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Antibióticos: Aminoglucósidos y Betalactámicos

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Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Facultad de Químico Farmacobiología

Antibióticos

Sección: 02 Semestre: cuarto

Integrantes:
Monserrat Murguía Lugo
Eréndira Fernanda Olivares Méndez
Mariana Alvarado González
Nayely Macías Ramos
Karla Fernanda Rodríguez Sánchez
1. Aminoglucósidos

Modo de acción
La acción de los aminoglucósidos comprende una interacción inicial con la superficie
externa de la membrana celular bacteriana, transporte a través de la membrana
interna y finalmente la unión a la subunidad 30S de los ribosomas, que inhibe la
síntesis de proteínas, conduciendo finalmente a la muerte del microorganismo.

Estructura química
Su estructura química se compone de aminoazúcares unidos por enlaces
glucosídicos a un alcohol cíclico hexagonal con grupos amino (aminociclitol). Su
denominación sería ´´aminoglucósidos aminociclitoles´´. Según el componente
aminociclitol sea la estreptidina o desoxiestreptamina se clasifica en dos grupos.

Farmacocinética (pk)
Los aminoglucósidos no se absorben por el tracto gastrointestinal, de manera que se
administran por vía parenteral.
Por vía intramuscular se absorben totalmente obteniendo una concentración máxima
entre 30 y 90 minutos.
Por vía intravenosa se recomienda administrarlos mediante perfusión durante 15-30
minutos y si la dosis es elevada (monodosis), el tiempo de perfusión debe aumentar
hasta 30-60 minutos.
No se recomienda administrar en las cavidades pleural y peritoneal por la posibilidad
de absorción rápida y toxicidad subsiguiente.

● Distribución: Se distribuyen libremente en el espacio vascular y de


forma relativamente libre en el líquido intersticial de la mayoría de los
tejidos, debido a su escasa unión a proteínas y alto nivel de
solubilidad. El volumen de distribución es de 0,2-0,3 l/kg.
● Excreción: Son excretados por filtración glomerular sin alteración
metabólica previa. Más del 90% de la dosis administrada se recupera
sin modificar en la orina durante las primeras 24 horas, el resto es
lentamente reciclado en la luz tubular y puede ser detectado en la
orina durante un tiempo superior a 20 días.

Farmacodinamia (pd)
Muestran un patrón de actividad bactericida que es dependiente de la concentración
(ABCD) del antimicrobiano, pero no del tiempo de exposición de las bacterias. El
objetivo del tratamiento con aminoglucósidos debe ser incrementar al máximo la
Cmáx administrando la dosis más alta posible que permita el límite de toxicidad.
Existe una relación directa entre la Cmáx del aminoglucósido y la respuesta
terapéutica en el tratamiento de la bacteriemia y la neumonía por bacilos
gramnegativos y que existe una graduación dosis-respuesta entre el cociente entre
concentración máxima y concentración inhibitoria mínima y la respuesta clinica.

Toxicidad
Los aminoglucósidos son tolerados por vía intravenosa e intramuscular, no obstante,
comparten una capacidad potencial para provocar toxicidad renal y óptica y bloqueo
neuromuscular. Puede provocar una nefrotoxicidad debido a la reabsorción parcial
de los aminoglucósidos por las células del epitelio del túbulo proximal. Se manifiesta
como una insuficiencia renal no oligúrica.
Provoca toxicidad óptica que en ocasiones es irreversible. Las alteraciones auditivas
son consecuencia de la destrucción de las células ciliadas externas del órgano de
Corti y las vestibulares son expresión de las lesiones causadas en las células
ciliadas de la cúpula de las crestas ampulares radicadas en los conductos
semicirculares.

Via de administración
A pacientes con función renal normal, gentamicina, tobramicina y netilmicina se
administran cada 8 horas y amikacina cada 12 horas.
ADMINISTRACIÓN EN MULTIDOSIS
● Controles en la pauta de multidosis: se recomienda determinar niveles
pico de aminoglucósidos (a los 30 min de finalizar la perfusión intravenosa) y
valle tras la primera o segunda dosis de mantenimiento. En caso de
administración intramuscular, la determinación del nivel de pico se hará 60
min tras ella.
● Dosis diaria en caso de función renal normal: para el caso de gentamicina
y tobramicina sería 1,7 gm/kg por dosis que multiplicado por 3 dosis diarias
sumaría 5,1 mg/kg como dosis diaria. Otro método eleva la dosis diaria de
gentamicina o tobramicina a 7 mg/kg/día para incrementar el nivel pico y así
favorecer la ABDC del aminoglucósido. . Tras la dosis inicial de 7 mg/kg de
gentamicina o tobramicina se debe confirmar un nivel pico de 16-24 g/ml y a
los pocos días se puede reducir la dosis a 5,1 mg/kg/día
● Dosis en caso de insuficiencia renal: Un método sugiere disminuir de
manera progresiva la dosis diaria de manera proporcionada al descenso del
aclaramiento de creatinina (ClCr), y prolongando el intervalo a cada 48 h
cuando el ClCr es menor de 30 ml/min. Cuando el ClCr es de 40 ml/min o
menor la ventaja teórica de la pauta de monodosis desaparece, ya que el
nivel pico es sólo de 10 g/ml y el aminoglucósido se mantiene detectable en
suero a lo largo de las 24 h

Espectro antibacteriano
Bacilos gramnegativos aerobios: Enterobacteriaceae
Bacilos no fermentadores:Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter spp
Sinergia antimicrobiana frente a Enterococcus faecalis, E. faecium, estreptococos
del grupo viridans, Streptococcus pyogenes, Staphylococcus aureus, S. epidermidis,
Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, P. aeruginosa, Serratia marcescens y
Listeria monocytogenes
Actividad frente a bacterias grampositivas incluye estafilococos, enterococos y
estreptococos y reside, fundamentalmente, en la sinergia que exhiben asociados a
betalactámicos y glucopéptidos. Son activos frente a S. aureus sensible a meticilina,
pero no frente a la mayoría de cepas resistentes a meticilina

Resistencia
Los mecanismos defensivos que desarrollan los microorganismos frente a los
aminoglucósidos son de tres tipos: modificación enzimática de la molécula,
alteración de la difusión y mutación ribosómica que origina menor afinidad por la
subunidad 30S.
Los enterococos muestran una resistencia intrínseca a los aminoglucósidos debida a
un transporte deficitario a través de la membrana bacteriana. Esta resistencia se
denomina de bajo nivel y puede ser soslayada asociando al aminoglucósido un
antimicrobiano con actividad frente a la pared bacteriana (betalactámicos o
glucopéptidos), provocando entonces un sinergismo bactericida frente a
enterococos.
Esta bacteria puede mostrar además resistencia adquirida la resistencia de alto
nivel frente a estreptomicina puede ser por mutación ribosómica o por inactivación
enzimática de una adeniltransferasa. La resistencia de alto nivel se traduce en la
anulación del sinergismo bactericida entre el aminoglucósido y los betalactámicos o
glucopéptidos, de ahí su gran importancia clínica

