COMPLEJIDAD, FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN
Pilar Rodríguez Juárez
INTRODUCCIÓN
Un pensador importante para renovar el pensamiento, el conocimiento y la
educación es Edgar Morin y su propuesta de complejidad y de pensamiento
complejo.
El qué de este ensayo es tratar de esclarecer las relaciones entre el
Pensamiento Complejo que propone Edgar Morin, la Filosofía y la Educación.
Para ello partiremos de las lecturas realizadas en este curso.
Tomaremos en cuenta, en primer lugar, el Prólogo a la 2° edición francesa, de
1970, del segundo libro de este autor, El hombre y la muerte (de 1951).
Veinte años después de publicar este texto, el autor lo revisa y valora, al mismo
tiempo que nos aproxima a su proyecto de un pensamiento complejo que
empezará a exponer en otras obras posteriores, como El Método, que
comienza en 1976.
Afirma Morin en ese Prólogo que las Ciencias no se ocupan de la muerte en su
sentido cultural, que las Ciencias Humanas no se ocupan de la muerte humana
en lo que significa para el ser humano, o, peor aún: que las Ciencias del
Hombre no se ocupan del hombre porque se olvidan del fenómeno cultural de
la muerte.
No lo hacen porque dividen al ser humano: lo ven como homo faber (de útiles),
como homo sapiens (pensante), como homo loquax (lingüístico). En esas
divisiones no consideran el fenómeno de la muerte humana y su impacto en los
propios seres humanos, pese a que la muerte está presente, acompañando
siempre a la especie humana, patentemente en sus rituales funerarios y
permanentemente en sus creencias de supervivencia y resurrección.
Las Ciencias Humanas dividen a lo humano y ven útiles, pensamiento y
lenguaje, que no son, dice Morin, sino metamorfosis de cualidades biológicas
dadas. No ven a la muerte, que es la ruptura en el comportamiento humano
respecto a la de los animales.
Por eso, afirma, se necesita replantear a la Antropología, no como una
disciplina que divide sino como ciencia unitaria de lo humano.
Lo central en este Prólogo es, justamente, la forma en que replantea lo que
debe ser la Antropología, apuntando a lo que es, a lo que debe ser: el
pensamiento complejo.
En primer lugar, Morin nos dice que la Antropología es una Ciencia del
fenómeno humano: aunque toma en cuenta diversas dimensiones humanas
(historia, psicología, sociología, economía), busca dar cuenta del fenómeno
global de lo humano, de manera unitaria, no dividida. Esto significa que debe
existir Unidad y Diversidad (así como interdisciplina, transdisciplina,
pensamiento holístico).
En segundo lugar, la Antropología es fenomenología de la diversidad de
fenómenos humanos (históricos) pero con ciertos principios y fuerzas
(estructuras). Es una Ciencia Estructural (con principios de organización) e
Histórica (con cambios y transformaciones), que busca la fusión de estructuras
e historia: trata de establecer principios organizativos (estructurales) que
permiten el desarrollo o la decadencia de los sistemas (historicidad).
Sin embargo, no se queda en esto: también debe considerar Acontecimientos
(la emergencia de lo nuevo), accidentes, la aleatoriedad en procesos, de modo
que en su perspectiva no hay un desarrollo sino una cascada de desarrollos,
una historia fragmentaria, desordenada, dislocada, pero unitaria. Eso suena
bastante complejo como proyecto de conocimiento, como propuesta de
indagación y generación de conocimientos.
En tercer lugar, la Antropología, con sus diversas dimensiones del fenómeno
humano global, con esa cascada de historias, pero unidas, que es diversidad
de formas desarrollándose (historicidad) tiene principios organizativos
(estructurales), bióticos y antropológicos.
Por último, esta Antropología (compleja) no es fija o ahistórica porque no tiene
estructuras universales: es una Antropología genética: investiga principios
organizativos y dinámicos, así como el sustrato arcaico común, considerando la
ecología (las interacciones), las circunstancias, los acontecimientos, lo
aleatorio. Y todo ello de manera no aislada, incluso como parte de una historia
cosmológica, biológica, humana, que expande y acelera la historicidad,
buscando un engranaje de physis (naturaleza), bios (vida), antropos (humano).
Después de esbozar a esa Antropología dinámica como modelo de Ciencia
compleja del pensamiento complejo, Morin vuelve a su viejo libro y destaca dos
rasgos: primero: su Antropología (compleja) que es continuidad y ruptura con la
evolución biológica, que intenta conectar lo biótico y lo antrópico, busca
engranarlos con continuidades y discontinuidades; segundo: valora el haberse
colocado en el umbral bio-antropológico con la muerte humana, que es un
rasgo más humano y cultural que biológico, que se expresa en las creencias e
ideologías de la muerte: el renacimiento y el doble, que no son sino
transmutaciones fantasmagóricas de la vida biológica: de la duplicación y la
fecundación. La creencia en el renacimiento después de la muerte es una
proyección (un símbolo) del ciclo biológico (en el que mueren los individuos,
pero renace la especie), así como la creencia del doble alude a la propia
reproducción que consiste en sacar réplicas de vida. Estas creencias rechazan
la muerte y alivian el traumatismo de la muerte.
