REPÚBLICA DE COLOMBIA
CORTE CONSTITUCIONAL
-Sala Segunda de Revisión-
SENTENCIA T-262 DE 2024
Referencia: expediente T-9.524.049
Acción de tutela instaurada por Daniel
Antonio Montero Pacheco contra el Juzgado
Segundo Civil del Circuito Especializado en
Restitución de Tierras de Santa Marta
Procedencia: Sala de Casación Civil,
Agraria y Rural de la Corte Suprema de
Justicia
Asunto: Amparo de los derechos
fundamentales al debido proceso, acceso a
la administración de justicia y defensa
técnica
Magistrado ponente:
Juan Carlos Cortés González
Síntesis de la decisión
La Sala Segunda de Revisión de la Corte Constitucional estudió la acción
de tutela interpuesta por el accionante contra el Juzgado Segundo Civil del
Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta. El
demandante solicitó la protección de sus derechos a la dignidad humana, a
¿Qué
la vida, al debido proceso, y a la vivienda (artículos 1, 11, 29 y 51 de la
estudió la
Constitución respectivamente), presuntamente vulnerados porque no fue
Corte?
informado de un proceso de restitución de tierras relacionado con el predio
en el que habita. Por lo anterior, solicitó la suspensión de la entrega de uno
de los bienes discutidos en ese proceso, para así comparecer y ejercer su
defensa (§-1 a 32).
La Corte realizó una breve descripción de los principios y normas de la
Ley 1448 de 2011 (Ley de Víctimas), en particular del proceso transicional
¿Qué
de restitución de tierras despojadas (§-77 a 99).
consideró la
Corte?
Luego, expuso cuál ha sido la postura y reglas contenidas en la
jurisprudencia constitucional sobre la garantía del debido proceso en el
trámite judicial de restitución de tierras, en particular la aplicación de los
1
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
principios Pinheiro en materia de segundos ocupantes de predios
despojados (§-100 a 109).
Seguido de esto, la Sala Segunda de Revisión reiteró la jurisprudencia
sobre los derechos fundamentales al debido proceso y el de acceso a la
administración de justicia. También expuso las reglas para la
configuración del defecto procedimental absoluto, en particular por falta
de garantía de la defensa técnica; y por otro lado sobre el defecto fáctico,
por omisión de valoración probatoria (§-110 a 126).
Posteriormente, se explicó la interdependencia entre los derechos
fundamentales al debido proceso, a la vida, la vivienda y la dignidad
humana en el proceso de restitución de tierras respecto de las víctimas de
desplazamiento forzado (§-127 a 129).
La Corte Constitucional verificó que en este caso se cumplen los requisitos
generales de procedencia de la acción de tutela contra providencias
judiciales (§-34 a 68).
La Sala Segunda de Revisión consideró que el accionante es una persona
vulnerable, de especial protección constitucional por ser un adulto mayor
de 80 años, campesino y víctima del conflicto armado por desplazamiento
forzado. Por lo tanto, en virtud de las garantías a las víctimas,
especialmente en materia de asesoría jurídica conforme la Ley 1448 de
2011 y la jurisprudencia constitucional, resultaba necesario que el juez
accionado garantizara el derecho a la defensa técnica del accionante, al
constatar que se trataba de una víctima en una situación de vulnerabilidad,
con un arraigo en el predio reclamado y a quien no se le brindó la asesoría
jurídica debida (§-132 a 151).
¿Qué Por lo tanto, esa falta de materialización del derecho a la defensa configuró
decidió la un defecto procedimental absoluto, que vulneró el derecho fundamental al
Corte? debido proceso, pues no permitió el ejercicio de oposición del accionante
vulnerable en un proceso de restitución de tierras, lo cual afectó su
vivienda y subsistencia de forma directa (§-152 a 160).
De igual modo, la Sala consideró que el juzgado accionado incurrió en
defecto fáctico por omitir valorar un informe sobre la calificación
socioeconómica del accionante elaborado por la URT en 2019, lo cual
habría modificado sustancialmente la decisión censurada e incluso la
competencia para conocer el asunto (§-161 a 162).
Además de configurarse la vulneración del debido proceso por la
existencia de los yerros procedimental absoluto y fáctico de la sentencia
censurada, la Corte determinó que de contera también se desconocieron los
derechos fundamentales a la vida, a la vivienda y dignidad del accionante y
su núcleo familiar, dada la situación de dependencia y arraigo en relación
con el predio (§-163 a 167).
En conclusión, la Corte Constitucional amparó los derechos fundamentales
¿Qué al debido proceso, al acceso a la administración de justicia, a la defensa
ordenó la técnica, a la vida, a la vivienda y la dignidad humana del accionante y
Corte? ordenó reconocer efectos jurídicos a la oposición presentada por el
accionante en el proceso de restitución de tierras, la cual fue presentada
como resultado del amparo ordenado por el juez de tutela de primera
2
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
instancia. También se ordenó al juzgado accionado remitir el expediente a
la Sala Civil Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior
de Cartagena para que continúe el proceso de restitución de tierras
correspondiente.
En igual medida exhortó a la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría
General de la Nación para que acompañen e intervengan en el proceso de
restitución de tierras, en el marco de sus competencias (§-168).
Bogotá D.C., cinco (05) de julio de dos mil veinticuatro (2024)
La Sala Segunda de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por la
magistrada Diana Fajardo Rivera y los magistrados Vladimir Fernández
Andrade y Juan Carlos Cortés González, quien la preside, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, ha proferido la siguiente
SENTENCIA
I. ANTECEDENTES
Hechos y pretensiones
1. La acción de tutela. En el expediente de la referencia, se conoce la tutela
presentada el 3 de mayo de 2023 por Daniel Antonio Montero Pacheco,
campesino de 80 años contra el Juzgado Segundo Civil del Circuito
Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta (en adelante también
el juzgado), para la protección de sus derechos fundamentales al debido
proceso, a la vivienda, a la dignidad humana y a la vida1.
2. En 2004, entre el accionante, Miguelina Bellido Morales y Víctor Manuel
Montenegro2, se celebró un contrato de “derechos de posesión y dominio”
sobre el predio “El Recuerdo”, ubicado en el corregimiento de Macaraquilla
en Aracataca, Magdalena3. El terreno era de propiedad de estos dos últimos,
en virtud de la adjudicación que el INCORA hizo en favor de ellos en 1991.
3. El 13 de noviembre de 2015, Miguelina Bellido Morales presentó demanda
de restitución de tierras en la que solicitó la restitución del lote, pues
manifestó que fue desplazada del municipio. El Juzgado Segundo Civil del
Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta admitió la
demanda el 20 de abril de 20164. Esa autoridad judicial profirió sentencia de
única instancia en proceso de restitución de tierras el 12 de diciembre de 2022,
en la que, entre varias órdenes, concedió la compensación con predio
equivalente a Miguelina Bellido Morales, Víctor Manuel Montenegro y a su
1
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”.
2
Actuales reclamantes del predio en el proceso de restitución de tierras.
3
“Primera: Objeto.- Los vendedores prometen vender y el comprador promete comprar un lote de terreno,
ubicado en el sector de Macaraquilla del municipio de Aracataca Magdalena[…]”. Ib. Folios 3 y 8.
4
Identificado con el folio de matrícula inmobiliaria número 225-6839 y cédula catastral número
47053000300010062000, que cuenta con un área de 24 hectáreas 5826 metros cuadrados. Expediente digital
T-9.524.049, archivo “08InformeJuzgado 02 Civil Circuito Especializado Restitución Tierras - Magdalena -
Santa [Link]”, Folio 3.
3
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
núcleo familiar, por lo que dispuso la entrega del predio “El Recuerdo” a la
Unidad Administrativa Especial de Restitución de Tierras5. El mismo fallo
ordenó la entrega material de un inmueble llamado “Filadelfia” a los
reclamantes Lina María Muñoz Machacón, María del Socorro Muñoz
Machacón y a la comunidad de herederos de Hermelinda Machacón de Muñoz
y Manuel Muñoz Yépez. Por lo anterior, mediante auto del 16 de marzo de
2023, el juzgado estableció que la diligencia de entrega de este último predio
debía realizarse el 3 de mayo de 20236.
4. El poseedor de “El Recuerdo”, Daniel Antonio Montero Pacheco, presentó
acción de tutela contra el Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en
Restitución de Tierras de Santa Marta. A pesar de que fue notificado del auto
del 16 de marzo de 2023, manifestó que ni él ni sus familiares habían sido
informados previamente del proceso de restitución de tierras7. Por lo tanto,
solicitó suspender “de manera transitoria el trámite de desalojo […]”, para que
pudiera comparecer y ejercer su derecho a la defensa8. Además, pidió la
vinculación al trámite de tutela de la Defensoría del Pueblo, la Personería
municipal y la Alcaldía de Aracataca.
Sobre el proceso de restitución de tierras
5. En lo que corresponde a la fase administrativa, se advierte que no reposa en
el proceso de tutela el trámite que se adelantó ante la Unidad de Restitución de
Tierras, Territorial Magdalena, no obstante, en la sentencia del 12 de
diciembre de 2022, se expresó “que durante el trámite administrativo para esta
solicitud no se presentó ninguna persona alegando derechos sobre el predio en
cuestión, motivo por el cual no existió ninguna oposición” (sic)9.
6. Ahora bien, en lo atinente a la etapa judicial, al proceso se dio inicio por la
demanda presentada por la Comisión Nacional Colombiana de Juristas en
representación de la señora Miguelina Bellido Morales. Entre varias
pretensiones10, se solicitó ordenar la restitución del predio "El Recuerdo” a su
nombre y de los miembros de su núcleo familiar (subsidiariamente la
compensación por predio equivalente), y de María del Socorro Muñoz
5
Órdenes segunda y quinta del citado fallo: “SEGUNDO: ORDENAR la compensación con predio
equivalente a favor de los señores Miguelina Bellido Morales […] y Víctor Manuel Montenegro […] y de su
núcleo familiar, de conformidad con lo expuesto en la parte motiva de esta providencia”. “QUINTO:
ORDENAR al Fondo De La Unidad Administrativa Especial De Restitución De Tierras Despojadas que, en
consenso con los señores Miguelina Bellido Morales […] y Víctor Manuel Montenegro […], realice el
traspaso del inmueble rural denominado “El Recuerdo” (FMI. No. 225-6839) al Fondo De La Unidad
Administrativa Especial De Restitución De Tierras Despojadas, de conformidad con lo expuesto en la parte
motiva de esta providencia. Para llevar a cabo lo anterior, se concederá un término máximo de dos (2) meses,
contados a partir de la notificación de esta providencia y deberá ejecutarse este orden previo a la entrega de un
bien por equivalencia. De ello deberá rendirse un informe a este juzgado a efectos de dictar las órdenes
necesarias en un trámite post fallo”. Expediente digital T-9.524.049, archivo
“[Link]”.
6
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”, Folios 13 a 15.
7
Ib. Folio 4.
8
Ib. Folio 5.
9
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”,
Folio 13.
10
La sentencia del proceso de restitución de tierras del 12 de diciembre de 2022 transcribió las pretensiones
propuestas por la Comisión Colombiana de Juristas tanto sobre el predio “El Recuerdo” como sobre el predio
“Filadelfia”. Ib. Folios 1 a 12-
4
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
Machacón y Lina María Muñoz Machacón, para quienes se pidió la restitución
del predio “Filadelfia”. Los dos bienes se encuentran ubicados en la vereda
Macaraquilla, municipio de Aracataca, departamento del Magdalena. La
demanda fue admitida mediante auto de 2016 como se expuso previamente.
7. El 6 de febrero de 2019, se practicó diligencia de inspección judicial al
predio “El Recuerdo” por parte del Juzgado Segundo Civil del Circuito
Especializado de Tierras de Santa Marta. Ese día estuvieron presentes en la
diligencia representantes de la Procuraduría General de la Nación, un
representante de los reclamantes y funcionarios del juzgado. Durante esa
diligencia se observó la presencia de Daniel Antonio Montero Pacheco, quien
les mostró el predio y su lugar de residencia11.
8. Ese juzgado dictó sentencia el 12 de diciembre de 2022, en la cual, puso de
presente que: (i) la zona de Macaraquilla, municipio de Aracataca,
departamento del Magdalena, en donde está ubicado el predio el “El
Recuerdo”, ha sido foco directo de la acción de grupos guerrilleros y de
autodefensa por más de 30 años; (ii) la señora Miguelina Bellido Morales
vivía en la parcelación “El Porvenir” de mayor extensión, de la cual hacía
parte el predio “El Recuerdo”, y que la causa de su desplazamiento fueron los
hechos de violencia en la zona, lo que llevó a que fuera reconocida como
víctima de la violencia e incluida en el respectivo registro, desde el 15 de
marzo de 2014; (iii) se constató que la señora Miguelina Bellido Morales
figuraba como propietaria del predio “El Recuerdo” en el certificado de
tradición y libertad, en virtud de la adjudicación que le había hecho el Incora a
través de la Resolución 808 del 4 de junio de 1990.
9. Se logra evidenciar por el contenido del aludido fallo, que en los alegatos
de conclusión el agente del Ministerio Público puso de presente que, de
conformidad con la inspección judicial practicada en el curso del proceso, se
debía ordenar la caracterización de Daniel Montero Pacheco, quien manifestó
que era el segundo ocupante del predio “El Recuerdo”.
10. En el mismo fallo de restitución de tierras, se observa que se hizo una
exposición de la situación del señor Daniel Montero Pacheco. Sobre el
particular, se indicó que la señora Miguelina Bellido Morales solicitó la
vinculación de aquel al proceso de restitución, y aportó el documento privado
en el que consta la venta del predio “El Recuerdo”. Así mismo, se hizo
mención a la inspección judicial sobre ese inmueble, adelantada por el juzgado
el día 6 de febrero de 2019. Precisado lo anterior, la autoridad judicial enfatizó
que “con la inspección judicial se comprobó el arraigo que tiene el señor
Montero con el bien solicitado en restitución, razón por la cual, en aras de
reconocer su condición de segundo ocupante ordenó en el mismo fallo realizar
su caracterización a la Unidad de Restitución de Tierras-Territorial
Magdalena”.
11
Expediente digital T-9.524.049, archivo “D470013121002201500100000Audio
yoVideo20205311053.mp4”.
5
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
11. Mediante acta de notificación personal a Daniel Antonio Montero Pacheco,
de fecha 11 de febrero de 201912, se le puso de presente el proceso de
restitución de tierras que cursaba respecto del aludido bien y se dejó
constancia de que se le entregó copia de la demanda y de sus anexos,
informándosele sobre la oportunidad para presentar oposición, en los términos
del art. 88 de la Ley 1448 de 2011.
12. El mencionado fallo de restitución de tierras declaró la inexistencia del
documento privado de compraventa entre Daniel Antonio Montero Pacheco y
los solicitantes, en aplicación del numeral 1 del art. 77 de la Ley 1448 de 2011,
teniendo en consideración que el negocio se realizó en el marco temporal del
art. 75 ibidem y, además, que la venta no cumplió con la solemnidad de la
escritura pública, como lo exige el art. 1857 del Código Civil. Por lo cual,
concluyó que la propiedad del predio “El Recuerdo” nunca pasó a manos de
Daniel Antonio Montero Pacheco.
13. Se destaca que esa misma sentencia ordenó en lo que interesa al caso, lo
siguiente: (i) protegió el derecho fundamental de tierras abandonadas a
Miguelina Bellido Morales y Víctor Manuel Montenegro, (ii) ordenó la
compensación con predio equivalente, (iii) ordenó al Fondo de la Unidad
Administrativa Especial de Restitución de Tierras que se realice el traspaso
del inmueble rural denominado “ El Recuerdo” a dicha entidad, (iv) ordenó
reputar la inexistencia del documento privado de traspaso de los derechos de
posesión y dominio del predio “El Recuerdo”, y (v) ordenó a la URT realizar
la caracterización del socio económica de Daniel Antonio Montero Pacheco,
para que esta fuera realizada en el término de 30 días13.
14. Mediante auto del 16 de marzo de 202314, se ordenó “fijar el día 3 de
mayo de 2023, a partir de las ocho de la mañana (8:00 am) para la realización
de la diligencia de entrega predio denominado ‘Filadelfia’”. Diligencia que, en
todo caso, no se llevó a cabo, por problemas de orden público.
15. Finalmente, es importante aclarar que el Juzgado Segundo Civil del
Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta mediante auto
12
Debe aclararse, que de acuerdo con el escrito de contestación por parte del juzgado accionado, el proceso
con radicado No. 470013121002-2022-00028-00 (sobre el cual trata el caso objeto de estudio) nace de la
ruptura de la unidad procesal decretada mediante auto de 6 de junio de 2022, proferido dentro del proceso
judicial identificado con radicado No. 470013121002-2021-00089-00, y este, a su vez, surge de la ruptura de
la unidad procesal decretada por esta Sala Especializada, mediante providencia de Sala Unitaria de fecha 29
de junio de 2021, dentro del proceso judicial identificado con radicado No. 47001-3121-002-2015-00100-00,
por considerar en esa oportunidad que con relación a los predios “El Recuerdo”, “Filadelfia” y “Villa None”
no se admitió oposición y bajo ese entendido le correspondía al Juez instructor dictar sentencia. Quiere decir
lo anterior que el proceso primigenio donde se solicitaba la restitución del predio “El Recuerdo”, es el
identificado con radicado No. 47001-3121-002- 2015-00100-00, proceso dentro del cual, una vez consultado
en el portal de tierras, se evidencia en el folio 2.799 del expediente físico “ACTA DE NOTIFICACIÓN
PERSONAL”, aportada con la contestación.
13
De acuerdo con la contestación de tutela realizada por el juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado
en Restitución de Tierras de Santa Marta, en el curso de la inspección judicial llevada a cabo el 20 de febrero
de 2019 sobre el predio el “Recuerdo”, se había ordenado la caracterización del accionante, no obstante,
según el juzgado accionado esa caracterización se allegó por la URT hasta el 15 de febrero de 2023. Por esta
razón, en la sentencia del 12 de diciembre de 2022 se dio nuevamente esta orden.
14
Expediente digital T-9.524.049, archivo “D470013121002202200028000Sentencia2022121214542”.
6
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
del 26 de abril de 202415, definió la condición de segundo ocupante del señor
Daniel Montero Pacheco, adoptando medidas afirmativas en su favor
consistentes en la entrega de un predio equivalente al sustraído de su
patrimonio (a cargo del Fondo de la Unidad de Restitución de Tierras) y la
entrega de un proyecto productivo. Esta decisión se produjo en el interregno
en que se profirió el fallo del juez de tutela de primera instancia del 12 de
enero de 2024, y se dio cumplimiento al auto del 6 de diciembre de 2023
proferido por esta corporación.
Trámite procesal de la acción de tutela
16. Trámite inicial de la acción de tutela. La Sala Especializada en
Restitución de Tierras del Tribunal de Cartagena vinculó a Miguelina Bellido
Morales, María del Socorro Muñoz Machacón, Lina María Muñoz Machacón
y a la Unidad Administrativa Especial de Restitución de Tierras Despojadas -
Dirección Territorial Magdalena (URT) al trámite de tutela, mediante auto
admisorio del 8 de mayo de 202316. Dispuso que la Defensoría del Pueblo
debía brindar acompañamiento a Miguelina Bellido, María del Socorro Muñoz
y Lina María Muñoz. Asimismo, ordenó a la URT que notificara a los
“vinculados”17.
17. El 10 de mayo de 2023, esa sala especializada emitió un nuevo auto al
verificar que la URT no representó a Miguelina Bellido en el proceso de
restitución y que no había vinculado a todos los beneficiarios de la sentencia
del 12 de diciembre de 202218. En consecuencia, vinculó a la Comisión
Colombiana de Juristas (en adelante CCJ), que representó a la señora
Miguelina en el referido trámite, a Víctor Manuel Montenegro, a los herederos
indeterminados de Hermelinda Machacón de Muñoz (Q.E.P.D.) y a Manuel
Muñoz Yépez (Q.E.P.D.). Finalmente, dejó sin efectos la orden de
notificación dirigida a la URT y dispuso, en su lugar, que la Secretaría del
Tribunal notificara a la CCJ y a los beneficiarios de restitución.
18. El 18 de mayo de 2023, la Sala Especializada en Restitución de Tierras del
Tribunal Superior de Cartagena concedió el amparo y declaró la nulidad de la
sentencia de restitución19. La Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), en
representación de Miguelina Bellido y Víctor Montenegro20, impugnó la
decisión de primera instancia y, mediante auto del 2 de junio de 2023, la Sala
de Casación Civil y Agraria de la Corte Suprema de Justicia la rechazó por
considerar que la impugnante no acreditó su legitimación por activa21.
19. Solicitud de nulidad por indebida notificación del proceso de tutela. El 27
de junio de 2023, Miguelina Bellido solicitó a la Sala de Casación Civil y
15
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Auto ordena 26 abril [Link]”.
16
Expediente digital T-9.524.049, archivo “04Auto [Link]”.
17
Ib. Folio 2.
18
Expediente digital T-9.524.049, archivo “10Auto [Link]”.
19
Expediente digital T-9.524.049, archivo: “21Sentencia”.
20
Expediente digital T-9.524.049, archivos: “24COMISIÓN COLOMBIANA DE JURISTAS presenta
impugnación de fallo de tutela” y “0006Auto”.
21
Posteriormente, la CCJ presentó un recurso de súplica contra esta decisión que fue rechazado por
improcedente a través de Auto del 14 de junio de 2023.
7
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
Agraria de la Corte Suprema de Justicia que declarara la nulidad de todo lo
actuado desde la notificación del auto admisorio, por “falta de notificación”.
Explicó que nunca le fue comunicada la acción de amparo y que se enteró del
trámite por medio de la CCJ, a pesar de que Daniel Antonio Montero Pacheco
conocía su número de teléfono y residencia actual. Por lo tanto, alegó que no
se le permitió intervenir en un proceso en el que se discutió su derecho
fundamental a la restitución de tierras. Manifestó que todas las notificaciones
se realizaron a la CCJ y no a ella. Sin embargo, cuando le otorgó poder a la
CCJ para impugnar la sentencia de primera instancia que no le fue notificada,
la Corte Suprema de Justicia no lo reconoció22.
20. Trámite de selección. Mediante auto del 31 de agosto de 2023, la Sala de
Selección Número Ocho de la Corte Constitucional seleccionó para revisión el
expediente de la referencia. El 14 de septiembre de 2023, en cumplimiento de
las órdenes emitidas en el auto de selección, la Secretaría General de esta
corporación remitió el expediente al despacho del magistrado sustanciador.
21. Nulidad por omisión de la notificación del auto admisorio del proceso de
tutela y la indebida integración del contradictorio23. Con sustento en la
petición de Miguelina Bellido, la Sala Segunda de Revisión de la Corte
Constitucional declaró la nulidad de lo actuado mediante auto del 6 de
diciembre de 202324. La decisión se sustentó en la necesidad de materializar el
debido proceso, luego de constatar que los beneficiarios de la sentencia de
restitución del 12 de diciembre de 2022 no fueron notificados del trámite de
tutela. Por otro lado, ordenó que luego de que se tramitara nuevamente en
única o segunda instancia la acción de tutela, se remitiera el expediente de la
referencia directamente al despacho sustanciador para lo de su competencia.
