PSICOANÁLISIS: TERAPIA Y
CURA
Breves referencias a la logoterapia
CPEL – CENTRO DE PSICOLOGÍA EXISTENCIAL Y LOGOTERAPIA A 1495.-
TECNICATURA SUPERIOR EN CONSULTORÍA PSICOLÓGICA (COUNSELING).-
RES. 57/SSGEYCP/12.- CICLO LECTIVO: 2021. CUATRIMESTRE: PRIMERO.
ASIGNATURA: COUNSELING LOGOTERAPÉUTICO Y PSICOANÁLISIS CURSO:
3º AÑO. DOCENTE: LIC. ISABEL GONZALO
PISCOANÁLISIS: LA TERAPIA Y LA CURA1
Introducción:
Sigmund Freud sostenía que el ser humano no solamente está movilizado
por su conciencia y por libertades personales, sino que coexisten en él un submundo
donde residen fuerzas inconscientes que no son otra cosa que, la verdadera imagen
del ser humano2.
En este submundo, que es el inconsciente, los contenidos son los deseos e
impulsos, -pulsiones, instintos- pero no son reconocidos por hombre puesto que
involuntariamente los reprime por causa de su realidad social, a no ser que, logre
un equilibrio entre las instancias psíquicas del Yo, Ello y el Superyó3.
Freud, nos aporta nuevos elementos para poder comprender el cómo y el
porqué del desarrollo de la vida psíquica y nos aporta también el conocimiento de
lo que su creador nombró como categorías de consciente, preconsciente e
inconsciente (primera tópica); las de Yo, Ello y Superyó (segunda tópica), las de las
series complementarias y otros elementos que, más adelante, podremos reconocer.
En algunos aspectos de su teoría se lo ha tachado de “determinista”, puesto
que para Freud las instancias señaladas (de la primera y segunda tópica) no
permiten al hombre actuar en libertad. “Para Freud, la libertad siempre es relativa
a otros factores; nunca somos libres de elegir un curso de acción independiente de
la causalidad que gobierna la vida psíquica. Sin embargo, mediante el análisis es
posible adquirir un mayor conocimiento de nuestras motivaciones inconscientes.”4
(¿y ser en algún sentido más libres?)5
Sigmund Freud, desarrolla su carrera en Viena donde toda su teoría se
plantea dentro de la ciencia médica y se inscribe dentro de una postura biologicista
dentro la cual y sobre todo, ante determinadas patologías la terapia es más bien
farmacológica (vgr. Psicosis, esquizofrenia, melancolía, trastornos bipolares,
epilepsias)6.
Resulta importante, en este trabajo destacar que, “en contra del mal llamado
pansexualismo del que injustamente se ataca a Freud, se ha de decir que lo sexual
1
Ovejas, Patricia (2011) “Psicoanálisis y Logoterapia. En el tratamiento de las neurosis de transferencia”, Ed.
San Pablo, 2011, págs..81 y ss. ISBN 978-987-09-0174-7
2
Pareja Herrera, G (2016) Viktor E. Frankl Comunicación y Resistencia, Buenos Aires: San Pablo. ISBN 978-
950-861-880-1, pág 81
3
Pareja Herrera, G (2016) Viktor E. Frankl Comunicación y Resistencia, Buenos Aires: San Pablo. ISBN 978-
950-861-880-1, pág 81.
4
[Link]
2i30l3.7351j1j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8
5
La pregunta es propia.
6
Ovejas, P. “op cit”, ib idem., pág. 81.
se entiende como una dimensión mayor que lo genital y que lo sexual se entiende
como una dimensión menor que la lívido”7
Seguidamente, intentaremos clarificar algunos conceptos que nos aporten
más contenido a nuestro trabajo. Nos referiremos a: la transferencia y la
contratransferencia, el psicoanálisis y sus métodos, el analista y su rol en la terapia,
la cura.
La transferencia y la Contratransferencia:
1. La transferencia:
Si bien ya estuvimos hablando en extenso de este tema, resulta claro que al
referirnos a la terapia psicoanalítica no podemos eludir hacer referencia al gran tema
de la transferencia.
