Magistrado Ponente Dr.
PAÚL JOSÉ APONTE RUEDA
Con fecha veintiuno (21) de octubre de 2011, es recibido ante la Secretaría de
esta Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, escrito contentivo de
RECURSO DE CASACIÓN suscrito y presentado por la ciudadana abogada
MARIUSKA GABALDÓN ROJAS, en su carácter de Fiscal Séptima del
Ministerio Público del Estado Sucre, contra la decisión dictada el veintinueve (29)
de julio de 2011 por la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Sucre, integrada por los ciudadanos jueces JESÚS MEDINA DÍAZ, ROSIRIS
RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ ponente y CECILIA YASELLI FIGUEREDO,
que declaró sin lugar el recurso de apelación interpuesto por la mencionada
representante del Ministerio Público, en contra de la decisión dictada el ocho (8) de
febrero de 2011 por el Tribunal Segundo de Primera Instancia en Funciones de
Juicio del mismo Circuito Judicial Penal, que condenó al ciudadano JULIO
CÉSAR VELÁSQUEZ FIGUEROA, identificado con la cédula de identidad
número 15050741, a cumplir la pena de cinco (5) años de prisión por la presunta
comisión del delito de HOMICIDIO CULPOSO, tipificado en el artículo 409 del
Código Penal, en perjuicio de la ciudadana (occisa) DELIA DEL CARMEN
PLAZA VERA. Siendo contestado el referido recurso dentro de lapso legal por la
ciudadana abogada SUSANA BOADA DE MARTÍNEZ, Defensora Pública
Tercera de la Circunscripción Judicial del Estado Sucre.
Recurso al cual se le dio entrada en la misma fecha, asignándosele el número
de causa RC-2011-000370, y como ponente al Magistrado ELADIO RAMÓN
APONTE APONTE.
Siendo declarado admisible por la Sala de Casación Penal el presente recurso
de casación en fecha nueve (9) de diciembre de 2011.
Ahora bien, acordada la destitución del Magistrado ELADIO RAMÓN
APONTE APONTE por la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de
Venezuela, cumpliendo el procedimiento legal establecido se constituyó nuevamente
la Sala de Casación Penal el veintitrés (23) de marzo de 2012, siendo en
consecuencia materializada tal acción con estricto apego a la designación de los
Magistrados y Magistradas principales y suplentes del Tribunal Supremo de Justicia
realizada por la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela,
publicada el ocho (8) de diciembre 2010 en la respectiva Gaceta Oficial bajo el No.
39.569. Correspondiéndole así incorporarse a la Sala en el orden determinado al
Magistrado Dr. PAÚL JOSÉ APONTE RUEDA, sobre quien recayó las ponencias
de causas previamente asignadas al prenombrado ciudadano.
El veintitrés (23) de abril de 2012, se convocó a la audiencia oral y pública
respectiva, la cual tuvo lugar el quince (15) de mayo de 2012 con la asistencia de las
partes.
En virtud de ello, y habiendo sido designado ponente para emitir
pronunciamiento sobre el presente recurso de casación, con el referido carácter se
resuelve en los términos siguientes:
DEL ESCRITO CONTENTIVO DEL RECURSO DE CASACIÓN
Tal como consta en las actas del expediente en estudio, la ciudadana abogada
MARIUSKA GABALDÓN ROJAS, en su carácter de Fiscal Séptima del
Ministerio Público del Estado Sucre, con fundamento en los artículos 460 y 462 del
Código Orgánico Procesal Penal, como única denuncia del presente recurso de
casación, alegó:
“la errónea aplicación de norma jurídica al cambiar la calificación jurídica de
homicidio intencional simple…toda vez que el juez dejó de aplicar el artículo
405 del Código Penal y aplicó el artículo 409, correspondiente al delito de
homicidio culposo al hecho imputado; circunstancia que para el cambio de
calificación no emerge de los hechos establecidos y probados en el juicio
oral, con cada uno de los testigos y expertos calificados”.
Para complementar los argumentos de su única denuncia, la representante del
Ministerio Público, señaló:
“la sentencia dictada por la Corte de Apelaciones que declara sin lugar el
recurso de apelación ejercido por esta Fiscalía…no se encuentra ajustada a
derecho y no ha debido la Corte de Apelaciones simplemente ratificar la
calificación dada de homicidio culposo; pues tal circunstancia no emerge de
los hechos establecidos y probados ante el Tribunal de Juicio. Lo que se
probó y el Juez de Juicio no valoró, fueron las circunstancias suficientes para
condenar por homicidio intencional simple…En consecuencia, de los hechos
examinados se aprecia…la intensión de matar en el caso del homicidio
intencional, utilizar el arma con actos consientes de producir un cambio en el
mundo exterior, de dar muerte utilizando un medio idóneo, en una zona vital,
aprovisionar y cargar el arma (en buen estado), para apuntar y ejercer presión
con el dedo en el disparador para producir el disparo, y lograr el resultado que
él buscaba con su acción…comprobado el tipo de lesión, indicador de tiro a
distancia de un metro a dos máximo, como lo señaló muy acertadamente el
patólogo forense resaltado que el tiro fue de adelante hacia atrás, ratificado
por expertos en criminalísticas del CICPC, lo que lleva a plena convicción
que los expertos dicen la verdad y que denota que el acusado miente al decir
que el arma se le disparó. La Corte de Apelaciones solo se limitó a trasladar
exactamente los argumentos valorados por el Tribunal de Juicio por
Homicidio Culposo, dejando de valorar los que quedaron plasmados en acta
de debate por dicho de los testigos y expertos, suficientes para condenar por
Homicidio Intencional Simple, evidente errónea aplicación de la norma.