22. En auto del 11 de diciembre de 202325, la Sala Especializada en
Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Cartagena mediante auto,
ordenó obedecer y cumplir lo dispuesto en el auto del 6 de diciembre de 2023
de la Corte Constitucional y decidió vincular al señor Víctor Manuel
Montenegro, en su calidad de solicitante en el proceso de restitución de tierras.
Finalmente, trasladó la demanda de tutela a Miguelina Bellido, María Del
Socorro Muñoz, Lina María Muñoz, Víctor Montenegro y los herederos
indeterminados de Hermelinda Machacón de Muñoz y Manuel Muñoz Yépez,
así como a la Comisión Colombiana de Juristas.
Decisiones judiciales objeto de revisión
23. Fallo de primera instancia26. El 12 de enero de 2024, la Sala
Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Cartagena
22
El 28 de junio de 2023, la referida Sala de la Corte Suprema de Justicia contestó que remitiría esta solicitud
a la Corte Constitucional, debido a que el expediente de tutela había sido enviado ya a este tribunal.
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”.
23
Expediente digital T-9.524.049, archivo “T-9524049_Auto_de_Nulidad_06-[Link]”.
24
Declaró la nulidad de lo actuado a partir del auto admisorio del 8 de mayo de 2023. Ib.
25
Expediente digital T-9.524.049, archivo “35AutoOBEDECER y CUMPLIR lo dispuesto por la Corte
Constitucional en auto del 6 de diciembre de [Link]”.
26
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”.
8
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
concedió el amparo y dejó sin efectos únicamente las órdenes de la sentencia
de restitución relacionadas con el predio “El Recuerdo”. En primer lugar,
consideró que la acción de tutela cumple con los requisitos generales y
especiales cuando son dirigidas contra actuaciones y/o providencias judiciales,
de conformidad con la jurisprudencia constitucional. Posteriormente, en el
caso concreto concluyó que al accionante se le notificó del proceso de
restitución de tierras con radicado 13001222100020231003800, mediante acta
de notificación personal del 11 de febrero de 201927. No obstante, estimó que
el juzgado accionado dictó sentencia sin garantizar que Daniel Antonio
Montero Pacheco contara con una defensa técnica. En consecuencia, dispuso
que la autoridad judicial demandada concediera al accionante la posibilidad de
ejercer oposición dentro del proceso de restitución mediante un apoderado.
Ordenó que, de no presentar oposición, el juzgado dictara sentencia que tenga
en cuenta la prueba de caracterización socioeconómica del accionante y en la
que se pronuncie de fondo sobre todas las aristas respecto del predio “El
Recuerdo” y las personas con interés sobre el mismo. A continuación, se
transcriben los ordinales primero y segundo del fallo de primera instancia para
mayor comprensión de lo decidido:
“PRIMERO: Tutelar los derechos fundamentales al debido proceso, a la
defensa y al acceso a la justicia del señor DANIEL ANTONIO MONTERO
PACHECO. En consecuencia, se DEJA SIN EFECTO la sentencia de fecha 12
de diciembre de 2022, dictada por el JUZGADO SEGUNDO CIVIL DEL
CIRCUITO ESPECIALIZADO EN RESTITUCIÓN DE TIERRAS DE
SANTA MARTA al interior del proceso de restitución de tierras con radicado
No. 470013121002-2022-00028, solo en lo tocante al predio “El RECUERDO”,
manteniendo incólume las demás decisiones que no se refieran a este predio o a
las personas con interés sobre dicho inmueble.
SEGUNDO: En su lugar se ORDENA al JUZGADO SEGUNDO CIVIL DEL
CIRCUITO ESPECIALIZADO EN RESTITUCIÓN DE TIERRAS DE
SANTA MARTA, otorgarle los términos de ley al señor DANIEL MONTERO
PACHECO para que se pronuncie sobre las pretensiones de la demanda y
ejerza su defensa técnica como mejor lo consideren él y su apoderado judicial
designado.
Debiendo previamente en un término no mayor a cinco (5) días desde la
notificación de la presente providencia contactarse con el accionante a fin de
que se constate si desea que el citado profesional del derecho siga
representándolo en el proceso aludido. En caso positivo el juzgado correrá
traslado de inmediato al apoderado designado a su correo electrónico,
advirtiéndole de los deberes que tiene de asumir una adecuada representación
judicial. Sin embargo, si el actor no está interesado en que el citado apoderado
siga representando sus intereses el Juzgado accionado deberá garantizar que
sea asistido por un defensor público a quien se informará vía correo electrónico
el término concedido a fin de que ejerza la defensa del señor DANIEL
MONTERO PACHECO.
27
Se le notificó personalmente de la admisión de la demanda de restitución de tierras el 20 de abril de 2016.
“[…] se le corrió traslado haciéndole entrega de la documentación pertinente en medio magnético que
contiene la demanda y sus anexos, correspondiente a la solicitud de restitución y formalización de tierras
adelantada por la señora Miguelina Bellido Morales, manifestándoles que, conforme lo dispone el artículo 88
de la Ley 1448 de 2011, tiene 15 días para que de considerarlo presente escrito de oposición”. El acta fue
firmada por el secretario del juzgado accionado y por el accionante. Ib. Folio 17.
9
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
De no presentarse oposición por parte de aquel, el juzgado accionado vencido
el término de traslado otorgado al accionante deberá proferir sentencia en un
plazo máximo de un mes, la cual deberá tener en cuenta la prueba de
caracterización socioeconómica del accionante y en la que se pronuncie de
fondo sobre todas las aristas respecto del predio “EL RECUERDO” y las
personas con interés sobre el mismo. Caso contrario, de presentarse oposición,
surtido los trámites correspondientes, el expediente deberá remitirse a este
Tribunal sin mayor dilación conforme ordena la ley 1448 de 2011, sin que sea
óbice la decisión emitida en Sala Unitaria que dispuso inicialmente la ruptura
ya que esta se basó en el hecho de no haberse admitido oposición por el juez”28.
24. Impugnación29. El 17 de enero de 2024, la CCJ impugnó esta decisión al
estar en desacuerdo con la nulidad parcial de la sentencia de restitución.
Primero, argumentó que el accionante hace referencia a un auto interlocutorio
sobre un predio denominado “Filadelfia” y no sobre el predio “El Recuerdo”,
sobre el cual aquel tiene interés. Segundo, manifestó que el accionante no
compareció al proceso, a pesar de haber sido notificado, y que debió presentar
oposición de conformidad con los artículos 78 y 88 de la Ley 1448 de 2011 y
la Sentencia C-330 de 2016. Tercero, estimó que la defensa técnica la debe
garantizar la Defensoría del Pueblo y no el juzgado accionado, de
conformidad con el artículo 43 de la precitada ley. Cuarto, señaló que la
caracterización fue ordenada a la URT mediante auto del 20 de febrero de
2019 y no solamente en la sentencia del 12 de diciembre de 2022, no obstante
el informe solo fue entregado por la entidad hasta el 15 de febrero de 2023.
25. Fallo de segunda instancia30. El 14 de febrero de 2024, la Sala de
Casación Civil, Agraria y Rural de la Corte Suprema de Justicia revocó el
fallo de primera instancia y negó el amparo. Según esta decisión, el accionante
fue debidamente notificado del proceso de restitución. En todo caso, señaló
que no advertía la urgencia del amparo porque no se ordenó la entrega del
predio “El Recuerdo” y porque el juzgado accionado dictó órdenes en la
sentencia del 12 de diciembre de 2022 tendientes a estudiar la procedencia de
medidas para proteger al actor como segundo ocupante.
Actuaciones en sede de revisión
26. Decreto oficioso de pruebas31. El 22 de abril de 202432, el magistrado
sustanciador (i) decretó la práctica de declaración de parte del accionante y
consulta de la información del mismo en las bases de datos públicas del
SISBEN, ADRES y RUAF, y para ello delegó a una magistrada auxiliar para
la práctica de estas diligencias; (ii) ofició al juzgado accionado33 y a la Unidad
28
Ib. Folios 25 y 26.
29
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Impugnació[Link]”.
30
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”.
31
Expediente digital T-9.524.5049, archivo “T-9.524.049-Auto de pruebas”.
32
La Secretaría General de esta Corporación comunicó el auto del 22 de abril de 2024, mediante los oficios
No. OPT-A--2024, OPT-A--2024, OPT-A--2024 y OPT-A--2024. Expediente digital T-9.524.049.
33
En dicha providencia se solicitó al juzgado accionado remitir copia del expediente completo del proceso de
restitución de tierras desarrollado en relación con el predio “El Recuerdo”. Se le solicitó informar sobre las
acciones que adelantó para garantizar el debido proceso del señor Daniel Antonio Montero Pacheco
posteriores al 11 de febrero de 2019. Informar sobre el resultado de caracterización social ordenado por ese
despacho a la URT y el estudio de posibles medidas para la protección del accionante en el proceso. Se le
10
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
de Restitución de Tierras34, con el fin de recaudar los elementos probatorios
necesarios para proferir una decisión.
27. Declaración de parte de Daniel Antonio Montero Pacheco. El día 8 de
mayo de 2024, por medio de la plataforma digital Microsoft Teams35, el
accionante rindió declaración y en la diligencia se le formularon preguntas en
relación con su situación socioeconómica, su estado de salud, su núcleo
familiar y su relación con el predio “El Recuerdo”. También se le interrogó
sobre su conocimiento de algunas decisiones proferidas por el juzgado
accionado en el proceso de restitución de tierras en referencia.
28. Daniel Antonio Montero Pacheco manifestó que tiene 80 años, vive en la
parcela “El Recuerdo” en la vereda Macaraquilla, corregimiento El Porvenir
en el municipio de Aracataca36. Informó que solo cursó hasta el grado kínder
en la escuela, y que su única actividad económica es la agricultura de maíz,
yuca, fríjoles, ñame y patilla. Por otro lado, sobre su estado de salud informó
que está “sufriendo de la columna y de una pierna […] y que sobre eso lo han
diagnosticado varias veces”. Manifestó que vive con dos hijos de 25 y 33 años,
dedicados a “la siembra y al manejo de máquinas”, pero sin trabajo estable.
29. También señaló que tiene 8 hijos, y que “[…] cuando la cosa está mala
aportan algo, porque no hay más nada. Ellos aportan cuando tienen la facilidad,
depende de la situación que tengan, porque ellos también están fregados […]”.
Por lo anterior, informó que no cuenta con ingresos mensuales fijos porque no
tiene trabajo estable y que no hay siembra por el momento por la falta de
lluvia. No obstante, precisó que recibe un subsidio de tercera edad equivalente
a $80.000 pesos mensuales. También manifestó que no tiene ninguna
propiedad, que solo cuenta con lo que tiene en su parcela. Sobre sus gastos
mensuales informó que en alimentación, aproximadamente, el núcleo familiar
gasta $800.000 pesos, sin contar servicios públicos, transporte o medicinas. En
relación con el predio “El Recuerdo” manifestó que lo ha habitado durante 20
años y que no ha salido de allí. Por otro lado, se le preguntó si tuvo
conocimiento sobre las sentencias de tutela proferidas (i) el 18 de mayo de
2023, la cual fue anulada, y (ii) la del 12 de enero del 2024, proferidas por la
Sala Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de
Cartagena. Respecto a la anterior pregunta, el accionante respondió que no
tiene conocimiento de esas decisiones. Finalmente, el señor Montero Pacheco
manifestó y reiteró que él no quisiera salir del predio; señaló que “yo lo que
quiero es mi tierra” y que por su avanzada edad le resulta difícil mudarse a
otra parte.
solicitó indicar si se han presentado obstáculos que hayan afectado el estudio y la materialización de medidas
previstas para segundos ocupantes en favor del accionante.
34
Se le solicitó a la URT sobre los resultados del estudio de caracterización al actor ordenado por el juzgado
accionado en el proceso de referencia. También se le solicitó informar sobre la procedencia de medidas
previstas para segundos ocupantes en favor del accionante de la tutela.
35
Expediente digital T-9.524.049, archivo “T-9.524.049-Auto que cita a declaratoria de [Link]”.
36
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Declaración de parte T-9.524.049 Accionante Daniel Antonio
Montero Pacheco – 8 de mayo de 2024 10 AM-20240508_101328-Grabación de la reunión.mp4”.
11
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
30. Consulta de información del accionante en bases de datos públicas37. El
despacho consultó en las bases de datos del SISBEN, ADRES y RUAF. De
esta búsqueda se encontró que (i) Daniel Antonio Montero Pacheco está
clasificado en el grupo SISBÉN 4 Pobreza Moderada; (ii) se encuentra
afiliado a la Nueva EPS S.A. en régimen subsidiado, estado activo, con fecha
de afiliación desde el 1 de enero de 2016; (iii) no se encuentra afiliado a
ninguna administradora de fondos de pensiones y de cesantías, administradora
de riesgos laborales ni caja de compensación familiar. No obstante, se
encontró que ha sido beneficiario del programa “Adulto mayor - Fondo de
Solidaridad Pensional – Subcuenta de Subsistencia PPSAM” del Fondo de
Solidaridad Pensional desde el 1 de enero de 2011 hasta el 1 de abril de 2017.
31. Las respuestas al auto de pruebas del 22 de abril de 2024 se sintetizan en
la siguiente tabla:
Tabla 1. Respuestas al auto del 22 de abril de 2024
Remitente Respuesta
Juzgado Segundo El 29 de abril de 2024, el juzgado accionado allegó link de acceso
Civil del Circuito al expediente con radicado No. 2022.00028.00. Informó que al
Especializado en momento de realizar la notificación personal al señor Montero
Restitución de Pacheco, el 11 de abril de 2019, le puso de presente en ese acto de
Tierras de Santa enteramiento que, de conformidad con el artículo 88 de la Ley
Marta38 1448 de 2011, contaba con un término de 15 días para, si era su
deseo, presentar escrito de oposición frete a la pretensión de
restitución impetrada por parte de la señora Miguelino Bellido.
Asimismo, se le surtió el traslado de rigor, entregándole copia de
la demanda y de sus respectivos anexos. Manifestó que no se le
designó representante judicial toda vez que el mismo no figura
como titular de derecho real principal sobre el inmueble
pretendido, de conformidad con el artículo 87 de la Ley 1448 de
2011. Como consecuencia de lo anterior, el despacho accionado
informó que el actor no contestó la demanda, razón por la cual se
dictó la sentencia de fecha del 12 de diciembre de 2022, en la cual,
entre otras determinaciones, se ordenó la caracterización
socioeconómica del accionante por parte de la URT, a efectos de
determinar su dependencia económica del predio, en aras de
considerarlo como segundo ocupante. Con posterioridad a ello, el
15 de febrero de 2023, se allegó por parte de la Unidad de
Restitución de Tierras la caracterización de Daniel Montero
Pacheco.
No obstante, indicó que el fallo de primera instancia de tutela dejó
sin efectos la referida sentencia y dispuso nuevamente la
realización del acto de notificación personal del demandante,
puntualizando que este debía indicar si deseaba ser representado
en el proceso por un defensor privado o si por el contrario lo sería
a través de la defensoría pública. Manifestó que mediante autos del
24 de mayo, 31 de agosto y 14 de diciembre de 2023 requirió al
accionante, pero no obtuvo respuesta. Solamente hasta el 26 de
37
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Constancia 22 de abril 2024 consulta base de datos T-
[Link]”.
38
Expediente digital T-9.524.049, archivo Word “CONTESTACIÓN DE TUTELA DANIEL MONTERO
ANTE H CORTE CONSTITUCIONAL”.
12
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
enero de 2024, Daniel Antonio Montero Pacheco compareció al
juzgado y fue allí donde se le notificó personalmente del proceso y
se le informó sobre los términos del artículo 88 de la Ley 1448 de
2011. En esa oportunidad, el actor manifestó que sería
representado en el proceso por un apoderado privado. El 15 de
febrero de 2024, el apoderado designado presentó escrito de
oposición a las pretensiones de la demanda. En ese orden de ideas,
correspondía remitir por competencia al superior funcional el
proceso de conformidad con el artículo 79 de la precitada ley, no
obstante, la sentencia de segunda instancia de tutela revocó el fallo
de primera instancia. Por tal situación, el juzgado accionado
asumió el conocimiento del proceso y en auto del 26 de abril de
2024 hogaño reconoció la calidad de segundo ocupante de Daniel
Antonio Montero Pacheco, disponiendo de medidas afirmativas en
su favor (entrega de predio por equivalencia y proyecto
productivo).
Sobre la caracterización socioeconómica de Montero Pacheco,
informó que la URT remitió informe el 15 de febrero de 2023, con
el cual ese despacho se basó para proferir el auto del 26 de abril de
2024. Determinó con base en ese estudio, que Daniel Antonio
Montero Pacheco es víctima del conflicto armado por
desplazamiento forzado, con barreras en la cantidad y calidad en el
acceso de alimentos, lo cual genera una dependencia básica del
predio denominado “El Recuerdo”, y con grado de vulnerabilidad
ante el retiro de su único patrimonio. Por lo tanto, concluye que la
sentencia del 12 de diciembre de 2022 afecta el hogar del
accionante de manera rotunda y definitiva y en ese sentido decide
otorgar medidas afirmativas consistentes en (i) el otorgamiento de
un inmueble de las mismas características de aquel que le fue
restado de su patrimonio, por la política pública establecida en la
Ley 1448 de 2011; (ii) proceder con la implementación de un
proyecto productivo, lo anterior en cabeza del Fondo de la Unidad
Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras
Despojadas.
Finalmente, manifestó que ha existido una dificultad sui generis en
este caso que ha producido inseguridad jurídica en el mismo, con
la revocatoria de las decisiones judiciales de ese despacho vía
acción de tutela, lo cual ha truncado decantar una postura en la
determinación del asunto, generando que no se haya podido definir
de manera más oportuna la condición de segundo ocupante del
accionante, solamente hasta el auto del 26 de abril de 2024.
Unidad de El 30 de abril de 2024, Rangel Giovani Yule Zape, Director
Restitución de General de la URT respondió informando que en auto del 20 de
Tierras39 febrero de 2019 el juzgado accionado ordenó a esa entidad que
realizara la caracterización social de los terceros encontrados en la
inspección judicial. De conformidad con esa orden, el área social
de la Dirección Territorial Magdalena de la entidad elaboró
informe técnico de caracterización socioeconómica de Daniel
Antonio Montero Pacheco y lo remitió al juzgado el 18 de
diciembre de 2019. También precisó que en la sentencia del 12 de
diciembre de 2022, el juzgado demandado ordenó a la entidad
realizar otra vez caracterización socioeconómica del accionante.
Expediente digital T-9.524.049, archivo “T-9-524.049 - RESPUESTA A REQUERIMIENTO EN SEDE
39
DE REVISIÓ[Link]”.
13
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
En consecuencia, la Dirección Territorial Magdalena elaboró
nuevamente informe técnico de caracterización socioeconómica
del accionante y lo remitió al juzgado el 15 de febrero de 2023.
Por otro lado sostuvo que, de conformidad con el auto del 26 de
abril de 2024, que reconoció la calidad de segundo ocupante a
Daniel Montero Pacheco, desde el Grupo Fondo de Restitución de
Tierras y Territorios de la entidad se dio inicio a las labores
administrativas encaminadas al cumplimiento de lo ordenado por
el despacho accionado: otorgar un bien inmueble de similares
condiciones al denominado “El Recuerdo”. Para tal efecto,
informó que se están realizando labores de contacto con el señor
Montero Pacheco con la finalidad de “coordinar la socialización de
la orden de atención a su cargo y así avanzar con las demás etapas
procesales que permitan materializar el cumplimiento de la orden
judicial de la que es beneficiario”.
32. Respuesta de las partes y vinculados al traslado de pruebas. El 22 de
mayo de 2024, la Secretaría General de la Corte Constitucional realizó el
traslado probatorio de la información recolectada por medio del auto de
pruebas del 22 de abril de 2024. Vencido el término de dos días hábiles
dispuesto para que las partes y vinculados se pronunciaran al respecto, la
Comisión Colombiana de Juristas40 en representación de Miguelina Bellido
Morales, respondió al traslado de pruebas, lo siguiente: en primera medida,
expuso que Daniel Antonio Montero Pacheco fue notificado personalmente
del proceso de restitución de tierras de referencia y que de conformidad con el
artículo 78 de la Ley 1448 de 2011 tenía la carga de la prueba para demostrar
la buena fe exenta de culpa en caso de oposición. Por otro lado, sobre la
procedibilidad de la acción de tutela sostuvo que no comparte la decisión del
juzgado de primera instancia en considerar superado el requisito de
subsidiariedad, porque las razones que aportó ese despacho judicial carecen de
sustento jurídico para permitir la flexibilización de ese requisito, además no
tuvo en cuenta que “contra la decisión de restitución de tierras existía un
amplio abanico de etapas procesales relevantes pendientes de agotar”. Sobre
ello precisó que los artículos 91 y 102 de la Ley 1448 de 2011 consagran la
posibilidad de que el juez pueda emitir nuevas órdenes encaminadas a
garantizar la restitución y su estabilización, más allá de la ejecución de su
propia sentencia. Además, el legislador otorgó a los jueces de tierras estas
facultades ulteriores al fallo de restitución para que puedan disponer los
remedios jurídicos que aseguren el proceso de restitución. Por otro lado, no
comparte que se haya configurado un defecto fáctico, dado que el juez
accionado contaba con todos los elementos probatorios requeridos para decidir
la procedencia de la protección al derecho a la restitución de tierras de
Miguelina Bellido. Por lo tanto, solicita confirmar la sentencia de segunda
instancia de tutela y que la Corte Constitucional aclare el papel que deben
adoptar los jueces de restitución de tierras frente a la presencia de segundos
ocupantes que no comparecen al proceso41.
40
El 23 de mayo de 2024, la Comisión Colombiana de Juristas remitió respuesta al traslado al auto de pruebas.
Expediente digital T-9-524.049, archivo “Intervención ciudadana expediente [Link]”.
41
Para tal efecto, se pide establecer si se debe supeditar la expedición de la sentencia que reconoce el derecho
a la restitución de tierras, a la entrega del informe de caracterización de terceros elaborado de acuerdo a los
14
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
II. CONSIDERACIONES
Competencia
33. La Sala Segunda de Revisión de la Corte Constitucional es competente
para revisar las sentencias de primera y segunda instancia proferidas en el
proceso de la referencia, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 86 y
241.9 de la Constitución y 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991.
Análisis de los requisitos de procedibilidad de la acción de tutela42
34. La jurisprudencia constitucional ha señalado que el amparo de los
derechos fundamentales en el marco de la acción de tutela contra decisiones
judiciales deberá otorgarse si se satisfacen dos condiciones, cada una de ellas
necesarias y en su conjunto suficientes: (i) que se cumplan los requisitos
generales de procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales
y (ii) que en la sentencia cuestionada se materialice una violación de los
derechos fundamentales de los accionantes, mediante la configuración de
alguno de los defectos reconocidos por la jurisprudencia constitucional.
