0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas3 páginas

Dios Está de Su Parte

Cargado por

guigod
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas3 páginas

Dios Está de Su Parte

Cargado por

guigod
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Dios está de su parte (10 mins.)


¿Ha escuchado la expresión: «Si, Dios está de nuestro lado, ¿quién puede estar en contra
nuestra?» Aunque es una frase común, no queda duda que es cierto, Jehová nos entiende
mejor que nadie. Él sabe lo que pensamos y sentimos, él quiere cuidarnos y estar a nuestro
lado en los momentos difíciles.
En alguna ocasión de nuestra vida puede que necesitemos ayuda especialmente para
enfrentarnos a los problemas que se nos presentan, si nos sobrevinieron no sería raro que la
situación nos fuera asumiendo en desesperanza irremediable. Bien pudiera parecernos que
la carga es más de lo que podemos soportar.
Tenemos un ejemplo de un siervo de Dios David, que confío en Jehová cuando tenía miedo.
En cierta ocasión David se refugió en los dominios de Akís rey de la ciudad filistea de Gat
la misma ciudad donde Goliat había nacido. Entonces los siervos del Rey lo acusaron de ser
un enemigo de la nación. ¿Qué hizo David en aquella peligrosa situación? Leamos el Salmo
Capítulo 56 versículos 1 al 4 dice lo siguiente.
VAMOS A LEER SALMOS 56:1-4.
Como observamos en la lectura David oró con fervor a Jehová, él le contó cómo se sentía y
que tenía miedo para escapar de esa situación, David tuvo que fingir que estaba loco, pero
él sabía que era Jehová quien lo había liberado. Al bendecir sus actos, su confianza absoluta
en él demostró que verdaderamente era un hombre temeroso, que confiaba mucho en Dios.
Al igual que David nosotros podemos demostrar que tememos a Dios, ¿De qué manera?
confiando en su promesa de ayudarnos cuando atravesamos dificultades, pongamos un
ejemplo si nos diagnostican una enfermedad quizás al principio nos asustemos, pero tener
la confianza de que estamos en manos de un buen médico seguramente nos ayudará a
sentirnos más tranquilos,
Puede que en el pasado este médico haya tratado muchos otros pacientes que padecieron la
misma enfermedad, tal vez ahora nos esté escuchando con mucha atención y notemos que
de veras comprende lo que sentimos y quizás nos diga que nos va a dar un tratamiento que
ha ayudado mucho a otras personas, con Jehová pasa algo parecido confiaremos más en él,
si pensamos en lo que ya ha hecho en lo que está haciendo ahora y en lo que hará por
nosotros.
David cuando le pidió ayuda a Jehová no se quedó de brazos cruzados, más bien empleó las
capacidades físicas y mentales que Jehová le había dado, y afrontó el problema. Sin
embargo, sabía que el ser humano no puede depender únicamente de sus sus propias
fuerzas, y así es como nosotros debemos verlo una vez que hemos hecho todo lo que está a
nuestro, alcance tenemos que dejar el resto en manos de Jehová, la verdad es que muchas
veces lo único que podemos hacer es confiar en él. Entonces es cuando el temor de Dios se
2
convierte en algo mucho más real para nosotros, sin duda estas sinceras palabras de David
registradas en Salmo capítulo 25 versículo 14 son muy alentadoras.
Allí David bajo inspiración divina dijo que la amistad íntima con Jehová es para quienes le
temen y él les da a conocer su pacto.
Como muestra este Salmo, es importante temer a Jehová, si así lo hacemos podemos
obtener una maravillosa recompensa, una íntima amistad con él. Jehová es el mejor amigo
que podemos tener, él valora mucho nuestro aguante y sabe que es difícil, porque Satanás
quiere que le demos la espalda a Dios. Así que cada día que le somos Leal a Jehová es un
día más en que contribuimos a responder a dichos desafíos.
Como seres humanos imperfectos a veces es difícil aguantar sobre todo si tenemos
problemas de salud, económicos, emocionales o de otro tipo cada día puede convertirse en
