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Estructura Atómica y Sistema Periódico

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T7 Estructura atómica, sistema

periódico y enlaces químicos

L a denominación Sistema Periódico (en lugar de tabla periódica) la propuso Mendeleiev para poner de
manifiesto que la ordenación de los elementos responde a la ley periódica, es decir, a la existencia de una
relación regular entre las propiedades de los elementos y la ordenación. Casi al mismo tiempo, Meyer calculó (en
1970) una propiedad periódica, el volumen atómico, y la usó para justificar su tabla.
Ahora bien, a la hora de cuantificar el tamaño atómico se ha de tener en cuenta que el átomo no es nada parecido
a una esfera rígida y que su tamaño depende enormemente de las interacciones a las que se encuentra sometido.
En realidad, de acuerdo con el modelo mecano-cuántico del átomo los átomos tendrían en teoría tamaño infinito
(no hay unos límites infranqueables a la localización de los electrones), aunque también es cierto que es posible
establecer contornos de los orbitales (zonas donde la probabilidad de encontrarlos es mayor) y,
consecuentemente, de los átomos.
Introducción
1
1.1 La teoría atómica
En el siglo V a.C., el filósofo griego Demócrito expresó la idea de que toda la
materia estaba formada por partículas muy pequeñas e indivisibles que llamó átomos
(que significa indestructible o indivisible). A pesar de que la idea de Demócrito no fue
aceptada por muchos de sus contemporáneos (entre ellos, Platón y Aristóteles), ésta se
mantuvo. Las pruebas experimentales de investigaciones científicas apoyaron el concep-
to del «atomismo» lo que condujo, de manera gradual, a las definiciones modernas de
elementos y compuestos. En 1808, un cientifico inglés, el profesor John Dalton, formuló
John Dalton (1766-1844)
una definición precisa sobre las unidades indivisibles con las que está formada la mate-
ria y que llamamos átomos. Hipótesis de la teoría atómica
El trabajo de Dalton marcó el principio de la química moderna. La justificación de Dalton (1808 - 1810)
mediante la teoría de Dalton de las leyes fundamentales de la Química, hizo que en la 1. La materia está forma- da
Química se aceptase inmediatamente la teoría corpuscular de la materia de Dalton por los por átomos indivisibles e in-
alterables.
más insignes químicos de la época. Ello contribuyó a que la Química experimentase un
gran avance durante el resto del siglo XI X. 2. Las sustancias com-
puesto están formadas por áto-
A lo largo del siglo XI X se determinaron las masas atomicas de los distintos ele- mos compuestos.
mentos químicos y la teoría de Dalton fue completada con la introducción del concepto 3. Todos los átomos de
de molécula por el italiano Amadeo Avogadro (1776-1856) para caracterizar la unión de una sustancia son idénticos y
los átomos en los compuestos químicos. por tanto tienen la misma masa
e idénticas sus demás propie-
Posteriormente una serie de descubrimientos fueron cuestionando la idea de la dades.
indivisibilidad de los átomos de Dalton. Así, las experiencias relacionadas con fenóme- 4. Los átomos de distintas
nos eléctricos, el descubrimiento de los rayos catódicos, los experimentos con partículas sustancias tienen diferentes la
radiactivas y la existencia de líneas características en los espectros atómicos de los ele- masa y las demás propiedades
mentos químicos evidencian que debe existir una estructura interna en los átomos. (por ejemplo el tamaño...).
5. Cuando se produce una
El estudio del fenómeno de descarga en tubos de gases a baja presión que produ- reacción química, los átomos,
cen los llamados rayos catódicos y su caracterización mediante experimentos de desvia- puesto que son inalterables, ni
ción por el ingles J. J. Thomson (1856-1940) en 1894, junto con los resultados anteriores se crean ni se destruyen, tan
de las experiencias de electrólisis de Michel Faraday (1791-1867) conducen a aceptar la sólo se distribuyen y organizan
de otra forma.
existencia del electrón y a admitir la naturaleza eléctrica de la materia.

S
pantalla

N
alta
tensión
Sombra producida por rayos
catódicos y un obstáculo con for-
ma de cruz en un tubo de descar-
Tubo de rayos catódicos
ga.
Thomson caracterizó los rayos catódicos como constituidos por partículas con carga eléctrica negativa. La posterior
determinación de la masa de estas partículas a las que se llamó electrones, demostró que era alrededor de 1800 veces
menor que la del átomo de hidrógeno, el cual, a su vez, era el átomo con menos masa del sistema periódico. Este hecho llevó
a pensar que el electrón debía ser una parte del átomo: una partícula elemental.

2 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


El electrón es la partícula de carga negativa que se toma como unidad de carga
eléctrica,de talforma que la carga de cualquiercuerpoes siempre múltiplo de la del electrón.
Al ser la materia neutra, pasó poco tiempo hasta descubir una segunda partícula
elemental: el protón, cuya masa es prácticamentE igual a la del átomo de hidrógeno y
cuya carga eléctrica es igual a la del electrón pero positiva.
Posteriormente, Ernest Rutherford (1871-1937) indica la necesidad de una tercera
partícula de masa parecida a la del protón, pero sin carga eléctrica: el neutrón, para
justificar sus experiencias de dispersión con partículas . En 1932 James Chadwick
(1891-1974) descubre el neutrón. Joseph John Thomson (1856-
Electrón, protón y neutrón son las partículas subatómicas fundamentales que 1940)

demuestran que el átomo no es indivisible. Partícula Masa (kg) Carga (C)

Protón 1,673·10–27 1,602·10–19


1 .2 Primeros modelos atómicos
Neutrón 1,673·10–27 0
Electrón 9,1·10–31 1,602·10–19
La existencia de partículas dentro de un átomo conduce a la pregunta básica:
¿cómo están distribuidas estas partículas dentro del átomo?
Como las dimensiones de cualquier átomo son tan pequeñas, resulta que
sólo podemos intentar averiguar la constitución interna de un átomo de forma indi-
recta. Para ello es preciso diseñar experiencias de laboratorio que permitan suponer
mediante un «modelo» cómo están distribuidas las partículas subatómicas dentro
del átomo y, lo más importante, justificar el comportamiento del átomo frente a las
citadas experiencias.
El primer modelo atómico se debe a J. J. Thomson, que después de contem-
plar al electrón como el componente universal de la materia, desarrolla en 1898 su
modelo, según el cual el átomo está compuesto por electrones distribuidos en una
esfera de carga positiva, en cantidad suficiente para neutralizar la carga eléctrica.
La imagen de Thomson del átomo es la de una esfera material de Esfera cargada Electrones
electrici- dad positiva dentro de la cual, en forma de pequeños gránulos, se positivamente
encuentran los electrones, como las pasas en un pastel, en un número suficiente
para que el conjunto resulte eléctricamente neutro. El modelo de Thomson sirve Modelo atómico de Thomson
para explicar los fenómenos que ocurren en los tubos de rayos catódicos y justifica
la producción de iones por pérdida o ganancia de electrones, así como, los
fenómenos de electrización.
En 1911, Rutherford establece su modelo planetario del átomo a partir del
análisis de los experimentos de dispersión de partículas alfa por parte de delgadas
láminas metálicas. Rutherford afirma que el átomo está formado por un «núcleo»
central en el que se concentra casi toda la masa y la totalidad de la carga positiva,
es decir, los protones. En torno al núcleo, y a gran distancia de él, en su
Partículas

«corteza» giran los electrones en órbitas circulares.


El descubrimiento de los isótopos y la dificultad de que los valores de las

masas atómicas de los elementos tienen un valor mucho mayor que el calculado
mediante los protones del núcleo conduce a Rutherford a sugerir más tarde que en
los núcleos de los átomos existen otras partículas de masa casi igual a la del protón, Átomos de oro
pero sin carga eléctrica, denominados neutrones, pero hay que esperar hasta 1932,
año en el que Chadwick los identifica experimentalmente. Modelo atómico de Rutherford y disper-
sión de partículas .
Por tanto, el núcleo de los átomosestá formadopor los neutrones y los protones,

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 3


concentrándose en el núcleo la totalidad de la carga eléctrica positiva. Como el átomo es eléctricamente neutro, el
número de protones (cargas positivas) del núcleo es igual al número de electrones (cargas negativas) que giran
entorno al núcleo en la corteza.
Para caracterizar un átomo se definió el número atómico, Z, como el número de protones que tiene su núcleo.
Cada elemento químico tendrá siempre el mismo número

atómico. El número másico, A, se define como la suma de protones y neutrones del núcleo. Los isótopos de un
elemento tienen el mismo número atómico, pero distinto número másico, es decir, difieren en el número de
neutrones.
El modelo atómico de Rutherford explicaba satisfactoriamente las experiencias de dispersión de partículas ,
así como, los fenómenos explicados con el de Thomson. Esto y su parecido al modelo planetario hizo que fuera
bien recibido por la comunidad científica. No obstante, pronto sería criticado al no poder explicar otros fenómenos
como los espectros atómicos. Además, según la teoría electromagnética, el electrón girando alrededor del núcleo
debía emitir energía y el átomo sería inestable. Debido a todo esto aparecería el siguiente modelo atómico debido a
Niels Bohr.

2 Antecedentes al modelo de Bohr

2.1 Espectroscopía
A mediados del siglo XIX, los químicos alemanes Kirchoff y Bunsen desarrollaron
técnicas de análisis que dieron lugar al nacimiento de la espectroscopía. Esta consistía
en vaporizar sustancias mediante una llama a alta temperatura, por lo que éstas emitían
luces de distintos colores. Estas luces eran pasadas por un prisma, lo que permitía su
descomposición formando lo que llamamos un espectro.
La luz dispersada puede apreciarse visualmente o mediante una fotografía en la
que se obtienen una serie de líneas (cada una de las luces dispersadas) que constituyen
el espectro de emisión. El hecho más sobresaliente consiste en que cada elemento pro-
duce un espectro característico y siempre el mismo, lo que permite reconocerlo. Dispersión de la luz mediante un
prisma.
El gráfico siguiente se corresponde con el espectro de emisión del sodio.

El espectro de absorción del mismo elemento se obtiene cuando iluminamos el


elemento en cuestión con luz blanca y analizamos la luz que deja pasar. Se observa una
serie de rayas negras, que corresponden exactamente a las longitudes de onda en las que
antes se habían observado las líneas de emisión. Así el espectro de absorción del sodio
sería semejante al gráfico siguiente:

4 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


2 .2 Naturaleza de la luz
La naturaleza de la luz ha sido un tema de espinosas discusiones entre los científicos. Newton (1642-1727)
consideraba que la luz tenía una naturaleza corpuscular, formada por pequeñísimos corpúsculos emitidos por los
cuerpos luminosos; mientras que Huygens (1629-1695), propuso una naturaleza ondulatoria considerando la luz como
una onda longitudinal similar a la del sonido. Durante el siglo XVIII fue aceptada de forma predominante la teoría de
Newton, pero poco se avanzó en el campo de la Óptica.
Debido a esto, a lo largo del siglo XI X, el físico francés Fresnel desarrolló el modelo ondulatorio con la ayuda
de Thomas Young, físico inglés, y otros, y pudieron demostrar que la luz tenía propiedades ondulatorias, por lo que la
teoría de la luz como onda, desde mediados del siglo, fue aceptada totalmente.
Ondas transversales y
Definición de onda ondas longitudinales

Si tiramos una piedra a un estanque donde está flotando un objeto, observamos la De acuerdo con la relación
superficie del agua subiendo y bajando, cómo esta perturbación se va propagando de entre la dirección de la perturba-
ción producida y la de propaga-
forma periódica, es decir, a intervalos regulares. El objeto, sin embargo, no se desplaza. ción de la onda llamamos:
Podemos definir una onda como: * Onda transversal: aque-
lla en la que la dirección de pro-
pagación es perpendicular a la
Todo movimiento ondulatorio consiste en la propagación por el es- dirección de la vibración. Una
pacio de la energía y de la cantidad de movimiento de las perturbaciones onda en una cuerda o una onda
producidas en un punto sin que haya transporte neto de materia. electromagnética son ejemplos
de ondas transversales.
* Onda longitudinal: aque-
En todos los casos, la perturbación se produce en un punto, que se llama foco de lla en la que la dirección de pro-
la misma, y esa perturbación se propaga por el espacio. pagación tiene la misma direc-
Una primera clasificación de los movimientos ondulatorios puede hacerse aten- ción que la de la vibración pro-
ducida. Ejemplos pueden ser el
diendo al tipo de medio en el que pueden propagarse: sonido o un muelle que se com-
* Ondas electromagnéticas: se transmiten en ciertos materiales y también en el prime longitudinalmente.
vacío (por ejemplo, la luz que se propaga en el aire, agua, vidrio, etc., pero también lo
hace en el vacío, como ocurre con la luz de las estrellas).
Dirección de vibración
* Ondas mecánicas: sólo se transmiten en los medios materiales. Los terremotos y
los sonidos son ejemplos de fenómenos ondulatorios mecánicos. Dirección de propagación
Nos referiremos a este último tipo de ondas para definir las magnitudes que las
caracterizan. Si hacemos oscilar el extremo de una cuerda, se propagará a lo largo de la
misma una perturbación de forma que al cabo de un cierto tiempo oscila toda la cuerda.
Para describir este tipo de movimiento utilizaremos las siguientes magnitudes:
Elongación (y) distancia de cualquier punto de la cuerda respecto a su posición de
Dirección de propagación
equilibrio.
Amplitud (A) es la máxima distancia de cualquier punto de la cuerda respecto a su Dirección
posición de equilibrio. de
vibración
Periodo (T) de la onda es el tiempo que tarda el foco en realizar una oscilación
completa. También podemos decir que es el tiempo que tarda un punto cualquiera de la
cuerda en realizar una oscilación completa.
Frecuencia ( f ) es el número de oscilaciones realizadas por el foco en cada unidad y
A
de tiempo. También podemos decir que es el número de oscilaciones que realiza cada y
punto de la cuerda en cada unidad de tiempo. x
La unidad de frecuencia en el SI es el hertz*, cuyo símbolo es Hz. Un hertz
representa la frecuencia en la que el cuerpo cumple una vibración completa en cada
segundo.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 5


De acuerdo con sus definiciones la frecuencia equivale a la inversa del periodo.

1
f =
T
Longitud de onda () es la distancia que existe entre dos puntos sucesivos de la
cuerda que se están moviendo de la misma manera (misma elongación, velocidad, senti-
do, etc.). La longitud de onda es también la distancia recorrida por la onda mientras que
el foco realiza una oscilación completa, es decir, en un periodo.
Velocidad (v) con la que se propaga la perturbación a lo largo de la cuerda. Se
refiere a la distancia recorrida por la perturbación en cada unidad de tiempo. Si el medio
es homogéneo, la velocidad de propagación de la onda es constante.
 T
Podemos calcular la velocidad en un medio homogéneo utilizando las magnitu- y
v
des anteriores. Puesto que en el tiempo de un periodo la distancia recorrida por la
perturbación es una longitud de onda, la velocidad de propagación es:
x
v =  =
t
f
T  T
Las ondas electromagnéticas

El físico escocés J.C. Maxwell (1831-1879) en 1873 propuso


la teoría electromagnética clásica, en la que define las relaciones →
Z E
fundamentales entre las perturbaciones eléctricas y magnéticas.

De las ecuaciones de Maxwell se desprende que una carga eléctrica
que se mueva con aceleración producirá un campo eléctrico y otro
magnético variables. La propagación en el espacio de estos dos
campos, eléctrico y magnético, íntimamente relacionados entre sí
y que pueden transportar energía desde un punto a otro sin trans- X

misión de materia es, el origen de las ondas electromagnéticas. Y →


B
Pocos años después, Heinrich Hertz (1857-1894) fue capaz
de producir y detectar las ondas electromagnéticas de
Maxwell.
Frecuencia (Hz) Longitud de onda (m)
Una de las características de las ondas electro-
1023 10-15
magnéticas es su velocidad: todas tienen la misma. Esa 10 22
10-14 Violeta 400 a 450
velocidad es aproximadamente de 300 000 km/s en el 10 21
Rayos gamma 10-13
vacío y se representa por c, pero puede cambiar de un 1020 10-12
Azul 450 a 500
medio a otro. En cualquier otro medio, la velocidad de 10 19
10-11
-10
1018 Rayos X 10
propagación es menor que en el vacío. En el aire toma 10-9
1017
un valor parecido. 10 16 Ultravioleta 10-8
Cuando se pudo medir la velocidad de la luz y 1015 Luz visible 10-7
se vió que coincidía con los valores anteriores, se llegó 1014 10-6 Verde
1013 10-5 500 a 570
a la conclusión de que la luz debía ser una onda elec- Infrarrojo
10-4
1012
tromagnética. 1011 Microondas
10 -3
Amarillo
1010 10-2 570 a 590
Ondas de radio cortas
El espectro electromagnético 109 10-1
108 Ondas de TV y radio FM 100
Las ondas electromagnéticas (OEM) se presen- 107 101 Naranja 590 a 510
106 Ondas de radio AM 102
tan en una amplia diversidad de formas que se diferen- 103
105
cian en la frecuencia y por consiguiente en la longitud 104
104
de onda. El conjunto de frecuencias o de longitudes de 103 Ondas de radio largas 105 Rojo 610 a 750
onda de la radiacción electromagnética se denomina 102 106
Espectro visible Longitud
espectro electromagnético, ocupando la luz visible una de onda (nm)
pequeña zona de dicho espectro.
6 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos
2.3 Orígenes de la teoría cuántica
A fines del siglo XIX, la mayoría de los físicos pensaba que una vez establecida la
teoría electromagnética, ésta permitiría describir satisfactoriamente la luz y las interacciónes
de ésta con la materia. Sin embargo, había fenómenos a los que la teoría electromagnética
no daba una explicación razonable, como la radiación del cuerpo negro o el efecto
fotoeléctrico. La teoría electromagnética no podía explicar las características de la radia-
ción emitida por un cuerpo cuando se aumenta su temperatura, y tampoco podía expli-
car las características de los electrones emitidos por un metal cuando sobre el metal
inciden luces de diferentes longitudes de onda y de diferentes intensidades. A continua-
ción estudiaremos estos fenómenos y las consecuencias sobre las teorías relacionadas
con la naturaleza de la luz y, en general, sobre la concepción de la naturaleza de la
materia y radiación.

La radiación del cuerpo negro

De forma experimental sabemos que los cuerpos emiten más energía por radiación
cuanto mayor es la temperatura a la que se encuentran: una estufa eléctrica no es más que
un trozo de metal a una temperatura elevada. Además, la energía radiada depende también
de la naturaleza de la superficie emisora: una superficie clara y brillante emite menos
energía que una superficie oscura y mate. El poder absorbente de una superficie, que se
define como la fracción de energía incidente que es absorbida, es proporcional al poder
emisor, es decir aquellas superficies que son buenas emisoras de radiación son también
buenas receptoras.
La importancia del color de la superficie es algo que todos tenemos en cuenta
cuando utilizamos ropas oscuras en invierno, que captan bien la energía que nos llega, y
ropas claras en verano, que absorben una fracción pequeña de la energía radiante que
recibimos.
Por cuerpo negro se entiende aquel cuerpo ideal que tiene el
máximo poder emisor y el máximo poder absorbente. La radiación
emitida por un cuerpo negro (en general por cualquier cuerpo), está I
formada por radiaciones de diferentes longitudes de onda. Si se ana- 6.000 K
liza la energía emitida por un cuerpo negro a diferentes temperaturas
se obtienen gráficas como la de la figura. En ordenadas se representa
la energía emitida cada segundo por cada metro cuadrado de cuerpo
3.000 K
negro (I), que corresponde a la longitud de onda representada en la
abscisa, llamaremos a esa magnitud intensidad espectral.
De las gráficas experimentales se puede deducir que la in-
tensidad espectral es mayor cuando aumenta la temperatura a la 6.000 Å 10.000 Å

que está emitiendo el cuerpo negro y que presenta un máximo a
cada temperatura. La longitud de onda a la que corresponde la
Gráfica de la radiación emitida por un cuerpo
máxima intensidad espectral es menor cuanto mayor es la tempera- negro a dos temperaturas diferentes.
tura a la que está emitiendo el cuerpo negro.