35. De acuerdo con la línea jurisprudencial uniforme y actual de esta
corporación desde la Sentencia C-590 de 200543, los siguientes son los
requisitos generales que deben cumplirse, en su totalidad, para que proceda de
forma excepcional la acción de tutela contra providencias judiciales: (i)
legitimación en la causa; (ii) que la cuestión que se discuta tenga relevancia
constitucional, esto es, que se oriente a la protección de derechos
fundamentales, “involucre garantías superiores y no sea de competencia
exclusiva del juez ordinario”44; (iii) que se cumpla con el presupuesto de
subsidiariedad, es decir, que se hayan agotado todos los medios de defensa
judicial al alcance del afectado, salvo que se trate de evitar un perjuicio
irremediable; (iv) que se cumpla el requisito de inmediatez, es decir, que la
tutela se interponga en un término razonable y proporcionado a partir del
hecho que originó la vulneración; (v) cuando se trate de una irregularidad
procesal, debe quedar claro que la misma tenga un efecto decisivo en la
providencia que se impugna y que afecte los derechos fundamentales de la
parte actora; (vi) que el accionante identifique de manera razonable los
hechos que generaron la afectación y los derechos vulnerados; y (vii) que no
se cuestione una sentencia de tutela ni una de control abstracto de
constitucionalidad.
parámetros de la Sentencia C-330 de 2016, por parte de la Unidad de Restitución de Tierras, o si por el
contrario en el marco de las facultades otorgadas en el artículo 102 de la Ley 1448 de 2011 en aras de no
dilatar el reconocimiento al derecho a la restitución de tierras de víctimas de despojo y/o abandono forzado, se
encuentra habilitado para emitir órdenes tendientes al reconocimiento y protección de los segundos ocupantes
con posterioridad a la sentencia de restitución. Ib.
42
Reiteración de la Sentencia T-310 de 2023.
43
M.P. Jaime Córdoba Triviño. Reiterada por las sentencias SU-128 de 2021, M.P Cristina Pardo Schlesinger;
SU-215 de 2022, Natalia Ángel Cabo; SU-022 de 2023, M.P. Paola Andrea Meneses Mosquera.
44
Corte Constitucional. Sentencia SU-138 de 2021, M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
15
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
Legitimación en la causa
36. La legitimación se refiere, en esencia, al interés que ostentan quienes
intervienen en el trámite constitucional, bien porque son titulares de los
derechos cuyo restablecimiento se discute (activa) o porque tienen la
capacidad legal de responder por la vulneración o amenaza alegada (pasiva).
37. Legitimación en la causa por activa. El artículo 86 de la Constitución
Política establece la facultad que tiene toda persona para interponer la tutela
por sí misma o por quien actúe a su nombre, con el fin de reclamar ante los
jueces la protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales,
cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados. Según esta norma
constitucional, es el titular de los derechos fundamentales cuya protección o
restablecimiento se persigue, quien está legitimado para interponer la solicitud
de amparo.
38. La legitimación para interponer la acción de tutela está regulada por el
artículo 1045 del Decreto 2591 de 1991. Esta norma dispone que la tutela
puede presentarse: (i) directamente por el afectado, (ii) a través de su
representante legal, (iii) por medio de apoderado judicial o (iv) agente
oficioso46. El inciso final de este artículo también faculta al Defensor del
Pueblo y a los personeros municipales para ejercer la tutela directamente.
39. El accionante está legitimado en la causa por activa. En el presente caso, la
Sala constata que Daniel Antonio Montero Pacheco está legitimado en la causa
por activa para interponer la acción de tutela. Esto porque es el poseedor y alega
ser segundo ocupante del predio “El Recuerdo”, bien inmueble objeto del
proceso de restitución de tierras. Respecto de este, el 12 de diciembre de 2022 se
profirieron órdenes relacionadas con ese predio, en la decisión de única instancia
proferida por el juzgado accionado. Puntualmente, ese juzgado ordenó que a
los reclamantes del predio “El Recuerdo”, Miguelina Bellido Morales y Víctor
Manuel Montenegro se les compensara con un inmueble equivalente y que el
citado predio se traspasara al Fondo de la URT. El demandante alega no
haber tenido conocimiento de ese proceso y solicita que se suspenda el
procedimiento de desalojo, ordenado en auto del 16 de marzo de 2023 que
profirió el despacho accionado en relación con el proceso de restitución de
tierras y la decisión judicial referida, para así comparecer y ejercer su derecho
de defensa. Por esa situación, el accionante considera vulnerados sus derechos
fundamentales al debido proceso, la dignidad humana, la vida y la vivienda.
40. Legitimación en la causa por pasiva. En cuanto a la legitimación en la
causa por pasiva en la acción de tutela, la jurisprudencia constitucional ha
establecido que se refiere a la aptitud legal de la entidad o de los particulares
45
Artículo 10 «La acción de tutela podrá ser ejercida, en todo momento y lugar, por cualquier persona
vulnerada o amenazada en uno de sus derechos fundamentales, quien actuará por sí misma o a través de
representante. Los poderes se presumirán auténticos. También se pueden agenciar derechos ajenos cuando el
titular de los mismos no esté en condiciones de promover su propia defensa. Cuando tal circunstancia ocurra,
deberá manifestarse en la solicitud. También podrá ejercerla el defensor del pueblo y los personeros
municipales».
46
Sentencia T-531 de 2002, M.P. Eduardo Montealegre Lynett.
16
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
contra quienes se dirige, para ser los llamados a responder por la vulneración
o amenaza de los derechos fundamentales, en caso de que la transgresión
resulte probada47. De acuerdo con el artículo 86 superior, la legitimación por
pasiva exige acreditar dos requisitos: (i) que la acción se dirige contra
autoridades o particulares que presten un servicio público o cuya conducta
afecte grave y directamente el interés colectivo o respecto de los cuales el
solicitante se halle en estado de subordinación o indefensión y (ii) que la
conducta que genera la vulneración o amenaza del derecho se pueda vincular,
directa o indirectamente, con su acción u omisión.
41. El juzgado accionado está legitimado en la causa por pasiva. Como se
señaló en líneas anteriores, la presente acción se formuló en contra del
Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras
de Santa Marta porque es el despacho judicial responsable del trámite del
proceso de restitución de tierras en el que es objeto de restitución el predio
“El Recuerdo” y en relación con el cual se profirió sentencia de única
instancia el 12 de diciembre de 2022. Sobre este proceso es que el accionante
alega una falta de notificación y solicita la suspensión de la entrega del
predio dispuesta en el auto del 16 de marzo de 2023. Por lo tanto, se
encuentra satisfecho el requisito de legitimación en la causa por pasiva del
despacho accionado, pues se observa que ese juzgado profirió la sentencia de
única instancia, los autos de trámite e interlocutorios en el proceso en el que
Daniel Antonio Montero Pacheco alega la vulneración de sus derechos
fundamentales.
42. Sobre la legitimación en la causa por pasiva de la Unidad de Restitución
de Tierras. Esta Sala considera que la Unidad Administrativa Especial de
Gestión de Restitución de Tierras Despojadas como entidad responsable de la
política de restitución de tierras48 y en el proceso judicial objeto de reproche,
está legitimada en la causa, ya que esta entidad tiene asignadas funciones y
obligaciones para la materialización del acceso a la tierra por parte de las
víctimas. Por lo tanto, sus actuaciones se encuentran articuladas y reflejadas
47
Ver sentencias T-1015 de 2006, M.P. Álvaro Tafur Galvis; T-780 de 2011, M.P. Jorge Ignacio Pretelt
Chaljub; y T- 262 de 2022, M.P. José Fernando Reyes Cuartas.
48
Artículos 104 y 105 de la Ley 1448 de 2011: “La Unidad Administrativa Especial de Gestión de
Restitución de Tierras Despojadas tendrá como objetivo fundamental servir de órgano administrativo del
Gobierno Nacional para la restitución de tierras de los despojados a que se refiere la presente ley”. Sus
funciones son: “1. Diseñar, administrar y conservar el Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas
Forzosamente de conformidad con esta ley y el reglamento. 2. Incluir en el registro las tierras despojadas y
abandonadas forzosamente, de oficio o a solicitud de parte y certificar su inscripción en el registro. 3. Acopiar
las pruebas de despojos y abandonos forzados sobre los predios para presentarlas en los procesos de
restitución a que se refiere el presente capítulo. 4. Identificar física y jurídicamente, los predios que no
cuenten con información catastral o registral y ordenar a la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos la
consecuente apertura de folio de matrícula a nombre de la Nación y que se les asigne un número de matrícula
inmobiliaria. 5. Tramitar ante las autoridades competentes los procesos de restitución de predios de los
despojados o de formalización de predios abandonados en nombre de los titulares de la acción, en los casos
previstos en esta ley. 6. Pagar en nombre del Estado las sumas ordenadas en las sentencias de los procesos de
restitución a favor de los terceros de buena fe exenta de culpa. 7. Pagar a los despojados y desplazados las
compensaciones a que haya lugar cuando, en casos particulares, no sea posible restituirles los predios, de
conformidad con el reglamento que expida el Gobierno Nacional. 8. Formular y ejecutar programas de alivios
de pasivos asociados a los predios restituidos y formalizados. 9. Crear y administrar programas de subsidios a
favor de los restituidos o de quienes se les formalicen los predios de conformidad con este capítulo, para la
cancelación de los impuestos territoriales y nacionales relacionados directamente con los predios restituidos y
el alivio de créditos asociados al predio restituido o formalizado. 10. Las demás funciones afines con sus
objetivos y funciones que le señale la ley”.
17
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
en el proceso de restitución de tierras y en los fallos judiciales de esa justicia
transicional. La Ley 1448 de 2011 estableció las funciones de la URT, entre
las cuales se destacan diseñar, administrar y conservar el registro de tierras
despojadas y abandonadas forzosamente; acopiar las pruebas de despojos y
abandonos forzados sobre los predios para presentarlos en los procesos de
restitución de tierras; identificar física y jurídicamente los predios que no
cuenten con registro catastral o registral y ordenar a la Oficina de Registro de
Instrumentos Públicos la consecuente apertura de folio de matrícula a
nombre de la Nación y que se le asigne un número de matrícula inmobiliaria;
tramitar ante las autoridades competentes los procesos de restitución de
predios de los
despojados o de formalización de predios abandonados en nombre de los
titulares de la acción, en los casos previstos en esta ley; pagar en nombre del
Estado las sumas ordenadas en las sentencias de los procesos de restitución a
favor de los terceros de buena fe exenta de culpa; pagar a los despojados y
desplazados las compensaciones a que haya lugar cuando, en casos
particulares, no sea posible restituirles los predios, de conformidad con el
reglamento que expida el Gobierno Nacional.
43. Para el caso particular, se observa que en la decisión atacada del 12 de
diciembre de 2022, el juzgado accionado ordenó a la URT compensar con un
inmueble equivalente a los reclamantes del predio “El Recuerdo”, realizar el
traslado de ese predio al fondo de la entidad, caracterizar
socioeconómicamente a Daniel Antonio Montero Pacheco con el fin de
determinar la dependencia económica de este con el predio, entre otras
disposiciones. Por las razones expuestas, a partir de las funciones a cargo de
la URT en el proceso de restitución de tierras y en atención a los hechos del
caso concreto, esta Sala considera que esa entidad está legitimada en la causa
por pasiva, como tercero con interés directo en el proceso.
44. Sobre la legitimación en la causa de los vinculados particulares. En
primera instancia fueron vinculados los reclamantes en el proceso de
restitución de tierras 470013121002-2022-00028-00: Miguelina Bellido
Morales, la Comisión Colombiana de Juristas, Víctor Mallarino María del
Socorro Muñoz Machacón, Lina María Muñoz Machacón. Sobre estos
particulares la Sala observa que están legitimados en la causa por pasiva,
puesto que son terceros que tienen interés directo en la decisión de la acción
de tutela. Lo anterior, porque son los reclamantes en el proceso de restitución
de tierras y a los cuales el juzgado accionado protegió con la decisión de
única instancia del 12 de diciembre de 2022, censurada por el accionante.
Relevancia constitucional
45. El requisito de relevancia constitucional, de elaboración jurisprudencial,
se sustenta en los artículos 86 de la Constitución y 5º del Decreto 2591 de
1991, que delimitan el objeto de la acción de tutela en torno a la protección de
los derechos fundamentales. La jurisprudencia de este tribunal ha señalado
que esta exigencia persigue tres finalidades: (i) preservar la competencia y la
independencia de los jueces de las jurisdicciones diferentes a la constitucional,
18
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
con el propósito de evitar que la tutela se utilice para discutir asuntos de mera
legalidad; (ii) restringir el ejercicio de la acción a cuestiones de relevancia
constitucional que afecten los derechos fundamentales; e (iii) impedir que esta
se convierta en un recurso o instancia adicional para controvertir las
decisiones de los jueces o para reabrir debates jurídicos zanjados49.
46. El análisis de la relevancia constitucional debe tener en cuenta los
criterios reconocidos por esta corporación para determinar si este requisito se
cumple. Al respecto, la Sala Plena de la Corte Constitucional, en Sentencia
SU-215 de 202250, precisó que la relevancia se refiere a que: “[(i)] el asunto
tenga la entidad para interpretar, aplicar, desarrollar la Constitución Política o
determinar el alcance de un derecho fundamental; (ii) que la controversia no
se limite a una discusión meramente legal o de contenido estrictamente
económico con connotaciones particulares o privadas; y, (iii) que se justifique
razonablemente una afectación desproporcionada a derechos fundamentales”.
47. En el caso sub examine, la Sala constata que se acreditan los elementos
señalados por la jurisprudencia para que se entienda satisfecho este requisito.
En cuanto al primer elemento, la controversia claramente tiene la entidad para
interpretar, aplicar y desarrollar la Carta Política, pues el accionante cuestiona
que no tenía conocimiento del proceso de restitución de tierras y que pretende
que se suspenda una diligencia de entrega de un predio para así poder
comparecer y ejercer su derecho de defensa, lo que se identifica
preliminarmente como una posible vulneración a los derechos fundamentales
al debido proceso y al acceso a la administración de justicia, consagrados en
los artículos 29 y 229 de la Constitución. En igual medida, el accionante alega
vulnerados sus derechos fundamentales a la vida, vivienda y dignidad humana,
lo cual es un asunto de clara relevancia constitucional, que amerita ser
estudiado por esta Sala de Revisión para precisar el alcance de los mismos en
el caso sub examine.
48. En relación con el segundo elemento, la controversia trasciende
claramente un asunto legal o meramente económico y por tanto estrictamente
acotado a la jurisdicción ordinaria, ya que se debate la vulneración de la
garantía procesal del ejercicio de la defensa, contradicción y defensa técnica,
dentro del proceso de restitución de tierras por parte de un alegado segundo
ocupante del predio. El accionante no ataca la decisión judicial o sus órdenes
respecto a si debe reconocerse o no el derecho de restitución a los reclamantes;
se limita a que no tenía conocimiento del proceso y que desea ejercer su
derecho de defensa. En ese sentido, la tutela no se basa en una disidencia o
inconformidad en contra de la decisión del juez de restitución de tierras en
cuanto a su decisión de fondo o criterio sustantivo, sino que se alega una falta
de orden procedimental. Por otro lado, el accionante alega la vulneración de
sus derechos fundamentales a la vida, vivienda y dignidad humana, lo cual no
hace parte de un debate meramente legal o económico, sino que trasciende a
la esfera constitucional.
49
Sentencia SU-128 de 2021, M.P. Cristina Pardo Schlesinger.
50
M.P. Natalia Ángel Cabo.
19
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
49. Adicionalmente, el presente asunto involucra no solo el alcance del
derecho al debido proceso y sus garantías para los segundos ocupantes como
sujetos de especial protección, sino que está relacionado estrechamente con el
proceso transicional de restitución, que no solo se refiere al derecho a la
propiedad, sino que involucra una visión de interdependencia e integralidad
de los derechos de las víctimas del conflicto armado, tal como se indicó en las
sentencias T-647 de 201751 y T-341 de 202252: “El proceso transicional de
restitución va más allá del derecho de propiedad. La acción de restitución,
además del restablecimiento de condiciones materiales para la existencia
digna de la persona, incide en una amplia gama de intereses, que tienen que
ver con la comprensión individual del sentido de la existencia y con el
concepto de sociedad construido colectivamente. Así las cosas, los jueces [de
restitución de tierras] no se ocupan únicamente de asuntos de tierras; dentro
de una visión de interdependencia e integralidad de los derechos de las
víctimas, les corresponde contribuir a la paz y a la equidad social y propiciar
la democratización del acceso a la tierra, elementos cardinales del orden
constitucional de 1991”53.
50. Finalmente, en cuanto al último elemento, es claro que los alegatos
expuestos por el accionante se dirigen a justificar una afectación
desproporcionada a sus derechos fundamentales, en tanto que, de llegar a ser
ciertos, se afecta profundamente la decisión judicial en el proceso de
restitución de tierras, tanto en el fondo del asunto como lo referido a su
competencia, dado que en la eventualidad de que el accionante ejerza su
defensa como opositor en el proceso ordinario, ello comportaría modificar
posiblemente la decisión de única instancia en relación con el predio “El
Recuerdo”, pues la competencia debería ser trasladada al tribunal superior
funcional, de conformidad con la Ley 1448 de 2011. En igual medida, el
accionante resalta que la supuesta vulneración al debido proceso afecta
también sus derechos a la vida, vivienda y dignidad humana, pues afecta su
relación y dependencia socioeconómica con el predio objeto de discusión en
el proceso de restitución de tierras.
Inmediatez
51. El requisito de inmediatez implica que la acción de tutela se debe formular
en un término razonable y proporcional, contado a partir del hecho generador
de la vulneración. La jurisprudencia constitucional ha señalado que esta
exigencia es más estricta cuando se promueve en contra de una providencia
judicial, debido que en estos casos está involucrado el respeto a los principios
de seguridad jurídica y cosa juzgada54.
52. Si bien la Corte no ha fijado un plazo determinado para interponer la
acción de tutela, sí ha previsto ciertos elementos que pueden ayudar al juez de
51
M.P. Diana Fajardo Rivera.
52
M.P. Diana Fajardo Rivera.
53
Ib.
54
Corte Constitucional. Sentencia C-590 de 2005, M.P. Jaime Córdoba Triviño, reiterada en la Sentencia SU-
108 de 2018, M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado, entre otras.
20
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
tutela a definir la razonabilidad del término en el que fue instaurada la acción,
en cada caso concreto. Para ello, deben tenerse en cuenta aspectos tales como:
“(i) si existe un motivo válido para la inactividad del accionante, como la
absoluta incapacidad para ejercer la defensa de sus derechos; (ii) si la
procedencia de la acción, luego de la inactividad injustificada, podría causar
la lesión de derechos fundamentales de terceros o de bienes
constitucionalmente protegidos y, (iii) si existe un nexo causal entre el
ejercicio inoportuno de la acción y la vulneración de los derechos de esos
terceros de buena fe o de los bienes que la Constitución ordena proteger”55
53. La Sala constata que se satisface este requisito por dos razones. Por una
parte la sentencia de única instancia proferida por el juez accionado es del 12
de diciembre de 2022, y el auto que ordena la entrega del predio dentro de ese
proceso es del 16 de marzo de 2023. Por otra parte, la acción de tutela fue
radicada digitalmente por el accionante el 3 de mayo y repartida el 8 de mayo
de 2023, respectivamente, a la Sala Especializada en Restitución de Tierras
del Tribunal Superior de Cartagena56, esto es, menos de cinco meses después
de la sentencia y menos de dos meses después del auto referido, término que
se estima razonable y oportuno. Lo anterior teniendo en cuenta que se infiere
sumariamente que fue solo con la notificación del auto de 16 de marzo de
2023, que el accionante, campesino de 80 años, retirado de centro urbano y
sin acceso a internet, se enteró del proceso y de las decisiones tomadas por el
despacho judicial atacado dentro del proceso de restitución en referencia.
Subsidiariedad
54. El inciso 4º del artículo 86 de la Constitución consagra el principio de
subsidiariedad como requisito de procedencia de la acción de tutela y
determina que “[e]sta acción sólo procederá cuando el afectado no disponga
de otro medio de defensa judicial, salvo que aquella se utilice como
mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable”. Es decir que, si
existen otros mecanismos de defensa judicial que resultan idóneos y eficaces
para solicitar la protección de los derechos que se consideran amenazados o
vulnerados, se debe acudir a ellos y no a la tutela.
55. Sobre el particular, la Corte Constitucional ha determinado que cuando
una persona acude ante el juez de tutela con el fin de que le sean protegidos
sus derechos, no puede desconocer las acciones judiciales contempladas en el
ordenamiento jurídico, ni pretender que se adopten decisiones paralelas a las
del funcionario que debe conocer de un determinado asunto radicado bajo su
competencia, dentro del marco estructural de la administración de justicia. Sin
embargo, aun cuando existan mecanismos dispuestos en el ordenamiento para
la satisfacción de los derechos fundamentales presuntamente vulnerados, en
virtud de lo señalado en los artículos 86 superior y 6 del Decreto 2591 de
1991, la tutela es procedente si se acredita (i) que el mecanismo principal no
55
Sentencia T-661 de 2011, M.P. Jorge Iván Palacio Palacio.
56
Expediente digital T-9.524.049, archivos “[Link]”, folio 2; “[Link]”.
21
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
es idóneo ni eficaz57 o (ii) que a pesar de ser apto, no es lo suficientemente
expedito para evitar que se configure un perjuicio irremediable58.
56. Esta exigencia no ha sido ajena tratándose de la tutela contra providencias
judiciales, escenario en el cual la jurisprudencia constitucional ha señalado
que esta acción se torna improcedente en tres eventos: (i) cuando el asunto
está en trámite, (ii) cuando no se han agotado los medios de defensa judicial
ordinarios y extraordinarios, y (iii) cuando se usa para revivir etapas
procesales en las que se dejaron de emplear los recursos previstos por el
ordenamiento jurídico59.
57. La acción de tutela objeto de revisión supera el requisito de subsidiariedad
porque en este caso el accionante no tuvo la oportunidad de presentar recursos
ordinarios dentro del proceso, dado que alega no haber tenido conocimiento
del proceso, ni de la decisión judicial del 22 de diciembre de 2022. El
accionante asevera no haber podido comparecer y defenderse en el proceso,
por lo que lo que se discute es incluso el acceso y la garantía de defensa
jurídica efectiva en el proceso.
58. De igual forma, la solicitud de nulidad ante el juzgado accionado por falta
de notificación en este caso resulta ineficaz, pues como se mencionó antes, el
accionante dijo tener conocimiento de la decisión judicial cuando fue
proferido el auto del 16 de marzo de 2023, lo cual le impidió presentar la
solicitud de nulidad de forma oportuna ante el juzgado accionado. Además,
resulta ineficaz que el accionante hubiera solicitado la nulidad de la sentencia,
pues para ello debía estar legitimado para hacerlo en ese proceso y efectuar
esa petición mediante apoderado judicial. Sin embargo, para el momento de la
sentencia no estaba reconocido como opositor y segundo ocupante, ni
tampoco estaba asesorado jurídicamente por un profesional del derecho que lo
representara de forma válida en el proceso, como se expondrá en el análisis
del caso concreto.