Ello así porque, uno de los grandes aportes de S. Freud, en el tratamiento de
la neurosis es haber detectado la presencia de “lo transferencial” y de descubrirla
como una herramienta a través de la cual se realiza el diagnóstico y el
tratamiento.
Conceptualmente entendemos que “la transferencia es la realización de
deseos inconscientes sobre la persona del médico o del analista, donde se
repiten prototipos o patrones de formas de vincularse, con la persona del
analista”8.
En esta relación, el analizado, reproduce como algo actual aquellos patrones
de relación que primaron en su infancia y es donde se expresan todas las
situaciones de satisfacción o de insatisfacción. El analizado no advierte este hecho
y es el médico quien deberá construir e interpretar9
Freud decía que la transferencia aparece necesariamente en toda cura
psicoanalítica y por esta razón comienza a utilizarla como el instrumento idóneo
para proceder al diagnóstico y a determinar en consecuencia, el tratamiento a
seguir.
Para Sigmund Freud, durante el desarrollo de la vida psíquica solo una parte
de las tendencias que determinan la vida erótica logran realizar una evolución
psíquica completa y la otra parte queda sumida en lo inconsciente.
7
Pareja Herrera, op. Cit, pág. 81, ib idem.-
8
[Link] “Asociación Libre”, “Transferencia y
Contratransferencia, Diccionario de Psicoanálisis”.
9
[Link] “Asociación Libre”, “Transferencia y
Contratransferencia, Diccionario de Psicoanálisis”.
Por ello, en tanto no las hagamos consientes, estas tendencias libidinosas
las orientamos hacia cualquier otra relación que se nos presenta, también en la
relación con el médico.
El desarrollo entero del análisis descansa en esta relación entre el analista y
el analizado, todo lo que se produce en esta relación, es la transferencia (que puede
ser positiva o negativa). Esta relación entre el analista y el analizado es el verdadero
tema de la terapia. Es, en esta correspondencia donde el paciente opone las
mismas defensas que emplea el neurótico para defenderse de sus pulsiones.
Freud dice que la carga de la lívido que el individuo mantiene
esperanzadamente pronto se orienta hacia el médico. Esta carga atenderá
normalmente a modelos que el paciente tiene respecto de la figura del padre,
aunque no siempre sea ese prototipo, puede ser también la figura de la madre o del
hermano o hermana o un hijo10.
Es así que, poco a poco, la situación neurótica que vive el paciente se
desplaza a la situación analítica. Claramente ésta puede ser frustrante para el
analizado puesto que no logra cumplir con el terapeuta las exigencias neuróticas.
La transferencia es también un fenómeno psíquico de valor absolutamente
general que se manifiesta a través de expresiones de amor o de odio y la
transferencia es el medio para poder emplear todas esas expresiones en forma de
técnica.
Dice Freud: “…La transferencia no es por sí misma más que una repetición,
la transferencia del pretérito olvidado, pero no sólo sobre el médico sino, también,
sobre todos los sectores de la situación presente (…) no debemos tratarla como un
hecho histórico, sino como una potencia actual.”11
Es a través de ella que el analista frena “la compulsión a la repetición” de
esos patrones de conducta incorporados en la infancia. Es que en la transferencia
se reavivan los conflictos patógenos con todo su contenido emocional y en esa
interpretación que se hace de ellos radica la eficacia de la terapia.
2. La contratransferencia:
Es un mecanismo proyectivo conocido como el conjunto de estados
emocionales y reacciones afectivas que experimenta el analista hacia su paciente
dentro del tratamiento. Actualmente se entiende que es un mecanismo necesario
10
Ovejas, P. “op cit”, “ib idem”.
11
Freud, S. citado por Ovejas, Patricia, o.c. pág. 86.
para poder comprender más plenamente los sentimientos y emociones del paciente.
Puede también ser positiva o negativa12.
