En las vastas y desoladas tierras altas de la sierra peruana, la vida es dura y
desafiante. La familia Villar, compuesta por el patriarca Simón, su esposa
Pascuala y sus hijos, lucha por sobrevivir en estas condiciones adversas. Su
fiel perro Warrio es un miembro crucial de la familia, proporcionando compañía,
protección y ayuda en las tareas cotidianas.
El relato se centra en un período particularmente difícil para la comunidad
campesina. Una larga sequía ha devastado los cultivos, dejando a los
habitantes con escasos recursos para alimentar a sus familias y animales. La
escasez de alimentos afecta tanto a humanos como a perros, quienes también
sufren el hambre y la desesperación.
A medida que la sequía se prolonga, los lobos de las montañas, también
hambrientos, se vuelven una amenaza creciente para el ganado y, por ende,
para la subsistencia de los campesinos. Warrio, junto a otros perros del lugar,
se convierte en la primera línea de defensa contra estos feroces depredadores.
Entre estos perros se encuentran León, conocido por su fuerza y coraje, y
Nube, una perra astuta y ágil que también protege la propiedad de los Villar.
Las noches son particularmente peligrosas, con el aullido de los lobos
resonando en la oscuridad y los perros manteniéndose alerta para proteger a
sus dueños. León, con su imponente presencia, es un defensor incansable del
ganado, mientras que Nube utiliza su velocidad y astucia para emboscar a los
lobos y mantenerlos a raya.
En medio de estas dificultades, la solidaridad entre los miembros de la
comunidad se pone a prueba. La familia Villar, al igual que sus vecinos, debe
encontrar formas de compartir los pocos recursos disponibles y apoyarse
mutuamente para sobrevivir. Los perros, siempre presentes y leales, simbolizan
esta lucha colectiva contra las fuerzas de la naturaleza y la adversidad.
Uno de los momentos más dramáticos ocurre cuando Warrio, liderando a los
otros perros, enfrenta a una manada de lobos en una feroz batalla para
proteger a su familia y su hogar. León lucha valientemente al lado de Warrio,
utilizando su fuerza para repeler a los atacantes, mientras que Nube, con su
agilidad, ataca desde los flancos, desorientando a los lobos. La valentía y el
sacrificio de estos perros reflejan el espíritu indomable de los campesinos,
quienes, a pesar de las dificultades, no se rinden y continúan luchando por su
supervivencia.
La llegada de la ansiada lluvia marca un punto de inflexión en la historia. La
tierra comienza a recuperarse, los campos vuelven a ser fértiles y la vida en la
sierra se renueva. Sin embargo, la memoria de las pruebas y tribulaciones
sufridas permanece, recordando a la comunidad la importancia de la
resistencia, la lealtad y la unión.
“Los perros hambrientos” es una obra que no solo narra la vida de los
campesinos peruanos, sino que también celebra la relación profunda y
simbiótica entre humanos y animales en su lucha por la supervivencia en un
entorno hostil. Ciro Alegría, a través de su estilo narrativo detallado y emotivo,
logra capturar la esencia de esta lucha y la dignidad de los personajes que la
protagonizan.
Es una obra que muestra la dura realidad de los campesinos peruanos y su
espíritu de resistencia. Se destaca la relación entre humanos y perros, en
donde se refleja solidaridad y supervivencia. La novela demuestra que mientras
aunque lleguen a haber demasiados problemas en la vida lo más importante es
no rendirse ante la adversidad ya que uno mismo elige cuando es el final.