59. Si bien, en antecedentes jurisprudenciales como la Sentencia T-119 de
201960, la Sala Quinta de Revisión consideró que se cumplió el requisito de
57
El primer escenario descrito se refiere a la idoneidad del medio de defensa judicial. Este análisis, según la
jurisprudencia de esta corporación, no puede hacerse en abstracto, sino que depende del caso concreto, para
lo cual deben tomarse en cuenta las características procesales del mecanismo y el derecho fundamental
involucrado. Así, el mecanismo principal excluye la procedencia de la acción de tutela cuando salvaguarda de
manera eficaz el derecho fundamental invocado.
58
El segundo escenario se refiere a la interposición de la acción de tutela como mecanismo transitorio. La
Corte Constitucional ha establecido que, en este caso, debido a que existe un medio judicial principal, se debe
demostrar que la intervención del juez constitucional es necesaria para evitar la ocurrencia de un perjuicio
irremediable. Sobre la naturaleza del perjuicio, la jurisprudencia ha señalado: «(i) debe ser inminente, es
decir, que se trate de una amenaza que está por suceder prontamente; (ii) debe ser grave, esto es, que el daño
o menoscabo material o moral en el haber jurídico de la persona sea de gran intensidad; (iii) las medidas que
se requieren para conjurar el perjuicio irremediable deben ser urgentes; y (iv) la acción de tutela debe ser
impostergable a fin de garantizar que sea adecuada para restablecer el orden social justo en toda su
integridad». Ver sentencias T-1015 de 2006, M.P. Álvaro Tafur Galvis; T-780 de 2011, M.P. Jorge Ignacio
Pretelt Chaljub; y T-896 de 2007, M.P. Manuel José Cepeda Espinosa.
59
Corte constitucional. Sentencias T-394 de 2014, M.P. Alberto Rojas Ríos, T-001 de 2017, M.P. Luis
Ernesto Vargas Silva, y T-600 de 2017, M.P. José Fernando Reyes Cuartas.
60
En esa sentencia la Sala Quinta de Revisión estudió una acción de tutela contra una sentencia de restitución
de tierras, en la que los accionantes discutían una falta de resolución y trámite oportuno a la solicitud de
acumulación de los procesos o solicitudes de restitución de tierras. En dicha oportunidad, en relación con el
22
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
subsidiariedad por haberse agotado la solicitud de nulidad de una sentencia en
un proceso de restitución de tierras, en el presente caso, tal mecanismo
ordinario resulta ineficaz porque el accionante no contó con asesoría ni
representación jurídica, como sí ocurrió en el asunto que fue decidido
mediante el referido fallo de 2019. Por lo tanto, no es razonable exigir al
accionante, campesino de 80 años, sujeto de especial protección
constitucional, haber solicitado la nulidad durante el trámite procesal ni
después de proferida la sentencia censurada, cuando ha alegado que no tuvo
conocimiento del mismo ni asesoría jurídica adecuada para intervenir.
60. Por otro lado, si bien contra la sentencia de única instancia procede el
recurso extraordinario de revisión, de conformidad con el artículo 92 de la
Ley 1448 de 201161, y 354 y siguientes del Código General del Proceso62, no
es exigible a un adulto mayor de 80 años, campesino, en condición de pobreza
moderada, con un entorno familiar con dificultades económicas, víctima del
desplazamiento forzado, con estudios académicos hasta kínder, sin recursos
propios estables63, agotar un recurso extraordinario como el previsto en la ley
sin la debida asesoría jurídica garantizada por el Estado. Es decir, se observa
que en el presente caso el accionante es un sujeto especial de protección
constitucional por ser persona de la tercera edad64 y campesino, según se
deduce de las condiciones antes señaladas, y sin conocimientos jurídicos para
exigirle el agotamiento de los recursos ordinarios y extraordinarios, pues no
hubo certeza de que estuviera asesorado jurídicamente durante el proceso de
restitución de tierras, solamente hasta después de la notificación del fallo de
primera instancia, en la que el accionante se presentó con un apoderado
judicial a presentar la oposición ante el juzgado accionado (§-31). En
definitiva, el recurso extraordinario de revisión no tiene en este caso las
condiciones de idoneidad y eficacia, atendiendo la naturaleza particular del
mismo y, por tanto, su agotamiento no resulta exigible en esta ocasión.
61. En particular, sobre la calidad de campesino que ostenta el accionante,
esta Sala de Revisión resalta que, la Corte Constitucional ha reconocido que
los campesinos son sujetos de especial protección constitucional. En la
Sentencia SU-213 de 2021 se consideró lo siguiente: “ 1. El derecho de
acceso progresivo a la tierra tiene carácter fundamental; 2. los campesinos son
sujetos de especial protección constitucional en determinados escenarios. En
concreto, cuando (i) se encuentren en circunstancias de marginalización y
requisito de subsidiariedad, además de demostrar la ineficacia del recurso extraordinario de revisión, se tuvo
en cuenta el hecho de que, en nombre de las víctimas, la CCJ y la URT habían agotado la solicitud de nulidad
ante el juez de restitución de tierras de única instancia. M.P. Antonio José Lizarazo Ocampo.
61
Artículo 92: “Recurso de revisión de la sentencia. Contra la sentencia se podrá interponer el recurso de
revisión ante la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, en los términos de los artículos 379 y
siguientes del Código de Procedimiento Civil. La Corte Suprema de Justicia proferirá los autos interlocutorios
en un término no mayor de diez (10) días y decisión en un término máximo de dos (2) meses”.
62
Artículo 354 de la Ley 1564 de 2021: “El recurso de revisión procede contra las sentencias ejecutoriadas”.
63
Sobre el estado socioeconómico del accionante se precisa información en el caso concreto.
64
“La jurisprudencia constitucional no ha sido ajena al debate y por el contrario, ha abordado y ampliado el
tema de la protección especial a las personas de la tercera edad, de esta manera, sostiene que dicha garantía se
estableció con el objeto de alcanzar la igualdad material ante la Ley. A su vez, la sentencia T-378 de 1997,
señaló que la omisión injustificada en el trato especial al que tienen derecho los sujetos de especial protección
sería un acto discriminatorio si se tiene en cuenta que las medidas adoptadas para estos grupos están
encaminadas a garantizar la materialización de derechos fundamentales”. Sentencia T-347 de 2015, M.P.
Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.
23
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
vulnerabilidad o (ii) formen parte de grupos de sujetos de especial protección
constitucional; 3. su condición de sujetos de especial protección
constitucional no implica que los campesinos sean titulares per se del derecho
a la adjudicación de un bien determinado; 4. para la adjudicación de baldíos
es necesario cumplir con los requisitos subjetivos y objetivos previstos por la
Ley 160 de 1994; y 5. en el trámite de los procedimientos administrativos
agrarios, el Estado debe garantizar la participación de las comunidades
campesinas, conforme a las reglas del debido proceso administrativo”65.
62. Ahora bien, en el Acto Legislativo 01 de 2023 se estableció que “el
campesinado es sujeto de derechos y de especial protección, tiene un
particular relacionamiento con la tierra basado en la producción de alimentos
en garantía de la soberanía alimentaria, sus formas de territorialidad
campesina, condiciones geográficas, demográficas, organizativas y culturales
que lo distingue de otros grupos sociales”. Por lo tanto, la Constitución
Política como la jurisprudencia de esta Corte, reconocen que los campesinos
son sujetos de especial protección constitucional y se les debe salvaguardar el
acceso y materialización de sus derechos y garantías fundamentales, en
particular en lo que tiene que ver con el acceso a la tierra y en la participación
en los trámites administrativos y judiciales en los que estén involucrados.
63. De otro lado, es necesario precisar que si bien como lo indicó la Comisión
Colombiana de Juristas (§-32), los artículos 9166 y 10267 de la Ley 1448 de
2011 facultan al juez de restitución de tierras a mantener la competencia luego
de proferido el fallo para garantizar el goce efectivo de los derechos del
reivindicado en el proceso y el uso, goce y disposición de los bienes por parte
de los despojados; ello no implica un recurso ordinario u extraordinario para
que el segundo ocupante recurra, en especial cuando se alega el
desconocimiento del derecho de defensa y aún más si ya se ha proferido
sentencia. Es decir, no son facultades para controvertir el proceso o la
decisión judicial en el trámite judicial de restitución de tierras, sino aquellas
con las que el juez puede garantizar la ejecución de la decisión de única
instancia. Por tanto, se concluye que esas facultades otorgadas al juez de
restitución de tierras en su independencia y autonomía no constituyen la
garantía procesal de un recurso, por parte de un opositor como segundo
ocupante, mediante las cuales éste pueda discutir o controvertir las decisiones
del proceso de restitución de tierras; en ese sentido no son exigibles para
agotar el requisito de subsidiariedad.
65
M.P. Paola Andrea Meneses Mosquera. Para consultar sobre el campesino como sujeto de especial
protección constitucional buscar sentencias C-077 de 2017, M.P. Luis Ernesto Vargas Silva; SU-213 de 2021,
T-046 de 2023, M.P. Alejandro Linares Cantillo y T090 de 2023, M.P. José Fernando Reyes Cuartas, entre
otras.
66
“PARÁGRAFO 1°. Una vez ejecutoriada la sentencia, su cumplimiento se hará de inmediato. En todo caso,
el Juez o Magistrado mantendrá la competencia para garantizar el goce efectivo de los derechos del
reivindicado en el proceso, prosiguiéndose dentro del mismo expediente las medidas de ejecución de la
sentencia, aplicándose, en lo procedente, el artículo 335 del Código de Procedimiento Civil. Dicha
competencia se mantendrá hasta tanto estén completamente eliminadas las causas de la amenaza sobre los
derechos del reivindicado en el proceso”.
67
“Después de dictar sentencia, el Juez o Magistrado mantendrá su competencia sobre el proceso para dictar
todas aquellas medidas que, según fuere el caso, garanticen el uso, goce y disposición de los bienes por parte
de los despojados a quienes les hayan sido restituidos o formalizados predios, y la seguridad para sus vidas, su
integridad personal, y la de sus familias”.
24
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
64. Por lo anterior, se concluye que para el presente caso, la acción de tutela
es procedente como mecanismo definitivo para la protección de los derechos
fundamentales invocados por Daniel Antonio Montero Pacheco, sujeto de
especial protección constitucional.
Cuando se trate de una irregularidad procesal, debe quedar claro que la
misma tiene un efecto decisivo en la providencia que se impugna y que
afecta los derechos fundamentales de la parte actora
65. En este caso, la irregularidad procesal alegada de no garantizar la defensa
técnica del accionante tuvo el efecto determinante de que se profiriera
sentencia de única instancia por el juzgado accionado, sin que se le permitiera
efectivamente comparecer y oponerse durante el proceso de forma oportuna a
aquel. Por el contrario, se establece de lo debatido que, si el demandante
hubiera estado enterado y adecuadamente asesorado en el proceso, se le habría
garantizado su derecho a oponerse como presunto segundo ocupante; además,
por ese motivo el juez accionado eventualmente habría podido valorar los
argumentos y pruebas aportadas por el opositor y con ello tomar una decisión
con mayor fundamento, de conformidad con su sana crítica e independencia.
De forma adicional, esa situación pudo implicar la eventual modificación del
juez competente para proferir la sentencia de única instancia, pues en ese caso
tendría que decidir el tribunal superior funcional respectivo y no el juzgado
accionado, de conformidad con el artículo 79 de la Ley 1448 de 2011. Estas
razones son suficientes de cara a cumplir dicho requisito, por lo que la Sala lo
tiene como satisfecho.
Identificación razonable de los hechos y de las razones que fundamentan la
solicitud de amparo
66. La Sala verifica que se supera esta condición porque aunque la tutela es
breve es precisa en narrar los hechos que motivan su presentación e identifica
los derechos vulnerados. El accionante alega que fue notificado del auto del
16 de marzo de 2023 en el proceso referido previamente; no obstante alega
que ni él ni sus familiares fueron notificados del proceso, lo cual vulnera sus
derechos fundamentales al debido proceso, a la vida, a la dignidad humana y a
la vivienda. Como consecuencia, solicita suspender el trámite para poder
comparecer y ejercer su derecho de defensa. No es exigible al accionante una
argumentación especializada y exhaustiva de lo ocurrido y lo narrado resulta
suficiente en este caso.
La acción de tutela no se dirige contra un fallo de tutela ni una sentencia de
constitucionalidad o de nulidad por inconstitucionalidad
67. La acción de tutela de la referencia se presenta contra una sentencia
judicial de única instancia de la jurisdicción civil, en su especialidad en
restitución de tierras68; y no contra sentencia o providencia proferida en el
68
Especialidad creada transitoriamente por la Ley 1448 de 2011 y de la cual se prorrogó su vigencia
hasta el 10 de junio de 2031, de conformidad con el artículo 2 de la Ley 2078 de 2021
25
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
trámite de una acción de tutela, ni contra una sentencia que defina la
compatibilidad de una disposición con la Constitución.
68. En los anteriores términos, la Sala concluye que la solicitud de amparo
satisface todos los requisitos generales de procedibilidad de las acciones de
tutela contra providencias judiciales y, en consecuencia, procederá a delimitar
el asunto objeto de decisión y la estructura metodológica para resolver la
revisión.
Sobre requisitos específicos de la acción de tutela contra providencias
judiciales
69. Ahora bien, esta Sala hace referencia a los requisitos específicos para la
procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales, decantados
por la reiterada jurisprudencia de esta corporación. En la previamente citada
Sentencia C-590 de 2005 se establecieron los requisitos específicos para la
procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales, lo cual
implica que la sentencia censurada debe presentar al menos uno de los vicios
o defectos siguientes:
“a. Defecto orgánico, que se presenta cuando el funcionario judicial que
profirió la providencia impugnada, carece, absolutamente, de competencia para
ello.
b. Defecto procedimental absoluto, que se origina cuando el juez actuó
completamente al margen del procedimiento establecido.
c. Defecto fáctico, que surge cuando el juez carece del apoyo probatorio que
permita la aplicación del supuesto legal en el que se sustenta la decisión.
d. Defecto material o sustantivo, como son los casos en que se decide con base
en normas inexistentes o inconstitucionales[10] o que presentan una evidente y
grosera contradicción entre los fundamentos y la decisión.
f. Error inducido, que se presenta cuando el juez o tribunal fue víctima de un
engaño por parte de terceros y ese engaño lo condujo a la toma de una decisión
que afecta derechos fundamentales.
g. Decisión sin motivación, que implica el incumplimiento de los servidores
judiciales de dar cuenta de los fundamentos fácticos y jurídicos de sus
decisiones en el entendido que precisamente en esa motivación reposa la
legitimidad de su órbita funcional.
h. Desconocimiento del precedente, hipótesis que se presenta, por ejemplo,
cuando la Corte Constitucional establece el alcance de un derecho fundamental
y el juez ordinario aplica una ley limitando sustancialmente dicho alcance. En
estos casos la tutela procede como mecanismo para garantizar la eficacia
jurídica del contenido constitucionalmente vinculante del derecho fundamental
vulnerado[11].
i. Violación directa de la Constitución”69.
69
M.P. Jaime Córdoba Triviño.
26
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
70. En los siguientes fundamentos jurídicos se delimitará el objeto y problema
de decisión, en el que se determinará cuál de los precitados requisitos
específicos de procedencia será estudiado posteriormente en el caso concreto.
Delimitación del asunto objeto de decisión, problema jurídico y
estructura de la decisión
71. La Sala estudia la acción de tutela promovida por Daniel Antonio
Montero Pacheco, quien solicitó el amparo de los derechos al debido proceso,
a la vida, a la dignidad humana y a la vivienda, presuntamente vulnerados por
el Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras
de Santa Marta. El accionante alega no haber sido informado del proceso de
restitución de tierras, ni tampoco sus familiares, por lo que solicita que se
suspenda provisionalmente un desalojo ordenado por el juzgado accionado,
hasta tanto se le permita comparecer y defenderse en el proceso judicial.
72. Esta Sala precisa que se abordará el estudio de la alegada vulneración de
los anteriores derechos fundamentales, realizando un primer análisis respecto
del derecho fundamental al debido proceso y sus garantías, pues se enmarca
dentro del estudio de las presuntas acciones u omisiones desplegadas por el
juzgado accionado durante el proceso de restitución de tierras y en la
providencia censurada. Por ello , se requiere revisar si se incurrió en algún
yerro en particular. Al respecto, es importante reiterar lo indicado en la
Sentencia SU-167 de 2023: “Si bien en el presente caso [el actor] no
puntualizó expresa y literalmente las causales especiales de procedibilidad
que se habrían configurado, sí identificó de forma clara y precisa los hechos
que generaron la vulneración de derechos fundamentales y las razones
jurídicas que a su juicio ocasionaron esa violación. A propósito, esta
Corporación ha advertido que, tratándose de tutelas contra providencias
judiciales, es necesario que se identifiquen, de manera razonable, los hechos
que generaron la vulneración de derechos fundamentales, mas no registrar y
mencionar de manera nominal aquel defecto por el que se acusa la decisión.
Por ende, el adecuado balance entre la exigencia de las mencionadas causales
y la eficacia del derecho de acceso a la justicia impide la exigencia de una
técnica particular en la acción de tutela, por lo que es exigible únicamente la
presencia de los elementos de juicio necesarios para comprender cuál es la
amenaza o vulneración de los derechos fundamentales invocados”70.
73. En el mismo sentido, la Sentencia SU-201 de 2021 puntualizó que “esta
Corporación ha abordado el estudio de causales específicas de procedencia de
la acción de tutela contra providencia judicial distintas a las alegadas por los
accionantes, e incluso ha identificado dichas causales a partir del fundamento
fáctico de la acción cuando los accionantes no las han alegado de manera
expresa. La Corte ha establecido que no resulta determinante para la
procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales que la parte
70
M.P. Diana Fajardo Rivera.
27
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
accionante mencione explícitamente la denominación de las causales
específicas de procedencia que alega en contra de la providencia”71.
74. El juez de primera instancia invocó la configuración de un yerro fáctico
porque consideró que el juzgado accionado profirió sentencia sin tener en
cuenta la totalidad del material probatorio. Teniendo en cuenta el precedente
de la Corte Constitucional antes citado, esta Sala procederá a estudiar la
posible configuración tanto de un defecto fáctico como de uno procedimental
absoluto, ya que a partir de lo que alega el accionante, se reprocha un
desconocimiento de la garantía procesal de la defensa técnica en el proceso de
restitución de tierras y no solamente respecto de la valoración o en cuanto que
la autoridad accionada no hubiere realizado aquella en su providencia. Luego,
se procederá a analizar si, por consecuencia, se vulneraron asimismo los
derechos fundamentales a la vida, a la vivienda y a la dignidad humana del
accionante.
75. Por consiguiente, corresponde a la Sala Segunda de Revisión estudiar y
resolver el siguiente problema jurídico: ¿el Juzgado Segundo Civil del
Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta incurrió en
defecto fáctico y en un defecto procedimental absoluto, y vulneró los
derechos fundamentales al debido proceso, al acceso a la justicia, a la defensa,
a la vida, a la vivienda y a la dignidad humana, al no asegurar la
comparecencia y defensa técnica del accionante en el proceso de restitución
de tierras con número de radicado 470013121002-2022-00028-00, en lo
referente al predio “El Recuerdo”?
76. Para resolver este problema jurídico, la Sala seguirá la siguiente
metodología: (i) expondrá brevemente los principios, normas y jurisprudencia
constitucional sobre el proceso de restitución de tierras previsto en la Ley
1448 de 2011, en particular sobre el derecho de defensa y oposición de los
segundos ocupantes; (ii) reiterará la interpretación constitucional sobre el
derecho fundamental al debido proceso, al acceso a la justicia y sobre los
defectos procedimental absoluto y fáctico, sus formas y reglas de
configuración; (iii) reiterará la interpretación constitucional sobre la
interdependencia que se da en el proceso de restitución de tierras entre los
derechos al debido proceso y defensa técnica con los derechos a la vida, a la
vivienda y a la dignidad humana. Por último, con base en las consideraciones
expuestas, (iv) se examinará y resolverá el caso concreto.
El proceso de restitución de tierras, principios, normas y jurisprudencia
constitucional
77. Principios generales. La Ley 1448 de 201172 consagra un conjunto de
medidas judiciales, administrativas, sociales, económicas, individuales y
colectivas, en beneficio de las víctimas del conflicto armado interno en
Colombia. Esta ley estableció varios principios generales que rigen la atención,
71
M.P. Diana Fajardo Rivera.
72
Por la cual se dictan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto
armado interno y se dictan otras disposiciones.
28
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
asistencia y reparación integral de aquellas víctimas, entre ellos: la dignidad
humana, la buena fe, la igualdad, la garantía del debido proceso, la
progresividad, la gradualidad y la justicia transicional basada en la verdad,
justicia, reparación y no repetición.
78. El principio de dignidad humana73 es el fundamento axiológico de los
derechos a la verdad, la justicia y la reparación, y comprende el respeto a la
integridad y a la honra de las víctimas. Ello implica que a las víctimas se les
debe (i) tratar con consideración y respeto; (ii) garantizar la participación en
las decisiones que las afecten; (iii) garantizar el acceso a la información,
asesoría y acompañamiento necesario; y (iv) obtener tutela efectiva de sus
derechos en virtud del mandato constitucional, deber positivo y principio de la
dignidad contenido en el artículo primero superior.
79. El principio de buena fe74 implica que el Estado deben presumir la buena
fe de las víctimas y que estas pueden acreditar el daño sufrido por cualquier
medio legalmente aceptado. Por lo tanto, es suficiente con que la víctima
pruebe de manera sumaria el daño sufrido ante la autoridad administrativa,
para que esta proceda a relevarla de la carga de la prueba. La buena fe se
aplica tanto en los procedimientos que resuelvan medidas de reparación
administrativa, como en los procesos judiciales de restitución de tierras, en los
que la carga de la prueba se invierte para el demandado o para quienes se
opongan a la pretensión de la víctima en el curso del proceso.
80. Sobre este principio, esta corporación75 de manera expresa determinó que,
en relación con los segundos ocupantes, “en casos excepcionales”, cuando una
persona tenga la condición de segundo ocupante y acredite que (i) se
encuentra en una situación de vulnerabilidad y, además, que (ii) no tiene “una
relación directa o indirecta con el despojo” o desplazamiento, el juez deberá
analizar el requisito de probar la buena fe exenta de culpa con flexibilidad o
“incluso inaplicarlo”. Los dos requisitos, según el precedente constitucional,
son conjuntamente necesarios para que la persona pueda tener los derechos
que se predican de la calidad de segundo ocupante y, en consecuencia, para
que surja en los jueces de tierras la obligación de ejecutar la referida
aplicación diferenciada y, de ser el caso, ordenar el pago de las
compensaciones a las que hubiere lugar, según los criterios de la Ley 1448 de
2011”.
81. El principio de igualdad76 comprende que las medidas contempladas en la
referida ley serán reconocidas sin distinción de género, condición u
orientación sexual, raza, condición social, profesión, origen nacional o
familiar, lengua, credo religioso, opinión política y filosófica.
