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Casos Clinicos 2018-2

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CASOS CLINICOS

CASO #1
Marc era un niño de cuatro años que asistiò acompañado de su madre en su
primera visita con el psicòlogo. Se mostraba cariñoso con su madre y hacía
como si la cosa no fuera con él, pero se percataba del más mínimo detalle que
la madre comentaba. Tenía un hermano de once años. Mamá estaba
angustiada porque había observado que su hijo se relacionaba con algunas
dificultades entre sus compañeros de clase. Explicaba que lo veía más cómodo
en el entorno adulto, puesto que con sus amigos se inhibía frecuentemente.
También estaba preocupada porque Marc utilizaba pañales durante la noche y
durante el día si sentía ganas de hacer caca.
Habían retirado los pañales hacía dos años y todo parecía funcionar bien
hasta que, al cabo de tres semanas, el niño empezó a hacerse caca encima y
se negó a hacerlo en el orinal. Se recuperó el uso de pañales y, aunque se
intentó reestablecer el hábito más adelante, Marc siempre se resistió.
Solamente utilizaba el baño para hacer pipi. El niño defecaba en la ropa en las
pocas ocasiones en las que el pañal no llegaba a tiempo. Después de cuatro
años y medio con pañales arriba y abajo, la madre, el padre y Marc se sentían
al límite de la situación.

CASO#2

Se trata de un niño de apenas diez años de edad, Alexander quien


acude a consulta psicológica referido por el maestro de cuarto grado por
presentar problemas de aprendizaje, del desenvolvimiento social y del
habla, era muy gordo. Sus padres le permitieron la indulgencia en la
comida desde que fuera un bebé, ya que naciera prematuro sufriendo
de trastornos respiratorios severos.

Todos lo percibían como retardado, cuando esencialmente el


paciente, era normalmente dotado, intelectualmente. No podía jugar
pelota, no había aprendido a montar una bicicleta y su coordinación era
pobre. Sus dificultades más debilitantes eran su pronunciación
titubeante y habla ininteligible, y su ceguera social. Alexander decía lo
que a la mente le viniera sin considerar el impacto que sus palabras
tuvieran. Alexander era el hazme reír de sus amigos y el embarazo de
su papá y tres hermanas.

CASO #3

Paciente con 27 años, que acude en busca de tratamiento por referir


episodios de ingestión desenfrenada de comida, los familiares no saben
qué hacer, por qué además està presentando episodios de consumo
compulsivo de alcohol. Este cuadro, comenzó a manifestarse a final de
la adolescencia, durante una dieta o poco después, a menudo junto a
una depresión. La limitación calórica autoimpuesta no supone aumento
de hambre y sobrealimentación. Actualmente presenta un peso normal
para su estatura.

CASO #4
Mario es un niño de 9 años de edad. Tiene un hermano pequeño, con el
que se lleva 13 meses. El estatus socioeconómico y cultural de los
padres es de nivel medio. Los padres tienen 35 años (madre) y 39 años
(padre). Asiste desde los tres años al colegio Mamá lo lleva a consulta
manifestando que el comportamiento de Mario tanto en el colegio como
en casa no es el adecuado. En el colegio Mario ha tenido un expediente
académico brillante y un comportamiento ejemplar, hasta este último
año, donde se ha podido observar un comportamiento negativo y
desadaptativo unido a un bajo rendimiento escolar En casa las
discusiones son continuas: peleas con el hermano, desobedece todas las
órdenes y en alguna ocasión ha presentado comportamientos retadores
y agresivos.
Desobedece de manera reiterada todo lo que se le ordena, discute
constantemente con ella y su hermano, y siempre está a la defensiva.
Comenta que desde pequeño ha sido un “niño especial”, pero desde
hace un tiempo “la cosa ha ido de mal en peor”. En el colegio, todos los
días, desde hace unos meses, la tutora de Mario se pone en contacto
con la madre para informarle de los comportamientos negativos que ha
tenido y de las quejas de otros profesores. Según refiere la madre, Mario
es un niño con un expediente académico brillante, pero las
calificaciones del último trimestre han descendido. La madre explica
que en “asignaturas donde obtenía sobresaliente, ahora simplemente
las aprueba u obtiene notas medias”.
Los comportamientos agresivos en el ámbito escolar estaban
compuestos por diversas llamadas de atención en clase, molestar a los
compañeros, peleas, quitar el material escolar a sus compañeros, etc.
La profesora justifica su bajo rendimiento escolar a que “no está
centrado” y a que se niega a seguir sus indicaciones.
En el ámbito familiar, las peleas son principalmente con el hermano
menor. La madre explica que cualquier motivo es excusa para iniciar
una pelea, “sus juegos son pelearse”. Reprocha cualquier
comportamiento de su madre. El principal problema es que no obedece
cuando se le da una orden, por ejemplo “ayuda a poner la mesa, tienes
que ducharte, recoge tu cuarto, ponte hacer los deberes”. La madre
describe que el momento de hacer los deberes y el de ir a dormir son los
peores del día, ya que hasta que no se enfada y lo amenaza con
castigos, Mario no reacciona.
En cuanto a la relación que tiene Mario con el padre, no es del todo
mala, teniendo en cuenta que entre semana no pasa tiempo con él
debido a su trabajo. Los fines de semana intentan pasar más tiempo
juntos. En la actualidad la única forma de controlar a Mario es a través
de castigos de forma que consigue, a corto plazo, controlar el
comportamiento negativo de Mario, pero en cuanto puede, vuelve a
comportarse de manera disruptiva; “no sé cómo hacerlo” comenta. La
tutora, en cambio, suele dejarlo sin recreo pero esto tampoco tiene un
efecto a largo plazo. Según ella, Mario está “saciado de tanto castigo y
ya no tiene efecto sobre él”.

