LECCIÓN DÉCIMA NOVENA
ASPECTOS GENERALES DE LA PRUEBA PENAL
I. DEFINICIÓN Y FUNCIÓN
le Definicióii
1.1. Concepto
La prueba es la actividad de las partes procesales dirigida a ocasionar la
acreditación necesaria —actividad de demostración— para obtener la convicción
del juez decisor sobre los hechos por ellas afirmados -actividad de verificación-,
intervenida por el órgano jurisdiccional bajo la vigencia de los principios de
contradicción, igualdad y de las garantías tendentes a asegurar su espontaneidad
e introducida, fundamentalmente, en el juicio oral a través de los medios lícitos
de prueba. Debe quedar claro que lo que se prueba o se demuestra en el proceso
jurisdiccional es la verdad o falsedad de los enunciados fácticos en litigio, tomando
como base los medios de prueba relevantes y admisibles [Taruffo] . En el caso del
fiscal, la actividad probatoria está dirigida a acreditar la verdad respecto de una
proposición que afirma la existencia de un hecho delictivo [Chala] .
Es de tener presente que cuando se pretende probar algo, siempre se
plantean las mismas preguntas: qué debe probarse (fin de la prueba), cómo debe
probarse (procedimiento de prueba) y en qué puede basarse la producción de
prueba (medios de prueba). En el proceso penal para cada una de estas preguntas
existen reglas jurídicas. El objetivo de la prueba siempre es (i) comprobar la
verdad, hasta donde sea posible -bajo la premisa de que todos los hechos sobre
los que se funda la sentencia, que han de ser los relevantes, deben ser probados-,
(ii) conforme a un procedimiento probatorio estricto -propio del juicio oral,
basado como uno de sus ejes imprescindibles el agotamiento de todos los medios
de prueba disponibles, especialmente aquellos cuyo empleo son próximos al hecho
ya conocido- y (iii) un resultado probatorio valorado según el principio de la libre
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752 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
valoración [Volk] . La necesaria presencia, aunque ahora relativizada, del principio
o máxima de investigación por el de aportación de parte, determina el principio de
la obligación o del deber de esclarecimiento [Roxin-Schünemann]. En tal virtud:
(i) es el órgano jurisdiccional el que determina la extensión de la recepción de
la prueba; (ii) éste debe hacer el esfuerzo por conseguir y que se actúe la mejor
prueba posible; y, (iii) si conoce determinados datos a través de las actuaciones
o por el mero desarrollo del proceso que se refieren a determinados medios de
prueba y sugieren su empleo, debe producir estas pruebas, lo cual, como enfatizó
el BGH Alemán, debe ponderarse con el mandato de celeridad [Volk], criterios
a partir de los cuales, sin duda, será del caso interpretar los alcances del artículo
385.2 CPP. No es aceptable sostener que porque las partes no aportaron pruebas
pese a que la necesidad de esclarecimiento fluye de las propias actuaciones cabe
fallar con el material probatorio debatido. El juez no puede permanecer pasivo en
estas circunstancias.
Es de precisar, por lo demás, primero, que al Tribunal no le basta con lo
afirmado por las partes, sino que debe constarle que lo que allí se alega se ajusta a
la realidad, es decir, que esas afirmaciones son ciertas (o no lo son); y, segundo, que
las pruebas deben referirse a los hechos objeto de imputación y a la vinculación del
imputado a los mismos —esos son los hechos que deben probarse—, así como que las
pruebas valoradas tengan un carácter incriminatorio y, por ende, puedan sostener
un fallo condenatorio [Casación n.° 3-2007, de 07-11-07. En: Alva/Sánchez].
En consecuencia, el tribunal no podrá tomar en cuenta, para la formación de su
convicción judicial, aquellas informaciones o elementos del juicio que disponga de
manera personal o aquellos que fueron aportados al juicio, pero fueron excluidos,
por ejemplo, por tratarse de una prueba inconstitucional [Ferrer],
Es menester recordar que en el proceso civil hay cuatro formas de fijar
un hecho como cierto y que en el proceso penal es posible su aceptación: a) la
admisión o conformidad de las partes, b) la notoriedad, c) la prueba y d) las
presunciones [Banacloche] .
En relación a la admisión de los hechos, si bien se considera que la confesión
del acusado no es prueba autónoma y que esta debe ser corroborada, la progresiva
incorporación del principio del consenso y de algunas lógicas dispositivas en el
proceso penal ha provocado el proceso de terminación anticipada, el proceso
por colaboración eficaz, el proceso inmediato, la conformidad procesal y las
convenciones (artículo 350,2 CPP), en cuya virtud la aceptación del reo a los
cargos del fiscal determina de uno u otro modo, con mayores o menores controles
César San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 753
judiciales, la constitución de modalidades procesales simplificadas y soluciones
rápidas al conflicto judicial.
En lo atinente a la notoriedad, el artículo 156.2 CPP estatuye que esta no
es objeto de prueba, además, la aceptación de las partes acerca de un hecho como
no necesitado de prueba permite considerarlo como notorio (artículo 156.3 CPP).
La prueba y la denominada prueba indirecta o indiciaria es materia de
análisis en esta parte de las lecciones.
1.2. Limitaciones^ Relación prueba y verdad
Aceptado este concepto, es de afirmar que el derecho y el proceso reconocen
tres tipos de limitaciones a la noción general de prueba jurisdiccional, que inciden
de modo relevante sobre la relación entre prueba y verdad. El entendido de este
reconocimiento es que la prueba no tiene una conexión conceptual con la verdad
-que es un ideal inalcanzable-, pero sí teleológica; la aproximación a la verdad
sigue siendo el objetivo de la prueba.
Ae La primera limitación es aquella que impone el proceso en cuanto tal.
fundada en el marco en que se desarrolla la actividad probatoria. Se trata
del marco temporal en que debe desarrollarse y de la posibilidad reconocida
a las partes de aportar medios de prueba a favor de su posición procesal
o de determinar, a partir de sus alegaciones, los hechos que deberán ser
probados en el proceso -el carácter desinteresado de la búsqueda de la
verdad que se ve limitado por razones de la primacía de la garantía de
defensa procesal-.
Be La segunda limitación es la institución de la cosa juzgada, cuya función es
poner un límite a la discusión jurídica a través del proceso jurisdiccional.
Ce La tercera limitación es la existencia de reglas jurídicas sobre la prueba. Son
de tres tipos: reglas sobre la actividad probatoria, reglas sobre los medios
probatorios, y reglas sobre el resultado probatorio. Las dos primeras no
suponen un impedimento para que pueda atribuirse valor de verdad a los
enunciados declarativos de hechos probados. La última define cómo se
ha interpretar el material probatorio aportado al proceso —el principio de
libre apreciación de la prueba exige una evaluación del material probatorio
conforme a las reglas de la racionalidad general- [Ferrer] .
CENALES
754 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
1.3. Principios de la actividad probatoria
Por otro lado, dos principios han de reconocerse:
A. La actividad que se cumple para llevarla a cabo, la actividad probatoria
-en cuanto conjunto de declaraciones de voluntad, de conocimiento
o intelectuales-, está regulada por la Constitución, los tratados
correspondientes y por la ley, en especial el CPP —es lo que se denomina el
procedimiento de prueba legal-. Así lo dispone el artículo 155.1 CPP: los
medios de prueba previstos en la ley han de introducirse al juicio oral del
modo legalmente previsto.