73
Artículo 4 de la Ley 1448 de 2011.
74
Artículo 5, ib.
75
Sentencia C-330 de 2016, M.P. María Victoria Calle Correa.
76
Artículo 6, ib.
29
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
82. El principio de garantía al debido proceso77 exige que los órganos
competentes del Estado deben garantizar un proceso justo y eficaz, en
cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 29 superior78.
83. Otro principio79 es el carácter transicional de la justicia aplicable en
materia de víctimas en los diferentes procesos, mecanismos judiciales o
extrajudiciales; ello implica que se deben satisfacer los derechos a la justicia,
la verdad y la reparación integral de las víctimas, y que se lleven a cabo las
reformas institucionales necesarias para la no repetición de los hechos y la
desarticulación de las estructuras armadas ilegales, con el fin último de lograr
la reconciliación nacional, la paz duradera y sostenible.
84. El principio de progresividad80 exige el compromiso y deber del Estado de
iniciar procesos que comporten el goce efectivo de los derechos humanos de
todas las personas y que paulatinamente sean garantizados en la mayor medida
de lo posible.
85. También la mencionada ley contiene el principio de gradualidad81 según el
cual el Estado tiene la responsabilidad de diseñar herramientas operativas de
alcance definido en tiempo, espacio y recursos presupuestales, que permitan la
escalonada implementación de los programas, planes, proyectos de atención,
asistencia y reparación, sin desconocer la obligación de implementarlos en
todo el país en un lapso determinado, con respeto del principio constitucional
de igualdad.
86. Sobre el derecho de información de asesoría y apoyo. El artículo 35 de la
Ley 1448 de 2011 establece que las víctimas y/o sus representantes deberán
ser informados de todos los aspectos jurídicos, asistenciales, terapéuticos u
otros relevantes relacionados con su caso, desde el inicio de la actuación. Para
tales efectos, las autoridades que intervengan en las diligencias iniciales, los
funcionarios de policía judicial, los defensores de familia y comisarios de
familia en el caso de los niños, niñas y adolescentes, los fiscales, jueces o
integrantes del Ministerio Público deberán suministrar la siguiente
información:
“1. Las entidades u organizaciones a las que puede dirigirse para obtener
asesoría y apoyo.
2. Los servicios y garantías a que tiene derecho o que puede encontrar en las
distintas entidades y organizaciones.
77
Artículo 7 , ib.
78
“Artículo 29. El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas. Nadie
podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal
competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio. En materia penal, la ley
permisiva o favorable, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable.
Toda persona se presume inocente mientras no se la haya declarado judicialmente culpable. Quien sea
sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio, durante la
investigación y el juzgamiento; a un debido proceso público sin dilaciones injustificadas; a presentar pruebas
y a controvertir las que se alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no ser juzgado dos
veces por el mismo hecho. Es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido proceso”.
79
Artículo 8, ib. Los artículos 23, 24 y 25 desarrollan los derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación
integral.
80
Artículo 17, ib.
81
Artículo 18, ib.
30
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
3. El lugar, la forma, las autoridades y requisitos necesarios para presentar una
denuncia.
4. Las actuaciones subsiguientes a la denuncia y los derechos y mecanismos
que como víctima puede utilizar en cada una de ellas. Las autoridades deben
informar a las mujeres sobre derecho a no ser confrontadas con el agresor o sus
agresores.
5. Las autoridades ante las cuales puede solicitar protección y los requisitos y
condiciones mínimos que debe acreditar para acceder a los programas
correspondientes.
6. Las entidades y/o autoridades que pueden brindarle orientación, asesoría
jurídica o servicios de representación judicial gratuitos.
7. Las instituciones competentes y los derechos de los familiares de las
víctimas en la búsqueda, exhumación e identificación en casos de desaparición
forzada y de las medidas de prevención para la recuperación de las víctimas.
8. Los trámites y requisitos para hacer efectivos los derechos que le asisten
como víctima”.
87. La etapa administrativa del proceso de restitución de tierras ante la UNT.
La Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras
Despojadas fue creada por la Ley 1448 de 2011, como una entidad
especializada de carácter temporal, adscrita al Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural, con autonomía administrativa, personería jurídica y
patrimonio independiente. Se estableció con el objetivo fundamental de servir
de órgano administrativo del Gobierno nacional para la restitución de tierras
de los despojados82. Dentro de sus funciones contenidas en el artículo 105
ibidem, se resaltan las siguientes: (i) diseñar, administrar y conservar el
Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente; (ii) incluir en el
registro las tierras despojadas y abandonadas forzosamente, de oficio o a
solicitud de parte y certificar su inscripción en el registro; (iii) acopiar las
pruebas de despojos y abandonos forzados sobre los predios para presentarlas
en los procesos de restitución a que se refiere el presente capítulo; (iv)
identificar física y jurídicamente, los predios que no cuenten con información
catastral o registral y ordenar a la Oficina de Registro de Instrumentos
Públicos la consecuente apertura de folio de matrícula a nombre de la Nación
y que se les asigne un número de matrícula inmobiliaria; (v) tramitar ante las
autoridades competentes los procesos de restitución de predios de los
despojados o de formalización de predios abandonados en nombre de los
titulares de la acción; (vi) pagar en nombre del Estado las sumas ordenadas en
las sentencias de los procesos de restitución a favor de los terceros de buena fe
exenta de culpa; (vii) pagar a los despojados y desplazados las
compensaciones a que haya lugar cuando, en casos particulares, no sea posible
restituirles los predios, entre otras.
88. La restitución de tierras implica una fase administrativa, que constituye un
requisito de procedibilidad de la acción judicial, de conformidad con el
artículo 76 ibidem83. Corresponde en ella a la Unidad de Restitución de Tierras
identificar física y jurídicamente los predios, determinar el contexto de los
hechos victimizantes, individualizar a las víctimas y sus núcleos familiares,
82
Artículos 103 y 104, ib.
83
Inciso 4 del artículo 76 ibidem: “La inscripción de un predio en el registro de tierras despojadas será
requisito de procedibilidad para iniciar la acción de restitución a que se refiere este Capítulo”.
31
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
establecer la relación jurídica de la víctima con la tierra y determinar los
hechos que dieron origen al despojo o abandono forzado84.
89. Esta etapa comienza con la solicitud que presentan los propietarios,
poseedores, ocupantes de predios, o los explotadores de baldíos ante la Unidad
de Restitución de Tierras para que esta inscriba los predios objeto de la
solicitud en el registro. “Hecha esta petición, la Unidad informa del trámite de
inscripción a quien o a quienes figuren oficialmente como propietarios,
poseedores u ocupantes del predio que se quiere registrar, con la finalidad de
permitirle acreditar su relación jurídica con éste y su buena fe exenta de
culpa”85.
90. Posteriormente, la UNT cuenta con sesenta días para decidir si incluye el
predio en el Registro de Tierras. Si el bien es inscrito, las víctimas o su
apoderado pueden dirigirse ante los jueces especializados en restitución y
formular la correspondiente solicitud. De igual forma, la demanda puede ser
elevada por la UNT, en representación de las víctimas. Finalmente, esta etapa
termina con la decisión de la Unidad de incluir o no a los solicitantes y a los
predios objeto del trámite en el Registro de Tierras despojadas y abandonadas
forzosamente86.
91. Normas relevantes sobre el proceso de restitución de tierras. Entre las
múltiples medidas establecidas en la Ley 1448 de 2011 se diseñó el proceso de
restitución de tierras, las acciones de restitución de los despojados y se
previeron los principios propios de este procedimiento transicional. El artículo
72 de aquella establece que las acciones de reparación de los despojados son:
(i) la restitución jurídica y material del inmueble despojado. En subsidio,
procederá, en su orden, (ii) la restitución por equivalente o (iii) el
reconocimiento de una compensación.
92. La restitución jurídica del inmueble despojado implica el restablecimiento
de los derechos de propiedad o posesión, según el caso. Por un lado, el
restablecimiento del derecho de propiedad exige el registro de la medida en el
folio de matrícula inmobiliaria. Por el otro lado, el restablecimiento del
derecho de posesión podrá acompañarse con la declaración de pertenencia, en
los términos señalados en la ley. En caso de que la restitución jurídica y
material del inmueble despojado sea imposible o cuando el despojado no
pueda retornar al mismo, por razones de riesgo para su vida e integridad
personal, es viable ofrecer alternativas de “restitución por equivalente” para
acceder a terrenos de similares características y condiciones en otra ubicación,
previa consulta con el afectado. En cambio, la compensación en dinero solo
procede en el evento en que no sea posible ninguna de las formas de
restitución87.
84
Sentencia T-341 de 2022, M.P. Diana Fajardo Rivera.
85
Ib.
86
Ib.
87
Artículo 72 de la Ley 1448 de 2011..
32
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
93. El artículo 73 de la Ley 1448 de 2011 prevé ocho principios que rigen el
procedimiento de restitución de tierras: (i) es preferente, lo que supone que la
restitución de tierras, acompañada de acciones de apoyo post restitución,
constituye la medida preferente de reparación integral para las víctimas; (ii) es
independiente, en tanto que el derecho a la restitución de las tierras es un
derecho en sí mismo y es independiente de que se haga o no el efectivo
retorno de las víctimas a quienes les asista ese derecho; (iii) es progresivo,
dado que las medidas de restitución contempladas en la ley tienen como
objetivo el propender de manera progresiva al restablecimiento del proyecto
de vida de las víctimas; (iv) busca la estabilización, puesto que las víctimas
del desplazamiento forzado y del abandono forzado tienen derecho a un
retorno o reubicación voluntaria en condiciones de sostenibilidad, seguridad y
dignidad; (v) propende a la seguridad jurídica, toda vez que las medidas
buscan hacer efectiva la restitución y el esclarecimiento de la situación de los
predios objeto de restitución, esto mediante la titulación de la propiedad; (vi)
es preventivo, porque las medidas de restitución deben producirse en un marco
de prevención del desplazamiento forzado, de protección a la vida e integridad
de los reclamantes y de protección jurídica y física de las propiedades y
posesiones de las personas desplazadas; (vii) es participativo, por cuanto la
planificación y gestión del retorno o reubicación y de la reintegración a la
comunidad debe contar con la plena participación de las víctimas; finalmente,
(viii) tiene como finalidad la prevalencia constitucional, en vista de que las
autoridades judiciales deben garantizar de forma prioritaria los derechos de las
víctimas del despojo y abandono forzado, que tengan un vínculo especial
constitucionalmente protegido con los bienes despojados, por ello, se debe
restituir prioritariamente a las víctimas más vulnerables, que sean sujetos de
protección especial y que tengan un vínculo con la tierra.
94. Los artículos 76 y siguientes establecen el procedimiento de restitución de
tierras y regulan el registro de tierras presuntamente despojadas y
abandonadas forzosamente ( art. 76), las presunciones de despojo en relación
con los predios inscritos en el registro de tierras despojadas (art. 77), la
inversión de la carga de la prueba (art. 78), la competencia para conocer de los
procesos de restitución (art. 79), la legitimación (art. 81), la solicitud de
restitución o formalización por parte de la víctima o de la Unidad
Administrativa Especial de Restitución de Tierras despojadas (arts. 82 y 83),
el contenido de la solicitud (art. 84), trámite (art. 85), admisión (art. 86),
traslado (art. 87), oposiciones (art. 88), pruebas y periodo probatorio (arts. 89
y 90), contenido del fallo (art. 91), recurso de revisión (art. 92),
compensaciones en especie y reubicación (arts. 97 y 98), entrega de predio
restituido (art. 100), entre otras materias.
95. El artículo 79 dispone que los magistrados de los Tribunales Superiores de
Distrito Judicial, Sala Civil, especializados en restitución de tierras, deciden
en única instancia los procesos de esa naturaleza en los que se reconozcan
opositores dentro del proceso. Por otro lado, los jueces civiles del circuito
especializados en restitución de tierras conocen y deciden en única instancia
estos procesos cuando no se identifiquen opositores dentro del proceso. En los
asuntos en que se reconozca personería a opositores, estos jueces, deben
33
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
tramitar el proceso hasta antes del fallo y lo remitirán para lo de su
competencia al Tribunal Superior de Distrito Judicial. Ese artículo también
determinó que las sentencias proferidas por los jueces civiles del circuito
especializado en restitución de tierras que no decreten la restitución a favor del
despojado, deben ser objeto de consulta ante el Tribunal Superior de Distrito
Judicial Sala Civil, en defensa del ordenamiento jurídico y de los derechos y
garantías de los despojados.
96. El artículo 87 de la misma ley hace referencia al traslado de la solicitud de
restitución de tierras a las personas que figuren como titulares inscritos de
derechos en el respectivo certificado de libertad y tradición, a personas
indeterminadas y terceros determinados. La norma indica que el traslado de la
solicitud se surtirá (i) a quienes figuran como titulares inscritos de derechos en
el certificado de libertad y tradición de matrícula inmobiliaria en el que esté
comprendido el predio sobre el cual se solicita la restitución y (ii) a la Unidad
Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas,
cuando la solicitud no haya sido tramitada con su intervención. Por otro lado,
(iii) con la publicación de la admisión de la solicitud en un diario de amplia
circulación nacional, para que las personas que tengan derechos legítimos
relacionados con el predio y otros se informen, y se entienda surtido el
traslado de la solicitud a las personas indeterminadas que consideren que
deben comparecer al proceso para hacer valer sus derechos legítimos y a
quienes se consideren afectados por la restitución88. (iv) Cumplidas las
anteriores formalidades sin que los terceros determinados se presenten, se les
designará un representante judicial para que actúen en el proceso, en el
término de cinco días.
97. El artículo 88 ibidem establece que las oposiciones se deberán presentar
ante el juez dentro de los 15 días siguientes a la notificación de la admisión de
la solicitud; esto, de conformidad con la Sentencia C-438 de 2023, que declaró
exequible condicionalmente este artículo89. Las oposiciones a la solicitud
efectuadas por particulares se deben presentar bajo la gravedad del juramento
y se admitirán, si son pertinentes. Al escrito de oposición se deben acompañar
los documentos que se quieran hacer valer como prueba de la calidad de
despojado del respectivo predio, de la buena fe exenta de culpa, del justo título
sobre el derecho y de las demás pruebas que pretenda hacer valer el opositor
en el proceso, referentes al valor del derecho, o la tacha de la calidad de
88
Inciso segundo del artículo 87 y literal e) del artículo 86 de la Ley 1448 de 2011: “Con la publicación a que
se refiere el literal e) del artículo anterior se entenderá surtido el traslado de la solicitud a las personas
indeterminadas que consideren que deben comparecer al proceso para hacer valer sus derechos legítimos y a
quienes se consideren afectados por el proceso de restitución” y “ e). La publicación de la admisión de la
solicitud, en un diario de amplia circulación nacional, con inclusión de la identificación del predio y los
nombres e identificación de la persona y el núcleo familiar del despojado o de quien abandonó el predio cuya
restitución se solicita, para que las personas que tengan derechos legítimos relacionados con el predio, los
acreedores con garantía real y otros acreedores de obligaciones relacionadas con el predio, así como las
personas que se consideren afectadas por la suspensión de procesos y procedimientos administrativos
comparezcan al proceso y hagan valer sus derechos”.
89
“Décimo primero.- Declarar exequible la expresión “Las oposiciones se deberán presentar ante el juez
dentro de los quince (15) días siguientes a la solicitud”, contenida en el artículo 88 de la Ley 1448 de 2011,
bajo el entendido que el término para las oposiciones se empezará a contar a partir de la notificación de la
admisión de la solicitud”. M.P. Alberto Rojas Ríos.
34
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
despojado de la persona o grupo en cuyo favor se presentó la solicitud de
restitución o formalización.
98. El artículo 91A, adicionado por el artículo 56 de la Ley 2294 de 202390,
establece que los jueces de la República en aplicación del enfoque de acción
sin daño en el marco del proceso de restitución de tierras, reconocerán la
calidad de segundos ocupantes a quienes tengan condiciones de vulnerabilidad
socioeconómica y ejerzan una relación material y/o jurídica de propiedad,
posesión u ocupación permanente con el predio objeto de restitución, de la
cual se deriven sus medios de subsistencia y/o tengan una relación de
habitación; y que no tengan o hayan tenido nexos directos o indirectos con los
hechos que dieron lugar al despojo o abandono forzoso, así como que la
relación con el predio se haya dado antes de la solicitud de inscripción de un
predio en el registro de tierras despojadas y abandonadas
forzosamente. Como medidas en la sentencia para los segundos ocupantes se
tiene previsto: (i) el acceso a tierras, (ii) a proyectos productivos, (iii) la
gestión de priorización para el acceso a programas de subsidio de vivienda, y
(iv) el traslado del caso para la formalización de la propiedad rural.
99. Por último, el artículo 9791 establece, como pretensión subsidiaria, que el
solicitante puede requerir que se le entregue un bien inmueble de similares
características al despojado, en aquellos casos en que la restitución material
del bien sea imposible, como en los siguientes eventos: (i) el inmueble está
ubicado en zona de alto riesgo; (ii) el inmueble sobre el cual se presentaron
despojos sucesivos y hubiere sido restituido a otra víctima; (iii) la restitución
implica un riesgo para la vida o integridad personal del despojado; (iv) el bien
se encuentra destruido parcial o totalmente y/o es bien baldío adjudicable. La
entrega del predio restituido se hará directamente al despojado cuando este sea
el solicitante o a la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución
de Tierras Despojadas a favor del despojado dentro de los tres días siguientes
a la ejecutoria de la sentencia92.
100. Jurisprudencia constitucional sobre el proceso de restitución de tierras.
En la Sentencia C-099 de 2013, mediante la cual se declararon exequibles los
artículos 79, 88 y exequible condicionadamente los incisos 2 y 3 del artículo
90
Artículo adicionado por el artículo 56 de la Ley 2294 de 2023, por el cual se expide el Plan Nacional de
Desarrollo 2022-2026 “Colombia Potencia Mundial de la Vida”.
91
Como pretensión subsidiaria, el solicitante podrá pedir al juez o magistrado que como compensación y con
cargo a los recursos del Fondo de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Tierras Despojadas, le
entregue un bien inmueble de similares características al despojado, en aquellos casos en que la restitución
material del bien sea imposible por alguna de las siguientes razones: a. Por tratarse de un inmueble ubicado en
una zona de alto riesgo o amenaza de inundación, derrumbe, u otro desastre natural, conforme lo establecido
por las autoridades estatales en la materia; b. Por tratarse de un inmueble sobre el cual se presentaron despojos
sucesivos, y este hubiese sido restituido a otra víctima despojada de ese mismo bien; c. Cuando dentro del
proceso repose prueba que acredite que la restitución jurídica y/o material del bien implicaría un riesgo para la
vida o la integridad personal del despojado o restituido, o de su familia. d. Cuando se trate de un bien
inmueble que haya sido destruido parcial o totalmente y sea imposible su reconstrucción en condiciones
similares a las que tenía antes del despojo. e. Por tratarse de un inmueble baldío adjudicable, excepto cuando
sea viable el otorgamiento del derecho de uso de acuerdo con la legislación ambiental y agraria y siempre que
se dé cumplimiento de las obligaciones de conservación y restauración ambiental (Literal adicionado por el
artículo 22 de la Ley 2294 de 2023)”.
92
Artículo 100 de la Ley 1448 de 2011.
35
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
132 de la Ley 1448 de 201193, se determinó que si bien el procedimiento de
restitución de tierras está diseñado para ser breve, sumario y célere, ello no
comporta el detrimento de las garantías procesales fundamentales para las
partes del proceso. Entre esas garantías está el nombramiento de apoderado
judicial que represente a los terceros determinados que no se presenten al
proceso para hacer valer sus derechos94, así como la intervención obligatoria
del Ministerio Público95 para velar por los derechos de despojados y
opositores.
101. Otro pronunciamiento importante es la Sentencia C-330 de 201696, sobre
la protección del debido proceso a los segundos ocupantes. Esa providencia
establece que el juez de restitución de tierras garantiza no solamente el
derecho a la restitución, sino también los derechos a la verdad, la justicia y la
no repetición. Al hacerlo, el juez debe recordar que la justicia transicional está
llamada a propiciar arreglos estables y a no ser el germen de nuevos conflictos.
De esa manera, el funcionario judicial debe proteger los derechos de los
segundos ocupantes, según lo dispuesto por los principios Pinheiro97, que la
Corte Constitucional ha considerado que hacen parte del bloque de
constitucionalidad en sentido lato98. La referida sentencia destaca los
siguientes principios:
“1. El principio 17.1 establece la obligación de los Estados de velar por que los
ocupantes secundarios estén protegidos contra el desalojo forzoso arbitrario o
ilegal. Señala que en caso de que el desplazamiento sea inevitable para efectos
de restitución de viviendas, tierras y territorios, los Estados deben garantizar
que el desalojo se lleve a cabo de una manera compatible con los instrumentos
y las normas internacionales de derechos humanos, otorgando a las afectadas
garantías procesales, como las consultas, la notificación previa, adecuada y
razonable, recursos judiciales y la posibilidad de reparación.
93
“Primero.- Declarar EXEQUIBLE, por los cargos analizados en esta sentencia, la expresión “única
instancia”, contenida en el artículo 79 de la Ley 1448 de 2011. Segundo.- Declarar EXEQUIBLE, por los
cargos analizados en esta sentencia, el inciso final del artículo 88 de la Ley 1448 de 2011. Tercero.- Declarar
EXEQUIBLES, por los cargos examinados, el inciso 2º y 3° del artículo 132 de la Ley 1448 de 2011, en el
entendido que en el caso de los daños causados por crímenes de lesa humanidad que sean atribuibles a agentes
del Estado, no podrá entenderse que la indemnización administrativa se produce en el marco de un contrato de
transacción, pudiéndose descontar de la reparación que se reconozca por vía judicial a cargo del Estado, los
valores pagados por concepto de reparación administrativa”. M.P. María Victoria Calle Correa.
94
Inciso tercero del artículo 87 de la Ley 1448 de 2011.
95
Artículo 43, ib.
96
Esta sentencia resolvió: “Primero. Declarar EXEQUIBLE la expresión “exenta de culpa” contenida en los
artículos 88, 91, 98 y 105 de la Ley 1448 de 2011, en el entendido de que es un estándar que debe ser
interpretado por los jueces de forma diferencial, frente a los segundos ocupantes, que demuestren condiciones
de vulnerabilidad, y no hayan tenido relación directa o indirecta con el despojo, de acuerdo con lo establecido
en la parte motiva de esta providencia”. M.P. María Victoria Correa Calle.
97
“La Subcomisión de Protección y Promoción de los Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó los
Principios sobre la Restitución de las Viviendas y el Patrimonio de los Refugiados y las Personas Desplazadas
(2005), conocidos como los Principios Pinheiro”. Sentencia T-123 de 2024, M.P. Natalia Ángel Cabo.