Revisando algunos libros de Edgar Morin, entre ellos los de la serie El Método
y otros, existe uno en el que el autor escribe su autobiografía intelectual: Mis
Demonios (Kairós, Barcelona 1995), donde se refiere a El hombre y la
muerte en los siguientes términos:
“Quise, en El hombre y la muerte y El paradigma perdido, vincular los
conocimientos biológicos, antropológicos y sociológicos, aspirando a una bio-
antropo-sociología. Luego, en La Méthode no busqué el conocimiento
enciclopédico, sino el pensamiento enciclopedante, que pone en ciclo los
conocimientos desglosados para que, uniéndose unos a otros, adquieran
sentido. Y esta voluntad de unir fue la que hizo emerger y luego desarrollarse el
pensamiento complejo.” (p.45)
Esa voluntad de unir la diversidad de los conocimientos que está en El hombre
y la muerte es, como lo reconoce el propio Morin, el principio del pensamiento
complejo.
A continuación, nos aproximaremos a ese Pensamiento Complejo para luego
relacionarlo con la Filosofía y la Educación, siempre desde la perspectiva de
Morin.
DESARROLLO
En esta parte del ensayo expondremos el cómo haremos esa vinculación entre
el Pensamiento Complejo, la Filosofía y la Educación.
El cómo será con una serie de aproximaciones al Pensamiento Complejo que
desarrolla Edgar Morin.
Primera aproximación
Examinando la serie de libros de Morin sobre El Método se entreve la maravilla
que hay en ellos: el intento de unir todos los conocimientos (de la Física a la
Biología, de ésta a la Antropología, a la Sociología, enlazando al Conocimiento,
las Ideas, la Ética, todo), con sus relaciones y complejidad, para que estos
adquieran sentido. Explorando estos textos descubrí que son centrales ciertos
conceptos, tales como los de Organización, Orden, Desorden, Conocimiento,
Ser humano.
En El Método I, La naturaleza de la naturaleza, se parte de la Physis, de la
naturaleza, que, desde una perspectiva científica, se rige por la Ley del Orden,
de la organización: de modo que el universo físico, la naturaleza, está
compuesta por seres determinados, fijos, con regularidades y estructuras.
Pero, dice Morin, la entropía (degradación de energía) introduce la degradación
del Orden y la Organización. Sin embargo, ese Desorden es, a su vez,
Organizador, de él brotan nuevas configuraciones con orden, organizadas.
Entonces, la Physis es Orden y Desorden, Cosmos y Caos. Incluso Morin
propone un Bucle tetralógico (p.74):
Desorden
Interacciones
encuentros
Organización -------------------------------------- Orden
Explorando El Método II, La vida de la vida, los conceptos revisados se
vuelven todavía más complejos. Su punto de partida es la Physis que es
Desorden y Orden que genera Organización. En este caso, la Organización es
el Ecosistema, como conjunto de interacciones en el seno de una unidad
geofísica de diversas poblaciones vivientes como Unidad compleja de carácter
organizador (p.30). Como en el Bucle tetralógico, hay interacciones de diversos
seres vivos que pueden ser interacciones complementarias (simbiosis),
concurrentes (competiciones) y antagónicas (depredaciones), pero entendiendo
que estas interacciones son islotes de organización, de autoorganización, en el
seno de los Ecosistemas; porque forman ciclos, cadenas, bucles, físicos,
químicos, biológicos, ecológicos.
O energía solar
(insectos) (arácnidos) (pájaros) (hombres)
plantas—> hervíboros—> carnívoros —> carnívoros—> hombres
parásitos parásitos parásitos parásitos por tierra
insectos necrófago
Dice el autor:
“Ahora bien, la idea de bucle eco-organizador ha comenzado a indicamos no
sólo que una reorganización permanente responde a la desorganización
permanente, sino sobre todo que el proceso de reorganización se encuentra en
el proceso de desorganización mismo. Así, la cadena trófica nos muestra que
toda podredumbre se convierte en alimento, que todo deshecho se convierte en
ingrediente, que todo subproducto se convierte en materia prima, que todo
residuo muerto es reintroducido en el ciclo de vida. Las descomposiciones,
excreciones, defecaciones forman el festín de un hervidero de insectos y
microorganismos; éstos engrasan y remineralizan los suelos que nutren a la
vegetación. El ecosistema no sólo come su propia vida y su propia muerte, sino
su propia mierda, y el excremento puede convertirse en el alimento del
alimento de su defecador. El ecosistema renace y revive sin cesar porque es a
la vez autófago (que se nutre a sí mismo), entrófago (que se nutre de entropía),
biófago, necrófago, coprófago y, en suma, eurífago (que se nutre de todo).”