Hecho que no encuadra en la lógica, la razón, ni las máximas de experiencia y
menos aún cuando se trata…de alegar hechos falsos, cuando quedó probado
por dicho patólogo, la ubicación de la herida en un lugar sagrado, vital, que
adminiculado al dicho del experto en trayectoria, que la única lesión en la
palma de la mano es típica de posición de defensa…con todas estas conductas
de ir a buscar el arma, cargar, apuntar y presionar el dedo del gatillo para
disparar, lo que denota es que, el acusado estuvo consciente, que los
resultados serían igual a su intención, considerando que no es un ciudadano
común, sino que es una persona que no sólo está dotada del conocimiento por
la experiencia de portar arma, del conocimiento que implica el manejo de las
armas, sino que también, por los casi treinta (30) años de vida, la madurez y
la experiencia para actuar…el hecho tanta veces dicho, amerita que tanto la
atención, la memoria y concentración del acusado estaban funcionando
plenamente…por qué no dejó de cargar el arma? por qué no dejó de meter el
dedo en el disparador a sabiendas que eso es el acto típico para disparar…
claro está porque su intención fue la de matar al precisar su arma a un área
vital de la víctima y al accionar el arma por ende conoce las consecuencias de
su acción…lo contrario sería disparar al cielo o al suelo si estaba consciente
de no causar daño…así las cosas, se observa que efectivamente el acusado
Julio César Velásquez Figueroa, es culpable y que además de dispararle en
una zona vital…demuestra la intención de querer dar muerte a su víctima, ya
que el impacto ocurre a nivel de región nasal, maxilar superior y labio
inferior, tal como se determinó en el protocolo de autopsia…en consecuencia
de los hechos examinados se determina que no aparece configurado el delito
de homicidio culposo…sino que está presente el homicidio intencional…ya
que quedó demostrado a lo largo de este juicio…en conclusión los elementos
probatorios analizados son suficientes para demostrar la culpabilidad del
acusado Julio César Velásquez Figueroa…para concluir esta denuncia se
ratifica la errónea aplicación del precepto legal, con el cual se condenó en la
sentencia del Tribunal de Juicio…[decisión] que confirmó la Corte de
Apelaciones…la condena por homicidio culposo…es por lo que se solicita…
se admita esta denuncia, se declare con lugar anulando los fallos y se dicte
una decisión propia sobre el caso, apreciándose el elemento subjetivo que
acompaña el tipo homicidio intencional simple, conforme al artículo 405 del
Código Penal”. (Sic).
II
DE LA CONTESTACIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN
La ciudadana abogada SUSANA BOADA DE MARTÍNEZ, Defensora
Pública Tercera Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Sucre, dio
contestación al presente recurso, indicando:
“la recurrente establece en su primera denuncia errónea aplicación de la norma
jurídica, al establecer que hubo un cambio de calificación jurídica de homicidio
intencional simple a homicidio culposo, delito advertido por el tribunal en su
debida oportunidad pero observa esta defensa que el fiscal del Ministerio
Público no cuestionó los hechos y las circunstancias objeto del juicio por lo
que quedó demostrado en el debate oral y público que el tipo penal es el de
homicidio culposo ya que…se encontraban reunidos varios amigos
compartiendo en una parrilla cuando mi defendido en forma accidental se le
disparó un arma de fuego tipo escopeta pegándole a la víctima causándole la
muerte en virtud que mi defendido no tuvo el debido cuidado al manipular el
arma de fuego y fue imprudente en su conducta, y estos fueron los hechos
debatidos y probados en el juicio oral y público con las declaraciones de los
testigos presenciales del hecho…mi defendido no tuvo nunca la intención de
matar a Delia ya que no tenía motivos eran amigos, él está afectado por lo que
sucedió, con respecto a los investigadores mi defendido en todo momento,
cooperó con la investigación se entregó voluntariamente señaló el lugar donde
estaba el arma…y por el dicho de los expertos, los testigos es que se determina
el tipo penal aplicable en el desarrollo del debate ya que lo que se estableció
fue adecuar la conducta de mi defendido en el tipo penal correcto y probado
por las circunstancias de hecho y de derecho que quedaron acreditadas y que
posteriormente es ratificado por la Corte de Apelaciones. Así mismo la fiscalía
no ha determinado en este recurso cual fue el hecho que el Tribunal no valoró
que lo hizo incurrir en la errónea aplicación de una norma jurídica…se observa
que existe coincidencia entre lo aseverado por el Ministerio Público y lo
probado por el tribunal de juicio y solo se llega al tipo penal después de
observar los medios ya que se demostró que…no hubo intención de dañar si
revisamos todas las declaraciones de testigos y expertos…conjuntamente las
restantes pruebas de los expertos lo hacen arribar al delito de homicidio
culposo, ya que no se probó la intensión de lesionar a la víctima…no existe
dolo, y se toma en cuenta lo señalado por los funcionarios que realizaron
labores de investigación y experticia [expresando que] el arma presentaba
fractura del guardamonte y desprendimiento del guardamano que es
precisamente la pieza que protege al gatillo. Ahora bien al no demostrar la
intencionalidad o dolo en el accionar del acusado, surge la teoría del delito
culposo, el cual de los mismos medios de prueba se desprende que mi
defendido reconoce que de manera imprudente manipuló el arma cuando la iba
a cerrar y guardarla, esto es una conducta típica del homicidio culposo…por lo
antes expuesto solicito se declare sin lugar el recurso de casación”. (Sic).
III
COMPETENCIA DE LA SALA DE CASACIÓN PENAL
La competencia para que el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación
Penal conozca los recursos de casación que se ejerzan contra las decisiones de las
Cortes de Apelaciones o Cortes Superiores, se encuentra establecida en el artículo
29 (numeral 2) de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, que dispone:
“Es de la competencia de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia:…
Omissis… 2. Conocer los recursos de casación y cualesquiera otros cuya
competencia le atribuyan las leyes, en materia penal…”.
En consecuencia, corresponde a la Sala de Casación Penal pronunciarse sobre
el recurso de casación propuesto por la ciudadana abogada MARIUSKA
GABALDÓN ROJAS, en su carácter de Fiscal Séptima del Ministerio Público del
Estado Sucre. Así se declara.
IV
DE LOS HECHOS
Los hechos acreditados por el Tribunal Segundo de Primera Instancia en
Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Sucre, fueron:
“quedó demostrado…que el señalado acusado en fecha diez (10) de octubre
de dos mil nueve (2009)… [cuando] se encontraban varias amistades
compartiendo en una parrilla…el acusado accionó un arma de fuego tipo
escopeta, pegándole a la víctima causándole la muerte casi de inmediato, por
las lesiones sufridas en la cara por el proyectil múltiple, el acusado al no tener
el cuidado debido con el arma que manipulaba fue imprudente en su conducta
originando el saldo lamentable por el que se realiza el Juicio oral y público,
por lo tanto autor del delito de Homicidio Culposo…que fue la conducta
desplegada por el acusado…ya que fue tal su imprudencia, pues manipulaba
un arma de fuego para lo que no tenía experiencia alguna…posiblemente con
alcohol en su organismo, no quedando la justificación de la existencia del
arma de fuego en una reunión de amigos quienes compartían una comida
(parrilla) y bebidas, como tampoco quedó demostrado que el mismo fuera de
las personas que por su trabajo u ocupación se le permitiera el porte de arma
de fuego”. (Sic).
