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Amistad y Fe: Daniel y Sus Amigos

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Resistiendo el pecado

Todos tenemos amigos y hemos experimentado lo que significa tener alguien a


nuestro lado en los momentos buenos y malos. Pero, ¿qué sucede cuando esa amistad se
enfrenta a las pruebas más duras? Quiero responder a esta pregunta compartiendo con
ustedes la historia de Daniel y sus tres amigos: Ananías, Misael y Azarías.

La historia de estos cuatro varones es una de amistad, fe y resistencia en medio de


pruebas y tentaciones desafiantes. Cuenta la Biblia en el libro de Daniel, capítulo 1, que
estos jóvenes fueron llevados cautivos a Babilonia por orden del rey Nabucodonosor,
cuando el imperio babilonio conquistó Jerusalén.

DANIEL 1:3-8 (RVC)


3
El rey Nabocodonosor dio órdenes a Aspenaz, jefe de sus eunucos, de que se llevara a
algunos israelitas pertenecientes a la familia real. 4 Debían ser jóvenes bien parecidos y
sin defectos físicos, capacitados en todo conocimiento, inteligentes y capaces de aprender,
y con las cualidades suficientes para estar en el palacio del rey. A éstos, Aspenaz debía
enseñarles la escritura y la lengua de los caldeos. 5 Para su alimentación diaria, el rey
señaló provisiones de su propia comida y de su propio vino. Su educación duraría tres
años, al cabo de los cuales serían presentados ante el rey. 6 Entre estos jóvenes se hallaban
Daniel, Jananías, Misael y Azarías, que eran de la tribu de Judá. 7 Pero el jefe de los
eunucos les cambió de nombre: a Daniel lo llamó Beltsasar; a Jananías, Sadrac; a Misael,
Mesac; y a Azarías, Abednego. 8 En lo íntimo, Daniel se propuso no contaminarse con la
ración de la comida y bebida del rey que se le daba, y le pidió al jefe de los eunucos que
no se le obligara a contaminarse.

Por un momento imaginemos la angustia y el miedo que debieron haber sentido esos
hombres que fueron arrancados de su hogar, de todo lo que conocían y amaban, y llevados
a una tierra extranjera. Sin embargo, en medio de esta situación tan adversa, su amistad
se convirtió en un refugio y una fortaleza.

Y estando cautivos en Babilonia por alrededor de 60 años, Daniel y sus amigos fueron
puestos a prueba continuamente, y cada vez salían más fuertes. Pero, ¿qué hacía que su
amistad sea lo que los ayudó a resistir incontables tentaciones? Hoy vamos a explorar
esto en profundidad, destacando tres momentos y tres valores de estos amigos que los
ayudaron a resistir el pecado.

I. La amistad puesta a prueba


a. Expectativa vs. realidad

Todos queremos disfrutar de amistades que sean profundas y auténticas. Es una sana
necesidad tener amigos que nos brinden su apoyo, lealtad y comprensión. Sin embargo,
no todas las amistades logran cubrir expectativas como estas. Y es por eso que debemos
aprender qué tipo de amistades debemos cultivar y con qué personas.
PROVERBIOS 25:19 (NTV)

19
Confiar en alguien inestable en tiempos de angustia es como masticar con un diente
roto o caminar con un pie cojo.

¿Alguna vez mordiste un simple pan con dolor de muelas? Te agarra una parálisis
facial y se te congela el cuerpo del dolor que produce. Hermano, con un dolor o una
molestia así de intensa compara la Biblia el acto de confiar en las personas que no
demuestran ser fiables para depositar nuestro afecto.

Es como el famoso hashtag de “expectativa vs. realidad”. Es como cuando querés


que tu amigo te dé un consejo en un momento de incertidumbre y recibís un “bro, hace lo
que te dicte tu corazón”. Es como cuando contás con ese amigo para hacer la mudanza y,
cuando llega el día, te manda un mensaje diciendo “perdón, me quedé dormido”. Podría
seguir con los que faltan al partido de fútbol sin avisar o los que se bajan a último
momento, con los que les prestas un libro que jamás vuelve, con los que prometen un
asado y terminan pidiendo pizza, etc.