La catástrofe ultravioleta

Aplicando la teoría de la radiación electromagnética de Maxwel no fue posible obtener una ecuación que
representase adecuadamente las curvas de la radiación del cuerpo negro, obtenidas de forma experimental.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 7


Rayleigh obtuvo una expresión matemática que era válida
para la zona de la curva que se corresponde con las longitudes de
onda más largas, pero que para las longitudes de onda pequeñas, I Curva teórica obtenida
por R a y leigh para
la que corresponde a la zona de las radiaciones ultravioletas, no se explicar la radiacción del
ajustaba para nada con la curva experimental. cuerponegro
En su época, este problema teórico llegó a preocupar bastan-
te a la comunidad científica internacional, de tal forma que un emi-
nente científico llegó a llamarlo «la catástrofe ultravioleta», y de Curva experimental
alguna forma suponía un pequeño fracaso de la teoría electromag-
nética clásica de Maxwell, aunque en los últimos años del s. XI X lo
que se pensaba era que los que habían intentado resolver el proble- 
ma aún no «habían tenido éxito» en su trabajo.

Hipótesis de Planck

Estudiando el mismo problema, Max Planck obtuvo, en 1900, una ecuación que sí
representaba adecuadamente los datos obtenidos de forma experimental. En ella aparece
una constante h que no existía en la teoría electromagnética clásica. Para llegar a esa
ecuación Planck tuvo que introducir la siguiente hipótesis que no tenía justificación a
partirde la teoríaelectomagnética clásica:

El contenido energético de una carga que vibra con frecuencia f, sólo


puede ser múltiplo de la magnitud h f.

h es la constante de Planck cuyo valor es 6,63·10–34 J·s

Como la energía emitida en la radiación electromagnética corresponde a las vibra-


ciones de las cargas en los átomos, debemos pensar que la energía de la radiación electro- Max Planck
magnética también será múltipo de la magnitud h f. Decimos que la energía emitida por
radiación está «cuantizada». Al valor mínimo posible de energía emitida, h f, se le llama
cuanto de energía*. Cualquier energía emitida será múltiplo entero, n, de esa cantidad: * Los cuantos de energía tam-
E= nhf bién reciben el nombre de
fotones, aunque ese nombre no
La hipótesis de Planck suponía una ruptura con el electromagnetismo clásico al fue propuesto hasta el año 1926
suponer que la energía de una partícula cargada con un movimiento acelerado no podía por G.N. Lewis
tomar cualquier valor sino que sólo podía ser múltiplo de unos determinados valores.
En la teoría electromagnética clásica, la energía de una partícula cargada podía tomar
cualquier valor dentro de un intervalo continuo de valores.
Debemos señalar que la hipótesis de Planck tuvo al principio un carácter matemá-
tico, sin un significado físico muy preciso. Solamente después de que Einstein lo aplica- Ecuación de Planck
ra para la explicación del efecto fotoeléctrico y que Bohr lo tuviera en cuenta cuando E (  ,T ) = 8 hc
hablaba de la cuantización de las órbitas electrónicas en su modelo atómico, fue cuando
se le concedió una importancia como teoría física. De hecho, a Max Planck no se le  (
5 ehc kT - 1
)
concedió el premio Nobel hasta el año 1918, cuando se comprobó la importancia de su
hipótesis de los cuantos en la explicación de diversos fenómenos.

8 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Dado el valor tan pequeño que tienen los distintos cuantos de energía o fotones, conviene utilizar una unidad
de acuerdo con dicho valor. Esa unidad es el electronvoltio (eV), que es la energía que tiene una carga igual a la del
electrón cuando pasa de un punto a otro entre los que la ddp es de 1 voltio, 1 eV = 1,6 10–19 J.

El efecto fotoeléctrico

El efecto fotoeléctrico consiste en la emisión de electrones por una lámina metáli-


ca, cuando sobre ésta incide la luz. Fue descubierto por Hertz en el año 1887 cuando Fuente
de luz
estaba estudiando la producción y propagación de ondas electromagnéticas.
Este fenómeno parece lógico, ya que, al fin y al cabo, la luz transporta energía. La P
física clásica explicaba este fenómeno suponiendo que si el sólido metálico era irradiado
suficiente tiempo, aunque fuese con luz «poco energética», los electrones irían acumulan-
do energía hasta que tuviesen la suficiente como para abandonar los átomos del metal. A

Pero esta explicación no justificaba el siguiente hecho experimental: cada metal


tiene una frecuencia mínima, denominada frecuencia umbral, f0, por debajo de la cual no Voltaje variable
se emiten electrones por muy intensa que sea la radiación empleada o mayor sea el
tiempo de exposición.
Es decir, no importa cuánta luz incida en la superficie metálica; si no tiene una
frecuencia mínima, no podrá arrancarse ningún electrón del metal.

Los electrones emitidos, llamados a veces fotoelectrones, son recogidos en un


ánodo, P, (electrodo positivo), y pueden emplearse para mantener una pequeña corriente
eléctrica; de ahí alguna de sus aplicaciones actuales, como, por ejemplo, las células
fotoeléctricas.
Los resultados experimentales no podían ser explicados con la teoría electromag-
nética. La solución al problema la proporcionó Einstein en 1905, utilizando la hipótesis
cuántica. Einstein no consideró como un artificio matemático la hipótesis de Planck sino
que supuso que la energía está realmente cuantizada, que la luz se emite en pequeños
paquetes o corpúsculos, llamados cuantos, cuyo valor depende de la frecuencia de vi-
bración, que se transmite formando esos pequeños cuantos y que, cuando interacciona
de nuevo con la materia, se comporta como si fueran pequeños paquetes de energía
siendo absorbidos uno a uno.
De esta manera resurge la controversia de la naturaleza de la luz: aunque las expe- Albert Einstein
riencias demuestran que posee propiedades ondulatorias, la explicación de otros fenó-
menos como el fotoeléctrico se hace suponiendo la luz como formada por fotones, partí-
culas cuya energía es hf. Si su energía es suficiente (y por tanto, su frecuencia supera la
umbral) podrá chocar con un electrón y como consecuencia del choque, éste saldrá del
metal iluminado. Será la teoría cuántica la que dará respuestas a este problema.

2. 4 Espectro de emisión del hidrógeno


Para poder distinguir las diferentes radiaciones que constituyen el espectro de una sustancia gaseosa se utiliza un
espectroscopio. Al pasar la luz emitida por los átomos a través de un prisma de cuarzo, o de una red de difracción, se
produce la separa- ción de la radiación en función de su longitud de onda. Parte del espectro del hidrógeno se representa en
la siguiente figura:

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 9


A mediados del siglo XI X ya se habían medido con bastante precisión las longitu-
des de onda que correspondían a cada línea. En 1885, J.J. Balmer encontró una relación
entre las longitudes de onda de las cuatros rayas que tenía el espectro del hidrógeno en
la región visible del espectro. La relación era:

n2
 = 3,65 ·10 - 7 metros (n = 3,4,5,6)
n2 - 4 * Una expresión más general
que incluye todas las líneas
Balmer predijo nuevas series que relacionarían las longitudes de onda de las lí-
espectrales del hidrógeno, ob-
neas del espectro de hidrógeno correspondientes a otras zonas del espectro, desde el tenidas por los diferentes cientí-
infrarrojo al ultravioleta. En los años siguientes, otros científicos, como Lymann, Paschen, ficos es:
Brackett o Pfund encontraron estas series espectrales.*
Las observaciones de los espectros se hicieron en la segunda mitad del siglo XIX,
cuando todavía no se tenía ninguna idea de la estructura interna de los átomos. En esa
1

= 1,097·107
1
m(2
-
1
n2 )m –1

época, no se podía dar ninguna explicación a la estructura discontinua de los espectros donde m y n son números ente-
atómicos de las sustancias en estado gaseoso. Es más, con la teoría electromagnética de ros: m puede valer 1, 2, 3, 4 o 5
mientras que n > m. El número
Maxwell no se podía dar explicación a esos espectros.
que aparece en la expresión an-
terior se conoce como constan-
te de Rydberg.

3 Modelo atómico de Bohr

En la primera década del siglo X X, el equipo de Rutherford había llevado a cabo


las experiencias que permitieron establecer un modelo de átomo, formado por un núcleo
positivo a cuyo alrededor giraban los electrones, de forma similar a como lo hacen los
planetas alrededor del Sol.
Sin embargo, ese modelo tenía un problema fundamental de acuerdo con la teoría
electromagnética clásica. Un electrón girando debe emitir energía, ya que se trata de una
carga eléctrica acelerada. Al perder energía, el electrón se iría acercando al núcleo, termi-
nando por caer en él. Así, los átomos no serían estables, al contrario de lo que se obser-
va. Tampoco la teoría electromagnética clásica había podido explicar la discontinuidad
de los espectros de emisión de sustancias gaseosas.
Bohr, conocedor de las propuestas de Planck y Einstein para explicar la radiación
del cuerpo negro y el efecto fotoeléctrico, aplicó esas ideas para intentar explicar el átomo
de hidrógeno. En 1913 propuso su modelo atómico, que se basaba en los siguientes
postulados:
1. El electrón gira alrededor del núcleo, describiendo una órbita cir-
cular perfectamente definida. Cuando el electrón está en una de esas órbi-
tas, a las que llamó estacionarias, no emite energía radiante.

Niels Bohr

10 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


2. Las únicas órbitas permitidas en las que el electrón no emite ener-
gía son las que cumplen que el valor del momento angular del electrón,
L = mvr, es un múltiplo entero de la constante h/2p. Es decir, el momento
angular del electrón está cuantizado.
h
me v r = n ; n = 1,2,3,...
2
Al número n se le llama número cuántico principal, y sólo puede tomar valo-
res n = 1, 2, 3, ..., que se corresponden con cada una de las órbitas permitidas para el
giro del electrón alrededor del núcleo. Este postulado permitir calcular el radio de estas
órbitas. Para n=1, tendríamos la órbita más cercana al núcleo, que sería la más estable, y
el valor calculado es 0,53 · 10-10 m. Este valor es del orden del que se había supuesto
para el radio del átomo de hidrógeno, lo que supuso un primer éxito del modelo.

3. El electrón sólo emite energía cuando pasa de una órbita de mayor


energía a otra en la que tiene menor energía. Sólo absorbe energía cuando
pasa de una órbita de menor energía a otra en la que tiene mayor energía. La
diferencia de energía será igual a la energía del fotón emitido o absorbido.
E = Ef - Ei = h f

Si calculamos la energía que debe tener el electrón en una órbita como la suma de
su energía cinética más su energía potencial electrostática, encontraremos que la energía
que tiene el electrón en cada órbita se puede calcular por una expresión del tipo*: * La energía del electrón es ne-
gativa ya que se ha supuesto
1 que la energía potencial elec-
E=-k
n2 (1) trostática del electrón libre, des-
ligado del núcleo es 0. Puesto
La energía del electrón está cuantizada. Los valores de energía dependen del que la fuerza electrón-núcleo es
número cuántico principal y sólo son posibles los que da la anterior ecuación. Cada uno de atracción, la energía poten-
cial electrostática de un electrón
de estos valores serán los que corresponden al electrón en las distintas órbitas permiti-
ligado a un núcleo es negativa.
das. El valor de la constante k es 2,18 · 10–18 J.
Una aportación fundamental de Bohr es la introducción de los niveles de energía. El electrón puede adoptar en el
átomo uno cualquiera de los niveles de energía permitidos que corresponden a las órbitas o estados estacionarios, pero no
valores intermedios.
La situación es análoga a la que podríamos observar para una bola que cae por una escalera (¡donde los peldaños no
están igualmente separados!): la bola sólo puede mantenerse estacionaria en determinadas alturas, justo las que
corresponden a la que tienen los peldaños.
Por otro lado, al ir dándole valores al número cuántico n en la expresión (1), se obtienen los distintos niveles de
energía del átomo de hidrógeno. Se puede observar cómo, a medida que las órbitas están más alejadas del núcleo, la
separación energética entre ellas es cada vez menor.
Para el valor n = 1, se obtiene el valor más negativo de En que corresponde a la mínima energía del electrón. De
esta forma, el átomo alcanza su estado de máxima estabilidad, que se denomina estado fundamental o nivel
fundamental. El resto de los estados energéticos posibles del átomo, que corresponden a los distintos valores que
puede tomar el número cuántico principal, n = 2, 3, ..., se denominan estados o niveles excitados. Cuando el valor de n
→ , E → 0 como corresponde al convenio elegido.
Si a un electrón se le comunica energía de forma que E > 0, abandona el átomo venciendo la atracción del núcleo
y queda libre. El hidrógeno queda ionizado, por lo que la diferencia de energía desde el estado fundamental la llamamos
energía de ionización, energía que necesita un electrón para salir del átomo, propiedad muy importante que se estudiará
más adelante.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 11


A partir de la expresión anterior podemos escribir:

1

=
(
k 1
hc n22
1
– 2
n
1
)
El valor de la constante k/hc coincide con el valor de la constante de Rydberg
de la fórmula de Balmer para el espectro del hidrógeno.
A partir de los niveles de energía, Bohr pudo calcular, teóricamente el espectro
del átomo de hidrógeno y justificar por qué era discontinuo, ya que cada línea que apa-
rece en el espectro corresponde, a un tránsito electrónico y éstos están limitados a los
valores que puede tomar el número cuántico n. Cada vez que un electón excitado «cae»
desde una órbita más alejada del núcleo, n 2 , a otra más cercana, n1, emite un fotón de
una energía determinada. El conjunto de fotones de la misma energía (que correspon-
den al mismo salto entre dos órbitas) constituye una luz que producirá una línea
espectral.
En la figura puedes observar los tránsitos electrónicos hasta las órbitas 1, 2, 3 y
4, que dan lugar a los corres- pondientes espectros de emisión del hidrógeno.

* El modelo atómico de Bohr sólo


es aplicable a los átomos con
un solo electrón. Este grupo in-
cluye a especies tipo He+, Li2+,
Be3+, etc., que se denominan áto-
mos hidrogenoides. La diferen-
cia fundamental entre todos
ellos está en la carga nuclear.

Aciertos e insuficiencias del modelo


El modelo de Bohr permitía justificar numerosos hechos, que podemos incluir entre sus aciertos. Por ejemplo:
* Justifica la estabilidad del átomo mediante la existencia de órbitas estacionarias (1er postulado).
* Introduce el concepto de niveles de energía, lo que permite explicar el espectro atómico del hidrógeno y los
hidrogenoides* mediante la hipótesis de los saltos electróni- cos (3er postulado). También explica la constante de Rydberg en
función de magnitudes físicas.
* Predice el tamaño del átomo en su estado fundamental.
* Relaciona las propiedades químicas de los elementos con su estructura electrónica, dando una primera justificación al
Sistema Periódico.
Sin embargo, presentaba, entre otros, dos graves inconvenientes:
* Los resultados numéricos obtenidos para los átomos polielectrónicos eran defectuosos.

12 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


* Carecía de coherencia en su desarrollo. Es decir, mezclaba ideas clásicas para determinar las ecuaciones del
movimiento del electrón en las distintas órbitas, con ideas cuánticas, algo que no era posible aceptar, como el propio
Bohr asumía.
A pesar de ello, es positivo que introdujera la teoría cuántica ofreciendo una base física a las idea de Planck de
que la energía está cuantizada.

3.1 El modelo de Bohr-Sommerfeld


El modelo atómico de Bohr utilizó, de forma arbitraria, en sus cálculos iniciales,
órbitas circulares. Posteriormente, Sommerfeld extendió el modelo aceptando la posibi-
lidad de órbitas elípticas, obteniéndose el modelo denominado de Bohr-Sommerfeld,
que requiere el uso de tres números cuánticos, ya que ahora hay que tener en cuenta la
forma y la orientación de las órbitas.
El problema surgió cuando mejoró la resolución óptica de los espectrómetros. Así,
pudo observarse que algunas de las líneas espectrales estaban formadas en realidad, por
varias líneas finas muy juntas. A estas líneas se las denominó multipletes (dipletes, tripletes,
etc.). Según el modelo de Bohr, cada línea representa un salto electrónico entre dos órbitas
permitidas. Por tanto, si donde se creía una, realmente eran tres, por ejemplo,se necesita-
ban tres órbitas con una energía muy parecida. Sommerfeld pensó que además de órbitas
circulares habría también, órbitas elípticas, todas ellas muy cercanas. Esto obligó a crear un
segundo número cuántico: el número cuántico secundario l que toma valores desde 0
hasta n-1. Por ejemplo, para n = 2 , l tendría dos valores posibles: 0 y 1. Esto definiría
dos órbitas, una circular y otra elíptica con energía parecida. Ahora el electrón podría
pasar desde dos órbitas al estado fundamental, obteniéndose un diplete en el espectro.

Efecto Zeeman

Para complicar las cosas algo más, se pudo observar que cuando el espectro se Valores de los números cuánticos
producía en presencia de imanes, algunas líneas se desdoblan formando tres o más
líneas (efecto Zeeman). De nuevo hubo que inventar nuevas órbitas permitidas. En este n = 1, 2, 3...
caso, serían órbitas con la misma energía (se llaman estados degenerados) pero con dis-
tinta orientación espacial, que tomarían distintos valores de energía en presencia de un l = 0 a n–1
campo magnético, ya que el electrón girando alrededor del núcleo se comporta como un
pequeño imán que interacciona con el campo magnético exterior. Hubo que crear el tercer m = – l a +l

número cuántico que diera cuenta de este fenómeno: el número cuántico magnético m
s = +1/2, –1/2
que toma valores desde –l hasta + l .
Posteriores mejoras de resolución óptica permitieron observar que cada línea es-
pectral observada era en realidad un diplete. Este hecho se atribuyó a un giro del elec-
trón sobre sí mismo (como el moviento de rotación de la Tierra alrededor de su eje).
Como el giro puede ser a favor o en contra de las agujas del reloj, se obtenían dos
interacciones diferentes con el campo magnético exterior, que darían lugar a dos valores
distintos de energía. Un cuarto número cuántico se creo al efecto: el número cuántico de
spin s con dos valores posibles +1/2 y –1/2.
Con los cuatro números cuánticos n, l, m y s se pudieron justificar todas las
líneas del espectro de emisión del hidrógeno y los hidrogenoides, pero no se pudo evitar
una cierta sensación de «insuficiencia teórica» en el origen de estos números, cuestión
que sería resuelta con el modelo mecano-cuántico que sustituyó al de Bohr- Sommerfeld.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 13


4 La mecánica cuántica

La mecánica cuántica moderna también llamada mecánica ondulatoria surge hacia 1925 como resultado del
conjunto de trabajos realizados por Werner Heisenberg (1901- 1976), Erwin Schrödinger (1887-1961), Max Born (1882-
1970), Paul Dirac (1902-1984) y otros. Es capaz de explicar de forma satisfactoria la constitución atómica y la formación
de los enlaces químicos, además de predecir una serie de fenómenos fisico-químicos que unos años después se
comprobarán experimentalmente.
La mecánica cuántica se basa en la teoría de Planck, vista anteriormente, y toma como punto de partida la
hipótesis de la dualidad onda-corpúsculo de Louis De Broglie (1892-1987) y el principio de incertidumbre de
Heisenberg.