CONSIDERACIONES PARA DECIDIR
Luego de revisar y estudiar las actas procesales del expediente, se observa
que el Tribunal Segundo en Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del
Estado Sucre, para dictar sentencia condenatoria contra el acusado JULIO CÉSAR
VELÁSQUEZ FIGUEROA por la comisión del delito de HOMICIDIO
CULPOSO, tipificado en el artículo 409 del Código Penal, en perjuicio de la
ciudadana (occisa) DELIA DEL CARMEN PLAZA VERA, imponiéndosele pena
de cinco (5) años de prisión, (folios 132 al 147 de la pieza número 3 del expediente),
expresó:
“abierto el contradictorio y aperturada la evacuación de los medios de prueba
este Tribunal…actuando según su libre convicción, atendiendo las reglas de
la lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencia…
conforme al desarrollo del juicio oral y público, observa las declaraciones del
experto ÁNGEL PERDOMO MARCANO médico forense del C.I.C.P.C,
quien expuso: ‘se le practicó autopsia al cadáver femenino…presentada
herida por arma de fuego, región nasal derecho, maxilar superior y labio
inferior, con dos orificios satélites, lesiones en la clavícula izquierda, pérdida
de la nariz, fractura del maxilar superior, pérdida de la lengua…el trayecto
era de corta distancia de un metro, metro y medio, la causa de la muerte fue
herida por arma de fuego…fue muerte instantánea’…por ser coherente el
experto en la explicación…sin ninguna incidencia en particular que lo
desacreditara, se le otorga valor probatorio a dicho testimonio respecto de la
causa de la muerte de la víctima…lo que adminiculado con el resto del acervo
probatorio le otorga mayor credibilidad. El experto…TOMÁS AQUINO
BERMÚDEZ PÉREZ, quien declaró ‘procedí a realizar la trayectoria
balística de la víctima y me percate que la víctima tenía un orificio de entrada
en la región cefálica del lado derecho con la presencia del taco del proyectil
en la herida por arma de fuego de proyectiles múltiples y heridas en la región
palmar de la mano izquierda…en el momento de recibir [el] disparo tenía la
mano izquierda en posición de defensa, la víctima intentó defenderse de la
persona que le apuntaba estaba en posición sedente al momento de recibir el
disparo fue ligeramente de derecha a izquierda y a próximo contacto’. Fue
interrogado por la partes… ¿Cuáles actuaciones utiliza UD? ‘la inspección
del sitio, el protocolo de autopsia y la inspección de la morgue, me trasladé al
sitio…para ver si la víctima y el tirador se encontraban en un sitio plano, si el
sitio era abierto cerrado…la víctima estaba sentada’… ¿en la segunda
conclusión de su experticia manifiesta que la herida palmar izquierda es por
motivo de defensa, como llega a esa conclusión? ‘por mi experiencia se que
generalmente las víctimas por instinto de conservación tienden a colocar las
manos, que pasa cuando esta víctima recibe el disparo el agresor se encuentra
frente a ella por cuestión lógica la víctima siempre va a tender a subir las
manos siempre que esté consciente que la otra persona le va a disparar, al
momento del disparo ciertos perdigones le impactan en la mano y los otros en
el rostro’…Por ser coherente el experto en la explicación del informe de
trayectoria balística…y al ser interrogado por ambas partes sin ninguna
incidencia en particular que lo desacreditara, se le otorga valor probatorio a
dicho testimonio relativo a cuál fue la trayectoria del proyectil múltiple en la
humanidad de la occisa…lugar donde impactó, logrando también lesionar la
palma de la mano izquierda; lo que concuerda con los funcionarios
investigadores WLADIMIR ANTONIO RIVAS CAMPOS y
ALEXANDER LEONID ABOU HASLA SEIJA y los testigos presenciales
del hecho, MARLENE ANDRADE, LUÍS BELTRÁN RAMOS y
EDUARDO LUÍS TOTESAUT ANTON. La experta DEGLYS
DOLORES MARCANO ESPINOZA, quien manifestó ‘realicé experticia…
a un arma de fuego tipo escopeta…calibre 12, la misma se constató que
presentaba desprendimiento y fractura del guardamonte y del guardamano;
asimismo efectuaron los respectivos disparos de prueba, la experticia arrojó
como resultado que el arma disparada…presentaba signos de limaduras en el
cañón…se logró ver el serial…el cual al ser verificado por el sistema SIPOL,
arrojó como resultado que registraba otra arma de fuego con ese mismo
serial’. Fue interrogado por la partes…¿Qué se busca con la experticia
mecánica y de diseño? ‘dejar constancia del funcionamiento del arma de
fuego’… ¿al exponer dijo que observó una fractura del guardamonte?
‘fractura y desprendimiento del guardamonte y la empuñadura’ ¿esa fractura
y desprendimiento pudo determinar si alteraba el funcionamiento del arma?
