MARÍA CLARA BINGEMER
EL SUFRIMIENTO DE DIOS EN ALGUNAS TEOLOGÍAS
CONTEMPORÁNEAS
“Si este Dios por el que matáis ciegamente nos hizo a su imagen, en-
tonces cada bala en el cuerpo de mi mujer habrá sido una herida en
su corazón”. ( Antoine Leiris, periodista francés, cuya esposa murió
en el ataque terrorista en la sala Bataclan de Paris, el 13 de noviem-
bre de 2015). Antoine Leiris hace una reflexión teológica al afirmar
que el dolor del asesinato de una mujer joven, esposa y madre de fa-
milia, es el dolor del propio Dios, en la medida en que esta inocente
fue creada a su imagen y semejanza.
Este artículo pretende reflexionar sobre la cuestión del sufrimiento de
Dios, que es indisociable del sufrimiento de la humanidad. Partimos
de esta historia concreta, pero deseamos tener un alcance mayor. Pa-
ra ello examinaremos algunas teologías contemporáneas, europeas y
latinoamericanas. Y en primer lugar la teología del protestante ale-
mán Jürgen Moltmann, que ha hecho de este tema el centro de su
obra. En segundo lugar, abordaremos el pensamiento del teólogo ca-
tólico Johann Baptist Metz y finalmente nos centraremos en la teolo-
gía latinoamericana con la obra del teólogo Jon Sobrino.
Concilium 366 (2016) 431-441.
¿Es Dios cómplice o víctima historia de la pasión del mundo co-
del mal? mo pasión de Dios. ¿Cómo podría,
la teología cristiana, no hablar del
La teología de Jürgen Molt- dolor de Dios ante el grito de Je-
mann surgirá de la terrible expe- sús en la cruz? Solo reflexionando
riencia de ser un superviviente de sobre lo que acontece entre el cru-
la Shoah. Su pensamiento está pre- cificado y “su” Dios puede dedu-
cedido por esta experiencia. El cirse lo que este Dios significa pa-
problema de Dios brotará en la me- ra los afligidos y desamparados de
dida en que se pregunta por qué la tierra. ¿Dónde está Dios ante el
está vivo e igualmente dónde está sufrimiento injusto de las víctimas
Dios. A partir de esta profunda inocentes? ¿Distante e impasible
cuestión existencial, desarrollará en su cielo o sufriendo entre los
su teología del Dios crucificado. que sufren en este mundo?
La teología cristiana, según A partir de este cuestionamien-
Moltmann, solo puede exponer la to, la cruz se convierte en el fin
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cristiano de toda teología o el co- ria del Misterio Pascual y demues-
mienzo de una teología específica- tra que no puede resolverse el
mente cristiana. El lenguaje cris- problema de la relación de Dios
tiano con respecto a Dios se con el sufrimiento sino en térmi-
convierte, gracias a la cruz de Cris- nos de la pasión y muerte de Jesús.
to, en un lenguaje trinitario. La si- Toda la Trinidad está implicada y
tuación central del Crucificado es comprometida en este misterio, y
lo específicamente cristiano en la solo a la luz de la Pascua puede
historia universal, así como la doc- proclamarse la salvación.
trina de la Trinidad es lo específi- De igual modo, en su cristolo-
camente cristiano en la doctrina gía El camino de Jesucristo, Molt-
sobre Dios. Y ambas realidades es- mann reflexiona sobre el mesianis-
tán íntimamente implicadas. mo de Jesús dando un gran espacio
Jesús sufre la muerte desampa- a su sufrimiento incluso a lo largo
rado por Dios. Pero el Padre sufre de su vida pública. En el camino
la muerte del Hijo en el dolor de de Jesús hacia la pasión, describe
su amor que alcanza el centro de la práctica liberadora de Jesús con
la paternidad, que es su identidad respecto a los que sufren, identifi-
más profunda. Puesto que la muer- cando el sufrimiento del Hijo con
te del Hijo es algo distinto del su- los dolores de las entrañas compa-
frimiento del Padre, Moltmann sivas del Dios de Israel.