98
“La Corte Constitucional ha establecido que pese a que los Principios Pinheiro no son normas que hagan
parte de un tratado internacional, y por lo tanto, no harían parte del bloque de constitucionalidad en sentido
estricto, sí hacen parte del bloque de constitucionalidad en sentido lato, en la medida en que concretan el
sentido de normas contenidas en tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Colombia. En
efecto, la Corte ha entendido que los referidos principios constituyen un desarrollo de la doctrina
internacional sobre el derecho fundamental a la reparación integral que ha sido consagrado en el ámbito
internacional a través de diversos tratados y que ha sido aplicado por distintos organismos. Por lo tanto, los
Principios Pinheiro pueden ser parámetros para el análisis de constitucionalidad de las leyes que desarrollan
estos derechos[54], como lo ha concluido la Corte Constitucional en la Sentencia T-821 de 2007”. M.P.
Gloria Stella Ortiz Delgado.
36
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
2. El principio 17.2 señala que los Estados deben velar por las garantías
procesales de los segundos ocupantes, sin menoscabo de los derechos de los
propietarios legítimos, inquilinos u otros titulares, a retomar la posesión de las
viviendas, tierras o patrimonio abandonado o despojado forzosamente.
3. El principio 17.3 indica que cuando el desalojo sea inevitable, los Estados
deben adoptar medidas para proteger a los segundos ocupantes, en sus derechos
a la vivienda adecuada o acceso a tierras alternativas, incluso de forma
temporal, aunque tal obligación no debe restar eficacia al proceso de restitución
de los derechos de las víctimas.
4. El Principio 17.4 establece que los ocupantes secundarios que han vendido
las viviendas, tierras o patrimonio a terceros de buena fe, podrían ser titulares
de mecanismos de indemnización. Sin embargo, advierte que la gravedad de
los hechos de desplazamiento puede desvirtuar la formación de derecho de
buena fe”99.
102. En relación con lo anterior, la misma providencia resaltó que existen
ciertas dificultades para la participación de opositores en el proceso, que los
coloca en una situación de debilidad similar a la de la víctima, y que hacen
problemático exigir la demostración de buena fe exenta de culpa. Se trata (i)
por un lado, de las dificultades relacionadas con la prueba, las que consisten
en: la ausencia de asesoría legal, dificultades para acudir al proceso, ausencia
de medios económicos o técnicos para obtener pruebas requeridas. (ii) Por
otro lado, las dificultades relacionadas con la acreditación de una actuación de
buena fe exenta de culpa al momento de ocupar el predio son las siguientes: la
aplicación del estándar general a personas que carecen de vivienda, son
vulnerables económicamente, se encuentran en situación de desplazamiento,
no tuvieron relación con el despojo, llegaron al lugar en virtud de la necesidad
de satisfacer un derecho fundamental (estado de necesidad), o por coacción,
entre otras posibles.
103. Por lo anterior, deben identificarse en cada caso la existencia y
condiciones de la vulnerabilidad del opositor, ya sea por vulnerabilidad
procesal o por aquella relacionada con la aplicación de la buena fe exenta de
culpa100: “en lo que tiene que ver con la carga de la prueba para personas
vulnerables en términos procesales, la Sala [Plena] estima que esta debe ser
asumida directamente por los jueces, en virtud de los principios de igualdad
(compensación de cargas), prevalencia del derecho sustancial (eliminación de
obstáculos para llegar a una decisión justa) y dirección judicial del proceso”101.
99
Sentencia C-330 de 2016.
100
La buena fe exenta de culpa implica en términos generales: “[…] ser probada por quien requiere
consolidar jurídicamente una situación determinada. Así, la buena fe exenta de culpa exige dos elementos: de
un lado, uno subjetivo, que consiste en obrar con lealtad y, de otro lado, uno objetivo, que exige tener la
seguridad en el actuar, la cual solo puede ser resultado de la realización actuaciones positivas encaminadas a
consolidar dicha certeza. […] En relación con el tema que ocupa la atención de la Corte, vale decir que la
aplicación y la interpretación de la buena fe exenta de culpa a que se refiere la Ley de víctimas y restitución
de tierras [se] circunscribe a la acreditación de aquellos actos que el tercero pretenda hacer valer en relación
con la tenencia, la posesión, el usufructo, la propiedad o dominio de los predios objeto de restitución. Estos
actos pueden ser, entre otros, posesiones de facto, negocios jurídicos de carácter dispositivo o situaciones que
tienen origen en órdenes judiciales o actos administrativos. La comprobación de la buena fe exenta de culpa
lleva a los terceros a ser merecedores de una compensación, como lo dispone la Ley 1448 de 2011”.
Sentencia C-330 de 2016.
101
Ib.
37
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
En ese sentido, si bien por regla general se le exige al opositor y segundo
ocupante probar su buena fe exenta de culpa, en los casos de vulnerabilidad
esa carga se traslada al juez de restitución de tierras, en pro de los derechos de
las partes débiles en el proceso, ya sea reclamante u opositor.
104. En consecuencia, el juez en el proceso de restitución de tierras debe
actuar como director del proceso y aplicar las facultades que el ordenamiento
jurídico le confiere, no solo en virtud de la Ley 1448 de 2011, sino también
con base en su interpretación sistemática con los mandatos constitucionales
mencionados. “Esto significa que la forma de proteger a las personas
vulnerables que actúan como opositores dentro del proceso judicial de
restitución de tierras, sin imponer nuevas cargas a las víctimas, consiste en
procurarle asistencia de la [Defensoría del Pueblo]102 cuando lo requiera y
decretar las pruebas de oficio que considere necesarias, siempre que cuente
con elementos de juicio para considerar que el ejercicio de esta facultad es
necesario para acercar la verdad real a la verdad procesal”103. Por ello, es
pertinente aclarar que corresponde al juez natural, ya sea el juez del circuito
especializado o el tribunal superior funcional, determinar la calidad de
segundo ocupante en los términos de la citada sentencia, esto es, que (i) se
encuentra en una situación de vulnerabilidad y, además, que (ii) no tiene “una
relación directa o indirecta con el despojo” o desplazamiento. Tal aspecto del
proceso de restitución de tierras no corresponde en principio determinarlo al
juez de tutela.
105. Por último, esa providencia judicial consideró que una interpretación de
los jueces sobre la Ley de víctimas y restitución de tierras que no tenga en
consideración las circunstancias de vulnerabilidad descritas y la relación del
opositor con el despojo, podría derivar en decisiones susceptibles de afectar
los derechos de personas vulnerables. Por el contrario, una hermenéutica
adecuada de la norma, conforme a la Constitución Política, exige comprender
la naturaleza constitucional del proceso de tierras, un ejercicio vigoroso de las
facultades de dirección del proceso por parte de los jueces de tierras y una
consideración constante de los principios de equidad e igualdad material,
como sobre el derecho de acceso a la tierra por parte de la población
campesina y la protección de comunidades vulnerables.
106. Posteriormente, la Sala Plena de esta corporación, mediante la Sentencia
C-166 de 2017104, reconoció que en el ámbito judicial de restitución de tierras,
el derecho fundamental al debido proceso implica que: “(i) el Estado debe
otorgar asistencia jurídica a las víctimas para lograr la reparación integral, y
más concretamente el componente de restitución; (ii) dicha asistencia jurídica
especial implica la garantía en el acceso a la administración de justicia
102
En el texto original de la cita se encuentra la palabra “Defensoría Pública”, por lo que se considera más
preciso que le corresponde esa obligación a la Defensoría del Pueblo. Ib.
103
En la misma sentencia, la Sala Plena resalta que, “[l]a vulnerabilidad procesal debe ser asumida por los
jueces de tierras a partir de su papel de directores del proceso. El apoyo de la Defensoría del Pueblo y la
facultad de decretar pruebas de oficio, siempre que existan suficientes elementos que permitan suponer que
estas son necesarias para alcanzar la verdad real y dar prevalencia al derecho sustancial, son un presupuesto
del acceso a la administración de justicia”. Ib.
104
M.P. José Antonio Cepeda Amarís.
38
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
mediante recursos accesibles, rápidos y eficaces en todos los procedimientos
administrativos y judiciales; (iii) las víctimas gozan del derecho a la tutela
judicial efectiva que hace parte del núcleo esencial del derecho fundamental al
debido proceso, por lo cual el Estado debe propender hacia el acceso en
condiciones de igualdad ante los jueces y tribunales de justicia; y, (iv) la
defensa técnica oficiosa es uno de los instrumentos que tiene el Estado para
hacer efectivo el derecho de acceso a la administración de justicia con miras a
lograr que las víctimas sean restablecidas a la situación anterior a las
violaciones de sus derechos. Ello garantiza el derecho a la defensa, propia del
debido proceso constitucional”.
107. Ahora bien, recientemente en la revisión de un expediente de tutela, la
Sentencia T-341 de 2022 hizo un recuento sobre el trámite judicial de
restitución de tierras y sobre su admisión y notificación a terceros. Igualmente,
resaltó que el reconocimiento a los terceros interesados es crucial, pues “el
propósito de la justicia transicional es propiciar arreglos estables que no se
conviertan luego en el germen de nuevos conflictos, y para ello resulta
indispensable -entre otros- reconocer y resolver los distintos intereses
encontrados en torno a un mismo territorio”105. Dicha sentencia indica que,
precisamente, uno de los principios que orienta la política pública de
restitución es que las medidas adoptadas respeten los derechos de terceros
ocupantes de buena fe quienes, de ser necesario, podrán acceder a medidas
compensatorias. También agrega que, “en el marco de la justicia transicional,
el derecho a la restitución está interconectado con el derecho a la verdad, lo
que supone la participación de la víctima y demás interesados en la
construcción de la historia que explica el despojo y sus consecuencias”106. En
el proceso de restitución de tierras existen distintos tipos de opositores,
incluyendo sujetos vulnerables que podrían estar en condiciones similares de
marginalidad a los reclamantes, o incluso suscitar conflictos interétnicos entre
distintas comunidades. “De ahí la importancia de notificar correctamente a los
terceros determinados e indeterminados, para que sus reclamos u oposiciones
puedan ser debidamente resueltos. De lo contrario, es posible que surjan
posteriormente nulidades o la necesidad de retrotraer el proceso judicial”107.
108. Finalmente, la anterior providencia hizo referencia, a su vez, a la
Sentencia T-034 de 2017108, en la que se determinó que no era procedente el
amparo invocado por los reclamantes de restitución de tierras contra un
tribunal superior especializado en tierras por haber devuelto el trámite a un
juzgado de la misma clase, por encontrar necesario la notificación de veinte
opositores a los que no se les garantizó la notificación de la solicitud de
restitución. Por consiguiente, en esa decisión se determinó que, “la devolución
era indispensable para garantizar la protección del derecho fundamental al
debido proceso de todas las partes del proceso y materializar su participación
efectiva con la notificación de la admisión de la solicitud y el traslado de la
misma […]. Además, la participación adecuada de todas las partes procesales
105
M.P. Diana Fajardo Rivera.
106
Ib.
107
Ib.
108
M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
39
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
asegura la efectividad del derecho a la verdad de las víctimas y asegura que en
caso de que se haga efectiva la restitución, ésta no pueda ser objetada
posteriormente por algún vicio procesal”.
109. En conclusión, las garantías procesales del derecho fundamental al
debido proceso rigen el proceso transitorio de restitución de tierras y se
aplican tanto para las víctimas reclamantes como para las personas segundos
ocupantes, las cuales tiene derecho al acceso a la administración de justicia, a
participar en el proceso, a presentar oposición a la solicitud de restitución y,
para ello, a aportar las pruebas que consideren pertinentes y necesarias. Ese
ejercicio del derecho a la defensa debe ser protegido por el Estado, por parte
del juez de restitución de tierras como director del proceso y por medio del
Ministerio Público, con el fin de garantizar una debida asesoría y
acompañamiento jurídico, cuando se acredita que los segundos ocupantes se
encuentran en condiciones de vulnerabilidad comparables con las propias de
las víctimas reclamantes. Lo anterior para proteger y materializar sus derechos
fundamentales al debido proceso, al acceso a la justicia y de defensa.
Sobre los derechos fundamentales al debido proceso, al acceso a la justicia
110. El artículo 29 superior establece que el debido proceso se debe aplicar a
toda clase de actuaciones judiciales y administrativas y que nadie podrá ser
juzgado sino conforme a las leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante
juez o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas
propias de cada juicio.
111. De igual forma, la Convención Americana de Derechos Humanos109
establece en su artículo 8° que toda persona tiene derecho a ser oída, con las
debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal
competente, independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley,
en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra ella, o para
la determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal
o de cualquier otro carácter. Esta norma pertenece al bloque de
constitucionalidad110 y rige el proceso de restitución de tierras, aun cuando se
trate de un proceso transicional, especial y célere.
112. La Corte Constitucional ha desarrollado la interpretación del derecho
fundamental al debido proceso en varias oportunidades. En particular, la
Sentencia C-495 de 2015111 determinó que este derecho comprende ciertas
garantías esenciales: el derecho al juez natural, el derecho a ser juzgado con
las formas propias de cada juicio, derecho a la defensa, el derecho a un
proceso público sin dilaciones injustificadas y la imparcialidad del juez.
109
Ley 16 de1972, “por medio de la cual se aprueba la Convención Americana sobre Derechos Humanos
"Pacto de San José de Costa Rica", firmado en San José, Costa Rica, el 22 de noviembre de 1969”.
110
Artículo 93 de la Constitución Política: “Los tratados y convenios internacionales ratificados por el
Congreso, que reconocen los derechos humanos y que prohíben su limitación en los estados de excepción,
prevalecen en el orden interno. Los derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretarán de
conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia”.
111
M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.
40
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
113. Por un lado, el derecho al juez natural implica que el proceso sea dirigido
por el juez legalmente competente para adelantar el trámite y adoptar una
decisión de fondo respectiva, “el cual debe ser funcionalmente independiente,
imparcial y estar sometido solamente al imperio de la ley”112. Ello implica que
se respete la especialidad, competencia funcional prestablecida por la ley para
cada proceso, que no se asigne el conocimiento de un proceso ordinario a una
jurisdicción transicional o viceversa. Por otro lado, el derecho de defensa es
entendido como el empleo de todos los medios legítimos y adecuados para ser
oído y obtener una decisión favorable, esto implica “[…] la facultad de pedir y
allegar pruebas y controvertir las que se aporten en su contra, formular
peticiones y alegaciones e impugnar las decisiones que se adopten”113.
114. Sobre el derecho a la defensa. Reiteración jurisprudencia. En relación
con la garantía esencia del derecho a la defensa, la Corte ha establecido que, si
el derecho a la defensa esta redactado en la Constitución con enfoque en el
derecho penal, “lo cierto es que, el derecho de defensa se extiende a todo tipo
de procedimientos administrativos y judiciales”114. Este derecho comprende
dos modalidades: (i) la defensa material, aquella que ejerce y direcciona
directamente el interesado o implicado; y, (ii) la defensa técnica, la cual se
ejerce a través de la representación jurídica a cargo de un profesional del
derecho. Esta última modalidad, se materializa mediante el nombramiento de
un abogado de confianza o mediante la designación de un defensor nombrado
por el Estado para que represente al ciudadano de forma diligente y eficaz ante
los jueces y tribunales115.
115. Sobre el derecho de acceso a la administración de justicia y su relación
con el derecho a la defensa. Ahora bien, de conformidad con la Sentencia C-
543 de 2011116, el referido derecho implica dos aspectos, uno formal y otro
material. El primero es la facultad del particular de acudir ante la autoridad
judicial de modo que se le reciban sus demandas, escritos y alegatos y se les
dé trámite, mientras que, en un sentido material, el acceso a la justicia
significa, entre otras cosas, que el conflicto planteado ante los jueces sea
resuelto de forma oportuna.
116. En la Sentencia C-166 de 2017117, la Corte determinó que, el derecho a la
defensa se encuentra en plena relación con el derecho al acceso a la
administración de justicia, también conocido como el derecho a la tutela
judicial efectiva, el cual es comprendido en los siguientes términos: “ [este
112
Ib.
113
Ib.
114
“Dentro de las garantías que conforman el núcleo esencial del debido proceso se encuentran el derecho al
juez natural, el derecho a un proceso público, el derecho a la independencia e imparcialidad del juez, el
derecho a presentar pruebas y controvertirlas, el derecho a impugnar la sentencia condenatoria, y el derecho al
defensa entendido como el empleo de todos los medios legítimos y adecuados para ser oído y obtener una
decisión favorable. Justamente, respecto de este último el inciso 4° del artículo 29 Superior consagra
que quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio,
durante la investigación y el juzgamiento. Vale la pena precisar que si bien tal redacción se enfoca al proceso
penal, lo cierto es que el derecho a la defensa se extiende a todo tipo de procesos administrativos y judiciales”.
Sentencia C-166 de 2017, M.P. José Antonio Cepeda Amarís.
115
Ib.
116
M.P. Humberto Antonio Sierra Porto.
117
M.P. José Antonio Cepeda Amarís.
41
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
derecho] se traduce en la posibilidad, reconocida a todas las personas
residentes en Colombia de poder acudir en condiciones de igualdad ante los
jueces y tribunales de justicia, para propugnar por la integridad del orden
jurídico y por la debida protección o el restablecimiento de sus derechos e
intereses legítimos, con estricta sujeción a los procedimientos previamente
establecidos y con plena observancia de las garantías sustanciales y
procedimentales previstas en las leyes. Justamente, el derecho a la tutela
judicial efectiva halla plena relación con el derecho a la defensa técnica como
garantía de acceso en igualdad de condiciones a los procedimientos
judiciales”118.
117. La misma providencia precisó que, la tutela judicial efectiva hace parte
del núcleo esencial del debido proceso y desde esta perspectiva se proyecta
como derecho fundamental de aplicación inmediata que se garantiza a través
de las distintas acciones y recursos que el ordenamiento jurídico ha previsto
para la protección de los derechos, con la advertencia de que “el diseño de las
condiciones de acceso y fijación de los requisitos para su pleno ejercicio
corresponde al Legislador”119.
Sobre el defecto procedimental absoluto por no garantizar la defensa
técnica
118. Sobre el defecto procedimental absoluto por no garantizar la defensa
técnica. La Sentencia SU-061 de 2018120 precisó que el defecto procedimental
se causa por un error en la aplicación de las normas que fijan el trámite a
seguir para la resolución de una controversia judicial. Empero, ello no
significa que aquel se predica frente a cualquier defecto respecto de las formas
propias de cada juicio, sino que “debe tener la entidad suficiente para negar la
materialización de los derechos fundamentales”. En ese sentido, no se
configura por un yerro subsanable y que no tenga incidencia directa en el fallo,
pues se trata de una cuestión que no pueda ser corregida en el trámite del
proceso por la vía ordinaria121.
119. Ahora bien, en la Sentencia SU-108 de 2020122 se precisaron los
elementos del defecto procedimental absoluto y se señaló que este ocurre
cuando proviene del desconocimiento de los derechos fundamentales al
debido proceso, a la defensa y contradicción, y por violación del principio de
legalidad.
120. Aquella sentencia precisó que la defensa técnica es “el derecho de la
persona a escoger su propio defensor y, de no ser ello posible, a ser
118
Ib.
119
Ib.
120
M.P. Luis Guillermo Guerrero.
121
Sentencia T-008 de 2019, M.P. Cristina Pardo Schlesinger.
122
M.P. Carlos Bernal Pulido. Reitera las sentencias SU-159 DE 2002, M.P. Manuel José Cepeda Espinosa;
T-450 de 2011, M.P. Humberto Antonio Sierra Porto; T-309 de 2013, M.P. Jorge Iván Palacio Palacio; T-561
de 2014, M.P. María Victoria Calle Correa; y SU-573 de 2017, M.P. Antonio José Lizarazo Ocampo.
42
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
representado por uno de oficio designado por el Estado, quien a su vez debe
contar con un nivel básico de formación jurídica. Bajo este supuesto, la falta
de defensa técnica es una manifestación del defecto procedimental absoluto,
en tanto se pretermiten eventos o etapas señaladas en la ley para asegurar el
ejercicio de todas las garantías que se le reconocen a los sujetos procesales.
No obstante, cuando se alega la presunta vulneración por falta de defensa
técnica, no es suficiente demostrar que existieron falencias en la defensa del
procesado para que proceda el amparo constitucional, sino que se debe
acreditar que: (i) la falla no haya estado amparada por una estrategia de
defensa, (ii) que sea determinante del sentido de la decisión judicial, (iii) que
no sea imputable a quien afronta las consecuencias negativas de la decisión y
(iv) que sea evidente la vulneración de los derechos fundamentales”.
121. En esa medida, la falta de defensa técnica es uno de los defectos
procedimentales absolutos que tiene la entidad suficiente para negar la
materialización de derechos fundamentales. Para su configuración se deben
cumplir con los requisitos previstos arriba citados y, en caso de acreditarse,
procede el respectivo amparo.
Sobre el defecto fáctico y la omisión de la valoración probatoria
122. En la Sentencia C-590 de 2005 se hizo una breve descripción sobre el
defecto fáctico: “[este] surge cuando el juez carece del apoyo probatorio que
permita la aplicación del supuesto legal en el que se sustenta la decisión”. Sin
embargo, la jurisprudencia constitucional ha realizado una ampliación sobre la
interpretación de este defecto judicial, el cual aborda varios elementos y reglas
que se reiteran a continuación.
123. La Sentencia T-459 de 2017 precisó que existen dos modalidades de ese
defecto: (i) la fáctica negativa y (ii) la positiva. La primera “[...] hace
referencia a la omisión en la valoración y decreto de pruebas determinantes
para identificar la veracidad de los hechos; [en la segunda modalidad], el juez
aprecia pruebas esenciales y determinantes que no ha debido admitir ni valorar
porque, por ejemplo fueron indebidamente recaudadas o, efectúa una
valoración por completo equivocada”123
124. La jurisprudencia constitucional también ha indicado que el yerro fáctico
en cualquiera de sus modalidades debe ser (i) ostensible, manifiesto e
irrazonable; (ii) la argumentación que acompaña la valoración probatoria
desconoce los preceptos de la sana crítica; (iii) debe ir más allá de la simple
discrepancia interpretativa respecto del material probatorio que usualmente
surge entre las partes y el juez al interior del proceso; y (iv) la intervención
correctiva en sede tutela debe ser menor en la valoración de los medios de
prueba directos, en virtud del principio de inmediación, el cual sostiene que la
persona que está en mejor posición para determinar el alcance de tales pruebas
es el funcionario designado por la ley124.
123
M.P. Alberto Rojas Ríos.
124
Sentencia T-074 de 2018, M.P. Luis Guillermo Guerrero Pérez.
43
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
125. Una de las formas en las que esta corporación ha identificado el defecto
fáctico en su modalidad negativa es la no valoración del material probatorio o
su valoración parcial. La Sentencia SU-774 de 2014 señaló lo siguiente:
“Esta Corporación ha establecido que la dimensión negativa se produce: “(i)
por ignorar o no valorar, injustificadamente, una realidad probatoria
determinante en el desenlace del proceso;(ii) por decidir sin el apoyo
probatorio que permita la aplicación del supuesto legal en el que se sustenta la
decisión; o (iii) por no decretar pruebas de oficio en los procedimientos en que
el juez está legal y constitucionalmente obligado a hacerlo. […] Se ha
concluido que, el defecto fáctico por no valoración de pruebas se presenta
cuando el funcionario judicial omite considerar elementos probatorios que
constan en el proceso, no los advierte o simplemente no los tiene en cuenta
para efectos de fundamentar su decisión y, en el caso concreto, resulta evidente
que de haberse realizado su análisis y valoración, la solución del asunto
jurídico debatido habría variado sustancialmente”.