‘la fractura en la empuñadura hacía incómodo la sujeción de la misma, el
guardamonte protege al disparador pero no impide su funcionamiento’…
¿Cómo es el mecanismo para accionar esa arma de fuego? ‘para la realización
del disparo del arma es necesario cargarla, colocarle un cartucho del mismo
calibre, esta es una arma de simple acción debo montar el martillo para poder
disparar’… ¿en qué condiciones estaba el martillo de esa arma? ‘en buen
estado’ ¿estando el martillo en buen estado era imprescindible montarlo para
accionar el disparador? ‘si’ ¿ese disparador la persona pone sus dedos y
ejecuta la acción? ‘se le denomina halar el martillo y presionar el disparador
para realizar la acción’… ¿de este tipo de arma de fuego, en la condiciones en
la que estaba podría dispararse sin una acción sobre el disparador? ‘si está en
malas condiciones’ ¿y esta estaba en buenas condiciones?‘si’¿faltando el
guardamonte al arma tipo escopeta podría escaparse un tiro luego de que al
arma se le ha montado el disparador? ‘no’…Por ser coherente la funcionaria
en la explicación de las experticias de reconocimiento legal, mecánica diseño,
restauración de seriales y comparación de balísticas… y al ser interrogado por
ambas partes sin ninguna incidencia en particular que lo desacreditara, se le
otorga valor probatorio a dicho testimonio respecto a la existencia de un arma
de fuego tipo escopeta…constató que la misma observaba desprendimiento y
fractura del guardamonte y del guardamano…se constató que dicha arma de
fuego se encontraba en buen estado de funcionamiento a pesar de las partes
faltantes…dicha declaración se adminicula con lo expresado por los
funcionarios WLADIMIR ANTONIO RIVAS CAMPOS y ALEXANDER
LEONID ABOU HASLA SEIJA y TOMÁS AQUINO BERMÚDEZ
PÉREZ…El funcionario WLADIMIR ANTONIO RIVAS CAMPOS,
quien declaró ‘recibimos una llamada radiofónica donde informaban que se
encontraba en [la] morgue, un cadáver de sexo femenino…se constituyó
comisión…y se realizó la inspección técnica al cadáver…se apreciaron varias
heridas, una en la región bucal con pérdida de piel, dentadura aparte de la
nariz, se apreció otra herida y dos heridas en la región clavicular y una en [el]
cuello y una en [la] mano izquierda…se realizó la inspección donde
ocurrieron los hechos…se realizó experticia al cuchillo colectado y se realizó
experticia de reconocimiento legal a un arma de fuego tipo escopeta que
presentaba fractura del guardamonte’. El funcionario ALEXANDER
LEONID ABOU HASLA SEIJA, quien expuso ‘se realizó inspección al
cadáver, herida abierta en la región bucal y nasal del lado derecho con
pérdida de [la] dentadura y lengua, herida en el cuello y palmar derecha…nos
trasladamos al lugar del hecho, en el sector fuimos abordados por un
ciudadano quien dijo ser el progenitor de la víctima…nos condujo al sitio del
hecho, se colectó un arma blanca tipo cuchillo…sostuvimos entrevista con
una ciudadana de 18 años de edad, informó haber visto a la hoy occisa en
compañía de Eduardo, Luís, Mairene concubina de Luís y un ciudadano
apodado Julito en horas de la noche, estando en [su] residencia escuchó una
detonación y al acercarse a la ventana de la vivienda observó a Julio correr…
nos apersonamos a la residencia de Luís…dijo que estaban compartiendo con
los ciudadanos antes mencionados y el sujeto apodado Julito estaba
manipulando un arma de fuego, se retira de la residencia y es cuando escucha
la detonación…nos informó que estaban compartiendo y Julito que apuntaba
contra su humanidad y a la ciudadana víctima activándose el disparo…al otro
día se presentó por la subdelegación el sujeto apodado Julito y llevó a los
funcionarios hacia el lugar de los hechos y donde estaba el arma de fuego que
era una escopeta calibre 12’. Por ser coherentes los funcionarios
WLADIMIR ANTONIO RIVAS CAMPOS y ALEXANDER LEONID
ABOU HASLA SEIJA, en la explicación de las inspecciones practicadas por
ellos al sitio del suceso y al cadáver de la víctima…se le otorga valor
probatorio a dichos testimonios respecto al sitio del suceso, la existencia del
arma de fuego tipo escopeta y las características que presentó la occisa…lo
que concatenado con lo señalado por el experto forense, los informes de
experticias y las declaraciones de los expertos, se aprecia la uniformidad de
las exposiciones otorgándole aún mayor credibilidad. La testigo MARLENE
ANDRADE, quien manifestó ‘estábamos en casa del señor Julio
conversando, compartiendo en ese momento él (señalando al acusado) sacó el
arma, nos las enseñó después cuando la iba a guardar se le escapó un tiro…lo
que vi en ese momento fue que él se puso a llorar…Julio nos dijo que nos
fuéramos y lo dejáramos sólo con ella…¿De dónde salió el arma? ‘no sé
donde estaba el arma’¿Quién la agarro? ‘La agarró Julio pero no sé de donde
la saco’…¿Les preocupó ver a Julio con el arma en la mano? ‘si’ ¿Vio usted a
Julio apuntar con el arma a la víctima? ‘no’ ¿Cargó el arma en presencia de
ustedes? ‘no’…se le otorgó justo valor probatorio en virtud de que no hubo
titubeo…al declarar, fue categoría al señalar y reconocer al acusado como el
autor del disparo…que cegó la vida de la víctima, sin motivo alguno aparente,
lo que adminiculado con los otros medios de prueba le proporciona
credibilidad. El testigo LUIS BELTRÁN RAMOS, quien manifestó
‘estábamos compartiendo desde temprano en una parrilla, después el
(acusado) tenía el arma y se le escapó un tiro, agarramos para el hospital y
más nada…¿Usted vio a Julio apuntarle a la cara de Delia? ‘no le apuntó’
¿Cómo sucedió lo del tiro? ‘él la iba a guardar, cuando la trancó se le
disparó…¿Cree usted que Julio le disparó a Delia intencionalmente? ‘no’…se
le otorgó justo valor probatorio en virtud de que fue contundente al declarar,
fue categórico al señalar y reconocer igualmente al acusado como autor del
disparo…El testigo EDUARDO LUIS TOTESAUT ANTON, quien declaró
‘estaba en un remate había hecho un robo, me llegaron de la casa yo le pedí la
escopeta y me dijo ya voy [a] buscarte la concha y me dijeron para guardar la
concha y fue cuando se salió el disparo…¿Usted le pidió el arma a Julio? ‘si
por que la tenía en sus manos’…¿Qué hacía Julio con esa arma? ‘la tenía
puesta en las piernas…¿Recuerda a qué distancia estaba Julio de Delia?