2. Betalactámicos

Modo de acción
Los antibióticos betalactámicos son agentes bactericidas que inhiben la síntesis de
la pared celular bacteriana e inducen además un efecto autolítico. La destrucción de
la pared celular bacteriana se produce como consecuencia de la inhibición de la
última etapa de la síntesis del peptidoglucano. En las bacterias grampositivas, la
pared celular es gruesa y su componente principal es dicha proteína. Las bacterias
gramnegativas tienen una pared más fina y compleja que consta de una membrana
externa formada por lípidos y proteínas y de una delgada capa interna de
peptidoglucano. Las bacterias ácido-alcohol resistentes tienen una pared similar a la
de los microorganismos grampositivos, pero con una capa de peptidoglucano fina y,
por fuera, una capa muy rica en lípidos.
El peptidoglucano está constituido por largas cadenas de glúcidos (-glucano),
formadas por la repetición de moléculas de ácido N-acetilmurámico y N-
acetilglucosamina. El ácido murámico fija cadenas de tetrapéptidos (péptido-) que se
unen entre sí para formar una malla, bien directamente (gramnegativos) o mediante
un pentapéptido de glicina (grampositivos). Los betalactámicos inhiben precisamente
esta unión o transpeptidación, última etapa de la síntesis de la pared celular. De este
modo, la pared queda debilitada y puede romperse por la presión osmótica
intracelular. Para que actúen los betalactámicos es necesario que la bacteria se
halle en fase de multiplicación, ya que es cuando se sintetiza la pared celular.
Los betalactámicos también actúan activando una autolisina bacteriana endógena
que destruye el peptidoglicano.
Estructura química
La presencia de un anillo betalactámico define químicamente a esta familia de
antibióticos, de la que se han originado diversos grupos: penicilinas, cefalosporinas,
carbapenemas, monobactamas e inhibidores de las betalactamasas.
● Las penicilinas son un grupo de antibióticos que contienen un anillo
betalactámico y un anillo de tiazolidina, formando el ácido 6-
aminopenicilánico, estructura que deriva de la condensación de una molécula
de valina y una de cisteína para dar lugar al doble anillo característico.
Además tienen una cadena lateral, que varía de unas penicilinas a otras en la
posición 6 del anillo betalactámico.
● Las cefalosporinas son fármacos estructuralmente similares a las penicilinas,
cuya estructura básica está constituida por el núcleo cefem, que consiste en
la fusión de un anillo dihidrotiacínico y un anillo betalactámico.
● La estructura básica de las carbapenemas consiste en un anillo
betalactámico fusionado a uno pirrolidínico compartiendo un nitrógeno.
● Los monobactámicos son derivados del ácido 3-aminomonobactámico (3-
AMA). Tienen una estructura betalactámica sencilla con una estructura
monocíclica en la que el anillo betalactámico no está fusionado a otro
secundario.
● El ácido clavulánico tiene un núcleo similar al ácido penicilánico de las
penicilinas con la sustitución del átomo de azufre en posición 3 por un átomo
de oxígeno y la falta de la cadena lateral acilamino en posición 6
Farmacocinética (pk)
Mediante la administración intravenosa suelen alcanzarse con rapidez
concentraciones plasmáticas elevadas. Las penicilinas procaína y benzatina se
depositan a nivel muscular y se reabsorben lentamente; la administración
intramuscular de ceftriaxona consigue concentraciones plasmáticas elevadas, con
niveles terapéuticos durante 24 h.
En la sangre circulan como sustancias libres o unidas a las proteínas plasmáticas,
relacionándose esta unión con la semivida del antibiótico; sólo la fracción libre es
activa y capaz de penetrar al espacio extracelular.
Al tratarse de sustancias poco lipofílicas, su penetración intracelular es escasa, no
alcanzando casi nunca concentraciones mayores del 25-50% de las concentraciones
plasmáticas.

Farmacodinamia (pd)
La farmacodinamia (PD) de los betalactámicos se centra en su capacidad para
inhibir la síntesis de la pared celular bacteriana, lo que resulta en la muerte
bacteriana
● Unión a PBPs: Inhibición de las enzimas cruciales para la síntesis de la
pared celular bacteriana.
● Inhibición de la Transpeptidación: Prevención de la formación de enlaces
cruzados en el peptidoglicano, debilitando la pared celular y causando lisis
bacteriana.
● Dependencia del Tiempo: La eficacia se relaciona con el tiempo que la
concentración del fármaco supera la MIC (T>MIC), lo que requiere
administración frecuente o continua para mantener niveles efectivos.

Toxicidad
Poseen una cierta acción irritativa directa sobre el aparato digestivo y sobre el
músculo o la vena, dependiendo de la vía por la que se administran, pudiendo
causar flebitis o miositis. Pueden causar acciones adversas por disbacteriosis, con
colonización y sobreinfección por bacterias endógenas resistentes u hongos,
pudiendo manifestarse por trastornos digestivos o vaginales. Pueden aparecer
convulsiones y crisis mioclónicas si se utilizan dosis elevadas, sobre todo en
pacientes con alteración de la función renal. En este sentido, el imipenem posee una
mayor capacidad irritativa sobre el sistema nervioso central que el resto de
betalactámicos.

Vía de administración

Vía Oral

● Penicilinas: Amoxicilina, ampicilina, y algunas otras penicilinas pueden


administrarse por vía oral. Estas formulaciones son adecuadas para
infecciones leves a moderadas y permiten tratamiento ambulatorio.
● Cefalosporinas: Cefalexina , cefuroxima y cefixima también están
disponibles en formulaciones orales.

Vía Parenteral (Intravenosa o Intramuscular)

● Penicilinas: La penicilina G, la ampicilina, la oxacilina y otras penicilinas de


amplio espectro a menudo se administran por vía intravenosa (IV) o
intramuscular (IM) para infecciones más graves.
● Cefalosporinas: Las cefalosporinas de generaciones más avanzadas, como
ceftriaxona (tercera generación), cefepima (cuarta generación) y ceftarolina
(quinta generación), se administran típicamente por vía IV para tratar
infecciones severas y resistentes.
● Carbapenémicos: Imipenem, meropenem, doripenem y ertapenem se
administran por vía IV debido a su uso en infecciones graves y
multirresistentes.
● Monobactámicos: Aztreonam se administra por vía IV o IM, principalmente
para infecciones graves causadas por bacterias Gram-negativas.

Espectro antibacteriano
El espectro de los betalactámicos incluye bacterias grampositivas, gramnegativas y
espiroquetas.
El espectro antimicrobiano de la penicilina G abarca cocos grampositivos y
gramnegativos y bacilos grampositivos, tanto facultativos como anaerobios, así
como espiroquetas y algunos bacilos gramnegativos anaerobios.
Los inhibidores de betalactamasas son moléculas con una elevada afinidad frente a
las betalactamasas a las que se unen irreversiblemente protegiendo de su acción a
los betalactámicos. Todos poseen una baja actividad antibacteriana, con la
excepción de sulbactam frente a Acinetobacter baumannii y a otros bacilos
gramnegativos no fermentadores.
Las cefalosporinas de primera generación son muy activas frente a los cocos
grampositivos.Todas las cefalosporinas son inactivas frente a enterococos,
estafilococos resistentes a la meticilina y Listeria monocytogenes.