B. Rige el principio de aportación de parte, como regla del juicio oral, está
reconocido en el artículo 155.2 CPP: la prueba se admite por el juez a
solicitud de las partes procesales. El juez es el receptor de la prueba. Ello,
no obstante, debe matizarse intensamente por la vigencia del principio de
oficialidad, dado el interés público que existe en que se persiga y castigue
al culpable de un delito, lo que en buena cuenta ratifica uno de los rasgos
propios del proceso penal: posibilidad del juez de ordenar prueba de oficio
[Banacloche] .
1.4. Actividad probatoria
En función a la noción de prueba, la actividad probatoria puede definirse
como el esfuerzo de todos los sujetos procesales tendiente a la producción.
recepción y valoración de los elementos de prueba [Cafferata] .
2. Función
La función de la prueba es averiguar la verdad material u objetiva de los
hechos -entendida como aquel suceso procesal concreto, que ha sucedido en la
realidad [Góssell], con el fin de formar la convicción del tribunal. La prueba sirve
para convencer al juez sobre la certeza de la existencia de un hecho, cuya exacta
indagación es presupuesto de justicia. Los artículos 65 o2 —modificado por Ley n.'o
30076, de 19-08-13- y 385.2 CPP son especialmente relevantes. El primero, hace
mención, en relación a la labor del fiscal, a su actuación objetiva en la indagación
de los hechos, por lo que debe incorporar datos de cargos y de descargo, sin
omitir nada relevante. El segundo, destaca la misión del juez decisor: debe —desde
las postulaciones y la actividad de demostrar de las partes- acreditar los hechos
juzgados y lograr el esclarecimiento de la verdad. En consecuencia, el derecho
CÉSAR San Martín Castro; Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 755
de prueba está sometido al principio de la investigación de la verdad material, la
reconstrucción de los hechos debe realizarse con fidelidad histórica, tal como lo
exige el interés público, exigencia que se extiende tanto al problema de qué hechos
han de probarse cuanto a la cuestión con qué medios [Beling] .
Debe diferenciarse, sin embargo, entre lo que la doctrina alemana -siguiendo
a Ditzen— denomina prueba solemne o rigurosa y prueba lihre. La primera —prueba
rigurosa- comprende las exigencias necesarias para la comprobación de los pormenores
del hecho, de la culpabilidad y de la medida de la pena (cuestión de la culpabilidad
y de la pena) —son los que aparecen en el silogismo básico de la sentencia-. En este
sentido se requiere, de un lado, invocar los medios de prueba legalmente previstos y,
por otro, utilizarlos conforme a las reglas establecidas en la Ley procesal, esto es,
han de ser adecuadamente practicados —al igual que las fuentes de prueba han de
ser obtenidas debidamente-.
La segunda -prueba libre- permite al Tribunal que pueda cerciorarse de
cualquier forma -sin las exigencias de la prueba rigurosa-, y se circunscribe a
la comprobación de aquellas circunstancias relevantes desde el punto de vista
procesal, referidas (i) al proceso mismo, ius procedendí —relación procesal,
formación del proceso, la detección de vicios procesales-, y (ii) para la constatación
de los presupuestos procesales -siempre que no sean relevantes para las cuestiones
de culpabilidad y de la pena-, así como (iii) para las decisiones propias de las
etapas o fases de investigación preparatoria e intermedia -comprobación de los
hechos de mera relevancia procesal, con exclusión de los hechos para la sentencia
sobre el fondo [Beling]. En este último caso —por ejemplo, causas de recusación,
causas para negar un testimonio o informe pericial-, la labor de adquisición del
conocimiento -o, mejor dicho, el modo de comprobar el hecho- no tiene las
exigencias de la prueba rigurosa, el juez se puede cerciorar de cualquier forma
—no necesariamente a través de medios de prueba- y, en muchos casos, basta la
mera justificación [Roxin]. En este último caso, por ejemplo, para la recusación
o para la abstención de declarar, en clave de justificación, es suficiente la mera
probabilidad.
3e El derecho a la prueba
El derecho a la prueba integra la garantía de defensa procesal. Se define este
derecho como el poder jurídico que se reconoce a toda persona que interviene en
un proceso jurisdiccional de provocar la actividad procesal necesaria —utilizar los
medios de prueba necesarios- para lograr la convicción del órgano jurisdiccional
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756 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
acerca de la existencia o inexistencia de los hechos relevantes para la decisión del
conflicto que es objeto del proceso.
Su ámbito de aplicación específico se circunscribe a las etapas intermedia y
de enjuiciamiento —comprende, desde luego, las solicitudes de prueba anticipada,
que muy bien pueden requerirse en sede de investigación preparatoria (artículo
242.1 CPP)-. Los actos de investigación no son prueba, por lo que el derecho
a la prueba no lo comprende, aunque su desestimación irrazonable o arbitraria
puede afectar su entorno jurídico y, en consecuencia, la propia garantía de defensa
procesal. El artículo 337.4 CPP reconoce a los sujetos procesales la facultad de
ofrecer diligencias de investigación, cuya inadmisión puede generar la intervención
del juez de la investigación preparatoria (artículo 337.5 del CPP).
El derecho a la prueba -atento a su dimensión constitucional-
presenta, según lo precisado por el Tribunal Constitucional Federal Alemán
(Bundesver/assjungsgeríc/it), una doble vertiente: objetiva y subjetiva. Objetivamente,
constituye como derecho fundamental una garantía esencial del ordenamiento
jurídico, en el que se inserta con fuerza vinculante. Subjetivamente, atribuye a la
persona el poder de ejercitarlos y de reclamar su debida protección [Pico i Junoy] .
La vertiente objetiva del derecho a la prueba comporta cuatro consecuencias:
la Necesidad de efectuar una lectura amplia y flexible de las normas probatorias,
de suerte que permitan la máxima actividad probatoria de las partes. 2a Necesidad
de realizar una interpretación restrictiva de las normas que limitan el derecho a la
prueba, en cuya virtud los límites deben encontrar una justificación en un bien,
interés o derecho constitucionalmente reconocido, en orden a impedir la frustración
de la máxima actividad probatoria. 3® Subsanabilidad de los defectos procesales en
materia probatoria, en tanto no suponga una ruptura de la regularidad del proceso,
por lo que un defecto subsanable no puede convertirse en insubsanable por
desidia del órgano jurisdiccional sin permitir a la parte solicitante su subsanación.
4o Irrenunciabilidad del derecho a la prueba, es decir, la prueba no es disponible
por las partes; todo pacto que suponga una limitación irrazonable a su ejercicio e
impida la meta de esclarecimiento del proceso carece de eficacia jurídica.