‘cerca, él la tiró a trancar y se salió el tiro ¿Julio apuntó a Delia? ‘no’¿Julio
amenazó a las cuatro personas con la escopeta? ‘no’¿Julio estaba jugando con
la escopeta? ‘no’…se le otorgó justo valor probatorio en virtud de que fue
claro y categórico al señalar y reconocer igualmente al acusado como autor
del disparo que cegó la vida de la víctima, sin motivo alguno aparente, lo que
adminiculado con los otros testigos presenciales le proporciona
credibilidad…Ahora bien, del contenido de las declaraciones tanto de los
testigos quienes fueron contestes como la de los expertos que fueron lógicos y
contestes, los funcionarios de investigación…las pruebas documentales
incorporadas por su lectura…este Tribunal …concluye que no existen
elementos de prueba para considerar al acusado Julio César Velásquez
Figueroa, culpable de la comisión del delito de Homicidio Intencional…en
perjuicio de la ciudadana Delia del Carmen Plaza Vera…cuando el acusado
accionó un arma de fuego tipo escopeta pegándole a la víctima causándole la
muerte casi de inmediato por las lesiones sufridas, destrozando la cara de la
víctima…no se desprende de los medios de prueba el ‘animus’ la
intencionalidad o voluntad del acusado…por el contrario si tomamos en
cuenta lo señalado por los testigos del hecho, todos sin excepción señalan
que…el acusado manipulando el arma al momento de cerrarla (trancarla) se
le disparó accidentalmente…el acusado se comportó de una manera que
facilitó la investigación, lejos de disimular o encubrir el hecho, que sería la
aptitud cónsona de alguien que intencionalmente comete un delito y quiere
evadir su responsabilidad…se trató de un único disparo con una sola herida
principal y algunas accesorias producto de lo que en balística se conoce como
rosa de dispersión…los testigos fueron contestes en señalar que ocurrido el
hecho el acusado sujetó a la víctima llorando pidiéndole perdón indicando
que era su culpa, además de prestarle ayuda para su traslado al centro de
salud…los testigos presenciales igualmente fueron contestes al asegurar que
no hubo problema alguno entre acusado y víctima y que eran amigos…en el
caso de marras si bien es cierto [que el] medio empleado fue el idóneo y la
lesión fue en una zona vital, no es menos cierto que no hubo reiteración en las
heridas como se desprende del informe médico forense, lo manifestado por
los involucrados no detonó problema alguno, por el contrario el acusado
expresó dolor, arrepentimiento y conmoción…finalmente las relaciones entre
la víctima y victimario eran de amistad cercana…Si tomamos en cuenta lo
señalado por los funcionarios que realizaron las labores de investigación…los
mismos no estuvieron al momento de ocurrir el hecho y de su actuación no se
puede determinar si el acusado actuó con dolo o culpa…al valorar la
declaración de los expertos no percatamos que ninguno de ellos pudo
determinar con su ciencia o pericia, que el disparo que le ocasionó la muerte a
la víctima haya sido de manera intencional, lo que sí quedó demostrado es
que el arma no estaba en perfectas condiciones…si bien es cierto la misma
experta señaló que para disparar el arma era menester apretar el gatillo, no se
desprende de dicha declaración que tal acción haya sido con el dedo y menos
que haya sido intencional…no le está permitido en su condición de experta
realizar este tipo de elucubraciones. Si tomamos en cuenta (como
efectivamente se tomó) lo señalado por los testigos presenciales MARLENE
ANDRADE, LUIS BELTRÁN RAMOS y EDUARDO LUIS TOTESAUT
ANTON, quienes aseguran que el acusado al momento de golpear con su
pierna el arma para trancarla fue que se le escapó un tiro de la misma,
adminiculando con lo señalado por los expertos WLADIMIR ANTONIO
RIVAS CAMPOS y DEGLYS DOLORES MARCANO ESPINOZA, de
que el arma no tenía el protector del gatillo (guardamonte) no resulta ilógico
concluir que efectivamente si se pudo disparar accidental[mente] dicha
arma…el Experto TOMÁS AQUINO BERMÚDEZ PÉREZ, declaró ‘me
percaté que la víctima tenía heridas en la región palmar de la mano izquierda
que en momento de recibir el disparo tenía la mano izquierda en posición de
defensa, la víctima intentó defenderse de la persona que la apuntaba’…resulta
impretermitible explicar que dicho comentario realizado por el experto…no
constituye prueba de que el arma apuntaba hacia la víctima producto de la
intencionalidad del acusado de lesionar lo único que significa lógicamente es
que el arma apuntaba hacia la humanidad de la víctima, pues sino jamás le
hubiese causado daño pero no implica que el acusado intencionalmente
apuntara o dirigiera dicha arma a la víctima para lesionarla dolosamente, ya
que entenderlo así significaría una apreciación subjetiva por parte del experto
que supera el área de su conocimiento y tal apreciación no le está permitido…
no se desprendió de elemento alguno que la occisa se haya defendido ni que
haya sido apuntada intencionalmente para lesionarla…y así fue entendido por
el juzgador…ahora bien al no demostrarse la intencionalidad o dolo en el
accionar del acusado, surge la teoría del delito culposo, el cual surge de los
mismos medios de prueba de donde se desprende que el acusado se
encontraba manipulando el arma de fuego…de manera imprudente, pues no
desmontó o descargó el arma para cerrarla, en consecuencia debe declararse
culpable por el delito de homicidio culposo delito advertido por el Tribunal
en su debida oportunidad…se declara…[a] JULIO CÉSAR VELÁSQUEZ
FIGUEROA acusado por el delito de Homicidio intencional previsto y
sancionado en el artículo 405 del Código Penal, culpable de la comisión del
delito de Homicidio Culposo previsto y sancionado en el artículo 409 del
Código Penal, y en consecuencia lo condena a cumplir la pena de cinco (05)
años de prisión”. (Sic).
Por su parte, la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Sucre, para emitir su fallo (folios 222 al 245 de la pieza 3 del expediente), expresó:
“Al analizar el escrito contentivo del recurso de apelación…señala la
representación Fiscal…que la sentencia recurrida incurre en errónea
aplicación de la norma jurídica al cambiar la calificación jurídica de
Homicidio Intencional Simple…al delito de Homicidio Culposo al hecho
imputado, circunstancia que para el cambio de calificación no emerge de los
hechos establecidos y probados en el juicio oral con cada uno de los testigos y
expertos calificados. Asimismo, explana la Fiscalía del Ministerio Público,
que existió en el hecho la intención de matar…al irse desde el patio adyacente
hasta el interior de la casa, buscar la escopeta, regresar al grupo donde
compartían, sentarse y con la manipulación de carga, apuntó y disparó directo
al rostro de la víctima, quien resulta herida en toda su cara e incluso en la
región palmar izquierda, típica herida en posición de defensa…no aparece
determinado el Homicidio Culposo invocado por la defensa y el acusado,
sino está presente el Homicidio Intencional simple…El ámbito de estudio,
análisis y resolución de este recurso, donde resulta determinante el hecho
objeto de juicio, debe significarse en el caso de autos, que en forma expresa,
en el escrito recursivo, y aun en su exposición en la audiencia oral el
Ministerio Publico no cuestionó los hechos; aunque más adelante
detallaremos nuestra apreciación al respecto…Puede observarse que existe,
en torno al hecho, coincidencia entre [lo] aseverado por el Ministerio Público
y lo dado por probado por el juzgador [de] juicio; sólo que seguido de tal
narración concreta del hecho, destaca el de la acción penal que ello es