comprende el Misterio Pascual co-
mo un acontecimiento trinitario,
dejando de lado, ya en este primer El Dios crucificado en
momento, el concepto genérico de comunión con el sufrimiento
Dios para entrar plenamente en la del mundo
identidad trinitaria de Dios y en el
misterio de su dolor. El Dios crucificado revela un
El centro de la teología de Mol- Dios envuelto en el sufrimiento del
tmann se encuentra en la afirma- mundo y crucificado por amor. En
ción de que Dios no está exento o un mundo de pecado y violencia,
distanciado del sufrimiento huma- el amor no puede matar sin des-
no. Contra una teología solitaria, mentirse al mismo tiempo como
propone una teología solidaria. amor. Por tanto al amor solo le ca-
Ante el grito de la víctima inocen- be sufrir y morir. El amor no pue-
te que sufre, o Dios abraza este su- de responder al mal con el mal.
frimiento por dentro o no puede Ante el sufrimiento del inocente
ser adorado e invocado por la hu- no hay otra actitud para el amor -y,
manidad en medio de su dolor. por tanto para Dios- que no sea su-
mergirse al lado del más débil y
En su obra posterior Trinidad oprimido, sufriendo con él. Solo
y Reino de Dios, Moltmann pro- así puede afirmarse que Dios es
fundiza en su concepción trinita- amor. Solo así puede entenderse la
El sufrimiento de Dios en algunas teologías contemporáneas 127
relación del Dios Padre, Hijo y Es- tando tangencialmente el escánda-
píritu Santo y el sufrimiento del lo del sufrimiento del inocente,
mundo y el mal. “han provocado una rebelión mo-
ral del ser humano contra Dios,
Si para Dios el sufrimiento no convirtiéndose en una de las raíces
es fruto de carencia o imperfec- -probablemente la raíz- del ateís-
ción, por otra parte es necesario mo moderno”.
afirmar que el corazón de Dios es
vulnerable y pasible de ser afecta- El lenguaje de los que sufren es
do por el amor que le hace abrirse un lenguaje del no-olvido y su fun-
a lo que no es él y dejarse herir por damento es la anamnesis. El cen-
la solidaridad con el sufrimiento tro de la vida cristiana consiste en
de la humanidad. la memoria de la pasión, muerte y
resurrección de Jesucristo. Así se
A partir de la pasión de Jesús, configura la solidaridad radical de
no hay nada que no esté asumido Dios con todas las víctimas y con
por Dios, incluso lo negativo y, por todos los que sufren. Metz afirma
esto mismo, que no sea redimido además que existe por parte de
por la compasión divina. Dios “una trascendencia hacia aba-
jo, al lugar donde no existe sino la
desesperación o el grito desde la
Dios percibido con los ojos profundidad”.
abiertos en medio del
sufrimiento humano Con esta perspectiva puede en-
tenderse la inversión de la teología
actual en su imagen de Dios: apar-
Johann Baptist Metz afirma tarse de la noción de omnipoten-
que la consecuencia de la teoría de cia e impasibilidad, tomando en
la muerte de Dios es la cultura de serio la cuestión de su impotencia
la amnesia “…el prototipo de la fe- y vulnerabilidad. El Resucitado
licidad seria la amnesia del vence- aún está crucificado.
dor, el inmisericorde olvido de la
víctima”. Contra esta amnesia, La objeción de que un Dios que
Metz reclama la memoria passio- no se salvó no puede salvar se
nis, la cultura de la anamnesis. muestra sin fundamento, puesto
que Dios salvó al crucificado y
Con los ojos abiertos y la me- confirmó su camino.
moria activada, la teología no pue-
de no escuchar el clamor de los que La memoria passionis es me-
sufren. Por otro lado “el grito del moria de todos los victimizados en
Hijo en la cruz garantiza la proxi- la memoria del crucificado resuci-
midad del Padre del cielo”. tado que exige enfrentarse a la cul-
tura de la amnesia. Es una memo-
Todos los intentos por mitigar ria que reivindica una autoridad
el mal del mundo eximiendo a que tiene un peso infinito: la auto-
Dios de la cuestión del mal, evi- ridad de los que sufren.
128 María Clara Bingemer
Pensar en Dios desde las hace rico a los pobres, levanta a los
víctimas humildes y resucita a los muertos”.