una prueba. Además, si nuestras expectativas tardan en cumplirse, podríamos
desanimarnos. Jehová valora mucho que a pesar de todo esto le sigamos sirviendo con
aguante. Leamos por favor Salmo capítulo 56 versículo 8 dice lo siguiente:
VAMOS A LEER SALMO 56:8.
Tú estás al tanto de mi vida errante. Recoge mis lágrimas en tu odre. ¿Acaso no están
anotadas en tu libro?
Observamos que David aunque estaba triste y angustiado le implora a Dios su bondad y
compasión diciendo: «Pon mis lágrimas en tu odre» Los odres eran recipientes muy
comunes, en la época de David se fabricaban con la piel de una oveja o una cabra y se
usaban para almacenar agua, aceite, vino o mantequilla, estos recipientes pueden albergar
grandes cantidades de agua, según el tamaño del animal y son bien conocidos por su
capacidad para mantener fresco el contenido incluso bajo el sofocante sol del desierto.
La conmovedora referencia de David a los odres significa mucho para todos nosotros,
porque sabemos que Satanás controla el mundo y es común que las personas, al igual que
David sufran en sentido emocional, mental o físico, sobre todo si están tratando de agradar
a Dios. Podemos confiar en que nuestro padre celestial no solo ve las pruebas que
afrontamos, sino que también comprende cómo nos afectan emocionalmente.
Jehová entiende a la perfección nuestro sufrimiento, y movido por la compasión guarda en
un odre simbólico todas las lágrimas que derramamos, pues no desea olvidar ninguna de
ellas. Satanás sabe que valoramos mucho la vida, por eso asegura que estamos dispuestos a
sacrificar cualquier cosa, incluso nuestra amistad con Jehová con tal de seguir vivos, pero
que equivocado está, como él tiene los medios para causar la muerte, se aprovecha de
nuestro miedo natural a morir con la intención de que le demos la espalda a Jehová.
A veces Satanás utiliza a algunas personas para que nos amenace y nos digan que si no
renunciamos a nuestra fe, nos matarán o puede que se valga de una emergencia médica para
3
que caigamos y le fallemos a Jehová tal vez los médicos o nuestros familiares no testigos
nos presionen para que aceptemos una transfusión de sangre lo cual está en contra de la ley
de Dios o quizás alguien trate de convencernos para que aceptemos un tratamiento que
viola los principios bíblicos, pero podemos estar seguros de que Jehová está de nuestra
parte y no permitirá que suframos ningún daño irreparable. Así lo expresó David en Salmo
capítulo 56 versículo 9 al 13. Dice.
VAMOS A LEER SALMO 56:9-13.
Al igual que David, debemos meditar en lo que Dios hará por nosotros en el futuro, porque
es cierto que ninguno de nosotros quiere morir, pero sabemos que, si perdiéramos la vida,
Jehová seguiría amándonos. Los amigos de Jehová que mueren siguen vivos en la memoria
de él, como si todavía existieran y él está deseando devolverles la vida. Jehová ha pagado
un precio muy alto para que tengamos vida eterna, sabemos muy bien cuánto nos quiere y
nos cuida, por eso cuando estamos enfermos o nos amenazan de muerte, no le damos la
espalda, al contrario, acudimos a él para que nos dé consuelo sabiduría y fuerzas.
En nuestra guía de actividades correspondiente a esta semana, podemos ver en la imagen a
esta hermana se siente angustiada, por eso ora a Jehová desde el corazón. De igual manera,
si estamos pasando por un mal momento, podemos orarle a Dios con todo nuestro corazón.
Es cierto que Jehová no nos ha prometido que ahora viviremos una vida sin problemas,
pero sea lo que sea que tengamos que pasar en este sistema Jehová ha prometido que en el
nuevo mundo eliminará todos los problemas.
No debemos dudar nunca de que Jehová tiene el poder suficiente para resucitar a los marcos
y no solo eso también curarnos y eliminar a todos nuestros enemigos. Aunque, este mundo
está lleno de cosas que nos asustan, nosotros debemos imitar y no dejar que el miedo nos
paralice porque sabemos que Dios está de nuestra parte.

También podría gustarte