La vertiente subjetiva comprende tres derechos: lo A la admisión de la
prueba, por lo que toda prueba que cumpla con los límites intrínsecos -inherentes
a la actividad probatoria- y extrínsecos -consustanciales a los requisitos legales de
proposición- debe ser admitida sin máso 2o A la práctica de la prueba admitida, pues
de no ser así se incurriría en una denegación tácita del citado derecho; corresponde
al órgano jurisdiccional desarrollar toda la actividad necesaria para no frustrar la
César San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 757
práctica del medio de prueba ofrecido, así como asegurar el derecho de las partes
a estar presentes en su actuación e intervenir activamente en su desarrollo. 3. A
la valoración de la prueba practicada, de modo que si no se aprecia -interpreta
y valora la prueba en cuestión- se incurre en una violación de este derecho y
del correspondiente de motivación; las pruebas se han de analizar individual y
conjuntamente, con mención y justificación de los motivos de convicción que ha
producido.
El derecho a la prueba, como todo derecho fundamental, no tiene un
carácter absoluto. Tiene límites intrínsecos y extrínsecos. El primero se refiere
a los presupuestos o condiciones que por su naturaleza debe cumplir con toda
prueba: pertinencia, utilidad y necesidad -los dos primeros actúan en la fase de
admisión, mientras que el último en la fase de práctica o ejecución de la actividad
probatoria-, y desarrollo se hará en otro apartado.
El segundo límite, extrínseco, da cuenta de los cauces y formas
procedimentales para su debido ejercicio; son requisitos legales para la proporción
de la prueba. Son de dos órdenes: genéricos y específicos. Los primeros -tres en
total- afectan a cualquier medio de prueba; le Legitimación para la prueba, que
se adhiere por el mero hecho de ser parte procesal, 2. Temporalidad, esto es, la
prueba debe ofrecerse en el momento procesal oportuno, y cumpliendo además los
requisitos de forma y de lugar legalmente establecidos. 3. Licitud o legitimidad, por
lo que la prueba no ha de estar contaminada con una vulneración constitucional
o que infrinja de modo grave las normas de legalidad ordinaria que garanticen su
debido ejercicio y tutela.
Los límites específicos están circunscritos a concretos medios de prueba.
Cada medio de prueba contempla requisitos para su admisión y actuación con
algún nivel de singularidad, por lo que al cumplimiento de los requisitos genéricos
han de agregarse la observancia de los requisitos específicos. Este sería el caso, por
ejemplo, de los testigos sujetos a alguna restricción al deber de declarar -secreto
profesional o de Estado-.
Regulación de la prueba
En el CPP la regulación de la prueba tiene las siguientes variables. Está
incorporada en la Sección II ‘Xa Prueba” del Libro II “La actividad procesal”.
Consta de 97 artículos, del 155 al 252 CPE La indicada Sección se
subdivide en cinco grandes títulos:
CENALES
758 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
A. Preceptos generales (artículo 155-159: 5 artículos).
B. Medios de prueba (artículo 160-201: 42 artículos), que comprende seis
capítulos, dedicados a la confesión, testimonio, pericia, careo, documental y
otros medios de prueba -con tres subcapítulos: reconocimiento, inspección
ocular y reconstrucción, y pruebas especiales-.
C. La búsqueda de pruebas y restricción de derechos (artículos 202-241:
40 artículos), que comprende nueve capítulos, dedicados a los preceptos
generales, control de identidad y videovigilancia, pesquisas, intervención
corporal, allanamiento, exhibición e incautación -con dos subcapítulos:
exhibición e incautación de bienes, y exhibición e incautación de actuaciones
y documentos privados-, levantamiento del secreto bancario y de la reserva
tributaria, y clausura o vigilancia de locales e inmovilización.
D. Prueba anticipada (artículos 242-246: 5 artículos).
E. Medidas de protección (artículos 247-252: 6 artículos).
II. INSTITUCIONES FUNDAMENTALES DE LA PRUEBA
1. Objeto de la prueba
Es el tema o la materialidad en que recae la actividad probatoria. El objeto
de la prueba, en cuanto a su contenido, viene referido a las realidades -hechos- que,
en general, pueden ser probadas en el proceso penal, realidades fundamentalmente
fácticas —esto es, acontecimientos de la vida individual y colectiva—. En el proceso
penal, los que pueden probarse son [Cafferata] :
Ae Los hechos entendidos como acontecimientos de la vida individual y
colectiva son fundamentalmente y, en primer lugar, aunque no solo,
los que constituyen el objeto del proceso: los hechos imputados y sus
circunstancias, así como también los referidos al grado de participación,
a la culpabilidad, a la responsabilidad, entre otros. De igual modo, podría
pretenderse, en segundo lugar, la prueba de los hechos que eliminan o
restringen la culpabilidad o la punibilidad; y, por último, la prueba de la
extensión del daño. Así, artículo 156.1 CPP.
En esta perspectiva, la actividad probatoria puede centrarse: a) en los hechos
principales o hechos inmediatamente relevantes para la determinación de
la cuestión de la culpabilidad o de la pena -elementos típicos de la ley-;
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 759
y, b) en los indicios, que permiten solamente la conclusión de hechos
principales mediante principios de experiencia -en este caso se requiere un
mayor número de pasos deductivos- [Schlüchter].
Be Las máximas de la experiencia -son definiciones o juicios hipotéticos
de contenido general, independientes del caso concreto y conquistados
por la experiencia [Viada-Aragoneses]- también pueden ser objeto de
la prueba, siempre naturalmente que sean pertinentes en relación con
la materia del proceso y relevantes en la posible decisión. Debe, por
consiguiente, matizarse la regla rígida de prohibición de prueba de las
máximas de la experiencia del artículo 156.2 CPP. De igual manera
se habrá de proceder respecto de los hechos notorios -en tanto hecho
generalmente conocido-: sucesos de la naturaleza, acontecimientos
históricos, hechos locales para una población determinada; Viada
Aragoneses los define como verdades científicas, históricas, geográficas,
así como los hechos evidentes o axiomáticos—. La jurisprudencia alemana
incorpora los denominados hechos notorios judiciales: lo que el juez llega
a saber de modo confiable, en relación con su actividad oficial, tales como
constataciones hechas en las sentencias de otros jueces. En todos estos
casos la práctica de la contraprueba no es imposible, en tanto una de las
partes niega tal condición o que tal notoriedad es inexistente [Roxin] . En
síntesis, el razonamiento judicial no debe vulnerar las reglas de la lógica
ni las máximas de la experiencia [RQE n.° 85-2013/Lima, de 12-11-13 y
RQnü 154-2013/Cusco, de 22-08-13].
Ce Los hechos auxiliares. Son los hechos o circunstancias tendientes a la mejor
valoración de otras pruebas. Son los hechos que ayudan a la prueba (v. gr.:
relaciones entre imputado y testigo de descargo, estado de salud del testigo:
su visión o memoria).
2. Libertad de prueba
2.1. Regla general
La regla en el proceso penal es que todo puede ser probado, y por cualquier
medio de prueba [Clariá] , la cual se justifica por la necesidad de alcanzar la verdad
sobre los cargos imputados -pero no de cualquier modo y a cualquier precio-, que
se extiende al objeto y a los medios de prueba.
