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Sexualidad

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“Instituto superior de profesorado ispel 3 Eduardo laFerriere”

Sexualidad Humana y Educación.

PARCIAL I

2024

DOCENTE: Gómez María Graciela


Alumna: Diez Tamara.
Curso: Cuarto
Primer Parcial

La Ley 26.150 establece que todos los educandos tienen derecho a recibir
educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de
gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires y municipal.

La anteriormente nombrada aborda los principios constitucionales de igualdad y


de no discriminación, además propone una cultura democrática que promueve la
participación y el acceso a procesos de información, comunicación y educación
con alcance universal.

Su cumplimiento busca fortalecer las capacidades de los propios niños, niñas y


adolescentes para asumir una vida plena, tal como lo recomienda el Comité de
los Derechos del Niño en lo que refiere a la inclusión de contenidos de
educación sexual, de prevención de VIH Sida y de salud reproductiva en los
programas escolares.

También, constituye una oportunidad para que la escuela, en articulación con


otros actores, fortalezca la búsqueda de respuestas eficaces a situaciones de
vulneración de derechos como lo son la violencia, el abuso y el maltrato hacia
niños, niñas y adolescentes, e implemente medidas de protección y reparación
para atender a estos problemas.

Pensar la Educación Sexual Integral en la escuela requiere tener en cuenta múltiples


cuestiones. No solo la edad de los niños y las niñas con las que trabajemos, sino
también la necesidad de reflexionar sobre cómo nos posicionamos los adultos frente al
tema, cómo influyen, en la posibilidad de encarar el trabajo, nuestras formas de
pensar, de actuar, de concebir y de entender la sexualidad, tomando en cuenta la
carga de creencias, mandatos, imágenes y tradiciones que aquellas encierran y la
historia personal de cada uno. Es por eso que el programa nacional de ESI (ley26.150)
contempla la interrelación de tres actores fundamentales e imprescindibles para su
desarrollo: escuela, familia y alumnos/as.

Este proyecto está orientado a trabajar en la escuela sobre la apropiación del enfoque
de los derechos humanos como orientación para la convivencia social. El foco está
puesto en aquellos derechos que se vinculan al respecto por las otras y los otros en
las relaciones interpersonales, el acceso a conocimientos sobre el cuerpo, la expresión

de sentimientos y necesidades vinculadas a la sexualidad y la


promoción de aprendizajes de prácticas de defensa de derechos, por ejemplo de
recibir información científicamente valida, al buen trato, a gozar de una seguridad
social, al amor de una familia, a recibir atención en situaciones de emergencia o el no
ser discriminado, entre otros. Es por esto que consideramos necesario darles un
espacio que les permita dejar de silenciar situaciones que los inquietan y se
transformen en situaciones de aprendizaje que ayuden al crecimiento y al desarrollo
saludable.

En este sentido, cuando mencionamos la sexualidad cabe destacar un fragmento del


DECRETO NACIONAL 1.282/2003 REGLAMENTACION DE LA LEY N.º 25.673. La
cual importa el cumplimiento de los derechos consagrados en Tratados
Internacionales, con rango constitucional, reconocido por la reforma de la Carta
Magna de 1994, como la Declaración Universal de Derechos Humanos; el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la Convención sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer; y la Convención
Internacional sobre los Derechos del Niño, entre otros.

Algunos de los objetivos nombrados en el artículo 2 que podríamos abordar de


manera transversal en la institución son:

 Promover la salud sexual de los adolescentes.


 Garantizar el acceso a la información, orientación, métodos y prestaciones de
servicios referidos a la salud sexual y procreación responsable.
 Potenciar la participación femenina en la toma de decisiones relativas a su
salud sexual y procreación responsable.

El conocimiento acerca de lo que vivencian tanto en primero como en segundo ciclo,


favorece el desarrollo de actitudes y hábitos saludables y responsables vinculados a la
conciencia del propio cuerpo, a la comprensión y el dominio de las emociones, y
también a las formas de relacionarse con los demás. Responder de una manera
madura es fundamental para favorecer su desarrollo saludable, es necesario transitar
esta etapa junto a ellos y ellas, intentando generar y mantener espacios de diálogo.

A continuación, hago referencia a la Ley 26.061 de Protección Integral de los


Derechos de la Niñas, Niños y Adolescentes; ya que la abordaré como tema en la
siguiente secuencia didáctica. La misma, fue sancionada en 2005 y establece la
aplicación obligatoria de los Derechos del Niño, entre otras cosas. Los derechos de la
infancia se basan en cuatro principios fundamentales:

1. La no discriminación.

2. El interés superior.

3. El derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo.

4. La participación.

SECUENCIA DIDÁCTICA

Tema: El cuidado de cuerpo y los derechos del niño.

Grado: 6°

Propósitos:

 Incentivar el trabajo colaborativo para realizar la puesta en común.


 Propiciar el intercambio de ideas y opiniones.

Objetivos:

 Conocer su estructura corporal, desarrollar hábitos de higiene y cuidado del


cuerpo.
 Expresar ideas de manera oral y escrita.

Actividad:

1) Realizamos una lluvia de ideas, bajo la consigna: ¿Cómo cuido mi cuerpo?

Se irán anotando en el pizarrón lo que vayan expresando los niños. De esta manera,
se desarrollará un dialogo en el cual, a partir de situaciones cotidianas, se pueda
identificar qué es lo que hacemos para cuidar nuestro cuerpo.

Durante el diálogo, se propiciará el espacio para que surjan situaciones en las que se
pueda destacar la importancia del respeto por el propio del cuerpo y por el del otro.
2)

3) Le proponemos a los chicos y las chicas que, individualmente, piensen


sobre este interrogante:

¿Cómo les gustaría ser tratados por los adultos? Pondrán por escrito sus ideas
en un cuadro como el siguiente:

Luego, podemos compartir estas producciones individuales, identificando y


nombrando aquellas actitudes, acciones, comportamientos, usos del lenguaje
y/o gestos, manifestados por las personas adultas, que los hacen sentir bien.
Se puede ir haciendo un listado de los modos de cuidado y protección de la
integridad física y emocional que sean beneficiosos para los niños y las niñas, y
que estos puedan recibir de parte de los adultos.

A modo de cierre, identificar los Derechos del Niño que están siendo
respetados en cada uno de esos casos.

La docente les pregunta a los niños:

¿Saben cuál es la mejor manera de cuidarse?


Después de escuchar sus ideas, les comenta que para hacerlo correctamente
es necesario conocer *los derechos del niño*, porque sabiendo mis derechos
puedo defenderme…y decir no a lo que no me gusta...

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