Resistencia
Las bacterias pueden desarrollar resistencia a los betalactámicos por varios
mecanismos, que en ocasiones se asocian a:
● Alteraciones de la permeabilidad. La presencia de membrana externa en los
bacilos gramnegativos dificulta la penetración de sustancias hidrofílicas,
como los betalactámicos, que necesitan utilizar los poros proteicos (porinas)
para tal fin.
● Modificación de las dianas. Los betalactámicos deben unirse a las PBP para
ejercer su efecto bactericida. Cambios a nivel de las PBP implican una
pérdida de afinidad de los betalactámicos por ellas, con la consiguiente
disminución de su actividad.
● Producción de enzimas. Actualmente constituye el principal mecanismo de
resistencia a los betalactámicos, sobre todo en las bacterias gramnegativas.
● Las betalactamasas son enzimas catalíticas de naturaleza proteica cuya
producción está controlada por un gen, bien cromosómico o bien transferido
por plásmidos o transposones. Actúan rompiendo el enlace amídico del anillo
betalactámico, previa unión al grupo carboxilo, con lo que éste pierde la
capacidad de unirse a las PBP. El grado de resistencia que determinan se
correlaciona con su concentración, afinidad por los diferentes betalactámicos
y propiedades hidrolíticas
● Expresión de bombas de eliminación activa. Los mecanismos de expulsión
consisten en bombas de flujo, dependientes de energía, que bombean al
antimicrobiano al exterior. Este mecanismo se ha demostrado en ciertos
bacilos gramnegativos, especialmente en P. aeruginosa.

3. Anfenicoles

Modo de acción:
Ejerce sus efectos mediante la unión irreversible a la subunidad ribosomal
50s. Puede inhibir la síntesis proteica de las mitocondrias en las células de
mamíferos. Se administra por vía oral. La principal vía de eliminación del
cloranfenicol es el metabolismo hepático (90%).

Estructura química

Farmacocinética (pk)
● Absorción: se puede administrar por vía oral, IM, IV y oftálmica. Y Ploserica
0.5-2 horas
● Vida media: 4.1 horas vía IV
● Difusión en tejidos
● Metabolismo

Absorción: Puede absorberse cloranfenicol en el humor acuoso después de la


administración oftálmica, hasta llegar a la circulación sistémica. No están disponibles datos
específicos sobre la absorción sistémica de este medicamento tras la administración
oftálmica.
Distribución: No están disponibles datos específicos sobre la distribución de este
medicamento tras la administración oftálmica.
Eliminación: No están disponibles datos específicos sobre la eliminación de este
medicamento tras la administración oftálmica

Farmacodinamia (pd)

Los antimicrobianos que actúan sobre la pared celular como β-lactámicos y vancomicina
tienen un mecanismo de acción predominantemente tiempo-dependiente, es decir la
actividad bactericida es máxima con Cmáx 4 veces sobre la CIM y no aumenta con
concentraciones mayores, con lo que la máxima eficacia se asocia a la obtención de
tiempos prolongados de concentración del antibacteriano 4 veces sobre la CIM

Toxicidad:
Puede causar ocasionalmente toxicidad hematopoyética, pero raramente ocurre con la
administración tópica. No se debe utilizar cloranfenicol a no ser que se considere
absolutamente necesario y limite su uso únicamente para microorganismos sensibles a este
antibiótico. Pueden aparecer concentraciones sanguíneas excesivas tras dosis habituales
en pacientes con insuficiencia hepática o renal o en neonatos prematuros y a término que
tienen un metabolismo inmaduro. Esto puede llevar a reacciones tóxicas graves. No se
recomienda el uso prolongado de este medicamento. Después del uso de medicamentos
que contienen cloranfenicol pueden ocurrir reacciones de hipersensibilidad que incluyen
erupción cutánea, fiebre y angioedema. Si éstas ocurren, se debe interrumpir el tratamiento
con este medicamento

Via de administración:

Administración intravenosa: La administración intramuscular no se recomienda. En bolo


administrar la dosis durante 5 minutos a concentración máxima de 100 mg/ml. Con
administración intermitente, administrar la dosis en 15-30 minutos a una concentración <20
mg/ml.

Neonatos:

Dosis inicial: 20 mg/kg; dosis de mantenimiento, (la primera dosis de mantenimiento debe
administrarse 12 h después de la dosis de impregnación):

≤7 días: 25 mg/kg/día una vez cada 24 h.

>7 días, ≤2000 g: 25 mg/kg/día una vez cada 24 h.

>7 días, >2000 g: 50 mg/kg/día, divididos en 2 dosis (cada 12 h).

Lactantes >30 días y niños:

Meningitis: dosis de mantenimiento: 75-100 mg/kg/día, divididos en 4 dosis, administrados


cada 6 h. Otras infecciones (epiglotitis por Haemophilus influenzae): 50-100 mg/kg/día,
divididos en 4 dosis y administrados cada 6 h; dosis diaria máxima: 4 g.

Administración tópica:
Colirio: 1 gota cada 3 h. inicialmente, (más frecuente en procesos graves). Pomada: 3- 4
veces al día o por las noches asociadas al colirio.

Las dosis altas se reducirán lo antes posible. Se deben monitorizar las concentraciones
plasmáticas de los neonatos y también de los menores de 4 años, y de aquellos con
insuficiencia hepática, renal o ambas; la concentración plasmática máxima recomendada
(aprox. 1 h después de la inyección o perfusión intravenosas o 2 horas después de la
administración oral) es de 15-25 mg/l; la concentración previa a la dosificación no debe
exceder de 15 mg/l. Niveles superiores a 50 µg/ml se asocian fuertemente con el síndrome
gris del recién nacido.

Ajuste de dosis en insuficiencia renal, hepática o ambas: La disminución de la dosis debe


basarse en los niveles de cloranfenicol, se recomienda por tanto la monitorización de
niveles. No obstante, se considera que se excreta en forma de metabolitos inactivos por vía
renal por lo que no necesitaría ajuste de dosis en situación de insuficiencia renal.

Espectro antibacteriano:
● Gram positivas:
- Staphylococcus aureus
- clostridium
- pyogenes

● Gram negativas:
- Haemophilus influenzae
- Neisseria meningitidis
- E. coli

Resistencia:
Los mecanismos de resistencia incluyen:
(1) reducción de la permeabilidad de la membrana
(2) síntesis de cloranfenicol acetiltransferasa
(3) resistencia mediada por plásmidos, que también codifica resistencia a otros fármacos, y
raramente
(4) mutación de la subunidad 50S ribosomal.

4. Glucopéptidos

Modo de acción:

Su mecanismo de acción consiste en inhibir la síntesis de la pared bacteriana, impidiendo la


polimerización del peptidoglicano de la pared celular. Concretamente, los glucopéptidos se
unen al terminal D-alanil-d-alanina del pentapéptido precursor del peptidoglicano mediante
cinco puentes de hidrógeno. Actúan sobre las bacterias gram positivas, como los
estafilococos resistentes a la meticilina o los enterococos resistentes a las
aminopenicilinas.

Estructura química

Farmacocinética (pk):

● Absorción y distribución:
- vancomicina y teicoplanina orales: mala absorción oral
- efectivo para infecciones intestinales ( por ejemplo: colitis por Clostridiodes difficile),
pero no para infecciones sistémicas.
- la vancomicina se administra por vía intravenosa
- la teicoplanina se administra por vía intravenosa e intramuscular

● Distribución:
- vancomicina: 30%-55% de la vancomicina se une a proteínas, penetra en la mayoría
de los espacios corporales ( observado en la bilis y los líquidos pleural, pericárdico,
sinovial y ascítico). llega al liquido cefaloraquideo (LCR) cuando las meninges están
inflamadas. la via media es de 4-6 horas ( en adultos)
- Teicoplanina: 90% unido a proteínas, vida media más larga que la vancomicina

Farmacodinamia (pd):

La vancomicina y la teicoplanina se eliminan por vía renal, por lo que deberá


ajustarse la dosis en pacientes con insuficiencia renal. Debido a que ambos
fármacos no se dializan, no es necesario administrar dosis suplementarias. No se
requiere ajustar la dosis de dalbavancina en la insuficiencia renal. Los glucopéptidos
no interaccionan con fármacos metabolizados por la vía del citocromo P450.