configurativo de la comisión del delito Homicidio Intencional Simple. Por su
parte, la recurrida asevera que lo es el delito de Homicidio Culposo;
conclusión a la cual arribó, luego de analizar y valorar los medios probatorios
traídos a juicio, y cuya apreciación, en forma expresa, en modo alguno fue
cuestionada por la recurrente. Resulta por demás evidente, que son figuras
jurídicas totalmente incompatibles; pues, en la primera el elemento
determinante es el dolo (intención), y en el segundo lo es la culpa. Siendo ello
así…demostramos entonces en el estudio de la recurrida respecto del aporte
que efectuaron las pruebas debatidas, y que indudablemente han de constituir
el soporte y sustento de la existencia cierta de los elementos configurativos
del delito perpetrado…Ciertamente, si aseveramos, como lo hace la
recurrente, que el acusado busca el arma, la carga, apunta y presiona el dedo
que coloca en el gatillo del arma para así disparar a poca distancia al rostro de
la víctima, una conducta secuencial de tal índole, no sólo para el acusado de
autos sino para cualquier persona que la ejecute, configuraría a la perfección
la perpetración del delito HOMICIDIO INTENCIONAL SIMPLE, de
producirse el fallecimiento…sin embargo, si observamos en ese mismo texto
extraído del escrito recursivo, lo aseverado por la recurrente como probado
por los testigos, al citar como declarado por uno de ellos: ‘buscó el arma en la
casa, la portaba y la manipuló’, ello difiere del aserto citado por la fiscal, y
comentado al inicio de este párrafo, de ‘apuntar’ a ‘manipular’, términos que
tienen implicaciones distintas. Tampoco engrana con las citas…testimoniales
rendidas…en dicho escrito: ‘Compartíamos, el acusado tenía un arma de su
casa, la iba a guardar y pasó lo que pasó’; y ‘Yo le pedí la escopeta, me
dijeron para guardar la concha’, ‘el sacó el arma, nos las enseñó’. Menos aún
logra coincidencia con lo señalado por el sentenciador, al desglosar el acervo
probatorio debatido…Se puede constatar que lo aseverado por la recurrente,
no es lo que fuera declarado por los testigos durante el juicio; tal como lo cita
el sentenciador de instancia, y que, conforme a tales dichos, les dá valoración
que conjuntamente con las restantes pruebas le hacen arribar a la
condenatoria por delito distinto al imputado por el Ministerio Público. Cabe
destacar que por tal discrepancia, como se indicara al inicio de esta
decisión…[que] la apelante no objeta los hechos, pero si en sentido estricto
nos atenemos a su aseveración de atribuir al acusado la conducta de ‘buscar el
arma, cargar, apuntar y disparar’, sí innegablemente hay una modificación
esencialísima de los hechos establecidos en juicio…parte de las declaraciones
de los testigos, logra apreciarse de sus dichos, como lo afirmara la recurrida,
que aporten elementos que den sustento a esa acción secuencial y conductual
del acusado y que le es atribuida por la representación fiscal y en la que
descansa su aseveración de la existencia…del Homicidio Intencional Simple;
no difieren recurrente y recurrida en torno a el acusado fue la persona que
tuvo el arma al momento de producirse el disparo por ende autor del mismo;
solo discrepan en que tal acción se produjo con intención y con culpa…Ante
el manejo de tales figuras jurídicas, y la afirmación desde el debate por parte
del Ministerio Público, de la presencia y existencia de el Homicidio
Intencional simple…muy acertadamente refiere el juzgador de juicio en su
fallo que para estar en presencia de tal tipo penal, no basta la existencia de
una persona fallecida, sino que se precisa…el análisis conjunto de todas las
circunstancias que rodean la ocurrencia del hecho y actuaciones posteriores al
mismo, lo cual hizo muy coherentemente el sentenciador…Pese a que la
recurrente, en su escrito impugnativo…no cuestionó la valoración que de las
pruebas efectuara el Juzgador de juicio, en forma indirecta lo hace; toda vez
que…en parte de su escrito refiere que la no voluntariedad o intencionalidad
del actuar del acusado para generar el resultado mortífero ocurrido,
atendiendo pruebas debatidas ‘no encuadra en la lógica, ni en las máximas de
experiencia y menos aun cuando se trata de burlar la criminalística en el
sentido de alegar hechos falsos’; lo cual no es congruente con la coherencia, a
criterio de esta Corte, del fallo que cuestiona…el sentenciador plasma los
razonamientos de donde deriva su convicción de condena por el tipo penal,
cuyo cambio de calificación oportunamente advirtiera. Ello lo observa esta
Alzada, como sensato y ajustado a la información de sustento que, cita, le
aportara el cúmulo probatorio debatido; pues, particularmente, respecto del
sitio de la lesión, nunca hubo duda ni cuestionamiento. Lo fue en la cara
como lo aseverara ciertamente el patólogo. Ahora, efectivamente el experto
de trayectoria balística aseguró que tirador y víctima estaban en un mismo
plano (que no es igual que en una misma posición), y que la víctima presentó
lesión en la palma de la mano, conocida técnicamente como ‘posición de
defensa’. Al respecto, destaca el sentenciador que ello no arroja, ni implícita
ni explícitamente, la intencionalidad del sujeto portador del arma…No
implica ello, que intencionalmente el sujeto esté apuntando a la persona, sino
que la posición o dirección en que la manipula está dirigida a la misma…
estima este Tribunal Colegiado que de los hechos establecidos y dados por
probados, tal como categóricamente lo afirmara la recurrida, al destacar que
no se aportaron elementos que apunten a atribuir al acusado tal actuar
intencional, que dejara en clara evidencia, ese saber y querer dar muerte a la
joven DELIA DEL CARMEN PLAZA VERA, y así lo considera esta Corte
de Apelaciones. En fuerza de todo lo antes expuesto, innegablemente que no
le asiste en modo alguno la razón a la recurrente; y, por consecuencia de ello,
debe ser declarada SIN LUGAR el recurso de apelación que interpusiera
contra el fallo definitivo dictado en la presente causa”. (Sic).
Una vez analizados los fallos tanto de primera instancia como de la Corte de
Apelaciones, y considerando la única denuncia interpuesta por la representante del
Ministerio Público en el presente recurso, se concluye que no le asiste la razón a la
impugnante en relación a que:
“el juez dejó de aplicar el artículo 405 del Código Penal y aplicó el artículo
409, correspondiente al delito de homicidio culposo al hecho imputado…
no…[debiendo] la Corte de Apelaciones…ratificar la calificación dada…
pues…no emergen de los hechos establecidos y probados…lo que se probó y
el Juez de Juicio no valoró, fueron las circunstancias suficientes para
condenar por homicidio intencional simple”.
Siendo imprescindible destacar, que los hechos acreditados y las
circunstancias del caso probadas en el juicio oral y público, conducen al cambio de
calificación jurídica de homicidio intencional simple al homicidio culposo, tal y
como lo realizó motivadamente el Tribunal Segundo de Primera Instancia en
Funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Estado Sucre, lo que fue
debidamente ratificado por la Corte de Apelaciones del mismo Circuito Judicial
Penal en la oportunidad procesal correspondiente.
En efecto, de los distintos medios probatorios discutidos en el debate y
sometidos al contradictorio, así como de las circunstancias fácticas del hecho
concordantes en tiempo, lugar y modo, no se configuran los elementos constitutivos
para la determinación del elemento doloso presente en el tipo penal de homicidio
intencional invocado por el Ministerio Público.