Aunque también hay algunas decepciones que no son así de hilarantes. Más de uno
conoce lo que es que un amigo no esté cuando se celebra un momento importante de la
vida como un casamiento, una graduación o el nacimiento de un hijo. Y aunque podamos
callar, eso duele. Duele como la falta de consuelo en un momento de pérdida familiar,
como la crítica ante un momento de debilidad o el chisme de lo que se comparte en
intimidad. Hay un sinfín de situaciones de todo tipo que prueban las amistades.

b. El ayuno de Daniel

Y las que estaban atravesando Daniel y sus tres amigos, cuando fueron llevados
cautivos a Babilonia, lejos de provocarles división sirvieron ocasión para que ellos
desarrollen fortaleza y resistencia en su amistad.

Como leímos antes, estos jóvenes decidieron no contaminarse con la comida y el


vino del rey porque podían haber sido ofrecidos a los ídolos babilónicos antes de serles
servidos. Y para ellos, comer alimentos ofrecidos a ídolos habría sido equivalente a
participar en actos de adoración a falsos dioses.

Con esto presente, estos cuatro varones judíos le propusieron a quién estaba
encargado de prepararlos por los siguientes tres años que les permita hacer una prueba de
tan solo diez días. Y durante ese breve lapso, ellos solo pidieron recibir legumbres y agua.

DANIEL 1:14-15;18 (RVC)


14
El encargado estuvo de acuerdo con ellos, e hizo la prueba de los diez días. 15 Vencido
el plazo, el semblante de ellos era mejor y más robusto que el de los otros jóvenes que
recibían la ración de la comida del rey. 18 Y cuando se cumplió el plazo al fin del cual el
rey Nabucodonosor había ordenado que los llevaran a su presencia, el jefe de los eunucos
los llevó ante él.

Así comenzó el largo cautiverio de Daniel y sus amigos en Babilonia, con la


determinación de un grupo de amigos de mantenerse fieles a sus valores y principios,
fortaleciéndose en su amistad. Y creo que todos necesitamos amigos como estos, que nos
ayuden a no contaminarnos, a no ceder a las pseudo oportunidades y a no meter la pata
cuando el contexto es difícil para el corazón y fácil para el pecado.

II. Valores de una buena amistad


A través de esta historia podemos identificar valores fundamentales que definen una
buena amistad, valores que no solo fortalecen los lazos entre amigos, sino que también
nos ayudan a mantenernos firmes en un camino de bendición.

a. Integridad (diez veces mejores)


El primer momento que destaco de esta historia es el de su arribo a Babilonia, y el
valor que lo describe es la integridad. Fue en ese momento, el más incierto de su
cautiverio, cuando estos jóvenes se propusieron no contaminarse con la comida y el vino
del rey.
DANIEL 1:8 (RV1960)
8
Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey,
ni con el vino que él bebía (...)

Las mejores decisiones siempre nacen de buenos corazones. Ser íntegro no es una
cuestión de astucia, sino de afecto. Y el afecto de Daniel y sus amigos estaba con Dios.
Porque a pesar de la tentación de satisfacer sus necesidades con lo mejor de la mesa real,
ellos decidieron mantenerse fieles a sus principios.

En la vida nos cruzaremos con personas que satisfacen sus apetitos con la dieta de
Babilonia y personas que saben en su corazón lo que les conviene. Personas que nos
ayudan a fortalecer o quebrantar principios. Personas que enderezan o tuercen nuestro
camino.

PROVERBIOS 10:9 (NTV)


9
Las personas íntegras caminan seguras, pero las que toman caminos torcidos quedan
descubiertas.

Cuando la peor parte de un amigo queda expuesta es triste. Sin embargo, ¡cuidado
con que vara estamos juzgando! Porque no siempre es algo adrede, hay personas que
luchan con debilidades o simplemente no fueron instruidas en hacer lo bueno. Además,
recordemos las veces que otros fueron compasivos al momento de quedar expuestas
nuestras fallas. ¿Acaso esa actitud no nos inspiró a ser mejores?

Aquí la cuestión de fondo es saber rodearse de personas con convicciones claras.