126. En síntesis, una de las formas en las que se configura el yerro fáctico es
cuando el juez omite realizar una adecuada valoración de las pruebas recaudas
en el proceso, es decir no las considera o no las tiene en cuenta para tomar la
decisión judicial, y que en caso de haberlo hecho, la solución jurídica habría
sido distinta.
La interdependencia entre los derechos fundamentales al debido proceso,
a la vida, la vivienda y la dignidad humana en el proceso de restitución de
tierras de las víctimas de desplazamiento forzado
127. Esta corporación ha reconocido que la población víctima de
desplazamiento forzado se encuentra en una situación de grave y masiva
vulneración de sus derechos fundamentales, por lo que el proceso de
restitución de tierras busca materializar la protección de algunos de esos
derechos. Así se indicó en la previamente citada Sentencia C- 330 de 2016:
“[e]l hecho lesivo que origina la pretensión de restitución afecta bienes mucho
más amplios que el conjunto de facultades sobre un terreno, en que se concreta
el derecho de propiedad o el hecho de la posesión, es decir, la relación
material de la persona con su predio. Ese hecho desconoce o vulnera bienes
ius fundamentales adicionales, como la vivienda digna, el mínimo vital, el
acceso a la tierra y la producción de alimentos. Genera entonces un desarraigo,
que incide en el ejercicio del derecho a la autonomía y menoscaba la dignidad
de la persona. Esa situación se extiende en el tiempo, desde el hecho
desencadenante del abandono o despojo hasta el momento en que sea posible
la reparación”125.
128. En igual sentido, las sentencias T-025 de 2004126 y T-034 de 2017127
identificaron que el Legislador mediante el proceso de restitución de tierras
materializó la protección de algunos de los derechos constitucionales
fundamentales, los cuales relacionó de la siguiente manera: “(i) el derecho a la
vida en condiciones de dignidad; (ii) el derecho a escoger el lugar del
125
M.P. María Victoria Calle Correa.
126
M.P. Manuel José Cepeda Vargas.
127
M.P. Gloria Stella Ortiz Delgado.
44
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
domicilio, en la medida en que para huir de la amenaza que enfrentan las
víctimas de desplazamiento, éstas se ven forzadas a escapar de su sitio
habitual de residencia y trabajo; (iii) los derechos al libre desarrollo de la
personalidad, a la libertad de expresión y de asociación; (iv) la unidad familiar
y a la protección integral de la familia; (v) la libertad de circulación por el
territorio nacional y el derecho a permanecer en el sitio escogido para vivir;
(vi) el derecho al trabajo y la libertad de escoger profesión u oficio,
especialmente en el caso de los agricultores que se ven forzados a migrar a las
ciudades y, en consecuencia, abandonar sus actividades habituales; y (vii) el
derecho a una vivienda digna, puesto que las personas en condiciones de
desplazamiento tienen que abandonar sus propios hogares y someterse a
condiciones inapropiadas de alojamiento en los lugares hacia donde se
desplazan, cuando pueden conseguirlas y no tienen que vivir a la
intemperie”128.
129. Teniendo en cuenta lo anterior, esta Sala de Revisión reafirma y reconoce
que existe una relación de interdependencia entre el derecho a la restitución de
tierras de las víctimas del desplazamiento forzado en Colombia y sus derechos
a la vida, vivienda y condiciones que materialicen su dignidad humana. En ese
sentido, también se comprende que la protección y garantía del debido proceso
y el derecho a la defensa de las víctimas en ese proceso transicional, ya sean
reclamantes u opositores, están intrínsecamente ligadas a los derechos
fundamentales previamente citados. Si existe una vulneración al debido
proceso y sus garantías procesales, como el derecho a la defensa, ello deriva
en una afectación de los mencionados derechos fundamentales, tales como, el
derecho a la vida, a la vivienda y la dignidad humana, pues aquella genera un
obstáculo para la efectiva protección de estos.
III. CASO CONCRETO
130. Daniel Antonio Montero Pacheco sostiene que el Juzgado Segundo Civil
del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta vulneró
sus derechos fundamentales al debido proceso al ordenar la entrega del predio
“Filadelfia”, objeto del proceso de restitución de tierras con número de
radicado 470013121002-2022-00028-00, en el que también está involucrado
el predio “El Recuerdo”, mediante la sentencia de única instancia del 12 de
diciembre de 2022 y el posterior auto del 16 de marzo de 2023, el cual fijó
como fecha de entrega material del referido inmueble el 3 de mayo de 2023.
Lo anterior, sin que según el accionante, este conociera del proceso, por lo
cual solicita la suspensión del trámite de entrega del inmueble, para que así
pueda comparecer a la actuación judicial y ejercer su derecho a la defensa.
131. Para resolver si en el presente caso se incurrió en un defecto
procedimental absoluto, un defecto fáctico y se vulneraron los derechos
fundamentales a la vida, vivienda y dignidad humana, se detallarán los hechos
probados en relación con la condición socioeconómica del accionante y su
vínculo con el predio; luego, por otro lado, se expondrán aquellos hechos
128
Ib.
45
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
probados que acreditan el desarrollo del proceso de restitución y el
conocimiento del cual tuvo el accionante; para así decidir de fondo el asunto.
132. Sobre el estado socioeconómico de Daniel Antonio Montero Pacheco. En
primera medida, esta Sala precisa que el análisis realizado en sede de revisión
sobre la situación socioeconómica del accionante no tiene por objeto el
reconocimiento de la calidad de segundo ocupante, sino valorar que el juez de
restitución de tierras accionado debió haberle garantizado una defensa técnica
al constatar que se trataba de una víctima en una situación de vulnerabilidad y
con un arraigo en el predio reclamado, pues es el juez de restitución de tierras
el encargado de establecer o no la calidad de segundo ocupante en el proceso y
velar por el respeto de las garantías en el curso del mismo. En ese sentido, del
material probatorio obtenido en sedes de instancia y en sede de revisión, se
constata que el accionante es una persona de 80 años, campesino, sin
formación académica, y quien ha vivido por veinte años en el predio “El
Recuerdo”, en la vereda Macaraquilla, corregimiento el Porvenir, municipio
de Aracataca, Magdalena.
133. En particular, esta Sala pone de presente los dos informes
socioeconómicos de Daniel Antonio Montero Pacheco elaborados por la
Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras
Despojadas – URT, remitidos por esa entidad, los días 18 de diciembre de
2019 y 15 de febrero de 2023 al juzgado accionado:
Informe del 18 de diciembre de 2019: “Con relación a las actividades
económicas, el señor Daniel Antonio Montero Pacheco afirma que se
desempeña como campesino/agricultor en el predio denominado El Recuerdo-
Macaraquilla. Igualmente, se referencia que su actividad principal es la siembra
de pan coger, tales como; maíz y yuca. Igualmente, manifiesta tener cinco
vacas a partir de las cuales, proporciona leche para la venta en el mercado local.
Sostiene que, en relación con los ingresos mensuales el señor Montero percibe
del predio solicitado en restitución un valor aproximado de $100.000 pesos y
por jornales fuera del predio $100.000 pesos.
Como egresos del hogar mensualmente se referencia el gasto de $450.000
pesos por concepto de alimentación. Así, mismo [sic], declara que el señor
Daniel que tiene una responsabilidad financiera por un valor de $1.600.000 con
el Banco Agrario. Refiere que este dinero fue utilizado para inversión en el
predio denominado el Recuerdo.
En relación con las condiciones habitacionales encontramos que, el señor
Daniel habita en una casa en el área rural, ubicado en el predio solicitado en
restitución, esta cuenta con dos habitaciones. La casa es de material de bloque,
cemento, y piedra, el material predominante de los pisos es tierra-arena.
Igualmente se observó que la cocina se ubica en un patio, corredor, al aire libre
y no cuenta con servicios públicos.
[…] De acuerdo con los datos obtenidos en el instrumento de identificación y/o
caracterización de terceros, las metodologías del índice de pobreza
multidimensional arrojan que el hogar presenta un porcentaje inferior a la
media (33%) para pobreza multidimensional, pues presenta un porcentaje, en
cuanto tiene privación, del 22% de los indicadores (4/15). Estas privaciones
corresponden al bajo logro educativo, toda vez que [Daniel Montero] no
46
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
finalizó sus estudios escolares, [falta de] acceso a servicios públicos
(eliminación de excretas, fuentes de agua mejoradas y calidad del piso) y
condiciones de vivienda”129.
Informe del 15 de febrero de 2023: “El señor Daniel Antonio Montero Pacheco
y su núcleo familiar, registraron una puntuación Moderada, con relación a su
posible dependencia del predio solicitado, representado en un porcentaje del
47%, el cual es el resultado de la información aportada y que se asocia a cuatro
variables; actividad económica, seguridad alimentaria, vivienda, arraigo y
acceso a otros predios, dependencia y llegada al predio.
En la primera de estas variables, se tiene la posible dependencia en la actividad
economía de la familia teniendo una ponderación moderada. Toda vez que su
fuente de ingresos es la explotación de ganadería bovina desarrollada en el
predio de restitución, adicionalmente, tienen cultivo de maíz. Por su parte, la
seguridad alimentaria obtuvo un porcentaje del 44%, para una ponderación
moderada, toda vez que, en el predio la familia solo aprovecha derivados
lácteos para su dieta, ya que, no tiene cultivos establecidos como pan coger.
De acuerdo con lo expresado durante la entrevista, el predio constituye el lugar
de residencia de la familia. También manifiesta hacer parte de organizaciones
comunitarias en la zona. Así las cosas, la ponderación en la variable de
vivienda, arraigo y acceso a otros predios se ubica en el nivel muy alto (100%).
Finalmente, la variable de dependencia por la forma de llegada al predio se
ubicó en un nivel leve, haciendo referencia que llegó al predio a través de un
particular, y no con motivo de desplazamiento.
Seguidamente, se valora en lo atinente a las posibles vulnerabilidades que el
hogar tiene una ponderación alta, representada en un porcentaje de 71%, lo
anterior, se deriva de las variables evaluadas asociadas entre las que se
encuentran, condiciones diferenciales, habitacionales, acceso a alimentos y
nutrición, condición económica y riesgo. Seguidamente se explicará cada una
de ellas y los porcentajes obtenidos.
En primer lugar, con las condiciones diferenciales, se observa que en la familia
se tienen menores de edad -sujetos de especial protección y dos personas
adultas mayores – sujetos de especial protección, quienes presentan deterioro
del ciclo vital por envejecimiento. En la verificación de la condición de víctima,
la familia reporta desplazamiento forzado y se encuentra incluidos en el
Registro único de Víctimas por desplazamiento forzado. Las anteriores
connotaciones le brindan una ponderación moderada (50%).
La segunda variable valorada son las condiciones socio familiares y
habitacionales, que se ubican en una ponderación alta, presentando un
porcentaje del 69%, y hace referencia a que la familia cuenta con condiciones
regulares de habitabilidad, servicios públicos y afiliación a salud en régimen
subsidiado. La tercera variable está asociada a las condiciones de acceso a
alimentos y nutrición. Para este caso, el caracterizado aportó información que
ubica al hogar en un nivel muy alto, en la ponderación, correspondiente al 80%,
toda vez que manifestó presentar situaciones en las que se ve en riesgo la
alimentación de la familia o tener barreras de acceso a cantidad y calidad de
alimentos. En la variable de condiciones económicas, el señor Daniel expresó
que actualmente presenta dificultades para cubrir los gastos del hogar, deudas y
Expediente digital T-9.524.049, archivo “ANEXO 3 – INFORME TÉCNICO DE CARACTERIZACIÓN
129
AÑO 2019”.
47
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
compromisos. Observando que sus gastos sobrepasan sus ingresos. De lo
anterior, se tiene una ponderación alta (75%).
Finalmente, las condiciones de riesgo de la familia se ubican en una
ponderación muy alta en la escala de valoración, con un porcentaje del 88%,
teniendo en cuenta que puso de manifiesto que afrontaron, problemas judiciales,
altos precios de los productos de la canasta familiar, bajos precios de los
productos cosechados, hechos delictivos, daño en herramienta y sequía”130.
134. Por otro lado, en los documentos anexos a la acción de tutela se observa
que el accionante ingresó al predio a causa de un documento privado suscrito
el 5 de agosto de 2004, entre este y Miguelina Bellido Morales131. Tal
documento se titula “Documento privado de traspaso de los derechos de
posesión y dominio de un lote terreno” y en este se identifica como comprador
al accionante y como vendedores a Víctor Manuel Montenegro y Miguelina
Bellido Morales. Dicho documento tiene como objeto: “los vendedores
prometen vender y el comprador promete comprar un lote de terreno, ubicado
en el sector de Macaraquilla del municipio de Aracataca, [Magdalena], con
una extensión superficiaria de 24 hectáreas”. El precio de la venta fue de dos
millones quinientos mil pesos ($2.500.000), pagaderos de contado a la firma y
entrega del documento. El mismo fue firmado por el inspector de policía de
Fundación, Magdalena, de la época, Cardenio Andrade.
135. El 12 de diciembre de 2023, Víctor Manuel Montenegro remitió un
escrito al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bolívar en el que informó
que su desplazamiento obedeció a presiones realizadas por los grupos
delincuenciales al margen de la ley que operaban en el territorio y que habían
atentado contra vecinos del sector. Señaló que frente a ese hecho lo que hizo
fue buscar una alternativa rápida en su momento para salir del territorio, la
cual consistió en vender de buena fe por el valor que en su momento se acordó
libremente con Daniel Montero. Por lo tanto, solicitó la reparación y
restitución de sus derechos, “ante la responsabilidad de guardar nuestra
integridad y garantiza la recuperación de nuestro patrimonio en otro predio,
sin perjuicios al señor Daniel Montero”132.
136. Las anteriores circunstancias acreditan que el señor Daniel Antonio
Montero Pacheco ingresó al predio “El Recuerdo” desde 2004, de forma
pacífica y con conocimiento de Víctor Manuel Montenegro y Miguelina
Bellido Morales.
137. En el expediente se acredita que el juzgado accionado ordenó en dos
oportunidades distintas la calificación socioeconómica de Daniel Antonio
Montero Pacheco. La primera fue ordenada mediante auto del 20 de febrero de
2019 en el cual se dispuso: “[…] Sexto: Ordenar a la Unidad Administrativa
Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas que realice la
caracterización social de los terceros encontrados en la inspección judicial
130
Expediente digital T-9.524.049, archivo “ANEXO 6 – INFORME TÉCNICO DE CARACTERIZACIÓN
DEL AÑO 2023”.
131
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Acció[Link]”. Folio 8.
132
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Contestació[Link]”.
48
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
[…]”133. La otra calificación fue dispuesta en la sentencia de única instancia
proferida el 12 de diciembre de 2022, de la siguiente forma: “(…) Décimo
Tercero: Ordenar a la Unidad de Restitución de Tierras – Territorial
Magdalena la caracterización socioeconómica del señor Daniel Antonio
Montero Pacheco, [y de su núcleo familiar], con el fin de determinar la
dependencia económica de tal ciudadano al bien denominado “El Recuerdo”,
identificado con el folio de matrícula inmobiliaria número 225-6839, en
atención a lo motivado en esta providencia […]”134 (§-28 a 29).
138. De estas dos calificaciones y de la declaración de parte recaudada en
revisión, la Sala constata que el señor Daniel Antonio Montero Pacheco es una
persona vulnerable y de especial protección constitucional, ya que es un
campesino adulto mayor de 80 años, que se dedica a la agricultura, sin
estudios académicos, víctima del conflicto armado, al ser desplazado en el
2000 y registrado en el RUV135. Cuenta con arraigo al predio “El Recuerdo” y
aún permanece en él.
139. Por otro lado, el señor Montero Pacheco es beneficiario de subsidio del
Estado por ser adulto mayor, en cuantía de $80.000 pesos mensuales desde
2017 y se determinó que sus familiares le ayudan económicamente cuando
pueden, debido a que también tienen una precaria situación económica y
asumen otras obligaciones familiares. Vive con dos de sus hijos, que se
dedican también a la agricultura y manejo de maquinaria, pero sin empleo
estable. Está calificado en el SISBEN con pobreza moderada, con afiliación a
Nueva EPS en el régimen subsidiado de salud (§-28 a 30).
140. En la última calificación realizada por la URT tuvo como resultado un
47% de dependencia respecto del predio solicitado, seguridad alimentaria con
44% ponderada moderada y un arraigo del 100%. Como vulnerabilidades del
hogar resultó una ponderación alta del 71%, pues el hogar está integrado por
un menor de edad y dos adultos mayores, con riesgo alimentario por falta de
recursos económicos (§-31).
141. Por la acreditación de los anteriores hechos, la Sala considera que se
evidencia una marcada vulnerabilidad socioeconómica del accionante y señala
que se presentan características que hacen de aquel un sujeto de especial
protección constitucional, lo cual determina que le sean aplicables las
garantías y derechos previstos en la Ley 1448 de 2011. A saber:
“La víctima y/o su representante deberán ser informados de todos los aspectos
jurídicos, asistenciales, terapéuticos u otros relevantes relacionados con su caso,
133
Expediente digital T-9.524.049, archivo “T-9-524.049 - RESPUESTA A REQUERIMIENTO EN SEDE
DE REVISIÓ[Link]”. Folio 2.
134
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”.
Folio 51.
135
Informe de la URT de 2019: “El señor Daniel sostiene que fue desplazado en el año 2000 en la Vuelta de
Torito, Aracataca, Madalena, fue sacado de la finca “La Bonanza” por grupos armados (paramilitares)”.
Expediente digital T-9.524.049, archivo “ANEXO3 – INFORME TÉNCICO DE CARACTERIZACIÓN
AÑO [Link]”. Folio 15. Informe de la URT de 2023: “En la verificación de la condición de víctima, la
familia reporta desplazamiento forzado y se encuentra incluidos en el Registro Único de Víctimas[…]”.
Archivo “ANEXO 6 INFORME TÉCNICO DE CARACTERIZACIÓN AÑO [Link]”. Folio 13.
49
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
desde el inicio de la actuación. Para tales efectos, las autoridades que
intervengan en las diligencias iniciales, los funcionarios de policía judicial, los
defensores de familia y comisarios de familia en el caso de los niños, niñas y
adolescentes, los Fiscales, Jueces o integrantes del Ministerio Público deberán
suministrar la siguiente información:
1. Las entidades u organizaciones a las que puede dirigirse para obtener
asesoría y apoyo.
2. Los servicios y garantías a que tiene derecho o que puede encontrar en las
distintas entidades y organizaciones.
3. El lugar, la forma, las autoridades y requisitos necesarios para presentar una
denuncia.
4. Las actuaciones subsiguientes a la denuncia y los derechos y mecanismos
que como víctima puede utilizar en cada una de ellas. Las autoridades deben
informar a las mujeres sobre derecho a no ser confrontadas con el agresor o sus
agresores.
5. Las autoridades ante las cuales puede solicitar protección y los requisitos y
condiciones mínimos que debe acreditar para acceder a los programas
correspondientes.
6. Las entidades y/o autoridades que pueden brindarle orientación, asesoría
jurídica o servicios de representación judicial gratuitos.
7. Las instituciones competentes y los derechos de los familiares de las
víctimas en la búsqueda, exhumación e identificación en casos de desaparición
forzada y de las medidas de prevención para la recuperación de las víctimas.
8. Los trámites y requisitos para hacer efectivos los derechos que le asisten
como víctima.”136.
142. Esta Sala de Decisión reitera que como el señor Daniel Antonio Montero
Pacheco fue víctima de desplazamiento forzado, tal como se acredita en el
Registro Único de Víctimas y según lo detallado en los informes
socioeconómicos de la URT, se le debe proteger y dar un tratamiento como
víctima del conflicto armado, lo cual implica garantizar materialmente sus
derechos y garantías procesales en el marco del proceso de restitución de
tierras. El no ser reclamante en el aludido proceso no implica que proceda
desconocer su calidad de víctima del conflicto armado y su estado como sujeto
especial de protección constitucional, por su avanzada edad y por su condición
de campesino137.
143. Hechos probados sobre el trámite y desarrollo del proceso de restitución
de tierras con radicado número 47001312100220220002800. Inicialmente la
demanda de restitución de tierras fue instaurada por la Comisión Colombiana
de Juristas, la cual fue admitida el 20 de abril de 2016 por el juzgado
accionado bajo el número de radicado número 47001312100220150010000138.
136
Artículo 35 de la Ley 1448 de 2011.
137
Al respecto ver fundamentos jurídicos 46 y 47.
138
Expediente, archivo: “08InformeJuzgado 02 Civil Circuito Especializado Restitución Tierras - Magdalena
-
50
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
El proceso con radicado número 47001312100220220002800 se originó por la
ruptura de la unidad procesal decretada mediante auto de 6 de junio de 2022,
proferido dentro del proceso judicial identificado con radicado número
47001312100220210008900, y este, a su vez, surgió de la ruptura de la unidad
procesal decretada por la Sala Especializada en Restitución de Tierras del
Tribunal Superior de Cartagena, mediante providencia del 29 de junio de 2021,
dentro del proceso judicial identificado con radicado No.
47001312100220150010000, por considerar en esa oportunidad que en
relación con los predios “El Recuerdo”, “Filadelfia” y “Villa None” no se
admitió oposición y bajo ese entendido correspondía al juez instructor dictar
sentencia139.
144. El 6 de febrero de 2019, antes de la primera ruptura procesal, se llevó a
cabo diligencia de inspección judicial en el predio “El Recuerdo” en la vereda
Macaraquilla del municipio de Aracataca, Magdalena. En el video obrante de
la diligencia se observa que efectivamente el juzgado accionado inspeccionó
el lote, la vivienda construida en el mismo e interrogó a Daniel Antonio
Montero Pacheco sobre su actividad económica, el uso de la tierra y su unidad
familiar140. No obstante, en ese momento no se le indicó nada sobre el proceso
de restitución desarrollado en relación con ese predio, ni se le informó que
como ocupante podría tener interés para intervenir en aquel y, en ese sentido,
presentar oposición al mismo, de conformidad con el artículo 88 de la Ley
1448 de 2011.
145. Ahora bien, el juzgado accionado, la URT, la Comisión Colombiana de
Juristas y los jueces de instancia coinciden en que el accionante fue notificado
personalmente de la demanda de solicitud de restitución de tierras relacionada
con el predio “El Recuerdo” (§-23, 24, 25 y 31). Efectivamente, esta Sala
encuentra razón en que, formalmente Daniel Antonio Montero Pacheco fue
notificado personalmente del proceso en cuestión, debido a que se registra un
acta de notificación personal del 11 de febrero de 2019, firmada por el
accionante en tutela. Por medio de esta notificación, el juzgado accionado le
puso de presente la existencia del proceso y le corrió traslado haciéndole
entrega de la documentación pertinente en medio magnético, en el que se
contenían la demanda y sus anexos. También se le puso de presente que, de
conformidad con el artículo 88 de la Ley 1448 de 2011, tendría 15 días para
presentar escrito de oposición si así lo consideraba.