4.1 Dualidad onda-corpúsculo

El efecto fotoeléctrico o la radiación del cuerpo negro han dado una base firme a la
teoría corpuscular de la luz. Pero, ¿qué pasa con la teoría electromagnética de la luz? No
podemos olvidar que la teoría de Maxwell explicaba bien los fenómenos de interferencia,
la difracción, etc., fenómenos que claramente nos sugieren que la luz tiene un carácter
ondulatorio ya que esos procesos no se pueden explicar suponiendo un carácter
corpuscular.
Parece que nos encontramos ante un dilema. Unos experimentos indican que la
luz se comporta como una onda; otros experimentos indican que se comporta como un
chorro de corpúsculos. Estas dos teorías parecen ser incompatibles pero ambas han
demostrado tener validez. Los físicos han llegado a la conclusión de que esta dualidad
de la luz debe aceptarse como un hecho real. A esto se le da el nombre de dualidad
onda-corpúsculo.
Para aclarar la situación, el gran físico danés Niels Bohr propuso su famoso prin-
cipio de complementariedad. Dice que para comprender un experimento cualquiera
debemos utilizar o la teoría ondulatoria o la teoría del fotón, pero no ambas. Con todo,
debemos conocer tanto el aspecto ondulatorio como el corpuscular de la luz si queremos
Louis de Broglie
comprenderla del todo. Por tanto, estos dos aspectos de la luz son complementarios.
No es posible visualizar esta dualidad. No podemos imaginar una combinación de
onda y corpúsculo. En realidad, debemos darnos cuenta de que se trata de dos aspectos
diferentes que presenta la luz a los experimentadores.
Parte de la dificultad estriba en la forma de pensar que tenemos. Las imágenes
visuales (o modelos) en nuestra mente se basan en lo que vemos en nuestro mundo
cotidiano. Utilizamos los conceptos de ondas y corpúsculos porque en el mundo
macroscópico vemos que la energía pasa de un lugar a otro por medio de estos dos
procedimientos. No podemos ver directamente si la luz es una onda o un corpúsculo,
por eso hacemos experimentos indirectos. Y para explicar los experimentos aplicamos
los conceptos de onda y corpúsculo a la naturaleza de la luz. Nuestro conocimiento está
limitado a los experimentos indirectos y estos conducen a que la luz revela propiedades
ondulatorias y corpusculares.
Es interesante señalar que la propia ecuación de Planck E = h·f, enlaza las propie-
dades corpusculares y ondulatorias de un haz luminoso. En esta ecuación, E es la ener-
gía de un corpúsculo; y el segundo miembro de la ecuación contiene la frecuencia f de la
onda correspondiente.

14 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Hipótesis de De Broglie

En 1923, el francés Louis de Broglie amplió la idea de la dualidad onda-corpúscu-


lo. Pensó que si la luz se comporta a veces como onda y a veces como corpúsculo, tal vez
las cosas que se consideran corpúsculos, como los electrones, protones, bolas de tenis,
etc., puedan tener propiedades ondulatorias.
De Broglie vio que al combinar la ecuación de Planck que permite calcular la
energía de un fotón en función de su frecuencia con la ecuación de Einstein de la equi-
valencia masa-energía se obtenía la siguiente relación entre la longitud de onda del fotón
(magnitud que puede simbolizar su carácter ondulatorio) y su cantidad de movimiento
(producto de la masa por la velocidad, que puede simbolizar su carácter corpuscular):

E=hf c h h
h f = mc 2 = =
E = mc 2
f mc mc
La idea de De Broglie fue generalizar esa idea a los entes que se le llaman corpús-
culos. En ese caso, la velocidad de la partícula sustituye a la velocidad de la luz, siendo
la longitud de onda de esa partícula igual a:
h
=
mv
En 1926, Davisson y Germer confirmaron la hipótesis de De Broglie al lograr la
difracción de electrones, fenómeno que manifiesta las propiedades ondulatorias del elec-
trón. Posteriormente se lograron evidencias experimentales del comportamiento ondula-
torio de protones, neutrones e incluso núcleos más pesados.
Difracción de electrones

Como se puede observar en los cálculos anteriores, la longitud de onda de un objeto ordinario es demasiado
pequeña para ser medida y detectada. La dificultad está en que las propiedades de las ondas, tales como la interferencia y la
difracción, sólo son apreciables cuando el tamaño de los objetos o rendijas no es mucho mayor que la longitud de onda. Y no
se conocen objetos o rendijas que puedan difractar longitudes de onda tan pequeñas como la de los objetos ordinarios; por
lo tanto, las propiedades ondulatorias de los objetos ordinarios no se detectan.
Sin embargo, para los electrones y otras partículas del mundo atómico, la longitud de onda de De Broglie, aunque muy
pequeña, es del orden de distancias que sí conocemos en la naturaleza. Las longitudes de onda de los electrones son del
orden de la distancia que existe entre los átomos de un cristal. Así pues, utilizando un cristal como red de difracción se
pueden observar las propiedades ondulatorias de los electrones.

4 .2 Principio de incertidumbre de Heisenberg

La forma de entender el mundo por parte de los físicos actuales es muy diferente a la forma que tenían de entender
el mundo los físicos de principios de siglo. La mecánica cuántica así como la teoría de la relatividad han cambiado la
concepción del mundo físico.
El principio de incertidumbre es un aspecto esencial de la mecánica cuántica. En 1927, Heisenberg formuló la
primera versión refiriéndose a las magnitudes momento lineal y posición*. Podemos escribirlo así:

Es imposible conocer simultáneamente y con total exactitud la


posición y el momento lineal de una partícula ya que el producto de sus
imprecisiones es mayor que una cantidad constante.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 15


Cuanto mayor sea la exactitud con la que se conozca la componente x de la canti- * En su forma más general el
dad de movimiento** (m v x) de una partícula, mayor indeterminación tendremos en el principio se refiere a la imposi-
bilidad de conocer simultánea-
conocimiento simultáneo de la posición (x) de dicha partícula. mente y con total exactitud los va-
Dos precisiones conviene hacer. La primera, es que el principio de incertidumbre lores de dos magnitudes conju-
no dice que sea imposible conocer con total exactitud el valor del momento lineal o de la gadas de una misma «partícu-
posición para una partícula determinada; se refiere que no es posible conocerlos simul- la-onda». Por magnitudes con-
jugadas se entienden aquellas
táneamente. cuyo producto tenga unidades de
La segunda observación es aclarar que el origen de estas indeterminaciones nada energía · tiempo.
tiene que ver con los «errores de medida» que se cometen cada vez que queremos deter-
minar experimentalmente cualquier magnitud. La incertidumbre no depende de la im- ** Puesto que la cantidad de mo-
precisión de los aparatos, sino que deriva de las ideas fundamentales que hemos estu- vimiento es una magnitud
diado: de la dualidad onda-corpúsculo, de la naturaleza ondulatoria de las partículas y vectorial, podríamos escribir
de la necesidad de la interacción entre el observador y lo observado. Ha tenido profun- otras ecuaciones similares para
las componentes según los ejes
das consecuencias filosóficas, que se siguen discutiendo en la actualidad. Sin embargo, Y y Z, relacionadas con la impre-
la Mecánica Cuántica, la teoría que acoge todas estas ideas como principios fundamenta- cisión de la posición en esos
les, está hoy profundamente aceptada y ella ha hecho posible avances tan importantes ejes.
como los ordenadores, láseres, etc.

5 EL MODELO ATÓMICO DE LA MECÁNICA


CUÁNTICA. ECUACIÓN DE SCHRÖDINGER

Tal y como acabamos de estudiar, podemos concebir al electrón como una partícu-
la con propiedades ondulatorias, según la hipótesis de De Broglie, por lo que para des-
cribir su movimiento en el átomo utilizaremos las ecuaciones matemáticas de las ondas.
Si consideramos la vibración de una cuerda tensa sujeta por sus dos extremos
(como en una guitarra), podemos observar que, al hacerla vibrar en un extremo, se pro-
duce una onda que se desplaza a lo largo de ella hasta alcanzar el otro extremo y poste-
riormente es reflejada hacia atrás interfiriendo con las ondas de ida. Se forman entonces
ondas estacionarias, que aparecen fijas y separadas por puntos (nodos) que no Werner Heisenberg
vibran, como vemos en la figura.
La distancia entre dos nodos contiguos es una semilongitud de onda, /2.
Así pues, sólo son posibles determinados modos de vibración estables, cuya condi-
ción es que la longitud de la cuerda, L, contenga un número entero, n, de
semilongitudes de onda: L = n · /2.
De Broglie justificaba los niveles energéticos cuantizados y estables (no emi-
ten energía) del modelo de Bohr, suponiendo que el electrón se comportaba como
una onda estacionaria.
Las ondas estacionarias se pueden describir por medio de una ecuación ma-
temática, llamada ecuación de ondas.
Un electrón que se mueve alrededor del núcleo puede considerarse ligado a
él y, por lo tanto, es posible describir su movimiento ondulatorio por una ecuación
matemática similar a la de la onda estacionaria.
Partiendo de esta base y de la teoría cuántica de Planck, Schrödinger, en

16 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


1926, efectúa un tratamiento matemático que le permite estudiar el comportamiento del Una onda estacionaria no es una
electrón en el átomo, así como calcular sus valores energéticos. onda normal, sino el resultado de
la interferencia de dos ondas.
Para ello, emplea una función matemática de tipo ondulatorio, denominada fun- En una onda estacionaria no hay
ción de onda,  que es capaz de describir la evolución de la posición del electrón en el transporte neto de energía de un
punto a otro si el sistema estacio-
entorno atómico en que se halla. nario no pierde energía.
Su tratamiento físico-matemático conduce a la llamada ecuación de ondas que
escrita en forma simbólica es:
H = 
en donde H representa un operador matemático relacionado con las energías cinética y vientre
potencial del electrón en cuestión.
La ecuación nos indica que si operamos adecuadamente la función de onda del
electrón, obtendremos la misma función multiplicada por un número que corresponde a nodo
la energía de dicho electrón.
Pero no todas las soluciones derivadas de la aplicación de esta ecuación conducen
a resultados reales; para ello es preciso condicionarla con unos parámetros restrictivos
o condiciones de contorno a fin de que el problema tenga significado físico. vientre

Estos parámetros reciben el nombre de números cuánticos, y por su analogía con los nodo
obtenidos en el modelo de Bohr y sus modificaciones, se simbolizan de la misma manera,
pero, a diferencia de la forma arbitraria en cómo se introducían en el modelo de Bohr,
creándolos para justificar cada mejora que se obtenía en los espectros de emisión, ahora,
en la mecánica cuántica son necesarios para llegar a soluciones de la ecuación de ondas.
El éxito más significativo de la física cuántica fue la resolución de la ecuación de
Schrödinger para los átomos hidrogenoides. Para átomos polielectrónicos la ecuación de
Schrödinger no se puede resolver analíticamente debido a las interacciones entre los
electrones y hay que usar métodos aproximados de resolución.
La aplicación de la ecuación de ondas de Schrödinger al átomo de hidrógeno
proporciona un conjunto de soluciones denominadas funciones de onda, , y también
llamados orbitales.
Orbital atómico es cada una de las soluciones de la ecuación de Schrödinger y se
caracterizapor:
1. Tener una energía determinada.
2. Estar descrito por tres números cuánticos: n, l, m; que se obtienen también de la
ecuación de ondas.
3. Aunque la función de onda,  , no tiene significado físico real, su cuadrado,
 2, representa la probabilidad de encontrar el electrón en una zona determinada del Erwin Schrödinger

espacio.
El orbital atómico se puede considerar como la función de onda del electrón de
un átomo. Cuando se dice que un electrón está en cierto orbital, significa que la distribu-
ción de la densidad electrónica o la probabilidad de localizar al electrón en el espacio se
puede describir por el cuadrado de la función de onda asociada a ese orbital. Por consi-
guiente, un orbital atómico tiene una energía característica y una distribución caracterís-
tica de la densidad electrónica.
Cuando Dirac aplicó la teoría de la relatividad de Einstein a la ecuación de ondas,
surgió la necesidad del cuarto número cuántico para poder definir al electrón en el
átomo. Se denomina número cuántico magnético de espín, s, y va asociado a un mo-
mento angular propio del electrón.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 17


5. 1 Números cuánticos
Los números cuánticos nos permiten identificar un orbital atómico dado y al electrón (o electrones) de cuya
ecuación de ondas es solución. Son:
· Número cuántico principal (n)
Indica el nivel de energía (o la capa electrónica) de un electrón (o de un orbital) en el átomo. También está
relacionado con la distancia promedio a la que se encuentra el electrón del núcleo o con el tamaño del orbital. Los
valores que puede tomar son números enteros:
n = 1, 2, 3, 4, ...
· Número cuántico secundario o azimutal (l )
Indica los distintos subniveles energéticos (o subcapas electrónicas) que pueden existir para un nivel dado. Cada
subnivel (o subcapa) se compone, a su vez, de orbitales. Este número determina la forma espacial del orbital, y puede
tomar los valores:
l = 0, 1, 2, ..., (n – 1)
Para l = 0, tenemos los orbitales del tipo s, para l = 1, los del tipo p, para l = 2, los
del tipo d, y para l = 3, los del tipo f .

· Número cuántico magnético (m)


Describe las posibles orientaciones espaciales que puede tomar un orbital dado, ya que también están cuantizadas.
Puede tomar los valores:
m = – l, ..., 0, ..., + l
Nos indica cuántos orbitales hay de un determinado tipo dentro de cada subnivel (o subcapa) energético; en total (2l
+ 1) orbitales. Así, por ejemplo, para l = 1, m puede tomar tres valores: –1, 0, + 1 , que corresponden a los tres posibles
orbitales p que pue- den existir (2 x 1 + 1 = 3).
· Número cuántico magnético de espín (s)
Con dos valores posibles:
s = –1/2, +1/2
El espín es una propiedad del electrón como puede ser su carga o su masa. Se podría suponer que esté
relacionado con un movimiento en el interior del electrón, por lo que presenta efectos magnéticos al interaccionar con un
campo exterior.

18 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Distribución de electrones en las tres primeras capas
Electrones en el Electrones en el
n l Subnivel m s subnivel nivel principal
+1/2
1 0 s 0 2 2
–1/2
+1/2
0 s 0 2
–1/2
+1/2
+1 –1/2
2 8
p +1/2
1 0 –1/2 6
+1/2
–1 –1/2
s +1/2
0 0 –1/2 2
+1/2
+1 –1/2
p +1/2
1 0 –1/2 6
+1/2
–1 –1/2
3 18
+2 +1/2
–1/2
+1/2
+1 –1/2
+1/2
2 d 0 –1/2 10
+1/2
–1 –1/2
+1/2
–2
–1/2

5.2 Orbitales atómicos


Al no poder determinarse con precisión simultá-
neamente la posición y velocidad de una partícula como
el electrón, no puede conocerse su órbita alrededor del
núcleo, tal como postulaba la Física Clásica. En la Me-
cánica Cuántica no se habla de trayectorias de las partí-
culas, como podría ser la órbita circular del electrón,
desapareciendo el concepto de partícula tal como pode-
mos imaginarla, como un objeto localizado en una de-
terminada posición con una velocidad cuyo valor se
conoce con exactitud. Es preciso introducir el concepto
de probabilidad de encontrar al electrón en una zona a b c
determinada del espacio. Por ello, este modelo supone
al electrón como una nube difusa de carga distribuida Distribución espacial de la densidad electrónica y superficies límite
alrededor del núcleo, de manera que la densidad de de probabilidad espacial.

dicha nube será mayor en las zonas donde haya mayor


probabilidad de que esté ese electrón.
Hay que tener en cuenta que, el orbital atómico no puede existir si no existe el
electrón, ya que el orbital es la función de onda o estado del electrón ligado al núcleo,
función que representa el estado (de vibración) del electrón.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 19


Tipos de orbitales

El valor que tome el número cuántico l nos da el tipo de orbital. Así, podemos
distinguir:
· Orbitales de tipo s serán aquéllos con l = 0.
· Orbitales de tipo p serán aquéllos con l = 1, por lo que existirán tres de ellos,
pues m podrá valer + 1 , 0, –1, y se nombrarán según los ejes sobre los que se orientan:
px, py , pz.
· Orbitales de tipo d serán aquéllos con l = 2, por lo que existirán cinco de ellos,
pues m podrá valer + 2 , + 1, 0, –1, –2, nombrándose según los ejes en los que se orien-
tan: d xy , d yz , dxz, dx2 – y2 , dz2 .
· Orbitales de tipo f serán aquéllos con l = 3, por lo que existirán siete de ellos.
También es posible postular orbitales de tipo g, h, ..., pero no los consideraremos
aquí, pues los elementos conocidos, en su estado fundamental, no llegan en ningún caso
a tener electrones que cumplan dichas condiciones cuánticas.

Forma de los orbitales atómicos

Al estudiar la densidad electrónica que corres-


ponde a cada orbital, relacionada con  nos podemos
preguntar si estos tienen forma y, en caso afirmativo,
cuál es. En rigor, los orbitales no tienen una forma
geométrica definida, ya que carecen de fronteras o lí-
mites. Sin embargo, es conveniente representarlos me-
diante una determinada figura geométrica. Así se pue-
de representar un orbital dibujando las superficies lí- s
mite de probabilidad espacial que englobe aproxima-
damente el 90 % de la densidad electrónica total en un
orbital.
Los orbitales s tienen simetría esférica, mientras
que los p, al igual que los d y los f, constan de lóbulos
o regiones espaciales de mayor densidad de probabili- px py pz
dad. El centro geométrico de cualquier orbital coincide
con la posición del núcleo.
En general, podemos decir que:
1. La forma de los orbitales depende del valor
del número cuántico secundario, l, tal y como puedes
apreciar en la figura. d xy dxz dyz
2. El tamaño del orbital es función del valor del
número cuántico principal, n, tal y como se ve en la
figura de la página siguiente.

dx2 – y2 dz2

Formas de los diferentes tipos de orbitales (superficies límite de


probabilidad espacial). En realida lo que representamos es   

20 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Obitales s
4s 4p 4d 4f
1s 2s 3s
3s 3p 3d

Energía
2s 2p

Obitales p

2pz 3pz 4pz 1s


Niveles de energía de los orbitales del átomo
de hidrógeno

En otras palabras, un orbital 1s tiene la misma forma que un 2s, pero este último
es mayor que el 1s y es menor que un orbital 3s.