Personas que saben hacia dónde van, aunque no conocen todo el camino. Porque su
brújula es un buen corazón. Daniel y sus amigos entendieron esto y andaban seguros
porque decidieron mantenerse íntegros, resistiendo al pecado juntos. Y como resultado,
la Biblia narra que fueron hallados diez veces mejores que todos los sabios de Babilonia.
DANIEL 1:19-20 (RVC)
19
Y el rey habló con ellos, y entre todos los jóvenes no se halló a nadie como Daniel,
Jananías, Misael y Azarías, de modo que todos ellos se quedaron al servicio del rey. 20 En
todo lo que el rey les preguntó, y que tenía que ver con cuestiones de sabiduría e
inteligencia, los halló diez veces más sabios que todos los magos y astrólogos que había
en todo su reino.
PROVERBIOS 27:17 (TLA)

17
Para afilar el hierro, la lima; para ser mejor persona, el amigo.

Y la amistad que había entre Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego hizo que sean 10
veces mejores.

b. Compañerismo (el sueño del rey)

El compañerismo fue otro valor destacado entre Daniel y sus amigos, el cual quedó
demostrado cuando Nabucodonosor tuvo un sueño que lo perturbó profundamente y, al
no encontrar a nadie que se lo interpretara, ordenó matar a todos los sabios de Babilonia.
El asunto es que en esa lista estaban incluidos a Daniel y sus amigos, quienes se apoyaron
mutuamente en oración.

DANIEL 2:17-19 (RVC)

17
Daniel fue a su casa y contó a sus amigos Ananías, Misael y Azarías lo que había
sucedido, 18 para que ellos pidieran misericordia al Dios del cielo sobre este misterio, y
así Daniel y sus compañeros no fueran ejecutados junto con los demás sabios de
Babilonia. 19 Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión nocturna, y Daniel
bendijo al Dios del cielo.

El sueño misterioso y su significado fueron revelados por Dios a Daniel, y ellos


pudieron salvar sus vidas. Porque la amistad de ellos tenía un fuerte componente
espiritual. No solo compartían sus problemas, también se buscaban para orar juntos y
encontrar consuelo y respuesta en Dios. En tiempos difíciles, ellos tenían un refugio
asegurado en esa clase de compañerismo.

Esto me recuerda los siete años que con Mariana buscamos quedar embarazados y
no lo lográbamos por un diagnóstico de infertilidad. Durante ese tiempo, muchos de los
que están aquí nos acompañaron clamando con nosotros y aún más que nosotros.
Sosteniéndonos de continuo con oraciones y palabras de aliento.

Yo te deseo amigos como estos que estuvieron a nuestro lado. Amigos en los cuales
puedas apoyarte cuando falten tus fuerzas. Amigos con los puedas hablar de todo, desde
tus miedos más profundos hasta tus sueños más imposibles. Amigos que, como nos pasó
a nosotros o a Daniel, te acompañen a buscar en Dios la respuesta para tu vida.

Jesús mismo tuvo amigos a los cuales compartió los anhelos de su corazón y en
quiénes se apoyó en sus momentos de angustia, como en Getsemaní. Y tan importante
fue para Él tener esos amigos que, en sus momentos más dramáticos, antes de ir a la cruz,
les dijo él daba su vida “por sus amigos” (Jn 15:12).

PROVERBIOS 17:17 (RVC)


17
El amigo ama en todo momento; en tiempos de angustia es como un hermano.

El compañerismo y el apoyo mutuo de Daniel y sus amigos es un ejemplo poderoso


de cómo ser un buen amigo. Todos deberíamos tener gente así, que funcionan como un
espejo en el que se refleja nuestra mejor versión, aún en los momentos difíciles. Amigos
que nos inspiran a ser mejores.

Las amistades que fallan en los momentos críticos dejan cicatrices profundas. Muchos
hemos perdido amigos por conductas reprochables. Actitudes que, por más que se
perdonan, crean una distancia que con el tiempo se vuelve insalvable.

c. Lealtad (el horno de fuego)


Aunque hay más momentos importantes en la historia del cautiverio de Daniel y sus
amigos en Babilonia, el último momento que quiero destacar hoy es el del horno de fuego.
Y el valor que rubrica este evento, es la lealtad que se tuvieron estos varones judíos.

