Introducción.
Iniciando la lectura, defino que la inmunoterapia,es una revolucionaria frontera en el campo de la
medicina, ha emergido como una prometedora herramienta en la lucha contra diversas
enfermedades, especialmente el cáncer. Este enfoque innovador busca potenciar y aprovechar el
sistema inmunológico del cuerpo para combatir patologías, marcando un cambio significativo en
la forma en que abordamos la salud. En este ensayo, exploraremos los fundamentos de la
inmunoterapia, examinando su impacto en el tratamiento de enfermedades y su potencial para
transformar el paradigma de la medicina contemporánea. Al sumergirnos en este fascinante
campo, desentrañaremos los principios clave, los avances más recientes y las perspectivas futuras
de la inmunoterapia, destacando su papel crucial en la búsqueda de soluciones más efectivas y
menos invasivas para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Desarrollo.
Lo primero que podemos comentar, es que no es un solo tipo de inmunoterapia, pero antes de
llegar ahí, vemos que que algunos de los tratamientos de inmunoterapia, tienen como fin detener
o ralentizar el crecimiento de las células cancerosas. Otros tratamientos tratan de destruir las
células cancerosas, de esta forma impidiendo que se disemine a otras partes del cuerpo. Ahora
bien los tipos de inmunoterapia son:
Anticuerpos monoclales e inhibidores de puntos de control
Inmunoterapias no especificas
Terapia con virus oncolíticos
Terapia con células T
Vacunas contra el cáncer
Es importante saber qué es lo que nuestro cuerpo produce o posee, por lo cual también podemos
observar brevemente qué son los anticuerpos y de que forma se producen en nuestro cuerpo.
Cuando nuestro sistema inmunológico detecta algo perjudicial, produce anticuerpos, ahora bien,
los anticuerpos son proteínas que combaten las infecciones al unirse a los antígenos. Los
antigenos por su parte, son moléculas que inician la respuesta inmutaría en el cuerpo.
Ahora nos topamos con los anticuerpos monoclales, que básicamente son anticuerpos hechos
artificialmente en laboratorios, para realizar la misma labor de mejorar los anticuerpos naturales
del organismo, o simplemente actuar en su lugar. Estos pueden actuar de distintas formas, por
ejemplo pueden ayudar a combatir el cáncer bloqueando la actividad de las proteínas anómalas
de las células cancerosas. Esto también es reconocido como terapia dirigida. Para explicar un
poco más a fondo, ña terapia dirigida se refiere a un enfoque de tratamiento médico que se centra
específicamente en las características moleculares o genéticas de las células cancerosas u otras
enfermedades. Está diseñada para atacar de manera precisa ciertos elementos que impulsan el
crecimiento o la supervivencia de las células afectadas, minimizando los efectos sobre las células
sanas. Este tipo de terapia busca ser más efectiva y menos dañina que algunos tratamientos
convencionales.
También existen las inmunoterapias no específicas, pero ¿qué son las inmunoterapias no
específicas?
Las inmunoterapias no específicas son tratamientos que estimulan el sistema inmunológico de
manera general, sin dirigirse a una característica molecular o genética específica. Estos enfoques
buscan fortalecer la capacidad del sistema inmunológico para combatir diversas enfermedades,
como el cáncer o infecciones, sin apuntar a un objetivo molecular específico. Ejemplos de
inmunoterapias no específicas incluyen ciertos tipos de citoquinas y tratamientos que mejoran la
actividad general de las células inmunológicas.
También tenemos la terapia con virus oncoliticos, los virus oncolíticos son virus diseñados o
seleccionados por su capacidad para infectar y destruir células cancerosas. Estos virus se replican
selectivamente en las células tumorales, llevando a su lisis o muerte celular. La idea detrás de la
terapia con virus oncolíticos es aprovechar la capacidad del virus para destruir las células
cancerosas sin afectar significativamente las células normales circundantes. Se investiga
activamente el uso de virus oncolíticos como una forma prometedora de tratamiento contra el
cáncer en la investigación médica y clínica. Por otra parte la terapia con virus oncolíticos, en esta
terapia se usan virus que se han modificado en un laboratorio para destruir las células cancerosas.