(pp.47-48)
Examinando El Método III, El conocimiento del conocimiento, se destaca el
concepto de ser humano de Morin, así como el doble pensamiento del homo
sapiens demens que somos, según el autor. El homo sapiens demens que
somos tiene un “doble pensamiento”: la parte sapiens, asociada al Logos, y la
parte demens, asociada a Mitos. Este doble pensamiento coexiste e interactúa
entre sí y son complementarios.
Logos: es el pensamiento Mitos: es el pensamiento
empírico, que pretende apegarse a imaginativo, simbólico e ilógico:
los hechos, racional y lógico:
Es un pensamiento que acumula y Es un pensamiento que permite
organiza diversos conocimientos y elaborar Mitos y Religiones, que
que permite el desarrollo de la sustenta a la magia
técnica fundamentalmente
Maneja signos, con un poder Fundamentalmente maneja símbolos,
indicativo e instrumental, que con un poder evocador y concreto,
separan, tratan de ser objetivos que une, sin pretender dejar de ser
subjetivo
Es referencial y remite a algo Es autorreferencial y busca
determinado exterior, por eso es un presentar, por eso es pleno de
pensamiento pobre de significados, significados, irreductible a los
que se puede reducir a un concepto, conceptos, que es y se queda en el
que es y se queda en el plano de lo plano poético
prosaico
Es un pensamiento que explica Es un pensamiento mítico que
objetivamente, de modo abstracto, comprende subjetivamente, de modo
pero no conmueve porque tiene una concreto, por lo que conmueve
forma conceptual que parcializa la porque tiene una forma simbólica que
realidad. totaliza a la realidad.
Segunda aproximación
De acuerdo a lo anterior, en el pensamiento complejo todo se interrelaciona;
nada se ve separado (de manera analítica) sino que todo se ve como algo
conectado e inseparable y, por ello mismo, generando incertidumbre (porque
siempre hay más conexiones e interrelaciones), de modo que los diferentes
aspectos de los fenómenos, y de las disciplinas que los estudian, deben
dialogar entre sí, enriqueciendo el conocimiento, haciéndolo siempre con más
determinaciones, todo entretejido y más complicado. Es por eso que no
debemos separar y contraponer como disyunciones (o es Cosmos o es Caos, o
es sapiens o es demens, o es conciencia de la muerte individual o es
conciencia de la muerte colectiva) sino asociar de manera compleja: es
Cosmos y caos, es sapiens y demens, es conciencia individual y colectiva.
Además, todo fenómeno debe verse de manera recursiva, retroalimentadora,
de modo que sea, a la vez, causante y causado. Por ello mismo, el estudio de
una parte nos remite al todo complejo ya que el todo (la complejidad) está en la
parte y en la parte el todo.
Explorando El Método 6. Ética, de inmediato volvemos a caer en la vorágine
del pensamiento complejo y de la complejidad: la ética viene de una exigencia
interna (de un deber individual), que al mismo tiempo es exigencia externa
(pues es cultural) e incluso es exigencia anterior (de la organización viviente).
Entonces, en la ética se parte de la inseparabilidad del individuo (exigencia
interna), la sociedad (exigencia cultural), la especie (exigencia de la vida), cuya
unión permite ser sujeto que se autoafirma. Y al hacerlo excluye, sin embargo,
es inevitable que también incluye: es para sí y, al mismo tiempo, para el
prójimo, conjugando egoísmo y altruismo. Nuevamente las interrelaciones, las
contradicciones que con conjunciones de un pensamiento complejo.
La ética, dice Morin, hace que todo acto moral sea un acto individual de
religación (religarse, reconectarse) con el prójimo, la comunidad, la sociedad, la
especie.
Pero debe existir, históricamente, el acontecer de un individuo con autonomía.
Y entonces vienen las rupturas, dislocaciones, concurrencias y antagonismos
en la inseparable interacción entre individuo, sociedad y especie, que generan
conflictos entre las éticas de comunidad cerrada y éticas de comunidad
universal. O los conflictos modernos del individualismo ético dislocado de la
comunidad, que viene del laicismo (que le quita fuerza al imperativo religioso),
que genera nihilismos y el dominio de la racionalidad instrumental (el
instrumentalizar a los otros). Por ello, dice Morin, es necesario regenerar el
bucle de religación individuo/ sociedad/ especie: religación con la comunidad, la
sociedad, la especie. Y propone volver a las fuentes cósmicas, que también
actúan religando, como ya habíamos visto:
Orden Desorden Interacciones Organización, en un bucle
retroalimentador que ocurre en la Física (átomos, estrellas, galaxias) y en la
Biología (vida y muerte).
Y concluye lo siguiente Morin, que suena hermoso:
“La religación cósmica nos llega con la religación biológica, que nos llega con la
religación antropológica, que se manifiesta como solidaridad, fraternidad,
amistad, amor. El amor es la religación antropológica suprema. El amor es la
expresión superior de la ética.” (p.41)
Tal es la ética de la religación que viene del pensamiento complejo, de la
propia complejidad. Y por eso hay incertidumbre, contradicciones e ilusiones
éticas, y ética del pensamiento.
¿Ética del pensamiento?
