“Señor, disipa el miedo que pueda sentir del futuro, que a mis ojos, a veces, puede parecer
incierto, pero sosteniendo, pero sosteniendo en tus manos, se que es de seguridad y de
bienestar”
Deuteronomio es una palabra de origen griego, que significa “segunda ley”. Tal designación
expresa solo en parte el contenido del quinto libro del Pentateuco, ya que este es mas que un
código de leyes, en sentido estricto, es una larga vibrante exhortación destinada a “recordar” a
Israel el sentido y las exigencias de la Alianza. De allí que las prescripciones concretas estén
siempre acompañadas de las advertencias y reproches, de promesas y amenazas.
Moisés y los israelitas comenzaron el éxodo desde Egipto alrededor del año 1440 a.C.
Arribaron a los campos de Moab, donde probablemente se redactó Deuteronomio, alrededor
del año 1400 a.C., en ocasión de comunicar su contenido al pueblo «en el mes undécimo, el
primero del mes» del año cuarenta de su peregrinación por el desierto
El Deuteronomio retoma la tradicional forma de contar la historia de Israel a través de grandes
discursos; ellos son el marco y la referencia que limitan el Código ético que debería regir la
vida del judío.
El libro relata lo que sucedió desde la entrega de las Tablas de la Ley hasta la llegada a los
llanos del Moab, pero, como sucede con frecuencia en el Antiguo Testamento, no narra los
hechos por la historia misma: los utiliza como medio para probar la realidad y verdad del
Código.
Su personaje principal es el propio Moisés, viejo y en el fin de su vida, que recuerda el pasado
y, con un estilo vivo y directo, se dirige a los israelitas para hacerles notar que si no guardan
una fidelidad a ultranza al Pacto, serán ingratos y poco merecedores del amor de Dios. Él los ha
elegido, y ellos han de honrar esa confianza o desaparecer.
La historia es, pues, en el Deuteronomio, el testigo que declara en favor de Dios que volcará al
jurado (el pueblo) en su favor. El Deuteronomio muestra ser la puerta de ingreso a una
interpretación correcta de la subsecuente historia del pueblo de Israel, esto quiere decir que el
Deuteronomio tiene una proyección hacia el futuro del pueblo de Israel.
Resumen:
Capítulos 1-4: Recuerda el viaje por el desierto desde Horeb (Sinaí) hasta Cades y luego
hasta Moab.
Capítulos 4-11: Tras una segunda introducción en 4:44-49, se recuerdan los
acontecimientos del Monte Horeb, con la entrega de los Diez Mandamientos. Se insta
a los jefes de familia a instruir en la ley a los que están a su cargo, se hacen
advertencias contra el servicio a otros dioses que no sean Yahvé, se alaba la tierra
prometida a Israel y se insta al pueblo a la obediencia.
Capítulos 12-26, el código deuteronómico: Leyes que rigen el culto de Israel (capítulos
12-16a), el nombramiento y la regulación de los líderes comunitarios y religiosos (16b-
18), la regulación social (19-25) y la confesión de identidad y lealtad (26).
Capítulos 27-28: Bendiciones y maldiciones para los que cumplen y rompen la ley.
Capítulo 29-30: Discurso final sobre la alianza en la tierra de Moab, que incluye todas
las leyes del código deuteronómico (capítulos 12-26) después de las dadas en Horeb;
se exhorta de nuevo a Israel a la obediencia.
Capítulos 31-34: Josué es instalado como sucesor de Moisés, Moisés entrega la ley a
los Levitas (una casta sacerdotal), y asciende al Monte Nebo o Pisga, donde muere y es
enterrado por Dios. La narración de estos hechos se interrumpe con dos poemas, el
Canto de Moisés y la Bendición de Moisés.