La teología de la liberación rei-
La recepción de las teologías vindicó para los pobres y oprimi-
de Moltmann y Metz en América dos la autoridad misma de Dios.
se puede encontrar en la obra de El pobre es el lugar privilegiado
Jon Sobrino que sigue la línea de donde puede conocerse y dar a co-
la theologia crucis como centro del nocer a Dios. En palabras de Jon
misterio de Jesucristo, pero apli- Sobrino: “Dios y el pueblo que su-
cado directamente a la cuestión de fre son realidades últimas”. Y pro-
la pobreza y de la lucha por la jus- sigue: “El carácter misterioso del
ticia. Del “Dios crucificado” al misterio de Dios permanece. Pero
“pueblo crucificado” de la teología junto a él encontramos el misterio
de la liberación, el camino es cor- de los pobres… Dios, sin dejar de
to. Si para Moltmann, Dios está en ser Dios, abrió un espacio para el
el patíbulo con las víctimas del na- misterio de los pobres”. El concep-
zismo, para Sobrino el pueblo cru- to de “pobre” puede ampliarse a
cificado no se disocia de Dios. Por todos cuantos sufren y son victi-
otro lado, Sobrino es tal vez el teó- mizados. Dios está unido para
logo que más en serio tomó la lla- siempre con las víctimas. Pertene-
mada de Metz a hacer teología co- ce a estas víctimas la autoridad de
mo memoria subversiva de Jesús. enseñar quién es Dios y descubrir
Todos afirman que Dios está hoy nuevos aspectos de su miste-
con Jesús en el sufrimiento. Ahí, rio.
en la vulnerabilidad del Hijo, Dios
sufre misteriosamente con el ser
humano. Sobrino, usando un tér- Conclusión: la originalidad
mino de Moltmann, recuerda que del cristianismo.
“el Dios crucificado no es una rea-
lidad que pueda abordarse con un El sufrimiento forma parte
concepto teórico, sino con un con- esencial de la vida humana. No
cepto práctico”. Lo afirma partien- puede ser glorificado como lo ha
do de su propia experiencia de en- hecho una cierta espiritualidad
carnación en el mundo de los “dolorista”. Pero el cristianismo
crucificados de la historia. Y cuan- vio siempre en el sufrimiento -y
do propone “bajar a los pobres de sobre todo en el sufrimiento del
la cruz” coincide con Moltmann, otro- una interpelación esencial.
cuando éste afirma que las apari-
ciones y la formación de la comu- En nuestra conclusión recurri-
nidad primitiva, después de todo mos al teólogo suizo Hans Urs von
el sufrimiento vivido, nos revelan Balthasar que dice lo siguiente:
una novedad: el Dios que resucita “Dios expone ante la mirada hu-
a Jesús “es la fuerza vivificante que mana su ser más profundo en el
El sufrimiento de Dios en algunas teologías contemporáneas 129
sufrimiento, un sufrimiento que, de libertad, la tortura, en fin, cual-
además, asume libremente una cul- quier situación humana cargada de
pa ajena, en cuanto que el resto de negatividad y dureza, que clama
los caminos que conducen el hom- alivio, solidaridad y redención. En
bre a Dios son caminos de supera- el deseo de comulgar con el dolor
ción del dolor, de búsqueda de la del otro se encuentra lo específico
‘vida bienaventurada’, del deseo de de Dios, que sale al encuentro del
nunca más verse expuesto a la con- dolor humano. Pero no para con-
tingencia y a la tribulación”. firmarlo, sino para asumirlo y re-
dimirlo.
Afirmamos con Balthasar que
el deseo de comulgar con el sufri- El periodista francés, Antoine Lei-
miento ajeno es constitutivo de la ris, nuestra inspiración al comien-
propuesta cristiana. Y este deseo zo de este artículo, encontró el ca-
es constitutivo de Dios mismo, mino de esta redención: negarse a
que, en su kenosis, se acerca a su la tentación del odio y dedicarse
creación asumiéndola radicalmen- al hijo pequeño. Otros encontra-
te desde lo más profundo de su in- rán otros caminos, nunca solita-
terior. En su pasión salvífica, Dios rios, siempre solidarios. Y ahí es-
no solo asume por amor todo lo tarán siempre acompañados por el
que aflige a la creación, sino que Dios que, en Jesús, abrazó para
llama a sus seguidores a hacer lo siempre el dolor humano, hacién-
mismo. El sufrimiento inherente dolo suyo y abriendo así para toda
al seguimiento de Jesús puede la creación la posibilidad de una
adoptar diferentes formas: la po- vida en plenitud.
breza, la persecución, la privación
Condensó: RAMON RIBAS BOIXEDA, S.J.
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