CASO#5

Caso de Zoe Reynard, personaje principal de la película ADDICTED

[Link]

CASO#6

Los paramédicos del servicio de emergencia de la clínica traen a una


maestra de 36 años de edad a la unidad médica. Se trata de su quinto
episodio en 4 semanas. La semana pasada, la paciente despertó
empapada en sudor y experimentando un intenso dolor en el pecho, lo
describe como constrictivo.

Durante la revisión por el personal médico, la paciente informó sentir


que su corazón estaba acelerado, tenía dificultad para respirar además
de un temor abrumador ya que sentía que estaba a punto de morir.
Llamó al número de emergencias que la llevó a la unidad médica.
Fue dada de alta con un diagnóstico de “ataque de pánico”, pero tuvo
un ataque similar dos semanas después. En su tercer episodio la
remitieron a un psiquiatra y al servicio especializado de Psicología. Tuvo
otro episodio la semana pasada, que fue manejado por los paramédicos.

Hoy, sin embargo, dijo que el dolor en el pecho era mucho más severo y
que también se sentía mareada, asfixiada, con hiperventilación,
entumecimiento y hormigueo en su brazo izquierdo, lo que la convenció
de que estaba teniendo un ataque al corazón.

Los paramédicos trataron de tranquilizarla, pero ella comenzó a gritar


además de agitar sus brazos y piernas obligándolos a llevarla al
departamento de emergencia una vez más. En su expediente clínico (y
durante la entrevista), ella dice que piensa que se está muriendo o
volviendo loca. Le aterroriza la idea de tener otro ataque y ha insistido
en que su esposo abandone su trabajo para estar con ella.

La paciente se niega a salir sin él. Está molesta por tener que recurrir
tan seguido al servicio médico, pero dice que los médicos de emergencia
le han salvado la [Link]á evitando su habitación ya que cuatro de los
cinco ataques han sucedido allí. Ella evita acostarse y en su lugar pasa
la noche sentada en su sillón. Su esposo está extremadamente
consternado. Él está particularmente preocupado ya que su suegro
tiene un historial de infarto al miocardio y su suegra ha sufrido un
accidente cerebrovascular.

La paciente ha probado el cannabis varias veces, la última vez fue hace


6 meses. Ella fuma cuando sale a tomar algo con sus amigos,
generalmente una vez al mes. Viven en casa propia, no tienen hijos y no
tienen preocupaciones financieras.

Durante la entrevista en Psicología, ella parece más tranquila pero


notablemente conmocionada. Está empapada en sudor y todavía
tiembla. Se le solicita al personal de enfermería tomar la presión arterial
de la paciente; ella tiene taquicardia y taquipnea (aumento en la
frecuencia respiratoria), pero la presión arterial (130/84 mm Hg) es
relativamente normal, aunque los valores son un poco más altos que los
considerados como óptimos para su grupo de edad, sin embargo, se
encuentra dentro de los límites aceptables.

No hay otra anormalidad significativa observable ni tampoco en su


expediente médico.
En su historia médica aparece que durante los episodios anteriores se
le realizaron varios exámenes de laboratorio como los niveles de azúcar
en la sangre, perfil tiroideo y calcio sérico además de una detección de
drogas en la orina; todos los resultados fueron normales al igual que su
electrocardiograma.

CASO#7

Ramón San Pedro protagonista y el abordaje de la familia. Película Mar


Adentro.

hptt://[Link]/pelicula/the-sea-inside/

CASO #8.

Luis Y Rosa son los padres de Javier y Pedro. Ambos profesionales


universitarios, él abogado, ella docente, nivel socio económico de clase
media alta. Hace tres años, Javier su hijo adolescente de 17 años se
suicida en casa, papá se siente culpable, abandona el trabajo y se
encierra en la casa; mamá negada a la situaciòn, ha centrado toda su
atención en resguardar el recuerdo de su hijo.

Mamà manda a construir un pequeño cuarto en el patio de su casa, allí


lo acondiciona como un pequeño templo donde se sienta todos los días
a “conversar con su hijo” a quien tiene en una especie de altar, le
escribe poemas, le dedica canciones, le reza y conversa con èl. Ha
disminuida sus relaciones sociales y frente al llamado de su esposo y su
hijo Pedro de que deje ya a su hermano en paz, se molesta y establecen
discusiones que terminan en lo mismo: se encierra en el cuarto y
permanece allí por la mayor parte del tiempo. Se molesta cuando
alguien se refiere a su hijo como muerto.

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