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760 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
2.2. Objeto de la prueba
El objeto de la prueba responde a la pregunta ¿qué puede ser probado en
juicio? La respuesta más genérica incide en que se prueba los datos jurídicos que
contienen los pedidos deducidos en juicio, puesto que en sede de enjuiciamiento
existe una regla, que fluye de una interceptación sistemática del sistema procesal,
en el sentido que el juez desconoce los hechos que le son presentados por las partes
[Klippel/Adomias] .
En cuanto al objeto de la prueba, como consecuencia de la máxima de
investigación o instrucción, todos los hechos que de algún modo son importantes
para la decisión judicial, deben ser probados, en tanto sean pertinentes y no
versen sobre temas legalmente prohibidos (por ejemplo, prueba de la verdad en
determinados ámbitos de los delitos contra el honor: artículo 135 CP).
Un principio general es, entonces, que el juez no puede tomar en cuenta
ningún hecho del que haya tenido noticia privada y que no haya sido debidamente
probado. Empero, se reconocen excepciones en cuya virtud el juez puede tomar en
cuenta hechos que no fueron probados y obtener conocimiento de esos hechos a
partir de su cultura personal [Taruffo] . Se trata de los llamados hechos notorios,
que no se prueban {notoria non egent probationez los hechos notorios no necesitan
ser probados). Pueden definirse como aquellos acontecimientos singulares que se
denuncia en forma particular y circunscrita, cuyo conocimiento forma parte de
la cultura normal propia de un determinado círculo social en el tiempo en que se
hace la decisión [Leone] ,
Se rechaza una solicitud de prueba no solo por notoriedad del hecho
afirmado, sino también por ser notorio lo contrario a la afirmación de la prueba.
Como pueden tildarse de notorios’ los hechos generalmente conocidos, a ellos
pertenecen los sucesos de la naturaleza y los acontecimientos históricos, así como
los hechos de los cuales normalmente tienen conocimiento las personas sensatas
o sobre los que ellas se pueden informar en fuentes confiables, que pueden ser
descubiertos por cualquiera a través de las vías ordinarias de conocimiento -
enciclopedias, por ejemplo-. También lo son los hechos notorios judiciales, es
decir, todo aquello sobre lo que el juez llegó a saber de modo confiable, en relación
con su actividad oficial; acontecimientos que han constituido el fundamento de
la decisión, de forma siempre invariable, en un gran número de procedimientos
penales -constataciones hechas en las sentencias de otros jueces-.
También se excluye de prueba las máximas de la experiencia, las leyes
naturales, la norma jurídica interna vigente, cosa juzgada y lo imposible. A« Las
César San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 761
máxiinas de la experiencia: no son hechos^ sino criterios o juicios de carácter abstracto
y generáis que pueden ser aplicados a una serie indefinida de casos» B. Las normas
jurídicas vigentes: el juez debe investigar y aplicar las normas en vigor, no solo sin
necesidad de que las partes las prueben, sino incluso sin necesidad de que las
aleguen; su conocimiento es impuesto al juez {iura novit curia}, por el derecho no
se afirma sino se invoca» Ce Las leyes naturales: forman parte de los conocimientos
propios de una persona del nivel cultural del juez; si se requiere formación
especializada para conocerlas y aplicarlas, se recurre a la prueba pericial. De Lo
imposible: es lo inexistente de aquello que se propone como prueba, o que siendo
admisible no es posible su demostración, probar algo contrario a una ley natural
o a una regla de la experiencia, o existe prohibición legal. Ee Lo evidente tampoco
requiere actividad probatoria específica, pues se demuestra por sí mismo, al ser
un hecho que produce certeza con su simple percepción; solo constituyen objeto
de prueba aquellos hechos que puedan dar lugar a duda, esto es, que exijan una
comprobación [Manzini]»
Asimismo, otro tipo de conocimiento que el juez puede usar sin una prueba
específica son los estándares de la experiencia común y de la cultura promedio en
los que puede basarse para fundar inferencias y valorar pruebas [Taruffo] »
23. Medios de prueba
La regla importa que no está legalmente delimitada la utilización de un
medio de prueba determinado para probar un dato fáctico específico, sin perjuicio
de su legalidad, eficacia y garantías del correcto y más sólido esclarecimiento del
hecho a probar (artículo 157.1 CPP). Con tal fin se puede utilizar los medios típicos
y, por excepción, en función a su necesidad y seguridad, los atípicos» No pueden
emplearse medios de prueba que importen incorporar fuentes de prueba obtenidas
inconstitucionalmente ni con vulneración de la libertad y autodeterminación de
los órganos de prueba (artículo 157.3 CPP); no rigen las limitaciones propias del
proceso y de las leyes materiales civiles, salvo en lo concerniente al estado civil y la
ciudadanía de las personas (artículo 157.2 CPP).
Cabe precisar que rige la noción de “comunidad de la prueba”, en cuya
virtud cada una de las partes puede utilizar, en su beneficio del interés o pretensión
planteada, los medios de prueba y elementos introducidos por la actividad de
la otra, incluso la prueba de oficio. Una vez admitido un medio de prueba su
ejecución no puede ser impedida sin un fundamento razonable; y actuado el
CENALES
762 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
medio de prueba, su valoración si es decisiva, sin interesar la parte que lo propuso,
no puede dejar de realizarse.
Objeto concreto y carga de la prueba
3.1. Objeto concreto de la prueba
El objeto de la prueba está constituido por las afirmaciones sobre los
hechos que las partes procesales han presentado en la etapa intermedia. Con
ello se delimita el thema probandum^ que es lo que debe probarse en un proceso
determinado y concreto, y que establecerá la medida de la pertinencia y utilidad
de los medios de prueba propuestos por las partes.
La prueba se ha de referir a todos los hechos constitutivos de la pretensión
punitiva, que se denomina prueba de cargo. En consecuencia, para dictar una
sentencia condenatoria se debe probar la existencia de todos los elementos del
tipo delictivo y de la participación del acusado, los hechos que integran los
elementos objetivos y subjetivos del tipo penal de que se trate, los que determinen
la apreciación de circunstancias penalmente relevantes —se incluyen los hechos
que implican una agravación del delito [Banacloche]- y los relativos a la
participación en tales hechos del acusado, así como la afirmación de los hechos
que se refieran a la punibilidad y a la determinación de la pena o medida de
seguridad [Neyra].
También es posible que se introduzcan afirmaciones sobre hechos
impeditivos, extintivos, excluyentes y, a partir de ahí, proponer y practicar prueba
sobre ellos, y negar los hechos constitutivos, que es lo que se denomina prueba de
descargo. Es claro que el acusado no debe probar su inocencia, sino únicamente
aquellos hechos que introduce en su defensa y que le pueden beneficiar; además,
puede tener interés en probar otros hechos que contradigan la hipótesis acusatoria
formulada por la acusación (contraindicios) [Banacloche] .
A final de cuentas, las exigencias del proceso jurisdiccional penal estriban
en la necesidad de que lo que el juez declare probado coincida con la verdad de lo
ocurrido; esto es, que los enunciados declarados probados sean verdaderos, y los
enunciados falsos no se declaren probados [Ferrer] .