En ese sentido, se indica que para la determinación del delito de homicidio
intencional previsto en el artículo 405 del Código Penal, deben materializarse unos
elementos de tipo objetivo (destrucción de la vida humana) y subjetivo
(intencionalidad o dolo), e igualmente, las circunstancias fácticas que rodean al
hecho, es decir, resultan relevantes los criterios que son indicativos de la voluntad
criminal del actor, entre los cuales destacan: la naturaleza o idoneidad del arma
empleada, la reiteración y dirección de las heridas (áreas vitales de la persona),
indicios objetivos anteriores y posteriores al hecho tales como: amenazas, conflictos
entre la víctima y victimario, declaraciones de las personas involucradas (acusado,
testigos, familiares, vecinos, funcionarios policiales actuantes), actitud y acciones
del sujeto activo del delito ante el resultado ilícito producido, entre otros.
Y en lo que respecta al delito de homicidio culposo consagrado en artículo
409 del Código Penal, la acción que produce el resultado antijurídico (destrucción
de la vida humana), se deriva del elemento culpa: la imprudencia, negligencia o
impericia en la profesión, arte o industria, o por inobservancia de los reglamentos,
órdenes e instrucciones, pues el elemento subjetivo está determinado por la culpa y
la ausencia de intencionalidad.
Adminiculadas todas estas circunstancias, junto con los elementos de pruebas
acreditados en el juicio, deben ser debidamente analizadas por el juzgador al
momento de subsumir los hechos en un determinado tipo penal, para que la conducta
efectivamente pueda ser atribuida al autor o autores (según sea el caso) y poder
establecer la responsabilidad penal a título de dolo o culpa, a que diera lugar.
Dentro de este orden de ideas, es preciso destacar que en la presente causa el
tribunal de juicio estableció detalladamente, que con los elementos probatorios
evacuados durante el debate, y que cursan en el expediente, no quedó probada la
intencionalidad dolosa del ciudadano acusado JULIO CÉSAR VELÁSQUEZ
FIGUEROA, de causarle la muerte a la ciudadana (occisa) DELIA DEL
CARMEN PLAZA VERA, por cuanto, si bien es cierto que el medio utilizado
(arma de fuego tipo escopeta), fue idóneo para producir la muerte de la víctima y
que la herida fue en una zona vital (el rostro), esto fue producto de un solo disparo
(no hubo reiteración en su accionar), lo que se correspondió con la declaración y el
informe del médico forense ÁNGEL PERDOMO MARCANO.
Derivándose de las circunstancias fácticas del caso, la acción culposa
ejecutada por el acusado de autos, producto de la imprudencia en el manejo del arma
fuego (tipo escopeta) al momento de cerrarla, lo cual se desprende de: las
declaraciones de los testigos presenciales del hecho (ciudadanos MARLENE
ANDRADE, LUIS BELTRÁN RAMOS y EDUARDO LUIS TOTESAUT
ANTON), quienes fueron contestes en señalar que el acusado estaba manipulando el
arma y cuando la iba a trancar se le disparó accidentalmente, que no estaba
apuntando a la víctima, afirmando asimismo que eran amigos y no existía problemas
entre ellos (acusado y víctima), que luego de lo ocurrido el prenombrado ciudadano
JULIO CÉSAR VELÁSQUEZ FIGUEROA, abrazó a la víctima en el suelo y se
puso a llorar, que buscó ayudar y la trasladaron al hospital.
De la misma forma, con la experticia mecánica realizada por la experta
DEGLYS DOLORES MARCANO ESPINOZA al arma de fuego, y la experticia
técnica (trayectoria balística) realizada por el experto TOMÁS AQUINO
BERMÚDEZ PÉREZ, quedó probado que el arma de fuego (tipo escopeta, calibre
12), presentaba desprendimiento y fractura del guardamonte y guardamano, pero que
funcionaba bien, igualmente que el disparo fue a corta distancia, que la víctima
presentaba una herida principal en el rostro y unas accesorias en la región palmar
izquierda, señalando el referido experto: “en posición de defensa, la víctima intentó
defenderse de la persona que la apuntaba”.
En torno a esta última afirmación del experto en balística, el juez de juicio
fue enfático en señalar que: “resulta impretermitible que dicho comentario…no
constituye prueba de que el arma apuntaba a la víctima producto de la
intencionalidad del acusado de lesionar, lo único que puede significar…es que el
arma apuntaba hacia la humanidad…pues si no jamás le hubiese causado daño, pero
no implica que el acusado intencionalmente apuntara o dirigiera dicha arma a la
víctima para lesionarla dolosamente, ya que entenderlo así significaría una
apreciación subjetiva por parte del experto, que supera el área de su conocimiento y
tal apreciación no le está permitido, aunado a ello, lo mismo no está sustentado con
ninguno de los elementos que utilizó para realizar su experticia”. Dejando claro el
tribunal de instancia, que con las citadas pruebas técnicas se probó que el arma de
fuego presentaba desperfectos (desprendimiento y fractura del guardamonte y
guardamano), que fue un impacto a corta distancia, pero no se pudo determinar que
el disparo que le causó la muerte a la víctima, fue realizado de manera intencional
por el acusado.
También el juzgador evaluó el comportamiento del acusado de autos posterior
al hecho letal acaecido, en el cual no sólo demostró remordimiento: “llorando
pidiéndole perdón indicando que era su culpa” (según el dicho de los testigos
presenciales), sino que el mismo facilitó la investigación, esto conforme a la
declaración del funcionario policial ALEXANDER LEONID ABOU HASLA
SEIJA, quien dijo: “al otro día se presentó por la subdelegación el sujeto apodado
Julito y llevó a los funcionarios hacía el lugar de los hechos y donde estaba el arma
de fuego que era una escopeta calibre 12”.
El análisis precedente permitió al Tribunal Segundo en Funciones de Juicio,
concluir que efectivamente hubo un resultado antijurídico (la muerte de DELIA
DEL CARMEN PLAZA VERA), pero ello no es suficiente para considerar
probado el delito de homicidio intencional, por cuanto de los distintos medios
probatorios comparados y valorados conforme a las reglas de la lógica, los
conocimientos científicos y las máximas de experiencias, no se demostró
suficientemente la intencionalidad a título de dolo en el accionar del acusado de
autos en causarle la muerte a la víctima.
