M.V.
Z EVELYN ELIZABETH MARTINEZ HUERTA
GONZÁLEZ OLMOS GERALDINE
EPIDEMIOLGÍA
SARAMPIÓN
2.INTRODUCCIÓN:
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los
niños, aunque también puede afectar a los adultos. Es causada por el virus del sarampión y se
propaga a través del contacto directo con una persona infectada o a través del aire cuando
alguien infectado tose o estornuda.
Los síntomas del sarampión incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y llorosos, y
una erupción cutánea característica que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo.
También puede causar complicaciones graves, como neumonía, encefalitis y ceguera.
La vacuna contra el sarampión es altamente efectiva y generalmente se administra en
combinación con las vacunas contra la rubéola y las paperas (conocida como la vacuna triple
viral). Se recomienda que todos los niños reciban dos dosis de esta vacuna, la primera
alrededor de los 12-15 meses de edad y la segunda entre los 4-6 años de edad.
A pesar de la existencia de una vacuna efectiva, el sarampión sigue siendo un problema en
muchas partes del mundo. La falta de acceso a la vacuna y la resistencia a la vacunación han
contribuido a brotes de sarampión en diversas regiones.
En resumen, el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede tener
complicaciones graves. La vacunación es la mejor manera de prevenir el sarampión y se
recomienda que todos los niños reciban las dos dosis de la vacuna.
CICLO DE VIDA
El ciclo de vida del sarampión comienza cuando una persona infectada con el virus del
sarampión excreta partículas virales a través de la tos o los estornudos. Estas partículas pueden
permanecer en el aire o depositarse en superficies durante varias horas.
Cuando una persona no inmune entra en contacto con estas partículas virales y las inhala o las
toca y luego se toca la boca, la nariz o los ojos, el virus ingresa al cuerpo a través de las
mucosas.
A partir de aquí, el virus se replica en las células del tracto respiratorio, invadiendo el sistema
linfático y circulatorio y provocando una viremia primaria. Durante esta etapa, los síntomas
típicos del sarampión, como fiebre, tos, congestión nasal y erupción cutánea, comienzan a
aparecer.
El virus se disemina por todo el cuerpo a través de la sangre y puede infectar diferentes
órganos, incluyendo los órganos del sistema respiratorio, el sistema nervioso central, los ojos y
la piel.
La persona infectada es contagiosa desde aproximadamente 4 días antes de que aparezcan los
síntomas hasta 4 días después de la aparición de la erupción cutánea. Durante este período, la
persona puede transmitir fácilmente el virus a otras personas a través de la tos, los estornudos
o al compartir objetos contaminados.
Después de los síntomas iniciales, el sistema inmunológico de la persona infectada comienza a
producir anticuerpos para combatir el virus.
HISTORIA
El sarampión es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por el virus del
sarampión. Ha afectado a la humanidad desde hace siglos y se considera una de las
enfermedades más comunes en la infancia.
La historia del sarampión se remonta a tiempos antiguos, con evidencias de infecciones por
sarampión encontradas en momias de Egipto y en restos arqueológicos de la Edad de Bronce
en Europa. Sin embargo, el primer registro preciso de la enfermedad se encuentra en textos
árabes del siglo IX.
En el pasado, el sarampión era una causa importante de enfermedad y muerte en los niños.
Afectaba principalmente a los niños pequeños, pero también podía afectar a adultos no
inmunizados. Durante epidemias, la enfermedad se propagaba rápidamente y causaba un alto
número de complicaciones graves, como neumonía, encefalitis y ceguera.
Sin embargo, gracias al desarrollo de la vacuna contra el sarampión en la década de 1960, la
incidencia de la enfermedad ha disminuido significativamente en muchos países. La vacuna
contra el sarampión se integra en la inmunización rutinaria de los niños en la mayoría de los
países, lo que ha contribuido a la prevención y control eficaz de la enfermedad.
Aunque el sarampión ha sido controlado en muchas partes del mundo, aún representa una
amenaza significativa en áreas con sistemas de salud deficientes, donde la cobertura de
vacunación es baja. Además, los brotes de sarampión pueden ocurrir periódicamente en
comunidades con bajas tasas de vacunación, lo que pone en riesgo a los no inmunizados.
A QUIEN AFECTA
El sarampión puede afectar a personas de todas las edades, pero los grupos más vulnerables
son los niños pequeños y las personas no vacunadas. Las complicaciones del sarampión
pueden ser más severas en bebés, mujeres embarazadas, personas inmunodeprimidas y
adultos mayores.