Energía de los orbitales atómicos 4d


5s
4p
3d
Cuando se resuelve la ecuación de Schrödinger para el átomo de hi- 4s
drógeno, se obtiene que todos los orbitales de una misma capa (o nivel ener- 3p

Energía
gético) tienen idéntico valor de la energía. 3s
2p
La energía de los orbitales viene dada por la fórmula de Bohr: 2s
1
E = –k
n2
1s
que, como se puede apreciar, solo depende del valor del número cuántico prin-
cipal, n. Niveles de energía de los orbitales para áto-
mos polielectrónicos
Sin embargo, para los átomos polielectrónicos, el diagrama de energía
es más complicado. Entre otros factores, las repulsiones entre los electrones

Niveles de energía
2p
que corresponden a los distintos orbitales atómicos originan una inestabili-
dad adicional. Esto se traduce en un incremento en el contenido energético
de los orbitales según aumenta el número cuántico l.
Por tanto, en los átomos polielectrónicos hay que introducir un factor 1s
adicional, de ahí que la energía dependa de los valores de n y de l.
Sin embargo, pueden existir orbitales con el mismo valor de n y de l, Espectro
Presencia
con lo que su contenido energético será el mismo. Es el caso, por ejemplo, de Ausencia
de campo de campo
los tres orbitales p o los cinco orbitales d de un mismo subnivel energético (o magnético magnético
subcapa electrónica). A estos orbitales con igual energía se les denomina orbitales
Efecto Zeeman para un espectro
degenerados. atómico de absorción.
Esta degeneración, es decir, esta igualdad energética, se rompe en presencia de un campo magnético externo, ya
que la distinta orientación espacial de los orbitales p (o los d) hace que sus interacciones con el campo magnético y, por
tanto, sus contenidos energéticos, se hagan diferentes. Éste es el llamado efecto Zeeman, que origina la presencia de
nuevos niveles de energía y, por tanto, la aparición de líneas adicionales en el espectro atómico, pues aumenta el
número de tránsitos electrónicos posibles.
Y ahora, conocidos los orbitales que puede tener un átomo y cómo se ordenan según su energía, podemos ya
iniciar el proceso de colocar en dichos orbitales los electrones. Así, se obtiene lo que se denomina una configuración
electrónica, responsable de las propiedades de un elemento químico dado.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 21


De forma general podemos de-
cir que:
[Link] energía de los orbitales ató-
5 .3 Configuración electrónica micos y, por tanto, su inestabili-
dad, aumenta a medida que lo
Una configuración electrónica no es más que una distribución de los electro- hace el valor de n + l.
nes que tiene un átomo o un ion, en sus respectivos orbitales. Cuando ésta es la de [Link] para dos orbitales la
suma n + l es la misma, tiene
mínima energía, se obtiene la que se denomina configuración electrónica del estado
mayor energía aquel con un va-
fundamental. Si algún electrón está en un nivel energético superior, tendríamos la lor más alto de n.
configuración electrónica de un estado excitado.
Dentro de la configuración electrónica, es de extraordinaria importancia la
que se refiere al nivel energético más externo ocupado de un elemento, que se
denomina configuración electrónica de la capa de valencia. Como veremos más 1s2
adelante, ella es la responsable de las propiedades químicas de ese elemento.
2s2 2p6
Principio de exclusión de Pauli 3s2 3p6 3d10

A partir de observaciones experimentales, el físico austriaco W. Pauli estable- 4s2 4p6 4d10 4f 14
ció una ley fundamental de la mecánica cuántica: el principio de exclusión de Pauli. 5s2 5p6 5d10 5f 14

En un mismo átomo no pueden existir dos electrones con los valores 6s2 6p6 6d10
de los cuatro números cuánticos iguales. 7s2 7p6

Las consecuencias inmediatas son que:


Diagrama del orden de ocupación de los
1. Cada orbital sólo puede albergar un máximo de dos electrones. orbitales en átomos polielectrónicos
2. Estos dos electrones han de tener espines contrarios; es decir, sus respectivos
campos magnéticos son opuestos. Se dice que los espines están apareados.
Ahora, teniendo en cuenta el orden creciente de energía de los orbitales que he-
mos visto (usaremos el diagrama de ocupación de los orbitales que nos da el orden de
llenado) y sabiendo el número de electrones disponibles, que para un átomo neutro
coincide con el valor del número atómico, Z, podemos escribir cualquier configuración
El Principio de exclusión de Pauli
electrónica. fija, además, el número máxi-
Para ello, la notación usualmente empleada comienza con un número entero, que mo de electrones que puede
nos indica el nivel energético (valor de n), seguida de una letra (s, p, d, etc.), que muestra existir en un determinado nivel
energético o capa electrónica, ya
el subnivel (o subcapa) que ocupa el electrón. Por último, un número, que va como
que si un nivel dado puede al-
superíndice de la citada letra, indica el número de electrones incluidos en dicho subnivel. bergar n 2 orbitales, y cada orbital,
H (Z = 1): 1s1 2 electrones, sólo puede haber
2n 2 electrones por nivel.
He (Z = 2): 1s2
C (Z = 6): 1s2 2s2p2
O (Z = 8): 1s2 2s2p4
Ar (Z = 18): 1s2 2s2p6 3s2p6
Fe (Z = 26): 1s2 2s2p6 3s2p 6d 6 4s2
Rb (Z = 37): 1s2 2s2p6 3s2p6d 10 4s2p6 5s1
Al ir pasando de un elemento al siguiente en el Sistema Periódico, además de
añadir un protón (y uno o más neutrones al núcleo), se gana un nuevo electrón, que irá
ocupando sucesivamente los orbitales en un orden específico, el de mínima energía.

22 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Así, por ejemplo, la configuración electrónica del nitrógeno, N (Z = 7): 1s2 2s2p3, se obtiene añadiendo un
electrón, que se denomina electrón diferenciador, a la configuración electrónica del elemento químico anterior, el
carbono: C (Z = 6): 1s2 2s2p2 .
Es muy frecuente que, en elementos con un valor de Z elevado, se utilice la notación simplificada, llamada así
porque va referida al gas noble que le precede en el Sistema Periódico, que se simboliza entre corchetes, añadiendo los
electrones correspondientes. Por ejemplo, para el rubidio sería: Rb (Z = 37): [Kr] 5s1, ya que el gas noble anterior es
el criptón, cuyo valor del número atómico es 36.
En el caso de un ion, se deberá sumar o restar tantos electrones como indique la carga de dicho ion; sumar
en el caso de un anión (ion negativo) y restar en el de un catión (ion positivo). Veamos como ejemplos tres
especies iónicas, O 2 – , Fe3+ y Rb + , de cuyos átomos neutros acabamos de escribir sus configuraciones electrónicas.

O 2 – (Z = 8): 1s2 2s2p6


Fe3+ (Z = 26): 1s2 2s2p6 3s2p6d 5
Rb + (Z = 37): 1s2 2s2p6 3s2p 6d 10 4s2p6
Y ahora observemos que:
· El ion O 2 – al ser un anión con dos cargas negativas, ha ganado 2e– respecto al O, por lo que su configuración
electrónica ha de alojar 10 electrones.
· En el caso de los iones positivos Fe3+ y Rb + , los electrones sobrantes, tres para el hierro, al tener tres cargas
positivas, y uno para el rubidio, una carga positiva, deben eliminarse después de escribir la configuración
electrónica del átomo neutro. Así, se visualizan cuáles son los electrones más externos, que son los que deben
desecharse.
Los iones positivos pierden electrones de la capa más externa, que puede coincidir o no, con el electrón
diferenciador o los últimos que se hayan colocado.

Principio de máxima multiplicidad de Hund

La configuración electrónica del carbono (Z = 6) es 1s2 2s2p 2. Podemos escribir esta configuración o parte de
ella, utilizando celdas que nos informan sobre la estructura orbital. Las siguientes figuras son diferentes formas de
cómo distribuir los últimos dos electrones en los tres orbitales p:

2px 2py 2pz 2px 2py 2pz 2px 2py 2pz

Los orbitales los hemos representado con celdas y los electrones por flechas con el mismo sentido cuando los
espines tienen el mismo valor (se dice que son paralelos) y con sentido contrario, si los espines tienen diferente valor
(son antiparalelos).
Las tres configuraciones cumplen el principio de exclusión de Pauli; sin embargo, los hechos experimentales
muestran que una de ellas es más estable. La duda queda resuelta por el principio de máxima multiplicidad de Hund,
que establece que:

Cuando en un subnivel energético existen varios orbitales posibles, los electrones tienden a ocupar el
máximo número de ellos, y, además, con espines paralelos.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 23


Por tanto, según este principio, la tercera configuración sería la que tendría el
átomo de carbono en su estado fundamental (con los espines electrónicos paralelos).

C:
1s2 2s2 2px 2p y 2p z

Estabilidad adicional de un subnivel semilleno o lleno

Algunos elementos de transición y de transición interna presentan configuracio-


nes electrónicas diferentes a lo esperado según las reglas que has visto. Es el caso del
cromo, Z = 24, cuya configuración electrónica en notación orbital, debería ser:

Cr (Z = 24): [ Ar]
3d 4 4s2
Sin embargo, experimentalmente se observa que, cuando un átomo tiene un subnivel
energético (o subcapa) semilleno, se estabiliza, por lo que tenderá a alcanzar dicha con-
figuración. Y, ahora, puesto que los subniveles 4s y 3d están muy próximos, es posible el
tránsito de un electrón 4s a un orbital 3d que está vacío. Por tanto, su verdadera configu-
ración es:

Cr (Z = 24): [ Ar]
3d 5 4s1
También se obtiene. una estabilidad adicional cuando un elemento llena un subnivel
energético, por ejemplo, el d (véase ejemplo).
La estabilidad adicional que confiere un subnivel semilleno está relacionada con
el principio de Hund, que favorece la presencia del mayor número posible de electrones
con espines desapareados, lo que facilitará que se puedan formar más enlaces.

6 LATABLAPERIÓDICA

Cuando en el siglo XI X el número de elementos conocidos fue haciéndose cada vez mayor, y sus propiedades
mejor conocidas, surgió la necesidad de relacionarlos y agruparlossistemáticamente.
A primera vista, la tarea parecía ingente, debido a la enorme variedad de datos.
Sin embargo, existían algunos indicios de regularidades.
A mediados del siglo XIX, el número de elementos conocidos era tal que los químicos de la época se plantearon
la necesidad de clasificarlos de alguna forma para, así, facilitar su estudio y comprender mejor sus propiedades.
En 1829, Döbereiner hizo la primera clasificación de los elementos químicos conocidos; los agrupó por triadas, es
decir, conjuntos de tres elementos con propiedades muy semejantes. El hecho principal observado es que el elemento
central tiene de peso atómico, aproximadamente, la media aritmética de los pesos atómicos de los otros dos elementos,
lo que sugiere cierta relación entre los elementos de un mismo grupo.

24 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


En 1862, Chancourtois, geólogo francés, propuso su caracol telúrico en el que Tríada Tríada Tríada
colocaba los elementos por orden creciente de masas atómicas en una hélice sobre un Li (7) Ca (40) Cl (36)
cilindro vertical cuyos puntos diferían en 16 unidades de masa atómica. Así, los elemen- Na (23) Sr (88) Br (80)
tos con propiedades parecidas ocupaban la misma generatriz y se observaba una cierta K (39) Ba (137) l (127)
periodicidad en sus propiesdades.
Algo más tarde, en 1864, un químico inglés, Newlands, ordenó los elementos en
orden creciente de masas atómicas, y observó que el octavo elemento a partir de uno
cualquiera podía considerarse como una repetición del primero de manera análoga a las
notas en la escala musical.
Es de destacar que en aquella época se hablaba de peso atómico y no de masa
atómica, magnitudes que, como sabemos, son proporcionales mediante la aceleración de
la gravedad, g.
Si bien las ideas de Newlands no se podían generalizar a todos los elementos
conocidos, permitieron, sin embargo, comenzar a establecer grupos de elementos y pe-
riodicidad de propiedades.

6.1 Tabla periódica de Mendeleiev

En 1869 el ruso Mendeleiev y el alemán Meyer, de forma


independiente, y tomando como punto de partida los estudios de
Döbereiner, Chancourtois y Newlands, establecieron una clasi-
ficación periódica de los elementos basándose en: Dimitri Mendeleiev (1834-1907)

1. Colocar los elementos por orden creciente de sus masas


atómicas.
2. Agrupar los elementos en función de sus propiedades
físicas (Meyer) o quí mi c a s (Mendeleiev).
En su obra fundamental, Principios de Química, Mendeleiev
expone que si se disponen los elementos conforme a sus pesos
atómicos crecientes, obtendremos una periodicidad en las propie-
dades de éstos. Ésta es su ley periódica:

Las propiedades de las sustancias simples son una función periódica del valor
Tabla periódica propuesta por Mendeleiev
de la masa atómica.
La Tabla Periódica de Mendeleiev, publicada en 1871, incluye los elementos cono-
cidos hasta entonces.
Tuvo el mérito de dejar espacios libres para las sustancias simples que, aunque
en aquel momento no se conocían, serían descubiertas posteriormente; e incluso, predi-
jo sus propiedades y las de algunos de sus compuestos. Así, por ejemplo, se observa
cómo en la fila 4 del grupo III hay un espacio en blanco, justo debajo del aluminio.
A este sustancia simple, aún por descubrir, la denominó eka-aluminio. Así,
eka-aluminio, significaría «la primera debajo del aluminio». Unos años más tarde, en
1875, se descubrió: el galio.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 25


Méritos de la tabla periódica de Mendeleiev

Las ventajas de la tabla periódica eran muy grandes pues, además del gran avance
que suponía disponer de una clasificación lógica de todos los elementos conocidos,
establecía la ley periódica, sin duda una gran aportación para la ciencia, ya que:
a) Proporcionaba un criterio para ordenar los elementos, que para Mendeleiev Galio

era de tal fiabilidad que incluso alteró el orden que correspondía a algunos según sus
masas atómicas con tal de conseguir que en un mismo grupo estuviesen elementos con
propiedades químicas parecidas (caso del yodo y el teluro). Con esto se rompía también
con la antigua idea de que la masa era decisiva para diferenciar unos átomos de otros.
b) Permitió predecir la existencia de sustancias simples hasta entonces descono-
cidas y hacer una estimación de cuáles podrían ser sus propiedades. Se predijo la exis-
tencia del galio (Ga), al que se le llamó eka-aluminio que significa el primero por debajo
del aluminio. El galio fue descubierto en 1875, y sus propiedades coincidieron con las
previstas. En ciencia, el hecho de que con una teoría se hagan predicciones que luego
resultan ciertas constituye un éxito indudable, por lo que esos descubrimientos, junto Germanio
con el del germanio y el escandio (a los que se había llamado eka-silicio y eka-
boro) supusieron un gran respaldo para los trabajos de Mendeleiev y Meyer. Ekasilicio Germanio
c) La ley periódica, con esa variación progresiva de las propiedades a lo Masa atómica 72 72,3
largo de un período y el cambio brusco de las mismas al pasar al período si- Densidad 5,5 5,47
guiente, con la semejanza en las propiedades de elementos situados en el mis- Volumen atómico 13 13,2
mo grupo, etc., nos hace pensar en la complejidad de los átomos y en que hay Calor específico 0,073 0,076

«algo en su interior» que añadido a un átomo de un elemento puede suponer Fórmula del óxido EsO2 GeO2

una variación en sus propiedades. Valores predichos por Mendeleiev y valo-


res medidos para algunas propiedades del
germanio.

Insuficiencias de la tabla periódica de Mendeleiev

Las primeras versiones de la tabla periódica presentaban ciertas insuficiencias, de las que incluso algunas
persisten en las versiones más actuales.
* Aunque inicialmente el criterio para ordenar los elementos fue el orden creciente de sus masas atómicas, había casos,
como el del yodo y el teluro, en que se alteraba el orden para que se mantuviesen en el grupo de los elementos con
propiedades más parecidas a ellos.
* Había ciertos saltos en las propiedades que decidieron a Mendeleiev a dejar huecos que se suponía que
correspondían a algún elemento no conocido entonces.
* La colocación del hidrógeno no estaba clara pues podía ponerse tanto en el grupo del sodio como en el del flúor, si
bien sus propiedades no son parecidas a los otros elementos de esos grupos.

* La colocación de algunos elementos conocidos como «tierras raras» queda fuera del esquema general de la tabla
periódica.
* Los gases nobles, caracterizados por su escasa capacidad para reaccionar con otros elementos, se colocan entre
dos grupos, los halógenos y los alcalinos, que incluyen a los elementos más reactivos de la tabla periódica.
Los gases nobles no estaban en la primera versión de la tabla periódica ya que se identificaron entre 1892 y 1900.
Como no se podían colocar en ninguno de los grupos establecidos hasta entonces, se llegó a la conclusión de que eran
los constituyentes de un nuevo grupo completo.
6.2 Ley de Moseley
Hoy sabemos que algunos de los defectos inherentes a la Tabla de Mendeleiev derivan del hecho de que la
periodicidad de las propiedades químicas de los elementos son función del número atómico, y no de la masa atómica (o
peso atómico) como en aquella época se creía.
En 1913, un joven físico inglés, H. G. Moseley, dio un paso fundamental en el desarrollo del Sistema Periódico,
indicó que el número atómico, Z, era una propiedad esencial de cada elemento, que identificó, correctamente, con la carga
positiva del núcleo.
En la actualidad sabemos que el número atómico coincide con el número de protones contenidos en el núcleo.
Este hallazgo permitió a los químicos de aquella época asignar lugares definitivos en la Tabla Periódica a los
elementos entonces conocidos y, además, dejar huecos, que corresponderían a los elementos que aún no habían sido
descubiertos.

7 DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA PERIÓDICOACTUAL

El actual Sistema Periódico está basado en la Tabla que propuso Mendeleiev con
las correcciones inherentes a la ley de Moseley que acabamos de ver, es decir, utiliza
como criterio de ordenación, el número atómico. Ésta es la idea clave, ya que nos
permite disponer de una ley periódica:

Si se colocan los elementos según aumenta su número atómico, se


observa una variación periódica de sus propiedades. 1 (IA) Alcalinos

2 (IIA) Alcalinotérreos
Pasamos ahora a describir el actual Sistema Periódico, denominado por
Werner sistema periódico largo. Consta de dieciocho filas verticales, llamadas 13 (IIIA) Térreos
grupos o familias, y siete filas horizontales, denominadas períodos.
14 (IVA) Carbonoideos o familia
del carbono
Grupos 15 (VA) Nitrogenoideos o
familia del nitrógeno
El Sistema Periódico consta de 18 filas verticales, o grupos, que se desig-
16 (VIA) Anfígenos
nan con números correlativos del 1 al 18. Esta notación no es universal, em-
pleándose en algunos países de Europa y América un criterio diferente, que 17(VIIA) Halógenos
consiste en considerar que existen 16 familias de elementos divididas en dos
grandes series, tituladas con las letras A y B. 18 (VIIIA) Gases nobles
Para unificar criterios, la IUPAC (siglas inglesas que significan Unión In-
ternacional de Química Pura y Aplicada) recomienda enumerar los grupos del 1
al 18. Una característica muy importante es que:
Todos los elementos de un mismo grupo tienen idéntica configuración de la capa electrónica más externa (capa de
valencia). Estos electrones se denominan electrones de valencia, y son los responsables de sus propiedades químicas y
del tipo de enlace que van a presentar.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 27


Períodos

Los elementos situados en una misma fila horizontal forman un período. Las
propiedades de los elementos situados en un período varían gradualmente.
GRUPO VIA ó 16
Los períodos son siete filas horizontales, en ellos podemos distinguir:
O [He] 2s2p 4
1. Períodos cortos. Son los períodos 1°, 2° y 3°, ya que constan, respectivamente,
S [Ne] 3s2p 4
de 2, 8 y 8 elementos cada uno.
Se [Ar] 4s2p 4
2. Períodos medios, como el 4° y 5º, con 18 elementos cada uno. Te [Kr] 5s2p 4
3. Períodos largos. Así se denominan los períodos 6° y 7°, cada uno de los cuales Po [Xe] 6s2p 4
contiene 32 elementos. Para evitar una excesiva longitud del Sistema Periódico, los cator-
Estructura electrónica de los
ce elementos que siguen al lantano (Z = 57) y al actinio (Z = 89) se colocan en dos filas elementos del grupo 16
separadas debajo de la tabla, constituyendo los grupos denominados, respectiva-
mente, lantánidos y actínidos.
Los átomos de elementos situados en un mismo período tienen ocupados el
mismo número de niveles energéticos.
G
R
U
7.1 Justificación del Sistema Periódico PERÍODO P
O

A efectos de configuraciones electrónicas la Tabla Periódica, se puede dividir


en cuatro zonas denominadas bloques s, p, d y f, porque en ellas se va colocando el
electrón diferenciador. Por tanto, una vez situado un elemento dado en la Tabla
Periódica, se puede obtener su configuración electrónica rápidamente.
En la página siguiente se muestra el Sistema Periódico actual con todos los
elementos conocidos, que podemos clasificar en:

Elementos s
Elementos p
1. Metales y no metales. Los primeros se sitúan en la parte izquierda de la
Elementos d
tabla, mientras que los segundos lo hacen en la parte derecha. Entre medias de
ambos tipos se sitúan los semimetales, con propiedades intermedias. Una excep-
ción es el hidrógeno, que, pese a su colocación, no es un elemento metálico. Elementos f

2. Elementos representativos. También se les conoce como elementos de los


grupos principales, y son los que están marcados con la letra A. Se caracterizan
porque van completando los subniveles s y p de la última capa. Para estos elemen-
tos, el número de electrones de la última capa coincide siempre con el número del
No metales

Metales

Metales
ns2np1

ns2np5
ns2np2
ns2np3
ns2np4

ns2np6

(n-1) d 1-10 ns1-2


ns1
ns2

representativo

Elementos
Elementos

representativos
Elementos de transición
(n-2) f 1-14(n-1) d 10 ns 2
s

Elementos de transición interna


Distribución electrónica en los últimos niveles de los grupos de la Tabla periódica

28 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


grupo, en caracteres romanos, al que pertenece.
3. Elementos de transición. Son los que van situados en el centro de la tabla, es
decir, los grupos señalados con la letra B, o, siguiendo las indicaciones de la IUPAC, los
grupos del 3 al 12. Se caracterizan porque van completando el subnivel d, situado en la
penúltima capa.
4. Elementos de transición interna. Son los lantánidos y los actínidos. Se suelen
colocar debajo del resto para no alargar demasiado la tabla. Estos elementos van rellena-
do el subnivel f situado en la antepenúltima capa. Así, los lantánidos, situados en el 6°
período, completan el subnivel 4f y los actínidos, colocados en el 7°, el 5f.