3e2e Carga de la prueba
La carga de la prueba establece a cuál de las partes, si a la acusación o
a la defensa, le corresponde realizar la actividad de la prueba sobre los hechos
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 763
controvertidos -carga de la prueba en sentido formal- o cuál de ellas ha de soportar
los efectos desfavorables de la sentencia en el supuesto de que alguno de los
citados hechos no resultara suficientemente probado en el juicio o existe duda o
incertidumbre sobre la verdad o certeza de los hechos relevantes para condenar o
absolver [Tomé] —carga de la prueba en sentido material—. En el proceso penal rige
la noción material de carga de la prueba. En consecuencia y en atención a la garantía
de presunción de inocencia, el fiscal debe de acreditar los hechos constitutivos de
la pretensión penal —el onus probandi se desplaza hacia el fiscal, quien tiene la
carga de la prueba sobre los hechos constitutivos de la acusación penal-, sin que
sea exigible a la defensa unaprobatio diabólica de los hechos negativos (STCE n.'O
34/1996, de 11 de marzo); sin la prueba de tales hechos -y con independencia
de que la defensa pruebe o no sus hechos impeditivos, extintivos o excluyentes-
no cabe imponer sentencia condenatoria alguna. Cabe aclarar, sin embargo,
que un principio que rige la actividad externa del Ministerio Público es el de
actuación con plena independencia y objetividad en defensa de los intereses que
le estén encomendados [Muerza]; por tanto, si bien el fiscal ocupa la posición
acusadora en el proceso, también le corresponde aportar prueba respecto de
hechos que atendían o, si así lo postula —y lo hará cuando corresponda— exime de
responsabilidad penal [Tomé] .
Sin que implique revertir la garantía de presunción de inocencia, si de la
prueba incorporada resulta ab initio la existencia del hecho y la responsabilidad
del imputado —probados los hechos de la acusación—, es la defensa de este, quien
tendrá sobre sus espaldas la carga de enervar la prueba producida en su contra
o en su caso, aportar datos sobre hechos que podrían eliminar o disminuir su
responsabilidad, o realizar planteos que permitan declarar la extinción de la acción
penal [Chaia]; es decir, tiene la carga de la prueba de los hechos impeditivos,
extintivos o excluyentes.
líl ACTOS DE INVESTIGACIÓN Y ACTOS DE PRUEBA
le Noción y alcances
Ambos introducen hechos al proceso, son actos de aportación de hechos
y coinciden entre sí [Gimeno] . Empero, la función de los actos de investigación
es esclarecer una sospecha —a partir de los hechos denunciados y de los que vayan
surgiendo en el curso de la investigación preparatoria, sin más limitaciones que su
necesidad [Armenta] -, y preparar el juicio oral mediante la comprobación de la
noticia criminal en punto a determinar fundamentalmente el hecho punible y su
INPECCP
764 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
presunto autor, que se erigen en presupuestos materiales imprescindibles para que
las partes acusadoras puedan confeccionar la acusación -función de averiguación-.
La función de los actos de prueba, por su parte, es la de lograr la confirmación
necesaria para que el Tribunal dicte una sentencia de condena o absolutoria -
función de verificación-.
Es de resaltar que los actos de investigación no se convierten por sí solos en
actos de prueba, que permitan posteriormente al órgano decisor fundar en ellos
una sentencia de condena. La fundamentación fáctica de sus respectivos escritos
de imputación y de defensa solo sirven para facilitar a las partes pero no permiten
al juez extender sobre ellos su conocimiento en la declaración de hechos probados
en la sentencia, que es lo reservado a los actos de prueba. Este es el entendido del
que parten los artículos IV.3 TP y 325 CPP.
2e Diferencias
Cuatro son las diferencias más importantes entre actos de investigación y
actos de prueba:
A. Los actos de investigación se dirigen a averiguar algo que se desconoce,
mientas que los actos de prueba se dirigen a verificar la verdad de una
afirmación de parte.
B. La sede del acto de investigación es la investigación preparatoria, mientras
que la de los actos de prueba es el juicio oral. Se excepciona de este último
requisito, la denominada prueba sumarial: prueba anticipada y prueba
preconstituida.
C. Los actos de investigación arrojan resultados no ciertos, solo probables
y permiten fundar resoluciones interlocutorias. En cambio, los actos de
prueba arrojan resultados ciertos y permiten fundar la sentencia sobre la
culpabilidad o inocencia del imputado.
De Los actos de investigación presentan una ejecución disímil. Por lo general,
basta para su práctica la posibilidad de Gontradieción (artículo 338.1 CPP);
en algunos casos, incluso, tal posibilidad, por lo urgente, no es posible,
y en otros es factible -y legalmente permitido- su actuación en secreto
(artículo 324.2 CPP). Empero, los actos de prueba requieren, siempre, el
principio de contradicción y su actuación en el juicio oral y las garantías
que le son inherentes.
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 765
K NOTAS Y PIINCIPIOS ESENCIALES
DE LA ACTIVIDAD PROBATORIA
1. Notas esenciales
Son cinco.
A. La actividad probatoria incumbe fundamentalmente a las partes
procesales —los hechos objeto de imputación corresponde acreditarlos a
las partes acusadoras; mientras que los hechos extintivos, impeditivos o
excluyentes, establecidos los hechos positivos integrantes del injusto y de
la culpabilidad, deben ser alegados por la defensa del imputado, en cuyo
caso serán de su cargo. Esto último no es óbice para que la defensa pueda
negar los hechos constitutivos planteados por la acusación.
Como consecuencia de la vigencia del principio de aportación,
consustancial al sistema acusatorio y al ámbito del derecho a la prueba, a
las partes les corresponde no solo la introducción de los hechos a través
de las solicitudes probatorias en el momento oportuno, sino también la
iniciativa en su actuación y, luego, en la alegación de sus resultados.
Empero, en el proceso penal, por la especial naturaleza del ius puniendi y
la búsqueda de la verdad material, se admiten correcciones al principio de
aportación mediante el principio de investigación u oficial, dado el interés
público que existe en que se persiga y castigue al culpable del delito. Así,
se acepta, en primer lugar, la prueba de oficio: artículo 155.3 CPP; y,
en segundo lugar, el control judicial para la adecuada actuación de las
pruebas.
i) En este último rubro, se reconocen que tiene las siguientes potestades
judiciales: le Formulación de preguntas de esclarecimiento a los
órganos de prueba: artículo 375.4 CPP. 2. Examen por separado
de los imputados: artículo 377.2 CPP. 3^ Examen, bajo el método
de cross examination -interrogatorio cruzado- indirecto, de órganos
de prueba intimidados —víctima menor de edad, testigo o perito-:
artículo 380.1 CPP. 4. Rechazo de preguntas capciosas, sugestivas
o impertinentes: artículo 170.6 CPP, modificado mediante Ley n.'o
30076, de 19-08-13. 5® Promoción de debate pericial en caso de
informes periciales oficiales discrepantes: artículo 181.2 CPP.
CENALES
Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
(ii) Sobre la prueba de oficio el CPP se pronuncia categóricamente: se
utiliza por excepción en casos expresos (artículo 155.3 CPP); la regla
de aceptación en el juicio oral está plasmada en el artículo 385.2
CPP), bajo las nociones de indispensabilidad y manifiesta utilidad de
su actuación.