En tanto que la contratransferencia positiva colabora con la terapia; la
contratransferencia negativa entorpece su desarrollo. Puesto que, la
contratransferencia negativa interfiere en la objetividad y en la motivación del
terapeuta para realizar sus intervenciones. Está determinada por las necesidades
internas del analista, más que por las necesidades del paciente y su manejo sería
parte del éxito de una psicoterapia13.
Por este motivo es tan importante la supervisión para evitar que los
contenidos no analizados del terapeuta interfieran de modo indebido en su trabajo
profesional.
El analista:
El analista, es el sujeto ante el cual el analizado sigue sus experiencias de
toma de conciencia. Por eso, para el psicoanálisis muchas veces se utilizan
vocablos tales como, pantalla blanca, espejo, para demostrar que la presencia del
analista es o, debe ser, neutral. Se representa en él (en el analista) en todo instante
el conjunto de la situación.
El conjunto de conflictos instintivos reprimidos desde la infancia halla su
expresión en la relación afectiva con el analista y en ello encuentran el lugar de
“escape”, de puesta en palabra y esto hace que ya no necesiten tantas vías de
demostración o, por lo menos, disminuirán en gran medida.
Es quien, logra alterar la relación dinámica entre impulsos y angustia, esto
hace que el analista sea percibido por el paciente como una fuerza reaseguradora
y de perdón o como un elemento persecutorio.
Es un interlocutor que debe experimentar, comprender y discriminar en todo
aquello que el analizado experimenta y comprende. En él se representa y se
comprende en todo momento el conjunto de la situación.
El analista es quien brinda las condiciones operatorias del análisis y, en
consecuencia, es quien otorga la seguridad del método, siempre limitado y definido
por la relación fundamental (lo transferencial), que es y debe seguir siendo el centro
de la cura.
Una de las preguntas que Patricia Ovejas formula en su libro es: ¿Cuál es
trabajo del analista ante la puesta en acto, en la cual él es una parte implicada?
12
[Link] “Contratransferencia Marcela y Olaia”.
13
[Link] “Contratransferencia Marcela y Olaia”.
Contesta Freud: El analista es quien debe construir e interpretar, de este
modo logra revertir en el paciente (el texto utiliza el vocablo “convencer”) su
conducta y cesa la rememoración.14
Sin embargo, es necesario considerar que, muchas veces, esto no es
suficiente.
Me pregunto con el afán de poder comprender la terapia de complemento
que nos brinda la logoterapia: ¿Será el momento de recurrir a otras variables dentro
de la terapia?, ¿Será necesario recurrir a lo que Frankl denomina la “voluntad de
sentido” y apelar a “la capacidad de oposición del espíritu? 15
El psicoanálisis, sus métodos y la cura:
1. Psicoanálisis:
Para Freud es todo tratamiento que opera mediante la anulación de la
resistencia y la interpretación de la transferencia.
Es el método desde el cual se diagnostica y se comienza el tratamiento, luego
se puede integrar con otros aportes (la logoterapia, el análisis existencial, las
técnicas de la psicología cognitiva conductual, etc).
Sabemos que existen muchas maneras de tratar las neurosis, pero existe
una sola manera de entenderlas en sus mecanismos profundos o inconscientes y
etiológicos (causales). Solamente el psicoanálisis nos acerca los recursos
necesarios para poder comprender esa génesis de la enfermedad mental.16 .
Existe otro tema central dentro de la propuesta psicoanalítica: “la repetición”.
Claramente, repetir es recordar, rememorar. Sin embargo, existen muchas
ocasiones en las que, no hay conciencia por parte de quien “repite” que en verdad
está tomado por el recuerdo de lo narrado y en esa repetición está mostrando un
patrón de conducta aprendida17.