8 PROPIEDADES PERIÓDICAS

Las propiedades físicas y químicas de los elementos se van repitiendo a lo largo del Sistema Periódico. Esto
no es más que la consecuencia de que muchas de estas propiedades dependen de la configuración de la capa de
valencia, y ésta es análoga para los elementos de un mismo grupo.

A continuación, describimos cuatro de estas propiedades y cómo varían, de forma general, en el Sistema
Periódico. Para sistematizar su estudio y, por tanto, hacerlo más sencillo, podemos considerar que, en una primera
aproximación, los electrones externos están atraídos por el núcleo por fuerzas electrostáticas regidas por la ley de
Coulomb.
q1 · q2
F=K
d2
Es decir, la intensidad de estas fuerzas depende de la carga nuclear (Z) y de la
distancia a la que se encuentren del núcleo dichos electrones.

8 .1 Radios atómico e iónico


a)

El tamaño de los átomos es algo difícil de definir. En el tema anterior, descri-


bimos los orbitales atómicos como zonas del espacio donde es probable encontrar al
electrón. Esto nos lleva, por tanto, a visualizar la nube electrónica que rodea al
átomo como algo indefinido. (Recordemos que el propio principio de incertidum-
bre impide determinar, simultáneamente, la posición y la velocidad del electrón con
total exactitud). Generalmente, se toma el volumen atómico como el que contiene el
90% de la densidad electrónica total alrededor del núcleo. b)
Para medir el tamaño de un átomo se suele usar el radio atómico, que se
suele definir como:
La mitad de la distancia entre los dos núcleos de dos átomos adyacentes en
un sólido metálico, o bien, en el caso de sustancias covalentes, a partir de la distan- c) 2r
cia entre los núcleos de los átomos idénticos de una molécula.
Se debe tener en cuenta que los radios atómicos están determinados en gran
medida por la fuerza de atracción entre los electrones del nivel externo y el núcleo. Determinación de radios atómicos en
Dentro del Sistema Periódico se observan las siguientes tendencias: sustancias metálicas (a) y en sustancias
covalentes (b). Distancia medida (c)

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 29


1. En un mismo grupo o familia, el radio aumenta hacia abajo. Esto es debido a que, al pasar de un elemento del
grupo al siguiente, aumenta el número de capas electrónicas.
2. En un mismo período, el radio aumenta hacia la izquierda. Ahora, el número de capas de electrones es el mismo,
pero al desplazarnos hacia la izquierda disminuye el número atómico, Z, es decir, el número de cargas positivas del núcleo.
Esto se traduce en una menor atracción sobre la envoltura electrónica, con el consiguiente aumento del tamaño.

Aumenta el radio atómico

El radio atómico es una propiedad periódica


Grupo IA Grupo IIA Grupo IIIA Grupo IVA Grupo VA Grupo VIA Grupo VIIA Grupo VIIIA

Litio Berilio Boro Carbono Nitrógeno Oxígeno Flúor Neón

Sodio Magnesio Aluminio Silicio Fósforo Azufre Cloro Argón

Radios atómicos de los elementos del 2º y 3er periodos

En el caso de los radios iónicos, es decir, del radio del ion que puede formar un
Carga nuclear efectiva
elemento dado, conviene señalar que:
En el estudio de las pro-
1. El radio de un ion positivo, catión, es menor que el de su elemento. Al ser piedades periódicas, es impor-
menor el número de electrones, la carga nuclear efectiva es mayor, con la consiguiente tante tener en cuenta que mu-
contracción del ion. chas de las anomalías son de-
bidas a lo que se denomina efec-
2. El radio de un ion negativo, anión, es mayor que el de su elemento. Ahora, al to de apantallamiento y carga
aumentar el número de electrones, se produce una mayor repulsión entre estos, con la nuclear efectiva.
consiguiente expansión de la nube electrónica. Este apantallamiento origi-
3. Se puede observar que existen tendencias paralelas entre el radio atómico y el na que al electrón más externo
le «llegue» menos atracción del
radio iónico. En un mismo grupo, tanto los radios atómicos como los iónicos (catiónicos núcleo debido al efecto de pan-
y aniónicos) aumentan hacia abajo, ya que, en ese sentido, se va añadiendo una capa talla que ejercen los electrones
electrónica más. Para los iones derivados de elementos de diferentes grupos, la compara- más internos. Consecuente-
ción sólo tiene significado si los iones son isoelectrónicos, es decir, si tienen el mismo mente con este efecto, se habla
de carga nuclear efectiva, que
número de electrones. Dentro de un mismo período, los radios catiónicos y aniónicos de
sería la carga nuclear real me-
iones isoelectrónicos disminuyen hacia la derecha, ya que así aumenta Z y el número de nos el apantallamiento.
electrones es el mismo, por lo que la nube electrónica será atraida con más fuerza.

30 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Li/Li+ Be/Be2+ B/B3+ C N/N3– O/O2– F/F–

135/60 125/31 90/20 77 70/171 66/140 64/136

Na/Na+ Mg/Mg2+ Al/Al3+ Si P/P3– S/S2– Cl/Cl–


154/95 145/65 130/50 117 110/212 104/184 99/181
Comparación entre los radios atómicos e iónicos (pm) de los elementos del 2º y 3er periodos

8.2 Energía de ionización

La energía de ionización o potencial de ionización, se define como:

Energía mínima necesaria para arrancar un electrón a un átomo neutro aislado, en su estado fundamental.
Al referirnos a un átomo aislado, macroscópicamente indicamos que la sustancia simple correspondiente debe
estar en estado gaseoso y formada por moléculas monoatómicas. Normalmente, el valor de la energía de ionización se
expresa referida a un mol de átomos y se representa por Ei.
Para un elemento cualquiera (A), el proceso da origen a la formación de un ion positivo o catión es:
Ei
A (g) → A + (g) + e–

También existen las energías de ionización sucesivas (Ei2 ª, Ei3ª, ...) que son las necesarias para ir quitando el 2º,
3º y electrones sucesivos del átomo ionizado.
Estas energías son cada vez mayores y en absoluto iguales a la primera, puesto que a medida que desaparecen los
electrones hay un exceso de carga positiva del núcleo que atrae con más fuerza a los electrones restantes y, por ello, se
precisará más gasto energético para arrancarlos. En caso de que el electrón retirado pertenezca a un nivel inferior, ese
gasto energético será mucho más elevado, pues la fuerza de atracción entre el núcleo y el electrón aumenta al disminuir la
distancia, según la ley de Coulomb.
En cuanto a cómo varía esta propiedad en el Sistema Periódico, en general, se observa que:
1. Dentro de un mismo grupo, la energía de ionización aumenta hacia arriba. Esto es debido a que, al pasar de un
elemento al siguiente por encima en ese grupo, consideramos una capa electrónica menos. Ahora, los electrones
periféricos estarán más fuertemente atraídos y, por tanto, habrá que comunicar más energía para arrancarlos.
2. En un mismo período, en general, la energía de ionización aumenta hacia la derecha. Ahora, en ese mismo
sentido, también va aumentando la carga nuclear
(Z) y disminuye el radio, lo que se traduce en una mayor atracción del núcleo sobre el electrón. Por tanto, será necesaria
más energía para arrancarle del átomo.
Aumenta la energía de ionización
No obstante, surgen algunas pequeñas irregularidades
correspondientes a los átomos con subniveles llenos o semillenos,
que gozan de mayor estabilidad (por ejemplo, Be: 1s2 2s2 y N: ls2
2s2p3).

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 31


Z Elemento Primera Segunda Tercera Cuarta Quinta Sexta
1 H 1 312
2 He 2 373 5 251
3 Li 520 7 300 11 815
4 Be 899 1 757 14 850 21 005
5 B 801 2 430 3 660 25 000 32 820
6 C 1 086 2 350 4 620 6 220 38 000 47 261
7 N 1 400 2 860 4 580 7 500 9 400 53 000
8 O 1 314 3 390 5 300 7 470 11 000 13 000
9 F 1 680 3 370 6 050 8 400 11 000 15 200
10 Ne 2 080 3 950 6 120 9 370 12 200 15 000
Energías de ionización (kJ/mol) de los 10 primeros elementos

8.3 Afinidad electrónica

La afinidad electrónica o electroafinidad, se define como: Elemento Ea (kJ/mol)

La energía necesaria para que un átomo aislado en su estado funda- F –328


mental capte un electrón libre. Cl –349
Br –325
I –295
Se expresa siempre referida a un mol de átomos y se representa por Ea.
Afinidades electrónicas de los
Para un elemento cualquiera (X), el proceso da origen a la formación de un ion halógenos
negativo o anión:
Ea
X (g) + e– → X – (g)

Generalmente, Ea < 0, es decir, energía desprendida, lo que significa que el


Aumenta la afinidad electrónica
ion formado es más estable que el átomo neutro. Las electroafinidades son negati-
vas en todos los grupos excepto en los alcalinotérreos, el grupo 12 y en los gases
nobles, pues estos elementos tienen completos sus orbitales y, por tanto, hay que
aportar energía para conseguir vencer la repulsión al incorporar un nuevo electrón.
En el Sistema Periódico, la afinidad electrónica varía aproximadamente, en
valor absoluto, de la misma forma que la energía de ionización. En un período
aumenta hacia la derecha y en un grupo aumenta hacia arriba, puesto que así el
núcleo manifiesta con mayor poder su fuerza atractiva.

32 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


PROBLEMA 1
Dados las configuraciones electrónicas del estado fundamental de elementos
neutros: A: 1s2 2s2 2p2
B: 1s2 2s2 2p5
C: 1s2 2s2 2p6 3s2 3p6 4s1
D: 1s2 2s2 2p4
Identifica los elementos y razona cuáles de ellos es previsible que presente el mayor y el menor valor de:
a) La energía de ionización.
b) La afinidad electrónica.
c) El radio atómico.

Los elementos cuya configuración se presenta, son todos ellos elementos representativos del segundo período,
excepto el C que pertenece al cuarto. Dados los electrones de su capa de valencia podemos decir que el A es el carbono,
el B es el flúor, el D es el oxígeno y el C es un metal alcalino, en concreto, el potasio.
a) Conociendo cómo varía la energía de ionización dentro de un mismo período, nos encontramos que será B (el
flúor) el elemento más situado a la derecha y también más arriba en la Tabla periódica. Por tanto, será el elemento que
presente mayor valor de la energía de ionización. El potasio (el C) es el que está más a la izquierda y más abajo en la Tabla.
Por ello, le corresponderá el valor más bajo. En el caso del flúor, comparado con los otros elementos de su período
(carbono y oxígeno), su mayor carga nuclear y menor radio atómico hacen que los electrones de su última capa sufran una
atracción mayor desde el núcleo, por lo que se necesita más trabajo para arrancar uno de ellos. En el potasio, con dos
capas más que los otros elementos, los electrones están bastante más alejados del núcleo y la fuerza de atracción será
menor.
b) La afinidad electrónica y la energía de ionización son propiedades muy relacionadas entre sí. Por ello, la respuesta es
la misma del apartado anterior.
c) El potasio, con dos capas electrónicas más que los otros tres elementos, presentará el mayor radio atómico. El flúor
tendrá el valor más pequeño de esta magnitud, al tener mayor número atómico, es decir, mayor carga nuclear, y por tanto,
mayor atracción sobre la nube electrónica más externa, que causará que ésta se encuentre más cerca del núcleo.

8 .4 Electronegatividad
Esta propiedad periódica nos da una medida de la tendencia que tiene un elemento a tomar electrones, y
podemos definirla como:

La capacidad que tiene un átomo de un elemento dado a atraer hacia sí el par (o pares) de electrones
compartidos de un enlace covalente.

La electronegatividad es una propiedad íntimamente relacionada con dos de


las que hemos visto anteriormente. Así, elementos con altos valores de energías de
Aumenta la electronegatividad
ionización y afinidades electrónicas, tendrán valores elevados de electronegatividad.
Por tanto, su variación en el Sistema Periódico será análoga.
En un período aumentan hacia la derecha y en un grupo hacia arriba.
Por otro lado, la electronegatividad sirve para reflejar el mayor o menor carác-
ter metálico de los elementos. Así, elementos con alta electronegatividad serán no
metales; y por el contrario, aquellos con baja electronegatividad, serán metales.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 33


Por tanto, el carácter metálico variará en el Sistema Periódico de forma inversa a como lo hace la electronegatividad.
Según esto, el elemento más electronegativo será el flúor, y el más electropositivo, es decir, el de mayor carácter metálico,
el cesio (el francio, no presenta interés químico).
Existen varias escalas de electronegatividades, siendo la más utilizada la propues- ta por el químico Linus Pauling en
1932 (premio Nobel de Química en 1954, y premio Nobel de la Paz en 1962) a partir del estudio de las energías de enlace.
La tabla muestra dicha escala y sus valores, donde se observa que no están incluidos los gases nobles debido a su
tendencia, prácticamente nula, a formar enlaces covalentes.

9 ENLACE QUÍMICO: SUS TIPOS

En la unidad anterior hemos estudiado la estructura interna de los átomos: el núcleo y la corteza electrónica, y
sus propiedades cuando están aislados. Pero en la naturaleza los átomos casi nunca se encuentra aislados, sino
fuertemente unidos entre sí por medio de enlaces químicos.
Aunque en la naturaleza existen sustancias como los gases nobles y algún metal en estado gaseoso como el
mercurio, que están constituidos por moléculas monoatómicas (es decir, por átomos aislados), en general las sustancias se
encuentran formadas por agrupaciones de átomos 2, 3, 4, etc., e incluso millones de átomos, por ejemplo, el oxígeno
(O2), el agua (H2O) o el diamante, formado por una red de millones de átomos de carbono unidos entre sí.
Se llama enlace químico a cualquiera de los mecanismos de unión química entre átomos.
Cuando se produce un enlace químico, el sistema formado por los átomos enlaza- dos tiene menor energía
potencial que los átomos separados; es decir, que la entidad formada (molécula, cristal...) es más estable que los átomos
por separado.
A la capacidad de combinación que tiene un átomo se le llama valencia. Así diremos que un átomo es
monovalente si sólo forma un enlace, divalente si forma dos, etc.

Tipos de enlace químico

Se conocen tres tipos de enlace químico: iónico, covalente y metálico


1. Enlace iónico. Es típico de la combinación de metales con no metales. Se pro- duce por transferencia de
electrones del metal al no metal, formándose iones que se atraen electrostáticamente. Ejemplos: cloruro de sodio
(NaCl), yoduro de plomo (PbI2), etc.
2. Enlace covalente. Es característico de las uniones entre elementos no metálicos. La unión entre átomos se produce
por compartición de electrones. Ejemplos: oxígeno (O2), agua (H2O), metano (CH4), etc.
3. Enlace metálico. Como su nombre indica es típico de los metales, ya sea entre átomos del mismo elemento o entre
átomos de elementos diferentes. Se produce por compartición de electrones entre muchos átomos lo que da lugar a
electrones deslocalizados. Ejemplos: sodio (Na), hierro (Fe), aluminio (Al), etc.

Enlace
covalente
No metales

Metales

Enlace
Enlace Metales iónico
metálico

34 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Naturaleza electrónica del enlace químico

Lewis, Laugmur y Kossel propusieron una naturaleza electrónica para el enlace químico, relacionando la actividad
química con la estructura electrónica.
Lewis dividió a los electrones del átomo en dos grupos:
– Electrones internos.
– Electrones de valencia: electrones de la capa más externa del átomo
Sólo los electrones de valencia eran responsables del enlace. Por ello con objeto de destacar los electrones de valencia,
se utilizan los llamados diagramas de puntos de Lewis, en los que figura el símbolo del elemento rodeado por tantos
puntos como electrones de valencia posea.
El número de electrones de la capa más externa es igual al número de grupo de la Tabla Periódica al que pertenece el
elemento, esta regla se cumple para los elementos representativos. Así, por ejemplo, los diagramas de puntos de los
elementos del segundo período son:

Los gases nobles presentan una distribución electrónica de máxima estabilidad, con los orbitales s y p de valencia
ocupados por completo (s2p6); es decir, con 8 electrones (excepto, naturalmente, el He). Los demás elementos poseen
incompletos sus nive- les de valencia, y de ahí su mayor o menor reactividad.
En general, cuando se unen dos elementos representativos, tienden ambos a alcanzar estructura de gas noble, bien
por captación o cesión de electrones (enlace iónico), bien compartiendo uno o varios pares de ellos (enlace covalente).
Esta observación, establecida por Kossel y Lewis (1916), se conoce como regla del octeto:

Los átomos tienden a ganar, a perder o a compartir electrones hasta quedar rodeados de ocho electrones de
valencia.

Como los átomos del gas noble helio sólo tiene dos electrones con los que completa su capa de valencia, átomos
como los de hidrógeno o los de litio tienden a rodearse de dos en lugar de ocho electrones.
La regla del octeto, aunque muy útil, tiene muchas excepciones, como vamos a ver. Se cumple, y no siempre,
en los átomos incluidos en los tres primeros períodos.
Las limitaciones de esta regla son evidentes:
· Octeto expandido: algunos elementos a partir del tercer período, al tener orbitales d, pueden rodearse de más de
ocho electrones; por ejemplo, en el PCl 5 el fósforo está unido con cinco átomos de cloro por lo que tendrá diez
electrones a su alrededor.
· Octeto incompleto: algunos elementos se estabilizan con menos de ocho electro- nes a su alrededor, por ejemplo
el BF 3 en donde el boro está rodeado sólo por seis electrones.
Sean unas u otras configuraciones, la formación espontánea de un enlace es una

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 35


manifestación de la tendencia de cada átomo a alcanzar la ordenación electrónica más estable posible. Es decir, la
molécula formada representa un estado de menor energía que los átomos aislados.