3. TABLAS DE MORTALIDAD, MORBILIDAD EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
5. TRATAMIENTO, PREVECION Y CONTROL
El tratamiento del sarampión generalmente incluye medidas de apoyo para aliviar los síntomas
y prevenir complicaciones. Estas medidas pueden incluir:
- Descanso y reposo: El paciente debe descansar lo suficiente y evitar actividades extenuantes
que puedan empeorar los síntomas.
- Hidratación adecuada: Es importante beber líquidos en cantidades adecuadas para evitar la
deshidratación, especialmente si hay fiebre.
- Control de la fiebre: Se pueden utilizar medicamentos antipiréticos como el paracetamol o
ibuprofeno para reducir la fiebre y aliviar el malestar.
- Alivio de los síntomas: Se pueden utilizar remedios caseros como la aplicación de compresas
frías en caso de erupciones cutáneas o el uso de aerosoles para aliviar la congestión nasal.
En cuanto a la prevención y control del sarampión, las vacunas son la medida más efectiva. La
Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado dos
vacunas, la vacuna triple viral (MMR) y la vacuna MMRV, para la prevención del sarampión.
- La vacuna MMR se administra generalmente en dos dosis, la primera a los 12-15 meses de
edad y la segunda entre los 4-6 años.
- La vacuna MMRV, que también incluye protección contra la varicela, se puede administrar a
partir de los 12 meses de edad y posteriormente con una dosis de refuerzo.
Otras medidas de prevención y control del sarampión incluyen:
- Evitar el contacto con personas enfermas de sarampión.
- Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar.
- Lavar las manos frecuentemente con agua y jabón.
- Mantener una buena higiene personal y de los espacios compartidos, como el hogar o la
escuela.
- En caso de un brote de sarampión, es posible que las autoridades de salud pública
recomienden la vacunación generalizada de la población para prevenir la propagación del virus.
6. CONCLUSIÓN
El sarampión se considera una pandemia debido a su capacidad de propagarse rápidamente a
nivel mundial. Se trata de una enfermedad altamente contagiosa que se transmite a través de
las gotas de saliva de una persona infectada al toser o estornudar. Además, el virus del
sarampión puede permanecer en el aire o en las superficies durante varias horas, lo que
aumenta aún más su capacidad de contagio.
El hecho de que se considere una pandemia significa que la enfermedad se ha extendido en
múltiples países o continentes. A lo largo de la historia, el sarampión ha causado varias
pandemias, afectando a grandes poblaciones y causando un elevado número de casos y
muertes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, antes de que la vacuna contra el
sarampión estuviera ampliamente disponible, la enfermedad causaba alrededor de 2.6
millones de muertes cada año en todo el mundo. Aunque la vacuna ha reducido
considerablemente la incidencia del sarampión, la falta de inmunización adecuada en algunos
lugares del mundo ha llevado a la reaparición de brotes y pandemias.
En resumen, el sarampión se considera una pandemia debido a su alta contagiosidad y su
capacidad de propagarse a nivel mundial, afectando a grandes poblaciones y generando un
elevado número de casos y muertes.
El sarampión tiene una estrecha relación con la epidemiología, la salud pública y la inocuidad.
En cuanto a la epidemiología, esta rama de la ciencia se encarga de estudiar la distribución,
frecuencia y determinantes de las enfermedades en la población. El sarampión es una
enfermedad altamente contagiosa causada por un virus, por lo que su estudio y control caen
dentro del ámbito de la epidemiología. Esta disciplina se encarga de rastrear y analizar los
brotes, identificar la fuente de infección, determinar los factores de riesgo y desarrollar
estrategias de prevención y control.
La salud pública se ocupa de promover y proteger la salud de la población en su conjunto, y el
sarampión tiene un impacto significativo en la salud pública. Esta enfermedad puede provocar
complicaciones graves, como neumonía, encefalitis y ceguera, especialmente en grupos de
riesgo como los niños menores de cinco años y las personas inmunocomprometidas. La
prevención y el control del sarampión son fundamentales para proteger la salud de las
comunidades y prevenir la propagación de la enfermedad.
En cuanto a la inocuidad, esta se refiere a garantizar que los alimentos y otros productos sean
seguros para el consumo y uso humano. Aunque el sarampión no está relacionado
directamente con la inocuidad de los alimentos, esta puede verse comprometida debido a la
falta de vacunación y la propagación del virus.