Toxicidad:
Infecciones cutáneas con complicaciones debidas a bacterias grampositivas
sensibles, incluido Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM)

Vía de administración:

La pauta de dosificacion habitual de la vancomicina intravenosa en adultos con


funcion renal normal es de 1g/12 horas o de 500 mg/6 horas. No debe adminitrarse
por via intramuscular y debe tenerse precaucion cuando se administra por via
intravenosa para evitar extravasacion, ya que existe riesgo de necrosis tisular.
En algunas infecciones del SNC puede ser necesaria la administracion intratecal
debido a su mala difusion en este territorio

Espectro antibacteriano:
Los glucopéptidos son bactericidas contra gérmenes grampositivos, entre ellos
Staphylococcus aureus y Staphylococcus coagulasa negativa; Enterococcus faecalis
y E. faecium, Streptococcus pneumoniae multirresistente.Efectivos en contra de
Streptococcus spp., Clostridium spp., Listeria spp., y Bacillus spp.

Resistencia:

Vancomicina y Teicoplanina tienen un mecanismo de acción similar. actúan sobre la


segunda fase de la síntesis de la pared bacteriana, inhibiendo la formación del
peptidoglicano. Los glucopéptidos también alteran la permeabilidad de la membrana
citoplasmática de los protoplastos y pueden alterar la síntesis de ARN. Estos
mecanismos de acción múltiples puedes explicar la baja tasa de resistencias en la
mayoría de microorganismos gram positivos
La descripción de Enterococcus faecium resistente a glucopéptidos y SARM
intermedios o resistentes a la vancomicina y la reciente observación de elevadas
tasas de fracasos contra infecciones por S. aureus con CMI>1,5 μg/ml a la
vancomicina tratadas con este antibiótico harán replantear si los glucopéptidos
siguen siendo el tratamiento de elección de las infecciones causadas por
grampositivos multirresistentes.
Los glucopéptidos son activos contra L. monocytogenes, Bacillus spp.,
corinebacterias, algunos actinomicetos y bacterias anaerobias (Clostridium spp.,
entre ellos C. difficile, y Peptostreptococcus spp.).

5. Lincosamidas

La primera lincosamida descubierta fue la lincomicina pura, esta se encuentra en


desuso tras el descubrimiento de la clindamicina
Modo de acción
Clindamicina: Puede tener acción bacteriostática o bactericida, dependiendo de la
concentración alcanzada del fármaco, del sitio de la infección y de la susceptibilidad
del organismo infectante. Inhibe la síntesis de las proteínas de los organismos
susceptibles al unirse a la subunidad ribosomal 50S, facilita la opsonización,
fagocitosis y destrucción de la bacteria intracelular

Estructura química
Es un antibiótico semisintético producido por la sustitución del grupo 7(R)-hidroxilo
por cloro en la posición 7(S) del compuesto madre, lincosamidas y derivado de
lincomicina por la sustitución de un átomo de cloro por un grupo Hidroxilo (HO).

Farmacocinética (pk)
Administración: oral y parenteral
Distribución: bilis, hueso, sinoviales, saliva, próstata y pleura. Penetra poco sistema
nervioso central
Metabolismo: parcialmente en el hígado
Excreción: biliar y renal
No tiene buena absorción intestinal y es menos tolerada que la clindamicina
Posterior a su administración por vía oral la clindamicina se absorbe en un 90% en el
tracto gastrointestinal y genera concentraciones plasmáticas pico en 45 - 60 minutos.
Los alimentos retrasan la absorción, pero sin afectar su magnitud. Cuando se
administra por vía IV o IM como sal fosfato es rápidamente hidrolizada en el plasma
y convertida en su forma activa, clindamicina.

Farmacodinamia (pd)
La clindamicina es un antibiótico semisintético derivado de la lincomicina con
actividad bacteriostática, aunque en concentraciones elevadas podría resultar
bactericida frente a algunas especies susceptibles. Inhibe la síntesis de proteínas en
organismos susceptibles por su unión a la subunidad ribosomal 50S

Toxicidad
Los efectos adversos gastrointestinales son frecuentes con el uso oral y parental de
las lincosamidas.
Estos pueden consistir en náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y tenesmos.
Puede causar diarrea asociada a Clostridium difficile y Colitis pseudomembranosa.
Puede causar bloqueo neuromuscular y el síndrome de Stevens-Johnson

Via de administración
● Vía intramuscular:En infecciones moderadamente graves, 10 mg/kg
cada 24 horas. En casos graves, se puede administrar la misma dosis cada
12 horas o más frecuentemente.
● Vía intravenosa:10-20 mg/kg/día, divididos en 3 dosis a intervalos de 8 o 12
horas. Duración de la infusión no inferior a una hora, diluido en SSF o suero
glucosado (relación 600 mg/100 ml). En infecciones con riesgo vital se ha
administrado hasta 8 g/día.

● Vía oral:5-6 mg/kg/8 horas. >12 años: 500 mg/6-8 h. En infección por
estreptococo betahemolítico aplicar el tratamiento 10 días como mínimo.

Espectro antibacteriano
-Cocos gram positivos aerobios
-Corynebacterium diphteriae, c. trachomatis, gardnerella vaginalis
-anaerobios gram positivos
-Plasmodium falciparum, T.Gondii, P.Jirovecii
-Su actividad esta dada principalmente para estreptococos alfa y beta hemolíticos,
S. Pneumoniae y S.Aureus

Resistencia
● Modificación del Sitio de Acción: La resistencia puede surgir a través de la
metilación del ARN ribosomal, lo que altera el sitio de unión de la lincosamida
en la subunidad 50S y reduce su eficacia.
● Enzimas Inactivadoras: Algunas bacterias pueden producir enzimas que
inactivan las lincosamidas.
● Bombas de Eflujo: Algunas bacterias desarrollan mecanismos de eflujo que
expulsan activamente el antibiótico fuera de la célula, disminuyendo su
concentración intracelular y efectividad.

6. Macrolidos

Modo de acción:
inhiben la síntesis proteica bacteriana alterando la translocación. Pueden ser
bactericidas o bacteriostáticos según la concentración y tipo del microorganismo. La
base libre se une a la subunidad 50S del ribosoma bacteriano.

Estructura química:

Farmacocinética (pk):
Los macrólidos se difunden fácilmente y se absorben bien por vía oral. La
eritromicina base es altamente susceptible a la degradación por el ácido gástrico y
por ello requiere de una cobertura entérica protectora. Además, la presencia de
alimento en el tracto gastrointestinal puede modificar la absorción, en mayor o menor
grado dependiendo de la formulación antibiótica.
Una de las propiedades más relevantes de los macrólidos es su gran volumen de
distribución. Se concentran en tejidos y son capaces de acumularse dentro de
células eucariotas.
Los macrólidos son metabolizados a nivel hepático por el sistema de citocromo
P450.Por este motivo existen numerosas interacciones medicamentosas en las que
están involucrados estos compuestos.

Farmacodinamia (pd):
La eficacia de los macrólidos depende del tiempo que la concentración del fármaco
se mantenga por encima de la concentración mínima inhibitoria (CMI) para el
patógeno específico.