Sí, porque hay un “mal pensar” (que parcela los conocimientos, ignora
contextos, cierra los ojos ante las complejidades, no ve la unidad de la
diversidad, se queda en lo inmediato, pierde lo esencial por lo urgente,
cuantifica y pierde lo cualitativo, rechaza ambigüedades y contradicciones,
obedece al paradigma de la simplificación, excluye la comprensión humana).
Y, por tanto, un “bien pensar” que:
“-religa,
-destabica los conocimientos,
-abandona el punto de vista mutilado… y busca un conocimiento polidisciplinar
o trasndisciplinar;
-comporta un método para tratar las complejidades,
-obedece a un principio que prescribe a la vez distinguir y religar,
-reconoce la multiplicidad en la unidad, la unidad en la multiplicidad,
-supera el reduccionismo y el holismo, uniendo partes todo, todo partes,
-reconoce los contextos y los complejos…,
-inscribe el presente en la relación circular [pasado futuro]…,
-no olvida la urgencia de lo esencial,
-integra el cálculo y la cuantificación entre sus medios de conocimiento,
-concibe una racionalidad abierta,
-reconoce y afronta incertidumbres y contradicciones,
-concibe a la dialógica que integra y supera a la lógica clásica,
-concibe la autonomía, el individuo, la noción de sujeto, la consciencia
humana…” (pp.69-70)
La ética del pensamiento es el pensamiento complejo.
Tercera aproximación
El Método, el Pensamiento Complejo, el Pensar la Complejidad según Edgar
Morin: esa es su filosofía. Si filosofía (philia a Sophia) es, etimológicamente,
“amor a la Sabiduría”, en Edgar Morin la filosofía es amor a la sabiduría
compleja, amor a la sabiduría de la complejidad.
Por supuesto, es una filosofía apoyada en los últimos avances de las ciencias
modernas, naturales y sociales: es una tentativa de abarcar al Ser como
Cosmos y como Caos, de religar todo en un conocimiento polidisciplinar (que
va religando la Física con la Biología, la Antropología con la Etnología, la
Epistemología y la Ética, etc.), de pensar como sapiens demens, (con
racionalidad e imaginación), de pensar éticamente (bien) religando y
reconectando todo, uniendo la poesía y la racionalidad para hacerlo con
sabiduría.
Es por eso que esta filosofía de Morin abarca a todas las disciplinas filosóficas:
Tiene una Ontología en la que el Ser es Cosmos y Caos…
Tiene una Epistemología en la que el pensamiento avanza por
contradicciones que se vuelven bucles, que religa todo buscando un
conocimiento polidisciplinar o transdisciplinar; con un método para tratar las
complejidades, que distingue y religa, que reconoce la multiplicidad en la
unidad y la unidad en la multiplicidad, que reconoce los contextos y los
complejos, que concibe una racionalidad abierta, que reconoce y afronta
incertidumbres y contradicciones…
Tiene una Antropología según la cual el ser humano es sapiens demens…
Tiene una Ética de religación (religarse, reconectarse) con el prójimo, la
comunidad, la sociedad, la especie…
Tiene una Estética que parte del estado vivencial poético, que junta el amor y
la poesía con la sabiduría y la racionalidad…
Considerando lo anterior, podemos intentar relacionar al Pensamiento
Complejo con la Filosofía.
-Pero la filosofía es amor a la sabiduría.
-¿En algún texto trata Edgar Morin sobre ese amor a la sabiduría?
-Sí, en un pequeño libro: Amor, poesía, sabiduría (Seix Barral, Barcelona
2001)
En realidad, ese pequeño libro tiene un Prólogo y tres ensayos: “El complejo
del amor”, “La fuente de la poesía” y “La necesaria e imposible sabiduría”.
Su punto de partida es que somos homo sapiens demens: pensantes y
racionales, pero también afectivos y delirantes.
“La locura humana es fuente de odio, crueldad, barbarie, ofuscación. Pero sin
los desórdenes de la afectividad y los excesos de la imaginación, sin la locura
de lo imposible no habría impulso, creación, invención, amor, poesía.” (p.7)
Por supuesto que es necesario regular la oscuridad asesina, malvada o
estúpida del homo demens y para ello requerimos sabiduría que viene del
homo sapiens, como prudencia, templanza, mesura, desprendimiento.
Sin embargo, nada es simple en este pensamiento, ni la propia sabiduría..
La prudencia que recomienda la parte sapiens puede esterilizar a la vida de los
riesgos que hemos de vivir; la templanza o mesura puede quitarnos
experiencias de éxtasis; el desprendimiento podría dejarnos sin la amistad y el
amor.
La sabiduría es, entonces, compleja y requiere fusionarse con el amor y la
poesía, que vienen de la parte demens. Dice Morin:
“Reconocemos el amor como el súmmum de la unión de la locura y la
sabiduría, es decir, que en el amor, sabiduría y locura no sólo son inseparables
sino que se generan la una a la otra.”
En el amor está la parte demens que, por ser amor, deja de ser malvada y se
vuelve sabia, sapiens.
¿Y la poesía?