El fundamento de la prueba de oficio radica en el valor justicia y en
el derecho a la efectividad de la tutela jurisdiccional, cuyos límites se
encuentran en la necesidad de sostener la imparcialidad judicial y en
el respeto a la defensa procesal. Parece obvio que no es incompatible
entender la prueba como una oportunidad de defensa de las partes,
pero también como una actividad destinada a generar la convicción
judicial. De este modo, parece razonable que todos los actores
implicados en la prueba, el juez y las partes, puedan participar en la
misma [Nieva Fenoll]. Tres son los requisitos que deben cumplirse
a este respecto: le El tribunal debe ceñirse a los hechos alegados en
los escritos de acusación y defensa, así como los discutidos en juicio,
con lo que se defiende el principio acusatorio. 2. Al tribunal le deben
constar las fuentes de prueba sobre las cuales se hará ulterior actividad
probatoria -constarán en el expediente-, con lo que se protege la
imparcialidad judicial. 3. Las partes participarán ampliamente en la
actividad probatoria y podrán contradecirlas, incluso proponiendo
prueba alternativa, con lo que se cautela el derecho de defensa [Picó
I Junoy] . Además, su resultado es incierto, por lo que no beneficia
ni perjudica a priori a ninguno de los litigantes. Tan solo hay que
considerarlo como un instrumento para intentar alcanzar la verdad
[Banacloche].
No existen inconvenientes a que el juez pueda incorporar prueba de
oficio. Sucede, solamente que, a fin de evitar que su actividad sea
sesgada, lo mejor es que solamente pueda proceder esa actividad al
final del proceso —como sucede en el CPP—, una vez que las partes ya
han desplegado su actividadprobatoria, como mero complemento
para aquel que se ve en la tesitura de juzgar, y se percata de una
alarmante falta de datos para hacerlo [Nieva Fenoll].
B. La finalidad de la prueba consiste en formar la convicción judicial acerca
de la existencia o no del hecho punible y de la participación del imputado,
con todas sus circunstancias, tal y como aconteció en la realidad histórica
anterior al proceso.
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 767
c. La actividad probatoria incide sobre los hechos afirmados por las partes en
los escritos respectivos -el objeto de la prueba, en abstracto, recae sobre
hechos naturales o psíquicos, existencia y cualidades de personas, cosas
y lugares, así como calidades jurídicas—. Los actos de prueba requieren
un tema probatorio -el hecho delictuoso y sus circunstancias-. Crecen
las propuestas tendientes a que, mediante el acuerdo de partes, se dé
tratamiento de hecho notorio (o sea que no se necesite probarlos por
darlos por existentes) a ciertos acontecimientos o circunstancias, incluso
relacionados exclusivamente con la cuestión penal [Cafferata], del que es
vivo ejemplo el artículo 350.2 CPP.
De La prueba exige la intervención de un órgano jurisdiccional imparcial
e independiente» Los únicos actos de prueba son los que transcurren
en el juicio oral, bajo la inmediación del tribunal y la instauración del
contradictorio. Se exceptúan, por razones de irrepetibilidad -o de no
disponibilidad- y de urgencia, la prueba preconstituida y la prueba
anticipada.
Ee En el proceso penal, al igual que en el civil, pero con mayor intensidad.
no solo la introducción de los hechos, sino la actividad probatoria ha de
realizarse a través de medios lícitos de prueba, con absoluto respeto a las
normas tuteladoras de los derechos fundamentales.
2e Principios reguladores
2ele Principios básicos
Son los principios de contradicción —procesal—, inmediación, y de
concentración y oralidad -procedimentales- [Moreno Catena] .
Ae Contradicción. Rige tanto en la identificación del material probatorio,
como en el control en la formación de las pruebas y en el debate procesal
sobre las mismas. La prueba no se puede obtener unilateralmente, sino
respetando la confrontación dialéctica de las partes.
le El respeto a la contradicción supone el derecho del acusado de
confrontarse con los acusadores, con los testigos y con cualquier
persona que rinda declaración inculpatoria contra él. Será suficiente
una contradicción realizada en la instrucción si no fue realmente
posible hacerlo en el juicio oral, pero es exigible que por lo menos
haya habido contradicción sobre la fuente de prueba.
INPECCP
768 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
¡i. En las pruebas que consisten en la declaración de conocimiento de
una persona física se exige necesaria e imperiosamente que, al menos
en una ocasión, la declaración haya estado sometida a contradicción
efectiva, real, adecuada y suficiente.
iii. Cuando se trata de apreciar la prueba material -las que conforman el
cuerpo del delito, los instrumentos y efectos del mismo y las piezas
de convicción, así como las huellas y vestigios, y los documentos y
el material obtenido de intervención de comunicaciones, entradas
y registros, grabaciones—, será necesario diferenciar según que en el
momento de adquisición de la fuente de prueba sea posible o no
el contradictorio. Si existe imputado identificado se ha de darle
intervención en la diligencia, y, en todo caso, su utilización en el
juicio exige que las partes puedan intervenir, discutir y eventualmente
deducir otras pruebas antes de la sentencia.
Be Inmediación. Se analiza desde la óptica subjetiva y objetiva. La primera
requiere que el juez se relacione o entre en contacto de la manera más
directa y estrecha posible con las fuentes de prueba, percibiéndolas por
sí mismo, para lo cual es ineludible su presencia continua en la práctica
de los medios probatorios. La segunda garantiza que el juez adquiera su
convicción de acuerdo con la hipótesis más aceptable o más estrecha por
las pruebas, con base en las que guarden una relación más estrecha con la
afirmación de hecho a probar. En estas condiciones la prueba se produce
sobre los hechos en la forma que estos se presentan y se construyen a través
del leguaje [Neyra].
Ce Concentración y oralidad. Por razones políticas, el juicio oral tiene un
carácter público y concentrado, de suerte que en una sesión, o en varias
consecutivas pero cercanas temporalmente, ha de finalizar el debate y
expedirse la sentencia. Asimismo, esta vez por razones técnicas, dado que las
pruebas personales -que consisten en las declaraciones o en explicaciones
de una persona- deben realizarse oralmente, para ser apreciadas por el
juzgador, será necesario que se realicen en un solo acto; pues de lo contrario
el resultado de difuminará en su memoria o habrá que acudir a la audición
o visionado.
En el proceso penal el juicio es completamente oral, en lo que hace a la
práctica de la prueba, salvo la que por su propia naturaleza no admite
la palabra (inspección ocular, y examen del cuerpo del delito, de los
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 769
instrumentos y efectos del mismo^ y de los documentos). En estos casos el
juez examinará por sí mismo la fuente de prueba, que le llega entonces por
el sentido de la vista por lo general, y no por el oído, pero eso no puede
excluir el debate procesal sobre la cosa o el documento, como es natural;
y, para permitir el debate cuando se trata de documentos, debe seguirse el
trámite de lectura pública.