Toxicidad:
Pueden generar trastornos gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, dolor
intestinal) relacionados con la dosis en la mayoría de los animales y en el hombre.
Probablemente sean causados por estimulación del músculo liso gastrointestinal, ya
que la eritromicina actúa como agonista de la motilina.
Estos efectos no son preocupantes en medicina veterinaria, excepto en el equino en
donde los macrólidos podría generar una diarrea grave.
En medicina humana se han dado casos de hepatitis colestásica por el uso de
eritromicina. Sin embargo, la hepatotoxicidad es un efecto adverso muy serio, pero
raramente observado y se da en adultos que han recibido tratamiento durante una a
dos semanas.

Vía de administración:
● Oral: La forma más común, incluyendo tabletas, cápsulas y suspensiones.
● Intravenosa: Disponible para formas graves de infecciones o cuando la vía
oral no es posible.
● Tópica: Usada en formulaciones oftálmicas y dermatológicas.

Espectro antibacteriano:
Los macrólidos son activos frente a aerobios gram positivos, tales como Bacillus
spp., Corynebacterium spp., Erysipelothrix rhusiopathiae, Listeria spp. Y
especialmente Staphylococcus spp. y Streptococcus spp. Sin embargo presentan
resistencia a algunas cepas de Streptococcus spp. y los Staphylococcus aureus
meticilino resistentes.
Poseen escasa actividad frente a Staphylococcus coagulasa negativos y
Streptococcus grupo D, por lo que no son antibióticos de elección en este tipo de
infecciones.
Entre los aerobios gramnegativos susceptibles se pueden citar los siguientes
géneros: Actinobacillus, Brucella, Campylobacter, Haemophilus y Leptospira.
También son sensibles algunos microorganismos anaerobios como: Actinomyces
spp, Bacteroides spp (excepto B. fragilis), Clostridium spp., algunos Fusobacterium y
cocos anaerobios.
Sin embargo, los Enterococos, Bordetella spp, Legionella spp., Ehrlichia spp. y
Pasteurella spp. presentan susceptibilidad moderada frente a los macrólidos.

Resistencia:
La resistencia de los gérmenes frente a los macrólidos se produce por diferentes
mecanismos. Algunos bacilos gram negativos son resistentes por incapacidad del
medicamento para penetrar en los sitios receptores. En otras oportunidades, en
microorganismos sensibles, la resistencia se produce por mutación o determinantes
cromosómicos y otras veces es mediado por plásmidos.
Dentro de los diferentes mecanismos de resistencia a macrólidos, podemos
mencionar:
● Modificación del sitio blanco:
○ -Metilación del ARNr
○ -Mutación del ARNr 23S
○ -Mutación de las r-proteínas
● Síntesis de pequeños péptidos
● Inactivación enzimática
● Eflujo activo

7. Metronidazol

Modo de acción:
Antiinfeccioso nitroimidazólico con acción bactericida, amebicida y tricomonicida.
Actúa alterando el ADN e impidiendo su síntesis.

Estructura química:

Farmacocinética (pk):
El metronidazol se absorbe bien por vía oral e intravenosa, alcanzando
concentraciones plasmáticas máximas en 1-2 horas, con una biodisponibilidad del
100% por vía intravenosa. Se distribuye ampliamente en tejidos y líquidos
corporales, incluyendo el cerebro y el líquido cerebroespinal, con una baja unión a
proteínas plasmáticas.

Farmacodinamia (pd):
Actúa al penetrar en las células microbianas y ser reducido por proteínas de
transporte de electrones, lo que le permite interactuar con el ADN e inhibir la síntesis
de ácidos nucleicos, causando la muerte celular. Su eficacia es concentración-
dependiente, mostrando un efecto post-antibiótico significativo.
Toxicidad:
El metronidazol puede causar varios efectos tóxicos, incluyendo síntomas
gastrointestinales como náuseas, vómitos y dolor abdominal, así como sabor
metálico. Puede inducir neuropatía periférica, cefaleas, mareos y, en raros casos,
convulsiones y encefalopatía reversible. También puede elevar las enzimas
hepáticas y, raramente, causar hepatitis severa. Las reacciones cutáneas, como
erupciones y el síndrome de Stevens-Johnson, aunque raras, son posibles. Además,
puede provocar leucopenia y reacciones tipo disulfiram al consumir alcohol. La orina
oscura y la candidiasis vaginal son otros efectos menos graves pero notables. En
caso de toxicidad severa, se recomienda interrumpir el tratamiento y manejar los
síntomas.

Vía de administración:
Por vía oral se debe tomar durante las comidas.
Espectro antibacteriano:
Metronidazol ha demostrado ser efectivo frente a los siguientes microorganismos:
- Gram-positivos anaerobios: Clostridium sp., Eubacterium sp., Peptococcus niger y
Peptostreptococcus sp.
- Gram-negativos anaerobios: Grupo de Bacteroides fragilis (B. Distasonis, B.
fragilis, B.ovatus, B.
thetaiotaomicrom, B. vulgatus) y Fusobacterium sp.
- Parásitos protozoarios: Balantidium coli, Blastocystis hominis, Entamoeba
histolytica,
- Giardia intestinalis (Giardia lamblia) y Trichomonas vaginalis.

Resistencia:
Microorganismos resistentes a metronidazol son Propionibacterium y Actinomyces
sp. Se han descrito resistencias a metronidazol en especies sensibles como
Bacteroides fragilis y otros Bacteroides sp. y resistencias cruzadas a otros
nitroimidazoles.

8. Oxazolidinona

Modo de acción:
Actúa inhibiendo la síntesis de proteínas en las bacterias. Su mecanismo de acción
específico involucra la unión a la subunidad 50S del ribosoma bacteriano,
interfiriendo con la formación de la cadena polipeptídica. Esto impide que las
bacterias produzcan proteínas esenciales para su supervivencia y reproducción, lo
que finalmente lleva a la muerte de las células bacterianas

Estructura química:
Farmacocinética (pk):
La farmacocinética de las oxazolidinonas, especialmente de la linezolid que es la
más comúnmente utilizada se administra por vía oral y tiene una biodisponibilidad
cercana al 100%. Se absorbe rápidamente después de la administración oral,
alcanzando concentraciones plasmáticas máximas en aproximadamente 1-2 horas.

Farmacodinamia (pd):
La mayoría de las oxazolidinonas, incluida la linezolid, exhiben actividad
bacteriostática, lo que significa que detienen el crecimiento bacteriano pero no
matan directamente a las bacterias. Esto se debe a que la inhibición de la síntesis de
proteínas interfiere con la capacidad de las bacterias para crecer y replicarse.

Toxicidad:
Puede provocar náuseas, vómitos, diarrea o malestar estomacal.
Como con cualquier medicamento, es posible experimentar una reacción alérgica,
que puede variar desde una erupción cutánea leve hasta una reacción anafiláctica
grave.

Via de administración:
Vía Oral: La línea principal de administración de la linezolid es oral. Las tabletas de
linezolid generalmente se toman con o sin alimentos, según las instrucciones del
médico.
Vía Intravenosa: En casos más graves o cuando la administración oral no es factible,
la linezolid también puede administrarse por vía intravenosa.

Espectro antibacteriano:
Algunos pacientes pueden experimentar efectos secundarios gastrointestinales
como náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal.

Resistencia:
Las oxazolidinonas son efectivas contra una amplia variedad de bacterias Gram
positivas, incluidas cepas resistentes a otros antibióticos, como los estafilococos
resistentes a meticilina (MRSA) y enterococos resistentes a la vancomicina (VRE).