Freud denomina a esto “compulsión a la repetición”, por ello, la persona
solamente puede salir de ese espiral mediante la herramienta de la transferencia,
donde queda evidenciada la repetición inconsciente de una conducta y puede
14
Ovejas, P. o. c. pág. 87
15
Voluntad de sentido: motivación básica del ser humano consistente en la búsqueda de la felicidad, pero
no en sí misma, sino como consecuencia de nuestros actos intencionales. Capacidad característica del ser
humano, consistente en no sólo en encontrar sentido “en lo que es”, sino también en “lo que puede ser”
(conf. Guberman, M y Pérez Soto, E (2005) Diccionario de Logoterapia, Buenos Aires: Lumen, colección
Sentido. ISBN 978-00-0529-2, pág. 147). Antagonismo psiconoéntico : Capacidad de oposición del espíritu
con respecto a los condicionamiento somatopsíquicos y las circunstancias sociales. Esta fuerza de
obstinación del espíritu es una posibilidad, una facultad que le permite al hombre ubicarse a una distancia
fecunda para tomar una posición…” (conf. Guberman-Pérez Soto, o.c., pág. 16)
16
Ovejas, P. op. cit. Ib idem
17
[Link] ¿Cómo cura el psicoanálisis? Alejandro Campot.
frenarse el automatismo de repetición, en la medida que la persona toma conciencia
de lo que sucede en ella y poniendo en funcionamiento su fuerza de voluntad.
Ahora bien, digamos algo más respecto a lo que Freud nos enseña respecto
de lo que significa “rememorar”, que no es otra cosa que volver a recordar.
A través de la rememoración comienza paradójicamente el “olvido”, puesto
que esta rememoración es la puesta en palabra de lo que estaba reprimido y una
vez comprendido el mensaje cesa la repetición.
Aun así, puede suceder que haya frustración ante la rememoración, son los
casos de “histriónico” para quienes la rememoración será extremadamente
puntillosa y no hay cura. Y el caso del “obsesivo” para quien la rememoración causa
anulación y aislamiento. En estos casos, no hay cura. Continúa la compulsión a la
repetición.
Tal vez en estos casos podríamos recurrir a técnicas utilizadas por Frankl:
La derreflexión, que es una “técnica logoterapéutica indicada para la
hiperreflexión, que tiene por fundamento la auto-trascendencia, y que consiste
precisamente, apartar la atención de sí mismo. Es, por lo tanto, una técnica iniciada
en los casos de excesiva autoobservación”.18
La intención paradójica: otra “técnica logoterapéutica que consiste en
cambiar el temor anormal del neurótico por el deseo de aquello que teme, con lo
cual pierde su razón de ser, la angustia de expectación. Esta técnica está
especialmente indicada para los casos de fobia y obsesión, aunque se recomienda
ser prudente. Generalmente se trabaja con el sentido del humor para facilitar el
autodistanciamiento”.19
El tratamiento psicoanalítico está indicado en todos los casos en que existan
dificultades neuróticas como resultado de un conflicto neurótico.
Dice Gabriel Rolón, respondiendo a la pregunta de qué es el psicoanálisis:
Dice “… un arte, es el arte de poner palabras, en donde antes, había un dolor mudo,
el arte de encontrar un sentido que acalla la angustia. El arte de permitir que alguien
se ponga de pie después de cosas tan tremendas como una muerte o un desamor.
Es un viaje que recorren juntos, el analista y el paciente”20
Este mismo terapeuta se pregunta ¿quienes deben recibir terapia
psicoanalítica?
Responde que el paciente que viene a la consulta sabiendo que padece de
una angustia, que esa angustia tiene que ver con él (tiene incluso una teoría de
18
Guberman-Pérez Soto, o.c., pág. 40.
19
Guberman-Pérez Soto, o..c pág. 73.
20
[Link] “Gabriel Rolón. “Qué es el psicoanálisis”.
porqué le sucede lo que le sucede) y que no puede sólo, ésa es la persona que
puede recibir este tipo de tratamiento.
Textos centrales (Sigmund Freud)21: “Recuerdo, repetición y elaboración”;
“Más allá del principio de placer” y “El problema económico del masoquismo”.