Dos datos importantes se han de tener presente al amparo del principio de
oralidad de la prueba.
i) Las únicas excepciones al principio de oralidad van de la mano de
medios de prueba anticipada -es de incluir la prueba preconstituida-,
hechos no controvertidos o estipulados por las partes de manera previa
y la incorporación de documentos que intrínsecamente constituyen
pruebas de un acto o hecho determinado.
ii) La adecuación al principio de oralidad impone al juez la carga de
registrar todo lo sucedido en la audiencia. El registro funciona como
garantía, como control, como medio que posibilita la revisión ulterior
de la decisión tomada por el tribunal, o bien permite verificar un
detalle específico de lo que ha sucedido, como podría la declaración
de un experto que por la cantidad de datos que aportó es imposible
apropiarse de ellos en el momento en que los expuso. El registro es el
fiel reflejo de la audiencia [Chaia].
Es preciso tener presente que el hecho de que la prueba sea oral no siempre
hace de la misma una actividad más fiable; su utilidad depende del juez,
de sus habilidades y conocimientos. En rigor, cuando se exige la oralidad
en la prueba, más que la forma oral lo que se está reivindicando es la
inmediación en la práctica de la prueba, la que el juez no puede perder
jamás; por ejemplo, en la prueba personal es mucho más adecuado valorar
la credibilidad de una persona viéndola que leyéndola. Empero, ha de
acotarse, primero, aunque la oralidad no puede desconocer la principal
ventaja de la escritura: la fuerza que otorgaba a lo actuado en el proceso;
segundo, que ese inconveniente se supera a través de la grabación de
las audiencias, siempre que la grabación posea la calidad suficiente;
tercero, que el juez no quiere olvidar lo que ha presenciado, y por ello en
ocasiones decide resolver lo antes posible, por lo que puede conducirlo a
la superficialidad que se aprecia en la motivación de la decisión; y cuarto,
que la inmediación en el ámbito de la prueba no puede reconocer una
CENALES
770 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
desmedida confianza en las ulteriores instancias en el criterio probatorio
del juez que presenció la prueba en primera instancia.
La oralidad y la inmediación no pueden obviar el control impugnatorio
de las razones de la convicción judicial, es decir, de las máximas de la
experiencia, de la que depende la atendibilidad de una fuente-medio de
prueba. El juez debe acudir a conocimientos extrajurídicos; en el caso
de una prueba personal, a la psicología del testimonio, que se dirige a
examinar no toda la persona del declarante como aquello que declara, que
sí puede ser sometido a una valoración claramente objetiva (coherencia
externa, contextualización, corroboración por otros datos objetivos, etc.
Sin perjuicio de que en el caso de la prueba pericial el juez acceda siquiera
a los datos más preliminares que le permitan seguir la declaración de un
perito para así evaluar con más rigor su credibilidad); en el caso de la prueba
documental, a la semiótica textual (los documentos deben ser puestos en
su preciso contexto y debe examinarse el lenguaje que emplea; en el caso
del reconocimiento o inspección judicial, el juez, emplea la mayoría de las
técnicas citadas, de suerte que el juez vea la realidad de lo que es sometido
a prueba, la perciba, y aún más, la entienda [Nieva Fenoll] .
2.2. Otros principios
A la relación de principios citados en el anterior apartado —el primero, de
naturaleza procesal, y los restantes, de naturaleza procedimental-, debe agregarse
otros principios vinculados a la propia actividad probatoria y a su valoración. Se
mencionarán y analizarán los siguientes principios: necesidad, unidad, comunidad,
naturalidad o espontaneidad, irrenunciabilidad y obtención coactiva de la prueba
[Cuello Iriarte] -fuera de otros ya abordados o que se harán próximamente en
otras lecciones: obtención coactiva de las fuentes de prueba, libertad de la prueba,
pertinencia y conducencia de la prueba, indubio pro reo—.
A. Necesidad de la prueba. Toda decisión jurisdiccional que resuelva
definitivamente el objeto del proceso -sentencias- o sobresea la causa
-autos equivalentes-, se pronuncie acerca de una media limitativa de
derechos o de algún incidente relevante debe sustentarse en actos de prueba
-en los últimos tres casos se basará en los actos o medios de investigación,
que con los actos o medios de prueba, conforman los denominados actos
de aportación de hechos-, legítimamente incorporados al proceso (artículo
393.1 CPP), Son excepciones a este principio probatorio, el proceso especial
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 771
de terminación anticipada (artículo 468 y siguientes CPP) y la conformidad
procesal (artículo 372 CPP), en los que la decisión se sustenta, en gran
medida, en el principio de consenso procesal -en lo que estas acuerdan,
pactan o aceptan voluntariamente-; así como también las convenciones
probatorias, cuando estas últimas se refieren al acuerdo de las partes
respecto de determinados hechos que se han de estimar hechos notorios
(artículo 156.3 CPP) o cuando las partes, individualmente consideradas,
aceptan determinados hechos -así puntualizados en sede intermedia-
que el juez los dará por probados obviando su actuación probatoria en
el juicio (artículo 350.2 CPP). Los soportes del citado principio son dos
brocardos clásicos: 1. luxaAllegata etprobata iudex indicare debet (el juez
debe sentenciar conforme a lo alegado y probado). 2. In indicio quod non
apparet no est (lo que no aparece del juicio es como si no existiera).
Be Unidad de prueba. En tanto las pruebas apuntan a producir certeza en el
juzgador, todas las que son aportadas por las partes e incluso por el propio
juez conforman una unidad, un todo, del cual se inferirá o deducirá el
convencimiento judicial. Ellos determinan, ante la pluralidad de pruebas
que se ofrecen y se actúan, un acervo probatorio común y una regla,
matizada, de su valoración en su conjunto; matizada porque, primero,
se analiza cada prueba individualmente, y luego, se hace una apreciación
conjunta, sin que esta última elimine a la anterior (artículo 393.2 CPP).
Ce Comunidad de prueba. Es un principio consecuencia del anterior. Una
vez aportadas las pruebas al proceso, benefician a cualesquiera de las partes
para acreditar los hechos objeto del proceso para generar la certeza en el
juzgador, sin importar a instancia de quién se aportó -la intervención de
prueba es recíproca y sus resultados afectan conjuntamente a las partes
en sentido favorable o desfavorable-. Las principales consecuencias de
este principio son: le Imposibilidad de la renuncia o desistimiento de
la prueba ya practicada o ejecutada. 2. La prueba trasladada conserva
su valor. 3. La prueba actuada en procesos conexos que determinen su
acumulación extienden su valor para el conjunto de procesos acumulados.
4e El resultado de la apreciación de la prueba -interpretación y valoración-
pertenece al proceso, al juez, no a las partes.
De Naturalidad o espontaneidad de la prueba. La prueba desde la perspectiva
de la libertad subjetiva proscribe la utilización de todo mecanismo que
coarte su pereza, como la sugestión ilícita -violenta, fraudulenta y culposa
[Malatesta]-, las torturas y el narcoanálisis (artículo 157.3 CPP), los
INPECCP
772 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
detectores de mentiras, etcétera. Asimismo, están incluidos los testimonios,
pericias, traducciones, copias, actas y prueba material falsificadas o alteradas
—por medios materiales, físicos, violentos, amenazas, técnicos, fraudulentos
o por corrupción—.