9. Inolonas

Modo de acción:
Actúan inhibiendo la enzima bacteriana ADN girasa y/o la topoisomerasa IV, lo que
interfiere con la replicación del ADN bacteriano y conduce a la muerte celular.

Estructura química:

Farmacocinética (pk):
Son bien absorbidas por vía oral y tienen una buena distribución en los tejidos
corporales, incluidos los pulmones, los riñones y la próstata. Muchas de ellas tienen
una biodisponibilidad oral alta. Se metabolizan principalmente en el hígado y se
excretan en su mayoría por vía renal.

Farmacodinamia (pd):
La actividad antibacteriana está relacionada con la concentración máxima (Cmax) en
comparación con la concentración inhibitoria mínima (CIM) de la bacteria objetivo.
También pueden exhibir actividad concentración-dependiente y tiempo-dependiente,
dependiendo de la fluoroquinolona específica y del organismo bacteriano.

Toxicidad:

Pueden causar una variedad de efectos adversos, que van desde leves a graves. Algunos
efectos secundarios comunes incluyen náuseas, diarrea, dolor abdominal y fotosensibilidad.
Sin embargo, también pueden estar asociadas con efectos adversos más graves, como
tendinitis, ruptura de tendones, neuropatía periférica, y en casos raros, toxicidad hepática y
reacciones alérgicas graves.

Via de administración:
Pueden administrarse por vía oral o intravenosa, dependiendo de la gravedad de la
infección y la condición clínica del paciente.

Espectro antibacteriano:
Tienen un amplio espectro de actividad antibacteriana y son efectivas contra una
variedad de bacterias gram positivas y gram negativas. Sin embargo, su uso
excesivo puede llevar al desarrollo de resistencia bacteriana.
Resistencia:
La resistencia puede ocurrir debido a mutaciones en los genes que codifican las
dianas de los antibióticos (ADN girasa y topoisomerasa IV), la reducción de la
entrada de la droga en la célula bacteriana y el aumento de la eficiencia de los
sistemas de eflujo. El uso prudente de las fluoroquinolonas es importante para
prevenir el desarrollo y la propagación de la resistencia bacteriana.

10. Rifamicinas

Modo de acción:

Las rifamicinas actúan inhibiendo la síntesis del ARN bacteriano al unirse de forma
específica a la subunidad beta de la ARN polimerasa bacteriana, impidiendo así la
transcripción del ADN en ARN.

Estructura química:

Farmacocinética (pk):
La rifampicina se absorbe bien por vía oral, aunque puede disminuir la absorción si
se toma con alimentos. Alcanza concentraciones terapéuticas en muchos tejidos y
fluidos corporales, incluyendo el líquido cefalorraquídeo. Se metaboliza
principalmente en el hígado y tiene una vida media de eliminación relativamente
corta.

Farmacodinamia (pd):
La actividad antibacteriana de las rifamicinas está relacionada con la inhibición de la
síntesis del ARN bacteriano. Su actividad se basa en una acción bactericida contra
bacterias en crecimiento activo.

Toxicidad:
Las rifamicinas pueden tener varios efectos secundarios, siendo los más comunes la
hepatotoxicidad, la coloración anaranjada de fluidos corporales como la orina y las
lágrimas, y reacciones cutáneas. También pueden interactuar con otros
medicamentos debido a su capacidad para inducir enzimas hepáticas.

Via de administración:
Las rifamicinas, especialmente la rifampicina, se administran comúnmente por vía
oral, pero también pueden administrarse por vía intravenosa. La elección de la vía
de administración depende de la gravedad de la infección y de la condición clínica
del paciente.

Espectro antibacteriano:
Las rifamicinas tienen un amplio espectro de actividad antibacteriana y son eficaces
contra una variedad de bacterias grampositivas y gramnegativas, así como contra
micobacterias, incluyendo a Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la
tuberculosis.

Resistencia:
Las rifamicinas tienen un amplio espectro de actividad antibacteriana y son eficaces
contra una variedad de bacterias grampositivas y gramnegativas, así como contra
micobacterias, incluyendo a Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la
tuberculosis.

11. Sulfonamidas

Modo de acción:

Están estructuralmente relacionadas con ácido paraaminobenzoico y compiten con él por la


enzima dihidropteroato sintasa que interviene en el metabolismo del ácido fólico. El ácido
fólico es imprescindible para la síntesis de precursores de los ácidos nucleicos bacterianos.
Las células de los mamíferos requieren ácido fólico preformado, ya que no pueden
sintetizarlo y, por tanto, no se ven afectadas por la acción de las sulfamidas. La
trimetoprima, además, inhibe otra enzima integral de las bacterias, la dihidrofolato
reductasa. La actividad antibacteriana se inhibe en presencia de pus o restos de tejido
necrótico (reducen la necesidad de la bacteria de sintetizar ácido fólico). Las
diaminopirimidinas (como la trimetoprima), al igual que las sulfamidas, interfieren en el
metabolismo del ácido fólico, por lo que combinadas tienen efecto sinérgico.

La resistencia a sulfamidas es un fenómeno creciente y generalizado, y cuando se presenta


afecta a todos los componentes del grupo. Diferentes mecanismos determinan la resistencia
bacteriana a las sulfamidas: disminución de la permeabilidad, expulsión activa (achique o
eflujo) o alteraciones enzimáticas que por una vía alternativa o por hiperproducción permiten
la síntesis del ácido fólico. La resistencia unas veces se debe a mutaciones, y otras, más
frecuentemente, a la adquisición de plásmidos u otros elementos genéticos móviles que
además de la resistencia a sulfamidas portan genes de resistencia a otros antibióticos. En la
mayoría de las bacterias gram negativas la resistencia a sulfamidas se debe a la adquisición
de plásmidos portadores de variantes mutadas del gen DHPS. A veces esta resistencia se
debe a mutaciones cromosómicas. Alteraciones en este mismo gen están implicadas en la
resistencia observada en cepas de Neisseria meningitidis, Plasmodium spp., S. pyogenes y
S. pneumoniae, y también se han relacionado con la aparición de resistencia a TMP-SXT en
cepas de P. jirovecii. Hasta el momento se conocen 2 tipos de genes plasmídicos, sulI y
sulII, que determinan resistencia a las sulfamidas y al menos a 27 clases de plásmidos que
producen 6 tipos de enzimas diferentes que confieren resistencia a trimetoprima. Con
frecuencia, estos genes son elementos constantes en los integrones tipo I, el integrón
encontrado con más frecuencia en cepas de casos clínicos con resistencia a múltiples
antibióticos. La presencia de varios genes en un mismo elemento móvil favorece la
selección de microorganismos multirresistentes, como se ha observado tras tratamientos
prolongados con TMP-SXT en la profilaxis de la neumonía por P. jirovecii.
Estructura química:

Farmacocinética (pk):
La mayoría de las sulfamidas se absorbe bien por vía oral, y por vía tópica cuando
se las aplica sobre quemaduras. Se distribuyen por todo el cuerpo. Se metabolizan
principalmente en el hígado y se excretan en los riñones. Estos fármacos compiten
con la bilirrubina por los sitios de unión a la albúmina.