Se inyecta una versión genéticamente modificada del virus en el tumor. Cuando el virus ingresa
en las células cancerosas, produce una copia de sí mismo. Como resultado, las células cancerosas
explotan y mueren. A medida que las células mueren, liberan proteínas que activan su sistema
inmunitario para dirigirse a cualquier célula cancerosa del organismo que tenga las mismas
proteínas que las células cancerosas muertas. El virus no ingresa en las células sanas.
Hoy en día, tenemos en vigencia una terapia oncolítica aprobada en Estados Unidos para tratar el
cáncer: Talimogén laherparepvec (Imlygic) o T-VEC. Esta terapia con virus oncolíticos está
aprobada para tratar el melanoma avanzado que no puede tratarse con cirugía. Se usa con mayor
frecuencia en personas que no pueden o eligen no recibir ningún otro tratamiento recomendado.
El T-VEC es una versión modificada del virus del herpes simple que causa herpes labiales. Se
inyecta directamente en 1 o más tumores melanomatosos. Los efectos secundarios de la terapia
con virus oncolíticos incluyen síntomas similares a los de la gripe y dolor en el lugar de la
inyección.
Siguiendo con los tipos de terapia, encontramos la terapia con Células T, observamos que las
células T, o linfocitos T, son un tipo de glóbulo blanco (leucocito) esencial para el sistema
inmunológico. Estas células desempeñan un papel crucial en la respuesta inmunitaria adaptativa.
Hay diferentes tipos de células T, incluyendo células T citotóxicas que destruyen células
infectadas o anormales, células T colaboradoras que ayudan a regular la respuesta inmunitaria, y
células T de memoria que "recuerdan" encuentros anteriores con patógenos para una respuesta
más rápida en el futuro. Las células T son esenciales para la defensa del cuerpo contra
infecciones y también desempeñan un papel clave en la inmunoterapia contra el cáncer y otras
enfermedades. Ahora bien, la terapia con células T implica modificar o potenciar las células T del
sistema inmunológico para que sean más efectivas en la lucha contra enfermedades, como el
cáncer. Estas células modificadas se reintroducen en el paciente para atacar específicamente las
células cancerosas o patógenos. Es una forma de inmunoterapia que busca mejorar la respuesta
inmunitaria del cuerpo.
Luego de estos métodos, llegamos a uno de los más conocidos por ser utilizado en muchísimos
tratamientos y enfermedades más, hablamos de las vacunas contra el cáncer. Las vacunas contra
el cáncer, también conocidas como vacunas terapéuticas, son diseñadas para estimular el sistema
inmunológico del paciente a reconocer y atacar las células cancerosas. A diferencia de las
vacunas tradicionales que previenen infecciones, estas vacunas buscan tratar o prevenir la
recurrencia de ciertos tipos de cáncer. Pueden contener antígenos específicos del cáncer o
modificar las células del paciente para que presenten estos antígenos, activando así una respuesta
inmunitaria más efectiva contra las células cancerosas. Debemos tener en cuenta que las
investigaciónes en este campo siguen en curso para desarrollar opciones más efectivas en el
tratamiento del cáncer.
En general, la inmunoterapia es un campo sumamente importante, en el cual los investigadores
siguen poniendo su empeño, para encontrar mejores resultados, ya que falta demasiado por
explorar, y con la tecnología actual, vemos cada vez más cerca una esperanza mayor para los
portadores de algún tipo de cáncer. También se debe aclarar que es solo una parte de los tipos de
inmunoterapia los cuales se abarcan en este ensayo, ya que son demasiados. Los investigadores
siguen en la búsqueda de nuevos fármacos.
Conclusión.
En conclusión,, la inmunoterapia ha demostrado ser un pilar fundamental en la lucha contra
enfermedades graves, marcando un hito en la historia de la medicina moderna. Su potencial para
transformar el pronóstico de pacientes y mejorar la calidad de vida es innegable, y su continua
evolución promete abrir nuevas puertas en la atención médica personalizada y eficaz.