Para Morin la poesía no es mera expresión literaria sino vivencia, un estado
poético que implica una experiencia de participación, fervor, deslumbramiento,
comunión, embriaguez, exaltación y amor. Es manifestación de la parte
demens, pero tampoco es malvada, es sabia. Incluso va más allá de la razón y
la locura, de la sabiduría y la locura, del sapiens y demens que somos:
“El estado poético nos transporta a través de la locura y la sabiduría más allá
de la locura y la sabiduría.” (p.9)
Por eso concluye lo siguiente, como propuesta de vivir con sabiduría:
“El amor forma parte de la poesía de la vida. La poesía forma parte del amor de
la vida. Amor y poesía se engendran el uno al otro y pueden identificarse el uno
al otro.
Si el amor es la unión suprema de sabiduría y la locura, debemos asumir el
amor.
Si la poesía trasciende la sabiduría y la locura, tenemos que aspirar a vivir el
estado poético, y evitar que la prosa sumerja nuestras vidas, que están
necesariamente entretejidas de prosa y poesía.” (p.10)
A partir de estas premisas (que explica y desarrolla en los dos primeros
ensayos de este libro), el autor pone en cuestión la idea de la sabiduría como
vivir razonablemente (dictada por la parte sapiens) porque ello nos llevaría a
llevar una vida prosaica, sin el estado poético (amor, gozo, placer).
Por eso, concluye Morin, la sabiduría debe ir mezclada de locura (de la parte
demens, que vive el estado poético), aunque la aptitud de gozar implique,
necesariamente, la aptitud de sufrir.
Como seres polares, sapiens y demens, resulta complicado comprender la
sabiduría que necesitamos para vivir. La sabiduría es compleja, es
complejidad.
Con todo, nos da una orientación para lograr esa sabiduría que conjugue lo
demens que aspira al estado poético y al amor, con las virtudes de moderación
que recomienda la parte sapiens: la autoética.
“La auto-ética es, primeramente, evitar la bajeza, evitar el ceder a las pulsiones
vengativas y malvadas, lo cual supone mucha autocrítica, autoexamen y la
aceptación de la crítica de los demás… La auto-ética es, antes que nada, una
ética de la comprensión. Debemos comprender que los seres humanos son
seres inestables, en quienes existe la posibilidad de lo mejor y lo peor; algunos
tienen mejores posibilidades que otros; debemos comprender también que los
seres humanos tienen múltiples personalidades potenciales, y que todo
depende de los acontecimientos, de los accidentes que les ocurre y pueden
liberar alguna de ellas… Hay que comprender también que las condiciones y
las circunstancias históricas pueden empujar a los seres a derivas fatales.”
(pp.64-66)
Con esta exploración hemos pasado de una reflexión sobre la Muerte a una
propuesta de vida con sabiduría, necesariamente compleja. Como se puede
apreciar, el pensamiento complejo de Edgar Morin no es una teoría divorciada
de la vida: es una tentativa de comprender la complejidad de la realidad, del
mundo que vivimos, de lo que somos, de la vida humana, para aprender a
vivirla.
Decía el filósofo Spinoza en su Ética:
"Un hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es
una meditación de la muerte, sino de la vida".
Edgar Morin empezó pensando sobre la muerte, pero su Método, los bucles de
su pensamiento complejo, nos llevaron a la sabiduría de la vida.
Cuarta aproximación
Hemos estado aproximándonos al pensamiento complejo de Edgar Morin, pero
nuestra finalidad es educativa.
Entonces, me brota la interrogación: ¿qué ha pensado Edgar Morin sobre la
educación? ¿Ha hecho algunas propuestas?
Y, en efecto, Edgar Morin ha escrito importantes libros sobre la Educación.
Destaco dos que hoy son clásicos:
La cabeza bien puesta. Repensar la reforma. Reformar el
pensamiento (Nueva Visión, Buenos Aires 2001, 143pp.).
Educar en la era planetaria (con otros autores. Gedisa, Barcelona
2006, 140pp.), y
Veamos lo que piensa Morin sobre la educación, íntimamente interconectada
con su propuesta de pensamiento complejo y complejidad.
En el Prólogo de La cabeza bien puesta, un libro dedicado a la Educación y a
la Enseñanza, Morin aclara estos términos:
Para él, la Educación, en un sentido muy amplio, remite a la puesta en marcha
de los medios necesario para incrementar el autodidactismo al despertar y
favorecer la autonomía del pensamiento. La Enseñanza, en un sentido
estrecho, es el arte o acción de transmitir al alumno el conocimiento de modo
que los asimile o comprenda.
Así, la enseñanza educativa, según Morin, consiste en transmitir no un “saber
puro” “sino una cultura que permita comprender nuestra condición y ayudarnos
a vivir. Al mismo tiempo, es favorecer una manera de pensar abierta y libre.”
(p.11)
Tal es, dentro de la teoría de la complejidad, lo que es la educación.
Se trata, pues, de enseñar a asumir la parte prosaica y la parte poética de
nuestras vidas. Por supuesto, este libro de Morin es complejo y muy rico en
propuestas.