E. Irrenunciabilidad de la prueba. Se llama también principio de la no
disponibilidad de la prueba. Importa que la parte o el sujeto procesal que
aportó la prueba no puede retirarla del proceso para evitar su apreciación
por el juzgador, así como que ningún sujeto procesal puede oponerse a la
decisión del juez sobre la aducción de un medio de prueba al proceso. Este
principio no opera para la prueba no practicada o ejecutada, de suerte que
quien la propuso puede desistirse de SU actuación, aunque el juez pueda
posteriormente incorporarla de oficio.
R Obtención coactiva de la prueba. Como la prueba es la esencia del proceso
penal, el órgano jurisdiccional debe tener las facultades para obtenerla e
incorporarla a las actuaciones (artículo 202 y siguientes CPP), sin que con
ello se vulnere el principio de naturalidad o espontaneidad de la prueba. La
búsqueda de la verdad y la naturaleza pública del proceso, así como el valor
eficacia —que integra la garantía de tutela jurisdiccional—, exigen que el juez
-con pleno respecto de las garantías legalmente previstas y del principio
de proporcionalidad- pueda dictar apremios, exhibiciones, incautaciones,
allanamientos, intervenciones corporales y de comunicaciones, conducciones
compulsivas y detenciones, así como multas y demás sanciones procesales.
V. FUENTE Y MEDIO DE PRUEBA
1. Fuente y medio de prueba
Es una clasificación tradicional obra de Carnelutti. Otro autor, como
Manzini, incorpora la noción elementos de prueba, que son los hechos y las
circunstancias que fundan el convencimiento del juez y que se incorporan mediante
los medios de prueba.
2. Fuentes de prueba
Las fuentes de prueba son elementos extraños y ajenos al proceso, que existen
en la realidad con independencia del mismo y que, por consiguiente, carecen de
repercusión jurídica procesal en tanto no se haya abierto un proceso (Ejecutoria
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones
Lección Décima Novena - Aspectos Generales de la Prueba Penal 773
Suprema n.° 19.2001.09. AV, de 30-12-09)o Surgen con anterioridad al proceso
por el curso natural de los acontecimientos. Consisten en objetos o personas que,
en cuanto pueden proporcionar conocimientos para apreciar o para acreditar los
hechos afirmados por una parte procesal, pueden tener trascendencia en el proceso
y constituir el material de referencia para la decisión del juez» Cuando se trata de
personas, se le denomina órgano de prueba, que es el sujeto que porta un elemento
de prueba y lo transmite al proceso permitiendo la incorporación de ese dato a la
causa»
La localización u obtención de las fuentes de prueba no es actividad
probatoria, es una tarea propiamente extraprocesaL Esa labor corresponde a la
investigación, es una tarea propiamente extraprocesal y, por lo general, previa
al proceso, pero regulada por la Ley procesal, como garantía de su correcta y
legal obtención, en tanto que la instrucción se concibe como una actividad de
recopilación de materiales a partir de los cuales las partes formulan en el juicio oral
sus pretensiones y conclusiones -acusadoras y defensivas-, y las demostrarán ante
el juez, de modo que en la instrucción se produce una recogida de los diferentes
elementos que están llamados a ser fuentes de prueba»
Medios de prueba
3.1. Concepto y alcances
Los medios de prueba son los instrumentos procesales, caminos o
procedimientos a través de los que las fuentes de prueba se incorporan al proceso
y solo existen dentro de un proceso» Como actos complejos que son, están regidos
por normas procesales que establecen los supuestos y las formas en que la fuente de
la prueba puede aparecer dentro del proceso y de ese modo permiten llevar al juez
el conocimiento que la fuente de prueba proporciona [Moreno Catena]»
Sobre los medios de prueba, rige genéricamente el artículo 157 CPP. Los
hechos del proceso se acreditan con cualquier medio de prueba permitido por la ley,
los cuales pueden ser usados para establecer la verdad acerca de los enunciados sobre
los hechos de la causa [Neyra]; empero, excepcionalmente, se aceptan los medios
de prueba atípicos, a condición de que en su obtención y actuación no se vulneren
derechos y garantías personales ni las facultades de actuación de las partes; y, en
cuanto a su forma, rige el medio de prueba más análogo» Los límites probatorios de
lo civil no rigen en modo alguno, salvo en el ámbito del estado civil o de ciudadanía
de las personas -normas de orden público civil-» Como se reconoce el principio
de autonomía de la voluntad y de' espontaneidad, no se aceptan métodos que
CENALES
774 Parte Séptima - El Derecho Probatorio Penal
alteren su capacidad de recordar, de valorar y su libertad de autodeterminación
(polígrafos, sueros de la verdad, hipnosis: se trata de métodos de interrogatorios
prohibidos -es una regla de prohibición de valoración probatoria-).
3.2. Identificación de los medios de prueba
El CPP, en su Título II 'Tos medios de prueba” de la Sección Segunda “La
prueba” del Libro Segundo “La actividad procesal”, reconoce los siguientes medios
de prueba: (i) la confesión, prevista en los artículos 160-161 CPP, modificados
vía Ley n.° 30076, de 19-08-13. La declaración del imputado no tiene esa
consideración por estimarse un acto de defensa de aquel, y por ello se regula en
el Capítulo III referido al imputado, que integra un Título -artículos del 86 al 89
CPP- y una Sección dedicada a los sujetos procesales; (ii) el testimonio, previsto en
los artículos 162-171, que incluye la declaración del agraviado; (iii) el careo entre
órganos de prueba, previsto en los artículos 182-183 CPP; (iv) la documental,
prevista en los artículos 184-191 CPP; (v) el reconocimiento, que comprende
personas, fotografías, voces, sonidos y cosas, previsto en los artículos 189-191 CPP;
(vi) inspección judicial y reconstrucción, previstas en los artículos 192-193 CPP);
y, (vii) pruebas especiales, que comprende: levantamiento de cadáver, necropsia,
exámenes químicos o auxiliares, médico forenses, preexistencia y valorización o
tasación, previstas en los artículos 195-201 CPP, el primero de ellos fue modificado
mediante Ley n.° 29472 de 14-12-09.
El CPP, en suma, reconoce con toda precisión nueve pruebas típicas, y cinco
pruebas de claro cariz pericial: necropsia-con sus respectivos exámenes auxiliares-,
lesiones, agresión sexual, aborto y valorización patrimonial -tasación pericial-, así
como una prueba de inspección preliminar, de levantamiento de cadáver -recogida
y conservación del cuerpo del delito-, con una función mayormente, todas ellas,
de preconstitución probatoria.
Las pruebas típicas son confesión (declaración del imputado que
acepta los cargos), testifical, careo, pericia, documental, reconocimiento,
inspección ocular y reconstrucción. Desde el punto de vista de adquisición del
conocimiento judicial de los elementos de prueba: a) logran una comprobación
judicial inmediata, la inspección judicial; b) proporcionan información a través
de órgano de prueba o de documentos, la confesión, el testimonio, la pericia y
el documento; y c) facilitan una adquisición combinada de conocimiento sobre
el objeto de la prueba, el reconocimiento, el careo, la reconstrucción [Clariá].
CÉSAR San Martín Castro: Derecho Procesal Penal - Lecciones