146. En el mismo sentido, esta Sala evidencia que no se presentó oposición
alguna en los 15 días posteriores a esa notificación personal ni tiempo después.
Por ende, preliminarmente se podría sostener que el accionante sí fue enterado
del proceso y que se le garantizó el término procesal para una eventual
oposición al mismo.
Santa [Link]”. Folio 3.
139
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”. Folio 16.
140
Expediente digital T-9.524.049, archivo “D470013121002201500100000Audio yo
Video20205311053.mp4”.
51
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
147. Por último, se considera que efectivamente la sentencia de 12 de
diciembre de 2022 y el auto de 16 de marzo de 2023 ordenaron y fijaron la
fecha de entrega del inmueble “Filadelfia” a los solicitantes de ese predio,
pero no se ordenó la entrega material del predio “El Recuerdo”, como lo pudo
comprender erróneamente el accionante.
148. Lo anterior debido a que en relación al predio “El Recuerdo”, en el
ordinal primero de la sentencia del 12 de diciembre de 2022, se estableció
“proteger el derecho fundamental a la restitución de tierras abandonadas y
despojadas forzosamente a causa del conflicto armado interno en favor de los
señores Miguelina Bellido Morales […], Víctor Manuel Montenegro […] y de
su núcleo familiar, atendiendo a los hechos que generaron su desplazamiento
del predio denominado “El Recuerdo”141. Seguido a ello, en el ordinal
segundo se estableció reconocer a esas personas compensación por
equivalente; en el ordinal tercero se ordenó al Fondo de la Unidad
Administrativa Especial de Restitución de Tierras Despojadas que, previa
concertación con los beneficiarios de la compensación ordenada en el numeral
anterior, se ofrezcan alternativas de terrenos de similares características y
condiciones en otra ubicación del territorio nacional, lo anterior con el fin de
garantizar la materialización del amparo a su derecho a la restitución de tierras.
Si no fuera posible la restitución por equivalente, se ordenó el pago por
compensación monetaria. Finalmente, en el ordinal quinto, se ordenó a ese
fondo que en consenso con los reclamantes se realizara el traspaso del
inmueble rural denominado “El Recuerdo” a aquel.
149. Ahora bien, sobre el predio “Filadelfia”, la misma decisión judicial
determinó en el ordinal décimo cuarto: “proteger el derecho fundamental a la
restitución de tierras abandonadas y despojadas forzosamente a causa del
conflicto armado interno en favor de las señoras María del Rosario Muñoz
Machacón […] y Lina Luz Muñoz Machacón […] y sus respectivos núcleos
familiares, haciendo extensiva tal protección a la comunidad de herederos de
los señores Hermelinda Machacón De Muñoz (Q.E.P.D.) y Manuel Muñoz
Yépez (Q.E.P.D.), en atención a lo expuesto en la parte motiva de esta
providencia y con relación al predio rural denominado Filadelfia”142. Seguido
a ello, el ordinal décimo quinto estableció decretar la restitución y/o
formalización de tierras a favor de las mismas personas.
150. Por otro lado, el auto del 16 de marzo de 2023, ordenó fijar el día 3 de
mayo de 2023 como la fecha para la realización de la diligencia de entrega
material del predio denominado “Filadelfia”143.
151. Por lo tanto, efectivamente, el juzgado accionado no decidió ordenar la
restitución del predio “El Recuerdo” sino del predio “Filadelfia” a María del
Rosario Muñoz Machacón, Lina Luz Muñoz Machacón, sus respectivos
núcleos familiares y haciendo extensiva tal protección a la comunidad de
141
Expediente digital T-9.524.049, archivo “[Link]”.
Folios 48 a 50.
142
Ib. Folios 52 y 53.
143
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Acció[Link]”. Folios 14 y 15.
52
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
herederos de los señores Hermelinda Machacón de Muñoz (Q.E.P.D.) y
Manuel Muñoz Yépez (Q.E.P.D.).
152. Configuración del defecto procedimental absoluto por falta de defensa
técnica. De conformidad con lo expuesto anteriormente, por un lado, se
constata que el accionante fue notificado personalmente del proceso de
restitución de tierras referido el 11 de febrero de 2011; por otro lado, en la
sentencia censurada no se ordenó la restitución material del predio “El
Recuerdo”, en el que vive actualmente el accionante. Sin embargo, esta Sala
procederá a amparar los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso
a la administración de justicia del accionante, por las razones que se exponen a
continuación.
153. Tal y como lo ha establecido la jurisprudencia constitucional citada, en el
proceso de restitución de tierras se aplican las garantías procesales que
desarrollan el artículo 29 superior, entre ellos el derecho a una defensa técnica
efectiva y oportuna, no solamente para los reclamantes sino también para los
segundos ocupantes en situación de vulnerabilidad.
154. En ese sentido, el juez accionado desconoció el derecho fundamental al
debido proceso y a la defensa técnica de los segundos ocupantes al no
garantizar que al señor Montero Pacheco se le hubiere acompañado por parte
de la Defensoría del Pueblo en la asesoría e interposición de actos judiciales
en el proceso de referencia, frente al cual se observa un interés directo y la
posible afectación de su derecho a la vivienda y al mínimo vital, pues en dicho
predio habita junto con su familia y desarrolla la actividad agrícola de la cual
en buena medida subsiste. Esta Sala de Revisión resalta que el accionante en
la declaración de parte afirmó que él no quisiera salir del predio, al contrario
manifestó que, “yo lo que quiero es mi tierra” y que por la edad que tiene le
resulta difícil mudarse a otra parte.
155. Aunado a lo anterior, se observa que solo luego de que en primera
instancia de tutela se ampararon los derechos de Daniel Antonio Montero
Pacheco, este efectivamente planteó su oposición en el proceso especial de
restitución de tierras. Sin embargo, el fallo de segunda instancia revocó el
amparo, lo que dejó en firme la sentencia proferida en el proceso de
restitución de tierras y el juzgado accionado procedió a no estudiar esa
oposición. Esto demuestra el interés directo y la pretensión de ejercer el
derecho de defensa de Daniel Antonio Montero Pacheco, como segundo
ocupante en el proceso de restitución de tierras de la referencia. Respecto a
este punto, la Sala constató que solamente hasta después del fallo de primera
instancia, el accionante obtuvo asesoría jurídica particular, pero se desconocen
las circunstancias particulares de la prestación del servicio. Por tanto, al no
existir prueba en contrario en el expediente y en sede de revisión, esta Sala
considera que, el accionante comenzó a ser representado judicialmente por un
abogado particular solamente hasta después del fallo de primera instancia en
53
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
materia de tutela y no antes, es decir, no durante el proceso de restitución de
tierras y el consecuente fallo censurado144 (§-31).
156. Esta Sala encuentra que a pesar de que la URT diligentemente remitió
informe de calificación socioeconómica al juzgado accionado, el 18 de
diciembre de 2019, este no tuvo en cuenta la calidad de víctima del conflicto
armado de aquel, su condición de sujeto de especial protección constitucional,
ni su nivel de vulnerabilidad, para efectos de disponer el acompañamiento y
asesoría jurídica correspondiente en el proceso transicional, tal y como lo
contempla la Ley de Víctimas y la jurisprudencia constitucional (§-102 a 109).
157. Ahora bien, respecto a los argumentos presentados, (i) por un lado, por la
Comisión Colombiana de Juristas respecto a que la Defensoría del Pueblo
debía proporcionar defensa técnica al accionante y no que ella se diera por
parte del juzgado accionado; y (ii) por otro lado, por el juzgado accionado el
cual argumentó que no designó representante judicial al señor Montero
Pacheco toda vez que no figuraba como titular de derecho real principal sobre
el bien inmueble pretendido, se considera que, la interpretación que efectuaron
del artículo 87 de la Ley 1448 de 2011145, resulta desproporcionada en la
medida que si bien el accionante no figura como titular inscrito de derechos en
el certificado de tradición y libertad, sí estaba demostrada su calidad de
comprador de buena fe en el expediente de restitución de tierras. Aquel
razonamiento, además de formalista, es contrario a los principios pro personae
e in dubio pro víctima que informan el proceso de restitución de tierras y, en
virtud de los cuales, el juez debe preferir una hermenéutica de la norma que
garantice los derechos fundamentales de las víctimas del conflicto,
naturalmente, siempre que esta sea razonable y se encuentre debidamente
motivada. Por ello, la norma en cuestión debió interpretarse en el sentido de
que la designación de representante legal también se extiende a quien acredite
las condiciones de segundo ocupante en situación de vulnerabilidad.
158. Esta razón junto con la calificación socioeconómica realizada por la URT
en 2019, otorgan claridad sobre el interés directo y su vulnerabilidad como
adulto mayor, víctima del desplazamiento forzado en el proceso de restitución
de tierras, el cual requería el acompañamiento institucional durante las etapas
administrativa y judicial del trámite.
159. Por otro lado, esta Sala de Revisión no encontró en el expediente pruebas,
sobre la etapa administrativa desarrollada por la URT, relacionada con el
predio “El Recuerdo”, por lo tanto no hay claridad si en esa etapa, la Unidad
identificó adecuadamente el predio y a los ocupantes del mismo. Lo anterior
porque, como se expuso anteriormente, la URT debe comunicar al propietario,
144
Para ello ver la respuesta del juzgado accionado en el fundamento jurídico 19.
145
“El traslado de la solicitud se surtirá a quienes figuren como titulares inscritos de derechos en el certificado
de tradición y libertad de matrícula inmobiliaria donde esté comprendido el predio sobre el cual se solicite la
restitución y a la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas cuando la
solicitud no haya sido tramitada con su intervención. Con la publicación a que se refiere el literal e) del
artículo anterior se entenderá surtido el traslado de la solicitud a las personas indeterminadas que consideren
que deben comparecer al proceso para hacer valer sus derechos legítimos y a quienes se consideren afectados
por el proceso de restitución. Cumplidas las anteriores formalidades sin que los terceros determinados se
presenten, se les designará un representante judicial para el proceso en el término de cinco (5) días”.
54
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
poseedor u ocupante del predio objeto de registro, a fin de que pueda aportar
pruebas documentales que demuestren esa condición, en especial si se acredita
con buena fe exenta de culpa.
160. Teniendo en cuenta lo anterior, la irregularidad procesal en la que incurre
el juzgado accionado configura un defecto procedimental absoluto, porque: (i)
implicó la falta de defensa técnica y su materialización respecto de una
persona vulnerable en el proceso de restitución de tierras. Además, contradice
las normas y reglas jurisprudenciales al respecto, lo cual vulnera el derecho
fundamental al debido proceso. (ii) El yerro no dependía de una estrategia de
defensa, pues no se le garantizó materialmente una, y ello solo hasta después
del fallo de primera instancia en tutela, el cual fue posteriormente revocado;
(iii) el defecto fue determinante para la decisión judicial porque no se
garantizó la oposición, y ello permitió que el juzgado tomara una decisión de
única instancia sobre el predio y continuara el ejercicio de la competencia en
este caso y no se radicara aquella en el tribunal, como lo contempla el artículo
79 de la Ley 1448 de 2011; (iv) el error no es imputable al accionante, ya que
no estaba en la capacidad para comprender el proceso sin asesoría jurídica,
dada su vulnerabilidad; y (v) resulta evidente la vulneración al debido proceso
y a la vivienda digna, puesto que, por un lado la decisión sobre la restitución
del predio recae directamente en el sitio en donde vive y del cual depende
económicamente; y por el otro, no se garantizó el derecho a la defensa y
contradicción del accionante, condiciones propias e inherentes al derecho
fundamental al debido proceso.
161. Configuración del defecto fático por omisión sobre la valoración
probatoria. De igual forma, esta Sala de Revisión encuentra demostrado que
el juzgado accionando incurrió en un yerro fáctico, pues omitió valorar la
calificación socioeconómica realizada por la UNT y remitida por esa entidad
al juzgado el 18 de diciembre de 2019146, como así lo afirmó aquella y aportó
evidencia de su envío, en la respuesta al auto de pruebas (§-31). A pesar de
que el juzgado recibió esa calificación socioeconómica sobre Daniel Antonio
Montero Pacheco y existe constancia de que el juzgado la recibió en la misma
fecha147, ese despacho omitió valorar dicho informe de forma ostensible,
manifiesta e irrazonable, pues en el fallo impugnado no se explicó por qué no
se tuvo en cuenta. Al contrario, resulta extraño que existiendo un informe de
2019, en la misma sentencia del 12 de diciembre de 2022 se ordenara a la
URT nuevamente la calificación socioeconómica del señor Montero Pacheco.
Por lo tanto, se evidencia claramente una omisión en cuanto haber valorado el
informe socioeconómico realizado al accionante, para así haber tenido en
cuenta desde el año 2019, que aquel es y era en ese momento una persona en
situación de vulnerabilidad debido a su avanzada edad, su condición de
campesino, su falta de recursos económicos, su dependencia al predio y su
calidad de víctima de desplazamiento forzado. Atendiendo a estas
146
Informe de calificación socioeconómica de la URT con fecha del mes de diciembre de 2019 de 31 folios.
Expediente digital T-9.524.049, archivos “T-9-524.049 - RESPUESTA A REQUERIMIENTO EN SEDE DE
REVISIÓ[Link]” y “ANEXO 3 – INFORME TÉCNICO DE CARACTERIZACIÓN AÑO [Link]”.
147
Expediente digital T-9.524.049, archivo “Anexo 2-OFICIO DTMS2-201902591 DE 18 DE DICIEBRE
DE [Link]”.
55
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
circunstancias, debió disponerse la asignación de apoderado de oficio en favor
del accionante con el objeto de garantizar su derecho a la defensa técnica. Se
hace palmario que haber tomado en cuenta esa calificación de manera
oportuna en 2019, hubiera permitido garantizar la defensa técnica al señor
Montero Pacheco y probablemente haber presentado oposición, lo cual habría
cambiado la decisión judicial de fondo e incluso modificado la competencia
del juez accionado para proferir sentencia.
162. Por lo anterior, el juzgado accionado como juez natural del proceso de
restitución revisado, debió valorar ese informe socioeconómico de 2019, y a
partir del mismo haber tomado decisiones a lo largo del proceso, para
sustentar adecuadamente la providencia censurada. Al omitir sin explicación
razonable esa valoración, el juez accionado también incurrió en defecto
fáctico en la sentencia del 12 de diciembre de 2022 dentro del proceso de
restitución de tierras referido.
163. Vulneración al derecho a la vida, a la vivienda y la dignidad humana.
Con la concurrencia de los anteriores yerros judiciales, no solamente se afectó
el derecho fundamental al debido proceso y la garantía procesal a la defensa
técnica, sino que de igual modo, se vulneraron los derechos fundamentales a la
vida, a la vivienda y a la dignidad humana de Daniel Antonio Montero
Pacheco. Como se explicó anteriormente (§-127 a 129), existe una relación
entre los mencionados derechos fundamentales y el proceso de restitución de
tierras. Por lo tanto, cuando se vulnera el debido proceso de las víctimas del
desplazamiento forzado, tanto reclamantes como opositores, se obstaculiza el
acceso y la materialización de los otros derechos fundamentales.
164. Teniendo en cuenta los dos informes de la URT sobre calificación
socioeconómica del señor Pacheco Montero, la consulta en base de datos
públicos y la declaración de parte del accionante, resulta claro que este es una
persona de especial protección constitucional, vulnerable, quien junto su
núcleo familiar depende socioeconómicamente del predio en disputa en el
proceso de restitución de tierras, tal y como se expuso en las consideraciones
sobre los hechos probados acerca de la situación socioeconómica del
accionante (§-132 a 142): se trata de un campesino de 80 años, sin estudios
académicos, con riesgo alimentario, quien vive hace 20 años pacíficamente en
el predio en disputa y tiene un muy fuerte arraigo sobre el lugar, está
calificado con pobreza moderada por el SISBEN, recibe subsidio por ser
adulto mayor cada mes por parte del Estado, tiene una dependencia
socioeconómica respecto del predio, él ni su núcleo familiar cuentan con
recursos estables, y sus gastos son mayores que los ingresos. Además, está
registrado en el Registro Único de Víctimas como víctima de desplazamiento
forzado por el conflicto interno y enfatizó que desea permanecer en el predio y
que por su avanzada edad le resulta muy complicado movilizarse a otro lugar.
165. Por las anteriores razones, esta Sala de Revisión considera que también
se vulneraron los derechos a la vida, a la vivienda y a la dignidad humana de
Daniel Antonio Montero Pacheco, pues no haber podido participar
adecuadamente en el proceso de restitución de tierras, le impidió plantear la
56
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
respectiva oposición, y no contó con debida asesoría y representación jurídica,
lo que ocasionó que se tomara una decisión de única instancia sobre el predio
en el que habita, que está a su vez íntimamente atado a su proyecto de vida,
por la gran dependencia que tiene para su subsistencia y la de su núcleo
familiar, con todo y las precariedades en las que viven. Además, esta
circunstancia aumenta el grado de vulnerabilidad del accionante al tener que
abandonar el referido predio -que aún habita-, sobre todo si se tiene en cuenta
la calidad de víctima del conflicto armado con interés sobre el predio en
disputa.
166. Finalmente, esta Sala reitera que Daniel Antonio Montero Pacheco, como
víctima de desplazamiento forzado debió tener las garantías procesales
reconocidas por la Ley 1148 de 2011 durante el transcurso de la etapa
administrativa y judicial del proceso de restitución de tierras. Al contrario, no
materializar esas garantías afectó directamente otros derechos fundamentales
interdependientes con la restitución de tierras, como lo son la vida, la vivienda
y la existencia en condiciones dignas.
167. Adicionalmente, es necesario precisar que el juzgado accionado señaló
que este caso presenta una dificultad única o “sui generis”, que ha generado
inseguridad jurídica debido a la decisión de dejar sin efectos las decisiones
judiciales de ese despacho, por cuenta de la sentencia de tutela de primera
instancia. Al respecto, esta Sala considera que la determinación del juez
constitucional sobre las decisiones en el proceso de restitución se debe
justamente a los defectos constitucionales verificados en el presente trámite de
tutela, pues no se garantizó la defensa técnica del accionante, ni se adoptaron
medidas efectivas para dar efectos a la caracterización del actor como sujeto
vulnerable y segundo ocupante de buena fe, remitida en 2019 por la Unidad de
Restitución de Tierras. La Sala reitera que no se puede imponer como
argumento la prevalencia de la seguridad jurídica como obstáculo para
remediar yerros causados por la propia autoridad accionada y que afectan
derechos constitucionales. Al contrario, es imperativo proteger los derechos
fundamentales vulnerados en el caso y referidos al debido proceso, a la vida, a
la vivienda y a la dignidad humana .
168. Órdenes a impartir. Por lo anterior, esta Sala de Revisión (i) revocará la
decisión de segunda instancia en el proceso de tutela; (ii) confirmará la
decisión de primera instancia dictada por la Sala Civil Especializada en
Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Cartagena, en lo relacionado
con dejar sin efectos la sentencia del 12 de diciembre de 2022 y solamente en
lo que atañe al predio “El Recuerdo”; (iii) amparará los derechos
fundamentales al debido proceso, al acceso a la administración de justicia y a
la defensa técnica del accionante; (iv) reconocerá efectos jurídicos procesales
a la interposición de la oposición realizada por el accionante el 15 febrero de
2024; (v) ordenará que el juzgado accionado remita el expediente al tribunal
superior funcional para que continúe el trámite correspondiente, de
conformidad con los artículos 79 y 88 de la Ley 1448 de 2011, en lo que
exclusivamente corresponda al predio “El Recuerdo”; (vi) dejará sin efectos el
auto del 26 de abril de 2024 proferido por el Juzgado Segundo del Circuito
57
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta, para evitar que se
produzca una duplicidad de órdenes sobre el posible derecho del señor Daniel
Antonio Montero Pacheco en el proceso de restitución de tierras, una señalada
en el referido auto y otra que provenga de una nueva decisión de la Sala Civil
Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Cartagena, de
conformidad con el numeral anterior; y (vii) exhortará a la Defensoría del
Pueblo y a la Procuraduría General de la Nación para que acompañen y hagan
seguimiento a este proceso, en cumplimiento de sus funciones para la
protección de las víctimas del conflicto armado, tanto reclamantes como frente
a quienes tengan calidad de segundos ocupantes, de conformidad con el
artículo 35 de la Ley 1448 de 2011 y el Decreto Ley 4635 de 2011.
IV. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Sala Segunda de Revisión de la Corte
Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de
la Constitución Política,
RESUELVE
PRIMERO. REVOCAR la sentencia de segunda instancia, proferida por la
Sala de Casación Civil, Agraria y Rural de la Corte Suprema de Justicia del 14
de febrero de 2024, la cual negó el amparo.
SEGUNDO. CONFIRMAR PARCIALMENTE el fallo de primera
instancia en materia de tutela proferido el 12 de enero de 2024 por la Sala
Civil Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de
Cartagena. Por lo tanto, DEJAR SIN EFECTOS los incisos primero y
segundo del ordinal segundo de esa sentencia y el auto del 26 de abril de 2024
proferido por el Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en
Restitución de Tierras de Santa Marta en el proceso de restitución de tierras
13001222100020231003800.
TERCERO. AMPARAR los derechos fundamentales al debido proceso, al
acceso a la administración de justicia, a la defensa técnica, a la vida, a la
vivienda y la dignidad humana de Daniel Antonio Montero Pacheco, en el
proceso de restitución de tierras, con radicado número
13001222100020231003800, tramitado por el Juzgado Segundo Civil del
Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Santa Marta. En
consecuencia reconocer efectos jurídicos procesales a la interposición de la
oposición presentada el 15 de febrero de 2024 por Daniel Antonio Montero
Pacheco, en el aludido proceso.
CUARTO. ORDENAR al Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado
en Restitución de Tierras de Santa Marta remitir el expediente a la Sala Civil
Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Cartagena en
un plazo no superior a treinta (30) días hábiles contados desde la notificación
de esta providencia, para que continúe el trámite correspondiente, como se
ordenó en el inciso tercero del ordinal segundo de la decisión de primera
58
Expediente T-9.524.049
M.P. Juan Carlos Cortés González
instancia dictada dentro del presente proceso de tutela y de conformidad con la
parte considerativa de esta providencia.
QUINTO. EXHORTAR a la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría
General de la Nación para que acompañen conforme sus funciones este
proceso, en especial, en lo referente a la protección de las garantías procesales
de las víctimas del conflicto armado, tanto reclamantes como frente a quienes
tengan la calidad de segundo ocupante.
SEXTO.- A través de la Secretaría General de la Corte Constitucional,
LÍBRESE la comunicación prevista en el artículo 36 del Decreto 2591 de
1991.
Notifíquese, comuníquese, y cúmplase.
JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ
Magistrado
DIANA FAJARDO RIVERA
Magistrada
VLADIMIR FERNÁNDEZ ANDRADE
Magistrado
ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ
Secretaria General
59