10 ENLACE IÓNICO
Cuando se encuentra un elemento muy electronegativo (p. ej., Cl) con otro de
carácter muy poco electronegativo (electropositivo), (p. ej., Na), es decir, dos elementos
de electronegatividad muy diferente, se forma entre ellos un enlace iónico.
Ocurre entre ellos una transferencia de uno o varios electrones del átomo del
elemento de baja electronegatividad al de alta, con lo que se forman los iones de los
respectivos elementos: el positivo o catión y el negativo o anión, que quedan unidos por
atracción electrostática. Se forma así una red cristalina en la que un ion se rodea de
otros de signo contrario constituyendo una red ordenada que se extiende indefinida- Representación de la unión iónica
mente por el espacio. En esto consiste el enlace iónico. entre el litio y el flúor para formar
el fluoruro de litio. El litio tiene una
Por ejemplo, veamos cómo se formaría el enlace en el cloruro de sodio (NaCl): energía de ionización baja y cede
fácilmente su único electrón de
Átomos neutros: valencia a un átomo de flúor, que
Na (Z = 11): 1s2 2s2p6 3s1 tiene una afinidad positiva con los
electrones y acepta el electrón
Cl (Z = 17): 1s2 2s2p6 3s2p5 donado por el átomo de litio. El
resultado final es que el litio es
Se produce la transferencia de un electrón del átomo de sodio al átomo de cloro, isoelectrónico con el helio y el flúor
formándose los iones: es isoelectrónico con el neón. La
interacción electrostática se
produce entre los dos iones
resultantes, pero la agregación no
se limita a dos de ellos. El resultado
es la agregación en una red entera
Iones estables formados: mantenida unida por la unión
N a + (Z = 11): 1s2 2s2p6 ; que tiene configuración electrónica de gas noble [Ne] iónica.

Cl– (Z = 17): 1s2 2s2p6 3s2p6 ; que tiene configuración electrónica de gas noble [Ar]
Llamamos electrovalencia al número de electrones que un átomo gana o pierde
para convertirse en un ion.
Un enorme número de cationes y aniones se atraen electrostáticamente, dando
lugar a una estructura tridimensional ordenada de iones llamada cristal iónico.

F F

+ –
Na Cl
+ – +
Na C Na
l
– + –
C Na C
l l
+ – +
Na C Na
l

Estructura cristalina del NaCl

36 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Cada ion está rodeado de iones de signo contrario y ejerce una atracción sobre
ellos, pero al mismo tiempo una repulsión sobre los iones de igual signo. Cuando se
forma el enlace se alcanza un equilibrio entre las atraciónes y las repulsiones, formándo-
se el compuesto iónico que es más estable que los átomos por separado.
El número de iones que rodea a cada ion de signo contrario se llama índice de
coordinación de este último, I c . En el NaCl, para cada ion I c = 6.
El tipo de red depende del tamaño relativo de los iones y del número de cargas de
estos. En el caso del NaCl, donde el radio del ion Cl – es casi el doble del N a + , alrededor
del N a + sólo pueden situarse seis iones Cl– ; es decir, I c (Na +) = 6. Como, además, tiene
que haber igual número de iones N a + y Cl – , esto impone también que I c (Cl–) = 6.
De todo ello resulta una red en la que cada ion ocupa el centro de un octaedro
regular, en cuyos seis vértices se sitúan iones de signo contrario. Esta propiedad
geométrica la cumple una red cúbica centrada en las caras.
Finalmente, podemos indicar que los cristales iónicos están formados por un
altísimo número de cationes y aniones que se rodean mutuamente atraídos por fuerzas
eléctricas y por tanto, en estas sustancias no podemos hablar de moléculas, formadas
por un conjunto limitado de átomos, ya que, en todo caso, sería todo el cristal una gran
macromolécula. Por ello, la fórmula de una sustancia iónica sólo indica la proporción
entre cationes y aniones que existe en el cristal iónico.
Cuando se forma el cristal a partir de los iones aislados, se libera una gran canti-
dad de energía, ya que el cristal iónico es mucho más estable que los iones sueltos. A
esta energía desprendida se le llama energía reticular o de red. La podemos definir
como sigue:

La energía reticular o de red, E r, de una sustanica iónica es la ener-


gía desprendida en la formación de un mol de compuesto iónico sólido a
partir de los correpondientes iones en fase gaseosa.

Como en el enlace iónico los iones se atraen por fuerzas electrostáticas que se F
pueden calcular mediante la ley de Coulomb: r1 r2
q1 · q 2 q1 q2
F =K 2
d
Podemos deducir que estas fuerzas serán tanto mayores cuanto mayor sea la carga
de los iones y menor la distancia que los separa. Por tanto, la energía reticular será tanto d = r1 +r 2
mayor cuanto más lo sean las cargas de los iones y menor sea su tamaño.

10.1 Ciclo de Born-Haber


El ciclo de Born-Haber es un artificio teórico que se utiliza para calcular la energía
reticular o, con más asiduidad, la afinidad electrónica, dado que es difícil medirla por
métodos directos.
Cuando realizamos una reacción de formación o síntesis de una una sustancia
iónica, se desprende energía, que para un mol de compuesto iónico, formado a partir de
las sustancias simples que correspondan, denominamos energía de formación.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 37


Vamos a estudiar el caso concreto del NaCl: la reacción de formación será:
Na (s) + 1/2 Cl 2 (g) → NaCl (s); E F
Podemos imaginar que el proceso se realiza en varios pasos:
Para formar los iones N a + y Cl – , el metal habrá de separar sus átomos entre sí
(sublimación), y luego perder un electrón cada uno; el no metal, tendrá, primero, que
romper la molécula (disociación)y, a continuación, captarun electrón cada átomo. Esto es:

Na (s) → Na (g); ES E sublimación = 109 kJ/mol

Na (g) → N a + (g) + e– ; Ei E ionización = 496 kJ/mol

1/2 Cl 2 (g) → Cl (g); 1/2 Ed 1/2 E disociación = 244/2 = 122


kJ
C l (g) + e– → C l– (g); E af E afinidad = –348 kJ/mol

Una vez que tenemos los iones N a + (g) y Cl – (g), su unión dará lugar al compuesto
iónico y se liberará la correspondiente energía reticular:
N a + (g) + Cl – (g) → NaCl (s); E r ; Ereticular = –790 kJ/mol
Como partimos de la misma situación: sodio en estado sólido y cloro en estado
gaseoso y llegamos al mismo final: el cloruro de sodio sólido, la energía puesta en juego
por ambos caminos debe ser la misma según el principio de conservación. Podemos
escribir, por tanto, la siguiente ecuación:
E F = E S + E i + 1/2Ed + E af + E r
E F = 109 + 496 +1/2 · 244 + (–348) +(–790) = – 411 kJ
Por lo que la energía de formación del NaCl es: E F = – 411 kJ/mol
El proceso de formación del NaCl sólido a partir de sus elementos, se puede
esquematizar como se muestra en la figura:

Energía de Energía de
sublimación ionización

Energía
reticular
Na (s) Na (g) Na + (g)

Energía de Afinidad
disociación electrónica

Cl 2 (g) C l (g) C l – (g)

38 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


El desarrollo que hemos seguido constituye lo que se llama ciclo de Born-Haber (más adelante, veremos que es un
caso particular de la ley de Hess). La figura muestra un diagrama energético del proceso seguido.

EF
Na (s) + 1/2 Cl 2 (g) NaC l (s)

ES 1/2 E d Er
E af
Na (g) C l (g)
– +
Cl (g) + Na (g)
Ei

E F = E S + E i + 1/2Ed + E af + E r
11.2 Propiedades de los compuestos iónicos

Puntos de fusión y ebullición y solubilidad

El enlace iónico es un enlace fuerte y se necesita mucha energía para romperlo y separar los iones de la red
cristalina. La ruptura de la red se puede producir por:
1. Por calentamiento, el compuesto pasará primero, de sóli-
do a líquido y, si se sigue calentando, de líquido a gas.
2. Por disolución, se produce el fenómeno conocido como
solvatación, que consiste en que las moléculas de disolvente ro-
dean a los iones y los separan de la estructura cristalina.
El primer método requiere altas temperaturas por lo que los
compuestos iónicos tendrán puntos de fusión y ebullición eleva-
dos; el segundo exige disolventes muy polares, como el agua.
En ambos casos, se destruye el cristal iónico y habrá que
aportar una gran energía: la energía de red. Por ello, los puntos de
fusión y ebullición aumentan y la solubilidad en agua disminuye
al aumentar la carga de los iones y al disminuir el radio iónico.

Propiedades mecánicas

Referente a las propiedades mecánicas, los sólidos


iónicos son duros, lo que revela fuerzas elevadas entre los + –
iones, pero al mismo tiempo quebradizos (frágiles). Esto se Na Cl H2O
debe a que, al ser golpeado y distorsionarse el cristal, se
Solvatación (hidratación) del cloruro de sodio
produce una aproximación entre iones del mismo signo, que se
repelen entre sí.
F + + + +
+ + + +
+ + +
+ + +
+ + + + + + + +

+ + + + + +

Sólido iónico

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 39


Conductividad eléctrica
Compuesto Er (kJ/mol) P. F. (ºC)
Los sólidos iónicos son malos conductores, puesto que los electrones están firme-
mente sujetos por los iones, los cuales permanecen fijos en la red. En cambio, en estado NaF 923 993
líquido (fundidos), al poder moverse los iones, conducen la corriente eléctrica (conduc-
NaCl 790 801
ción electrolítica).
Disueltos en agua también conducen la corriente eléctrica, puesto que los iones NaBr 736 750
han sido separados de la red y también se encuentran libres para moverse. Cualquier NaI 686 662
sustancia que se comporte así se dice que es un electrólito; en caso contrario, es un no
electrólito. KF 821 858

KCl 699 772

KBr 689 735

11 ENLACE COVALENTE KI 632 680


Energías reticulares y puntos de
MgCl2 2326 714
fusión de algunos compuestos
iónicos
CaCl2 2223 782

11.1. Teoría de Lewis M gO 3890 2800


La dureza es la dificultad
que opone una
CaO 3401sustancia 2614
a ser
La mayoría de las sustancias con las que tratamos cotidianamente (el agua, el rayada. Por tanto, rayar una sus-
oxígeno, el azúcar, la cera, los plásticos) suelen estar formadas por moléculas. Aunque el tancia es romper enlaces. La du-
reza se mide con la escala de
concepto de molécula se remonta al siglo XVII, no fue sino a principios del siglo X X que Mohs, que va del 1 al 10. El dia-
los químicos entendieron cómo y por qué se forman las moléculas. El primer avance mante, valor 10, es la sustancia
importante surgió con la proposición de Gilbert Lewis de que la formación de un enlace más dura que hay.
químico implica que los átomos compartan electrones. Lewis describió la formación de
un enlace químico en el hidrógeno como:
H· + ·H → H:H
Este tipo de apareamiento de electrones es un ejemplo de enlace covalente, un
enlace en el que dos electrones son compartidos por dos átomos. Los compuestos
covalentes son aquellos que sólo contienen enlaces covalentes. Para simplificar, el par de
electrones compartido se representa a menudo como una sola línea. Así, el enlace covalente
de la molécula de hidrógeno se puede escribir como H–H. En el enlace covalente, cada
electrón del par compartido es atraído por los núcleos de ambos átomos. Esta atracción
mantiene unidos a los dos átomos de H, y es la responsable de la formación de enlaces
covalentes en otras moléculas.
En los enlaces covalentes entre átomos polielectrónicos sólo partici-
pan los electrones de valencia. Considérese la molécula de flúor, F 2 . La Pares de Pares de
configuración electrónica del F es ls22s22p5. Los electrones 1s son de baja electrones F F electrones
energía y pasan la mayor parte del tiempo cerca de núcleo, por lo que no libres libres
participan en la formación del enlace. En consecuencia, cada átomo de F
tiene siete electrones de valencia (los electrones 2s y 2p). Sólo hay un elec- Par de
trón desapareado en el F, de modo que la formación de la molécula de F2 se electrones
puede representar como: compartidos

40 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Observa que en la formación de la molécula de diflúor, F 2, sólo participan dos
electrones de valencia. Los demás electrones no enlazantes se denominan pares libres,
es decir, pares de electrones de valencia que no participan en la formación del enlace
covalente. Así, cada átomo de flúor en F 2 tiene tres pares libres de electrones.
Consideremos ahora la estructura de Lewis para la molécula de agua. La figura
muestra la estructura de Lewis para el oxígeno, con dos electrones desapareados, de
modo que se espera que el oxígeno pueda formar dos enlaces covalentes. Como el hidró-
geno tiene un solo electrón, sólo puede formar un enlace covalente. De modo que la
estructura de Lewis para el agua es:

En este caso, el átomo de O tiene dos pares de electrones libres, mientras que el
átomo de hidrógeno no tiene pares libres porque usó su único electrón para formar un
enlace covalente.
En las moléculas de F 2 y H 2 O los átomos de F y O adquieren la configuración de
Gilbert N. Lewis (1875-1946)
gas noble debido a que comparten electrones:

F F H O H
8 e– 8 e– 2 e– 8 e– 2 e–

La formación de estas moléculas ilustra la regla del octeto, formulada por Lewis: un átomo diferente del
hidrógeno tiende a formar enlaces hasta que se rodea de ocho electrones de valencia, es decir, un enlace covalente se
forma cuando no hay suficientes electrones para que cada átomo individual tenga el octeto completo. Al compartir elec-
trones en un enlace covalente, los átomos individuales pueden completar sus octetos. Para el hidrógeno el requisito es
que obtenga la configuración electrónica del helio, o un total de dos electrones.
La regla del octeto funciona principalmente para los elementos del segundo perio- do de la tabla periódica. Estos
elementos sólo tienen subniveles 2s y 2p, los cuales pueden contener un total de ocho electrones. Cuando un átomo de
uno de estos elemen- tos forma un compuesto covalente, puede obtener la configuración electrónica de gas noble [Ne]
al compartir electrones con otros átomos del mismo compuesto. Posteriormente se analizarán varias excepciones
importantes de la regla del octeto que darán más información acerca de la naturaleza del enlace químico.

Enlaces múltiples

Los átomos pueden formar distintos tipos de enlaces covalentes. En un enlace sencillo, dos átomos se unen por
medio de un par de electrones. En muchos compues- tos se forman enlaces múltiples, es decir, enlaces formados cuando
dos átomos compar- ten dos o más pares de electrones. Si dos átomos comparten dos pares de electrones, el enlace
covalente se denomina enlace doble. Estos enlaces se encuentran en moléculas como el oxígeno (O2) y el dióxido de
carbono (CO2):

Un triple enlace surge cuando dos átomos comparten tres pares de electrones, como en la molécula de nitrógeno
(N2) y en la de acetileno (C2H2):

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 41


Enlace covalente coordinado o dativo

Puede suceder que el par de electrones sea suministrado por un solo átomo, y el enlace se llama entonces
covalente coordinado o dativo (suele representarse por una flechita que sale del átomo donador). Es el caso, por
ejemplo, de los iones oxonio y amonio:
Ion oxonio (H3O+):

+
Ion amonio (NH4 ):

Conviene decir que, una vez establecido, el enlace covalente coordinado es idén- tico a los demás. La distinción se
lleva a cabo para contabilizar mejor los electrones de valencia y asignar cargas.

Excepciones a la regla del octeto

Como se mencionó antes, la regla del octeto se aplica, sobre todo, a los elementos
del segundo período, pues ya hemos visto que en el primero (H y He) el número máximo
de electrones a alcanzar es de dos. Pero incluso en el segundo período, grupos 2A y 3A,
se registran excepciones, apareciendo lo que se denomina octeto incompleto. Así, la
molécula BF 3 es:

F B F
F

donde el átomo de B (3e– de valencia) se encuentra rodeado de seis electrones.


También se presentan excepciones con los elementos del tercer período, debidas
al fenómeno contrario: el octeto expandido. Por ejemplo, la molécula SF 6 es:

F
F F
S
F F
F

donde el átomo de S (6e– de valencia) se encuentra rodeado de 12 electrones.

42 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


11.2 Geometría de las moléculas
Tal como acabamos de ver, la teoría de Lewis no indica nada acerca de la geometría de las moléculas. ¿Por qué, por
ejemplo, la molécula F2 es lineal; H 2 O, angular; NH 3 , piramidal; CH 4 , tetraédrica;etc.?
La forma .de una molécula es consecuencia de la distribucíón espacial de sus enlaces y de los ángulos de enlace,
y estos, lo mismo que las longitudes de los enlaces, se determinan experimentalmente. Es importante conocer la geometría
de las moléculas, porque justifica algunas de las propiedades de las sustancias.
Hay un procedimiento sencillo que permite predecir la geometría si se conoce el número de electrones que rodean
el átomo central. Es el modelo de las repulsiones entre pares de electrones de la capa de valencia, conocido también por
sus siglas, RPECV.
Este modelo, basado en simples ideas electrostáticas, supone que los distintos pares de electrones de valencia
que rodean el átomo central de una molécula, sean enlazantes o no enlazantes, se repelen entre sí, y adoptan la
distribución más alejada posible en el espacio.
Por ello, lo primero que debe hacerse es representar la molécula que se estudia mediante una estructura de Lewis.
Al aplicar este método pueden presentarse dos situaciones, según que el átomo central tenga o no pares de
electrones no enlazantes.

Moléculas cuyo átomo central carece de pares de electrones no enlazantes

Si consideramos la molécula de metano (CH4), los 4 pares de electrones de valencia


que rodean el átomo de C estarán distribuidos en los vértices de un tetraedro, formando
cuatro enlaces covalentes con los cuatro átomos de H en dichas posiciones. La molécula,
pues, tendrá una geometría tetraédrica, tal y como se aprecia en la figura.

H
C
H C H H
H
H
109,5º
H
En la tabla 1 se muestran cinco posibles distribuciones de pares electrónicos alrededor del átomo central. Como
resultado de la repulsión mutua los pares electrónicos se alejan lo máximo posible entre sí.

Moléculas cuyo átomo central tiene uno o más pares de electrones no enlazantes

Veamos ahora moléculas en las que el átomo central tiene algún par, no enlazante, como, por ejemplo las moléculas
NH 3 y H 2 O.
En el NH 3 , de los cuatro pares de electrones que rodean tetraédricamente el N, uno queda sin formar enlace, y
los tres restantes forman los tres enlaces de la molécula, que será, pues, piramidal trigonal (es como si a la molécula
CH 4 le faltara un H). Es decir:

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 43


N
N H
H H
H
107,3º
H
H

En el H 2 O, el O deja dos de los cuatro pares sin formar enlace, y dedica los otros a sus dos enlaces, resultando la
molécula angular (es como si a la molécula CH 4 le faltaran dos H). Es decir:

O
H
O
H 104,5º
H
H

En ambos casos, la desviación del ángulo teórico de los enlaces (109,5º) se explica considerando que los pares de
electrones no enlazantes están más extendidos, y, por tanto, repelen más a los pares vecinos.
Así, la molécula H 2 O, que tiene dos, cerrará por repulsión su ángulo más que la de NH 3 , que sólo tiene uno
(resultando 104,5º y 107,3º respectivamente).
En la tabla 2 se muestra la geometría de moléculas sencillas en las que el átomo central tiene uno o más pares de
electrones libres o no enlazantes.

Pasemos, por último, a considerar las moléculas con dobles y triples enlaces. Para ellas, este modelo supone que los
2 ó 3 pares de electrones del enlace múltiple apuntan a la misma dirección; es decir, trata el enlace múltiple como si
fuera sencillo. Lo que explica que una molécula como la de eteno (o etileno) sea plana ( = 120º teórico), y la de etino (o
acetileno), lineal. H H
C C H C C H
H H

En el caso de moléculas como las de CO 2 y SO 2 :

S
O C O
O O
el C del CO 2 distribuye linealmente, 2 a 2, los cuatro pares de electrones, lo que explica que la molécula sea lineal en
cambio, el S del SO 2 distribuye el par no enlazante y los dos pares de cada enlace en los vértices de un triángulo, dando
una molécula angular.