2. Breve enumeración y concepto de los métodos utilizados en psicoanálisis:
Si bien el recurso fundamental en el encuentro psicoanalítico es la
transferencia y la contratransferencia, existen otros métodos (que incluso han sido
anteriores a éste, en su implementación): La asociación libre, la interpretación de
los sueños, lapsus o actos fallidos.
Asociación Libre: es una técnica terapéutica propia del psicoanálisis que Sigmund
Freud comenzó a utilizar cuando abandonó la hipnosis y como medio de acceder al
inconsciente. En ella se pide al paciente que ignore cualquier censura y que exprese
cualquier idea que se le ocurra por insignificante que sea.22
La interpretación de los sueños: Freud sostiene que todos los sueños representan
la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla.
Hay sueños negativos de deseos, donde lo que aparece es el incumplimiento de un
deseo. Freud considera que todo sueño es interpretable, es decir, puede
encontrarse su sentido.23
“Lapsus” o actos fallidos: El término «lapsus» o «parapraxis» a partir de Sigmund
Freud es muy usado en psicología y —especialmente— en psicoanálisis definiendo
a una manifestación del inconsciente en forma de un equívoco que aparece en la
expresión consciente.24
3. La cura:
Se intenta a través del método citado (la transferencia) y junto con los demás
métodos antes referidos, ayudar a que el paciente pueda detectar patrones de
conducta que hasta el momento no había podido hacer consiente, produciendo en
el analizado un cambio en la dinámica de las condiciones en las cuales se formaron
esos patrones patológicos, logrando la interrupción de la repetición en su vida25.
Decimos que este tratamiento ha tenido éxito cuando el analizado no
presenta síntomas (si hay síntomas, todavía hay enfermedad, por lo que la cura aún
no está dada). Por ello, debemos considerar que cada persona tiene un tiempo que
21
Ovejas, Patricia, op cit. Ib idem
22
[Link]
23
[Link]
24
[Link]
25
[Link] ¿Cómo cura el psicoanálisis? Alejandro Campot
necesario respetar. No está bien decidir que una terapia es apropiada o no, por la
cantidad de sesiones durante las cuales se comprometen a superar los síntomas26.
Conclusión personal:
Luego de haber podido acercarme un poco más a la teoría psicoanalítica,
entiendo que ésta es la base sobre la cual deberíamos comenzar a operar como
counselors, desde esta mirada podemos tener una mayor claridad respecto de la
constitución psíquica de nuestros consultantes y a partir de ahí, empezar a abordar
las diferentes aristas que plantea la persona.
Al parecer, la terapia psicoanalítica resulta el único camino posible al
momento de poder determinar la etiología de las neurosis y debemos considerar los
métodos propuestos a fin de poder tener una más profunda visión del caso que se
nos expone en un encuentro y desde ahí tener la capacidad de discernimiento a fin
de considerar una derivación o realizar un trabajo conjunto, con un psicólogo o con
un psiquiatra.
De todo lo leído, entiendo también que, hay un elemento que debe
considerarse en el momento del tratamiento con las personas, apelar a su libertad
(considerando el concepto que Viktor Frankl nos aporta), recurrir a la visión que
cada ser humano trae de sí y del mundo (su propia visión “filosófica”) y orientar la
atención a los valores que cada persona quiere sostener en su vida cotidiana.
De ese modo y considerando que el tratamiento psicoanalítico logre cortar
con la compulsión a la repetición, necesitamos tener en cuenta que, resulta de
particular relevancia el compromiso que el analizado posea al momento de iniciar la
terapia.
Sin ese compromiso personal de ahondar en sus pasiones, en sus deseos y
todo aquello que no ha explorado de su sí mismo, el ejercicio se convierte en un
mero acto intelectual y la terapia puede durar años o suspenderse sin cambios
reales en los patrones que rigen la vida psíquica de la persona. Pero este
compromiso no puede sostenerse solo por parte del consultante o del analizado,
requiere el compromiso personal (como psicólogo o counselor) en procurar todos
los medios para lograr la cura de la persona que ocurre a nosotros.
26
[Link] Gabriel Rolón, Psicoanálisis y otras terapias.