Farmacodinamia (pd):
Las sulfonamidas son antibióticos bacteriostáticos sintéticos con un amplio espectro
contra la mayoría de m.o. gram-positivos y muchas gram-negativos. Sin embargo,
muchas cepas de una especie individual pueden ser resistentes. Inhiben la
multiplicación de la bacteria actuando como inhibidores competitivos de ácido p-
aminobenzoico en el ciclo metabólico del ácido fólico. La sensibilidad bacteriana es
la misma para las variedades de sulfonamidas y la resistencia a una sulfonamida
indica resistencia a todas. La mayoría de sulfonamidas están listas para la absorción
oral. Sin embargo, la administración parenteral es difícil ya que las sales solubles de
sulfonamida son altamente alcalinas e irritantes a los tejidos. Las sulfonamidas son
ampliamente distribuidas a través de todos los tejidos. Se obtienen niveles altos en
pleural, peritoneal, sinovial y fluidos oculares. Aunque ya no son usadas en el
tratamiento de la meningitis, los niveles de CSF son altos en infecciones meníngeas.
Su acción antibacteriana es inhibida por pus.

Toxicidad:
Los efectos adversos de las sulfamidas pueden producirse con la administración oral o a
veces tópica de las sulfamidas; estos efectos incluyen

● Reacciones de hipersensibilidad, como exantemas, síndrome de Stevens-Johnson,


vasculitis, enfermedad del suero, fiebre asociada con fármacos, anafilaxia y
angioedema
● Cristaluria, oliguria y anuria
● Reacciones hematológicas, como agranulocitosis, trombocitopenia y anemia
hemolítica en pacientes con deficiencia de glucosa-6-fosfato dehidrogenasa (G6PD)
● Kernícterus en neonatos
● Fotosensibilidad
● Efectos neurológicos, como insomnio y cefaleas
Pueden aparecer hipotiroidismo, hepatitis y reactivación de lupus eritematoso sistémico en
pacientes tratados con sulfamidas. Estos fármacos pueden exacerbar las porfirias.
La incidencia de los efectos adversos difiere para las distintas sulfamidas, pero es frecuente
la sensibilidad cruzada.

La sulfasalazina puede reducir la absorción intestinal de folato (ácido fólico). Por ello, este
medicamento puede desencadenar una deficiencia de folato en pacientes con enfermedad
intestinal inflamatoria, que también reduce la absorción, en especial si la ingesta en la dieta
es inadecuada.

La mafenida puede causar acidosis metabólica mediante la inhibición de la anhidrasa


carbónica.

Via de administración:
Se debe estar correctamente hidratado, es un paso muy importante para prevenir
efectos adversos.
Para pacientes tomando la forma líquida oral de esta medicina:
Se debe usar una cuchara medidora especialmente marcada u otro artefacto para
medir la dosis adecuadamente.

Espectro antibacteriano:
Bacteriostáticos, actúan por antagonismo competitivo con el ácido
paraaminobenzoico (PABA) un componente esencial en la síntesis de ácido fólico.
Inhiben a las bacterias grampositivas como las gramnegativas, Nocardia, Chlamydia
trachomatis y algunos protozoarios. Algunas bacterias entéricas, tales como E. coli,
Klebsiella, Salmonella, Shigella y Enterobacter, también pueden ser inhibidas. El
grupo de las ricketsias no son inhibidas por las sulfonamidas, sin embargo, sí son
estimuladas en su crecimiento por dichos fármacos.

Resistencia:
La resistencia a las sulfonamidas puede desarrollarse debido a varios mecanismos,
incluyendo la producción de enzimas que alteran o degradan la sulfonamida, la
disminución de la permeabilidad de la membrana celular para prevenir la entrada del
fármaco, o la modificación del objetivo de la sulfonamida dentro del organismo para
que ya no sea efectiva. La resistencia puede surgir tanto en bacterias como en otros
microorganismos.

12. Tetraciclinas

Modo de acción:

Las tetraciclinas actúan inhibiendo la síntesis proteica de las bacterias. Se fijan con gran
afinidad a la subunidad 30S del ribosoma bacteriano, de manera que impiden la unión del
sitio aminoacil del ácido ribonucleico de transferencia a la subunidad 30S ribosomal, y de
esta forma se paraliza la incorporación de aminoácidos durante la síntesis proteica.
Atraviesan la membrana externa de las bacterias a través de porinas mediante difusión
pasiva y llegan al citoplasma gracias a un mecanismo dependiente de energía. Las
gliciclicinas, entre las que se encuentra la tigeciclina, se fijan al mismo punto de unión del
ribosoma bacteriano, pero la última lo hace con una fuerza 5 veces superior a la de la
tetraciclina y la minociclina. Probablemente esta fuerza de anclaje sea la que permite a la
tigeciclina vencer el mecanismo de resistencia ribosomal frente a las tetraciclinas clásicas.
La fijación de todas las tetraciclinas a la subunidad ribosomal es reversible, lo que explicaría
su efecto bacteriostático.
La resistencia se produce principalmente impidiendo la unión del antibiótico a la diana
(protección ribosomal) o mediante la expulsión del antibiótico al exterior de la célula por
medio de bombas (achique o efflux). Los determinantes de resistencia se encuentran en
genes que se localizan normalmente en elementos móviles, como plásmidos, transposones
conjugativos e integrones. Estos elementos móviles portadores de los genes de resistencia
pueden transferirse a bacterias de la misma especie o de especies diferentes mediante
conjugación y transformación bacteriana. En los integrones, junto al gen que confiere la
resistencia a tetraciclinas con frecuencia se encuentran otros genes (gene cassettes) que
confieren resistencia a otros antibióticos, por lo que las tetraciclinas u otros antimicrobianos
pueden seleccionar estas cepas multirresistentes. Los determinantes genéticos implicados
en la resistencia a tetraciclinas son los genes tet y otr. Existen genes tet que codifican
resistencia tanto por bomba de achique como por modificación ribosomal. La disminución en
la acumulación intracelular de tetraciclinas por bombeo activo asociado a la membrana
(achique o efflux) es el mecanismo habitual que les confiere resistencia de forma natural o
adquirida en bacterias gramnegativas. La resistencia a las tetraciclinas clásicas
principalmente está mediada por el gen tet(B) y a la tigeciclina por una sobreexpresión de la
bomba AcrAB. Las bombas de achique de las bacterias grampositivas son un poco menos
efectivas para expulsar las tetraciclinas al exterior de la célula. La protección ribosomal es el
mecanismo más relevante en bacterias grampositivas, aunque también existe en
gramnegativas.

Estructura química:

Farmacocinética (pk):
Entre el 60 y el 80% de la tetraciclina y ≥ 90% de la doxiciclina y la minociclina se absorben después
de la administración por vía oral. Sin embargo, la absorción disminuye en presencia de cationes
metálicos (p. ej., aluminio, calcio, magnesio, hierro); por ello, las tetraciclinas no pueden
administrarse junto con preparaciones que contienen estas sustancias (p. ej., antiácidos, muchos
suplementos de vitaminas y minerales). La tetraciclina y la omadaciclina deben tomarse con
abundante agua y con el estómago vacío. Los alimentos también disminuyen la absorción de otras
tetraciclinas, pero este efecto es menos significativo para la doxiciclina y la minociclina.

Las tetraciclinas penetran bien en la mayoría de los tejidos y líquidos corporales. Todas se
concentran en la bilis no obstruida. Sin embargo, las concentraciones en el líquido
cefalorraquídeo no son fiables desde el punto de vista terapéutico. La minociclina es la
única tetraciclina que alcanza altas concentraciones en las lágrimas y la saliva.
La tetraciclina y la minociclina se excretan principalmente en la orina. La doxiciclina, la
eravaciclina y la omadaciclina se excretan principalmente en el tubo digestivo.

