majestad y gloria. Será allí donde podamos cantar el junto con Juan “el reino del
mundo ha pasado a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos
de los siglos” (Ap 11:15).
¡Qué esperanza más grande la que tenemos como cristianos! El mundo está en
control de nuestro Jesús.
1. Jesús viene a triunfar, viene a vencer.
Su venida va a ser la derrota definitiva de los enemigos de su reino. En el
Apocalipsis, la primera y única venida futura de Cristo es para hacer la
batalla contra todas las fuerzas de maldad y derrotarlas para siempre.
En el Apocalipsis estas fuerzas son representadas simbólicamente por
bestias que salen del mar con cabezas y cuernos, con dragones que comen
niños e instigan a la maldad. Todas estas fuerzas, que Juan usa
simbólicamente para describir la maldad de las personas y los gobernantes
del imperio Romano, no se saldrán con la suya. Serán destruidos y el
cordero tendrá la victoria.
Las juzgará y finalmente las apartará de él, puesto que ellas han querido
siempre estar lejos de su presencia. Según Hechos 17:31 Dios ha
establecido “un día en el cual juzgará al mundo con justicia. Y esto es
precisamente lo que acontecerá.
(¿Cuál debiera ser nuestra actitud frente al juicio de Dios? ¿No alegramos
por el hecho de que se les juzgará o cuál es nuestra tarea hoy?).
2. Jesús viene a estar con nosotros.
Esta es la esperanza más grandiosa que tenemos como creyentes, que
estaremos en plenitud con él. Es la reunión de toda la familia del Señor.
Nosotros generalmente decimos: “Aquí en contra salitre somos familia”. Ese
día podremos decir lo mismo pero junto con toda la gran cantidad de
creyentes de todas las épocas y de todo el mundo “Somos familia” y todos
nos reuniremos con él. En 2 Tesalonicenses 2:1 Pablo habla de “la venida
de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él”.
Jn 14:3 afirma “para que donde yo estoy, ustedes también estén”
Cristo vuelve porque quiere estar con nosotros; nosotros esperamos su
venida, porque queremos estar con él.
El texto que más habla de ese encuentro 1 Ts 4:17 (apantesis) (Parusía-
venida del emperador)
(Ejemplo del encuentro con Laura después de dos meses de casado ir a la
selva y encontrarme con la guerrilla). Deseaba encontrarme con ella. Pero
ese deseo no se compara con la emoción de encontrarme con mi Señor.
Sin embargo, no tienes que esperar a que mueras para experimentar la presencia
de Jesús, tu ya puedes experimentar esa presencia aquí. De hecho, la vida eterna
no comienza cuando mueres sino cuando experimentas la vida de Jesús en tu
vida.
Por andar esperando al Señor que viene, no vivimos ni disfrutamos al Señor que
ya vino.