Primero, empieza con lo que llama “Desafíos” en la educación (las cuestiones
abiertas sobre la proliferación de saberes, la asunción de lo global, lo esencial y
lo complejo, la ruptura de la cultura científica y la humanística, la fragmentación
de los saberes, etc.) y luego aborda el asunto de lo que denomina “La cabeza
bien puesta”, que tiene la aptitud para plantear y resolver problemas, con
principios que organizan, vinculan y dan sentido al conocimiento.
Una de sus propuestas centrales es que la educación trate sobre “La condición
humana” desde diversas perspectivas y que se promueva el “Aprender a vivir”,
sin dejar de lado el necesario “Aprendizaje ciudadano”.
En esta obra hace propuestas para la educación primaria, secundaria y la
universidad, planteando “La Reforma del Pensamiento” considerando los
principios del Método y del pensamiento complejo:
1) Principio sistemático u organizativo, como conocimiento de parte
2) Principio hologramático (el todo está en la parte),
3) Principio de bucle retroactivo
4) Principio de bucle recursivo,
5) Principio de disciplina/ dependencia,
6) Principio dialógico,
7) principio de re-introducción de quien conoce en el conocimiento.
Al final, resume su propuesta de la manera siguiente:
La educación es una misión de transmisión que requiere técnica y eros (deseo,
placer y amor), de dar y darse; que requiere Fe en la cultura y el ser humano,
de modo que la misión de la enseñanza es proporcionar cultura que permita
globalizar, preparar mentes para enfrentar complejidad de problemas y la
incertidumbre, promoviendo un pensamiento estratégico y la apuesta por un
mundo mejor, ayudar a la comprensión de los seres humanos (próximos y
lejanos), promoviendo la filiación con el país, el continente y el planeta entero,
la ciudadanía terrestre, con su unidad antropológica y su diversidad individual y
cultural, la comunidad con un destino planetario. Por eso, son cinco sus
finalidades:
1) la cabeza bien puesta
2) aprendizaje con incertidumbre
3) enseñar la condición humana
4) aprendizaje de la vida
5) educación ciudadana
El otro libro, Educar en la era planetaria, fue elaborado a partir de la cátedra
itinerante UNESCO “Edgar Morin” para el Pensamiento Complejo en varios
países.
Y trata, justamente, tres temas que tienen que ver con las aproximaciones que
hemos estado haciendo al Pensamiento Complejo de Edgar Morin: la cuestión
del Método, sobre la Complejidad, así como un Epílogo sobre Educación en la
era planetaria.
Revisemos, entonces, lo que dice Morin sobre la educación y el Método hacia
la Complejidad.
I. El Método
En esta primera parte de este libro, Morin resume su concepción del Método en
los siguientes términos:
-El Método no es concebido de una manera tradicional: como una receta ni una
serie de técnicas que presuponen el resultado.
-El Método, más bien, es un discurso, el ensayo de un camino, es una
búsqueda y una estrategia. Tiene relación con un Programa, siempre y cuando
éste no sea simple o determinista.
-El Método en el Pensamiento Complejo es una experiencia de ensayo y por
ello siempre supone la tensión entre el vértigo y el fragmento (Nietzsche) y la
fijeza y el sistema (Hegel).
-Se trata, entonces, de un Método-camino que, como dice Machado, “se hace
camino al andar”: emerge en el camino y se “disuelve en el caminar”. Es un
viaje transfigurador.
-Tenemos, así, un método/camino/ ensayo/ travesía/ búsqueda para capturar la
Complejidad. Nada que ver con un Programa o Técnica que produce
conocimiento.
-Es verdad que parte de algo y que prefigura cierto fin: parte de una Teoría,
como posibilidad de partida para el Conocimiento –pero no como Conocimiento
ya dado; se apoya en la Teoría, como posibilidad de tratar el problema –pero
no como solución anticipada. De este modo, la Teoría determina al Método y
éste a la Teoría, en una recreación permanente de Teoría y Método cada vez
más compleja.
-El Método ensaya y considera al Error. Es una errancia. Como dice Morin: “El
mayor error es subestimar el problema del error.” El Método no tiene ese error
pero siempre toma en cuenta la posibilidad y hasta necesidad del error, ya que
todo conocimiento, toda idea, toda representación en realidad es una
traducción y construcción: tanto por parte de la Teoría como de los Mitos, la
Religión, las Ideologías… Plantear la cuestión de la Verdad ya es abrir una
fuente de errores: “Los caminos de la verdad pasan por el ensayo y el error; a
búsqueda de la verdad sólo se puede hacer a través del vagabundeo y la
itinerancia; la itinerancia implica que es un error buscar la verdad sin buscar el
error.”(p.30)
-Se avanza, entonces, por los antierrores; como afirma Popper: más que
buscar la verdad se indaga el posible error (se intenta falsear). Bachelard
hablaría de obstáculos epistemológicos que es necesario superar, es decir:
viejas verdades que se han fijado y que sólo obstaculizan a las nuevas.