11.3 Teoría del enlace de valencia


La mecánica cuántica proporciona una explicación más completa del enlace químico que la teoría de Lewis,
justificando el papel del par de electrones en la constitución de los enlaces y, al mismo tiempo, describiendo la geometría de
las moléculas formadas. Vamos a exponer aquí la teoría del enlace de valencia.
Consideremos la formación de la molécula de hidrógeno, H 2 . Cuando dos átomos de hidrógeno (H) se aproximan, sus
núcleos atraen cada vez más las nubes electrónicas del otro átomo. Llega un momento que las nubes se recubren
parcialmente, el enlace se forma como consecuencia del solapamiento de los orbitales atómicos 1s de los dos átomos de
hidrógeno. Para que el proceso sea favorable los orbitales atómicos que se solapan espacialmente han de tener electrones
desapareados y con espines opuestos.

44 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 45
Espín

H
1s 1s

H
Solapamiento Molécula de
hidrógeno (H2)

El solapamiento supone que ambos orbitales comparten una


región común del espacio entre los dos núcleos, donde podríamos E
decir que la probabilidad de encontrar los electrones es máxima.
Esta teoría supone que los electrones de la molécula ocupan
los orbitales atómicos de los átomos individuales.
0
Desde el punto de vista energético la energía de la molécula es
menor que la de los dos átomos por separado, produciéndose el
mínimo de energía cuando la distancia entre los dos núcleos es
precisamente la longitud de enlace de la molécula de hidrógeno(H2).
Distancia entre
Longitud los dos núcleos
de enlace de hidrógeno
Tipos de enlace

El tipo de enlace que se forma por solapamiento de los orbitales atómicos depende de qué orbitales solapen y en
qué forma.
- Enlace de tipo sigma (), se produce por solapamiento de dos orbitales atómicos siguiendo la línea que une los
núcleos. Los orbitales atómicos solapan frontalmente.

Eje x

s s s px px px

Enlace  (s – s) Enlace  (s – p) Enlace  (p – p)

- Enlace de tipo pi (), se produce cuando los orbitales atómicos tipo p solapan
lateralmente.

Se representa:

pz pz pz pz

Enlace  (p – p) Enlace  (p – p)
46 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos
a) Molécula Cl 2
El cloro (1s2 2s2 2p6 3s2 3p5) tiene 1e– desapareado en un orbital p, de forma que un
acercamiento frontal de dos átomos producirá un solapamiento de dichos orbitales lo
que da lugar a un enlace simple de tipo .

Z Z Z Z
Y Y Y Y

Enlace 

X X X

Formación según la TEV de la molécula de Cl2

b) Molécula O 2
El oxígeno (1s2 2s2 2p4) tiene 2e– desapareados en dos orbitales Z Z
Enlace 
p, de manera que un acercamiento de dos átomos conducirá a un Y
solapamiento frontal, formándose un enlace , y a uno lateral formán-
dose un enlace . El conjunto de estos dos enlaces es un enlace doble Enlace 
(su longitud es menor que la del enlace simple y, aunque su energía es
mayor, no llega a ser el doble de la de uno simple). X

c) Molécula N 2
Y
El nitrógeno (1s2 2s2 2p3) tiene 3e– desapareados en los tres
orbitales p, por lo que un acercamiento de dos átomos provoca un
solapamiento frontal formándose un enlace , y dos laterales formán- Formación según la TEV de la molécula de O2

dose dos enlaces . El conjunto de los tres enlaces es un enlace triple


(su longitud es menor que la de uno doble y su energía no llega a ser el Z Z
Enlaces 
triple de la de uno simple). Y

Enlace 
Valencia química y promoción X

La valencia de un elemento químico es la capacidad que tienen


sus átomos para enlazarse con otros. Se han propuesto dos tipos de Y
valencia:
- Valencia iónica o electrovalencia. Se llama electrovalencia de Formación según la TEV de la molécula de N2
un elemento a la carga que portan sus iones, es decir, al número de
electrones que ganan o pierden cuando forman sus iones. Tiene signo.
Ejemplos: N a + , Fe 2+ , S2– .
- Valencia covalente o covalencia. Indica cuántos pares de electrones comparte un
átomo cuando forma enlace covalente. Coincide con el número de electrones desapareados
que tiene el átomo antes de enlazarse. No tiene signo.
Ejemplos:

F (Z = 9): 1s2 2s2 2p5 2s2 2p2 2p2 2p1 Covalencia 1


x y z

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 47


En general, los enlaces sencillos son de tipo sigma (); en los enlaces dobles hay uno sigma () y otro pi (); y en
los triples, uno sigma () y dos pi ().
Otra idea que conviene subrayar es que, para formar un enlace covalente, cada uno de los átomos debe poseer un
orbital con un electrón desapareado, porque, como se solapan, en la zona común no puede haber más de dos electrones
(principio de exclu- sión de Pauli).
La formación del enlace covalente supone el apareamiento de ese par de electro- nes, que por ello han de tener,
uno y otro, espines contrarios.
Veamos ahora algunos ejemplos de formación de enlaces mediante esta teoría:

O (Z = 8): 1s2 2s2 2p4


2s2 2p2 2p1 2p1 Covalencia 2
x y z

N (Z = 7): 1s2 2s2 2p3 Covalencia 3


2 1 1 1
2s 2p 2p 2p
x y z

Algunos elementos presentan varias covalencias, por ejemplo: C, N, O, S, etc. La teoría del enlace de valencia
resuelve esta situación con el concepto de promoción.
Un átomo podrá promocionar electrones a un nivel de energía superior si la energía necesaria que debe
adquirir no es muy elevada y la «devuelve» cuando se forman los enlaces.
La promoción sólo es posible a orbitales energéticamente próximos (de la misma capa o nivel de energía). Así
el azufre, y otros elementos del tercer período y siguientes, poseen átomos que disponen de orbitales d para
promocionar electrones, por lo que puede mostrar varias covalencias: S (Z = 16): 1s2 2s2 2p6 3s2 3p4.

3d Cov.2
3p
3s

Promoción Cov. 4
3d 3d
3p 3p
3s 3s

Promoción Cov. 6
3d 3d
3p 3p
3s 3s

90º
11.4 Hibridación de orbitales 90º

La Teoría del Enlace de Valencia completa su descripción del enlace covalente


justificando la geometría de las moléculas. Para ello recurre al concepto de hibridación
de orbitales. X
La teoría de hibridación de funciones orbitales atómicas fue propuesta en 1931
por Linus Pauling (1901-1994) como una modificación de la Teoría de Enlaces de Valen-
Y
cia, a fin de hacer frente a las discrepancias halladas en el cálculo teórico de los parámetros Z
moleculares al aplicar dicho modelo, respecto de aquellos valores experimentalmente Explicación de la molécula de
obtenidos para ellos en bastantes compuestos. metano con la TEV
.
48 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos
Una de las moléculas más sencillas que manifiesta estas discrepancias es la de metano (CH4). La configuración
de la capa de valencia del carbono en su estado fundamental es 2s2 2p2, por lo que sólo debería formar dos
enlaces covalentes, pues tiene dos electrones desapareados. Sin embargo, la experiencia química nos indica que el
carbono, en esta molécula, forma cuatro enlaces covalentes iguales y orientados simétricamente con ángulos
HCH de 109,5º (forma tetraédrica). Incluso suponiendo que los electrones se dispusieran lo más desapareados
posible (configuración 2s1 2p3), los enlaces que se formarían por solapamiento con el orbital 1s del hidrógeno en
ningún caso serían completamente idénticos ni podríamos justificar la geometría espacial de la molécula

Hibridación sp3

Para explicar los enlaces en la molécula de metano la TEV utiliza el concepto de


hibridación de orbitales, de la siguiente forma:
El átomo de carbono en su estado fundamental tiene una estructura electrónica:
C (Z = 6): 1s2 2s2 2p2
Si se produce la promoción de 1 electrón:

Promoción
de 1 e–
2s 2p 2s 2p

Así queda el átomo de carbono excitado, C * :


2s 2p
Si combinamos los orbitales atómicos, obtenemos el carbono hibridado:

sp 3
La explicación dada por Pauling consiste en admitir la formación de cuatro orbitales
atómicos hibridos equivalentes a partir de la combinación lineal del orbital atómico 2s y H
de los tres orbitales atómicos 2p del carbono, que serían por tanto del tipo llamado sp3, 109,5º
conteniendo cada uno 1 electrón desapareado, según la regla de Hund. En este tipo de
hibridación los orbitales forman ángulos de 109,5º y están dirigidos hacia los vértices de
un tetraedro regular. Al solaparse frontalmente con los correspondientes orbitales 1s de C
H
los hidrógenos, se obtienen cuatro enlaces  equivalentes orientados según se observa
enla figura.
Esta teoría explica no sólo cómo se forman los enlaces, sino que prevé además la H
estructura espacial que presentarán las moléculas. Por ello es extremadamente útil, aun-
que inicialmente fue objeto de controversia. Básicamente consiste en un desarrollo mate- H
mático que indica que los orbitales que se solaparán serán una mezcla (o híbrido) de las Disposición espacial de los
funciones orbitales atómicas. orbitales híbridos en el metano
Los orbitales híbridos obtenidos serán tantos como orbitales atómicos interven-
gan en el proceso. Su contenido energético, forma y orientación depende de la cantidad
y tipo de orbitales atómicos puros que formen cada híbrido.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 49


Por tanto, puede suponerse que el átomo de nitrógeno adquiere una hibridación sp3, utilizando tres de los orbitales
híbridos para formar enlaces con los átomos de hidrógeno y dejando el cuarto orbital híbrido para albergar el par de
electrones no enlazante.
Puesto que los cuatro orbitales híbridos sp3 se disponen tetraédricamente, la molécula presenta geometría piramidal
trigonal.

N H

H
H

La estructura de la molécula de agua es:

H O H
La geometría de la molécula de agua viene determinada por la configuración del átomo de oxígeno:
O (Z = 8): 1s2 2s2 2p4

2s 2p

Si combinamos los orbitales atómicos, obtenemos el oxígeno hibridado:

O
sp3

Por tanto, puede suponerse que el átomo de oxígeno adquiere una hibridación
sp3,utilizando dos de los orbitales híbridos para formar enlaces con los átomos de H
hidrógeno y dos orbitales híbridos para albergar dos pares de electrones no enlazantes.
Puesto que los cuatro orbitales híbridos sp3 se disponen tetraédricamente, la molé- H
cula presenta geometría angular, con ángulos teóricos de 109,5º.

Hibridación sp2

A continuación se analizará la molécula de BH3 (trihidruro de boro) sabiendo, con


base en el modelo RPECV, que tiene una geometría triangular plana.
El átomo de boro en su estado fundamental tiene una estructura electrónica:
B (Z = 5): 1s2 2s2 2p1
Si se produce la promoción de 1 electrón:

Promoción
de 1 e–
2s 2p 2s 2p

Así queda el átomo de boro excitado, B * :


2s 2p
Mezclando el orbital 2s con los dos orbitales 2p se generan tres orbitales híbridos sp2, quedando un orbital 2p «vacío»:

50 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


sp2 2p
z

Estos tres orbitales sp2 están en el mismo plano, y el ángulo entre cualquier par de
ellos es de 120º. Cada uno de los enlaces BH se forma por el solapamiento de un orbital
híbrido sp2 del boro con el orbital 1s del hidrógeno. La molécula de BH3 es plana,con
todos los ángulos HBH iguales a 120°. Este resultado concuerda con los datos experimen-
tales y también con las predicciones del modelo de RPECV.


 H
H


120º
H

Hibridación sp

El modelo RPECV predice que el hidruro de berilio (BeH2) es una molécula lineal.
El átomo de berilio en su estado fundamental tiene una estructura electrónica:
Be (Z = 4): 1s2 2s2
Si se produce la promoción de 1 electrón de un orbital 2s a un orbital 2p:
Promoción
de 1 e–
2s 2p 2s 2p

Así queda el átomo de berilio excitado, Be*:


2s 2p
Mezclando el orbital 2s con uno de los orbitales 2p se generan dos orbitales híbridos
sp, quedando dos orbitales 2p «vacíos»:

sp 2p
Estos dos orbitales híbridos se encuentran en la misma línea, el eje x, por lo que el
ángulo entre ellos es de 180°. Entonces, cada uno de los enlaces BeH está formado por el
solapamiento de un orbital híbrido sp del Be con un orbital 1s del H y la molécula de
BeH2 resultante tiene una geometríalineal.

 
H H

180º
Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 51
Hibridación de orbitales s, p y d

Como se ha visto, la hibridación explica con claridad los enlaces que involucran
orbitales s y p. Sin embargo, para los elementos del tercer periodo en adelante, no siem-
pre se puede explicar la geometría molecular suponiendo sólo la hibridación de los
orbitales s y p. Para comprender la formación de moléculas con geometría de bipiramide
triangular y octaédrica, por ejemplo, se deben incluir los orbitales d en el concepto de
hibridación.
Considérese la molécula de PCl5 como ejemplo. El modelo RPECV predice que
esta molécula tiene una geometría de bipiramide triangular, que es también la distribu-
ción de los cinco pares electrónicos.
El átomo de fósforo en su estado fundamental tiene una estructura electrónica:
P (Z = 15): 1s2 2s2 2p6 3s2 3p3
Si se produce la promoción de 1 electrón de un orbital 3s a un orbital 3d:

Promoción
de 1 e–
3s 3p 3d 3s 3p 3d
Así queda el átomo de fósforo excitado, P *:

3s 3p 3d
Al mezclar el orbital 3s, los tres orbitales 3p y un orbital 3d, se generan cinco
orbitales híbridos sp3d, quedando cuatro orbitales 3d «vacíos»:

sp3d 3d

Estos orbitales híbridos se solapan con los orbitales 3p del Cl para formar cinco enlaces covalentes P-Cl.
Debido a que no hay pares libres sobre el átomo de P, la geometria del PCl5 es de bipiramide triangular.

Cl

90º
 Cl

Cl 
P


120º
 Cl

Cl

sp 2p
52 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos
Enlaces múltiples

El concepto de hibridación también es útil para moléculas con dobles y triples enlaces.
Consideremos ahora la molécula de eteno (o etileno), H 2 C=CH 2 . Como su geome- tría es plana, ello sugiere
la formación de orbitales híbridos sp2, tal y como muestra siempre el carbono en los dobles enlaces.
Tendremos:
C (Z = 6): 1s2 2s2 2p2
Promoción de 1 e–

2s 2p 2s 2p

Así queda el átomo de carbono excitado, C * :


2s 2p
El orbital 2s sólo se mezcla con dos orbitales 2p para formar tres orbitales híbridos
sp2 equivalentes, quedando un electrón en el orbital 2pz que no participa en la hibrida-
ción:

sp2 2p
z

Los dos C de la molécula H 2 C=CH 2 adoptan esta hibridación sp2. Se unen entonces
entre sí por un enlace  (sp2 + sp2) y un enlace  (p + p). Con los H el enlace es  (sp2 + s).

pz pz
Enlace 
H   H
Enlace 

120º
 

H H

La molécula de etino (o acetileno), HCCH, al ser lineal, sugiere una hibridación


sp, que es la que muestra siempre el carbono en los triples enlaces.
Tendremos:
C (Z = 6): 1s2 2s2 2p2
Promoción
de 1 e–
2s 2p 2s 2p

Así queda el átomo de carbono excitado, C * :


2s 2p
El orbital 2s sólo se mezcla con un orbital 2p para formar dos orbitales híbridos sp
equivalentes, quedando un electrón en cada uno de los orbitales 2p (por ejemplo: 2py y
2pz) que no participaron en la hibridación:

sp 2p
Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 53
Los dos C de la molécula HC  CH adoptan la hibridación sp. El triple enlace queda
constituido por un enlace  (sp + sp) y dos enlaces  (pz + pz y py + py). Los enlaces con
los H son  (sp + s).

pz Enlaces  pz
py

  
H

py

11.5 Polaridad de los enlaces


Se acaban de considerar el enlace iónico y el covalente como dos tipos de enlace
diferente, cuando no opuestos. Pero, ¿son realmente tan distintos?
Ya hemos visto que el enlace covalente consiste en compartir un par de electrones,
situado preferentemente entre los dos núcleos. Este par de electrones, en el caso de
moléculas formadas por dos átomos iguales (H2, Cl 2 , etc.), está situado, en promedio, a
la mitad de la distancia entre los dos núcleos.
Pero, en los demás casos, que son la mayoría, tiende a distribuirse más cerca del
núcleo del átomo de mayor electronegatividad. Dicho en términos mecanocuánticos: la
nube electrónica será más densa del lado de ese átomo.
Se crea entonces un dipolo eléctrico, ya que las cargasnegativasestán despla-
zadas hacia un lado de la molécula y su centro no coincide con el centro de las
cargas positivas.
Así, la molécula HCl será polar, puesto que el átomo de Cl, más electronegativo Cl Cl
que el de H, atrae máshaciasí el par de electrones. Esta situaciónse suelerepresentar por:
(+) (−)
H Cl o bien H Cl (+) (−)
La flecha indica el desplazamiento del par de electrones, y los símbolos  + y
– indican que no se llega a alcanzar una carga electrónica entera + o –; es decir, no H Cl
llegan a formarse iones.
Existe, pues, una gradación entre un enlace covalente no polar (apolar) y un
enlace iónico.
Muy exageradamente, podemos representar esta gradación tal como se mues- Na + Cl–
tra en la figura.

54 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


El enlace iónico puede entonces considerarse como un caso Compuesto Enlace Tipo de enlace
límite de enlace covalente de polaridad máxima. A la inversa, como LiF Li–F Iónico
el enlace iónico se forma por el desplazamiento total del par de
electrones a uno de los átomos, cuando tiene lugar un desplaza- BeF2 Be–F
miento parcial podemos considerar el correspondiente enlace
covalente polar como de carácter parcialmente iónico. BF3 B–F Carácter iónico decreciente
Cuanto mayor sea la diferencia de electronegatividad entre
CF4 C–F
los elementos que forman el enlace, mayor será la polaridad y, por
tanto, mayor el carácter iónico del enlace. NF3 N–F

Para cuantificar la polaridad de un enlace se utiliza el mo- Ligeramente iónico


OF2 O–F
mento dipolar,  que es el producto de la carga parcial por la lon-
gitud de enlace:  = q d. F2 F–F Covalente apolar

Polaridad de las moléculas

Conviene distinguir entre polaridad de un enlace y polaridad de una molécula.