Farmacodinamia (pd):

La farmacodinamia de las tetraciclinas clásicas no se ha estudiado tan a fondo como la de


otros antimicrobianos, pero en general, al igual que sucede con betalactámicos y
macrólidos, la actividad de las tetraciclinas sigue un patrón farmacodinámico dependiente
del tiempo, en el que la eficacia depende del tiempo en que la concentración tisular del
antibiótico es superior a la concentración mínima inhibitoria (CMI). En el caso de la
doxiciclina, esto es válido para concentraciones bajas, ya que a altas concentraciones su
actividad es dependiente de la concentración. Respecto a la tigeciclina, los estudios
realizados indican que para conseguir una actividad óptima su concentración debe estar por
encima de la CMI al menos durante el 50% del tiempo del intervalo entre dosis.

Como sucede con otros antimicrobianos que actúan inhibiendo la síntesis de proteínas, las
tetraciclinas tienen un efecto postantibiótico prolongado, que es especialmente largo en el
caso de la tigeciclina. Esta característica, junto con la vida media larga, indica que el
parámetro farmacodinámico más adecuado para predecir la eficacia clínica y microbiológica
de la tigeciclina es el cociente entre el área bajo la curva y la CMI.

Toxicidad:
Antiguamente, las tetraciclinas tras dosis elevadas fueron causa frecuente de
insuficiencia renal y toxicidad hepática, especialmente en mujeres embarazadas. En
la actualidad están contraindicadas en estos casos, por lo que son efectos
raramente observados. La doxiciclina es la tetraciclina mejor tolerada, los efectos
secundarios más habituales son gastrointestinales, pero se presentan menos
frecuentemente que en otras tetraciclinas. La minociclina se ha asociado con
toxicidad del sistema nervioso central, especialmente trastornos vestibulares (ataxia,
vértigo, tinnitus, etc.); son más comunes en mujeres, por lo que en ellas debe
administrarse con precaución. Oxitetraciclina y tetraciclina presentan efectos
secundarios comunes a otros compuestos de la familia.
La intolerancia gastrointestinal (náuseas, vómitos, diarreas) es el efecto secundario
más importante y es dependiente de la dosis. Ésta es la reacción adversa más
frecuente acaecida tras la administración de tigeciclina. Excepcionalmente, con las
tetraciclinas orales se han notificado úlceras esofágicas. Para evitar estas úlceras se
aconseja que al tomar la medicación se ingiera agua en abundancia y no tumbarse
durante las 2h siguientes. Todas las tetraciclinas pueden producir fotosensibilidad,
por lo que no debe olvidarse recomendar al paciente que limite su exposición solar.
Las reacciones de hipersensibilidad son diversas (urticaria, dermatitis exfoliativa,
exantema fijo medicamentoso) y suelen ser manifestaciones de fotosensibilidad; se
presentan menos frecuentemente asociadas a doxiciclina y minociclina que a otras
tetraciclinas; edema periorbitario y anafilaxia son raros. No es infrecuente observar
micosis (oral o vaginal en mujeres) y diarrea como consecuencia de la alteración de
la flora saprofita. Una consecuencia grave, aunque rara, de esta alteración de la flora
es la colitis seudomembranosa. Tras la administración intravenosa pueden
observarse localmente fenómenos de toxicidad tisular.

No deben administrarse tetraciclinas (excepto doxiciclina, minociclina y tigeciclina) a


pacientes con insuficiencia renal previa, ya que pueden producir insuficiencia renal. Debido
a su alta afinidad por el tejido óseo y dental no se recomienda su administración a
embarazadas y niños menores de 8 años, ya que se depositan en dientes y huesos en
desarrollo. Pueden producir decoloración de los dientes (un problema estético que no
alteraría la integridad del diente) u otras alteraciones, como displasia de encías, hipoplasia
dental o deformidades óseas.

Las tetraciclinas pueden interaccionar con otros fármacos: la eficacia de los


contraconceptivos hormonales puede verse disminuida; los anestésicos fluorados pueden
producir toxicidad renal; la fenitoína, la carbamazepina, la rifampicina y el etanol reducen la
semivida de la doxiciclina. La digoxina, el metotrexato, la fenformina, las teofilinas y el litio
aumentan la toxicidad de los cumarínicos. La asociación con penicilinas puede resultar
antagónica. La tigeciclina puede prolongar el tiempo de coagulación, por lo que se debe
monitorizar el tiempo de protrombina y el tiempo de tromboplastina parcial activado cuando
este fármaco se administra junto con anticoagulantes.

Via de administración:

Semivida, dosificación y vías de administración de las principales tetraciclinas

Dosis
Nombre Semivida (h) Intervalo (h) Vía Dosis/día
(mg)
Tetraciclina 8 250–500 6–8 Oral 1–2g
Oxitetraciclina 9 250–500 6–8 Oral/i.v. 1–2g
Minociclina 16–18 50–100 12 Oral/i.v. 100–200mg
Doxiciclina 18–20 50–100 12–24 Oral/i.v. 100–200mg
Tigeciclina 30–40 50 12 i.v. 100mg

i.v.: intravenosa.

Espectro antibacteriano:
Las tetraciclinas son antibióticos bacteriostáticos de amplio espectro. Eficaces contra
microorganismos grampositivos y gramnegativos, aerobios y anaerobios. Son
también activos contra gérmenes resistentes a los antibióticos beta lactámicos como
la Rickettsia (fiebre manchada de las montañas rocosas, tifo murino, tifus epidémico
y tifo tropical), Coxiella burnetti (tifo vesicular y fiebre Q), Mycoplasma pneumoniae,
especies de Chlamydia psittaci (psitacosis y ornitosis) y trachomatis (linfogranuloma
venéreo); Calymmatobacterium granulomatis (granuloma inguinal) y Legionella
pneumophila (enfermedad de los legionarios), Pseudomonas pseudomallei
(melioidosis). También son muy sensibles diversas cepas de Brucella, el
Haemophilus ducreyi (chancroide), Vibrio cholerae, Campylobacter jejuni,
Helicobacter pylori, Yersinia pestis (peste), Francisella tularensis (tularemia) y
Pasteurella multocida; Son activas contra diversos microorganismos anaerobios
como el Bacteroides fragilis, Propionibacterium y Peptococcus. A nivel intestinal
alteran la flora normal, lo que da lugar a la proliferación por oportunistas como
Candida, enterococos y producir colitis pseudomembranosa por la toxina del
Clostridium difficile. Se consideran bacterias sensibles a las tetraciclinas, aquéllas
cuya concentración mínima inhibitoria (CMI) es de 4 mg/mL, no obstante el
Haemophilus influenzae y el Streptococcus pneumoniae, son sensibles a
concentraciones menores de 2 mg/mL y la Neisseria gonorrhoea a concentraciones
menores de 0.25 mg/mL.

Resistencia:
Las bacterias que desarrollan resistencia a una tetraciclina, habitualmente la
presentan cruzada con otras. La resistencia es adquirida por plásmidos y es un
rasgo inducible. Los tres mecanismos que dan lugar a este fenómeno son: 1)
pérdida o disminución de la permeabilidad bacteriana para el antibiótico o la
adquisición de una vía de salida dependiente de energía; 2) menor acceso de la
tetraciclina al ribosoma bacteriano, y 3) formación de enzimas bacterianas que
metabolizan al antibiótico.

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