-Aunque el Método es una estrategia y un programa, el del Pensamiento
Complejo escapa de las tentaciones de Programas racionalistas:
Programa metódico racionalista Método del Pensamiento Complejo
-implica una organización -implica una estrategia abierta, no
predeterminada y fija de la acción; predeterminada y evolutiva de
-repite y no improvisa; acción;
-soporta poco de lo aleatorio y del -innova e improvisa;
error, casi descartándolos; -considera lo aleatorio y aprovecha el
-controla y vigila; error para aprender;
-pretende eliminar a las -no sólo controla y vigila, también
incertidumbres. reflexiona, tiene iniciativa, decide;
-responde a las incertidumbres.
-En ese sentido, “el método es lo que enseña a aprender.” (p.32) Siempre y
cuando no sea racionalista y caiga en la “idealización” (creer que la realidad
puede reducirse a lo ideal), la “racionalización” (creer que puede encerrar la
realidad en un sistema racional), la “normalización” (creer que puede eliminar lo
extraño, lo irreductible, lo misterioso).
-“El método no es sólo una estrategia del sujeto, es también una herramienta
generativa de sus propias estrategias. El método es aquello que nos ayuda a
conocer y es también conocimiento.” (p.35)
-Con todo, este Método para el Pensamiento Complejo tiene sus Principios
método-lógicos, a saber:
1) Principio sistemático u organizacional: “relaciona el conocimiento de las
partes con el conocimiento del todo y viceversa”.
2) Principio hologramático: cada parte contiene al todo.
3) Principio de retroactividad: bucle retroactivo; rompe causalidad lineal pues la
causa actúa sobre efecto y el efecto sobre la causa.
4) Principio de recursividad: el producto es productor del proceso productivo:
dinámica auto-productiva y auto-organizacional.
5) Principio de autonomía/dependencia: autonomía abierta al ecosistema que la
alimenta: proceso auto-eco-organizacional.
6) Principio dialógico: asociación compleja de instancias necesarias para el
desarrollo del fenómeno (dialógica orden/ desorden/organización).
7) Principio de reintroducción del cognoscente en todo conocimiento: devolver
protagonismo del sujeto observador/ computador/ conceptuador/ estratega que
construye realidad.
Por supuesto, el Método está en función de un paradigma o modelo de la
Complejidad.
II. La complejidad del pensamiento complejo
En la segunda parte de este libro, Morin expone al pensamiento complejo de la
manera siguiente:
-Aunque Complejidad y Complicado remiten a un todo con muchos aspectos
que es difícil de comprender, no significan lo mismo:
Complicado viene del latín plicare: plegar o doblar; lo complicado puede
simplificarse;
Complejo viene del latín plectar: trenzar o enlazar; el prefijo “com” lo vuelve
abarcante; lo complejo no puede simplificarse.
-La Complejidad refiere a “un tejido de constituyentes heterogéneos
inseparablemente asociados, que presentan la paradójica relación de lo uno y
lo múltiple.”
“La complejidad es efectivamente el tejido de eventos, acciones,
interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen
nuestro mundo fenoménico.” (p.54)
-Por ello mismo, la Complejidad está asociada a lo “enredado, inextricable, al
desorden, la ambigüedad y la incertidumbre.”
-Con el reconocimiento de la Complejidad el conocimiento y las Ciencias se
replantearon, recuperando al mundo empírico y aceptando la imposibilidad de
la certeza y la ley eterna, de eliminar contradicciones.
-La Complejidad se relaciona con el Caos, pero no con las teorías del Caos de
la físico-matemática, que son deterministas (para sistemas dinámicos, sensible
a alteraciones en sus condiciones iniciales); un caos determinista más que
remitir a lo complejo, refiere a lo complicado: a lo que puede reducirse a lo
determinado, estable, constante, invariante, esto es: a un orden absoluto,
universal, eterno.
-Para el Pensamiento Complejo el Orden es productivo, con un origen
condicionado y aleatorio, dependiente de las condiciones de su aparición y
reproducción: “todo orden, cósmico, biológico, etcétera, tiene fecha de
nacimiento y, tarde o temprano, tendrá fecha de defunción.” (p.59)
-Lo Complicado acepta la incertidumbre como una limitación superable del
conocimiento; para la Complejidad la incertidumbre es ineliminable. Lo
Complicado se queda, finalmente, en lo fijo; la Complejidad está abierta al
devenir, es decir: a la novedad, creación y temporalidad (como insiste
Castoriadis: el Caos abierto a la creación de formas).
-Bachelard, Niels Bohr o Castoriadis preparan al Pensamiento Complejo a la
idea de un Caos no determinista, más allá de esquemas simplificadores,
reductores, unidimensionales.