Por el contrario, lo que sí quedó probado, fue que la acción ilícita que produjo
el desenlace fatal, fue producto de la culpa a manera de imprudencia del ciudadano
acusado JULIO CÉSAR VELÁSQUEZ FIGUEROA, al manipular el arma de
fuego tipo escopeta, lo que conllevó a que se le disparara accidentalmente,
causándole la muerte a la ciudadana (occisa) DELIA DEL CARMEN PLAZA
VERA, quien se encontraba compartiendo con él una parrilla en su casa.
Cabe destacar, que la imprudencia supone una conducta positiva carente de
cautela o precaución por parte del actor, y esto constituye un elemento esencial y
característico del homicidio culposo, siendo todas estas circunstancias y los medios
de pruebas (anteriormente referidos), las que condujeron al tribunal de juicio
motivadamente al cambio de calificación jurídica, y le permitieron subsumir los
hechos objeto de este proceso, en el tipo penal del homicidio culposo. Delito por el
cual fue finalmente condenado el ciudadano JULIO CÉSAR VELÁSQUEZ
FIGUEROA.
Lo anterior fue debidamente constatado por la Corte de Apelaciones del
Circuito Judicial Penal del Estado Sucre al momento de resolver la denuncia
sometida a su revisión y dictar el fallo aquí recurrido, razonando con motivación
propia que el cambio de calificación jurídica de homicidio intencional simple al
homicidio culposo acordado por el tribunal de instancia en su decisión, fue producto
de un análisis de las condiciones esenciales para la configuración de ambos tipos
penales, señalando que: “son figuras jurídicas totalmente incompatibles; pues, en la
primera el elemento determinante es el dolo (intención), y en el segundo lo es la
culpa. Siendo ello así…demostramos entonces [con] el estudio de la recurrida
respecto del aporte que efectuaron las pruebas debatidas…y que indudablemente han
de constituir el soporte y sustento de la existencia cierta de los elementos
configurativos del delito perpetrado”.
Dentro de este marco, la alzada explicó que la sentencia de instancia realizó
un estudio pormenorizado y comparativo de todos y cada uno de los elementos de
pruebas que fueron debatidos durante el juicio, que le permitieron corroborar las
circunstancias fácticas del hecho concordantes en tiempo, lugar y modo, conforme a
la sana crítica establecida en el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal,
concluyendo que las pruebas y circunstancias del hecho objeto de este juicio,
encuadraban era en el delito de homicidio culposo, lo que conllevó al sentenciador a
dictar una decisión condenatoria por un delito distinto al que acusó el Ministerio
Público, por tanto la Corte de Apelaciones aseveró que el fallo se encontraba
ajustado a derecho.
Igualmente se desprende del fallo recurrido, que la Corte de Apelaciones
indicó que el Ministerio Público en su recurso realizó apreciaciones tales como: “el
acusado busca el arma, la carga, apunta y presiona el dedo que coloca en el gatillo
del arma para así disparar al rostro de la víctima”, lo que no se ajustaba a la realidad,
según los hechos y las pruebas acreditadas en el juicio, elementos estos que no
fueron objetados, ni cuestionados por la vindicta pública en su oportunidad procesal,
tal como se evidenció de las actas del debate, razón por la cual la alzada declaró sin
lugar el recurso de apelación, confirmando la sentencia condenatoria del Tribunal
Segundo de Juicio.
Observándose que el Ministerio Público en el fundamento del presente
recurso de casación, plasmó: “estas conductas de ir a buscar el arma, cargar, apuntar
y presionar el dedo del gatillo para disparar, lo que denota es que, el acusado estuvo
consciente, que los resultados serían igual a su intención, considerando que no es un
ciudadano común, sino que es una persona que no sólo está dotado del conocimiento
por la experiencia de portar arma, del conocimiento que implica el manejo de la
armas, sino que también, por los casi treinta (30) años de vida, la madurez y la
experiencia para actuar”.
Debiendo advertirse que la representante del Ministerio Público insiste en
atribuir al acusado de autos una conducta que no fue acreditada en el juicio oral y
público (según los hechos y los elementos probatorios allí debatidos), así como,
afirma que el ciudadano JULIO CÉSAR VELÁSQUEZ FIGUEROA es una
persona con conocimiento y experiencia de portar arma, sin que del expediente se
desprenda sobre qué base realiza tal determinación la recurrente, por cuanto lo que
consta es que el mencionado acusado es de profesión chofer (identificado así por la
misma impugnante).
En mérito de los razonamientos expuestos, se juzga conforme a derecho las
decisiones del Tribunal Segundo de Primera Instancia en Funciones de Juicio del
Circuito Judicial Penal del Estado Sucre, y de la Corte de Apelaciones del mismo
Circuito Judicial Penal, por lo que no se observó infracción de disposición legal, tal
como lo denuncia la representante del Ministerio Público.
Por consiguiente, la Sala considera procedente y ajustado a la ley, declarar sin
lugar el recurso de casación propuesto por la ciudadana abogada MARIUSKA
GABALDÓN ROJAS, en su carácter de Fiscal Séptima del Ministerio Público del
Estado Sucre, contra la sentencia dictada por la Corte de Apelaciones del Circuito
Judicial Penal del Estado Sucre, el veintinueve (29) de julio de 2011, de
conformidad con el artículo 467 (segundo aparte) del Código Orgánico Procesal
Penal. Así se decide.
DECISIÓN
Por los razonamientos anteriormente expuestos, el Tribunal Supremo de
Justicia en Sala de Casación Penal, administrando justicia en nombre de la
República y por autoridad de la ley, declara SIN LUGAR el recurso de casación
propuesto por la ciudadana abogada MARIUSKA GABALDÓN ROJAS, en su
carácter de Fiscal Séptima del Ministerio Público del Estado Sucre, contra la
sentencia dictada por la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado
Sucre, el veintinueve (29) de julio de 2011.
Publíquese, regístrese, ofíciese lo conducente y remítase el expediente.
Dada, firmada y sellada en el Salón de Audiencias del Tribunal Supremo de
Justicia, en Sala de Casación Penal, en Caracas, a los cuatro (4) días del mes
julio del año 2012. Años. 201º de la Independencia y 153º de la
Federación.
La Magistrada Presidenta,
NINOSKA QUEIPO BRICEÑO
La Magistrada Vicepresidenta,
DEYANIRA NIEVES BASTIDAS
La Magistrada,
BLANCA ROSA MÁRMOL de LEÓN
El Magistrado,
HÉCTOR CORONADO FLORES
El Magistrado,
PAÚL JOSÉ APONTE
RUEDA
Ponente
La Secretaria,
GLADYS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ
Exp. No. 2011-370.
PJAR.
Las Magistradas Doctoras Ninoska Beatriz Queipo Briceño y Blanca Rosa Mármol
de León, no firmaron por ausencia justificada.
La Secretaria,
GLADYS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