Una vez más, todo comenzó con Nabucodonosor que ordenó erigir una enorme estatua
de oro y decretó que todos en el reino debían postrarse y adorarla al escuchar el sonido
de diversos instrumentos musicales. Y aquellos que no lo hicieran serían arrojados a un
horno de fuego ardiente.

Ni lerdos ni perezosos, los caldeos, enemigos de los judíos, aprovecharon esta


oportunidad para acusar a Sadrac, Mesac y Abednego, informando al rey que estos tres
jóvenes se negaban a adorar la estatua. Cuando fueron llevados ante Nabucodonosor,
respondieron con valor y determinación, siendo leales entre sí y fieles a Dios.

DANIEL 3:16-18 (RVC)


16
Sadrac, Mesac y Abednego respondieron al rey Nabucodonosor: «No tenemos por qué
responder a su majestad acerca de esto. 17 Su majestad va a ver que nuestro Dios, a quien
servimos, puede librarnos de ese ardiente horno de fuego, y también puede librarnos del
poder de su majestad. 18 Pero aun si no lo hiciera, sepa que no serviremos a sus dioses, ni
tampoco adoraremos la estatua que ha mandado erigir».

Un amigo es quien pelea a tu lado tus batallas con la valentía de ser vulnerables juntos.
Es aquel que se mete con vos en los peores hornos. Y vaya si este horno lo era que, dice
la Biblia que Nabucodonosor mandó a que se caliente siete veces más de lo habitual y
que los tres amigos de Daniel sean atados y arrojados al horno. Tal era el calor del horno
que los hombres que los arrojaron murieron debido al intenso calor.

PROVERBIOS 18:24 (NTV)

24
(…) el amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano.
La lealtad de estos amigos nos inspira a que, incluso ante las pruebas más duras,
seamos amigos que permanecen firmes y valientes, sosteniéndose mutuamente y
resistiendo juntos las tentaciones y desafíos que la vida nos presenta. Si me he mantenido
en pie muchas veces en mi llamado y vocación, más allá de la obra que el Espíritu Santo
está haciendo en mi vida, también ha sido en buena parte por tener amigos fieles. Personas
que le creen a Dios para

CONCLUSIÓN
En la prueba del horno de fuego, la amistad de estos hombres brilló más fuerte.

DANIEL 3:24-28 (RVC)


24
El rey Nabucodonosor se espantó, y rápidamente se levantó y dijo a los de su consejo:
«¿Acaso no eran tres los jóvenes que arrojaron atados al fuego?» Ellos le respondieron:
«Así es en verdad, Su Majestad.» 25 Y el rey dijo: «Pues yo veo a cuatro jóvenes sueltos,
que se pasean en medio del fuego y sin que sufran daño alguno. ¡Y el aspecto del cuarto
joven es como el de un hijo de los dioses!» 26 Dicho esto, Nabucodonosor se acercó a la
puerta del horno encendido, y dijo: «Sadrac, Mesac y Abednego, siervos del Dios
Altísimo, ¡salgan de allí y vengan acá!» Entonces Sadrac, Mesac y Abednego salieron del
fuego, 27 mientras los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey se
juntaban para mirar a estos jóvenes, a quienes el fuego no había podido quemarles el
cuerpo, y ni siquiera un solo cabello de la cabeza. Sus vestidos estaban intactos, y ni
siquiera olían a humo. 28 En ese momento, Nabucodonosor exclamó: «Bendito sea el Dios
de Sadrac, Mesac y Abednego, que envió su ángel y libró a sus siervos, pues confiaron
en él y no cumplieron mi edicto. Prefirieron entregar sus cuerpos antes que servir y adorar
a otro dios».
La amistad de Daniel y sus amigos fue una alianza de corazones devotos. No es fácil
resistir las pruebas y las tentaciones que el mundo nos pone. No es fácil mantenerse firme
cuando estamos presionados socialmente, cuando nadie discierne lo que Dios está
hablando, cuando los hornos de fuego quieren reducirnos a cenizas. Pero cuando tenemos
con quien dar estas y otras tantas luchas, hombro a hombre, podemos resistir
perseverantemente y vencer a las tentaciones y el pecado.

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