-Características del Pensamiento Complejo:
1) Existen muchas vías para entrar a la Complejidad, para llegar al
Pensamiento Complejo;
2) La Complejidad se distingue de la complicación y se vuelve un nuevo
paradigma que alimenta al Pensamiento Complejo;
3) La Complejidad y el Pensamiento Complejo cuestionan Mitos, como el de la
Razón abstracta y omnipotente;
4) El Pensamiento Complejo no es un pensamiento completo sino articulante
(no aislante) y multidimensional (no simplificador), abierto a lo nuevo, con un
“principio de incompletud e incertidumbre”;
5) El Pensamiento Complejo es consciente de dos tipos de ignorancia: la que
no sabe y quiere saber, y la que cree que “el conocimiento es un proceso lineal,
acumulativo, que avanza haciendo luz allí donde antes había oscuridad,
ignorando que toda luz también produce, como efecto, sombras.”(p.68) Por
eso, el Pensamiento Complejo “aprende a caminar en la oscuridad y en la
incerteza”, trata de elaborar una “ciencia con conciencia”.
6) El Pensamiento Complejo critica toda simplificación, pero no elimina lo
simple: la disyunción que distingue y analiza, la reificación (cosificación), lo
abstracto, integrados en un pensamiento dinámico, que conjunta, incluye lo
diverso y heterogéneo, lo subjetivo e imaginativo, las experiencias, pasando de
la parte al todo y del todo a la parte. Así, pues, incluye lo simplificador, pero
corrigiéndolo, luchando contra ello, resistiendo toda simplificación para captar
“la multidimensionalidad, las interacciones, las solidaridades”, los procesos.
Sabe que la realidad no es captable por una sola de las facultades humanas
“sino por la conjunción unitaria y unitiva de todas ellas”; reconoce que a la
lógica, pero también la necesidad de rebasar el horizonte lógico para
comprender el devenir. Piensa con “macroconceptos”: asociando conceptos
separados, antagónicos, que se contradicen, por ejemplo: entender al ser
humano como homo sapiens demens.
Este libro se cierra con un Epílogo: La misión de la educación para la era
planetaria.
¿Y cuál es esa misión, según Edgar Morin?
“La misión de la educación para la era planetaria es fortalecer las
condiciones de posibilidad de la emergencia de una sociedad-mundo
compuesta por ciudadanos protagonistas, consciente y críticamente
comprometidos en la construcción de una civilización planetaria.” (p.122)
-Ello remite a la difícil cuestión educativa, en donde es claro que la enseñanza
debe ser una tarea política: transmitir “estrategias para la vida”, con
competencia, técnica y arte, así como eros o deseo, placer y amor:
“Donde no hay amor, no hay más que problemas de carrera, de dinero para el
docente, de aburrimiento para el alumno.” (p.123)
-Debe, asimismo, incorporar seis ejes estratégicos directrices:
1) Eje conservador/revolucionante: preservar, salvar, salvaguardar y también
cambiar, revolucionar.
2) Eje para progresar resistiendo: resistencia ciudadana contra la barbarie y
progresar humanizando.
3) Eje que permita problematizar y repensar el desarrollo y criticar la idea
subdesarrollada de subdesarrollo: desarrollo sí, pero desarrollo humano
multidimensional (y no sólo económico). Para vivir con comprensión,
solidaridad, compasión, bien, sin ser explotado, con prosa y poesía de la vida.
4) Eje que permita el regreso (reinvención) del futuro y la reinvención (regreso)
del pasado: dialogar con el pasado y proyectar humanización.
5) Eje para la complejización de la política y para una política de la complejidad
del devenir planetario de la humanidad: pensar global/ actuar local y pensar
local/ actuar global, con una antropolítica.
6) Eje para civilizar la civilización: superar la edad de hierro y entrar en era
planetaria continuando la humanización, con seis “Principios de esperanza en
la desesperanza”: Principio vital, Principio de lo inconcebible, Principio de lo
Improbable, Principio del topo, Principio del salvataje, Principio antropológico –
aunque sin seguridad.
Tales son algunas ideas de Morin sobre la educación en este libro.
CONCLUSIÓN
Como se puede apreciar, el Pensamiento Complejo ya es Filosofía e implica un
amor a la sabiduría compleja, y está orientado principalmente a la mejora de la
investigación académica y de la propia educación.
Sus pretensiones educativas son “tener la cabeza bien puesta” para vivir en un
mundo de complejidad y “educar en la era planetaria” que nos toca.
El para qué de este ensayo es conocer, explorar, aproximarse al Pensamiento
Complejo de Edgar Morin para incorporarlo en la educación, para enriquecerla,
para darle sentido en estos tiempos de crisis de la educación: de una
educación que sigue promoviendo el pensamiento simplista, así como la
transmisión de conocimientos superficiales, desconectados, poco significativos,
que no proporcionan una concepción del mundo (una filosofía) y no ayudan
para vivir en un mundo complejo (sin sabiduría).
Esta propuesta pretende potenciar pensamiento que religa, que conecta, que
da sentido, que complejiza, así como dar sentido a la educación en tanto
religación: encuentro ético con el Otro para que ocurra la enseñanza y el
aprendizaje, amorosidad y tacto pedagógico, o, como diría Paulo Freire,
diálogo con amor que rompa con la educación bancaria, con la
instrumentalización educativa (de estudiantes y docentes), para sacar a la
educación de sus crisis.