Aunque lo habitual es que una molécula que tenga enlaces polares sea polar, hay molé-
culas que teniendo enlaces polares son apolares (BF3, CCl 4 , etc.).
Esto es posible porque, al ser moléculas simétricas, los Compue Geometría Momento
sto de la dipolar
dipolos de sus enlaces se anulan entre sí (la suma de los vectores
molécu
momento dipolar es cero); es decir, los centros de las cargas positi-
la
vas y negativas coinciden para el conjunto de la molécula.
- Molécula de CO 2 : HF Lineal Polar
(–) (+) (–) HCl Lineal Polar
Lineal O C 3µ= 0 HBr Lineal Polar
HI LIneal Polar
Es apolar porque los dos momentos se anulan por simetría. H2 Lineal Apolar
- Molécula de BF 3 : Cl2 Lineal Apolar
CO Lineal Polar
 (– )
120º  (– )
CO2 Lineal Apolar
F F
 (+ ) SO2 Angular Polar
B H2O Angular Polar
120º 120º 3µ = 0
H2S Angular Polar
Triangular plana BF3 Triangular Apolar
F plana
 (– ) SO3 Triangular Apolar
plana
Es apolar,ya quelos momentos dipolares se anulan por simetría. NH3 Piramidal Polar
- Molécula de H 2 O : trigonal
PH3 Piramidal Polar
(–) trigonal
CH4 Tetraédrica Apolar
O 3µ0
Angular (+ ) (+ )
CH3Cl Tetraédrica Polar
H H
CCl4 Tetraédrica Apolar
La molécula es polar. Los enlaces son polares y no se anulan por simetría.
- Molécula de NH 3 : Polaridad de algunas moléculas

(–)

(+ ) N (+ )
H H
3µ0
Piramidal trigonal
H
( +)

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 55


La molécula es polar. Los enlaces son polares y no se anulan por simetría.
Para saber si una molécula es polar o apolar hay que representarla geométricamente, ver qué átomos son más
electronegativos y dibujar, para cada enlace, el vector momento dipolar, que irá dirigido desde el átomo con carga parcial
positiva hacia el átomo con carga parcial negativa. Las distribuciones muy simétricas tales como la lineal, triangular y
tetraédrica suelen originar moléculas apolares.

12 FUERZAS INTERMOLECULARES

Hemos visto que los átomos pueden unirse entre sí formando enlaces covalentes,
constituyendo moléculas. ¿ Y las moléculas están unidas entre sí por alguna fuerza de
enlace? Es evidente que sí, pues en caso contrario cada molécula sería independiente, es
decir, las sustancias serían gaseosas a cualquier temperatura. Las moléculas se unen
unas con otras mediante lo que se denomina fuerzas o enlaces intermoleculares. Las
fuerzas intermoleculares son mucho más débiles que los enlaces entre los átomos
(covalente, iónico o metálico) denominadas fuerzas intramoleculares.

Fuerzas de Van der Waals

En general entre las moléculas existen las llamadas fuerzas de Van der Waals, más
o menos intensas según los casos. Su origen es electrostático y se pueden entender en
función de la ley de Coulomb. A mayor momento dipolar mayor es la fuerza de atracción.
Hay tres tipos de fuerzas de Van der Waals: de orientación, de inducción y de
dispersión.
1.- Fuerzas de orientación.
Son fuerzas de atracción que actúan entre moléculas polares, es decir, entre dipolos
permanentes.
(+) (−) F F (+) (−)
H Cl H Cl

2.- Fuerzas de inducción. Van der Waals


Se producen entre un dipolo permanente y un dipolo inducido.
Si se coloca una molécula polar cerca de otra molécula no polar, la distrubución
electrónica de la molécula no polar se distorsiona por la fuerza que ejerce la molécula
polar, lo que ocasiona un dipolo inducido en el que la separación de las cargas positiva
y negativa de la molécula no polar se debe a la proximidad de una molécula polar.

(+) (−) (+) (−) F F


H Cl H Cl
Dipolo Molécula apolar Dipolo Dipolo inducido

56 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


3.- Fuerzas de dispersión o de London.
Las fuerzas atractivas entre las moléculas también operan en el caso de moléculas no polares y explican que
gases monoátomicos (He, Ne, etc.) o moléculas diatómicas apolares (N 2, por ejemplo) se puedan licuar a temperaturas
suficientemente bajas. Según London, la naturaleza de estas fuerzas es debida a la existencia de momentos dipolares
instantáneos.
El movimiento de los electrones en un átomo o en una molécula puede provocar que el centro de carga
negativa de los electrones no coincida con el centro de carga positiva del núcleo. La distribución asimétrica de la
carga genera un momento dipolar instantáneo que cambia continuamente de magnitud y dirección con el
movimiento de los electrones. El dipolo fluctuante de una molécula afecta a las moléculas contiguas y se forman así
dipolos inducidos.
La interacción entre los extremos opuestos de los dipolos inducidos es la responsable de las fuerzas de
dispersión o de London.

F F

Molécula apolar Molécula apolar Dipolo inducido Dipolo inducido

Las fuerzas de London son significativas cuando los átomos o las moléculas están muy próximas unas de
otras, ya que disminuyen muy rápidamente con la distancia.
La intensidad de las fuerzas de Van der Waals está relacionada con la facilidad para desplazar los electrones
en una molécula (polarizabilidad) y aumenta con el tamaño de los átomos y de las moléculas.
Podemos destacar dos propiedades de las fuerzas de Van der Waals: 1.- En la mayoría de los
casos son fuerzas muy débiles.
Si comparamos las energías de enlace de las fuerzas de Van der Waals con el enlace de hidrógeno y con
el enlace covalente:
Fuerzas de Van der Waals ............................. 0,1 - 35 kJ/mol
Enlace de hidrógeno ..................................... 10 - 40 kJ/mol
Enlace covalente ............................................ 125 - 800 kJ/mol

Romper el enlace covalente supone que la sustancia participe en una reacción química, la molécula se
rompe y la sustancia se transforma en otra diferente. Vencer o romper el enlace de Van der Waals es un proceso
físico, no hay cambio en la naturaleza de las sustancias, sólo separamos unas moléculas de otras. Esto ocurre, por
ejemplo en los cambios de estado: paso de sólido a líquido o de líquido a gas, en los que se rompen los enlaces
entre las moléculas, pero las sustancia sigue siendo la misma y la energía que se necesita es menor.
2.- Estas fuerzas aumentan con el volumen molecular, en realidad dependen del tamaño de las envolturas
electrónicas, que aumentan con la masa molecular; ya que en tales condiciones las capas electrónicas externas se
deforman más fácilmente y la molé- cula es más polarizable. Cuanto más polarizable sea, mayor es la fuerza de
Van der Waals.
P. F. (ºC) P. E. (ºC) Estado (c.n.)
F2 –223 –188 Gaseoso
Cl2 –102,4 –34 Gaseoso
Br2 –7,3 58,8 Líquido
I2 113,5 184,5 Sólido

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 57


Enlace de hidrógeno

Cuando se comparan los puntos de ebullición de los hidruros del grupo del
oxígeno se observa un valor excesivamente alto para el del agua, este comporta-
T (ºC)
miento, que tambien se observa en el caso del NH 3 (grupo 15) y en el HF (grupo 100
17), no puede justificarse con las interacciones debido a fuerzas de Van der Waals 50
y es debido a la existencia de enlaces de hidrógeno. 0
El enlace de hidrógeno se produce cuando un átomo de hidrógeno unido por –50
enlace covalente a un átomo muy electronegativo interacciona con un par de electro-
nes no compartido de otro átomo también pequeño y electronegativo. Este tipo de H2 O H2S H 2 Se H2 Te
enlace está generalizado en sustancias que contienen enlaces N–H, O–H y F–H.
El enlace de hidrógeno esun enlace de naturalezaelectrostáticadecarácterdireccional,
ya que se produce entre la parte positiva de una molécula y la parte negativa de otra. H H
La energía asociada a estas interacciones oscila entre 10 y 40 kJ/mol; es decir, son O H O
mucho másintensasquelasfuerzasde VanderWaals,aunquemenos queun enlace covalente. H
La fortaleza del enlace viene determinada por dos factores: la electronegatividad
de los átomos que participan en el enlace, y el tamaño de los mismos.
• Cuanto mayor sea la diferencia de electronegatividad, mayores serán las cargas
parciales sobre los átomos implicados en el enlace, y la interacción será más intensa.
• Por otra parte, cuanto menor sea el tamaño de los átomos, mayor será la concen-
tración de la carga y más fuerte la interacción.
Por ello, solamente elementos como el flúor, el oxígeno y el nitrógeno (muy (+)
electronegativos y con radios atómicos pequeños) forman enlaces de hidrógeno. Átomos (−) (−) H
como el cloro o el azufre, con electronegatividades similares a la del nitrógeno, no for- O O
(+)
man enlaces de hidrógeno en compuestos como HCl y H 2 S. H
H H H
(+)
(+) (+) O
H (−) H (−)
(+) (+)
(−) O O
13 PROPIEDADES DE LAS SUSTANCIAS COVALENTES H H H
(+) (+) (+)
2
Las sustancias covalentes no conducen la electricidad en ningún estado de agregación, ya que los electrones
compartidos están localizados en el enlace y no tienen posibilidad de desplazarse. Tampoco poseen iones, como las
sustancias iónicas. Por ello, se les llama sustancias no electrólitos.
Entre las sustancias con enlaces covalentes podemos distinguir dos tipos, con estructura y propiedades muy
diferentes.

a) Sustancias moleculares
Pertenecen a este grupo las sustancias constituidas por moléculas cuyos átomos están unidos por enlace covalente.
Entre las moléculas existen fuerzas intermoleculares: fuerzas de Van der Waals, en sustancias apolares (He, H 2, CH 4 , etc.) y
polares (HBr, SO 2 , ClCH 2 CH 3 , etcétera), y en algunas de estas últimas, también, enlaces de hidrógeno (H2O, HF,
CH 3 CH 2 OH, etc.), tanto unas como otras son fuerzas débiles.

58 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


- Puntos de fusión y ebullición
Para fundir o vaporizar una sustancia hay que separar las moléculas rompiendo
los enlaces intermoleculares (fuerzas de Van der Waals y/o puentes de hidrógeno) que
son débiles y, por tanto, los puntos de fusión y ebullición son, en general, bajos; es
decir, en condiciones ordinarias, la mayoría de estas sustancias son gaseosas (He, H 2,
CH 4 , etc.) o líquidas (H 2 O, C H 3 C H 2 OH, etc.). Pero, en otros casos, las fuerzas
intermoleculares son apreciables, y las sustancias son sólidas, como I 2, C12H10 (naftaleno),
alcanfor, etc.

- Propiedades mecánicas
Las propiedades mecánicas varían en el mismo sentido con las fuerzas
intermoleculares. En estado sólido son blandas casi todas.
Representación de una sustancia
covalente molecular en estado ga-
- Solubilidad seoso

En cuanto a la solubilidad, las no polares (o poco polares) son prácticamente


insolubles en disolventes polares, como el agua, pero se disuelven bien en disolventes
no polares (o poco polares) como los disolventes orgánicos: éter, benceno, CCl 4 , etc. Las
sustancias polares son solubles en disolventes polares, como el agua, sobre todo, si
pueden formar puentes de hidrógeno con ella.
Esto se debe a que la disolución no es posible más que si las fuerzas de atracción
que ejercen las moléculas del soluto entre sí, y las moléculas del disolvente entre sí,
pueden intercambiarse. Ello sólo ocurre si dichas fuerzas son de la misma naturaleza y
parecida intensidad. En caso contrario, las moléculas de la sustancia y del disolvente
tienden a quedar en grupos distintos; es decir, no hay disolución.

b) Sustancias con red covalente (o reticulares)

Son sustancias constituidas por átomos unidos entre sí por enlaces covalentes,
formando una red cristalina. No hay moléculas individuales, sino que todos los átomos
Red covalente del diamante
que la constituyen están unidos entre sí por enlaces covalentes. Ejemplos de estas sus-
tancias son: diamante, grafito, dióxido de silicio, etc.

- Puntos de fusión y ebullición


Para fundir o vaporizar una sustancia reticular hay que separar los átomos rom-
piendo enlaces covalentes, que son muy fuertes, por lo que los puntos de fusión y
ebullición serán muy altos. Por lo que las sustancias con red covalente son generalmente
sólidas a temperatura ambiente.

- Propiedades mecánicas
Referente a las propiedades mecánicas, los sólidos con red covalente son duros,
ya que para separar los átomos de la red, es necesario romper enlaces covalentes, lo que
Red covalente del grafito
requiere una gran cantidad de energía.

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 59


- Solubilidad
No son solubles en ningún disolvente.

Suelen presentar estructurascon red covalente los elementos situados en la diago-


nal: B, C , Si, Ge, As, Sb, etc., de la tabla periódica.

14 ENLACE METÁLICO

Los metales constituyen aproximadamente las tres cuartas partes de las sustancias
simples conocidas y tienen propiedades físicas y químicas características que les dife-
rencian del resto. Con excepción del mercurio, los metales son sólidos cristalinos a
temperatura ambiente; presentan un brillo característico; son opacos, dúctiles, maleables,
y buenos conductores del calor y de la electricidad. Estas propiedades de los metales
están relacionadas con la estructura de los sólidos metálicos y con la naturaleza de los
enlaces entre los átomos.
Los metales presentan estructuras muy compactas que resultan del
empaquetamiento regular de los átomos metálicos. En estas estructuras se consigue una
Sodio
ocupación del 74 % del volumen disponible y se alcanzan números de coordinación
muy altos: 8 e incluso 12.
Los metales ocupan la parte izquierda y central de la tabla periódica y se caracte-
rizan por tener pocos electrones en su último nivel de energía. En general, los metales
tienen bajas energías de ionización y forman iones positivos con facilidad; sin embargo,
su tendencia a formar iones negativos es muy limitada y no es lógico esperar una estruc-
tura iónica. Por otra parte, como los metales tienen pocos electrones de valencia tampoco
cabe esperar que formen enlaces covalentes localizados con sus átomos vecinos. Dadas
las características electrónicas que concurren en los metales, ni el modelo de enlace
iónico ni el covalente son adecuados para justificar sus propiedades.

14.1 Modelos del enlace metálico


Para justificar las propiedades de los metales y sus estructuras se han propuesto diversos modelos de
enlace metálico, de los que estudiaremos dos: el modelo de nube electrónica y el modelo de bandas.

Modelo de nube electrónica

Si consideramos, por ejemplo, el caso del sodio (Na), en su red cristalina cada átomo se encuentra
rodeado de otros ocho, y como su configuración externa es 3s1, sólo podría formar enlace covalente con uno de
ellos. Entonces, si cada átomo ha de compartir su electrón de valencia con todos sus vecinos, y viceversa,
estos electrones 3s se

60 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos


deben mover libremente entre los átomos de sodio.
Un modelo sencillo que explica la estructura metálica es el modelo de la nube electrónica (o mar de
electrones). Los electrones de valencia se encuentran deslocalizados; es decir, se mueven libremente por todo el
metal entre los iones positivos, formados al desprenderse los electrones de dichos átomos. Es lo que se llama la
nube electrónica de un metal. Ella es la responsable de la unión, por atracción eléctrica, de los iones positi-vos de
la red.

Modelo de nube electrónica

Este tipo de enlace se da exclusivamente en los elementos metálicos y sus aleaciones, es decir, en elementos que
reúnen dos condiciones:
1. Baja energía de ionización, con lo cual ceden fácilmente electrones (que constituyen la nube electrónica),
formando al mismo tiempo iones positivos.
2. Orbitales devalencia vacíos, que permiten a los electrones moverse con facilidad.

Modelo de bandas

La aplicación de la mecánica cuántica al modelo de nube electrónica proporcionó un nuevo modelo, el modelo de
bandas, que interpreta la conductividad eléctrica de los metales de manera interesante.
Supongamos, por ejemplo, un cristal de magnesio que contiene un mol de átomos, es decir N A átomos,
o lo que es lo mismo 6,022 · 1023 átomos de magnesio.
Si interaccionan N A orbitales 3s, se producirán N A orbitales moleculares.
Éstos tienen valores de energía muy próximos y constituyen una banda de
energía, denominada banda de valencia. En el caso del magnesio, esta banda
está llena, ya que el mol de átomos proporcionó 2·N A electrones de valencia,
todos los que puede admitir dicha banda.
Banda de
Pero los 3 orbitales atómicos 3p, «vacíos», también interaccionan y for- conducción
man una banda de 3·N A orbitales moleculares. Como los orbitales atómicos 3s
y 3p tienen energías próximas, las bandas formadas, que contienen 4·NA orbitales 3p
y sólo 2·N A electrones, se superponen (ver figura).
Al aplicar un campo eléctrico, los electrones de la banda llena 3s saltan Energía
a orbitales vacantes de la banda «vacía» 3p, que se constituye en banda con-
Superposición
ductora. de bandas
Así, según el grado de llenado de las bandas de valencia y su diferencia
energética, podemos encontrar tres situaciones: metales conductores, metales
3s Banda de
semiconductoresy aislantes.
valencia
- Metales conductores. Poseen bandas de valencia parcialmente llenas o
llenas superpuestas a bandas «vacías». En ambos casos se necesita muy poca
energía para que los electrones de orbitales llenos se exciten a orbitales «va-
cíos» más energéticos. Estos electrones pueden moverse por todo el metal
constuyendo la corriente eléctrica. Es el caso, por ejemplo, del magnesio Modelo de bandas

Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos 61


- Metales semiconductores. Tienen bandas de valencia llenas que no se superponen a las bandas «vacías».
Pero la diferencia energética es tan pequeña que basta una mínima elevación de la temperatura para excitar los
electrones de más energía a la banda de conducción «vacía». Así sucede, por ejemplo, en el silicio y el germanio.
- Aislantes. La diferencia de energía entre las bandas de valencia llenas o parcialmente llenas y las «vacías» es
grande, por lo que el paso de electrones de una a otra no es posible.

14.2 Propiedades de las sutancias metálicas

- Puntos de fusión y ebullición


Tienen puntos de fusión moderados o altos. Esto es debido a que el enlace metá- Elemento P. Fusión (ºC)
lico es muy fuerte y hay que comunicar mucha energía para separar los átomos y pasar el
metal de sólido a líquido y de líquido a gas. Li 179
En una misma familia, al aumentar el volumen, la unión entre los cationes es más Na 97,5
débil, por lo que disminuye su punto de fusión. K 63,5

En un período corto, al aumentar el número de electrones de valencia, los cationes Rb 39


Cs 28,4
se encuentran más fuertemente unidos por su tamaño decreciente y por la mayor densi-
dad de la nube electrónica. Debido a esto, aumentarán, en el mismo sentido los puntos
de fusión. Elemento P. Fusión (ºC)

- Propiedades mecánicas Na 97,5


Mg 654
a)Dureza.
Al 660
Varía igual que los puntos de fusión y ebullición. Porque la dureza es la resisten- Si 1420
cia a ser rayados y eso supone separar átomos al igual que en la fusión y en la ebullición.

b)Ductilidad y maleabilidad.
La ductilidad es la propiedad de los metales que mide su capacidad para
formar hilos, mientras que la maleabilidad mide su capacidad para formar láminas.
Son dúctiles y maleables, pues su deformación no implica ni rotura de enla-
ces ni mayor aproximación de iones de igual carga.
Estas dos propiedades no implican rotura de enlaces, únicamente distinta
disposición de los cationes metálicos en la red cristalina.
Su variación en la tabla periódica es el opuesto al de la dureza.

- Conductividad eléctrica y térmica


Los metales son buenos conductores de la corriente eléctrica, tanto en estado Desplazamiento de una capa metálica
sólido como cuando están fundidos, porque los electrones que forman la nube sobre otra
electrónica pueden moverse fácilmente.
Cuando se les somete a una diferencia de potencial, por ejemplo, se conecta a una pila los electrones son atraídos
por el polo positivo, mientras que los cationes ocupan posiciones fijas en la red cristalina.
Cuando se calienta un metal, disminuye la conductividad eléctrica, pues el movimiento térmico de los iones
positivos dificulta el desplazamiento de los electrones.
También presentan una alta conductividad térmica. Al aumentar la temperatura, la vibración de los cationes de la
red cristalina aumenta y se puede transmitir fácilmente, esa vibración, a través de la red cristalina.
El brillo metálico se explica por el hecho de que los electrones, al estar libres, pueden absorber y emitir luz
de todas las frecuencias.

62 Tema 7. Estructura atómica, sistema periódico y enlaces químicos

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